Categoría: General

  • Frases de amor

    Reflexiones de Eduard Punset sobre el amor, extraídas de sus libros y conferencias


    «La antítesis del amor no es el odio, sino el desprecio.»

    «El amor no resiste el olvido.»

    «Lo que se ignoraba es que la ausencia física durante mucho tiempo mata el amor.»

    «El amor romántico parece eterno o no es amor.»

    «El amor llega por azar y sería paradójico que pudiera controlarse…»

    «Enamorarse es un paso indispensable para que florezca el amor.»

    «El amor platónico por sí mismo no se sustenta.»

    «El amor es un arma de doble filo.»

    «El amor es una constante de la existencia, y nunca hubo vida sin amor.»

    «El amor estaba desde el inicio de la vida simple y compleja.»

    «El amor es el asunto que precedió a todos los demás en la historia de la vida.»

    «El amor, entendido como instinto de fusión, precede a la existencia del alma…»

    «El desamor es una emoción transitoria.»

    «El desamor está programado… para morir.»

    «El amor fue la primera manifestación del instinto de fusión…»

  • El mito de la monogamia

    Cuentan las malas lenguas que en la década de los años 20 el presidente Coolidge de Estados Unidos estaba de visita oficial con su esposa en una granja. A cada uno se le asignó un itinerario distinto, de manera que cuando el guía le estaba explicando al presidente los secretos de un gallinero, le dijo: «Su esposa me ha recalcado que le recordara que el gallo que puede vivir en el corral rodeado de gallinas hace el amor todos los días». A lo que el presidente Coolidge contestó con una pregunta: «¿Con una sola de ellas?». «No, no, no» fue la respuesta inmediata del guía. «Pues dígaselo así a mi esposa» fue la réplica presidencial.

    Parecería evidente que el presidente de los Estados Unidos en la década de los años 20 –no recordado, precisamente, por sus grandes aciertos– compartía, no obstante, con los biólogos del futuro la opinión de que la monogamia en la pareja no es una situación tan «natural» como todavía hoy muchos siguen pensando.

    La realidad de las últimas investigaciones, como las de los científicos norteamericanos David Barash y Judith Lipton -con quienes coincidí en México en La Ciudad de las Ideas-, son contundentes y podrían resumirse diciendo que entre los mamíferos y, particularmente, entre los primates sociales no es fácil constatar la monogamia como práctica habitual. Los pájaros, en cambio, son monógamos –aunque mucho menos de lo que pensábamos hasta hace muy poco tiempo–. Por último, tanto los pájaros como los humanos practican la monogamia social y la inversión parental, pero ambos son no monógamos desde la óptica puramente sexual.

    Judith Eve Lipton y David P. Barash
    Judith Eve Lipton (izq.), psiquiatra del Swedish Medical Center en Washington y David P. Barash (der.), su marido y psicólogo evolucionista de la Universidad de Washington, han escrito juntos el libro El mito de la monogamia. (Imagen: Smartplanet)

    La conducta que podemos tildar de variedad sexual está condicionada no tanto por la búsqueda de la diversidad como por la de la calidad. En otras palabras, se otorga inconsciente o conscientemente una gran importancia a la salud y la belleza y, por lo tanto, a los genes. Ahora bien, la pregunta es inmediata y no puede hacerse esperar: ¿cómo se sabe dónde están los buenos genes? ¿Cómo puede saber un miembro de la pareja, que no cuenta con un microscopio ni con el equipamiento necesario, que los genes del otro son buenos?

    Una especie de ranas –concretamente el macho de las ranas de árbol grises– nos da una primera pista. El macho que goza de mejor salud, y por consiguiente de mejores genes, tiene un canto inconfundiblemente más prolongado. Otras veces las señales no tienen que ver con el sonido, sino con los colores; sobre todo, en el mundo de los peces y los pájaros. En el caso de los humanos y de gran parte de insectos y mamíferos, la señal determinante es el nivel de fluctuaciones asimétricas; si este nivel es inferior al promedio, el organismo en cuestión está exteriorizando que su metabolismo funciona perfectamente y que, por lo tanto, sus genes son envidiables. En caso contrario –no hay simetría en las facciones– se está anticipando que las huellas del dolor y de las enfermedades han distorsionado el perfil hasta el punto de que su nivel de fluctuaciones asimétricas es superior al promedio; estamos contemplando el subproducto de genes defectuosos.

    A los lectores a los que les cueste admitir el papel determinante de la simetría como detector de la ausencia de enfermedades, y consecuentemente de la belleza buscada, les recomiendo que recuerden que la mayoría de las decisiones que tomamos forma parte de los mecanismos del inconsciente. Son centenares de miles de años de experiencia que expresan, por la vía del inconsciente, una preferencia por la salud y la ausencia de dolor que escenifican una cara y un cuerpo simétricos. Claro, de estos lectores habrá a quienes les cueste más aún admitir que la mayoría de sus decisiones no son conscientes.

  • El trabajo y la felicidad

    Hay tanta información buena en los comentarios del blog que tendríamos que pensar entre todos como proyectarlos. ¿Hacemos una película? Por mi parte, estoy preparando para este verano algunas respuestas meditadas a varias de las disgresiones que sirven todas para profundizar en el conocimiento de las cosas y las personas. Empieza el verano en estas latitudes. ¿Por qué no lo aprovechamos para repasar algunos temas implícitos en la conversación que acabo de tener con alguien del mundo de la Formación Profesional. La conversación tuvo lugar con un cortado en el Hall de un hotel y es inédita. Feliz verano a todos, gracias por seguir en la red y no perdamos el contacto.

    – ¿Qué papel tiene el trabajo en nuestra felicidad?

    Es muy ambiguo. Para unos el trabajo es el centro de gravedad de su felicidad. Todas las encuestas coinciden en mostrar que los más infelices son los que están en las listas de desempleo. Y sin embargo, es muy frecuente que cuando se tiene un puesto de trabajo sea la fuente de sinsabores y desdichas.

    – ¿Cuáles son las claves del éxito a nivel profesional?

    Han cambiado con el tiempo. Hoy, sin lugar a dudas, consiste en tener conciencia de que no se está gestionando máquinas, sino personas con una vida emocional propia. La incorporación de la mujer al trabajo ha impulsado este cambio en las empresas.

    – ¿Qué debemos tener en cuenta cuando escogemos nuestros estudios?

    Es un descubrimiento reciente. Lo importante es elegir una actividad que desarrolle lo que son las cualidades innatas de cada uno y hacerlo concentrando todos nuestros esfuerzos y recursos en ello. Esto implica también un cambio de estrategia para los maestros y profesores. En lugar de explicar lo que ellos supuestamente saben, deben dedicarse a fomentar las cualidades innatas de cada alumno.

    – Un 70% de los titulados en Formación Profesional encuentra trabajo en menos de seis meses. ¿Cómo influye la estabilidad laboral en el bienestar personal?

    Un trabajo fijo para toda la vida sigue siendo una aspiración mayoritaria. Pero ni la psicología moderna ni la neurología ni el desarrollo creativo confirman esta tesis. El futuro del bienestar individual y la creatividad pasa por el esfuerzo multidisciplinar y la capacidad metafórica aneja a este esfuerzo no suele surgir de un solo trabajo para toda la vida.

    – ¿Qué beneficios tiene la Formación Profesional en relación al mundo laboral actual?

    El futuro de la enseñanza pasa por «aprender haciendo» y lo que nos diferencia de las hormigas que siguen empotradas en el modelo de vida biológico de hace sesenta millones de años, es la aplicación del conocimiento científico a la vida de cada día. La Formación Profesional está más cerca de esos dos postulados que cualquier otro tipo de formación.

    – En sus libros, usted habla de la necesidad de adaptarnos a los cambios para ser felices. A nivel laboral, ¿cómo podemos hacerlo?

    En los esquemas corporativos, la felicidad de los empleados debe figurar como objetivo. Esta felicidad pasa por generar el sentimiento de que la gente controla parte de los procesos en que está inmersa –de que lo que uno hace sirve para algo-, y por conjugar todos sus esfuerzos individuales y profesionales en una tarea que desarrolla sus cualidades innatas.

    – ¿Es necesaria también la renovación a nivel académico?

    Los principios básicos de la enseñanza del futuro pasan por «enseñar haciendo», «la competencia social y emocional», «el enfoque multidisciplinar» y «el trabajo en red y en equipo». El solo enunciado de estas pautas ya pone de manifiesto la necesidad de una renovación profunda a nivel académico.

    – Político, economista, periodista… Usted es el vivo ejemplo de la multidisciplinariedad. ¿Es esta una característica imprescindible para hacer frente a las necesidades laborales del siglo XXI?

    El premio Nobel de Medicina Sidney Brenner me dijo en una ocasión que los que más le habían enseñado eran aquellos que no sabían nada de su propia disciplina. Los genetistas no habrían podido avanzar en el conocimiento del genoma sin los informáticos. Hay quien piensa que el futuro del conocimiento pasa por centros similares a los monasterios medievales conectados a nivel planetario.

    – Cada vez nos piden más a nivel formativo y de experiencia laboral. ¿El futuro está en la educación a distancia?

    La Red está eliminando la distancia. La formación presencial y la educación a distancia son complementarias pero siendo posible imaginar la segunda sin la primera, es totalmente imposible imaginar la primera sin la segunda.

    – En su libro El viaje a la felicidad, usted nos da ni más ni menos que la fórmula para conseguirla. ¿Qué ingredientes tiene?

    Si tuviera que elegir solo dos factores aludiría a la «ausencia del Miedo» – el miedo fue el responsable de la guerra civil española-, y el aprovechamiento del placer afín al proceso de búsqueda. La felicidad está en la sala de espera de la Felicidad. Todos los premios Nobel que he entrevistado coinciden en declarar que su periodo más feliz fue el que precedió a la concesión del premio, cuando estaban inmersos en la búsqueda de las nuevas claves científicas.

    – ¿Qué nos puede avanzar de su próximo libro, Viaje al amor?

    Que la capacidad de amar arroja una correlación muy significativa con la felicidad y que, por lo tanto, deberíamos profundizar en las dimensiones que perfilan la capacidad de amar. Son la antítesis, desde luego, del desprecio. Por último, lejos de constituir un sentimiento generoso y altruista, el amor es el primer instinto de los organismos vivos para sobrevivir. El amor hoy día, como hace tres mil millones de años, es la única respuesta a la necesidad imperiosa de todos los organismos de consumir más energía, regenerar sus tejidos y perpetuarse.

  • Nos sobran razones para pensar en un futuro mejor

    Manifiesto del #optimismo:

    1. No es cierto que exista una crisis económica planetaria, lo que existe es una crisis específica de países específicos.

    2. La esperanza de vida aumenta 2,5 años cada década. Por primera vez aprendemos que hay vida antes de la muerte y que cualquier tiempo pasado fue peor.

    3. La educación y la medicina avanzan hacia la personalización, y nos obligan a engendrar un nuevo modelo social. La prevención será más importante que la curación.

    4. Un gran descubrimiento: el aprendizaje social y emocional. Por primera vez en la historia de la evolución empezamos a conocer y gestionar las emociones. Y sabemos que es tan importante aprender como desaprender.

    5. Las redes sociales son lo que nos hace distintos del resto de animales. El origen de la interconexión actual está en las rutas de la Seda y del Incienso. Gracias a la revolución digital ahora la comunicación puede ser instantánea y universal.

    6. Tras los avances de las ciencias de la mente, hoy conocemos la importancia del inconsciente con relación al pensamiento racional. Por primera vez constatamos que podemos confiar en la intuición.

    7. Nunca habíamos sabido tanto sobre la naturaleza de la felicidad. Eso es lo esencial: la felicidad se encuentra en la sala de espera de la felicidad.

    8. Otro de nuestros quebraderos de cabeza seculares: la belleza. Sabemos que la belleza es ausencia de dolor, o sea, la que refleja un rostro con un nivel de fluctuaciones asimétricas inferior al normal.

    9. Evolutivamente, en tiempo de crisis, la manada se vuelve hacia los jóvenes para que ejerzan su liderazgo. Es pues, la hora de los jóvenes. No pueden defraudar.

    10. Hace unos años estábamos convencidos de que la visión del universo correspondía a la realidad. Luego descubrimos que esa visión dependía del marco y de las emociones. Ahora sabemos que es el resultado de un modelo matemático: la incertidumbre envuelve a nuestro universo.