Por pura casualidad pude transcribir el siguiente diálogo entre una hormiga y una cigarra:
Hormiga. La verdad es que siempre me he preguntado cómo te podías pasar la vida cantando.
Cigarra. No es cantando, exactamente. Estoy rememorando los momentos más felices de mi vida. Lo que no entiendo es por qué y quién te mantiene a ti en vilo, trabajando todo el rato.
H. Es cierto que salgo muy temprano por la mañana, en cuanto los cuatro o cinco exploradores que salieron al amanecer regresan al hormiguero. Si alguno no lo hace, quiere decir que hay peligro y retrasamos la hora de ir a buscar comida para el resto.
C. ¿Es verdad que no regresáis a casa hasta haber encontrado comida para las demás?
H. Sí, es cierto. Nunca nos cuestionamos si es correcto lo que hacemos. Hemos sobrevivido sin cambiar jamás de opinión durante cuarenta millones de años. La verdad es que a las otras especies les parecemos muy disciplinadas.
C. Os parecéis muchísimo a los humanos. No cambiáis nunca de opinión, aunque os maten; ni de partido. Estáis convencidas de que sería una indignidad dejar de ser quienes sois.
H. Ya sé. Vosotras sois como muchos primates: podéis cambiar de opinión como si tal cosa. En nuestro hormiguero, todo está mucho más reglamentado. No tanto como los humanos, porque nosotras sólo nos organizamos a nivel local; sin que haya guardias urbanos ni de seguridad, el hormiguero se las arregla para sobrevivir como un colectivo más inteligente que nosotras tomadas individualmente.
C. Ahora que lo dices, es cierto que el sistema organizativo de los homínidos es lo más espantoso que he visto nunca. ¡Pobre gente!
H. Al andar casi siempre a ras de suelo, no llegamos a poder seguir la vida cotidiana de los humanos: nos pueden pisar y no solemos ver más allá de sus botas.
C. Nosotras los vemos desde arriba; no se nos escapa casi nada y, cuando hay un obstáculo para verlos, cambiamos de rama. Desde que nacen hasta que mueren están al servicio de lo que ellos llaman el “Estado-nación”. En cuanto alcanzan la mayoría de edad –mucho antes de que se haya desarrollado totalmente la neocorteza cerebral, que les permite planificar por su cuenta–, empiezan a pagar impuestos y lo siguen haciendo después de muertos, mediante un impuesto que llaman “de sucesiones” y que debieran llamar “de la muerte”.
H. La verdad es que transcurren millones de años sin que rechisten. Aguantan lo indecible. Les quedan ya muy pocas libertades. Desde luego, su Estado-nación está blindado frente al ciudadano, al que hacen la vida imposible. Me han dicho que el Estado tiene sus propios tribunales de justicia y abogados del Estado pagados, como su nombre indica, por el propio Estado. El ciudadano está desamparado.
C. Supongo que habéis reflexionado muchas veces cómo han atentado contra un derecho que para vosotras es fundamental: me refiero a la libertad de circulación. Vosotras las hormigas no podríais, literalmente, vivir sin recorrer kilómetros todos los días y aparcar donde os dé la gana. ¿Os habéis fijado cómo les han suprimido la libertad de circulación a los humanos?
H. Yo flipo cuando lo veo. Cada tanto y cuanto los obligan a disminuir su velocidad. Si se paran en mitad de la calle –aunque sea para recoger a un enfermo–, viene un señor con una gorra que les pone una multa; la multa se incrementa si a los pocos días no han ido a pagar. Desde luego, nuestros hormigueros no habrían podido durar cuarenta millones de años con la mitad de las cortapisas con que limitan los humanos su libertad decirculación.






16 agosto 2009 a las 1:00 pm
¿Es libre el ser humano?…
Por pura casualidad pude transcribir el siguiente diálogo entre una hormiga y una cigarra: Hormiga. La verdad es que siempre me he preguntado cómo te podías pasar la vida cantando. Cigarra. No es cantando, exactamente. Estoy rememorando los momentos má…
16 agosto 2009 a las 1:09 pm
Es un texto de corte demasiado liberal, y me explico: Hay otra gran fuerza que es una gran factoría de cortapisas para el ser humano, y es tan fuerte que controla al mismo Estado, al mismo que pone los semáforos, que paga a los señores con gorra y a sus abogados. El capital es, ya demasiadas veces, mucho más poderoso que el Estado.
16 agosto 2009 a las 1:32 pm
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16 agosto 2009 a las 1:55 pm
Pensamos con frecuencia a qué y por qué hemos venido al mundo. No lo hacemos para propagar la especie y que los genes de nuestros antepasados perduren. Tampoco venimos para buscar la felicidad. La hormiga y la cigarra seguro saben que venimos al mundo solamente para pagar impuestos. Es el precio del Estado del Bienestar.
Mis mejores deseos para el Sr. Punset. Muchas gracias por su trabajo.
16 agosto 2009 a las 2:54 pm
jeje Que bueno Eduard! Muy interesante y curioso, y la verdad es que un dialogo muy muy bueno, para hacer comprender como es el ser humano “vvisto” desde otras nociones jeje. Muy educativo.
Nada mas ver el titulo me ha recordado muchisimo a Filosofia, ademas este es mi primer año que doy filosfia y la tngo muy preente jeje.
Y bueno podriamos decir que el ser humano es libre dentro de tantas limitaciones que tenemos, ya que tu puedes elegir un camino u otro, pero si eliges el equivocado, las limitaciones te topan en la cara y te castigan, pero bueno que le vamos hacer…cuando esto es la sociedad en la que vivimos, y en la que todos debemos convivir.
Hblando sobre la foto, me ha parecido muy muy buena jaja, porque hace menos de 1 mes que me saque el carnet teorico de coche y la verdad es que te prohibe todo! es alucianante jaja, y una muy muy buena imagen que resume todo lo escrito jeje. Buenisima.
Y bueno sobre tu entrada me recuerda a una entrevista en el programa de Buenafuente, donde dijiste algo asi cmo, que la sabiduria no entra si no es con payasos, ya que existen sabios y payasos, pero el uno sin el otro no son nada, porque para enseñar bien y correctamente hace falta una porcion de payaso. Y esto lo has hecho hoy, con este divertido dialogo.
Muchisimas Gracias E.Punset, sigue tan bien cmo siempre, porque es un gustazo leerte, un autentico privilegio.
16 agosto 2009 a las 3:14 pm
Parece que alguien le hayan puesto una multita
Por otra parte, y por desgracia, el mundo es tal y como lo hacemos las personas, así que tenemos lo que nos merecemos.
16 agosto 2009 a las 3:27 pm
Si algo se puede decir con seguridad de la libertad es que cada uno tiene un interpretacion de ella. Lo que para uno es acción libre para otro puede ser algo reprimible, y los factores pueden ser muchos. Asi que libertad es concepto abstracto como la identidad personal.
16 agosto 2009 a las 3:34 pm
Dentro de las facetas del funcionamiento humano, se puede tomar cualquiera y no soportaría un análisis racional. Por ej. en tiempos de crisis, el funcionamiento de los paupérrimos aytos. Cientos de km para recoger la basura de los contenedores a diario, sabiendo que apenas contienen media docena de bolsas de basura en zonas rurales. No recoger el agua pura de los edificios, depurarla en el mismo barrio, o en la terraza donde cae, sino dejarla ir al río, luego al embalse ya contaminada, depurarla y volverla a enviar al edificio. Y así, en cualquier aspecto organizativo. Soluciones hay. Hay recursos humanos de sobra, pero están parados en casa con el título colgado en la pared. Sólo hay que destapar la botella, quitar ese tapón que impide brotar la vida espumosa, para que haya luz, el tapón son la clase política actual, tal y como las encuestas determinan. Un saludo
16 agosto 2009 a las 4:00 pm
Hola Eduard, tu post rezuma un anarquismo que me encanta y comparto, me encanta ese momento en el que dices como cuando alcanzamos esos 18 años, nos colocan las primeras banderillas, de las que jamás podremos desprendernos, bueno realmente si que es posible…, pero ya lo sabe, deberiamos empezar por desaprender casi todo lo aprendido en esos 18 años.
Realmente el homo sapiens sapiens actual no es nada libre, sobretodo los que vivimos en las ciudades según las reglas sociales y legales del sistema. Tengo decenas de recibos domiciliados, aún no me han devuelto “lo de hacienda”, pago varios seguros, tengo alarma en la carpinteria y por eso nunca apago el movil…, bueno, solo lo apago entre semana cuando hago unas dos horas de ciclismo de carretera…, pero poco a poco voy tratando de encontrar esa libertad perdida y ese libre albedrio enterrado, el anhelo de pensar por mi mismo y de respirar sin tener que pagar por ese aire. anhelo el día de no tener una cuenta bancaria, anhelo el dia de trabajar solo hasta medio dia o hasta el jueves. Trato de conducir mi vida y mi existencia hacia ese terreno perdido tras años y años de supuestos avances sociales y culturales. Trato de escapar de esa dinamica consumista que es realmente la que nos atrapa y nos atenaza, según la prevision de ese estado-nacion que solo desea una poblacion sin cultura, sin estudios, sin capaciad de decision personal… Bolonia esta enfocado a eso…., trato de buscar la calma que me permita ver entre esa maraña de falsas necesidades creadas por el sonriente capitalismo…, en fin, ahora tengo 43 años, no se cuando moriré pero si desearia no dejar de caminar nunca hacia esos sencillos deseos, hacia ese regreso a la naturaleza, hacia las huellas que dejaron los ultimos homos o los ultimos cazadores-recolectores nomadas…, y recuperar el placer de sentir la lluvia sobre tu cuerpo sin pensar en el costipado o en la gripe, sentir el calor sobre tu cuerpo empado en ese sudor que te refrigera desde que homo se irguió en las sabanas primigenias…, habiendo olvidado el aire acondicionado…, sentir el frio como el cambio de estación, como el ciclo natural al que el sapiens sapiens renunció hace unos centenares de años.
Un saludo Eduard
16 agosto 2009 a las 6:35 pm
¿Es libre el ser humano?, que profunda reflexión nos ha presentado estimado Eduard Punset para un domingo como el que se nos presenta hoy en Montevideo, con un temporal de lluvia y viento tremendo!. Hoy no soy libre de ir a caminar a la playa de Pocitos ni por Punta Carretas, por esos lugares que inmortalizó el poeta Juan Zorrilla de San Martín en su Sermón de la Paz.
Deberíamos analizar cuál es la verdadera libertad, o comenzar a diferenciar entre Libertad y Libre Albedrío. La libertad tiene su expresión en lo externo, mientras que el libre albedrío tiene su expresión en lo interno de nuestro ser.
La libertad de palabra, de pensamiento, de culto, de comercio o la de carácter político, social o económico, son condicionantes que se van estableciendo con mayor o menor flexibilidad según las culturas, para hacer necesaria una convivencia más o menos armónicay deberían estar siempre orientadas a permitir un desarrollo propicio de las facultades de cada individuo. El problema está en que como surge del diálogo entre la hormiga y la cigarra y las reflexiones que Ud. agrega, la mayoría de las veces esas normativas o constituyen realmente limitaciones que quitan realmente libertad, o por lo menos un porcentaje de la población lo considera como tal, o lo siente como tal. Indudablemente ello dependerá del grado de reflexión, de análisis, de entendimiento y de adaptación que muestre cada individuo según su grado evolutivo o de conocimiento.
El libre albedrío por el contrario en cuanto no trascienda a lo externo, es inabordable y es insuprimible, y eso sí que nadie nos lo podría quitar.
Una persona podrá ser privada de su libertad impidiéndosele moverse a voluntad, pero su libre albedrío continuará actuando internamente, puesto que nadie podrá impedir la actividad que los pensamientos puedan desarrollar dentro de su mente. Cervantes, por ejemplo, cuando concibió y escribió en la cárcel la famosa obra en la que compendió una buena parte de las observaciones que había hecho de la psicología humana y que lo inmortalizó en el alma de sus semejantes, dio una prueba evidente de que no había sido privado del libre uso de sus facultades mentales.
Pese a ello, el libre albedrío, o sea el ejercicio de la razón en correspondencia directa con las demás facultades del sistema mental, también puede ser eclipsado, es decir, reducido al mínimo y aun anulado, si se priva al hombre desde la infancia de promover el libre juego de las funciones de su inteligencia, siendo obligado o a clausurar su mente a toda reflexión útil. Estas tristes experiencias se ven aún en sus grados máximos de expresión en los países totalitarios y en gobiernos fundamentalistas donde desde muy temprano en la vida se los induce a los niños para servir a la patria en objetivos bélicos o terroristas, pues en estos casos no ha habido para esos chicos ni libertad ni libre albedrío porque ambas cosas fueron suprimidas.
Cuando Ud. escribió aquel artículo maravilloso en su blog, a principios de marzo/2009: Necesitamos menos ideología y más educación emocional, estaba denunciando con gran maestría esta tragedia que aún nos mantiene en pleno siglo 21, atados a pautas, normas, costumbres, tendencias que derivando de la acción de nuestro cerebro más primitivo (reptiliano o archicerebro), juegan un papel tan preponderante en nuestras vidas y en nuestras leyes. Este cerebro primitivo que compartimos con los reptiles marinos, es el que nos permite el desarrollo de comportamientos estereotipados, programados por aprendizajes ancestrales. Domina ciertos comportamientos primitivos, como el establecimiento y la demarcación del territorio, la caza, el celo, el acoplamiento, la descendencia, el establecimiento de las jerarquías sociales, la selección de los jefes, la fuga o la lucha, el hambre o la sed. Vemos cuán presente están todas estas funciones en nuestras reglas, normas, conductas y leyes, y cuán coercitivas de grados de libertad pueden terminar siendo. Este cerebro reptiliano CARECE DEL PODER DE ADAPTACI“N PARA EL APRENDIZAJE de un comportamiento distinto, en presencia de una situación nueva e inesperada. El desarrollo y perfeccionamiento del hombre se ha construido sobre estos cimientos, (poder de adaptación para el aprendizaje), por lo que resulta importante reconocer y recordar la acción del cerebro reptiliano en el comportamiento humano, para explicarnos como han influído e influyen en el establecimiento y la adopción de ritos ceremoniales, de los prejuicios sociales, de las opiniones políticas, de los conformismos de cada época y por supuesto en la conformación de las leyes que regulan la vida en cada sociedad.
Si lo analizamos con profundidad podemos descubrir la influencia de las funciones de nuestro cerebro primitivo en las nociones que sobre propiedad, clase o patria podemos desarrollar y analizar como este funcionamiento automático y ancestral puede ser ignorado o lo que puede ser aún más complejo es que pueda ser manipulado o interpretado como derivado de principios fundamentales, o valores éticos legados a la naturaleza humana, cuando en realidad forman parte de esta función del cerebro más antiguo que poseemos o sea del archicerebro.
Si vamos a los trabajos de Henri Laborit y de McClean podemos entender las causas de estas limitaciones a la convivencia y a la expresión de la verdadera libertad.
Si lo analizamos con profundidad podemos concluir con pena y preocupación que el actual desarrollo sociotecnológico, es un poderoso estimulante para la expresión de las funciones de nuestro cerebro reptiliano más que de nuestro cerebro humano.
Ver artículo: Las 3 etapas de nuestro cerebro en el blog
http://drgeorgeyr.blogspot.com
16 agosto 2009 a las 8:18 pm
O al menos no tanto como cree. Si dos gemelos son separados al nacer y se crían en dos países lejanos, su comportamiento de adultos será básicamente idéntico… ¡Chúpate esa mandarina!
16 agosto 2009 a las 8:19 pm
Muchas gracias por la espléndida fábula, señor Punset.
17 agosto 2009 a las 8:44 am
Sr. Punset, Me ha gustado mucho su entrada pero creo que el título de esta entrada no es del todo correcta: ¿implica que los demás seres, por muy pequeños que sean, son realmente libres? Todos los organismos están sujetos a las leyes de la física y de su propio metabolismo… Si no me equivoco, la gran mayoría de los organismos pasan TODO el tiempo intentando satisfacer sus necesidades básicas, nosotros los humanos hemos inventado una estructura social para no tener que hacer eso… obviamente hay muchos seres humanos que están fuera de esa estructura social donde las necesidades básicas están prácticamente garantizadas (supongo que algún responsable dirá: “estamos en ello”). Por eso que el título de la entrada me parece incorrecto… si no estuviésemos organizados para intentar garantizar nuestras necesidades básicas, ¿cómo sería nuestra realidad? Me imagino que el desarrollo socio/econo/cultural no hubiese existido como lo conocemos ahora… Ahora tenemos tiempo para meditar y cuestionar nuestro status quo y supongo que es frustrante estar convencido que a lo mejor existen alternativas a nuestra forma de vida… pues adelante entonces: utilicemos esa sabiduría para re-orientar nuestro camino. Me apunto.
17 agosto 2009 a las 10:56 am
Hola Eduard,
La cigarra vive con poca gente a su alrededor, mientras la hormiga vive en un hormiguero con muchísimas colegas… Por eso creo que hay más libertad en un pueblito en el campo (menos consumista) que en una gran ciudad llena de gente. Pienso que la libertad (que no es cómoda) depende de uno, es decir, que es libre quien realmente quiere serlo (¿qué prefieres ser hormiga, cigarra o algún tipo de mutante de alguna de las dos?). Un saludo.
17 agosto 2009 a las 11:16 am
Pues a mí me ha parecido demasiado simplista y liberal al estilo hippie. Todo muy bonito pero poco real. Las cosas no son tan sencillas, y si queremos tanta libertad como decimos, volvamos a la edad de piedra, a ver que os parece.
17 agosto 2009 a las 6:04 pm
yo opino que la libertad del humano es relativa, que los nombres propios (sobrevalorados de por sí) y el cultivo de la competitividad perjudican formar la identidad colectiva que se perdió no sé cuando, de hecho se ha puesto demasiado empeño por formar la identidad colectiva que se ha pasado en alto el desarrollo correcto y equilibrado de nuestro ego, la identidad personal que bien representa la cigarra en el diálogo.
Sin las restricciones de la libertad de circulación no quedaría más que agradecer al transitante vecino por no circular ebrio, donde sea que aplique dicho punto de vista
18 agosto 2009 a las 12:45 am
Me llamó la atención, cuando lo supe, que el derecho germánico legislara al contrario que el nuestro. Los latinos, admitimos ser libres para hacer cualquier cosa que no esté expresamente prohibida. Para los germanos es al contrario: No pueden hacer nada, salvo que les esté permitido. Nosotros decimos “prohibido pisar el césped” donde ellos dicen “permitido caminar por el sendero”. Unos y otros intentan definir los cauces por los que habrá de discurrir la libertad de la decisión individual, cada vez con mayor precisión y estrechura. Los anglosajones, por su parte y a lo que sé, dejan un margen de libertad al juez que, en lugar de aplicar estrictamente la ley, goza de cierta capacidad para manejarla según su buen criterio o su dudoso interés.
De lo anterior puede implicarse que los latinos nos creímos, al comienzo de la legislación, soberanos, en cierto modo, de nosotros mismos, y concedimos al estado la potestad de limitar nuestra libertad para que no colisionara con la de los demás, (o eso creímos). Los germanos se vieron formando parte de un estado que definía para sus miembros los cometidos que les estaban permitidos y en ello subyacía la primacía inicial del estado sobre el individuo. Y los anglosajones, por su parte, se permitieron el privilegio grupal, intermedio entre el individuo y el estado, para poder valorar según los intereses y valores de cada comunidad si convenía aplicar o no la solución común. Lo que a veces dependía de para que y para quien. Sobrarían ejemplos, si se tuviese la libertad de exponerlos.
En cualquier caso, las 3 maneras de contemplar las legislaciones limitativas habrían desembocado en tres modos de conducta y en una sola corriente común. Con el paso del tiempo, las 3 maneras de verlo se habrían llenado de semejanzas. Nuestras legislaciones y las germanas se habrían “perfeccionado” tanto que resultaría casi imposible encontrar un solo acto que no estuviese contemplado y controlado escrupulosamente por su correspondiente ley. Afortunadamente aun nos quedan ciertas conductas no regladas, como, por ejemplo, la longitud de nuestros pasos al caminar, pues aun somos libres de dar zancadas mas largas o mas cortas. . . de momento.
No obstante, hay que reconocer la maestría en la elaboración de leyes circulares que dejan en nada las novelas rio y se ríen de los elaborados silogismos. Sus bucles suelen perfeccionar ambos. Las ambigüedades lingüísticas del mal llamado ” lenguaje jurídico” encuentran solo parangón en leyes cuyos artículos contienen apartados que remiten a otros artículos con nuevos apartados que remiten a nuevos artículos. . indefinidamente, hasta llegar al primero de los artículos, o casi. Algo parecido al bucle al que nos someten, a menudo, las tele operadoras que cobran por agotar nuestro tiempo y paciencia con mas eficacia que los relatores de cuentos del “manuscrito (polaco) encontrado en Zaragoza”.
Pues si, Sr. Punset, hace su cigarra una correcta reflexión a la hormiga. En mi caso, de haberme encontrado en el papel de la ultima, le habría expuesto a la primera como fue que para ordenar nuestro complejo y eficaz hormiguero ( algo de lo que carecen las ociosas y haraganas cigarras) tuvimos necesidad de elaborar ciertas reglas, para lo cual. . . cometimos, ay, el error de crear comisiones permanentes que gozaron de poderes suficientes para perpetuarse en el cargo. Se nos olvidó decir que las comisiones las necesitábamos solo para hacer las reglas y que, una vez hechas, no necesitaríamos mas; salvo, a lo sumo, algunas puntuales, para resolver los nuevos problemas que surgieran, si surgían. Se nos olvidó y creamos una fabrica cuya finalidad es elaborar leyes sin parar, aunque no se necesiten. Año tras año. Legislatura tras legislatura. Comunidad tras comunidad. Y ahora, claro, no hay quien lo pare. Tremenda marabunta.
Las libertades que aun nos restan hoy, como, por ejemplo, el Angulo con el que giramos los labios para sonreír o la longitud de la sonrisa, o, tal vez, la publicación de este escrito, no están, sin embargo, libres de presiones. La mayoría sigue la moda, que, por seguirla, hay que llamarla ahora “tendencia” y es la que se encarga de rebajarnos, algo mas, la cuota de libertad que nos restaba. Podemos comprar lo que queramos siempre que se encuentre en los anaqueles por los que paseamos, extraviados, hasta abocar donde se encuentre la “tendencia”. Oye, y quedamos tan convencidos de que “nos gusta”, que es “nuestra” elección como pasados unos años, nos avergonzamos de como fue posible que nos gustara tamaña horrendez, caída ahora en desgracia publica, ajena a la tendencia.
Para mas Inri, confluimos con dos de los comentarios anteriores: lo que llamamos libertad pasa a ser reflejo condicionado, si escapa al cortex, tanto sea resuelto desde el sistema nervioso central como desde el periférico. Lo que abre una bifurcación magnifica: Que el actuar sea previo al juicio-pensamiento y este al deseo-motivación, como está siendo sostenido últimamente por algunos, o su contrario. Si la PNL está hablando de modificar los sentimientos mediante la transformación con la imaginación de los recuerdos circundantes, no otra cosa inculcaba desde hace tiempo Stanislawski a los estudiantes de arte dramático y, por tanto, nada de nuevo tiene. Y si es cierto, igualmente, que nos ponemos a abanicarnos al sentir calor, antes de decidir hacerlo; de ello no se implica que lo mismo suceda para lo demás. Por ejemplo, a menudo me encuentro pensando que demonios he de hacer de comer para mañana, antes de ir a comprar los ingredientes que necesitaré en la cocina. No me he encontrado, hasta ahora, en el caso contrario. De modo que, en general, abogo por la secuencia Deseo-Pensamiento-Acción, en lugar de su contrario.
Abandonando lo que fuese reflejo condicionado y excluidos los territorios sometidos a servidumbre a los poderes públicos y privados, lo sometido a los hards powers y a los softs powers, lo que nos restase debería ser el territorio donde habría de moverse lo que llamamos libertad. Y aquí es donde surge el problema: Tanto la información como la formación son un condicionante para el ejercicio de ese libre albedrio de no menor intensidad que el deseo/temor o la constricción/impulsión blanda/dura. De modo que la libertad parece ser un imposible. Sin embargo, no es así. Aunque abordar el problema nos lleve de nuevo, una y otra vez, a enfrentarnos con el determinismo lamarckiano, la estatua de Condillac y el principio de incertidumbre de Heissenberg. Es natural y casi, casi lugar común. Lo que no lo es tanto es apercibirse que esta formación e información cultural que nos constituye no es innata y que, sin ella, convertidos en animales a la manera de un Kaspar Hauser dispondríamos de una libertad mayor, pero inservible. La falta de información nos proporcionaría un cauce ancho e inútil, del mismo modo que la excesiva nos daría otro demasiado estrecho y excesivamente determinado. De esa manera Deep Blue acaba con el ajedrez y el día que construyamos un robot o androide capaz de ganar siempre al tenis, habremos terminado igualmente con ese deporte. De la misma manera desaparecerían los Felds y, como no, los Bohrs y los Plancks o los Fermis y los Einsteins. El ser humano necesita cierta incertidumbre para actuar. Enfrentemos el problema de la indeterminación, o el de la libertad, y estaremos encarando el momento presente.
En comentarios anteriores usted ha expuesto la conveniencia de prescindir de recompensas inmediatas para alcanzar otras mayores, postergadas. La libertad jugaría aquí el papel de seleccionar entre un bien inmediato menor y otro mayor postergado. Tal opción podría igualmente presentársenos entre un bien material y otro intelectual, o espiritual. Como ya sabía Diógenes mientras conversaba con el remunerado Aristipo, tras dar cuenta de sus pobres lentejas. Pues así como Diógenes no llegaba a la opulencia, del mismo modo Aristipo no alcanzaba a la libertad
18 agosto 2009 a las 9:18 am
Sin duda un Lafontaine de lo más moderno. Muy instructivo.
18 agosto 2009 a las 10:43 am
si,la libertat existe en el ser humano,tal es asi que nada ni nadie nos puede
quitar de suicidarnos,la decisión más grave que el ser humano puede esco-
ger,tal es asi que la libertat o libre albedrio a la cual tenemos derecho,que
tan solo puede intervenir una persona sobre otra en caso de peligro extremo
y siempre visto sobre el prisma de la evolución,en la cual el más evoluciona-
do por ley universal tiene ese derecho adquirido por experiencia,el mundo tal como lo tenemos y lo conocemos,es lo que nos merecemos es un produc
to nuestro,si en la vida algo no te gusta,cambialo o intenta cambiarlo,que si
es verdadero algun otro cogera tu testigo y lo llevara a la meta,porque lo
que es universal,siempre tendra el fin que se merece.agdisti
18 agosto 2009 a las 11:20 am
Ningún ser vivo es libre. Todo está sometido a unos mecanismos biológicos, y físicos que lo determinan. ¿Acaso no es el placer un mecanismo que nos empuja a gastar energía en cosas, tal vez no tan necesarias, como el alimento o el sexo? ¿Nos movemos por deseos libres o por pasiones irreprimibles?
Nuestro narcisismo nos obliga: tenemos que permanecer vivos, y tenemos que seguir siendo lo que somos ahora. ¿Ha de ser así?
Si la libertad es la capacidad ilimitada de dar rienda suelta a nuestro bienestar, sólo el Tirano podría ser libre en un estado social. Pero inmediatamente estaría condenado a defenderse de otros aspirantes al trono del placer ilimitado. El Tirano es, pues, esclavo de sus pasiones y de su propio liderazgo. (Leamos a Platón)
Lo que parece generalizado (y más en estos comentarios) es el sentimiento de “libertad perdida”. Si en algún momento nos sentimos libres, creo que podemos asegurar que realmente no éramos libres, sino ignorantes.
Tal vez que dos y dos sean cuatro sea una verdad insoportablemente apabullante, imperativa… pero, ¡##!, es que es verdad. Primero hay que comprender otras ecuaciones para poder tomar decisiones entre contadas alternativas.
¿O es que la libertad consiste en no tener que decidir, en ser gustosamente arrastrados? A estas alturas del siglo… ¿todavía hay alguien que quiere volver al paraíso?
18 agosto 2009 a las 11:32 am
Ha habido en otros temas de su blog, argumentos que han aclarando si somos o no somos libres.
Pero creo que aunque los argumentos existan hay personas que nunca los van a querer tomar, porque estan posicionados muy arraigadamente contra toda MEDIDA.
Debatiendo la libertad muchas veces sólo se busca atacar a los límites, y quien se posiciona así es alguien con miedo al punto medio. Y es que en el equilibrio tenemos que DAR y RECIBIR, y hoy predomina una cultura de especular para ganar siempre. Es pena que los conceptos también pasen por ese juego.
Hormiga es el hombre cuando se arrastra sin contar que también puede volar cambiando de nivel de conciencia. Y en Cigarra se convierte cuando ser aguila le asusta.
El hombre tiene escondidas muchas posibilidades en potencia, que domina cuando procesa bien su realidad.
18 agosto 2009 a las 12:20 pm
Bonito, sencillo e instructivo. Gracias Sr. Punset por expresarte así de llano.
18 agosto 2009 a las 1:04 pm
[...] http://www.eduardpunset.es/blog/?p=268 [...]
18 agosto 2009 a las 4:43 pm
La pregunta es muy amplia y tiene varios enfoques (social, filosófico, político, psicológico, médico o psiquiátrico), pero yo quisiera, con el permiso del Sr. Punset, contar una pequeña historia al respecto:
Hace unos 3000 millones de años, en un resto de materia estelar que se encontraba ya en una mayoría en estado líquido, se formaron burbujas o numerosas bolsas de carácter lipídico (bicapa de fosfolípidos, lo que sería la membrana citoplasmática), que harían que el interior (agua con elementos) estuviese separado del resto del fluido.
Esta capa que se formó de forma fortuita, permitía que los elementos que estaban en solución o dispersión en su interior, H, N, C, O y algún otro, P, S, pudieran casualmente reaccionar, unirse con enlaces covalentes (compartir electrones) y formar una molécula con la propiedad de atraer otros H,N,C,O y organizarse en forma de espejo, es decir DUPLICARSE (lo que sería el ARN).
Cuando ya teníamos las dos sales, o muchas más réplicas en la bolsa de agua, puede ocurrir que por razones físico-químicas, ganancia de energía, aumento de osmosis, u otras, la membrana se tenga que abrir a causa de una expansión, y estas partes o yemas lleguen a separase, y una vez perdido parte de su material, el sistema primario, la capa lipídica, vuelva a cerrarse dada las propiedades físico-químicas de los fosfolípidos.
La membrana, que por supuesto es permeable parcialmente, deja pasar determinados elementos, que son los necesarios para volver a hacer posible la formación en paralelo de otra ARN, y así seguimos creando CELULAS de agua con ARN similar, es decir, que el sistema sigue multiplicándose si las condiciones perduran (aporte de elementos, condiciones estables).
Por pura casualidad (no tenemos por qué pensar otra cosa, no necesitamos mas), por error podríamos decir, pero no hay tal, porque no hay voluntad ni determinación, las moléculas sufren alteraciones que a veces las hacen no ser repetibles, y otras veces sí, pero que difieren de las primeras. Siguen invadiendo el espacio, siguen repitiéndose, pero siempre dentro de una pared o bolsa que contiene agua (H2O). El agua es inherente a la multiplicación, sin ella no se pueden dar las reacciones de la vida. El hidrógeno (hidro- generador, generador de agua) es el elemento principal de la vida y es el elemento principal del universo visible (75%) y el más ligero y elemental (solo tiene un electrón y un protón).
La evolución continua, pasa por la hormiga y la cigarra, y aparece el Homo Sapiens (hace unos 100 mil años), ya lo conocemos.
Pero ahora viene lo impensable, esa vida que es NATURALEZA, que no sabe lo que está bien ni mal, que no tiene justicia, ni libre albedrío, que va buscando, por pura ley de probabilidades, organizarse para ser mas eficaz a la hora de replicarse, de encontrar espacio y nutrientes para sobrevivir, que ha creado sus receptores y células especializadas en observar y predecir el medio exterior, toma CONSCIENCIA, y la misma naturaleza sin sentido, empieza a conocerse y a darse sentido a sí misma, y esa naturaleza empieza a automodificarse (voluntariamente), buscando, en principio, igualmente, la supervivencia, LA ETERNIDAD, pero de una forma consciente, con conocimiento de causa, pudiendo llegar a manipular su código primigenio, la esencia que lo constituye materialmente como vida (el genoma).
¡Qué FANTASTICA historia!, ¡increíble!. Pensando en todo esto, que tiene indicios de ser bastante probable, tampoco me es difícil pensar en algo tan fantástico como Dios.
18 agosto 2009 a las 5:27 pm
Muy bueno. Me ha encantado. Será el primer favorito de mi lista blogger de lectura
18 agosto 2009 a las 9:22 pm
El gobierno japonés que piensa más que el nuestro, quiere suprimir los peajes en las autopistas. Los ciudadanos de nuestro país deberian hacer una larga huelga anti-peaje. En países donde se piensa en la economía y en la libertad de los ciudadanos como Austria, Eslovenia y Suiza, se paga un bono anual para poder utilizar las autopistas. Este bono anual en países más respectuosos del ciudadano que España, me cuesta menos que dos viajes del norte al sur de Catalunya, para visitar a los abuelos.
19 agosto 2009 a las 2:22 am
¿Cual será el motivo de q los humanos hayamos hecho servir la libertad para llenar de puertas el campo…?
pepa
—
19 agosto 2009 a las 3:23 am
Saludos a todos, realmente los admiro, vaya reflexiones…
19 agosto 2009 a las 10:10 am
Recordo com, d’estudiant, trobava un “rotllo” la filosofia i tot allò que requerís analitzar la conducta i la ment humana. Pensava que era una enorme pèrdua de temps i que no ens aportava gaire…
En canvi ara “gaudeixo enormement” amb aquestes reflexions i encara més si tinc la sort d’escoltar algú tan maco (per dins i per fora) que té una màgia especial per fer que les partícules i pensaments més volàtils toquin de peus a terra i entrin en el menjador de qualsevol casa, com un més de la família.
Com a mestra, m’ha agradat sempre que els meus alumnes no aprenguin les coses “perquè s’han d’aprendre”, sinó que s’entretinguin i gaudeixin jugant amb el llenguatge, els problemes o la ciència. I què millor exemple que el què cada dia ens planteja, Sr Punset… Un dels més famosos contes (versió catalana, castellana o qualsevol altre idioma) però adaptat i mirat des d’una altra perspectiva. INGENI“S!!!
El millor de tot és que aquesta faula que ens ha mostrat, no queda tancada, sinó que com es pot comprovar dóna peu a algunes llibertats que encara sembla que ens queden: la de pensar i opinar . tot i no ser unes llibertats totalmen “lliures”, ja que, com diu l’última part d’aquest mateix blog, “No se publicaran comentarios cuya temática no tenga nada que ver con el artículo publicado, ni…. etc, etc, etc.” (No sé si també hi haurà problema amb l’idioma del text…)
Sr. PUNSET, ÉS GRATIFICANT PODER ESCOLTAR-LO I LLEGIR ELS SEUS TEXTOS! ! !
19 agosto 2009 a las 1:30 pm
Para ser libres, solo debemos olvidar lo aprendido, que además de ser muy poco, está mal.
Evolucionemos.
19 agosto 2009 a las 6:19 pm
Indispensable Sr.punset, gracias por hacer que nos planteemos preguntas y replantearnos respuestas ,creo que desde que el hombre es hombre ¿? la única libertad (condicionada por múltiples factores) ha sido la proyección mental subjetiva (imaginación),pienso que la autodestrucción es la forma de libertad más extendida, puesto que somos la única especie que la programa sín cohibirse(drogas,riesgos fatuos,etc)en muchos casos pueden considerarse suicidios autocomplacientes y en muchos otros evolutivos(emociones),esa”libertad”autodestructiva está considerada de diferente manera según la cultura que nos influye ,¿quién sabe sino estará también programada para la supervivencia del más fuerte?.Quizás haya hormigas que se crean más libres que otras,puede que hay este la libertad,en creérsela.gracias por sú persona.
19 agosto 2009 a las 7:22 pm
Pues cuanto más urbanizados menos libres somos los humanos,mientras los que viven en pequeños pueblos disfrutan de una paz unica y son mucho más libres los que viven en ciudades están atados a reglas y más reglas ,a tiempos reducidos para todo,a desear estar con los que ama y tener la obligación de estar en otro aldo,pues la verdades que no somos tan libres como creemos,un abrazo!
19 agosto 2009 a las 10:00 pm
No hace mucho en una entrevista me preguntaron qué tipo de persona era, o cómo me definía: si seguidora o líder. Lo primero que pensé entonces fue que si a estas alturas, con la “tecnología” cuántica bien asentada…, que hasta los qbits pueden tomar estados intermedios.., hasta “ellos” saben que las cosas no son sólo blancas o negras, si no que admiten el estado gris!… ¡¿¿Y esperan que me clasifique??!
Tengo la mala costumbre de ser demasiado sincera en las entrevistas, pero no pude evitar sentirme algo avergonzada al intentar explicar “mi estado”, ya que sabía que no respondía a las espectativas de mi interlocutor.
No me considero ni líder ni seguidora, porque no soy el tipo de personas que disfruta tomando las riendas en cualquier situación o controlando a un grupo de personas a su alrededor, ni que acomete todo lo que le indican/ordenan sin cuestionarselo antes.
A lo que quería llegar, era que conforme pasa el tiempo, voy viendo como mi perfil (“gris”) es muy escaso, y ni que decir del perfil “líder” . De cualquier grupo escogido al azar, me atrevería a decir que el 80% se podría autoclasificar como seguidor (y me da que me estoy quedando corta).
Generalizando y simplificando a lo bestia, en un mundo lleno de seguidores, los líderes establecerán las normas y reglas para los primeros. Y mientras la mayoría prefiera vivir de esa forma tan hueca (con perdón, pero soy muy intolerante hacia la ignorancia autoimpuesta), a la restante minoría y a las genereciones que vengan después les tocará aguantarlo…si quieren, claro ;D.
¡Ansío un mundo lleno de personas con más iniciativa!
(El mencionar lo de la entrevista era anecdótico, no estoy para nada resentida. Al contrario, me sentí halagada, porque se interesaron en mi (teleco.) cuando en verdad buscaban un informático. Pero lo de la clasificación me pareció curioso…)
20 agosto 2009 a las 5:12 pm
Estoy contigo “Unamas” (sin clasificarme claro, je, je). ¿No se puede ser y ya está, sin más? Sin molestar.
Saludos!
20 agosto 2009 a las 7:11 pm
Comparto la idea de una de las intervenciones, es un texto de corte demasiado liberal. Vivimos en SOCIEDAD, y como tal necesitamos de una ORGANIZACI“N SOCIAL que ordene y normativice nuestras vidas, no para limitiar la libertad individual sino para favorecer el bienestar colectivo, primando éste último sobre el anterior. Efectivamente, todos los organismos vivos, como se plantea en otra intervención son heteronomos!. Gracias a las dependencias entre organismos se permite la subsistencia, no lo olvidemos!!!
20 agosto 2009 a las 10:27 pm
PARTE 1 DE 2.
¿Es libre el ser humano? Opino que si, no obstante como ya se ha comentado, será relativa,
está subordinada a leyes concretas de diversa índole que repercutirán respecto al hecho de que cuando ejercitamos tal libertad de elección entre dos o más variantes, en el contexto de la existencia objetiva de las mencionadas leyes, hace que esta no pueda ser desligada de el debido grado de responsabilidad por la interacción que entonces inevitablemente se establece.
Las leyes ya sean naturales, del tránsito, morales, o de otra índole, suelen presentarse precisamente por la necesidad de que resulte regulado, -si se quiere, dar orden, lo contrario del caos y la anarquía-, al sistema ordenado en el que se aplica y regula; en virtud de su reconocida inmutabilidad en las debidas circunstancias que ella misma prescribe y determina, a la vez que suele constituir un sólido punto de referencia precisamente para delimitar nuestra responsabilidad por la que se nos puede entonces justificar o condenar; beneficiar o perjudicar.
No obstante la solidez descrita, -que se expresa muy determinadamente en el caso de las leyes naturales por precisas relaciones y constantes físico-químicas-matemáticas- cuya violación entonces automáticamente nos pasará factura; ahora en el caso de las leyes morales y del tránsito, por ejemplo, en virtud de que se añade el factor de una mente inteligente que propiamente legisla y juzga, deberá surgir un nuevo parámetro de cierta flexibilidad descrito por la palabra “RAZONABLE”, que puede hacer que en puntuales ocasiones sea apropiado relajar la ley en virtud de la superioridad de otra ley moral que lo justifique, como bien pudiera suceder al recoger un enfermo en determinada calle donde reglamentariamente no nos sea permitido parar. Cierto diccionario expresa lo que pudiera ser más apropiado: “El hombre razonable sabe que hay ocasiones [en que] algo puede estar completa y legalmente justificado y, sin embargo, ser absolutamente erróneo bajo el punto de vista moral. Este hombre discierne cuándo relajar la ley, pues, entre las fuerzas que le compelen, sabe distinguir cuál es superior a la de la propia ley”.
Por último, estimado Punset, Ud. ha señalado a una curiosidad interesante en su fábula: “…Vosotras las hormigas no podríais, literalmente, vivir sin recorrer kilómetros todos los días y aparcar donde os dé la gana…” No obstante, por favor note lo que comentó cierta publicación que aborda el tema del instinto de este animalito, y por extensión, el de todos los demás:
El tránsito ordenado de las hormigas:
¿Cómo encuentran las hormigas el camino de regreso al nido cuando salen a buscar comida? Un grupo de investigadores británicos descubrió que algunas especies, además de dejar un rastro oloroso, se valen de principios geométricos para trazar senderos que las ayuden a volver a casa. Por ejemplo, en el caso de las hormigas faraón, “las rutas que parten de la colonia se bifurcan en un ángulo de entre 50 y 60°”, señala un artículo de la revista New Scientist. ¿Qué tiene esto de particular? Cuando la hormiga que regresa al nido llega a una bifurcación, toma por instinto el camino que la obliga a desviarse menos, lo cual inevitablemente la conduce al hormiguero. El mismo artículo dice que “el ángulo en que se bifurcan los senderos les facilita a las hormigas el tránsito por la red de caminos ”sobre todo cuando circulan en dos direcciones” y evita que desperdicien energía al equivocarse de camino”.
(Continúa…)
20 agosto 2009 a las 10:28 pm
PARTE FINAL; 2 DE 2. (Continuación…)
Otra información bajo el título: “El instinto… sabiduría programada antes del nacimiento”, añade:
“Muchos instintos son tan maravillosos que, para el lector, el desarrollo de ellos probablemente parezca ser una dificultad que baste para derribar toda mi teoría”, escribió Darwin. Obviamente él pensaba que el instinto era una dificultad para la cual no había respuesta, pues su declaración siguiente fue: “Aquí quiero sentar la premisa de que no tengo nada que ver con el origen de las facultades mentales, tal como no tengo nada que ver con el de la vida misma”.( The Origin of Species, por Charles Darwin, edición Mentor, 1958, p. 228.)
Hoy día los investigadores no se hallan más cerca de poder explicar el instinto de lo que lo estuvo Darwin. Cierto evolucionista dice: “La pura verdad es que el mecanismo genético no muestra la más ligera señal de poder comunicar patrones de comportamiento específicos. [...] Cuando nos preguntamos cómo surgió originalmente y llegó a estar fijado hereditariamente algún patrón de comportamiento instintivo, no se nos da respuesta”. (The Great Evolution Mystery, por Gordon Rattray Taylor, 1983, pp. 221, 222.)
Sin embargo, a diferencia de Darwin y otros evolucionistas, cierto libro de amplia distribución acerca de las aves no ve ninguna dificultad en dar cuenta de uno de los más misteriosos instintos… el que tiene que ver con la migración. Dice: “No hay duda de que el proceso ha sido evolutivo: aves que se originaron en climas cálidos probablemente viajaron al exterior en busca de alimento”. (The Birds, por Roger Tory Peterson, 1963, p. 106.)
¿Puede una respuesta tan simplista explicar las asombrosas hazañas de muchas formas migratorias? Los científicos saben que viajes de experimentación de ese tipo, y los comportamientos aprendidos, no son incorporados en el código genético, y por lo tanto no son heredados por la prole. Se reconoce que la migración es instintiva e “independiente de la experiencia pasada”. (A View of Life, por Salvador E. Luria, Stephen Jay Gould y Sam Singer, 1981, p. 556).Consideremos solo un ejemplo:
La migración de un ave cantora de la familia de los parúlidos, Dendroica striata. Solo pesa poco más de 20 gramos (tres cuartas partes de una onza). Sin embargo, en el otoño viaja desde Alaska hasta la costa oriental del Canadá o de Nueva Inglaterra, consume grandes cantidades de alimento, almacena grasa en el cuerpo, y espera hasta que llega un frente frío. Cuando este llega, esta avecilla comienza su viaje. Su destino final es la América del Sur, pero ella vuela primero hacia África. Ya sobre el océano Atlántico, mientras vuela a unos 6.100 metros (20.000 pies) de altura, se encuentra con un viento predominante que le da vuelta hacia la América del Sur.
¿Cómo sabe esta ave que debe esperar el frente frío, y que este significa buen tiempo y viento de cola? ¿Cómo sabe que debe subir a alturas cada vez mayores, donde el aire es enrarecido y frío, y tiene cincuenta por ciento menos oxígeno? ¿Cómo sabe que es solo a tal altura donde sopla el viento de costado que la llevará a la América del Sur? ¿Cómo sabe que tiene que volar hacia África en compensación por la corriente hacia el sudoeste que viene de este viento? El ave no tiene conocimiento consciente de ninguna de estas cosas. En este viaje de unos 3.900 kilómetros (2.400 millas), sobre mares sin señales distintivas, volando durante tres o cuatro días y noches, está regida únicamente por instinto.
Sin dudas interesante, ¿cierto?;
un cordial saludo; el otro Carlos.
21 agosto 2009 a las 9:44 pm
Mientras sea el sistema el que elige tus amigos de por vida, no se puede hablar de libertad.
21 agosto 2009 a las 11:38 pm
He decirte algo muy simple, eso que llamamos libertad, libertad de elegir a eso me refiero es sólo un interminable cambio de amo.
Saludos
Adriana
22 agosto 2009 a las 3:45 pm
¿Hemos elegido venir al mundo?, desde el proceso de nuestra mente NO.
La primera elección ya no es nuestra.
A partir de ahí podemos estar a favor de la vida viviendo, o en contra de la vida viviendo, o parar la vida de uno si queremos.
Pero si no somos libres para nacer, y es normalmente la vida lo que más nos preocupa mantener, dejemos de especular y aceptemos la FUNCI“N de la vida como lo más importante. “Dar vida a la vida” y sólo hay una manera vivir constructivamente.
22 agosto 2009 a las 4:03 pm
Ante todo, gracias por este post, me ha gustado mucho. Yo, al igual que la hormiga y la cigarra pienso que no somos libres. Hablamos de Estado de bienestar cuando ni siquiera tenemos una democracia directa y cuando no paramos de pagar impuestos para que nuestros representantes acudan a los mejores sastres a hacerse sus trajes de lujo. Es lógico que como vivimos en comunidad es necesario recaudar dinero a través de los impuestos para poder gestionar aquellos servicios destinados a satisfacer el interés general, pero claro, que parte de ese dinero lo manejen los políticos a su antojo no satisface mi interés ni el de los demás ciudadanos. La burocracia de la Administración es cada vez mayor y creo que eso sólo implica un gasto de dinero absurdo. ¿Por qué no gastan ese dinero en aspectos realmente sociales? Porque una vez más, lo que menos importa es el pueblo. Definitivamente, siento decir que el ser humano desde hace mucho tiempo siempre ha sido un esclavo y en la actualidad lo sigue siendo aunque no seamos consciente de ello porque nos tengan entretenidos con asuntos materiales y vacíos. Espero que poco a poco cambien las cosas para mejor y podamos hablar de libertar y vivir en un mundo más justo.
Saludos.
Sol.
23 agosto 2009 a las 3:22 am
Todos nos quejamos cuando nos ponen una multa, pero nunca lo había visto hacer de forma tan amena.
23 agosto 2009 a las 12:25 pm
Adriana me encanta tu apunte sobre la libertad:
CAMBIO DE AMO dices, así es para mi también.
¿Poder elegir y elegir la droga o la bebida, o los excesos, dá libertad? no, porque luego nos hace esclavos.
La libertad pide saber usarla, pide responsabilidad primero.
¿Somos libres comprando con tanto anuncio?, si los publicistas o especialistas de imagen a veces son genios venciendo al consumidor.
¿somos libres cuando nos compramos un apartamento pequeño porque no tenemos para un piso?, no, mandan las circunstancias.
Y resulta que despues de apreciar como la realidad no siempre es lo que queremos, nos vengamos queriendo hacer lecha de la ley moral, social, y natural. Que dependiendo del poco respeto que hemos puesto en ellas, cada día el mismo hombre se ve más saturado con nuevas, surgiendo un gran problema, la manifestación clara de la tendencia del ser humano si le dejas a perderse en los extremos.
El hombre y su falta de equilibrio nos puede agredir ¿somos libres de que nos encontremos en una situación así?. ¿Qué está pasando hoy?.
Sólo el orden con respuesta nos dá protección del propio hombre.
23 agosto 2009 a las 12:26 pm
En mi escrito anterior queria decir: hacer leña.
24 agosto 2009 a las 4:22 pm
La verdad es que hay mucha hormiga, y mucha cigarra entre los seres humanos. Y muchos de ellos tiene parte de hormiga y parte de cigarra. De hecho, la mayoría conforman extraños híbridos de estas dos posturas.
Sí , sí…decidirse por the ant way of life, o por the grasshopper show, no es cosa fácil. Nos tira la cigarra, con su vivir despreocupado y divertido, pero necesitamos a las trabajadoras hormiguitas que limpian las calles, hacen carreteras y son previsoras ante el desatinado futuro que se bandea entre el ser y el no ser. Porque el invierno siempre llega.
Hemos perdido mucho de nuestra memoria evolutiva. El ocio es cosa nueva. Antes no había tiempo para la diversión. Todo era apaño para sobrevivir. Pero un día descubrimos la agricultura y todo cambió. Ahora, si nos pillan, pagamos multas a desgana, por ponerle límites al espacio partido por el tiempo, conceptos ambos que no los tienen, al menos en nuestras cabezas, pero nos empeñamos en ello, en pro de una supervivencia que llevamos tan dentro como nuestros genes.
Al fin, hormigueamos un rato, buscando el momento de cigarrear a nuestro antojo hincándole el diente a la fruta más sabrosa que las hormigas hayan recolectado, y si es gratis mejor.
Quizás por ello, cada vez las cigarras mienten mejor.
Y también quizás por ello, a las hormigas se les está agriando el carácter. Y están afinando su capacidad de saber cuándo la cigarra que tienen delante les está mintiendo.
Pero la relación, en líneas generales no es biyectiva …las hormigas quieren vivir como cigarras de éxito, pero no al revés, salvo aquellas hormigas obsesionadas con la seguridad y que siempre tienen presente el incierto futuro.
Saludos.
25 agosto 2009 a las 2:59 pm
Hola a todos soy nuevo en este blog y quisiera hacer una pregunta,¿Alguien conoce el trabajo de David Icke? fue un periodista deportivo de la BBC que ofrece charlas sobre el origen reptiliano de los sereshumanos, el caso es que este hombre parece razonable en todos su argumentos pero ¿Científicamente lo que dice este hombre es un disparate? Agradeceré cualquier opinión.
26 agosto 2009 a las 9:42 am
Ancor, esto es lo que wikipedia resume del punto de vista de David Icke, en lo particular, no me parece persuasivo, a mi entender, lo sería únicamente en un contexto de ciencia y ficción.
En http://es.wikipedia.org/wiki/David_Icke se expone sobre él: “También afirma que la mayoría de los líderes mundiales de cualquier estructura social que van desde, George W. Bush, los Rockefeller, los Rothschild hasta la familia real de Inglaterra, son de hecho reptiles humanoides de 7 pies de altura, que se alimentan primordialmente de sangre. De acuerdo con una entrevista con David Icke,2 Christine Fitzgerald, una confidente de la princesa Diana, cuenta que Diana le dijo, que la familia real eran alienígenas reptilianos, y que ellos podían mutar de forma.”
Un saludo, El otro Carlos.
26 agosto 2009 a las 4:57 pm
A los que tachan el texto de liberal, me gustaría decirles que creo en el valor del respeto como solución, en lugar de la extorsión.
Vivimos en una sociedad, sí, porque el ser humano siempre lo hizo, al ser social por naturaleza. Pero todas las sociedades a lo largo de la historia han tenido aciertos y asuntos en los que no tanto. No criticar los errores, considerar el presente como una necesidad tal cual es en todos los aspectos, es un error de base que habría impedido la mejora a cualquier sociedad anterior.
Y es cierto que las “fábricas de leyes” entrañan un peligro, como cualquier sistema que funciona basado en su propia existencia más que un fin. Esto, además, se podría extrapolar a muchísimos ámbitos incluido el político. El resultado es que no parece haber nunca límite, y en lugar de esto no cesan de aparecer leyes que nos restringen libertades “por nuestro bien”.
A veces pienso en esa gente mayor que recordaba el régimen de dictadura añorándolo porque por aquel entonces era más seguro salir a la calle. Y recuerdo que siempre dije que prefería exponerme al peligro que consumirme en una “jaula segura”. Pero me parece muy curioso que gente tan diferente a día de hoy pueda cometer errores similares.
Y aunque sea cierto que la libertad de uno empieza donde termina la del otro, no me gusta ese plateamiento en el que el ser humano “necesita” sistemáticamente ser asustado bajo amenaza de represalias, en todos los niveles y hasta convertir a las personas en seres que actuan en base al miedo.
Cuántas veces hemos oido las maravillas de concordia en otros lugares en los que gente civilizada no necesitan tantas restricciones en su libertad incluso al conducir. Pero aquí se nos da a entender que eso de la concienciación es una medida menor y que aquí necesitamos que se nos trate de otra forma. Y si no nos ponemos el cinturón, y aunque sea algo que sólo ponga en riesgo nuestra propia vida, se nos multa “por nuestro bien”. Mientras se nos vende a diario que el programa de puntos ha reducido el número de accidentes, pero que como todavía hay accidentes, habrá que endurecerlo. No si no hubiera más soluciones. Me pregunto si final se multarán los errores involuntarios. Tal vez vaya por ahí la cosa. Pero tampoco se nos habla de esos tramos en los que ahora ponen carteles advirtiéndonos de que son puntos de concentración de accidentes y que, estoy seguro, habrán influido también positivamente en la reducción de accidentes en esos tramos. Aunque claro, esas medidas para la clase de persona que se supone que somos son menores…
En resumen, es evidente que las leyes y sus sanciones pueden ser útiles, como todo, en su justa medida. Del mismo modo que, sabiendo que otras ciudades del mundo no hay rejas en las ventanas, también estoy seguro de que podemos ser mejores de lo que nos cuentan.
El tema de pagar por aparcar en la calle y demás impuestos indirectos lo dejaré para otra ocasión. Un saludo a todos.
27 agosto 2009 a las 3:00 am
Quizá la libertad sea pasajera
27 agosto 2009 a las 6:14 pm
Pensando en la libertad he llegado a lo que sigue:
Que el libre albedrío es el mayor freno de la libertad, ¿por qué?…
porque existiendo la posibilidad de elegir, el hombre en esta vida, puede querer cuidar la vida y su entorno, o atacar a la vida y lo que le rodea, y en ella estamos todos, por lo cual la amenaza de ese libre albedrío nos obliga a estar más despiertos en defensa permanente, mientras el comportamiento del ser humano no tenga como meta el equilibrio moviéndose.
Dejar voluntariamente esa posibilidad para ser libres de verdad, sería ser como el agua que no deja de ser agua y sin embargo se acopla a los perfiles que la FORMA le obliga.
Conseguir ese estado de flexibilidad sin perder esencia, es soltar la necesidad de pensar si somos o no somos libres, para serlo todo en cada momento porque nuestros sentidos nos permiten ir mucho más allá de ese espacio pequeño, donde saber estar, abre muchas posibilidades nuevas.
28 agosto 2009 a las 5:37 pm
Somos libres de saltarnos las normas, somos libres para tener o no hijos, somos libres para decidir como queremos parirlos, criarlos y educarlos…. en fin, somos libres de vivir y dejar vivir. Pues claro que somos libres…y todo acto tiene un precio y una recompensa.
Salud!
1 septiembre 2009 a las 10:16 am
desde q empecé a tener uso de razon, me di cuenta de la poca libertad q tenía, y la defiendo a ultranza, pq todo está controlado.
a veces pensaba q en el africa mas deprimido habría mas libertad, pero tampoco es así, allí no hay tarjetas de credito q detecten los pasos q das, pero los pasos q das no pueden ser muchos.
cada individuo debe defender su libertad, si no lo haces el sistema t engulle, t engulle en cualquier caso, pero hay q ser consciente de ello para ser un poco mas libre.
1 septiembre 2009 a las 1:27 pm
Como dice un amigo mio, “tenemos demasiado tiempo para pensar”, ni la cigarra ni la hormiga disponen de ese sitio o de ese tiempo, de ese parentesis para plantearse si son o no libres. Opino que el ser humano es libre a titulo individual, si, pero no a cualquier precio evidentemente… somos libtres para intentar volar con unas alas hechas de tela por un barranco abajo, pero habremos de ser consecuentes y no sorprendernos al estrellarnos contra el suelo; a nivel social es logico pensar que para vivir en sociedad hemos de renunciar a algunas libertades para asumir otras ventajas, como cualquier grupo de seres vivos organizados, pero tambien es cierto que la humanidad se las da especialmente bien para cortar los hilos que nos hacen pensar y opinar libremente, sacando muchas veces lo peor de nosotros mismos. Para mi lo más importante es poder discernir entre bien y mal claramente para en libertad poder elegir uno u otro.
3 septiembre 2009 a las 9:31 am
El domingo pasado en REDES, se terminó su entrevista Sr. Punset, dejando en el aire, por parte de la Ciencia, la duda de si existe o no el TIEMPO.
Si el tiempo no existiera, entonces no hay tiempo que perder.
Sería comparable la existencia así, como a la vida frente a un incendio, donde estando nosotros dentro y teniendo que elegir, no entrariamos en ello, por falta de tiempo, el MOMENTO sería para salvar lo más importante, y dejariamos disponible al instante, lo mejor y más efectivo nuestro. Ello nos llevaria a una sola postura, poner los cinco sentidos actuando, para un objetivo presente y único.
Si verdaderamente no existiera el TIEMPO, ese concepto habría sido otra manera de entretener el libre albedrío en el hombre, dándole la oportunidad de tomarse todo el tiempo del mundo, alejándose del aqui ahora, y batallando desde un PUNTO UNICO (el real) creyendo tener recorrido mayor fuera, cuando la expansión disfrutada partía por robarle al presente tiempo. Donde de haberlo respetado, siempre habria habido respuesta con creatividad y seguramente sin los problemas que genera la resistencia a ESTAR y SER, ahora.
6 septiembre 2009 a las 3:21 pm
El caso es que al igual que proponemos dos conceptos aceptables y tan divergentes como la cigarra o la hormiga, el ser humano posee la habilidad de poder razonar y apoyar ambas teorias, (la de que somos libres y la de que no somos libres) por lo tanto mi postura es la de pensar que depende de la inteligencia de cada uno, asi dependera su vida entera. Yo aun haciendo siempre caso a los demas desde pequeño, no considere el momento de hacer las cosas a mi manera, pero me sentia libre, y sentia que yo elegia obedecer. Al cumplir cierta edad estaba mentalizado de lo que no queria ser, y de lo que no queria hacer y cambie de trabajo, puse tierra entre mi familia y yo, y cambie de trabajo. Asi estuve un año, hasta que me di cuenta que queria controlar mas mi vida y mi trabajo, y me hice autonomo. A dia de hoy, me dedico ha hacer obras privadas de construccion, como fontanero, y si yo hubiera trabajado para cualquier empresa de mi mismo sector, hace un año y medio que me hubiera quedado sin trabajo, estaria a punto de acabar mi prestacion social, y estaria muy desesperado de ver que este gobierno no tiene ni idea de como barajar esta situacion, y de que todavia nos quedan 3 años con zapatero, y la economia mundial no remolcara a España. Yo no vote a zapatero, no quiero a Rajoy, pero vote al PP para impedir que zapatero hiciera otros cuatro años en medio de una crisis nacional que el y su gobierno provoco, pues si me dan a elegir entre que me den una bofetada o un puñetazo, coño, se realista y elige la bofetada. Soy libre, hasta cierto punto, pero siempre elegire pensar libremente por mi mismo, tomar mis propias decisiones, intentando ser lo mas imparcial posible, y ser consecuente conmigo mismo de las decisiones que he tomado, y si me equivoco, siempre tenemos otra oportunidad para rectificar
19 octubre 2009 a las 7:47 am
La libertad se dá cuando nuestra VOLUNTAD no está sofocada por:
no poder poner o tomar posición.
por no poder ver al otro y compartir con él.
por no poder tener meta y querer dirigir.
por no poder SER y querer estar.
La palabra libertad comienza a ser enemiga cuando frena el crecimiento y el avance de la propia persona.
Cuando el control que necesita desde ella, es mayor que la libertad que es capaz de permitir.
La LIBERTAD es un problema o esclavitud, cuando por distintas razones no podemos usar bien LOS VÍNCULOS.
Y es que la LIBERTAD se ha hecho muy grande en IMAGEN, tan grande como pequeño ha pasado a ser el compromiso, la concreción y la responsabilidad.
2 noviembre 2009 a las 11:49 am
[...] Publicat a: Blog de Eduard Punset [...]
30 noviembre 2009 a las 3:18 pm
A ratitos….
Nacemos libres y morimos esclavos…….pero en cada uno de nosotros
está la clave para someternos lo justo delante de esta sociedad tirana.
Una persona realmente libre, es aquella que en cada momento de su vida
hace lo que quiere……sin juzgar, ni dañar a nadie y amando lo que le rodea en la medida de lo posible.
Obviamente, todos tenemos obligaciones, unas de más interés que otras, pero el límite………. lo pones tú.