Autor: Eduard Punset 9 julio 2006

En España existe un profundo rechazo social hacia las personas que asesinan a otra con una pistola o un cuchillo. No ocurre lo mismo hacia los que asesinan con un coche. Se le llama un accidente -y a veces lo es-, pero cuando no lo es, las cincuenta víctimas semanales de la carretera se archivan igualmente en el insondable de la memoria colectiva.

Campañas para evitar la muerte en
la carretera recogidas en YouTube.

La diferenciación tan nítida que se establece entre tipos de muertes no es tan nítida como parece: muertes causadas por psicópatas o por delincuentes sádicos; muertes provocadas recurriendo a la violencia injustificada; víctimas del terrorismo o víctimas de la guerra en Irak y Afganistán; víctimas de accidentes por carretera, probablemente, las más numerosas.

¿Qué motivos pueden impulsar a una persona a quitar la vida a otra? A nivel individual la falta de empatía -la incapacidad para sentir el sufrimiento ajeno- suele predominar. La falta de control de las propias emociones es otra de las causantes de numerosos homicidios. A nivel colectivo, la guerra y la manipulación de las masas figuran en primer lugar. Y el azar, por supuesto.

¿Por qué se tiende a considerar que sólo el azar es el responsable de las muertes en accidentes de tráfico? Es innegable, por poco que se reflexione sobre este trágico tema, que los asesinatos cometidos en carretera comparten muchas de las causas que tanto aborrecemos en otro tipo de crímenes.

Hay falta de empatía -saber ponerse en el lugar del otro- cuando se exceden los límites de velocidad o se ingiere alcohol al volante. Existen psicópatas de cuello duro y corbata que, sin rasgos aparentes, amargan la vida a sus familias, a sus empleados o a los peatones y conductores. Individuos que no controlan sus emociones en reyertas callejeras, fratricidas o conduciendo. Y en la carretera también se dan componentes de las guerras aborrecidas. ¿No podemos identificar como elementos guerreros algunas componentes de los enfrentamientos entre productores y consumidores de carburantes fósiles, fabricantes de automóviles y estamentos de la salud, ciudadanos que quieren respirar aire limpio y contaminadores?

Se ha tardado cincuenta años en adoptar medidas públicas en contra de los efectos del tabaquismo cuya responsabilidad en las muertes -particularmente de cáncer- estaba científicamente probada. Se ha tardado demasiado en reaccionar públicamente contra los efectos devastadores en muertes y sufrimiento de los accidentes de tráfico.

No basta -como hace ahora la Comisión Europeacon dedicar más recursos a la investigación, como los coches inteligentes, que evitarán accidentes que, desde un punto de vista tecnológico, ya podrían evitarse. Dicho sea de paso, el sector del transporte es, posiblemente, uno de los más atrasados y arcaicos.

Y desde luego resulta muy difícil de justificar moral y humanamente los reparos y obstáculos que algunas personas e instituciones están poniendo a la aplicación de la nueva legislación del carnet por puntos. Hace cincuenta años que debiera haberse aplicado de manera generalizada.

Consulte aquí el resumen de los comentarios.


61 Respuestas to “La empatía al volante”

  1. Gabriel:

    No nos damos cuenta que los muertos al año en accidente de tráfico son el mismo número de personas que caben en un campo de fútbol de segunda B.

    Si por una casualidad, que deseo que nunca ocurra, un domingo se desplomase un campo de fútbol y matase a 3500 aficionados, la sociedad se echaría las manos a la cabeza y lloraría las perdidas durante semanas. Pero en la carretera y muerto a muerto, parece que no impresiona.

    Curioso.

  2. Veyde:

    ¿Por qué tememos a las serpientes que prácticamente nunca vemos una a nuestro al rededor y no tememos al coche que nos mata sin piedad día tras día? ¿Será cosa de la evolución y necesitaremos un millón de años para que ese miedo quede plasmado en nuestros genes y nos haga más pruedentes al volante?

  3. Antonio:

    Hola VEYDE.

    No, no es cosa de evolución. Es cosa de EDUCACION, como ya queda explicado en intervenciones anteriores. Aunque es muy posible que tardemos mucho más del tiempo que tú estimas. considerando que los de la D.G.T. ya son unos auténticos fósiles, y no parece que haya nadie con el poder y la inteligencia suficientes como para mandarlos al museo y organizar otra forma de enfocar el problema del tránsito.

    Saludos Antonio

  4. pepe:

    Por ahí van los tiros, Antonio, pero yo también diría que no es “rentable” tener miedo a una fuente de ingresos tan poderosa,….eso sí para unos pocos(planes de despido en multinacionales, competitividad…): A la anterior otra pregunta: ¿por qué no fabrican coches que no corran a más de 100km/h? La misma pregunta: ¿por qué se siguen fabricando carros de combate, armas de destrucción(masiva o no, me da igual)? Si todo eso mata? ¿por qué? Será la rentabilidad, eso sí, para unos pocos? Luego ellos serasgan el traje, “! hay que parar esta desgracia (guerras, accidentes…) pero, esperad que me llene un poco más el bolsillo”: esto se llama HIPOCRESIA: ¿tema interesante para un estudio científico, Sr. Punset? Sinceramente, estoy empezando a creer en una “autorregulación” de la especie para no superpoblar el globo: hay que morir, cuando antes era de una gripe o un clavo oxidado, ahora es por un accidente, por una guerra, arma de fuego, drogas,… lo que sea: tenemos que dejar sitio… Lo que más rabia me da es que los que se forran con esta “autorregulación” caen de viejos, no hay justicia,…ah! se me olvidaba, la Justicia es un concepto humano y como tal la Naturaleza no entiende de ella. Saludos.

  5. carlos:

    A mi me parece que entonces el mayor asesino es la administracion. Es muy facil decir que los accidentes se deben a una velocidad elevada, o a una distracción, sin embargo ¿cuantas veces te vas a incorporar a una autovia y el carril de acelaracion mide 10 metros? cuantas curvas están peraltadas al reves? ¿cuantos tramos estan asfaltados con un asfalto que se encharca en cuanto caen 4 gotas? y lo que mas me molesta, cuantas veces por la noche te encuentras ante una bifurcación y los carteles son tan pequeños que es imposible leerlos y encima sin reflectar…

    Porque en Alemania las carreteras son lisas y aqui estan llenas de parches? no sabemos construirlas? pues que vengan empresas alemanas a construirlas. El dia que las carreteras se encuentren en buen estado con la señalización en regla y la educación vial sea realmente educación, ese dia si que comenzará a disminuir de verdad la siniestralidad.

  6. Antonio:

    Hola CARLOS
    Efectivamente. A la Administración se la puede acusar precisamente de ser la mayor responsable del desaguisado automovilístico que impera en España. Pero no por los ejemplos que tú pones, que no son significativos de nada. Sino por no explicar con claridad que es lo que hay que hacer para conducir responsablemente un vehículo.
    Los conductores han de adaptarse al medio usando su propia inteligencia, de tal manera, que si el carril de aceleración tiene diez metros, como dices, el conductor se adaptará a esa circunstancia de la misma manera a como tendría que adaptarse en el supuesto de que ni siquiera existiera ese carril.
    ¿Curvas peraltadas al revés? . Habrá que adaptarse a ellas circulando a la velocidad correcta. En cuanto a los charcos, parches en la carretera y lo que me quieras poner
    se salvan perfectamente yendo más despacio.
    Ese es el problema que no aborda la Administración, que no es otro que el desmantelar ese culto a la velocidad que hace que esas pequeñas dificultades se conviertan en problemas.
    Si en Alemania las carreteras son más lisas, eso les permite a los alemanes circular más deprisa, y eso es todo.
    Es muy sencillo de entender que a cada circunstancia le corresponde una velocidad.
    Pero fíjate como, por ejemplo, tú mismo no lo ves así, y eso se debe a que lo que es esencial aprender no lo da como prioritario la Administración. Y es ahí en donde se la puede acusar de incompetencia y de lo que tú quieras.
    Un saludo

  7. eLrAfA:

    Hola Antonio.
    Mi comentario sobre el caso Farruquito, no era incidiendo sobre el atropello en sí, que tal como tú comentabas es algo que nos puede ocurrir a cualquiera, lo cual está bastante claro. Lo cruel de este caso, fue la conducción sin carnet, el adelantamiento a dos vehículos parados en un semáforo en rojo por la línea continua, y lo que es peor, el abandono del peatón atropellado a su suerte, con el posterior incubrimiento del crimen inculpando a un tercero.

    En cuanto a la envidia que deslumbrabas en mi comentario, solo comentarte que tras repasarlo, no la he advertido como tú, y sólo me gustaría destacar, que son necesarias algunas sanciones ejemplares, tal como ha citado recientemente la asociación de victimas de accidentes de tráfico, para que casos como éste, no resulten como simples faltas.

  8. Antonio:

    Hola rAfA

    Bien. Quizá al aceptar la primera sentencia desconociendo sus alcances, y dándola por buena, es que me equivoqué. Y digo eso porque leyendo la segunda sentencia, que por lo visto es bastante más dura, me sorprende lo poco exigente que es en lo tocante a dinero. Que al final es lo que cuenta.
    Para mí Farruquito debería de pagar mucho más de lo que le piden actualmente de manera que se encontrara hipotecado prácticamente, digamos, los próximos diez años, o más. En beneficio de la sociedad.
    La cárcel sin embargo no reporta nada bueno ni para él ni para nadie. Ni siquiera, a mi manera de ver, servirá de escarmiento a cualquier otro irresponsable porque lo más seguro es que no esté en ella todo el tiempo que dicta la sentencia.
    La cárcel si me parece correcta para, por ejemplo, aplicársela a los borrachos al volante, que sí son un peligro constante por su adicción al alcohol y a los que se les debería de sacar de las calles.
    En cuanto a lo de la envidia te diré, sin ánimo de molestar, que yo si la detecto en lo mucho que te molesta el que le hayan salido galas gracias al accidente, y a la cobertura que le proporcionaron los medios haciéndole ganar, de esa manera mucho más dinero del que habría obtenido sin accidente.
    Si le hacen publicidad gratuita, no veo por que no la va a aprovechar. ¿ Tú que harías en su caso ?.
    Es mi opinión y la expongo tal y como yo la veo. Sin ánimo de molestar.
    Anticipando que seguramente tengo yo más defectos en mi carácter que tú en el tuyo.
    Un saludo

  9. eLrAfA:

    Hola Antonio:

    No me gustaría entrar en valoraciones personales sobre los defectos de los contertulios, es algo que se sale del ámbito de este foro, además que no considero que sea un fallo el tener apreciaciones personales sobre un comentario, es simplemente un punto de vista.

    En cuanto al caso Farruquito, es cierto que la cárcel no le servirá de nada a él ni a la sociedad como tal, pero tal vez pueda servir, para que el próximo que atropelle a un peatón, se lo piense dos veces antes de marcharse sin prestar ayuda, que en mi opinión es lo más grave de este asunto (una vez cometido el atropello).

    En cuanto a la indemnización económica, estoy totalmente de acuerdo contigo, en que puede ser insuficiente, no ya por la viuda, sino por el propio inculpado, que en este caso, no supone para él un gran esfuerzo económico, como podría serlo para un trabajador normal con menos recursos.

    Esperemos que poco a poco se vaya reduciendo el número de víctimas, y que el gobierno tome cartas en el asunto de forma activa, como por ejemplo, limitando la velocidad de los vehículos de fábrica.

    Es una locura, que estando fijado el límite de velocidad en 120 Km/h, la mayoría de vehículos de gama media del mercado, alcancen los 180 Km/h sin problemas (eso sin hablar de los vehículos de gama alta).

    Es vergonzoso además, que se prohiba la publicidad del tabaco, y se permita la publicidad de la potencia y velocidad que pueden alcanzar los vehículos.

  10. Antonio:

    Hola el.rAfA

    Como bien dices, cada uno tiene su propio punto de vista, en relación a cualquier cosa, o en relación al dichoso Farruquito.
    Me gustaría solamente hacer una reflexión sobre lo que es el miedo.
    Hay personas con suficiente buen temple como para, en un momento dado, controlarlo.
    Hay otras personas que no tienen la presencia de espíritu suficiente y se dan a la fuga.
    Y hay todavía quien, ante una situación que pueda provocarlo, entran en un estado de pánico que les puede hacer perder el sentido y hasta provocarles la muerte . Que de todo hay..
    Eso no excusa para nada la reacción del que se da a la fuga… o a lo mejor sí.
    Dependiendo de la cantidad de EMPATÍA que se tenga a la hora de juzgar cada caso.
    Un Saludo
    .

  11. Pedro:

    Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. Lo acabo de descubrir, y me alegra ver que hay más gente que piensa como yo (pueden consultar mi artículo en http://www.megaspora.net/es/2007/08/24/falsos-accidentes-de-trafico/ )

    Un saludo,

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