Autor: Eduard Punset 21 Julio 2013

Todo el mundo habla del inevitable debilitamiento del poder de los estados autonómicos. Algo me dice que el proceso contrario es lo que ha empezado: la pérdida progresiva del poder del Estado hasta su desaparición. El Estado empezó hace unos ocho mil años, con los primeros asentamientos sedentarios; después de tantos años de nomadismo que se las arregló muy bien sin Estado.

Autor: Admin 21 Julio 2013

Medio: XL Semanal

Eduard Punset: imagen miniatura del artículo; pincha para descargar el PDF“Excusas para no pensar” es el artículo que Eduard Punset publica cada semana en la revista XLSemanal y en el que responde a preguntas de los lectores.

Destacado:

Al optar por la vida sedentaria, se generó un excedente agrícola. Ese excedente era de todos y había que protegerlo.
El gran misterio es el de haber abdicado en el control del poder del Estado. Las redes sociales fueron la gota que colmó el vaso insaciable del poder.

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Autor: Eduard Punset 18 Abril 2010

No es difícil prever que en pocos años cambiará el entramado de las relaciones sociales: maestros-alumnos, miembros de la pareja, redes sociales afianzadas por la distancia, jefe-subordinado, dueño-animal doméstico. Y lo hará por tres razones básicas que están aflorando, pero que la mayoría no ha querido ver aún.

Autor: Admin 18 Abril 2010

Medio: XLSemanal

semanal20100418“Excusas para no pensar” es el artículo que Eduard Punset publica cada semana en la revista XLSemanal y en el que responde a preguntas de los lectores.

Destacado:

Antes, hasta los perros y gatos tenían por dueño a aquel que los alimentaba. Ahora, ni la ley defiende esto.
Estamos a punto de constatar que ni las mujeres, ni los maridos, ni los niños ni los animales –domésticos o no– son nuestros.

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Descargar ¿Hay algo que sea realmente nuestro?

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Autor: Eduard Punset 6 Septiembre 2009

Me estremece el espacio tan reducido que va a quedar a los demás para moverse cuando yo me vaya. No hay bestia mayor ni más feroz en este circo que el Estado, que hemos creado entre todos. Se puede uno reír tranquilamente de las multinacionales más poderosas o de países tan ufanos de sí mismos como Rusia o Estados Unidos. Son verdaderos pigmeos, comparado con el Estado de cada uno, que gestiona más de la mitad de todos los servicios y productos generados en nuestro recinto, además de tener los medios para vigilar y efectuar un seguimiento inmaculado de todo lo demás: suspiros, proyectos, productos y sueños.