Autor: Eduard Punset 2 enero 2011

Como he sugerido en otras ocasiones –digan lo que digan los directamente interesados–, el problema es de fácil comprensión: los sistemas educativos no han cambiado en los últimos cien años. Ya no digamos el aprendizaje emocional, que no se quiso ni siquiera plantear.

Ese sistema daba, mal que bien, trabajo a la gente de mi generación y no se lo da a los jóvenes de ahora, que arrojan tasas de desempleo cercanas al 50 por ciento. Para corregir ese desaguisado social, habrá que difundir en las escuelas y corporaciones las nuevas competencias que demanda la sociedad de ahora y que no eran imprescindibles antes.

He sugerido en otras ocasiones que habrá que penetrar en los secretos del liderazgo, como la capacidad de empatizar con los demás o saber ponerse en su sitio. Los científicos italianos que analizaron el papel de las neuronas espejo en los grandes simios y en los humanos demostraron sobradamente que mediante la imitación ellos y nosotros aprendimos a ponernos en el lugar del otro.

Es más, la neurología moderna ha establecido que los que de verdad son incapaces de hacerlo son los psicópatas; ellos no sienten, no les duele el estómago como a los demás. El liderazgo comporta también un cierto carisma para infundir a los demás el convencimiento de que vale la pena intentarlo. ¿Cómo se puede aflorar la visibilidad de ese carisma cuando exista? Y es preciso que exista cuando se quiera extender el liderazgo.

Primer día de rebajas en unos grandes almacenes australianos (imagen: ABC News).

En contra de la opinión más generalizada, el liderazgo es fruto siempre de una idea que fascina al resto y que defiende el individuo o colectivo que persigue liderar un proyecto. El carisma no lo da la estatura ni el dinero, sino el recuerdo mental alojado en la memoria a largo plazo. Un rostro bello –es bello cuando no aparenta dolor– llama la atención y predispone para canalizar un pensamiento, pero es imprescindible el pensamiento en cuestión. La felicidad es la ausencia del miedo, pero hace falta un determinado mecanismo neuronal para que en su lugar se aposente la fascinación o el embrujo.

Que yo recuerde, nadie me enseñó en la escuela los soportes del liderazgo; tuve que aprenderlos en la calle o aceptar mi ignorancia al respecto. Antes, no importaba demasiado. Ahora, a los jóvenes les resulta imprescindible para encontrar trabajo.

Algo parecido ocurre cuando alguien quiere asentar su vida en el mundo de la cultura. ¿Hemos enseñado a los jóvenes, mediante la práctica de talleres, a familiarizarse con los ritos sociales o el aprendizaje de la democracia para zambullirse en el mundo de la cultura?

Claro está que los ritos cambian con el tiempo, pero más lentamente de lo que muchos creen. Prueba de ello fueron las multitudes expectantes durante la última visita papal, las colas en las rebajas de los grandes almacenes o las muestras de machismo inveterado en la vida de las parejas. Para poder predecir, desde los resortes de la cultura, el futuro de los niveles de violencia en las sociedades del mañana hace falta estudiar todo lo anterior y, además, la arqueología de las emociones.

Nadie nos ha enseñado nada sobre el secreto del liderazgo ni de los resortes íntimos que, desde la cultura adquirida, mueven a las gentes, como los ritos sociales o la democracia. ¿Por qué, a propósito de esta última, no se menciona nunca a los niños que hay dos tipos de cultura divergentes en los humanos: la minoría que se siente agraviada cuando el poder del Estado invade sus derechos individuales, por una parte, y la mayoría que sólo se mueve cuando constata la injusticia social, por otra? ¿Alguien sabe a cuál de los dos colectivos pertenecemos los españoles? Más sobre las nuevas y necesarias competencias en el post de la próxima semana.



65 Respuestas to “La lenta transformación de los ritos”

  1. Josefina Fabra:

    Pienso que nos hacen falta líderes con carisma, pero siendo como somos “animales” gregarios corremos el riesgo de ser mal dirigidos cuando fascinados por el lider no vemos más que por sus ojos. No sé si este refrán se puede aplicar como ejemplo de lo que debería de ser el lider ideal: “Es más temible un rebaño decorderos dirigidos por un león, que una manada de leones dirigidos por un cordero”

  2. Isabel:

    La verdad es que me gustaría encontrar la respuesta a la pregunta que se plantea el post…¿ a qué cultura pertenece España?

    Tengo muchas dudas.

  3. Pedro J. Pérez:

    Mi opinión personal es que el sistema educativo está enfocado únicamente para mantener el funcionamiento de un sistema de vida manipulador, donde la gran masa social es adoctrinada de forma mecánica, quedando limitada y condicionada.
    No nos enseñan a pensar, nos enseñan lo que tenemos que pensar. No nos dicen lo que es, nos dicen lo que tenemos que creer.
    Pienso que las técnicas del Sr. Glenn Doman (del Instituto para el desarrollo del potencial humano) son muy acertadas y que deberían de aplicarse en el sistema educativo.
    La ignorancia es el límite de nuestra libertad.

  4. Zherg:

    Respecto al problema del sistema educativo yo lo veo muy claro: parece que solo se este intentando formar a futuros profesores universitarios. Se ha dejado de lado la especializacion, el arte, la musica, etc

  5. Loleo:

    Condenamos a nuestros hijos a ser aún más idiotas de lo que somos nosotros.

  6. amigoplantas:

    Es justo al revés, la felicidad no es ausencia de nada, por ejemplo no es ausencia miedo, sino que la presencia de la felicidad desaloja automáticamente al miedo. ¿Se parecen ambas afirmaciones?, pues sí, se parecen pero son muy distintas entre si,

  7. Maite:

    Querido Eduard Punset

    Dices que los sistemas educativos no han cambiado en los últimos cien años. Eso es una prueba más de tu permanente optimismo…
    Si Aristóteles fuese transportado hasta los tiempos modernos, quedaría asombrado de ver coches, trenes, aviones, televisores, ordenadores, radios, barcos a motor, rascacielos, ascensores, alumbrado electrico, cine, libros impresos etc. etc….. Pero encontraría una cosa que permanece inmutable, igual como la dejó: la escuela. Un profesor al frente explicando la lección a los alumnos, con la ayuda de una pizarra y una tiza.
    Vale, los alumnos son más numerosos y más mal educados que en la época de Aristóteles. Es el precio de la enseñanza obligatoria. Pero por lo demás, todo sigue igual.
    ¿Dotación de ordenadores a las escuelas? ¿Para qué? ¿Cuántos profesores han sido formados para usarlos como herramienta didáctica?
    ¿Educación emocional? Si me apuras, quizá entre los alumnos de Aristóteles se impartiese algo más aproximado a la educación emocional que entre nuestros actuales alumnos.

    Eduardo Punset, leo tus libros y te sigo en la TV. Te admiro y te quiero. Sin tí el mundo sería más triste y menos brillante

  8. Snugsot:

    La realidad es lo que crees que es. Si se educa a la muchachada con cosas como “trabajar es una mierda, sino no te pagarían”, “para triunfar tienes que ser un cabronazo” y cosas así, se perpetúa la tontería. En última instancia la realidad se parece más a un folio en blanco que a una extensísima teoría socioeconómica llena de palabrejas extrañas. Pero tenemos la mala costumbre de contagiar nuestros traumas a la gente. Y, por no sé que clase de perverso mecanismo cerebral, las cosas “malas” son más fáciles de pegar que las “buenas”.

  9. Snugsot:

    “Thomas Kuhn (1960) ofreció una descripción positiva y sociológica, acaso mucho más ajustada, en nuestra opinión, al comportamiento real de la ciencia y los científicos. En cada momento existe un paradigma, o conjunto de conocimientos generalmente aceptados en una comunidad científica. Su explicación del mundo no será perfecta, y cada realidad no correctamente explicada producirá una anomalía. Cuando las anomalías acumuladas hayan alcanzado un cierto volumen, sobreviene la crisis y la eventual sustitución por otro paradigma. La posición de Kuhn distinguía entre la ciencia normal -y los científicos normales- que avanza al modo de digamos un libro de texto, de la ciencia extraordinaria, al modo de los grandes científicos y creadores originales. Es evidente aquí, incluso, la cabida en el proceso de avance de elementos ideológicos.”

  10. Snugsot:

    De hecho, si me preguntas a mi, el tratar de establecer unas reglas, en forma de palabruscas, sobre algo tan milagrosamente improbable como es la existencia es una de las cosas que provocan más problemas. No describimos la realidad, sino que la creamos (o, más bien, creamos capas de realidades sobre otras) al concretarla en palabras. El concepto de propiedad no es más real que el concepto de amor, por ejemplo. Y, en última instancia, ambos son constructos humanos hechos para ordenar algo que no necesita orden mayor. Es decir, tratamos de imponer nuestras propias percepciones a base de conceptos que no existen. Vamos poniendo parche sobre parche. Entiendo que, tal y como está montado todo este tinglado sean “necesarias”, pero no habrá cambio real hasta que nos desagamos de la pesada carga de los conceptos prefabricados anteriores. Lo cual probablemente sea imposible, pero bueno, tú ya me entiendes 8?P

  11. el karnak danza del vientre:

    La cultura y los ritos siempre fueron unidas en la historia, por ejemplo la danza del vientre fue en sus orígenes una danza ritual de fecundidad que bailaban las altas sacerdotisas en los templos egipcios, esto fue cada vez introduciéndose en el folclore del país y de allí se exportó a otros países que la tomaron como una danza puramente festiva. Hoy en día sigue estando en nuestra cultura, aunque lejano a lo que Hollywood nos intenta vender como arma de seducción pero también lejano de sus orígenes rituales. Lo importante es que el arte, permanezca aunque el rito desaparezca.

  12. Ane:

    Sé que este no es el canal más adecuado, pero he encontrado un artículo que menciona una serie de proyectos bajo el estudio “conocer el cerebro para la excelencia en la educación”.

    Adjunto un enlace al mismo. Creo que puede ser un tema interesante a investigar: http://www.innobasque.com/Modulos/DocumentosVisor.aspx?docId=401&js=1

    Un saludo,

  13. Pilar mohorte:

    Según investigaciones, parece ser que las personas autistas no tienen o tienen pocas neuronas espejo. Supongo que este debe ser un buen motivo para que estas personas tengan esta enorme dificultad para la comunicación y relación con los demás, ya que estas neuronas juegan un papel importantísimo en la parte emocional y de relación .
    Ojalá se siga avanzando en este campo .

  14. Netzy Barragán:

    Realmente creo que el problema radica es en la capacida de oferta de trabajo a todo nivel. Cada salen más profecionales y técnicos que no encuentra un lugar donde comenzar a producir y las pocas ofertas que hay son para las personas que tienen influencias o relaciones.
    Es triste, pero así es y es importante ponerle atención a este problema, porque no sera solo para las familias, sino tambien para los goviernos.

  15. talentinstitut:

    Está claro que algo hay que cambiar en nuestro sistema educativo.

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