Autor: Eduard Punset 7 noviembre 2010

Recuerdo cuando Steven J. Gould me dijo, en Boston, Estados Unidos: “Al planeta no le pasará nada, seguirá su curso como si tal cosa”. Al poco tiempo moriría, provocando el alivio de los variados adversarios del más brillante de los paleontólogos, al que no le perdonaron ni su sabiduría ni su mal humor.

No puedo por menos de acordarme de Gould ante los que se emocionan con el lema “Salvemos el planeta” a propósito del cambio climático, la desaparición de la capa de ozono que recubre la atmósfera o la contaminación creciente e incesante de CO2. Siempre tuve la sospecha de que la mejor manera de salvar el planeta consistía en organizar el salvamento de la humanidad; a ésa sí que no la salva nadie si no se sabe salvar a sí misma.

Su travesía ha sido un verdadero vía crucis de espanto y dolor. En pleno siglo XV, hace nada, –agárrese el cinturón, por favor–, los incas ofrecieron a sus dioses la vida de dos niñas provistas de varios zapatitos y vestidos para la larga travesía que iniciarían después de quemarlas insensiblemente sus familias. Las momias de sus cadáveres se han mantenido intactas y pude contemplar su fotografía en una revista científica.

Resulta que, hasta hace bien poco, era común ofrecer a los dioses sacrificios humanos alucinantes. Siglos después de ese relato se seguía encarcelando o martirizando a la gente –no suelte el cinturón, por favor– cuando sus convicciones no coincidían con las de los que mandaban.

Viñeta humorística sobre el uso de hidrocarburos fósiles, principal fuente de las emisiones humanas de CO2 en la atmósfera, del ilustrador Fernando Krahn, fallecido este año (imagen: libro de la exposición”El color de la ciencia“).

Hace unos siete años, uno de mis científicos preferidos recordaba una cifra espeluznante: un veinticinco por ciento de los adultos del sexo masculino moría rutinariamente en la guerra. Siempre fue así. Los humanos a los que dejaban vivir se han matado entre ellos desde tiempo inmemorial porque no tenían más remedio que elegir entre morir de hambre o robar a sus vecinos. No les gustaba, necesariamente, contribuir a la extinción de sus vecinos, pero siempre prefirieron esta alternativa a la otra.

No, no se trata de salvar el planeta, sino de salvar a la humanidad. Por primera vez en la historia de la evolución, mujeres, hombres y niños pueden recurrir a la ciencia y a la tecnología, al conocimiento, para desentrañar la ecología del planeta y controlar la sostenibilidad de las poblaciones. Como dijo hace siete años el científico LeBlanc, también de Harvard, “por primera vez tenemos la oportunidad de romper el círculo de conflicto y crisis”.

Por ello es necesario, en primer lugar, recuperar el optimismo en el alcance de la tecnología y de la ciencia. No se trata tanto de añadir recursos que no tenemos como de rentabilizar el conocimiento. El ejemplo más llamativo de este planteamiento es la futura energía nuclear de fusión que es inextinguible, no contamina y apenas ocupa espacio. Sólo falta mucho conocimiento.

El segundo peldaño del futuro que se avecina consiste en invertir cantidades insospechadas en políticas de prevención orientadas a las necesidades de las grandes mayorías para que no colapsen el sistema de prestaciones más tarde. Una política educativa adecuada que incluya la gestión emocional vaciaría las cárceles del futuro. Ahora bien, esto requiere conocimiento ahora.

El último escalón de la reforma exigirá plantearse objetivos hasta ahora marginados porque no sabíamos de su enorme trascendencia: la salud mental de las personas, la necesidad de la inteligencia social y los sistemas de comunicación, la transformación del llamado Estado-Nación que, desde luego, no está a la altura de nuestras necesidades y, en términos más generales, cómo gestionamos la diversidad desatada por la mezcla genética y el proceso de globalización.



79 Respuestas to “Consejos para salvar el planeta”

  1. kintana:

    De acuerdo con el señor LeBlanc, “por primera vez tenemos la oportunidad de romper el círculo de conflicto y crisis”, hemos tomado conciencia y somos conscientes, pero también lo son de ello los lobbies, los cuales están gestionando nuestro presente y nuestro futuro, y no van a dejar la presa tan facilmente. Existen sobradas pruebas de que no es rentable globalizar el conocimiento (destrucción de fármacos, alimentos, excentes que si tenemos y conocimiento que no aplicamos). Creo que la mayor dificultad en el proceso de globalización real (digo real porque hasta ahora es un concepto que todos utilizamos como algo moderno pero de poco alcance) será desde dónde, quién y cómo lo gestione, y eso amigo mío es un pozo oscuro. Ejercemos nuestra voluntad una vez cada cuatro años y delegamos la gestión de todo en gente realmente ineficaz, ahora y siempre, no pinto colores. Pese a todo mi optimismo es por la humanidad, y porque sé que el tiempo corre y no lleva prisa.

  2. Lola:

    Es agradable ver que hay gente inquieta como usted que dá alternativas en vez de la fea costumbre que hay de prohibirlo todo, Gracias señor Punset, me ha gustado mucho.

  3. Chenoll Molina:

    Ojalá con el paso de los años los humanos logremos recuperar esa parte de nuestro ser que nos hizo vivir en simbiosis con el resto de la naturaleza como una parte mas de un todo…muchos moriremos con la pena de no saber si seremos capaces de lograrlo……(menos coches y mas bicis)

  4. jgui:

    Punset, estás hecho un punky, y no me refiero a tu pelo 🙂

    Un abrazo, sigue dando guerra

  5. David v:

    Al don Francisco (34) le digo: son las palabras más sensatas que me ha parecido leer aquí.

    Al sr. Martín Gautier (38) le digo: el punto 2 es una cita de Pitágoras, “educa a los niños y no tendrás que castigar a los hombres”.

    A los demás, (incluido Eduard), ¿de qué estáis hablando? ¿Superviviencia del ser humano? ¿Salvar el planeta? Hagamos lo que hagamos, en guerra o en paz, sucios o limpios… el ser humano desaparecerá tarde o temprano. El planeta será destruido tarde o temprano. Y si alguien sueña con huir, y huir, que sepa que tarde o temprano el resto del espacio acabará quedando imposiblemente lejos. Ni yo ni mis nietos verán el Apocalipsis, pero yo y mis abuelos ya vivimos en un Armagedón permanente.

    Control emocional… La violencia de las células oxidantes fueron un requisito para los organismos sexuados. Los conflictos emocionales son el origen de nuestro lenguaje; no necesitaríamos empatía si no es por esa violencia social-animal. Las turbulentas civilizaciones han hecho posible que nos replanteemos ideas antes impensables. ¿Sueñas con eliminar la violencia? ¿Qué haremos entonces con la violencia de tus sueños?

    Si, considerando esto, aún hay motivos para el optimismo, seamos entonces consecuentes y apostemos por el optimismo. Si considerando esto, aún se tienen fuerzas para respirar un poco más, para entregar una palabra más, para esforzarnos un poco más, entonces es que nos empuja un optimismo desbordante.

    El mundo no se va a acabar ya, pero lo que yo pueda hacer, sólo puedo hacerlo YA. “SÉ TÚ EL CAMBIO QUE QUIERAS PARA EL MUNDO” (Gandhi)

  6. Pep Peragón:

    Estimado Eduard,

    Todo lo que comentas es cierto, sin lugar a dudas. Pero olvidas mencionar con claridad que el actual sistema económico-político, el actual establishment de poder, es el verdadero problema global.
    La ciencia, la investigación, la tecnología, etc. debe beneficiar a todo el conjunto de la humanidad y el sistema capitalista, cómo bien sabes (y ya sabías en tu etapa vital más idealista), ha sido diseñado para que unos pocos ganen mucho y la gran mayoría vivan miserablemente. Sí, los humanos cumplimos a rajatabla las leyes de Darwin, sobreviven los más adaptables ; dominan al resto los más inhumanos, los más insensibles, los más homínidos, los más psicópatas…
    Para evitarlo, para evitar que la humanidad se extinga demasiado rápido – indefectiblemente nos extinguiremos algún día – , debemos diseñar un nuevo sistema dónde el objetivo sea el bienestar de todos los seres vivos de la Tierra, y no el artificial, perverso, injusto y engañoso crecimiento económico, principalmente, el crecimiento del beneficio económico-financiero de los propietarios de las grandes multinacionales y personas vinculadas al poder de cualquier otro tipo (jurídico, político,…).
    Por lo tanto, evitar el actual colapso de especie humano – ya estamos inmersos de lleno en él – pasa por adoptar un nuevo sistema económico y democrático. Si quieres saber más al respecto he publicado un ensayo (“Manual práctico para cambiar el mundo”) en el cual muestro cómo debería ser ese nuevo sistema de organización mundial y los pasos que debemos dar para conseguirlo.
    Muchísima gente como tu o yo creemos en las teorías o mejor, “leyes” evolucionistas de Darwin, y como dice Richard Dawkins – no sé si alguna vez lo has entrevistado – “creo firmemente en la teoría de la evolución, pero me gustaría que la humanidad fuese capaz de ir contra ella” y, de ese modo, construir un mundo más justo, más racional, más solidario, más ecológico y realmente sostenible, para todos los seres vivos que lo habitamos.
    Es cierto, ser “más humano” en el actual y obsoleto sistema económico-político va contra la teoría de la evolución, ¡ hagamos que en el futuro la humanidad no cumpla esta genial teoría!.

    Ets un ésser humà exemplar! Una abraçada!

    Pep Peragón

  7. Jorge Bartolomé:

    Como siempre sus argumentos son exquisitamente acertados y perfectamente hilados y fundamentados y aun estando de acuerdo no tengo más remedio que rebajar la dosis de optimismo que rezuma su “post”. Trabajo desde años en una ONG de Conservación de la Naturaleza, soy biólogo de formación y aunque como le he comentado estoy de acuerdo en su apreciación el problema es a cuántas especies y sistemas ecológicos nos vamos a llevar por delante en nuestro delirio. De hecho muchas de las posibles soluciones a nuestros problemas ambientales, de salud, de tecnología, etc. las estamos aniquilando antes de saber si nos podían valer para algo o no. Evidentemente nosotros, la especie humana, somos una pequeña anomalía en la historia del planeta Tierra, pero eso sí, la única en toda la historia capaz de acelerar su destrucción o salvarla -los lobos, las mariposas monarca, los abejarucos, los sapos parteros, el madroño, los suricatas, las laminarias, el atún rojo ni son conscientes de ello-. De ahí lo acertado de la expresión “salvemos el planeta”, que evidentemente no hace alusión a evitar su aniquilación total sino a conseguir la sostenibilidad en el uso de sus recursos; esto es conservar su capacidad de regeneración y el funcionamiento más o menos correcto de sus sistemas ecológicos y geológicos.

  8. javier salazar leon:

    propongo enviar a los ninos y a sus padres juntos a la escuela y asi juntos podran crear un mundo mejor.

  9. Julio:

    a lo largo de la historia no hemos aprendido nada, civilizaciones que han pasado en este planeta como los indios americanos, los egipcios, culturas asiaticas como lo tibetanos, sabian mucho mas de la vida y como tratar el planeta para que nos responda de manera positiva.
    cada vez nos alejamos más de la fuente que genera la vida.
    aparte de ser un cuerpo físico somos energía que fluye en el planeta y que por ignorancia o por no prestar atención a lo que somos y hacemos aqui no lo tomamos en serio.
    no somos lo seres superiores, si no que formamos una parte más de la poderosa naturaleza del planeta.
    hemos sido creados por nuestro planeta para ayudar al beneficio del mismo. y lo unico que hacemos es lo contrario.
    pero como el planeta es inteligente, llegará un momento en que decida que nosotros no somos la especie ideal para contribuir al bienestar y modificara lo que tenga que modificar en su función para que nosotros desaparezcamos y pueda empezar otra etapa.
    cuando nos volvamos seres espirituales en el que la logica y la razon entre en juego y nos olvidemos de todo el pasado, creceremos como especie.

  10. Nico:

    Yo pienso que la selección natural ha llevado al ser humano al máximo estado evolutivo de la materia en este mundo por el momento. La colonización de la especie humana cosmopolita ha permitido su aclimatación, tanto física como social, en todas las regiones del mundo. Las guerras, las diferentes sociedades y culturas han ido seleccionando el modelo de humanidad que debemos seguir para alcanzar la colonización de otros mundos. Todo tiende a globalizarse, y observamos que el gen egoísta debe ser muy altruísta y cooperante para llegar a otros mundos, a otras galaxias para permitir la perpetuidad de la vida (ya que también seleccionamos artificialmente a otros seres vivos que nos acompañan en nuestro gran viaje).
    La tecnología como bien dices debe ser optimista y progresiva. Debemos cuidar el mundo que explotamos y permitirnos salir de él para colonizar otros. También debemos aplicar un modelo de sociedad de respeto a la vida y compatible con la tecnología autosostenible.

  11. Miguel Gil Casado:

    ¿Salvar el planeta? ¿Salvar la humanidad? Quizás podamos concretar aún más, salvarse uno mismo, colaborando con los te rodean.

  12. Gooooor:

    Eso, eso!!! Eduard, presentate a las elecciones, yo te voto!!!
    Eso estaria bien. Por fin, alguien intenligente y consecuente al mando!!!

  13. El Profanatumbas:

    Hola, encontré esta página navegando por internet, la cual encuentro muy interesante. Me gustó mucho la forma como tratas los temas. Es un gusto y un placer poder leerte.

    Enlacé esta web desde mi blog, el cual te invito a visitar:
    http://www.reflexiones-irreverentes.blogspot.com

    Tal vez mis últimos post te interesen. Sigue adelante, vas muy bien.

    Saludos

  14. El Profanatumbas:

    PD: Y todavía hay gente que piensa que el cambio climático y el calentamiento global son puros cuentos!!!

  15. ameba:

    El planeta no se como habrá llevado la evolución, pero lo que es increible es como es posible que el ser humano haya evolucionado cuando estamos tan equivocados de como funcionamos y con las informaciones que nos han dado! No es que tengamos que hacer caso a la ciencia, es que no nos queda más remedio. Y lo que es alucinante es que la información cientifica esté tan poco difundida entre mi manada!

  16. Mejor salvar a la gente:

    Cada año, la agricultura mundial produce suficientes alimentos para cubrir las necesidades de 12.000 millones de personas. Bien, “sólo” somos 6.900. Sin embargo, cada día, cerca de cuarenta mil personas mueren de hambre (de hecho, en la segunda mitad del siglo XX, ¡¡¡¡1.500 millones!!!! de personas desnutridas perecieron en nuestro planeta). Mal, muy muy mal. Son cifras obscenas, indecentes, que producen insomnio.

    ¿Qué está funcionando mal, pues, si en teoría hay alimentos de sobras? Veamos. El 40% de los cereales del mundo (y un tercio de las capturas pesqueras, dicho sea de paso) se emplean en mantener la cabaña ganadera de los países Norte. O sea, que buena parte del trigo mundial, por ejemplo, se lo comen nuestros animales de granja en vez de nuestr@s niñ@s de África (sí, sí, bien nuestr@s, de tu misma especie, de la misma que la mía). Las vacas occidentales acostumbran a tener amos con bastante más capacidad de compra (entre otras cosas, por las subvenciones públicas que reciben) que los mil millones de habitantes de la Tierra que viven con menos de un dólar al día. Y, como manda la “lógica” del mercado, los productos van a parar a manos de quienes los pueden pagar, no de quienes los necesitan.

    ¡Vaya panorama desolador! ¿Y si hiciéramos algo?

  17. Balsa:

    “Campos de yemas, vil quimera, tarea ardua mas insustancial para el hombre de esta tierra que va vendida; planta la semilla de la flor, jardinero optimista, mera contemplación de la calamidad, preludio del Apocalipsis”. (Anónimo)

  18. Balsa:

    Es el silencio lo que rasga el grito, cuanto más imponente sea este último mayor será la necesidad audible que provoque el silencio; es éste el que hace nacer el lenguaje de los Hombres. Es la necesidad arcaica de la empatía, ese conflicto de aislamiento, de soledad mental ante los congéneres, lo que origina el sonido del pensamiento; es la voz que colma en la cabeza lo que -a fin y al cabo- vomita el lenguaje.
    Las civilizaciones anteriores también eran conscientes de la empatía hacia sus congéneres y su entorno, de su necesidad de alimentarse de lo necesario para sobrevivir pero también para creer… como también lo eran de la violencia Natural de todo cuanto para ellos existía. Sin embargo, no es descabellado pensar que la civilización actual (de los países desarrollados) son los dioses que otrora aquellos un día soñaron en alcanzar… somos nosotros también soñadores de estrellas como lo fueron todas y cada una de las civilizaciones preexistentes. Fue también su deseo perdurar eternamente aquí, o más bien allí: en las estrellas. Los monumentos a sus dioses (sus sueños, sus deseos, sus miedos, sus emociones, sus conflictos, su arrogancia, su violencia… su inteligencia, al fin y al cabo su caos) apuntaban hacia el único lugar que no entendían, y era tras su muerte cuando alcanzaban a éstos y son sus restos nos hablan de su deseo de alcanzar la vida eterna, en las estrellas. Hoy hay -dicen- quien espera la vida eterna en un féretro de hielo. No ha cambiado nada pues, no podemos aprender de la historia porque sus patrones de manidos que están, ya no son válidos para la vorágine de la inteligencia actual.

    Es el capacidad del sueño el autoengaño lo que alienta la inteligencia; no hay ser vivo inteligente en el universo que no haya comprendido la necesidad de supervivencia propia o de su descendencia sea como fuera (que no es sino la gloria del héroe de tiempos remotos)… Sin embargo el sueño de ayer es realidad hoy; tal vez el sueño de hoy sea realidad mañana: es la esperanza el velo necesario de la inteligencia, de no ser así, ningún ser inteligente se dejaría llevar por sus conflictos emocionales y tendría, pues, descendencia. Lo que obstruye el Engranaje es precisamente la Inteligencia, de un ser vivo que toma Consciencia del conflicto, vorágine, de cuanto le rodea.

    El optimismo es la máscara de la esperanza (lo único inservible que pudo conservar Pandora en la caja, quizá la propia esperanza de Pandora ante su actitud “irresolutiva” del caos que había desatado; pero la esperanza no tiene cabida en la voluntad de un ser inteligente, pues de ser así, valedor éste por saber que su Inteligencia no es tal y está a merced del cambio que lo zarandea); esa poderosa fuerza impulsora de los sueños de uno pocos y el optimismo de muchos. No hay optimismo sin sacrificio, ni sacrificio sin esfuerzo, ni esfuerzo sin sueño, pero cuesta tanto ver resultados que la voluntad suele consumirse y nos devuelve al optimismo que no es sino la máscara de la esperanza. Es entonces cuando caminamos a oscuras, hasta que se vuelva a recuperar la voluntad de vivir, de permanecer, de perdurar.

    Es lo que tiene pensar. Pero los sueños de aquellos hoy ya no son válidos por lo rancio de su conocimiento.

  19. Balsa:

    Es incuestionable que la vida (humana) no existirá siempre tal y como la conocemos ahora, por mucho que nos aventuremos a especular sobre su futuro el universo prevalecerá sobre la Verdad de los Hombres. Mientras tengamos una mente tan limitada en espacio y tiempo no saltaremos al siguiente paso evolutivo Antinatural del ser humano, pues no es ya la Naturaleza la hacedora de esta cambio adaptativo al entorno del ser vivo: es el hombre mismo; ya que la Naturaleza que ha guiado nuestra supervivencia se encuentra hoy con un ser vivo capaz de no obedecerla, de beneficiarse de ella hasta el punto de doblegarla y requerirla para sí mismo como especie predominante.
    Hay tanto que resolver para las siguientes generaciones, si es que se apuesta por la vida; es tan corta nuestra existencia como seres vivos individuales que prima en él un beneficio consciente hacia el futuro -pero no egoísta sino necesario- hasta con sus congéneres futuros. No obstante, los sueños que nos han perseguido desde los primeros aventureros de la mente humana, nos siguen forzando hoy a imaginar un futuro esperanzador, sin arrugas, sin dolor, sin maldad, sin muerte… una vida más larga y de más calidad, ¿verdad, Roy?… que no sea tan sencillo desconectar el interruptor que nos mantiene on line con la Vida. La ciencia, pero también la fe en la especie -el miedo y la necesidad del ser humano- se aúnan para, no ya alcanzar esos sueños, sino para que haya posibilidad de que se cumplan.

  20. Balsa:

    No somos, pues, por ese sueño que tanto deseamos alcanzar cueste lo que cueste, un superorganismo, y si lo somos algún día no serán nuestras generaciones posteriores quienes lo vean; será un estadio superior al actual ser humano: lejanas generaciones que tal vez ya nada tengan en semejanza a nosotros, tal vez en un futuro donde el espíritu de nuestra consciencia ya no se sienta a gusto dentro de una carne que no se pudra, un futuro no tan lejano incapaces de imaginar hoy. Es un sueño utópico de la mente inteligente conservan la esperanza en algo cuando la voluntad para el cambio necesario está tan sujeta a las manos de un ser vivo, con la capacidad de razonar, de entender, de comprender, y de crear y sobrevivir a lo que en principio parece irrealizable, con el fin de alcanzar objetivos que beneficien únicamente a su propia especie para perdurar. Este carácter humano, en el que se mezcla la resignación al sufrimiento y la capacidad para anular ese mismo sufrimiento, es lo que impide a la especie comportarse con resignación ante la muerte. Probablemente sea nuestra limitada vida lo que nos libre de ser eternamente jóvenes y por tanto no eludir los sueños de la edad adulta. Mucho me temo que los padres de hoy están envenenados por los mismos sueños de los abuelos, y mayor es mi temor al comprobar que ese veneno circula ya por los sueños que se ha puesto en sus nietos. No parece pues acontece el cambio dentro del optimismo de los que aún no han nacido, sino en la esperanza de los que aún no han muerto, tal es la caducidad del ser humano que es ahí donde reside el sueño, el deseo de inmortalidad de las civilizaciones pasadas.
    Este es un error de humanos, compararnos en este sentido con los animales; nuestras maneras de entender nuestra posición en la Sociedad no es siquiera equiparable, debido a la existencia de esta inteligencia que además es propia de cada individuo de las especie humana; entendemos que siempre habrá privilegiados dentro de nuestra sociedad y ello nos lleva a la lucha encarnizada dentro de la misma con el fin de ser mejor que quien está a nuestro lado. En nuestra naturaleza no hay “sacrificios”, “hay asesinatos.” Tenemos algo que en nuestro empeño nos esforzamos por resaltar sobre el resto de animales, algo con lo que no sabemos bien aún que hacer, y es la inteligencia; concebida como tal, como humana, es insignificante comparada con el Mecanismo del Universo, su Inteligencia es la simbiosis entre la materia de lo que está hecho Todo y el ser vivo que nutre. Somos más bien Emocionales, el estado larvario de la Inteligencia, y es, tal vez, la justificación de cuanto hacemos. Sólo es una cuestión de mentalidad, pero… quién quiere privarse ahora de su individualismo, de su libre albedrio.

  21. Pepe:

    Hola a todos,

    Ante todo gracias al Sr. Punset por iniciar este hilo de conversación tan necesario e interesante. Gracias también a todos y todas las que opinais aquí, pues son puntos de vista distintos y enriquecedores al mismo tiempo.

    Mi humilde opinión dice que tenemos que empezar por salvarnos a nosotros mismos, y a partir de ahí todo lo demás viene sólo. Un fuerte empujón entre todos hacia un cambio de conciencia global, que nos ayude a cambiar todo esto que tan poco nos gusta.

    Saludos, ánimo y suerte a todos.

  22. Luis:

    hola punset solo querria que vieses este documental. Nos cuenta desde otro punto de vista el cambio climatico, no por causas antropogenicas sino por causas naturales. Se basa en unas buenas pruebas cientificas que son muy interesantes. El documental se llama el misterio de las nubes. http://documentalesatonline.blogspot.com/2009/06/el-misterio-de-las-nubes2007-documental.html.
    Este es el enlace. Quisiera que lo viese usted y todos los que lean este comentario.
    Un saludo Luis.

  23. Sara:

    “la mejor manera de salvar el planeta consistía en organizar el salvamento de la humanidad”. No podría estar más de acuerdo… además, comparto desde hace años la opinión de Gould… no acabaremos con el Planeta, no somos tan importantes… pero sí con muchas de las especies que viven en la tierra y, previsiblemente, con nosotros mismo.
    La Humanidad es poco consciente de esto… se habla mucho pero, ¿de verdad sabemos hasta qué punto es serio lo que te está ocurriendo? Creo que este debate debería salir a la luz con mayor fuerza este año por ser el Año Internacional de la Biodiversidad. La Semana de la Ciencia (que se está celebrando) dedica este año muchas actividades a concienciar sobre ello. http://www.facebook.com/semanadelaciencia

  24. Ana Salcedo:

    El Universo se encarga de mandar anticuerpos y vacunas ahí donde son requeridos, quizá el próximo paquete medicinal ya está en marcha y será el que se encarge de limpiar y poner todo en su sitio. Nuestra existencia no es la cumbre de nada ni es imprescindible para el ecosistema, eso es lo que muchos no entienden y desgraciadamente solo una total extinción o afortunada mutación podría devolvernos la verdadera felicidad!.

  25. Miyita:

    Bueno, juzgar las conductas de personas del siglo XV sin tener en cuenta su cultura, su sociedad, sacándolas fuera de contexto me parece innecesario y poco atinado, más aún comparandolas con nuestra cultura occidental y nuestras sociedades (donde actualmente podemos encontrar peores muestras de deshumanización en pleno siglo XXI)
    Si los seres humanos merecen ser salvados no debería estar en discución, todo ser humano por el hecho de serlo merece ser salvado hasta de si mismo, así que todo lo que sume para la conservación y/o salvación del planeta bienvenido sea.

  26. Andrés ribera:

    Acerca de la huella indeleble que dejaremos en el planeta, independientemente de como actuemos aquí en adelante, hay un interesante artículo sobre los plásticos y el Vórtice gigante del Pacífico. Impresionante.

    http://labitacoradehumboldt.blogspot.com/2010/11/el-gran-vortice-del-pacifico-la-mayor.html

    Aparece en La Bitácora de Humboldt, un blog bastante interesante.

  27. Yanneth Guzman:

    nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde hay que perder para conocer y tenemos que experimentar para creer……………………….. opino yo.

  28. Aum:

    Salvar el planeta…o…Si la armonía de la sociedad, detrás de la multiplicidad de los fenómenos, depende de la común integración en la Unidad, entonces el lenguaje de los poetas podría ser más importante que el de los científicos.

  29. carlos:

    Sabe vd: de repente todos nos hemos vuelto adventistas del séptimo día, y, llevados por la negatividad inherente dela secta, desnivelamos la balanza de los sentimientos hacia el catastrofismo,con morbo incluído. En realidad creo que seguimos en equilibrio y que lo haremos por mucho tiempo. Todo es un caos controlado. ¿ Dejaremos alguna vez de mirarnos el ombligo?.Feliz 2000 y muchos, Sr Punset; aunque esa felicitación la den, en nuestro nombre, allá por el último decenio,nuestros viejos nietos.

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