Cuando el país inició su apertura al exterior en la década de los 60, muchos se hacían esta pregunta: ¿qué piensan los demás de nosotros? Es el tipo de pregunta que ya no se hacían a sí mismos los países más ricos y que los propios españoles se hacen hoy mucho menos. Sorpresivamente, el interés reciente e inusitado por las dimensiones de la felicidad está respondiendo a algunas de estas preguntas con 40 años de retraso.
En ciertas dimensiones somos idénticos al resto de los países europeos. El amor desbanca a la salud y –en un año de crisis, fíjense bien– al dinero; sencillamente, reaparece la antigua sospecha de que las relaciones personales configuran la felicidad de los individuos en mucha mayor medida que otras búsquedas, como la del tentempié. En eso no somos distintos.
Salvo diferencias bien precisas –como la posesión de emociones mezcladas en los humanos–, resulta alucinante la similitud entre nuestro entramado emocional y el del resto de los animales. Basta con seguir los diálogos entretenidos e ilustrativos entre los nietos y mascotas de tierna edad. Sencillamente, son tal para cual y pueden pasarse horas jugando y comunicándose. Viven los dos en un mundo donde cuentan los detalles, las pequeñas cosas. Los conceptos gigantescos y globalizantes como el futuro, la sociedad, el destino, no cuentan ni se comprenden.
A mí siempre me ha fascinado, no obstante, un rasgo nuestro muy diferencial: el desprecio de las cosas pequeñas, a las que subvaloramos, en contra de lo sugerido por los niños y la estructura emocional del resto de los animales. En un contexto en el que los humanos no estuvimos interesados en descifrar nuestros comportamientos emocionales –los móviles del odio, la repugnancia, el miedo, la sorpresa–, sólo el resto de los mamíferos y sus predecesores, los reptiles, podían haber revelado las pautas.
Ahora bien, uno de los rasgos más sorprendentes en España es, precisamente, el desconocimiento, la aversión y hasta la crueldad con el resto de los animales; simplemente, no han interesado nunca al colectivo adulto español. A nadie se le ocurría en el pasado pensar que el entramado emocional era casi idéntico en ambos casos. Hubo que esperar a la neurología moderna para calibrar este descubrimiento.
Enfrentados con la aseveración de “Me divierto cada día con las pequeñas cosas de la vida”, el porcentaje diferencial de los españoles está significativamente por debajo del promedio europeo (*). No nos atraen las cosas pequeñas. No hemos profundizado en la cultura del detalle, que se aprende saboreando la vida emocional. Hemos vivido obsesionados por las verdades absolutas y los dogmas; el todo o nada.
Siendo ésta la situación, no es extraño que también los españoles estén por debajo de los europeos cuando se les confronta con la sugerencia de “Hay un montón de razones que hacen que la vida merezca la pena”. Seguimos siendo víctimas de la cultura heredada, en el sentido de que nada es comparable al paraíso que, supuestamente, nos espera después de la muerte. En su gran mayoría, los españoles no se están haciendo todavía la pregunta correcta: ¿hay vida antes de la muerte? ¿Hay razones suficientes que justifiquen la existencia?
Que nadie crea que los fogonazos de incorporación de la mujer a la libertad sexual y al trabajo han cambiado para siempre las estructuras cognitivas del país. Los cambios tecnológicos son incomparablemente más rápidos que los cambios mentales, que se caracterizan por una lentitud pasmosa. Lo siento, pero, a pesar de los gestos y el vocerío, seguimos donde estábamos. O casi.
(*) Datos del Instituto Coca-Cola de la Felicidad. Agosto, 2009




13 Septiembre 2009 a las 9:36 am
Es cierto. Sólo hay que ver un telediario para comprobar como la derecha y la iglesia católica se opone sistemáticamente a todo, creando adeptos dogmáticos (…) a pesar de demostrarse que están equivocados, siguen postulando una y otra vez lo contrario a la dinámica en un mundo cambiante, y se aferran a sentimiento que crearon durante la Guerra Civil, sin pensar que muchas cosas a nuestro alrededor, en los países de nuestro entorno, cambiarón hace mucho tiempo. Además, en esos pensamiento patrióticos y salvadores del dogma, en un mundo donde las decisiones son macrodecisiones, lo grande crea un gran vacío existencial, y cuando se le preguntan, normalmente, contestan por convicción sin ningún tipo de elemento personal, propio, de la persona… Al contrario, se aferrán a lo externo y grandioso porque “así me lo enseñaron y lo aprendí”.
Un abrazo Señor Punset, hoy veremos su programa.
13 Septiembre 2009 a las 9:56 am
Punset: ¿Somos como los demás europeos?…
Cuando el país inició su apertura al exterior en la década de los 60, muchos se hacían esta pregunta: ¿qué piensan los demás de nosotros? Es el tipo de pregunta que ya no se hacían a sí mismos los países más ricos y que los propios españoles se hacen h…
13 Septiembre 2009 a las 10:28 am
Lo que yo siempre me he preguntado es ¿cuánta felicidad cabe en las cosas pequeñas? Parece obvio pensar que si algo pequeño nos reporta felicidad, una certeza absoluta, rotunda y enorme debería contener una felicidad casi inagotable. Tal vez este sencillo esquema es el que predomina en nuestra sociedad para que sigamos anclados en una búsqueda clásica de la verdad.
Tal vez si fuéramos un poco más niños seríamos capaces de entretenernos con la cosa más simple. Para mí el momento del día que màs me acerco a la felicidad es aquél en el que saboreo una caña con un par de buenos amigos. El resto del día es una excusa para llegar a ello. Y en este sentido los españoles sí que sabemos disfrutar de un momento como ese, haya o no haya crisis nadie ha dejado de tomarse unas cañas en el momento en que el sol roza el horizonte. Fascinante.
13 Septiembre 2009 a las 10:58 am
No todos los países europeos son iguales. Si nos comparamos con los italianos seguro que no hay tantas diferencias.
Saludos.
13 Septiembre 2009 a las 12:06 pm
Lo siento, Eduard, pero no creo que haya una forma de ser ni de pensar propia del país. Por más que digan las encuestas, ¿qué es más representativo de un territorio, una minoría brillante o una anodina mayoría? De esto viven los tópicos.
Cuando miro a mi país tengo muchos referentes que relacionar, mucha información contradictoria. En cambio, lo que nos llega de otros países, especialmente de Europa, son los productos intelectuales de una minoría. El devenir cotidiano de su pueblo en conjunto y variabilidad nos es desconocido. ¿Realmente eran los griegos todos unos filósofos, unos físicos?
En cuanto al estilo de vida de cada país, confiaremos en ti, pues eres todo un trotamundos. Pero me da la sensación de que cada cultura defenderá “el hedonismo a su manera”. (Allí donde se defienda el “estado de bienestar”)
Y por otro lado ¿hasta qué punto es diferente jugar con un sonajero de colores y jugar con un sonajero de construcciones teóricas? ¿Son nuestros comentarios realmente más complejos que esos diálogos entre los niños y las mascotas?
13 Septiembre 2009 a las 12:29 pm
Tovavia y siempre, creo yo, andaremos equivocados por la vida…cuando uno aprende a vivir, se nos acaba el tiempo…no hay segunda oportunidad…
Me quedo con las preguntas que hace Sr Punset…
¿Hay vida antes de la muerte?…Si..siempre hay y habra vida…la vida es algo independiente del que yo viva o muera.. Ahora mi vida..la mia esa comienza conmigo.
¿Hay razones suficientes que justifiquen la existencia?..Para mi no hay razones que justifiquen la vida… ni la vida, ni la muerte…porque las razones las ponemos nosotros y la vida..”ES”…con una razon que la justifique o que no la justifique…la vida se abre paso por encima de todo..la existencia es tan solo una mezcla extraña de finales y principios.
El genero humano cada vez se separa mas de su mundo…nos hemos fabricado un mundo artificial y comodo..queremos un mundo a nuestra medida…para luego querer volver al origen…ahi esta la paradoja.
La verdad es… que en lo mas sencillo, se esconde lo mas grande…y los niños son, los que mas lo perciben…porque su mirada no esta todavia contaminada y viven el momento…
Saludos Sr Punset…como siempre me encanto el texto
13 Septiembre 2009 a las 12:56 pm
Hola Eduard:
estoy de acuerdo contigo en el hecho de que no hemos recuperado aquellos 20 años de atraso que arrastramos con aquella dictadura, hasta pienso que hemos perdido otros tantos, a juzgar por los resultados, vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos.
Somos iguales?
En Francia disfrutan de la escolarización voluntaria, aunque la educación sea obligatoria.
En Alemania si hay un accidente y en menos de dos minutos ha llegado la policía y la ambulancia,… igualico que aquí.
Pudimos haber hecho democracia recogiendo lo mejor de los paises europeos más avanzados y que hemos hecho?…Nos quedamos con la mierda.
El pueglo vencido, jamás estuvo unido canta una canción y que razón tiene y eso es lo que somos.
Y en una cosa somos unicos, tenemos el mayor número de parados,seguidores del PP . Pobres y fachas!
Unión y pilas (extra-alcalinas).
Salud y un entrañable abrazo.
13 Septiembre 2009 a las 3:08 pm
Hola Eduardo
Muchas veces no estoy completamente de acuerdo contigo, pero hoy sí. Fíjate que incluso cuando hablas “la cultura heredada”. En mi opinión, es mal cristianismo el que piensa que la santidad consiste en sufrir; como si la vida fuera dejarlo todo para septiembre.
La pregunta ¿hay vida antes de la muerte? debería hacer reflexionar también al creyente.
13 Septiembre 2009 a las 4:17 pm
En cierto modo me ha sorprendido pero pensándolo bien tiene sentido y aun así, aunque los españoles las sepamos valorar, este país está lleno de esas pequeñas cosas.
13 Septiembre 2009 a las 5:50 pm
De visita en una gran ciudad española donde no se habla la lengua del resto de la provincia por considerarla provinciana, donde la gente llena las calles el domingo por la mañana después de ir a misa, donde hay museo taurino, donde hay bodas a mansalva todos los fines de semana de septiembre y donde los museos están totalmente vacíos, pese a ser gratuitos, me lamento que España no sea más londinense, neoyorquina o parisina. Totalmente de acuerdo, el país huele a rancio, nos pesa mucho el pasado, somos como siempre fuimos, a pesar de haber llegado a ser la octava potencia. Nuevos ricos con la sensiblidad de rudos campesinos, eso es lo que seguimos siendo… Saludos a tod@s
13 Septiembre 2009 a las 6:17 pm
Pues vaya…
Esa es una de las veces que me gustaría no ser español.
Pero… ¿Hasta que punto se puede generalizar?
Son las costumbres y la educación, lo que nos hace así?
Todas las regiones españolas son iguales?
Y es que nada peor que una estadística para sacar tantas conclusiones.
Usted dice que los cambios mentales son lentos, mucho más que los tecnológicos. Pero los de las costumbres y los cambios producidos en la vida, no diría lo mismo. Quizá esta estadística no ha tomado en cuenta la edad de los encuestados ni su procedencia.
El hombre cambia muy rápido. Lo que hace treinta años estaba bien o era aceptable, hoy es un disparate. Nuestros jóvenes, diga lo que diga el botellón, beben con más cuidado y sufren menos accidentes; aprecian las pequeñas cosas mucho más que los de mi generación, en comparación a lo que debería ser, que es lo contrario por la edad.
Estamos cambiando mucho. Tal vez es que no lo sabemos apreciar en su justa medida o que nos hemos aislado, temerosos por el cambio, de nuestros jóvenes.
13 Septiembre 2009 a las 7:46 pm
Precisamente hace un par de días hablé en mi blog (el de adulta) del ir de culo en mi campo -la educación- en comparación con el resto de Europa con raras excepciones. Empezamos mal y estamos peor. Por razón de linealidad he de suponer que no habiendo tocado fondo todavía, el camino sigue la línea descendente.
La infancia, preciosa infancia. No necesita tantos artilugios como hoy se le dan, que la desgastan, la debilitan, la inutilizan, la privan de eso que dice usted, de las pequeñas cosas, los diálogos con animales, oír el viento, la lluvia, jugar con la tierra…
13 Septiembre 2009 a las 8:31 pm
Quiero ser mi gato
Mi gato no va de vacaciones a la playa. Durante el verano, se pasa el día durmiendo en el lugar más fresco que encuentra. Al anochecer, comienza a espabilarse, come y se marcha de “maniobras”.
Yo no soy creyente religioso, pero si creyera en la reencarnación no me importaría ser gato en mi próxima vida: Además de lo anterior, no paga hipoteca, para nada le preocupa la inminente subida de impuestos, no sabe lo que es un semáforo en rojo, una dirección prohibida, ni ha leído: “aparcamiento reservado a vehículos oficiales” ya desesperado por no encontrar sitio para aparcar. Eso sí, probablemente ha sufrido en el trato con otros animales: los humanos.
Recuerdo al principio del verano, en un reportaje de televisión, un turista se quejaba de que tenía que levantarse antes de las siete de la mañana para encontrar algún sitio libre donde poner la sombrilla en la playa. Este era un problema que le quitaba el sueño por la noche y le llevaba de cabeza durante el día.
A parte de que los dermatólogos aseguran que donde mejor se toma el Sol es en la sombra -quien tenga alguna duda sobre esto, puede ver las estadísticas de cáncer de piel en Australia-, mi gato es mucho más inteligente que este señor, aunque el felino no se vaya de vacaciones.
14 Septiembre 2009 a las 4:28 am
Acerca del tema “porque los españoles no somos…etc”quería añadir una pequeña cosa: He observado y vivido que las grandes dictaduras enseña a no pensar , a no decidir y quizás a no llorar ni reir . Quizás por eso conservamos la inercia de que otros piensen por nosotros decidan por nosotros se emocionen por nosotros.Para mi el único antídoto a toda esto es la cultura .(GRACIAS Punset. eres mi libro de cabecera y la voz que escucho através de internet mientras trabajo)
14 Septiembre 2009 a las 8:19 am
Es gracioso, porque en mis vacaciones (fuera de España) en uno de los descansos que hacía para ver lo maravilloso que era el sitio donde estabamos, comenzé a mirar a la cantidad de turistas que había a mi alrededor y podía adivinar ( más o menos ) quienes eran españoles. Somos diferentes, es verdad!!!!!!!!! Creo que disfrutar de las pequeñas cosas es un reto personal de cada uno para poder ser feliz y que por supuesto el Estado español nunca promoverá. Sería muy dificil controlar a gente feliz , es mejor tenernos asustaditos.
14 Septiembre 2009 a las 8:47 am
Una planta vive del Sol, del agua y del aire. La planta no quiere ser gato, por ello todos los males e incomodidades no vienen de nuestro pasado siempre, ni de la educación, ni de las leyes, vienen de nuestra MENTE, del pensamiento que siempre busca un propósito contrario para que la voluntad se pierda. ¿queremos mandar y saber más y que nadie nos moleste!.
Como una planta tenemos que aceptar y querer sólo lo que nos nutre, porque nos dá vida; desarrollando nuestra necesidad de lo material y espiritual en proporción, y lo espiritual es poner alma en lo que hacemos. Hay RESPONSABILIDAD personal en entender como funciona la vida. Es tan sencilla como mirar y detenernos en el proceso de lo que nos rodea y envuelve.
Mientras haya Sol, que da luz, vida y calor, Sr. Punset, hay vida para quien la quiera, porque el Sol es enegía que pude nutrir.
Y lo que es arriba es abajo, el macrocosmo y el microcosmo.
El Sol es como el objetivo de nuestra vida, nutrir y nutrinos de lo que hacemos, ¿quien dice que no se nuetre el SOL de lo que nosotros tomamos de él?. Es un ejercicio de aceptación formando PENETRACI“N y ACOGIDA que genera creación. Cuando hacemos lo mismo, dar y recibir nos damos vida y la damos.
Si nos complicamos es porque no hemos podido dejar de especular, porque queremos ganar siempre en algo, arañar para el Ego.
Al Sol lo mancha y lo daña las costumbres que enrarecen el medio ambiente generando densidad turbia. A nuestros objetivos les ocurre lo mismo. Al propósito hay que ponerle buena intención, porque sólo ésta es la que entorpece la voluntad cuando es ambigua o poco transparente.
14 Septiembre 2009 a las 11:32 am
Una vez más, la pregunta planteada y lo que luego se dice, tienen que ver, pero hasta cierto punto. No se pueden contraponer ideas como “español” y “europeo” (suponiendo que el “somos” se refiera al “español”), con argumentos psicologistas o etológicos. ¿Acaso los animales norteamericanos son distintos a los animales asiáticos, europeos o africanos…? Desde la década de los 70, se sabe que los animales tienen “cultura”. Sólo cuando se asume formalmente, sin eufemismos, los resultados de la Etología, que demostraron la proximidad de la condición animal a la condición humana, podrían comenzar a ser considerados los animales, como entidades personiformes, como “personas”. “Personas no humanas” si se quiere. Pero esto es universal y no sólo aplicable al español o al resto de europeos. Todos “existimos”. “Ex “ sistere” es la confrontación de algo, su establecimiento, frente a todo lo que es “ex” (es decir, con todo lo que hay en el exterior); casi siempre de manera hostil. Es decir, el lobo es feroz… es muy feroz… ya que representa al númen del cuento: piensa como el hombre, actúa como el hombre, acecha, devora, se esconde como el hombre (el hombre es un lobo para el resto de hombres, &c). No somos un simple saco de proteínas para él; es algo más el uno para el otro. Esa “presencia extraña” pasó del eje radial (lo que no son hombres) al eje circular (el resto de hombres); fundando de paso con esa mutación el eje angular (númenes, santos o fetiches), propio del ser humano y sin el cual nunca se habría separado del resto de animales. Pero también significa que los animales tienen envidia, son vengativos, pedantes, presumidos, crueles, adquisitivos, &c. y son conscientes de ello.
Por tanto, la cuestión planteada, sólo puede entenderse en términos políticos; como pueden ser “español” o “europeo”. ¿Es que un puma que persigue a un yanomamo no tiene “emociones”…? Tanto los “españoles” como los “europeos” no son personas, sino ciudadanos. Si hay diferencias, las hay en función de estos parámetros; no porque las consideremos “personas”. Y, sin duda, hay diferencias. Europa es un mito; hija de un dios llamado Zeus, a cuya madre no se le ocurrió abortar. Lo que muy poca gente sabe en España, o en Portugal, o incluso en Inglaterra aunque de otra manera, que si bien geográficamente son Europa, pero han ido un poco por su cuenta, es que la idea de Europa es un proyecto que, aunque ahora está bajo la hegemonía de EEUU, es históricamente heredero del proyecto de unificación europea de los nazis… con lo cual… sáquense las conclusiones. La Europa de los Pueblos, que es a lo que juegan los actuales partidos nazis europeos, no es más que un mensaje “maquillado” con un lenguaje “progresista” o “democrático” tomado de la Europa de las etnias. ¿Qué es la Europa de las etnias…? La Europa de las etnias era un proyecto tomado de determinados individuos, que formaban parte de las SS, que pretendían configurar el mapa basado en provincias con base étnica. No es extraño oír, por ejemplo, a los partidos nazis del territorio español, aquello de: «España es el problema, Europa la solución». Aquí se pone de manifiesto, sale a la luz, las contradicciones entre la ideología y la realidad; Europa como ideología y Europa como realidad existente. Desde luego, la ideología, es la que viene de antiguo: la Europa sublime, Europa es el culmen de la civilización, donde está la cultura más “alta” de todo el mundo. Entonces tiene el “trabajo” o el “deber moral” de asistir a la humanidad, desde esa superioridad… que con los nazis no sólo es cultural sino también racial. Y frente a esto, ¿qué es realmente Europa…? Sin duda nada de esto; sino un mosaico, además de un gran campo de batalla como lo ha sido siempre. Un mosaico de naciones distintas. El mito de la Europa sublime lo que esconde, en realidad, es el papel “arcóntico” o imperial de Alemania (y de Francia en menor medida), el imperialismo alemán. Europa no es otra cosa que la ideología del imperialismo alemán, la ideología del imperialismo del III Reich… y no otro. Un imperialismo de corte protestante y, por tanto, depredador; distinto, sin duda, de la idea de Imperio español, de corte generador. Podrá parecer que ellos respetan más al nativo de otros lugares, pero es una ilusión: no quieren que cambien porque así les pueden engañar más facilmente; no les traspasan instituciones que después les posibiliten la emancipación.
En resumen: por fortuna, no somos como los demás europeos… ni podremos serlo jamás.
14 Septiembre 2009 a las 2:07 pm
El como nos ven de afuera es algo muy interesante. Pero no siempre la percepción es necesariamente real. Particularmente, en Chile se dice que nuestras taras se las debemos particularmente a los “españoles” o al menos asi se justifica la flojera, la intolerancia, la impuntualidad, la envidia y otra de las debilidades que tenemos. Las que no tendríamos si hubieramos sido conquistados por los ingleses. ¿será cierto?
Haciendo un simil con la pregunta del Sr. Punset, (a quien considero una persona extraordinaria) ¿como nos ven a nosotros los Chilenos? depende del sujeto que nos vea, si quienes nos ven son nuestros vecinos, Perú, Bolivia o Argenina o EEUU o los paises Europeos. Los primeros nos ven arrogantes, intolerantes, desagradables y que sentimos que no pertenecemos a America Latina. En EEUU nos ven aun con plumas, por desconocimiento de nuestra realidad y para una gran cantidad de paises Europeos no existimos.
Un saludo desde Santiago de Chile (los ingleses de sudamerica)
14 Septiembre 2009 a las 2:17 pm
Seguimos donde nos quedamos. El nuestro es un país dividido por vencidos y vencedores que no quieren o no pueden mirar atrás. Seguirán pasando los años y veremos pasar el progreso tecnológico delante nuestras narices como los ancianos con la boina y el bastón ven pasar el tráfico de la nacional. En nuestro caso, el progreso tecnológico sólo nos enseña crudamente como de pasmosamente desfasados estamos mental y socialmente.
La felicidad puede encontrarse en las cosas pequeñas pero en este país, para muchos, también se encuentra en el pasado.
14 Septiembre 2009 a las 6:38 pm
¡Viva Peter Pan, viva el infantilismo, dad reinda suelta a las emociones, disfrutad como animales, déjate llevar, sin razonar, quédate en el detalle sin conocer el todo, no pienses, no buscas ni la verdad ni la justicia social ni el sentido de la vida, de la muerte o de la existencia, sólo pasa, ya pensarán otros por tí!. No me gusta, será que soy español, o mejor, ciudadano de este mosaico de batallas que fue, y es, esta piel de toro.
14 Septiembre 2009 a las 10:46 pm
Cada vez nos parecemos más al resto de los europeos,especialmente la gente joven que viaja,habla idiomás,estudia o vive una temporada en el extranjero.Lo que no cambia es la estructura de país que cada pueblo tiene detrás y la manera en que la gente se enfrenta a ella.Personalmente pienso que lo que más nos diferencia del resto de Europa son los horarios y la vivencia de la noche.
15 Septiembre 2009 a las 6:55 am
Cada país, cada colectividad, cada región tendrá su particularidad, su idiosincrasia y su elemento que puede resultar característico, pero en el fondo sean españoles o franceses, catalanes o gallegos, europeos o americanos, todos tenemos una configuración neuro-anatomo-fisiológica que nos llevará a esa eterna lucha entre lo reptiliano, lo selvático mamífero y lo realmente humano. Y si no cultivamos nuestro cerebro superior, quedaremos a merced de esa permanente malignidad que nos propone nuestro cerebro primitivo y es esa tendencia a dividirnos y fragmentar, y como Ud. bien ha referido en la entrevista que le ofreció a Carlos Dávila:
“porque el cerebro es un órgano muy peculiar, es un órgano que tiende por motivos de sobrevivencia a dividirnos, nos divide en tutsies y en utus, en blancos y negros, en izquierdas-derechas. Y nos pasamos la vida dividiéndonos, y esto es una permanente malignidad, o sea algo que responde a una necesidad básica de pertenencia a algo que llevamos dentro”
http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/04/la-felicidad-es-una-emocion-efimera-si.html
Con respecto a si seguimos donde estábamos o casi como Ud. refiere, el análisis de Kenneth Gergen también es apropiado:
Cada cultura concibe de modo diferente al yo. En las tribus, por ejemplo,cada individuo es un ser anónimo, un simple representante de una categoría social, y por ende su individualidad queda prácticamente anulada. Las personas tendían a concebirse a sí mísmas como especímenes de categorías más generales, como miembros de una clase social, de una religión, de un gremio etc.
Más que seres individuales, podríamos decir que eran seres “particulares” es decir, “partículas” que componen un todo.
Llega el romanticismo del siglo XIX el que vemos una diferente visión acerca del yo, que aún hoy subsiste. Esta concepción atribuye a cada individuo pasión, alma, creatividad y moral, comprometido hasta la médula en relaciones fieles. El yo estaba guiado, por sentimientos éticos, solidaridad y aún un cierto grado de placer. Es una perspectiva del Yo que pone el acento en lo que no se ve, en ciertas fuerzas morales profundas que anidarían en nuestro ser, confiriendo a la vida y a las relaciones humanas un valor excelso y sublime.
Este esquema se está viendo confrontado actualmente con este nuevo fenómeno que justamente Kennetgh Gergen ha denominado: MULTIFRENIA y que Susan Greenfield señala como “el efecto web en las relaciones interpersonales”. Es cada vez más dificil que los jóvenes vayan forjando los ideales superiores, sino que más bien se guían por un practicismo que los lleva a examinar los hechos de acuerdo a su “perspectiva” (en general muy limitada en la esfera del conocimiento) y guiada por un gran apasionamiento y un sesgo muy importante.
Se asiste como afirma Ernesto Guidos en su artículo a una diversidad de modelos y estilos de vida con lo que poder compararse. Las nuevas tecnologías del siglo XXI han producido un desarrollo tan grande de estos medios que se ha llegado a ese estado de saturación social. Hace apenas un siglo las relaciones sociales se circunscribían a un espacio físico inmediato, pequeño, teníamos contacto cercano con nuestros vecinos e intenso con nuestros seres físicamente próximos, pero hoy es distinto: en virtud del desarrollo de las tecnologías de alto nivel (transporte aéreo, televisión, video, fax y computadoras) podemos relacionarnos en cualquier momento con cualquier persona de cualquier parte del mundo, con lo cual se han multiplicado enormemente las relaciones sociales. Esto impuso nuevas formas de vincularse .Por ejemplo, hemos pasado del vínculo cara a cara al vínculo electrónico, ahora tenemos amigos virtuales . El hogar ya no es más aquel nido estructurado sobre la base de relaciones íntimas, sino un lugar que desde su interior nos permite mantener relaciones con el exterior, con amigos, con usuarios lejanos de Internet, etc.
El yo ha sido saturado por el nuevo entorno social, que ha producido lo que Gergen llama una multifrenia, es decir, un síndrome donde se detecta una nueva constelación de sentimientos y sensaciones, una nueva pauta de conciencia de sí. Se han ampliado el tiempo y el espacio, ya que podemos vincularnos más vívidamente con el pasado (vía videos grabados) y con la distancia (hablar instantáneamente con alguien que está del otro lado del planeta). Frente a tanta información que estamos recibiendo en poco tiempo, frente a tantos nuevos vínculos que establecemos con las demás personas, empieza a esfumarse el sentido de un yo relativamente coherente y unitario tal como era concebido por el romanticismo. Gergen, dice que el hombre va perdiendo cada vez más su individualidad por obra de las tecnologías de saturación social
En la medida en que el yo se satura de nuevas y variadas experiencias siente que se desestructura, que se desintegra y que pierde así su identidad, su individualidad…
El incremento de los trastornos anímicos, es consecuencia de este fenómeno lo que determinará que en el año 2020, según la OMS, los cuadros DEPRESIVO-ANSIOSOS, pasarán a ser una epidemia de salud que alcanzará al 20% de la población mundial… todo eso nos lleva a analizar que desde cierto punto, más que avanzar lentamente, estaríamos retrocediendo en estos aspectos tan cruciales de la vida humana.
15 Septiembre 2009 a las 6:56 am
Algún comentario del blog dice que la dictadura nos retrasó mentalmente respecto a otros paises. Si decimos que nuestra dictadura ocurrió desde el 39 al 75, en ese tiempo ocurrian dictaduras en paises llamados democráticos y más inteligentes . EEUU era una dictadura para millones de minorias que no tenian derechos ciudadanos. El imperio britanico pisaba con su bota militar dictatorial a cientos de millones de indios y otros paises. Lo mismo Rusia, Francia, Italia, Alemania,etc. Recordemos que Hitler fue elegido en las urnas y el que ordeno tirar la bomba en Japón.
Nuestra ignorancia y garrulismo español nos hace autorretratarnos como inferiores, cuando todo el mundo está muy parecido en ignorancia.
Por ejemplo, El avance de la ciencia lo lideran sobre todo paises anglosajones, pero la última palabra aún no está dicha. Los últimos seran los primeros. En las proximas generaciones todas las creencias cientificas y de otro tipo se tambalearán de forma más que notable. Tener poder tecnológico y no saber quienes somos es un juego de niños. Un 80 % de lo que la ciencia y religión cree hoy, es falso y, por tanto, todos vivimos en el mismo caldo de ignorancia. Saludos
15 Septiembre 2009 a las 8:07 am
“¿hay vida antes de la muerte? ”
guau. Admiro a las personas q son capaces de plantear la cuestion tan claramente.
LO q aaotros nos cuesta un esfurezo titanico expresar, tu vas , y con un apregunta, lo dices todo!!
lo de los animales, en este pais de cadena perpetua. La forma de justificar los toros, las savajada, por ej, de Tordesillas.
te agrego q tu tienes mucho q contarme!!!
15 Septiembre 2009 a las 9:06 am
Alejandra, si Chile hubiera sido colonizada y creada por ingleses, o por franceses, o por belgas, o por alemanes, o etc…pues estaríais como la India, Namibia, Zimbawe, Liberia, Argelia, Canadá, EEUU, etc….
Rosa, aunque tú seas de izquierdas y tengas trabajo, ten un poco de respeto por la gente que “…parados, seguidores del PP. Pobres y fachas”. Te debería dar vergüenza.
15 Septiembre 2009 a las 12:36 pm
Creo que pararse a pensar en las cosas pequeñas es el elixir de la vida, porque como en el amor, al final los pequeños detalles son los que deciden la verdadera funcionalidad de la pareja. En la vida como en el amor, los españoles tendemos al materialismo, a amoldar nuestro caracter a pautas sociales establecidas en tiempos remotos, que se aceptan de forma ecumenica y que tienen valores absolutos.
15 Septiembre 2009 a las 12:51 pm
Rosa estoy de acuerdo con Antonio en moderar la escritura, muchas veces la gente de la izquierdas reaccionaria ha vivido en ambiente de derechas que les hace seguir el polo opuesto por miedo al rechazo de la sociedad. Además esto es como la musica, si la mezclas con la politica, el resultado se politiza, cosa que ocurre con la investigación en España, aunque se intenten medidas tipo “a grandes males grandes remedios” hay que empezar desde la base..
Es muy facil poner el ejemplo tipico de…en Francia son mejores en…Los Alemanes son….Los italianos…hacen muy bien los espaguetis. Si seguimos ese tipo de comentarios desvirtuamos nuestro problemas de mirar en nosotros mismos, tal y como fijarse en las pequeñas cosas. Por cierto la escritora Arundhati Roi escribió un día “el Dios de las pequeñas cosas”
15 Septiembre 2009 a las 12:56 pm
Querido Eduard.
Hoy venia dispuesto a entablar un pequeñito combate dialectico contigo, sobre cualquier cuestión en la que no estuviera de acuerdo contigo.
Pero otra vez será; porque leido detenidamente tu articulo, coincido plenamente en todo lo que dices.
Rescato esta frase tuya: “No nos atraen las cosas pequeñas. No hemos profundizado en la cultura del detalle, que se aprende saboreando la vida emocional. Hemos vivido obsesionados por las verdades absolutas y los dogmas; el todo o nada.”
Asi es. Se puede decir mas fuerte, pero no mas claro.
Un abrazo…!
15 Septiembre 2009 a las 6:06 pm
Estimados comentaristas
En algunos comentarios tachan a la izquierda de reaccionaria, y parece ser que el concepto de reaccionario a sido aportado desde un punto de vista particular y cambiando el significado que tiene la palabra, que en sí misma se explica con todo detalle: reaccionar, oponerse al cambio.
15 Septiembre 2009 a las 9:11 pm
Pido disculpas!
A donde están yendo los derechos de los trabajadores??
Y la educación?…en diez años, con lo que he invertido en libros y material escolar y horas escolarizados, mis hijos deberían ser unos lumbreras, y veo que no aprenden gran cosa, cada año más normas, más àèlitos a firmar.
Sanidad ¿que hace?, bmbardeo (operación vacúnate, de lo que sea…)
La fiesta?………
circulación?, ……
Y las relaciones sociales y humanas….?
Vivienda?…El otro día fuí a Barcelona y nunca había visto a tantas personas viviendo en la calle, con lo puesto.
…¿y la libertad de expresión?
Salud!
pd. a día se hoy no simpatizo con ningún partido político.
15 Septiembre 2009 a las 10:04 pm
Para mi algo que da sentido a mi vida es por ejemplo este blog y de camino aprovecho la ocasion para pelotear un poco. En mi opinion, la diferencia con paises mas avanzados es muy simple: partiendo de la base de que las personas de un pais son clones unos de otros, los españoles no son una excepcion. En todos los casos, tanto unos como otros, en cuanto cruzan la frontera hacia otro pais se sienten descolocados. Si los clones han sido educados por un dictador como Hitler o Franco son menos inteligentes por la simple razon de que no se les deja pensar. Si el clon es de un pais mas avanzado, su inteligencia es mayor porque lleva mas tiempo usando el cerebro … es asi de simple, no tiene mas. Por otro lado entre inteligencias de distinto nivel no hay comunicacion. No hay mas que ver los casos de superdotados españoles, (unos 800.000 segun la tele) y que son maltratados por el estado en los colegios, obligandolos a pasar por tribunales cada año para que vuelvan a demostrar ante un juez lo que son. ¡Escandaloso! por no decir asqueroso, como se le puede hacer esto a un niño, como se protegen los politicos a simismos eliminandolos del mapa, y como en españa sabemos no se porque ciencia infusa que los niños NO son el futuro. Se puede demostrar facilmente preguntando a
los 30000 cerebros que tienen que emigrar al extranjero anualmente.
Es una realidad que los españoles no sepan siquiera el nombre de un solo superdotado español. En españa la inteligencia es un problema. A los españoles está claro que si les interesa los penes grandes, a juzgar por la propaganda en la tele y muchisima gente sabe incluso nombrar un par de nombres poseedores de enormes y alegres penes. Tambien les gusta tirar cabras desde los campanarios, atosigar toros hasta la muerte y, que no culpen a los politicos, pues son los españoles los que pulsan el mando del televisor para dejar bien claro que la persona mas importante del pais es una mujer cuyo unico merito es haberle tocado la chorra a un torero.
¡Da verguenza ser español! …
Desde mi punto de vista esta forma de ser de los españoles tiene su origen en la herencia o destrozo causado por los procesos
sicologicos basicos aprendidos mientras nuestro cerebro estaba en cautiverio – ¡los dictadores, ya se sabe! todavia hay muchisimos. Por otro lado esta demostrado que lo que te enseñan de niño queda vigente hasta la muerte, por lo que si te enseña un dictador amaras a los dictadores hasta el ultimo minuto de existencia, siendo este el principio en el que se sustenta todo, y la razon por la que los ancianos no quieren que se quiten los nombres de dictadores de las calles.
Esta todo pensado hace siglos. Es más, creo muchos padres de superdotados y la gente en general los ven como enfermos y el estado, de rebote, y en parte por miedo y para protegerse, aprovecha esta circunstancia para permitir la experimentacion en sus organismos mediante la medicacion, con la excusa de que van a arreglar todos sus problemas (alergicos, mentales, emocionales etc). Este es el trato que damos en españa y en afganistan tambien, a la gente con inteligencia.
No existe ninguna diferencia entre un clon español y uno de afganistan. Los clones talibanes destrozan a sus mujeres abiertamente, cualquiera que vaya alli lo ve a simple vista … no hay hipocresia, pero los españoles destrozan a un porcentaje muy elevado de la poblacion, en la oscuridad, sin que esta se entere, en su ignorancia de todo lo que no sean toros y futbol, a traves, y con la complacencia del sistema medico y alimentario y ¡aqui no ha pasado nada!. Luego cada 25 años los medicos y carniceros piden perdon por lo que han hecho anteriormente, y ya queda todo perdonado por el obispo. Hasta hace poco te metian un electroshok por nada: y ahora los psiquiatras que realizaban estas practicas, o sea cometian estos crimenes, se excusan pidiendo perdon, con el beneplacito de la poblacion. Ahora, la medicina está destrozando los hipocampos, es decir la memoria de la gente con los efectos no deseados de su estupida medicacion … y dentro de 15 años, simplemente pediran perdon a toda las familias – a las que, para ganarse una misera mensualidad – han destrozado a algunos de sus miembros. Habiendo un millar de alternativas mejores.
Y lo que es mas deprimente es que veremos como los medicos que esten en activo dentro de 15 años, insultaran a sus antecesores descaradamente, para imponer sus nuevos sistemas, que seran igual de brutales, ¡Quitate tu para ponerme yo! Asi ha sido siempre y seguira siendo siempre.
En fin otra idea muy aceptada entre los clones españoles, es que se sienten libres de hacer lo que sea y luego pedir perdon diciendo soberbia e hipocritamente ¿como iba yo a saberlo en aquel entonces? y asi per secula seculorum … ¿Será por eso que en el extranjero nos llaman los cerdos?
En fin creo que nunca comprendere que ser humano, con todo el tiempo que dicen que lleva en la tierra, no se haya dado cuenta de que tratando bien a un niño, este no solo se hace mas inteligente sino que mejora como persona. Es increible que despues de miles de años no hayamos caido en una hecho tan sencillo – ¡algo que se vé a simple vista! – lo que demuestra que los seres humanos son inconscientes y estupidos y que no hay nada que hacer. Hay que conformarse con lo que hay y sentirse bien con uno mismo sin necesidad de comunicarse con ningun clon, porque son muy perjudiciales para la salud y ya está. ¡Viva españa los toros y belen esteban y arriba franco!.
16 Septiembre 2009 a las 2:50 am
Antonio, tal vez no me entendiste la analogia, para uds. españoles, tal vez es importante como los perciban sus pares europeos, para nosotros ( en realidad una parte de nosotros, por supuesto, no todos) no nos importa como nos perciban los demas paises latinoamericanos ya que no pertenecemos a L.A. (eso es en forma figurada). Tampoco nos sentimos europeos en el exilio como los argentinos.
Es mas, nos molesta muchisimo que nos metan en el mismo saco que los otros paises de L.A. (excepto argentinos) Puede parecer arrogante, pero por el clima, por la cordillera o por lo que sea, somos muy, pero muy muy diferentes al resto.
Finalmente la percepcion es por una parte como uno se ve y por otro lado como nos ven. Todo depende de cuanto consideremos tanto lo uno como lo otro.
Un saludo a todos, Punstet es lo mejor. Lo grabo y lo bajo de Internet ya que mi señal de cable, lamentablemente, no tiene television española.
16 Septiembre 2009 a las 10:47 am
Señor Punset usted dice que los españoles no nos hacemos la pregunta correcta
¿hay vida antes de la muerte? ¿Hay razones suficientes que justifiquen la existencia?
Pero en realidad ¿que somos?
¿No somos energia,? Einstein dijo que la energia no se destruye, solo se transforma.
Entonces¿ porque no pensar que vamos a permanecer, que siempre hemos estado.?
Nuestra energia siempre fue y siempre será… no hay comienzo ni fin. solo continuidad en la eternidad.
El Universo seguirá siendo el mismo con una hormiga más o menos,
al final la energía nunca se destruye, sólo se transforma y la hormiga nunca se fue,
ni nunca vino…
He visto el video “secretos de la materia y de la vida.” y me pregunto:
¿Porque creen que todo ha sido fortuito, casual?
Aun admitiendo desconocer el origen de la vida ustedes insisten en la casuaidad.
El cuerpo transforma en sangre y huesos toda la porqueria que le echamos.
Nosotros le echamos helados, refrescos de cola, hamburgesas y el cuerpo
lo transforma en sangre, en huesos y en muchas cosas mas como el cerebro.
El cuerpo humano es capaz de transformar helado en cerebro, un cerebro que puede dar origen a un Einstein o un Hawking.
Si tuvieramos que hacer esto artificialmente ¿como lo hariamos?
¿Qué hacer? ¿Cómo transformar helado en sangre?
¡Crear a partir de un helado un cerebro es algo inalcanzable!
Este proceso y muchos otros me parecen dotados de gran inteligencia.
Ustedes simpre hablan de azar.
Me gustaria que iniciara un debate en este blog acerca de esto.
Del diseño inteligente, pero no desde un punto de vista creacionista
sino desde un punto de vista cientifico.
Me gustaria saber su opinión porque en casi todos los programas que
he visto de redes usted se muestra reacio a considerar la intervención de
inteligencia en el origen de la vida.
Y la verdad es que esa inteligencia deja algunas huellas dificiles de
explicar de otra forma.
16 Septiembre 2009 a las 11:16 am
Salut… y força al canut; que se decía en tiempos. Como se ve, a veces la presión es tal que hace pedir disculpas. Un griego, (hay tantos, ¿verdad?), decía algo así como que no se le puede enseñar a un perro la virtud por más libros que se le den de comer. Sin duda, la llamada Rosa, no estuvo muy acertada en su comentario inicial. Su reivindicación de libertad de expresión en el último, su falta de simpatía hacia ningún partido político y la palabra estímulo “salud” la situarían, a priori, en la izquierda de tercera generación: el anarquismo. Es decir, en la fase de negación del proceso revolucionario que destruyó el Estado del Antiguo Régimen (trono y altar); una negación de toda forma de Estado, en general. Cabría decir, no obstante, para su información, que el “fascio” era como llamaban los italianos a sus células socialistas. Que España está llena de “fascios” es una evidencia indiscutible.
Hay una obsesión, que se traga al mismo Eduard, en hacer de todo proceso, un proceso “armonista”. Sin embargo, nadie podrá negar, que si hay vida, ya sea antes, mientras o después de la muerte, la hay porque a la fuerza se desarrolla en una “biocenosis”. Es una palabra que suena como muy bonita, pero en realidad significa que todos nos comemos a todos, sea el lugar que sea donde estemos. Por tanto, en ese sentido, somos iguales a cualquier otro bicho viviente, sea europeo o no. La “armonía” pertenece al mundo de la ilusión. En la 5ª sinfonía hay mucha armonía… por eso los idealistas indoeuropeos la nombraron Himno de Europa… que lo mismo puede sonar en una boda, en un entierro o en un partido de fútbol.
16 Septiembre 2009 a las 12:05 pm
Poco antes de la I Guerra mundial, Rosa Luxemburgo decía: «abajo las armas, ¿porqué vamos a luchar los obreros unos contra otros…?». Pero acaban luchando y a ella la acaban fusilando los socialdemócratas.
Es verdad que vivimos rodeados de violencia de todo tipo y constantemente bombardeados por todos los costados. Esto es fruto del mal que tenemos dentro; no sólo los españoles o europeos. En la naturaleza no pasa nada de esto; no existe el mal. Todo es precioso y todas las especies se aman mucho.
17 Septiembre 2009 a las 1:09 am
Opino que es razonable el criterio citado arriba por D. Pedro García, sobre todo cuando pregunta: “¿Porque creen que todo ha sido fortuito, casual?”, y reconoce que “la verdad es que es[e diseño inteligente] deja algunas huellas difíciles de explicar de otra forma.”; no obstante no estaría seguro de que en este blog tuviese buena acogida tu propuesta de que se desarrolle este tema, la verdad que es muy frecuente ya no que incluso se critique cualquier alusión al mismo, sino peor aún, que se ignore. Me pregunto: si será que sobre esto también tenga alguna utilidad el dicho que: ” el que calla otorga”?… Saludo cordiales…
17 Septiembre 2009 a las 4:41 am
¿Que nos perdemos pensando en el pasado y el futuro, y acabamos por no disfrutar el presente? Creo que sí, pero no estoy seguro de que sea un rasgo diferenciador entre españoles y el resto de europeos, quizás si hablaramos de algunos países asiáticos…
En algún libro, probablemente del Sr. Punset, hablando sobre la capacidad que tenemos los humanos para estresarnos por cosas que simplemente tienen alguna probabilidad de suceder, leí algo parecido a esto “…me he pasado la vida preocupandome por cosas que jamás han ocurrido”
No estoy seguro de que los españoles seamos ni más prevenidos, ni tengamos mas capacidad de planificación, ni mas prudentes que el resto de los europeos, aunque esto no implica, claro, que no tengamos más tendencia a la obsesión, aunque en esto último no sé que parte de culpa tienen los genes.
Me decia un amigo inglés hace algún tiempo, que una de las cosas que más le sorprendía de los españoles -aparte de nuestro humor (pues anda que el suyo ;D) – era lo poco que parecíamos valorarnos en general como país, y como nos gustaba “hacernos sangre” con una autocrítica superficial. Y eso me hizo pensar un poco.
Mi opinión, basada, lo confieso, en la reducida muestra de amigos y conocidos de otros paises europeos, es que uno de los rasgos que mas nos diferencia es la insatisfacción y el quijotismo.
Creo que quizás disfrutemos igual o más de las pequeñas cosas que nuestros vecinos continentales, pero por un lado esa insatisfacción endémica nos hace pensar que eso no es suficiente y por otro lado el Quijote que llevamos dentro, ese exceso de “honor español”, nos susurra al oído que quizás no este bien presumir de disfrutar tanto y también nos arrastra a buscar grandes causas y grandes verdades.
En consecuencia, en mi opinión, ante las preguntas de este estudio de Coca Cola podría ser normal que salieramos por debajo de la media europea, pero quizás no porque disfrutemos menos de las cosas pequeñas de la vida, sino porque quizás por un lado consideramos que debemos aspirar a más y por otro nos avergüence un poco reconocer que somos felices con ellas.
Si hicieramos esta pregunta ¿ que pequeñas cosas del día a dia echas mas de menos ? , a un español viviendo en otro país europeo y a su vez a otro europeo que este viviendo fuera de su país, ¿que responderían? ¿pensais que habría mucha diferencia en la cantidad de cosas que echan de menos uno y otro?
Bueno, también está claro que Coca Cola sabe muy bien lo que pregunta, evidentemente tomarse un refresco puede ser un pequeño momento de placer durante el día , y que a esta compañía le interesa valoremos cuanto mas mejor. Un dato interesante sería conocer, proporcionalmente a la población, las ventas de Coca Cola en España, quizás estén por encima de la media europea.
Un saludo a todos
17 Septiembre 2009 a las 9:27 am
Viendo como muchas personas en este foro admiran tanto a la inteligencia, a la lógica y al genio.
Yo os pregunto ¿por qué estos años tan dirigidos hacia el conocimiento, con tanta gente preparada, con medios como el internet que nos facilita la información; si siendo tiempos donde tanto, el hombre como la mujer, han podido acercarse a las Universidades y lo han hecho; por qué esos títulos y estudios, esos sillones opositados o ganados con méritos academicos, no han podido prevenir, evitar o dar salida sin caos a la crisis economica?, ¿por qué nuestros adolescentes y jovenes están tan desorientados en comportamiento?…si la inteligencia manda sobre cualquier otro valor…se ha demostrado con los RESULTADOS, que eso no es verdad. Al contrario: la inteligencia cuando se mueve sola, como hoy en día, (sin la parte emocional y la intuición) SABE pero NO VE.
El genio suele ser una persona con muchas dificultades para adaptarse a la vida. En él se cumple la frase de que “todos tenemos un punto tan fuerte como la debilidad que se formará del exceso de expansión hacia un lado, quitando terreno al punto opuesto”.
Esta ley funciona, no se la ha inventado nadie, por ello los que no aceptan la armonía, la proporción, la MEDIDA, están atacando continuamente a la realidad en su esencia. El punto medio trae la permanencia en todo, cuando sin renunciar a lo que somos o traemos nos ocupamos también de desarrollar lo que nos falta, si podemos, pero si no, al menos partiremos de que somos incompletos y necesitamos integrar lo que desde otras parcelas o personas nos están aportando.
Respeto a otros temas:
El Caudillo pasó y la democracía vino, ¿por qué no hemos sabido mantenerla en su punto?, porque el hombre se excede si no usa la balanza. De un lado al otro se mueve casi siempre, por ello, lo quiera o no lo quiera, la vida le pone lo que necesita en cada momento para aprender lo que no quiere ver y aceptar. Tenemos lo que nos hemos ganado por no defender bien la meta. Y es que no se puede servir a dos señores: ceder responsabilidad personal y querer que otros hagan justicia y lo justo.
Si nuestra buena voluntad, en hábito, buscara el equilibrio en todo, adquiririamos al mismo tiempo nuestra propia autoridad, la que puede responder ante la necesidad de la demanda del momento y nunca sentiriamos como intruso al mando exterior, tomando medidas, frente a situaciones desbordadas de otros.
17 Septiembre 2009 a las 9:55 am
Alejandra, me alegro mucho de que se sientan diferentes, y de que hayan logrado ese consenso colectivo en Chile, aunando corazones y voces en un único camino.
No entiendo qué quieren decir sus siguientes expresiones: “…europeos en el exilio como los Argentinos” (¿…?) (¿exilio…?); “la percepción es por una parte como uno se ve y por otro lado como nos ven. Todo depende de cuanto consideremos lo uno como lo otro” (¿…? ¿uno se ve dónde o lo ven dónde…? ¿…? ¿cuánto…? ¿consideremos…? ¿se refiere a alguna clase de patrón de medida arbitrario nuevo…?).
Por otra parte, me alegro mucho más de que a todos los que estamos aquí, contándonos usted y yo como parte de este lugar sin fronteras, nos guste el Sr. Punset.
PD: qué manía con las siglas (L.A. es latinoamérica ¿no?). Que poca letra para tanto.
17 Septiembre 2009 a las 12:58 pm
Como diría el otro: “PENSAR, es, siempre, PENSAR contra otro”. Por consiguiente, salvo algunas excepciones, dorarle la píldora al Sr. Punset, por norma, dice mucho sobre la capacidad de “pensar” en la mayoría de comentaristas. ¿Cómo puede desprender rigor un texto que al final invoca al “Instituto Coca-Cola de la felicidad”…? Menos mal que a los lumbreras que le pusieron el nombre no se les ocurrió llamarlo “Academia”. ¿Cómo puede existir algo que se llame “Instituto Coca-Cola de la felicidad”…? ¿Son expertos en la Coca…? ¿son expertos en las Colas…? ¿son expertos en la felicidad…? Es que allí trabajan muchos premios Nobel, se podrá decir. ¿Qué sabrá un premio Nobel sobre la felicidad…? Muchos publican: “visión del mundo de fulanito de tal, premio Nobel de no se qué…” ¿Es que acaso un elemento así puede tener alguna visión del mundo…? Tendrá una visión de lo suyo; pero no del mundo (al que desconoce). Pero publica aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (o porque el premio no le llega para comprarse el yate en el que piensa; pues es lo único que piensa).
¡Hombreee…! Un poquito de “por favor”.
Lo que dice el citado “Instituto”, ¿tiene más valor que lo que dice la gente, las personas…? ¿Qué puede haber recibido el Sr. Punset de Coca-Cola, por hacerle este tipo de publicidad…? ¿Qué sabrá esta multinacional sobre la felicidad… que no sea unos excelentes dividendos para sus accionistas…?
A las pruebas me remito: trabajo de campo donde los haya. ¿Qué contestan, SIEMPRE, en ese tipo de programas: “madrileños por el mundo”, “españoles por el mundo”, “riojanos por el mundo”, “canarios por el mundo” o similar…, cuando son preguntados sobre lo que echan de menos…? Pues muy simple: LAS CA¿AS… EL TAPEO.
¿Qué puede existir menos importante que eso…? ¿qué puede existir como “cosa más pequeña de la vida” que eso…? NADA.
Más grave aún, (cuando se nos quiere hacer comulgar con mentiras de este tipo): ¿algún europeo, americano, africano o asiático, puede siquiera imaginar de lo que estoy hablando…? Sí, dirán algunos. Puede…, pero si lo saben es porque algún español se habrá cruzado en su vida… y le habrá enseñado lo que es la FELICIDAD.
¿Qué tiene que ver Coca-Cola con una CA¿A…?
Intereses subliminales y ocultos… es lo único que desprende el texto.
18 Septiembre 2009 a las 4:03 am
A pesar que no es mi intencion dirigirme solamente a una persona, Antonio dado que quedamos muy lejos, te contesto, y de pasada algo para quienes vivimos tan lejos de Europa. En respuesta a lo que indicas, te comento que con frecuencia voy a Bs. Aires y allá tienen la sensación y creo que no solamente la sensación, dado que lo verbalizan que es “un pedazo de Europa en Latino America (para que no me falten letras).
No ha faltado el taxista argentino de Bs. Aires, que me ha indicado que son todos europeos, es mas hace unos dias en un reportaje de television de cable argentino, se indicaba lo siguiente, “los peruanos descienden de los incas, los mexicanos de los mexicas y los argentinos de los barcos……”" de ahi mi reflexion que son “europeos en el exilio”. Ahora en cuanto a que en Chile se ha llegado a un consenso…. no… eso es imposible, en cada pais al igual que en España coexisten varios Chiles y varios grupos de Chilenos que no tienen nada en común los unos con los otros salvo que todos somos seres humanos….
Ya baje el ultimo programa de Eduard Punset y lo reparto entre mis amigos, para que tengan un pedazo de cultura cientifica que aca como no renta, no se hace
18 Septiembre 2009 a las 9:12 am
Para Pedro Garcia. En este momento ya se está trabajando en desarrollar el descubrimiento de que todo procede de una inteligencia origen. La palabra “procede” es clave porque proceder de algo no significa que ese algo lo haya creado o diseñado. Saludos.
18 Septiembre 2009 a las 9:30 am
Alejandra, me dirijo a usted para decirle que eso de que los argentinos “desciendan de los barcos” es común a cualquier ciudadano de cualquier país del mundo que “ascienda” a un barco, aunque el termino correcto es “desembarcar” de un barco.
Según su teoría – que llamaré – del “descendimiento argentino”, y aplicando exhaustivamente la lógica aristotélica, la lógica clásica, todo hombre que “descendiera” de un barco, paquebote o barquito de pedales, sería argentino.
No estoy de acuerdo tampoco con lo de que un “consenso” – en general, no solo en chile – sea “imposible”, en términos de quorum este consenso sería solamente “improbable”.
Respecto a la palabra “pedazo de…Europa”, o “pedazo” de algo, es un término que no alcanzo a comprender cuando se utiliza en trabajos de sociología de campo con taxistas de Buenos Aires.
18 Septiembre 2009 a las 11:44 am
La violencia contra los demás (profesores, médicos, rivales en el fútbol, parejas…), contra nosotros mismos (alcohol, drogas, conducción temeraria…), contra el medio ambiente (dense un paseo por la costa valenciana, por ejemplo); el bajo nivel cultural (el 50% de la población no lee nunca, prensa deportiva y del corazón es lo único que se vende); la miseria moral (rechazo a inmigrantes que son tan pobres como fuimos nosotros hace muy poco); el bipartidismo político (como en el XIX, cuando imperaban moderados y progresistas); los resabios del franquismo (falta del cultura del diálogo, modelo educativo autoritario, respeto a ciertas tradiciones -incluidas las más irracionales e incluso salvajes-)… Todo ello me lleva a pensar que nos queda mucho camino por andar. En 1808 las tropas francesas opinaron que África empezaba en los Pirineos. No lo hubieran dicho si conocieran bien ciertas culturas tan refinadas como la árabe. Hoy me siento como Goya, Larra, los de la generación del 98 y los regeneracionistas…
¡Salud, razón y progreso!
18 Septiembre 2009 a las 4:10 pm
Normalmente los españoles nos diferenciamos mucho de los europeos en costumbres, forma de vivir, la comida y hay una forma o estilo de vida muy diferente a la europea, hay que destacar que somos bastante amables…
18 Septiembre 2009 a las 7:07 pm
Los pueblos, sociedades o grupos se componen de individuos. Nadie puede ser igual a alguien, excepto, y a veces ni lo parece, a uno mismo, porque todos somos identidades únicas, por lo tanto distintas.
Una gran parte de los científicos gusta de explicar la realidad de cada tiempo del mundo como consecuencia de paulatinas decisiones evolutivas, en las que, parece, no tenemos ni voz ni voto, lo que implica, en mi opinión, que somos productos de la más invencible de las dictaduras, la de la materia.
Descubramos cómo ha llegado a constituirse y consolidarse El Estado de la materia, sus ministerios, sobre todo el de Desarrollo e Inteligencia, sus ejércitos y fronteras, su totalitaria jurisprudencia, sus silos y canteras, y más.
Descubramos cómo de un mismo principio eminencial surgieron tantas procedencias, y sabremos los porqués de cualquiera de sus diferencias.
Saludos muchos.
21 Septiembre 2009 a las 12:34 am
sinceramente,no me importa demasiado si nos parecemos a los demas o no.creo que debemos ser distinto unos a otros mas que nada porque seria absurdo y hasta aburrido, en definitiva creo que hay cosas mas importante de las cuales tenemos que preocuparnos aunque no cabe duda de la importancia que tienen los demas. creo firmemente en todo lo que tiene vida y respira para mi lo mas grandioso de este mundo es la naturaleza. amo y siento la naturaleza,desde una hoja hasta un dia de lluvia pasando por el calor que desprende nuestro astro rey.la naturaleza me da la paz que necesito para vivir.
22 Septiembre 2009 a las 1:33 pm
Totalmente de acuerdo.. Ya pasados los cuarenta lo veo cada dia mas claro. Tengo mucho más dinero ahora que hace veinte años, pero mi felicidad no es por ello mayor, ya que no puedo comprar la salida del sol ni un camino a la orilla del mar, ni una charla con mi mejor amiga…y sobretodo no puedo comprar la sonrisa de mi hijo cuando me dice que me quiere..
Que cierta la frase de “la Trinca” en la que dice (traduzco) … “si no sabes ser feliz… nadie te hará feliz ….” ¡¡
¿Somos los Españoles iguales al resto de Europa? desde luego que culturalment no, marcados por una Guerra Civil, una Dictadura y el poder de la Iglesia Católica , .. costará quitarse todas las “vendas” de los ojos.
Gracias Sr. Punset por – desde su genialidad- preocuparse por el resto de los mortales y compartir su Don.
Le sigo desde hace tiempo no solo por sus conocimientos, que son inmensos, sino por su escala de valores, que realmente admiro y su lucha constante por ayudarnos.
23 Septiembre 2009 a las 8:52 am
Estimado Sr. Punset, su pregunta sobre si hay razones suficientes que justifiquen la existencia, lleva años asaltándome. Tengo un constante dilema entre mi ser creyente y mi ser científico (más bien aspirante a científico). Por un lado, extremando las posturas, veo que somos un medio que tienen óvulos y espermatozoides para perpetuar su especie, por otro, queda sin resolver totalmente el origen del universo, y por otro, la inmensidad de este, está claro que nos dice que puede que sólo seamos una casualidad de un cúmulo de circunstancias, y que esisten algunas posibilidades de que este cúmulo se haya producido en otros lugares de este universo.
Me gustaría enormemente que me diera su opinión sobre la pregunta que usted mismo plantea: ¿existen razones suficientes que justifiquen nuestra existencia?
Bueno, esto para empezar.
Un cordial saludo, gracias, y prometo colaborar con usted en la difusion de la ciencia.
24 Septiembre 2009 a las 1:10 pm
Para dar importancia a las cosas pequeñas, primero uno ha de tener las necesidades cubiertas y en eso nos llevan la delantera en otros países europeos.
Para aprender a respetar la vida de los demás seres vivos, todos nosotros descendientes de una misma célula, hay que haber mamado ese respeto. En otros países europeos pueden horrorizarse de que matemos toros, pero ¿Cuantos extranjeros “europeos” adoran las corridas y fiestas populares donde la estrella principal es un pobre animal? ¿Hay alguna estadística, estudio sobre esto? Disfrutan como enanos de las cosas pequeñas como esta, porque matar un toro es nada. Conozco algún caso de europeo que trabaja para los derechos humanos fuera de España, que trabaja en proyectos a gran escala de recuperación en países devastados por la guerra, provocada por el ser humano, no por una manada de toros bravos, con lo cual aún llegaría a entender que disfrute del espectáculo por venganza… y adora las corridas.
Yo he nacido aquí, soy de padre holandés y madre francesa, no me considero española, ni lo soy por nacionalidad ni lo he querido ser nunca, a pesar de que en España hay gente maravillosa como en todas partes. De pequeña, veía horrorizada cómo algunos compañeros de colegio, bautizados, creyentes, que se habrán casado luego por la iglesia, ataban moscas por la cabeza, pisaban cualquier insecto que se les ponía por delante… Y yo llegaba a casa y preguntaba a mi madre, “¿Mamá, cómo pueden creer en Dios y tratar así a los animales?”Por no hablar de algún adolescente, alardeando de sus relatos, cómo salía disparado un pobre gato callejero, que bastante tenía con conseguir sobrevivir de nuestra basura, con un petardo en el culo y cómo los pobres pajaritos eran abatidos a perdigonazos, solo por probar la nueva escopeta que “me regaló mi papá”. En otros países, no he pasado más que un año de mi infancia en Francia, interna en un colegio de monjas donde la gente era adorable y veranos en Inglaterra o Irlanda, no puedo opinar mucho sobre los niños de otros países. Pero aún así he visto la misma crueldad en críos de Irlanda o Inglaterra.
Yo no estoy bautizada, no soy creyente, creo en la vida, la que apareció un día sobre este planeta, de la cual descendemos y nunca he matado un solo animal por placer, las arañas pasaban el invierno dentro de casa, con el beneplácito de mi madre, y el enfado de nuestra adorada “empleada de hogar” que no concebía la casa estuviera hecha “un asco” con los techos de esa forma. Al cabo de muchos años de convivencia con esta loca familia, ella misma aceptó la idea de que yo las sacara un par de veces al año al jardín. Y sé de muchos españoles que ven las cosas pequeñas y además respetan la vida animal. No he encontrado diferencias notorias entre un campesino francés, un español, un marroquí, de los “chapados a la antigua”. Gente humilde, que aprecia cada detalle que la vida le brinda, gente generosa y hospitalaria pero con los cuales, al ver cómo tratan a sus perros, animales en general, nos horrorizamos si pensamos en nuestras mascotas que viven de lujo.
Cuando se habla de España, miremos hacia algunas personas de países del este, que gracias, son minoría (ya que conozco muchos rumanos, algunos búlgaros, que le dan mil vueltas a mucho español a la hora de trabajar) que siquiera se estremecen cuando por robar en España un móvil, alguna joya, cuatro euros, no por sobrevivir, sino por ansia de tener más y más (veo en mi trabajo algunos “elementos” con los que no me toparía a solas de noche que tienen cochazos que no me podré permitir nunca) maltratan físicamente e incluso matan a gente que no ha hecho ningún mal en su vida y que seguramente apreciaba los pequeños detalles y respetaba a todo ser vivo, desde una hormiga hasta un guepardo.
Por lo tanto, ya no por pertenecer a un país o a otro, no por haber vivido bajo una dictadura es una persona diferente a otra. La genética de cada ser vivo es única, el ambiente que irá marcando esa genética es irrepetible. La pobreza, el sufrimiento, el maltrato desde la más tierna infancia, el aprendizaje, los principios morales y éticos grabados a fuego o la falta de estos, actuarán sobre los genes de cada individuo de forma distinta y harán del futuro adulto un ser humano “bueno o malo”, capaz o no de apreciar los pequeños detalles, capaz de respetar la vida, de apreciar su valor. ¿Pero cuales son los principios morales y éticos correctos? Cada cultura tiene sus principios y por desgracia, en mi caso, creo que hay que respetarlos. Y el tiempo, que es lo único que nos sobrevivirá, será quien vea la evolución del futuro.
La cultura va por delante de la evolución genética, no van a la par por la misma senda que recorren, no podemos pretender barrer de un plumazo el comportamiento innato, el instinto “asesino”, la crueldad que vive dentro de la mayor parte de los seres humanos.
24 Octubre 2009 a las 1:49 am
¿lo pequeño que contiene la felicidades es por casualidad una lata de coca-cola?
28 Noviembre 2009 a las 10:39 pm
Me he dado cuenta, que cuando se habla de FELICIDAD, todo el mundo está receptivo, creyendo poseer la respuesta perfecta, a una cuestión
tan subjetiva.
Todo el mundo coincide, que la felicidad está en las pequeñas cosas de la vida, pero, ACASO ALGUIEN PRACTICA CON EL EJEMPLO ??……
Quien repara cada mañana, cuando abres los ojos, miras por la ventana
ese cielo azul, ese despertar del día…la ducha relajante, el café calentito
con las sabrosas tostadas con mantequilla y mermelada que te cargan las pilas para empezar bien el día….
Pocos…..generalmente, la gente se levanta pensando que no puede pagar la hipoteca, que no llega a fin de mes, con quien dejo hoy a los
niños que estan enfermos y tengo que trabajar….y mil y una historias
más.
Dicen que la felicidad hay que sentirla, que no se puede describir con
palabras.
Sobretodo, porque lo que para unos es un paraiso, para otros es banal.
No todos sentimos de igual forma.
No todos recibimos el mismo afecto.
No todos deseamos lo mismo.
Creo que la felicidad es el equilibrio justo, entre lo que deseamos y lo
que podemos alcanzar.
Cuando seamos conscientes de que somos finitos, frágiles y vulnerables,
nuestro nivel de exigencia descenderá…tanto………hasta llegar a esas pequeñas cosas de las que todo el mundo habla, pero pocos practican……………La Felicidad.
12 Diciembre 2009 a las 1:10 pm
He vivido durante años en Irlanda y Bélgica y creo que realmente somos muy diferentes. A los que dicen que los españoles somos consumistas, les diré que el nivel de consumismo al que han accedido los irlandeses después del Celtic Tiger, supera lo nunca visto, sobre todo en Dublín. Conozco a irlandeses (uno informático, otra profesora) que se han ido a Nueva York o a Toronto solo para comprar ropa. Las calles comerciales están a rebosar, sobre todo durante la media hora que tienen para comer. En cuanto a los belgas, a las 6 de la tarde, que es cuando se hace de noche, ya no hay nadie en la calle. La mayoría están en sus casas viendo la tele con sus hijos. Y no nos engañemos, los museos están completamente vacíos de gente local en cualquiera de las ciudades europeas: los visitan los turistas. El National Museum of Ireland estaba siempre tan vacío como en Bruselas los Reales Museos de Historia. Creo que somos diferentes en cultura, en nuestra forma de pensar y sobre todo de sentir, en los espacios, en la confianza…: al final, en el extranjero, nos juntamos con chipriotas, italianos y españoles. Con los demás, “nos llevamos bien” , pero no es lo mismo.
7 Junio 2010 a las 7:22 pm
Mi gato no va de vacaciones a la playa. Durante el verano, se pasa el día durmiendo en el lugar más fresco que encuentra. Al anochecer, comienza a espabilarse, come y se marcha de “maniobras”. (Antonio del Val)
Pues el mio pobre no puede irse de “maniobras” aunque también come y busca el lugar mas fresco del piso para descansar, vivimos en un 3º y vive a puerta cerrada con nosotros desde hace muchos años, aunque esta muy feliz,… (creo).
Pero nos quiere un montón y nosotros a el, a veces pienso que seria estupendo que este tipo de sentimiento cundiera mas entre los que nos llamamos humanos, seria el paraíso.
Europeos ?,… no se si no seria mejor sentirnos de nuestro pequeño país y punto.
Creo que afianzar nuestra identidad es la mejor opción.
Salud.
30 Junio 2010 a las 7:03 pm
europeos o ciudadanos del mundo, es igual.