Autor: Eduard Punset 15 Noviembre 2015

“¡No veo nada, no me diga que me fíe de la intuición, porque no veo nada!”. Lo exclamaba un hombre ciego. Alguien que perdió su visión tras sufrir un par de infartos y que replicaba a la neurocientífica Beatrice de Gelder la recomendación de dejarse llevar por su inconsciente. Tenaz, de Gelder se salió con la suya e hizo caminar a ese hombre invidente a lo largo de un pasillo repleto de obstáculos: sillas, cajas, papeleras… Los sorteó todos, no tropezó con ninguno, ni a la ida ni a la vuelta.

Bdegelder

Ese hombre padecía lo que se denomina “ceguera cortical”. Los infartos dañaron su corteza visual, el área del cerebro donde se procesa lo que captan los ojos. Pero en su caso, los ojos seguían funcionando perfectamente. El paciente no percibía los estímulos visuales aunque sus ojos funcionaran al cien por cien. Lo que constató Beatrice de Gelder con ese y otros experimentos es que el cerebro es capaz de procesar parte de la información visual a través de otras rutas. Y eso sin ser conscientes de ello, de aquí que también se denomine “visión ciega” a esta patología.

En otro experimento, de Gelder estudió la respuesta emocional de los pacientes con visión ciega a ciertos estímulos. Colocó electrodos en la cara de los sujetos para medir movimientos de su musculatura. Entonces, les mostró imágenes y midió la respuesta de su rostro ante dichas imágenes. Se trataba de movimientos casi microscópicos, imperceptibles incluso para el propio sujeto, pero no para la tecnología. Ante una cara sonriente o triste, la musculatura facial del paciente respondía con concordancia, mostrando expresión de alegría o tristeza sin que el paciente se percatara.

Los circuitos cerebrales alternativos al córtex visual parecen guardar una relación estrecha con las emociones. De Gelder lo puso en evidencia. Fue una más en demostrar que podemos fiarnos de nuestras intuiciones.

¿Quién es?
Neurocientífica cognitiva y neuropsicóloga. Es catedrática de Neurociencia Cognitiva en la Universidad de Tilburg (Países Bajos) y directora del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Afectiva de la misma institución. También investiga en el Departamento de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Maastricht.

¿De dónde viene?
Nació hace 71 años en Overmere, una pequeña localidad al norte de Bélgica, en plena región flamenca. Se graduó en dos carreras, Filosofía y Psicología y fue profesora de filosofía de la ciencia hasta que en los noventa cambió su rumbo para estudiar el cerebro y la percepción.

¿Qué ha aportado?
Sus investigaciones actuales se centran en la cognición humana y en las emociones. Ha hecho valiosas aportaciones en el conocimiento de procesos cerebrales de la vista y el oído, su relación con el cerebro inconsciente, y el reconocimiento facial y corporal. Es una defensora del poder de la intuición.

La anécdota
Cuando conocí y charlé con de Gelder, me asombró el sencillo método que ideó para constatar que los ojos del paciente con ceguera cortical funcionaban: ponerle gafas oscuras. Al caminar por el pasillo, el hombre tropezó con los obstáculos. Las gafas le eclipsaban su visión ciega.



4 Respuestas to “Una gran defensora de la intuición”

  1. Redes para la Ciencia » Una gran defensora de la intuición:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  2. pepeluiscuestatitos@gmail.com:

    Desconozco el funcionamiento de la ceguera cortical y por tanto no entiendo qué relación puede guardar con la intuición subconsciente. Lo que sí entiendo es que si el sujeto no ve absolutamente nada (caso de ponerle gafas oscuras) sería maravilloso y verdaderamente demostrativo que pudiese sortear las sillas. Pero parece que no ocurrió así. Nadie con visión nula puede intuir la presencia de un obstáculo del que no tuviese conocimiento con anterioridad. El ciego necesita los datos que le aporta su bastón.
    Todos nos forjamos corazonadas (intuición) sobre un número de lotería, o sobre un resultado deportivo y casi siempre vemos que de poco nos sirvió.
    No necesitaríamos diagnósticos médicos porque ya los intuiríamos. Pasaríamos directamente al tratamiento sin esperar un diagnóstico.
    No necesitaríamos tiempo (datos) para conocer a una persona. Nos casaríamos con ella al día siguiente de conocerla porque la intuición, como todas las emociones, funciona de forma instantánea .
    Las empresas no perderían tiempo y dinero en entrevistas a futuros trabajadores.
    Podríamos seguir poniendo miles de ejemplos más.
    La intuición es sólo un recurso dispuesto así por la Naturaleza, maravillosa como siempre, para no atascarnos cuando hemos de tomar una decisión y no disponemos de datos (Razón) suficientes. Si tenemos la opción de ayudarnos de nuevos datos, la decisión la tomaremos a la vista de ellos. Cuantas más pruebas se aporten al juicio, más seguro será el veredicto.
    La Razón se puede equivocar siempre que los datos que le suministren sean falsos (en esto consiste la estafa). En la estafa se burla a la Razón y se burla a la intuición (el estafador adopta la imagen externa apropiada para engañar a nuestro subconsciente).
    El neuromárqueting aprovecha nuestro subconsciente para colocar en el anuncio del coche una chica con cara de satisfacción. Cuando compremos el coche veremos que viene sin chica, pero el coche ya lo hemos comprado.

    Si te interesa ampliar tus conocimientos sobre emociones subconscientes, ya tienes un trabajo hecho y razonado en
    emociones, sencillamente-monografias.com

  3. Javier Santa-María:

    Cuando el caso es resolver un problema puramente científico o matemático, estaría claro que la razón basta y no vale ninguna otra cualidad cerebral. Pero sucede que las cosas puramente científicas y matemáticas no existen en nuestro comportamiento. En todo el universo de nuestras actitudes, coinciden fenómenos físicos que tratamos de racionalizar, memoria subjetivada de los fenómenos precedentes similares, percepciones sensoriales que están allí utilizándolas a veces sí y otras no, y que cosa nos gustaría estuviera sucediendo allá afuera. Con toda esta complejidad, sí me parece que la intuición debería educarse y potenciarse para conducirnos con acierto en la vida.

  4. Salvador Soriano Fernández:

    Dra. Gelder, vi el video que hizo con el Dr. Punset, me interesó mucho porque he realizado varios cuasiexperimentos con invidentes a los se pudo hacer “ver”, por tanto, considero que existe una “percepción visual alterna”, manifestación del subconciente, ya que la mente “ve”. Los ojos sólo son una ventana témporo-espacial.

    Atte.

    Salvador Soriano Fernández

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