Autor: Eduard Punset 5 octubre 2008

Jane Goodall, primatóloga, experta en conducta de simios
 
goodall1El estudio del comportamiento de los chimpancés revela profundas semejanzas con el de los humanos, lo que demuestra que las dos especies comparten mucho más de lo que se pensaba. En esta entrevista, Jane Goodall repasa algunos de sus hitos más trascendentes como el haber descubierto que los chimpancés utilizan herramientas o que también son omnívoros.

Fecha de la entrevista: 2005-05-11
Lugar de la entrevista: Universidad de Cambridge, Reino Unido

EP:

Tú eres realmente una científica, Jane -en el sentido de que los científicos tienden a hacer preguntas a la naturaleza y no tanto a las personas-, y desde que eras una niña siempre le has hecho preguntas a la naturaleza. Hay esta preciosa anécdota tuya en la que buscabas de dónde salía el huevo de la gallina. ¿Por qué no nos lo cuentas tú misma?

JG:

Es el primer recuerdo que conservo. Debía tener unos 4 años y medio, y vivíamos en Londres, en medio de la ciudad. Fuimos de vacaciones al campo. Yo era una gran amante de los animales, y allí estaba rodeada de vacas, cerdos y caballos, y tenía como encargo recoger los huevos de las gallinas. En aquella época no existían esas granjas crueles de hoy, las gallinas corrían libremente por el corral, y se supone que tenían que entrar en los gallineros y poner allí los huevos. Yo tenía que recoger los huevos, y ponerlos en mi pequeña cesta. Eran muy grandes. Pero ¿dónde estaba el agujero en la gallina de donde salía el huevo? No podía verlo, y parece que se lo preguntaba a todo el mundo. Sin embargo, como sus respuestas no fueron satisfactorias para saciar mi curiosidad, me encaramé al gallinero para ver cómo lo hacía. Pero la gallina cuando me vio, voló aterrorizada. De manera que, como no era un sitio seguro, lo que hice fue entrar en un gallinero vacío, y tuve que esperar cuatro horas hasta que entró una gallina y la vi poner el huevo. Para entonces mi pobre madre estaba preocupada buscándome y había llamado a la policía. No importaba, yo lo había visto: un suceso maravilloso.

EP:

Y hablando de tu vida real, o la vida adulta, cuando comenzaste a estudiar y a investigar a los chimpancés. Te encontraste por primera vez a Louis Leakey, quien había encontrado un australopitecus robustus. Él era ya un genio, una figura en ese mundo; y te ayudó a establecerte y así poder investigar los chimpancés en Gombe. Él creía que a través del estudio de los chimpancés podía saber mejor nuestros orígenes ancestrales…

JG:

O cómo se comportaban. Por los fósiles que encontró podía determinar su apariencia física, y de qué se alimentaban, pero pensaba que estudiando a sus parientes más cercanos vivos podría hacerse una idea más exacta de su comportamiento social. Si estás de acuerdo en que tenemos con el chimpancé un ancestro común de unos 7 millones de años… Entonces si encontramos un comportamiento que sea similar en los chimpancés y en los humanos en la actualidad, probablemente también lo tenía nuestro ancestro común; y por lo tanto los hombres y mujeres de la edad de piedra. Esta era su tesis.

EP:

Y tú demostraste -como cuando eras una niña- mucha paciencia. Lo que es increíble de ti es que a menudo, hablando con los primatólogos, están casi obsesionados en ver cómo influenciar a los chimpancés. Algunos incluso llegan a enseñarles sonidos. En cambio tú cuando eras joven pasaste horas y horas observándolos, con esa paciencia de la niñez. Y en ese momento dijiste que te gustaría ver el mundo, o el universo, a través de los ojos del chimpancé. Todavía no has podido verlo. ¿O tal vez sí?

 

Ver el mundo con los ojos de un chimpancé, una meta
para Goodall. (Fuente: smartplanet)

JG:

Bueno, pero podemos imaginarlo. A veces es muy fácil, por ejemplo, ver a través de los ojos de un chimpancé que mira una montaña de fruta deliciosa. Yo me puedo hacer una idea bastante correcta de lo que siente el chimpancé al mirar a esa montaña de fruta. Pero cuando se sientan por la tarde, en lo alto de un árbol, mirando a su alrededor, no sabemos lo que piensan, aunque sabemos que piensan. Mi chimpancé amigo más viejo, Fifi, que en 1960 era una cría y durante 45 años siempre sabía cuándo yo iba a ir a verla y venía a saludarme, siempre se sentaba más o menos como estamos tú y yo –o quizá un poco más lejos-, y a menudo todo lo que hacíamos era mirarnos a los ojos. Y yo sabía que ella y yo éramos las únicas que compartíamos recuerdos del principio de los años 60, porque todos los demás estaban muertos. Se ha demostrado la gran capacidad de memoria que tienen los chimpancés. Pero ahora ella ya no está, desapareció en septiembre: mi mejor amiga ya no está allí.

EP:

Y cuando hablas de ellos, ¿por qué no recordamos a nuestra audiencia el lenguaje corporal y los parecidos entre ellos y nosotros los humanos?

JG:

La comunicación no verbal.

EP:

De la comunicación no verbal.

JG:

Si yo te miro así, [Goodall extiende la mano a Punset] y tú estás comiendo fruta, seguramente pondrás fruta en mi mano. Los chimpancés hacen lo mismo. Si nos estamos saludando y somos amigos, es posible que nos abracemos y nos besemos. Los chimpancés hacen lo mismo. Si yo soy más dominante que tú -seguramente sería al revés- tú te moverías así [Goodall mueve el cuerpo de lado a lado], y quizá querrás demostrar tu actitud levantando un poco la mano en plan amenazador. Los chimpancés hacen lo mismo. Este lenguaje corporal no verbal es el mismo para los chimpancés y para nosotros: los mismos gestos y las mismas posturas en un mismo contexto.

 

Si yo te miro así y tú estás comiendo fruta, seguramente
pondrás fruta en mi mano.” (Fuente: smartplanet)

EP:

Vamos a hablar de tus grandes contribuciones a la primatología. Algunas de ellas hoy en día ya no parece que sean tan novedosas… como el descubrimiento de que también utilizan las herramientas. ¿Cómo te diste cuenta?

JG:

Esto fue increíble, y sobre todo fue particularmente increíble porque al principio sólo había dinero para 6 meses y sabía que si no había habido algún descubrimiento cuando se acabara lo que teníamos, ya se había acabado todo. Y un día estaba paseando por la selva cuando vi una sombra agachada sobre un nido de termitas, y miré a través de mis binóculos y allí estaba, el chimpancé que llamé David Greybeard –que era el menos temible de todos–, allí estaba, tomaba una brizna de hierba y la utilizaba como una herramienta para comerse algo. En realidad lo que estaba haciendo era utilizar la hierba para conseguir sacar las termitas del nido y comérselas. Pero lo que era increíble es que a veces tomaba un palo y le quitaba las hojas y lo utilizaba, que es el principio de la creación de las herramientas. Esto en su momento fue increíble porque hasta entonces se pensaba que sólo los humanos eran capaces de manipular herramientas, se nos conocía como “los humanos, los fabricantes de herramientas”. De manera que cuando le envié un telegrama a Louis Leaky él dijo: ahora tenemos que volver a definir al hombre, volver a definir las herramientas o aceptar a los chimpancés como humanos.

 

Espera y paciencia, sin ellas Goodall no habría logrado
sus éxitos. (Fuente: smartplanet)

EP:

Es increíble, porque durante muchísimos años, la búsqueda del elemento diferenciador entre los humanos y los animales se fijó en el uso de las herramientas…

JG:

…que no es cierto.

EP:

Que no es cierto. Luego se dijo que era el lenguaje, la comunicación, que probablemente de alguna manera tampoco es cierto…

JG:

Sí y no. Sobre la comunicación: los chimpancés y otros animales se comunican maravillosamente por medio de una variedad de voces, gestos y posturas. Pero cuando llegamos a nuestro sofisticado lenguaje hablado, está el hecho de que nosotros podemos hablar de todo tipo de cosas, de las que posiblemente no sabemos nada, pero que podemos comunicar; podemos relatar a nuestros niños sucesos del pasado; y podemos hacer planes para el futuro; y tú y yo podemos hablar de una idea haciendo cada uno aportaciones, haciendo que la idea aumente y cambie.

EP:

Y esta no es la manera en que funciona con los chimpancés.

JG:

Por lo que sabemos, somos las únicas criaturas capaces de este tipo de comunicación sofisticada. Pero los chimpancés pueden aprender lenguaje de signos o incluso lenguaje de computación, por lo tanto sus cerebros son capaces, pero parece que no lo han hecho de esa manera.

EP:

¿Piensan?

JG:

Sí. Claro que piensan.

EP:

Otro descubrimiento tuyo es que -en contra de lo que se pensaba- no son vegetarianos o completamente vegetarianos. ¿Cómo descubriste esto?

JG:

Bueno, ahora sabemos que son omnívoros como nosotros… y una vez más la primera vez que lo vi fue con … estaba observándolo desde una montaña (un pico) con mis binoculares y se subió a un árbol con algo que evidentemente era un pedazo de carne, y una hembra le pidió que lo compartiera; debajo del árbol había dos cerdos intentando atacarle, de manera que estaba claro que lo que David se estaba comiendo era un cerdito.

EP:

O sea que estaba comiendo carne.

JG:

Estaba comiendo carne y la hembra le pedía y el lo compartió.

EP:

Hay algunos primatólogos que he conocido que hacen investigación sobre el instinto maternal de los chimpancés en el zoo. Han visto que no es un instinto en el chimpancé, ya que cuando están en cautiverio tienen que aprender a cuidar a sus crías. ¿Es cierto?

JG:

Sí, es cierto. No es tan instintivo: aprenden de las madres, o de otras hembras. Típicamente, si ha tenido una buena madre, la hija no sólo observa cómo se comporta la madre con el bebé, sino que además se le deja que cuide del próximo bebé; y aprende a ser tan buena madre como lo fue su madre. Y si se tiene una madre no tan buena, que no es tan cuidadosa, más dura, menos cariñosa y menos juguetona, la cría crecerá siendo muy parecida.

JG:

Fue a partir de observaciones hechas en chimpancés que surgió entre los psicólogos y psiquiatras infantiles esta noción de la gran importancia que tienen las primeras experiencias. Hoy esto se está convirtiendo en un auténtico problema: si pensamos en todo aquello a lo que exponemos a nuestros hijos en el mundo occidental, al que llamamos “civilizado”: esos centros de asistencia de día tan malos, las madres que van a trabajar, las familias rotas, etc. Para mí no es ninguna sorpresa que tengamos tantos adolescentes con problemas.

EP:

Porque esto ya lo has observado en los chimpancés.

JG:

Sí.

 

Goodall y Punset comentan los descubrimientos de la primatóloga: los
chimpancés usan herramientas y son omnívoros. (Fuente: smartplanet)

EP:

En este mundo en el que la naturaleza casi se idealiza, y también los chimpancés, de repente tú descubriste no sólo la violencia entre ellos, ya que son capaces de matarse y comerse los unos a los otros, sino algo como una guerra entre dos tribus que duró unos 4 años.

JG:

Fue muy chocante. Sucedió después de que la comunidad principal estudiada se dividiera, y una pequeña parte se asentara en la parte sur y tomara posesión de ese área. Los machos de la parte más numerosa del área del norte empezaron a entrar progresivamente cada vez más en el nuevo área de los machos del sur. Y cuando se encontraron con uno de los machos del sur lo atacaron y lo dejaron morir de las heridas. Es decir que después de 4 años los 7 machos y las 3 hembras desaparecieron y los machos victoriosos con sus hembras ocuparon el nuevo territorio.

EP:

Sabes, hay una cosa que me chocó de tu recuerdo de esto, ya que en un momento determinado de la pelea un chimpancé toca al otro y el otro gesticula así, igual que lo hacemos los humanos, como si hubiera estado contaminado.

JG:

Sí, fue horroroso. Esta hembra había sido atacada repetidamente, pero todavía no estaba tan malherida que se fuera a morir, y lo que hizo fue alargar el brazo para sentirse segura, y es cuando el macho se limpió con las hojas. O sea que claramente establecen diferencias entre el grupo propio y el otro grupo. Este es el principio de esta aflicción de la humanidad que separa a un grupo de otro, que lleva a tanta violencia y guerras, y de la capacidad de tratar a los seres humanos de otro grupo con etiquetas que casi no son humanas, como los nazis trataban a los judíos; y hoy día sucede lo mismo.

JG:

Si tomas la violencia de las bandas violentas, la violencia de los chimpancés es muy parecida a la guerra de las bandas violentas: en los dos casos luchan por el territorio, las posesiones y las hembras. El contexto básico en el que vemos la agresividad del chimpancé también se da y crea agresión en los humanos. Pero donde es diferente para nosotros es cuando el dinero entra en juego, y cuando se empieza a crear una intriga política; los chimpancés no tienen un lenguaje suficientemente sofisticado para esto y no pueden hacerlo. Y lo otro es que aunque un chimpancé y un humano inflingen el mismo tipo de agresión en la víctima, creo que en los humanos es peor, porque los humanos son capaces de comprender todo lo que están haciendo en su totalidad.

 

“No existe una línea divisoria que nos separe del resto del
reino animal”, dice Goodal. (Fuente: smartplanet)

EP:

Vamos a acabar refiriéndonos a tu gran maestro, Louis Leaky, al que tanto aprecias. Cuando le hablaste del uso que hacen los chimpancés de las herramientas, él dijo literalmente, y tú lo citas: “ahora hay que redefinir a las herramientas, a los hombres, o aceptar a los chimpancés como humanos”. ¿Cuál es la lección última de esta experiencia?

JG:

Creo que la lección más importante que yo he podido extraer es que, a fin de cuentas, no existe una línea divisoria que nos separe del resto del reino animal. No somos los únicos seres del planeta que tienen personalidad, con pensamientos y por encima de todo con sentimientos. Y una vez que somos capaces de aceptar esto, y pensamos de qué maneras usamos y abusamos en este planeta de tantos otros extraordinarios animales que piensan y sienten, surgen muchísimas cuestiones éticas que no me dejan dormir por la noche. Creo que es particularmente trágico observar que estos embajadores, los chimpancés -porque son como embajadores del reino animal que nos dicen: nosotros también tenemos sentimientos, también formamos parte de vuestro mundo, y es verdad que son parte nuestra-, se estén extinguiendo, ahora mismo mientras nosotros hablamos; es muy triste: había unos 2 millones hace 100 años en África y quedan ahora unos 150.000. Y es por esto que me apasiona tanto el intentar que surja una nueva generación de gente joven que estén más vigilantes de lo que nosotros lo hemos sido. Este es el programa de nuestro instituto, que se extiende por 90 países de todo el mundo.



11 Respuestas to “Los chimpancés, nuestros parientes más cercanos”

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  5. liderazgo-salvaje-y-las-organizaciones | Managers Magazine:

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  6. Liderazgo Salvaje « gabriel catalano | in-perfección:

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  7. Julio Garza:

    Es importante comprender la necesidad que tiene el ser humano de entender que no es el unico ser viviente, como especie, en este planeta tierra.
    El hombre, como raza, debe primero tener definido el concepto de “conciente”. El hombre no esta consiente del daño que hace a las demas especies, se ha tomado muy en serio su papel de “especie dominante”. El ser humano, en un afan de ser y demostrar su “inteligencia superior”, a roto las lineas que separan lo moral y lo etico de lo aberrante.
    La mente humana, como concepto, es maravillosa, pero muy primitiva aun. En este largo, pero aun corto camino evolutivo, la mente humama tan solo ha tenido tiempo para irse adaptando a lor retos que la especie por si misma se ha presentado. La mente humana ha desarrollado cierto grado de inteligencia, capaz de tener conciencia de si misma, pero no tener la capacidad de entender esa conciencia. Si el ser humano comprendiera la verdadera complejidad de “ser conciente de si mismo”, entenderia que hay otros caminos para llevar una verdadera convivencia con todo el entorno.

  8. Qué mono el reino animal | La Opinion Online:

    […] a enfrentar por el territorio en luchas que acaban con la muerte de uno de los grupos. En una entrevista con el científico Eduardo Punset, Jane relata como dos grupos de chimpancés matuvieron un enfrentamiento que duro 4 años y que […]

  9. I+D+i animal « Ciencia y Origen:

    […] primatóloga Jane Goodall define la innovación como una solución para un nuevo problema o una nueva solución para un […]

  10. Los chimpancés también tienen mediadores sociales:

    […] anteriores hechas por otros científicos, en los que antes no se había profundizado. Los chimpancés, pues, comparten una nueva característica con nosotros, el uso de policías para proteger los […]

  11. cristian:

    nosotros eramos como ellos hace millones de años ellos pueden ser como nosotros dentro de unos millones de años entonces debemos respetarlos ellos son nosotros los chimpancés son muy inteligentes debemos respetarlos al igual q toda la naturaleza cuidemos el mudio ambiente la naturaleza y lo q ai en ella cristian b.

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