Autor: Eduard Punset 24 enero 2010

Hasta hace muy pocos años, nadie podía explicarse el mecanismo para saber qué hacen, piensan y sienten los demás. Lo descubrieron cuatro científicos italianos investigando en la pequeña y bellísima ciudad italiana de Parma, conocida por su buena cocina, el jamón y el queso parmesano.

Los científicos en cuestión –encabezados por Giacomo Rizzolatti– descubrieron, ni más ni menos, las llamadas neuronas espejo; unas neuronas que se activan en los monos –y, por supuesto, en los humanos– cuando vemos a otro sufrir o a una pareja emocionarse con un beso que también nos emociona. Esas neuronas nos brindaron, por primera vez en la historia de la evolución, una explicación neurofisiológica plausible de las formas complejas de interacción social. Importantísimo, de acuerdo. Pero a mí me fascinó especialmente otro descubrimiento, en apariencia menos trascendental, realizado en el curso de la misma investigación.

Resulta que cuando un primate, como el macaco, y un humano tensan el dedo pulgar y el índice de la mano derecha para tomar un caramelo, a los dos se les activan unas determinadas neuronas espejo. Perfecto. Ahora bien, fíjese en lo que le voy a decir a continuación, porque para mí aquí yace el origen del engaño y de la dicha que parece castigar unas veces y premiar otras a los humanos. Repitamos el experimento anterior, pero con una salvedad; es decir, tanto el humano como el primate repiten el mismo ejercicio del dedo pulgar y el índice simulando que recogen un caramelo, pero esta vez sin tomarlo, sino haciendo como si lo tomaran. ¿Saben qué ocurre?


Giacomo Rizzolati en la entrevista que mantuvo con Eduard Punset en el programa de Redes “Nueva percepción del cerebro”. El programa fue emitido el 29/11/2005 (leer la transcripción de la entrevista).

Pues ocurre que en el caso del humano se activa la misma neurona, si bien en el caso del primate no se activa en absoluto. Realizar un movimiento prensil –así lo llaman en el laboratorio– en ausencia de un objeto no activa ninguna descarga en el cerebro del primate porque, sencillamente, los primates no hacen pantomimas; no saben mentirse a sí mismos ni a los demás simulando que están comiendo un caramelo cuando no lo están asiendo y menos aún comiendo.

La deducción es casi inevitable y que me corrijan mis amigos neurólogos y primatólogos si estoy equivocado. Tanto ellos como nosotros partimos de neuronas espejo muy similares, pero en el curso de la evolución las nuestras abordaron procesos cognitivos lo suficientemente complejos para permitirnos imaginar y mentir. En un momento dado de nuestro destino aprendimos a idear pantomimas, a simular que teníamos entre los dedos un caramelo cuando no había nada. Y no sólo eso, sino algo mucho más decisivo: conseguimos que los demás sintieran como si los protagonistas asieran un caramelo.

Había nacido la verdad imaginada o, si se quiere, la mentira y la capacidad, gracias a las neuronas espejo, de que los demás creyeran lo que yo estaba sugiriendo sin tener en las manos el objeto de verdad, o nada en su lugar, o el beso digital en el campo de las emociones, o el Dios imaginado en el de la religión. La magia había precedido a la ciencia y ahora esta última anunciaba la ciencia ficción.

¿Cuándo aprendimos a mentir? Probablemente, cuando hizo mucha falta. En los tiempos remotos, el entorno era extremadamente duro. Hoy sabemos que en África quedaron apenas unos miles de personas para iniciar la emigración a otros continentes. Sólo Dios sabe lo que sufrieron nuestras especies más allegadas a lo largo del último millón de años. Las cosas empezaron a cambiar para mejor cuando uno de aquellos testigos –contemplando cómo un rebaño alocado de mamuts arrasaba su valle– le dijo al otro: “¡Qué bella es la naturaleza!”, cuando le soltó la primera mentira.



66 Respuestas to “El momento en que aprendimos a mentir”

  1. Antonio:

    ¿porque están hablando siempre los científicos y filósofos ateos de Dios si creen q no existe?

  2. Vicente Signes:

    Evidentemente, la mentira y la verdad pueden ser igual de erróneas puesto que no dejan de ser consideraciones mentales, existen mentiras que por ser persistentes acaban convirtiéndose en verdad y verdades que por falta de persistencia se convierten en mentiras.

    Nuestra mente, es capaz de creer algo que en el fondo sabe que es mentira y dejar de creer algo que en el fondo sabe que es verdad.

    Por consiguiente para ver este asunto con mayor claridad, en vez de hablar de mentir, deberíamos hablar de fingir.

  3. Abril:

    Yo diría que fue el momento posterior a aquél otro en que fuimos conscientes de nuestra capacidad para imaginar. Como dice Sonja, ahí radica la cuestión, en la capacidad imaginativa del ser humano. Y a mi entender, ese es un recurso magnífico, otra cosa es la aplicación que se le dé.
    Me encanta cómo relata, Sr. Punset: en cada relato mi imaginación se transporta al lugar que la suya dibuja a través de la palabra escrita 🙂

  4. bertoi:

    Antonio,
    para repetir una y mil veces que es una mentira, algo imaginado que hay que superar, y que al contrario de lo que promulga, estas creencia y los que la han fomentado, han causado mucho daño a las personas y la sociedad. Además, ahora nos damos cuenta cuales son sus estrategias para adoctrinar y mantener esa mentira; desde pequeños con una con palabras e ideas simples que crean en la memoria imágenes muy represantativas y concretas, más la presión social de aquellos que su anhelo no es la verdad, sino la manipulación.

  5. tateti:

    ¡Dios mio!. No sé si con esta interjección se le habran activado algunas neuronas espejo a alguien, el caso es, que cuando cojo el libro que ha recomendado “Las Neuronas Espejo” se me disparán como en una fiesta.

    Queria decirle que el libro me ha encadilado desde el principio, por su fácil lectura y también porque no se trata de un tratado de neurociencia, más bien parece la aventura de un descubrimiento por parte del lector, y originado por los cientificos protagonistas del libro; Los cuatro famulosos, como los llama.

    Hasta ahora, como digo, ha sido ir de sorpresa en sorpresa, por las peculiaridades personales del equipo de investigación de Rizzolatti, donde se cuentan los detalles del papel de cada miembro del equipo y…, cómo cosas totalmente ajenas a lo estrictamente cientifico, juega un papel crucial como predisposición a la investigación. Los experimentos con monos parecen indicar simetrías con los caracteres humanos. Pero luego distingue el corte evolutivo entre las dos especies. Descubrir qué; los que más le gusta a los bebés es que los imiten, es sorprendente. La capacidad innata en sus neuronas espejo recien fabricadas, que los predisponen a promover el aprendizaje del lenguaje verbal entre el 1er y 2do año de experiencia. Y la otra, en los adultos, donde damos constantemente patadas a un balón cuando vemos un partido de fútbol viviéndolo algunos, los más forofos, como si nos jugaramos el campeonato del café ( http://www.elmundodeportivo.es/gen/20100127/53878987250/noticia/el-iniestazo-aumenta-la-tasa-de-natalidad.html ) . Conocer que todo esto sucede a nivel celular, es como conocer, aphrender, los engranajes que desencadenan muchas de nuestras acciones cotidianas casi sin que nos demos cuenta, pero ahora, con la conciencia de conocerlas.
    Musha Gracias por la recomendación.

  6. Antielectrón Electrón:

    . Esto de las neuronas espejo ¿tendrá que ver con el mimetismo?

    . ¿lo que es verdad para un electrón es mentira para un antielectrón y viceversa?

    . Esto de la “teleempatía”, está estudiado ya ¿no?, lo que pasa es que “entavía” no funciona muy bien

    . La única Verdad Electrónica o Aintielectrónica (depende de cómo nos veamos a nosotros mismos en cada momento) que se me ocurre, es que el Sistema, lleva funcionando de manera errónea durante Milenios en tanto en cuanto nos referimos a que todo el mundo nazca con igualdad de posibilidades, oye, monos incluidos, no digamos ya perros. ¿Donde está mi sistema perfecto?, voy a buscarlo, de momento creo que hay principalmente 3 que funcionan como un generador un alternador y un acumulador.

    La Responsabilidad vertida en ellos es de tal calibre que ser consciente de ello debería ser una meta diaria, quizá por eso Dios nos hizo creer que la tierra era una jerarquía plana, y la ciencia que era un volumen casi esférico

  7. Paki:

    Cuando me refiero a la mentira y el engaño como una cualidad es desde el punto de vista positivo que aporta a la mente en desarrollo del niño para darse cuenta de las intenciones de los demas…esto le ayuda a aprender y a reconocerse como individuo…o sea darse cuenta de las mentiras y engaños.

  8. Mª Cruz:

    Me parece muy importante saber cómo somos por naturaleza, cómo nuestra mente nos puede engañar, sin ningún tipo de maldad sólo por el mero hecho de sobrevivir. Y lo importante que es conocer esto para poder reconocer esos momentos y ser dueños de nuestros actos y por lo tanto libres!! Gracias Punset y al equipo de Redes!!!

  9. Juan Carlos Garrido:

    Estimado amigo:

    A pesar de mi formación técnica (soy ingeniero), encuentro inquietante que algo como la empatía pueda reducirse a la presencia de determinado tipo de neuronas, pues reduciría nuestra conducta al comportamiento de una máquina programada y nuestras emociones a poco más que teoremas. Por fortuna, la naturaleza es sabia y nos ha dotado de los mecanismos precisos para creer que tenemos un caramelo cuando no asimos más que aire, qué sería de nosotros sin ellos.

    Saludos.

  10. Jose Miguel:

    buen post entre solo para comentar lo de `asiendo` me sorprendio pero leyendo los comentarios me quedo claro esta nueva palabra ASIR.
    Me encanta decir la verdad y siento satisfaccion de los resultados de decirlas asumo las consecuencias de las mismas aunque ya me quedan pocos amigos jajaja un abrazo

  11. el mesias:

    ¿Cuando aprendimos a mentir?, es una pregunta demasiado genera,
    intentemos matizarla; se me ocurren varias.
    ¿dsde que momento tenemos la capacidad de mentir?
    ¿cuando aprendimos a aprovecharnos de la facultad de mentir?
    ¿cuando descubrimos la mentira?.
    En primer lugar habria que definir que es mentir;
    ¿afirmar algo que no es cierto?,esto podria ser confundido con el termino equivocarse(entre otros).
    yo por mentir entiendo de tener la capacidad de afirmar algo siendo consciente de que realmente no es así; pues no es el poder mentir ninguna facultad en particular; es una mas de las posibilidades que nos da la FACULTAD de ELEGIR; eso es sencillamente lo que nos convierte a cada uno de nosotros en UNICOS; ninguna otra especie tiene la capacidad de elegir; un perro solo puede actuar como un perro y un gato solo puede actuar como un gato, pero nosotros los humanos, siempre en ultima instancia actuaremos como finalmente DECIDAMOS actuar; independientemente de que corresponda ó no a nuestra naturaleza, cuando oigo hablar de la posibilidad de simular eñ cerebro humano, me provoca risas, ¿a quien quieren engañar?. supongo que como casi todo en la vida esconde un interes particular, porque el cerebro humano es sencillamente indisimulable; ¿POR QUÉ?, porque en ultima instancia la accion de un cerebro es siempre SUBJETIVA, y es imposible imitar lo SUBJETIVO.
    Sigo buscando la manera de ponerme en contacto con usted sr Punset.

  12. Vamos a contar verdades, tralará | Diretes y dimes:

    […] a cualquier entorno, solo por poner algunos ejemplos, un periodista ha de hacer algo que, según cuenta Punset (y si él lo dice me lo creo), va en contra de nuestra naturaleza. Porque el periodismo (el […]

  13. david:

    entonces en las personas con asperger sus neuronas espejo no funciona adecuadamente es por eso que no pueden mentir y tomas las cosas literalmente y son muy racionales. yo creo que los asperger es la nueva escala de la evolucion de los seres humanos, son los nuevos seres humanos a poblar la tierra y eso seria bonito, que mejor seria el mundo

  14. david:

    actualmente el asperger va ser modifica en el DSMV ya no como sindrome y lo quieren sacar por que no es una enfermedad sino una forma de vida o una condicion de vida y no se puede curar simplemente porque no hay nada que curar

  15. Culo veo, culo quiero ¿Por qué? | tienecajones:

    […] [Fuentes: www.redesparalaciencia.com / www.eduardpunset.es / www.rtve.es / TED […]

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