Fue el descubrimiento más desconcertante hecho jamás; pieza clave de la llamada “revolución científica” en pleno Renacimiento. El astrónomo prusiano Nicolás Copérnico acababa de demostrar en 1543 que, lejos de ser la Tierra —nuestro planeta— el centro inamovible del universo, como se había creído siempre, ésta se movía alrededor del Sol.
No se podía saber con certeza ni siquiera dónde estábamos. Literalmente, de ser el centro del universo habíamos pasado a ser el centro de nada. De repente, nadie sabía en qué sitio estaba cada uno. Los humanos, desde luego, se quedaron sin morada cierta. Es más, muchos científicos están convencidos ahora de que existen no uno, sino varios universos.
¿Cuál será la próxima gran revolución que nos va a desconcertar a todos, el descubrimiento científico que nos dejará sin palabra de la misma manera que Copérnico nos dejó sin un lugar seguro? Dentro de unos años, será mayor aún el estupor originado por el desdén sistemático —a lo largo de la Historia— hacia las emociones básicas y universales con las que los recién nacidos vienen al mundo. Si afloraban, las emociones había que aparcarlas o destruirlas; en ningún caso profundizar en su conocimiento y, mucho menos, gestionarlas.
Desde hace meses tengo en mi mesa, sin contestar todavía, una carta de un joven portugués que me ha conmovido. No sólo voy a contestar su carta, sino que pido a aquellos de mis lectores que puedan aducir hechos para serenarlo que lo hagan. En los dos párrafos siguientes nos adentramos en el mundo fantástico y conmovedor de las emociones humanas. Constataremos que la antítesis del amor no es el odio, sino el desprecio; así como las dificultades insuperables para sobrevivir cuando no se enseña a distinguir entre un determinado grado de ansiedad, necesario para estar en estado de alerta, y el miedo que corroe y paraliza hasta el crecimiento de las uñas.
“A veces —me escribe—, la vida se transforma en algo doloroso y tormentoso. Estoy en una encrucijada. Una parte de mí quiere ser libre y la otra me dice que no, que alguien quiere hacerme daño, como ocurrió en mi pasado cruel. Cuando mis compañeros me preguntaban cosas, yo era muy reservado y solía guardarlas para mí. Un día en la primera clase de música se me pidió que tocara la flauta, pero yo ni sabía solfeo ni podía tocar la flauta. La profesora empezó a gritarme y rompí a llorar. A raíz de esto, los demás estudiantes empezaron a meterse conmigo en el recreo; me daba vergüenza de mí mismo porque me paralizaba el miedo.
Al año siguiente me ocurrió algo parecido. Se nos había pedido que leyéramos un libro que luego debíamos presentar en clase. Lo intenté de veras, pero el miedo se apoderó de mí y me puse a llorar de nuevo. A partir de ahí me aislé de los demás estudiantes por vergüenza, porque estaba seguro de que me despreciaban. Los evitaba. ¿Por qué me pasaba esto? Tal vez porque un hermano mayor me pegaba cuando le faltaba el respeto; creo que esta violencia me infundió el miedo de hablar, pero no lo culpo a él de lo que me sucede. Uno de los individuos a los que tengo más miedo me ha soltado: ‘¿Por qué no te mueres?’.
Estoy convencido de que alguien del pasado me querrá matar si me ve feliz porque está acostumbrado a verme infeliz, con miedo, avergonzado, sin hablar con nadie. No sé si debo intentar vivir libremente mi vida, ir tranquilamente por la calle despreocupado, porque sé que ese individuo me odia. ¿Qué debo hacer? ¿Encerrarme en casa por miedo a salir? No puedo continuar viviendo así. Ayúdenme, por favor…
Abraço.”


19 agosto 2009 a las 11:19 pm
Aprender a gestionar las emociones es una tarea pendiente para el ser humano, y no sólo como individuo sino también como sociedad (aunque eso queda para otro momento)
Tal vez este chico podría haber aprendido la primera vez que para no ser abucheado y reprendido tenía que controlar su miedo y realizar la tarea de la mejor manera que él pudiera. (Tal vez deberían ser reprendidos sus compañeros de clase y su profesora por tratarle de tal forma,y ni que decir tiene de su hermano mayor; aunque eso es otro tema)
Los miedos más profundos pueden no dejarnos actuar en un momento en el que nos vemos expuestos aun peligro real. Incluso el mero recuerdo de un hecho reciente nos puede detener. Por eso uno no debe quedarse en casa y tener miedo. Desde luego es mejor salir y sentirse libre (tarea harto complicada). Ciertas dosis de miedo son saludables por aquéllo de la precaución.
Gestionar estas emociones debería ser una asignatura en la escuela desde niños.
19 agosto 2009 a las 11:52 pm
Esta situación me lleva al pasado adolescente y a mi niñez, y recuerdo haber sufrido emociones parecidas, quizas muy puntuales, pocas y cortas. A este chico quizas le ayudaría saber que es la sugestionabilidad por influencia de otros, y que para superarlo lo mejor es recibir apoyos como este que le mando, y saber que casi todos hemos pasado por esa situación para así quitarle hierro a la cosa. Las emociones se pueden gestionar algo, pero teniendo en cuenta que un día te despiertas de una manera y otro de otra.
Ánimo y Buenas noches! Robertob
20 agosto 2009 a las 12:16 am
cuando entro en casa de noche y veo el salon oscuro, me da miedo.
y pienso, maldicion, ahora tendre que ir hasta mi habitación y ese salon con algo de miedo dentro seguirá ahí, vigilandome, asi que, lo que hago es ir al salón, y entrar en el con la luz apagada. hacerlo mio completamente.
esa es la clave
20 agosto 2009 a las 1:03 am
Interesante artículo sobre todo al señalar el contrario del amor, ahora bien sería bueno profundizar las diferencias de la perdonas que sufren este desprecio con las perdonas que desprecian a las otras me imagino que ambas tienen causas.
20 agosto 2009 a las 1:33 am
Vaya Eduard, menuda carta…rspondele rapido, porque sino es asi quizas se pueda poner peor por no responderle, y no interesarte, respondele ya.
La verdad es que si conmueve un poco, mucha gente ha pasado eso y es una pena, hablndo de este tema, los niños son lo que no controlan las emociones o mas bien no saben gestionarlas, y las sueltan sin saber el resultado ni analizar las consecuencias y eso para otro niño tambien marca mucho.
Hablndo sobre que nos deparara el futuro, que nos sorprendera…la verdad es que es dfcil predecir, pero auguro que no nos sorprendera una cosa, sino varias, y quizas del universo, y tambien de la tecnologia…porque avanza rapido, sobre todo del universo, porque se especula mucho sin saber exactamente, sabemos tan poco en lo que se refiere al universo o universos…ya que nuestros ojos aun son jovenes, y no llegan lejos, aunque poco a poco, lo hacen cada vez un poquito mas….
Gracias Eduard, muchas gracias.
20 agosto 2009 a las 3:34 am
HAY QUE DISTINGUIR ENTRE ANSIEDAD Y MIEDO; LA ANSIEDAD ESHACIA AQUELLAS COSAS QUE NO PRODUCEN DA¿O O QUE TIENEN MUY POCA PROBABILIDAD DE HACERLO, EL MIEDO ES HACIA AQUELLAS COSAS QUE SON ALTAMENTE PROBABLES DE OCASIONAR LA MUERTE O UN DA¿O SIGNIFICATIVO. ESTE JOVEN ABRUMADO DEBE RECIBIR TRATAMIENTO SICOLOGICO, PUES ES CLARO QUE LAS AMENAZAS SE DEBEN PRECISAMENTE A SU FALTA DE CONFIANZA EN SI MISMO Y A SU VEZ A LA SUMISI“N.
20 agosto 2009 a las 7:31 am
Hola !
Lo que siente el amigo portugues, en mayor o menor grado todos lo sentimos.
La pregunta es ? Podemos gestionar las emociones ? La respuesta é si, hay como gestionarlas y equilibrarlas . No existe emociones malas, todas son esenciales . La pregunta es ? como ?
La emociones generam reacciones en el cuerpo, el cerebro no distingue realidade de imaginacion , la amigdala cerebral , donde estan los sentimientos protectivos basicos trabajan instintivamente poniendo el cuerpo en actitud de lucha o proteccion.
Seguindo los señales , focando la atencion en su propio cuerpo llegamos a las crencias de base donde estan construidos los miedos. Una vez detectadas las crencias, todo que estaba arriba se desmonta y libera.
Es impresionante de tan sencillo, pero funciona, he probado y lo utilizo siempre, es una manera de sanarse e de viver el estado de gracias. Es una terápia que una vez aprendida se hace solo , se desfruta, al reves de criar dependencia con la/el terapeuta te deja independiente.
Hay solucion,
Saludos
Evandro
20 agosto 2009 a las 8:34 am
Las emociones se pueden gestionar a través del aprendizaje. La experiencia es resultado del análisis de la situación y de afrontar la misma. A lo largo de mi vida, lamentablemente o afortunadamente (¡quién sabe!) he tenido que superar situaciones similares. Se suele decir que lo que “no te mata, te hace más fuerte” (creencia popular) y tal vez sea cierto. Una vez que somos capaces de ver lo que pasa a nuestro alrededor, de evaluar por qué unas personas deciden atacarnos…. es entonces cuando “tomamos las riendas de nuestra vida” y sabemos qué es lo que tenemo que HACER. Sí, HACER con mayúsculas, porque el NO HACER no solventa el problema. La pasividad sólo la incrementa, ya que enviamos señales a nuestro entorno diciendo “¡hey, soy vulnerable, pueden golpearme cuanto quieran!!” Con el paso del tiempo he descubierto algo significativo: los agresores normalmente actúan por miedo…. por temor a lo que no comprenden, por miedo a aquellos que son diferentes a ellos, por pura maldad intrínseca a su persona, pero en general… por envidia… porque consideran que otros tienen algo que ellos no y que (por supuesto) merecen…. Así, en su lógica destructiva… suelen justificarse a sí mismos y “atacan” para defenderse de lo que ellos y ellas consideran “una agresión”. Por ejemplo, ser más competente que un compañero en una oficina puede desatar la ira de muchos…. La vida cotidiana está llena de situaciones parecidas…
Para salir de esta situación… ante todo saber que no es fácil… ya que lleva tiempo. Pero sí que es factible… y se puede hacer de modo sencillo, sólo hay que pensar (todos los días) que NADIE puede hacerte daño si tu no le dejas… si tu no se lo permites… Es una frase que escuché en algún sitio… imagino que la diría alguien que sufrió mucho, pero es totalmente cierta y EUREKA! Funciona! Al menos en mi caso, funcionó. Las palabras de los demás poseen sólo el valor que NOSOTROS queramos darles.. así que si no nos preocupamos por los actos y palabras de quienes desean herirnos, les estamos arrebatando su principal arma, y es entonces cuando tomamos las riendas de nuestra vida. La felicidad empieza por aprender a querernos a nosotros mismos.
Un fuerte abrazo!
20 agosto 2009 a las 9:52 am
Efectivamente, este caso lo vivimos la inmensa mayoría de las personas, cada uno a su manera. Este muchacho tiene la desdicha de sentirlo tan a flor de piel que inhabilita su sociabilidad; pero también la valentía de exponerlo y querer buscar una solución.
Ante todo, no intentemos eliminar o controlar su miedo: SU MIEDO ES REAL y cumple una función. Lo que hay que averiguar es cuál es su origen y cuál es su función. (Quién sabe si lo que teme es precisamente tener el control, porque se convertiría en uno más de los agresores que persigue… y nosotros, encima, le empujamos, le exigimos que tome las riendas)
Lo que debe hacer es buscar AYUDA. Eso lo ha hecho ya, y ha comprobado que no todo en el mundo es agresión, que incluso unos desconocidos exponen lo que humildemente saben para ayudarle.
Lo que debe hacer es CONOCER SU HISTORIA, su historia personal. Como en los mitos griegos, él es el héroe que ha de ir en busca del monstruo (y los verdaderos monstruos están dentro de nosotros). Tiene una misión: conocerse.
Pero necesita ayuda, no puede ir sólo. Necesita alguien que le sirva de espejo contra la medusa, pues si no su verdad lo paralizaría (¿y no es eso lo que ya le está pasando?).
Las emociones, los sentimientos, en gran medida, son hormonales, es decir “trasmisores”. Lo importante es averiguar cuál es el mensaje que quieren trasmitir.
20 agosto 2009 a las 10:11 am
He leído todos los comentarios de este artículo aquí y en facebook. Y me parecen todo teorías muy acertadas. Pero la cuestión que todo eso hay que ponerlo en práctica, si no lo haces no sirve de nada. Cuando te encuentras en la situación de este chico te pueden decir mil veces lo que es correcto y lo que tienes que hacer pero normalmente no puedes solo. Lo que necesita este chico es que le digan una dirección, un telefono de alguien que le pueda ayudar sin que lo sableen, que le atienda el psicologo de la seguridad social sin que esté dos meses en lista de espera.
20 agosto 2009 a las 11:00 am
Antes de nada decirle que es un gran placer leer.
Al hilo de lo que escribe y por partes:
1.- Anoche mi hijo me preguntaba que hubo antes del Big-bang, que si era una pregunta retórica (acaba de aprender que es una pregunta retórica). No tuvo respuesta y eso le inquietaba. Yo no tenía respuesta a esa pregunta.
2.- Hay una frase que me paralizaba en los conflictos y que sabían utilizar para ello, en medio de una discusión o diferencia de opiniones si me soltaban “es que estas muy susceptible” me retraía y dejaba la discusión. Creo que por miedo a verme fuera de la realidad. Ahora respondo que si, que estoy susceptible, que es la realidad que aprecio y en la intensidad que la aprecio y seguimos discutiendo o debatiendo
Gracias por dejar participar
20 agosto 2009 a las 11:01 am
Al chico portugués y a los optimistas impenitentes que pueblan este blog les diría: no, chico, no hay nada que hacer, estas en una trampa y dificilmente vas a salir de ella por ti mismo, lo unico que puedes hacer es intentar sobrellevarlo y sacar de ello una fuerza interior que te pueda acompañar a lo largo de toda tu vida.
Sobre todo, ni caso a todos esos que te dicen que la culpa es tuya por ser debil y que tienes que hacerte fuerte, no dejarte influir por los insultos de los demas. Los salvajes de tus compañeros seguiran insultandote por ser diferente y la hipocresia de tus padres y profesores les hara mirar a otro sitio (así se hace un hombre, suelen pensar). Estas en el centro de un mecanismo social implacable, el del chivo expiatorio.
Así que dedicate a controlar tu miedo, a hacer como si no pasara nada, y dejar pasar el tiempo, tu eres y seras superior a ellos. Y la soledad puede ser dura, pero no es eterna.
Una victima de mobbing, muchos años después,
20 agosto 2009 a las 11:06 am
a mi entender el gran descubrimiento de la historia moderna,tiene que ver
precisamente con el problema sipquico del ser humano,pensemos que seria
de si supieramos que el hombre ademas de su materia fisica tuviera otra y
le llamaremos,la mejor que se adapte a cada cual,energia,yo,sipques,espiri-
tu,energia,dios,ect.y este conocimiento,estarian equivocados los que creerian
que la harian suyas,pues caerían,por su peso los más grandes lastres que
tienen la humanidad,que són las religiones,y los ejercitos,sigamos soñando.
se ve un ser extraterrestre y deja un escrito no estais solo.esto es lo que ne-
cesitamos todos incluyendo a nuestro amigo portugues,que no estamos solo
esa es nuestro gran miedo la soledad.gracias.agdisti.
20 agosto 2009 a las 11:36 am
Debería buscar dentro de su vida lo que tiene positivo. Tiene amigos en clase? le entienden? Seguro que hay alguien con personalidad y sin maldad, con quien puede hablar. Siempre hay alguien inteligente con personalidad suficiente para no dejarse llevar por las masas y que puede hacer en un primer momento de escudo para luego irle colocando en un lugar fuera del miedo por sí mismo. Ese chico debería intentar encontrar esa o esas personas y hablar con ella, AUNQUE NUNCA ANTES LO HAYA HECHO. O con un profesor, alguien también inteligente, no una persona mediocre como su profesora de música. Creo que es su primera misión. Dentro de su entorno, alguien que puede ver la situación y dirigirla. Ayudarle y guiarle en un día a día a alcanzar su lugar fuera de su miedo. Ojalá tenga buena INTUICI“N y sepa localizar bien esa persona. Creo que es un chico inteligente que se conoce a sí mismo, interioriza y se analiza y busca ayuda. No sé qué edad tiene, pero no muchos chicos tienen esa capacidad. Por eso estoy segura que encontrará a la persona que le guíe y le ayude. Suerte!
20 agosto 2009 a las 11:52 am
Estimado Eduard,
Yo también viví situaciones parecidas en mi infancia. Por la razón que sea conseguí superarlas, pero dejaron huella.
Soy psicólogo y ni por asomo se me ocurriría asistir a ese joven via email, pero si crees que el contacto regular con alguien con vivencias parecidas le puede servir de apoyo mientras acude a un profesional que le pueda ayudar, por favor, no dudes en hacerle llegar mi dirección de mail.
Gracias por tu sensibilidad. Una sociedad es valorada por cómo se comporta con sus miembros menos favorecidos.
Un abrazo.
20 agosto 2009 a las 11:55 am
Detrás de estas palabras que escribo, existe también una nebulosa de miedos, sin embargo elijo seguir adelante y no quedarme paralizada. Ahora elijo seguir adelante, aún sintiendo miedo.
Amigo Portugües, aunque en forma diferente me siento identificada por una experiencia que he vivido hace poco. Por mi historia, por la historia de la humanidad…por lo que sea, en un momento de mi vida asumí el papel de víctima, y para que yo fuese víctima necesitaba un verdugo si no, yo no hubiese podido desempeñar ese rol. Fueron momentos muy duros y difíciles para mi, sin embargo tuve que tomar una decisión en firme cuando ya toque fondo del todo. Esa frase que dices, ¿por qué no te mueres? algo así tuve que hacer, evientemente una muerte simbólica de esa parte de mi que no me permitía ser feliz, que no me permitía sentirme aceptada, que no me permitía sentirme merecedora, que no me permitía ocupar mi lugar en el mundo, esa parte de mi que decía podeis hacerme daño (era yo quien lo permitía). Tuve que decir adiós a esa parte de mi que ya no me servía para poder sobrevivir, y menos para VIVIR. Mi verdugo se convirtió en mi maestro, ya que gracias a él tomé la decisión de CRECER, de tomar mi lugar… ¿por qué no te mueres? claro, muere una parte de mi que ya no me ayuda, que ya no me sirve, muere una parte para que otra pueda renacer. El proceso fue duro, sin embrago acepté el apoyo de muchas personas que estaban a mi lado, y junto a ellas pude reinventarme y pude mudar de piel, dejando de ser victima para SER; ser mi mejor amiga, ser mi protectora, mi defensora, y ponerme al nivel de los demás, ni más ni menos, de igual a igual. La vida es una escuela de aprendizaje, y creo que la mayoría tenemos las mismas asignaturas que aprender, aunque la forma sea diferente. Ten siempre presente que TU PUEDES aprobar esta asignatura.
Un saludo
20 agosto 2009 a las 11:57 am
Seguro que esta leyendo este blog y el facebook, y aparte de algún esmirriao que pueda haber entre los comentarios (pues no he leido todos), seguro que resto son de apoyo y consejos.
20 agosto 2009 a las 12:33 pm
Estoy con Robertod. Hay una edad entre la niñez y la adolescencia en la que todos sentimos ese tipo de emociones. Creo que todos nos hemos sentido alguna vez ridículos en público, y a todos nos han aplicado la violencia de algún tipo para dominarnos (hermanos, macarras del colegio, padres…). Yo al menos me siento muy identificado con este chico. Lo peor son las noches cuando piensas en tu enemigo y mientras imaginas que eres tú el que lo destruye a él, la taquicardia te impide pegar ojo.
La vida es eso, luego vienen otras cosas peores como la vejez y la ausencia de perspectivas.
Ánimo.
20 agosto 2009 a las 12:54 pm
En referencia al chico que le ha escrito esa carta pidiéndole auxilio me gustaría darle mi opinión, que no sé si será la más ortodoxa.
Si a mí me hubiera ocurrido lo mismo que a él, hubiera buscado un modelo al que imitar. Un modelo fuerte, y si digo fuerte me refiero a fuerte físicamente y a fuerte intelectual y psicológicamente.
A ese muchacho le han pisoteado la identidad, y él mismo, cree y va a entender ahora que cualquier cosa, que todo lo que le sucede va a ir en su contra.
Si yo fuera su padre, buscaría a una persona (fuerte físicamente y demás) que entrara en su vida sin que él lo notara (informalmente) y le fuera poco a poco trabajando en la recuperación de su fuerza, en la pérdida de su miedo: eso incluiría desde luego las enseñanzas de boxeo, artes marciales, e incluso la propuesta de que le rompiera (y esto no es un alegato de violencia sino de auto-defensa) la cara a alguno (mejor al más fuerte) de esos malandrines que le hacen la vida imposible.
Así se ganaría su propio respeto (lo más importante) y el respeto de los demás, porque aunque en esa pelea perdiera, los demás le respetarían por su valor.
Ese chico necesita un modelo, un modelo fuerte que le seduzca, y que consiga que su yo renazca, primero apoyándose en el modelo, como hacen los brotes verdes apoyándose en los más recios, y más adelante sosteniéndose por sí mismo.
Otra solución que veo a su situación es que conozca a una chica y se enamore. El amor nos hace fuertes y valerosos, como decía Lao-Tse. Sin duda el amor, sería más eficaz que el remedio anterior, ya que el amor es la puerta de nuestro crecimiento interior más importante en nuestras vidas a mi modo de ver. Las mujeres son nuestras mejores maestras, y nos enseñan muchas cosas importantísimas que no están en los libros. Si ese chico conociera a una mujer, si una mujer, una chica, entrara en su vida recuperaría la fuerza y el valor en un santiamén. Por supuesto, hablo como heterosexual que soy, ya que el amor no tiene sexo en mi opinión.
De todas formas, y siendo la llegada del amor más azarosa, como remedio urgente, si yo fuera el padre de ese chico, repito, pondría a su alcance algún modelo-entrenador de emociones y músculos para que saliera lo mejor parado posible de las situaciones injustas que vive.
20 agosto 2009 a las 12:57 pm
Sin duda eres una Persona Altamente Sensible. Primero, que sepas que no estás sólo. Una de cada cinco personas lo es. Segundo, que puedes aprender a manejar tu sensibilidad, no a eliminarla, pero sí a hacer de ella tu aliada. Tercero, que ciertos complementos como el magnesio y el omega3 te ayudarán a sentirte mejor. En fin, ánimos, estamos contigo y no dejes de leerte el libro ‘El don de la sensibilidad’ de Elaine Aron. Te resultará muy terapéutico. ¡Ya verás! Saludos a tod@s
20 agosto 2009 a las 1:09 pm
Sr. Eduardo:
Yo no puedo saber cuál de los hechos que yo conozco le podría serenar, porque no conozco sus puntos fuertes; dadme un punto de apoyo y moveré
el mundo dijo alguien una vez.
Me faltan datos; ahora bien:
Conozcamos ese “su punto de apoyo”, su referencia, la persona que tiene su credibilidad y esa persona le podrá ayudar, bien porque ella sepa cómo hacerlo, bien porque se le instruya para ello, bien porque captemos las cualidades que la hacen referente, las compartamos, las asumamos, y entonces desde uno mismo ya podremos ayudarle.
Lástima que no pueda hacer más por el.
Un saludo afectuoso.
Carlos
20 agosto 2009 a las 1:18 pm
Las palabras de este chaval dan a entender que lleva bastante tiempo viviendo de esa forma. Pero me ha alegrado mucho ver que es muy consciente de todo lo que le ocurre tanto a él como a su alrededor. Creo que está a un paso de superarlo. No debe pensar que la vida de los que no viven aislados como él, o con miedo de algún bípedo con encefalograma plano es el fin al que debe llegar. Ellos también tienen sus miedos y sus enemigos. Pero lo viven de otra forma.
Yo he vivido muchas situaciones como Roberto, y bueno, cuando entiendes lo que te ocurre y entiendes a la gente (lo que no significa que la justifique) llega un momento en el que eres más capaz de encontrar alguna solución o ir ligeramente evolucionando.
Claro que sería más fácil de tener a alguien al lado que entienda lo que sientes y que sea capaz de ponerse en tu lugar. Pero no siempre se encuentra a alguién así cerca, por lo que yo le aconsejo que siga razonando como hasta ahora, que no se rinda consigo mismo. Encontrará la manera de “gestionar ese miedo” .
Hasta hace un par de años yo era terriblemente tímida. Me criaron prácticamente en una burbuja. Aún no se si mis padres lo hicieron para protegerme debido a mi caracter reservado o por simple sobreprotección. Pero no me permitían jugar con los niños en la calle, no iba a excuriones, cumpleaños…., e infinidad de cosas que claramente impedían que sociabilizara con mis semejantes y superara mi timidez y mi consecuente miedo a hablar. En ese aspecto envidio a Roberto por ser capaz de expresar su rechazo a esa situación llorando frente a todos. Yo no era capaz ni de eso… Pero de alguna forma, recuerdo que me metía en situaciones que no era capaz de gestionar emocionalmente. Era consciente de mis barreras y quería romperlas.En la ESO me apunté a teatro , ¡cuando no era capaz ni de contar un chiste frente a mas de una persona!, para nada me convertí en una super oradora, la vida real no es como las películas americanas, jaja No duré mucho ahí… Después de eso, aprovechando que me gustaba mucho el deporte y además era la única actividad extarescolar que me permitían mis padres, me metí en los equipos femeninos del instituto.
Bueno, son pequeñas cosas, pero se quiera o no, ayudan un poco a desarrollarse como persona y a saber trabajar en equipo.
La verdad, no recuerdo haber sido terriblemente infeliz. No sé si mi caso a Roberto le parecerá de risa.Pero recuerdo que lloré muchíssimo, siempre a escondidas. Por lo que nadie nunca sabía lo que me hacía daño y lo que no. Y eso es una pega, pero bueno. Y no se, creo que iba estableciendo prioridades en mi vida, y sobre todo era algo consciente de las cosas que vivía, fueran justas o no. Siempre fui bastante racional, entendía porque lloraba y eso me hacía sentir mejor ,jajaja . Con unos padres tan estrictos, y unos hermanos mayores tan “petardos” como los tuve en su época, sumado a mi caracter superintrovertido ,la verdad, no se como salí así de medio normal ahora.
Sigo siendo una persona algo reservada y tímida, pero del montón.
Siempre habrán personas a las que no les caigas bien. ¡Nadie es perfecto!. Lo mejor es pasar de ellas, por dificil que sea. Y el mejor arma contra ellas es que tengas personas que te aprecien por lo que eres. Y nunca pases de los que alguna vez te mostraron afecto, al contrario, acude a ellos por consejo o simple compañía, por mucha verguenza que te de. Ellos lo apreciaran enormemente. Hay gente buena en todo el mundo. Si no sabes mostrar tu cariño con palaras, hazlo con acciones. Siempre existe una forma alternativa de hacer las cosas.
Se que no olvidarás todas esas situaciones que pasaste y en las que terminaste llorando. Cuando lo hagas piensa que harías en caso de que volvieran a ocurrir, pero no te lamentes de no haberlo hecho antes. Eso nunca. Si escibiste esa carta es que no estás de acuerdo, y quizás sientas algo de rabia por ello. La próxima vez que sientas ese miedo por algo que crees que estás seguro de no saber hacer bien, intenta transformarlo en esa rabia, la suficiente para luchar contra esa situación injusta en las que te has visto envuelto, o para que te de la fuerza para afrontarla de la forma que sea, aunque lo hagas mal, aunque titubees, pero lo habrás hecho y eso nadie podrá recriminártelo. Ni siquiera tu a ti mismo, que seguro que eres tu peor crítico y juez.
Lucha por lo que crees que te hará ser más feliz, por mucho que cueste o por mucho que tarde en llegar.
Si yo, aún bajo esa educación tan conservadora y estricta, logré tener amigos y hasta dibujaba princesitas en mis cuadernos xD. Creo que este chaval podrá perfectamente superarlo con éxito. No hay que culpar al entorno y a las personas que le rodean a uno de todo. Las personas que están tan locas como para creer que pueden cambiar el mundo, son las que verdaderamente luego lo consiguen.
Siento el tocho y espero que mis palabras le sirvan a Roberto. ¡Ánimo!
20 agosto 2009 a las 1:30 pm
Hola A todos,
Solo mostrar un apoyo más a la causa.
Eduardo, seguramente que mejor explicaciones que tu no le pueda dar nadie, sobre como vencer al miedo.
Sin embargo, si muchos de nosotros te apoyamos supongo que le servirá para vencer.
Yo le diría que solo dentro de él puede encontrar la fuerza para cambiar. pensar en el resto de cosas que hay en el mundo, mas allá del miedo.
Y que le mandamos desde madrid toda la fuerza necesaria para romper el muro tras el que está encerrado. Aunque solo sea quitar un ladrillo y mirar a través.
Saludos
dAbit
20 agosto 2009 a las 2:20 pm
Primero me situo en el tema emocional.
¿Por qué es vital usar la inteligencia emocional?, porque sin ella no hay disponibilidad completa en uno.
¿Por qué son tan importantes los sentimientos?, porque si no sentimos no reaccionamos.
¿Por qué asusta, a veces, tanto el tema afectivo?.
El sentimiento tiene una relación muy directa con el compromiso; así que cuando tenemos miedo a comprometernos, dejamos de permitirnos que nos atraiga, que nos cautive, que nos implique un momento, una persona, un tema, un hecho. Ponemos una atención superficial a lo que vemos, a lo que nos llega. Procuramos no estar emocionalmente presentes.
Con ello, nuestra acción estará doblemente al servicio de lo práctico, o pendiente de usar defensas contra todo lo que pida afecto.
Así se forman las barreras y el miedo a compartir.
Pensaré sobre el tema de este joven que nos habla de su miedo.
Pero en principio, para mi, lo contrario del amor es el miedo; suele aparecer ante la inseguridad y la separación que se vive en ciertos momentos. Hay muchas personas que nacen con una necesidad mayor de ser atendidos cariñosamente, con mucha armonía, porque la llevan ellos dentro, y se encuentran con casos en su vida, de desamor, donde deben integrar la fortaleza, el opuesto. Ello no dá carta libre a quien no trata bien a las personas, aunque habria que partir de que, quienes usan esas maneras produciendo dolor, son personas que manejan seguramente muy poco los sentimientos, los que ayudan a ser empáticos y ponen buena voluntad ante las diferencias de quien tenemos enfrente.
20 agosto 2009 a las 2:25 pm
Eduard, decias que sorpresa nos deparara el futuro…pues mira para empezar una noticia que a mi me ha dejado impactado y que me parece muy bestia.
Quieres, estan probando, y les falta poco para ponner energia nuclear en la Luna y en Marte, pero a corto plazo en la Luna para cuando se hagan viajes tripulados de largo tiempo, es energia nuclear de fision, la cual tendra un tamaño de un bote de basura!!
Ahi dejo la noticia, opinad lo que creeais conveniente, y a ti Eduard, que te parece??
20 agosto 2009 a las 4:10 pm
Quisiera ver el problema desde otro punto de vista, quizás un poco lejos de la cercania del problema, pero que creo que es la base de todos los problemas de comunicación y relación entre las personas.
Un poco también al hilo de cual sera la gran revolución venidera capaz de conmocionar a la humanidad.
Yo creo que esta va a ser cuando el hombre habra los ojos y se de cuenta de lo que es, y como funciona no solo como una maquina biologica sino como una maquina social interconectada con el resto de las demas personas, y como esas conexiones como si fueramos neuronas sociales son las que hacen sentirnos como somos y que queremos.
Si algún día se llega a diseccionar el entramado que nos conectan entre todos no solo individualmente sino con conexiones con entes sociales que nos hacen ser como somos: la educación del estado, los medios de comunicacion, nuestro entorno mas cercano, familia, amigos,etc, todo es un gran enjambre de conexiones que no vemos pero que actuan en nuestra mente y que hace de nosotrso ser lo que somos.
Si ademas de estudiarlo como puede hacerlo la psicología o la sociología y sus diferentes variantes, todos estos conocimientos que demuestran esta facil manipulación de las personas ya sea entre ellas o por entes que intentar igualmente esta manipulación, se dedicara todos estos conocimientos a intentar que las personas utilicen sus recursos para ser mas libres y menos manipulables.
Creo que esa sera la gran revolución, la que nos haga mas libre del sometimiento de las manipulaciones que estan en nuestro entorno desde que nacemos, que nos hacen pertenecer a un estado, a una religión, a un partido politico, o simplemente ver las cosas como quieren que pensemos que son las correctas.
El día que todos estos conocimientos se apliquen de una forma eficaz, para hacer al hombre mas libre, y nos dejemos de enseñanzas que no tiene utilidad practica en la vida real, el hombre sera más fuerte y habra menos agresiones emocionales.
Cuando las asignaturas en primaria o en secundaria sean como: Gestión emocional, El marketing de los medios de comunicación, El uso de la sugestión por parte del Estado, El desarrollo de la autoestima, Las leyendas de las Religiones, Las utopías politicas, etc.
Ese día la sociedad ira cambiando para que sus componentes realmente sean menos manipulables y pueda haber unas relaciones entre las personas de verdadera fraternidad.
20 agosto 2009 a las 5:07 pm
Os dejo una reseña sobre el libro “El don de la sensibilidad”
http://www.bottup.com/200901214234/ciudadania/las-personas-altamente-sensibles-salen-del-armario.html
Besos
20 agosto 2009 a las 5:25 pm
¿Podemos gestionar las emociones?…
Fue el descubrimiento más desconcertante hecho jamás; pieza clave de la llamada ‘revolución científica’ en pleno Renacimiento. El astrónomo prusiano Nicolás Copérnico acababa de demostrar en 1543 que, lejos de ser la Tierra “nuestro planeta“ el centro …
20 agosto 2009 a las 5:43 pm
Tus sentimientos los compartimos muchos.No te arrepientas de tus lagrimas ,solo son una respuesta a la agresion a veces imaginaria.Tenemos que pensar que no siempre se gana y que el tiempo nos traera vientos mas fertiles.
Tu eres un ser unico, maravilloso,te queremos tal como eres,con tus emociones exageradas y tu afan de superacion.
Eduardo tambien sintio angustia por su lechuza ,y eso lwe agrando el corazon…
agrimas,solo son una respuesta a la agresion que a veces es imaginaria.
20 agosto 2009 a las 6:03 pm
El día que dejemos de hablar tanto de libertad y pensemos más en una existencia con AMOR, “Que nos importe mucho lo que le ocurre al otro”, ese día ganaremos todos.
Es tan sencillo como imposible, porque el mal lo produce el MIEDO:
Miedo a perder poder.
Miedo a perder razón.
Miedo a perder adquisición material.
Miedo a perder apegos.
El miedo es nuestra carcel y la llevamos dentro, todos tenemos miedo a algo, así que la libertad no hay que buscarla en el espacio, la libertad nos la dá reconocer nuestras limitaciones como humanos y estar ahí, hoy por ti, mañana por mi. Compartir. Formar parte del TODO, buscando unidad, para que no tengamos que pasar por estos periodos de confusión, manipulación, excesos, carencias, pero sobre todo por indiferencia actual.
20 agosto 2009 a las 6:28 pm
Uf…, hasta ahora casi siempre habiamos hecho comentarios sobre teorias y descubrimientos, que yo recuerde nunca sobre un caso real. Pero leyendo los comentarios observo que casi todos tenemos ese elemento comun, casi todos hemos pasado por esas crisis, por esos miedos y por esas sensaciones atenazantes de nuestros animos e ilusiones. No se…, que decir en concreto, todos los comentarios tratan de ayudar…, yo diria a este chico que mirara a las gacelas africanas…, ellas son fragiles, sus patas parecen alambre y sus mandibulas carecen de caninos con los que defenderse, sus cuernos son pequeños y son las presas favoritas de leones, de guepardos, de las hienas…, sin embargo, viven felices, pastan con calma, sabedoras de que alguna vigila o simplemente confiando en sus olfatos. Viven en un mundo de amenazas sin embargo no estan estresadas…, cuando presienten el peligro corren y saltan…, siguen corriendo y saltando hasta que escapan y realmente escapan muchisimas. Los felinos son “fallones”, pasan hambre…, y las gacelas siguen pastando.
Desearia trasmitirle algo de calma en medio de sus propios miedos, le diria que aprenda a vivir con ellos pero sin sobresaltos, en breve le serán tan familiares que lentamente irá respirando, viendo la realidad con mas detalle, apreciando la belleza y lo hermoso que nos puede rodear. Pero paso a paso, no podemos enfrentarnos en campo abierto a unas emociones que jámas nos han enseñado a encauzar, lentamente, con paciencia, con tesón…, con el tiempo, este chaval portugues se convertirá en un ñu, despues en un bufalo de la sabana, en ese momento, los leones le miraran de lejos…, alguna vez le atacarán, pero desde luego ya estará preparado…, quizás haya divagado demasiado, pero a veces creo que debemos buscar respuestas allí, en las sabanas africanas, allí donde nos alzamos y vimos por encima de las matas, donde vimos los horizontes que terminariamos alcanzado y sobrepasando con una piedra tallada asida por nuestra mano derecha.
Un saludo…, y chaval, corre cuando tengas que correr y embiste cuando creas que debas hacerlo.
20 agosto 2009 a las 6:38 pm
La diferencia entre una persona valiente y una persona cobarde no está en que el primero no tiene miedo y el segundo sí. Tanto los valientes como los cobardes tienen miedo, la diferencia está en que los valientes actúan, incluso con miedo, mientras que los cobardes se bloquean, por culpa del miedo.
El miedo está en nuestra mente y nuestra mente no es más que todos los condicionamientos que otros nos han ido imponiendo a lo largo de nuestra vida.
El miedo más grande del hombre está en conocerse a asi mismo.
El cúmulo de condenaciones que a lo largo de la vida se reciben de los padres, de la escuela, de las relaciones pasadas, de la sociedad, de la religión, hace que desees esconderte de ti mismo, por tanta basura acumulada en tu interior.
Coraje no es la ausencia de miedo. Por el contrario, es la total presencia del miedo y el valor para encararlo.
Ser uno mismo, encontrarse de veras, sin mascaras, sin preocuparse por lo que piensen los demas, sin condicionamientos.
Sin “deberia ser”, no deberias ser nada, uno no debe ser otra cosa que uno mismo.
Cuando uno se encuentra a si mismo entonces se puede enfrentar a todos los miedos.
20 agosto 2009 a las 6:50 pm
PARTE 1 DE 2.
Hola chico portugués:
He indagado en varias fuentes de informaciones, entre ellas he encontrado una titulada “Lo que los jóvenes preguntan, respuestas prácticas”, que en varias páginas aborda situaciones parecidas a las tuyas que, a propósito, muchos de nosotros a mayor o menor grado también nos ha ocurrido; comprenderás que podemos encontrar las armas que necesitamos para enfrentar tales problemas con buenas perspectivas de éxito. Será gratificante animarte y decirte que no estás solo, que tienes un gran potencial propio, y recursos que puedes aprender a usar para reforzar en buena medida tu autoestima y capacidad de gestionar debidamente tus emociones de forma constructiva. Aquí se ha dado mucho consejo y apoyo útil, ahora basándome en esa información que transcribo para ti, espero que te resulte de ayuda. Me referiré a porciones de dos de sus capítulos; ¿Me debo enfrentar a los abusones de la escuela?; (y la otra, en una futura intervención: ¿Por qué soy tan tímido?).
“¿Me debo enfrentar a los abusones de la escuela?
Según cierto estudio, las principales preocupaciones del 25% de los estudiantes estadounidenses de primeros años de enseñanza secundaria eran los “abusones y el mal comportamiento”. En Gran Bretaña y la República Federal de Alemania, los educadores también han expresado su preocupación por el hecho de que ha aumentado la incidencia y gravedad de este problema.
RYAN asistía a una pequeña escuela rural donde no se conocía la violencia. Pero entonces le trasladaron a un centro escolar más grande y con un ambiente más peligroso, y pronto se convirtió en el blanco de los abusones de la escuela. Él explica: “Los quince minutos de recorrido en autobús se convirtieron en una tortura que parecía durar horas, pues mis atormentadores pasaron del maltrato verbal al físico. Doblaron un clip hasta darle la forma de una esvástica, la calentaron al rojo con un encendedor y entonces se acercaron con disimulo y me marcaron con ella la mano. Me derrumbé y lloré”.
Elizabeth acabó sus estudios hace varios años, pero todavía se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda su época escolar. “Como mi madre es de otra raza ”explica”, yo tenía un aspecto diferente al de los demás niños, así que desde que empecé en primaria hasta los últimos años de secundaria, constantemente se burlaban de mí y me rechazaban. Parecía como si hubiese un club con el lema ‘Yo odio a Elizabeth’, y hasta durante los últimos años de estudios evitaba ir a los servicios de la escuela para no ser objeto de las amenazas de algunas chicas que decían que meterían la cabeza de sus enemigas en el retrete. Pensaba que era una de las primeras candidatas.”
El temor a ir a clase es la experiencia cotidiana de un porcentaje alarmantemente elevado de jóvenes en edad escolar a los que los abusones de la escuela amenazan con frecuencia de palabra o por escrito, acosan en los vestuarios, intimidan para que les entreguen con regularidad el dinero que llevan para la comida y hasta presionan para que participen en relaciones sexuales. Si eres una de las víctimas, tal vez esta sea una dificultad tan grande en tu vida que no seas capaz de concentrarte en nada más. Felizmente se puede hacer algo al respecto. Pero primero tienes que entender el problema.
¿Por qué se vuelven abusones?
Por lo general, los investigadores concuerdan en que nadie nace abusón. El psicólogo Nathaniel Floyd afirma que “el que en la escuela es un abusón, en casa es una víctima”. De modo que es posible que este muchacho esté dando a otros el mismo maltrato que recibe en casa. (Compárese con Eclesiastés 7:7.)
Otros expertos afirman que “ver demasiada violencia en la televisión” y no haber recibido “en la infancia mucho cariño y cuidados y sí demasiada libertad” también contribuyen al problema. Hasta jóvenes que no suelen ser agresivos participan en abusar de otros a fin de que se les acepte o de que se desvíe la atención de sí mismos.
Cómo es la víctima
Cualquier cosa que se considere diferente ”un rasgo físico singular o un defecto, o el simplemente ser nuevo en la escuela” puede incitar el ataque de un abusón. No obstante, en muchas de las víctimas se encuentra una misma tendencia. Elizabeth, a quien citamos antes, indica cuál es: “Siempre lloraba a la más mínima, así que otros se daban cuenta en seguida de que estaba dolida o tenía miedo”.
La revista Parents enumeró las siguientes características comunes entre las
víctimas de los abusones: “ansiedad, timidez, cautela, sensibilidad, poco amor propio” y una “tendencia a llorar o salir huyendo cuando se les ataca”. No, las víctimas no tienen la culpa de su sufrimiento. No obstante, el saber que a los abusones les atraen los indefensos te ayudará a manejar la situación. (Continúa ….)
20 agosto 2009 a las 6:51 pm
(CONTINUACI“N, PARTE 2 DE 2 -FINAL-)
Firme, pero no agresivo
En primer lugar, no te veas tentado a atacar a un abusón, pues ‘devolver mal por mal’ no solo es incorrecto, sino que podría meterte en dificultades que no esperas y quizás hasta agravar el problema. (Romanos 12:17.) Pero aunque no es sensato ser agresivo, ser firme puede resultar útil. “Con solo decir al abusón que pare ”recomendó la revista Parents”, explicándole que no le gusta lo que está haciendo, y entonces dar la vuelta y marcharse, la víctima reduce bastante las posibilidades de ser objeto de otro ataque en el futuro.” O como dijo cierto psicólogo, “ponte firme y márchate con dignidad”.
Otra forma de abordar el problema (en un momento y lugar apropiados) es tratar de razonar calmadamente con el abusón. “¿Razonar con él?”, quizás preguntes. Sí, es posible que haya habido algún malentendido por su parte o que tú, sin darte cuenta, hayas hecho algo que haya provocado su resentimiento contra ti. Si le abordas con calma y valor, por lo menos verá que rehúsas ser una víctima indefensa. El doctor Kenneth Dodge explica: “Los abusones esperan una aceptación pasiva, esperan lágrimas. No es probable que vuelvan a escoger como víctima al niño que no responde como desean”. Ya lo dice el proverbio: “El temblar ante los hombres es lo que tiende un lazo”. (Proverbios 29:25.)
Díselo a tus padres
¿Y si no dejan de molestarte? Casi todos los educadores e investigadores concuerdan en que tienes que contar el problema a tus padres. Cierto, quizás pienses que no lo comprenderán, y puede que te hayan amenazado con darte un peor trato si los delatas. Pero tus padres tienen el derecho a saber lo que te pasa en la escuela, ¿verdad?
Eso no significa necesariamente que ellos deban hablar con el abusón, pero pueden animarte y así ayudarte a fortalecer tu amor propio y tu convicción de vivir de acuerdo con los principios [bien establecidos] y también pueden darte consejo práctico. Por ejemplo: tal vez te sugieran que hables del asunto con algún miembro del personal de la escuela. Gerald Hoff, maestro de escuela, sugiere: “Primero intenta hablar con el tutor, en especial cuando tienes el respaldo de tus padres, pero, si es posible, sin que otros estudiantes lo sepan. El tutor está entrenado para hablar de buena manera al abusón, aunque si la situación empeora, su deber es notificarlo al director”.
A veces los padres deciden hablar con las autoridades escolares en tu nombre. Es comprensible que te sientas reacio a que intervengan de esta manera. Ryan, mencionado al principio, recuerda: “Rogué a mamá y papá que no se mezclasen porque temía que me atacaran en grupo, y además esperaba que poco a poco las cosas mejorarían”. Pero después de que le marcaron la mano, su padre insistió en ponerse en contacto con las autoridades escolares. ¿Cuál fue el resultado? Se dieron pasos discretos a favor suyo. “Sin implicarme más de lo necesario ”recuerda Ryan”, se asignaron los asientos de manera estricta y a los abusones se les vigilaba de cerca.”
Si de todas formas no obtienes alivio, tus padres pueden decidir si deberían tomarse medidas más severas contra el ofensor.
Medidas preventivas
Pero lo mejor es evitar que empiecen a molestarte. ¿Cómo? Por un lado, el sencillamente conversar con otros al entrar y salir de clase puede ayudar a disipar la imagen de persona solitaria por la que parece que se sienten atraídos los abusones. Si eres amigable con los profesores y los conductores de autobús, hasta sonriéndoles y diciéndoles un afable “hola”, es probable que te miren con más favor, lo que te proporcionará cierta medida de protección. También puedes tratar de evitar momentos o lugares en los que exista el peligro de que surjan dificultades. (Proverbios 22:3.)
Esfuérzate por mostrar un porte más relajado y sereno. Esto también hará que no seas un blanco tan fácil para los abusones. Para los que aceptan a Dios como creador, y la Biblia, como su palabra, estos hallan consuelo cuando dice: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder y de amor y de buen juicio”. (2 Timoteo 1:7.) Les fortalece ese espíritu de confianza al meditar en este hecho: “Si alguien ama a Dios, este es conocido por él”. (1 Corintios 8:3.) Desde este punto de vista, el saber que Dios conoce tu problema y de verdad se interesa en ti, te ayudará mucho a sobrellevarlo. […].
Conclusión, chico portugués, la información está dirigida a personas que han forjado su propia certeza respecto a la existencia de Dios, pero aún a los que no lo entienden así, lo cual es parte del ejercicio de su libertad de elección, pueden sacar puntos provechosos y sencillos para enfrentar un problema extendido que suele limitar nuestro nivel de satisfacción. Ánimo, no conocemos muchos detalles de tu caso específico pero seguramente encontrarás sugerencias útiles en lo que se te ha comentado en el blog.
Después, si me lo permites, añadiré unos comentarios basados en la misma información, específicamente sobre la timidez, que seguramente te podrán ayudar.
Un cordial saludo, El otro Carlos.
20 agosto 2009 a las 7:05 pm
Mi experiencia es que hay personas a las que les cuesta mucho sacar su verdadero yo. Ya sea por complejo, miedo, inseguridad o porque todavía no lo tienen formado. Hay gente que es incapaz de abrirse y expresar sus pensamientos y emociones de forma sincera. Gente a la que le cuesta mucho llegar a conocerse a ella misma. Esto les impide relacionarse con los demás de forma honesta. Muchas veces no solo les cuesta relacionarse sinceramente con gente más o menos conocida, sino incluso con la pareja o con los propios hijos.
Esta represión del yo la exteriorizan actuando de forma violenta, hipócrita o cínica contra otras personas. Esta vez le ha tocado a nuestro amigo.
En ciertas edades este tipo de comportamiento puede estar más extendido y es comprensible, aunque no justificable. Por desgracia también se da en edades adultas, en su gran mayoría en forma de hipocresía o/y cinismo, que en mi opinión es mucho más dañino y generalizado que la exteriorización violenta.
Los seres humanos somos seres sociales, y por tanto inevitablemente vamos a relacionarnos. Como dice el Sr. Punset, cuanto antes nos demos cuenta de ello y aprendamos a gestionarlo mucho mejor. Mientras tanto, a unos cuantos nos tocará aguantar los desahogos de otros.
Con este tipo de gente es muy difícil mantener una relación de igual a igual. La honestidad, la sinceridad, a veces implica reconocer ciertas “debilidades”, “errores”, “incapacidades”, que por lo visto en nuestra sociedad no pueden reconocerse, si quieres mantener una posición de “superiodidad o dominio” hacia otros.
A lo largo de la historia este tipo de actuaciones han servido para “someter” a civilizaciones enteras. De forma que la injusticia se ha impuesto repetidamente.
No soy psicólogo, ni nada parecido. No sé si hay personas que carecen de todo tipo de empatía, si realmente sufren más ellos que sus víctimas, aunque no creo, si es cuestión del entorno social o de la base genética. Tampoco creo que nos podamos dividir en víctimas o verdugos, creo que todos podemos ser duales en diferentes proporciones. Aunque no estoy dispuesto a creer que siempre nos toque pagar el café a los mismos.
Ánimo a nuestro amigo. Esto se supera y tu serás de esas personas de las que valen mucho la pena.
Saludos a todos!
Y Gràcies Eduard!!!
20 agosto 2009 a las 9:33 pm
Si algunas de las revoluciones son complejas, otras, en cambio, son simples. Basta invertir la mirada para entenderlas. Copérnico no hizo sino desmontar la teoría egocéntrica que nos colocaba en el centro del universo. En general estaba bien, pero no parece haber conseguido tampoco, a día de hoy, que el hombre se ponga en el sitio que le corresponde; seguimos creyendo que la consciencia nos pertenece en exclusiva o, cuanto menos, que somos la frontera en la que aparece y que habitamos el único universo posible, el nuestro. O que estamos a punto de llegar al origen de la materia, del tiempo, del espacio y del universo universal. Nosotros solos. Por tamaña pretensión creo que nos esperan en el futuro inmediato una cascada de desilusiones. Lo que, lejos de ser negativo, será bastante bueno si nos lleva a mirar las cosas con ojos nuevos, sin prejuicios.
Uno de ellos atañe al entrañable muchacho portugués, merecedor de tanto afecto. Se queja del maltrato que recibe y hay quien le ofrece consejos para sobrellevarlo o acallarlo. ¡magnifico!.
Por esa regla de tres, si se incrementaran las estafas, habría que dar idénticos consejos a las ansiosas ancianitas que se presentasen ante los organismos públicos para que sobrellevaran su ruina, bajo un adecuado tratamiento psicológico, previo pago. Así, además de robadas, se considerarían bobas.
Miremos las cosas a la inversa, por favor, pues tal vez no sobre una nueva y mas modesta revolución copernicana.
Si alguien obliga a otro, se mofa de él, le exige una demanda inatendible, le sitúa en una posición de stress y sufrimiento, le humilla o le manifiesta que desea su muerte; el problema no es del que oye o sufre tales sandeces, sino de quienes las cometen o expresan.
De modo, muchacho, que, tranquilo. Puedes estar seguro que eres el único sano del entorno que describes. Prepara las maletas y sal de ahí. No esperes enmienda. Y no olvides que, si puedes percibir la baja altura moral del entorno es porque le estas viendo desde arriba. Y que, de esa clase de personas, no debes temer los ataques, que intentan minar tus fuerzas, sino las alabanzas que intentan adocenar tus acciones. Esas personas que te agreden necesitarían asistencia psiquiátrica, pero, lamentablemente, la sociedad no se la va a dar.
“El asesino no suele ser el que cuelga de la horca, sino quien tira de la cuerda”, reza un proverbio
Creo recordar que Pessoa decía: “Si quieres ser tu, se entero/Nada tuyo/menosprecia u olvida/pon todo tu en cada cosa que hagas/Así brilla entera la luna/en cada lago/porque alta vive. ”
No hay rana que no salte sobre su imagen. Si sabemos diferenciarnos de nuestra imagen, saltan al vacío.
Parece que somos seres biológicos químicamente atrasados frente a la sociedad que hemos constituido. Las moléculas químicas con las que disponemos para enfrentarnos a situaciones vitales cotidianas se han hecho inservibles o incluso contraproducentes. Nos son mas útiles para enfrentarnos a las junglas de Disneyland o a los videojuegos, que a los sofisticados movimientos de la vida actual. Quizá, por eso, merezca la pena sugerir metáforas.
Admitamos, por simplificación, que la relación entre un individuo y su entorno, se refleja en la relación entre el trabajo que realiza el individuo para él y la gratificación que recibe. Podríamos representarlo en un eje de abscisas y otro de ordenadas. En el de abscisas colocaremos el esfuerzo, que si es negativo, lo consideraremos “obligado” y si positivo “voluntario”. En el de ordenadas, la remuneración, que si es positiva es premio y si es negativa es multa. Bajo este esquema de representación resulta fácil identificar los problemas y permite extender su uso, también, a otros análisis.
Si alguien se encuentra en el cuadrante inferior izquierdo, estaría siendo obligado a realizar una acción, contra su criterio y además sería multado por ello. Es una forma de tortura, ya sea física o psicológica. No tiene nada de particular que, quien se encuentre en esa situación, se queje. Lo incomprensible sería lo contrario. Si se sitúa en el cuadrante inferior derecho, se vería haciendo un trabajo voluntario, aunque sea a costa de poner dinero de su propio bolsillo. Es el caso de la abnegación en cualquiera de sus formas. Algo valorado por las religiones, si, pero también el lugar común donde confluyen los hombres libres. En el cuadrante superior derecho, se hace lo que se quiere y se cobra por ello. Si se hace muy poco y se cobra mucho. . . bueno, es lo que parecen pretender todos. Pero produce una atadura muy sutil, la ambición, digna quizá de otro comentario, en otra ocasión. En el cuadrante superior izquierdo encontraríamos a quienes están realizando una labor forzada, a cambio de ser empleados, vendiendo servidumbre. El territorio de la mayoría, aunque prefieran ignorarlo. Por cierto, que casi siempre suelen defender lo contrario, incluso con extrema vehemencia. Pura vocación. En fin, allá ellos.
Podemos igualmente crear una imagen mas sencilla para representar los opuestos. Basta una simple línea para colocar en sus extremos el amor y el odio y admitir que en el centro se produce la mas extrema indiferencia. El Sr Punset en su comentario presente aboga por considerarla la opuesta al amor, y lo entiendo. Pues el hombre percibe, sobretodo, los contrastes y en ese punto es donde se nota la falta de amor y la carencia es un vacío, a menudo mas doloroso que el dolor intencional provocado por el odio. Que, de alguna forma, ya esperamos.
En ese punto de vacio donde no existe amor ni odio, no existe nada. Es el territorio del ninguneo, donde nadie te ve y no existes para los demás. A veces causa sufrimiento, pero, otras, , resulta gratificante. Pues, en ese lugar, uno se encuentra, tan solo, con uno mismo. Y, claro, no estamos acostumbrados a ser nosotros. Por eso podríamos representar también en extremos opuestos la depresión y la angustia, que se corresponderían paralelamente con el vacio y el estrés. O con la apatía y el miedo.
En una Ontonomía que llamamos soledad, tan solo porque no sabemos usarla, no sabemos quienes somos. Y, sin embargo, en el presente, nos va bastante en ello.
PD. Gracias, Julian, por su lúcido comentario.
21 agosto 2009 a las 12:11 am
Creo que tú mismo te has contestado : “No sé si debo intentar vivir libremente mi vida, ir tranquilamente por la calle despreocupado, porque sé que ese individuo me odia.” Si ese individuo es tan peligroso hay que evitarlo, y no creo que tenga problemas sólo contigo.
Por lo demás, miedo tenemos todos, lo que ocurre es que el perro apaleado o se vuelve agresivo y loco o se vuelve miedoso. Pero tú no eres un perro, aunque nos parecemos bastante, somos mucho más inteligentes. Al revés de lo que se cuenta aquí, yo te diría que estás sólo, y que debes salir tú solo, ¿cómo?, busca en tu interior, eres inteligente, se ve, tú mismo te has contestado, y recuerda que no tienes por qué ser como todo el mundo, habla cuando te apetezca y dí lo que tengas que decir, no pasa nada si no lo haces, ¡nada!, el mundo es muy grande y te encontrarás con personas curiosas, diferentes, que te harán sonreir y ver la vida de otra manera.
“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda la paz que puede haber en el silencio. Siempre que sea posible, sin rendirte, llévate bien con todas las personas. Di tu verdad claramente y con serenidad, y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante; tambíén tienen una historia que contar. Evita a las personas ruidosas y agresivas; son vejaciones para el espíritu. (…) Nutre la fortaleza de tu espíritu para que sea tu escudo ante la desgracia inesperada. Pero no te turbes con negras fantasías. Muchos miedos nacen del cansancio y la soledad. Más alla de una sana disciplina, sé suave contigo mismo. Eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas; tienes derecho a existir. Y tanto si lo ves claramente como si no, el universo evoluciona tal como debe. Por lo tanto vive en paz con Dios, no importa cómo Lo concibas.” (Anónimo o Desiderata de Max Ehrmann)
Ah!, y cuando estés en una mala situación, de riesgo, miedo o nervioso, primero respira hondo, todo lo hondo que puedas, eso ayuda al organismo a equilibrarse y te ayuda a pensar con tranquilidad. Pruébalo, está comprobado, es pura fisiología.
21 agosto 2009 a las 12:59 am
¿Podemos gestionar las emociones? ¡Por supuesto! Qué sería de nosotros si no fuese así?
Al muchacho portugués sólo se me ocurre decirle una cosa: pide ayuda profesional, estás viendo el mundo a través de unas gafas muy mal graduadas y necesitas que te ayuden a corregir esa mirada. Sufres un secuestro emocional crónico que no te permite vivir en libertad, pero además rozas la paranoia si no estás pringado de ella hasta el cuello ya “Estoy convencido de que alguien del pasado me querrá matar si me ve feliz.” …
Tal y como narras tu miedo veo claramente que el que puedas gestionarlo requiere de un entrenamiento profesional. No sigas combatiendo al monstruo tú sólo,( no sabes hacerlo) ni buscando ayuda en quien no te la puede dar.
De cualquier modo esta entrada suya Sr Punset, me ha dejado perpleja, eso de “tengo desde hace meses esta carta sin contestar” me chirría, aunque no sabría explicarle por qué…
21 agosto 2009 a las 7:40 am
Ante los peligros, el miedo nos pone alerta y nos ayuda a reaccionar con mayor rapidez, haciendo que todos nuestros recursos se centren en salir de ese peligro.
El problema está en una mala gestión de este miedo, cuando nos paraliza o está presente continuamente y nos hace vivir en contínuo estado de alerta. Creo que en mayor o menor medida muchos vivimos así.
¿Es un mal apaño del cerebro?
Quizá el próximo giro copernicano consista en darnos cuenta de esto, tomar el impulso de la razón por encima de las emociones y conseguir vivir tranquilos, no en un estado de ansiedad permanente.
21 agosto 2009 a las 8:32 am
Si puede hacer deporte, lo mejor es entrenase y consiguir un poco más cada día, realizando esfuerzos cada vez más grandes o distancias más largas. Eso te dará superioridad sobre los demás.
21 agosto 2009 a las 9:23 am
buen artículo, por supuesto que se pueden gestionar las emociones, llevan intentándolo muchas corrientes psicológicas desde hace mucho tiempo, desde jung y freud hasta la gestalt y la psicosíntesis. el problema viene de disociar mente y cuerpo, a mi modo de entender indisolubles y y reciprocamente retroalimentadas,así lo entiende tambien el Dr. jonh upledger, quien desde 1985 ha estado investigando sobre la capacidad de memoria tisular de las fascias, una reflexión si podemos grabar una sinfonía en un troza de plástico estructuralmente sencillo, qué no podemos conseguir almacenar en nuestros tejidos, mucho más complejos, les recomiendo le página web del instituto upledger http://www.upledgerinstitute.es
21 agosto 2009 a las 11:58 am
La convivencia y el fluir con los otros hoy ha perdido mucha calidad.
Se está creando mucho individualismo; ¿por qué?… por la forma de PENSAR de hoy.
Cuando uno es su propio OBJETIVO preferente, dificilmente puede responder o aportar, porque todo se queda en él.
El intercambio, el ir hacia el otro le es imposible, siempre está delante de él su espejo. Y el problema es que no crece porque no se puede fundir dando y recibiendo HACIENDO. Su yo sigue siendo primario. Evita todo acercamiento y pierde mucha energía en protección personal.
Tenemos que conocernos y saber que nos mueve.
Una persona muy tímida termina poniendo un YO exagerado que le aleja del tu.
Una persona muy agresiva, hace lo mismo, su YO intimida al tu.
Siempre que nos revestimos de una marcada manera de ser, donde la identidad es exigente, alejamos al otro.
Creo que esas teorias nuevas, o modernas, que llevan insistentes notas de no dejes que te quiten identidad, son un error, la identidad es el sello que ponemos en el uso sacándo lo que llevamos en potencia, variable y en crecimiento si deseamos. Uno puede SER y hacer muchas cosas que jamás pensó, por ello creerse uno que tiene ya lo mejor y no le sobra nada, es limitarse porque le dan miedo los cambios que la vida exige. Comete la equivocación de creerse dueño para parar la evolución.
Y del momento PRESENTE nunca debemos echar la culpa a nadie, somos dueños del ahora para pensar, sentir o actuar. Lo que ocurre es que ser dueños nos pide saber el efecto de nuestra intención, poner conciencia y hacernos tan responsables como libres.
Ese punto nos va a pedir utilizar la MEDIDA MEDIA.
Yo estoy convencida que el Universo, los Sistemas, la Tierra y el Hombre se sustentan de ahí, un punto central MEDIO, de origen básico para mantenerse, pero sometido a los vaivenes que damos no respetando la medida, produciendo todas las alteraciones. Pero al que terminamos volviendo para sanar y mejorar las condiciones de vida, y para descubrir lo que falta por develar cientificamente.
21 agosto 2009 a las 12:11 pm
La realidad que experientamos a través de los sentidos es lo único que tenemos. Esta realidad no se puede cambiar esencialmente, aunque si aparentemente. Todo es apariencia. Por ejemplo, si hablamos de fascismo nos viene la imagen de un hombre vestido de militar, con bigote recortado y hablando a las masas en alemán. Sin embargo, podemos comprobar comoel fascismoestá presente en nuestros compañeros de colegio,trabajo, en nuestro matrimonio, etc.
Esta es una realidad de lucha, de comparación, donde todos tenemos carencias. Los compañeros que te acosan son pobres estúpidos que les falta inteligencia; son débiles y necesitan apoyarse en otros para ser algo. No hay cosa más patética y fea que un joven cruel que disfruta haciendo daño a personas y demás seres sensibles.
¿qué se puede hacer? Mientras no comprendes qué es esta realidad mi consejo es que evites el contacto con los necios y busques el contacto con las buenas personas. No podrás cambiar a los necios; aléjate de ellos, cambia de ciudad si es necesario. No tiene sentido que vivas sufriendo ¿acaso es una casualidad que el mundo sea espacioso?. Saludos
21 agosto 2009 a las 12:41 pm
Hola chico portugués, aquí te dejo el resto de la información, que espero pueda ayudarte:
En qué consiste la timidez
La timidez es un sentirse incómodo entre la gente… desconocidos, personas de autoridad o del sexo opuesto, o hasta los propios compañeros o amigos de uno. Es un cohibirse que afecta a sus víctimas de diversas maneras. Algunos se avergüenzan, bajan la cabeza mientras el corazón les late violentamente, y no pueden hablar. Otros pierden la compostura y empiezan un parloteo imparable. A otros se les hace difícil hablar con franqueza y dar a conocer sus opiniones y preferencias.
Con todo, una medida de timidez tiene sus aspectos favorables. Se parece a la modestia y a la humildad. El ser discreto y no ser pretensioso ni autoritario ni muy agresivo trae otros beneficios. A menudo se aprecia a la persona tímida como buen oyente. Pero cuando la timidez nos limita tanto que impide que nos desenvolvamos a plenitud, y perjudica nuestra relación con otros y nuestro trabajo y nuestros sentimientos, ¡es tiempo de hacer algo al respecto!
Un buen comienzo es entender el problema. (Proverbios 1:5.) La timidez no describe lo que eres; describe tu comportamiento, tu reacción a ciertas situaciones, el modo de responder que has seguido y alimentado mediante experiencias con otros. Tú crees que otros te juzgan mal, que no les caes bien. Crees que los demás son mejores o más normales que tú. Crees que no tendrás éxito si tratas de relacionarte con otras personas. Esperas malos resultados, y a menudo ocurre así… porque estás tenso y actúas según lo que crees.
Cómo afecta tu vida la timidez
El retraerte y no hablar francamente, o estar tan preocupado contigo mismo que no prestes atención a los demás, pudiera dar la impresión de que eres orgulloso, poco amigable, aburrido o hasta indiferente o ignorante. Por estar pensando en ti mismo, se te hace difícil concentrarte en lo que se esté considerando. Por eso prestas menos atención a la información que recibes. Entonces, ocurre lo que más temes… das la impresión de ser un tonto.
En esencia, te has encerrado tras los muros de la timidez y no hallas escape de esa situación. No aprovechas las oportunidades que se te presentan. Aceptas artículos o situaciones que realmente no deseas… todo porque tienes miedo de hablar con franqueza y expresar tu opinión. No llegas a tener el gozo de conocer a otras personas ni hacer nuevos amigos ni participar en actividades que enriquecerían tu vida. Pero los demás también salen perdiendo. Nunca llegan a conocerte como verdaderamente eres.
Cómo vencer la timidez
Con tiempo y esfuerzo, puedes cambiar de manera de ser. En primer lugar, no te preocupes de si la otra persona te está evaluando o no. Puede que esté demasiado ocupada pensando en sí misma y en lo que ella va a decir y hacer. Y si esa persona se ríe de ti, comprende que es ella quien tiene un problema. “El que menosprecia a su prójimo carece de entendimiento.” (Proverbios 11:12, Reina-Valera, 1977.) Si alguien merece ser tu amigo, será la persona que no te juzgue por lo externo, sino por la clase de persona que eres.
Además, trata de pensar de modo edificante. Nadie es perfecto; todos tenemos nuestras virtudes y nuestras debilidades. Ten presente que hay diversas maneras de ver las cosas, diferentes gustos y aversiones. El que alguien no opine como tú en ciertos asuntos no significa que no le caigas bien.
Aprende también a juzgar imparcialmente a los demás. Un joven que era tímido dice: “Descubrí dos cosas sobre mí mismo [...] En primer lugar, era demasiado egocéntrico. Pensaba demasiado en mí mismo y me preocupaba por lo que la gente pudiera pensar de lo que dijera. En segundo lugar, imputaba malos motivos a los demás; porque desconfiaba de ellos, creía que me menospreciarían”.
Este joven asistió a cierta reunión y opinó: “Allí escuché un discurso que realmente me ayudó”, recuerda. ‘El orador señaló que el amor se vuelve hacia otros; que si uno tiene amor, piensa lo mejor de los demás, no lo peor. Así que aprendí a no imputar malos motivos a la gente. Me decía a mí mismo: “Van a ser comprensivos, van a ser bondadosos, van a ser considerados”. Empecé a confiar en la gente. Me di cuenta de que algunos quizás me juzgarían equivocadamente, pero ahora me parecía que eso sería el problema de ellos.’
“También pude ver que tenía que mostrar el amor por acciones… dar más de mí a los demás ”explicó”. Traté primero con los más jóvenes. Después empecé a visitar a otras personas en sus hogares. Aprendí a notar lo que necesitaban, a pensar en términos de qué ayuda podría darles.” Así, este joven experimentó lo verídico del consejo de Jesús en Lucas 6:37, 38: “Dejen de juzgar, y de ninguna manera serán juzgados; y dejen de condenar, y de ninguna manera serán condenados. [...] Practiquen el dar, y se les dará. [...] Porque con la medida con que ustedes miden, se les medirá en cambio”.
Cómo empezar
Por eso, aprende a ser sociable… a saludar a la gente y a entablar conversaciones. Puede ser tan sencillo como el hacer un comentario sobre las condiciones del tiempo. Recuerda: tú solo tienes el 50% de la responsabilidad. La otra mitad recae sobre la otra persona. Si cometes algún error al hablar, no te sientas mal. Si los demás se ríen, aprende a reírte junto con ellos. El decir: “Parece que eso que dije no me salió bien”, te ayudará a relajarte y a seguir con la conversación.
Viste cómodamente, pero asegúrate de que tengas la ropa limpia y planchada. El saber que luces bien minimiza tus temores a este respecto, y te ayuda a concentrarte en la conversación. Párate derecho… pero con naturalidad. Sé simpático y sonríe. Mira amigablemente a la otra persona y asiente con la cabeza o verbalmente cuando ella hable.
Al enfrentarte a una situación difícil, como al pronunciar un discurso ante otros o al presentarte para una entrevista con relación a un empleo, prepárate lo mejor que puedas. Practica de antemano lo que vayas a decir. Con la práctica, los problemas del habla también pueden superarse o hacerse menos obvios. Esto toma tiempo, tal como toma tiempo adquirir cualquier otro conjunto de aptitudes. Pero a medida que veas los buenos resultados te sentirás más animado a adelantar.
Espero que en estas ideas encuentres recursos para enfrentar tus dificultades; si con todo, notas que realmente te cuesta lograr aplicarlo, puedes evaluar la opción de asesorarte con la debida ayuda profesional, que sin dudas conoce mecanismos más precisos a tu situación junto a una asistencia más personalizada. Seguro de que lograrás activar tu potencial de gestionar adecuadamente tus emociones, adelante muchacho!!
atentamente, el otro Carlos.
21 agosto 2009 a las 2:54 pm
Sacúdeles.
21 agosto 2009 a las 4:07 pm
Estimado Eduard puedo decir que yo tuve un casi parecido en la escuela (amenazas de muerte, arrodillarme ante él todos los días, me pegaba…)Tampoco lo tuve fácil durante mi infancia y familia (mucho que contar…)
Hoy sin embargo estoy feliz y me dedico al coaching y formación desde hace 15 años para personas que quieren el “ser tú mismo”. Me encuentro cientos y miles de personas con la misma problematica ¿Cómo gestionar el miedo?.
Le aseguro que todos son creencias y prejuicios que algún momento dimos como verdades absolutas. Todo se puede cambiar y mejorar.
Le recomiendo mi blog por si decide visitarle http://diegomartosemprendedor.blogspot.com/
21 agosto 2009 a las 5:06 pm
Carlos, eso que dices de cambiar la forma de ser es una falso de toda falsedad. Sólo se cambia dos veces en la vida: 1. cuando eres bebe y creces, 2. Cuando te afecta un acontecimiento muy grave o muy significativo para tu vida. No hay más.
21 agosto 2009 a las 9:34 pm
Estimado Bender,
aprecio tus comentarios y puntos de vista. Incluso comparto tu opinión hasta cierto límite. No cabe dudas que hacer cambios en la vida de la envergadura que se menciona, son realmente difíciles, pero no imposibles. Específicamente al referirte al punto 2, (cito): “Cuando te afecta un acontecimiento muy grave o muy significativo para tu vida.” Debemos recordar desde el punto de vista del afectado, que para él precisamente, estes es el caso; resulta UN ACONTECIMIENTO MUY GRAVE Y MUY SIGNIFICATIVO PARA SU VIDA , tomar conciencia, como él lo ha hecho, de las limitaciones que le impone el resultar víctima, como se ha explicado, de un grado de “timidez que nos limita tanto que impide que nos desenvolvamos a plenitud, y perjudica nuestra relación con otros y nuestro trabajo y nuestros sentimientos”, -y lo sabemos porque el chico nos ha expresado sinceramente su grado de frustración consigo mismo, y es consciente, como usted sugiere, que su preocupación es significativa, trascendente, incluso grave si persiste y no logra gestionar adecuadamente estas emociones-.
Existiendo así esa condición que Ud. mismo muy bien sugiere, será lógico entonces que esa situación de suma trascendencia desde el punto de vista del joven afectado, contenga el suficiente potencial como móvil, – o motivación-, para esforzarse y paulatinamente ir realizando cambios necesarios para superarlo. La situación le resulta más fácil si le indicamos acertadamente sugerencias y herramientas practicas que ha ayudado a muchos otros que, como bien puede ser el caso de él, han logrado gestionar con éxito limitaciones francamente graves y significativas de alguno(s) aspecto(s) de la personalidad, como los que él nos refiere. Seguramente entonces estará de acuerdo conmigo que estimularlo como lo hemos hecho con la frase:” ¡es tiempo de hacer algo al respecto!”, no tendrá de ninguna manera que resultarle una utopía inalcanzable.
Un cordial saludo; el otro Carlos.
21 agosto 2009 a las 11:06 pm
Gracias Eduard Punset por esta nueva entrega que como siempre integra temas complejos, interesantes y removedores, pero que agrega en esta circunstancia un “caso de la vida real” de un joven que está convencido de que alguien del pasado lo quiere si lo viera feliz. y que vive infeliz, con miedo, avergonzado y recuído.
Comencemos por el recuerdo a Nicolás Copérnico quién para no sufrir las persecuciones de los tribunales de la Santa Inquisición se “abstuvo” de publicar sus descubrimientos de veinticinco años de observaciones y estudios, que recién vieron la luz después de su muerte en “De Revolutionibus Orbium Coelestium”.
Así como Copérnico se abstuvo, Galileo Galilei el otro gran revolucionario del Renacimiento tuvo que “abjurar”, para no terminar de la misma forma que Giordano Bruno quemado el Campo dei Fiori de Roma por “hereje impenitente, obstinado y pertinaz”. Consiguió Galileo al retractarse que “solamente” lo condenaran a vivir en prisión perpetua en su domicilio.
Después Punset, Ud. nos ha colocado en las nuevas concepciones de los universos paralelos, tama que nos puede llevar al igual que a Copérnico o Galileo a la pérdida de la reputación y del concepto Cuando miré el documental (¿Y tú que sabes dentro de la madriguera? o WHAT THE BLEEP DO WE KNOW!? DOWN THE RABBIT HOLE, se nos plantea este tema de los universos paralelos, con el cuál por lo menos aún (serán los recuerdos de lo sucedido a Copérnico), me cuesta aceptar, porque si bien sabemos que a nivel subatómico somos cuánticos, esta teoría asume que somos cuánticos también a nivel general, lo cual me plantea aún serias dudas e importantes cuestionamientos a esa extensión de la teoría cuántica a todas nuestras percepciones.
Pienso Punset que parafraseando a algunas de sus respuestas en alguna entrevista televisiva, quizá sea esta cuestión otra “pequeña malignidad” que nos pretende hacer nuestro cerebro.
Podemos llegar a comprender o a intuir que la conciencia tiene algo de cuántico, y si bien aún no lo podemos comprobar, podrá llegar un momento en que comprenderemos que tanto el sistema inmunológico como el sistema nervioso también se manejan como sistemas “sin localidad” pero aceptarlo ahora, sería una forma de “creencia” con la cual no comulgo.
Con referencia al “desdén” por las emociones como Ud. Ha planteado, es un problema que se está generalizando, que ya afecta al presente y afectará al futuro. Kenneth Gergen da una interesante interpretación de este fenómeno que se está universalizando con el desarrollo sociotecnológico actual y con la poca atención que se le está prestando a la educación emocional y al estímulo que se realiza a través de las ideologías del odio y de las corrientes “hedonistas” a todas las manifestaciones de nuestro cerebro reptiliano.
Ver las 3 etapas de desarrollo de nuestro cerebro reptiliano:
http://drgeorgeyr.blogspot.com
Ver multifrenia: proceso de saturación del ser:
http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/02/multifrenia-proceso-de-saturacion-del.html
Por último viene el análisis del “caso clínico en sí” y de la encrucijada de vida del joven de Portugal que Ud ha referido…. Solo decirle de que cuando se han gestado en nuestra psiquis esas imágenes, esas percepciones, esos sentimientos que transforman el diario vivir en algo tormentoso, no será de un día para otro que se puedan corregir. Son años de trauma y sufrimiento, a veces real, otras veces potenciado por nuestros temores o inseguridades, y nuestra imaginación. Son años viviendo en atmósferas tóxicas, que han hiperactivado circuitos de estrés, distorsiones cognitivas, situaciones de temores, malestares inducidos, etc, etc, que han desarrollado ya estados de ánimo crónicos. Es necesario el abordaje profesional con un enfoque integrativo, que incluirá los factores psíquicos, los somáticos, los familiares, los sociales, los culturales y los ambientales para poder lograr cambios importantes a través de un tratamiento psicoterapéutico que llevará su tiempo.
Hay circunstancias también del carácter de cada persona, de su forma de ser, de su forma de ver la vida que hacen interpretar de forma diferente las mismas cosas.
Por último como médicos, como científicos y como testigos de nuestra historia reciente, nos debemos de preguntar cuánto quedará siempre que nuestro arte y nuestra ciencia (más aún con esa trágica disociación entre ciencia, neurociencia, medicina y distintas corrientes psicológicas) no pueda analizar y no pueda recomponer, esos son los límites donde comienza la oscuridad como ha afirmado el poeta José Donoso, y quienes abrazamos la profesión médica como una forma de complementarnos en los demás, sabemos que un ser humano es mucho más que una enfermedad o que un órgano enfermo y que para acercarse al conocimiento lo debemos hacer con humildad, y sabiendo que el principal actor es el paciente mismo.
El Ing. Carlos Slim Helú ha publicado ha publicado una carta con consejos que le servirán de mucho a este joven, que dice entre otras tantas reflexiones que EL DA¿O EMOCIONAL HABITUALMENTE NO VIENE DESDE AFUERA, SINO QUE SE GESTA Y DESARROLLA DENTRO DE NOSOTROS MISMOS.
La fortaleza y el equilibrio emocional están en la vida interior y en evitar aquellos sentimientos que corroen el alma, tales como la envidia, los celos, la soberbia, la lujuria, el egoísmo, la venganza, la avaricia, la pereza… todos estos son venenos que se ingieren poco a poco, sin que muchas veces nos demos cuenta de ello.
Cuando den, no esperen recibir. “Queda aroma en la mano del que da rosas”, dice un proverbio chino.
No permitan que sentimientos y emociones negativas dominen vuestro ánimo. No confundan los valores ni menosprecien vuestros principios.
El camino de la vida es muy largo, pero se transita muy rapidamente.
Vivan el presente intensa y plenamente, que el pasado no sea un lastre, y que el futuro sea un estímulo.
Cada quien forja su destino y puede influir sobre la realidad. Vivan con sentimientos y emociones positivas como el amor, la amistad, la lealtad, el valor, la alegría, el buen humor, el entusiasmo, la paz, la serenidad, la paciencia, la confianza, la tolerancia, la prudencia y la responsabilidad.
Los opuestos que no invadan vuestra alma,y que si lo hacen que duren lo menos posible en vuestro ánimo, no los dejen alojarse, aléjenlos.
Muchas veces cometerán errores, es usual y es humano, traten siempre que sean menores, acéptenlos, corríjanlos y olvídenlos. No se obsesionen por ellos, el cielo y el infierno están en nosotros.
Lo que más vale en la vida no cuesta y cuesta mucho: el amor, la amistad, la naturaleza y lo que sobre ella ha logrado el hombre de formas, colores, sonidos, olores que percibimos con nuestros sentidos, que solo pueden ser apreciados cuando estamos anímicamente despiertos.
Vivan sin miedos y sin culpas; los miedos son los peores sentimientos del hombre, lo debilitan, lo inhiben a la acción y lo deprimen, y las culpas son un lastre enorme en nuestro pensar, al actuar y en la vida. Hacen difícil el presente y obstruyen el futuro.
Para combatirlos, seamos sensatos y aceptémonos como somos, con nuestras realidades, nuestros méritos y nuestras penas.
La ocupación desplaza a la preocupación y los problemas, al enfrentarlos, desaparecen. Así, los problemas deben hacernos cada vez más fuertes.
De los fracasos, aprender y los éxitos deben ser estímulos callados. Actúen siempre conforme les dicte su conciencia, pues a ésta nunca se le engaña.
Los miedos y las culpas, entonces serán mínimos.
No se encierren, ni arruinen su vida, vívanla con la inteligencia, el alma y los sentidos despiertos y alertas; conozcan sus manifestaciones y edúquense para apreciarla y disfrutarla.
El trabajo bien hecho no es sólo una responsabilidad consigo mismos y con la sociedad, es también una necesidad emocional.
Al final nos vamos sin nada, sólo dejamos nuestras obras, familia, amigos y, quizá, una positiva influencia, por lo que en ellos hayamos sembrado.
22 agosto 2009 a las 2:11 am
Recomendación: el estupendo Libro de José Antonio Marina “Anatomía del miedo. Un tratado sobre la valetía” ahí está todo lo que este chico necesita saber sobre el miendo.. y en concreto cual es su antídoto: La esperanza.
22 agosto 2009 a las 10:48 am
Sobre este tema hay un buen o mal libro según de que lado se mire, un escalón superior al que recomienda jose_carmona por ser hechos reales vividos en primera pesona, del que el autor y protagonista estrajo los principios de la logoterapia. Un libro muy conocido y gratis.
El hombre en busca del sentido
http://download160.mediafire.com/y4dgbe3y9yhg/bhei4ft5gnm/viktor+frank.rar
jose carmona tiene una web que se llama http://www.universidaddepadres.com
22 agosto 2009 a las 10:49 am
Jose Antonio Marina quería decir: http://www.universidaddepadres.com
22 agosto 2009 a las 1:01 pm
Ayer mi hijo de veinticinco años, después de pasar un mal trago con el coche y una grúa, me dijo entre irritado y enfadado… -he perdido seis horas de mi vida-
Lo primero que me vino a la cabeza es que era un estúpido, lo segundo es que la prisa por vivir lo hacía estúpido y lo tercero es que su falta de experiencia lo convertía en estúpido. En suma, que por muchas vueltas que le diera, todo incidía en lo mismo.
Copérnico murió con setenta años, todo indica que a los cincuenta ya tenía preparada su teoría, pero por miedo a lo que dijera el mundo científico de la época, se abstuvo de publicarla. Debemos reconocer que casi todos los científicos eran clérigos y que esos, ante el descalabro de sus tesis basadas aún en la “poesía” aristotélica, serían capaces de cortarle el cuello con la ayuda de la Santa Inquisición (curioso lo de santa).
Dejando de lado, ahora, las consideraciones sobre cual fue el primer hombre que demostró la teoría heliocéntrica, nos admiramos al conocer la vida de Copérnico, lo que puede llegar a vivir un hombre, la cantidad de cosas que se pueden hacer en caso de no rendirse, de ser luchador.
En el siglo XVI viajar era una aventura, cambiar de trabajo, de vida y costumbres agotaban al más pintado. Copérnico lo hizo y mientras tanto estudió de todo…
¿Qué puedes decirle a este chaval?
Tenemos varias opciones, la más lógica sería visitar a un terapeuta; pues está claro que sufre fuertes ataques de depresión en los momentos decisivos, ya que los recuerda como tales.
Otra opción sería coger una mochila, llenarla con lo imprescindible y desaparecer, cambiar radicalmente de ambiente. Y en soledad. Andar, buscar el alimento sin miedo, pedirlo a cambio de un trabajo y seguir andando sin cesar. Conocer gente nueva, renovarse, vivir cada segundo aunque sea mirando un bello paisaje, escribiendo, dibujando, hablando con desconocidos, consigo mismo… El Camino de Santiago es una buena terapia.
Y ahora, recuperando aquellas consideraciones dejadas atrás, ¿es que nadie recuerda a Aristarco de Samos?
Pobre hombre… olvidado porque el gran Aristóteles nació un poco antes y la gente, por entonces, prefería una explicación más esotérica.
¿Qué hubiese sucedido si Aristarco hubiera nacido cincuenta años antes y Aristóteles cincuenta después?
Para ellos era una barbaridad, para nosotros, a dos mil trescientos años, es una bagatela, son contemporáneos.
El mérito de plantear la teoría heliocéntrica, sin catalejos ni nada que se le pareciera, sí que es un mérito.
Un saludo.
22 agosto 2009 a las 5:47 pm
No entendí el sentido del post.
22 agosto 2009 a las 9:30 pm
Querido Sr. Punset : No entiendo que se de importancia al descubrimiento de Copernico cuando desde aquella fecha aún están pendientes de contestar muchas preguntas importantes. Descubrir el movimiento de una forma de materia sin saber qué es la materia no aporta demasiado. La equis a despejar es ¿ que significado tiene la materia con sus formas y funciones? Mientras no se conteste a esa pregunta todos los descubrimientos no se pueden interpretar realmente sino aparentemente. Por ejemplo, que la tierra gire alrededor del sol o que el sol gire alrededor de la tierra no aporta contenido de importancia para comprender qué es el universo de materia. Este hecho puede dar claves al investigador de cómo funciona la lógica universo, pero nada más. Saludos cordiales
23 agosto 2009 a las 1:50 am
Hola:
Yo no soy nadie para dar consejos contra la fobia social porque yo la sufro de temporada en temporada, pero he vivido una experiencia que podría ayudar al amigo portugues. Y la digo por ser una experiencia propia. Hasta hace poco yo no podia ver la tele, porque me dolia lo que le pasaba a los demas, a mi no me hace gracia que alguien se caiga, sino que me duele, bueno me dolia, ¡ahora ya no!. Al ver la tele iba de susto en susto y pegaba botes en el sofa, hasta me asfixiaba y todo eso, hasta que me di cuenta que el televisor era un aparato y por tanto inherte sin vida muerto – (como los compañeros de clase y la profesora de flauta mas o menos) – un aparato muerto y por tanto incapaz de hacerme daño, no hay nadie en la sala, estoy yo solo, ¿como va a hacerme daño un televisor, si ni siquiera esta a mucho volumen? ¿Como no me habia dado cuenta de esto antes? Deduje que el daño lo estaba produciendo algo desde mis adentros, en alguna parte, posiblemente en el cerebro. Al darme cuenta de esto aparentemente tan sencillo, empece a mejorar.
Ahora, ya no me molesta la tele, aunque acaben todos degollados, ya no me asusto ni me asfixio pase lo que pase y la veo bastante relajado, y me da igual lo que diga la gente y los politicos, ya no me afecta.
Me lo tome en serio y me repeti a mi mismo millones de veces que la tele no podia hacerme daño. Decidi aprender a respirar, por mi cuenta, sin profesor ni nada. Confie en la inteligencia que traje de nacimiento, antes de que me desorientasen en el cole, y aprendi a Sentir tensiones por el cuello y el cerebro asoociandolas con lo que estaba pasando en ese momento y poco despues las iba reconociendo y segun se iba produciendo todo este proceso veia como se eliminaban solas disminuyendo su frecuencia tal y como habia escuchado decir a gente mas sabia y esos pensamientos dolorosos se desvanecian cada vez con mayor eficacia y aunque todavia me queda mucho que practicar ahora estoy mas contento que nunca y me salen mucho mejor las cosas.
Ultimamente y como anecdota y efecto colateral despues de estar esta ultima temporada practicando ver la tele concentrado en sentir el movimiento interno de mi cerebro, he descubierto que la risa es una posicion cerebral, que se puede imitar como los imitadores imitan una voz. Controlarse a uno mismo es como programar un ordenador pero mucho mas satisfactorio y fratificante. La paciencia, es la cualidad de los musicos buenos y no el comportamiento inadmisible de ciert@s profesor@s aburguesados…
Salud!
23 agosto 2009 a las 9:08 am
Hola,
Mi historia con el miedo es real. El miedo al ridiculo, el miedo a que te digan no, el miedo a que te dejen, el miedo a defrauda, el miedo a no ser la mejor….
Me ha costado mucho tiempo darme cuenta que el miedo lo puedes vencer, que tan solo tienes que dejar fluir tus sentimientos y tus ganas de vivir. Tal vez ha ayudado que he vivido dos situaciones muy dificilis en mi vida y que he tenido la muerte muy cerca. Quizá ha sido lo que me ha impulsado a vivir plenamente.
Ya os continuare explicando cosas, creo que es importante hablar.
Un saludo y a vivir que son dos dias.
Joana
23 agosto 2009 a las 10:50 am
Cada vez gestionamos peor las emociones e impulsos innatos. Creemos que todo debe ser justo y deseable; en caso contrario, reaccionamos como niños, como sociedad pueril que somos, con una rabieta, con mal genio, con violencia…
Me vienen a la cabeza aquellas palabras de Rudyard Kipling que tan certeramente hablan de la gestión de las emociones:
Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
si confias en ti mismo aún cuando todos de ti dudan
pero aún así tomas encuenta sus dudas,
si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía,
si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta,
si triunfo y derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores.
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias,
si puedes arrojarlas al capricho del azár, y perder
y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja,
si logras que tus nervios y el corazon sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la unica ayuda de la voluntad que dice:”¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
si todos te reclaman y ninguno te precisa,
si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío
tuya es la tierra y sus codiciados frutos,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.
23 agosto 2009 a las 11:53 am
Minosabe:
El original varía un poco.
POEMA DEL HOMBRE de (Rudyard Kipling)
———————————————–
Si guardas en tu sitio la cabeza tranquila
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu sitio, sin fatiga en la espera;
si engañado no engañas; si no buscas más odio
que el odio que te tengan…
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;
si al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas el triunfo, si llega tu derrota
si a los dos impostores los tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado
a pesar del sofista del orbe encallado.
Si vuelves al comienzo de tu obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
tus gananancias de siempre y la suerte de un día,
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y tu corazón te asistan
aun después de la fuga de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no queda nada
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud;
si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera llega a hacerte la herida.
Si todos te reclaman y ninguno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto
de sesenta segundos de amor y de celo…
Todo lo de esta tierra será de tu dominio
y mucho más aún: serás HOMBRE, hijo mio.
—–
23 agosto 2009 a las 12:18 pm
Sr, elotroCarlos
Me parece que el hecho en cuestión esta en el punto 1,y no en el punto 2.
Yo no soy quien para indicar forma, modo o consejo, pero quizás para dejar algo hay que coger otra cosa, en vez de rumiar lo que se tiene. Los siguientes párrafos son del libro de la Logoterapia. En el primero el Dr. Frankl habla con sus compañeros de barracón. En el segundo expone sus teorías.
“Para evitar que mis palabras sonaran como las de un predicador, cité de nuevo al poeta que había escrito: “Was du erlebt, kann keine Macht der Welt dir rauben, ningún poder de la tierra podrá arrancarte lo que has vivido.” No ya sólo nuestras experiencias, sino cualquier cosa que hubiéramos hecho, cualesquiera pensamientos que hubiéramos tenido, así como todo lo que habíamos sufrido, nada de ello se había perdido, aun cuando hubiera pasado; lo habíamos hecho ser, y haber sido es también una forma de ser y quizá la más segura.”
“Nunca me cansaré de decir que el único aspecto verdaderamente transitorio de la vida es lo que en ella hay de potencial y que en el momento en que se realiza, se hace realidad, se guarda y se entrega al pasado, de donde se rescata y se preserva de la transitoriedad. Porque nada del pasado está irrecuperablemente perdido, sino que todo se conserva irrevocablemente. De suerte que la transitoriedad de nuestra existencia en modo alguno hace a ésta carente de significado, pero sí configura nuestra responsabilidad, ya que todo depende de que nosotros comprendamos que las posibilidades son esencialmente transitorias. El hombre elige constantemente de entre la gran masa de las posibilidades presentes, ¿a cuál de condenar a no ser y cuál de ellas debe realizarse? ¿Qué elección será una realización imperecedera, una “huella inmortal en la arena del tiempo”? En todo momento el hombre debe decidir, para bien o para mal, cuál será el monumento de su existencia.”
23 agosto 2009 a las 6:05 pm
DESPÉGATE DEL MIEDO
Cuando los mediocres dejen de oler tu miedo, ya no te pisarán para sentirse mejor. Aunque ni se den cuenta de que lo hacen a causa de su mediocridad.
Sientete bien contigo mismo, y silencia tu miedo.
Sal seguro de tí mismo, y los demás recibiran esa señal positiva, verás ocmo empiezas a atraer otro tipo de gente.
ANIMO!
23 agosto 2009 a las 6:30 pm
Estimado amigo portugués y D. Eduard Punset,
mucho ánimo porque sólo el hecho de haberte comunicado con una persona como D. Eduardo Punset ya quiere decir algo muy positivo de tí; quizás nadie te lo haya dicho pero seguro que eres una persona de una sensibilidad muy especial y de una gran valía; Tan sólo necesitas reorientar tu vida hacia la libertad, aprovecha esta oportunidad no la desperdicies… líbrate de todas las ataduras… despega… no pienses más en aquello que pasó, más bien piensa que todo lo que sucedió fue una aprendizaje…. toma la vida que es toda tuya… nadie ni nada te lo va a arrebatar…. Hay muchas personas que necesitamos de personas como tú.. claro que sí… Muchos hemos padecido y padecemos continuamente situaciones de esas… pero nuestro valor reside en la resistencia y en nunca bajar los brazos… por experiencia lo que te puedo aconsejar es que abandones ese círculo de personas y desaparezcas una temporada… y cuanto mas larga mejor… ahhh¡¡¡ aprovecha el tiempo y estudia…. estudia mucho… con el estudio vas a restaurar tu estado anímico y todo vuelve a su ser en nuestro cerebro…es el mejor bálsamo la mejor medicina te lo puedo asegurar… Y si eres creyente ofréceselo a Dios… te aseguro que él está contigo… y te lo va a recompesar de alguna manera…. sólo espera… Digo lo mismo que se ha dicho allí arriba, autorizo a D. Eduardo a dar mi Email a este chico para cualquier cosa, aquí tiene a un amigo, además conozco a gente que le podrían ayudar. Gracias Eduardo y gracias a todos los que habeis aportado vuestro granito de arena para apoyar a nuestro amigo, fuerte saludo.
23 agosto 2009 a las 9:42 pm
Amigo Roberto; esa es tu batalla y es tu deber pelear por tu libertad, defiendete de ti mismo rodeate de amigos siempre hay personas con quien congeniar se libre y pon murallas atus miedos acorralalos y no te dejes vencer por que tú eresa capaz , estoy segura, no es facil , pero tampoco imposible.
Yo estoy en ello y te aseguro que he pasado por situaciones terribles.
Animo y escribenos y si nos necesitas a qui estaremos ….
Saludos .
Vuelve pronto Señor Punsset
24 agosto 2009 a las 2:00 pm
En mi opinión, el fenómeno de nuestras emociones sólo puede ser contestado a través de la inteligencia, razón y reflexión propias.
No creo que nadie pase por su vida sin momentos puntuales de dolor y/o tormento. Esperar lo contrario, es decir, felicidad constantemente ininterrumpida entre el nacer y el morir, es síntoma de una bondad tan limpia como extrema.
Rodeados de virus mutantes que pueden ser de acción catastrófica. De armas tan sofisticadas que aciertan a enormes distancias. De colosales bólidos espaciales que no avisan dónde impactarán, liberando terribles megatones. A merced de impredecibles explosiones solares. De meteoros traicioneros. Paseando sobre calles que en cualquier momento un terremoto o tsunami borra. Acompañados de miles de millones de cerebros que también quieren sobrevivir, y piensan cómo. Sometidos a la evolución y a la genética, y a algunas otras cosas más; ¿A qué habría que tenerle miedo?
La única cosa que se me ocurre que nunca falla y nos mata es nuestro nacimiento. Razón suficiente para vivir a tope y hasta el final sin temor ni miedo.
Saludos muchos.
24 agosto 2009 a las 4:23 pm
Al doliente amigo Portugués, ya le han dado consejos suficientes. Don Eduard ¿de qué va este experimento?
Saludos.
25 agosto 2009 a las 1:28 pm
No hay nada más importante para evitar que te afecten los comentarios de los demás que aprender a reirse de uno mismo… que estopa la ha recibido todo el múndo en mayor o menor medida, la diferencia está en la forma en saber encajarla y que no te afecte …
Para ello no hay nada mejor que apuntarse a hacer “teatro”, “clown”, “club de debates”, o sucedáneo, va muy bien para dejarse de las pamplinas de miedo al ridículo…
O en su defecto trabajar una temporada en un “call-center”, “telemarketing” u “oficina de atención al público” también te obliga a forjarte una coraza y te endurece -y además te pagan por ello.
25 agosto 2009 a las 5:44 pm
Hola Sr, Bender;
Nuevamente quiero expresarle agradecimiento por darme a conocer su opinión.
En la opción 1, Ud. mencionó: “Sólo se cambia dos veces en la vida: 1. cuando eres bebe y creces,…” Enfaticé su punto 2, (cito): “Cuando te afecta un acontecimiento muy grave o muy significativo para tu vida.”; porque precisamente resultan muy obvias las circunstancias serias y significativas que se describen por el joven portugués.
Respecto al primer punto, al ser más obvio aún -como bien Ud. ahora sugiere-, le propuse una información que si se vuelve a leer, se notará que está especialmente dirigida a jóvenes que, como en el caso de él, aplica, especialmente, a quienes están creciendo, dejando recientemente, a poco más de una década, de ser incluso psíquica y físicamente un bebé, (-presumimos según el dibujo de este blog, que hablamos de un adolescente. -)
Ud. nos dice que “…quizás para dejar algo hay que coger otra cosa, en vez de rumiar lo que se tiene.” Y para esto, se refiere acertadamente citando del Dr. Frankl, que en el primer párrafo enfatiza como hemos “hecho ser” nuestro pasado, y en el segundo, nos habla “que el único aspecto verdaderamente transitorio de la vida es lo que en ella hay de potencial” pero aclara que la transitoriedad de tal aspecto POTENCIAL no lo hace menos importante, pues concluye, precisamente, en qué puede derivar nuestro uso responsable del libre albedrio -ya comentado por ambos con anterioridad-: “…la transitoriedad de nuestra existencia en modo alguno hace a ésta carente de significado, pero sí configura nuestra responsabilidad, ya que todo depende de que nosotros comprendamos que las posibilidades son esencialmente transitorias. El hombre elige constantemente de entre la gran masa de las posibilidades presentes, ¿a cuál de condenar a no ser y cuál de ellas debe realizarse? ¿Qué elección será una realización imperecedera, una “huella inmortal en la arena del tiempo”? En todo momento el hombre debe decidir, para bien o para mal, cuál será el monumento de su existencia.”
Seguramente cuando Ud. nos menciona “…quizás para dejar algo hay que coger otra cosa, en vez de rumiar lo que se tiene.”, atenido a lo que hemos mencionado, eso pudiera significar: NO a que no introduzcamos su situación partiendo de aclararle conceptos básicos y necesarios como los de la propia timidez, sino que: si el chico quiere “dejar [ese] algo”, ya sea el temor, la timidez…, que ha sido necesario iniciarle conceptualizándoselo, tendrá que “coger otra cosa”: -las sugerencias (potenciales) que hemos dado, previo análisis y adecuación a los detalles que no se nos han revelado, y que seguramente solo él conoce, “en vez de rumiar lo que se tiene”, (es decir, a mi entender, digerir una y otra vez, su arraigada idea “y cito literalmente-, de “verme infeliz, con miedo, avergonzado, sin hablar con nadie.”) Esperamos que llegue a ser esa la idea que el chico en un futuro cercano “condene a no ser”; y que “decida”, no para mal sino “para bien”, “cuál será el monumento de su existencia”, en este caso, esculpir una personalidad moldeada precisamente desde el potencial que a modo de sugerencia se le ha dado que, aunque de modo general será una transitoriedad, de ser seleccionadas, ahora de modo específico, le ayudarán a formar una “huella inmortal en la arena del tiempo” resultado de haber logrado añadir con los debidos mecanismos que esto presupone: valentía, seguridad, dosis adecuadas de autoestima y por qué no extrovertividad, en fin, componentes de la felicidad. Con el ánimo de haber llegado a un mutuo consenso,
Un saludo cordial, elotroCarlos.
26 agosto 2009 a las 12:12 am
Gracias Elotrocarlos.
Parece que más o menos estamos de acuerdo. Cuando me refiero rumiar es al hecho de sobre-analizar lo que se vive de continuo, las reacciones involuntarias que sucenden a consecuencia de nuestras acciones o como consecuencia ajena a nosotros. Estas ya se viven y pienso que analizarlas es, eso, darle vueltas a lo mismo. En este libro de Frankl hay una idea que bien vale la pena mencionar y, si la lee el paisano portugués que se la aplique, que dice algo así: “Sí después de todo lo que se ha pasado, y de todas las visicitudes, pensamos que no son motivo para continuar; lo que se ha vivido no ha servido para nada” Es la misma idea de que el haber vivido un pasado mejor o peor, aunque no nos guste, es la mejor manera haber sido, y tambien de reconocer nuestro ser en el presente. Como decía en los párrafos anteriores es imposible deshacernos de nuestro pasado, pero todavia se puede construir un presente, al menos.
Este libro difiere de psicoanálisis en que no contempla el análisis del pasado, sino que mira al presente con la idea de que siempre hay algo por lo que merece la pena seguir; una afición, un viaje o el gusto por montar en bicicleta, y esto es más importante que las dificultades que se hayan podido vivir.
Saludos
26 agosto 2009 a las 9:32 am
Yo estoy de acuerdo en que las emociones se pueden controlar a través del aprendizaje y yo a eso lo llamo “hacer los deberes”. Creo que tenemos el deber de ir haciéndonos mientras vivimos, debemos ir analizando todo aquello importante que nos ocurre analizando nuestro papel en ello, intentando ver en lo que hemos fallado o lo que podíamos haber hecho mejor, aunque a menudo preferimos tener razón ante todo o llorar echando la culpa a los demás, fruto de esto es esa inmadurez que desgraciadamente vamos encontrando más frecuente de lo que uno quisiera.
Este chico es joven puede hacer correctamente sus deberes y tiene una obligación de hacerlos, desde aquí le digo que será largo y duro, no se termina nunca pero irá siendo placentero.
Yo personalmente huyo de las personas que siempre que las encuentro tienen el mismo problema emocional y solo se limitan a quejarse, suele coincidir, dicho sea de paso, con el mismo tipo de personas que en convivencia te necesitan para cualquier emoción de sus vidas y que irremediablemente si te dejas te dejan sin energía.
No a lo de “pobrecito”…. ¡A trabajar!
26 agosto 2009 a las 10:04 am
Gracias Bender,
Estoy muy de acuerdo con Ud., en resumen, que nuestro paisano portugués “mir[e] al presente con la idea de que siempre hay algo por lo que merece la pena seguir…”
Un cordial saludo…
27 agosto 2009 a las 2:56 am
“La vida puede ser como un túnel oscuro, no siempre puedes ver la luz al final del camino, pero si sigues adelante, puedes llegar a un lugar mejor”
28 agosto 2009 a las 1:11 am
Lo felicito Don Eduard por su labor y todo lo que nos da siempre.
Lo único que le pido es que no se olvide de Aristarco, Hiparco, Ertóstenes, Posidonio, etc, etc…sinlos cuales SEGURO el amigo Copérnico no se hubiera enetrado de nada él solito.
Un abrazo
Ahul
28 agosto 2009 a las 7:19 pm
Es lamentable lo que te sucede, no porque tú tengas el fallo, sino porque dentro de tu familia no han sabido reforzar tus sensaciones de autodeterminación a lo que sabes y sientes. La culpa tampoco es de tu familia, falla la herencia educacional, falla la base y por lo tanto, las propiedades sociales que deben emerger de tus sistemas metabolicos cerebrales no lo hacen. Básicamente no son capaces de administrar los datos que recibe tu consciente de todo tu entramado inteligente. Sí, tu te entiendes, pero el miedo que te paraliza te impide exteriorizar con seguridad lo que sabes de tí mismo, tu realidad interior.
Trabaja la imagen especular que te formas de las personas. Todos tenemos las mismas sensaciones, lo único que nos diferencian son los momentos en las que las sentimos y las expresamos. La violencia es una expresión de la inteligencia. El violento desa dominar y sabe que eso le hace obtener lo que desea por el camino por el que se ha entrenado. El violento mimetiza el comportamiento de su victima y lo ridiculiza, absorve y por medio de la falacia lo maltrata. Crea un hombre de paja y ataca toda raiz inteligente que no comparta su dinámica cerebral.
No te centres en tí mismo, escucha a las personas que tratan de hablarte con empatía. Trabaja la memoria y como esta puede aislar los recuerdos buenos de los malos. Centrate en lo que te permite expresarte, no en lo que te inhibe. Algo de lo cual debes cuidarte muy mucho, es que el dolor tambien puede llegar a ser placentero sin tú saberlo. Ese es el momento de recurrir a un terapeuta profesional. Haz caso a quien te anime a acudir a ellos. Puede ser que tu salida a tu angustia la tengas al alcance de tu mano pero no seas capaz de salir de esa cueva en la que te has recluido por instinto de supervivencia.
Es muy fácil llamarte enclencle, lo difil es ser capaz de situarte en tu cosmovisión. Administrar tu voluntad con inteligencia no es tarea fácil.
14 septiembre 2009 a las 6:52 pm
Leí recientemente un libro de Punset que me dio la clave para superar este tipo de miedos. Eduard es tan prolífico y sabio que a veces olvida que tiene casi todas las respuestas, o eso creo yo.
Hablaba en este libro, el viaje a la felicidad, del miedo como factor que provoca infelicidad. Ejemplifica en la cebra cómo en este animal se despierta el instinto a tener miedo y a generar una respuesta rápida mediante la adrenalina y las pulsaciones más rápidas, para salir huyendo cuando ve a un león acercarse. El ser humano tiene la capacidad, decía Eduard, de, al imaginar que viene un león (o que te obligan a leer en voz alta) generar esa situación de estrés y reproducir esos esquemas, y acelerar las pulsaciones. La cebra, y el hombre, en una situación de peligro, pone todo su organismo al servicio de un único fin: salir pitando. Ni la cebra ni el hombre puede vivir en un constante estado de estrés.
Pero igualmente que el hombre, esto lo digo yo, genera induciendo mentalmente, estrés a su organismo, también puede generar calma voluntariamente. Para ello es fundamental hablar con uno mismo, usar el lenguaje interior, pensar que no hay ningún león que viene a devorarnos, ser consciente de que no pasa nada ni hay ningún peligro real, ni una situación de vida o muerte. Autoconvencerse de que lo vamos a hacer muy bien, y relajarse. Para ello viene muy bien tomarse una valeriana y una pasiflora, pero de nada sirve, si no estamos seguros de nosotros mismos. La seguridad en uno mismo es difícil de conseguir, pero entrenándola se consigue.
17 septiembre 2009 a las 1:37 pm
La ciencia hebrea, que en estos y otros asuntos es muy superior a la ciencia griega, pues está a años luz, nos viene a indicar que lo contrario del amor, en efecto, no es el odio. Pero tampoco el desprecio.
Si consideramos al amor como “la mejor conexión posible”, el odio vendría a ser “la peor conexión posible”. En ambos casos hay “conexión”. Por tanto, lo contrario al amor es el MIEDO; que es la situación en la que “no hay ningún tipo de conexión”. No se puede “despreciar” aquello que no se conoce, aquello a lo que tenemos miedo.
El desprecio sería, en todo caso, una modulación del odio, no del miedo.
17 septiembre 2009 a las 5:19 pm
Ante todo saludar al Sr.Punset y a todos los que leemos y aprendemos de su serenada y privilegiada facultad para darse a entender.
He llegado a su web,(nunca antes la habia visitado)guiado por un instinto del subcosciente,el cual habia archivado su nombre tras sus apariciones en la dichosa T.V.,y en un pequeño momento de reflexion y no saber que buscar en google,me ha guiado hasta aqui.
Tras leer la afligida pena que se puede apreciar en el compañero portugues “sin nombre”;quisiera lo primero darle la enhorabuena por salir de su escondrijo interno y buscar algun tipo de ayuda,aunque tan solo sea escribiendo unas letras al Sr.Eduard.,cuestion esta,la cual me hace pensar que se trata de un ser mas inteligente de lo que el mismo se cree,(hablo del chico portugues),pues creo y reitero que si es capaz de escribir a este gran personaje,es por la motivacion que este le provoca.
Comentar que estoy casi totalmente deacuerdo con el comentario escrito por “Head thinking” el 20-09.
Tambien y con vuestro permiso explayarme en experiencias vividas,las cuales a modo de ejemplo,expondre en otro comentario.
Gracias y un saludo.
17 septiembre 2009 a las 6:24 pm
Hitbodebut, el miedo no es sólo a lo que no se conoce, por el contrario, muchas veces hasta que no conoces, por experiencia, el daño que te causa el efecto, no lo temes. Por otra parte, el desprecio se acerca bastante a la falta de conexión, ni amas ni odias, emoción neutra, aunque, evidentemente nada es nulo, y en este caso necesitas sobre todo control.
17 septiembre 2009 a las 7:09 pm
Hola de nuevo.Como expuse en mi anterior comentario,desearia hacer un inciso antes de escribir mis vivencias:no soy un gran narrador,simplemente un ser humano apenado por la situacion de infelicidad en la que nos vemos inmersos en esta engañosa sociedad de opulencia y lujos,a la cual nos debemos en su gran mayoria como sus esclavos,y asi decir que perdoneis mi falta a veces, de contexto.
Pues bien,(espero no ser aburrido)hoy dia y a la edad de 40 años,intento seguir manteniendo mi cerebro agil,con ejercicios constantes,recalando informacion,haciendo juegos mentales con cualquier cosa,e intentando entender a mis semejantes y su actos.
No soy partidario del seguimiento en masas de las personas ,de crear falsos y comunes idolos ni dioses,ni del poder sobre los demas,(ya sea politico,monetario,por la fuerza,mental,etc…) y si de seguir a los semejantes que enseñan todo aquello que sea beneficioso para los demas
(cultura,deporte,ciencia,subsistencia,….)
Ejmpl:
-Politicos y afiliados idealistas,capaces de todo por una ideologia.
-Seguidores del deporte,capaces de hasta matar por sus equipos.
-Fans de artistas y musicos,enloquecidos y casi calcos de sus imagenes.
-Fanaticos religiosos de cualquier religion.
Con todo este pequeño resumen,quiero dar a entender que mi personalidad interna(pues no la externa y social),me ha llevado a recrear pequeños experimentos psiquicos con personas a lo largo de mi vida,haciendo de mi en bastantes ocasiones un martir solitario,y dejando ser apavullado,pisoteado,o maltratado mentalmente;por otras personas,las cuales en realidad eran mas debiles que yo,y a las cuales tengo que agradecer todo lo que me han echo aprender sobre la mente humana y sus actos reflejos, o un creido egocentrico,insuperable por los que me rodeaban y creando a mi alrededor un odio,envidia y crispacion palpable.
Creo en la telepatia,en la quimica y energia de las personas,y todo ello debido a nuestra condicion de “animal inteligente”.
Podria estar dias y dias escribiendo hasta la mas intima vivencia,y asi liberar un poco el pesado lastre que mis archivos mentales han almacenado,
y asi lo hare,en pequeñas dosis,y a la espera de que al lector que quiera entretenerse un poco con la vida de otro semejante,le sirva para reflexionar,
mirarse en un espejo,o quizas hacer de sus criticas mis mejores lecciones.
Ahora mismo lo tengo que dejar aqui,pero pronto entrare en esta pagina para seguir aprendiendo del Sr.Punset y de todos vosotros.
Un saludo.
18 septiembre 2009 a las 8:02 am
Yo para transmitirle calma le diría:
Amigo portugués: no creo que a nadie que no te quiera le importe tanto tu felicidad como para ir a luchar con ella. Mientras tú piensas esto ellos están pensando en sus paranoyas; a lo mejor pensaste alguna vez que el que más preocupado parece es el que más tiene, y no siempre es así.
Las personas del pasado que se portaron mal contigo, sabrán si te ven tranquilo y a lo tuyo, que simplemente ya no les funcionará sentirse superiores que tú, porque en el fondo nunca lo fueron. Y si crees que alguien en concreto es peligroso, piensa que no le conviene hacerte daño porque tendría serios problemas con la ley.
Y las que no entendieran tu miedo, pues te verán como uno más, que es lo que eres, y somos todos.
Y seguro que hubo gente que lo entendió y no consideró gracioso tu miedo nunca y estaban de tu lado, aunque muchas veces ni siquiera te lo dieran a entender.
Ojalá te vaya bien.
18 septiembre 2009 a las 9:23 am
Buenas de nuevo,queria comenzar por comentar algo sobre el panico paralizante,que suele ocurrirle tanto a personas como animales,en mi caso
he llegado a vivirlo directamente y se sufre un estado interno de gran angustia,pues ante tus ojos la vida continua,tu mente y pensamientos siguen actuando,pero el cuerpo se encuentra como paralizado pero sin llegar a estarlo del todo,(digo esto porque posiblemente ante una amenaza de verdadero peligro,el cerebro estimularia rapidamente al sistema locomotriz),es una especie de trance,de soñar despierto,…realmente no se me ocurre otra manera de descripcion.
Siendo mas joven,mis amigos se jactaban en risas al sucederme mis “trances”,se reian entre ellos,pero realmente yo no temia,por mi ,sino por ellos,pues mis pausas se debian a la exploracion gestual,verbal y corporal de sus actos,una especie de pruebas internas que me asesoraban
para descubrir a personas con buen corazon,o a las malas personas,o a las que se dejan arrastar por falta de personalidad,etc..
Con el paso del tiempo mis ansias de aprender mas de ese fascinante mundo interior,hacia que las situaciones se crearan porque yo asi lo deseara,comence a provocar a los demas,con temas religiosos(hablo de un circulo de jovenes,en el cual la mayor religion eran las drogas y el alcohol)para ver sus reacciones,y descubri que la mayor parte de ellos,se intercomunicaban telepaticamente pero ellos mismos no eran consciente de ello.
Quizas suene todo esto a la charla de un paranoico,esquizofrenico o solitario,pero este no es mi caso,pues desde siempre he tenido claro el papel que realizo en esta vida,tengo tres hijos,capacitadisimo trabajador,y rodeado de seres y amigos queridos ,los cuales han ido siendo depurados entre cientos y cientos de personas de mi alrededor.)
Como comentaba,dicha “telepatia”,hacia provocar ataques siquicos contra mi persona,malas caras,desdenes,palabras que a otro joven le hundirian en el mas oscuro de los pozos,y se apartaria de ese circulo de supuestos compañeros.
Habia como en todos los grupos,lider,y seguridores,y tambien los que querian derrocar al lider.Mi caso en especial es que por mi fuerz y energia personal se me consideraba tambien lider,pero como yo trataba de ser semejante a os demas ,sin querer optar a dicho protagonismo,provocaba en ellos un cierto temor que conllevaba a dichos ataques,que no eran mas que recelosas gestiones siempre en grupo,(pues cuando me encontraba individualmente y por separado con ellos se comportaban totalmente distintos,tranquilos y seguidores de mi persona,).
Para mi no era mas que un juego,en el cual he tenido que sufrir verdaderos ataques,callado,dejando hacer….y realmente para aquellas personas que realmente sean atacados y sean debiles interiormente,lo tienen que pasar verdaderamente mal.
Quizas,yo(perdonar el egocentrismo),cultivado desde la temprana edad de 7años,pues ya leia al Doctor Jimenez del Oso,a Erick Von Danninkem, a D.Jose Ribera,la biblia,el coran(traducido),libros sobre culturas y civilizaciones,y todo aquel libro que para otro niño seria un absurdo tan solo abrir sus hojas;como decia,quizas yo he ido recreando fantasiosa historias internas,pero los echos y las pruebas que he realizado en mis semejantes,me hacen pensar en la simbiotica conexion entre las personas y seres vivos,en la interconexion y de ahi el poder de unos pocos sobre los demas,de ahi los distintos escalafones de esta sociedad y bajo mi pensamiento lo mal gestionado que llevan el mundo los poderosos.
Bueno como vereis me pierdo enseguida,lo siento…pero por ahora lo tengo que dejar.
Un saludo.
13 diciembre 2009 a las 11:26 pm
Para a persona portuguesa que ten medo. O mellor cando se ten medo e gritar para votalo fora. Se tes medo de gritar na casa, ou no parque vaite a unha prai e gritalle o mar. Grita todo o que queiras ata quedar sen forza.
Non sei o que vas a sentir despois…si non che ven a risa seguro que tes unha sensación moi similar ou de paz…
Non te preocupes porque a melloria non e momentanea, pero non desistas e busca situacions onde cando te sintas inseguro poidas recuperar o control, da mesma maneira que o medo non chegou derepente tamen necesita de tempo para fuxir.
Unha aperta…
P.D. Unha boa alimentación tamén e bó para non ter medo.
24 diciembre 2009 a las 12:57 pm
Hola.
Me Llamo Kike López y soy Naturópata homologado por FENACO CON el 2111. (www.fenaco.net)
Coordino un curso de Inteligencia Emocional para el manejo de la emociones en Murcia capital en el que trabajamos de forma práctica, es decir, para solucionar un problema emocional de ira, tristeza, egoísmo, autoestima o miedo, por ejemplo, hablamos de como es esa emoción para identificar si la tenemos y si es en modo llamemos dañino para nosotros o nuestro entorno, y después hablamos del método para “dominarla”. A partir de ahí viene una práctica personal de cada alumno para ver si puede aplicar lo visto y practicado en clase.
La eficacia no debo decirla yo, sino los alumnos, pero si puedo decir como vuelven a clase (que es semanal o quincenal) con ganaas de más.
Por último quiero comentaros que no es nada fácíl, como ya han dicho antes otros, gestionar nuestras emociones, pero yo creo que es porque no se ensña nada sobre ellas, no hay apenas foros en que se trabaje con otras personas (virtuales o físicos) sobre el tema. Y desde aquí os invito a los que hemos desarrolado y de forma muy asequible, y para los de fuera que propongais un foro en la red donde iniciarlo. Yo lo apoyare.
Y Felices Fiestas Navideñas
Kike