En los anales de la pintura llamada naïf –tal vez por su proximidad a la manera de ser de los niños–, hay un cuadro del que fue, probablemente, su pintor más excelso, el haitiano Obin, titulado Pont-médisant sur la route de Millot. Un personaje montado a caballo atraviesa el puente, indiferente a lo que allí se cuece. Apoyado en la baranda de la izquierda, pero de pie, alguien mira al animal como si allí no se barruntara nada, mientras que, sentado en el lado opuesto, otro le habla a una moza de a pie a poca distancia. En el cauce del río, unas plantas verdes animan algo el escenario. Y nada más.
En el cuadro está todo lo imprescindible para montar un relato. Alguien que medita; otro que se desplaza a alguna parte; un tercero que le dice algo ininteligible a una joven en busca de compañía. El pintor oriundo del norte de Haití quiso decirnos “no hace falta más para liarla”, basta la fase del chismorreo y la maledicencia. Es una visión tranquila del mundo que nos rodea. No pasa casi nada. Nadie vitupera a nadie. Es lo que aparenta ocurrir cuando se ignora –no tenemos más remedio por nuestro tamaño– la truculencia del mundo microbiano. Somos demasiado grandes para percibirlo y demasiado pequeños para concebir la vida galáctica.
El Pont-médisant… representa más de un 90 por ciento de la realidad. Es la vida antes de que estallen en algunos lugares muy localizados el furor y la desvergüenza: como en Iraq, Afganistán o el Congreso de los Diputados. La casi totalidad de la existencia transcurre en un silencio amoroso: gente que se saca unos a otros los piojos mientras sonríen; ojos penetrantes que desde un banco de piedra miran al río bajar a la mar; conductores de trenes de cercanías que, cuando les dejan, disfrutan del paisaje que va desvelando la máquina; tímpanos apacibles de médicos escuchando los latidos de un corazón ansioso; los entramados emocionales idénticos de los niños y sus mascotas descubriendo el mundo todavía inexplorado; y el esplendor vegetal.
Es cierto, muy de vez en cuando estalla una guerra llamada “mundial” en un lugar muy localizado y se enzarzan a tiros los que estaban sentados en el puente contemplando cómo fluía el río. Es cierto que, en lugar de chismorreos amorosos, hay quien de pronto le grita al de enfrente que está violando el orden natural o el fabricado por ellos mismos. Súbitamente se congregan muchedumbres que parecían invisibles para aplaudir a uno de los dos bandos; rara vez superan el millón de personas de los seis mil millones que se han contabilizado hasta ahora. Pero la práctica totalidad de los medios escritos, visuales y digitales se concentra en el alboroto que están provocando esos cuatro gatos y lo amplifica al relatarlo.
La realidad, no obstante, sigue siendo de forma abrumadora lo que el pintor naïf Obin reflejaba en el cuadro Pont-médisant… Muy por encima y mucho más allá del griterío de unos cuantos, irrumpe y desborda todos los escenarios el descubrimiento de que el caballo siempre procura complacer al jinete; la constatación de que el burro es mucho más afectivo e inteligente de lo que esperábamos, pero que le gusta hacer burradas; la confirmación del universo colosal que está descubriendo con sus primeras palabras la pareja flotando en la orilla izquierda del río, y la contemplación del observador pensativo que con su curiosidad inicia en la otra orilla la transformación de la naturaleza y la revolución científica.
¿Tanto cuesta desenmascarar a los ruidosos pregoneros del insulto y del dolor? Se diría que su realidad es la única que existe, cuando representa una ínfima parte de la misma.




20 septiembre 2009 a las 10:46 am
¿Cuantas realidades existen?…
[c&p] Reflexión de Eduardo Punset: ¿Tanto cuesta desenmascarar a los ruidosos pregoneros del insulto y del dolor? Se diría que su realidad es la única que existe, cuando representa una ínfima parte de la misma….
20 septiembre 2009 a las 11:00 am
Me gusta el cuadro Choucoune, siempre pensé que el encanto del naïf es su lejanía de las vanguardias inteligentes, siendo así una pintura más para el corazón. Por otro lado, el virtuosismo intelectual en el arte casi siempre va en detrimento de la emoción. Duchamp sí, claro, abrió la puerta del nuevo arte, pero no me conmueve tanto como Chagall con sus escenas rurales de gallos, cabritas, y violinistas habitando la gran noche rusa. Gracias por los innumerables Redes y por estar en facebook. Un cordial saludo
20 septiembre 2009 a las 11:19 am
¡Qué elegante universo nos pintas, Eduard!
También el universo en su conjunto, está compuesto en su mayor parte de aparentemente anodino vacío. Y sin embargo, ¡cuánto tiempo hemos enfocado nuestra mirada en esos, diminutos en comparación, brillantes puntos de materia!
Podríamos decir lo mismo de muchas cosas: un aula de escuela, una comunidad de vecinos, una ciudad, un país, un gobierno… Nos centramos en la minoría alborotadora (para bien o para mal). Pero posiblemente porque ahí estamos de alguna manera todos, cuando estamos.
¿Cuántos somos como el escritor, aparentemente sentado con tranquilidad ante un papel o ante un teclado, pero haciendo vibrar batallas en cada letra? Y también el lector busca del escritor, no la silla en que se sienta, sino la energía con la que escribe.
Duración, cantidad, intensidad, timbre… variables del caos que rigen la música.
20 septiembre 2009 a las 12:17 pm
Puesto que en esta ocasión, a la pregunta ¿cuántas realidades existen?, se contesta por medio de interpretaciones simbólicas de diferentes cuadros, donde «está todo lo imprescindible para montar un relato»; persistiendo más abajo sobre «el furor y la desvergüenza; como en Irak, Afganistan…», &c. (como si la geopolítica y el control del petroleo, alguna vez, hubiera tenido que ver con la desvergüenza) (¿cómo podría el Sr. Punset entrevistar a científicos en EEUU, sino gracias a lo que él llama «desvergüenza»…?; ¿podría si tuviera que ir remando…?), para luego volver a teorías «armonistas» (…la existencia transcurre en un silencio amoroso…), cabe suponer, que no habrá inconveniente en contestar a la cuestión por medio de otros elementos en los que también «está todo lo imprescindible para montar un relato».
En la traducción, sin duda muy libre, de Isaías 26:04, en la llamada Biblia de Jerusalén, puede leerse: «Confiad en D”s por siempre jamás, porque en D”s tenéis una Roca eterna.»
Sin embargo, una traducción del texto, más rigurosa, lo que viene a decir es: «Confía en D”s por una eternidad de eternidades, porque con YH YHVH Él formó universos.» En plural. Por tanto, no puede haber sólo uno.
Esto está conforme con la primera palabra de la Escritura: «Beraeshit» («En el principio…»); puesto que otro modo de «montar el relato» vendría a ser «Bará shit»; es decir, «Creó seis». Con la permutación y transformación de estas seis letras Él formó universos; siendo las dos primeras una representación de la sabiduría y el entendimiento.
Las realidades de EEUU y Europa, por ejemplo, están a años luz (no digamos España); y ése es el motivo, probablemente, por el que el Sr. Punset tenga que ir allí para que los científicos le ilustren. Puede que por aquí también haya alguno; pero se sabe que allí hay más porque son más «desvergonzados».
20 septiembre 2009 a las 12:32 pm
Hola!
Realidad de verdad versus realidad psicologica, esta es mi opinion al respecto:
La palabra anal es muy propia para definir la historia. Solo hay 2 historias: la real – y la psicologica.
La Historia de verdad:
Es lo que esta ocurriendo de verdad, sin que previamete un noble intervenga en nuestro cerebro de niño. Por ejemplo: haciendo zoom in a la realidad diriamos: esta particula no esta descubierta, cuando lo este, sabremos sus particularidades. La realidad de verdad es, que haces un test por ejemplo de inteligencia a una persona real y sabes si
esta mas capacitada para ver la realidad, o si tiene suficientes conexiones neuronales que la conviertan en un ser mas valido para ver y reconocer las señales que recogen sus sentidos y desentraña su cerebro. Si hacemos un zoom out a la realidad de verdad se veria por ejemplo que, ahora mismo el mar no se mueve – cuando era niño con los amigos por el muelle las olas saltaban por encima del muro y de nuestras cabezas, ocurria todos los dias y montabamos en algarabia – los ultimos 5 años ni una sola ola ha saltado el muelle ¡ni siquiera una! (exceptuando 2 dias de tormenta). Esta es la realidad de verdad. ¿porque no la puede ver la gente? ¿porque les resulta incomodo que se la recuerdes? Porque viven en la realidad psicologica. Asimismo en la realidad de verdad, el futbol se ha convertido en una enfermedad que no interesa al sistema medico actual.
Historia psicologica:
El Zoom in para la realidad psicologica varia constantemente porque depende enteramente de la voluntad de los nobles que las dictan. Si los nobles quiere que lo mas importante sea la ex novia de un torero, sus hipnotizados subditos irreales sólo tendran espacio y tiempo para dicha ex. Si existiera Zoom para la pseudo realidad seria algo como, en palabras de los nobles claro: esta particula no esta descubierta, pero yo tengo una cualidad que ni tu ni tus hijos comprendereis nunca y por tanto no hace falta que estudies sus particularidades, porque nosotros estamos en conexion con algo superior y te vvoy a dar a ti y a tu descendencia la informacion que necesites a cambio de comida y en casi todos los casos la comida al final se traduce a sangre.
Zoom out de la realidad psicologica (si se pudiese hacer): Si se hiciera un test de inteligencia a este tipo de lideres sicologicos, los resultados no sobrepasarian a los que obtendrias de una almeja. Sus explicaciones se reducen siempre a que el ser humano es malvado, y la naturaleza esclava del hombre por lo que el mar, si esta cansado que se joda, porque esta al servicio del hombre – y ademas esa cuestion de que el mar no se mueve no es importante – seguido por un periodo convulsivo de estertores:”¡habrase visto, a mi, ¡me que me va tan bien! esa cuestion es insulsa es mejor que no sigas hablando asi – etc…” o sea la irrealidad de los dictadores, transmitida al pueblo al igual que los virus transmiten la gripe, pero ¿hay alguien que se de cuenta de que un partido de futbol da fiebre? ¿hay alguien que le interese este detalle?
LA HISTORIA REAL de la pintura naif y otras
- Pintura Naif: Naturaleza para su pared
- Pared: Dinero para el arquitecto
- Arquitecto: Dinero para el constructor, miseria pal obrero
- Lienzo: Arbol muerto
- Marco: Arbol muerto
- Pintura:Vegetacion muerta
- Imprenta: Origen de la realidad psicologica, funciona con energia, agua etc…
- Energia: Lo que nos falta cada vez mas para movernos (al mar tambien)
- Agua: De lo que estamos hechos y que hoy en dia se mueve poco
- Constructor: Controlador de imprentas desde Gutemberg
¿Hay alguien que de mas? ¿MAS ABSURDO TODAVIA?
20 septiembre 2009 a las 12:49 pm
Yo no entiendo mucho de arte; pero cuando 2 van a caballo y 5 tienen que ir a pie, la realidad que transmiten es que siempre habrá quienes vayan a caballo y quienes vayan a pie.
20 septiembre 2009 a las 1:13 pm
[...] This post was mentioned on Twitter by Senior Manager and Ricardo Tavío. Ricardo Tavío said: Sublime artículo, como siempre, del gran Punset para rematar el fin de semana, después del Salome de Strauss anoche http://bit.ly/3GBqA [...]
20 septiembre 2009 a las 2:18 pm
“Open your mind!” me decía un profesor de sonido que tuve….
A veces las cosas son más sencillas de lo que parecen…. y a veces de las pequeñas cosas de la vida uno puede sacar todo el “jugo” que quiera según su predisposición.
20 septiembre 2009 a las 4:55 pm
Lo que es visto dede uno siempre lleva también lo que ponemos al mirar.
Alegría por la gratifiicación de tener esa bella imagen o paisaje delante.
Se despiertan los sentidos y todo puede ser segun el momento del alma;
rechazo al color o contrariamente atracción frente a la armonía que relaja y gusta.
¡Cuanto nos dicen las formas y la expresión!…y que poco rato nos paramos en algunas.
Lo naïf suele envolvernos en colorido alegre y muchos detalles, demasiado inocente cuando ya hemos crecido conociendo la vida.
El arte y la pintura anuncian, predicen, por ello Picasso nos adelanto lo que venia, un periodo largo de deformación y ambiguedad reflejado en su abstracto, ruptura de formas y rasgos rompiendo. Pero ya pasó (aunque tiene su espacio importante en muchos), pero yo prefiero el dibujo que define, lo real me conmueve, refleja mejor lo humano, me quedo con todo.
Y para no perderme el presente, miro y veo ese azul del Otoño con su significado de estación: cambio. Me viene la imagen de esas personas de pelo blanco, canosas con dulzura en su rostro y sonrisa de quien posee serenidad. No hay prisa ya han echo mucho y ahora disfrutan de saber lo que saben. Emanan disponibilidad y ya no les queda agresividad, la dejaron con la ambición colmada, con los retos logrados, ahora viven con el amor que dieron y el que les dan, son felices porque solo llevan lo justo, lo necesario.
20 septiembre 2009 a las 6:43 pm
Sr. punset;
antes que nada, deseo felicitarle por el artículo; tan lleno de matices los cuales, se rumorea, son los portadores de la más tangible realidad.
Mi comentario, probablemente parta de un pensamiento romantico e idílico, pero a veces me cuesta separar los sueños de la ciencia. Siempre he pensado que existen muchos tipos de realidades, más de las que podemos llegar a imaginar, mas de, como bien dice usted, las que podemos llegar a medir o percibir desde nuestro tamaño, nuestra escala.
Todo ser vivo a pesar de sus similitudes genéticas, de especie, entorno o cultura, capta o interpreta su propia realidad. Esto origina una sucesión de conjuntos, de realidades que se funden unas con otras, que interactuan entre si dando origen a su vez a realidades mas grandes y ricas.
Despues de haber leido su escrito, y contemplar la pintura de Obin, podia ver muchas realidades dentro de un mismo contexto, una realidad llena de ramificaciones. Todas ellas aglutinadas, gracias a los pigmentos del oleo incrustrados en la madera.
20 septiembre 2009 a las 7:30 pm
Se ven muy frescos de colorido y se hacen simpáticos estos cuadros. Agradables y transmiten felicidad.
20 septiembre 2009 a las 7:39 pm
Cualquiera puede sentarse encima de un avispero
La percepción de la “realidad” que tenemos cada uno, quizá esta limitada por los algoritmos cerebrales, como diría Pinker (nuestra capacidad de responder a la percepción de la realidad de forma particular); la educación recibida -¿Dónde está la actitud crítica ante el aprendizaje-, nuestra predisposición -anteriores experiencias- y el entorno concreto de ese momento.
Bueno, esto de una vivencia directa.
Pero… ¿Cuántas percepciones tenemos, fruto de informaciones interesadas, para el informador, claro? Un ejemplo claro de esto es cuando te llaman del banco para aconsejarte como invertir el saldo de tu cuenta corriente, en un depósito, antes de que se te ocurra llevártelo a otra entidad. Eso sí, lo hacen mirando tu interés.¿Cuántas decisiones tomamos basadas en previsiones sobre un futuro que no existe y, probablemente nunca existirá tal y como lo hemos imaginado. Es curioso pero los divorciados, cuando se emparejan, en la mayoría de los casos, lo hacen con personas de características similares a su anterior pareja. Se me ocurre un proverbio chino que dice algo así como: “Cualquiera puede sentarse encima de un avispero, pero solo el tonto se quedará sentado”.
La propaganda electoral tiene, para la mayoría de los que ejercen su derecho al voto, una buena pizca de lo expuesto anteriormente. Elegir a quién no conocemos ¡Qué barbaridad!
Ciertamente hay que ilusionarse,… ¡pero no tanto!
¡Buen viaje, Eduard!
20 septiembre 2009 a las 9:26 pm
Sr. Punset, en nuestro modesto “laboratorio” en las comarcas catalanas, hemos descubierto, entre otras cosas, eso que G. Withesides llama “autoensamblaje” en su último programa de Redes. En este momento sabemos lo fundamental de por qué sucedió la primera agrupación de moléculas y cual es su función, es decir, el por qué y para qué.
Nuestro sistema de investigación es lo contrario de ” Comprender lo pequeño nos debe llevar a comprender lo grande” Durante más de 25 años nos hemos preguntado ¿que hace el universo? porque es evidente que nos movemos en una dirección. Un buen día, después de muchas hipótesis, logramos despejar esa equis y responder a la pregunta que , por fin, está relacionada con la realidad que percibimos.
El sistema es muy simple: nosotros los humanos nunca hemos visto un universo y por tanto no sabemos qué es como conjunto y por añadidura desconocemos qué son los detalles. Al descubrir qué es el conjunto, necesariamente los detalles deben tener relación con el conjunto. Es eso lo que hemos descubierto, que los detalles, la realidad que percibimos, coincide con lo que hace el universo.
Si ponemos un ejemplo de pagés o labrador diríamos que al descubrir que la finalidad el universo es producir una patata de una tonelada, descubrimos que todo lo existente está relacionado con producir esa patata.
La nueva ciencia es tocar el hecho que está ocurriendo y abandonar las hipótesis y las creencias que sólo sirven para aproximarse a algo. La nueva ciencia es para todos porque es empezar a tocar los hechos que están ocurriendo sin necesidad de llenarse previamente de información.
Un hecho no necesita información adicional, sólo hay que percibirlo.
Nos gustaría que conociera nuestro trabajo. Un saludo
21 septiembre 2009 a las 7:36 am
Es una pena pero casi todo el mundo que me rodea admira y quiere ser ruidoso pregonero,
Os habeis fijado la tranquilidad que transmiten los personajes de los cuadros de Obin.
La realidad de los ruidosos es la que vemos todos los dias en televisión, periódicos… nos lo inyectan el ratito que los trabajadores tenemos al volver de trabajar.
Pienso en un mundo donde nosotros vivieramos rodeados de paisajes tan bonitos como los de los cuadros naif, y charlaramos con nuestros amigos con esa paz, imagino conversaciones largas, resultados de investigaciones a largo plazo nos interesarían como lo son las científicas….POLÍTICOS ECHAROS A TEMBLAR!!!!!!!!!!!!!!!!!!
21 septiembre 2009 a las 9:33 am
¿Cuantas realidades existen?, a esta pregunta podiamos responder: solo una, la que se busca y se ve en tres dimensiones.
De repente me ha venido el pensamiento anterior, basándome y teniendo en cuenta lo que me produjo en su día una información. Recuerdo como hace poco, en la televisión, hablaban de un pintor oriental, que está calando con fuerza, no recuerdo su nombre, pero que ya está siendo famoso por ser pionero en su estilo, moviendo sus pinceles con tridimensión en las figuras y paisajes; pinta bonito dando forma a todo.
Entramos en otra época, hasta los dibujos animados van a ser así, y es que como os decía el arte se adelanta a lo que será y gracias a esto, nuestros niños volveran a crecer siendo más realistas.
Nos han invadido los ideales abstractos, utópicos, porque eso pintaban los genios últimos, y su trabajo lo han metido en el marketing economico y terminan dirigiendo también el mercado; la imagen a la que se le dá un valor dirigido, despierta, y de tanto hablar o propagar con el tiempo termina siendo parte de la cultura, con intención oscura de ganar dinero, consiguiendo un valor anunlándo otros. Pero lo bello si es bello se expone y se disfruta y con el tiempo pasa a ser bien para la humanidad, moviendo la economia necesria para de su conservación. Pasando seguramente a ser puatrimonio del pais al que se ha donado, hecho que recibe lo que pide un buen cuadro y pintor famoso, GLORIA y exito pudiendo trasmitir y estar disponible para apreciarse.
Así que la ciencia llegará también a dejar de ir en solitario, buscará lo tridimensional (se está haciendo en la observación del Sol usando esa tecnica) pero lo tiene que hacer también en la relación con todo, incluyendo
ese vacío que no es vacío sino intangible al momento, pero moviendo fuerza, donde la experiencia de algunos o los signos del tiempo, hacen historia. La Astrologia no es querida por los Astrónomos y es necesaria para ellos, pero claro la culpa la tienen los mismos Astrólogos (esos tan importantes) que buscando vivir de ello han querido pasarla a un interés de reconocerla como ciencia, como el motivo más importante, perdiendo el tiempo un poco, y dejando de utilizarla como intuición y sabiduria que demuestra, exigiendo a quien la usa madurez y tiempo de observación, porque uno se puede adelantar con los signos si es capaz de interpretar el mapa bien, como hacian los antiguos orientando y fundidos con los Astrónomos, con los datos básicos, apreciando el conjunto. Eran personas trabajadas y preparadas para la interpretación de lo que pasá y puede ocurrir según movamos las fuerzas que nos influyen por ser parte de la naturaleza y su contenido.
Hay artes que no son para especular, están para empujar y sumar, su prestigio mayor es pertenecer a muy pocos en su buen uso, porque piden desarrollar un don, al que todos tenemos acceso pero que no todo el mundo esta disponible a recibir, porque hay que dejar la materia y arriesgar en el vacío, con el riesgo de no recibir nada a cambio de los de al lado, pero si mucho de la sabiduria del universo.
21 septiembre 2009 a las 11:37 am
Es cierto, por suerte la vida de la mayor parte de la gente transcurre plácidamente, como la mía, lejos de violencias y guerras. Qué bueno que no seamos noticia. Por desgracia, muchas vidas se extinguen a diario en silencio, sin hacer ruido, sin importar demasiado a nadie… Estos días la ONU advierte que ya hay 1.000 millones de hambrient@s en el mundo. ¡Ah…!
21 septiembre 2009 a las 2:26 pm
No debería, pero sí que cuesta mucho. De hecho muchas veces ha costado hasta la vida. Para cambiar su realidad, sólo tendríamos que hacer irrumpir en esa escena pictórica al evolucionado adalid embaucador, ese que mientras te desangras te asegura una y otra vez que no pasa nada, hasta que estás tan flojo que te rapiña y abandona en la orilla, guiñándote el ojo.
Pero como, en mi opinión, el insulto y el dolor tienen ambos la facultad para, sin más, desenmascararse completamente por si mismos, estoy seguro que con el tiempo, algún día, seremos tan inteligentes como para evitar que la desfachatez iracunda, con sus engaños y mentiras, nos seduzca, corrompa y dirija.
Saludos muchos.
21 septiembre 2009 a las 5:19 pm
Respuesta para (En mi burbuja)
En este blog se intenta entender la vida, madurar unos con otros, creo que estamos dando un paso usando la buena voluntad. Los problemas del mundo se mejorarán con el cambio del ser humano hacia una integración ajustando la realidad, hoy nos toca solucionar lo de cerca, en nuestro entorno, desde él incluyendo valores preparamos con los que nos siguen un futuro mejor.
Los ciclos los hemos creado antes y de repente no podemos hacer desaparecer lo inevitable. Despertar desde otros angulos evitará esos males.
Existen muchos más desajustes, a lo mejor vivir tan en paz, nos ha llevado a no saber ser valientes, siendo testimonio. El interés hacia los otros nos obliga a exigirnos nuevos niveles de conciencia, y ahí hay paz y lucha continua, siguiendo y buscando el equilibrio en todo.
21 septiembre 2009 a las 6:43 pm
Haiti, sí. Haiti es el mejor país para hablar de la ingenuidad, de lo naif, es el país más pobre, con diferencia, de toda América. ¿Será ese cobijo en la sencillez una salida a una situación infrahumana, o es una mirada, bucólica y distante, desde el sofá de casa de un país que, pese a la crisis, nada en la abundancia de todo, y sobre todo, y esto es lo mas indigno, de conocimientos sobre una realidad injusta que prefiere no ver, o prefiere el no sabe/no contesta, mientras no me toque, porque me importuna?
Es sorprendente la facilidad que tenemos para imaginar, para interpretar y recrear la realidad a nuestro gusto. Siempre me ha fascinado, y de antemano ya me autoinculpo como opinión no respetable porque soy lego en arte, la manera en que se interpreta lo que el pintor quiso decirnos (si lo quiso, me pregunto yo) con esos colores y trazos gruesos (es un decir, ya he comentado mi poca pericia en la cuestión) que hacen los especialistas y críticos en arte.
Y todo esto viene a cuento, porque vuelvo a oír el runruneo de los cantos de sirena, de las fábulas del bosque, en definitiva de la loa de la felicidad perdida en la arcadia de la cándida niñez. ¡Qué lastima que tenga que ser este estadio de la vida el que citemos como el más feliz del mundo! Y seguramente sea totalmente cierta la afirmación, pero mi pregunta es ¿por qué? ¿qué estamos haciendo tan mal para que el mundo sea tan hostil y cruel que prefiramos vivir en la ingenuidad del niño que no sabe y solo vive experimentado por primera vez, que en la plenitud del hombre que dirige sus pasos?. Quizás la felicidad consista en vivir engañados, sin pensar, nos da miedo nuestra libertad, y la realidad de la existencia nos asusta, nos rendimos, y no se sí los reptiles lo hacen, pero metemos como avestruces la cabeza bajo el ala, para no ver nada, ni intentar entender nada, es muy complicado, uf! déjalo, dándonos por vencidos sin empezar a buscar un horizonte nuevo.
Hace menos de 150 años, Pasteur, descubrió los microbios y demostró que la mayoría de las enfermedades (infecciosas) se debían a ellos. Hace algo más de 450 años, Copernico, descubrió que el cielo es un mundo de estrellas, y de planetas en movimiento, donde la Tierra ocupa un lugar sin más, dando vueltas al Sol.
Porque somos lo suficiente, grandes o pequeños es relativo, como para ver la realidad de los microbios y la realidad de las estrellas, incluso podemos interactuar con ellas, seguiremos avanzando, abriendo caminos, quizás a ninguna parte, pero eso no lo sabemos; estar quieto, sin buscar, seguro que no lleva a ningún lugar, y esto sí lo sabemos.
Con afecto.
22 septiembre 2009 a las 12:03 am
Una vez más das en el clavo.
Me gusta la analogía con el mundo microbiano porque creo que en eso se basa todo.
Si observamos nuestro cuerpo célula a célula, no son más que un montón de transeuntes, casuales, observadores del cauce del río y conversantes espontáneos. Por supuesto, en un orden mayor cada uno desempeña su función, pero cada celula, cada microbio, cada ser vivo, procura simplemente vivir en “armonía” y no hacerse notar demasiado.
Por contra, cuando alguno de nuestras células se corrompe, se enferma o se comporta “como no debiera” todo gira en torno a esa variación. Con toda seguridad somos un ser con más de 6.000.000.000 de células, pero un millón, y medio también, de ellas, pueden suponer un problema lo suficiente importante.
La sociedad mira a los alborotadores porque son la rareza dentro de la masa. Por supuesto que existen unos intereses políticos y económicos en hacernos mirar en ciertas direcciones según cuál sea el momento, pero también es cierto que, de forma natural también lo haríamos.
Personalmente, hace poco llegué a una conclusión.
Se trata de algo totalmente obvio y es que estamos “programados” para que nuestras insignificancias y ridiculeces nos parezcan tremendamente importantes. Para que nuestros pequeños problemas y nuestras cotidianeidades sean lo más grande en lo que podemos pensar y dentro de esto, para que estemos siempre observando a aquellos que disfrutan de la atención de otros.
Estamos programados así, porque si llegásemos a entender que nuestra vida no es más importante que la de cualquiera de los miles de células que perdemos al rascarnos la oreja, muy posiblemente nos volveríamos locos o simplemente nos dejaríamos morir.
Por suerte, sólo somos capaces de ver en esa distancia y comprender la proporción del universo en ciertos momentos (y no todos llegan a verlo alguna vez), pero cuando lo vemos, de repente nos damos cuenta de que en nuestra vida, es mucho más importante mirar el río que hacer la guerra.
22 septiembre 2009 a las 6:34 am
Sr Punset: Estoy leyendo a uno de sus científicos que entrevista, Rodney A. Brooks, que dice ” En mi opinión acerca de lo que significa la conciencia, nos hallamos en un estadio por completo precientífico”. Creo que es una frase importante porque precisamente la conciencia es la capacidad del observador de comprender lo que observa. Si no comprendemos qué es el cerebro y la conciencia somos máquinas de especular sobre la realidad que percibimos.
Comprender es percibir algo de forma completa y eso no ocurre cuando la conciencia no es completa. Un niño no ve secuencias completas y por eso no comprende más que trozos de realidad. Un humano adulto de nuestra especie tampoco ve secuencias completas de la realidad porque su conciencia es aún incompleta a pesar de ser adulto. La explicación es que no puede ser completo un adulto humano si el modelo de especie aún no lo es.
Tenemos un nivel de conciencia diferente a hace dos mil años. e incluso mucho más cerca en el tiempo. Eso quiere decir que crecemos en conciencia como especie, igual que un niño se va acercando a etapas de más conciencia. Pero cuanto más conciencia tenemos, más nos damos cuenta que nos falta comprender el entorno y, por tanto, más reaccionamos creando creencias sobre la realidad que percibimos.
Mientras la ciencia no descubra qué es la conciencia, todas las ramas de biología, fisica, antropología, psicología, etc. son más especulación que otra cosa. Igualmente para las creencias religiosas, si no experimentamos qué es la conciencia realmente todo se queda en palabras, ruidos vocales sin sentido o referencia a algo real, aunque sirvan para dar esperanza.
El próximo impacto que recibirá la ciencia es que si no comprende los dos extremos entre los cuales sucede la realidad, todo es pura especulación . Cuando científicos de renombre manifiestan que todo lo explica la teoría de la evolución, están aceptando como real un trozo de una secuencia completa que no ven. Sin ir más lejos el asunto de la conciencia.
Es un hecho que el cerebro de nuestra especie evoluciona en el tiempo, por tanto quiere decir que la etapa de hoy es más completa que la del pasado. Por esta razón lo que pensamos hoy a nivel científico o ideológico sobre la realidad se desplomará en la siguiente etapa. Saludos
22 septiembre 2009 a las 8:22 am
Es importante lo que el Sr. Punset comenta y dice:
“Somos demasiado grandes para percibir y demasiado pequeños para concebir”.
Esto parte del ejercicio de la mente y lo que puede hacer con su función: DEFORMAR para no poner conciencia.
Hay una razón clara que nos lleva a romper con esa armonía que se refleja en el mundo microbiano por inclinación primera, la tendencia que tiene la inteligencia a “separar” para vencer a la naturaleza en su conjunto, por no creer que hay algo más importante fuera de uno mismo y lo que le ofrece su inteligecia personal, por querer y necesitar alimento para argumentar, discutir, proyectar; en realidad la mente vive sólo de la división, porque si se rindiera al proposito de buscar armonia y felicidad, siempre tendria que ir a UNIR, que no es lo mismo que reposar y perdería poderio.
Nos dotaron con inteligencia y ello nos aportó sufrimiento.
Desaprender lo llevaría yo más lejos o quizá lo hacia así de fácil: no hagamos de la mente un dios, porque su soberbia nos hiere.
El hombre completo se entrega pudiendo vincularse, porque su inteligencia bien usada le dice que en la unión está la fuerza.
Ser rebelde es tener miedo, o venganzas incoscientes. No hay que rendirse, ni rebelarse, ni resistirse, hay que ACEPTAR la realidad y formar parte de ella, nuestra suerte está en vivir creando vida, lo contrario sabemos que es destruir, de esto último viene lo que luego no nos gusta. La entrega al momento, nos hace ser integros.
Hagámoslo en unidad y la felicidad volverá a ser nuestra esperanza.
Y sigamos exponiendo mientras el nuevo ciclo se acerca.
22 septiembre 2009 a las 5:01 pm
Buenas tardes.
Para no dejarte llevar por el ruido, deberiamos aprender a ver las cosas con distancia y con calma. El tiempo y el espacio nos hace ver a los gritones lo realmente miserables que suelen ser y desgraciadamente nos damos cuenta cuando ya no tiene solución y las guerras se han producido.
Gracias por su intento de hacernos ver algo mas, que solo lo cercano y ruidoso.
un saludo
22 septiembre 2009 a las 11:12 pm
A título de pensamiento paralelo
Nos comenta Don Eduard nuestra incapacidad de apreciar la truculencia del mundo microbiano y la misma imposibilidad de concebir la dimensión galáctica. Somos conscientes de las diferencias de tamaño entre las cosas y seres existentes. Nos parecen tan diversos como sea posible imaginar.
Sin embargo, si dibujamos una gráfica, en la que en el eje de abscisas dispongamos el tamaño de las cosas en una escala logarítmica, y en el eje de ordenadas disponemos el logaritmo de la masa de esas mismas cosas, sucede algo sorprendente.
Todas las cosas y seres existentes, desde la más pequeña de las partículas subatómicas conocidas hasta la mayor de las galaxias, incluyéndonos a nosotros mismos, se disponen en una banda que discurre desde el lado inferior izquierdo al superior derecho. Fuera de esa banda, no hay nada. Nada conocido, nada existente.
Hay otro dato relevante de esta gráfica. Nosotros, los seres humanos, nos encontramos aproximadamente en medio de dicha banda, dispuestos a medio camino entre lo más grande y lo más pequeño.
En realidad tal cosa no es ningún misterio. Los objetos, sean seres vivos o no, se disponen próximos a lo que denominamos línea de densidad constante, que se corresponde con la densidad atómica. Solo las galaxias y estructuras similares se alejan algo de esa línea, pues tienen en su interior grandes áreas de vacío que hacen disminuir su densidad. Dicha línea marca los lugares en los que es posible el equilibrio entre diferentes fuerzas que se oponen entre sí.
A diferencia de lo anterior, pese a que la mayoría de los seres humanos en actitudes y pensamientos, también se ajustan a una banda similar, se dan casos alejados de la misma, casos disruptivos en los que el equilibrio entre “fuerzas” resulta imposible, y que arrastran en su desmán a los pacíficos seres de la banda de, en este caso, decencia constante.
Otra forma de verlo.
Saludos.
23 septiembre 2009 a las 7:43 am
Poner conciencia es poner PRESENCIA donde el pensamiento se mueve.
Desde fuera de la rueda, o noria, estando a la vez dentro como seres humanos, podemos apreciar bien lo que hacemos y ocurre.
Sin esa inclinación emocional, con el vacío que nos dá no poner miedo, ni inseguridad en lo que vemos nos acercamos a la realidad de lo que es y hacemos y hacen otros. Desde ahí, sólo observamos apreciando nuestros excesos o carencias o las del mundo, ello recibido sin juzgar duramente ni compadecernos, nos lleva a tomar responsabilidad sin drama. Y desde fuera pero hacia dentro, uno aprende por si mismo a valorar y usar sus propios valores con otros, porque descubre que el código lleva medida, y que esta libera más que obliga, porque la acción fluye constructivamente.
Respecto a la ciencia y la relación con la conciencia, me paro en el significado de investigar, el diccionario dice: hacer diligencias para descubrir.
Para descubrir hay que cavar, levantar, ahondar, profundizar, es decir, ir haciendo hueco. En el hueco puede entrar lo nuevo, aparecer lo que no tenía espacio. Por ello, investigar, indagar. averiguar, recoger datos simplemente, es una manera incompleta, tendrían los Físicos o Cientificos que salirse también de la rueda, poniendo flexibilidad, y desde fuera mirar y observar incluyendo el COMPORTAMIENTO que tienen todas las cosas y los seres. La vida rota, profundizando descubrimos y avanzamos.
Estoy contenta de saber que todo se mueve igual.
23 septiembre 2009 a las 8:17 am
“Somos demasiado grandes para percibir y demasiado pequeños para concebir”.
Sr. Punset: La tierra es lo que es y está situada justo en el lugar que hace posible su existencia, igual que el sol. No ocurre nada que no deba ocurrir, porque la lógica universo es la combinación de todas las cosas existentes y su función.
Tenemos el tamaño físico y mental adecuado para ejercer nuestra función como piezas universo. Hay muchos modelos de cerebro en las especies. La mayoría son “cerebros cerrados” porque su desarrollo acabó y existen con muy pocas variaciones en el tiempo. Esta es la razón por la cual no observamos grandes cambios en la conducta de las demás especies.
Los humanos somos los únicos que aún tenemos “cerebro abierto” porque aún está en construcción y por eso observamos cambios de conducta notables en el tiempo.
Lo que piensa un “cerebro abierto” de si mismo es totalmente provisional e inexacto porque mientras no es completo no percibe nada completo. La realidad es como una obra única de teatro donde las especies son observadores y actores, pero sólo una especie es también espectador. Un espectador es el que tiene posibilidades de comprender la obra completa.
La obra (realidad) que vivimos no la entendemos porque es para “mayores” y la comprenderemos cuando la especie “espectador” madure en el tiempo. El problema no es el espectador ni la realidad sino el desfase provisional que hay entre ambos para que ocurra la comprensión. Saludos
23 septiembre 2009 a las 8:27 am
Desde casi el otro lado del mundo lo felicito Eduardo por su incansable búsqueda del conocimiento y su generosidad en compartirla.
En cuanto al planteo de descubrir cuantas realidades existen, tanteo un pensamiento sobre uno de Aristóteles: si la única verdad es la realidad, vivimos rodeados de mentiras cuyo fin primario es nuestra subsistencia.
Saludos desde argentina.
23 septiembre 2009 a las 10:58 am
No se porque pero el articulo me ha recordado este cuento :
“Diógenes, el místico griego se encontró con Alejandro Magno cuando este se dirigía a la India.
Era una mañana de invierno, soplaba el viento y Diógenes descansaba a la orilla de un río, sobre la arena, tomando el sol desnudo.
Era un hombre hermoso.
Cuando el alma es hermosa, surge una belleza que no es de este mundo..
Alejandro no podía creer la belleza y gracia de aquel hombre y le dijo:
-Señor -jamás había llamado “Señor” a nadie en su vida-, señor me ha impresionado enormemente su persona, además he oído hablar de su gran sabiduría.
Me gustaría hacer algo por usted, ¿Qué podría hacer yo por usted?
Muévete un poco hacia un lado, pues me estás tapando el sol, esto es todo, no necesito nada más -dijo Diógenes.
-Si tengo una nueva oportunidad de volver a la tierra, le pediré a Dios que me convierta en Alejandro de nuevo y si esto no es posible, que me convierta en Diógenes.
Diógenes se rió y dijo:
-¿Quién te impide serlo ahora mismo? ¿Adónde vas? Durante meses he visto pasar ejércitos, ¿a dónde van? ¿Para qué?.
-Voy a la India a conquistar el mundo entero -dijo Alejandro.
-¿Y después que vas a hacer? -preguntó Diógenes.
-Después voy a descansar.
-Estás loco.
Yo estoy descansando ahora.
No he conquistado el mundo y no veo que necesidad hay de hacerlo.
Si al final quieres descansar, ¿por qué no lo haces ahora? Y te digo más si no descansas ahora nunca lo harás.
Morirás.
Todo el mundo se muere en el camino, en medio del viaje.
Alejandro se lo agradeció y le dijo que le recordaría, pero que ahora no podía detenerse.
Alejandro cumplió su destino de conquistador pero no le dio tiempo de descansar antes de morir. “
23 septiembre 2009 a las 12:35 pm
Pues fijese en Berlusconi, que ha pesar de toda la infamia que le rodea hace tiempo desde que su mujer lo denunciara, aprovechándose de su posición para captar mujeres a través de sus cadenas de televisión, y con buenas relaciones en todos los ámbitos, todavía sigue gobernando, y Zapatero va y le da la mano. Nos gobiernan políticos que se ampara en las an una supuesta moralidad para hacer el mal a su antojo. Bush: creyente, defensor de la vida, en contra de las células madre porque cree que es quitar una vida, en contra del aborto… representa a asesinos de masas, manda la guerra y mata niños, mujeres, deja sin hospitales, sin comida, que más barbaridades. Los demás jefes de estado conscientes lo consiente. Aqui en españa, no hay para menos
23 septiembre 2009 a las 12:48 pm
“Los problemas del mundo se mejorarán con el cambio del ser humano”, ojalá tengas razón. Los ilustrados pensaban lo mismo y no creo que estuvieran contentos, si levantaran la cabeza, con el panorama actual de guerras, hambre y devastación medioambiental. Claro que mejoramos, claro que la mayor parte de la gente contribuye positivamente al progreso, pero hay problemas demasiado enormes como para no desesperarse… “Sé tu el cambio que quieres ver el mundo”, dijo Gandhi. Yo me lo aplico y trato de ser más pacífico, ecológico y solidario. Yo y tant@s otr@s… Pero, ¿no somos motas de polvo en un desierto inmenso? ¡Menudo tema!
23 septiembre 2009 a las 4:48 pm
Cada persona es un mundo, es cierto que al fin y al cobo todos pertenecemos a esa linea mas cerca o mas lejana de sentimiento personal, de aceptar el bien o aceptar el mal, cada uno en su vida se acepta su forma de ser convenciendose de cualquier punto de vista como bueno y justifican cualquier forma de actuar para no autodestruirse, pero todos tenemos un yo que cada dia se nos deja ver y poco a poco nos hace cambiar para bien y empezamos a no justicarnos lo injustificable, en ese momento empezamos a crecer como persona.
La distancia es buena para comprender a los demás, pero a nosotros mismos lo que necesitamos es oirnos por dentro sin decorados que nos falseen la realidad.
un saludo
23 septiembre 2009 a las 11:35 pm
Lanza usted, Sr Punset, la pregunta de ¿cuantas realidades existen? tras hacer una reflexión, apoyándose en la pintura naif que nos muestra( curiosa similitud, al basar su análisis en la pintura, refleja los actos de tarotistas, quiromantes, adivinos de las triadas del I Ching, ElotroCarlos con sus cultas y muy atinadas lecturas bíblicas, o yo mismo al sugerir mis, sin duda, mas desacertadas imágenes; cuando las utilizamos para hacer otro tanto: aventurar una impresión de la realidad que enfrentamos).
Lo digo, naturalmente, sin creer necesario marcar las diferencias entre los casos (no muy distintos de algunas formas del pensamiento poético) que acercarían las posiciones, en apariencia contrapuestas, entre lo que denominamos, alguna vez, pensamiento científico y mágico. Y cuyo análisis está aun abierto, y pendiente. Puede que ahora sea buen momento para abrirlo, o al menos, no peor que otro, pues su pregunta lo sugiere.
Que ¿cuantas realidades existen? D. Eduard. Pues tantas como interpretes seamos, porque la realidad es “objetivamente” una percepción del individuo, y no existe sin él. Solemos “de siempre” llamar realidad a la abstracción de percepciones individuales, de quienes “percibimos que poseen” sentidos gemelos. Por eso nos parece “evidente” que todos vemos una sola realidad. Y negarlo lo consideramos cuestión de “filosofía”, en su acepción mas andrajosa. Pero, como bien saben los “ilusionistas”, que viven de la diferencia entre lo que vemos y lo que creemos ver, no es así.
Lo percibido no es lo real, sino lo percibido. Y varía según quien lo observe y el mapa mental que posea sobre ello, lo que sepa. En realidad, todos vemos en en nuestro personal mapa mental. Creo que concordamos en admitir que una sardina no percibe la misma realidad que un humano. Y lo que percibimos del “mundo exterior” está en función de nuestros intereses, necesidades, o cultura. Como el lenguaje. Tanto colectiva como individualmente. Lo que no parece baladí, pues, significa que, en realidad, ninguno de nosotros vemos lo mismo. Ninguno.
Si me permite la metáfora, percibiente y percibido forman un ciclo, como el de Krebs, si se quiere. La vida se alimenta de sí, el excremento de uno debe ser el alimento de otro, cuyo excremento debe ser, de nuevo, la comida de quien le continúe. Así nacemos, morimos y renacemos las “entidades vivientes”, perfeccionándonos, si no producimos residuos inútiles (venenosos) que nos exterminen. Y que nadie se llame a engaño: la supervivencia no depende de la cantidad de basura, sino, tal vez y solo tal vez ya, de su eliminación. Disminuir el numero de emisores de basura demoraría su extinción, pero no la evitaría.
Como pasa con los radicales libres que, vistos a la inversa, “ultiman” a los individuos en los que se generan. La teleología del ciclo que se retroalimenta con residuo cero, pero que “incrementa el orden interno”, constituye un asunto, creo que interesante. Tal vez por la antisimetria que lo enfrenta a la producción industrial. Espero que resulte estimulante, especialmente a quien, o quienes, suelen con penetrantes y agudas observaciones, que se echan pronto en falta, establecer ricos matices con emisiones en alta definición que, se quiera o no, transforman el mapa mental de quien las atienda, incrementando nuestra complejidad y orden interno. Pues aquí estamos tocando un tema primordial, y de ahí la falta.
Si la perfección es entendida por y para el individuo, el sentido del yo como consciencia, o la esencia como inmanencia, entonces los radicales libres que nos interesan serán los de la cadena de ADN de cada cual. Si no, estaríamos en la resbaladiza zona del pensamiento trascendente, y los radicales que necesitaríamos eliminar, ahora, serían los residuos irreciclables. La primera vía es suicida. Solo la segunda es ecológicamente estable. Y, entenderlo, debería llevarnos a comprender qué somos. Sacarnos del engaño de seguir confundiendo el “estado” con el “ser”. Debería, pero no ignoro la existencia de intereses opuestos, aunque ya me gustaría desaprenderlo. Contrapuestos y ciegos. No solo torpeza homicida, sino ignorancia suicida. Que se le va a hacer.
Se que he llamado pensamiento trascendente al que otros llaman mágico. Yo no. Sucede igual en ámbitos como la música, la pintura o la poesía, donde encontramos percepciones como la belleza, el ritmo, o el color que no pueden reducirse a silogismos, ni a algoritmos. Y el hecho de “hacer como si”, que proponía Türing, da como resultado algo “que parece que”. Pero, lógicamente, se queda en eso. No llega a ser.
Para llegar a percibir la realidad artística es preciso haber cultivado el gusto. Dicha realidad, evidente para los cultos, pasa desapercibida entre los no formados. Como sucede con lo culinario o con la cata de un vino por paladares hechos. La sensibilidad artística se cultiva, igual que la lógica o la culinaria. Igual. Del mismo modo se cultiva la sensibilidad a la percepción trascendente.
Así como es comprensible que un ciego pueda dudar de la existencia de los, para él, incomprensibles colores, o alguien carente de paladar, de los sabores; así quien no tenga experiencia de trascendencia puede, y lógicamente, debe creer que eso no existe. La diferencia entre los primeros y los últimos se debe al criterio de los mas. La mayoría dice que percibe colores o sabores; pero solo una minoría admite haber percibido la trascendencia. Comprende dos tipos de falacias. Por eso es comprensible que se tienda a creer lo primero y a negar lo segundo. En cualquier caso, este tipo de experiencia, ni coincide ni se opone al pensamiento científico, porque ni es pensamiento, ni pertenece a la esfera del razonamiento. Es percepción y, por tanto, no hay que caer en la tentación de contraponerla con el pensamiento. Son, si se me permite la expresión, dos líneas en el espacio que se cruzan, sin cortarse. Pero la que contiene la experiencia trascendente identifica ambas y no al contrario.
Aunque no se haya tenido tal experiencia es, sin embargo, fácil explicar por qué. Como toda formación consiste inicialmente en una acumulación de datos y aprendizajes que nos desbordan, como si acumuláramos piezas de un rompecabezas sin sentido. Sin embargo, cuando disponemos de elementos suficientes, se alcanza un punto donde la aportación de una sola puede, repentinamente, permitirnos “ver” el dibujo completo. Esa “pieza clave” no es la misma para todos, porque cada uno disponemos de un bagaje experimental distinto y podrá, por tanto, venir de orígenes diferentes, según cada cual. De ahí la dificultad de generalizar y la necesidad, por el contrario, de admitir lo inefable de los conocimientos, que precisan ser experimentados, ( vividos) para optar a alcanzarlos.
Ese sa-”ver”, alcanzable, no necesariamente con esfuerzo, aunque suela; requiere, sin embargo, un aprendizaje personal y, cuando llega es percibido en su totalidad de improviso, como mostró el famoso “eureka” expresado por Arquímedes. Sin duda, le ocurriría al Pitágoras mítico cuando se apercibiese de la existencia “ideal” de los polígonos regulares, base del llamado conocimiento mágico, que daría lugar a la geometría, enlazaría luego con el álgebra y sería base también, por tanto, del llamado conocimiento científico. Uno y otro primos hermanos.
Sucede en la música, en la poesía. . . es ese “ya lo tengo”, lo que unos denominan efecto Phi y a otros les lleva, aun, a chasquear los dedos. Lo que sucede cuando se comprende un chiste y, en ese instante, estallan las carcajadas. Se ríen quienes “cazan” el chiste y no entienden nada quienes no han entendido nada. Por eso no se ríen.
Eliminada la tentación de llamar pensamiento mágico a la experiencia trascendente y con ello de enzarzarnos en algún absurdo debate, bien pudiéramos intentar distinguir entre lo falsable y lo no falsable para delimitar, de nuevo, la frontera. De hecho solemos hacerlo. Aunque, en general, sea difusa, pues, en lo no falsable encontraremos lo probable, lo improbable y lo imposible. Y ni siquiera podremos afirmar que lo falsable se mantenga, ni que lo imposible siga siéndolo.
La ciencia, muy a menudo, se ha visto obligada a deshacer lo dado por cierto, por lo que, en principio, parecía un pequeño ajuste, un asuntillo sin importancia. Como los datos en apariencia absurdos del reiterado experimento de Michelson-Morley. Y no olvidemos que la física, a día de hoy, nos proporciona un amplio abanico de datos, algunos aparentemente absurdos. Tenemos demasiados frentes abiertos como para poder delimitar el campo del “pensamiento científico”. A tal punto que, ni siquiera, el estricto cumplimiento de los requisitos lógicos nos asegura, a día de hoy, su invulnerabilidad. La necesaria humildad debe hacernos admitir que lo llamado pensamiento científico, ocupa un campo revisable, dentro de limites igualmente revisables.
Aunque la naturaleza, terca amante de la simplicidad, de la simetría y de la equivalencia, vuelva a colocarnos fractalmente enfrentados al ciclo que se retroalimenta perfeccionándose, haciendo de la ciencia un reflejo especular de la vida. De modo que si el territorio científico se consolida progresivamente, sus limites se expanden de continuo, permitiendo contemplar horizontes mas lejanos, aunque siempre inasibles. Y la ciencia, aun con sus vaivenes, se va adueñando de partes de lo que, mientras no entiende, llama magia. Aunque ese territorio, ignoto y desdeñado, esté siendo ocupado simultáneamente por lo absurdo y lo sublime. Solo cuando la ciencia lo alcance podrá dilucidar, provisionalmente, si se trataba de lo uno o de lo otro. Pero antes no.
Un enfoque alternativo para el pensamiento mágico y científico, haría referencia al cierre del bucle expresado por la paradoja de si existió antes el huevo o la gallina. Nos preguntamos si la química cerebral provoca las emociones, o si ocurre lo contrario. Hoy sabemos que podemos actuar en ambos sentidos. Como sucede con la genética y epigenética.
En mi vecindad, lamentablemente, alguien, de vez en cuando, por las mañanas, destrozaba a Strauss, usando su desdichado violín. Equiparo, por analogía, la genética con el pobre instrumento y la epigenética con el modo con que le araña su torpe músico. Si el violín está desafinado, mal asunto; pero si el interprete no siente la música que toca, el resultado es aún peor. Me siento tan incapaz de separar percibiente y percibido, como genética y epigenética, y lo siento. Incluso aunque imaginase un futuro, o un presente, donde solo existieran maquinas de Von Neumann, no lograría eliminar la persistente pregunta. Y, claro, me lleva a la siguiente. ¿no será porque son una unidad inseparable?. La percepción trascendente citada así parece indicarlo, incluso ateniéndonos a un puro muestreo estadístico de pensadores a lo largo de la geografía y la historia, lo que nos resolvería la pregunta planteada al principio. Existen tantas percepciones de la realidad como percibientes, pero la realidad sería única, englobándolo todo.
En el epilogo lanza usted, D. Eduard, una frase que no alcanzo a entender. Pues si por un lado me parece que equipara insulto y dolor, por otro, autor y pregonero, suponiendo voceros enmascarados. A renglón seguido, textualmente, habla de la mínima cantidad que significan los dolientes frente a una risueña mayoría, pareciendo sugerir la conveniencia de ignorarlos. Usted sabe que el dolor de una muela ocupa muy poco espacio, pero si llega y no hay analgésicos, el cuerpo entero se ve obligado a prestarle toda la atención, quedando secuestrado para otros menesteres. Quizá porque su supervivencia dependa de sanarlo, y no de obviarlo. Quien llora porque sufre, no insulta, es el síntoma que revela la patología que nos pone en peligro. Así como pienso que hay que desatender a quien insulta, por higiene mental, se que hay que atender a quien se lamenta. Aunque fueran pocos. Aunque fuese uno. Y en cuanto a desenmascarar se refiere, no creo que haya sugerido usted ningunear a quienes sufren y expresan su dolor, sino a quienes los crean y gozan amordazando los dolores ajenos. Aunque hubiese solo uno. Por eso no creo equivocarme al suponer que al decir dolor, ha querido referirse a negatividad. Y si es así, claro que concuerdo. Si no, no.
PD. A falta de sugerencias al respecto, he continuado usando el nombre de Juan, aun tras constatar que bajo el mismo nombre hemos estado escribiendo, al menos, dos personas. Lo que no se si sumergirá en la confusión a quienes tengan a bien considerarnos; o les desvelará el misterio tridentino, al poder leer a dos personas distintas y a un solo Juan verdadero.
Dicho sea con humor, y con afecto.
23 septiembre 2009 a las 11:49 pm
Saludos Sr. Eduard, soy un estudiante de fotografía que desde que llegue de mi país natal (argentina) hará unos 10 años, he admirado siempre su trabajo. me gustaría poder contactar via e-mail para poder resolver unas cuestiones que me encantaria compartir con ud.. un saludo y gracias de antemano.
mi mail es lichis86@hotmail.com
24 septiembre 2009 a las 12:34 pm
En un Universo donde todo gira. La tierra sobre si misma, la tierra y otros planetas alrededor del sol, todo es entendido y apreciado mejor, desde esa imagen, una esfera: el círculo.
El punto medio de la esfera está en el CENTRO, pudiendo extender un radio desde ese punto hacia fuera, la superficie.
Partiendo de esa imagen, según el grado de evolución o vivencias, las realidades y verdades, por ejemplo, del amor, la libertad, la inmensidad, u otros conceptos, podrían variar o encontrarse, conceptuando desde las personas, si midiendo el radio, coincidimos en puntos con igual medida; diferenciandonos en la percepción si uno está cerca o más lejos del centro.
Siempre tendrá más consciencia de la realidad quien más evolucionado esté, quien menos lineal sea.
Así es todo, y la vida gira bien cuando hacemos que todos los radios, pasen por todas las parcelas, que estas sean incluidas en crecimiento, mientras la esfera se hace grande. Extendernos hacia un lado del eje como pudiera ser saber y dejar sin uso la experiencia, no permitiria bien el MOVIMIVENTO desde ese centro del circulo, por ello la investigación sin finalidad no mueve la rueda, se sale de la proporción sin encuentro con su complemento.
La circunferencia lleva linea que gira, densidad y la profundidad del radio.
El cero es como el infinito. Viviendo materializamos y damos forma abrazandonos con el vacío, rozándolo. Dejándonos fundir tocamos sus misterios y nos hacemos grandes, eso es la evolución.
Penetración y acogida lleva todo. Esa es la creación donde vivimos y nos sustentamos.
No sé si me explico lo suficiente, pero algo entendeis ¿no?.
24 septiembre 2009 a las 2:02 pm
Tantas como universos?, movidas por LA VIDA, nuestra Gaia, …
“La gloria no hace fértiles los campos, ni madura el grano, La paz es lo único ue a la larga garantiza buenas cosechas”.
Salud.
24 septiembre 2009 a las 2:05 pm
Benvolgut Sr. Punset,
Sóc conscient que el meu comentari no té massa, o gens, a veure amb la seva entrada del blog. El meu nom és Sílvia, i tinc 34 anys. Estic diagonosticada de Fibromiàlgia desde fa 5 anys, bé, etiquetada. A vegades crec, moltes altres no, en aquesta dura “malaltia”. He visitat moltíssims reumatòlegs, entre altres disciplines mèdiques, i alternatives. I no puc deixar de preguntar-me el perquè de tant dolor físic. Em tracto amb un psiquiatre, amb un psicòleg (de mils que he anat), i lluito com puc. Però la meva vida de qualitat en té poca. Voldria preguntar-li què en creu sobre aquesta “malaltia”, què creu que ens passa a persones que la patim, com la podem superar, si existeixen línies series de investigació, si és una somatització, no sé, el què vostè en pensi. Desde que vaig aprendre a parlar, ja deia que tenia dolors extranys. I sí, el meu cos és mes vell que el dels meus pares. Tots ho estem vivint, i patint, i tot i que ara disposo d‘una pensió a causa de problemes depressius i crisis d‘ansietat, adjuntant el nom de fibromialgia al paper enviat per la Seguratat Social, estic espantada. Perquè sóc humana, vull viure amb millors condicions, i vull pensar en un futur gens similar al meu present.
Disculpi la meva intrusió. Voldria conèixer el seu parer.
Moltíssimes gràcies per la seva atenció.
Salutacions,
Sílvia
24 septiembre 2009 a las 4:28 pm
Hay un libro que aunque chocante, si se permite uno leerlo, reflexionar sobre él y seguir un tiempo el comportamiento en personas cercanas o conocidas con males físicos, se puede descubrir que puede ser verdad su contenido.
Se titula “LA ENFERMEDAD COMO CAMINO”, escrito por THORWALD DETHLEFSEN y RüDIGER DALHKE
es de la editorial Plaza & Janes, S.A
24 septiembre 2009 a las 8:35 pm
Comprendo a muchos divulgadores, quiero decir, no eres el único divulgador al que entiendo cuando escribe o habla por la televisión. Pero sí que puedo asegurar que eres el único que consigue que le lea o le escuche desde la ternura y el romanticismo, algo que no suele ocurrir cuando se entremezclan la metafísica y un largo día de trabajo.
Gracias por eso.
25 septiembre 2009 a las 1:36 am
La realidad es un concepto parecido al de la libertad, pues ambos tienen una interpretación subjetiva y está aceptada por todos como algo que existe, que es efectivo, y bajo esta creencia se fijan normas que rigen la sociedad aunque en muchos casos, esta normas, no están de acuerdo con la realidad comprobada. Se pueden escogen entre multitud de ejemplos en donde la realidad, igual que la libertad, es manipulada, principalmente para conseguir poder sobre otros que no perciben estas manipulaciones y, son sus vidas dirigidas de un modo sutíl hacía un estatus determinado. Recuerdo en el documental Farenhein 9/11 donde Michael Moore contaba como había quitado las fabricas de un pueblo y al cabo del tiempo pasaban por alli reclutadores del ejercito ofreciendo dinero y estudios. También esto se hacía antes con todas las de la ley en la escuela, utilizando la típica frase: “no vale para estudiar”, entre otras acciones desmoralizantes y coercitivas. Son ejemplos que discriminan a unos para el beneficio de otros, y los primeros, los discriminados, ni se dan cuenta que son hechos premeditados. Trasladarlo esto a otros ámbitos, regiones especulativas, o de sentimiento y pensamiento, no es dificil caiga quien caiga. Spinoza dice: “Los hombres se creen libres porque son conscientes de sus voliciones y sus deseos y, porque son ignorantes de las causas por las que son impulsados a querer y desear, ni sueñan siquiera en su existencia”. Pues bien, me parece este pensamiento puede aplicarse a la realidad, puesto que esa realidad viene dada por consecuencias visibles, pero tambien por otras de las cuales no somos conscientes, y por tanto no tenemos control sobre ellas, y terminan conformando la realidad.
Parece que Juan no entiende el último párrafo del artículo, así que le dejo una reflexión a cambio, que puede ser tomada como un insulto -por otros- pero que supongo estará de acuerdo, y dice: “entre los humanos y los animales sólo existen diferencias de grado, no de naturaleza”.
Saludos
25 septiembre 2009 a las 1:54 am
Juan, es un placer leer sus escritos, tienen una claridad metafórica de mucha belleza. Gracias
25 septiembre 2009 a las 9:42 am
Estimado Eduard, ha sido una sorpresa muy grata leer su artículo, sobretodo porque justamente buscaba en su página alguna referencia al arte o a museos, que es el tema en el que trabajo. Querría saber si tiene algún artículo, conferencia, diálogo o, quizás, pensamiento sobre la emoción en los museos, por ejemplo sobre la teoría del flujo de Cskszentmihalyi aplicada a la experiencia museística. Si es así estaría muy interesada en ello. Un saludo
25 septiembre 2009 a las 11:37 am
¿Merece la pena la existencia? ¿Qué sentido tiene?.
La realidad más importante es no olvidarnos que venimos del espacio y vamos al espacio; los cuatro elementos nos forman. Si somos polvo y al polvo volvemos, si el principio y el fin es la linea que marca al hombre, nuestra vida es una GRAN OPORTUNIDAD.
Si nos preguntaran qué queremos, a pesar de todo, seguro que la mayoria opinaría preferir vivir, que volver a la tierra.
Vivimos de prestado pero no sé si nos damos cuenta, porque defendemos más al YO que a la oportunidad. Según nos POSICIONEMOS viviendo, lo haremos con intensidad o de puntillas. Ahí esta la cuestion.
Somos formas de energía por un tiempo, que cuando ponemos ALMA en el camino, nos ayuda a fundirnos, a dejar pesos y miedos; el alma acompañando a esa lógica temporal, nos eleva, porque incluyéndola no dejamos que se nos olvide a dónde vamos y de dónde venimos y con ello nos entregamos.
Si soltamos esa fuerza de seguridad llamada gravedad aprendemos a flotar buscando querer mantenernos en el nivel donde podemos respirar y sentir vida.
Pero para ello también debe actuar la fuerza de la imanación, la que crea sin nuestro permiso porque es espontanea y se produce de permitir el encuentro.
¡Una oportunidad…que nos permitimos desaprovechar cuando la identidad nos miente!.
25 septiembre 2009 a las 2:12 pm
Recomiendo la lectura de la novela de Ernesto Sábato “El Túnel”. Una pintura, su pintor, una mujer. Él cree que ella sabe exactamente todo sobre el cuadro. Unas maravillosas palabras. Muchas realidades ante una tela. Observad la obra de Kalho. Impacta, a todos, eso es indudable. Yo, sin embargo, lloro, pues siento el mismo dolor que ella está representando. La columna rota en distintos puntos, cristales en mi piel, no diré más. Enfermedad o no, yo quisiera una explicación científica sobre la fibromialgia.
Saludos a todos.
Sílvia
25 septiembre 2009 a las 5:18 pm
Estimado Juan
He releido con atención su escrito y no se puede leer como cualquier otro comentario a uso para opinar sobre el tema principal, hay que leerlo despacio y con atención, para tratar de conectar el flujo de ideas en cada cada oración, que complementa usted de una forma excepcional con reseña a autores y hechos que, soprendido, daba el ejemplo perfecto a sus palabras y llevaban de claridad con el ejemplo. Si escribo esto es porque en el artículo anterior, donde el Sr. Punset pedía nuestra participación, sugerí la divulgación de la ciencia a través de la forma artística, literaria, tal y como se propone en un artículo publicado en “el país” que habla sobre este tema, y donde su comentario es un ejemplo sobresaliente de lo que entendía y buscaba en esta concepción divulgativa. Si me permite opinar, usted tiene esa característica literaría en sus escritos, que bien valdrían muchas páginas del libro que propone para publicar los comentarios de los post.
Siento manifestarme con alagos, pero es lo mismo que le puede ocurrir al creyente con su dios, que al verlo, al sentirlo, tiende a la transcendencia encontrada en tan bellas palabras; tan claras, tan objetivas, donde la percepción subjetiva la metáfora es lo que realmente conecta con el conocimiento. Seguramente, desmedido, es: porque no sé, no he leído y no conozco otro autor entremezcle temas e indicaciones cientificas entre otras artes, por eso valga mi humilde agradecimiento por ofrecernos gratis sus palabras.
berto.
Artículo El Pais:
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=319#comment-58562
Ps: quisiera hacer una sugerencia al blog de facebook, y es que pongan un enlace para visualizar los comentarios de este blog, pues en el de facebook esto limitado el número de líneas de texto, y es más difícil expresarse. gracias.
25 septiembre 2009 a las 5:34 pm
parece que la realidad no existiera, estamos y no estamos, vamos y no vamos, sentimos y no sentimos, volamos y no volamos, amamos y no amamos y sigue, es decir un sin fin de estadios imcompromsibles a la hora de la verdad, divagamos y divagamos con nuestros pensamientos y no nos encontramos a nosotros mismos ni a los demas, que ironia todo, algo circustancial pero irreversible e imcompresible para la naturaleza humana, seguimos el paso por la vida, sin saber a donde vamos y como llegamos, nuestra existencia es una utopia como el cosmos
25 septiembre 2009 a las 5:41 pm
La realidad no es más que un referente fenomenológico contrastable por ensayo-error, hipótesis, aparatos de medición físicos… en los distintos campos, (otra cosa son las opiniones – cada uno tiene la suya, que no es sino la de los demás, con otra morfología -) y los parámetros de medición no siempre convencionales que la ajustan mejor a nuestra supervivencia o a la de la mayoría.
25 septiembre 2009 a las 6:08 pm
Eduard con tu inteligencia, sabiduría y parte científica, no podrías en asocio de tus amigos científicos influir y proponer que se estudie a la mayor brevedad un farmaco específico y especializado para la raza humana, orientado a corregir la maldad, a nivel mundial, la cárceles del planeta tierra estan atiborradas de seres que genéticamente su mente esta orientada por ejemplo; al asesinato, al secuestro, al dolo, al terrorismo, en síntesis a todo lo malo, como hacer para que la disciplina de la epigenética haga algo y podamos algún día encontrar el amor, la paz y la libertad, seria una odisea econtrar el gen de la maldad
25 septiembre 2009 a las 7:23 pm
Que grande era Diógenes, un alma pura y purificada que se había reencontrado con su Yo, eliminando la posibilidad de crear universos, sino que lo vivía en plena Conciencia de Sí mismo como Ser sin ansiedades por obtener nada, el absurdo del ser humano.
¿Qué quieres obtener? si todo ya es tuyo y Tú eres todo, pero claro para sertirlo y verlo claro uno debe estar desprendido de todo como Diógenes.
Felicidades
26 septiembre 2009 a las 8:00 am
La realidad de la violencia tiene muchas caras y la menos dañina es quizá la que se ve. Hay mucha violencia detrás de fachadas de normalidad de millones y millones de seres que sufren en silencio.
Uno puede vivir en una aldea de montaña con un paisaje maravilloso y aldeanos simpáticos y comprobar que detrás de esa fachada hay odio, ignorancia, y mucha violencia oculta. Se podría decir que la violencia explícita es la cabeza de la violencia oculta en la cual participa toda la humanidad silenciosa.
No es posible una realidad apacible e inteligente sostenida por seres llenos de dolor apacible. Podemos visitar un monasterio budista donde meditan 10 horas al día y descubrir que detrás de tanta paz y belleza se esconde el dolor, la envidia, la competencia, la violencia, etc.
Días atrás, oía por la radio la historia de los cantantes castrados “castrati” que para que llegara uno a la fama era necesario que cada año fueran castrados cientos de jóvenes en la zona del sur de Italia. Muchos morían después de la ruda operación y otros sufrían en su vida todo tipo de problemas físicos o mentales.
Se dice que algunos espectadores de aquellas representaciones exclamaban ¡Viva el cuchillo! al deleitarse con la voz del castrati. Cuando vemos tanto dolor detrás de la aparente belleza y normalidad, desaparece esa admiración por lo aparentemente bello y normal. En este momento creo que el mayor porcentaje es dolor latente en toda la población mundial, que va muriendo sin saber por qué ha existido y para qué.
26 septiembre 2009 a las 9:44 am
Yo con esto descanso unos días.
Lo que sigue es simplemente un ejemplo de lo que observo en algunos cuando en este blog se intenta llegar a la concreción, o compromiso con la realidad y la posición necesaria para mirarla y aceptarla.
Parece que ese punto donde hay que formalizar el contenido, suele ser atacado con la DIFUMINACIÓN agregando nuevos conceptos que desmontan relativamente.
Eso se consigue fácil, atacando a la ESENCIA.
Lograr esa ESENCIA en un guiso, no es fácil, pero si se encuentra, si se consigue, puede ser impronta para ese restaurante durante mucho tiempo, las personas buscan calidad.
Hay denominación de origen en muchos productos, gracias a la sustancia pura con sabor determinado, valorado como exlusivo, porque lo es.
¿Por qué cuando se alcanza ese sello, aparecen la invasión de argumentos nuevos, como productos de engaño?. Diluir la esencia es fácil, echar al guiso un litro de líquido también, pero con ello no se hace un plato mejor, se rompre el trabajo y se anula el sabor del producto.
La energía que movemos, siempre tiene un proposito: construir, bloquear o destruir.
Si la vida es una OPORTUNIDAD porque lo real es que vivimos y morimos.
¿Por qué no ponemos vida antes de la muerte?.
Esta pregunta y su respuesta, está muy relacionada al interés del Sr. Punset.
UNIR nos llevaría a entender, comprender y aceptar, lleva finalidad. Contrariamente pasa con lo que divide y dispersa, aunque se haga inteligentemente.
Dar vueltas es estar montados en una noria, es vivir disfrutando de la emoción del riesgo, el cual no tiene otro interés que romper la seriedad que dá vivir con los pies en el suelo, llevando uno su propio equilibrio. El que nos va exigir movernos con medida y peso para tener un valor personal.
Todo está muy relacionado. El Universo y sus manifestaciones son enciclopedia que nadie puede superar. Indagar en sus leyes y en sus manifestaciones, es de obligación partiendo y mirándonos. Lo demás es fantasia que usamos para robar tiempo al presente.
26 septiembre 2009 a las 4:37 pm
Interesante artículo pero… el problema, creo yo, radica precisamente en que hoy en día, esos micromundos que conforman el 90% de la realidad están contaminados de raíz por esa amplificación mediática de acontecimientos locales pero decisivos a nivel “global”, “universal” o “histórico”. Antiguamente, ciertamente había mucha más dosis de realidad en las pequeñas cosas, que en la realidad acaparada por la I o la II Guerra Mundial, más estruendosas mediáticamente, pero personalmente inapreciables. La guerra como tal tomaba realidad bajo la literatura mediática y política, porque en la trinchera, las realiadades correspondían a la experiencia subjetiva de cada soldado, y lejos de la guerra, ajenos a ella, ésta no era más que un rumor. Pero, ¿no fueron estas guerras infinitamente más decisivas a nuestra realidad actual y subjetiva, que los momentos retratados por el cuadro de Obin? Así que, qúé es más real a efectos sociales, ¿las realidades subjetivas o las realidades literarias? O es que a efectos sociales ¿son más reales y decisivos los pequeños eventos, que los ostentosos hechos? No parece que así sea, aunque quizá debiera.
Hoy en día, tan globalizados como estamos, la realidad la dictan los medios de comunicación (y las personas o entidades a quienes dan voz), no los pequeños eventos (ojalá) influenciados y programados vitalmente por los acontecimientos mediáticos. Los pequeños eventos, a decir verdad, bajo la preponderancia virtual, parecen estar cada vez más desplazando su autonomía e influjo social y cultural, a la nada. O al voluntario aislamiento y anonimato.
26 septiembre 2009 a las 5:08 pm
Muy agradecido, berto, tanto por la estremecedora aclaración, como por su amigable reconocimiento.
Con afecto.
27 septiembre 2009 a las 3:56 am
bueno para mi, el cuadro representa muchas cosas eso todo depende de como lo mires ya que ahi muchas realidades y las personas cada una tiene realidades diferentes, pero para mi al final todo es un todo que todo esta unido por algo asi como por el adn o por paresteco o por vivir en un mismo pais. todos nos componemosal final de los mismo.
y las realidades las vemos depende de como no crien y de donde vivimos y del entorno que te entorna.
saludos a todos
29 septiembre 2009 a las 12:49 am
Hola Juan, encuentro muchos puntos coincidentes en su punto de vista, salvo en algunos detalles casi intrascendentes. Muchas gracias por sus comentarios. Si me permite, me gustaría repetir para énfasis, algunos de sus, -a mi juicio-, acertados criterios. Estoy seguro que buscan defender la imparcialidad, la inclusión participativa o pluralidad, aún la de una minoría que se atreve a desarrollar criterios menos ortodoxos, pero intensamente comunicativos, dialogativos, incluso en el distinguido campo de las ciencias. Se deduce que perspicazmente aborda la crítica a estos “grupos minoritarios”, basados ni más ni menos, en vehementes y frecuentes dogmas de una “plausible” mayoría que paradójicamente más suele pregonar repudiar tal concepto (el dogma) ¿?.
Se sabe, como bien comenta Ud., lo frecuente que suele pasar y juzgar-, al hablarse de una “mínima cantidad que significan los dolientes frente a una risueña mayoría, pareciendo sugerir[se] la conveniencia de ignorarlos.” Claro que el raciocinio de cada uno, respecto a una conciencia tranquila al respecto, bien puede acusarnos o excusarnos. Nuestra actitud e introspección nos darán la respuesta personalizada al respecto.
Sin más, con su permiso, paso a la reiteración. Se ha dicho con acierto que la repetición es la madre de la retención. Ud. aborda la modulación moral que debiera preservar la verdadera ciencia y es digno recalcarlo:
“…Espero que resulte estimulante, especialmente a quien, o quienes, suelen con penetrantes y agudas observaciones, que se echan pronto en falta, establecer ricos matices con emisiones en alta definición que, se quiera o no, transforman el mapa mental de quien las atienda, incrementando nuestra complejidad y orden interno. Pues aquí estamos tocando un tema primordial, y de ahí la falta.”
“…Así como es comprensible que un ciego pueda dudar de la existencia de los, para él, incomprensibles colores, o alguien carente de paladar, de los sabores; así quien no tenga experiencia de trascendencia puede, y lógicamente, debe creer que eso no existe. La diferencia entre los primeros y los últimos se debe al criterio de los más. La mayoría dice que percibe colores o sabores; pero solo una minoría admite haber percibido la trascendencia (…) Es percepción y, por tanto, no hay que caer en la tentación de contraponerla con el pensamiento. Son, si se me permite la expresión, dos líneas en el espacio que se cruzan, sin cortarse. Pero la que contiene la experiencia trascendente identifica ambas y no al contrario.”
“La ciencia, muy a menudo, se ha visto obligada a deshacer lo dado por cierto, por lo que, en principio, parecía un pequeño ajuste, un asuntillo sin importancia. (…) no olvidemos que la física, a día de hoy, nos proporciona un amplio abanico de datos, algunos aparentemente absurdos. Tenemos demasiados frentes abiertos como para poder delimitar el campo del “pensamiento científico”. A tal punto que, ni siquiera, el estricto cumplimiento de los requisitos lógicos nos asegura, a día de hoy, su invulnerabilidad. La necesaria humildad debe hacernos admitir que lo llamado pensamiento científico, ocupa un campo revisable, dentro de límites igualmente revisables.”
“…Y la ciencia, aun con sus vaivenes, se va adueñando de partes de lo que, mientras no entiende, llama magia. Aunque ese territorio, ignoto y desdeñado, esté siendo ocupado simultáneamente por lo absurdo y lo sublime. Solo cuando la ciencia lo alcance podrá dilucidar, provisionalmente, si se trataba de lo uno o de lo otro. Pero antes no.”
“…La percepción trascendente citada así parece indicarlo, incluso ateniéndonos a un puro muestreo estadístico de pensadores a lo largo de la geografía y la historia, lo que nos resolvería la pregunta planteada al principio. Existen tantas percepciones de la realidad como percibientes, pero la realidad sería única, englobándolo todo.” (solo agregaría que puede ser alcanzable en la medida que la sagacidad junto con la honradez y la humildad, van escalando los peldaños que disminuirían la diferencia precisamente entre los percibientes y tal realidad “única”.)
“…Quien llora porque sufre, no insulta, es el síntoma que revela la patología que nos pone en peligro. Así como pienso que hay que desatender a quien insulta, por higiene mental, sé que hay que atender a quien se lamenta. Aunque fueran pocos. Aunque fuese uno. Y en cuanto a desenmascarar se refiere, no creo que haya sugerido usted ningunear a quienes sufren y expresan su dolor, sino a quienes los crean y gozan amordazando los dolores ajenos. Aunque hubiese solo uno. Por eso no creo equivocarme al suponer que al decir dolor, ha querido referirse a negatividad. Y si es así, claro que concuerdo. Si no, no.”
Nuevamente gracias, Juan,
atentamente,
ElotroCarlos.
29 septiembre 2009 a las 6:22 pm
depende desde donde percibas esta realidad,no somos todo lo que hay ni hay todo lo que somos.imaginemos un objeto tridimensional donde varias personas contemplan el objeto desde distintos ángulos¿quien tiene la imagen mas acertada del objeto?. Aunque nos encontremos en el mismo plano espacio temporal, todo es distante en sus formas de entender,puesto que aunque las formas son una,las percepciones de la formas son infinitas.
Somos juguetes de una existencia, que no trasmite de principio a fin sino que somos partes del fin de la forma existencial
saludos;mentes inquietas
30 septiembre 2009 a las 4:28 pm
Ultimamente estamos conociendo desbordamientos de agua, alteraciones atmosfericas exageradas en distintas zonas de la tierra.
Hay cambios en la manera de querer también portarnos los humanos con la naturaleza.
La Astrología, que ultimamente ha perdido valor en uso, viene anunciando con la posición de los planetas en tránsito todo lo que está ocurriendo.
Nadie se atreve a concretar y tampoco hay que hacerlo como alarma, sólo hay que esperar y comprobar hasta que punto las fuerzas influyen cuando están en oposición o en cuadraturas, cuando los aspectos son díficiles; yo que la sigo he podido recoger cómo y por qué esa armonia a veces se rompe. Busca recuperar el orden perdido por la desproporción en el uso de la energía.
En la primavera del 2011, Urano entrará en Aries y la Ciencia estará preparada para un nuevo nacer, el conocimiento tendrá más luz y la energía en uso variará y con ello la vida. Será como un amanecer. Eso nos indica, que aun habiendo sido este año importante con descubrimientos en Medicina y otros campos y con el acercamiento del hombre a la ciencia valorándola, el 2010 será un año que cierre un ciclo, se llegará lejos en algo que nos haga pensar en lo nuevo, dejando lo que sobra, lo que no vale.
La existencia va a ser entendida de otra manera, el subconsciente por distintas razones abrirá ventanas hacia dentro, el engaño que nos separaba de esa realidad que llega, se tendrá que ir y veremos mejor.
Cambiar la forma de pensar no es fácil así que serán algunos acontecimientos los que nos obliguen, quedando siempre la posibilidd de cambiar el nivel de conciencia voluntariamente.
Mi idea no es predecir, es adelantaros que existen movimientos, que todo está entrelazado.
El campesino a veces se sirve de las aves, otros de la tierra, pocos son videntes, algunos pueden intuir, y como yo hay quien amando la Astrología, disfrutan. No es mi profesión. Es la fuente de la que de vez en cuando bebo, aunque la uno a más cosas.
El 2010 es un año muy importante, estad despiertos, si poneis finalidad no tendreis finales dificiles. Pasareis al nuevo ciclo habiendo terminado o dejado o integrado.
Nos vamos a encontrar con la MEDIDA, la justa, a la que nos va a llevar el abrazo de la libertad con la responsabilidad.
Van a mandar los acontecimientos, ellos nos harán ver sin rebeldía lo que nos conviene.
30 septiembre 2009 a las 9:56 pm
PARTE I de II
No pudiera aseverar cual sería la contrapartida minorista en este tema propuesto por D. Punset sobre cuántas realidades existen, desde el punto de vista, quizá; o bien del grado en que se toma partido, o bien de la pretensión justa o no, de la hegemonización de la divulgación científica. Sus conclusiones finales nos permitirían circunscribirlo, muy probablemente no precisamente a un tema político, ni artístico, … sino en el marco “científico revolucionario” o en los que son encuadrados como disidentes de este.
Utilizando métodos de exclusión de probabilidades y algunas que otras pistas, si bien al inicio de la exposición se aborda una generalidad ciertamente mayúscula de intereses triviales, demasiado cotidianos pero reales y cito: “un 90 por ciento”; después, en el desarrollo o cuerpo del discurso abstracto, ya D. Punset nos introduce un despunte que rompe la monotonía, aun constituyendo una minoría (cito): “Pero la práctica totalidad de los medios escritos, visuales y digitales se concentra en el alboroto que están provocando esos cuatro gatos y lo amplifica al relatarlo”.
Se habla de un grupo de pocos millones (en opinión de Punset solo “un millón frente a unos seis mil millones de humanos contabilizados”), se trataría algo así, para darnos más pistas, del grupo de (cito): “quien[es] de pronto le grita al de enfrente que está violando el orden natural o el fabricado por ellos mismos.”
Entonces nos llega la síntesis del expositor: “la realidad abrumadora”, la que pasa a incluir y redondearlo todo: “el 90 por ciento ” de la cotidianeidad más o menos indiferente de la que se hablaba al inicio, más el menos del uno por ciento, una minoría también comentada que integrarían “el griterío” de los que hablan de cosas como: “orden natural, etc., etc., “, y por “encima de esto”, si se me permite continuar, emerge el “descubrimiento”, (personalmente me preguntaría ¿qué tan “bien establecido”, concluyente, e imparcial, realmente estaría tal descubrimiento?), y vuelvo a citar del final: “irrumpe y desborda todos los escenarios el descubrimiento de que el caballo siempre procura complacer al jinete” (¿lo cotidiano e intrascendente, el 90 por ciento?); “la constatación de que el burro es mucho más afectivo e inteligente de lo que esperábamos, pero que le gusta hacer burradas”, (¿la minoría de la que se habla, el 1 por ciento?); y a continuación, una revelación del propio “universo colosal” que nos expone lo sencillo y lo complejo, desde cierta posición (¿sería mucho presumírsele un significado precisamente a la “izquierda” [del rio]?; seguramente si lo sería), de cualquier forma, tiene su ventaja esclarecedora pasar por fin, desde la ambigüedad de la metáfora a la literalidad de lo que PARA EL EXPOSITOR SERÍA UNA ENCARNACIÓN DE LOS CRITERIOS DE LA REALIDAD, y nos ha servido para deducir el resto de las partes, (cito): “la contemplación del observador pensativo que con su curiosidad inicia en la otra orilla la transformación de la naturaleza y la revolución científica.” Y el final del final, ¿el peso amenazante de la mezcla de sabiduría con ignorancia, de información con desinformación, -¿distorsión?-, o el desconocimiento de que no se conoce todo, en contra de la divergencia minoritaria, que no sería la primera vez que hubiese tenido la razón?, (cito): “¿Tanto cuesta desenmascarar a los ruidosos pregoneros del insulto y del dolor? Se diría que su realidad es la única que existe, cuando representa una ínfima parte de la misma.”
Leyendo informaciones científicas varias, de difusión mundial, lo mismo desde un enfoque ateísta, precisamente mayoritario, y desde otro, teísta, evidentemente minoritario, estos últimos, aunque tampoco pudiese considerárseles un número despreciable, no deja de asombrar, no tanto en lo cuantitativo de ellos como lo cualitativo.
Se sabe que el tema de la realidad se suele resolver planteándose entre estos dos extremos, y el intermedio, algo neutro del agnosticismo, (todos respetables), que aún siendo aparentemente menos polémico, otros lo interpretarán como una concepción que auto frecuenta la abstención o limitación innecesaria, o a veces trivial respecto a la necesidad que solemos tener de respuestas trascendentes hacia una resolución y una determinación existencial conocible, gnóstica.
Tratando de encontrar un equilibrio como siempre en base al aumento de la información, de lo que aparentemente va en contra del pensamiento ortodoxo moderno y de lo que sería precisamente una revolución científica, frase que sin dudas, si bien nos atrae hacia el raciocinio lamentablemente suele predisponernos a los estereotipos. Ese hecho puede hacer que un científico que crea en Dios, automáticamente, y aún más, subjetivamente, se le considere ajeno al atractivo concepto de científico revolucionario, y hasta se irá más allá, ya incluso no se le considerará siquiera científico. Sabemos que sus credenciales intelectuales pueden ser tan altas o más que muchos de sus oponentes con otra concepción, pero el peso del estereotipo, sin dudas, lo señalará, y no solo esto, como bien sugiere D. Punset: una mayoría lo desdeñará. No es que enfaticemos una actitud crítica a lo que nos ha dicho, sino simplemente es una consecuencia real de que se aplica un esquema, un estereotipo, asociado a tal frase atractiva. De todos modos, a esa minoría, en un espacio participativo como este, me gustaría dejarle algunas oportunidades de expresión para ellos, y de tolerancia para los lectores. Así lo ven algunos de ellos:
(Continúa…)
30 septiembre 2009 a las 10:05 pm
PARTE II (Final)
Como se sabe, realmente no son pocos los prestigiosos entendidos que ven en la naturaleza pruebas de que hay un Diseñador o Creador. Otros van más allá y cuestionan la integridad científica de aquellos colegas suyos que rechazan dogmáticamente la existencia de Dios.
Así, el geofísico John R. Baumgardner señala: “Frente a unas probabilidades desfavorables en grado sumo, ¿qué científico honrado puede apelar a la acción del azar como explicación de la complejidad de los seres vivos? Actuar así cuando se tiene conciencia de estos números es, en mi opinión, una grave violación de la integridad científica”.
El distinguido físico Richard Feynman destacó otro rasgo de la integridad científica. En un discurso de graduación universitaria habló de “cierto tipo de integridad extraordinaria” que incluye “hacer lo imposible por mostrar que uno pudiera estar equivocado”. “Esa es añadió nuestra responsabilidad como hombres de ciencia, ante otros colegas, y creo que también ante la ciudadanía.”
Al exponer sus teorías, ¿emplean los macro evolucionistas con frecuencia frases como “pudiera estar equivocado”? Lamentablemente, tal modestia es muy rara entre ellos. En realidad, la modestia y la integridad deberían impulsar a muchos expertos a admitir que la ciencia, la cual se limita al estudio del mundo físico, no cuenta con los medios necesarios para contestar las preguntas referentes a la existencia de un Creador.
Es conocido que la ciencia puede ser una ayuda muy útil. Así consideran que cuanto más aprendamos acerca de la complejidad y el orden del cosmos, más razones tendremos para reverenciar a Quien lo concibió. Hay científicos que mantienen una actitud abierta ante tales testimonios y los encuentran convincentes, por lo que seguramente acepten que la ciencia los ha ayudado a encontrar a Dios. Otros, sin embargo, no se convencen ni con un torrente de pruebas.
Fuente de valores morales
Lamentablemente, la práctica científica actual (otra vez viene a la mente el esquema de bloqueo que nos impone la frase “revolución científica”), tiende en muchos casos a minar los principios de la ética. El biólogo Richard Dawkins, quien rechaza la idea de Dios, señaló: “En un universo de fuerzas físicas ciegas y reproducción genética, unos sufrirán daños y otros no, y es imposible encontrarle el sentido o la justicia”. ¿Verdad que es una visión muy pesimista? ¿No creeríamos que la sociedad necesita un código moral que recompense el bien y castigue el mal?
En este particular, la Biblia y la macro evolución atea tienen concepciones muy opuestas sobre la humanidad. La primera subraya que el hombre ocupa un lugar especial entre los seres vivos, y la segunda lo presenta como fruto accidental de procesos naturales ciegos. A diferencia de las Escrituras, según las cuales estamos hechos a la imagen de un Dios justo y amoroso y por ello podemos regirnos por el bien y la virtud, la evolución, con su lucha por la supervivencia, no logra explicar que demostremos cualidades como el amor y el altruismo.
Mientras que la macro evolución no nos brinda ni esperanza ni finalidad, las Escrituras nos ofrecen un magnífico futuro con sentido. En efecto, declaran el grandioso propósito del Creador para el día de mañana: “Les daré un porvenir lleno de esperanza” (Jeremías 29:11, Biblia de América).
Desde tal perspectiva, en muestra de humildad y sabiduría, un salmista escribió: “Sepan que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos” (Salmo 100:3). Muchas mentes pensantes han concluido que este reconocimiento tiene mucho más sentido que las teorías modernas que atribuyen la existencia del hombre a la casualidad.
Muchos científicos admiten sin vacilar que creen en un Diseñador inteligente, en un Creador. Aunque a veces tengan vagas nociones sobre quién es, coinciden en que hay pruebas de su existencia. He aquí otros comentarios:
“Como científico, encuentro en el mundo que me rodea mecanismos de ingeniería tan complicados que me veo obligado a concluir que tras un orden tan complejo existe diseño inteligente.” Andrew McIntosh, matemático (Gales, Reino Unido)
“El carácter intrincado de la naturaleza indica con claridad que hay un Creador. Una vez comprendido, todo sistema biológico y físico manifiesta increíble complejidad.” John K. G. Kramer, bioquímico (Canadá)
“Entre los seres vivos resulta patente el orden, obra de un Poder superior al que yo llamo Dios. Es en este punto donde coinciden la fe y la verdad científica. La primera de ningún modo contradice a la segunda, sino que la completa al aportar una comprensión más sencilla del universo.” Jean Dorst, biólogo (Francia)
“No concibo el universo y la vida humana sin un comienzo inteligente, sin una fuente de “calidez” espiritual que trasciende a la materia y sus leyes.” Andrey Dmitriyevich Sakharov, físico nuclear (Rusia)
“Todos los animales presentan de algún modo un diseño singular adaptado a un ambiente determinado, y no puedo menos que atribuir la complejidad de dicho diseño a un Creador, más bien que a fuerzas evolutivas aleatorias.” Bob Hosken, bioquímico (Australia)
Juicio sobre la crónica de Génesis:
Gerald Schroeder, ex profesor de Física Nuclear, escribe: “La Biblia refiere en treinta y un versículos, con tan solo varios centenares de palabras, acontecimientos que abarcan dieciséis mil millones de años y sobre los cuales se han escrito millones de palabras en la prensa científica. Todo el desarrollo de la vida animal se resume en la Escritura en ocho oraciones. Teniendo en cuenta la brevedad de dicha narración, es extraordinario que coincidan los descubrimientos de la ciencia moderna con las afirmaciones de Génesis 1 y el orden en que se suceden, y más aún cuando nos percatamos de que toda la interpretación que presenta la Biblia en este capítulo se puso por escrito siglos -mejor dicho, milenios- antes de que tuvieran lugar los hallazgos de la ciencia moderna. Por consiguiente, es la ciencia la que ha llegado a demostrar su conformidad con el relato bíblico sobre nuestros orígenes” (The science of God, the convergence of scientific and biblical wisdom. [La ciencia de Dios: Convergen la sabiduría científica y la Biblia]).
Saludos cordiales, El otro Carlos.
5 octubre 2009 a las 1:50 pm
El cuadro es precioso me ha conmovido.ole tu…
5 octubre 2009 a las 9:57 pm
Perdonen que el comentario anterior de fecha 5 Octubre 2009 a las 12:51 am. no deba aparecer en esta entrada sino en: ¿Es fiable nuestra percepción?, por error lo escribí aquí, y no donde se ha dicho. Saludos,
El otro Carlos.
19 octubre 2009 a las 8:14 am
la realidad cada dia parece ser más subjetiva y poco rigurosa, y más con el poco juicio con el que actúan las grandes potencias… también digásemos que los periódicos tienen su papel político mal adjudicado.
5 noviembre 2009 a las 5:23 am
Buenas, la verdad que me fascina el programa y todos aquellos referentes al cerebro y la mente.
Una pregunta, hilando con el programa que hubo sobre nanotecnología y el recurso escéptico “cerebros en una cubeta”… sería posible este escenario de CCFF (o mejor dicho peli de terror) donde el cerebro sería extraido de un cuerpo y flotando en una urna de cristal conectados sus nervios a un ordenador que le simule la vida real?
Ahñi dejo la pregunta.
Saludos.
9 noviembre 2009 a las 1:37 am
[...] artículo ¿Cuántas realidades existen? en el Blog de Eduard [...]
30 noviembre 2009 a las 10:15 pm
Existen tantas realidades…. como personas en el mundo…
19 abril 2010 a las 12:42 am
Rrealidades tantas como personas hay en este mundo.tambien pasa por ser orgullosos y no querer dar la razon a nadie y solo confiar en nuestra razon.
7 mayo 2011 a las 1:03 am
Yo creo que el mundo necesita más espiritualidad, menos ciencia clásica y sobre todo menos religión. La explicación no puede estar en la mente, no se puede entender conceptualmente, necesitamos sentir o mejor dicho conocer.