Estar en lo cierto, el sentimiento de saber que uno tiene razón, obedece a un proceso mental que no es muy distinto del que ya hemos descubierto que existe entre el pensamiento supuestamente consciente y la ansiedad o el miedo. Al estudiar la inteligencia, descubrimos no hace mucho ese mundo misterioso dominado por la emoción. No tenía nada que ver, o muy poco, con la razón; y llegamos a darle un nombre propio: inteligencia emocional.
Sin embargo, hasta ahora apenas hemos profundizado en el sentimiento de saber que uno sabe qué pasa en nuestro cerebro cuando se está convencido absolutamente de algo. Tendemos a creer que “lo que sabemos a ciencia cierta” lo sabemos de verdad.
Ahora bien, si evaluamos algunos de los últimos avances neurológicos, no parece que ésa sea la realidad. Debiera habernos alertado de nuestro error el observar a tanta gente negarse, en redondo, a renunciar a una disonancia cognitiva; es decir, a rechazar una convicción como la prodigada por una secta misteriosa –¡el planeta Tierra se va a inundar!, afirman esos falsos profetas, por ejemplo, en contra de todas las evidencias–. Al contrario, cuanto mayor haya sido la visibilidad del compromiso adquirido, más terca es su resistencia a abandonarlo.
¿Quiere decir esto que hay algo biológico e incontrolable incluso en el sentimiento de saber que sabemos algo de veras? Lo que voy a sugerir debería sacudir en su pedestal a los convictos y confesos, a todos los dogmáticos, a los que están convencidos de que han llegado a una conclusión determinada después de pensarlo mucho y que están tan cargados de razón que van a seguir detrás de esa bandera cueste lo que cueste.
Don Quijote estaba convencido de estar, él y Sancho Panza, ante una horda de gigantes (galería de imágenes de la comunidad Flickr).
La neurología moderna está sugiriendo que el sentimiento de certidumbre de que hace gala mucha gente no es el fruto de una elección consciente ni tampoco un proceso puramente mental. La certeza o estados similares a “saber lo que sabemos” son el fruto de mecanismos cerebrales involuntarios que, al igual que la rabia o el amor, funcionan independientemente de la razón.
Ciertas convicciones propias pueden expresarse o mantenerse sin ningún razonamiento o pensamiento consciente. Son formas de pensar que no pueden clasificarse con las emociones, ni con los estados de ánimo ni con los pensamientos. La convicción de haber acertado, de tener razón, no es realmente una conclusión, sino pura sensación mental que nos afecta en un momento dado. Estos estudios recientes pueden ser interpretados de muy diversa forma, pero lo cierto es que no tendremos más remedio que incorporar en la vida cotidiana los límites del conocimiento que nos muestra el análisis del cerebro.
Hará falta en el futuro ahondar en el papel que las simples sensaciones mentales –que no son ni emociones ni conclusiones racionales– desempeñan en la formación de nuestras convicciones y pensamientos. La ciencia nos ha otorgado un instrumento valiosísimo: el cálculo de probabilidades. Ahora contamos con métodos para analizar y priorizar las opiniones de acuerdo con la probabilidad de que sean correctas. Esta aproximación nos debería resultar suficiente y renunciar para siempre a las catástrofes provocadas por los que creen estar absolutamente en lo cierto.
Da pena y miedo constatar que más de medio mundo sigue convencido de que –arropado por el credo o la razón– debería aplastarse al otro medio convencido de lo contrario. El sentimiento de saber y de estar convencido, poseído por la convicción y la certidumbre, son meras sensaciones mentales que nos acaecen de vez en cuando. Vale la pena estudiarlas y aquilatar su impacto, pero no creerlas del todo, todo el rato.


24 octubre 2010 a las 1:48 am
La Dra.Candace Pert, conocida desde su descubrimiento del receptor opiáceo, sus neurotransmisores, y el consguiente desarrollo de las bases químicas del funcionamiento del cerebro, los neurotransmisores y las endorfinas, ha afirmado algo que resulta sorprendente y estrechamente relacionado con el análisis de Eduard Punset en esta nueva entrega:
“Aunque parezca sorprendente, las personas perciben lo que esperan percibir”.
Nuestras ideas, nuestras creencias, nuestras expectativas, nuestra emociones, influyen enormemente sobre la interpretación de la “realidad” que percibimos, es decir que estamos fuertemente condicionados por nuestras experiencias previas, y esto se traduce en esa afirmación de Candace Pert del estancamiento que ello nos produce por lo que “tendemos a ver lo que ya hemos visto” y a creer lo que estamos convencidos que es “cierto”
‘Y en sintonía con esta entrega de Punset, esta notable científicia (a quién aún Eduard no ha ido a entrevistar), dice que no nos planteamos que la realidad que vivimos y experimentamos podría ser diferente y que esto depende de nosotros mucho más de lo que nos han hecho creer. Podemos usar nuestro libre albedrío para cambiar nuestra forma de actuar, de percibir y sentir la realidad, y sería esa una circunstancia que tornaría a nuestra vida realmente interesante.
1) Neuroquímica del bienestar y neuroquímica del malestar – Dra.Candace Pert
http://drgeorgeyr.blogspot.com/2010/10/las-moleculas-de-las-emociones.html
24 octubre 2010 a las 3:05 am
He transcrito esto, resultado de unas investigaciones sobre el autoengaño. Basícamente dice que la mente intenta adaptar la información nueva uniendola a las ideas previas que se tiene para no agotarse en una indecisión continua.
Autoengaño: como la verdadera razón de la evolución de estos mecanismos es, crear un sistema coherente de creencias que le confiera estabilidad al propio comportamiento. Es una imperiosa necesidad de imponerle consistencia, coherencia y continuidad al comportamiento. En otras palabras, necesitamos un guión, un hilo de continuidad en el tiempo. El hemisferio izquierdo es básicamente responsable de imponer consistencia a la línea narrativa, lo que más o menos Freud llamaria ego. En cualquier momento de la vida en vigilia, nuestro cerebro está inundado por una sorprendente variedad de entradas sensoriales, a las cuales deben incorporarse en un perspectiva coherente que se bae en lo que, según nuestros rcuerdos, es la verdad acerca de nosotros y del mundo. Para actuar, entre esta superabundancia de detalles, el cerebro debe disponer de un medio de seleccionarlos y de ordenarlos en un sistema coherente de creencias, en una historia que signifique algo a la luz de la evidencia disponible.
Sin embargo, cuando algo no coincide completamente con el guión, rara vez prescindimos de toda la historia y comenzamos desde el principio. En cambio, lo que hacemos es negar o confabular para que esta informacion encaje con las perspectiva general (estos es preferible a decir que intentamos “reducir la disonancia”, lo que en realidad no significa mucho). Lejos de no ser adaptativos, estos cotidianos mecanismos de defensan protegen al cerebro de agotarse en una indecisión sin sentido, origianada por la explosión combinatoria de posibles historias que se podrian escribir con el material que dispone los sentidos.
24 octubre 2010 a las 3:13 am
Por eso básicamente, la primera premisa es no creerse lo primero dicen, cosa que primera instancia me parece que hacemos. En un capitulo de redes trató este tema cuando una monitora de defensa personal gritaba Fuego para evadir una posible agresión, de modo que todo el mundo se pusiera a correr y crear confusión.
http://www.eduardpunset.es/119/general/nuestra-naturaleza-optimista
24 octubre 2010 a las 4:59 am
Estimado Eduard, sin duda que da pavor pensar en todos los fanatismos, fundamentalismos y otros ismos que llevan formar seres en los cuales su cerebro “reptiliano” predomina sobre el “humano”, e ahí uno de los grandes desafíos para el presente y el futuro, en cuánto a lograr una verdadera educación emocional. Ud. nos recordaba sobre la “inteligencia emocional”, y es el mismo Daniel Goleman, quién nos ha regalado ese maravilloso libro “emociones destructivas”, que refleja la contribución que durante 5 días intenso, realizaron monjes budistas, neurobiólogos, filósofos y neurocientíficos para poder cambiar ese triste panorama que nos envuelve.
Por otra parte, la Dra.Candace Pert, conocida desde su descubrimiento del receptor opiáceo, sus neurotransmisores, y el consguiente desarrollo de las bases químicas del funcionamiento del cerebro, los neurotransmisores y las endorfinas, ha afirmado algo que resulta sorprendente y estrechamente relacionado con el análisis de Eduard Punset en esta nueva entrega:
“Aunque parezca sorprendente, las personas perciben lo que esperan percibir”.
Nuestras ideas, nuestras creencias, nuestras expectativas, nuestra emociones, influyen enormemente sobre la interpretación de la “realidad” que percibimos, es decir que estamos fuertemente condicionados por nuestras experiencias previas, y esto se traduce en esa afirmación de Candace Pert del estancamiento que ello nos produce por lo que “tendemos a ver lo que ya hemos visto” y a creer lo que estamos convencidos que es “cierto”
‘Y en sintonía con esta entrega de Punset, esta notable científicia (a quién aún Eduard no ha ido a entrevistar), dice que no nos planteamos que la realidad que vivimos y experimentamos podría ser diferente y que esto depende de nosotros mucho más de lo que nos han hecho creer. Podemos usar nuestro libre albedrío para cambiar nuestra forma de actuar, de percibir y sentir la realidad, y sería esa una circunstancia que tornaría a nuestra vida realmente interesante.
1) Neuroquímica del bienestar y neuroquímica del malestar – Dra.Candace Pert
http://drgeorgeyr.blogspot.com/2010/10/las-moleculas-de-las-emociones.html
2) La compasión además de un poderoso antidepresivo, es la emoción que nos hace más humanos – Matthieu Ricard
3) Ansiedad, ira y falsas ilusiones como causa de conflictos e infelicidad humana
24 octubre 2010 a las 12:05 pm
[...] Es cierto “porque sí” http://www.eduardpunset.es/8383/general/es-cierto-porque-si por namastelifestyle hace 5 segundos [...]
24 octubre 2010 a las 12:17 pm
Sr.Punset, me parece extraordinario, y plantea cuestiones de una “verdad” y de una “razón absoluta”, el concepto de la relatividad ya lo aplican muchos seres que comprenden y entienden que no tienen la razón absoluta, pero los que no lo practican, podríamos llamarlos ignorantes?, sea por inseguridad, temor, y/o miedo delante de tantas y exclusivas reacciones que el mundo social nos depara a diario. Desearía plantearle un tema, ya que emocionalmente me tiene preocupada no encontrar solución, cuando uno se encuentra en apuros por ejemplo ecónomicos, y no está de humor ni puede llevar una vida como los demás entienden como normal (consumir y disfrutar del capitalismo), las personas se apartan y no tienden una mano ni un gesto de apoyo, aunquea sean familiares y hijos, y es triste, sabe usted a que se debe?
24 octubre 2010 a las 12:20 pm
Valla, estoy en un dilema. Leer este artículo me reafirma en opiniones que siempre he tenido, pero… ¿no estoy haciendo lo que el mismo artículo denuncia, reafirmarme en mi autoconvicción?
24 octubre 2010 a las 12:28 pm
Estando de acuerdo en todo, no debemos olvidarnos del concepto de “economía del pensamiento”: cuando realizamos una reflexión, partimos de unas premisas iniciales, realizamos un camino analizándolas y, añadiendo o relacionando otro tipo de premisas, llegamos a una conclusión; una vez alcanzada ésta, ¡ya conocemos el atajo! (al menos de forma inconsciente) … y la próxima vez que nos encontremos con las mismas premisas de partida, iremos directamente a la solución sin recorrer todo el camino de nuevo.
Esta es, para mí, una de las bases fisiológicas/psicológicas que nos ha permitido evolucionar como especie, por permitirnos recurrir al “conocimiento acumulado” de nuestros predecesores, pero también es cierto que nos ha llevado hacia donde estamos y cómo estamos, porque al mismo tiempo es la base de los pre-juicios, a los cuales, sin duda, también haces referencia en tu artículo.
24 octubre 2010 a las 12:30 pm
¡Qué grande nuestro caballero andante! Muchos hemos defendido aquellos ”reales molinos de viento, que no gigantes”
24 octubre 2010 a las 12:36 pm
¿Pero sirve para algo entonces la razón? ¿Cómo puede uno fiarse de sí mismo cuando asevera o defiende algo?
24 octubre 2010 a las 12:36 pm
Realmente es tan sencillo!
Nuestro cerebro es maravilloso, lo sabe todo, pero ¿por qué no desarrollamos también la capacidad de escuchar a nuestro cerebro?
Si nacemos con el equipaje completo ¿cómo llegamos los/as humanos a perder casi totalmente la conexión consigo mismo? ¿por qué no podemos ser capaces de darnos cuenta de lo que nuestro cerebro ya sabe desde el principio?
24 octubre 2010 a las 12:37 pm
Que interesante! y una vez más parece que la ciencia nos revela lo poco de científicos que tenemos y lo mucho de todo lo contrario. Las emociones son las que nos dominan y nos rigen, incluso nuestro pensamiento “racional”. Pero, entrando en valoraciones, aunque estas no procedan mucho….que tiene de inadecuado? quizás lo inadecuado sea solamente el nombre que le pusimos a nuestra especie “homo sapiens sapiens” Será por vanidad?
24 octubre 2010 a las 12:38 pm
Pienso que un razonamiento verdadero
ha de ser tan errático que
carezca de sentido refutarlo.
Pero no sé si hacer de esto una fe.
24 octubre 2010 a las 12:38 pm
Totalmente de acuerdo. Pero cada día me asombro más de lo curioso que es el ser humano.
El hecho de que las personas, aun hoy, luchen, e incluso maten, por defender una “verdad” o certidumbre que puede no ser tal, es asombroso.
En las sociedades “modernas” esa etapa está superada (no en su totalidad), pero habría que estudiar seriamente la influencia de los sentimientos y de donde vienen. Se podrían evitar muchos males endémicos de, esta, nuestra sociedad.
Saludos
24 octubre 2010 a las 12:39 pm
¡¡¡Viva Sócrates!!!
24 octubre 2010 a las 1:08 pm
La lógica nos proporciona procedimientos para apoyar contundentemente lo que afirmamos o negamos, para ello se siguen las reglas de inferencia deductivas, por ejemplo, cuando usamos razonamientos con estructura de Modus Ponens y Modus Tollens y también nos indica cuando es posible sólo una determinada probabilidad o credibilidad en lo que afirmamos o negamos sobre algo, por ejemplo, cuando utilizamos razonamientos de tipo no deductivo como son los inductivos, probabilísticos, abductivos y otros. El problema considero que reside en la falta de conocimiento de dichos procedimientos, los cuales no son del dominio común, de manera que puede resultar peligroso, que nos dejemos llevar por nuestras “creencias” y “corazonadas” sin verificar el grado de veracidad y posibilidad de ser de los antecedentes, información o hechos, en los que nos basamos cuando emitimos juicios (afirmación o negación de algo) sobre otras personas, objetos y eventos de la realidad. Es muy importante que el Mtro. Punset aborde el tema de la CERTEZA desde diferentes aspectos como son la Neurobiología y el Cálculo de Probabilides, pero formulo una pregunta ¿Cuál es la propuesta para que en cualquier ámbito social se supere el uso de las creencias que caen en la categoría de falacias?
24 octubre 2010 a las 1:17 pm
Hola Eduard,
Gracias por esta reflexión. Existe una cosa que me entristece que cito a continuación”Da pena y miedo constatar que más de medio mundo sigue convencido de que –arropado por el credo o la razón– debería aplastarse al otro medio convencido de lo contrario”
Sabes, me entristece pensar que nuetro mundo sea así. Me hace formularme estas preguntas. ¿ Somos realmente una especie “evolucionada” ? ¿ Tendemos a la autodestrucción? ¿ Por qué somos capaces de tener razón en cosas que nos destruyen y nos hacen mal y todo va dirigido al beneficio personal? ¿ Por qué nuestros impulsos naturales tienen hacer el mal y no utilzamos nuestro cerebro de forma empática al servicio de los demás y de construir una sociedad mejor. ¿ Por qué no sabemos escuchar y ponernos en el lugar del otro. Creo que fuiste tú Eduard que nos decías que los elefantes tienen una capacidad empática mayor que la del ser humano.
A veces en la vida diaria el ser humano no funciona no hace más que repetir los mismos errores tan graves que me hace pensar que existe algo que no funciona en nuestra especie.
Un saludo,
24 octubre 2010 a las 1:28 pm
Mas que seguridad es la todudez lo que nos hace creer que estamos en posesión de la verdad, pero lo cierto es que cuando crees que sabes algo, estas plenamente convencido de que es así. Aunque más tarde averigues que estas en un error.
24 octubre 2010 a las 1:32 pm
Ése es un tema amplísimo y complejo. Por experiencia diría que hay dos clases de certidumbre, como mínimo. Una impuesta, viene desde fuera, desde el entorno y desde el hábito. Justamente la que dice “porque sí”. Corresponde a algo que no está razonado ni cuestionado. Por ejemplo, sería la certidumbre de que el ser humano es “el rey de la creación”, que somos lo más. Algo que simplemente se repite sin cuestionar y desde luego la mayoría está encantada de creer que es así.
Y hay otra clase de certidumbre que es totalmente interna y experiencial. “Sabes” que algo es así, puedes sentirlo. Esa certidumbre suele ser mucho más pacífica, es uno de sus rasgos. Precisamente porque no hay temor a que sea desmoronada por nada. Curiosamente, suele acertar, cumplirse. En resumen, aunque todavía no se pueda explicar bien desde los estudios neurológicos, es tremendamente fiable.
Se parece mucho al fenómeno de las intuiciones. La inmensa mayoría de lo que la gente llama “intuciones” sólo son ideaciones, mientras que una pequeña parte realmente son producto de unos procesos internos inconscientes de origen indeterminado, que reciben justificadamente este nombre.
24 octubre 2010 a las 1:58 pm
Algunos hombres hablan con la convicción de la razón y la verdad sin deterioro que sólo pueden tener los hombres justos. Partiendo de esa limpieza, nada de lo que digan puede ser ofensivo al ser humano. La voluntad de las palabras y los actos que emiten está bien consolidada y enraizada en una nobleza espiritual que se sustenta en la noción absoluta de que son poderosos por su ánimo benefactor y su ansia de justicia. Sin embargo, la firme voluntad que inspiran los buenos deseos, el sentido de la justicia y la certeza de estar haciendo el bien no siempre se acompaña de la precisión en el juicio sobre lo que acontece en la realidad. Además, es muy posible que dentro de una misma realidad coexistan dos resultados distintos merced a una diferente interpretación de los ánimos y las virtudes o vilezas humanas percibidas.
Por todo ello es muy posible que dos o más personas que se saben bienintencionadas puedan tener serias discrepancias en su interpretación de la realidad. Las personas justas también discuten y entran en controversias y podríamos decir que toda ideología soportada en valores universales es una manera diferente de diagnosticar el mundo y de dar soluciones globales a sus problemas.
24 octubre 2010 a las 2:20 pm
Muy buen articulo , ahora yo me pregunto …
Que pasa con los lideres de todo tipo ante este cuestionamiento?
Como queda colocado aquel que tiene mayor cantidad de prismas para el analisis de las cuestiones , y su decernimiento ultimo ?
Que pasa por el respeto que conlleva el arcermiento a la verdad expuesta?
Con que escala los individuos ,y la sociedad diferenciaran lo distinto, de lo usual o lo inusual?
Quien llegara primero en una competicion si “el”competidor llega con el menor tiempo ….?
etc etc etc
No discuto bajo ningun punto de vista el articulo , solo infiero que debe ser “profesionalizada la ignorancia” , ya que asi solamente podremos categorizar , priorizar y adecuar las situaciones de terceros validandolas.
Gracias , un gusto
24 octubre 2010 a las 2:30 pm
molinos… es cierto xq si
24 octubre 2010 a las 2:33 pm
¿Cómo sería eso? ¿Sólo sé que no sé nada o tengo la sensación de que no sé nada? En todo caso una buena medicina contra los dogmatismos de todo tipo y un gran estímulo a seguir buscando.
24 octubre 2010 a las 2:39 pm
Buenas señor Punset, me encanta su forma de ver y escribir, me inspira, me da positismo y me hace pensar. gracias.
24 octubre 2010 a las 2:51 pm
Hola,
Creo que puede encajar en este tema un juego de palabras que hice con la frase celebre “solo se, que no se nada” trasformandola a la conciencia humana que algunos supuestos eruditos y en esta epoca de la historia que vivimos demasiados, desconocen:
“No se, que solo se nada”
Quizas Socrates no reparo en la inteligencia emocional.
Un saludo,
Borja
24 octubre 2010 a las 3:23 pm
Al leer esta pequeña reflexión científica me reflexionar en el sentido de estas frases que suscribo:
“Cuánto más conozco o estudio algo más me dio cuenta de lo que no sé, y más duda o incertidumbre me crea lo que creía saber”.
“Verdaderamente es el contexto social y la interacción nuestra con él la que nos impulsa hacia estas sensaciones mentales de certeza y seguridad inapelable”.
“Son las sensaciones mentales las que nos hace caminar y luchar por objetivos inalcanzables o sueños anhelados, que aunque no se consigan (a veces si) dejan huella (mental también) tan sólo por el camino de lucha y perseverancia, adquiriendose un valor fundamental como es la costancia, y marcarse metas y estrategias para conseguirlas, algo fundamental para el progreso de la especie humana y el progreso de la sociedad”.
24 octubre 2010 a las 3:42 pm
Sr.Punset: si nuestras creencias, nuestras ideas sobre política . religión, o afectos sólo son aproximaciones, posibilidades , sensaciones. ¿ porqué yo sé que estoy enamorado? ¿ porqué creo en Dios ?
24 octubre 2010 a las 5:46 pm
Hola Eduard,
tu escrito me hace pensar en los modelos matemáticos conocidos como “redes neuronales”. Con este tipo de modelo se trata de correlacionar datos de entrada-salida de un sistema, pero utilizando correlaciones tipo “caja negra”. Estos modelos requieren muchas parejas de datos entrada-salida y se ajustan con un proceso conocido como “entrenamiento”. Una vez calibrados se utilizan para dar una respuesta rápida ante una entrada determinada. No importa si el cálculo no tiene nada que ver con la realidad interna del sistema, són útiles porque ante una entrada ya vista son capaces de predecir la respuesta correcta.
El cerebro humano tiene muchos de estos modelos “programados” (con la experiencia previa) en el cerebro, y nos sirven para dar una respuesta rápida en caso necesario. Esto nos permite tener algunas respuestas sin tener que razonarlo todo, lo que es una ventaja para la supervivencia.
Eso también tiene sus problemas, el cerebro también se puede “programar” con datos incorrectos! “Esto es así” porque me lo han dicho muchas veces… Puede costar mucho vencer estos circuitos “fabricados”.
Saludos
24 octubre 2010 a las 6:04 pm
Es duro aceptarlo ya que el ser humano necesita una constante búsqueda de razón, del porqué de todo. Sólo alcanzamos la tranquilidad cuando hemos llegado a una conclusión a la cual ya no seamos capaces de rebatir. Si tuviéramos que renunciar a ese proceso de búsqueda de la razón, en el cual vemos tanta lógica, podríamos caer en un profundo existencialismo.
24 octubre 2010 a las 6:33 pm
Estoy convencida que esto que nos dice en este artículo la lección del profesor PUNSET, es la causa de que hayanos descubierto los humanos la actitud a la que conocemos como: EL RESPETO. Y pienso que es así, porque mientras actuamos con este RESPETO hacia el “otro” -(si es verdadero.. y no solamente una postura que adoptemos)- aprenderemos de verdad sobre nosotros mismos.. mientras somos también capaces de aprender de él . En un proceso que va desde la predisposición a aprender, hasta conseguirlo. Haciéndose entonces realidad en nosotros aquella frase que dice VIVE Y DEJA VIVIR que tan conocida es.. pero más como frase feliz.. que por ser una realidad vivida y compartida por una inmensa cantidad de personas.
24 octubre 2010 a las 6:48 pm
Entrar en las posibilidades, pero tambien pienso que el cerebro de la mujer es diferente q el del hombre, eso ya lo sabemos, pero los hombres tienden mas a cerrarse en sus supuestas verdades absolutas.
24 octubre 2010 a las 7:02 pm
Sí, es cierto, muchas veces discutimos por cosas en las que creemos tener razón y prácticamente no escuchamos a la otra persona, que tal vez con sus razonamientos nos podría hacer cambiar de opínión o como mucho matizarla. No todo es negro o blanco, siempre hay matices con los que no solemos contar. De todas maneras, creo que con la edad te vas dando cuenta de que no sabes nada de nada.
24 octubre 2010 a las 7:33 pm
Ya está bien de tanta certidumbre, de tanto prejuicio adquirido, de tanto miedo, de tanto interés económico.
Creo que el ser humano es propenso a la superstición , y de ahí viene el asunto, la filosofía y la ciencia sirven para combatir el pensamiento dogmático.
Un saludo Eduard.
24 octubre 2010 a las 7:38 pm
Cada vez que me preguntan, después de hacer alguna afirmación ¿estás seguro? mi respuesta es NO, porque si lo preguntan, será porque dudan de lo que afirmo y en ese mismo momento, me hacen dudar a mí, que no tengo nada lo de “sostenella y no enmendalla”, así que, excepto cosas muy personales o triviales, como lo que he soñado, que lógicamente, nadie sabe mejor que yo, el resto lo pongo en cuarentena, de momento.
24 octubre 2010 a las 8:20 pm
Señor Punset, gracias por explicar las cosas importantes y hacerlas sencillas de comprender. saludos
24 octubre 2010 a las 8:40 pm
Primero expresarle mi admiración. Cuan cierto es que el comportamiento humano a lo largo de los siglos ha estado regido por esa “convicción de ideas” que nos ha llevado a guerras, exterminios e invasiones: físicas, religiosas e intelectuales. Pero.. una duda: el cálculo de probabilidades de que una cosa sea cierta o no… no está contaminado precisamente por el principio de aceptar y creer que lo que se expone es la verdad.
Cosme García López
24 octubre 2010 a las 8:55 pm
Es tristísimo pensar que nuestro discurso mental , es sólo el resultado de una triste combinación de neurotransmisores en el que apenas podemos decidir el orden de nuestras opiniones. Es tristisimo penar que estar triste ,ni siquiera nos genera tristeza , porque ésta, no es más que un proceso mental….¡Si tuviera poder para metabolizar mejor las circunstancias, los acuerdos tàcitos de felicidad a los que he llegado conmigo misma…..!
24 octubre 2010 a las 9:02 pm
….no tenemos más remedio que estar seguros de una cantidad de cosas….ergo la postulación de la duda metódica sería un mero ejercicio intelectual de alguien que, mal que le pese, está convencido de su realidad…la duda es un medio, no un fin , dijo Hume ….
Cuando queremos cambiar en algo, ahí nos damos cuenta hasta qué punto estamos rígidos en nuestra manera de ser y pensar….
será una necesidad de la especie? sería concebible una sociedad en que estemos todos cambiando “a piacere” todos los días?
24 octubre 2010 a las 9:32 pm
Que es la verdad señor punset? es la constatacion de un hecho por medios arbitrarios y normalmente temporales? o la constatacion de que un hecho es evolutivo, es un hecho que nos une y nos mejora interior o exteriormente?, es la razon o la emocion?, no creo q exista la verdad como tal, pero lo mas adecuado si que existe y conocerlo no es siempre fruto de conocimientos estrictamente razonados, mas bien de una mezcla armoniosa de razon y conciencia emocional.
24 octubre 2010 a las 9:40 pm
Me parece muy dogmático ¿como podríamos vivir sin la intuición? Es absurdo. En Redes se defendió muchas veces, pero ahora ahondaremos que ¿no hay ninguna emoción detras de las intuiciones? ¿Que no son procesos mentales? Esto afirma lo que acabo de leer … y también que con las probabilidades ya se acabó el pensar y el corazón humano.
24 octubre 2010 a las 9:52 pm
Hola a mi me encanta estos tipos de tema: emociones, inteligencia, cerebro, pensamiento… etc
También me fascinan las matemáticas,en especial la probabilidad.
Hay alguna carrera que vincule estos aspectos?
Si alguien sabe de alguna o puede sugerirme otra, mi correo es nonigab@gmail.com
[Gracias]
¡Saludos desde México!
24 octubre 2010 a las 10:07 pm
Apasionante tema, apuntando de lleno a los procesos de pensamiento y sensopercepción, con evidencias tanto en población normal como clínica. No soy especialista de este ámbito, pero me resulta muy sugerente ciertas hipótesis que se desprende de este post, en relación a los siguientes aspectos:
1- Papel de las emociones como elementos nucleares en la construcción de la realidad (estamos distorsionando-simplificando nuestras experiencias?)
2- Estamos ante un eje dimensional común para normales vs patología
Un saludo
24 octubre 2010 a las 10:11 pm
Es muy interesante la exposición de Eduard Punset, pero también él es objeto de su mismo comentario, es decir puede creer y estar convencido de tener la razón y no tenerla. Y en consecuencia transmitir algo a sus seguidores que aunque no sea cierto, ellos lo crean cierto. El creerse en posesión de la verdad, utilizado por según qué personas o lideres, históricamente, ha provocado injusticia y dolor. En cada generación se han creido “verdades” que después se han visto que no lo eran. En definitiva quien quiera comunicar su verdad y crea tener razón, que lo haga sin generar odio y que no pueda perjudicar a nadie. El elemento principal que lo delata es si quiere obtener un beneficio o poder, sin importarle los demás. Ello es un indicio que quizás no tiene tanta razón como cree que tiene, o dice tener.
24 octubre 2010 a las 10:16 pm
Desde hace más de diez mil años espiritualidades orientales nos han venido hablando del principio de la impermanencia y de la incertidumbre; de que la Justicia y la Razón son los mayores enemigos de la verdad. Hay una película extraordinaria “Los Crímenes de Oxford” en la cual la propuesta fundamental es la falta de un modelo de interpetración del mundo que sea el “correcto”. Ante tal escenario la recepctividad, la compasión, el desapego de la certeza y la razón resultan saludables en este viaje de a existencia humana.
24 octubre 2010 a las 11:09 pm
Si estoy de acuerdo con esa reflexsión,eso esta en la politica,futbol,religión,creo que la mayoria de los que vontan no votan programas votan sus partidos,que los tienen mas en el incosciente que la razon misma ?
24 octubre 2010 a las 11:26 pm
Es interesante poder plantear la vida en función al “cálculo de probabilidades”. Las creencias de estar “absolutamente en lo cierto” es lo que subyace, en la gran mayoría de las veces al sufrimiento psíquico y lamentablemente al deterioro de la calidad de vida.
24 octubre 2010 a las 11:40 pm
Con todos mis respetos, a mí lo que me da miedo es equiparar “credo” y “razón”…, como dos iguales que se enfrentan…
En cualquier caso, creo que el credo no puede aplastar a la razón, pero la razón si puede terminar con el credo… Igual que la oscuridad no puede apagar la luz, sino que solo es posible que la luz ilumine la oscuridad…
Claro que…, no pretendo tener razón…, como tampoco estoy segura de que 2 y 2 sean 4…
Saludos cordiales…
25 octubre 2010 a las 1:36 am
me gusta
25 octubre 2010 a las 1:54 am
Como casi siempre (por no exagerar,
) BRILLANTE!!!
Y estoy segura que tengo toda la razón al opinar como opino sobre usted! A ciencia cierta!
gracias por existir!
Viki
25 octubre 2010 a las 4:40 am
Es por lo descrito en este articulo que definir consenso no es estar de acuerdo con una opinion o conclusion sino entender el mensaje o idea. A partir de ese momento se puede crear un capital social de impredecibles dimensiones trascendentes.
25 octubre 2010 a las 7:22 am
[...] Eduard Punset en un reciente artículo de su blog (http://www.eduardpunset.es/8383/general/es-cierto-porque-si), que existen determinadas afirmaciones que creemos conocer “a ciencia cierta”. Son creencias [...]
25 octubre 2010 a las 7:38 am
la razòn es la principal arma que el ser humano exhibe para dominar y amedentrar.
“verdades y razones hay tantas como bocas las exponen”.
yo no quiero tener la razòn, ya tengo bastante con soportarla.
25 octubre 2010 a las 8:32 am
Como decia el filosofo: “SOLO SE QUE NO SE NADA”
25 octubre 2010 a las 8:53 am
Afortunadamente hay muchos “mecanismos cerebrales involuntarios que, al igual que la rabia o el amor, funcionan independientemente de la razón”; la razón a menudo es demasiado fría, distante y calculadora.
25 octubre 2010 a las 10:15 am
Qué gran explicación sobre algo tan individual como la razón, cada individuo tenemos “nuestra razón” que podémos compartir para ampliar horizontes de razón pero no debemos imponerla pues es individual, no unviersal.
25 octubre 2010 a las 10:27 am
Estoy completamente de acuerdo.Creo q no existen verdades absolutas sino puntos de vista diferentes.Cuando alguien cree estar en lo cierto, defiende su postura y eso entra dentro de la normalidad, o me lo parece a mi.Pero cuando se produce ese fenomeno cerebral o cognitivo q nos hace creer q estamos en posesion de la unica verdad q existe,obviando otras opiniones,otros aspectos y por supuesto ni nos planteamos consultar “EL MAGICO LIBRO DE LAS PROBAVILIDADES”,el individo se comvierte en fanático.Eso puede llegar a ser patológico y muy peligroso.Espero q en eun futuro descubramos el porqué de estos impulsos, para poder controlarlos o hacer un buen uso de ellos.Soy de la generación a la q educaron en el “porque si” y el “porque yo lo digo”como única respuesta.Todabía hoy sigo preguntando y preguntándome el porque de las cosas, de las reaccioes humanas, a mi modo de ver siempre sorprendentes i sorpresivas.El ser humano es impredecible, imprevisible.Cambia de criterio , de pensamiento, de forma de actuar y de ser.Creo q nunca se conoce a nadie de verdad ni siquiera nos conocemos realmente a nosotros mismos.Creo q todo se puede mejorar.Personalmente lo intento cada día, porqué me preocupo y me preocupan los demás.Si nos fijamos bién podemos aprender de todo y de todos,no hace falta ser sabio para darse cuenta de q realmente “solo se que no se nada”.
25 octubre 2010 a las 10:32 am
Hay certidumbres necesarias Sr. Punset. Como saber que no se puede traspasar una pared con la cabeza, para no saltar siempre desde un precipicio, para no quemarnos con el fuego, dependemos de estas certidumbres para sobrevivir. Hay derivas intelectuales que se basan precisamente en este principio de dispersión e incertidumbre. Nuestro intelecto es igual, responde a estas incertidumbres familiarizándose con su verdad. A través del análisis concienzudo de estas realidades adquirimos pericia y conocimientos para sobrevivir. No hay verdades absolutas, pero sí que existen verdades imprescindibles. No se trata de tener razón, se trata de compartirla. Esta es la verdad, tanto como que a unos les va mejor que a otros.
25 octubre 2010 a las 10:39 am
A ver, medio mundo está dispuesto a destrozar al otro medio y ¡punto pelota!. Creerse que eso es “porque” tienen tal o cual creencia o des-creencia es tragarse su forma de poner una apariencia “bonita” a la evidente agresividad intraespecífica que subyace en ello ¡Recordar Atapuerca y su canibalismo no ritualizado… es decir, puramente alimenticio!
25 octubre 2010 a las 11:05 am
Mi estimado Don Eduard Punset, leerle cuasi siempre me confiere ese “estado de certidumbre” respecto a que la inteligencia del hombre, no sucede en vano tan solo para rentabilizar su estancia temporal en esta dimension terrenal que conocemos y a la que nos aferramos como si fueramos a ser inmortales. Su reflexión sobre el estar o no en lo cierto en cualquier cuestión, me hace echar de menos en su contenido, el instinto, esa extraña conexión entre la psique y el alma, que hace sentir a uno que esta, al menos, en buen camino y por lo tanto identificamos como “cierto, o estado de certidumbre” me apasiona el mundo de la ciencia, me enorgulleze saberme viva en un mundo con sujetos como usted, que estudian a lo largo de su recorrido el como el porque y quizas la solución a pequeños grandes problemas u obstaculos que la mayoria de los hombres (como especie;hombres y mujeres) no reparan en curiosear, al menos, compartimos un mundo ambiguo donde unos existen y otros viven, encontrar a personas como usted que buscan en los angostos pliegues del a.d.n del ser humano, de igual forma que en el del alma. a mi, al menos, me hace sentir en la ” certidumbre” de que el mundo, en ocasiones no es lo dificil de superar, sino el descifrar nuestros propios obstaculos personales en pro de llegar a lo que de verdad tiene valor, al conocimiento sobre quienes somos, que necesitamos y para que estamos, ¿que opina?
Gracias por despertar tantass conciencias dormidas, en el camino, para que no se queden estancadas en los pliegues mas superficiales y siguan (y siguamos) evolucionando como seres humanos inteligentes.
Bon Dia.
Ana alou
25 octubre 2010 a las 11:19 am
Quizá una buena fórmula para no intentar imponer la razón a los demás sea, que uno no tiene razón cuando piensa que esta en posesión del 100% de la verdad.
25 octubre 2010 a las 11:32 am
Es cierto porque si !
Es así y ya está !
Tal y como te lo digo y punto !
… todo ello es fruto de la ignorancia y de esa llamada “catetez” que consiste en insistir en los errores: miedo a saber, a entrar en un jardín del que ya no se pueda salir.
25 octubre 2010 a las 12:41 pm
Tantos siglos después… “sólo sé que no sé nada” Una vez más la ciencia subraya la intuición y la reflexión como método de conocimiento frente al “Error de Descartes”
25 octubre 2010 a las 2:25 pm
Creo que nuestro cerebro guarda cosas es la carpeta de “porque sí” para ahorrar esfuerzo.
No podríamos vivir cuestionando la veracidad de todo lo que nos rodea. Damos por buenas ciertas cosas y punto. Así la vida es más fácil.
Un ejemplo sencillo: la gente, al usar un programa de ordenador, si da al botón de “guardar” espera que se guarde el documento. Si modificas la aplicación para que en lugar de “guardar” aparezca el mensaje “Borrando disco duro” se puede volver histérica, diciendo cosas como “Pero si yo he dado a Guardar!!!”. Se les cortocircuita el cerebro, jejeje, lo he hecho y es muy divertido.
25 octubre 2010 a las 2:46 pm
Muy bien acaba usted de descubrir que el ser humano es irracional. Ahora si no fuesemos irracionales ¿q seriamos? ¿plantea usted que deberiamos dejar de ser irracionales? ¿pq? ¿para que? ¿con que objetivo?.
Una última pregunta ¿es racional querer eliminar la irracionalidad?. Entonces sr. punset empiece ha aniquilar o modificar de forma irracional a todas las especies animales. Luego empiece a manipular humanos
¡¡¡¡Bestia, manipulador de human@s!!!
¿Quién es el irracional?
25 octubre 2010 a las 2:53 pm
Me gusta lo irracional y estar en lo incorrecto y además equivocarme todo el tiempo ¿tengo derecho a existir sr. punset? ¿o me a negar tb la existencia pq no soy racional? ¿que derecho tiene usted para eso? ¿derecho divino quizás? ¿ o es cuestión de ser autoritario? ¿es autoritario y dogmático imponer que sólo tiene que existir lo racional? ¿me puede explicar eso? ¿hay q ser racional “por que sí”? ¿pq?
Quiero ser irracional y pertenecer a la naturaleza ¿me lo va a permitir usted?
25 octubre 2010 a las 3:07 pm
¿q es el deseo sr. punset? ¿es racional? ¿hay q eliminar los deseos por ser irracionales? ¿matariamos a la vida? ¿tiene sentido la vida sin deseo, sin lo irracional? Seriamos horribles y muy feos. Seriamos zombies, muertos vivientes sin pasiones. ¿cree usted que el mundo se debe convertir en un cementerio viviente?
25 octubre 2010 a las 8:46 pm
El creerse en posesion de la verdad es una evolucion natural de los mecanismos del pensamie4nto humano para la supervivencia. Provablemente los individus que llegaban a estar convencidos de que su pensamiento era el real eran los que sobrevivian porque eran los que actuaban .
Las dudas solo nos crean inacción. Dudar si el depredador nos atacarà o no, no creo que fuera de gran ayuda. Solo los individus que pasan a la accion son los que sobreviven a las situaciones de peligro.
Solo tenemos que fijarnos en los adolescentes. Como no tienen claro lo que quieren , dudan constantemente del camino a tomar, asi que no toman ninguno.
Es lógico pensar que el desarrollo del pensamiento humano pudiera seguir los caminos evolutivos, al igual que pasa con la embriologia.
Asi que los organismos racionales primitivos , evolucionarian por la ley de la supervivencia ha ser individuos que se creen siempre en posesion de la verdad.
Esto que podia ser positivo en un mundo primitivo, es nefasto en el mundo actual donde el ser críticos permitiria un mundo mejor i la evolucion de nuestra sociedad . Pero el tiempo evolutivo en que esta cualidad es positiva no permite una nueva selección de los individuos críticos.
Ojalà todos entendieramos muy bien esto para, en muchas ocasiones, dudar de nuestras ceencias, hacer ejercicios de autorebatimiento y aprender a rectificar.
Ya alguien decia…. Rectificar es de sabios ( frase que resume todo lo que he dicho anteriormente )
¿ que opina de mi idea ?
25 octubre 2010 a las 8:52 pm
Pretender ser excesivamente racional anulando, negando y exterminando lo irracional es demasiado ideal sr. punset. A parte de convertirse ese pensamiento en sí mismo en irracional. La ciencia de la q usted habla empieza a entrar en la senda del Idealismo, que tanto dolor a producido en este mundo, pero ahora en el siglo XXI en versión científica. Me da la impresión de que el Idealismo científico que usted promueve y defiende es una de las ideas más atroces y peligrosas que amenazan la humanidad en un futuro. Reflexionelo, mire la historia y verá que los idealismos no van a ninguna parte. Sólo hacia la muerte y el dolor. Ponga los pies en el suelo, y vea la realidad, no vea mundos ideales e imposibles, propios de mentes enloquecidas y quijotescas.
El Idealismo científico, es locura, una locura que nos amenaza ciegamente sin sensibilidad ni corazón en nombre del progreso. Es decir, la sin razón.
25 octubre 2010 a las 11:51 pm
Grande Punset. Recienteme me he leído sus libros “El viaje al amor” y “Por qué somos como somos” y me reconozco ferviente fan suyo. Siempre tiene algo interesante que contar y escuchándole se puede aprender mucho.
26 octubre 2010 a las 12:13 am
Yo pienso que aun llevamos mucha herencia animal en nuestros genes, sobretodo del asno y del cerdo que son obstinados y tercos por naturaleza.
( es broma)
Nadie tiene la verdad absoluta de nada, eso es verdad, son solo aproximaciones, de todas las maneras la razon es muy fria y no congenia bien con el corazon que al fin de cuentas es muy humano y nos hace sentir que estamos vivos.
Saludos
Gracias Eduard por estos magnificos
debates
26 octubre 2010 a las 8:37 am
Si que tiene que cambiar la educación Eduard, para que en España empecemos a utilizar analisis de datos y probabilidades, y como estamos en matemáticas!!!!!!!!y las matemáticas que se enseñan………Pero bueno si nos ayudan a tener buenos criterios…cambiaremos de opinión. Pero la verdad es que lo pongo entre comillas este post. Alemania, Estados Unidos…., en España?
26 octubre 2010 a las 8:46 pm
Parece ser que se me ha contestado, de manera indirecta, a unos comentarios míos, parece ser que se me contesta diciendo que, a pesar de yo creer con todo mi ser en las ideas que transmito, estoy totalmente equivocado… Es decir, se comprende perfectamente lo que quiero decir y se me contesta que estoy en un error. Bien… parece ser que sigo, y por lo que se ve… seguiré, siendo un incomprendido, pues a pesar de esa respuesta que se me da, en la que supuestamente se comprenden mis lógicas reflexiones, para, una vez comprendidas afirmar que estoy rotundamente equivocado… está claro que no comprenden absolutamente nada.
Algo que yo estoy comenzando a comprender es que es un imposible tratar de hacer comprender nada a una persona, en cuanto a cuestiones éticas y morales, cuando estas cuestiones se alejan de la propia ética y moral de dicha persona. Las personas tienen sus propias ideas formadas desde su propio punto de vista y experiencias… y estas ideas solo podrán cambiar cuando tengan una experiencia que les derrumbe el castillito de arena. A usted mismo señor Punset se le podrían romper todos los esquemas, como se le rompieron, por ejemplo, al señor Mario Conde. Ahora mismo estoy leyendo su libro “Memorias de un preso”… Debería leerlo usted, aunque comprenderá las cosas desde su propio punto de vista, es decir que sacará conclusiones psicológicas analizando las reflexiones del señor Conde desde su gastado sillón de cuero… por lo que tendrá usted la “empatía” suficiente para sentir lastima por ese alma prisionera, pero no la suficiente para comprender esos profundos sentimientos del señor Mario… Esas reflexiones acerca de la humanidad… esas reflexiones que tanto tiempo “libre” tuvo para formar. Lea, si quiere un par de páginas a partir de la 582.
¿Inteligencia social? ¡Venga hombre! La inteligencia ha de estar acompañada de grandes dosis de egoísmo para poder aceptar a la sociedad y a la humanidad. De lo contrario cualquier persona inteligente acaba sufriendo fobia (desapego) social… al darse cuenta de cual es la pestilente esencia de la mayoría. Aunque lo que de verdad abunda, desgraciadamente, son mentes cortas, que, afortunadamente, no necesitan demasiado egoísmo para integrarse en una sociedad que son incapaces de examinar a fondo.
El egoísmo es el cáncer de esta civilización… no hay mas que ver a un niño con sus juguetes… En esta sociedad de consumo y materialismo el egoísmo llega a niveles realmente patéticos… Lo que se entiende por adultos no son mas que niños grandes que han pasado de jugar con coches de juguete a jugar con los de verdad. Ancianos enganchados como yonkis a su propio malestar físico que se agarran a la vida y la alargan indefinidamente por medio de medicinas y cirugías… malgastando un precioso dinero en viajes y placeres que le vendría caído del cielo a muchos jóvenes y niños “en edad de disfrutar de la vida”. ¿No es eso egoismo?
Si hay algo contra lo que luchar en esta sociedad… si hay algo que huele a podrido en esta sociedad es precisamente el egoísmo… llamemos a las cosas por su nombre… la palabra empatía es bastante desagradable. Generosidad es la palabra… Si todos los inmigrantes fueran realmente generosos muchos países se verían libres de muchos problemas… pero no… la esencia del ser humano empieza por el egoísmo… Ese es uno de los mayores egoísmos que observo en la sociedad, el de los inmigrantes… que entran en territorio ajeno amparados por leyes ignorantes e interesadas, para literalmente degradar la calidad de vida de la clase obrera nativa… Y cuando les sobra algo de dinero ¿Qué hacen? ¿Lo mandan a los más pobres de ese país que han dejado atrás? No… si mandan algo… se lo mandan a sus familias, que en la mayoría de los casos suelen ser de los que mejor viven en sus países.
Sigamos por donde vamos… tolerando una absurda invasión que solo interesa a los adinerados… sigamos abaratando la mano de obra hasta que algo reviente… ciao.
27 octubre 2010 a las 1:10 am
Todo es cuestión de orgullo Sr. Punset, y el que no lo tiene y es capaz de aceptar que puede estar equivocado, tiende a ser presa fácil de los ‘iluminados’.
Pero qué necesario es Sócrates aún (o más) en nuestros días, ¿no?.
27 octubre 2010 a las 3:12 am
…y vino el diluvio y “recién entendieron” y se los llevó a todos… Los intelectuales incrédulos no entienden de revelación ni de verdad, se nutren del árbol del conocimiento del mentiroso y padre de mentira, son prendidos en su propia astucia. Toda esa verborrea casi patológica los enceguese y cauteriza hasta la suma soberbia. Teniendo la verdad a su lado la crucifican. Mas, el principio de la sabiduría es el temor al Señor, el árbol de la vida eterna. La revelación viene de la eternidad, de la séptima dimensión, a los profetas, y la interpretación o cumplimiento, de la misma dimensión. Un pobre intelectual ciego sólo da párvulos pasitos en el conocimiento, que luego hacen reír a los futuros “científicos”. No pierdan su precioso tiempo con estas disquisiciones inútiles, más nos vale leer y estudiar las escrituras.
28 octubre 2010 a las 7:51 pm
Es evidente que todos creemos tener razon, no hay mas que leer lo que hemos escrito.
29 octubre 2010 a las 12:18 am
Contumacia. ¿Luchar por las convicciones dictadas por la razón es lo mismo que defender las convicciones del credo? ¡menuda conclusión!
No hace mas de 2000 años los hombres se dividían en esclavos y señores, en el derecho romano los esclavos tenían los mismos derechos que los animales; no hace mas de 300 años en los Estados Unidos de América del Norte se luchaba Norte contra Sur por reconocer los derechos del hombre negro, pero que aún, no hace más de 50 años en ese país tan “civilizado”, bueno, tan avanzado tecnológicamente donde todavia se hace necesario quitar la vida a los semejantes, todavía las personas de raza negra luchaban por tener los mismos derechos civiles que los de raza blanca, y no hace mucho mas tiempo en la vieja Europa, cuna de la civilización occidental el sufragio universal no existía para las mujeres; aún hoy en día en paises de rezo islámico, muy avanzados tecnológicamente, caso de Emiratos Arabes, o en rezo cristiano, el Vaticano, no se reconocen los mismos derechos para el hombre que para la mujer; sin hablar de la lucha por hacer ver que la evolución de las especies es un hecho, o que la tierra no es el centro del universo, etc. Mucha gente lucho por convencer de su verdad, y creo que es evidente, no es equiperable aunque el sustrato fisiológico sea el mismo, defender ideas que dicta la razón, que luchar por ideas que son dadas o reveladas, basadas en el credo y que no sean razonadas, vamos porque sí. Esto en general, porque, por supuesto en los extremos de la metafísica es igual de porque sí decir que todo lo que somos viene de la misteriosa Nada, que decir que viene de un tal Dios. Y es que no hay respuesta correcta. Contumaz, lo siento, soy así.
30 octubre 2010 a las 7:53 pm
Supongo que con tantos comentarios alguien habrá caído ya en la cuenta de que “soplar y sorber, todo a la vez, no puede ser” pero por si acaso.
¿Cómo demonios se puede decir con total seguridad que no se puede tener seguridad de nada e irse sin un solo abucheo? Pero si esto está ya muy traído y llevado. Pero claro, que ahora lo dicen apoyándose en la ciencia, y los de entonces sólo lo hacían apoyándose en su experiencia.
¿Punset, no te has parado antes a resolver esta paradoja? ¿Tan superficial eres, no has temblado ante ese abismo, tantas son las ganas de publicar, tan poco es el rigor? Sin duda eres divulgador, no científico, vanidad y elocuencia.
Suponiendo que esto nos lo diga la ciencia, y no una persona que se ha visto arrastrada por unos procesos mentales sospechosos, en los que no podemos creer. ¿Entonces lo dice la ciencia y nosotros lo tenemos que aceptar como acto de fe, así de dogmáticos vamos a ser o es mejor poner también a la ciencia en duda? Por cierto, ¿cómo lo diría la ciencia, habla? Sí, ella habla y otro interpreta, movido por unos procesos mentales en los que no se puede creer. Joder que lío Punset.
Cuando dices que no podemos apoyarnos en nuestras verdades porque surgen de no sé qué agitación en no sé qué coordenada del cerebro. ¿Dónde está la relación de causalidad entre esos movimientos y esa explicación?
Porque si esa causalidad sólo viene de tu ansía de explicación y de publicación, maldita la gracia que me hace tener que tragarme tus verdades al tiempo que me dices que las mías no valen.
Sin conocerte te digo que tú serás mejor discutiendo que pensando.
¿Por qué lo prejuzgas todo, alma de cántaro?
31 octubre 2010 a las 12:47 pm
Me gusta esté epígrafe de Albert Einstein:
“Es más fácil desintegrar un átomo que un preconcepto” y también este verso de un tema del cantautor español Javier Krahe:
“Prefiero caminar con una duda que con un mal axioma”
Ambos epígrafes fueron tomados del sitio del profesor de biología de la UNAM don Máximo Sandín, a quien no se si va a entrevistar algún día don Eduard Punset a propósito de nuevas líneas de pensamiento y preconceptos en temas genético evolutivos o transformativos.
http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/msandin/transformacion.htm
4 noviembre 2010 a las 3:18 am
Alucinante me han sorprendido muchas cosas que me han dado que pensar y al mismo tiempo fascinado
6 noviembre 2010 a las 4:42 pm
Así pues, la edad no da la sabiduría, salvo a aquellos cuya tendencia de cognición es la duda y el aprendizaje, en lugar de la estandarización y la promulgación del status quo. Pero lo que provoca cierto vértigo es que, en momentos de la historia y en ciertas sociedades, han sido esa estandarización y promulgación de status quo los que han logrado que, en ambientes hostiles, esas sociedades prosperasen.
Así que surge una duda antropológica: ¿cómo saber, inmersos en un momento de la historia que nos impide tomar la suficiente distancia como para analizar la situación holísticamente, repito, cómo saber si debiéramos aferrarnos a la capacidad de innovar, o pisar el freno y apoyarnos en certezas que sirven para la coexión social?
11 noviembre 2010 a las 11:18 pm
Entonces, ¿dónde está la clave, en generar preguntas o en buscar respuestas?