“No te dejes matar por lo que dice tu cerebro”, le dije. “Si no defendiera mis convicciones, sería un cobarde”, me replicó con rostro sombrío.
“Lo que te estoy sugiriendo es que la percepción de cobarde puede no coincidir con la realidad, de la misma manera que la palabra gato no tiene, necesariamente, ni el color ni la forma del animal que representa”, añadí.
Un vecino de asiento en el AVE en el trayecto Madrid-Barcelona estaba intentando convencerme de que iba a enfrentarse con quien hiciera falta para defender sus convicciones por alguien ultrajadas y sostenía que estaba dispuesto a todo. Yo intentaba transmitirle, sin éxito, algo que aprendí hace más de una década en el despacho de uno de los mayores neuropsicólogos del mundo, Richard Gregory, en la ciudad de Bristol (Gran Bretaña).
Estamos convencidos de que la percepción que tenemos del mundo exterior es la correcta. Creemos a pies juntillas lo que estamos viendo. La verdad es que no hay nada más incierto.

Ilusión óptica de la página web de Akiyoshi Kitaoka, profesor del Departamento de Psicología de la Ritsumeikan University, en Kyoto, Japón.
Para representar la realidad, nos servimos de palabras o de sensaciones. Es indudable que las palabras, como sugería antes, no tienen ni la forma ni el color de lo que representan: cuando decimos zapato, gato o tenedor, estamos recurriendo a un vocablo que no se parece en nada al objeto que representa. La palabra en cuestión no tiene ni la forma ni el color de un zapato, un gato o un tenedor y, sin embargo, representa esos objetos.
Igual ocurre, o puede ocurrir, con las sensaciones. Puedo sentir la ansiedad provocada por un estímulo exterior o dejarme embriagar por la belleza rojiza de una puesta de Sol. Ahora bien, ¿quién sabe si la realidad de la belleza o la ansiedad representada por la sensación en cuestión es como la mente nos sugiere que es? Sería muy raro y extraordinario que fuera así.
Es posible –estoy dispuesto a aceptarlo– que la percepción que tenemos del universo no sea una ilusión, pero lo que estamos sugiriendo es que la ciencia no es tan objetiva como parece y como a veces se le atribuye. Partimos de algo incierto: una percepción que tiene un soporte material –como unas ondas magnéticas que transmiten un sonido si se trata de un alarido–. Pero dicho soporte material está muy alejado de la palabra o sensación fabulada por nuestro cerebro. Los objetos representados por nuestras palabras o sensaciones son muy distintos del soporte material que los sustenta: fuerzas electromagnéticas u ondas vibratorias.
Partimos de algo incierto y, sobre ese imponderable, la mente lanza una hipótesis que puede o no puede coincidir con la realidad. Lo sabremos recurriendo –para completar este conocimiento– a los datos almacenados en la memoria y a nuestra capacidad para aprender en el futuro. Con estas dos claves urdiremos nuestra visión de la realidad.
Estamos ya en disposición de anticipar dos rasgos que definen la memoria: por un lado, sirve para interpretar una impresión de orden general, pero es, al mismo tiempo, muy imprecisa en el detalle. En otras palabras, no recordamos muy bien los pormenores de un asunto ocurrido en el pasado y, lo que es peor, confundimos la fuente. ¿Quién nos dijo tal cosa o dónde la vimos? Pero, lo que es más grave, está comprobado que el contenido de la memoria está influenciado por nuestras convicciones actuales sobre lo que haya podido ocurrir.
En cuanto a la segunda clave a la que recurrimos para disponer de una representación correcta de la realidad, nuestra capacidad de aprendizaje, resulta que el sistema de enseñanza habría que cambiarlo de arriba abajo, según dicen los especialistas. ¿Alguien sigue pensando –además de mi vecino del AVE– que vale la pena dejarse matar por lo que nos dice el cerebro?


10 enero 2010 a las 12:38 am
con respecto a la ciencia.
tengo una duda, cuando hablamos de la ciencia y de la subjetividad y de la objetividad, las matemáticas estan por encima de ese plano?, o también ayudan a la confusión de comprender el universo.
aun así, creo que el hombre lo único que siempre a hecho, no es conocer las cosas, sino imaginar como son y a veces, resulta que coincide, una teoría sin demostrar o indemostrable no es usar la imaginación al mismo nivel que un artista.
con respecto a lo de la educación, creo que es cierto que tengamos que cambiarla, pero ¿hacia donde debemos de ir y como debemos educar?
10 enero 2010 a las 12:57 am
[...] No hay nada más incierto que la percepción del mundo exterior http://www.eduardpunset.es/2883/general/no-hay-nada-mas-incierto-qu… por likiniano hace 3 segundos [...]
10 enero 2010 a las 1:10 am
Desde luego no creo que merezca la pena vivir atosigado, o enclaustrado, o limitado a lo que el cerebro nos da a entender como realidad; supongo que creemos necesitar asirnos a algo que creemos tangible, a un punto de apoyo o una base sobre la que asentar nuestras diferentes realidades y percepciones; construímos nuestro pasado y proyectamos sobre nuestro futuro con respecto a ese pasado que nuestro cerebro ha modificado, como consecuencia, suponemos vivir la realidad, y no sólo eso, también creemos que nuestra realidad es común por lo menos al entorno cercano… Supongo que esa es nuestra manera de afrontar el día a día, aceptar lo que el cerebro dibuja en nuestra mente como real, tal y como nos han enseñado, tal y como hemos aprendido; definitivamente, no creo que merezca la pena dejarse matar por lo que nos diga el cerebro…
10 enero 2010 a las 1:43 am
Bueno quizas por esto mismo en el pasaado la filosofia y la ciencia estaban unidas, y poco despues se separaron mas y mas, hasta el punto en el que estamos ahora. Quizas por que la Filosofia aportaba todas esas hipotesis, preguntas, cueestiones, y replanteamientos sobre todo para lo que la ciencia podia indagar, investigar y esclarecer.
Pero bueno aquellos grandes maestros de la oratoria, con la palabra eran capaces de convencer a alguien de que una misma cosa estaba mal, y mas tarde convercer totalmente de que esa misma cosa estaba bien…porque la palabra sirve mucho para engañar. Pienso que ahora mas que antes, dado a la gran cantidad de estimulos que recibimos cda hora, cada dia, nuestro cerebro nos engaña mucho, de hecho, todo lo que nos rodea nos determina a pensar de una manera o de otra sobre una cosa, y eso es lo que crean las opinniones, en realidad lo que nos rodea nos determina a pensar de una manera u otra…..sobre los recuerdos, muy pocas veces nos acordamos exactamente de una cosa, y de aquella que no nos acordamos al 100%, y que faltan “huecos”, nuestro cerebro lo rellena con el cree, con lo que nosotros creemos, es como lo que pasa con los trucos visuales, muy dados en magia, nuestro cerebro rellena lo que falta o lo que no encja para hacernos creeer lo que hay que ver…como por ejemplo la curiosa imagen que Eduard nos muestra…es lo que yo creo, de todas maneras hay tantas cosas de las que sabemos taaaaan poco…sobre todo de lo exterior a nosotros.
Muchas gracias Eduard, cada dia estoy mas orgulloso por tu gran trabajo, por el gran programa que haceis y por todo lo que nos cuentas, ojala el programa nunca se acabe y tu nunca pares de contarnos estas maravillosidades, muchas gracias por todo, y ojala pudiera encontrarte yo alguna vez en el ave para charlar, me tocaria la loteria si pasase eso jeje.
GRacias de verdad a ti y a todos los que hacen posible este trabajo.
10 enero 2010 a las 2:28 am
Si de verdad tuviéramos claro esto, gran parte de los conflictos actuales quedarían en nada .
La cuestión es si esto interesa tan poco como los coches eléctricos .
Pero bueno, en el viaje unos pocos podemos disfrutar de estas reflexiones y /o verdades , lo cual ya es mucho.
Saludos.
10 enero 2010 a las 2:41 am
1000 % de acuerdo
10 enero 2010 a las 2:46 am
Añadámosle que es muy sencillo engañar a la gente.
10 enero 2010 a las 9:11 am
Cuanto mas se piensa mas te evades de la realidad del mundo ,por que los pensamientos cambian este a nuestro gusto y solo hay que abrir bien los ojos y quedarse estatico para entender el daño que le hacemos . la vida no tiene sentido si nos falta lo esencial ,nuestro ecosistema se rompe hoy se piensa mas para las comodidades y el bien estar que para las necesidades .
Si caminamos con vista al cielo mirando las estrellas tarde o temprano tropezaremos en la tierra.¿seria mas facil ser quien somos o quien qeremos ser? la cobardia salvara muchas vidas los valientes mueren rapido. un cordial saludo
10 enero 2010 a las 1:32 pm
Hola soy fan suyo y desde aqui le animo en su tarea divulgadora.
En relacion a la frase “dejarse matar por lo que dice el cerebro’ yo tengo una duda
A menudo me sucede que tras situaciones problemáticas,humillantes o injustas , mi cerebro se enroca una y otra vez en pensamientos recurrentes,quizá obsesivos,pues creo que en esa situación no actué como debía de actuar según mi moral.
No se si le pasa esto a mucha gente, pero me gustaría saber porque una y otra vez esos pensamientos,son como una droga, intento eludirlos pero pocas veces puedo controlarlo.Parece que así mi cerebro necesita una confirmación tajante de las ideas para mantener las bases de mi filosofía.
Bueno,si esto no es algo general ,disculpe las molestias pero si lo es, quizá sería una base para un programa suyo,creo que este tema no está incluído en ninguno.
Muchas gracias otra vez.
Saludos desde Madrid.
Antonio
10 enero 2010 a las 3:29 pm
qué cierto es todo esto, no les ha ocurrido que un recuerdo de una experiencia vivida, que creían ser propia, resultó ser algo que les habían contado y que, con el tiempo, había pasado a formar parte de una experiencia propia?
10 enero 2010 a las 3:49 pm
Gracias Sr Punset por su aportación a la evolución humana. Totalmente de acuerdo con la necesidad urgente de un cambio en el sistema educativo, se cae por su peso…pero parece que nadie quiere saber nada, es asombroso…Soy maestra de Primaria en Murcia desde hace 32 años y la verdad que todo sigue igual, excepto los niños como reflejo de nuestra compleja sociedad…Es un tema del que se habla…Hace falta una verdadera revolución del Sistema que empezaría por UNA VERDADERA FORMACIÓN DEL PROFESORADO… para educar en el nuevo milenio.
GRACIAS por el programa que hizo sobre educación, una joya, he tenido oportunidad de verlo, y es una gota más que va llenando ese posible cambio…QUE NO ES OTRO QUE UN CAMBIO EN LAS CONCIENCIAS DE LOS SERES HUMANOS.
10 enero 2010 a las 4:03 pm
Muy de acuerdo contigo Eduardo, pero esto nos lleva siempre a lo de Caderon y los sueños. Pienso que nos queda mucho por andar, pero gracias a cientificos, pensadores y gentes como tu, profundizamos cada dia mas en el conocimiento, con lo que esto supone.
un saludo
10 enero 2010 a las 4:17 pm
Grande! Esto me recuerda a Schopenhauer y su “World as Will and representation”. Filosofía pura y dura. Tanto esfuerzo científico, técnico, etc,(sufrimiento) tal vez es solo parte de nuestra servidumbre impulsiva hacia el principio de realidad “Will”, y no, como creemos, parte del camino hacia su contemplación.
10 enero 2010 a las 4:43 pm
Muy cierto, Eduard! (y un excelente 2010!)
Identificarnos con nuestras ideas, sensaciones y emociones más bien nos perjudica que otra cosa… los recuerdos -de situaciones que hemos vivido, junto con los sentimientos (proceso mental) y las emociones (proceso orgánico) que nos indican cómo las hemos vivido- son un sustrato (y como tal, una reducción explicable) de lo que hemos vivido, que en ningun caso corresponde a la realidad, aunque tanto nos cueste entender este juego de la Vida.
Cuando se es libre de verdad suceden varias cosas -creo- a saber: somos capaces de desapegarnos de nuestras ideas, de nuestras identifiaciones… y somos libres hasta de nosotros mismos.
“Yo ya no sé ni si soy de los nuetros” decían los geniales ‘Faemino y Cansado’ con su peculiar sentido del humor… Y creo que éste sería un estado al que habria que aprender a acceder…
Genial, maestro, y no dejes de estimularnos, que estos temas nos motivan….!!!
10 enero 2010 a las 4:47 pm
Muy cierto, Eduard! (y un excelente 2010!)
Identificarnos con nuestras ideas, sensaciones y emociones más bien nos perjudica que otra cosa… los recuerdos -de situaciones que hemos vivido, junto con los sentimientos (proceso mental) y las emociones (proceso orgánico) que nos indican cómo las hemos vivido- son un sustrato y, como tal, una reducción explicable de lo que hemos vivido, que en ningun caso corresponde a la realidad, aunque tanto nos cueste entender este juego de la Vida.
Cuando se es libre de verdad suceden varias cosas -creo- a saber: somos capaces de desapegarnos de nuestras ideas, de nuestras identifiaciones… y somos libres hasta de nosotros mismos.
“Yo ya no sé ni si soy de los nuetros” decían los geniales ‘Faemino y Cansado’ con su peculiar sentido del humor… Y creo que éste sería un estado al que habria que aprender a acceder…
Genial, maestro, y no dejes de estimularnos, que estos temas nos motivan….!!!
Un abrazo. Lourdes
10 enero 2010 a las 4:51 pm
Estoy de acuerdo con que la percepción que tenemos del mundo exterior puede ser errónea, que nuestro cerebro y órganos nos engañan, que sólo nos guiamos por sensaciones no objetivas. Pero no por eso son inciertas. Uno puede matar por una de esas sensaciones inciertas, y eso vale la pena? Eso sólo lo puede juzgar cada uno, dentro de su realidad, de sus sensaciones, de su ciencia, y sólo nos queda intentar comprenderlo a través de la empatía.
Ahora bien, uno mismo también puede plantarse su propia realidad y sus propias sensaciones, comprenderse a sí mismo, mirarse adentro, eso sí que nos hace falta!
10 enero 2010 a las 5:07 pm
Todo esto me hace recordar el “Cogito ergo sum” de Descartes. Y es que en el fondo, de lo único que parecemos estar seguros es de tener consciencia, aunque muchas veces se actué por reflejo. Pero es que es difícil revelarse contra los sentidos, estos que nos han hecho sobrevivir desde que el primer ser vertebrado “sintió” su entorno.
Se que mis sentidos me engañan cuando me muestran movimientos o formas inexistentes en multitud de ocasiones, sobretodo en ilusiones ópticas como la de “Rotating snakes”. Pero hay que recordar que parte de nuestros sentidos están en el propio cerebro, incansable comparando con patrones marcados con aprendizaje, e interpolando información para completar un cuadro incompleto. Por lo que si nuestros sentidos nos engañan también es nuestro cerebro el que ayuda, curioso que nosotros también seamos el cerebro. Supongo que los fallos en la memoria están relacionados con esto, el hecho de interpolar la información mas difusa en los recuerdos no siempre es certero.
Pero a pesar de la imperfección de nuestros sentidos. Estos son lo único que conectan nuestra consciencia con el mundo, y nos han mantenido vivos en el.
10 enero 2010 a las 5:22 pm
Hola Eduard!
La verdad es que el texto (y la imagen) son muy estimulantes y realmente hacen que nos planteemos los límites de nuestro conocimiento del mundo, y por tanto de nuestro modo de actuar conforme a esos conocimientos. Sin duda los dogmatismos no son constructivos, porque pretenden encerrar la realidad en un cubículo del que no se la deja escapar, y eso anula nuestra capacidad de autocrítica y de evolución.
Sin embargo también creo que esa ausencia de certezas absolutas no debe llevarnos a la inacción o la apatía, porque de lo contrario corremos el riesgo de encerrarnos en el dogmatismo del relativismo absoluto, algo que sin duda poco nos hará mejorar. La gran tarea es, pues, saber separar la paja del grano para ser conscientes de qué es realmente relevante e imprescindible. Y es que hay cosas que, a mi parecer, sí que son dignas de ser defendidas con fuerza por más que no dispongamos de un conocimiento exacto. Por ejemplo, por más que la palabra libertad sea eso, una palabra, ello no significa que no debamos luchar por ella. Sin duda el régimen nazi o el franquista debían ser combatidos con toda la energía y empuje posibles.
Y es que no hay que olvidar que la capacidad de sacrificio del ser humano es algo que debemos mantener, porque es la expresión más sincera de solidaridad con el prójimo, siempre que ese sacrificio tenga un sentido y no sea solamente una expresión de brabuconería o de riesgo innecesario.
Un saludo y felicidades por tu programa!
10 enero 2010 a las 5:46 pm
Si afirmamos que algo NO ES es porque sabemos lo que SÍ ES. Si afirmamos que la palabra con la que definimos un objeto no representa las cualidades del objeto ¿Cómo lo sabemos? es decir ¿cómo podemos saber que nuestra percepción no es la realidad sin no conocemos la realidad para compararla?
10 enero 2010 a las 6:31 pm
¿”Ondas magnéticas que transmiten un sonido si se trata de un alarido”? Esa parte me la váis a tener que explicar. Quizá queríais decir “ondas mecánicas”.
Respecto al grado de “objetividad” que se atribuye a la ciencia os recomiendo: “¿Qué es esa cosa llamada ciencia?”, de Alan Chambers. Yo aún no lo he terminado pero es muy recomendable.
10 enero 2010 a las 6:37 pm
Es cierto todo lo que escribes, pero es una dificil lección, por eso la vida a veces nos la enseña de forma brutal y dolorosa, personalmente creo que es mejor aprenderla de forma no dolorosa.
10 enero 2010 a las 6:39 pm
exelente como siempre Eduard!
Creo que la cuestión es que convicción y la necedad se parecen bastante, por eso es tan peligroso cuando las personas abocadas a tomar decisiones consideran las convicciones como virtudes. Probablemente no exista cosa mas peligrosa en el mundo.
10 enero 2010 a las 6:40 pm
En mi humilde opinión, para nada podemos dejarnos matar por todo lo que nuestro cerebro nos dice, es bastante extremista, pero la verdad es que es lo único que tenemos. Nuestra mente es un misterio, es un entramado de conocimientos que utilizamos para sobrevivir y nos “atamos” a la creencia de que lo que sabemos es en lo único que debemos confiar.
Estoy de acuerdo en que hay que cambiar el sistema de aprendizaje de arriba a abajo, pero con hincapié en la base, en la creación de “ciudadanos” y en la reflexión de uno mismo, de lo que aprende y de lo que le rodea, digo esto basandome en el capítulo 49 y 50 de redes.
Tengo la sensación de que todo esto está cambiando, estamos evolucionando socialmente, pero espero que a mejor.
10 enero 2010 a las 7:11 pm
Hay ciertas circunstancias extremas en las que Si, sino seriamos solo mansedumbre y la violencia como tal existe. Y la violencia sí que no es una ilusión si va contra uno, “pellizcame para saber que no estoy soñando”.
Saludos
10 enero 2010 a las 8:19 pm
Partiendo de que uno de mis principios básicos es el de respetar la vida propia y la ajena, aunque por suerte no me crucé con ninguna situación dramática pues no se como hubiera reaccionado… si no hacemos caso a nuestro cerebro ¿a qué debemos hacerlo para vivir? Entiendo que la vida está llena de decisiones y que tu cerebro te ayuda a elegir un camio u otro y a tomar conciencia de ello, o no?
Gracias.
10 enero 2010 a las 8:29 pm
Estoy completamente de acuerdo con lo que se expone en este articulo y nada mas ejemplificante que la imagen que está colocada en el, de hecho creo que cualquiera que lea estas palabras puede justificar con su lógica que lo que acá se dice es disparatado, pero ¿quién puede explicar, porque el cerebro se empeña en hacernos creer que en la imagen hay movimiento?, en mi visión los vocablos y sistemas de lenguaje constituyen solo mecanismos para interactuar, es decir, son referencias para poder conectarnos en esta dimensión, pero el detalle ha sido que con el transcurrir del tiempo los hemos convertido en especies de leyes que construyen la realidad.
10 enero 2010 a las 8:33 pm
En el caso del lenguaje, nos aferramos a la famosa doble articualción donde el planteamiento semiótico hace que aceptemos un código creado para combinarlo y así poder describir nuestro universo particular. Pero el problema está en la descripción de las sensaciones, porque tanto la intensidad como la percepción de la misma resulta imponderable en profundidad, podemos medir el umbral del dolor, pero cómo se mide la intensidad del amor, del odio, de la frustración, de la euforia…?
Es interesante la percepción de las personas sinestésicas porque pueden sentir en colores… pero no en concreciones cromáticas del tipo tengo una tristeza “Pantone blue 31″. En qué punto, las sensaciones dejan de ser medibles?
Investigo las emociones que produce la lengua en uso y agradecería profundamente aportaciones, discusiones y conocimientos.
Gracias por la atención prestada
10 enero 2010 a las 8:51 pm
yo estoy de acuerdo en que es complicado ver la realidad tal y como es, pero: y si el cerebro, la memoria y el aprendizaje no nos engañaran y tuvieramos clara la realidad… ¿porqué matar o morir? tendría algún sentido en cualquier caso?
¿Porqué uno debe defender sus convicciones? qué son? ideas?
no será que si uno tiene una convicción firme, no necesita luchar ni defenderla, la tiene y punto?
Hay que luchar para defender la idea que uno tiene de que la tierra es esférica? no, porque es un hecho, verdad?
Si uno no está seguro de sus ideas, cuanto más luche por miedo a perderlas, más inseguro estará, no?
Saludos
10 enero 2010 a las 9:16 pm
Mi querido y admirado señor Punset, su último artículo es tan interesante como complejo, también lo podría haber titulado -NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE- o -EXISTO PORQUE PIENSO- y es que realmente estamos en pañales en cuanto al conocimiento , estructura y funcionamiento del cerebro se refiere, por no mencionar las percepciones extrasensoriales o parapsicológicas de aquello que está ahí pero que no vemos y que es mucho mas de lo que nos imaginamos. Esa materia oscura o exótica de la que hablan los astrofísicos parece que también la tenemos en el cerebro y quizás sea la culpable de muchos de nuestros comportamientos o de poder ver cosas distorsionadas cuando estamos bajo los efectos de drogas,, cuando tenemos pesadillas cuando soñamos o cuando tenemos visiones. Que clase de energía es la que hace que algunas personas tengan visiones sobre acontecimientos futuros y los puedan ver detalladamente, o que energía es la causante de que un individuo pueda levitar o ejercer la telequinesia -mover objetos a distancia-??? Son muchas las incógnitas que aún no podemos explicar racionalmente y no por eso las negamos. Cada animal tiene una percepción diferente de la realidad y de lo que ve, es como si hablaramos de dimensiones diversas, la pregunta es cual de esas diferentes imágenes que vemos los diferentes seres es la real, la correcta, es por ese motivo que hasta ahora no conseguimos contactar o avistar con vida extraterrestre porque simplemente existen en otra dimensión, con otra visión, otra perspectiva, nosotros solo nos podemos imaginar algo que es como nosotros o muy similar, pero nada mas, porque así estamos programados..
Yo no creo que sea posible engañar a la mente, pero si podemos no hacerle demasiado caso cuando intenta jugarnos malas pasadas o gastarnos bromas de mal gusto. Los programas informáticos no son perfectos y no están libres de virus que pongan todo el sistema patas arriba , pues con nuestro cerebro ocurre lo mismo, si todos hiciésemos lo que pensamos en un momento dado, la tierra se convertiría en el planeta de los locos -aunque un poco lo es- .Cuando lo visible se hace invisible -desintegración de la materia- o cuando lo invisible se hace visible -apariciones energéticas, rayos, bolas esféricas luminosas, o almas humanas- es todo una anomalía cerebral o una realidad poco cómoda para muchos’??? la tegnología dará respuestas a algunas cosas, otras habrá que aceptarlas aunque no las entendamos.
10 enero 2010 a las 10:19 pm
despues del programa de hoy 10/01/10 y el concepto de “falso vacio” me ha impresionado y sorprendido por la similitud con explicaciones que yo me doy o imagino respecto al movimiento o transformacion de la energia en las personas y seres vivos y me pregunto si en algun momento de la historia de la humanidad se pudo desarollar la vida sin gravedad, en la tierra claro, en el pasado, o si se podra suceder en el futuro……….gracias.
10 enero 2010 a las 11:19 pm
Aprende a través de la vida. Y la lección más importante es ver la realidad tal cual es. Si la realidad no se puede adaptar a tus sueños, entonces adáptate a la realidad.
La realidad no es tu amiga ni tu enemiga, simplemente existe en toda su pureza. Como la sientas, depende de ti… si empiezas a enfrentarla ciegamente, se hará tu enemiga, si comienzas a aceptarla, a fluir con ella, podrás gozar su mejor rumbo.
No trates de forzar la realidad para hacerla acorde a tus sueños sino conforma tus sueños acordes a la realidad.
La realidad existe sin principio ni fin… tu eres un sueño que existe en la realidad durante un número de años y ese número de años no es nada para la inmensa realidad.
Quienes llegaron a aprender que la realidad no se puede modificar sino que lo único que puedo modificar es mi yo interno inmerso en esa realidad, lograron el cambio. Y, si uno cambia, de repente puede ver: “esta es la pared y esa es la puerta” entonces no tratará de atravesar inutilmente la pared sino que simplemente cruzará la puerta; así es como la realidad se vuelve amigable, deja de ser enemiga y nos permite actuar.
Si luchas enceguecido contra la realidad sentirás que eres un extraño dentro de ella, que es tu enemiga…pero si aprendes a aceptarla y a verla tal cual es, la realidad se convierte en el útero que te permitirá un nuevo nacimiento.
10 enero 2010 a las 11:59 pm
Vemos la realidad segun nuestros mapas mentales , que pueden coincidir o no con la realidad , que es el territorio.
Por lo que respecta a la memoria,nuetro cerebro es capaz de crear falsos recuerdos en la memoria.Los hechos muy emotivos que nos suceden en la vida, quedan grabados profundamente en nuestra memoria. La mera anticipación acerca de algo que va a ocurrir, hace que esta experiencia se convierta también en un recuerdo importante que condiciona comportamientos futuros, es decir, es posible que se implanten en nuestra memoria FALSOS RECUERDOS.
El cerebro es capaz de inventar recuerdos de hechos que nunca ocurrieron. Lo que nos faltaba!!!!!!
11 enero 2010 a las 12:47 am
Volvemos a la pregunta fundamental: ¿ Realmente existe un universo, fuera de una mente que lo perciba…?. Más allá de esa interrogante primigenia y sin respuesta; está claro que el mundo es una construcción arbitraria. Todos los conceptos, categorías, juicios de valor, estructuras, convencionalismos sociales, comunicacionales, el razonamiento lógico, el proceso de toda la información, tienen su origen en esas condiciones apriori de nuestra conciencia cerebral – animal, que genialmente vislumbrara Kant, a saberse, espacio, tiempo y causalidad… no podemos sustraernos a ellas y con esa base hemos construído una realidad, ” nuestra realidad”, un edificio racional sólido, inconmovible, pero como diría Borges, ” con breves, pero evidentes intersticios de sinrazón, como para saber que es falso”.
11 enero 2010 a las 3:48 am
¿Y que nos queda, si somos lo que sabemos, y los pilares de nuestra concepción de la realidad se derrumbasen? Demasiado abrumador tal vez, no lo sé.
11 enero 2010 a las 6:35 am
Estoy totalmente de acuerdo, es cierto, dentro de nuestro intelecto y nuestra manera de enorgullecernos de lo “tangible” y “objetivo”, somos cual trasantlantico que navega por el océano, con rumbo firme y determinista, pero se nos olvida que el mar (mundo que nos rodea con infinidad de estímulos e interferencias perceptivas) es mayor que nosotros y nosotros en medio de él no somos nada.
Se nos educa pensando que todo se puede medir, describir y determinar, pero en realidad, ese “todo” es tanto, y es tan “complejo” que tal y como “el amor”, “la pasión” son conceptos intangibles, así es todo lo que percibimos. ¿existe alguien que sea perfectamente imparcial y objetivo?, si existiera, ciertamente, no sería persona o humano.
Desde las figuras lisas de Platón, cada vez más, se llega a la conclusión de que la perfección no es lo liso, o lo fácil de definir, la realidad es mucho más rugosa y sin patrones, ni siquiera sería al estilo fractal (aunque si que está la proporción aurea y sus patrones en la vida que conocemos), pero casi todo es más caótico y no sujeto a patrones “humanos”, quizá existan muchos otros patrones o muchas otras formas de vida soportadas en otros tipos de materia.
Yo creo que a pesar de haber escapado del Heliocentrismo, aun aprendemos a considerarnos únicos en nuestro Universo……, y esa imprecisión en la percepción (fruto de nuestra corta historia evolutiva) es lo que nos hace más imprecisos si cabe.
11 enero 2010 a las 8:40 am
Creo que lo que mas nos gusta a los ” humanoides” es ser máquinas de poner etiquetas, si de esas que existían en los supermercados, necesitamos etiquetas con nombres de lo que vemos, olemos,oímos para sentirnos seguros,porque ¿quien tiene tiempo hoy en día para sentirlo? Necesitamos crearnos verdades absolutas para no sentirnos inseguros,construimos nuestros principios para poder aferrarnos a ellos y no tener que enfrentarnos a los cambios porque ello significa muchas veces tener que ceder y eso en nuestra sociedad está unido a perdedor y desde pequeños se nos enseña que nos reímos del que pierde. Esos principios se van hinchando con emociones sin que nos demos cuenta y los utilizamos de forma diferente según con quien hablemos, porque nuestra cabecita ya se encarga de anticipar como será la conversación con tal o cual persona, pues gracias a las etiquetas tenemos una imágen guardada. Está bien saber que hay una preciosa ” magdalena penitente” de Pedro de Mena, o lo bello que es un atardecer, pero si yo no siento esa sonrisa interior al verlo, de que me sirve saberlo?
11 enero 2010 a las 12:30 pm
Cierto, cuando estamos sin luz no existe para nuestro cerebro nada de lo que nos rodea. La realidad es relativa así como la percepción visual y su traducción irrepetible en cada cerebro.
11 enero 2010 a las 12:43 pm
Dejarse matar por lo que nos dice el cerebro? Nunca!
Lo que nos dice nuestro cerebro se ve afectado por demasiados factores (el canal de recepción, el momento, los sentimientos que tengamos en el instante de almacenarlo y en el instante de recordarlo). Por lo tanto, fiarse a pies juntillas y tomarlo como ciencia cierta es demasiado peligroso.
Pero en algo tenemos que creer no? Algo debe guiar nuestro camino, y no podemos estar replanteando y repensando lo todo a cada instante!
No soy partidario de actuar a cada momento en función de las percepciones de ese momento (una especie de “carpe diem actuacional”) ni tampoco de tomar decisiones y seguirlas “in eternum”; pero reflexionar y pensar a cada momento que debemos hacer y qué debemos defender es demasiado cansado y estresante…
11 enero 2010 a las 12:43 pm
“¿Alguien sigue pensando –además de mi vecino del AVE– que vale la pena dejarse matar por lo que nos dice el cerebro?”
Teniendo en cuenta que las estadísticas son datos todavía menos fiables que las palabras que usamos para referirnos a cosas materiales, y a pesar de ello, no creo que haya más del 99’9% de personas en esta cosa más o menos esférica(supuestamente) a la que llamamos mundo que ¡de vez en cuando! tengan en cuenta que la percepción que tenemos de las cosas no es ni mucho menos fiable.
Si un porcentaje algo más alto tuviera en cuenta esto, no creo que hubiera tanto fanatismo, ni que las religiones fueran tomadas como algo más que unos textos literario-didácticos que nos indican unos preceptos(normalmente muy saludables y hermosos, según entiendo yo esta palabra) para llevar una vida más o menos bondadosa.
Pues no olvidemos que fuera de tener la religión como un método para guiar nuestras vidas sanamente(en el caso de un “cristiano”, por ejemplo, seguir más o menos los diez mandamientos), y para tener algo en lo que apoyarnos para salir adelante en momentos dificiles, pero sabiendo que la figura de dios es méramente metafórica y más hipotética que la ciencia, de la que como bien dices nos fiamos matemáticamente, a pesar de que da por hecho, y muy a menudo, teorias o datos bastante dudosos y contradictorios, que olvidan muchas variables para llegar a una conclusión determinada de la que el cerebro del científico en cuestión ya estaba convencido, por lo que tiene mucha más facilidad para omitir automáticamente algunos de los fallos en el proceso para llegar a esa conclusión.
Y lo dejo ya pues me enrollo y además tengo la habilidad de hablar mucho sin decir nada.
Pero oiga que yo a veces pienso cosas aunque aluego me solviden.
11 enero 2010 a las 12:52 pm
Y perdón por escribir dos comentarios, tan sólo quería añadir que en mi opinión, el problema principal de muchos de los quebraderos de cabeza que tenemos está en que nuestra mente intenta matematizar y sistematizarlo todo, y cosas como los sentimientos, o un “simple” gato, son dificilmente sistematizables en una palabra, que, al fin y al cabo, no es más que uno de los símbolos de nuestro sistema preferido para matematizar las cosas, el lenguaje.
(Menso Pelaez tan solo es mi pseudónimo de pseudo filósofo cibernético)
11 enero 2010 a las 1:44 pm
Hola.
Es un artículo con múltiples aspectos interesantes. Por llevar un orden comienzo con la pregunta final:
¿Dejarse matar por lo que nos dice el cerebro?
A más de uno reeducaría en el sentido y utilidad de la paz. Ni dejarse matar ni matar. Quizás dejar que pase el momento de enfado y después reflexionar en torno al problema y sus soluciones constructivas. Hay mucho energúmeno suelto que no sabe establecer prioridades éticas.
Por eso esta realidad no me gusta.
Estoy deacuerdo en que es necesaria una correcta representación de la realidad. Pero ¡OJO!
¿De que realidad estamos hablando Sr. PUnset?
Porque una cosa es mi realidad ,digamos, egoísta y otra la realidad de los demás, por ejemplo, que no cubren sus necesidades físicas o, si prefiere, alimentarias.
Habría que establecer cuatro realidades, como ejercicio dialéctico:
1- mi realidad respecto a mis intereses y mis necesidades .
2- la realidad de los otros respecto a sus intereses y sus necesidades (asignatura pendiente para muchos) cuando son familia o amigos.
3- la realidad de los otros respecto a sus intereses y sus necesidades cuando son unos desconocidos (asignatura más pendiente aún).
4- la realidad que pueda ofrecernos el escepticismo científico inspirado en el método científico como procedimiento.
Comparto totalmente que la memoria humana consta de impresiones generales antes que de detalles. Es cierto que los detalles se vuelven imprecisos. Yo, como escritor de alegre valía desconocida , cuando extraigo un recuerdo de mi pasado suelo adornarlo con detalles de mi imaginación.
Es una de las razones que me animan a escribir: expresar mis emociones de vivencias con los detalles de mi imaginación (lo cual suele ser un trabajo muy solitario).
Respecto a la correcta percepción del mundo exterior sujeta a las “puñeteras” sensaciones (sobre todo emocionales) es una lacra preciosa. Lo importante es no perder el control mediante actos violentos (sobre todo físicos antes que psíquicos) pero…
¿Quien no conoce el penoso sentimiento de celos?
¿Quien no sabe lo que es padecer la envidia?
¿Cuando se atreve una persona a sentirse un cobarde?
¿Y a sentirse un valiente?
La percepción correcta da la propia realidad es muy compleja. Siendo egoísta se trata de una “actitud” ante nuestros miedos, los otros y el distraído deseo.
Nuestra mente se mueve en el pensamiento simbólico (forma de computar los datos del entorno). Es el punto donde nace nuestra “laureadada” inteligencia. La ciencia, manera más racional de explorar nuestro mundo, es tan objetiva como puede antes que como parece. Soy optimista si la educación permanente, que usted demuestra con sus años y su actitud, se generaliza en todos los hombres y mujeres.
A muchos les parece, para terminar, que la educación termina en la escuela o la universidad; están equivocados. La educación es la clave; la educación permanente.
Saludos.
11 enero 2010 a las 7:47 pm
Hay muy pocas cosas que merezcan siquiera un pestañeo de irritación…
«En su libro sobre el poder transformador que posee la cercanía de la muerte [Existential Psychotherapy, Nueva York, Basic Books, 1977], Irvin Yalom, un eminente psiquiatra de la Universidad de Stanford, cita una carta escrita por un senador poco después de que le diagnosticaran un cáncer muy grave, a comienzos de los años setenta.
“Se produjo en mí un cambio que creo es irreversible. De repente dejaron de tener importancia cuestiones relacionadas con el prestigio, el éxito político, el nivel económico. Durante las horas inmediatamente posteriores a que me dijeran que tenía cáncer no pensé ni por un momento en mi escaño en el Senado, ni en mi cuenta bancaria ni en el destino del mundo libre… Desde que me diagnosticaron la enfermedad, mi mujer y yo no hemos vuelto a tener una discusión. Antes la reñía por apretar el tubo de pasta de dientes por la parte de arriba en lugar de por abajo, o por no ocuparse satisfactoriamente de saciar mi exigente apetito, o por elaborar listas de invitados sin consultarme previamente, o por gastar demasiado en ropa. Hoy ni me fijo en esas cosas, o me parecen irrelevantes [...]. Las ha sustituido una nueva percepción de todo aquello que antes daba por hecho: salir a comer con un amigo, acariciarle las orejas a Muffet y escuchar su ronroneo, contar con la compañía de mi mujer, leer un libro o una revista bajo el sereno cono de luz de la lámpara de mi mesilla de noche, asaltar la nevera por un vaso de zumo de naranja o un trozo de pastel de moca. Creo que por primera vez estoy realmente saboreando la vida. Me doy cuenta finalmente de que no soy inmortal. Me estremezco de pensar en todas las ocasiones en que malgasté mi propio ser, aun encontrándome en plena forma física, por orgullo mal entendido, por valores equivocados o por afrentas imaginarias.”»
David Servan-Schreiber, Anti Cáncer. Una nueva forma de vida, Espasa Calpe, Madrid, 2008, pág. 47-48.
11 enero 2010 a las 11:19 pm
Este mensaje es para ofercer varios nuevos temas de discusión bastante relevantes para la humanidad su pasado y su futuro. Para ello supongo que se ha de conocer cierta información y cotejar su veracidad, para lo que procedo a aportar los siguientes enlaces:
http://www.vimeo.com/8053869
http://www.vimeo.com/6472829
es un buen comienzo haber visto antes los documentales “Zeitgeist 1 y 2″ para tener un poco mas de entendimiento
1 – http://www.vimeo.com/2721705
2 – http://www.vimeo.com/4947329.
Espero que despierte la curiosidad y así poder disfrutar de un documental desde su punto de vista de las problematicas que plantean.
11 enero 2010 a las 11:20 pm
Sin Conocimiento no hay entendimiento ¡¡¡¡¡¡
12 enero 2010 a las 1:17 am
[...] Fuente: http://www.eduardpunset.es/2883/general/no-hay-nada-mas-incierto-que-la-percepcion-del-mundo-exterio…. [...]
12 enero 2010 a las 1:31 am
Hola , nunca he visitado esta pagina web.. soy una estudiante de 16 años, pido perdon por si mi expresión no es la más adecuada , culta o cuidada que se pueda leer..pero quería compartir estos sentimientos o pensamientos que me han marcado tras haber visto el documental de ” todos los dias nace un universo” (10/01/2010 ):
En primer lugar siento un caos mental , una confusion de ideas que e estado intentado poner en orden pero no puedo, al sentir que todo lo que llevo vivido y me han enseñado en mi escula de religiosas puede ser o no verdad, he sido educada en la religion cristiana y me duele pensar que Dios no existe..que mi bautizo o mi comunion…¿ para qué sirve?? en que se fundamenta¿? me siento a su vez mal, creo que estoy traicinandole..pero esque ¿ y si siento traicion a algo que no existe?me asombra el mundo de la astrologia y del origen de la vida..pero me apena el pensar que soy una ignorante y que lo poco que hasta ahroa llevo sabido no es cierto..
En segundo lugar nose que hago estudiando ciencias sociales si nisiquiera puedo saber que ocurre fuera de todo lo que conforma la sociedad humana!! me considero un poco cobarde.. como uno de esos hombres del mito de la caberna de platón, atados mirando hacia la pared, que solo ve sombras y cuando soy liberada no quiero mirar hacia atras y ver la realidad o la verdad… creo que necesito ayuda..
12 enero 2010 a las 2:02 am
entonces??? todo es una falsa, no se si podré vivir con esa idea.
12 enero 2010 a las 6:42 am
La realidad, puede ser un manto de paz, depende de tí, depende de mí, si mi realidad depende del que escucha alaridos y los conserva en la memoria, esa no es mi realidad, si mi realidad depende de transformar un alarido en un cuadro de Vangoh, mi sensibilidad seguirá apreciando como plasmó el sufrimiento en el silencio.
Preciosa Nevada, de Verdad
12 enero 2010 a las 7:11 am
La Tierra, está viva todavía, ese el el mensaje que me dicta el Universo.
Son pocos, de los muchos ojos que me observan los que tienen derecho a abrir su boca, hay un sólo camino y ya está escrito, sólo hay que seguirlo. Si personas como Eduard o Eduardo, o el Maestro Universal Reconocido sin necesidad de acreditaciones ni premios, nos guían en ese encuentro, podemos decir que somos afortunados.
12 enero 2010 a las 7:22 am
Más Amor en el sexo será mejor que más sexo en el Amor, no por que corras el riesgo de quedarte ciego, como antaño decían algunos guías espirituales, con torpeza, sino porque corres el riesgo de ver sólo “la carne que envuelve al ser”, Benedicto, díselo a Berlusconi, y ya de paso, menos violencia física y emocional, por que siempre vamos a elegir más sexo en el Amor, que más violencia en la “realidad”
12 enero 2010 a las 7:33 am
Bueno, a mi modo de ver la mente (entre otras cosas) se comporta como un instrumento estadistico, el cual toma muestras de lo que percibe como realidad y utiliza esos datos para montar estadisticas que luego serviran para cosas cosas tales como predecir, fijar realidades, decidir, etc etc
Evidentemente uno puede estar seguro al 99’9999% al afirmar que el suelo que esta pisando es solido y aun asi equivocarse. Como por ejemplo cuando uno se pone a pensar que no es mas que un inmenso vacio perfectamente atravesable con algunas minusculas pelotitas dispersas flotando y moviendose por ahi llamadas electrones, protones…
Y si eso ocurre con las realidades que creemos conocer bien, pues mas complejo es con las otras que no.
No obstante, lo bueno de la estadistica es que lo mas probable que sea probable, suele ser lo mas probable que suceda (incluso aunque uno se haya dejado la puerta abierta a equivocarse).
Por tanto, normalmente suele ser bueno fiarse de la mente y las percepciones de uno mismo incluso sabiendo que a veces se puede equivocar. Y por supuesto, mejor aun es buscar ademas todos los posibles puntos de vista de las cosas para tener unas buenas estadisticas mentales internas de lo que percibimos como realidad, para que sea mas probable que nuestra realidad se aproxime mas en lo posible a la que es.
12 enero 2010 a las 7:45 am
Hoy en día, como antaño ocurrió, las iglesias o templos son en su mayoría una pantomima comercial, hay más “mala leche” que espiritualidad o alegría, hay política en los “templos”, en algunos alegría, que sigue siendo en ocasiones interpretada como un falta de respeto, cuando eso deje de transmitirse en los considerados los mayores templos, y mane la espiritualidad y la claridad en la mente de los que a ellos acuden, podremos hablar de las iglesias o templos como de algo útil. Esperan al cultivado y entorpecen al que no lo está. Eso es lo que veo en la mayoría de estos lugares espirituales.
12 enero 2010 a las 8:49 am
Sr. Punset,
La meva mare de 80 anys es familiar directa seva, de Tarragona. Van estar junts en mals moments fa molts anys, a Cistella. Ella el recorda molt. Una abraçada.
12 enero 2010 a las 10:11 am
Bueno se ha puesto el ejemplo del gato, pero yo pongo el ejemplo del toro, no creo que nadie dude que si tiene uno delante de él, no salga corriendo, lo digo por si acaso dudáis. Gracias a todos, en especial al creador de percepciones Eduard Punset.
12 enero 2010 a las 11:49 am
Muy interesante post el de hoy. Hace muchos años, cayó en mis manos un libro de L. Wittgenstein que versaba sobre “La lógica del atomismo lógico”. Yo era demasiado joven e inexperto, y no supe captar al 100%, el contenido de ese maravilloso libro.
Pasados unos años, lo releí con placer. Fuí comprendiendo la genialidad de este filófofo/pensador. Ello me condujo posteriormente a leer las opiniones que Bertrand Rusell, versó posteriormente basadas en las teorías de L. Wittgenstein.
Para no enrollarme, sintetizo parte de la teoría de Wittgenstein…” Los estados de cosas son mutuamente independientes”. Por el contrario, Rusell opinaba lo siguiente…”Uno de los propósitos presentes a lo largo de todo cuanto he dicho ha sido la justificación del análisis, esto es, la justificación del atomismo lógico:del parecer de que es posible llegar en la teoría, si no en la práctica, a elementos primarios a base de los cuales se halla constituido el mundo; esto es, elementos simples a los que ha de corresponder un género de realidad no poseido por ninguna otra cosa”.
Este presupone admitir un estricto paralelismo entre el ordo verborum-el sistema del lenguaje-y el ordo rerum-el sistema del mundo real-.
Como muy bien pregunta el sencillo sabio Eduard Punset al final de su post…nunca debe dejarse matar por nada. Mucho menos, por lo que nos puede decir nuestro cerebro, que piensa y transmite solo tridimensionalmente sus visiones.
Se tu mismo.¡Vive la vida con estilo propio!.
12 enero 2010 a las 3:33 pm
Estamos de acuerdo en que lo que cada uno percibe es su propia realidad subjetiva. Lo objetivo, lo “real”, no comienza a aparecer hasta que no se avanza en la propia comprensión, la introspección. No puedes conocer el mundo exterior si no conoces el mundo interior. Porque, al fin y al cabo, son lo mismo. Un saludo.
12 enero 2010 a las 7:19 pm
El cerebro y su funcionamiento es el GRAN DESCONOCIDO del ser humano, nos afanamos por estudiar la tecnologia más puntera y ni hemos sido educados para entendernos y conocernos a nosotros mismos y al “ordenador” más genial que tenemos a nuestro alcance, el cerebro, que no nos miente, es que almacena demasiados datos y nos proporciona la interpretación mejor en cada caso, pero no estamos acostumbrados a escuchar a esa parte del cerebro que yo conozco como “ser sabio”
13 enero 2010 a las 2:01 am
“…o dejarme embriagar por la belleza rojiza de una puesta de Sol. “ Esto me hace pensar Mr.Punset…
Creo que en la actualidad se confunde la belleza de la puesta del sol con la del amanecer… Hoy en día la luz eléctrica está siempre con nosotros, pero esto no siempre fue así… Entiendo por belleza a todo lo que nos transmita paz y alegría… y la puesta de sol nos mandaba corriendo a dormir, huyendo del frío y la oscuridad… cuando aún tenía el poder de hacerlo.
La naturaleza es luz y oscuridad… Esta es una de las principales leyes naturales que hemos quebrantado otorgándonos el poder de crear luz y calor a nuestro antojo… robándole, literalmente, la autentica belleza a la luna.
Creo que al quitarle misterio a la oscuridad también perdemos la capacidad natural de ver la autentica belleza que nos trae la luz en la mañana… Aprovecho este tema para volver al tema de la educación de los niños… Habría que empezar por regalarles todos los amaneceres que quieran… Los niños están mas cerca que nosotros de la naturaleza… A medida que crecen van, progresivamente, acostándose a dormir mas tarde y a levantarse más tarde también… Creo de la mayor importancia para la sociedad el buen humor por la mañana… Debemos forzar nuestra capacidad de percibir la belleza natural, o lo que es lo mismo… debemos forzar nuestra capacidad de amar… Solo así podremos captar la realidad de la belleza, que siempre ha estado unida a la luz.
13 enero 2010 a las 2:32 am
¿Por qué cae la nieve? ¿Para qué cae la nieve? Aparte de explicaciones científicas… La naturaleza es muy sabia… No solo nos regala la luna para que tengamos algo de luz (belleza) por la noche… sino que también nos cubre de blanco (luz), por medio de la nieve, los países que no disfrutan del sol tanto como quisieran…
No sé si me he explicado… Lo que he querido decir es que todo lo que entra por nuestros ojos no es más que luz… Muy mal camino ha llevado la evolución… “de adorar al sol”, de amar la luz del sol por encima de todas las cosas… pues sin luz… nada existiría (Origen de las religiones).
¿Seremos capaces de ir, poco a poco, alejándonos de la luz artificial (electricidad, informática, televisión, música artificial) antes de que nos falle el suministro… o de que terminemos de volvernos idiotas (con perdón)?
¡¡¡Buenas noches!!! ¡¡¡Y buenos días a todos!!!
13 enero 2010 a las 2:53 am
Para terminar me voy a permitir el lujo de retocar, y mejorar, un viejo refrán:
“AL QUE MADRUGA… LA LUZ LE AYUDA”
13 enero 2010 a las 12:26 pm
[...] Fuente: http://www.eduardpunset.es/2883/general/no-hay-nada-mas-incierto-que [...]
13 enero 2010 a las 2:05 pm
Para comprender la realidad de los sentimientos es necesario tener cierta experiencia. Solo el que ha sufrido la tortura en carne propia puede comprender plenamente lo que esta palabra significa. Solo el que ha gozado el amor verdadero puede entender plenamente lo que esta palabra significa. Me atrevo a decir, también, que para entender y apreciar plenamente el amor es importante saber algo de lo que es el sufrimiento… Pongamos por ejemplo un cine proyectando la película Hostal… en la que se tortura terriblemente a unos turistas. Hay cuatro espectadores en la sala… un niño, un judío que fue torturado en la Alemania nazi, un señor para el que la vida ha sido un camino de rosas, y un psicópata asesino… El niño se tapará los ojos y verá partes de la película mirando entre los dedos de la mano, el judío saldrá de la sala escandalizado llevándose al niño de la mano, el “niño de papá” dirá que Tarantino es un genio y se tapará los ojos como un niño, y el psicópata estará tomando apuntes. Solo ven la realidad de la tortura… el niño y el judío, el niño porque no la entiende y el judío porque la entiende. Para el niño de papá la tortura no es más que un dolor de muelas, ¿y para el psicópata? Está claro que el psicópata le cortará el cuello al niño de papá en cuanto tenga la idea… para que aprenda lo que es en realidad un dolor de muelas…
Es posible que habiendo entrado un solo psicópata al cine, salgan dos psicópatas de la sala… El judío no creo que sea.
Tarantino… ¿Un genio? ¿Un idiota? ¿Ambas cosas? ¿O es un genio que comprende la realidad de la idiotez de las masas de espectadores “niños de papá”?
13 enero 2010 a las 3:20 pm
http://dosdiasencolera.blogspot.com
Comentarios de este blog
Saludos y felicidades
14 enero 2010 a las 2:15 pm
hace muchos años (unos 25), época universitaria y de fuerte militancia política, atando cabos llegué a la conclusión de que la realidad no existe. en ese momento, muchos si hubieran podido se me hubieran echado al cuello, y a lo largo de todo este tiempo seguí repitiéndolo encontrando casi siempre escepticismo y hostilidad. mis argumentos eran débiles, proporcionales a mi ignorancia, pero intuitivamete digamos que lo sabía.
en los últimos años los “avances” de la ciencia no hacen más que darme la razón, sobre todo en la medida en que la misma ciencia se disuelve bajo el giro vertiginoso de la cantidad descomunal de información que poco a poco se hace más difícil de encajar en la realidad oficial, el consenso impuesto y la descripción del mundo que tenemos que acatar si no queremos ser sospechosos de insanía mental en el mejor de los casos.
hoy, año 2010, todavía es duro y peligroso decir que la relidad no existe, pero sobre todo difícil explicar que lejos de ser una postura destructiva o nihilista, es liberadora del espíritu.
15 enero 2010 a las 1:48 am
No existen calificativos para poder definir con palabras el desastre natural de Haití. Una sola imagen por los medios de comunicación vale más que mil palabras. Realmente uno se siente muy pequeño frente a estos acontecimientos extremos y comprueba lo que es importante en esta vida.
Creo que no es el momento de hablar sino de actuar y lo podemos hacer de mil forma distintas, fundamentalmente aportando economicamente nuestro pequeño grano de arena en la medida de nuestras posibilidades. Existen ONG dedicadas a ello como médicos del mundo u otras tantas igual de válidas.
Es hora de actuar y de ello depende la vida de miles de seres humanos.
Por favor pasadlo a vuestros blogs y que este mundo de la blogsfera se solidarice con Haití
16 enero 2010 a las 9:53 pm
Es curioso lo parecido que acaban siendo los diversos sistemas que el ser humano construye a sí mismo. Tal y como yo lo veo, la percepcion, al igual que sucede con la medida, introduce el primer “error” sobre la realidad estudiada. Y entendamos error como desviacion de la realidad, no como contraposicion a la realidad. Hoy en dia no hay aparato de medida que no venga con sus caracteristicas de precisión, el error es aceptado, la incertidumbre se considera parte del sistema. De la misma manera la percepcion, desde sus niveles mas basicos hasta sus niveles mas complejos, nos ofrece una informacion relativa sobre el entorno, relativa a la situacion en la que se encuentra nuestro ser, cuerpo y mente, en ese momento. Bajo una misma temperatura se puede tener frio o calor según se acabe de salir de casa, se acabe de correr una maraton o se acabe de beber un par de copas. Un mismo objeto nos puede parecer pesado pero cargable un dia y excesivo para nuestra capacidad motora al otro.
Si además tenemos en cuenta que todas las percepciones que tenemos las pasamos por un posrprocesamiento para convertirlas en idea. Aqui vuelve nuestra situacion instantanea a introducirnos un desplazamiento sobre el realidad objetiva, como podria suceder con un procesamiento estadistico de datos o los procesos de generalizacion de las tecnicas aplicadas en inteligencia artificial, que tan solo pretenden reducir una cantidad inmensa de datos a un format mas reducido, en el que la generalizacion realizada nos permite tomar decisiones o reconocer patrones en base a mucha menos informacion que un sistema puramente memoristico, a costa claro está, de una mayor incertidumbre.
Y tras por sifuera poco, nuestra memoria, además de no ser infinita, ni en capacidad ni en tiempo que es capaz de mantener un dato, funciona bajo los estimulos de nuestras sensaciones y nuestros sentimientos. La impresion que un hecho, un dato genera en nuestra memoria depende de lo impresionan, valga la redundancia, que nos resulte dicho hecho. De esta forma, la primera vez que vemos un elefante puede ser una experiencia que no olvidemos jamas en nuestra vida, pero la quincuagesima vez que veamos un elefante, seguramente la olvidemos, por la poca informacion que parece aportar.
Nos fiamos de nuestros cerebros como nos fiamos de nuestras maquinas, porque es lo mejor que podemos conseguir, la ota opcion es ir a ciegas por el mundo, ¿a alguno os gustaria?
18 enero 2010 a las 7:04 pm
Tiene gracia, porque justamente he estado pensando sobre esta cuestión que usted plantea sin haberle leido, y la conclusión que saqué es que hay que confiar en la propia percepción a la par que en la propia razón.
Cierto que la imagen que usted ha puesto parece moverse a primera vista pero si un@ observa con detenimiento, si racionaliza, ve que no es así, al fin y al cabo el resultado es una percepción final y no deja de ser subjetiva pero ¿acaso tenemos otra cosa?
Como siempre supongo que en el término medio está la virtud, confiar en la propia percepción sin olvidar que puede ser errónea en algún momento, porque no creer en absoluto en ella es supone la no acción y los seres humanos estamos diseñados para realizarnos actuando en alguna medida.
18 enero 2010 a las 10:22 pm
Richard Gregory
Mi primera aproximación crítica al proceso de la percepción la tuve al escuchar la entrevista de Eduard a Richard Gregory en el programa de Redes, Magia e Ilusión. No tiene desperdicio. De hecho, vuelvo a escucharla de vez en cuando. Como dice Eduard, Gregory es fantástico. No se me olvidará la frase: “La realidad son alucinaciones controladas a través de los sentidos”.
Tengo que reconocer y agradecer lo que me ayudó esta entrevista, sobre todo a desaprender. A luchar contra determinadas respuestas automatizadas de mi comportamiento, a ser más reflexivo, a mirar la realidad desde otros puntos de vista, e incluso, a cambiar de opinión sobre algunas cuestiones que consideraba como principios indiscutibles.
Y es que esto nos sirve y mucho, en nuestra vida diaria.
Si la percepción del mundo exterior es “poco de fiar”, y además utilizamos la memoria para interpretarla, entenderse no es cosa fácil. Si nos valemos del lenguaje hablado en la mayoría de nuestras relaciones personales, encontrar espacios de confianza en la comunicación es, como decía mi abuela, más difícil que tropezarse con una aguja en un pajar.
20 enero 2010 a las 12:54 pm
Menos mal que todos los grandes, fisolofos, fisicos, matematicos, artistas, al fin y al cabo pensadores, del renacimiento no estaban de acuerdo con usted Sr. Punset y preferian morir en la hoguera o ser perseguidos y maltratados por la inquisición a renunciar a sus ideas, menos mal que fueron valientes sino hoy en dia seguiriamos pensado que el sol da vueltas alrededor de la tierra. Gracias a todos ellos por valorar la verdad mas que sus vidas.
20 enero 2010 a las 7:52 pm
La cuestión relevante es si es necesaria la certidumbre de esta percepción. A mi juicio no lo es por el momento, es decir, al temprano estado evolutivo en el q
21 enero 2010 a las 11:08 am
Referente a la frase: “La realidad son alucinaciones controladas a través de los sentidos”, yo la modificaría diciendo: “La realidad es el acuerdo que establece nuestra mente con nuestro entorno”. Cuando hablamos de entorno, tambíen incluimos el entorno mas póximo que es nuestro propio cuerpo y hasta incluso nuestras emociones.
No es significativo el grado de alucinación.
23 enero 2010 a las 6:06 pm
Y que ocurriría si toda nuestra existencia al fi nal solo fuera una aluzinación, un espejismo o una holografía y nosotros lo vivimos como una realidad???Eso si sería una gran tomadura de pelo y un pésimo chiste!
23 enero 2010 a las 9:33 pm
Extracto del prefacio del libro “Stories of a planet that needs help”:
The main tool of science is the brain. Science basically comes from brain activity. Thanks to science it has been possible to demonstrate that everything we see, hear, taste, touch, feel and believe are perceptions from outside that are manifested in the brain. Science has increased the knowledge about what the brain is. The brain uses the brain to explain what the brain is. The brain explaining what it is itself. We trust our brain and accept as truth what it tells us, even knowing that they are interpretations of reality. It seems that it tells us things in a simple way to achieve a fundamental objective: Perpetuation – to continue being alive along time-
The knowledge of something can vary when it is observed under different conditions and different results can be obtained after testing it, as an example we could mention the measurement of days and years like something relative to the speed of rotation and translation of the planet or the force of gravity on different parts of the planet.
Considering the brain’s interpretations are determined by external factors, it would depend on the characteristics of these factors the consequences or reasoning the brain will give. In some cases, science may be subject to limitations arising from objectivity and the need to test thoughts, intuitions or ideas. Through science many subjective concepts have been converted into objectives. There are subjective concepts which are very difficult for science to accept perhaps simply because still it is not possible through science to prove them.
25 enero 2010 a las 9:05 am
Sr. Eduard Punset, voy a ampliar mi intervención anterior y me gustaría conocer su opinión al respecto:
Después de estudiar durante largo tiempo el comportamiento de nuestro cerebro, utilizando como patrón de comportamiento el mío propio, he llegado a las siguientes conclusiones:
Nuestro cerebro, percibe tres tipos de realidades diferentes, a cual de ellas más confusa y subjetiva:
1º La realidad de nuestro universo físico, que trata de la percepción de nuestro entorno físico, a través de nuestros sentidos.
2º La realidad de uno mismo, que el conjunto de consideraciones mentales o ideas que uno acepta como propias (lo sean o no).
3º La realidad ajena, que es el conjunto de consideraciones o ideas de otros que uno acepta como verdaderas (lo sean o no).
El grado de acuerdo entre estas tres realidades, determinará el grado de estabilidad mental de cada individuo.
26 enero 2010 a las 11:07 am
En contestación a Ana Salcedo:
Si la existencia la percibimos a través de nuestra mente, ¿Qué importancia tiene el nombre que le pongamos? Da igual que la llamemos alucinación, espejismo, holograma, tomadura de pelo o pésimo chiste. De todos modos el universo seguirá siendo lo que es y la existencia será para nosotros una consideración mental.
Y si es así, ¿por que no llamarlo, ilusión, creación, milagro o magia?
29 enero 2010 a las 1:50 am
[...] lectura en el blog de Punset me hizo recordar una enseñanza que me ha ayudado mucho en mi trabajo para producir cambios en las [...]
7 febrero 2010 a las 11:00 am
[...] No hay nada más incierto que la percepción del mundo exterior [...]
9 marzo 2010 a las 11:07 pm
[...] lectura en el blog de Punset me hizo recordar una enseñanza que me ha ayudado mucho en mi trabajo para producir cambios en las [...]
18 mayo 2011 a las 7:34 am
Estoy contigo, pero al mismo tiempo me resulta difícil entender como sería la vida sino tuviéramos un código con el que poder comunicarnos, con el que nos podamos entender para organizar una vida en común. Lo que planteas me parece interesante desde un punto de vista individual, pero resulta necesario e inevitable, algo que una para a partir de ese momento discutir o no el continuar seguir llamándolo así sino queremos dejar en manos de la providencia el que nos gestione nuestros asuntos comunes. Saludos Eduard y gracias por tu entrada.
8 septiembre 2011 a las 2:37 am
si estariamos encerrados no podriamos saber toda verdad la realidad ni tener una base quizas estemos encerrados ,quizas seamos algo de lo que otro se aprobeche