Autor: Eduard Punset 31 octubre 2010

Si me pidieran la causa de que los españoles tengan que pagar ahora a sus acreedores bastante más que otros deudores europeos, como los alemanes o los franceses; si me requirieran ahora para que explicara los malos resultados escolares de los españoles, comparados con los del resto de Europa; si tuviera que detallar las razones históricas de que hayamos tratado al resto de los animales tan mal o peor que a las personas y, en todo caso, peor que en los demás países de Europa, aduciría, por supuesto, el aislamiento histórico del que fuimos protagonistas durante gran parte de nuestra historia moderna pero también y sobre todo nuestra costumbre inveterada de hablar más de lo que escuchamos.

Aquí, casi todo el mundo tiende a explicar las razones por las que merecería estar en los altares; los argumentos esgrimidos frente a los que no quieren escuchar nuestro discurso; los detalles de comportamientos supuestamente desinteresados o de amor al prójimo; en definitiva, los pormenores que explican el que las cosas no sean como parecen y nuestras conductas, un dechado de virtud. Muy pocos quieren, por el contrario, escuchar a los demás. Éste es un país en donde no interesa lo que piensan los otros porque lo único que cuenta es aquello de lo que uno está convencido. “Y ahora me vas a oír –dicen–, por si no te has enterado.” ¡Tantos oídos pegados al móvil en la calle!

Ocurre en la vida de la pareja, en el sistema educativo y en el corporativo. En la construcción del nido que soporte la convivencia de mujer y hombre se pasa casi todo el tiempo intentando convencer al otro de algo. Él suele llegar enfurruñado y plagado de resquemores. Ella, sencillamente, no da abasto, puesto que ni los maridos, ni la sociedad ni el Estado se han enterado todavía de lo que supone hacer frente, a la vez y sin ayuda de nadie, al cuidado de los hijos, al trabajo, de fuera y de la casa; con el añadido, en un número creciente, de responsabilidades políticas hasta hace poco reservadas a los varones. No queda tiempo para escucharse uno al otro.

Saber escuchar no es algo que dependa únicamente de nuestra capacidad auditiva (imagen: usuario de Flickr).

¿Cuántas veces, al cerrar la puerta de mis clases de economía, tecnología o gestión emocional, no he constatado que había soltado mi rollo, en lugar de estar atento a lo que podía interesar a mis alumnos para ayudarlos a construir su futuro individual? Ya sé que esto no es fácil, porque no lo es conciliar la imparable personalización de la educación con la gestión colectiva normalizada en función de patrones heredados.

A nivel empresarial ocurre tres cuartos de lo mismo. ¿Alguien escucha atentamente al otro para descubrir fórmulas de trabajo más cooperativo? ¿Métodos o estilos más innovadores para solventar problemas? Además de analizar los procesos productivos, ¿hay algún jefe de departamento interesado en descubrir si sus empleados tienen la sensación de que son dueños de su trabajo, de que algo controlan de la empresa, o de su vida?

Recurro a una dentista para el cuidado de mi boca que es la mejor profesional que he conocido. Yo sé bien que con la boca llena de aparatos lo último que uno puede hacer es hablar; pero esto no es excusa para que ella no pare de explicar cómo se comporta el resto del mundo. Seguramente, hablamos en exceso y no escuchamos suficientemente a los demás, cuando por su experiencia o sentimientos experimentados nos podría interesar.

Casualmente, los neurólogos están constatando algo que sospechábamos: el cerebro gasta menos energía en observar el mundo exterior –las dimensiones y señales codificadas que le revelan lo que ocurre fuera son pocas y malas– que en elucubrar, experimentar e imaginar; si hablamos todo el rato, no puede hacerlo.



167 Respuestas to “Hablamos en exceso y no escuchamos lo suficiente”

  1. Ignacio Cuitún:

    Aún cuando ambas parte del proceso de comunicación son importantes, se ha desatendido mucho el escuchar a los demás, y al no hacer ésto, nos podemos perder de lo que realmente nos están diciendo, aquello que “está entre líneas”, lo que está oculto en su mensaje. Este mundo, sería uno mejor si dedicáramos más tiempo a escuchar y a hablar por igual.

  2. jesus:

    Hola
    Muy interesante el escrito “Hablamos en exceso y no escuchamos lo suficiente”. Comparto en general su opinión.
    Desde hace un tiempo es lo que observo en mi mismo y en lo que estoy trabajando cada vez que me acuerdo, “hablar menos de lo que tengo que decir y escuchar más de lo que me apetece”
    He comprobado que cuando escucho atentamente entiendo mejor lo que me están diciendo.
    Saludos

    P.D.
    Aprovecho el comentario que hago para sugerir la posibilidad de que pudieramos hacer un seguimiento por mail de nuestros comentarios y los de los demás, un opción que tiene otras páginas en las que cada vez que hay un comentario te llega al correo de tu cuenta correspondiente.
    Gracias

  3. Manuel:

    Buenos días, Sr. Punset!

    Admiro tanto sus libros, como su blog y su programa Redes. Especialmente maravilloso me parece “El alma está en el cerebro”. Y en este camino continúo, interesado por el astro gris a pesar de que mi formación parece inclinarme hacia otro lado.

    En este momento curso un Master de Secundaria, para poder opositar en próximos años. En la asignatura de Psicología de la Educación se insiste en que tenemos que interactuar, ser empáticos con el alumnado, escucharlo y atenderlo en consecuencia. Se pide, en síntesis, la atención a la diversidad.
    Recuerdo con mucha alegría aquella frase no literal que, si no recuerdo mal, Sempronio decía en La Celestina: “Por algo Dios nos dios dos orejas y una boca, para hablar menos y escuchar más”…

    Sin pruebas científicas en la mano, estoy de acuerdo con usted. Mi relación de pareja es más que excelente, precisamente, porque existe “diálogo”; esto es, etimológicamente, el intercambio de ideas entre dos, y no el monólogo rocoso de uno de los dos miembros.

    No deje de escribir, por favor. Un saludo.

  4. YOLANDA DE ALFONSO ARIAS:

    Absolutamente cierto. Ni escuchamos, ni nos escuchan… Hace tiempo que pienso sobre esto. Con mis hijos, con mis amigos, en mi relación laboral,cuando acudo al médico… Siempre pensamos que lo que nosotros tenemos que decir es más importante, y lo que es peor, que estamos en posesión de la verdad. A esto nos ha conducido el individualismo de un “mundo globalizado”.
    Siempre me he considerado una persona con mucha empatía, y también con una sensibilidad frente a las necesidades emocionales de los otros, pero últimamente me sorprendo a mí misma “soltando mi rollo sin más”.
    ¿Será que he aprendido de forma inconsciente a utilizarlo como mecanismo de defensa?. ¿Será que hemos olvidado cómo funciona el sencillo mecanismo de la conversación? ¿qué simplemente intercambiamos monólogos?.

  5. Eduardo Dip:

    la palabra vale plata e el silencio vale oro

  6. David v:

    ¡¡Cómo que yo no escucho!! Yo siempre compro el mismo periódico, que me cuenta las cosas como yo quiero que me las cuente. Siempre veo los mismos programas, que me confirman que el mundo es tal como yo creo que es. Elijo aquellas personas, como tú, Eduard, cuyo discurso armoniza con mi manera de pensar. Incluso voy a los mítines de mi partido, y a los partidos de mi equipo, y los observo atentamente.

    Y ahora vas a venir tú a decirme cómo tengo que escuchar, cómo tengo que pensar, cómo tengo que dirigir mi empresa, cómo tengo que educar a mis hijos… ¡¡¿Con qué derecho?!!

    (“y el que tenga ojos, que vea; y el que tenga oidos, que oiga”)

  7. Miguel A. Raya:

    Escuchar es un arte, fuerza a cambiar el paradigma con el que nos enfrentamos al mundo, nos descentraliza y tiende puentes a los demás. Pero eso no se enseña en España, es cierto. Tampoco enseñamos a la gente a pensar, y sin pensar y escuchar nos dedicamos a reorganizar prejuicios y dar vueltas a los problemas sin solucionarlos.

    Gracias por hacerme pensar!!!

    M.A.-

  8. Cristina:

    Tiene ustes toda la razon en este texto , yo soy una de las pocas peronas k me gusta escuchar todo lo que tiene que decir el resto del mundo . Sin embargo esto se ha convertido en un probema para mi : me he vuelto demasiado empática y ahora todo lo que oigo no me aporta beneficio alguno sino todo lo contrario.Actualmente estoy bajo tratamiento con antidepresivos y ansiolíticos , me cuesta mucho hablar con los demás.
    Muxas gracias y un saludo. Cristina

  9. Teresa:

    Sí, a veces te quedas callad@ escuchando a la gente que está contigo y les parece tan raro que se creen que te pasa algo por no hablar y te preguntan. Y cuando les dices que simplemente no tienes nada que decir por el momento y que estás escuchándoles, hasta se creen que lo dices de broma, que no les quieres decir la verdad, que te has enfadado o cualquier otra cosa menos la que les acabas de decir.

    Eso de “Si lo que tienes que decir no es mejor que el silencio, entonces calla”, parece que en la sociedad occidental no sólo no lo tenemos muy arraigado sino que tampoco lo tenemos bien visto…

    Un saludo.

  10. Aurora:

    Es cierto que escuchamos poco al que esta enfrente nuestra, por lo que tendemos a tener una comunicación poco eficaz, creo que habituamente lo que hacemos es descomunicarnos; ahora bien, yo me pregunto ¿como voy a ser capaz de tener una comunicación eficaz?, ¿como escucho al otro?, si habitualmente no me escucho a mi mismo. Cuando seamos capaces de escuharnos a nosotros, entonces seremos capaces de escuchar a todos los seres vivos con lo que nos relacionemos.

  11. Marcelo:

    Totalmente de acuerdo Eduardo. Soy argentino, y tenemos ese defecto, probablemente potenciado por la influencia italiana. Los pocos momentos que nos dedicamos a escuchar y entender a los demás la vida se nos hace más fácil. Lamentablemente lo hacemos bastante menos de lo que debiéramos. Un saludo

  12. juan antonio:

    El arte de saber escuchar es un bien escaso,no se si realmente en otros paises es mayor que en este.Sobre todo escuchar sin prejuicio alguno.
    Me encanta su trabajo.Saludos
    Hace poco escuchando la radio..un programa de futbol ,oi lo que sigue
    …Muchas veces los limites para realizar nuestros sueños los pone nuestra propia mente,pero es en nuestro corazon que reside la fuerza para realizarlos…
    Se la regalo,seguro de que la apreciara…y probablemente ya la conocera…o sucedaneos de la misma.Repito saludos,que bien que aun haya programas interesantes….!!!!

  13. > Hablar, escuchar y callar « Proximity Project:

    [...] ACTUALIZADO 31/10/2010: leo hoy esta entrada en el blog de Eduard Punset, persona a la que admiro. El asunto es el mismo que el de mi post. [...]

  14. melic:

    Lo necesitamos,el lenguaje es unico,claro que tenemos otros sentidos para comunicarnos el tacto el visual….pero segun yo,el lenguaje es nuestra mayor victoria,y por eso solo hablamos y muy pocos escuchan pero eso es un logro del comunicador o del receptor,creo que del propio lenguaje.

  15. Lotta:

    Solo nos escuchamos a nosotros mismos y oímos lo que queremos, como si vivieramos en un mundo aparte. Si escucharamos un poquito mas nos daríamos cuenta de que andamos equivocados en muchos aspectos, que algunas cosas no son como nos parecen y aprenderiamos muchísimas cosas que no se enseñan ni en el colegio ni en la universidad. Como dice mi querida madre “Hay momentos en los que es mejor ver, oir y callar”.

  16. montserat clemente escobar:

    realmente le consider una persona extraodinaria aun mi metenste no esta preparada para entenderle, pero le veo como una persona grane lo que le hace una persona entaera. hasta otra……………..

  17. carmenlohez:

    Gracias!.

  18. Maurice Rabel:

    En respuesta al quinto parràfo… Sí, ikea. Aunque parezca simple i/o publicidad encubierta… és cierto. Ja hay modelos de empresa donde el interés por el bienestar humano és sinónimo de calidad.

  19. Teardrop:

    Hace tiempo que leo tu blog, como veo tus programas, y me ha ayudado mucho en ser como soy y llegar donde he llegado en mi trabajo (tengo 27 años, por lo que para mi ya es mucho para mi carrera!) y es en este ultimo, donde tu conocimiento entra en contacto con nuestra filosofia, siempre escuchamos, siempre nos informamos y siempre nos hacemos “feedbacks” contsantes, siempre positivos dentro de lo negativo y “retroalimentandonos” de estos, y funciona!!! MUCHISIMO!!! ojala en este pais aprendamos a escuchar mas como bien dices, mejorarian tantas cosas!!!

    Un abrazo desde Barcelona

  20. Alvaro Cano:

    Totalmente de acuerdo. Resido en los Estados Unidos, donde soy profesor,y aquí se nota la diferencia. Se hace un esfuerzo por escuchar a los alumnos, a los subalternos, a la gente que te rodea. En España. la mayoría de las personas van por la vida como pensando que son las únicas que llevan la razón y no necesitan ni consultar ni recibir consejos. Creo que es el gran pecado de los españoles. Y ocurre en todos los ámbitos sociales. Otra cosa que no se hace mucho en España y que aquí me han enseñado a hacer es a ser agradecido con los que te rodean, sean alumnos, subalternos o los mismos jefes.

  21. Marcos Javier:

    Es palpable este problema desde el momento en que nacemos y nos desarrollamos como personas. Nuestras relaciones a todos los niveles mejorarían notablemente si supiésemos escuchar.

  22. maria jesus:

    estupendo estudio, que bien nos vendria ponernos todos al día en esta cuestión, tan importante en nuestras relaciones con los demás…, hay gente que solo se escucha asi misma y cree que está en posesión de la verdad y por ella intenta convencer a los demás de sus posiciones, pero tampoco escucha lo que los demás tienen que aportar en cuanto a “otras opiniones sobre un mismo tema” p.j., cuantas cosas tenemos que aprender!!!!! estupendas reflexiones…. hay que tener un espacio vital para hacerlas, y hacerlas a menudo…..gracias por abrirnos un poco más nuestra mente y nuestro cerebro, todos salimos beneficiados.un saludo.chus.

  23. César:

    Saber escuchar y analizar es clave para intervenir efectivamente con el menor número de palabras. La naturaleza tiende siempre al estado de menor energía. Como siempre la mayoría en contra de su propia naturaleza, ¡así les va! ;)

  24. NORMA:

    Es tan ciert, cada vez nos escumamos menos, parecería ser que sólo oímos nuestra propia voz…

  25. NORMA:

    Es cierto, cada vez nos escuchamos menos,parecería ser que sólo oímos nuestra propia voz…

  26. maria jose:

    cuanta razon, en mi consulta intento hacer el ejercicio de no hablar mas que lo justo con el paciente, de escuchar lo que tenga que decir, de aceptar el silencio como un parentesis en el que el paciente y yo dejamos descansar nuestros cerebros y nos concentramos en sentir, me descubro a veces a punto de sacar un tema de conversacion y me reprimo a tiempo para no contaminar el silencio…tenemos mucho que trabajar y mejorar en esa linea

  27. Hector sena:

    En definitiva el mejor regalo que e le puede hacer a una persona es el saber escucharla.

  28. ignasi jaumandreu:

    Hemos perdido la capacidad de parar el tiempo y escuchar, disfrutar del tiempo para escuchar, ser, en definitiva, dueños de nuestro propio tiempo. Lo podemos ser, no sirven las excusas de excesivo trabajo o excesivas obligaciones, siempre hay un momento para escuchar a tu mujer, a tus hijos, a tus amigos o a tus compañeros de trabajo. Cierto que la caracteristica de no escuchar es consustancial a nuestra cultura antropologica pero podemos y debemos cambiarlo si queremos sobrevivir.

  29. Emilia:

    ¡Cuánta razón lleva usted, Sr. Punset!

    Quizá vivimos demasiado deprisa, sin poder dedicar demasiado tiempo a las relaciones personales; por eso, cuando conversamos, nos interesa sobremanera expresar lo que pensamos y sentimos nosotros, sin apenas escuchar lo que piensan y sienten los demás; enseguida les cortamos con nuestros argumentos.

    Conviene, de vez en cuando, pasar por la situación de escuchante al que apenas se le da ocasión para participar y así darnos cuenta de lo que no se debe hacer.

    Es una pena que no sepamos conversar escuchando realmente (no aprovechando el momento para pensar lo que vamos a decir a continuación), sabiendo que, cuando nosotros hablemos, se nos escuchará con la misma atención. Por eso es muy importante mirarse a los ojos.

    Podría seguir hablando largo y tendido pero, dejemos paso a lo que puedan decir otros.

    Saludos.

  30. Susana:

    La naturaleza misma ya nos ha preparado para escuchar mas y hablar menos. Por eso tenemos dos orejas y una boca.

    Un saludo!!

  31. Rosa Marín:

    Me encanta el artículo de hoy…, pero me surge una gran duda al respecto: ¿Qué hacemos con esas grandes diferencias entre el cerebro masculino y femenino? Por norma general, el cerebro femenino sigue empatizando, y escuchando, y comprendiendo hasta, a veces, lo incomprensible… Creo que no se puede decir lo mismo del cerebro masculino… Supongo que este es el eterno debate con la famosa ya inteligencia emocional y las “tristes” estadísticas en cuanto a su evolución… Soy madre de un niño que tiene Síndrome de Asperger, y lo que leo en cuanto a que su “cerebrito” sería el crebro masculino llevado al extremo, me da mucho qué pensar… Gracias por darme la oporunidad de expresarme.

  32. JOSE MARIA:

    Cuando en una reunión permanezco callado y alguien me pregunta el por qué, siempre digo: ” se aprende más escuchando que hablando”.
    Promete ser un buen programa el desarrollo de este tema.

  33. Susana:

    Yo también he pensado muchas veces en lo mucho que hablamos y lo poco que escuchamos.Me ha encantado el artículo lleno de verdades.

  34. Maribel:

    La verdad es que tiene razón,

  35. Jordi:

    Sr Punset:

    Malauradament, el fet de “no escoltar” als demés és una de les més exteses lacres que existeixen en la societat d’avui en dia. L’empatisme ha estat substituit per l’egocentrisme a causa d’aspectes com competivitat mal entesa….

    Una abraçada

    jordi

  36. Araceli Martínez:

    Buenos días,
    Soy mexicana e igualmente tengo la caracteristicas de hablar de más, algunas veces antecedo: ‘no me lo preguntas pero te explico’, con la intención de que entiendan mejor el por qué de tal cosa y otras considero que mi explicación es más objetiva que la de otros. Si hablo tanto no doy tiempo a ser creativa, mejor persona. Gracias. Escucho.

  37. Gloria:

    Senor Punset, es la primera vez q me atrevo a comentar, cada dia durante algun tiempo recibo sus articulos o comentarios muy interezantes, pero hoy a hablado usted de algo q me preocupa hace varios años y es el no escuchar a lo q yo llamo incomunicacion o falta de comunicacion yo soy una persona conversadora y desde niña me a gustado mucho escuchar por q e visto q en la vida siempre se aprende algo hasta de las personas o cosas mas sensillas, pero me e dado cuenta q hay una gran cantidad de personas q solo quieren escucharse no q le escuchemos y eso dificulta el intercambio de opiniones y el enrriquecimiento de nuestras vidas, un saludo Gloria.

  38. ana:

    por mi trabajo e tenido qur aprender a escuchar y digo bien APRENDER

  39. Rantamplán:

    Que gran verdad Sr. Punset. Como una vez le escuche al profesor Ángel Lafuente Zorrilla, en la amyoría de los casos no estamos interesados en debatir, sino en colocar nuestro CD en el cerebro del otro. Al igual que al otro sólo le interesa colocar su CD en el nuestro.

    Y sobre todo cobra importancia en las relaciones de pareja, donde la gran mayoría de problemas se pueden reducir a una falta (puntual o reiterada) de comunicación (y por tanto de confianza) entre las partes.

  40. Dr.Jorge de Paula:

    Acerca de los saberes “válidos” y los saberes “inválidos”:
    !qué interesante análisis y lo sorprendente son las vastísimas consecuencias que a todo nivel se pueden generar por esa actitud tan comun (por lo menos en nuestros tiempos) de oir pero no escuchar.
    A nivel de la medicina es una situación lastimosa cuando un un médico olvida la virtud de saber escuchar a sus pacientes. En su última conferencia antes de partir el Dr.René Favaloro nos regaló una lectura magistral sobre el legado de la vida del Prof. Paul Dudley White, y nos recordó en su primer legado:
    “Escuchen lo que dice el paciente: quizás sea lo más importante de vuestra tarea—repetía a sus alumnos una y otra vez- porque sostenía que además de brindarle a los pacientes la posibilidad de describir su enfermedad y los síntomas en sus propias palabras, tenía la valiosa oportunidad de observar los cambios psicológicos y las características de cada personalidad. Sólo entonces comenzaba un cuidadoso y detallado examen clínico”.
    Y el Dr.Daniel Flichtentrei en un artículo que tituló: lo que los pacientes ignoran que saben y los médicos ignoran que ignoran”, analizó con certeza una de las causas por las cuales las personas muchas veces no escuchan al prójimo:
    “Dadas las circunstancias históricas que privilegian un tipo de “saber” por sobre otro, no resulta extraño que todo cuanto se aleje del arquetipo hegemónico y legitimado por la educación formal sea considerado como un “no saber”, sea a su vez descalificado y asimilado con la ignorancia más radical.
    Tal como hemos sido formados sólo existe una única forma de “saber” que, casualmente, es aquella que nosotros poseemos como un capital simbólico que se valoriza tanto por lo que él mismo “es” como a través de la subordinación de todo lo que “no es”.
    Se delimita así un territorio de saberes válidos e inválidos. De este modo, escuchar lo que sobre el tema tiene que decir quien “no sabe” acerca del tema se hace lógicamente innecesario e inútil. Lo más curioso es que esta valorización ha sido incorporada por los propios pacientes quienes no dudan sobre su propia ignorancia y descartan lo que largos años de padecimiento han dejado en ellos como experiencias, memorias, prácticas y representaciones de la enfermedad.
    Que las cosas ocurran de este modo tiene explicaciones perfectamente racionales, pero ello no impide que resulte absurdo y que conspire contra la gestión inteligente y la resolución acertada de innumerables situaciones.
    Por último Punset, la situación de millones de mujeres que trabajan y al volver a su casa deben afrontar la tarea de la casa es tan real como injusto, y me recuerda una frase que leí de Michelle Pfeiffer: “para mí la idea más aproximada de los que es realmente un héroe, es el de cualquier madre que trabaja afuera y al llegar a su casa debe afrontar con las tareas diarias del mantenimiento del hogar”.
    1) Lo que los pacientes ignoran que saben y los médicos ignoran que ignoran – Dr. DAniel Flichetentrei
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2010/09/la-dimension-humana-social-familiar-y.html
    2) Panorama de la medicina actual y el legado de Paul D.White
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/11/panorama-de-la-medicina-actual-y-de.html

  41. Marcos gonzalez:

    La comunicación humana es realmente compleja y pasa sobretodo por saber escuchar; el acto inconsciente de no escuchar cuando nos estamos comunicando es la principal causa de conflictos y problemas derivados de la falta de entendimiento que provoca.Siempre suponemos que nos han escuchado y casi nunca es así, si no aprendemos a identificar el lenguaje corporal de nuestro interlocutor.Además las emociones debidamente mal gestionadas ,o sea la falta de educación emocional da paso sin barreras a la impulsividad, al binomio acción-reacción en la interacción con el otro obviando los dos pasos intermedios y fundamentales para la excelencia en nuestras interacciones con los demás: la consciencia de percepción subjetiva y el análisis de cual es nuestra mejor reacción ante el estímulo recibido.Sólo educando a nuestro inconsciente a analizar los estímulos recibidos desde la distancia y el análisis apartado de nuestra herencia cultural, experiencias y emociones podremos escuchar algo más que la media de los mortales pudiendo después aportar a nuestro interlocutor lo que realmente esta buscando cuando nos comunica a través de sus palabras, su tono de voz y su expresión corporal.no se escucha sólo con el oído, deberíamos aprender a hacerlo también con los ojos, leyendo los gestos que nuestro interlocutor nos regala,la Programación NeuroLingüística (PNL) sabe mucho de esto…
    Si aprendemos a escuchar de esta forma nos sorprenderá los beneficios que obtendremos en todos nuestros quehaceres diarios tanto a nivel privado como profesional.La gente que se siente escuchada se torna más agradecida y colaboradora y al final lo que conseguiremos será mejorar todo nuestro entorno.
    Gracias Eduard por tan interesante post.
    Marcos

  42. Nina Furgol:

    Totalmente de acuerdo.
    Pero la falta de atención a lo que nos rodea es una consecuencia más de que no tengamos una buena relación con nosotros mismos. Y ese problema va mucho más allá de nuestras fronteras. No sabemos interiorizar, no tenemos conciencia de nosotros mismos. Nos sentimos vacíos y necesitamos llenar ese vacío imperiosamente de cosas, atención de los demás, comida, ropa, caprichos, … Tenemos mucha “hambre” pero no nos damos cuenta de qué necesitamos realmente para saciar esa hambre.
    La falta de tiempo, ese raro tesoro hoy en día, está causando estragos, ya que es cuando tenemos tiempo cuando podemos relajarnos y sentarnos con nosotros mismos para percibir cómo nos sentimos y por qué. Cuando nos sentimos receptivos de escuchar, de ver, de darnos cuenta de las cosas.
    Si falta tiempo y estamos estresados lo único que hacemos es sobrevivir. Cuando el tiempo es ancho y hay calma, la mente se expande, nace el interés, la creatividad, las ideas, …
    Apagando la tele ya está la mitad del problema resuelto. El resto está en manos del gobierno y demás instituciones para dar a la vida personal y familiar el valor que se merece. Ajustar los horarios de trabajo, mejorar y alargar los periodos de baja maternal, etc, etc.
    Pero el trabajo más duro es el que tenemos que hacer cada uno de nosotros. Conocernos a nosotros mismos y actuar en consecuencia.
    Mi maestro en Ayurveda dice:
    Cada uno de nosotros somos tres:
    -el yo que yo conozco, lo que yo sé de mi mismo
    -el yo que desconozco, lo que los demás conocen de mí
    -el verdadero yo, lo que soy realmente
    Cuando tomamos conciencia de la importancia de lo que proyectamos hacia los demás, no sólo del concepto que tenemos de nosotros mismos, y de que somos mucho más de lo que sabemos de nosotros, cuando nos damos cuenta de esto nuestra vida será armoniosa, encontramos el equilibrio.
    “Los conflictos entre los pueblos son un reflejo de nuestro propio conflicto interior y nuestro miedo” Jack Kornfield.
    …nuestros conflictos con los demás son el reflejo de nuestros conflictos internos.
    La salud del planeta es el reflejo de nuestra propia salud. Estamos espiritual y mentalmente muy enfermos. Hasta que no nos afecte a todos directamente al cuerpo no nos daremos cuenta.

  43. pepa garcia solé:

    Cuanta razón Sr.Punset, es increible lo acertado de su reflexión, da en el punto donde más duele, es una realidad, y lo triste es que uno adquiere la costumbre de callarse, y va callando porque sabe que ya es inútil, de que no se hará el esfuerzo en su entorno (el que sea), de ser escuchado, sea o no interesante, pero es una necesidad extraordinaria que tenemos de ser escuchados, atendidos., Ai Sr.Punset cuanto le quiero. Gracias

  44. Mariano Bascuñana:

    Hola

    Este post me ha dado una idea.

    Voy hacer un experimento. No voy hablar en 3 días, a modo de prueba. Iré con un cartel en el bolsillo y si me preguntan, simplemente saco el cartel y les digo que no puedo hablar por problemas en la garganta, que me duele mucho cuando emito la voz.

    Ya te contaré la experiencia. Y observaré al mundo que hay alrededor de mi.

    Suelo hablar mucho, no paro, y si… a veces… me paro a observarlo, pero esta vez solo pasaré a un plano de observación y funcionalidad básica para poder hacer el dia a dia con normalidad.

    Ya te cuento. Empiezo el Miercoles, de la semana que viene.

  45. carme:

    He leido el artículo y me parece muy acertado, nos pasamos la vida hablando y muchas veces sin pensar lo que decimos, porque nuestra palabra va más deprisa de lo que pensamos y si nos hubieramos callado no la hubieramos pifiado.
    Yo Sr. Punset soy una de estas personas, pero que desde hace un tiempo me he dado cuenta que no tengo que hablar tanto, y lo estoy consiguiendo aunque tengo un largo camino. Así y todo me encanta escuchar las historias de los demás porque siempre hay algo que se aprende.
    Respecto a las parejas es un tanto complejo el diálogo, ya que siempre se quiere demostrar que la razón es la tuya. También me he dado cuenta de que esto no es así, que no se tienen porque justificar siempre las cosas y que por mucho que hables no se soluciona nada, solo hablar y liarlo más, porque la otra parte esta encerrado y haciendo su monologo de no aceptar lo que tú le digas, en este caso yo he aprendido a callar porque para que seguir hablando y desgastarse.
    En fin que estoy aprendiendo a no hablar tanto, ha escuchar y ha observar a mi alrededor.

  46. Guillermo:

    Exelente artículo. Aunque no conozco mucho la forma de ser del español la reflexión también es válida para los Argentinos. Nos cuesta dialogar porque nos cuesta escuchar al otro; cada uno se ufana para “imponer” su punto de vista al interlocutor en vez de intercambiar puntos de vista.- Las consecuencias de este defecto se proyectan al ámbito familiar, institucional y político. Con frecuencia se trata de un “diálogo de sordos”.- Nuestra propensión a la locuacidad fué remarcada por Ortega y Gasset que lo resumió en una frase “…Argentinos a las cosas….” porque encima que no sabemos escuchar ni dialogar, es muy poco lo que hacemos.- En fin muy agradecido por su análisis. No en vano la naturaleza nos dio dos orejas y una boca. Guillermo Grosso.-

  47. MaryCarmen Preciado D:

    Excelente reflexión Sr. Punset … ¡qué diferente sería nuestro entorno si escucháramos más y hablaramos menos! Nos enteraríamos de lo que realmente necesitan los demás y nuestra frustración disminuiría … ¡comencemos una campaña: “Escuchemos más, hablemos menos”. Un cordial saludo desde México DF.

  48. Tusitalae:

    Elemental querido Watson. Mucho blá blá blá y poco tener en cuenta alos demás. Por qué nos gusta tanto avasallar?. Será porque es el escudo que utilizamos para tapar nuestros defectos?.

  49. Lina Mayorga:

    esto reafirma que lo que el conocimiento universal por medio de las diferentes religiones y tendencias espirituales ha descubierto, y es que debemos callar, para comprender y observar, con el fin de tener una mejor vida.

    También de esta forma se reafirma que el conocimiento es uno y que hay diferentes métodos para llegar a el, por este es universal.

  50. Frankenstein digital:

    Listen! “hablar menos y escuchar más”

    Hablamos mucho y escuchamos poco. Escuchar no es lo mismo que oir. Igual que mirar es muy diferente a ver. Saber escuchar, en cualquier caso, no es algo que dependa únicamente de nuestra capacidad auditiva. Lo mismo que saber mirar tampoco depende de nuestra capacidad visual.

    Tengo ya unos años y experiencias de todo tipo, para constatar lo que dice Punset en este excelente artículo. De todas formas, sólo en estos últimos años es cuando he aprendido realmente a saber cuáles son las diferencias de verdad entre “ver-mirar” y “oir-escuchar”. Pero… ¡claro! para ello, lamentablemente, tuve que pasar una de las experiencias más desagradables de mi vida. Estuve casi un mes en el hospital sin poder hablar por la traqueostomia que me tuvieron que hacer para que no me quedara en el quirófano. Todavía recuerdo las largas noches en la UCI, cuando las enfermeras en la tranquilidad nocturna, sabiendo que yo no hablaba, venían a mi sitio a hablar y hablar… todo lo que quisieran sin que pudiera interrumpirlas. También, desde que me trastearon en la cabeza, estoy sin oir ni ver bien por el oído y ojo izquierdo. Esto, sin embargo, no significa que participe en absoluto de esa pedagogía tan caduca y nefasta como la de “la letra con sangre entra”, recordaréis… ¡No, por favor, cuánto daño nos hace!. Desde luego, se ha avanzado mucho en pedagogía y/o técnicas del aprendizaje para que éste sea más significativo, sin necesidad de pasar por experiencias traumáticas. La Escuela ” constructivista” y la del “Aprendizaje colaborativo” dan buenas muestras de ello. Pero, teniendo en cuenta que estas metodologías brillan por su ausencia, no sólo en la escuela e instituciones académicas sino en el conjunto de nuestra sociedad, deberíamos empezar a mirar más que ver y escuchar más que oir. Pero… sobre todo, éso: hablar menos y escuchar más. Casualmente, como termina diciendo Punset: “los neurólogos están constatando algo que sospechábamos: el cerebro gasta menos energía en observar el mundo exterior –las dimensiones y señales codificadas que le revelan lo que ocurre fuera son pocas y malas– que en elucubrar, experimentar e imaginar; si hablamos todo el rato, no puede hacerlo”.

  51. Luna:

    Da que pensar y menos hablar. Gracias, por un momento de silencio.

  52. Idabell:

    Me encantan tus reflexiones!!! y coincido plenamente en que debemos escuchar más!!!

  53. maria jose:

    me ha encantado el tema en cuestión,porque creo q en esta sociedad cada dia tenemos mas donde oir pero nuestro cerebro tiene poco q escuxar,tanta comunicación con tan malos receptores.

  54. Sigrid:

    Totalmente de acuerdo.
    También pienso que gastamos más energía,al hablar. Al menos yo lo siento así,me pasa.Además,escuchando aprendemos.
    Una cada vez menos habladora.
    Gracias.

  55. Luci:

    Sólo se me ocurrir comentar: !Cuánta razón!, ¿Seremos capaces de cambiar esto?, mis dudas.

  56. carlos:

    estoy totalmente de acuerdo con eso de escuchar pero pieso que es una incapacidad en muchas perosnas ya que para eso hay que aprender a dudar de lo que el otro dice para poder conocerlo y para eso es necesario conocerse a uno mismo .se tiende en vez de enpatizar a buscar soluciones a al otro pieso que en esta sociedad dependiente la que hay es una ignorancia emocional . estamos viviendo en una sociedad consumista que perjudica ademas la cumunicacion humana .ya no hacemos esfueros por quedar llamamios por movil, ya no hacemos esfuerzos por escuhar por eso nos remueve , y lo jodido es que no sabemos el que se esta creando una dependencia hacia lo material y se valora lo que se tiene o s e hace y no la persona por eso tambien es posible que se deje de escuhar. en fin pienso que hemos heredado una depndecia de nuestros padres y de nuestros abuelos a lavez que es muy dificil canbiar. se vive en un enagaño constante hay mucha desinformacion de lo hemocional y mucha verguenza a reconocerlo.

  57. ana montoya martinez:

    EGOISMO, podríamos definirlo en ese término, únicamente. Estamos sumidos en nuestra historia, y no hay nada más importante, por lo que parece. En general, pasamos de lo que piensan/sienten los otros…lo que pensamos/sentimos nosotros, parece ser lo verdadero, por lo tanto ..pasamos de escuchar
    Eso, creo nos está conduciendo al aislamiento emocional, y en general al aislamiento social,.Pocos se preocupan de su vecino/amigo/alumno/colega…
    INDIVIDUALISMO….en realidad parece ser lo que gusta a la mayoría
    Realmente, la sociedad, el ser humano, es ´sobre todo individualista, o es solidario?

  58. José Mª Vázquez:

    Hay algo, también inveterado, pero más creo que forma parte de nuestra cultura. Soy de las personas que intentan escuchar, de verdad que lo intento, pero cuando lo hago a veces veo en la cara de quien atiendo esa expresión de “se ha desconectado y no me está haciendo el menor caso”, todo por la ausencia de intervenciones por parte de quien se supone que debe estar escuchando.
    Para no extenderme más, y llegados a este punto, la pregunta es; ¿como se puede ser asertivo, a la vez que atento, mientras se es parte parte pasiva en una conversación?

  59. Victoria:

    No podría estar más de acuerdo. Hasta que me fui a vivir a Londres y conviví con gente de otros países, no sólo británicos, no me di cuenta precisamente de eso, que los españoles hablamos, hablamos y no escuchamos. De repente me sentí más apreciada y valorada entre extranjeros por una sencilla razón, ellos sí me escuchaban, preguntaban y parecían mostrar interés por mis comentarios. Este sentimiento se hizo más evidente cuando mi pareja, de nacionalidad sueca, vino a vivir a España. Él no estaba acostumbrado a tener que hablar por encima de los demás para que le escuchasen. Resultado: apenas habla entre españoles porque sencillamente no se hace un hueco en conversación a alguien que sólo espera un poco de respeto, que espera que los demás callen para escuchar la opinión de los otros. Él siempre dice que España es un país tan ruidoso porque hay una competición para ver quién se hace más notar: gritamos, ponemos la música muy alta, aceleramos los motores, cualquier cosa por hacernos notar, porque sabemos que es la única forma de que nos “escuchen”. Muy triste.

  60. JUAN:

    El problema es que teniendo suficientes herramientas, en un mundo tan vertiginoso la aplicacion es incorrecta,por que en cualquier epoca vivida por el ser humano anterior a esta,han podido desarrolar el conocimento ante un mundo necesitado de ideas pero hoy ,cuando tenemos mas conocimiemto nos faltan las ideas

  61. ester:

    estoy de acuerdo

  62. MAC:

    Hola Eduard:

    Es algo que siempre me ha llamado la atención, la capacidad del ser humano para hacer que el resto del mundo girase alrededor de él. E ignorar lo que se puede ‘crecer’ con tan sólo detenerse un momento y atender y entender lo que nos rodea. Me gustaría que profundizases más en este tema.

    Us saludo.

  63. Juan Enrique:

    Hablamos para darnos importancia, para auto promocionarnos, por nuestra humana inseguridad. Sólo escucharíamos de buen grado las alabanzas, y a veces ni de eso nos percatamos.
    Nuestras relaciones día a día son un buen ejemplo, pero también nuestros supuestos debates políticos. Ya nadie debate. Hablamos y esperamos (a veces) a que la parte contratante de la primera parte termine para reiterar nuestra opinión incial.
    Escuchar, observar… aprender. Son grandes y buenos consejos, pero difíciles de seguir.
    Ah!, por cierto, felicidades por el blog.

  64. migjorn1953:

    Sr. Punset;
    Estoy de acuerdo en que hablamos más que escuchamos, pero no creo que tenga una incidencia tan importante sobre el porcentaje a pagar de los intereses de nuestra deuda, ni en la enseñanza o el mundo empresarial. Vd., sabe que eso es más complejo. ¿¿ Sr. Punset, cuantas veces al cabo del día tiene vd.,que escuchar a gente que no tiene nada interesante que decir??. ¿¿Cuantas veces tiene vd., que oir durante el mismo dia solennes tonterias??. (incluidos los medios de comunicación). Yo muchas veces, y no me refiero precisamente a las opiniones del pensamiento de los demás que son siempre y en todos los casos respetables, me refiero a todo lo que significa tomarse la vida en serio. Como vd. ha dicho en más de una ocasión y sobre todo en sus libros empecemos por intentar cambiar el sistema educativo (ese es el meollo de la cuestión),y quizás entonces, escucharemos más, sabremos entendernos mejor, mujeres y hombres, haremos una sociedad mejor, unos politicos mejores (con mejor balanza de pagos e intereses, etc). EL CUENTO DE LA LECHERA, TUVO UN PRINCIPIO.
    Otro a parte, merece el tema de vida en pareja, donde de entrada creo, que está centrado en “”dos””, y comparto su opinión a pesar de creer que todavía hay un porcentaje elevado de parejas (entre las que me incluyo) que intentamos sumar cada dia un poco más, para lograr tener un futuro mejor, si cabe del que tenemos en el presente como pareja.
    Sr. Punset, gracias es vd. un crac.

  65. Alberto Jose Leal Sanchez:

    Lamentablemente en Hispano America heredamos esa costumbre de hablar en exceso…ojala, y mas personas influyentes como Ud. trataran este tema con mayor frecuencia y profundidad. Muchas gracias…

  66. Artículo Recomendado « Los Maquis del Siglo 21:

    [...] articulo completo [...]

  67. ROSA BAYOT:

    Donç es veritat i afageixo q tmbe s’ha de mirar, jo ho vaig descubrir pintant , per molt q miris sempre hi han detalls i mes detalls q no habies vist q son la clau x un bon dibuix o pintura!!

  68. Rolan:

    Nunca me había parado a pensar esto y, ahora que lo dice, tiene toda la razón

  69. Ana Rocha:

    como lo entiendo.pasa siempre lo mismo y casi toda la vida es igual.tu escuchas,preguntas,cuando paran das un tiempo y si se te ocurre empezar a hablar,rapidamente te cortan,no quiere saber nadie nada de nadie pq lo mas importante es lo suyo y no hay nada mas importante que lo suyo.que èsado es aguantar siempre lo mismo.

  70. Alicia:

    Buenas noches Sr. Punset,

    Mi nombre es Alicia y, al contrario de lo que dice su artículo, yo siempre he estado en el otro lado, en el del oyente. Siempre he sido una persona callada y me ha gustado más ver y escuchar que explicar “mi vida”. Ha llegado un punto en el que cuando quieres explicar algo te da la sensación de que ni te escuchan y eso, creo, ha provocado que hable deprisa, que tenga que acabar rápido lo que tengo que decir porque total, al resto no le interesa. Y si no, ya ni abro la boca. Desgasta mucho. Puede generar inseguridad y baja autoestima. Es curioso. Soy maestra de educación musical y en las clases es el único momento en el que puedo hablar y sentirme más segura, a pesar de, como dice usted también en su artículo, se me olvide a veces de escuchar al alumnado.

    Muchas gracias por tu artículo, atentamente,

    Alicia

  71. Noemí:

    Creo que el escuchar a los demás requiere de humildad. Un acto que puede parecer sencillo, universal y que se da por supuesto, pero que como vemos no es común en nuestra cultura.

    A mi parecer esto denota una descarada falta de humildad general, hay que estar constantemente aparentando que lo sabemos todo, que tenemos en todo momento una opinión formada de la cuál estamos convencidos y nadie nos va a hacer cambiar. Parece hasta un requisito para triunfar social mente…

    Ésto me acaba de recordar a Bertrand Russell cuando dice que no se avergüenza en absoluto de haber cambiado sus opiniones repetidas veces: “What physicist who was active in 1900 would dream of boasting that his opinions had not changed?”

  72. Mar:

    Mea culpa. Confieso que hasta hace bien poco no había sido consciente de este vicio. Y me costó reconocer que era verdad que a veces no escuchaba. Es más, que hablaba adelantándome a lo que el otro iba a decir, metiendo estrepitosamente la pata.
    Sin embargo, ahora que trato de enmendarme, me doy cuenta de que me he ganado una fama que es muy difícil de sacudirse de encima. Trato de escuchar y de hablar cuando estoy segura de que mi interlocutor no tiene nada más que decir. Pero quien en su día me acusó, parece no darse cuenta del cambio. Por eso pienso que igual que hay gente que no escucha a los demás, también hay gente que no se molesta en vislumbrar el cambio en los otros. Están ciegos, igual que en su momento yo estaba sorda.

  73. Paca:

    Ponerse en el lugar del otro es de personas sensibles e inteligentes, quien no escucha no sabe nada de nadie y menos de sí mismo. Qué pena no invertir energías y aprender de este nuestro Universo!
    Un saludo
    Paca

  74. Enrique:

    Escuchar es un servicio más grande y noble que hablar…
    Estemos dispuestos y prontos para oir, tardos para hablar, pues aprendemos a hablar escuchando, por lo tanto, sino aprendemos a escuchar, si no escuchamos bien, no hablaremos bien.
    Somos poco tolerantes ante las ideas de los demás y sólo queremos imponer lo que pensamos, somos egoístas, para nosotros lo único que vale la pena es lo que decimos y pensamos y no es así.
    Me gusta escuchar, quiero entenderte, comprenderte y ayudarte si puedo…

  75. Miguel Gil Casado:

    - Medice, curate ipsum, -me digo por las mañanas.
    – Aún sigues acatarrado, -me digo por la noche.

  76. Julia Pera:

    Por circunstancias y estilo de vida resido desde hace muchos años en el extranjero, lo cual me ha llevado a tratar con personas de diferentes costumbres y culturas. Es cierto lo que dice Eduard,la mayoría de la gente en España no te deja hablar aunque quieras decir algo interesante, y si te dejan ya sabes que la razón y la última palabra nunca será la tuya. Es algo muy desagradable que tenemos anclado en nuestra cultura.
    Gracias Eduard por haber tocado este tema

  77. Gloria:

    Estoy completamente de acuerdo. No puedo entender que sentido tiene hablar tanto y no escuchar nada. ¿ nunca aprenden nada ? Pienso que es la ignorancia que tenemos en este pais.

  78. Chris:

    El precio de una hamburguesa estándar, como una de las métricas simplificadas en contexto económico de un mercado; sería el nivel de ruido (mental y expresado) en un espacio social, a la métrica simplificada para el contexto de morbilidad “zombi”.

    Al usar la metáfora de un zombi (en inglés, “zombie”, y de moda estos días por la fiesta de Halloween) viene por la hipótesis de cómo el intento de un emisor que transmite su mensaje es mínimamente procesado por el receptor, evocándole algunos recuerdos en la memoria más algo de composición aleatoria, para reaccionar competitívamente en la carrera por “decir algo” sin importar mucho el contenido ni mucho menos la respetuosidad mínima de un protocolo, transformándose en el ruido característico de una respuesta zombi. Sería interesante medirlo con un MEG.

    Si además, los otros participantes padecen de la misma patología de comprensión y comunicación, el ruido por respuestas zombi tiende ir en aumento, tanto en la expansión de neuronas zombi, como también en el ruido zombi expresado.

    Para observar este fenómeno, basta con acercarse a cualquier cafetería popular con muchas personas literalmente “gritando” como zombies. O bien, en otro escenario más tranquilo con dos o unos pocos participantes, donde las interrupciones sistemáticas de un intento por un diálogo demuestran el ruido de una mente cerrada que no desea aprender el “saber escuchar”, además de pecar por falacia y otros prejuicios cognitivos.

    Qué importante es enseñar a nuestros hijos a escuchar escuchándoles, además de inmunizarles para que estén mejor preparados ante ese contagio social del ruido zombi.

    :)

  79. Lidia:

    Es posible que muchas personas se puedan sentir molestas por este texto pero dice “verdades como puños”. No es muy correcto hacerlo pero me pongo de ejemplo y muestra de que es verdad. Hablamos de nosotros, de los demás, de lo que nosotros hacemos bien, de lo ineptos que son el resto… Llevo varios meses aprendiendo a escuchar y no es fácil, siempre quieres apostillar o dar tu opinión aunque no sea requerida. Es complicado pero porque lo hacemos complicado. Estamos tan acostumbrados al ruido y a oir constantemente conversaciones, canciones, películas… Nos olvidamos de lo que es el silencio. El silencio es indispensable para aprender a escuchar, a los demás y a nosotros mismos. Lograr hablar menos y escuchar más no sólo te enriquece sino que anímicamente te hace más feliz.

  80. montse:

    como me gusta haberle escuchado, sr. Punset.

  81. Rafa:

    Cierto, quien mucho habla, poco aprende. Muy bueno el post, no conocía este blog, lo visitaré a menudo.
    La verdad nos hará libres.
    Saludos!

  82. LUIS:

    Me parece realmente interesante e importante lo que comenta. No sólo es básico el saber escuchar a los demás, si no también el sabernos escuchar a nosotros mismos cuando estamos en silencio (aunque resulte paradógico). Deberíamos aprender a escuchar y escucharnos, a disfrutar de lo que lo demás digan, aunque no estemos de acuerdo o no opinemos lo mismo, aunque sea contrario a nuestro pensamiento. Eso nos hará más ricos y más críticos.
    Gracias por estas aportaciones.

  83. esther:

    Y que razón tiene.

  84. Ana:

    Supongo que hablamos demasiado para “esconder” otros vacios, esa sensación de soledad no buscada del alma, y a lo peor el vacio de conversaciones intelectuales y profundas que dicho individuo no consigue en su entorno entonces cuando se encuentra con alguien trata de llenar con la espulsion de palabras inconexas o no, pero excesivas para el fugaz encuentro con nuestro interlocutor, consiguiendo el efecto contrario, a mayor información en menor segundos, el cerebro crearia en un paréntesis la abreviatura de lo que considera importante en esa información, pero desenfocara su atención una vez haya captado la idea para hacer (por educación) que sigue escuchando y prestar su atención sobre la paloma que tuvo a bien posarse entre el y su compulsivo interlocutor sobre la vieja ramita del arbol mas centenario del parque.
    ¿que opina usted? Señor Punset

  85. Ana:

    Gran verdad… como se les dice a los niños: (y deberíamos aplicarnos los adultos) “Tenemos dos orejas para escuchar más… y una boca para hablar menos.”

  86. Jose Mª:

    Hola Eduard, menos mal que tenemos dos orejas y una boca y no al revés. Estoy muy de acuerdo contigo, la lástima es que esos que deberían leerte no lo harán. No les gustaría lo que dices o bien no se verían reflejados en el espejo de tus palabras. Como tú bien dices, viven ensimismados, mirándose el ombligo cada tres minutos.
    Gracias por compartir tu sabiduría.

  87. ameba:

    De acuerdo, pero primero tendremos que enseñar a prestar atención.
    Ameba, come,piensa,ama…..

  88. Maria Cristina Rodríguez:

    No solamente hablamos demasiado y escuchamos poco, sino que además lo que decimos está mediatizado por nuestras creencias, pocas veces contrastadas con la realidad experimental y por verdades ¨contundentes¨, esta es la palabra de moda, que nadie sabe de donde han salido ni con que datos se pueden contrastar.
    Tal vez la ausencia de comentarios a este magnífico artículo muestra, que sí, aunque sea a través de la lectura, podemos empezar a practicar la maravillosa aventura de escuchar y descubrir el universo de los otros.

  89. Atanasio:

    Y generalmente hablamos con la exclusiva intención de escucharnos a nosotros mismos e intentar, de forma infructuosa, aliviar nuestras limitaciones personales.

  90. pilar rozano:

    Estoy absolutamente de acuerdo. Y añadiría que de igual modo que no sabemos escuchar, tampoco sabemos mirar al otro: vemos pero no miramos, igual que oímos y no escuchamos. Y así nos va al ser humano, vivimos en un mundo cada día mas pequeño y cada día más ignorado.

  91. Adriana Crespo:

    Hay mucha gente que todavía no ha descubierto que enriquece mucho más escuchar que hablar. Hay que ser generoso, y contarle al otro lo que le ayudará a crecer, a enriquecerse. Y sobre todo, hay que escuchar a los niños. Ellos todavía conservan la riqueza de la autenticidad sin contaminaciones.
    Gracias, Eduard, por tantas horas de enriquecimiento que nos regalas.

  92. Josefa:

    Como todo lo que escribe el sr Eduardo Punset, es muy interesante no he sido seguidora de él pero desde que lo he descubierto me gusta leerlo si algun dia viene a Las Palmas pienso ir para que me firme su libro
    Espero dure muchos años en el mundo literario y poder disfrutar de su lectura

  93. Mac:

    Y cuando escuchamos, ¿lo hacemos por verdadero interés o por educación, esperando pacientemente a que el otro acabe? Es muy triste, pero hay mucha gente que siempre empieza sus frases con un “pues yo…”, porque mientras tú hablas, tu interlocutor, si está pensando en lo que le dices, lo hace adaptándolo a sí mismo ¿No será simple y llanamente un tema de egoismo?. Nos gusta que nos escuchen, pero como todos queremos lo mismo, al final nadie escucha a nadie y lo que queda es un montón de palabras que sólo oímos nosotros mismos. Por cierto, que sería interesante saber qué nos hace egoistas, por qué lo somos si, al final, sólo nos importa a nosostros mismos, con lo que se produce una paradoja. Y ya me he ido por las ramas.
    Sr. Punset, como siempre, un placer leerle. Lo ve, esto sí se “escucha” con gusto.

  94. Mercedes:

    Es cierto y la mayoría de la gente tiene una gran necesidad de ser escuchada,de esto yo me he dado cuenta ,cuando personas completamente desconocidas me han contado su vida al darse cuenta que estaba dispuesta a escuchar y me ha sorprendido mucho ,el cariño y el agradecimiento que me han mostrado después ,como si les hubiese hecho el más grande de los favores.

  95. Ulises:

    Buenos días, me gusta esté articulo en el que nos invita a escuchar más y hablar menos. Por mi profesión, fisioterapeuta, he compartido mucho tiempo con mis pacientes y he tenido la oportunidad de escuchar mucho, a muchos; mi conclusión es que una gran mayoria de las ocasiones en que se escucha nos aportan información que tarde o temprano nos es de algún tipo de utilidad, no pretendo parecer materialista pero es cierto. Además es un placer dejar que la gente se explaye, acaban revelando cosas sorprendentes. Un saludo

  96. eloisa:

    P ¿Por eso cada vez se lee menos? Leer es como escuchar con los ojos. No es lo mismo escuchar que oir, ni ver que observar. Somos cada vez más pasivos en la asimilación de información y más activos en la emisión.

  97. diego capel pena:

    Queda claro que la mayoria de gente no ha estado atendiendo a las señales que como tu reflejas de un colapso aun asi seguimos sintrabajar la imajinacion supongo que el avance tecnologico desde la invencion del dibujo nos elimina la funcion de imajinar lo que te estan explicando a toda velocidad

  98. Esteban Sitges:

    Genial artículo!

    Yo le llamo Eficiencia comunicativa. La mayor parte del tiempo la pasamos entre ruido, decodificando el mensaje que se queria transmitir y resolviendo conflictos internos no operativos.

    Saludos!

  99. cristina moreno:

    Estimado Sr. Punset permiteme que me tome la libertad de tutearte para poder transmitirte mejor mis emociones, en primer lugar mi admiracion por ti, soy seguidora tuya, de tus libros y tus entrevistas… siempre me haces pensar y me “enriqueces” neuronalmente con tus inquietantes y a la vez esperanzadoras preguntas. Me gustaria comentarte algo personal sobre tu ultimo libro que me ha resultado doloroso pero no se si esto se publicara y no es el momento.
    Soy una de esas mujeres trabajadoras y madres que ha vivido agobiada. Un afectuoso saludo

  100. Emi Yañez:

    Sencillamente, un maravilloso artículo (además con autocrítica incorporada). Siempre se aprende escuchando, y siempre es un placer leer y escuchar a Eduard Punset. Estoy leyendo “El viaje al poder de la mente” y me encanta.

  101. Alex:

    Gran articulo, Punset. Me ha gustado bastante el show de redes sobre la crisis economica. Un saludo desde Salamanca.

  102. Anónimo:

    Muy interesante … soberbio sería la palabra!

    <>

    A ver si algunos “supuestos” JEFES toman nota!

  103. Anónimo:

    A nivel EMPRESARIAL ocurre tres cuartos de lo mismo. ¿Alguien escucha atentamente al otro para descubrir fórmulas de trabajo más cooperativo? ¿Métodos o estilos más innovadores para solventar problemas? Además de analizar los procesos productivos, ¿hay algún JEFE de departamento interesado en descubrir si sus empleados tienen la sensación de que son dueños de su trabajo, de que algo controlan de la empresa, o de su vida?

  104. marco aurelio gonzalez:

    mi querido eduard un caluroso saludo con mucho carino y me enorgullece saber que al urgar en tu blog me encuentro con testimonios como este y saber que eso que yo pienso como decir que los espanoles no escuchan nunca siempre quieren ir por delante y hablan convencidos de que solo ellos estan en lo cierto sin dar tregua a escuchar ala otra parte. esto yo lo estado analizando y poniendolo en practica en mi estudio, de analicis de comportamiento en el cerebro de las personas y no hace mucho mejor dicho esta semana quice experimentarlo en la farmacia de mi confianza con una de sus empleadas. Cuando se dispuso atenderme, pense para mi y dije voy hacer un gesto antes de hablar y estoy seguro que la dependienta no medejara hablar y me dira que es loque yo quiero. Y que alegria senti em mi ser y muy dentro de mi. Cuando hice un movimiento con mi mano izq: llevandola haciarriba y dirigiendo mi dedo indice hasta apoyarlo en mi nariz. No me causo ninguna sorpresa escuchar la dependienta decir¿Necesitas un espray para la nariz? No conteste yo solo queria rrecordar el nombre del medicamiento que rrequiro. Pero no obstante para no ir mucho mas lejos de mi constatacion, al decirle el nombre del medicamento rrequerido. Esto provoca que el cerebro flexble del que poseemos como lo constata y lo divulgas tu mi querido punset, y esto para el conocimiento y comprencion para el rresto de la humanidad. Y si senor solo entendiendonos y comprendiendonos podemos alcansar la paz,el amor y la felicidad. Claro que si esto es testimonio rreal de tu divulgacion, su cerebro la llevo ala imaginacion de como rresarsirce de su primera equivocacion. Pero lejos de eso la llevo a una segunda equivocacion. ¿Te lastimaste un pie? No conteste yo nuevamente. Solo loquiero por precaucion. Aqui constato su apartado de hoy y de muchos anteriores, en el de hoy estamos constatando como esta persona no rrenuncia a creer tener la rrazon en en las actuaciones avituales de su vida y seria demaciado forzozo querer hacerla cambiar de rrazon porque para mi entender las funciones y mecanismos que interatuan en su cerebro lo hacen de manera como se lestiene educado y por eso hay que educar nuestro cerebro y esta claro que a esta persona le falta esa educacion de la que tu nos hablas, como es desapender es la mejor forma de aprender y entender. Con esto rrespondes a muchas personas que sepreguntan por tu inteligencia y sabiduria y lo escribes en tu libro el viaje al poder de la mente. El secreto esta en desaprender para educar bien nuestro cerebro y esto se ignifica rrenunciar a enfrentamientos por nuestros pensamientos. No quiero alargarme mucho mas pero quiero felicitarte por esta nueva constatacion de la cual estoy muy feliz gracias lo nececitaba y me encantaria conocerte en persona porque siento que el tiempo se nos acaba, tal como me sucedio con mi madre y no pude estar alli pero hoy en su dia tu me hiciste muy feliz gracias un abrazo.

  105. marco aurelio gonzalez:

    mi querido punset digo lo de rresarsirce porque la primera vez que ecuche esta palabra fue por parte de tu blog donde despues de hacer varios comentarios sin saber en verdad como funciona un ordenador.se me rrespondio dicendome que hacian falta tres alagos para rresarcir un insulto. Perdoneme usted si en algun momento a interpretado que yo lo insultara. Deejeme decirle que solo tengo muy buenos pensamientos desde que lo distingo y le confiezo que lo quiero como ese padre que me falta muchas gracias

  106. Héctor R. Huusmann:

    Hola Eduard: Interesantísimo y muy práctico este artículo que he leído en El Semanal, como casi todo lo que usted escribe o transmite. También acabo de ver el video sobre la “fosforilación”, muy revelador, y que en mi opinión demuestra que aún sabemos bastante poco sobre nuestro cuerpo, que todo es más complejo de lo que imaginamos, y también me hace recordar las palabras del salmista que dijo algo así como que “de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho”.
    Felicitaciones por su trabajo y por la forma tan amena que explica las cosas más complicadas.
    Es usted un “oasis” en medio de tanto “desierto” de mediocridad, mal gusto y descarada manipulación que existe en muchos medios de comunicación.
    Sinceramente, de un argentino que vive en La Coruña.
    Héctor R. Huusmann

  107. miguel angel vanegas:

    totalmente de acuerdo,Señor Punset: habla cuando tus palabras sean más dulces que el silencio

  108. Oscar Javea:

    Me da la sensación de apreciar que el ritmo de vida actual de trabajo para poder llegar a fin de mes desemboca en el hecho de que “No queda tiempo para escucharse el uno al otro”; son muchas las responsabilidades que tenemos hoy en día, para poder sobrevivir en condiciones básicas y no incurrir en problemas fiscales o legales. La preocupación de las personas es evidente para hacer frente a dichas responsabilidades y opino que ello desvía las prioridades que deberíamos seguir tales como encontrarnos a nosotros mismos o saber escuchar correctamente a los demás, antes de nada.

  109. leticia:

    A callarse… que diría Neruda

  110. José Manuel:

    Estoy totalmente de acuerdo en el mensaje del artículo. Nos gustamos tanto a nosotros mismos, somos tan “edonistas”, que es prácticamente imposible que tengamos la suficiente capacidad para poner nuestro punto de atención en lo que nos intentan transmitir los demás. No sé hasta qué punto este comportamiento tiene fácil solución.

  111. elika:

    Es cierto; aquí ni el apuntador, o sease yo, atiende a razones si cree estar convencido de su verdad. Creo que, independientemente de la forma mas o menos vehemente que cada uno tenga de exponer sus argumentos, instintivamente, quizás como herencia de los primates irracionales y razonables que somos, defendemos la posición más allá de lo debido por miedo a perder jerarquía o autoestima. Al menos, eso creo yo en mi caso. Sin embargo, aun siendo esto perjudicial para el debate de las ideas, y para la cooperación y el entendimiento, hay otra conducta que, últimamente, semana tras semana, observo se está generalizando en el debate político español, y por arrastre en otros ámbitos de la sociedad (o quizás sea al revés), y es el constatar que en el debate de las ideas, la estrategia a seguir, se tengan o no argumentos, sea el ataque personal, la difamación y el prejuicio de las intenciones y la honestidad del interlocutor como primer o último paso. Mal arte, pues nada aporta al debate, y por supuesto, daña la imagen y credibilidad de un país. Porque, es evidente, la validez o invalidez de un argumento no depende de la amoralidad o inmoralidad del interlocutor, sino de su argumentación.

    Debemos aprender a debatir sin crispación, con inteligencia emocional, empatía y respeto mutuo. No es fácil, aunque uno, equivocándose, también aprende. Dicen que el conocimiento habla y que la sabiduría escucha. Seguramente debamos escucharnos mas. Un saludo a todos y un fuerte abrazo a Eduard Punset al que admiro y sigo desde hace mucho tiempo.

  112. Fisi:

    Pues tiene usted toda la razon del mundo señor Punset.
    Me encantaria que compartiera mas sobre este tema y lo relacionado con como tratar con el prójimo.

    Un abrazo

    Jose.

  113. christian mielost:

    Un gran consejo. Como dice Eduard Punset hablamos en exceso y escuchamos poco y yo añadiría que además no hablamos para comunicarnos sino, en demasiadas ocasiones, para oirnos a nosotros mismos. Creo que era Hemingway quien decía que la gente tarda dos años en aprender a hablar y toda una vida en aprender a callar. Hablemos para intercambiar ideas y practiquemos el sano ejercicio de escuchar para alimentar nuestro cerebro con el conocimiento y la sabiduria de los demás

  114. JESUS DE SOSA:

    Cierto es que no prestamos atencion a los demas y que en la interactuacion con ellos tratamos de convencerles pues es mas facil convencer a los demas que a uno mismo. Opino que la verdadera carencia de atencion es a nuestras propias palabras y a tratar de comprender por que las expresamos y si ha sido oportuno. Eso nos llevaria directamente a escuchar y a enriquecernos con lo que los los demas nos ofrecen, pero bajarse de las alturas del ego propio y mirarse por dentro es algo que desgraciadamente no entra en los planes de la mayoria. Si no estamos conciliados y convencidos nosotros mismos de lo que somos y de lo que queremos, dificilmente podremos relacionarnos de manera productiva.
    No se si procede, pero deseo eviarle un abrazo pues le tengo gran estima.

  115. R.L.:

    Creo que no se me da mal escuchar,en mi trabajo lo hago constantemente,trabajo con ancianos y es importante la labor de escuchar,a veces solo quieren eso,que les escuches.Pero reconozco ke es agotador y por lo tanto cuando llego a casa si pongo la tele solo kiero escuchar cosas con las que me identifico,asi ke si por ejemplo en las noticias sale un politico al ke aborrezco cambio de canal,no lo puedo evitar,me molesta oir ciertas cosas y prefiero no hacerlo,por lo tanto si todos hacemos igual al final no nos acabamos enterando bien de lo ke ocurre fuera de nuestro dia a dia.Es más,incluso a veces prefiero ver algun progama de cotilleo que no aporta nada porque de esa manera me relajo y dejo a la cabeza descansar,no me importa si no le presto demasiada atencion,me entretiene pero no me hace pensar en nada.Es la manera de los españoles de escapar de la realidad,la crisis y todas estas historias,no escuchar y por lo tanto no pensar.

  116. Daniel Tato:

    Si somos un país con muchos parlamentarios y senadores.
    El Bla, bla… tipic Spain, Spain off is diferent.
    Tv Basura, indagar en la vida de los demás, porque la nuestra esta vacia de contenido cultural y logico.
    Estamos en la era de la comunicación, sin embargo nunca a habido gente tan sola, sin quien le preste su oido, somo individuales, y si no lo sonmos te obligan, si tienes Euros tienes quien te escuhe, si nada tienes estas solo.
    Hablamos de los demás y los calificamos por lo que nosotros somos, juzgamos a los demás por lo que somos nosotros mismos.

    En este país no se habla, se grita

  117. ElGatoGordo:

    Hace pocos meses que me mudé a España y por eso no puedo decir si esto es un problema típico español. Sin embargo a mi me gusta mucho este articulo y pienso que es justo por la mayoría de los países europeos y también fuera de Europa. Estoy de acuerdo que muchas personas prefieren oír sí mismo y no me quiero excluir de ese grupo aunque soy una persona algo introvertida. Las personas que me impresionaban últimamente son mis compañeros japoneses. Tengo la impresión que saben cómo escuchar verdaderamente y la semana pasada aprendí en una conversación con un chico japonés que ello es algo muy importante en Japón. Además me contó que hay la expresión “tener un estomago grande” que significa que una persona es capaz de escuchar a los demás, reflexionar bien sobre lo que han dicho y responde no antes que ha digerido toda la información. Me parece que sea una virtud apetecible y intento tomarmelo al pecho.

  118. Emprende tu propio negocio en Villena » Los emprendedores necesitan un empujón:

    [...] Hablamos en exceso y no escuchamos lo suficiente: ¿Habíais oído el dicho que tenemos dos orejas y una boca, para escuchar el doble de lo que hablamos?, pues pongamos lo en funcionamiento para nuestro negocio. [...]

  119. Beatriz:

    Hola. Me ha gustado mucho su artículo. De hecho soy una seguidora suya desde hace muchos años. Estoy totalmente de acuerdo con usted y con la mayoría de las opiniones que se han vertido aqui, como por ejemplo las de Victoria, Juan Enrique, Noemí y Daniel Tato. Efectivamente, en este país no se escucha. Solo se intenta imponer la opinión de cada uno. No hay diálogos. Cuando se escucha y se incorporan otras opiniones a nuestro dicurso se toma por debilidad (en el trabajo) o porque no se tiene personalidad. Este país es así: cada uno hace lo quiere cuando quiere sin importarle los demás, y lo mismo para expresar opiniones. En esta sociedad cada uno se mira su ombligo y no nos relacionamos, tan solo ocupamos un mismo espacio en el que cada vez más, se van difuminando las reglas que deberiamos cumplir, porque en cuando podemos nos las saltamos sin mostrar el menor respeto por los demás. Falta de respeto es lo que mostramos hacia los demás con nuestra actitud en la “comunicación”, y da igual la forma en que la realicemos. Muchos comportamientos hay relacionados con este y que probablemente tienen la misma explicación. Un saludo.

  120. MARISA GUTIÉRREZ GUTIÉRREZ:

    Tiene gracia que esto lo diga usted, porque jamás lo he visto callado.
    Sin embargo alguna vez , habrá tenido que escuchar.
    Antes me gustaba escucharle, ahora se me hace pesadísimo; con todo respeto , a veces me parece vd, como una caricatura de sí mismo.
    A lo mejor , si se callara un ratito, volvería a escucharle con más agrado. El silencio es necesario para aprecir la música.
    Saludos cordiales
    Marisa
    Namaskar

  121. Josefina Maria Blàzquez:

    ¡amigo argentino… no por favor! -no diga que es por causa de los italianos-, que nosotros por aquí y otros… más allá… no nos callamos ni a tiros. Algo que observo y que siempre me hace callar inmediatamente.. es como te toman la palabra enseguida… las personas, cuando cuentas una experiencia… un parecer o un criterio creado a partir de algo.. estudiado o leído y comparado…. QUE TE CORTAN casi diciendo lo mismo pero mejorado y ampliado y muchas veces hasta conociendo al padre del autor del libro. Ésto que digo es muy general… no es broma!

  122. Josefina Maria Blàzquez:

    No 11 -EDUARDO y MARCELO-, me refiero a Vds. en la opinión 121 –
    “QUE POR OTRA PARTE COMPRENDEN porque los italianos “benditos sean” hablan dos veces….. porque sus manos suelen decir tanto o más que las palabras…… (pero..no..) -En cuanto a TERESA (nº 9) decirle que estoy totalmente de acuerdo.. ¿¿Que no te encuentras bien..??? se oye decir.- A pesar que estoy convencida que.. hay quien se calla -porque además de no scuchar … se va por los cerros de Úbeda -que por lo visto están Lejíiiiiiiisimos- Un cordial saludo para todos .

  123. ignacio:

    Es, lo que opina Marisa verdad,
    que escucha menos de lo que va a hablar ?

    Es cierto que lo comercial
    rima con la publicidad
    y que ambas son de… no callar ?

  124. ARturo:

    Normal, que no escuchemos ya que cuando nos estan hablando estamos pensando en la respuesta que vamos a dar y por lo tanto escuchamos el minimo posible y nos quedamos con una pequeña parte de la conversacion , eso es falta de atencion y que tenemos la mente distraida, tambien es que muchas veces no tenemos criterio suficiente para que lo que se nos dice lo integremos en nuestra mente

  125. Juan Gonzalez:

    Gracias Sr. Punset

    De su artículo me ha encantado que ha dicho muchas cosas usando pocas palabras y esto, al igual que escuchar, también es una demostración de mirar por los demás.

    Llevo viviendo varios años en UK y todavía hoy me sigue impactando la manera que tienen los ingleses:
    – escuchan
    – hablan de forma más efectiva y dicen mucho con pocas palabras
    – la comunicación nace y se desarrolla con el propósito de lograr un beneficio para todos; es decir, si como resultado de la comunicación unos salen ganando y otros perdiendo, entonces todos saldrán perdiendo.

    Creo que cuando nos comunicamos buscando el beneficio de todos entonces producimos las condiciones idóneas para construir un futuro mejor.

    Muchas gracias por su artículo Sr.Punset.

    Juan

  126. Daniel Sanchez:

    me encanta!!! soy feliz!! gracias!!

  127. Ana Salcedo:

    Propongo un experimento, que a mi personalmente me funcionó muy bien y lo aconsejo a todos los parlanchines que acostumbran a hablar demasiado, decir muchas tonterías, hacer mucho ruido y no respetar ni escuchar a los demás. Intenten dedicarle medio día a la semana a comunicarse telepáticamente de forma sensitiva con sus familiares, sumérjanse en el silencio y mírense a los ojos, intenten intuir y adivinar lo que el otro piensa o quiere o desea, requiere un poco de entrenamiento pero quedarán asombrados de los resultados. Definitivamente españa necesita más silencio, relajación y más intuición! Los que mucho hablan son a menudo los menos inteligentes.

  128. Jaime Garrido Cerveró:

    Nunca he olvidado a D. Eugenio Colmenero, profesor de Literatura y Latin, un genio con una mano como una pala de panadero, que por suerte, no probé. Decia: Siempre te arrepentirás más de hablar, que de callar.
    Me pareció contundente a los 13 años y os aseguro que lo he practicado casi toda mi vida.

  129. MARTINA:

    Realmente son pocas las personas que escuchan aunque lo oigan todo. Cuando alguien me está contando algo que ya me ha contado le paro y le digo: “eso ya me lo dijiste” y se quedan extrañados porque recuerdo las cosas con pelos y señales; (esto me pasa con mucha frecuencia) y eso a mí me demuestra que la gente o habla por hablar o no escuchan cuando les hablan, piensan que como ellos no escuchan yo tampoco lo hago, y venga a repetir. y al contrario, cuando soy yo la que hablo y veo la cara que pone la persona de “estoy apagado o fuera de cobertura” me da tanta rabia que me paro y le digo “me estás haciendo caso”?
    la verdad, aunque parezca una tontería he tenido sueños en los que he soñado que estoy hablando con alguien y llega otra persona y se ponen a hablar y pasan de mí. que frustración!.

  130. Isabel:

    Estoy totalmente de acuerdo con Ud. Sr. Punset, al no escuchar, seguimos con nuestro pensamiento encerrado en nuestro cerebro y seguimos cometiendo los mismos errores. Por eso España no sólo no avanza sino que vuelve a la edad media, o a los pueblos bárbaros, donde un ser vivo no significaba nada. Y si es así ¿ Qué somos nosotros, cada individuo?
    Creo que los españoles son seres inmaduros, (no me considero plenamente, española, soy hija de emigrantes retornados), que viven de la burla del más débil ( Belén Estéban, …)y además de su abuso en lugar de respetar a cualquiera de nuestros congéneres y demás seres vivos.
    Lo que se lleva es reirse del de al lado para sentirse arropado por el grupito, aunque éste sea un grupito degenerado. Así nos luce el pelo.

  131. Josefina Maria Blàzquez:

    Hay una realidad que conocemos todos en estos hilos de opiniones -y muchísima gente más-, que es, “cuando quien nos habla” nos explica, informa, es agradable y empático con la gente Y NOS APORTA CONOCIMIENTO,
    -como HACE el profesor PUNSET-, le eschamos y además esperamos con ganas su charla semanal, que atendemos religiosamente en silencio .
    Y pienso que ésto sucede, no tan solo por la gracia de PUNSET conversando con su invitado.. sinó también y por parte nuestra.. porque EL PROFESOR “no dogmatiza en nada”… ni nos viene a decir lo que debemos creer, o hacer -ES UN PROGRAMA DE LIBERTAD en la base; y muchas veces en las conversaciones de relación común .. quien NO escucha.. te corta y CORRIGE. Y en este caso -tan extendido entre los motales cercanos en nuestro pais al menos-, desconectamos (pensando ya estamos otra vez..) … Porque no se produce conversación ..sinó COMPETICION . y es no solamte muy cansado sinó terriblemente ABURRIDO.

  132. celebrador:

    ¿Es-cu-qué?, escuchar dice usted, pero hombre ¿qué es eso?. A mi me formaron en aquello del: “procure no errar, más si errara sostenella y no enmendalla”, y me lo aprendí “tan y “tan” bien, que ni siqiera dejo que los demás terminen sus frases (y no es coña) para por si acaso me hicieran mudar de opinión

  133. Agapito Martín:

    Como siempre muy interesante. Solo una puntualización, “estar atento” no es el opuesto de “hablar en exceso”. Se puede hablar en exceso por muchos motivos, que pueden ser puramente situacionales, por estrés, sin ir más lejos.

    La capacidad de excucha se puede entrenar, para escuchar hay que saber callar, suscitar respuestar de otros y atender a sus necesidades emocionales.

    Enhorabuena.

  134. Mara:

    Gracias Sr. Punset, y gracias a todas las personas que han puesto un comentario. La pregunta que me hago es… Cómo?
    La frase, que transcribo a continuación, expresa perfectamente la realidad de los hechos: -“no interesa lo que piensan los otros porque lo único que cuenta es aquello de lo que uno está convencido”-
    Cómo debe reaccionar una persona que sabe que se encuentra frente a otra que es así? Cómo reacciona ante eso aquel a quien le interesa lo que piensan los otros, para no sentirse frustrado, cuando intenta intercambiar opiniones?

    Desde ya, muchas gracias.
    Mara.

  135. Gaby:

    Sr.Punset:
    Me gustan muchos sus artículos. También los comentarios de los lectores. Coincido con muchos de ellos.
    En la lectura está el ESCUCHAR y en la escritura el HABLAR.
    Gracias por leerme (escucharme)

  136. JOSE CARLOS FERNANDEZ:

    como siempre que le escucho o le leo, Sr. Punset, hace Vd. de la reflexión un placer. Y cuando la reflexión está impregnada de tolerancia, se vuelve infinita.

    gracias.

  137. LOLO:

    Yo me planteo desde hace algún tiempo que hay un porcentaje de personas muy alto que no utilizan su silencio para escuchar. Si no porque sencillamente son ignorantes en muchas materias.
    Y luego te dice: Yo es que soy muy diplomatico/a……..
    Son personas que no viven, van a pasar por este mundo sin más incluso creo que a veces puedes ver en sus ojos que no se fijan en nada.

    Tiene una importante falta de conciencia sobre las cosas.

    Yo no soy un gran lector y tampoco soy de los que van por ahí dando consejos a los demás, salvo amis hijos claro. Porque sinceramente, tambien me he dado cuenta de que a veces cuando algún amigo me está contando algo, lo que sea , no le estoy escuchando como es debido y como se merece.

    Y si…..luego voy yo y le suelto toda la retaila.

    Creo que tengo que practicar mas el silencio pero eso si….escuchando.

  138. Acm:

    No puedo estar de acuerdo con Vd., Sr. Punset, respecto de que el aislamiento de nuestra sociedad y su sordera sean causas suficientes capaces de producir su sobre endeudamiento, el fracaso escolar o el maltrato animal.
    Parece que las tribus que sí viven aisladas, por ejemplo, en la Amazonía están formadas por personas que son austeras, comunicativas y que matan lo imprescindible para poder alimentarse o vestirse.
    Pero si nos compara a los españoles con nuestro entorno continental en el maltrato animal creo que, el peor de los maltratos, la matanza indiscriminada de bisontes en Estados Unidos, o nutrias en Canadá, o elefantes en África, o tigres en la India, ballenas en Australia, tiburones en el Caribe, osos, lobos, focas, y discúlpeme las especies que me dejo sin nombrar, fueron cometidas también, y quizás más frecuentemente, por nuestros vecinos europeos. Naciones Unidas hace ahora un seguimiento constante de la Biosfera para intentar poner freno a estas prácticas que, como Vd. bien dice, seguro que quienes las promueven argumentan que llevan a cabo otros.

    Dice que: “Éste es un país en donde no interesa lo que piensan los otros porque lo único que cuenta es aquello de lo que uno está convencido.” Mi opinión personal es que éste país, y ya una gran parte de Europa también, de lo que se ha convencido es de que si no escucha no le podrán mentir y engañar tanto. Por citar algo, comprenderá que es duro oírles proclamar la guerra al tabaco, porque mata mucho, a quienes toleran, permiten o autorizan fabricar y vender armas de todo tipo, que seguro que matan menos; excepto, claro está, las nucleares, que esas se las reservan para ellos mismos, por si de repente tuvieran que curarnos de constipados o catarros.

    Saludos muchos.

  139. Jesus Lopez | Muebles acuario:

    Buenas Sr. Punset,

    Tengo que confesarle que he leído todos sus libros, ahora y sin ningun libro que leer he decidido leer a su hija.

    Gracias por esos momentos de conocimiento.

  140. Paki:

    Estoy totalmente de acuerdo con usted Sr.Punset….y entonces me pregunto: que el que no sepamos escuchar…¿no sera una reaccion nuestra, ante un mundo en el cual sentimos, que no somos escuchados???..o quiza nos pasa esto porque como dice Silvio Rodriguez en una cancion suya..”Hay tantas luces en la sala, tanta gente que nos llama..que no se oye nada.

    Muy buen articulo..Saludos Sr.Punset

  141. Pep Peragón:

    Estimat Eudald!

    Fruto de mi evolución personal a lo largo de los años mi ego ha ido menguando en favor de mi humildad, lo cual es una suerte para todos los que me rodean… Ahora ya “les escucho”, les entiendo y, mejor aún, los comprendo mejor. Por fin dejé de ser el eterno adolescente sabelotodo (¡siendo aún más ignorante que ahora!) de hace unos años. Sí, se puede recuperar el oído si se cierra la boca debidamente.

    Sin embargo estamos en un mundo – hablo del mundo de los países ricos – dónde abundan “los egos”, todos somos increíbles, únicos, maravillosos,… somos cada uno de nosotros el centro del Universo. Dice un sabio y buen amigo mío: “En España todos somos unos reyesitos”
    Eso produce sordera…

    El increíble bombardeo que sufre nuestro cerebro de información, propaganda, publicidad, contaminación acústica, etc. en nuestras sociedades – otra vez de “las ricas” -, provoca que no escuchemos, porque…
    Nuestro oídos están saturados de ondas agresivas…

    Si a todo lo anterior añadimos que todo el mundo opina de todo e ignora que de saber a no saber algo va “un mundo”, y que al poder le interesa que la gente no tenga criterio a la hora de discernir qué escuchar o qué no escuchar… obtenemos de nuevo una gran mayoría de personas que no escuchan por tener todo el oído externo, el interno y las conexiones sinápticas vinculadas a la audición cubiertas de una porqueria fabricada “exprés” por aquellos cuyos intereses están directamente relacionados con “la sordera global”.

    Aunque… en realidad…. el peor de “los sordos” es aquel que escucha sólo lo que quiere escuchar…

    Que me perdonen las personas sordas que lean estas palabras…

    COROLARIO: Escuchemos a los sabios y “exijamos silencio a aquellos que provocan ruido”. Y, lo más importante, antes de opinar sin criterio, INFÓRMATE BIEN, COGE UN BUEN LIBRO, ¡¡¡¡o más!!!!, etc, etc… pero sobretodo, ! escucha !.

    Una abraçada Eduard!!!!

    Pep Peragón

  142. Magnífica reflexión de Eduard Punset « Soltandolastre:

    [...] de El blog de Eduard Punset Hablamos en exceso y no escuchamos lo [...]

  143. Gregorio Cabañas:

    Felicitarle de entrada, ya no solo por el articulo en concreto sino por todo lo que es capaz de transmitir de esa manera, que simplifica y hace accesible a todos, tanto conocimiento como atesora.
    El acto de escuchar se puede explicar (y de hecho se hace) de manera fisiológica, pero escuchar a otro interlocutor es algo que se debería incluir en los programas educativos (asi como el respeto a los demas y el planeta en general, la tolerancia en la discrepancia y la empatía) y pienso así porque creo, de corazón que el saber escuchar es un arte que que nos enriquece……..aunque uno viviese dos mil años siempre le quedaría algo que aprender, un nuevo sonido que escuchar. Aún contando con programas como el suyo, Sr. Punset, la televisión ha destrozado lo poco que podía quedar del saber escuchar: ya no se reunen las familias después de cenar a escuchar las historias de los mayores.
    Gracias y un admirado y respetuoso saludo.
    P.D. Genial, por su dura realidad y su fina ironía el comentario de Vicente V.

  144. Nico:

    Es una buena autocrítica, muy observada empíricamente en el mundo empresarial español..

  145. jordi carvajal lópez:

    y si soy de los que hablan poco y escucho en exceso?

    como lo puedo canviar jjee

  146. nachoascanio:

    Sería interesante analizar en este tema el caso particular de las conversaciones entre mujeres… ¿Por qué hablan sin cesar dos chicas sentadas en una cafetería? Además por la expresión de sus caras cualquiera diría que están manteniendo una conversación de lo más interesante, y sin embargo en la mayoría de los casos son temas de lo más banales y absurdos. La respuesta está bastante clara, en mi opinión…
    En primer lugar todo el mundo necesita conocerse a si mismo… y esto es algo muy difícil pues abarca el conocer lo que has sido, lo que eres, lo que podrías haber sido, lo que podrías ser… Lo que los demás creen o piensan que eres, fuiste o serás… En definitiva… cada día de nuestra vida elegimos, a ciegas prácticamente, entre dos caminos y el conocerse a si mismo es algo prácticamente imposible… Hay que aceptar los caminos que has tomado hasta llegar a tu “ser presente” y olvidarse de todo lo demás (lo que podrías haber sido, lo que podrías ser en el presente y lo que podrás ser, serás o podrías ser si… en el futuro)
    Por esto las personas, en general, por no conocerse a si mismas o por no estar totalmente conformes con lo que conocen de si mismas, o por, estando conformes, desean ser mas y mas… cuando están en publico prefieren “aparentar ser mas de lo que son… o de lo que no son” que “ser lo que realmente son”. Y claro… se supone que quien es capaz de mantener un monologo fluido e improvisado es una persona inteligente. Por lo tanto hay que hablar… si escuchamos le damos la oportunidad a nuestro compañero de aparentar mas inteligencia y de lo que se trata es de ganar la partida… Hay que ser el que mas habla, el mas ocurrente y el mas simpático, aunque sea a costa de, literalmente, no dejar hablar a los demás subiendo la voz cada vez que el otro abre la boca.
    Por otro lado, la mujer no puede mirar, a los ojos, a los hombres desconocidos y sería realmente incomodo para dos chicas estar en una cafetería sin hablar… tendrían que estar mirando al techo o mirando al suelo continuamente… Por tanto las conversaciones entre chicas, además de para aparentar, son para evitar las miradas de los chicos, y las de los chicos son para aparentar, ante las chicas, ser grandes conversadores. Puede que por esto parece que las mujeres hablan mas que los hombres… tienen un motivo mas para hablar.
    Es curioso pero me da la impresión de que mientras la mujer que escucha pone cara de “entiendo todo lo que dices” aunque mientras escuche esté pensando en su hijo, en los zapatos del escaparate y en otros mil temas… El hombre que escucha suele poner cara de “fuerte tío pesao” mientras mira de reojo los alrededores.
    Y es que el problema es básicamente que “las personas hablan… no para que los escuchen sino, en el caso de los hombres para aparentar ser quienes no son o mas de lo que son (Una vez conquistada la chica la cosa cambia) y en el de las mujeres, además… para espantar a los moscones”
    Por esto no se escucha al que necesita hablar de verdad y necesita que le escuchen… Tenemos un sexto sentido que nos dice que esta persona no esta jugando al gran juego de la apariencia y la discriminamos de inmediato… A no ser que seas psicólogo… y estés en tu consulta, porque fuera de la consulta los psicólogos son grandes jugadores también.
    Esta vida es un eterno intercambio de energías… El que más habla y parece tener la razón le gana energía positiva al que menos habla. Huy estoy hablando de energías, me tacharán de raro y medio loco. Lo que quiero decir es que en este juego uno termina sintiéndose ganador, sintiéndose mejor consigo mismo, mas inteligente y cargado con algo mas de vitalidad, mientras que el otro pobre, puede que bastante mas inteligente, “se encoje”.
    Hay mas arriba un comentario de una chica que piensa que está con antidepresivos por escuchar demasiado a los demás… Yo le recetaría que tratara de ser consciente de este maquiavélico juego en el que están muchos metidos… normalmente de forma inconsciente y automática… y la próxima vez que sienta como alguien, incluso contándole sus problemas, se pone de algún modo por encima de ella verá que no le afecta tanto.
    En este juego hay auténticos lobos con la experiencia suficiente para no dejarte abrir la boca en una hora… pero siendo consciente de lo que realmente pasa, de alguna forma te pones una coraza protectora… “nadie es mas nada que tu… si tu no quieres y te quieres”

  147. nachoascanio:

    Me atrevo a decir mas aún… este intercambio de energias como lo llaman unos… esta lucha por ser mas de lo que se es… que es lo que realmente es, no se limita solo al hablar y escuchar sino que se da en muchos otros niveles… La forma de andar o de bailar, la expresión de la cara, el coche que te compras, los zapatos que llevas, etc, etc, etc. Este juego del que hablo es mucho mas complicado que el ajedrez… Es una lucha continua en la que la mayoría no son mas que peones… aunque aparenten ser el rey.

  148. nachoascanio:

    y exactamente igual que en el ajedrez hay verdaderos maestros, en este juego de ser mas que los demas hay verdaderos lobos que jamás se sienten saciados. Te lo repito Cristina… una vez eres consciente de este juego maquiavelico puedes decidir dejar de jugar y reirte de esos mlobos hambrientos que por mucho que tienen nunca estan satisfechos.

  149. Francisco:

    Cuando uno escucha está conectando con la otra persona. En realidad el otro lo que te quiere decir es: “Conecta conmigo, entiéndeme, por favor”.

    Señor Punset, toda mi admiración por su trabajo. Gracias.

  150. Balsa:

    Ya lo sabíamos, pero siempre viene bien que nos lo recuerden; por eso hablamos sin dejar escuchar al otro, lo que el otro también tiene ganas de decir, de mostrar, de vivir. Es nuestra cabezonería, nuestro ´yo tengo más razón que tú´.

    Alguno se lo tomará a mal, pero quien escribe en este tema más de algunas frases, mucho me temo que puede que sea uno de esos cabezotas. Jejeje… yo por si las moscas me callo ya.

  151. Descubriendo el juego de la vida:

    Bueno… creo que vivir en una ciudad es como vivir aislado de la gente aunque es todo lo cotrario (porque estamos rodeados de personas) pero a la minima cosa que nos suceda todo el mundo hace oidos sordos. Todo lo contrario ocurre en las zonas alejadas, en los campos donde no hay mucha gente pero siempre hay alguien presente cuando lo necesitas…
    Aveces escuchar es dificil porque siempre estamos preocupado de nuestro mundo nada mas.

  152. Elena:

    He reflexionado sobre el post y los comentarios.
    Pienso que hablar es dar las asociaciones que uno elabora sobre el mundo propio y escuchar es recibir las asociaciones que hace otro y que pueden ayudar a entender mejor el mundo propio. Dos mundos propios interaccionando.

    Creo que se pueden hacer dos grandes grupos respecto a la manera de escuchar y las necesidades al hablar. Uno sabe escuchar como cree que seria apropiado para las propias necesidades, pero hay dos extremos entre los que oscilamos todos y a veces fallamos al identificar que tipo es nuestro interlocutor o que necesidad tiene en ese momento.

    Me explico:
    1- está la necesidad de ordenar el propio pensamiento hablando. Cuando uno no sabe exactamente lo que piensa siente hasta que lo empieza a expresar, necesita un oyente más bien pasivo, que demuestre respeto por el proceso y nos regale su tiempo. Al final del proceso unívoco con suerte, sale algo que puede beneficiar a los dos.
    Ordenar pensamientos cuesta mucha energía de la cual se benefician los oyentes pasivos si tienen la suficiente paciencia.
    El extremo de este proceso es leer. Cuando leo soy “oyente pasivo” y me beneficio si el libro me interesa. Cuando escribo soy “emisor activo y unívoco” y necesito no ser interrumpido hasta que acabe de “ordenarme”.
    En una conversación de este tipo, es muy delicado encontrar el equilibrio para ambas personas.

    2- Otra necesidad es la de compartir pensamientos ya elaborados y enriquecerlos mediante el intercambio con otra persona. Este proceso es más complejo, porque a priori ninguna de las dos personas tiene garantias de la dirección en la que acabe la conversación. Hay dos partes activas, hay interrupciones, se desvian los temas según las asociaciones que haga el otro. Una conversación de este tipo mantiene despierto el interés de ambas personas pero requiere una gran inversión de energía por ambas partes y puede resultar agotador.

    Según la propia personalidad, uno está más capacitado para escuchar de una u otra manera, que lamentablemente no siempre es la más adecuada a la necesidad del que habla.

    Paso a analizar las “mezclas”

    Activo-Activo: puede ser muy enriquecedor para ambos si “conectan bien” y sus asociaciones-intereses son a priori similares. Agotador si no es asi, puesto que se interrumpen mutuamente y pierden el hilo continuamente.

    Activo-Pasivo: bien si el tema que expone el activo es a priori de interés para el pasivo, ya que entonces el activo se ordena a si mismo y el pasivo puede enriquecerse de las reflexiones del otro (extremo positivo, un buen libro). Pero frustrante para ambos en el caso de que el pasivo no tenga interés y no sea capaz de expresarlo, ya que el activo se pierde en asociaciones infinitas y siente que “habla con la pared” y el pasivo se siente abusado y pierde su tiempo.

    Cuando la comunicación no funciona bien con alguien, creo que es importante preguntarse: Que puede y quiere darme esa persona? Que necesita de mi? Que puedo y quiero darle ahora mismo?

    Teniendo esto claro, se puede “sintonizar” para optimizar el beneficio mutuo.

    Si las diferencias son muy grandes; si no puedo dar lo que el otro necesita y no recibo lo que necesito yo, es mejor despedirse con respeto.

  153. nachoascanio:

    Hablar… escuchar… No se si estoy en lo cierto o no… pero en mi caso, cuando quiero decir o escribir algo es como si tuviera un programa automático incorporado “no de serie” en mi cerebro que se encarga de la colosal tarea de traducir de pensamiento a palabra. Y este programa se llama idioma. No se si me explico… (Los puntos suspensivos son una pausa, por favor no la aprovechen para interrumpirme) Es como si tuviera unos complicados esquemas en mente de lo que quiero decir… como si observara un cuadro abstracto en una habitación no muy bien iluminada del cerebro. Muchas veces la explicación apropiada no llegó a tiempo y se me ocurrió un buen rato después de terminada la conversación. La palabra, por suerte y por desgracia, es automática una vez que has aprendido bien el idioma. Por suerte que no tenemos que construir las frases como si estuviéramos aprendiendo un nuevo idioma… y por desgracia, porque es un programa que es a la vez virus y antivirus… un programa que se actualiza automáticamente a diario, cada vez con operaciones mas complicadas, y que se bloquea con demasiada facilidad cuando el hardware no es lo suficientemente avanzado o evolucionado… Uno de los mayores fallos que tiene es el de “irse por las ramas”. Fallo que se produce con mayor facilidad, y frecuencia, al escuchar, que al hablar… pues es este mismo programa que nos han instalado “no de serie” el que se usa para traducir de palabra a pensamiento, es decir, al escuchar.
    Al escuchar utilizamos el mismo programa para seguir pintando en ese cuadro abstracto que tenemos en la mente. Un cuadro que, por mucho en que se parezcan los colores, será muy diferente al de la persona que escuchamos. Lo triste es que poco podemos hacer para mejorar este programa pues se instala en la infancia y las actualizaciones no dan abasto. No podemos hacer nada aparte de en nosotros mismos… leyendo mas y hablando menos… o de en nuestros hijos… hablando correctamente con ellos, procurando no salirnos por las ramas mas de la cuenta y si nos salimos volver antes de que se parta la rama y olvidemos de que estábamos hablando, para así enseñarles tanto a hablar como a escuchar. Y sobre todo la difícil tarea de escucharlos y corregirlos cuando ellos se salgan por las ramas… o no sean capaces de expresarse correctamente.
    Está claro que el programa utiliza más energía y se bloquea con mayor frecuencia al escuchar y es que la función principal por la que se creó el programa fue la de expresarse… ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? ¿Qué fue… hablar o escuchar? ¿Cuáles fueron los comienzos de los idiomas? ¿Habrá sido el confundir un grito de socorro con uno de peligro, con lo que quien tenia que socorrer salió corriendo en dirección equivocada? En fin… aquí tenemos nuestro querido idioma… Al que llamamos lengua y no oreja.
    Habría que hacer muchos experimentos con esto… por ejemplo con los taxistas que escuchan tanto la radio y la emisora mientras otros ven la televisión. Se debería escuchar mas radio, invertir mas talento en la radio y menos en televisión. En la radio casi todos los monólogos tienen un color especial que nada tiene que ver con los monólogos de, con perdón, payaso ingenioso que se ven por televisión… Hoy en día se escucha la radio sin problemas por internet.
    “Mas radio y menos telebasura es lo que parece que falta en españa”
    Con respecto a la diferencia con el resto de Europa también juega un papel muy importante, no solo este famoso programa de traducción que es el idioma, y que en España es tan rico y variado, sino también el clima. España tiene un clima más alegre que muchos otros países y la gente sale mas a la calle… es por esto que es más ruidosa… y cuanto mas ruido mas hay que levantar la voz.
    Si… es cierto que tenemos dos oídos y una boca pera la realidad es que los oídos son para escuchar la naturaleza y la boca es para comer y, como decía, el idioma es lengua antes que oido. Me hizo gracia un comentario de más arriba… “menos mal que no es al revés y tenemos un oído y dos bocas” entonces no se callaría la gente ni comiendo, con la boca llena, cosa que a mas de uno le cuesta sudores… En casa de mi padre las horas de comida eran sagradas… Hay que empezar por masticar con más tranquilidad los alimentos para escuchar lo que se nos dice sin oportunidad de abrir la boca.
    Me da la impresión de que el gráfico evolutivo del idioma es una curva… Se llegó al máximo nivel de eficacia hace mucho tiempo y a partir de la edad media comenzó a degradarse… mas transportes que mezclen los idiomas… mas ruido… mas prisas… mas población… como no demos un giro vamos a terminar ladrando como los perros… Y parece que en lugar de un giro estemos construyendo la torre de Babel con tanta globalización y tanta testarudez… Ya escribí algo en otra ocasión… “La inmigración es como un rio, cuando está por debajo de su cauce es fuente de progreso y bienestar (En el caso del rio es progreso de los pobres y campesinos, en el de la inmigración es progreso de los mas ricos esclavizando algo mas la mano de obra) pero cuando se desborda solo trae desgracias. La lluvia de inmigrantes desbordará el rio… es matemática pura… esto parece el diluvio universal”. Escuchadme y no malinterpretarme, no culpo a los inmigrantes sino a los que manejan los hilos… tanto en los países emisores como en los receptores.
    El ruido… A medida que avanza la tecnología aumenta el volumen de la música y disminuye el de los coches… bueno ya me estoy yendo por las ramas… ¿O no?
    Yo desde hoy, voy a leer “El quijote”, en silencio (Si me dejan los vecinos), por las noches y a escuchar la radio por la mañana… Primer paso… buscar la programación de la radio y las actualizaciones para el software del oído.
    Saludos.

  154. Balsa:

    Pues debo llevarte la contraria, Elena. Qué mejor manera, pues, de que me escuches.
    1. La conversación dura toda una vida, y no todos están dispuestos a “malgastar” o invertir esfuerzos en un tema tan… contradictorio (pues la ignorancia, en cierto modo, sí da la felicidad). La amistad, sin duda, si es que no se llega al final al Amor. Pero entre dos, siempre hay uno que necesariamente tiene que sacrificar (el interesado, quien inicia la conversación) más que el otro, y suele ser -tu pensamiento- una muestra de que, quien se rinde antes, no es el otro, sino el interesado; quien debe tener más paciencia aún. Parece contradictorio, pero es lo mismo que no dejar hablar al otro. El “equilibrio” tal vez sea la humildad del interesado en que se escuche también al otro. “Estáis hechos de egoísmo y vanidad, pero hay algo en vosotros que me conmueve” -que diría el heraldo de Galactus.

    2. Antes quizá; cuando no había tanta información, volando por ahí. Cuando un aldeano se encontraba con otro sí había “esa necesidad de compartir pensamientos y el necesario acto de compartir información”, pues lo que ocurria en un lugar sólo era conocible a través de una boca a un oído; bien cuando se cruzaba un viajero, o cuando se enviaba a un mensajero para informarse. De ahí que se despierte el interés (actualmente es más bien cotilleo que una necesidad mística y de aprendizaje -pues hoy, si no te lo cuenta Punset o lo lees en la red, o en el telediario o prensa, por lo general te miran mal; ¡qué sabrá éste, que va de listo!- de abrirse a otras personas; incluso el Amor guarda secretos a los propios amantes), pues la necesidad de dejar hablar y, por tanto, la necesidad de escuchar, era un acto casi de “supervivencia”. Hoy más bien, el acto de acción y efecto que produce la “charla”, es por mero interés, en tanto y cuanto se resuelva un problema en beneficio propio. Cualquier integrante del populacho no puede desatender sus necesidades básicas, que él mismo cubre y que llevan su tiempo. Además, el estrés o aburrimiento, por llamarlo de alguna manera, influye en la cotidianidad; uno no puede abstraerse en los entresijos de la carne y el alma. Incluso si te fijas, en este foro se “habla” en igualdad de condiciones del enunciado de este tema, y por lo general (para no apuntar a nadie en concreto con el dedo, por eso se generaliza aun sabiendo que no todo el mundo lo hace, y no ofender a nadie), la gente escribe al aire, cual grito desahogado, o a Punset, cuando más bien –creo- que habría que enfocar los comentarios hacia un pensamiento compartido entre los integrantes del blog, para hacer eso que tanto decimos que queremos hacer: cambiarnos para cambiar el mundo. Evidentemente no lo vamos a cambiar nosotros, pero nuestras ideas (y actos, en el caso de algunos) se transmitirán a otras personas, las que escuchen, y con el tiempo, lo único que podemos esperar es que se propaguen los buenos pensamientos en quienes decidan tener descendencia, pues son, éstos, el arca de Noé de la humanidad.

    Despedirse “con respeto” muestra la vanidad de nuestro intelecto, o si lo prefieres, el error de pensar que el otro interlocutor estaría a nuestro nivel cultural; no es sino puro interés interactuar, físicamente, hoy por hoy con otro semejante, pero ese interés no tiene que llevar implícito una connotación negativa en lo que al acto de intercambiar información se refiere. Es una necesidad para el corazón el mismo acto de querer comunicarse, claro que no siempre uno encuentra quien le aguante. Con internet (las misivas casi extintas), el acto de comunicación cambia radicalmente dando un giro de casi 180 grados, pues quien te responde es porque escucha o bien piensa que has dicho, escrito (y que hay que leer obligatoriamente si quieres escuchar) algo interesante, o bien que parece que se busque quien escuche para que se dé una opinión al menos, (claro que también puede estar practicando las pulsaciones mientras teclea)… en lo que recrearse en esa conversación que tanto se necesita para entenderse. Más bien pareces estar hablando de amor, pero viene siendo lo mismo, a mi parecer, claro está.

  155. nachoascanio:

    De hecho creo que el principal problema es el modo en que enseñamos el idioma a nuestros hijos… Rodeados de materialismo es lógico que las primeras palabras que aprende el niño, después de papá y mamá, sean objetos materiales como pelota, tele, coche, mesa, silla, casa, etc. Las siguientes palabras que aprende tienen que ver con el coco, el miedo, y mil disparates mas… ¿Cuántos de nosotros, en España, no nos libramos de la lluvia de palabras que trae el paquete de la religión? aunque la mayoría de los niños, hoy en día, me da la impresión de que aprenden a hablar con películas de Walt Disney, con la televisión… que suele estar encendida a todas horas… y en ultimo lugar con las palabras de los padres.
    En este punto hago una pausa y le reto señor Punset a producir una serie de dibujos animados que ponga en marcha su famosa gestión de las emociones. Una para menores de x años… como medio de instalar correctamente el programa del idioma, y otrs ya para niños algo mayores… pero por favor no lo haga como si los niños fueran idiotas redomados… Ya tuvimos suficiente con barrio sésamo… Así está España hoy en día llena de payasos.
    Aunque… ¿No sería mejor que el niño aprendiera a hablar más en contacto con la naturaleza? ¿No sería mejor regalar al niño mas tiempo de silencio apagando el puñetero trasto que es la televisión? Creo que lo ideal sería que sus primeras palabras fueran tranquilidad, paz, alegría, felicidad, amor, y generosidad, pero claro… ¿Cuántos padres entienden realmente lo que abarcan estas palabras?
    Yo hace tiempo ya que no tengo televisor… y estoy bastante mas tranquilo… No quiero volver a ver un telediario en mi vida…

  156. FRANCESC SOLBES:

    De acuerdo con lo que dice PUNSET, parece evidente que los españoles emplean más tiempo en hablar que en escuchar. Esto también lo suelen hacer los otros latinos, pero no así los anglo-sajones ni, menos aun los asiáticos; eso es por lo menos lo que se deduce de resultados de investigaciones de antropólogos, sociólogos, lingüistas, sobre las características culturales de la comunicación. Pongamos por ejemplo los diferentes modos de alternar el habla y la escucha, del cuadro siguiente:

    Este cuadro confirma “…nuestra costumbre inveterada de hablar más de lo que escuchamos” ya que solemos empezar a hablar antes que nuestro interlocutor haya terminado. Al contrario: los Anglo-Sajones y los Asiáticos, empiezan a hablar cuando el otro ha terminado, aunque con diferencias: mientras que los Anglo-Sajones ( ) lo hacen de inmediato, los Asiáticos dejan un tiempo de silencio antes de contestar. Todo ello pese a una comunidad de refranes populares ( )
    También, el tono de voz los diferencia:

    Una de las explicaciones que dan esos mismos científicos ( ), es que las causas primeras del hablar más que escuchar o su de su contrario, son los valores sociales que cada cultura atribuye a la expresión de la afectividad, de las emociones:
    Unas culturas tienden a neutralizar las emociones; lo correcto es: no mostrar ni lo que se piensa ni lo que se resiente, un comportamiento frío y controlado, guardar las distancias, … En estas culturas la norma es escuchar más que hablar
    Otras culturas exteriorizan las emociones; lo correcto es: mostrar verbalmente y físicamente lo que se piensa y resiente, un comportamiento vivo, próximo, empático, espontáneo, tocar su interlocutor, … En estas culturas lo normal es hablar más que escuchar.

    Sin embargo, no comprendo totalmente la relación que establece Punset entre el hecho de hablar más que escuchar y los efectos que se le atribuyen.
    En efecto, deducir que el hablar más que escuchar de los españoles provoca más endeudamientos, más fracasos escolares y malos más malos tratos a los animales, equivale automáticamente a significar que los países cuyos habitantes escuchan más que hablan, tienen menos deudas, fracasos escolares y malos tratos a los animales.

    Si tal fuera el caso, después de tantos años de estas prácticas, los que escuchan más que hablan deberían ser más ricos (lo cual se podría observar con el PNB/habitante) y vivir mejor (lo cual se puede relacionar con la esperanza de vida y el paro), que los que hablan más que escuchan.
    Veamos lo que muestran los datos.

    Entre los países que más escuchan se encuentra el mas rico (Noruega) y el más pobre (Indonesia). Los restantes se sitúan entre un PNB de 31.143$ (España) y 46.443$ (USA); se puede decir de ellos que todos son muy ricos, pero no que lo que sean porque hablen más o menos de lo que escuchen.
    En años de vida, las diferencias parecen aun menos significantes: todos viven muchos años.
    La mayor diferencia reside en el aumento del paro: el de los que más hablan es mayor, en especial el de España y el de los USA, pero francamente, no creo que sea más debido a su estilo de comunicación que a otros factores, como por ejemplo la estructura de sus competencias y su adecuación a la demanda del mercado, entre muchos más.

    Me parece pues que puedo concluir sobre lo antedicho diciendo que el más hablar que escuchar o su contrarío, no parece causa significativa de mas riquezas y mejor calidad de vida. Pero si que puede provocar efectos no deseados en el campo de las comunicaciones entre personas de diferentes culturas, como intentaremos mostrar a continuación.

    Soy consultor en Recursos Humanos y he tratado profesionalmente un poco estos temas en mis cursillos sobre dirección de empresas, en particular en países extranjeros, o sobre la optimización de las comunicaciones profesionales Inter-jerárquicas, destinados a empresarios, ejecutivos o mandos. Uno de los temas más debatidos es: ¿Qué estilo de comunicación es el mas eficiente en las relaciones profesionales (transacciones económicas, comerciales, dirección de proyectos, de empresas, … )?, ¿Tengo más probabilidades de éxito si escucho más y hablo menos que si hago lo contrarío?.
    Nuestras conclusiones son que lo importante para bien comunicar no es ni el más hablar ni el más escuchar, si no el hacerlo en el estilo que más se acorde con el que se exprime nuestro interlocutor. Es decir que la mejora de la calidad de la comunicación depende bastante de la combatividad-incompatibilidad entre los estilos de comunicación de los interlocutores. Por ejemplo:
    Si dos empresarios españoles corrientes se comunican en su estilo propio, que les es tan evidente y natural como el decir “buenos días”, es más que probable que se interrumpan continuamente el uno al otro, sin por ello alterar el resultado final de su tactación.
    Sin embargo, si uno de ellos negocia con un empresario japonés y ambos utilizan su propio estilo de comunicación, es decir el que le es evidente y natural a cada cual por su lado, los riegos de fracaso son grandes, o en cualquier caso mucho mayores que si cada uno de ellos, conciente de las diferencias culturales, adapta su estilo de comunicación al del otro.

    Finalmente, Punset tiene razón, al menos en el campo empresarial que es el que mejor conozco, cuando dice “Seguramente, hablamos en exceso y no escuchamos suficientemente a los demás, cuando por su experiencia o sentimientos experimentados nos podría interesar”, sobre todo, añado, cuando se trata de exportar, porque si “hablamos todo el rato” exageramos el riesgo de no poderlo realizar. En efecto, tanto un empresario japonés, como un alemán o incluso un frances, estaría en todo su derecho de pensar: ¿Como que carajo este tío me podría proporcionar algo de lo cual no que he podido ni tan siquiera hablar?

  157. Carmen A.:

    Estoy convencida que quién habla tanto, es porque en su vida no es escuchado en algún momento, bien en su trabajo o bien en su vida familiar o social. Hay algunas personas que se limitan a hablar y hablar pecan de dar demasiada información y repiten constantemente las mismas palabras. Son reiterantemente adsurdas y pesadas! pero analizando el porque, quizas sean porque no tienen sentimiento de ser verdaderamente escuchadas y por eso se repiten tanto.

  158. Pedro:

    Gracias, desde que lo hice aprendo mucho mas del otr@.

  159. FRANCESC SOLBES:

    De acuerdo con lo que dice PUNSET, parece evidente que los españoles emplean más tiempo en hablar que en escuchar. Esto también lo suelen hacer los otros latinos, pero no así los anglo-sajones ni, menos aun los asiáticos; eso es por lo menos lo que deducen profesionales de la comunicación interpersonal.
    Así, por ejemplo, los diferentes modos de alternar el habla y la escucha confirman “…nuestra costumbre inveterada de hablar más de lo que escuchamos” ya que solemos empezar a hablar antes que nuestro interlocutor haya terminado. Al contrario: los Anglo-Sajones y los Asiáticos, empiezan a hablar cuando el otro ha terminado, aunque con diferencias: mientras que los Anglo-Sajones (2) lo hacen de inmediato, los Asiáticos dejan un tiempo de silencio antes de contestar. También, el tono de voz los diferencia (1): el de los latinos es más arrítmico y con más continuas y fuertes subidas y bajadas que el anglo-sajón, mientras que el asiático presenta más tonos monocordes intercalados con subidas y bajadas más ligeras que el anglo-sajón y muchos más que el de los latinos (3).
    Una de las explicaciones que dan esos mismos científicos (4), es que las causas primeras del hablar más que escuchar o su de su contrario, son los valores sociales que cada cultura atribuye a la expresión de la afectividad y emociones. Estos valores se podrían representar en un eje en donde:
    – En un extremo, se situarían las culturas que más neutralizarían las emociones; lo correcto es: no mostrar ni lo que se piensa ni lo que se resiente, un comportamiento frío y controlado, guardar las distancias, … En estas culturas la norma es escuchar más que hablar
    – En el extremo opuesto, hallaríamos las culturas que más exteriorizan las emociones; lo correcto es: mostrar verbalmente y físicamente lo que se piensa y resiente, un comportamiento vivo, próximo, empático, espontáneo, tocar su interlocutor, … En estas culturas lo normal es hablar más que escuchar (1).
    Sin embargo, no comprendo totalmente la relación que establece Punset entre el hecho de hablar más que escuchar y los efectos que se le atribuyen.
    En efecto, deducir que el hablar más que escuchar de los españoles provoca más endeudamientos, más fracasos escolares y malos más malos tratos a los animales, equivale automáticamente a significar que los países cuyos habitantes escuchan más que hablan, tienen menos deudas, fracasos escolares y malos tratos a los animales.
    Si tal fuera el caso, después de tantos años de estas prácticas, los que escuchan más que hablan deberían ser más ricos (lo cual se podría observar con el PNB/habitante) y vivir mejor (lo cual se puede relacionar con la esperanza de vida y el paro), que los que hablan más que escuchan.
    Veamos los datos de 2009 de cuatro países que escuchan más que hablan (Japón, Indonesia, Gran Bretaña y Noruega) y de cinco que hablan más que escuchan (Italia, Francia, USA y Singapur), a los cuales hemos añadido España, aun que no figura en el estudio de Trompenaars (1):
    Entre los países que más escuchan se encuentra el mas rico (Noruega) y el más pobre (Indonesia). Los restantes se sitúan entre un PNB de 31.143$ (España) y 46.443$ (USA); se puede decir de ellos que todos son muy ricos, pero no que lo que sean porque hablen más o menos de lo que escuchen.
    En años de vida, las diferencias parecen aun menos significantes: todos viven muchos años.
    La mayor diferencia reside en el aumento del paro entre 2006 y 2009: el de los que más hablan es mayor, en especial el de España (+10,8 puntos) y el de los USA (+5,6 puntos); el paro de los 7 países restantes oscila entre 1,9 y +2,3. Francamente, no creo que sea más debido a su estilo de comunicación que a otros factores, como por ejemplo la estructura de sus competencias y su adecuación a la demanda del mercado, entre muchos más.
    Me parece pues que puedo concluir sobre lo antedicho diciendo que el más hablar que escuchar o su contrarío, no parece causa significativa de mas riquezas y mejor calidad de vida. Pero si que puede provocar efectos no deseados en el campo de las comunicaciones entre personas de diferentes culturas, como intentaremos mostrar a continuación.
    Soy consultor en Recursos Humanos y he tratado profesionalmente un poco estos temas en mis cursillos sobre dirección de empresas, en particular en países extranjeros, o sobre la optimización de las comunicaciones profesionales Inter-jerárquicas, destinados a empresarios, ejecutivos o mandos. Uno de los temas más debatidos es: ¿Qué estilo de comunicación es el mas eficiente en las relaciones profesionales (transacciones económicas, comerciales, dirección de proyectos, de empresas, … )?, ¿Tengo más probabilidades de éxito si escucho más y hablo menos que si hago lo contrarío?.
    Nuestras conclusiones son que lo importante para bien comunicar no es ni el más hablar ni el más escuchar, si no el hacerlo en el estilo que más se acorde con el que se exprime nuestro interlocutor. Es decir que la mejora de la calidad de la comunicación depende bastante de la combatividad-incompatibilidad entre los estilos de comunicación de los interlocutores. Por ejemplo:
    Si dos empresarios españoles corrientes se comunican en su estilo propio, que les es tan evidente y natural como el decir “buenos días”, es más que probable que se interrumpan continuamente el uno al otro, sin por ello alterar el resultado final de su tactación.
    Sin embargo, si uno de ellos negocia con un empresario japonés y ambos utilizan su propio estilo de comunicación, es decir el que le es evidente y natural a cada cual por su lado, los riegos de fracaso son grandes, o en cualquier caso mucho mayores que si cada uno de ellos, conciente de las diferencias culturales, adapta su estilo de comunicación al del otro.
    Finalmente, que nadie se equivoque, no he escrito esto contra Punset, que para mi es quizás nuestro Kars Poppers, y ya era ahora. Sobre el fondo, al menos en el campo empresarial que es el que mejor conozco, tiene razón cuando dice “Seguramente, hablamos en exceso y no escuchamos suficientemente a los demás, cuando por su experiencia o sentimientos experimentados nos podría interesar”, sobre todo, añado, cuando se trata de exportar, porque si “hablamos todo el rato” exageramos el riesgo de no poderlo realizar. En efecto, tanto un empresario japonés, como un alemán o incluso un frances, estaría en todo su derecho de pensar: ¿Cómo este español me podría satisfacer en algo de lo cual no le he podido ni tan siquiera hablar?
    ……..
    F. TROMPENAARS, L’entreprise multiculturelle, Laurent du Mesnil, 1994
    2 Y los Norteamericanos actuales no lo son totalmente
    3 Todo ello pese a una comunidad de refranes populares: “La palabra es plata, el silencio es oro” (franceses); “El que callar no puede, hablar no sabe” o “Por la boca muere el pez” (españoles); “Los recipientes vacíos son los que más ruido hacen” (ingleses); “Solo el pez muerto abre la boca” (japoneses).
    4 También dicen que la comunicación no se reduce a únicamente alternativamente hablar y escuchar; las comunicaciones no verbales (contactos visuales, expresiones gestuales y distancias), representarían 75% de la comunicación total.

  160. Balsa:

    Entonces, Carmen A., tal vez deberíamos proponer a quien escucha que también sea oído. No es por escribir mucho y repetir ideas lo que hace que una persona hable mucho, es que quien escucha, pues, tal vez no esté escuchando realmente, porque no le interese lo que oye. Tal vez se hable mucho, porque quien escucha, no muestra interés por la conversación, al no interrumpirla durante la misma.
    De todos modos en un medio escrito es necesario este `explayarse´, al no poder interferir en la comunicación como interlocutor activo, si se quiere dar una opinión; también es necesario explicar la opinión.

  161. carmen murphy:

    mmmmm…….lei un articulo en el pais dominical donde una periodista al final argumentaba que las cosas nos irian mejor , menos gerras, menos violencia mas empatia, mas comprension etc…..escuchariamos mejor y mas si durmieramos mas …ala!!!!

  162. QHacèis:

    tema recurrente entre las personas de todo el mundo, con particular incidencia en españa. tiene algún peso en esta realidad la educación recibida en los últimos 50 años?

  163. NOU ANY. « Benigasló.:

    [...] d’aquesta idea llegirem la següent entrada d’Eduard Punset i la comentarem: http://www.eduardpunset.es/8570/general/hablamos-en-exceso-y-no-escuchamos-lo-suficiente Fet açò em penjareu al vostre blog o quadern un resum en 7 línies on expliqueu el que diu aquest [...]

  164. Cesar:

    Solo por hoy voy a escuchar.

  165. Hablamos en exceso y no escuchamos lo suficiente de Eduard Punset | kekadelso:

    [...] imaginar; si hablamos todo el rato, no puede hacerlo. Autor: Eduard Punset 31 octubre 2010 fuente: Blog de Eduard Punset Share this:TwitterFacebookMe gusta:Me gustaSé el primero en decir que te gusta esta [...]

  166. Lo digo, lo digo y lo digo y nadie me hace caso | Alzheimer Universal:

    [...] Hablamos en exceso y no escuchamos lo suficiente Si me pidieran la causa de que los españoles tengan que pagar ahora a sus acreedores bastante más que otros deudores europeos, como los alemanes o los franceses; si me requirieran ahora para que explicara los malos resultados escolares de los españoles, comparados con los del resto de Europa; si tuviera que detallar las razones históricas de que hayamos tratado al resto de los animales tan mal o peor que a las personas y, en todo caso, peor que en los demás países de Europa, aduciría, por supuesto, el aislamiento histórico del que fuimos protagonistas durante gran parte de nuestra historia moderna pero también y sobre todo nuestra costumbre inveterada de hablar más de lo que escuchamos. [...]

  167. Osteopatia:

    Totalmente de acuerdo. Muchas veces se nos va la pinza discutiendo y no respetamos el turno de palabra y, como a mi mismo me ha pasado, no nos damos cuenta de que el otro interlocutor esta diciendo lo mismo que nosotros… Tendrían que enseñar en la escuela esos modales. Muchas veces escuchar es lo mas sabio que puede hacer el ser humano, escuchar y aprender :)

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.