Autor: Eduard Punset 7 abril 2013

Es muy raro que a estas alturas no sepamos absolutamente nada de dónde guardamos todo lo que supuestamente sabemos. En la Harvard Business School, en Boston, estuve esta mañana hablando con una científica que me explicaba que, gracias a las cantidades millonarias que se estaban invirtiendo por todo el mundo para salir de ese atolladero cognitivo, faltaba muy poco tiempo para descubrir eso que me preocupaba.

La verdad es que no pensaríamos gran cosa del conocimiento acumulado por un médico que pudiera dibujarnos cada hueso de nuestro cuerpo, pero que fuera incapaz de diseñar el esqueleto entero. Pues eso es lo que ocurre cuando intentamos desmenuzar nuestra actividad neural. Sabemos ahora que el gusano C. elegans (Caenorhabditis elegans), que un premio Nobel pudo estudiar durante años, tenía unas trescientas neuronas y unas siete mil conexiones que hacían de él lo que era. Seguimos los mismos pasos a la hora de definir la estructura neural del humano, pero nos tiene desconcertados el trabajar con miles de millones de conexiones en lugar de solo con siete mil. ¿Cómo construir ese mapa?

El esfuerzo no es nada descabellado. Imaginemos lo que daría de sí descifrar las conexiones de nuestro cerebro. Si fuera cierto que todas las experiencias de una vida están codificadas en las distintas conexiones cerebrales, no resultaría imposible descargar en un ordenador todo el diagrama neural, simulando luego mi mente o tu mente. Es más, de ser cierto que todos los recuerdos están codificados en grupos celulares, no debiéramos excluir la posibilidad de que un día no lejano bastara con entresacar un pedacito de tejido humano para poder comparar las distintas estructuras de conexiones cerebrales: las de gente sana con las de autistas, esquizofrénicos u afectados por otras enfermedades mentales.

En Boston he podido constatar que muchos científicos están a punto de descubrir cómo se conecta el genoma, cómo se doblan las proteínas y cuál es el diagrama completo del cerebro. Para ello recurren a la microscopía electrónica, a la modulación de imagen por ordenador con vistas a diseñar la más perfeccionada fotografía en tres dimensiones de la materia gris cortical jamás diseñada. Aún están lejos de dibujar la red entera del mapa cerebral, pero el camino ya está trazado.

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Mapa de las fibras nerviosas que conducen la información entre las células (imagen: Van J. Wedeen, M.D., MGH/Harvard University).

De momento han logrado confirmar algo que es característico del comportamiento humano. Una manera de ser que revolucionará el futuro. De la misma manera que en la Universidad de Columbia en estados Unidos, así como científicos londinenses, habían sugerido hace diez años, que la experiencia individual era susceptible de resquebrajar, deformar e instruir las estructuras cerebrales o genéticas, resulta que también la actividad neural –la información que viaja entre las distintas ramas neuronales– puede conseguir que cambien las conexiones. Una vez más, y en mundos distintos, se afectan la naturaleza y la cultura; los americanos lo llaman a este fenómeno ‘nurture‘, el encuentro entre ‘nature’ y ‘culture’.

Mientras intentan distraernos con rifirrafes sin sentido, vale la pena observar aquellos experimentos con los que la ciencia está comprobando la insospechada fuerza de la experiencia individual sobre la verdadera naturaleza de la gente. La división de ratones en dos grupos (unos con una madre que no cesaba de lamerlos y otros con una que los torturaba) sentó las bases de la importancia del entretenimiento y el amor en el conocimiento. La vida de los ratones bien tratados se prolongó más allá de lo que duró la vida de los maltratados.

El poder recién descubierto de la experiencia individual, frente a lo que se consideraba la herencia intocable de la genética o las conexiones cerebrales, abre compuertas insospechadas a las reformas educativas, médicas y sociales.



12 Respuestas to “Conexiones”

  1. Mite:

    Me pregunto, si todo este estudio una vez finalizado, será capaz de descubrirnos… , qué comportamientos, de la voluntad, están sometidos a patrones reflexivos o comportamientos neuronales programados-involuntarios. Seria muy interesante conocer.

  2. nubia botello villamizar:

    sera que con esto del las neuronas y la cultura el crear un ser sin útero humano no perderemos conexion con los sentiementos? .estaremos avocados a que si el hombre no mejora su semen sólo nos quedara la reprodución artificial?.

  3. Ruth Fitta García:

    Es muy interesante todo lo que publica usted señor Punset, le sigo con admiración y respeto pues comparte avances científicos a los cuales muchas veces no se tiene acceso, porque las publicaciones científicas o los libros no nos llegan oportunamente. Gracias por su labor

  4. Fina:

    ¿Qué debe tener “de distintivo” el cerebro de aquellos que viendo a una persona “ganadora” -de éxito- bella o sabia.. sienten que han de derribarla y si pueden ponerse ellos en su lugar?

  5. Isabel:

    Sr. Punset, gracias por enriquecer nuestras vidas a través del conocimiento, usted que tiene tantos contactos en el mundo neuro-científico, me gustaría que en mi nombre y seguro que de otros padres, hacia donde están encaminados los estudios sobre el autismo, hay alguna respuesta a tantas preguntas? Gracias un saludo.

  6. Cristina Belló:

    Como psicóloga que trata los trastornos de aprendizaje y la prevención del deterioro cognitivo, estoy convencida de que la experiencia y la estimulación moldean nuestro cerebro, creando redes neuronales y contribuyendo a modificar su estructura. Tras publicar recientemente un libro sobre dislexia, donde vemos que la neuropsicología nos ayuda a crecer, actualmente recopilo datos sobre cómo la práctica de la papiroflexia influye beneficiosamente en la rehabilitación de las funciones cognitivas. Muchas gracias por compartir, Eduard Punset.

  7. Ketenji:

    Parece ser que la información y el conocimiento esten estructurados en la conciencia sin embargo la conciencia, que sigue siendo el mayor de los misterios no parece que se pueda ubicar en alguna parte del cerebro pues parece que su funcionamiento es holistico. El cerebro que es el sistema mas complejo del universo contrasta con la conciencia que parece se limita a ser como un espejo de nuestras experiencias…

  8. Pedro:

    El cerebro está diseñado para aprender, tal como dices parece inimaginable poder diseñar un mapa concreto en dónde se ubicarían todos estos enlaces que posibilitan nuestro conocimiento, añadiendo el mientras se siga aprendiendo, mientras haya actividad neural, sino nos veríamos abocados a ser un cajón de recuerdos aprendidos que irían centrifugándose hasta deshacerse en su propia memoria.
    Tal vez el día a día de todas nuestras experiencias este posibilitando está división entre lo que son factores genéticos del comportamiento a la capacidad cognoscitiva que nos permita nuestro entorno. Es fascinante pues saber que las puertas de nuestra evolución se paseen por condicionantes tan humanos como los de seguir sembrando las semillas de todo aquello que hemos ido conociendo a través de nuestro aprendizaje para poder seguir avanzando y que esto se muestre notable en valores altruistas en los que hemos tenido la intuición de ver a estos como factores de recompensa desde tiempos inmemoriables.
    Siendo esto así, sólo nos queda seguir apostando por lograr que las instituciones y corporaciones que nos gobiernan, lleguen a propiciar tal caldo de cultivo en dónde poder desarrollarnos plenamente y no a lo que la historia de este mundo nos ha visto abocados a lo largo de los años. Tal vez una nueva generación pueda Señor Eduard realizar estos cambios para sentirnos orgullosos de todo aquello que siempre ha estado a nuestro lado, cerca de nosotros, que no es si no que nosotros mismos.

  9. María Iris:

    “El poder recien descubierto de la experiencia individual” no es nuevo.
    Ni tampoco es de hoy, saber que en tres dimensiones es como se aprecia la realidad en su pureza.
    En estos tiempos, por mal hábito recogiendo, es ver como en todo, falta la dimensión de la profundidad y con ello ha nacido la atrofia de la conciencia.
    Yo pediría que se dejara de especular con el cerebro y se cuidara y se protegiera su función. Que la natura y cultura, no se mezclen con intereses personales. Que la verdadera ciencia se proteja como sagrada para que nadie le de mal uso.
    Sin necesitar dinero, ni grandes estudios, algunas personas, observando, pensando y respetando la vida, conociamos desde hace tiempo, porque hay señales en la propia naturaleza, toda la grandeza que puede darse desde el respeto en el uso del cerebro.
    No es limpio mezclar experimentos desde la mano del hombre para abrir otra puerta menos natural, entonces el cerebro está rechazando el camino más corto y sano, el que hará envolver al pensamiento en una lucha no aceptando lo que ES por carecer de la integración que la creatividad y creación nos exige.
    Todo se mueve con sitema, con principio y finalidad, no ataquemos al sistema conocido de la vida, ni creamos que está por descubrir el origen de todo. Nuestra mente procesa y para hacerlo bien ya está inventado el camino. La vida nos pide respeto al cuerpo y a la naturaleza. Todos los problemas vienen de cómo abramos esa puerta, recogiendo datos mirando al Universo. Si buscamos la verdad, la belleza y el bien, daremos larga vida a la vida.
    Unidad hacia un punto integrando. El punto es dar vida viviendo.

  10. José Luis Jiménez:

    Eduard: No imagino el cerebro como una red que se activa según el tipo de estímulos que recibe. Gracias a las palabras de Usted, de Elsa, de un libro llamado “El telar encantado” y de otras lecturas, lo imagino como una red incesantemente activa, desde su inicio en unas cuantas neuronas, hasta que muere la última de ellas una vida después. ¿Por qué ha de extinguirse el brote de energía que ocurrió tras escuchar por primera vez el corazón materno? ¿Por qué ha de estarse quieto “almacenado” en un lugar, en vez de ir por la cada vez más amplia red tocando a otros, otorgando y recibiendo energía? Todo siempre está en interacción, al menos dentro del cerebro. Veinte años después pasa algo, tal vez muy intenso, tal vez muy nuevo, que por ser lo que es y por haber pasado como pasó, llega hasta aquel brote… y el adulto añora, pero no sabe lo que añora, y le pone uno de los tantos nombres que ha aprendido o lo simboliza durante un sueño.

  11. Teresa:

    Pues a mi me tranquiliza mucho saber que la ciencia todavía no puede descifrar me ni repetirme, ni llegar a lo más profundo de mi mente. Saber que todavía me queda eso que llamo intimidad y conciencia y no quiero compartir….

  12. Esthersita:

    Estimado sr: Eduard Punset. Sí ! Es el lenguaje más natural desde la razón <> y el Cerebro es aún una incógnita con muchos porque y dónde ? Entonces la necesidad exige averiguar los misterios… Vivimos entre reflexiones y cálculos; siempre que la conciencia nos deja espacios conexos con todo lo que constituye la realidad física. Nuestras facultades están constantemente inspirandose entorno hacía todo lo que existe independiente… Por lo que ya es un hecho la conexión ! Pensamos que hay que seguir con y sin dinero, porque nos reconforta la anciedad… Siempre hablamos del cerebro, y poco del Cerebelo el corazón de este, sí que se puede decir así! Quién sabe sí con tantos nervios tiene algo que decirnos!!! Un cordial saludo .

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