Cuando dos enamorados se dicen “te quiero” uno al otro, dan por sobrentendido que comparten idéntico deseo y también vínculos que obligan frente a los demás. El uso de las palabras “te quiero”, presupone la existencia de una sociedad –la de nuestros antepasados, posiblemente más que las de ahora- en la que hay protocolos, ritos, sentido del tacto, vínculos mutuos derivados del afecto y la relación sexual, ganas de salvar las apariencias, respeto recíproco. En cierto modo, impera la ley basada en un contrato colectivo de confianza mutua y no en el poder de unos pocos sobre los demás.
Hablamos porque en un momento dado de nuestra evolución, se consolida una verdadera revolución social. Es la sugerencia de un antropólogo llamado Chris Knight, al que entrevisto dentro de unos días. Hasta ahora, no habíamos salido del debate en torno a la naturaleza innata, genética, cognitiva o cultural del lenguaje.
¿Por qué creo que Chris Knight ha dado en la diana? Para que el lenguaje se desarrollara, tal vez hizo falta un gen. Pero siendo importante, no fue lo esencial. Sólo cuando un colectivo ha desarrollado un espíritu de cooperación con los demás, ritos centrados en los vínculos contraídos por el sexo, la política o la vida social, creado un protocolo de conducta que auspician pasos en un determinado orden y no en otro, sólo entonces aparece el lenguaje indispensable para sellar ese tipo de compromisos y de sociedad
No obstante, en la vida moderna se utiliza el lenguaje sin miramientos por el caudal social que le vio nacer. Suele ser un lenguaje grosero, lleno de improperios para no colaborar, sin referencia al tacto, al respeto del protocolo, a los vínculos contraídos, a la confianza mutua. Se diría que en las sociedades modernas, la sugerencia del antropólogo Chris Knight no tiene sentido.
Se puede perder el tacto, la delicadeza, el ánimo de salvar las apariencias, el respeto mutuo, el imperio de la ley basada en el consentimiento colectivo, sin perder la capacidad de hablar. ¿Le queda algo al lenguaje de sus orígenes nobles y rituales? ¿O es que sólo sirve para anatemizar y confundir?









14 Febrero 2007 a las 1:04 pm
Querer , Amar.., si se dice con el corazón (o con las hormonas según los últimos estudios) sigue teniendo su significado de orígen. Es posible que a lo largo del día de hoy se pronuncie como un compromiso, y se tome un una forma despectiva que signifique mas algo mas orientado al sexo carnal que al espiritual, pero eso no quita que la esencia de la palabra siga implicita en ella. Hay mal uso de todo y evolución, incluido del lexico.., pero eso no implica su muerte.. gracias a dios estan los literatos y las reales academias de la lengua
14 Febrero 2007 a las 3:54 pm
D. Eduardo,
Mi más sincera enhorabuena. Es usted una de mis referencias desde que tuve el privilegio de conocerle en la Fundación Foro a través de D. Fernando Elzaburu. Sin duda, es usted un adelantado a su tiempo.
Muchas gracias por su labor de investigación y divulgación. Es una pena que La2 no emita su programa en mejor horario. Estoy convencido de que tendría mayor audiencia.
Yo, por mi parte fin, puedo seguirlo con regularidad gracias al grabador de TDT programable. Divulgue esto también si lo tiene a bien. Sin duda, podrá llegar a más gente.
Un fuerte abrazo,
Santiago Crespo.
14 Febrero 2007 a las 9:56 pm
LA COMUNICACI“N y LAS PALABRAS
En un entorno tan hostil y peligroso no es difícil imaginar la necesidad de comunicarse que debieron sentir los primeros seres humanos. Plasmar ideas, conceptos, imágenes, objetos, alertas o peligros con sonidos y/o palabras para trasmitirlos a otros debió ser todo un reto. Y a la vista y oído está que se ha conseguido.
Hemos pasado de la imperiosa necesidad del lenguaje comunicador para proteger, conseguir y sobrevivir a, en muchos casos, la dejadez gustosa y estratégica para hacer de la forma de comunicación nuestra diferencia individual.
En otros casos se atesora el lenguaje-idioma como una fortificación de una identidad colectiva. El lenguaje es una joya, pero no es un tesoro. Los tesoros son los pueblos que los crearon, los escriben y los hablan. Razón por la que las palabras, aún siendo perseguidas, nunca son vencidas. ¿Quién puede entrar en la mente de un individuo con una escoba y barrer esas palabras con las que piensa?
Un vistazo a las grandes empresas, a los partidos políticos, a sus líderes, a las estrellas del cine, a los equipos de fútbol y a sus figuras, zonas y ciudades turísticas, y otros, sería suficiente para comprobar que tras cada uno de ellos, existe una oficina de comunicación asentada y en auge. Su pretensión es vender. Nos venden coches siderales, ideas y caras impredecibles, camisetas con frecuencia modulada, estrenos con mansiones de ensueño y playas con museo.
La palabra es como la luz, hay dos características distintas en ella, es partícula y es onda. Distinguir cuando la palabra es verdadera y cuando engañosa, sin que nos vuelva loco, debe ser nuestra misión y preocupación.
¿Le queda algo al lenguaje de sus orígenes nobles y rituales?
Pues claro que le queda. Sí. Pero lo dificilísimo hoy es encontrar a las personas en las que se esconden ese valor y ese proceder.
Saludos
15 Febrero 2007 a las 12:14 am
Hola de nuevo. Coincido contigo acm; dejas en su entrada (como todos, en mayor o menor medida) un ejemplo de eso que, personalmente, más que dejadez, prefiero entender como un gustoso proceso evolutivo que dota a cada persona de un lenguaje y una codicología particular. Quizá en este aspecto soy un poco más optimista que tú; puede que lo difícil no sea encontrar a las personas, sino la situación en la que éstas se sienten libres para querer transmitir su particular aporte a esa masa multiforme que es el universo del lenguaje. La moda apunta a convencionalismos y vivimos en la cultura del ahorro: ese puede ser uno de los motivos de esas abreviaturas en las palabras típicas del sms que tanto miedo da a veces mirar. Pero la realidad traspasa las modas, las atraviesa, y creo que la realidad está más por comunicarnos bien; y hacerlo requiere en ocasiones renunciar al ahorro y a los convencionalismos.
Respecto a la entrada, jeje… la primera imagen que me ha venido a la cabeza al leer los dos últimos párrafos es la de cierto sector político y algún que otro medio de comunicación.. será que últimamente salen demasiado por televisión. En realidad, ellos deberían ser, en parte, ejemplares no sólo en el uso del lenguaje, sino en la honestidad y credibilidad de sus propuestas…pero claro, a la vista está que no es así.
Me gusta la idea de que el lenguaje surge a partir de vínculos más relacionados con el amor que con el odio, de la necesidad ya no sólo de transmitir la propia identidad, sino de la de construir una identidad colectiva.
Luego de surgir el lenguaje fue evolucionando, cobrando cierta vida propia, tomando mayor complejidad a la vez que ambigüedad. Creo que el lenguaje sí conserva lo mejor de sus orígenes, y además, todo lo bueno y lo malo que ha ido surgiendo de sus mutaciones y recombinaciones durante todo este tiempo. El problema no está en el lenguaje, sino en la finalidad con la que se utiliza: cuando la finalidad es dividir (que no deja de ser lo contrario que hizo surgir al propio lenguaje) es como si fuéramos en contra de la propia naturaleza del mismo lenguaje, y éste corre el riesgo de no poder surgir de otra manera que no sea corrompido.
Quién sabe.
Saludos!
15 Febrero 2007 a las 9:10 am
Bon dia ,Eduard!!
Como siempre nos ofrece un tema interesante
Nacer-crecer-forma una pareja-reproducirse-morirse…esto es lo que nos enseñan, pero nadie nos enseña a expresar sentimientos y, quien lo hace, nunca analiza bien si es un te quiero, o una necesidad, se dice te quiero con facilidad a los pocos minutos de conocer a alguien aportando asi una confusión a la persona que los recibe según el estado emocional que se encuentre.
Decir te quiero es fácil, dos breves palabras, apenas necesitamos un segundo para pronunciarlas, pero se necesita mucho tiempo para demostrarnos a nosotros mismos la veracidad que encierran.
Pronunciarlas con superficialidad es una acción peligrosa con la que lo único que se consigue es desvaluar la verdadera función de esas dos palabras: mostrar nuestros más íntimos sentimientos, esos sentimientos que personas muy elegidas son capaces de provocarnos.
Dos palabras que tienen perfectas y dignas sustitutas: Te aprecio, t`estimo… que son iguales de importantes en las relaciones humanas pero que están olvidadas en el olvido lingüistico.
Saludos
ABRIL
15 Febrero 2007 a las 11:57 am
Respecto de las preguntas finales, es cierto la apreciación de Eduardo Punset. Con el mismo lenguaje se ha cumplido la misma maldición que con la escritura, según preconizaba Platón haciéndose eco del llamado mito de Theuth. Transcribo: ” Pues bien ,oí decir que vivió en Egipto en los alrededores de Náucratis uno de los antiguos dioses del país, aquél a quien le está consagrado el pájaro que llaman Ibis1 .Su nombre era Theuth y fue el primero en descubrir no sólo el número y el cálculo, sino la geometría y la astronomía, el juego de damas y los dados, y también las letras. […] Pero una vez que hubo llegado a la escritura ,dijo Theuth:”este conocimiento ,oh rey, hará más sabios a los egipcios y aumentará su memoria .Pues se ha inventado como un remedio de la sabiduría y la memoria”.Y aquél replicó:” Oh, Theuth, excelso inventor de artes, unos son capaces de dar el ser a los inventos del arte, y otros de discernir en qué medida son ventajosos o perjudiciales para quienes van a hacer uso de ellos. Y ahora tú, como padre que eres de las letras, dijiste por cariño hacia ellas el efecto contrario al que producen. Pues este invento dará origen en las almas de quienes lo aprendan al olvido, por descuido de la memoria, ya que los hombres, por culpa de su confianza en la escritura, serán traídos al recuerdo desde fuera, por unos caracteres ajenos a ellos, no desde dentro, por su propio esfuerzo. Así que, no es un remedio para la memoria, sino para suscitar el recuerdo lo que es tu invento. Apariencia de sabiduría y no sabiduría verdadera procuras a tus discípulos.”
Se dice que Hölderlin, el gran poeta alemán, en sus tiempos de locura, hablaba de modo solemne y reverente no sólo a los hombres sino incluso a las estatuas. Entendió el origen del lenguaje, antes que Chris Knight.
15 Febrero 2007 a las 2:48 pm
El primado de lo individual.
La falta de tacto actual, la ausencia de la mediación de la cortesia, imprescindible para desarrollar la idea de pertenencia, o la pérdida del sentido común en el análisis de los problemas y conflictos políticos y sociales, son el síntoma de que nuestro tiempo, valora sobre todas las cosas un ideal: el de sentirse un individuo único en vez de preferir formar parte de un grupo cohesionado, consciente y responsable, y del que emana una auctoritas moral y no sólo una potestas política.
Este síntoma se refleja principalmente en el lenguaje que ha pasado a ser más expresión de la personalidad individual que vehículo común a través del cual aportar ideas, comentarios y noticias a ese grupo al que se pertenece. El lenguaje sigue siendo un vehículo comunitario, pero lo usamos como un conjunto de signos privado y por eso hay que interpretarlo constantemente. Sin las formas no se ve bien a quién va dirigido el exabrupto porque las formas aportan dirección al mensaje. Tampoco se valora si el exabrupto es excesivo o no porque responde sólo al estado de ánimo del momento. Entre niños y adolescentes estas confusiones son constantes y nadie las detiene ni se atreven a enseñárselo: ni familiares, ni vecinos, ni profesores, ni viandantes casuales. Están perdidos.
La tribu, el grupo, la comunidad, ha delegado la educación a los “expertos” que emanan de instituciones sólo políticas. Y un experto puede tener potestas pero es muy probable que carezca de la auctoritas, de ese personaje cercano, más afectivo que autoritario y, por lo tanto, mejor transmisor de los aprendizajes necesarios para la vida en común y las formas de uso común del lenguaje.
Para esta demolición definitiva del “antiguo régimen” afectivo de nuestra cultura todos hemos contribuido. Que la guardería y la escuela sean los transmisores del primer lenguaje en vez de la casa y la madre nos debe hacer pensar que los cambios que observamos no son casuales.
15 Febrero 2007 a las 10:22 pm
También yo estoy de acuerdo con lo que expones tú, Siul.
Hablar palabras para formalizar una comunicación es utilizar un lenguaje. Pero oir sonidos sin que sepamos si son palabras también puede ser un lenguaje. Los sonidos que emiten ballenas, delfines, aves, caballos, perros, les sirven para comunicarse …… ¿Son estos sonidos sus palabras de lenguaje? ¿Tienen puntos y comas, acentos o separaciones, como nosotros?
Antes que descubrir el hueso eslabón, me gustaría mucho más que el Evolucionismo encontrara al primer ser uni o pluricelular que se oyó asimismo”, ya que debió existir una primera vez. ¿O no?
Saludos cordiales.
16 Febrero 2007 a las 12:08 am
No parece aventurado admitir que,en los remotos tiempos de la humanidad,
el lenguaje humano tuviera un carácter puramente sensitivo y emocional.A determinadas emociones(de dolor,placer,hambre,etc.)respondían ciertos gestos,ademanes y gritos.Fortaleciendo con este protolenguaje la cohesión grupal,cuya función era establecer emociones compatidas con todos los miembros.Concuerdo que fue una revolución social,pero la sociedad en aquellos tiempos aglutinaba sólo una pequeña tribu.Los problemas vienen cuando la tribu se convierte en polis o “ciudades-estado”;se crea el poder y las jerarquías.Y el lenguaje adquiere la dimensión que conocemos. ¿Le queda algo al lenguaje de sus orígenes nobles y rituales? Sí,no obstante,el lenguaje oral y la literatura tiene todo lo que el ser humano ha ido poniendo a través de los siglos.Siglos de rencillas, odios,envidias,guerras y venganzas y también:ternura,compasión,respeto,compresión y,sobre todo,amor;amor verdadero(aprecio por los congéneres).LLevamos miles de años siendo ambivalentes y eso es difícil de cambiar.Saludos.
16 Febrero 2007 a las 12:28 am
Sr. Punset, sin ahondar en el tema del lenguaje y su función en el hombre y demás especies, mi eterna convicción sobre la que se apoyan numerosos problemas que nos aquejan a los hombre (y mujeres): una palabra describe algo, pero nunca será ese algo: inconscientemente identificamos las palabras con lo que describen… o mejor dicho, con lo que cada uno de nos entiende por lo que describen,… y ahí empiezan los problemas.
El lenguaje NO es la realidad. No debemos bajar la guardia respecto a este fenómeno y estar siempre alerta, pues aunque tengamos lenguaje y tecnología de sobra para comunicarnos.. todavía no nos entendemos: pienso que quizás tenga que ver esa “confusión” subyacente” en lo que las palabras tienen de real.
16 Febrero 2007 a las 6:00 am
Punsetianos saludos,
Quiero empezar comentando el tema del Amor.
¿Cuál es la diferencia entre “te quiero” y “te amo”?
Si preguntas en tu entorno directo: ¿que es el amor? Podrás verificar que existe un caos tremendo sobre el tema. La gran mayoría solo hablan de Amor, como este sentimiento muy trivial a menudo, siempre con connotaciones muy egocéntricas, e intereses personales metidos por el medio. El Amor es en realidad algo mucho mas profundo, corresponde a un estado de conciencia, que nos permite respetarnos entre nosotros, y así poder desarrollar civilizaciones establecidas sobre un determinado orden de las cosas. El Amor nos permite entrar en la comprensión de grandes leyes evolutivas cósmicas, como es la primera ley de “No matar a nadie“. Seria totalmente imposible mantener una evolución positiva sin este criterio básico claro.
Te quiero” representa la forma mas egocéntricas, te quiero para mi solo, te quiero de tal o tal manera, te quiero si me quieres, etc… La noción de “te quiero” es muy posesiva, obsesiva y a menudo enfermiza ( podemos comprobarlo cada día con estas mujeres asesinadas por sus parejas). “Te amo” expresa la versión mas amplia y noble de la expresión amorosa, claro que no esta muy utilizada en nuestros día, por no corresponder a la expresión emocional que se quiere dar en las enfermizas relaciones amorosas egocéntricas de nuestro tiempo. Dar sin esperar recibir, es el grado mas elevado del Amor en su sentido emocional, y todo un reto por asumir para el ser humano del siglo XXI.
Cuanto a la semántica y la expresión verbal podríamos estar escribiendo libros enteros sobre estos temas, que aún así al final cada uno seguiría interpretando lo que le habrá parecido cada afirmación desvelada. Muchos han olvidado la expresión emocional que encierran las palabras y que la misma palabra pronunciada de diferentes formas emocionales puede parecer un piropo o bien un insulto. Unos se molestaran con un discurso y otros lo aplaudirán. Estamos en la sociedad de los extremos, de las verdades, y las mentiras. Muchos niegan la existencia de una verdad común, como entonces no van a negar la expresión adecuada del lenguaje, sin prostitución partidarias de los términos. Libertad de expresión dicen que tenemos hoy en día. Pero si expresas algo que no conviene a la masa critica del poder de turno, entonces rápidamente transformaran en apología delictiva, lo libremente expresado.
En el desenfreno tecnológico de nuestra sociedad, en la cual todo debe hacerse rápido, el ultimo lenguaje Sms deja perplejo y pensativo a mas de uno. ¿Se puede considerar una evolución positiva esta atrofiada forma de escribir? La verdad es que hoy en día nos perdemos en la semántica, y cada uno habla con sus propias palabras con sentido personal, mismo si todas son las mismas para todos. Hoy en día cada uno elige la definición que mas le conviene cuando expresa una palabra. Así vemos a la hora de intercambiar ideas, conocimientos y experiencias en grupos, uno debe tener una exquisita cautela en la elección de sus palabras, y aún así salen quiprocos y errores de comprensión. Nunca el ser humano a tenido un nivel cultural y de estudio tan elevado, nunca ha tenido tantos artilugios tecnológicos en sus manos para comunicarse con los demás, y se observa que nunca tantos seres se habían sentido tan solos e incomunicados. Otro de los signos que nos enseña que no estamos haciendo las cosas de la forma la mas adecuada.
Ala a hacer Punsetas, jejeje
Un Abrazo.
16 Febrero 2007 a las 5:13 pm
Hola de nuevo; sólo un comentario…
acm; en mi opinión, claro que los animales tienen sus códigos de comunicación, puede que más perfectos incluso que los nuestros en la medida en que quizá los mensajes que transmiten no sean tan ambiguos ni se presten a cierta malinterpretación. Unos lenguajes más funcionales -pero a la vez exentos de metáforas (o al menos eso creemos por ahora). Los animales tienen una conciencia de sí menos desarrollada que el ser humano, en principio (aunque, como pasa con el lenguaje, quizá así su existencia sea más funcional e incluso más coherente dentro del contexto natural y en aras de mantener cierto equilibrio con el entorno); posiblemente esa haya sido la limitación más evidente a la hora de encontrar unos procesos comunicativos paralelos a los nuestros en lo que a doble sentido se refiere en los códigos del reino animal.
Como apuntaba el anfitrión de la página en otra entrada, creo que existe un salto cualitativo cuando se imagina la primera metáfora en la (pre)historia del planeta.
Por otra parte, es evidente que no podemos usar todos el mismo lenguaje ni la misma manera de expresarnos (aún dentro del mismo idioma). Evidente y, en mi opinión, reconfortante: ¿imagináis un mundo en el que todos dijeran las mismas palabras cuando quisieran expresar lo mismo? Eso ocurre a veces, pero no es la norma general; y digo que es reconfortante porque personalmente disfruto interpretando, y reinterpretando, los mensajes que me llegan desde afuera; prediciendo -aunque me equivoque, eso es inevitable- en base a esas interpretaciones y dibujándolas cada vez con trazos más finos, conforme contextualizo mejor el mensaje en cuestión. Hay cierto placer intelectual en el reto de comprender la realidad, pero si el lenguaje fueran siempre las mismas fórmulas utilizadas (como en parte ocurre en la ciencia), comprender podría llegar a ser más que un reto, un ejercicio de memoria…. no; prefiero impregnar de mi conciencia a la realidad, interpretarla. Para mí es más divertido así.
Además, la variedad en la manera de entender el mundo es lo que hace que exista una cierta ilusión de coherencia y de evolución. La combinatoria tiene múltiples productos más si los factores a combinar no son iguales…Por poner un ejemplo muy gráfico, pero poco científico, jeje.. si usamos el cuatro y lo multiplicamos las veces que queramos por sí mismo, sólo obtendremos múltiplos de cuatro. Si utilizamos más números, el resultado es, en cierta medida, más impredecible.
En realidad, una sociedad que impusiera un lenguaje único limitaría de forma insultante hasta los pensamientos de las personas, ya que éstas se acostumbrarían a no inventar ni retorcer el lenguaje, y con él, a sus conciencias, pensamientos, e incluso, sentimientos. Sería una especie de castración intelectual. Me parece que Chomsky ya apunta algo al respecto.
Crear respuestas premeditadas (y, por tanto, predecibles) en la sociedad ante diferentes situaciones, o repetir mentiras hasta que se convierten en verdad, es propio de sistemas totalitaristas con ansias de controlar lo que es incontrolable. La historia lo demuestra, o a mí me gusta creer que es así…jeje..
Apa, hasta otra !!
17 Febrero 2007 a las 3:50 pm
El lenguaje supone la consolidación de todos eso que has comentado, pero sigue siendo un tema en el que no encuentro muchas veces esa relación, lenguaje y sentimiento va unidos de la mano pero no significan lo mismo, el lenguaje intenta explicar y describir el sentimiento, pero el sentimiento es distinto de la palabra, no del lenguaje que sirve para expresarlo. De hecho hoy en día las palabras están cotaminadas, de cada diez palabras una la aprendemos por nosotros solos, no hay una palabra que no este libre de acepciones y de explicaciones que no describen fielmente la realidad sobretodo en lo concerniente a las emociones y los sentimientos.
17 Febrero 2007 a las 3:54 pm
Por eso esa revolución que mencionas en el post, que solo se vive una vez y con una persona es debido en mi opinión a la mala interpretación del significado de las palabras, damos más importancia a las palabras que a la cosa en si. Por eso existe todo este mundo en el que es más importante el aparentar que el ser verdaderamente un ser humano completo
Saludos Eduard
18 Febrero 2007 a las 5:16 pm
Mirad este curso de lengua andaluza:
http://www.youtube.com/watch?v=wJgr_mwcR1g
18 Febrero 2007 a las 9:43 pm
El lenguaje no es más que una herramienta para construir eso que se llama ’sociedad’. Un mismo grupo usa el mismo lenguaje para construir un punto común, algo que, de alguna forma les mantiene unidos. Del mismo modo, el lenguaje crea comunidad. Por ejemplo, el hecho de estar en una comunidad que habla otro idioma o usa otro lenguaje nos convierte de forma automática en extranjeros, en ajenos a esa ’sociedad’ ya que no somos capaces de reconocer ningún sonido como propio de nuestro grupo. El lenguaje, el uso que se hace del lenguaje, determina a qué grupo pertenecemos, qué grupo o comunidad es en el que nos sentimos integrados. Los miembros de la ’sociedad’ científica usan códigos de lenguaje que son distintos a los que se usan en un entorno rural tradicional y, por lo tanto, pertenecen a ‘comunidades’ distintas, a ’sociedades’ diferentes.
El reconocimiento de los ruidos de nuestro entorno, entre ellos el lenguaje, es el que nos vincula a una comunidad.
19 Febrero 2007 a las 4:26 am
No se si antiguamente la palabra amor tenia un significado verdadero y noble, pero desde luego hoy en día hay tal obsesión por el poder, la apariencia; en resumen, la superficialidad que esa palabra ha quedado reducida a libros que nos recuerdan lo que era y en algunos casos al amor por tu familia.
El ser sincero, noble y decidido supone ser una persona diferente a la que cuelgan etiquetas como: borde, prepotente, radical…..lo cual no tiene ningún sentido para mi, porque creo que es el comportamiento lógico.
A la conclusión que he llegado es que racionalizar todo, incluso los sentimientos es la mejor manera de sobrevivir en este mundo de hipócritas y adelantarte a entablar una relación ficticia e insulsa que no aporta nada más que disgustos y decepciones.
El único sentimiento incondicional en este planeta es el de algunos animales (llamados por los hombres irracionales) que ni te juzgan, ni te mienten, ni te piden nada a cambio y además soportan que los estemos exterminando solo por ser tolerantes con nosotros y en el caso de los animales domésticos, por someterse a nuestros caprichos.
Somos la especie más estúpida que hay sobre el planeta tierra, que destruye su futuro y ataca a su propia especie por poder y avaricia.
19 Febrero 2007 a las 7:52 am
Hola:
Pienso que el lenguaje no es exclusivo del ser humano ni de sus sociedades, estoy de acuerdo en que el lenguaje y la vida social tienen una relación estrecha, pero yo atirbuiría el “mal uso” del lenguaje a la “desnaturalización” de las grandes sociedades, en las que las relaciones (contratos) adquiridas no tienen una correspondencia genética, y en ese sentido son “artificiales”. Y dependen en parte de la cultura del individuo, que como es sabido, no es comun, ni universal a toda la humanidad.
19 Febrero 2007 a las 11:52 am
Saludos,
Creo que tendríamos que analizar con detalle las palabras “te quiero” para darnos cuenta que en realidad significan una cosa muy diferente que lo que parece a primera vista. La mayoría de las veces cuando decímos a alguien que lo queremos estamos diciendo justo lo contrarío, o sea, ” me quiero” y por esta razón quiero que estes conmigo y que me hagas feliz. Si analizamos con detalle veremos que la persona por la que estamos preocupados somos nosotros mismos. A veces tengo la sensación que somos como vampiros intentando extraer felicidad de los demás sin preocuparnos lo mas minímo de como se sienten, piensan o cuáles són verdaderas necesidades. Normalmente, lo que expresamos al decir te quiero no es amor, o no completamente amor, lo que expresamos al decir te quiero es nuestro apego. En realidad, el amor nunca puede traer sufrimiento, cuando nuestra pareja nos abandona lo que nos hace sufrir es nuestro apego nunca el amor que sentimos hacia ella. Si pudieramos amar de una manera verdadera le desearíamos lo mejor a nuestra pareja, incluso si nos dejara por otro. Lo que nos impide actuar así es el apego, eso es lo que nos hace deprimir o enfadar.
Para mi la definición de amor es:
AMOR: ” Un pensamiento que considera el bienestar y la felicidad del prójimo por encima de la felicidad y el bienestar propio”
Tampoco digo que no seamos capaces de amar sino que a menudo el amor y el apego aparecen mezclados en nuestras relaciones con los demas y sería necesarío distinguirlos.
De esta manera, es fácil entender que la mayoría de las veces el lenguaje no se corresponde con lo que realmente es. Quizás nuestro mayor reto es salvar esta dicotomía entre lo que decímos y lo que pensamos.
19 Febrero 2007 a las 4:57 pm
ufff, decir te quiero debe de ser tan peligroso como tener un hijo… no hay vuelta atrás…
19 Febrero 2007 a las 7:11 pm
Un saludo ante todo y decir que es la primera que participo en un blog, la calidad del discurso bien merece un esfuerzo po mi parte asi que alla voy.
Respecto al lenguaje como comunicación, soy de la opinion de que no es la unica funcion que tiene , mas bien paradojicamente el lenguaje sirve par disfrazar nuestro verdadero ser utilizando formulas de cortesia para no dejar escapar la parte agresiva que a veces nos acompaña.
es decir ,comunicacion si, pero el lenguaje tambien eleva un muro entre las personas portante tambien conaje. todo en su justa medida.
19 Febrero 2007 a las 10:42 pm
A mí me parece sumamente curioso el hecho de que actualmente los españoles usen más el verbo “querer” que el verbo “amar” a la hora de declarar el amor. Me explico.
Usamos el verbo amar con personas, pero el verbo querer también lo usamos al pedir un menú whopper con extra de queso, patatas medianas y bebida grande por ejemplo. El verbo amar se utiliza para decir algo así como “lo eres todo para mí y soy tuyo” y el verbo querer lo que dice es algo así como “te quiero porque me siento bien cuando estoy junto a ti” El verbo amar implica una relación del Yo con el tú, mientras que el querer implica una relación del tú con el yo.
Es curioso también como en inglés el verbo “to love” se usa indistintamente con personas o con cosas. En español resultaría chocante que alguien dijese “amo la pizza”, pero en el inglés no es algo tan extraño.
Lo cierto es que el lenguaje es nuestro vehículo de acceso a la realidad y en la medida en que desarrollemos nuestro lenguaje, desarrollaremos así mismo nuestra capacidad para distinguir, apreciar, pensar y conocer la realidad. Es por todos bien sabido como en el mundo de la retórica se juega con el significado de las palabras que parecen sinónimas pero que, sin embargo, encierran en ellas leves matices que producen en el proceso de asimilación de las personas resultados diferentes.
Concluir recordando la fantástica novela de George Orwell, 1984, en la que se inventa el neolenguaje, capaz de evitar que las personas piensen determinadas cosas eliminando palabras “peligrosas”, cada día vemos más eufemismos en los discursos de los políticos y los empresarios para tratar de disfrazar la realidad. El Roto lo ilustraba muy bien hace unos días en El País en la que unos obreros decían que oír hablar de “saneamiento” en la empresa les pone “enfermos”
20 Febrero 2007 a las 12:30 am
Pablo,
La gente en general no dice “amo la pizza” pero muchas personas -quizá un tipo peculiar de personas- sí dicen cosas como “adoro la pizza”.
20 Febrero 2007 a las 12:32 am
A mí me parece que el lenguaje, ya desde un principio, sirvió para confundir.
Si servía para comunicar, es impensable que no se emplease también para engañar, ¿no?
20 Febrero 2007 a las 1:25 am
Sr. Punset, si censurase este comentario mío, lo entendería… de todas formas, ahí va: y hablando de las palabras y su significado, ¿qué significa “obrero”?y… “popular”?
El PSOE, es un partido, pero… ¿obrero? Y el PP es otro, pero ¿popular?
A qué se debe este desajuste de las palabras, su significado, y la utilización que de ellas se hace?
Y lo más grave… y esto se hace y .. aquí no pasa nada… estamos eficazmente domados y sedados.
P.D. Perdón a todos por hablar de “ellos” pero no pude evitarlo al reflexionar sobre las palabras y lo que quieren decir… !PERDON!
Muy acertado, Pablo Lopez tu comparación de 1984, con la actualidad: en una ciudad cercana a donde vivo han condenado a tre años de carcel a dos sindicalistas por romper una cámara de un semáforo en unas manifestaciones para luchar por puestos de trabajo: los que les denunciaron, dicen llamarse “socialistas obreros”, pero la verdad es que estos sindicalistas molestan al plan urbanistico millonario que el partido “obrero” tiene proyectado donde estan las fabricas de los sindicalistas… ¿la opresión de la libertad democratica? ¿qué c… significa todo esto?
20 Febrero 2007 a las 1:43 am
Respondiendo más directamente a su pregunta, Punset, NO
El lenguaje moderno ya no tiene nada que ver con aquel que nacio de las cooperaciones entre semejantes.
El lenguaje hoy día es un instrumento más para aparentar: sólo tiene que escuchar una entrevista a alguien que se quiera vender bien (marketing): a una pregunta que se responde con tres palabras, los que se quieren vender dan un discurso, … sin contenido.
Yo tuve un profesor en la universidad que penalizaba en los comentarios de texto cuando ponías “excipiente”, sobrante, paja: no sabías utilizar el lenguaje cuando gastabas dos folios, para decir algo que cabía en medio.
Dpendiendo en qué ámbito, el lenguaje sigue teniendo esa función de unir a los semejantes, para cooperacion. En este mundo “competitivo” es un arma más para deribar a tu rival.
Sócrates se ganó a pulso la pena de muerte: con preguntas y repuestas concisas y certeras derribaba los argumentos de la élite de la época: él quería cooperar con su lenguaje buscando la sabiduría. Los que se creían más sabios que el porque tenían el poder, utilizaban el lenguaje para perpetuarse en el poder y la élite,… algo parecido a ahora: la diferencia hoy es que nadie está dispuesto a pagar el precio que pagó Sócrates.
Ah! si esto es una democracia, ¿por qué yo no mando nada?… ¿cosas del lenguaje,.. o de la hipocresia? Saludos.
20 Febrero 2007 a las 9:51 am
El lenguaje pertenece a la sociedad y no al revés. Por mucho que se empeñen academias y políticos es la sociedad la que dibuja el lenguaje con el paso del tiempo y los usos que se van haciendo de él.
Actualmente hay un afán de manipular el lenguaje que fracasará irremediablemente porque somos nosotros los que tenemos la potestad de hacer que nuestro lenguaje evolucione.
Cuando yo le digo a mi esposa “te quiero”, digan lo que digan, estoy expresando exactamente eso: “te quiero”. Dado que ella me conoce, sabe perfectamente lo que quiero decir, y comenzar a especular a cerca del significado de estas palabras es un pelín absurdo. Por culpa de ese análisis exhaustivo de las palabras surgen los malentendidos.
Por favor, la racionalización extrema puede llevar a la deshumanización de la sociedad. Espero que cuando diga “te quiero”, el destinatario de mis palabras no comience a analizarme, porque empezaré a arrepentirme de ese “te quiero”.
20 Febrero 2007 a las 5:26 pm
El lenguaje, como todo, puede usarse bien o mal. El lenguaje no es una jaula, es nuestra forma de comunicarnos y el origen del lenguaje no importa, lo que importa es si tenemos un lenguaje capaz de explicar la realidad, sin embargo nos encontramos frente a un problema, y es que la realidad es infinita y el lenguaje no lo es.
Es cierto que la realidad material es finita, pero el ser humano no puede abarcar su finitud y aparte de la realidad material, existen otras realidades no materiales que son difíciles de delimitar. Lo importante es que el lenguaje se use bien, de todas formas fijaros en el hecho de que muchas veces nos molesta que se nos digan las cosas de una determinada forma porque nos parece muy brusca. Por eso recurrimos a los rodeos.
Ahora bien, en la política el lenguaje se usa para sus propios intereses. Un ciudadano responsable debería aprender a leer entre líneas las cosas que dicen los políticos.
20 Febrero 2007 a las 8:58 pm
Resulta que el mundo en el que nos ha tocado en suerte vivir es un mundo que ha aprendido a desconfiar de todo.
¿Qué maestros, profesoras, catedráticos y licenciadas, han conseguido el gran éxito de hacer aprender a tanta gente y tan eficazmente esa disciplina de la desconfianza?
¿Por qué no se les contrata para evitar, con esa misma didáctica, tantos fracasos en Matemáticas, Física, Química, Astronomía, y Geometría?
Por supuesto que no se puede generalizar la intención con la que se trasmite un “Te quiero”. Ocurre, no obstante, que las estadísticas hablan por si solas. Y nos encontramos en ellas que en España hay TRES divorcios por cada CUATRO bodas. Y pregunto…… ¿Este ¾ de parejas no dijeron “Sí, quiero? Aún más, hay quien ha dicho “Sí, quiero” varias veces. ¡La próxima vez que lo diga seguro que acierta¡
Los “te quiero” no tienen ningún valor por si mismo. Somos lo que hacemos y no lo que decimos. Sólo al final de una vida caminada y compartida entre quien lo dice y quien lo oye tiene un sentido noble, valioso y amoroso, porqué en ese postrero momento, sin duda alguna, se demuestra verdadero.
Saludos
21 Febrero 2007 a las 6:46 pm
Qué interesante conversación, creo que actuamos en el lenguaje en este mismo instante, cierto?
Qué pensar mas allá de la palabra sino que de la ontología del conversar que propone Humberto Maturana, biólogo. Tambien quienes hablan del discurso, de los relatos, de loas actos de habla, etc. Pero Humberto Maturana a basado sus estudios en la biología del Amor, tambien ahí hay un espcio en el que se puede ahondar en la emocionalidad y el lenguaje que se conjuga en un lenguajear que constituye lo humano.
saludos y muy buen blog, se agradece señor Punset su virtud puesta en este medio de conversación.
21 Febrero 2007 a las 10:41 pm
Es fabuloso la cantidad de pensamientos y conceptos que se exponen a la hora de llegar, si es posible, al propio concepto, finalidad, intencionalidad, etc.., de dos signos : “Te quiero”. Claro, que el lenguaje cumple, o debería cumplir con el objetivo de sentirnos comunicados-as, pero la realidad, nos presta que su utilización o los codigos no deben ser los mismos en distintas realidades cotidianas de la vida. El lenguaje nos posibilita adentrarnos en tiempos diferentes, exclusividad del ser humano, y el medio que nos ha resuelto la gran “papeleta” de nuestra supervivencia. ¿ Y ahora ? ¿ Seguimos evolucionando y con nosotros su lenguaje, nuestra comunicación ? En la era de las comunicaciones y, qué solos, muchas veces, estamos. Un saludo de Valencia.
21 Febrero 2007 a las 11:10 pm
No deberíamos perder el tacto, la delicadeza, el ánimo de salvar las apariencias, el respeto mutuo, el imperio de la ley basado en el consentimiento colectivo.Rotundamente,no; estoy con usted.Y Discrepando con la mayoría de los tertulianos en lo referente a”las ganas de salvar las apariencias”, no hay algo tan necesario,tan humano, como guardar las apariencias;en el buen sentido de la locución. ¡ Qué bien los nombre pone usted,Eduard ! Como diría-el ilustre andaluz Antonio Machado de Ernest Hemingway-,asunto de otra cosa.Y si no,puede preguntarse al físico sevillano Juan Pérez Mercader.Excelentes andaluces como otros muchos.Saludos cordiales a todos aquellos cosmopolitas.
22 Febrero 2007 a las 12:14 am
¡ Qué bien los nombres..,quise decir.Saludos.
22 Febrero 2007 a las 5:19 pm
Querer es muchas veces desear y desear es creer que se conoce
Conocer no es siempre haber vivido, llega con haber imaginado.
Imaginar como experimentado y sólo recordar lo bueno,
hace que quieras aunque te hagan daño.
Querer es muchas veces desear y desear es creer que se conoce
pero conocer, amigos, no es siempre tener datos, es saber interpretarlos.
Imaginar como amada y sólo recordar su sonrisa hace que quieras
aunque la persona sólo exista como soñada.
Querer es creer que se conoce y desear es muchas veces perseguir lo imaginado
Gompl3x.net
23 Febrero 2007 a las 11:00 am
Siempre que “escucho” algo nuevo en el blog del maestro (pues me enseña) Punset descubro más sobre lo que me rodea y sobre yo mismo; y hoy me maravillo de que, a pesar (o además) del evidente factor utilitario del lenguaje, lo hayamos trufado de arte y de belleza.
23 Febrero 2007 a las 12:13 pm
Hoy he publicado en mi blog un comentario sobre su ponencia de anoche en el Museo de la Ciudad, en Madrid, y sobre las Jornadas en general.
Saludos.
23 Febrero 2007 a las 12:36 pm
Don Eduard, siempre es un lujo escucharle o leerle, me atrevo a escribirle en este blog en primer lugar, para animarle a que siga usted con su labor divulgativa y además, para felicitarle por el JUSTO premio obtenido por la Fundación de los premios Jaime I. Enhorabuena.
Un afectuoso saludo de una seguidora incondicional.
24 Febrero 2007 a las 1:53 am
Cuando se originó el lenguaje el ser humano vivía en un mundo extenso y poco poblado, no habría problemas serios por el agotamiento de los recursos. Además, el ser humano tenía multitud de depredadores: animales, bacterias y las inclemencias del tiempo.
Conforme se consolida la civilización y la ciencia, conforme la raza humana crece apiñada y colma el planeta, los depredadores externos son contrarestados: los animales peligrosos son aniquilados o están enjaulados; los virus se curan con medicamentos; y las inclemencias del tiempo nos resbalan protegidos en nuestro mundo urbanizado. Ahora el mayor rival que tiene un ser humano para su propia subsistencia es otro ser humano que posee los recursos que él necesita.
Cada vez más, el único depredador que tiene un ser humano son los demás, de ahí la especialización del lenguaje en la mentira, la tergiversación… para salir airoso entre tanta competencia.
24 Febrero 2007 a las 1:40 pm
Conforme con todo lo que has escrito, herel.
Es precisamente esa obsesión del ser humano de “salir airoso entre tanta competencia” la que me confunde. Ya que todos somos conscientes de que saldremos de ella, airosos o no.
Saludos
25 Febrero 2007 a las 12:22 am
Supongo que el nacimiento del lenguaje fue una necesidad de un animal físicamente deficiente que sobrevive garacias a su inteligencia, a su capacidad de recordar, aprender, planificar y comunicarse para organizar cosas. Por tanto una herramienta, nada más. ¿Hemos deteriorado el lenguaje? ¿Respecto a esa etapa o respecto a una intermedia? La poesía busca deleitarse en la belleza, no organización social es posterior, y esa necesidad de belleza la conservamos. Por otro lado pensamos gracias al lenguaje, pensamos con palabras que contienen conceptos, ¿no es en parte el hombre tal gracias al lenguaje? ¿Y no hubo siempre gente grosera, gente que conoció su lengua mejor o peor, gente que la empleó para confundir conscientemente o para controlar a otros? No sé si se ha vaciado de contenido el “te quiero” o si lo que sucede es que falla el concepto de querer, o si el problema es que sabiendo que no se quiere, se afirma igualmente para obtener algo o para guardar las apariencias, pero seguro que eso sucedió siempre y seguro que también hay quien cuando dice “te quiero” sabe lo que dice, lo siente y lo comunica, por necesidad propia, porque sabe que el otro necesita oirlo y es feliz oyéndolo, quizá para reiterar un compromiso.
25 Febrero 2007 a las 12:41 am
Tambien conforme, yo, herel,… salvo que hoy por hoy, por lo que has expuesto, la competencia, NO EXISTE: ha pasado a ser un invento para entretenernos destruyendonos (com bien explicas).
Cada vez más y más altas va habiendo voces contra TODO ESTO que aniquila a EL SER HUMANO (lease especie entera): unos lo llaman “antiglobalizacion”… qué más da el nombre: humanización?… quizás.
¿qué tiene que ver todo esto con la entrada de Punset, sobre el lenguaje y su función actual? Mucho, ya que uno de los pasos necesarios para destruir esta deshumanización, es eso: devolverle al lenguaje su función de describir cosas, situaciones, para COOPERAR, la especia, no para destruirse,… entonces no es lenguaje entendido como hoy día.
Pra ello es esencial la educación, cambio de valores pasando a ser estos antimaterialistas (no menos materialistas), la recuperación de la conciencia de cada individuo para conseguir cosas TODOS… cooperación,… lenguaje: tenemos que atrasar lo máximo posible nuestra desaparición de este planeta tierra: o por lo menos hacerla más digna: que no sea una lucha de bofetadas…. !qué van a pensar los entes exteriores (que por qué no va a haberlos) al vernos decir: “esto es mío…” “y tú más…” un poco de decencia al abandonar la Tierra. Saludos y perdón por el desvaría final, je, je,…
25 Febrero 2007 a las 1:36 am
Los juristas (y con menor asiduidad, los politólogos, sociólogos,…) echamos mano, frecuentemente, de un aforimso latino: Ubi societas, ibi ius: ‘Donde hay sociedad hay derecho’.
Verá, es que yo creo que lo que distingue a la sociedad humana no es ese “te quiero”, sino, precisamente, un no te quiero. Bien sea porque tenga algún efecto reconocido (divorcio, separación) o exactamente lo contrario: que no se permita que tenga efecto alguno (sometimiento sexual).
Por cierto, ¿realmente “nos queremos” o nos “necesitamos”?
Un afectuoso saludo, Sr. Punset, que Ud. sí que me tiene prendado!
Xavier – Tarragona
Maniobras Orquestales… en la Blogscuridad
26 Febrero 2007 a las 4:57 pm
el lenguaje es una herramienta, única si se analiza bien, peligrosa pues nos puede inducir a ideas y actos descabellados, hermosa si se usa con el fin de deleitar.El lenguaje es esa varita mágica, la piedra filosofal de las estructuras sociales, un engranaje tan delicado que la mayoría no sabemos ni podremos nunca utilizar con todo su potencial. Somos una realidad tan abrumadora que ni no podemos comprender ni nos podemos explicar, aún somos así de primitivos.A mi me cuesta mucho decir te quiero, por la carga que lleva esa palabra, y porque quizá la verdadera carga es el querer en sí mismo y la palabra puede expresar un compromiso que no existe o se me antoja complejo.
27 Febrero 2007 a las 12:25 am
Como futuro filólogo he de decir que al lenguaje del día a día poco le queda de esos rituales, parece como si el mundo tuviera que haber ido en una dirección y a causa de nuestra propia naturaleza como seres creadores de tecnología, poder y destrucción hubiéramos conseguido que fuera justamente en la dirección contraria.
Un saludo… desde el otro lado
28 Febrero 2007 a las 10:27 am
Erato escribió ::
Por otro lado pensamos gracias al lenguaje, pensamos con palabras que contienen conceptos, ¿no es en parte el hombre tal gracias al lenguaje?
una pregunta interesante, pero acaso no soñamos sin necesidad de lenguaje oral/escrito??, y no es el sueño una forma de lenguaje mucho mas potente que las propias palabras ??
a mi entender, el lenguaje como conjunto de palabras (cualesquiera sea el idioma, oral o escrito) representa una herramienta que el hombre creo para salvar la dificultad de compartir conceptos/ideas/sensaciones. Y como tal el mismo hombre a acabado encadenado a sus propias herramientas. Hoy el lenguaje, me atrevería a responderle Punset, se encuentra completamente prostituido, siendo utilizado como fin mas que como medio que es. A menudo el lenguaje sirve mas para deslumbrarnos con el juego de sus palabras que con la idea que subyace.
y de esta misma forma se crea así, una segunda realidad donde prima como se cuentas las cosas y no lo que se cuenta. Si a sido el abuso del lenguaje el que ha propiciado tal situación, o la propia naturaleza del hombre el que ha prostituido al lenguaje viene a ser el dilema del huevo o la gallina.
quizás es momento de plantearnos como hacer un mejor uso del lenguaje, como devolver a este su estatus de herramienta y como desarrollar (ampliar, mejorar) una forma de comunicación no tan limitada y esclavizada a su herramienta principal. Y pos supuesto no limitar nuestro pensamiento, nuestro raciocionio dentro de las fronteras de las palabras. Pudiese ser interesante ejercicio enseñar desde niño a pensar en conceptos/ideas y no en definiciones.
“te quiero”, no refleja el sentimiento, las sensaciones que deberían acompañar dichas palabras. Se ha dicho tantas veces que he adquirido identidad por si misma, una frase hecha. Casi una muletilla que resulta especialmente agradable al oído y cubre la satisfacción de oírlo. Deberíamos hablar de “te quiero(TM)”
hablaba del lenguaje de los sueño, pero también en el de las sensaciones, veces la mejor forma de entenderse es mediante el silencio
(como siempre, Punset y comentaristas, un placer el leeros)
1 Marzo 2007 a las 10:16 am
Creo que el lenguaje no sólo sirve para compartir ideas o información: es una herramienta que permite construir nuestra propia identidad y nos carateriza como seres humanos; somos como somos quizá por el lenguaje y es que existe todo un compendio de teorías que relacionan nuestras funciones cerebrales y la capacidad lingüística, bien resumidas en un artículo de MR Bennett y PMS Hacker “Language and cortical function: conceptual developments” en el número 80 de Progress in Neurobiology (http://www.sciencedirect.com/science/journal/03010082 – septiembre de 2006). Cuando alguien dice “te quiero”, efectivamente expresa una emoción que supone que comparte un nexo con la persona amada y quizá proyecta en ella la propia identidad, quizá existir, ser, es “ser” para alguien.
Un saludo
4 Marzo 2007 a las 1:09 am
Hola a todos:
“Yo también te quiero”.
Pero , ¿sabemos para qué nos quieren, en cada momento? ¿sabemos para qué queremos a los demás?
“Te necesito”.
Creo que estas expresines abren nuevas cuestiones.
“Qué suerte!! Te necesito, yo también”.
Un abrazo
4 Marzo 2007 a las 1:21 am
decir “te quiero”..no es más que la necesidad de ser amado..
13 Marzo 2007 a las 4:53 pm
hola buenas,yo acabo de descubrir esta pagina y me a parecido interesante ke se aga un studio sobre la palabra “te kiero”.NO soy kien para opinar sobre esto(ya ke soy aun menor de edad)pero aun asi le doy un sentido muy importante a esa palabra,por dsgracia n nustra sociedad se utiliza(no siempre)para un beneficio propio fuera de lo moral.Tambine opino ke el uso continuo de sta palabra con distintas personas ace perder su verdadero valor..n todo caso sta palabra,tanto n sta epoca como nlas precedentes sigue y seguira teniendo el mismo significado y s el expresar y el kerer compartir un sentimiento con otra persona amada.muchas gracias
10 Abril 2007 a las 5:36 pm
No entiendo demasiado ciertos posts, pero parece bastante claro que sin lenguaje no hay pensamiento digamos “racional”, vamos que cómo íbamos a poder pensar sin poder hablar?
15 Abril 2007 a las 4:27 am
Desde mi punto de vista el lenguaje se crea dentro de un grupo de personas en el qual se ha formado una primaria estructura de sociedad y surje la necesidad de crear un conjunto de sonidos para agilizar ciertas acciones como puede ser una presa cercana, un momento de riesgo para el grupo, la localización de algun integrante…etc. Lo mismo a un diferente nivel es lo que sucede hoy en dia dentro de un grupo de amigos o grupo de trabajo donde se crea una jerga coloquial que solo conocen los integrantes ya sea de anecdotas vividas, bromas…
Para mí la palabra te quiero o el amor se creó como código para que dentro del grupo se juntaran dos personas de sexo opuesto y asi facilitar la convivencia. Cada miembro de la pareja le aportaba algo al otro complementando sus necesidades. Desde entonces hasta ahora simplemente hemos hecho que dificultar el proceso de selección de la pareja.
4 Mayo 2007 a las 9:48 am
Pienso que somos seres sociales, eso quiere decir que necesitamos de los demás, la buena relación con los demás, la cooperación para sobrevivir, pero de un tiempo para aquí, vivimos en una sociedad de consumismo, y el consumismo se apoya en la competencia, con tener más que el otro. Y eso mina las relaciones, haciendo que estas se conviertan en un instrumento de poder, quien està por encima de quién.
No vivimos para compartir, sino que nos estamos individualizando, compartimos menos tiempo con la familia, la pareja, los hijos, y trabajamos más, para ganar más, y lo asumimos como calidad de vida.
12 Junio 2007 a las 8:21 pm
Eduardo, eres un genio.
30 Junio 2007 a las 3:25 pm
En las opiniones manifestadas por algunos foreros parece adivinarse la presencia del mito de paraíso original. Nuestra civilización es cada vez más decadente y el lenguaje cada vez más sucio y manipulador, y nos estamos despojando a nosotros mismos y nuestro lenguaje de su nobleza original. Punset hace referencia a una revolución social a través del lenguaje, una revolución que utilizando esta herramienta alcanza a todos los planos de la vida social del ser humano, el amor, la filosofía, la literatura…pero también el crimen, la traición, la venganza. Punset eligió bien las palabras “te quiero” para atraer la atención del lector, pero cualesquiera otras de las que representan los sentimientos humanos puede valer; “te odio”, “te mato”, “te he mentido”, “no te soporto”, “déjame en paz”. Esa revolución social no tiene sentido moral, es total y amoral, lo mismo sirvió para transmitir sentimientos, amor y conocimiento, que para pactar negocios, sellar alianzas bélicas y concertar privilegios de clase. Las opiniones acerca de la mediocridad de la sociedad, y por ende, el lenguaje contemporáneo, han existido siempre, desde la antigüedad, y si hoy parece que lo mediocre abunda más que antes es por el dominio que los medios de comunicación visuales y su importancia en la formación de la opinión pública, de las masas. Por lo demás me parece imposible, ciñéndome al reducido espacio geográfico del que puedo hablar con propiedad, que la Galicia de hoy con su sobreabundancia de universitarios sea más vulgar, o su lenguaje más burdo, que la de nuestros abuelos, con una escolarización baja y una alta dependencia de la agricultura de subsistencia. Nunca se han visto por aquí tantas actividades culturales, bibliotecas y movimientos asociativos como ahora, otra cosa es que en la calle triunfe el hablar de la liga, de los famosos, de los programas de cotilleo, de la política mal entendida. Pero eso siempre ha sido asi, y es que el ser humano también necesita encontrar un espacio para socializar a través de temas triviales, que puedan despacharse con despreocupación y sin conflictos, pueden ser palabras sencillas, pero muy importantes como “¡qué calor!” o “Buenos Días” (véase película homónima de Yasujiro Ozu). Me ha gustado la entrada del jurista Xabier el 25 de febrero.
17 Diciembre 2007 a las 5:09 pm
Querer es fácil, decir “te quiero” es lo difícil.
Pero a veces el simple hecho de querer y amar es lo que nos forma como seres racionales.
Te quiero, Tomás.
11 Marzo 2008 a las 3:02 pm
Creo que en general la gente no valora el poder de las palabras, ni calcula adecuadamente cuando deben ser utilizadas unas y no otras, tanto la persona que las pronuncia, como la persona que las recibe.
La palabra, especialmente la oral, la hemos prostituido, y ya nada tiene la fuerza o profundidad que debe tener cuando así lo queremos.
18 Noviembre 2008 a las 11:30 pm
cuanto tiempo deberia de tardar en decir te quiero a alguien, mas vien sobre cuanto tiempo debe de trascurrir para no precipitarme