Autor: Eduard Punset 26 enero 2010

Medio: Televisió de Catalunya

La emisión del 25 de enero del programa Àgora de Televisió de Catalunya estuvo dedicada a analizar la situación de Haití tras el terremoto que azotó el país caribeño el pasado 12 de enero.

En el debate, moderado por el presentador Xavier Bosch, también participaron Marc Antoine Archer, cónsul de Haití en Cataluña y Baleares, Rosa Parés, cooperante que vive en Haití, y Pere Frutos, presidente de la ONG Unitat Canina de Rescat K9 de Creixell.



5 Respuestas to “Eduard Punset participa en un debate sobre Haití”

  1. Javier:

    Hola Eduard!

    Sin duda, como bien apuntas, cualquier Estado que se precie de ser medianamente moderno debe separar con claridad la religión del gobierno, y dejar a la religión para el ámbito personal de cada cual. Porque sino se corre el riesgo de encerrar al país en unas coordenadas arcaicas, insensibles a la evolución de la sociedad y en muchas ocasiones terriblemente irracionales. Si se pretende gobernar para todos creo que es necesario utilizar la libertad como criterio guía (si bien no debe ser algo absoluto porque en ocasiones la libertad mal entendida provoca abusos intolerables como los sufridos por los obreros durante la Revolución Industrial), y sinceramente la religión no anda muy poblada de libertad porque sus representantes han tenido la tentación de imponer a fuego sus dogmas incuestionados, en nombre de un ser que qué va a saber uno si existe o no.
    Por otro lado creo que la comunidad internacional está dando muestras de una gran generosidad, pero no me parece que la cosa deba quedarse ahí. Si Haití pretende salir de verdad de la crisis en la que lleva inmerso demasiado tiempo debe empezar por sus cimientos, porque la ayuda internaciona desgraciadamente sólo es un medicamento, mientras que Haití necesita una operación a corazón abierto.

    Un abrazo!

  2. Activista:

    La riada de solidaridad por parte de la ciudadanía del mundo rico es un motivo de alegría. Una alegría que se convierte en agridulce, no obstante, al recordar que la mayor parte de las tragedias humanas pasan desapercibidas. A diario mueren de miseria en el mundo 60.000 personas, en silencio, atravesando un desierto de soledad, sin que nadie les dedique el titular de primera página que merecen.

    Según la ONU, hacen falta 70.000 millones de dólares al año para luchar con garantías de éxito contra el hambre, la sed, el analfabetismo y la falta de asistencia médica que padecen los pobres más pobres de nuestro planeta. Esa cantidad, en apariencia astronómica, equivale a 19 centavos de dólar al día por habitante del mundo rico. Total, calderilla…

    Dicho lo cual, aprovechamos la ocasión para abogar porque los nadies sean noticia más a menudo, y no sólo cuando salen en el telediario saqueando un comercio en busca de comida o peleándose por una botella de agua repartida por algún marine estadounidense…

    “Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
    Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
    Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
    Que no son, aunque sean.
    Que no hablan idiomas, sino dialectos.
    Que no profesan religiones, sino supersticiones.
    Que no hacen arte, sino artesanía.
    Que no practican cultura, sino folklore.
    Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
    Que no tienen cara, sino brazos.
    Que no tienen nombre, sino número.
    Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
    Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.”

    (Eduardo Galeano: El libro de los abrazos, Siglo Veintiuno Editores, México España, 1997.)

  3. José María:

    He de reconocer que la intervención del Sr. Punset me ha causado una cierta sorpresa pues estando de acuerdo con su análisis respecto de la influencia negativa de la religión en la sociedad haitiana me ha faltado en su discurso una cierta crítica al uso que el 1er mundo está haciendo de la tecnología y la oportunidad que pueblos en teoría “atrasados” respecto de ese exceso tienen para organizarse de forma “desmoderna”. En ese sentido me ha parecido interesante la aportación de Rosa Parés.

  4. José Contreras:

    Interesante debate en el que se pone de manifiesto la gravedad de la situación ecónomica y demográfica de los sufridos haitianos.

    En este tipo de catástrofes siempre caen primero los que no tienen recursos económicos.

    Lo más importante a día de hoy es salvar vidas, a medio-largo plazo reconstruir Haití.

    Quizás con ayuda de la ONU y de EE.UU tengan un futuro más prometedor, pero lo veo muy complicado. Hace falta una inmensa cantidad de millones de Euros.

  5. Estimat Eduard Punset « Perquè el cel és blau:

    […] muro de mi página en Facebook dignos de reflexión. Una televisión autonómica, la TV3 catalana, me invitó a un debate sobre Haití a raíz del […]

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