Autor: Eduard Punset 13 Enero 2015

Cada vez más científicos sugieren que a los humanos nos domina la intuición y no tanto la razón, y que el cerebro se las apaña para hacernos creer que controlamos nuestras acciones, cuando en realidad no es exactamente así. Tali Sharot es uno de ellos. Guiada por sus investigaciones, sostiene que vivimos inmersos en tres ilusiones que nos pintan el mundo de color rosa. Veámoslas.

Tali-Sharot

Piensen si se creen más o menos diestros al volante que los demás. Probablemente estén convencidos de que lo hacen mejor. Según Sharot, el 93% de la población cree estar por encima de la media en cuanto a conducción, pero eso es imposible pues no todos podemos ser superiores al promedio. Esto es lo que la científica denomina ilusión de superioridad.

Otro ejemplo: se acercan las vacaciones y dudan entre realizar un viaje a algún lugar remoto o pasar un relajado estío en el pueblo de la costa de toda la vida. Sea cual sea el lugar escogido, seguramente darán con muchas razones lógicas (llámenles excusas, si quieren) para creer y justificar que la elección tomada fue la mejor. Tendemos a pensar que nuestros motivos son fundados y a este hecho Sharot lo llama la ilusión introspectiva.

En tercer lugar, pese a los altibajos de la vida, sobreestimamos las experiencias positivas que nos depara el futuro e infravaloramos lo negativo. Seremos longevos, tendremos éxito profesional, gozaremos de una salud de hierro… En definitiva, el futuro será mejor que el presente. Quizá acabe siendo así, pero no tiene por qué; muchas veces las expectativas se tuercen. Es el llamado sesgo optimista y este carácter nos permite salir adelante y no parar.

La mejor noticia es que podemos ser conscientes de esta visión optimista de la vida ya que sucede lo mismo que con las ilusiones ópticas, que aunque uno las entienda, no desaparecen. Así que ya saben: pónganse las gafas de cristales rosa y saquen partido a su optimismo.

¿Quién es?

Psicóloga. Profesora de Neurociencia Cognitiva en el University College London, donde también dirige el Laboratorio del Cerebro Afectivo. Sus estudios se centran en la motivación, las emociones y el optimismo. Es una gran divulgadora de la investigación en neurociencias, como hace en su libro The Optimism Bias, de 2012.

¿De dónde viene?

Nació en la década de los setenta en Israel. Se licenció en Psicología en la Universidad de Tel Aviv gracias al consejo de su abuela, médico, que fue su gran fuente de inspiración.

¿Qué ha aportado?

Ha constatado que los humanos somos optimistas por naturaleza al gozar de un cerebro positivo irracional. Creer en un futuro mejor nos predispone a estar más sanos, a esforzarnos más, a perseguir metas con mayor perseverancia, a poner más empeño en nuestros proyectos. Es una cuestión de supervivencia.

La anécdota

Fue llegar a Londres y ¡patapam! Me fracturé tibia y peroné por un maldito traspiés. Fui a la ciudad a grabar entrevistas con Tali Sharot y otros científicos para Redes. Al final nos la ingeniamos para grabarla por videoconferencia. Definitivamente, quien no está conectado es porque no quiere.



26 Respuestas to “La investigadora del optimismo”

  1. Redes para la Ciencia » La investigadora del optimismo:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  2. Marián Ponce Alegre:

    Pues sí, estoy bastante de acuerdo con lo que dice la Profesora Sharot.
    Yo soy una optimista de cuidado. A veces yerro al confiar en personas que creo que me quieren y me pego mis batacazos, pero eso me sirve para conocer a los que dicen que son amigos o los “conocidos”.
    Lo negativo de mi vida lo suelo borrar, ñpero a veces me vienen a la memoria por hechos parecidos que vuelven a suceder con otras personas.
    Así y poco a poco voy sumando y restando importancia a mi vida.
    Me gusta la psicología.

  3. Mar:

    Conozco a alguien con el sesgo optimista, siempre sale adelante!!

  4. maria ángeles:

    Ha sido un placer y te doy las gracias tengo 81 años y ser optimista me ha ayudado mucho un beso

  5. RAFAEL UGALDE:

    Éste concepto, a una escala social, y desde una perspectiva meramente periodística y especulativa, la ha difundido el británico Matt Ridley. De especial mención su libro “El Oprimista Racional” (2011).

  6. car:

    Y como es que la investigadora “lo ha constatado”?……Porque de saberse esto ya se sabia……..Lo dijo (no se si fue el primero) Albert Ellis, y no dice que ‘los seres humanos’ somos irracionalmente optimistas por naturaleza, dice que nacemos con ambas tendencias, optimistas y pesimistas (dice que por naturaleza somos constructivos y autodestructivos)……Pueden revisar esto en “las relaciones con los demas”………Ademas, mi experiencia me dice que NO TODOS los seres humanos son tan optimistas….al menos no nacen optimistas….y pueden aprender a ser positivos y caer en optimismo exagerado, irreal, irracional, que debemos controlar si no queremos echar las cosas a perder……..Bueno, el punto es: de que forma ha sido constatado, me gustaria que lo hubieran dicho, o que lo dijeran…que fue exactamente lo que encontro?, localizo fisicamente ese “cerebro optimista”…..o que?……
    Ademas, una cosa es el hombre promedio y otra los que se salen de la norma……

  7. Mar Ibers Zenit:

    Interesante artículo. Mi noción del concepto ‘supervivencia’ se ha enriquecido con esta lectura. Felicidades por su publicación.

  8. nora jauregui nuñez del arco:

    soy seguidora de eduard punset,me parece de lo mas inteligente e interesante.lo respeto mucho sr.punset.
    eso del optimismo es lo que mas me gusta,asi soy,muy optimista,tengo gente que me conoce y le parece raro que sea tan positiva y optimista,me gusta como soy.siempre desde niña he sido asi,hay explicacion?gracias.

  9. Ivan de la Jara:

    Todo el mundo se cree genial, sincero, amistoso, educado pero agradable y sincero a la vez, cosas totalmente absurdas, contradictorias y que les hacen pensar que son el mismisimo dios en la tierra. Todo el mundo tiene geniales sentimientos, son las victimas, los demás son muy malos y ellos todo corazón, no son egoístas, ni mienten, ni se equivocan, ni hacen las cosas mal, ni se equivocan, ni nada. Todo el mundo se cree perfecto. Eso que ella ha descubierto no es mas que la infección abrahamica cristiana de la sociedad. La bipolaridad irracional. “como los demás son muy malo pues yo soy genial, porque no hay otra opción”. Simplismo cristiano, en su cabeza no entra mas que la opción de ser “bueno” o “malo” y claro to dios se cree jesucristo superstar. Ese “optimismo” que yo llamo simplemente maldad cristiana, lo que hace es que la gente no se preocupe por lo que hace, porque todo lo hacen bien, no tenga en cuenta que pueda equivocarse, y se metan en loterías y gastos o hipotecas por encima de sus posibilidades y luego no puedan pagarlas porque ¡como va a ser que lees echen del trabajo si son los mejores del mundo! También hace que no aprendan nada nuevo y los convierte en completos necios. Básicamente es el motivo, la maldad abrahamica, por el que España es una mierda. Y no es falta de inteligencia, porque para los demás si prevén las cosas con mayor atino, sino que es egocentrismo egoista.. La enfermedad mental cristonazi.

  10. Ivan de la Jara:

    Por eso la gente solo piensa en pp o psoe, en bueno o malo, en los demas y en ellos como algo distinto y totalmente distante.

  11. jose ignacio bendaña a:

    Pues, me gusta porque es como ilusión la vida y lo que aprendemos de niño no se borra y es limitado por nuestra escaza aprendizaje y corta vida. Gracias

  12. Odarbil:

    ¡Ah, profesor Punset, …por si acaso…, qué significa eso de sentirnos grandes conductores en el entorno de la vida, ¿qué diría, por ejemplo, Blumenberg, de tal métafora?! ¿quién [¿se?] conduce y cómo, y para qué quién?

    ¡Ah las posibilidades que nos damos de viajar a remotidades en la que poder encontrarnos (quizá sin buscarnos), ¿somos capaces de llegar a ellas? ¿y quién llega? ¿y qué le sucede cuando llega? ¿y es capaz de volver de ellas?!

    ¡Ah, adónde ha quedado recluida la experiencia para tantos que andan inmersos en ese vaciamiento empírico de la misma! ¿En qué consiste el empirismo que nos suministramos? ¡qué podría decir, por ejemplo, no ya Gadamer sino el mismísimo Hume a través de la desiderativa deleuziana!

    ¡Ah, la longevidad, anhelo vacuo de esos momias que huyen de sí mismo creyendo caminar incapaces de cargar de sentido el poco tiempo que nos define! Ellos los predicadores del para qué, para qué quieren más tiempo, qué estructura, qué corporalidad posee ese tiempo con el que pretenden armarse!

    En fin…, saludos cordiales y cuídese mucho.

  13. pepeluiscuestatitos@gmail.com:

    No me parece serio afirmar que los seres humanos nos sentimos genéticamente inclinados al optimismo. Si así fuera, difícilmente encontraríamos rastros de pesimismo en nuestros sentimientos. Sería facilísimo instalarse en el optimismo total, remando a favor de nuestra genética. Se invocan unos ejemplos o situaciones, como puede argumentarse en sentido contrario con miles de ejemplos.

    Personalmente opino todo lo contrario: Del optimismo a la candidez, hay sólo un paso. Si pienso que todo va bien, no habría nada de qué preocuparme, y si no me preocupo, lo indeseable se producirá.

    Nuestra genética se inclina a resaltar todo lo que va o puede ir mal, para prevenir o cambiar. Todo lo que está bien nos pasa, desgraciadamente, desapercibido. Habría que preguntar a esta psicóloga si paga algún seguro doméstico ¿Para qué, si no pensó que puede ocurrir ningún siniestro?. Esta mujer tan optimista seguramente irá lanzada a todo tipo de ilusiones, y todo lo intentará pensando que todo se puede conseguir. Pisará a tope el acelerador de su automóvil; si total todo está bajo control y por tanto no va a ocurrir nada malo.

    Es cierto que, de forma innecesaria, abusamos del pesimismo y negativismo. Debemos esforzarnos (en contra de nuestra genética) en llevar muchos de nuestros asuntos al terreno del optimismo y positivismo. Nuestra inteligencia decide cuándo debemos ser optimistas y cuándo debemos apelar a la prudencia.

    Seamos sensatos y leamos en el libro de la vida real.
    De éste y otros temas, habla la web de forma totalmente gratuita en
    emociones sencillamente-monografías. com

  14. Isabel Peleteiro:

    estoy de acuerdo con la investigadora: la empatía es realmente clave en todas las actividades de la vida, por otro lado la Intuición es fundamental aunque a veces se encuentra oculta por otras capas de pensamiento. Lo fundamental es “buscar la intuición” sobre cada cosa. Felicitaciones a la autora.

  15. pablo lr:

    A mi a veces me da miedo el optimismo,se puede ser optimista,osea sujeto pro positivo y militar en una banda criminal o simplemente hacer una transgecion teologica para creerse asi,es decir yo soy y los demas no son,un genero especifico que crea hechos diferenciales ilusorios,ahora,comedia o tragedia,la tragedia segun aristoteles es reproduccion imitativa de acciones esforzadas perfectas,grandiosas,en deleitoso lenguaje,cada peculiar deleite en su correspondiente parte e imitacion que determine entre conmiseracion y terror el termino medio en que los afectos adquieren estado de pureza….muy curioso…

  16. Dolores Ramirez:

    El optimismo mueve a los seres humanos en el día a día. Lo cierto es que una visión optimista de nosotros mismos, es el motor que nos impulsa a un comportamiento optimista hacia los problemas y nos ayuda a escoger adecuados mecanismos de entendimiento y resolución.

    Saludos.

  17. Andy:

    Al Leer esto me es imposible no divagar sobre la realidad, es decir, lo que vivimos diariamente reflejado en nuestro iris es sólo una ilusión óptica y nuestra interpretación también lo es. LA VIDA ES UNA ILUSIÓN! no sólo me encanta, Lo disfruto! *sesgo optimista*
    😛

  18. Vicente Rodríguez:

    Recordé fingir sonreír en los últimos días ante una situación difícil y de riesgo. Pero en mi parte interna no me siento bien.

  19. █▌Ran SOLANO:

    Excelente ! me deja absolutamente impresionado que trabajemos a base de intuision, lo cual es dejar trabajar al inconsciente directamente pasando por arriba al razonar del consciente, en otras palabras me parece que somos mas felices si dejamos de razonar tanto, esto solo si nuestras premisas alimentadas en el inconsciente las hemos filtrado bien por nuestro consciente. 🙂

  20. israel:

    Muy interesante. Siempre se ha dicho que una visión positiva es mejor para afrontar el día a día. Saludos

  21. j.r.c.:

    Una mezcla de humildad, respeto y sentido del humor nos hará un poco mas felices.
    De esa forma el optimismo siempre estara en números positivos.

  22. La investigadora del optimismo | Blog Jandemor. Si te parece absurdo, reléelo y encontrarás una interpretación:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  23. Dr. Monkey:

    Creernos los mejores (o por encima de la media) o tener la certeza de haber tomado la decisión acertada, es un mero truco de nuestro cerebro inconsciente. Solo pasa con las cuestiones que son difíciles de evaluar y por tanto nuestro inconsciente tiene margen para crear esa ilusión.

    Cuando cometes un error grave, ya no sirve el optimismo vital; nuestro inconsciente buscará otro recurso ilusorio que nos mantenga a salvo de hundirnos en la baja autoestima o la depresión. Buscará conspiraciones, culpables, defectos ajenos, la fatalidad, castigo divino, mal de ojo… cualquier cosa que desvíe nuestra responsabilidad en el error.

    El inconsciente solo intenta protegernos y mantenernos animados, activos, vigorosos y seguros de nosotros mismos. Mantenernos vivos y reproducirnos es la orden de nuestros genes que nuestro inconsciente acata y lleva a cabo de forma eficaz, si hace falta convertirnos en un ser “autoengañado” sobre nosotros mismos y nuestras capacidades, no hay problema.

    Al hecho de creernos esas mentiras le llamamos “optimismo” El pensamiento científico es la herramienta más eficaz para tratar de escapar de las mentiras de nuestro inconsciente.
    De modo que hemos de optar entre ser felices o conocer la verdad.

  24. Yo quiero vivir todo – La Mente es Maravillosa:

    […] partir de ahora quiero que mis días sean buenos, sean nuevos, porque ¿qué importancia tiene que ayer no fue un buen día, que estuvo nublado y […]

  25. 5 curiosidades sorprendentes sobre la memoria:

    […] Quizá los estudios más destacados sean los Tali Sharot: […]

  26. RODRIGO ALVARGONZÁLEZ PICÓN:

    La ilusión no es tal, estrictamente. No se trata de algo inherente al ser humano, en mi opinión. Si acaso estaríamos ante un comportamiento animal, en el sentido de que cualquier individuo de cualquier especie desafía al miedo para poder alimentarse. Con todo, aunque los humanos actúen en numerosas ocasiones incoscientemente, el mismo razonamiento que lleva a la investigadora a considerar que no todos pueden ser el mejor, tampoco todos pueden ser optimistas.
    Por otro lado, estimo que estas pautas no tienen su raíz en el cerebro, entendido como un acto común de nuestra especie. Se trata de mero infantilismo, falta de madurez e incultura: los datos muestran -y esto si ha sido constatado por las estadísticas de varios países- que, aun habiéndose erradicado casi el analfabetismo, la gran mayoría de la población es analfabeta funcional. Conclusión: falta de madurez y analfabetismo funcional no es optimismo innato.

    N.B.: Existe una errata en el primer párrafo. Debería figurar “Tali Sharot es una de ellos”.

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