Autor: Admin 20 marzo 2010

Medio: Pulso

Entrevista que el periodista David Revelles realiza a Eduard Punset para la revista Pulso, de Telefónica, con motivo de la reciente publicación de su nuevo libro, El viaje al poder de la mente.

Destacado:
Sin dedicación y sin trabajo no hay talento que valga.
¡Aún no somos conscientes de lo que implica para nuestro futuro echar por la borda nuestras creencias heredadas!

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Descargar “La gente dejará de ser tan infeliz cuando aprenda a educar sus emociones”.



4 Respuestas to ““La gente dejará de ser tan infeliz cuando aprenda a educar sus emociones””

  1. Paki:

    Lo que no se usa se deteriora…con el cerebro pasa igual.
    Somos lo que nuestro cerebro es y es muy importante enseñar a nuestro cerebro a encontrar la verdad de la realidad y funcionar acorde a ella.
    Me ha gustado mucho la entrevista..
    Estoy deseando leer su nuevo libro.

    Saludos Sr. Punset

  2. Pablo Fernandez:

    como puede ud decir que ser ignorante es ser mas feliz… me parece que ud esta sumamente confundido. le mando una excelente explicacion de su interpretacion estupida de la religion y la aprente felicidad que promete y no cumple …esto esta escrito por Sam Harris . la ignornacia o las creencias jamas puede hacer a uno sabio y mucho menos a uno feliz.. ( uno puede creerselo pero eso no quiere decir que lo sea. tener una idea infantil de la vida no es algo que yo quiera en mi vida y parece que eso es ser creyente ) …..ahi va…..

    “Es completamente absurdo sugerir, como hacen los religiosos moderados, que un ser humano racional pueda creer en Dios simplemente porque esta creencia le hace feliz, porque alivia su miedo a la muerte o porque otorga sentido a su vida. La absurdidad se hace obvia en el momento en que cambiamos la noción de Dios por alguna otra proposición de consuelo: imaginemos, por ejemplo, que un hombre quiere creer que existe un diamante enterrado en algún lugar de su patio trasero, y que ese diamante es del tamaño de un refrigerador. Sin duda, se sentirá extraordinariamente bien al creer esto. Imaginemos qué pasaría entonces si ese hombre siguiera el ejemplo de los religiosos moderados y mantuviera dicha creencia según líneas pragmáticas: cuando se le pregunta por qué piensa que hay un diamante en su patio trasero y que además ese diamante es miles de veces mayor que ninguno aún descubierto, el hombre dice cosas como las siguientes: “Esta creencia da sentido a mi vida”, o “Mi familia y yo disfrutamos cavando para encontrarlo los domingos”, o “Yo no querría vivir en un universo donde no hubiera un diamante enterrado en mi patio trasero y que fuera del tamaño de un refrigerador”. Claramente estas respuestas son inadecuadas. Pero son peores que esto. Son las respuestas de un loco o de un idiota.”

    Brillante no . Creer no tiene sentido y es cosa de idiotas….
    el artciulo completo puee bajarse de…..
    http://www.sindioses.org/simpleateismo/manifiesto.html

  3. Elena:

    Estoy de acuerdo. Nuestras emociones a menudo maleducadas, caprichosas, impulsivas, sin freno, parece que vayan a lo suyo sin tenernos en cuenta a nosotros mismos.

    Se me ocurre que por ejemplo, si a uno lo despiden del trabajo y tiene las “emociones maleducadas”, éstas tomarán la palabra y gritaran improperios, se quejarán de lo injusto del mundo mundial, darán una pataleta, querrán tirarlo todo por la borda y mil cosas más. Las emociones maleducadas se expresan con fuerza, comunicándose con todo el que se ponga a tiro. Por encima del problema de la pérdida de empleo y de la remuneración económica, aparece la infelicidad transmitida a otros y el eco que eso produce, que vuelve amplificado a nosotros.

    Las emociones bien educadas están ahi, pero no se levantan de su silla, no gritan. Es normal que aparezcan ya que son parte de nuestra interacción con el mundo. Pero lo hacen sin avasallar a los demás o a uno mismo.

    Tomando el mismo ejemplo, a uno lo despiden del trabajo y claro que se siente mal, pero no deja que sus emociones arrasen con todo. Se siente mal pero sigue adelante, pensando inmediatamente que puede hacer para conseguir otro empleo, otra remuneración y pone toda su energia en planear todas las salidas posibles para resolver su problema cuanto antes. Se comunica con los demás intercambiando información sobre los pasos que puede dar para avanzar.

    Somos nuestras emociones, si, pero también somos nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestras circunstancias, nuestras interacciones con los demás….etc.
    Eduquémonos a todos estos niveles!
    🙂

  4. Jose Gabriel Estrada Morales:

    Estoy convencido de que como todo evoluciona, el cerebro también es parte de esa materia que evoluciona y como tal y siendo de las partes organicas mas modernas en el proceso evolutivo, es lógico y normal que el desarrollo del conocimiento esté en el proceso de desarrollo pasando de la ignorancia que nos dominó durante millones de años a la etapa del conocimiento; por lo tanto no nos debe desesperar ni exagerar lo objetivamente real: que la ignorancia está de paso y que con dificultades inmensas debido a las creencias aferradas intensamente en nuestro vagaje emocional y semiracional, son transitorias y al contario, emocionarnos ante el reto que debemos encarar ya de frente y decisión, estudiar mucho y constantemente porque todo cambia y sobre todo ahora que se vislumbra el incremento de la longevidad con capacidad de equilibrio mental a niveles altos como lo está demostrando la neuróloga Rita Levi-montalcini premio nobel 2005 que está por cumplir 100 años de edad en plena actividad cientifica, y entre los cambios necesarios está la de educar nuestras emociones que nos permitirán convivir sanamente entre la sociedad humana.

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