¿Por qué nadie ha indagado en la arqueología de las emociones? Ni se me ocurriría cuestionar la conclusión consensuada del debate sobre la tesitura de las emociones humanas: que éstas son lo único con lo que venimos al mundo, que son básicas, universales y que todos, desde los gaboneses hasta los indios, las expresan de forma parecida.
¿Pero la ira ha ido amainando con los siglos?; ¿el desamor se disfrazó siempre de conductas vengativas o sólo fue así en los orígenes?; ¿la ansiedad precedió siempre al miedo alertando de lo que venía o antes se desplomaba uno, vencido por el pánico paralizante, desde que explosionaba la amenaza?
Claro, no es baladí lo que habría descubierto la arqueología de las emociones, de haberse dado. En el pasado, como ocurre tan a menudo, podrían estar las claves del futuro. Si la venganza contra el ser amado responsable de la traición amorosa hubiera caracterizado solamente las conductas iniciales que se perdían en los tramos primordiales del sentimiento humano, lo lógico sería esperar que, de cara al futuro, los atisbos de venganza acabaran desapareciendo y que un desamor siguiera removiendo las entrañas, sin despertar ánimos de vendetta y destrucción.

Imagen de una campaña contra la violencia de género de la organización Domestic Violence, elaborada por Saatchi & Saatchi.
Por eso, me ha dejado atónito el reencuentro con un ser muy querido en el otro hemisferio. Ella ha sufrido apaleamientos y maltratos pavorosos, incluidos de orden sexual. Estas lesiones provocaron un cambio sorprendente en su carácter. Aquel maltrato soez y desenfrenado ha hundido sin remisión su voluntad de sobrevivir. Una y otra vez respondía a la humillación y a los golpes con nuevas muestras de connivencia
y perdón.
“Mi vida no vale nada”, repetía. “Con la cantidad de gente que ansía vivir, que podría disfrutar con mi vida, y a mí me sobra”, añadía.
No creía lo que mis ojos estaban viendo. Yo la había conocido cuarenta años antes, en plena juventud. La reconocía todo el mundo no sólo por su belleza, sino por su voluntad indomable y poder absoluto frente al resto de los hombres. Las vacilaciones de estos últimos eran bien conocidas: algunos declarados bravucones, primero, se reían de ella o le gastaban bromas hasta que les cortaba el aliento. Después, la atacaban intentando arrimarse para abrazarla. Pero ella sacaba una daga de cacha blanca con una bolita de bronce en la punta con la que los tumbaba, heridos, en el suelo.
“Mira, hijo de la chingada, no porque veas que soy mujer vas a jugar conmigo; yo con el que quiero hasta me le arrastro, ¡pero a güevo, no!”, exclamaba. ¡Dios mío! ¿Qué es lo que había ocurrido? ¿Qué tempestad, qué lluvia de meteoritos devastadores tuvo que sorprenderla para que dejara de ser quien fue y se convirtiera en aquella alma plañidera? Empecé a indagar en su entorno, preguntando a todo el mundo que pudiera describirme qué cosa o qué persona había sido capaz de cambiarla radicalmente. Tenía que ser algo exterior a ella que la hubiera pillado desprevenida.
Nada de nada de todo eso. Cuando falta la persona amada, se comprueba, en efecto, que el mundo se queda en nada. A mi amiga del alma no la había hundido ninguna daga exterior, sino un gran amor surgido desde dentro.


3 enero 2010 a las 11:47 am
Es triste y muy real la historia que cuentas, pero si se ha estudiado la arqueología de las emociones, por psiquiatras, etc.Sugiero que leais “la sabiduria de las emociones” de Julio Herrero Lozano.
Un abrazo
3 enero 2010 a las 1:25 pm
Vengo de casa de un doctor, que me ha pedido que me pasara por su casa porque no le funcionaba la televisión por satélite digital gratuita (dvb-s).
Bien, cuando he retirado el mueble del televisor para acceder al receptor satélite, lo primero que he comprobado es la señal del low noise block (lnb) de la parabólica… Estaba perfecta.
Vale, pues entonces el fallo debe estar en el receptor.
Pulso el botón trasero de encendido del receptor y le pregunto al doctor, que estaba de frente al televisor, si se ha encendido alguna luz en el aparato; síntoma de que está conectado eléctricamente y le llega suministro.
Me responde que no.
Mientras desmonto el receptor para abrirlo, le pregunto que si lo apagaba por las noches con el mando a distancia, y su señora me contesta que no.
Les digo que me temo que se haya quemado el circuito electrónico debido a que el aparato se quedaba permanentemente conectado a la red eléctrica y encendido.
Pues bien, mientras quito los tres tornillos traseros de la tapa del receptor para abrirlo, le comento al doctor que es posible que haya saltado el fusible que actúa a modo de puerta de seguridad, evitando posibles averías del aparato, temiéndome yo por dentro que no fuera así.
Efectivamente, el fusible estaba impecable.
Al seguir un poco con la vista el circuito electrónico, confirmo la sospecha de que algún condensador hubiera reventado por sobrecarga.
Estaba ahí… hinchado a tope…reventado.
Me hubiera gustado que esta persona hubiese ‘reventado’ o ‘reventase’ en uno de sus ataques de ira, a modo de condensador electrónico, y que cuando saliera a la calle a comprar el periódico, bueno… o a hacer algo… estuviera totalmente hinchado, y los demás lo percibiéramos así, que al mirarle cara a cara se bloqueara emocionalmente de la vergüenza.
Somos imperfectos dentro de nuestra perfección.
Ante el amor no necesitamos ningún resorte de seguridad, a lo cual como mucho, podemos morir de gusto, de amor o de risa en un ataque de felicidad; lo cual no es tan mala manera de morir.
Pero ante el odio, deberíamos llevar un ‘seguro’ anti acontecimientos.
Ella no es culpable de nada, nada más que de amar. Espero que decida dar la vuelta en seco, y caminar la espiral en la que esta hacia el otro lado, hacia la salida. Solo ella puede tomar esa decisión, por mucho que los demás la digamos que hacer al respecto.
Lo que me tranquiliza de esta historia es saber que ella fue una persona infranqueable, integra fuerte y dinámica… y que tarde o temprano, cuando decida reencontrarse consigo misma lo volverá a ser, y más si cabe.
Apaguen todos los aparatos eléctricos/electrónicos cuando no los estén utilizando.
Prolongaran la vida de los aparatos y reducirán el consumo eléctrico al mínimo.
Moltes gracies.
Manuel.
3 enero 2010 a las 1:40 pm
¡Qué irracionalidad encierra el sentimiento de venganza! Más aún cuando ésta es motivada por un desengaño amoroso, una ruptura o separación.
Si, por un momento, nos detuviéramos a pensar cuánto hemos crecido y aprendido, cuánto, en definitiva, ha ayudado a nuestro desarrollo personal quien ya no nos ama, quien ha dejado de hacerlo o quien, simplemente, ha encontrado el valor de decirnos lo que hace tiempo lleva sintiendo… desde luego no habría lugar alguno para la idea de la venganza.
3 enero 2010 a las 2:45 pm
Da miedo, pensar que hoy día sea fuerte, y el mañana nunca se sabe, intentemos reafirmar nuestras fuerzas en el presente, para quizá evitar que nuestro corazón sea desolado por la violencia en el futuro.
Yo con los que me he encontrado que han dicho algún comentario irrespetuoso hacia las mujeres he cortado toda relación, porque ir más allá es exponerse, con alguien que por lo visto se ve juez sobre el resto, y con esa gente nunca se gana, si a caso pierdes, pierdes tiempo.
3 enero 2010 a las 2:51 pm
¿Somos malos por naturaleza? ¿nos hace así la sociedad?
3 enero 2010 a las 3:25 pm
Quizás, algo realmente dificil en la vida de homo es enamorarse sinceramente, desde dentro, todo uno…, entregar parte de uno mismo a esa otra persona, confiar en ella ciegamente, tratar de conocerla con la mayhor profundidad posible para así colmarla y hacerla crecer junto a uno mismo, apartar la mirada de lo que veiamos hasta ese momento y hacerlo a través de ella.
Cuando eso se produce quedamos como al pairo, como sin timón propio, dependemos gozosamente de esa persona…, y podemos vvivir junto a ella siendo dichosos, felices, creciendo, viviendo la vida de otra manera mas luminosa e ilusionante…, puede que por todo eso, cuando esa persona fallece, el dolor es insoportable, tanto que realmente morimos un poco con ella y realmente empezamos a morir de tristeza y de desanimo.
Y también es posible que por eso no deseamos enamorarnos desde dentro…, el miedo al abandono, a la infidelidad nos aterroriza, por eso a veces optamos por tener pareja pero sin demasiadda cohesión, para evitar ese dolor…, pero por evitarlo, muchas veces renunciamos a otras emociones y sensaciones que solo surgen cuando dos personas se aman.
3 enero 2010 a las 3:56 pm
Habría que preguntarse qué tipo de amor fue ese, hay muchos tipos de amores, libres, desgarradores, idealizados, falsos, auténticos, ciegos, sordos, de madre, fraternales, imposibles, fugaces, de barras de bar, efímeros, platónicos, perdidos, irreconciliables y cualquier otro adjetivo basado en la experiencia que pudiéramos añadir,…y en definitiva, el peor tipo de amor, el amor violento, que no se puede eliminar con venganza, sino con desamor. La mejor venganza es volver a ser cómo se era antes del desamor.
3 enero 2010 a las 4:15 pm
Estimado Eduardo:
Leí tu libro “¿Por que somos como somos?” , el cual me pareció realmente fascinante y cuando meditaba sobre que la evolución no tiene propósito basado en una inteligencia divina, sino que simplemente transcurre; a lo cual adhiero,… Me pregunto como manejas tu la sensación de que luego de la muerte no habrá otra cosa? y que probablemente en consecuencia, tu vida mental también se extinguirá. Como se maneja ese sentimiento de conclusión definitiva de nuestras vidas?
Te envió un gran saludo y creo que tu obra ayuda a mucha gente.
Afectuosamente.
Esteban Grzona
3 enero 2010 a las 4:32 pm
Simplemente perfecto…..hay que vivirlo para sentirlo dentro.
viva Punset!
3 enero 2010 a las 4:43 pm
¡Una pena lo de su amiga! Desgraciadamente el mundo está lleno de enamoramiento sin amor verdadero. Una cosa es el enamoramiento, que es una pasión ciega que te lleva a estar con alguien sin mirar más allá. El ser querido es perfecto, la relación es perfecta, el mundo es perfecto… Lo triste es que tras el enamoramiento muchas personas no pasan al amor, sino que pasan a la dependencia. No son capaces de ver a la otra persona críticamente (que es una de las bases del amor verdadero y duradero), sino que todo lo perdonan e incluso se acaban responsabilizando de la conducta perversa del otro. Espero que no se enfade señor Punset, pero a lo mejor su amiga en el fondo era terriblemente insegura y lo disimulaba con una actitud fuerte hacia los demás. Pero cuando se baja la guardia, desgraciadamente hay mucha gente que se cree que las personas son objetos a poseer y se aprovecha y explota esa debilidad escondida hasta que anula a la otra persona y pasar a ser un apéndice del otro. Aunque pueda sonar un poco incongruente con la naturaleza de los sentimientos, es necesario un poco de racionalización de los mismos, porque sino cuando despertemos del sueño de las pasiones quizá sea demasiado tarde.
Además, creo que sería algo tremendamente positivo que en la escuela se enseñaran más este tipo de cosas, porque a fin de cuentas la inteligencia emocional no es menos que la inteligencia cognitiva.
Aprovecho la ocasión para felicitarle por su programa y por el ejemplo tan positivo que envía a la sociedad de que el conocimiento es patrimonio de toda la humanidad y no sólo de unos pocos. ¡Gracias!
3 enero 2010 a las 5:35 pm
Por desgracia la violencia de genero, la muestra mas clara de la desigualdad entre hombres y mujeres, es la lacra mas peligrosa de todas, la mayor desigualdad que hay en el mundo. Digo peligrosa porque no nos damos cuenta que convivimos con ella, aparece con pequeños comentarios, pequeños juegos psicologicos, pequeñas acciones, pero poco a poco va invadiendo tu auntonomia, tu libertad…Todas la sufrimos…
Tengo una pregunta ¿cuando empieza esta desigualdad? y ¿por qué?
3 enero 2010 a las 6:29 pm
Exacto, falta la educación emocional que se debería impartir desde la infancia, cuando el cerebro y las emociones estan más abiertas para el aprendizaje!!
Para erradicar la violencia física y psicológica es imprescindible el control de las emociones, los deseos , los apegos, yo encontré un libro al azar” que me enseñó como funciona la mente, sus emociones etc, se llama por si a alguien le sirve, Meditación Vipassana, pero hay muchos de ese tipo y de distintos niveles.
Una vez más son gratas sus enseñanzas Maestro!!!
3 enero 2010 a las 7:50 pm
Pensando sobre el texto considero diferentes posibilidades, como que el ánimo de venganza inicial, pueda continuar despues.La ira es una emoción muy fuerte y que requiere mucha energía, no sería posible un mantemiento constante de esta emoción.El paso del tiempo, y el transcurrir de la vida darían lugar a más eventos que la vendetta.Pero podría ser que durante un periodo prolongado de tiempo, en momentos puntuales, existiera esa intención,y no quedara solo desamor, algo así como repuntes de una conducta extinguida.
3 enero 2010 a las 8:03 pm
Eduard, eh de diferir contigo. En esta relación sólo se comprueba, que no es amor sino dependencia, es el tratar de cubrir el vacío de no vivir pretendiendo hacerlo a través de otra persona, algo perverso al considerar a otro ser humano como su propiedad, siendo unas veces sádico y otras masoquista, sin jamás atreverse a ser (como se ve claramente en su comentario de juventud y el actual, solo cambio la orientación, la persona no ha cambiado). No es desamor, ni amor. Espero tus comentarios.
3 enero 2010 a las 9:29 pm
Nunca entenderé que al maltrato físico y psicológico, humillaciones incluidas, se le llame amor…..
Amor ??..Creo que la mujer que soporta semejante vida de oscuridad
y dolor no se quiere a sí misma.
Nadie necesita tanto de otra persona, como para anular su voluntad y
convertir su vida en un infierno ( y en muchas ocasiones también arrastran la vida de sus hijos, hacía ese caos de violencia sin sentido).
El amor empieza por uno mismo…….sino no se puede amar a nadie.
3 enero 2010 a las 9:42 pm
Creo que la respuesta está en la frase de tu amiga “yo con el que quiero hasta me le arrastro”.
Lamentablemente a veces concebimos así el amor, quizás por cosas muy inconcientes que todavía no podemos ver y menos comprender, por eso no las dominamos y no las podemos cambiar, al menos hasta hacerlas concientes.
A mí me sucede, no en ese grado, pero sí que he tolerado más de lo que debiera, a pesar de ser o pensar que soy muy brava y autosuficiente.
Estoy en la búsqueda de mis causas porque quiero dejar de ser así. Quiero aprender a cuidarme del mismo modo que cuido a todos los demás, ni un poquitín menos.
Un cariño.
Patricia
3 enero 2010 a las 10:10 pm
Uffff… creo que el suceso habla por si solo y sobran los comentarios.
3 enero 2010 a las 10:11 pm
Nadie esta inmunizado al amor, por fuerte que seas…
4 enero 2010 a las 12:05 am
Somos sentimientos llenos de dudas e inquietudes.Las maquinas perfectas sin control,direcciones opuestas con el mismo sentido y el mismo final,el miedio el amor y la felicidad parte de mi vida el sentido el que me dara la muerte
4 enero 2010 a las 12:29 am
Estimado Eduard, busca sus respuestas en las personas equivocadas le invito aque conozca a la jente comun hallara mas respuesta a sus inquietudes la vida da mas lecciones que los libros,las clases socioales se distinguen por la educación, aunque esta parta siempre de la ignorancia,a todos aquellos que hayan sufrido la humillacion y el maltrato fisico les diria que jamas dejaran de vivir pues sus verdugos han muerto como personas, las heridas dejan huella los hechos mas.
UN ABRAZO MUY FUERTE DE:
SAMUEL DIAZ LOEZ
4 enero 2010 a las 12:55 am
Amor, amor, amor!! Eso lo es todo. Pasado, presente, pasado y futuro.
Cada día se da un paso mas en dar amor en el mundo. Y desde mi punto de vista el amor puede hasta con el odio.
Eduard, ¿Donde vamos sino a un mundo con mas amor?
Y no olvido -ademas siento- lo duro que es el desamor, el odio y el desprecio.
Claro que el trabajo científico, si es que se puede, sobre la arqueología de las emociones nos ofrecería conclusiones certeras de lo que ha pasado hasta ahora, de donde estamos y hacia donde vamos. Pero aunque ese estudio que propones Eduard no llegase jamás, tengo la convicción -tambien certera- de que las huellas que el amor deja en nuestro sistema emocional es lo que moverá el mundo. Todo esto despues de haber realizado un profundo “estudio de campaña” a pie de calle en diversos lugares del mundo
No creo que sea el único, pero que alguien me aclare por favor si soy un pirado dogmático o un iluminado.
Greetings
4 enero 2010 a las 12:56 am
Sin ir a otro hemisferio, la frase de su amiga me la podría haber escuchado a mí, porque me la he repetido muchas veces… Supongo que somos más de los que pensamos, aunque sólo uno ya sea demasiado.
Considero “Redes” una buenísima fuente de información y de formación, además de un estímulo para nuestros propios razonamientos. Tanto como sus libros. Pero no conozco muy bien este formato, y me interesaría mucho saber si el texto anterior se refiere a un programa y cómo puedo hacer para verlo.
Les agradecería mucho que me lo indicaran.
4 enero 2010 a las 1:06 am
Amar es confiar en otro. La confianza no se mide, ni se parcela, ni tansiquiera se elije a quién se da… Podriamos…pero consideramos educacionalmente obvio que el enamorarse es dejarse llevar… Ya que este un acto intuitivo y intimo voluntario y fatal sobre todos si confias en quien no te ama bien…
Me sorprende escuchar a gente que intuye y que opina que la doblegación del caracter es un arma de doble filo.. En el caso femenino comunmente se entiende como una falta de voluntad propia que hace que el otro aliene la de uno y por tanto hace cooparticipe del maltrato a la propia victima.
Se nos olvida que el agua voluble e inconsistente incapaz d albergarse a si misma orada la roca. Gota a gota constante e irremisible… ¿En que momento la roca se ha de considerar alienada? ¿ Con la empapa la primera gota? ¿Cuando se orada una cuenca? ¿ Cuando quiebra ?
¿ Y si confias en que alguién te llegue a amar en la misma medida que tu lo haces, con tus mismos límites, con tus mismos si fueros?
Es tan humano esto de querer ser amados como amamos…
4 enero 2010 a las 1:10 am
Esta entrada me ha recordado a una reciente conversación con varias amigas y me llevó a escribir también una entrada en mi blog acerca de las secuelas que deja todo desamor. Siempre deja una huella que será el fruto de lo que somos ahora. Dará lugar a un cambio en algunos casos a peor, en otros, el aprendizaje será el resultado del daño vivido. Algunos, se cubrirán con una máscara para no volver a sufrir el mismo dolor.
Pero en todos los casos, dejará una impronta importante en un camino en el que la venganza será el peldaño intermedio entre el dolor y la calma.
4 enero 2010 a las 2:27 am
Gracias, da pie a muchas y diversas reflexiones.
Considerando la venganza por desamor y partiendo del autocontrol de la venganza, es posible que la venganza pueda partir del sentimiento de injusticia. ¿Podría pues llegar a penalizarse la traición amorosa y otros aspectos similares?
4 enero 2010 a las 2:30 am
Desde luego, creo que las experiencias de desamor pueden verdaderamente cambiar a una persona y marcarla para siempre. En mi caso (no tan horrible desde luego como en el que nos narras), pasé de ser una mujer romantica, dulce y con una gran facilidad para mostrar mis sentimientos, a sentirme humillada o más pequeña si demuestro vulnerabilidad. Con los años, mi mente ha transformado la preciosa idea del amor en pareja, en una lucha de poder en la que pierde aquel que demuestra más explicitamente su dependencia emocional. No me siento orgullosa de ello, siento desilusión. Sigo amando el amor, es solo que ya nunca más he vuelto a sentir amor romantico, no quizá porque no crea que exista si no porque no me lo permito o no me expongo de la misma forma inocente de antes. ¿una coraza? es posible. Sin duda alguna el amor es una de las pocas cosas que pueden hacer cambiar a las personas, para bien o para mal.
4 enero 2010 a las 9:53 am
Qué difícil es lidiar con la vida cuando se nos quiebra el alma y nos inunda la soledad. Cuando el amor convierte el deseo de vivir en deseo de morir la vida debería darnos un duro quiebro que nos haga reaccionar antes de que la oscuridad lo invada todo. Esta reflexión sobre el pasado y el presente del ser humano me hace recordar lo complicado que resulta ser uno mismo sorteando las baldosas podridas del día a día para poder apreciar las que son de color amarillo. Quizá la vida a su amiga le vuelva a sorprender con una rosa sin espinas.
un abrazo
Mary
4 enero 2010 a las 10:39 am
Mayoritariamente somos las mujeres las víctimas de malos tratos ya sean verbales o físicos efectuados por el hijo de otra mujer.
¿ Quién ha inculcado a una mujer que por amor puede llegar a arrastrarse delante de un hombre? otra mujer.
¿ Que enseña a sus hijos una mujer que se deja avasallar?
¿Somos conscientes las mujeres que a pesar de las apariencias, el pasado, presente y futuro es el resultado de nuestro proceder?
4 enero 2010 a las 11:10 am
Tengo experiencia en este tema. No es amor. Nunca amor. Algo que te quita tu personalidad no es amor. A mí me ha costado años salir de esa amargura. ¿Qué te ocurrió? me pregunta la gente. Mi actual pareja dice que sólo encuentra respuestas si viví un estado de locura transitoria. Nadie se explica qué me ocurrió. Por qué una chica alegre, entusiasta y atrevida se convierte en un ser amargo, triste, dependiente y sin vida. Dejé de hablar, dejé de vivir. Yo sí sé que me ocurrió, lo sé ahora, al cabo de los años: Tenía miedo.
He tardado años, casi veinte años en quitarme el miedo de encima. Ahora soy feliz y tengo una familia feliz. No es una proeza. No sé cómo he podido librarme. Quizás mi genética.
Un saludo. Ha sido una grata sorpresa descubrir este blog. Soy lectora fiel de sus obras.
4 enero 2010 a las 11:21 am
El otro día me hize esa pregunta. Desde mi punto de vista, Sí, se debería penalizar la traición amorosa ¿es menos agresiva que la violencia física?
4 enero 2010 a las 11:34 am
¡Madre mía, Eduard, seguidores, qué confusión tienen nuestras generaciones ante estos ejemplos! Creo que lo peculiar, lo nuevo de estos tiempos es la conciencia que hay de que esto es así (el sufrimiento, la violencia “amorosa”, la íntima crueldad) y no debería serlo.
-En primer lugar: Platón, Aristóteles, etc, ya habían discutido ese tema y habían abordado lo que Eduard llama “arqueología de las emociones”. Podríamos aprender muchísimo sólo leyéndolos. ¿Alguien piensa que va a comprender el asunto mejor leyendo la saga “Milenium” (con todos mis respetos). Hace miles de años que se SABE de esto. ¿Por qué la gente no lee a los sabios? Pretenden investigar los entresijos del lenguaje sin conocer el alfabeto. Absurdo.
-En segundo lugar: La gente llama amor a muchas cosas, muy dispares, muy diversas, y ciertamente sí hay relación en ellas. De entrada, no es tan fácil definir cuál es el objeto del amor. Cuando amo a mi madre, ¿qué amo?, y ¿en qué consiste ese amor? ¿Acaso un niño comprende a la persona, sujeto, ser, que es su madre? No parece probable. El adolescente que ama con más pasión que nadie, ¿hasta qué punto ha calado en él el ser del “otro”?; ¿cuánto de impulso sexual, cuánto de esperanza ideal, cuanto de ilusión arroja en la otra persona? Como dice Eduard: ¿el amor que sentimos es un brazo tendido desde fuera o una daga lanzada desde nuestros adentros?
-Finalmente: además, de en el amor, ¿acaso conocemos realmente cuál es el objeto de nuestros actos? ¿Quién en cada momento se para a comprobar las incongruencias de su conducta, sus motivaciones más lejanas, sus consecuencias más incontrolables, para cada una de sus acciones? ¡¡Si ni siquiera podemos saber a ciencia cierta por qué llueve o cuándo lloverá!! Y habrá quien piense que tiene controladas todas las variables de su vida y de sus actos…
Somos ignorantes, y creer que actuamos con un saber y un control de nuestros actos es muy dañino (no inocente). En la mayoría de los casos, actuamos inconscientemente. Y nuestro inconsciente no funciona en cuanto a lo moral (ni bien ni mal), simplemente funciona. Sabiendo sólo esto: ¿qué excusa tengo para no conocerme a mí mismo, investigar cuáles son mis verdaderas motivaciones y intenciones? ¿Voy a dejar que mi vida (y la de los que traten conmigo) sea arrastrada por las borrascas de mis pasiones insanas? ¿Voy a dormirme y confiarme en los anticiclones de las pasiones relajadas? Y qué consecuencias traería todo eso…
Todos los días llueve.
4 enero 2010 a las 3:33 pm
El amor es la gran droga de la humanidad. Cuando la pruebas estás perdido. ¿Deberíamos prevenirnos de ella acudiendo al sexo pagado cuando más lo necesitáramos y desaparecer del mundo de las relaciones humanas para así evitar caer en la drogadicción?
No hace falta. Está claro. Yo puedo dejarlo cuando quiera.
4 enero 2010 a las 3:33 pm
pienso que el deseo de venganza no deberia existir si partimos de que cuando uno empieza una relacion es libre para elegir, deberiamos saber que nada espara toda la vida y todo el mundo tiene derecho a cambiar y aunque a veces no entendamos una despedida ser,ia bueno tener una empatia con el contrario asi seria mas facil y mas inteligente
4 enero 2010 a las 3:34 pm
Yo considero que la deslealtad es mucho más fea que la infidelidad. Tengo una larga experiencia como pagafantas y me he encontrado con muchas personas que, siendo fieles a sus parejas, rajaban a muerte de ellas a sus espaldas… La verdad, prefiero tener una pareja que me quiera de verdad, pese a admitir que un mala tarde la tiene cualquiera y tal vez en alguna ocasión tendrá una infidelidad esporádico-situacional, alias desliz…
4 enero 2010 a las 3:50 pm
Erich Fromm, mi paradigma de psicoanalista y sociólogo, analiza el tema de los maltratadores y de los sumisos en un libro muy interesante que se llama “El miedo a la libertad”.
Analiza el tema desde el sujeto y desde la sociedad donde se construye ese sujeto.
Aunque luego de leer a Fromm y sus conceptos, sobre todo el concepto del amor -en su obra “El arte de amar”-, uno piensa en dónde se podría encontrar una persona realmente adulta, sana mentalmente y libre, en el sentido más amplio de esa palabra?
Parecemos todos hijos de la insanía moderna. El que más, el que menos, todos hemos sufrido en carne propia los embates del carácter autoritario, tanto de nuestros padres como de nuestros gobiernos.
¿Cómo empezar a generar yoes sanos para el futuro?
¿Cómo sobreponernos a los daños recibidos, cómo reestructurarnos a nosotros mismos?
¿Hasta qué punto podemos cambiarnos a nosotros mismos en miras de un mejor funcionamiento social?
Son demasiadas preguntas, no?
4 enero 2010 a las 4:15 pm
Me ha llamado la atención el título…VENGANZA Y DESAMOR… “El desamor no existe”… Estará usted hablando de desilusión, de des encaprichamiento, de des obsesión, de desinterés…
Son muchas las emociones que se confunden con el amor.
El amor verdadero solo es posible cuando sienten amor las dos partes… Una relación en la que es solo una de las partes la que siente “amor” (entre comillas), terminará mal… separación, divorcio, venganza, maltrato de género, etc.… Pero no llamemos amor a lo que no lo es, por favor… En una relación en la que exista AMOR… el maltrato es imposible.
El problema del amor es que la mayoría de las relaciones actualmente se basan en el ¿sabio? refrán: “Más vale pájaro en mano, que ciento volando”
La gente se casa antes de aprender a amar… es una lástima.
Se debería hacer un estudio en el que se relacionara la evolución de las emociones con la evolución de la globalización… Creo que el amor “verdadero” es cada día más difícil de encontrar… A ver cuando inventan la máquina de la verdad perfecta… a la que yo llamaría “Amorímetro”… Nos ahorraríamos muchos disgustos.
Por cierto… Hablo desde la experiencia… Yo encontré el amor verdadero después de cientos de relaciones que creía… de amor. Y la encontré justo después de aprender a amar.
¿Qué opinan de la metafísica? Es posible que sea muy peligroso saber amar… en un mundo en el que pocos, relativamente, saben hacerlo… Te puede dar un vuelco el corazón y pasar del amor a la naturaleza… al odio a la sociedad.
4 enero 2010 a las 4:30 pm
El problema de esta civilización es que se mezclaron civilizaciones monógamas basadas en el amor… con otras polígamas basadas en el sexo y la dominación… y no estoy hablando de moros y cristianos… esto sucedió cuando éramos aún animales parecidos a los monos… o antes aún… El pecado original… el fruto prohibido… probablemente fue el día que “Adán” se encontró con una hembra de otra civilización y confundió el amor con una especie de exótica atracción sexual.
4 enero 2010 a las 5:37 pm
Con las diversas opiniones seguimos pensando en nosotros mismos,indignante la valoracion venganza y desmor aveces las perdidas de amor nos alludan a endurecer el caracter o para bien o para mal hay quien se unde y no respira , en ese caso el daño es irrebelsible creo o estoy de acuerdo que cada uno planea su vida y toma decisiones tanto en el amor como otra clase sentimientos ateniendose a las consecuencias eres esclavo y dueño si te somete ulle la vida siempre da oportunidades si esperas la muerte te las quitara todas .para mis hijas el amor incodicional
4 enero 2010 a las 5:55 pm
Me llama la atención una cosa de la mayoría de vuestros argumentos, que en cierto modo, comparto. Hablaís de que ese amor dependiente, en el que se idealiza al otro y se le ve enorme, perfecto, casi como un semidios, no es un amor real. Cierto es que hasta que pases 40 años compartiendo miserias con una misma persona quizá no conozcas el verdadero significado de la palabra “amor”, pues el amor requiere esfuerzo, el deseo no. Y ahí está mi pregunta. Muchos decís que eso no es amor, pero ¿existe una sensación más apoteósica hablando emocionalmente y fisiológicamente que cuando das un paso positivo en una de esas idealizadas relaciones? Provocan sufrimiento, dependencia insana por el otro, discusiones, dolores, agresividad… pero si provoca todo eso y aun así, la gente sigue deseando locamente enamorarse con todo su ser, es porque por alguna estupida razón, al menos hablo desde mi experiencia, no existe sensación más mágica y que te llene más el alma que necesitar a alguien más que el agua que respiras y que esa persona te devuelva su sonrisa ¿no creeís? romanticismos a parte, creo como la gran Helen Fisher que la fase final del amor acaba, por mirarse uno mismo en el espejo.
4 enero 2010 a las 9:52 pm
El amor!!!! ay ese poder que nos destruye, que nos eleva hasta lugares insospechados. Nos acompaña y fortalece, nos abandona y nos abate.
4 enero 2010 a las 10:24 pm
Buenas noches , a los aquí presentes y a los que no también .
El tema , es una clara visión de la falta de Amor y de saber aprovechar y sacarle el buen jugo a esta vida que nos ha tocado vivir , Amor del bueno y me refiero a querer lo mejor para y por el projimo , sin que entré nuestra parte egoista , pero claro eso no es fácil , nooo…por eso hay tanto dolor , tanto rencor , tanta envidia …..todas insatisfaciones , solo llenan por fuera y la parte nuestra de dentro , la compasion , le responsabilidad , el compromiso , … y demás buenas acciones que llenan por dentro , qué .
La vida que elijamos , sera nuestro camino, los extremos no son buenos para nada , hay demasiados y de los malos , hay vicios y vicios .
Un buen vicio , una abrazo , un paseo , una buena melodia o canción , una comida , una compañia , un buen paisaje que nos haga ver más allá , que nos hacen perder la vista , esos vicios que resultan ser los más baratos y simples , no los valoramos y caemos en rutina , ruido , estres y aparece la ira , la envidia , los malditos aunque en ocasiones necesarios miedos , esta es la marcha que lleva demasiada gente , pero poc a poc , mediantes blogs como esté , se siente uno mejor , hay que ayudar más a el projimo y asi , estos maltratos que los hay de muchos tipos , por desgracia , para mi es una manera de bajar esas cifras de victimas , créo yo .
El estado no invierte mucho dinero en el tratamiento de estos tipos o del loco que se ha apoderado de su cuerpo , podriamos decir .
Un fuerte abrazo .
4 enero 2010 a las 10:28 pm
Moderador……que me falto un — No—-clarisimo vamos , perdón .
Bueno estaré tranquila , la gente que pasea por esté blog se que lo entenderan y sino , es lo que hay , Sorry.
4 enero 2010 a las 10:47 pm
EL AMOR NO ES SUFRIMIENTO…..SI SE LLEGA A ESE PUNTO YA NO ES AMOR……..POR QUE EL AMOR ES INCONDICIONAL, ES EL SENTIMIENTO MAS PURO DEL HOMBRE Y POR EXTENSION DEL TODO,,,,GRACIAS POR TU CONOCIMIENTO PUNSET GRACIAS POR COMPARTIRLO
5 enero 2010 a las 12:32 am
Hola eduard,me sale decirte que esta costumbre de vivir con emociones negativas que no nos llevan a ninguna parte, el miedo al cambio, el miedo de sentir la impotencia de salir de esa capsula que vaya a saber porque estamos en ella, que nos ha predispuesto a semejante comportamiento? Porque a veces no tenemos el valor de pensar en una verdadera autosuficiencia?. Se trata de romper con lo que nos hicieron creer, de reinventarse, para volver a creer en uno mismo.
5 enero 2010 a las 3:15 am
¡Uffff! Estimado Eduard, tienes una reflexión anterior en la que hablas de educación. Creo que la clave puede estar ahí, en cambiar en la forma de pensar adquirida socialmente, en procurar el respeto y la felicidad, pero no es tarea fácil. Eso significaría que los educadores deberían estar más atentos a las actitudes y comportamientos que a la adquisición de conocimientos. Francamente, te respondo del mismo modo que tienes para motivarnos a nosotros: ¿estamos preparados para ese cambio? ¿Somos capaces de asimilar esa diferente manera de educar? Creo que merece la pena intentarlo, pero no será fácil hacer comprender, a nosotros mismos, que lo importante es que la sociedad y los afectos los construimos nosotros, sólo nosotros, no somos eremitas solitarios.
5 enero 2010 a las 12:46 pm
Estimado Eduard, aun cuando estoy totalmente de acuerdo en la hiper reactividad que se produce en las emociones, creo que tanto la descripción como la fotografía en este apartado son maliciosamente tendenciosas. En la descripción que realizas tratas como víctima a quien ha pasado a ser maltratadora. Por desgracia, casi todos los maltratadores tienen una “razón” para serlo: familia, pasado, etc. Pero lo son, tanto ellas como ellos.
La foto, qué decir, una vez más se supone que los hombres seguimos siendo los maltratadores por excelencia, ,¿verdad? Bien, ¿alguien ha leído hoy sobre la nueva victima de la violencia feminista? Ese hombre asesinado por su pareja? Seguro que no, porque no interesa
5 enero 2010 a las 12:59 pm
Profundamente triste el tema que nos trae a colación Don Eduard. Pero no por triste ajeno o desconocido. Ya decía Don José Ortega y Gasset que el enamoramiento es la distorsión de los sentidos. Y los sentidos es lo que nos guía para bien en ésta vida.
Les dejo un retazo de un pequeña joya, a mi entender, de éste filósofo español, una antología de textos titulada “Para la cultura del amor”, que les recomiendo con entusiasmo:
“Hay un minuto de cénit, al pasar por el cual los amantes se juran amor eterno. Pero ese instante transcurre, y con él se evapora el vigor del juramento. El amor ha muerto en aquel pecho; mas la religión, la moral, el derecho y hasta la policía os oyeron jurar y os obligan a que llevéis el cadáver perpetuamente en vuestro corazón. /…../ Mas el encanto, en amor como en arte, desaparece o mengua cuando lo tomamos como realidad. En el punto en el que una poesía resulte verdad se desvanece como poesía. /…../ Si el amor, en su plenitud, produce esa ilusión de perennidad, ¿No es un quid pro quo tragicómico exigirle, además, que realice su ficción?”
Más adelante dice: “ Se ama el amor, y lo amado no es, en rigor, sino un pretexto”.
Si alguien de ustedes se encuentra en una tesitura parecida a la de la persona que nos plantea Don Eduard, por favor, …cambien de pretexto.
Y a otra cosa mariposa.
Saludos.
5 enero 2010 a las 2:38 pm
Estimado Punset: No sé si, necesariamente debe venir del exterior la daga que transforma en víctima a una persona. Muchas veces, en esos primeros 5 años de vínculo que usted menciona en su libro “Por qué somos…”, no sólo influye la relación con la madre, sino con todo el entorno que forja la personalidad. ¿Qué modelo vincular percibe el niño? ¿Qué aprende a reconocer como amor/desamor? ¿Cuál es el tipo de relación que ve en sus padres y resto de familiares y entorno, y que termina introyectando como patrón de relacionamiento, para su propia vida posterior? A veces, esa actitud que usted describe como previa en esta persona, no es nada más que una de las caras de la agresividad, que se manifiesta en ocasiones con una capacidad muy fuerte de “defensa”, de marcar límites, pero que, en cuanto se topa con una persona que actualiza un modelo de “el otro”, “la pareja”, “el ser amado”, etc., reactiva un tipo de relación que nos transforma en víctimas complacientes, porque eso es lo que se ha aprendido. La ruptura de ese modelo, el reencontrarse con la propia identidad más allá de patrones pre-establecidos, es un duro trabajo de individuación que requiere mucho apoyo, mucha capacidad de insight, y mucho deseo sincero de cambio.
Gracias por compartir esta reflexión, acerca de un tema que tiene demasiadas facetas.
Y ahora, si me permite, quería compartir con usted mi cartita a los Reyes Magos, y le invito a leerla (me honraría!) en mi blog: ceciliavila.blogspot.com, aprovechando la ocasión para hacerle llegar mis más afectuosos saludos y deseos de un venturoso año 2010.
5 enero 2010 a las 8:51 pm
La venganza y el desamor son sentimientos destructivos que acumulamos en la parte del cerebro o mente reactiva y que al no saber procesar adecuadamente, la dejamos brotar en forma de violencia verbal y física, llevando a la persona que lo sufre a la desesperación, a la locura y a veces al suicidio o al crimen. Ahí entraríamos otra vez en el ya mencionado capítulo -arqueología de las emociones- y la falta de inteligencia emocional.
Si se pudiera representar de alguna forma la fórmula de la infelicidad para ayudarnos sobre todo a combatirla, sería algo así:
INFELICIDAD= MALOS GENES+AUSENCIA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL+FUERTE DESEQUILIBRIO HORMONAL+AUSENCIA PERCEPCION INTUITIVA+ESTRES+ENTORNO POCO SANO+INCAPACIDAD DE ENTREGA A LOS DEMAS+DESEQUILIBRIO MENTAL.
Esos mismos factores en positivo nos darían la fórmula de la felicidad, que indirectamente nos da el amor y todos sus derivados, e esto le añado algo que para algunos parecerá un chiste, pero incluso una buena alimentación y lo que bebemos nos puede influenciar en nuestros pensamientos y actos. Una sociedad que basa su alimentación en grandes cantidades de carne, grasas y fritos acompañado siempre por alcochol y -nunca agua- va a favorecer el comportamiento de seres agresivos y coléricos con dificultades para controlar sus palabras y actos.
Cuando decimos que del amor al odio hay un paso, yo correjiría el término odio por rrabia y frustración, decepción y tristeza al mismo tiempo porque quizá hemos entregado lo mejor de nosotros -incluso el alma- a esa otra persona que no sabe apreciarlo y además se burla del sentimiento. El truco está en no dejar a la mente reactiva que se salga con la suya, evitando que la persona que sufre acabe cometiendo una barbaridad que le ocasione desgracia de por vida. Para eso es importante aprender desde pequeños en las escuelas a controlarse -autocontrol y meditación- de la mente y del cuerpo, pero sobre todo cultivar la autoestima y la -no dependencia- de manera que cuando nos sintamos ante situaciones así venza la razón y la cordura, tratar de convertir esa rrabia en un… SOY DEMASIADO BUENA/O PARA TI, SI TU NO ME APRECIAS OTROS MAS INTELIGENTES VENDRAN Y NO TE OLVIDES EL BOOMERANG QUE TIRAS DE MALAS ENERGIAS TE REGRESA Y TE DARA EN LA CABEZA..¨!!!
Esa es la actitud, lo demás es perder el tiempo y la salud.
6 enero 2010 a las 5:39 pm
Coincido con Xenen en las palabras de Ortega, un hombre al que estoy volviendo últimamente. Buscaré ese libro.
6 enero 2010 a las 8:24 pm
gràcies Eduard per la divulgació i comentaris sobre temes tan importants per a la vida emocional.
7 enero 2010 a las 1:03 am
¿Cuanto hay que no querer a alguien para tener que pasarte días separada de tus hijos? Esto no se cuenta. Y si los padres les echamos de menos el 50% del tiempo, los niños nos echan de menos a uno de los dos el 100% de su tiempo. Esa es la realidad. De aquí se puede nutrir el maltrato y causar que se doblegue la más pintada o el más pintado, que haberlos los habrá.
7 enero 2010 a las 9:53 am
Yo pienso como alguien ha dicho que el problema de este dolor en su amiga que ya no ama la vida está en su interior, ¿cómo la amaron a ella sus propios padres? cómo puede tener dentro esa pasión de arrastrarse ante un futuro amado, qué habrá visto en sus padres?. Ella no se ha querido nunca, buscaba que alguien la quisiera para amarse a sí misma, ¿porque nunca nadie la quiso, ni le enseño a quererse ? ahí sí o sí la responsabilidad es de los adultos que te educan, aunque sólo sea con la mirada. Eso que es la masa arqueológica, el abono de tu inteligencia emocional, junto con el malquerer, desprecio y posible maltrato de la persona en la que ella se fijó, por debilidad y seguramente con obsesión, la conducen al ODIO hacia sí misma. Si al menos odiara al “otro” el tiempo necesario…y a ser posible sin expresiones de violencia física, quizá, quizá estaría salvada. Salvada del odio y desprecio a sí misma…
Como dice mi psiquiatra un problema mayor que soporta un ser humano (además de la soledad) es el ODIO, a veces se segrega demasiado, es muy natural, pero hay que saber VENTILARLO; siempre hacia afuera y mejor sería construir algo con esa fuerza NATURAL, por ejemplo cambiar los muebles de lugar.
Claro que el desamor es más profundo, le deseo que la luz de su inteligencia apueste por ella, por encontrar una fómula para sobrevivir y no instalarse en la pena.
8 enero 2010 a las 5:02 am
PARA BIEN O PARA MAL TODO ES APRENDIZAJE. A MEDIO LARGO PLAZO TE LO TIENES QUE TOMAR COMO ALGO POSITIVO.A TODOS NOS HA TOCADO O NOS TOCARA PERDER O GANAR. SI ERES UN POCO INTELIGENTE SERAS RESPETUOSO SI NO UN ANIMAL TANTO SI ERES HOMBRE AGREDIENDO FISICAMENTE Y PSICOLOGICAMENTE COMO SI ERES MUJER AGREDIENDO PSICOLOGICAMENTE QUE POR LO QUE HE VISTO ES LO MAS COMUN EN ESTOS CASOS.COMO DIJO GANDHI”EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ”
8 enero 2010 a las 5:41 am
A UNA PERSONA LE PUEDEN PASAR CALAMIDADES EN SU INFANCIA. PERO ESO NO CONDICIONA QUE SEA MALA PERSONA DE MAYOR O NO DESEE VIVIR.
8 enero 2010 a las 3:59 pm
tu sentimiento se fusiona con el sentimiento de tu amiga. tus dimensiones personales, tu estado de conciencia abordan la descripción para acercarse, para tocar y saber.
pero no se sabe y surge la necesidad de expresarlo, de sacarlo.
una mujer fuerte que se convierte en alma plañidera, que le sobra vida, eligió el corazón, las emociones como eje, eligió la intensidad y descartó la especulación.
hace años que dejé de lado el determinismo inconciente, es aburrido y pesimista. tu amiga jugó y perdió, posiblemente fue tan grande lo que apostó, fue tan temeraria en la entrega, que ya no le queda energía para recuperarse.
la emoción no evoluciona, la emoción es la sombra de la sombra y sin embargo ¿qué haríamos sin ella?
8 enero 2010 a las 4:32 pm
Si sobre el papel, o con la calculadora, multiplicásemos tres por cuatro, no importa el lugar de nuestro mundo donde se hiciese, el resultado siempre sería el mismo, ya que las cifras son leales y fieles, no intentan nunca cambiarse a lo que no son. De lo contrario, un tres, envidioso o ingenuo, disfrazado de ocho, podría volvernos locos.
Razón por la que el cerebro, la magnifica computadora mental o alguna sibilina parte de ella, ajusta primero el resultado que le es apetecible para acomodar a continuación las cifras que lo haga posible.
Se me escapan los motivos para esta plástica adaptación evolutiva si no ha sido como arma para sobrevivir a la soberbia, el egoísmo o la mentira.
Saludos muchos
9 enero 2010 a las 1:06 am
Yo comprendo que la fuerza de las emociones te lleve a quemar tu propia vida. Las emociones son combustibles altamente inflamables y nos queman el espíritu. La mayor parte de los golpes que recibimos de la vida aún siendo tremendos, no son los que nos quitan la fuerza. La fuerza se vá con las emociones que nos consumen.
Recuerdo la escena de la película “como agua para chocolate”. Cuando por fin se encuentran los amantes se consumen en una combustión apasionada. Esa es la vida.
9 enero 2010 a las 3:44 pm
Hola a todos,
Os quiero sugerir una peli que, desde mi punto de vista, es un ejemplo de (como dice Punset) como ser flexibles para cambiar de opinión es muy útil. Y mucho más en el amor, pienso yo. La peli es “Si la cosa funciona” o “whatever works” de Woody Allen.
Os gustará.
Un abrazo grande.
9 enero 2010 a las 4:19 pm
Gracias a una amistad, he encontrado el Blog de mi admirado Eduard Punset. Dicho esto, entro en harina sobre el contenido del post.
Tras leer el contenido del post; he sentido una tristeza interior personal; ya que durante muchos años he recorrido con la mochila de mi vida muchos Países y varios Continentes, con el fin de intentar aprender, para luego intentar comprender las diferentes idiosincrasias en las que conviven espacialmente los Seres humanos que pueblan los mismos.
He llegado a la conclusión-puedo estar errado en la misma-; de que el Ser humano ha evolucionado mucho en el campo de las tecnologías; pero en el campo del pensamiento y de los sentimientos positivos hacia si mismo, y sobre todo, hacia los demás… todavía se encuentra en la Prehistoria.
Hace unos años leí un libro, que me hizo reflexionar-disculpen que no recuerde al sabio autor, es uno de mis muchos defectos…ser despistado para los nombres-. Mas o menos venía a decir en síntesis que….nosotros somos tanto nuestra mente como nuestras emociones.
Nuestro destino psicológico-con todas las derivaciones contenidas en el-; dependerá de la relación que establezcamos entre ellas.
Desde nuestra libertad de pensamiento; podemos elegir un camino que podrá estar repleto de obstáculos, en donde la insatisfacción y el sufrimiento serán sus constantes a cada paso que demos en el. Si por el contrario, elegimos un camino que pretendemos recorrer tranquilos, aprendiendo y con la paz emocional que produce el sentirnos sabia y amorosamente respaldados- tanto por las personas con las que vivamos o convivamos, como por nosotros mismos-; entonces será cuando percibamos que hemos madurado y andamos por el camino correcto.
¡Vive tu vida con estilo propio!.
9 enero 2010 a las 8:09 pm
Nos desequilibran las emociones positivas y negativas a lo largo de nuestra vida y no las podemos controlar pues forman parte de nuestro inconsciente. El amor nos hace mas llevadera la vida. La amistad nos es necesaria. Que sigas mucho tiempo con nosotros.
10 enero 2010 a las 6:12 pm
Querido Eduard, si que se ha indagado sobre las emociones, el doctor Tocayo suyo apellidado Bach, ya lo hizo dejando un legado de 38 flores y un remedio llamado Rescue o rescate, que ayudan a sanar las emociones que usted describe aquí. Sin embargo estoy totalmente de acuerdo contigo en que hace falta hablar más de ello y escribir, así como mostrar al de a pie, como dices tú, yo me dedico a ello en Puebla, México y en Karlsruhe, alemania , a veces voy con los amigos a espania, a madrid o a torredembarra, a conversar sobre las emociones.
Quiero que sepa que soy su novia infenitesimal y a la distancia.
11 enero 2010 a las 10:07 pm
¿porqué siempre hablais del amor como si fuera un elemento espiritual?
simplemente es un mecanismo biológico, como es el hambre. El amor, por ejemplo, hacia unos padres, te obliga a mantenerte vivo, aunque haya dejado de existir una dependencia material.
supongo que lo que origina el maltrato es la dependencia material (en un mayor grado)
11 enero 2010 a las 11:50 pm
Ahh, claro, osea que seremos una sociedad más feliz por acompañar a los hijos durante un año..
( Mas los nueve meses de embarazo, eso es 21 meses, ¿y luego, luego ya es bueno dejar que viva como ahora, no es necesario tener en cuenta las demás décadas?.¿Y antes?, Vaya.)
¿No hay que tener en cuenta a los padres?, a los dos, los trabajos, su vida, ¿eso no se tiene en cuenta?
Plantearse realmente beneficiar a un sexo determinado para crear una sociedad mejor no dará mejor resultado del que ya esta dando el evidenciar que la violencia, no es de género(SEXUAL), si-no social, sociedad, todos, todos, sociedad, vamos más pallá, incluso todo lo demas forma parte de la sociedad.
Si los adultos fuéramos emocionalmente adultos seríamos mejores padres, pero es mejor ser impulsivo e inconsciente y tratar los problemas desde un modo sexual o aplicando unas diferencias sobre la base del sexo a problemas sociales, osea que involucran a la sociedad, a todos, los vagamundos, inmigrantes, prostitutas, ladrones, violadores, asesinos, proxenetas, y por supuesto y además a personas buenas que viven y mueren y nacen en este planeta, incluyendo a personas buenas como, inmigrantes, prostitutas, vagabundos yvagamundos, ladrones de ricos sin violencia y personajes poco considerados porque el mundo está globalizado y porque a la sociedad la forman muchas cosas, no-solo los sexos, aunque parezca que no.
Que maten mujeres en África, la India o Asia influye de manera negativa en la sociedad española, aunque a muchos ni se lo parezca ni le den importancia ni realmente les importe, incluso teniendo que preocupar esta cuestión por estar supuestamente encargándose de estas cuestiones, puesto que mujeres tambien matan en nuestra querida y soleada España, además de ser violadas y maltratadas, pero el hacer el problema sexual no hizo más que crear una separación sexual social, cuando la sociedad, somos todos, además de otras cosas.
Ahora eso sí, ¿No sería mejor no tener hijos?, ó, dejar que los cuidaran por nosotros hasta que fueran adultos, así podríamos dedicarnos a ser más inconscientes e impulsivos, además de superfluos, solo hace falta que nos den más vacaciones y unas drogas mejores, legales, o ilegales, se compran con el mismo dinero, sí y 100 canales más de tele-basurón, con algo de ciencia, pá que no digan que no nos culturizamos..
Juas, que buena la cultura cuando viene acompañada de ciencia, sobre todo cuando me da la razón, auque no la tenga, puesto que no entendí la idea, simplemente me dí la razón.
12 enero 2010 a las 5:15 am
[...] Venganza y desamor [...]
12 enero 2010 a las 4:45 pm
Que chocante me resulta verle hablando contra de la violencia de genero hacia una mujer y tan permisivo hacia a la violencia de genero contra los hombres…
¿Que tiene de bueno ir clavando dagas verbales de cacha blanca con una bolita de bronce en la punta para tumbar, herir y dejar en el suelo a nadie? Yo personalmente no creo ni veo bien que haya que ir por ahi hiriendo a los demas, por muy mujer deseada que uno sea… una cosa es ser claro en las intenciones y otra liarse a insultos o ir con los comentarios despectivos o a hacer daño. De hecho, vista la descripcion del pasado de su amiga bien podria haberla puesto a ella de imagen desagradable sacando un puño de la boca para golpear a hombres, y sin embargo curiosamente a esa actitud no le ha puesto ni un adjetivo de reprobacion.
En cuanto a los telefonos de ayuda y campañas a la violencia de genero, siempre parecen lanzar dos claros mensajes:
1) La violencia de genero solo existe y solo se deben poner los medios para ayudar a quien la sufre si es una mujer.
2) Y es el que sufre el maltrato soez y desenfrenado de la pareja que ha hundido sin remisión su voluntad de sobrevivir es un hombre, solo le queda una opcion y esa es simple y llanamente joderse, porque encima estara hasta bien visto o se le dara por merecido o simplemente se vera como un hecho jocoso el que no haya sido capaz de conseguir con su condicion sexual que su pareja le respete.
En fin… aun nos falta mucho con la violencia de genero si creemos que luchamos contra ella defendiendo y apoyando solo a las mujeres, en vez de defender y apoyar a quien sea maltratado. A ver si se nos graba bien en la cabeza de una vez, que una persona victima de malos tratos por su pareja es igual de vulnerable, desamparado, fragil y necesitado de ayuda siendo hombre o mujer.
13 enero 2010 a las 10:43 pm
Sí, algunos desamores son terribles.
Algo parecido me pasó a mí cuando era un niño.
Mi madre me agredía varíos días a la semana, con la mano, el palo de la escoba, zapatilla, etc. Todo eso desde que tengo uso de razón hasta que me expulsó de mi casa a las 13 años porque no ganaba dinero. Llevaba trabajando desde los 11 años.
Aún así nunca le guardé rencor.
De hecho considero que me hizo un relativo favor cuando me expulsó de la casa familiar porque yo empecé a vivir sin agresiones físicas ni psicológicas.
Desgraciadamente también mi mujer sufrió maltrato psicológico de su parte. Después de 30 años todavía le guarda un profundo rencor por ello. Nunca lo hacía en mi presencia. Una vez que lo hizo la amonesté por ello. Mi mujer solo tenía 17 y 18 años cuando sufría esto, en pago a que la lleváramos con nosotros a viajes y paseos. Recuerdo que pretendió dormir con nosotros en la misma habitación de un hotel, durante un viaje. Mi mujer se opuso rotundamente y yo la apoyé, aunque no me importaba demasiado.
Mi pareja aduce que cierta parte de mi carácter de protección excesiva al posible daño sentimental es culpa de mi madre por no haberme proporcionado cariño. Es posible que tenga razón. También creo que la soledad familiar en la que tuve que vivir a unas edades tan tempranas afectaron mi carácter, aunque me defendí a las mil maravillas en lo económico y social. Pero mi madre tampoco tuvo una vida fácil. Padeció una madrastra y su niñez no fue muy feliz, según ella misma me dijo.
En mi opinión debemos ser menos victimistas y responsabilizarnos más de como se desarrolla nuestra vida, especialmente cuando somos adultos.
16 enero 2010 a las 6:08 pm
Todo fuese tan sencillo si llevaramos a la práctica lo que la madre Teresa de Calculta expresó en muchas ocasiones… “Fuimos creados para cosas más grandes, para amar y ser amados”…
Por naturaleza, desde que nacemos somos personas con buenos sentimientos y amor hacia los demás… sin embargo, con el paso del tiempo el entorno, la sociedad, los egos y las experiencias desagradables no canalizadas llevan al individuo a experimentar sentimientos negativos.
Lo interesante no sólo es entenderlo sino también hacer algo para no caer en ello o prevenirlo. Ya que desafortunamente nos estamos autodestruyendo por el hambre del poder, del dinero, del reflector social, del tener más cuando tal vés lo tengamos todo lo necesario para hacer grandes cosas: amar y ser amados.
20 enero 2010 a las 5:03 pm
Me encanta Punset, cómo habla y cómo me hace reflexionar. Pedro, lo que has escrito es tan cercano para mí, él no ha fallecido, afortunadamente, pero ya no estamos juntos, aunque para mí lo sigue siendo todo. No estoy sin ganas de vivir, pero cada vez es más difícil seguir adelante.
18 abril 2010 a las 10:14 pm
Interesante blog e interesante reflexión para quienes gustamos de pensar:
http://www.programas.com/blog/ojodebuey/index.php/somos-lo-que-buscamos-iii/