Autor: Eduard Punset 27 junio 2006

Como otros muchos padres y abuelos he asistido estos días a las fiestas de fin de curso organizadas por los colegios infantiles. Uno en Madrid y otro en Alicante, de orientaciones bien distintas en cuanto a contenidos y formas educativas.
He aprendido casi tanto como estudiando las numerosas respuestas y comentarios suscitados por mi blog. Vaya por delante que con el blog no pretendo impartir sino aprender y desaprender. Me resulta imposible contestar individualmente cada reflexión pero sí me gustaría dejar constancia de que las leo intentando detectar las tendencias, las almaceno en mi memoria y, en base a ello, intento predecir lo que va a ocurrir. Esa es la función del cerebro en el caso de los blogs y de la vida en general. A menudo no sabemos distinguir las configuraciones del pensamiento que afloran; a veces no reencontramos en la memoria lo que habíamos almacenado; y, por último, también nos equivocamos en las predicciones. Que quede claro que, si a veces acierto en las tres funciones, es gracias a la generosidad e inteligencia de las reflexiones sugeridas.

Pero volvamos a las fiestas infantiles de fin de curso. La primera impresión ha sido de un gran alivio: los niños y niñas de hasta diez años están mejor preparados para la vida que los adolescentes y los mayores:

  1. En la realización de pequeñas obras teatrales o musicales tanto como en las divertidas historias que contaban, daban muestras de una capacidad de concentración apreciable. Concentración para desarrollar, delante de la audiencia de padres y profesores, sus habilidades innatas. Saber enfocar la atención en el desarrollo de las cualidades para las que uno está preparado es algo imprescindible en la vida de adolescentes y mayores. ¡Dios sabrá por qué se pierde esta facultad en el camino hacia la madurez!
  2. Era fascinante descubrir con qué ilusión e inteligencia los grupos protagonistas de la celebración infantil daban muestras de saber trabajar en equipo. Sabían ponerse en el lugar de los demás, colaborar en los diseños prefigurados con sus maestros y generar sinergias de belleza y acción ejecutando un proyecto colectivo. ¡Dios sabrá por qué se pierde esta facultad en el camino hacia la madurez!
  3. Yo he constatado en estas celebraciones un atisbo de la “comunidad educativa” que reclaman las instancias de la enseñanza. Alumnos, maestros, madres, padres y amigos contribuían cada uno a su manera a reforzar la comunidad educativa. Es evidente que la universalización de la educación -como ocurre con cualquier aumento de la oferta de cualquier producto- ha derrumbado el precio o reconocimiento social de las tareas educativas. Los maestros no pueden asumir por sí solos este compromiso. O se involucran las familias, las asociaciones de padres y madres, la opinión pública en las tareas educativas o la universalización querida de la educación la sumirá en abismos insondables. En las celebraciones de fin de curso de los pequeños he vislumbrado -por un solo día, eso es cierto-,lo que podría ser la comunidad educativa. ¡Dios sabrá por qué se pierde este activo en el caminos hacia la madurez de los niños!
  4. Finalmente, he disfrutado con el humor desarrollado por niñas y niños recurriendo a las estrategias más convencionales como contar chistes. Se encuentran dos animales en el bosque y uno le pregunta al otro:
    “¿Tú de qué vas?”
    “Yo soy un perro lobo”
    “¿Y eso qué es?”
    “Soy el hijo de un perro y una loba. ¿Y tú, qué eres?”
    “Yo soy un oso hormiguero”
    “…¡¡Anda ya!!…”
    ¡Dios sabrá por qué se pierde el humor en el camino hacia la madurez de los niños!
Consulte aquí el resumen de los comentarios.


47 Respuestas to “¿Quién tiene la culpa?”

  1. Canarión:

    Entre col y col lechuga, más artículos cómo este de vez en cuando.

  2. dErsu_:

    Y cuando encontremos al culpable … lo linchamos?
    (es broma, eh)

  3. malenkito:

    Al pasar hacia la madurez, los adolescentes necesitan modelos a seguir que encuentran en la televisión normalmente (según las estadísticas son muchas las horas que pasan éstos delante de la caja tonta), y claro, sólo encuentran pocholos, vivas la vida y un largo etcétera de basura.

    Si a eso le sumamos la indefensión del profesorado de secundaria y la mano blanda de los padres (con las horas que pasan trabajando pierden la autoridad en casa e intentan recuperarla a base de conceder caprichos a los hijos…) pasa el tiempo, la bola crece y al final ¡sálvese quien pueda!.

    Una humilde opinión de un seguidor.

  4. Carlos Capote (chicharrero):

    Muchas veces se habla sobre la importancia de la educación. Somos muchos los que nos pasamos el día entero proponiendo cambios para los sistemas educativos: “¡la educación infantil es lo más importante!”.

    ¡Eh ahí nuestro error!, creer que sólo los niños deben ser educados en valores.

    Los niños son personas, ¿fácil no?. Los adultos también somos personas, ¿fácil también, a que sí?. Nos diferencia una gran carga, tanto racional, como emocional. Las vivencias. Se dice que la consciencia es, según algunos, la percepción que tiene uno de sí mismo, como un individuo extendido en el tiempo.

    A mi parecer, lo racional sería pensar que somos los adultos los que más educación en valores necesitamos, sin embargo, esta educación va desapareciendo gradualmente. En la universidad, la educación en valores es ya algo anecdótico. Después de la universidad, de anecdótico pasa a inexistente.

  5. Lleinia:

    En mi opinión, deberíamos aplicar el concepto de educación permanente, se convierte en algo imprescindible en la vida que llevamos, una cosa es la formación constante, por otro lado se da la educación en valores como algo imprescindible en la globalización que nos acecha. La educación es un término ambiguo porque se piensa que todo el mundo es capaz de educar, entonces la palabra se pone en boca de todos, cosa que realmente es mucho más difícil.
    El paso de la infancia a la adolescencia es tan brutal que difícilmente se puede explicar, si alguien encuentra una definición exacta que me la explique por favor.

  6. Manu:

    Hola Eduard, lamento, o más bien me alegra/divierte, no poder estar completamente de acuerdo contigo. Las capacidades que le otorgas a los niños son acertadas, pero no se pierden en la etapa adulta. En mi opinión simplemente ocurre que las circunstancias que les rodean son diferentes, y solo salen a la luz en determinadas ocasiones. Esto es culpa de la excesiva importancia que la gente da a la opinión que los demás puedan formarse de ellos, siendo perjudicados por sus propios prejuicios.

    Un niño de, por ejemplo, siete años, no tiene miedo de parecer infantil, por tanto se comporta como le apetece Normalmente se comportará de forma similar a un niño de siete años. Por norma general un adulto jamás hará algo que crea que pueda hacer que los demás piensen que no es suficientemente adulto. Así que si le apetece tumbarse en el suelo de casa y arrastrarse si mover las piernas persiguiendo a su gato, le va a dar vergüenza, y se reprimirá, y si le apetece beber leche en una comida de empresa también. Si le apetece jugar con un niño no se atreverá a comportarse como uno. Esta represión crea con el tiempo un estado emocional conflictivo que hace que le molesten más las actitudes “infantiles” de los demás, incluso las de los propios niños, lo cual ayuda a que esas demás personas piensen que han hecho mal, perpetuándose el ciclo. El miedo a ser excluidos del grupo, de la gran masa, es uno de los más poderosos motores del mundo, junto a la búsqueda de sexo (aunque, siendo reduccionistas, podría decirse que el miedo a ser excluidos del grupo se debe a que haría más difícil conseguir sexo). Por tanto, no creo que estén ni mejor ni peor preparados, porque en realidad esas personas siguen siendo los mismos niños. En un clima donde pierdan la verguenza vuelven a actuar como tales, y los comportamientos que has mencionado afloran de nuevo.

    Podemos poner como ejemplo la común costumbre de aficionarse a un equipo deportivo. Dentro del grupo social, o sea, los hinchas de determinado equipo, los verás organizarse perfectamente para alquilar vehículos para asistir a los eventos, comprar entradas con descuentos, etc. Verás cómo saben ponerse en el lugar de los demás, ayudándose unos a otros en lo que sea necesario durante el viaje en autocar a ver a su equipo. También cómo desarrollan un gran sentido del humor y no paran de reir y bromear, y su capacidad de concentración durante el evento es fascinante.

    Otro ejemplo puede ser el amor. Una pareja de recién enamorados se van a comportar de nuevo como niños. Se dirán palabras que los demás considerarían ridículas, y harán mil “travesuras”. Si tienen que desarrollar un proyecto en común trabajarán en equipo perfectamente. De nuevo el humor hará su aparición. Después, cuando la relación fracase, es posible que hasta lleguen a sentir vergüenza por las presuntas “tonterías” que hicieron antaño.

    Siempre he pensado que la madurez se alcanza cuando uno se puede volver a comportar como un niño sin remordimientos ni vergüenzas. Y mis continuas observaciones a los humanos que me encuentro diariamente me lo confirman. Sin embargo, el miedo a ser excluidos del grupo no es el único detonante de la frustración de la mayoría de la población adulta. Muchos adultos trabajan única y exclusivamente por dinero. Esta “prostitución laboral” causa terribles frustraciones a los individuos afectados. Dejando de lado las situaciones en las que la necesidad apremia y en las que por tanto no hay elección posible, pocas personas con un trabajo estable deciden ganar un poco menos a cambio de dar el paso y desempeñar una profesión que realmente amen. Pasamos una gran parte de nuestras vidas trabajando, ¿por qué hacer algo que nos desagrada, entonces? En el mejor de los casos estas personas gastan después su tiempo libre y su dinero en intentar hacer lo que realmente quieren, pero por norma general no llegan ni a eso, y su vida consiste en poco más que dormir (poco, y mal), trabajar en algo que odian (y, por tanto, lo hacen mal), comer (demasiado, y mal) y llegar a casa con una mala leche impresionante (esto sí que lo hacen excelentemente). A un sujeto en semejante estado no se le puede pedir que deje aflorar la espontaneidad y el humor del niño que tiene dentro, porque el niño está amargado y apagado..

    Por tanto, y para no extenderme demasiado, resumiré mi opinion contestando lo que pienso de los cuatro puntos de esta entrada:

    1. La capacidad de concentración de un niño puede ser mayor que la de un adulto si el adulto está preocupado por algún problema, o no está desempeñando una tarea que le resulte agradable. Claro que en realidad la capacidad de concentración de un niño obligado a estudiar algo que no le gusta roza lo inexistente, también. La mayoría de los niños acuden al colegio y atienden casi a lo que sea, porque es lo único que tienen que hacer, y su educación les ha hecho pensar que es lo que tienen que hacer. En la adolescencia y la edad adulta las personas tienen otras cosas más a las que prestar atención. A su vez, es mi opinión que este fenómeno es lo que crea la opinión popular de que de adultos cuesta más aprender. ¡Ay de quién intente aprender algo sin la motivación adecuada!

    2. El trabajo en equipo entre niños que se caen mal es imposible. En la selva del colegio todo se vuelve extremo. Los niños trabajarán increiblemente bien con sus amigos, e increiblemente mal con sus “enemigos”. En la vida adulta, un equipo motivado de personas realizando la profesión que aman desarrollará una concentración absolutamente espectacular.

    3. Personalmente estoy de acuerdo en que todo el mundo debe colaborar en la educación de los niños. Sin embargo, no creo que haya esperanza alguna de crear una enseñanza de calidad mientras no se enseñe a los niños que hay algo más importante en el mundo que los placeres triviales, materiales e inmediatos. Que la gran mayoría de personas dediquen sus vidas a la persecución de éstos les impide crear buenos proyectos empresariales (cómo van a trabajar un par de años sin cobrar a cambio de perseguir un sueño, ¡están locos!), o desarrollar vocaciones científicas (por qué investigar curas a enfermedades que padecen personas que no van a poderte hacer rico). Deberían educarles en el desarrollo personal, en la autoestima, en creer en uno mismo y depender menos de la gran masa, en la importancia del individuo único, que no es incompatible con el hecho de poder vivir en una sociedad. Mientras la gente reprima sus ideas y sus intenciones por miedo a quedar en ridículo, al fracaso, o a que los demás no puedan comprenderle y les rechacen, seguiremos viviendo en la prehistoria de la humanidad.

    4. Contestaré a esto retando a todo el mundo a pedir mañana un vaso de leche con su chocolate en polvo preferido a la hora de la comida en vez de la bebida alcoholica predilecta de cada uno, y reirse de sus compañeros de trabajo que no hagan igual, y a sacarle la lengua a todos los niños que se crucen por la calle.

    Y ahora, con vuestro permiso, me voy a arrastrar un rato por el suelo persiguiendo a mi gatita por toda la casa antes de seguir trabajando. Un saludo.

  7. Ciberneocortex:

    Estimado Eduard:

    Dices (perdona que te tutee, quizá no debería hacerlo ya tu edad es más del doble que la mía) que los niños preadolescentes están mejor preparados para la vida que los adolescentes y adultos, sugiriendo, por tanto, que algo malo sucede durante el paso gradual a la vida adulta que hace que estos niños pierdan un poco el buen rumbo que, al parecer, llevaban anteriormente.

    A mi también me parece que los niños son muy inteligentes. La curiosidad de los niños es insaciable. Los niños tienen un interés genuino por conocer el universo y la naturaleza. Los niños están continuamente aprendiendo y haciéndose preguntas. Los niños de 5 o 6 años quieren aprenderlo todo… quieren ser todo.

    Entonces, ¿qué pasa durante la adolescencia? ¿Se olvidan de sus interés por las cosas? ¿Pierden esa concentración, esa atención con la que observaban todo a su alrededor? ¿Tiene que ver con el proceso de maduración del cerebro? No lo creo, pues entonces yo mismo debería considerarme un inmaduro. ¿Tiene que ver con la forma en que la sociedad moldea ese cerebro? Podría ser que sí, en ese caso: ¿Podremos decir que nuestra sociedad es una sociedad “sana” cuando, por las causas que sean, esta no nos convierte a todos en adultos inteligentes y felices?

    Mencionas la capacidad de los niños para ponerse en el lugar de los demás (no sé si te refieres a la empatía, que no creo que sea común a todos los niños, o a la mera capacidad de colaboración). Tal vez solo quieras contrastar esa característica de los niños pequeños (y de muchas buenas personas, en general) con la grosería y falta de respeto que impera actualmente (o quizá desde siempre, en mayor o menor grado) en
    muchos adolescentes (¡Y adultos!).

    Estoy de acuerdo contigo en que la escuela no debería asumir todo el peso de educar a las siguientes generaciones. Esta es una tarea a la que todos debemos aportar un poco de nuestro esfuerzo. Los niños son el futuro.

    También has mencionado el humor. La vida debe vivirse con humor, sin duda. Conozco, por desgracia, muchos casos de gente que apenas encuentra motivos para sonreir una vez al día. El dolor es inevitable, de un modo u otro llegará, pero el buen humor cultivado a diario ayudará a sobrellevarlo mejor cuando este aparezca.

    Los niños, desde luego, son alegres (¿por naturaleza?) y suelen estar contentos y reir a menudo. La pérdida gradual de esa alegría con el paso de los años es quizá algo más perturbador e inquietante de lo que pueda parecer a primera vista.

    En fin… ¿quién tiene la culpa de este aparente cambio de rumbo al llegar la
    adolescencia? Buena pregunta.

    Me parece que la respuesta tiene que ver bastante más con la cultura (la forma en que esta sociedad nuestra moldea la personalidad) que con la genética (el desarrollo del cerebro).

    ¡Un saludo a todos los lectores de este blog!

    Me ha sorprendido gratamente encontrarlo.

  8. Wilhelm Lappe:

    Igual es la educación, cuanto más avanzamos en ese proceso teóricamente bien diseñado más vamos perdiendo lo que comentas. Por eso llegados a la universidad es difícil encontrar atisbos de estas cualidades.

    Aunque creo que influye más el “qué dirán” la experiencia recibida por fracasos y críticas, realmente muchas de las cualidades descritas lo que indican es atrevimiento y espontaneidad, cuanto más pensamos las consecuencias menos hacemos y eso tiene algo bueno y algo malo, es una especie de autocensura previa terrible.

    Creo que en eso tiene que ver mucho lo mal que se tolera el fracaso, los errores, o simplemente el discrepar de la mayoría o del grupo en este país. Algo que como comentáis se puede ver en la capacidad emprendedora o en los objetivos de las personas.

  9. carmen:

    Estimado Eduardo:

    Soy una seguidora de su programa. Bueno, bueno… no le diré que siempre lo veo, porque no siempre puedo, y usted dirá, ¿por qué no lo graba? Pues no sé… No me gusta hacer grabaciones. !Qué tontería verdad! Pues es así. No me gusta ver grabaciones, sé que muchos programas de la tele no son en directo, pero aún así, no me diga…manías que una tiene.
    Lo que si le garantizo es que siempre le leo los domingos en El suplemento, El Semanal. Me gusta esa sección.
    También le advierto, que a veces, no me entero de la misa de la media, aunque en su programa lo expliquen de la forma más sencilla posible. Ya sabe, una piensa, piensa, quiere acaparlo todo, y no puede ser. Al final no aprende nada, y se pierde razonando.
    Respecto a este artículo, decirle que tiene razón. Es una pena, que a medida que vamos creciendo, nos desligemos de las virtudes que antaño tuvimos en la infancia. ¿Sabe? Yo me niego a crecer. Todos deberíamos conservar ese estado inocente que colma de amor nuestras vidas.
    En fin, Eduardo, ya me despido. Un placer saludarle. Volveré por aquí nuevamente para leer sus escritos. Por cierto, tengo muchísimas dudas, de todo tipo. Pero le diré varias, por si un día, le apetece escribir sus respuestas, ¿de acuerdo? A ver…a ver por donde puedo empezar.
    No! Mejor me lo tomaré con calma, necesito mucha concetración para plantearle mis preguntas.
    Un placer saludarle.
    Atentamente, Carmen.

  10. carmen:

    …y perdone mis errores ortográficos, pero es que estoy vagilla, y no me apete nada estar releyendo.
    Saludosssss.

  11. Cristina:

    ¿Quién tiene la culpa? en cada punto contestas que dios lo sabrá: ¿le estás señalando? ¿le consideras un experto en la materia o más bién que él o su entorno tienen algo que ver con las causas del problema educativo?

  12. Fko:

    Hola Eduard, un saludo de un admirador de su trabajo.

    A pesar de la complejidad del problema expuesto intentaré ser muy breve.

    En mi opinión el principal problema es la TV. Hasta cierta edad (quizás la de los chicos y chicas que viste el fin de semana) la TV no tiene una influencia significativa en su desarrollo. Pero a partir de esa edad empieza a ser el sustituto de libros, juegos y actividades diseñadas para estimular, con el consiguiente estancamiento del desarrollo mental.

    La solución al problema de la TV es un compendio de varias: mejorar ostensiblemente sus contenidos, enseñarles a ellos/as a utilizarla y enseñar a los padres/madres a gestionarla.

    Más o menos puedes imaginar el desarrollo que haría de esta idea, así que no me extenderé más; confío en que te sea suficiente 😉

    Ha sido un placer comunicarme contigo.
    Saludos.

  13. Avern0s:

    Manu, creo que has acertado bastante con lo que a mí me parece que ocurre en la educación de los niños y la nuestra ( por desgracia nos veo peor a los adultos).
    Es algo que me preocupa y espero hacerlo sentir así a mi hija, yo de vez en cuando hago cosas poco convencionales y si, la gente me mira como si fuera un excentrico, pero me generalmente divierten ( a veces la gente te observa como si hubieras cometido un delito).
    Ciao

  14. teleyinex:

    El caso es que actualmente muy pocos padres educan a sus hijos, y ese desprendimiento de ellos se acentúa en la madurez de los mismos. Ahora los padres les compran móviles y consolas de mucho dinero a niños cada vez más pequeños, se fomentan otros valores en vez de los buenos.

    Educan televisores y teleseries más o menos acertadas, pero la verdad es que es difícil ver a día de hoy a niños de una edad etre 10 y 15 años jugando juntos al escondite o a cualquier otra cosa. En mi edificio hay dos niñas que tendrán cerca de 10 años y las he visto muchas veces (demasiadas) en las escaleras jugando a la consola, cada una con la suya. Me entristece un poco, pues creo que se pierden los juegos antiguos como las chapas, canicas, peonzas, la goma, la comba etc etc.

    Taluek!

  15. Diego:

    En al camino a la madurez no siempre se pierden esas cosas. ¿Y quién tiene la culpa de que a veces se pierdan? Pues yo creo que los padres. Porque vale que los profesores tienen un punto importante en la educación, pero si en tu casa no tienes unos ejemplos a seguir, en el colegio los seguirás menos. Y ejemplos me los pone mi novia, que después de dar clases en un colegio, vio como después de una mala conducta por parte de un alumno, se avisó a sus padres y éstos le defendían, no se si sabiendo que estaba mal su acción pero era su hijo, o símplemente por ellos actuarían igualmente. Un caso.

    Un saludo.

  16. Libertual:

    ¿Quién tiene la culpa de qué? Perdón por la ignorancia pero me gustaría saber qué es lo que está mal

  17. juan carlos:

    Yo creo que en el camino hacia la madurez perdemos una cosa fundamental: la curiosidad, el interés por todo lo que nos rodea. No sé si será la televisión o la civilización del ocio, pero con la edad nos volvemos perezosos y sólo queremos un entretenimiento que nos distraiga (iba a decir embrutezca) durante un rato de nuestras preocupaciones diarias (trabajo, dinero, etc, etc). Nada que nos haga pensar, que nos haga preguntarnos algún por qué. Cuando somos niños nos fascina el mundo que hay a nuestro alrededor (al menos hasta ahora), cuando nos hacemos adultos sólo nos fascinamos por nosotros mismos, por lo que ganamos, por la casa que tenemos…

  18. pepe:

    Sr. Punset, admitiendo su afirmación basada en tomar la parte y deducir que el todo es como la parte(en los colegios que usted visitó, sí están preparados, pero en algún otro a lo mejor no), intentaré dar mi punto de vista sobre cada uno de los tres puntos en los que se basa para decir que los niños de hasta 10 años están mejor preparados para la vida que nosotros(lo cual no me extraña nada, viendo lo uno ve por ahí). La capacidad de concentranción:!uf! la tele, el trabajo, el periódico, la radio el coche, el progreso en sí deja poco tiempo para concentrarse: el ambiente de los grandes descubrimientos no era el de una ciudad de hoy… La mente se hace vaga, y la gente también, aunque se mantiene esa capacidad de concentración en la madurez: la prueba es ver cómo ve la gente un partido del mundial: así que más que capacidad de concentración yo diría : motivación por las cosas: la abundancia hace perder el valor de las cosas: eso es lo que pasa hoy. La empatía(ponerse en el lugar de los demás) se pierde porque no es competitiva y no vende: “!qué voy a hacer yo!” contesta la mayoría cuando ven a niños morirse de hambre en la tv, y a otra cosa mariposa: nos han moldeado el cerebro para que nos importe más un partido de futbol que la muerte de gente de hambre….el progreso… Sin entrar en el tema laboral: si entro yo no entras tú: exclusión… fuera empatía. Y la tercera: la comunidad: en el reino del neoliberalismo la palabra “comunidad” sólo aparece seguida de …”de vecinos…” …”científica”… No existe. Sólo hablan del bien común los políticos para vender “sus productos” y los votantes los compren para luego no respetar la garantía: el bien propio. Por qué de todo esto creo que es que hoy día esta sujeto todo, TODO a las reglas de mercado: lo

  19. pepe:

    Perdón, pulse sin querer… Lo que vende fota, lo que no vende se hunde: los valores apuntan en ese sentido. Una última opinión que está relacionada:el deporte: aunque se intente dar la imagen de lo contrario( compañerismo, la hermandad de los pueblos,…) se está utilizando para reforzar estos valores egoistas: campeón,… ganar, hay que darlo todo… Corto el rollo: solo decirle que me enorgullece que mis opiniones puedan hacer que usted aprenda-desaprenda. Yo con usted siempre aprendo y, lo que es mejor me activa la pila reflexionadora: gracias.

  20. Francisco Caballero:

    Veo que hay muchas opiniones y muchos puntos de vista aunque se aprecia una fuerte consciencia de que la educación debería de tener unas bases más sólidas, que fortalecieran la educación global de los individuos que incrementan la acción social positiva y la acción social individual. No hay nada sumergido que no pueda aflorar, simplemente porque el fondo siempre estará menos contaminado que la superficie, pero gráficamente siempre estamos interesados en la superficie y eso es un desperdicio de tiempo, dinero y desarrollo. Señores más ruido no vendrá mal. Enhorabuena el tiempo dedicado a una sola persona con amor, aumenta mucho más el beneficio para la sociedad obtenido que si solo se droga y se repite una y otra vez lo que se ha de hacer.

    Eduard gracias.

  21. enhiro:

    Hola, Eduard, con el debido respeto, creo que no estas del todo acertado en el post. Y tampoco algunos comentaristas.

    Creo que has mirado el mundo infantil desde los ojos del abuelo que va a ver la función de su nieta, y como es lógico, has visto que todo era candor y felicidad. Pero no es así, en el mundo infantil ya se reproducen todos los roles que se van a ver en la edad adulta, muchos de ellos con mayor crudeza. Los niños pueden ser brutales, no les falta crueldad precisamente. Y también hay niños individualistas, egoístas y totalmente faltos de sentido del humor.

    Con la edad se pierde poco más que el infantilismo, y pocos llegan a cambiar las maneras que apuntan de pequeños. La televisión no tiene nada que ver, esto ha ocurrido siempre. Se sigue jugando, pero a otra escala, no olvidemos que los juegos en los animales son una preparación para el mundo adulto. Por eso los juegos de los infantes suelen ser áltamente competitivos.

    Y, bueno, dios no sabe nada porque no existe (ya se que es una frase hecha, pero no he podido contener el decirlo).

  22. monstruoenfermo:

    ¿Y no sera acaso que la madre naturaleza ha creado seres tan inutiles que en estado de desarrollo son más felices que cuando alcanzan todo su potencial? ¿Es que la estupidez de un niño con su cerebro a medio formar es el estado de mayor placidez espiritual de hombres y mujeres? ¿No será la inteligencia un defecto abominable? Puede que el desarrollo desmesurado del cerebro haya creado monstruos, criaturas infectas y dañinas de las que el planeta trata de defenderse usando plagas, pestes y desastres naturales. Pero parece que no es capaz de detener el cancer del humano. Somos na enfermedad atroz, un virus consciente, es espantoso debemos ser los unicos parasitos conscientes de ello…

  23. terremonto:

    todo es tan facil… hasta que aparece una idea que nos dice que ya no es todo tan facil y nos impide hacer algo (ni que sea por un momento) que nos aportaría algún tipo de satisfacción…
    entonces no volvemos a pensar que todo es facil y bonito…

    No entiendo mucho de nada y no me se axpresar bien, pero creo que entonces esa idea ya ha entrado, y se ha quedado… nunca podremos decir que no ha estado, y el solo hecho de una idea mezclada con mil “deberías…” y otros tantos “hazlo pq es tu obligación…” ayudan a que generes tu propio impedimento y al mismo tiempo problema y frustación al final.

    Realmente el comportamiento determinado de la mayoria de los seres de tu entorno, hace que a esa edad de cambio y en la que por “naturaleza” tendimos a querer romper lazos, nos creen frustraciones, que luego nos crean retenciones en la memoria que seguro van a condicionar decisiones posteriores…

    Es cierto lo que dijo alguien de mas arriba (de esta respuesta…), que estos comportamientos estan y siguen estando siempre, siempre tendremos la capacidad de hacer lo mismo que hacias y te dibertia a los 7 años. Pero nuestro recelo hacia los demás impide que saquemos esos comportamientos que nos autocensuramos ya que en esta determinada situación no se espera que yo haga eso (y tantos otros condicionantes que en una milesima de segundo se acumulan inconscientemente)… O tambien por el hecho de haber entendido mal el egoismo, o no haber inventado la palabra (o puede que yo no la sepa, soy tremendamente inculto) para definir algo que en algunas ocasiones sería reconocido como egoismo, pero realmente es solo el hecho de tomar consciencia de que antes de ser parte de la sociedad estas tu como ser único, y debes entenderte.

    Los probelmas sociales, como la falta de cooperación y el trabajo en equipo, creo que se solucionarian en el momento que todo el mundo (jjajajjajajaja… que cachondo…) tome consciencia y aprenda a identificarse como individuo único. Parte de la nada y parte indispensable para que exista el todo. Sería algo similar a una comunidad de vecinos o un barrio residencial, si un individuo se identifica con una casa (papartamento), aprecia su contenido y el contenedor, entonces indudablemente para evitar que le entre mierda a su salon o a su garage, creerá que es estrictamente necesario que la acera que tiene enfrente este limpia, y asi podriamos ir extrapolando hasta llegar a lo que ya no conocemos (me da palo seguir enumerando…)

    esto es lo que se me ocurre .. y seguro que me he dejado de ecribir mil cosas… escribo fatal, es una putada no saber expresarte con claridad pq seguro que no todo el mundo pilla (por culpa mia) lo que he querido decir.
    aiós!

    (antes de darle al aceptar, he vuelto a leer algo de lo que ha escrito gente de mas arriba y la verdad es que me gusta mucho que esxista este blog!!! tremendo)

  24. laura_in_blue:

    En un libro leí una vez al go que me dió a pensar que los niños se sorprenden cada día con cada cosa nueva que ven… Experimentan, cuestionan y discuten consigo mismos la realidad que se les ofrece. ¿No es fantástico?. En el libro decía que los filósofos intentan despertar esa curiosidad en nosotros, los adultos. Me gusta pensar que puede ser cierto, como tantas otras cosas que nos estimulan y nos enriquecen.

    Ha sido un gusto leerle una vez más. Laura.
    P.d.: Gracias Oscar por dármelo a descubrir.

  25. keiso:

    Porque La Nada avanza, G’mork sabe hacer su trabajo….

  26. Manu:

    En Primer lugar, explicar que no soy el mismo “Manu” que ha intervenido anteriormente en la cuestión de esta semana, sino el “Manu” de siempre, es decir, el que lleva empleando este nombre en los anteriores Blogs, así como en otros debates de Smartplanet/sinfronteras. Aunque me adhiero a la opinión de mi tocayo, así como a las de “Enhiro” y “monstruoenfermo”, entre otras.
    En segundo lugar, agradecer de todo corazón a D. Eduard Punset, el enorme detalle de responder a mi curiosidad del pasado blog, muchísimas gracias, me alegro por su aclaración, un saludo y felicidades por su labor divulgadora.
    En tercer lugar y entrando ya en la cuestión de esta semana: “¿Quién tiene la culpa?” (de que, SUPUESTAMENTE, los humanos perdamos nuestras, SUPUESTAS, capacidades innatas al crecer).
    Comentar tras leer todas la opiniones dadas hasta ahora por el propio Eduard Punset y el resto de participantes en este blog, que, evidentemente, como ya han comentado un par de participantes, no creo que sea Dios, ya que tampoco creo en su existencia. También creo, como dice “Enhiro”, que no todos los niños son “perfectos” ni ideales, sino simples adultos en formación, que por supuesto, como la mayoría de las crias animales, están diseñados por la evolución natural para resultar atractivos, simpáticos e inofensivos a los ojos de los adultos de su especie. Así mismo, también creo que la educación es determinante para su comportamiento futuro, pero entiendo que lo que educa no sólo son la escuela, ni los padres, ni la televisión, ni los libros y juegos, ni nada de forma individual, sino toda la interrelación con el entorno en su conjunto, así como sus cualidades genéticas individuales. Por lo tanto si se tratara de encontrar un culpable, yo culparía a la vida misma.
    Bajo mi punto de vista “la vida es así”, ni mejor ni peor, conceptos subjetivos que dependen del punto de vista particular de cada observador. Todo es relativo y buscar culpables absurdo.
    Un saludo a todos y todas y gracias al Sr. Punset, por darnos la oportunidad de expresarnos. Creo que resulta muy enriquecedor, culturalmente hablando.

  27. alromer:

    En la discusión que nos ocupa sería bueno recordar que el ser humano es un ser social, producto de un complejo tramado de relaciones socio-culturales y que, por lo tanto, su evolución en cada etapa de la vida va a depender de circunstancias concretas como la familia, las costumbres, la situación socioeconómica, el grado de educación, el grado de vulnerabilidad ante los medios de comunicación, la influencia de las culturas dominantes (como ocurre en los países menos desarrollados), etc. Por eso el desarrollo de la inteligencia y de las habilidades personales están influenciadas por todos estos factores. A partir de este razonamiento pienso que la facilidad conque los niños se acoplan al trabajo colectivo en el colegio se debe más que todo a su vulnerabilidad, a su falta de independencia, a su sometimiento a la autoridad, a su ingenuidad, en fin, a su domesticabilidad. A medida que crecemos nos volvemos más nosotros y tendemos a rechazar la autoridad, el autoritarismo, las imposiciones y a batallar por imponer nuestros puntos de vista, nuestra soberanía, nuestra individualidad…..por eso es que es tan difícil convivir en comunidad, llámese familiar, nacional o internacional. El ser humano es ante todo un individuo, gustenos o no. Lo demás es la eterna utopía de pretender que es posible sacrificar lo individual por lo colectivo..ya se ha experimentado con esto en las sociedades de orientación socialista y el resultado ha sido desastroso.

  28. Racno:

    Hola

    Gracias por permitirme leer vuestras preocupaciones sobre la educacion, no creo que el ser humano pierda nada, ninguna de sus capacidades sino es debido al envejecimiento biologico y casi estoy completamente de acuerdo con Manu, yo me permito realizar ciertas actividades que rallan la locura, ojala estuvieramos todos un poco mas locos o fueramos mas niños…
    Creo que en el mundo en que vivimos las necesidades basicas pueden ser cubiertas para toda la poblacion, tenemos suficiente tecnologia para ello…pero no es el objetivo de nadie, quiza sea esa la cuestion: cual es el objetivo de la educacion? prepararnos para la vida en sociedad? esta claro que no lo estamos cumpliendo y si es la sociedad la que no esta preparada para la gente educada, la sociedad en la que el conocimiento no tiene demasiado valor y en la que las buenas personas se ven aisladas, ya que deben defenderse para llegar a fin de mes
    La educacion es la unica manera para formar individuos que queramos o no, de vez en cuando se agruparan y interactuaran con otros, la educacion se basa en modelos de comportamiento que en esta sociedad que vivimos son bastante contrapuestos, hay una gran diferencia entre el comportamiento ideal y el comportamiento real, ideal en relacion a lo que podriamos decir una relacion ganar-ganar, es mucho mas facil ver comportamientos “yo gano y pierde todo el mundo”

    Un saludo

  29. persona:

    Hola:

    Entiendo que la culpa no es de nadie, ya que el mundo creado para los niños es expresamente diferenciado, en mi opinión lo que pasa es que cuando cambiamos de rol también cambiamos nuestra forma de ver el mundo, pasando a ser, lo que antes eran juegos, a realidades que influyen en nuestra propia vida, lo cual se torna un asunto mas serio desde el punto de vista del Adulto, de ahí la efectividad de muchas religiones al crearnos un mundo de adultos conducido y tutelado,
    entiendo que el cambio fisiológico que se produce en los niños, es “necesario” y tiene un sentido, aún así creo que en la vida de adulto siempre queda algo del niño que una vez se fue.
    Hablo desde el punto de vista generalista y comúnmente aceptado, pues no tengo, por experiencia propia, realizado ningún estudio del tema.

  30. Cacciaguida:

    Mi opinión es contrapuesta, opino que el ciudadano debe servirse de la educación que como persona necesita, únicamente la decisión es vinculante, al margen de la conveniencia…

    Un abrazo.

    http://alighieri.bitacoras.com/

  31. Gaby:

    No puedo evitar leer los articulos con el acento catalan caracteristico de Eduard Punset, no puedo evitarlo.

    Gracias por este blog y mi mas sincera admiración.

    Gaby…

  32. carmen:

    Hola, soy la nueva inquilina, le he escrito alguna vez. ¿Por qué no se anima a escribir un artículo en este blog del Universo? Sobre como es, si limitado o ilimitado. Pasaré por aquí a ver si se ha animado. !Ojalá!
    Saludos cordiales. Carmen.

  33. pepe:

    Por favor señor Punset, piense una cosa: en una democracia, en la que los ciudadanos tienen la última palabra cada 4 años, ¿qué conviene, que piensen o que no piensen? Si se consigue que no piensen(como ahora) todo irá rodado para el poder, si reflexionásemos, veríamos un poco más allá, viendo los errores y las malas acciones de los gobernantes: despues de madurar su reflexión, estoy en contra de ella: la educación, aunque al principio sea “idílica” luego va tomando forma pareciéndose cada vez más a la vida: competición-anulación del otro- individualismo:ignorancia:no pensar:continuación del statu quo. El control del pensamiento ya viene de antiguo, pero ahora con las nuevas tecnologías este control es muchísimo mayor,… sin embargo gracias a esas mismas tecnologías encontramos vías alternativas para pensar… como esta. Al final TODO está en nuestras manos:el pueblo; sólo tenemos que recuperar la conciencia de ello.

  34. MARCOS:

    Políticos, que reunidos con los alumnos, y ante los requertimientos de estos, para que la cosnstrucción sea sostenible, les desvia el comentário, para “otro dia”, hace la pelota a los constructores, y despues quieren que los muchachos tengan “valores”.
    Por si fuera poco, van de cúltos por la vida, y los partidários de semejantes actuaciones, ponen un enlace con este blog.

    Para ver de lo que protestan los estudiantes de magistério de lugo http://www.parquerosalia.es

  35. Mechanical:

    Y no piensa usted señor Punset que el ser humano sólo es plenamente auténtico cuando es un niño, cuando es puede sumergir en desarrollar sus capacidades y actitudes sin grandes coacciones y represiones de tipo ético-moral.

  36. el maestro:

    Estimado eduard:le hablo de maestro a “maestro” que es usted. Falta autoridad, y no de los maestros, sino de los padres…
    En mis muchas tutorias me ha sorprendido ver lo incapaces que son los padres de dominar a sus hijos, y me sorprende porque esto ya empieza a ocurrir en la edad de colegio, aunque acaba por instaurarse en la edad de instituto. Me choca ver esa ignorancia en cómo tratar y educar a un hijo, y me choca mas porque solo tengo 28 años…me siento ridiculo diciendo a personas mucho mayores que yo como educar a un chico/a¡¡
    Por tanto, permitame decir que la causa principal comienza en los padres, en su formacion como tales.
    Creáme, ni se imagina lo inteligentes que son los chicos/as de hoy. Y lo manipuladores…saben por defecto hasta donde tensar la cuerda y con quien.pero no saben discernir igual de bien cuando se enfrentan a una sociedad e intereses que los manipulan continuamente…
    Por tanto, tambien son ignorantes: los medios de comunicacion,internet,radio…todo esto no nos manipulaba tanto a nosotros,porque no existian en tal dimension. Hoy dia los preadolescentes no tienen espiritu critico: siguen tendencias,modelos e iconos vacios de contenido,simplistas. Son ovejas sociales. Y resulta que los padres y a veces los educadores, que deberian guiarlos en este inmenso oceano de contenidos, no saben manejar estas nuevas tecnologias.le reto a que responda esta pregunta: ¿cual es el peligro de unos conocimientos que no se saben discriminar criticamente?
    La educacion es la base de todo.usted ha dado en el clavo: se menosprecia la labor educativa. Se menosprecia cuando los propios padres denigran nuestra labor, y ellos ni siquieran saben tratar a sus hijos…
    Se menosprecia cuando protestan por leyes educativas que ni siquiera han leido…
    Se menosprecia cuando las personas que dirigen el mundo educativo no son maestros y profesores, sino politicos, intereses economicos y sociales…
    ¿que quien tiene la culpa? ¿tiene usted la respuesta a mi pregunta? Si la tiene, seguro que sabe la respuesta a la suya…

  37. LuisPG:

    ¡Vaya! Otro interesante artículo, no sólo desde el punto de vista del contenido, sino también desde la forma en que está escrito… parece casi una plegaria (en el mejor sentido de los sentidos), dada la repetición de esa frase que motiva seguramente todo el torrente de letras que comparte con nosotros.
    Es cierto, hay la pregunta, esa pregunta que se repite una y otra vez, y aunque personalmente difuminaría la palabra “Dios”, me queda claro que en este contexto está utilizada de manera metafórica. La palabra en sí es lo de menos. Lo importante es la pregunta.

    A esta misma no sabría dar una respuesta completa: como en todas las cosas, cada caso será diferente y comportará una serie de causas que ayuden a responderla… por otra parte, debido a un afán (absurdo) de universalizar, o de encontrar quizá patrones comunes en diferentes situaciones, me atreveré a teorizar una respuesta.

    Quizá sea más fácil para un niño ponerse en el lugar de los demás porque aún no tiene una conciencia formada y hermética de sí mismo; esa cerrazón en la consideración de uno mismo es, de hecho, un valor que la sociedad en la que vivimos aprecia positivamente: “yo sé quién soy (y en muchas oacasiones “y no voy a cambiar”)”. Lástima que perdamos tan fácilmente la duda del sí mismo, que en sí, válgame la redundancia, ya es un absurdo irreal, porque si no se compara con nada más, es sólamente -nada.
    Podría poner millones de ejemplos en los que la cultura de masas en la que estamos sumergidos no sólo valora positivamente esta concepción hermética de la “personalidad”, sino que la orienta y la estandariza: cada anuncio publicitario es un ejemplo de ello. Aunque hay muchas más causas, que dejo a la imaginación de quien lea esto. Sólo apuntar que no considero “natural” esa rigidez en la idea del sí mismo; si quizá lo único que podamos afirmar con seguridad es que todo cambia en el universo… ¿por qué no íbamos a cambiar nosotros? en fin.

    Esta idea está relacionada con la falta de cooperación: una rigidez desmesurada sumada a un grado enorme de competencia sobre todo en el mundo laboral, pero sin olvidar el mucho más importante mundo emocional, puede dar lugar a un “pisar a quien sea” para llegar a cierto grado de comodidad, o estabilidad; doy por supuesto que ese pisoteo es, básicamente, lo contrario de una cooperación.

    Y por último, el humor. No sé si alguien dijo que dios está en la risa. En cualquier caso, es más fácil reir cuando se ríe sencillamente. Y a medida que crecemos, nuestras redes neuronales y los complejos ríos de asociaciones de ideas no hacen otra cosa que tomar complejidad, con lo que, quizá con menos cantidad de risas podemos satisfacer unas nuevas y más complejas necesidades. Más “profundas”. Sólo que dependemos de estímulos parecidos a los nuestros para satisfacerlas, y esos… bueno, quizá sean más difíciles de encontrar.

    Una vez más, gracias por ofrecer la oportunidad de expresarnos en este blog tan interesante!

  38. la abuela de Caperucita:

    ” La primera impresión ha sido de un gran alivio: los niños y niñas de hasta diez años están mejor preparados para la vida que los adolescentes y los mayores:”

    Precisamente ante eso hecho, yo soy pesimista:

    Los encantadores bebés menores de dos años, se van maleando según se les expone a los disparatados métodos de educación (O LO QUE SEA) de padres y medios de comunicacion, guiados por psicólogos atrapados en la Correción Política.

    A los diez años ya tienen clara la larguísima carta de SUS derechos y NUESTRAS obligaciones, y no les empacha recitársela a padres, maestros y autoridades (si consideran a lagún ser humano como perteneciente a esa categoría)…

    …cuando llegan a los veinte, la obra está terminada y son unos absolutos despotas irresponsables.

    solvando honrosísimas excepciones.

  39. Antonio:

    El tema es tan complejo que he estado a punto de no intervenir. Sin embargo me atrevo ha hacerlo porque recuerdo algo que leí hace años y que me parece que viene a cuento.
    Los abuelos de la actual generación fueron personas de guerra civil , de posguerra y de racionamiento que prácticamente tuvieron que renunciar a todo. Fue una juventud de subsistencia y que dejó una huella profunda en su formación. Se casaron, y no quisieron que sus hijos sufrieran las carencias que ellos tuvieron, de tal manera que, con mil sacrificios los agasajaron dandoles todas las cosas que pudieron aunque no fueran necesarias, creándose así una generación de egoístas creídos de que se lo merecían todo y de que las cosas les tenían que venir dadas poco menos que de forma gratuita. Esa generación es la que está educando actualmente a la juventud de una manera muy cómoda como es la de no preocuparse demasiado de ellos en lo que más importa, como es su formación emocional. Para abreviar se puede decir que les dieron aquello que ellos no tuvieron, pero les negaron lo que sí tuvieron, es decir la cultura del esfuerzo. Esto seguramente no gustará a nadie perteneciente a las generaciones que nos ocupan : Para suavizar la píldora y para que nadie se sienta aludido les diré aquello de “Mejorando lo presente”, claro está. Saludos Antonio

  40. Francisco Freire:

    * La educación y formación no sólo está en la escuela, colegio, instiruto; también lo está en casa. Hoy en día los críos están más despiertos por los medios que tienen a su alcance: televisión, teléfono, relaciones interpersonales… Los abuelos son una parte importante, dado que las madres trabajan, pero en algunos casos, son perniciosos debido a su permisividad.
    Recuerdo la escuela, el colegio, las lecciones de seguridad vial, el francés ó el inglés. Al salir del colegio, mí madre me preguntaba cómo me había ido y se preocupaba por mis deberes. Hoy, esto ha cambiado. La televisión, la “caja tonta” además de facilitar el desarrollo de los críos, los pervierte, en especial, debido a los programas denominados “basura”, pero a los que están enganchados millones de personas.
    Recuerdo cuándo le decía a un hoy Guardia Civil que debía estudiar, para poder tener más oportunidades; él, me contestaba “de que te ha válido a tí estudiar, sí estás sin trabajo”. Los políticos contribuyen a ello: corrupción, desfalco, amiguismo, etc. Un proyecto adelantado a su tiempo e innovador fue “Foro, para la innovación social”. Un proyecto interdisciplinar, en que estaban involucradas muchas personas de valía que no próspero. Una lástima.
    La Formación Profesional, por ejemplo, ha sido el trastero de la educación. Se ha modificado el sistema en varias ocasiones, pero siempre con carencias. Las perrogativas de algunos titulados, en especial Maestros Industriales, han ido mermando, pese a su valoración en la empresa privada, principalmete en Cataluña y en algunos organismos estatales. La Universidad ha sido en los últimos años el objetivo de la mayoría de los padres.

  41. DIOS DE LA GUERRA:

    Hola, saludos a todas/os, a Eduard y a los que ya me han acompañado en esta entretenida tarea que es “blogear” (¿se dice a si no?). Mi opinión sobre este tema, que puede que sea equivocada, porque me suelo equivocar muy amenudo. Respecto a la capacidad de concentración que se aprecia en los niños, realmente es que tienen pocas cosas mas en las que concentrarse, la mayoría de ellos no les importara para nada, quienes les estan mirando y si a alguno les interesa el observador será en todo caso para recibir la aprovación de este, y el modo de conseguir esa aprovación es desarrollando lo más fielmente posible lo que sus profesores le han enseñado. Diría (aun a riesgo de exagerar demasiado) que toda su existencia depende de hacerlo bien en ese momento, no existe nada más para ellos en ese instante, estan absortos. A medida que crecemos, por suerte o por desgracia, empiezan a pesar sobre nosotros las responsabilidades, las consecuencias de todos nuestros actos y aun más importante las divergencias de poder actuar de un modo distinto en cada situación, siempre que nosotros queramos.

    En segundo lugar, señalaria también en negrita “diseños configurados con sus maestros”. En la primera etapa de la vida, a priori el ser humano desconoce la individualidad, esta autoritarizado en casi todos sus ambitos, en casa con los padres y todovía más en el colegio con los profesores, una autoridad que NO ES CUESTIONADA salvo en raras ocasiones por el niño o la niña. Esta incuestionabilidad y esa imagen de casi un Dios que tienen los niños de sus primeros maestros, creo que refuerza en suma medida la colectividad de estos niños, con el profundo deseo de no quedar al margen, por que al margen de este grupo, no se les presentan más opciones de progreso. La cuestión parece que a medida que nos desarrollamos y maduramos podemos elegir, al margen de que grupo nos quedamos y a cual nos acercamos, decidiendo al mismo tiempo, en el lugar de quien nos a epetece ponernos y en el lugar de quien no, es decir decidimos el destino de nuestras emociones empaticas, capacidad esta, casi impercentible por otro lado, a tan tempranas edades. Aunque quien quiera ver una empatia más global o más “nacional” diria yo, y le interese este tema, podría “echar” un vistazo o informarse sobre CHINA, un ejemplo formidable de como el estado y las empresas consiguen, que las capacidades elogiadas, por el Sr.Punset, no se atrofien, sino que se refuerzen en los indiciduos de conforman todo el Estado Chino, que por un lado es de admirar, pero también de temer. Bueno no me extiendo más en este asunto, quien quiera ver copada su curiosidad lo emplazo a que lo vea o lo recuerde, desde luego no se va a defraudar.

    Con respecto al punto 3, no puedo estar más de acuerdoen todo, y el chiste es un poco malillo la verdad, jeje. Aqui va otro (también malillo):

    Un estudiante acude a un examen oral de la asignatura de Zoología. El profesor le entrega una pata de de pajaro y le dice: “El examen consta de una única pregunta. A la vista de esta extremidad, ha de decirme la familia, el género y la especie del animal, así como sus costumbres migratorias”. “Pero, ¿como le voy a decir todo eso a partir de una pata?”, protesta el alumno. Entonces el profesor sentencia: “Está usted suspendido, a ver digame su nombre y apellidos”. A lo que el alumno, tras quitarse el zapato y el calcetín le enseña el pie al profesor y le dice: “Adivinelo”. Y esta es la respuesta al examen: no sabemos decir el pájaro, pero el profesor es un buitre, y el alumno un pingüino o un pajaro bobo; vaya forma de meter la pata.

  42. DIOS DE LA GUERRA:

    Disculpen las numerosas faltas de ortografias…

  43. Antonio:

    Yo creo en la juventud, siempre y cuando haya sido bien preparada para la vida por sus mayores. Los padres tienen la obligación de dar a sus hijos una buena formación emocional, es decir , moral. Eso es fundamentalmente lo que está fallando. Y ¿ Por que falla ?. La contestación es lamentable. Puro egoísmo. Muchos padres , madres no están dispuestos a sacrificar su comodidad en beneficio de sus hijos. Les ponen la televisión para que no molesten, son tolerantes ante los disparates de sus hijos. (para no tener que molestarse en corregirlos). Esos padres quieren creer que tolerando lo que no se debe tolerar, están educando a sus hijos de manera moderna, o lo que sea que crean. El caso es que detrás de esa actitud lo que hay no es mas que comodidad, egoísmo, y creo que mucha ignorancia. Naturalmente esos muchachos en la adolescencia pueden fácilmente convertirse en gamberros o algo peor y cuando llegan a los veinte son uno absolutos déspotas e irresponsables tal y como dice LA ABUELA DE CAPERUCITA.
    Los colegios , escuelas de todo tipo. institutos etc. no están hechos para formar emocionalmente a nadie. Para eso está la familia. La escuela sirve para la formación intelectual que es otra cosa. El intelecto se desarrolla en una parte del cerebro, mientras que las emociones se desarrollan en otro lugar del mismo. Saludos Antonio

  44. Opaco:

    Buenas noches. Hace cuestión de un mes tuve la oportunidad de asistir a una de estas fiestas escolares y pasé un buen rato tanto con las actuaciones de los pequeños como observando sus interacciones y sus comportamientos en ese contexto social. Estoy totalmente de acuerdo respecto a su comentario sobre la comunidad educativa. Respecto a la pérdida de esos activos que menciona en el camino a la madurez, creo que podría deberse precisamente al propio proceso de maduración. Con el paso del tiempo la persona se va desarrollando y va perfilando la que será su personalidad futura. Dependiendo de las circunstancias en las que se desarrolle cada cual (preocupaciones, responsabilidades, roles sociales, experiencias, etc) terminarán primando unos valores u otros. Habrá gente que no pierda ese sentido del humor, esa empatía o esa capacidad de concentración, habrá quien pierda alguna de estas características y habrá quien las pierda todas. La socialización de estos niños en una sociedad occidental y a caballo entre el siglo XX y XXI les ha dotado de unos valores e instrumentos que les permiten la adaptación al entorno, permanecer en el mismo y ayudarle a cubrir sus necesidades. Con el paso de los años y la complejización que supone la vida adulta, se van adquiriendo nuevos activos y las circunstancias personales determinarán si se van acumulando todos estos valores (o activos) o se van sustituyendo por otros. Creo que esto podría extrapolarse (y al hacerlo podríamos verlo más claro) al plantearse: “¡Dios sabrá por qué se han perdido los activos que se tenían hace 200 años!”. Es la adaptación a nuevas y complejas situaciones lo que determinará que se sustituyan o no los activos de la infancia.
    Espero haber explicado mis ideas con claridad. Un saludo a tod@s.

  45. Asunción:

    Hola Eduard,qué excelente artículo.Me pregunto qué mecanismos desencadenan ese cambio.¿Porqué algunos adolescentes pierden por completo la sensatez de forma repentina?Mi hija tiene 13 años y se ha vuelto complatamente loca.Siempre ha sido una niña inteligente,razonable,buena persona,buena hija…Desde pequeña le gustaba dibujar,escribir “novelas”,construir ciudades con envases de alimentos,¡siempre estaba inventando algo nuevo!
    Era sobre todo muy aficcionada a la lectura y a los estudios,le fascinaba aprender cosas nuevas cada día.
    Y de repente,su cuerpo ha cambiado y ha dejado de ser una persona interesante.Su mente solo alberga una obsesión,SER LA MÁS POPULAR DEL COLEGIO.Lo más patético,es que el puesto recae en la muchachita cuyo aspecto pase menos desapercibida para los chicos,y no en la que reúna más cualidades o valores positivos.
    Su creatividad y su interés por los estudios están desapareciendo,no soporto su forma de ver la vida,echo de menos su inteligencia y capacidad para evaluar las consecuencias de sus actos.El cambio es tan drástico que no lo soporto,se ha transformado en un ser desconocido que me resulta ajeno por completo.
    Es inevitable que los adolescentes se empiecen a sentir atraídos por el otro sexo,pero si el colegio deja de cumplir su principal misión en la vida de estos inconscientes,y pasa a conertirse en un lugar donde cada día se encuentran y coquetean,pierde todo su sentido.Nunca hubo tanto fracaso escolar,ni tanta desorganización.Pobres profesores,cada día predicando en el desierto,ante la pasividad de un sistema que les impide ejercer su misión adecuadamente.Se les debe devolver de inmediato su autoridad y competencias.El exceso de libertad y la ausencia de disciplina,lejos de favorecer al adolescente,lo perjudican irreversiblemente.
    Y ajena a esta graves cuestiones,mi hijita loca ahora pretende hacerse ¡¡Un piercing en el ombligo!!

  46. AntonioMachine:

    Bravo Manu. Hacia muuuuucho tiempo que no estaba tan de acuerdo con alguien en algo. Que gran verdad lo de “la madurez se alcanza cuando uno se puede volver a comportar como un niño sin remordimientos ni vergüenzas”

    Un abrazo

  47. PMP:

    Personalmente me sumo a la idea compartida que tan maravillosamente ha expresado Manu. No hace falta añadir nada más. Mi incursión viene motivada por el comentario de Asunción, cuyas palabras desde mi punto de vista deberían cerrar las reflexiones tan acertadas aquí hechas por los sabios lectores del blog de Eduard -usted puso el marco, sus lectores el retrato-, para comenzar otra reflexión, señor Punset sobre cómo adolescentes y padres, pasada la infancia, de repente se miran y ninguno de ellos se reconoce. “¡¡La loca de mi hijita ahora quiere hacerse un piercing en el ombligo!!”, le dijo una vez una madre al señor Punset.

    Nota para Manu: Trasladaré literalmente su comentario a http://www.efectomasa.blogspot.com haciendo referencia a su autoría y procedencia.

    Gracias.

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.