Autor: Eduard Punset 7 junio 2009

Estoy intentando trabajar de taxista durante el finde. Mi primer cliente ha sido Andreu Buenafuente. Simulábamos vivir en otro universo en el que yo disfrutaba con mi nueva profesión y él era el digno representante de una religión. En el programa REDES de La 2 se explica todo esta noche de Domingo, 7 de Junio.

Siempre me sedujo la profesión de taxista, a pesar de mi falta de pericia y conocimientos a la hora de manejar automóviles. ¿Saben por qué? Es una profesión milenaria que supo anticipar el mundo que viene. Los taxistas no tienen que soportar un jefe –lo mismo ocurrirá en el futuro-; el libre acceso a la información y parte del conocimiento en las redes digitales convertirá en redundantes a muchos jefes.

Es una profesión que –salvo raras excepciones-, escucha al cliente en lugar de soltar discursos. Los taxistas están sugiriendo desde siempre que se aprende más escuchando que predicando. En las contadas ocasiones en que intentan predicar, como el resto de los mortales, tienen que girar la cabeza hacia atrás donde está sentado el cliente, con grave riesgo de provocar un accidente; además, no se entiende bien lo que dicen. El resultado es que la conversación suele girar en sentido contrario.

En tercer lugar, ahora la ciencia nos ha descubierto que cuando no se dispone de toda la información necesaria para resolver un problema es bueno fiarse de la intuición como una fuente de conocimiento tan válida como la razón. Mi experiencia personal me dice que los taxistas suelen ser buenos lectores, también de libros de ciencia, pero su intuición está validada ahora, como la del resto de los mortales, por la ciencia. Este es un mundo muy distinto del que yo había descubierto de pequeño: entonces la intuición no se podía tomar en serio, sólo era válida la razón, y nadie sabía lo que nos pasaba por dentro.

En la profesión de taxista se tiende a escuchar el discurso de los demás, en lugar de fabricar uno su propio discurso; es una de las pocas maneras de saber lo que le pasa a la gente por dentro; no se tiene que soportar a jefes presumidos; y no me pregunten por qué, pero tengo la sensación, desde que desempeño esta nueva profesión los fines de semana, que es la mejor manera de ayudar a que la ciencia irrumpa en la cultura popular.

Avance de la emisión de hoy.


126 Respuestas to “Por qué me hice taxista”

  1. Bender:

    Buenafuente, por favor, sis plaus, puedes invitar a la protagonista de este programa de radio, tienes enlace para escucharlo Atmofera3, y que lleve a guido. Dice cosas como estas: circuitos d ela atmosfera: la presion ejercida por un intervalo asonico, invierte la gravedad de la atmosfera en 1/4 de tono/seg.

  2. meneame.net:

    Por qué me hice taxista. Por Eduard Punset…

    Estoy intentando trabajar de taxista durante el finde. Mi primer cliente ha sido Andreu Buenafuente. Simulábamos vivir en otro universo en el que yo disfrutaba con mi nueva profesión y él era el digno representante de una religión. Es una profesión que…

  3. Majo:

    Muy bien por ese elogio de la intuición, de lo que notamos, de lo que prevemos, de lo intangible, de aquello que no se puede expresar con cifras o datos.

    Le felicito, señor Eduard.

  4. Julia:

    ¡Que bueno Sr Punset!
    Lo desarrollaré, intentaré comprenderlo:

    Los demás nos devuelven, cual espejos, la imagen de nosotros mismos.

    El hablar y el conducir no son incompatibles, en cuanto que el conductor, el taxista en este caso, no se mantenga absorto en el conocimiento que haga de si mismo o se enajene cabreado de los que ve o delirante. Mientras que mantengan una relación activa en el lenguaje, mantendrá los ojos avizor, los sentidos y evitará chocar contra la pared, contra otro coche o llevarse pordelante a alguien que es peor.
    Claro que también se puede distraer de la atención, prestándosela a un tercero que pasa por la calle o a un hecho concreto. En este caso, la atención esta diversificada Y por mi, juraria que no podemos mantenerla puramente y en el mismo instante a dos cosas a la vez que en este caso son el reconocimiento autorreferencial a través del otro, semejante que vá en el taxi, independientemente de quién conduzca. Poe eso juro que nó, que no se puede mantener una atención a más cosas a la vez, so riesgo de padecer un accidente o de infringir una regla de tráfico que casi es lo mismo…. Que hoy en España te cae una multa de agarráte que hay curva si lo haces. El accidente en este caso es la multa, me digo yo, cosa que no me gusta ni un pimiento pués saca el dinerito de mi bolsillo para engordar las arcas del estado ¡Y así no! !Hay que ver, que pagamos por todo!

    Continúar con el ejemplo es casi ya disparatar, así que aquí lo dejo.

    ¡Ah! También pude centrarse el taxista solamente en la conducción pero parece que no sea esto lo que le guste al sr.-a. de nuestra historia, si nó, encontrarse con los demás y escuchar simplemente, escuchar…. que es mucho.

    Gracias

  5. Antonio del Val:

    De la dificultad, virtud

    Si buena parte del desarrollo de nuestras capacidades, incluso la inteligencia, es cuestión de entrenamiento, no cabe duda de que el taxista está entrenado a escuchar.

    En un artículo, publicado hace unos meses, en la revista Investigación y Ciencia se demostraba que desarrollamos la inteligencia para las capacidades que entrenamos de forma sostenida, es decir, cuando nos esforzamos en superarnos. Ese entrenamiento estimula el desarrollo de las dentritas de las células nerviosas, que son las terminaciones de las neuronas implicadas en la recepción de los estímulos provenientes de un axón perteneciente a otra neurona. Ese crecimiento de las dentritas se da en las neuronas implicadas en una actividad concreta.

    Desarrollamos nuestra inteligencia en determinados campos. Una persona puede ser un lince para el cálculo mental y un desastre para jugar al fútbol, por ejemplo. Así que cuando se dice que alguien es muy inteligente, lo correcto sería particularizar: inteligente para…

    La actitud de escuchar, propia en el caso del taxista, no es lo habitual en la comunicación humana. De todas formas, este proceso de comunicación, por el emplazamiento en que se encuentran taxista y cliente, no es el mejor posible. Es una comunicación con un nivel de ruido a tener en cuenta.

    La lectura de las emociones por de los gestos y la mirada está muy limitada, pues se transmite a través del espejo retrovisor y de forma intermitente, ya que el conductor ha de fijar su atención en su trabajo, por lo que se producen desconexiones -ruido- de este canal tan importante en el proceso de comunicación. Así, el lenguaje -con todas sus limitaciones y argucias- juega inevitablemente un papel más relevante de lo habitual.

    De todas formas, la realidad es que hablar con un taxista es enriquecedor. Una sensación que me sigue sorprendiendo. Quizá el taxista está tan entrenado a escuchar, que ha desarrollado esta capacidad hasta el punto convertir esas interrupciones en la lectura de las emociones, en una estrategia para profundizar en la intención de su cliente.

  6. angeles:

    Punset, el taxista ye-ye!

  7. Juan:

    He conocido este blog por mi amiga Lorena. Siento ,como ella, gran respeto por el señor Punset lo que me fuerza más a la crítica que a la adoración. En esa línea creo que en este caso particular Punset se ha pasado de poeta: Los taxistas que “mayormente” conozco sueltan historias hasta por las orejas (la mayoría claramente inverosímiles), en cuanto a lecturas predomina generalmente losantos o vidal, de los que se puede decir mucho pero no que sean científicos.
    En lo que no se ha pasado ni un pelo es en que si todos los taxistas fueran como Eduard, otro gallo cantaría en la cultura popular. Pero supongo que sería por Osmosis, porque al ser del gremio sólo iba a poder escuchar. :P
    Saludos!!.

  8. plasticé:

    Querido Eduard,
    Ya decía “El Fary” que su universidad había sido la calle en sus tiempos de taxista.
    Ha tenido que pasar toda una vida para darte cuenta de que él tenía razón… Enhorabuena!
    Se nota que cada vez eres mas sabio al ponerte a currar los fines de semana como taxista, tienes toda la razón en tu intuición de que así la ciencia llega mejor al pueblo. ¿Qué otro destino si no?
    Sé que me repito cuando digo que todo lo que somos y lleguemos a saber está en la calle, y que es la ciencia la que valida lo que hay en la calle y no al revés.
    Amigos, ni siquiera está todo en los libros que leemos, son una gran compañia pero este es el momento: VOSOTROS, aquí y ahora. Los libros despues.
    Eduard por cierto, ¿Aceptas propinas?

  9. gines:

    Olé bueniiisimo .. jajajá, … yo lo pediría como requisito indispensable para ser presidente. Tal y como se está demostrando el ser humao es un ser básicamente auditivo en contra de lo que piense la gente, que lo piensa, despues claro, de haber sido castigados durante sus 20 primeros años a “mirar” a un punto fijo en una pizarra.

    Siempre me pregunto ¿Cómo hubiera sido mi cerebro, si me hubiesen dejado mirar para donde me hubiese dao la gana? Pero al parecer nadie sabe esta respuesta … Y si nadie la sabe ¿Como es que nos obligan a hacer cosas tan estúpidas? ¿Y como es que las hacemos todas sin rechistar?

    Por miedo inconsciente, verdad?

  10. carles:

    por que te gusta conducir, y porque mejora tu capacidad sensorial del espacio… que grande eres punset.

  11. Barcelonauta:

    Los taxistas son, con los barberos, la antesala del psicoanalista. Escuchan a la gente, sin juzgar ni pestañear, sobre todo porque han de estar por la labor de conducir. Hacen la gran labor social de permitir un desahogo al pasajero. Algunos hasta han escrito libros y blogs con todo lo que han aprendido. Lástima, l@s que vamos a pie a todas partes nos perdemos este servicio…

    Recuerdos a tod@s desde esta ciudad mediterránea

  12. Geógrafo:

    Paz Padilla cuenta una anécdota muy divertida con un taxista que hablaba con un duende invisible que iba de copiloto…esto ocurriéndole en pleno parto, o no recuerdo…una situación de velocidad controlada y urgencia…mejor lo contaba ella…pero la broma es que iban en manos de un conductor chiflado y ella asumió aquello como su carácter divertido es.
    Hay taxistas que oyen la radio, la suben, (aparte de las pantallas anti-atracos) para evitar hablar con los pasajeros.
    Otros hablan algo, responden y escuchan, como tú dices, pero están basicamente cansados o muy cansados.
    El buen taxista te lleva a la dirección que le indicas sin tener que matizarle cual es el camino más corto. Ellos saben de las obras o cortes de la ciudad mejor que nadie, los atajos, pero los pasajeros nunca lo entienden bien. El taxímetro tampoco, y entran en conflicto por unos euros.
    Casi todos, peor de noche, sufren la “paranoia del atraco”, si quiero llamarla así. Sobre todo si se suben “cuantos” y en “que sitios”, y a qué horas.
    Yo tengo un amigo que heredó la licencia, el oficio, del padre, pero después lo dejó.
    Es un trabajo muy duro (para un joven más) y que me merece mucho respeto.
    Hay taxistas “en negro”, sin licencia, y taxistas que desconocen el callejero, o son novatos.
    Hay muchos que cometen infracciones en nuestras narices sin saber si somos guardias o policías locales de permiso, porque tienen que hacer “su caja” a pesar de todo y los pasajeros no van de uniforme, excepto en carnavales.
    Otros se paran a ayudar cuando un conductor tiene problemas de cualquier tipo, porque a ciertas horas, casi no hay coches en las calles y la soledad del asfalto es muy mala.
    Otros no paran.
    Pero, casi siempre dan seguridad.
    Suelen ser buenos tipos.
    Otros pitan, bueno, la mayoría…la mayoría pita.
    Insultos.
    ¡Yo pito más!
    Para cualquier taxista debe ser un gustazo llevar a Andreu Buenafuente o a cualquier otra persona agradable, si lo es, de pasajero.
    En general, no creo que oigan o escuchen demasiado. Es normal o a mí me lo parece y lo respeto.
    Es uno de esos trabajos donde cualquier acaba hasta los “megalimbos” del personal.

    Gracias

    PD: Sr. Punset. Déjese de taxis.

  13. Amazin:

    Si, pero – http://www.justice-publications.com/Thought.htm Muy simple, absolutamente así, pero ¿equivocado – o ‘spot on’?

  14. Xenen:

    Intuición, de la que hay que fiarse y Escuchar para aprender. Esto lo tengo claro, pero…

    El padre Buenafuente en plena crisis de fe, en un universo paralelo…¿De qué fe? ¿es él buena fuente de información?

    ¿Taxistas? …¿profesión milenaria?…. ¿por que hay miles de ellos, quiere decir? ¿o en ese universo paralelo ya había vehículos a motor desde hace miles de años? ¿Usa usted mucho el servicio, no?

    ¿Hacer desaparecer jefes? ¿no será que los multiplicamos al ser cada uno el suyo propio? ¿o quiere decir que va más gente a la cola del paro? ¿repartimos responsabilidad?…eso sí me parece bien…

    ¿Libre acceso a la información? ¿Pagando la que de verdad merece la pena quiere decir?¿sin solucionar antes los problemas de seguridad de la red?….no sé, no sé…

    Me quedo un tanto defraudado y confuso….preferiría haber visto a Vilenkin en el taxi…aunque fuera vestido de lagarterana.

    Saludos desde otro universo para-lelo.

    PD: ….¡Señor Geógrafoooo!… ¿a cuántos reyes dice usted que juega al mus?…¿Cerveza de barril o de marca?…¿valen reales de contramano?…

  15. Capitán Clostridium:

    “…es bueno fiarse de la intuición como una fuente de conocimiento tan válida como la razón…”
    Guiarme por la intuición siempre me ha dado buenos resultados. Os lo digo como científico que una vez soñé ser.
    Estoy encantado de encontrar su blog en internet. Miento, encantadísimo. Es ud., Sr. Punset, una persona muy admirada y respetada para mí.
    Me tendrá por aquí de polizón bastante tiempo.

  16. Regina:

    SR. Punset, soy una admiradora guatemalteca, que ha visto como nos involucrado a todos en la ciencia que antes nos parecia tan astral, tengo un Blog, que empieza y quisiera su autorización para poner mi granito de arena y subir sus videos, al agradecer lo que hace por todos nosotros, un saludo a su nieta de los cubitos de hielo, en espera de su respuesta,
    Regina Castejón

  17. Pablo Alonso:

    Ser bloguero es ser taxista en la red de comunicación: comenzanos una conversación y dejamos que los pasajeros la continuen a su antojo.

  18. I.R:

    Ha sido un programa muy instructivo y también divertido, al veros a ti y a Andréu en esa situación en otro universo, me gusta mucho tu programa, no obstante hace poco que he encontrada el blog donde están los programas guardados, y desde entonces entro para ver los programas que no he visto.
    Gracias por tu dedicación.

  19. Pedro:

    Sr Punset, gracias por hacer un programa de tan alta calidad y entretenido.

  20. gus:

    Sr. Punset.

    Me ha parecido de muy mal gusto la parodia de ridiculizar una vez más a aquellos que tenemos creencias religiosas a través de este absurdo gag.
    Le rogaría que se centrara en cuestiones objetivas, que es lo que supuestamente a de atañir a la ciencia, y se deje de conductas irrespetuosas y de mofa. Y más aún se permite utilizar la expresión de teorías conspirativas para definir a las religiones.

    Quizá Señor Punset la ciencia sea también una teoría conspirativa, porque lo que han demostrado los últimos descubrimientos científicos del siglo xx es que la objetividad no existe ni siquiera en el mundo científico, con lo cual su religión racionalista también es limitada. Si quiere le puedo poner los ejemplos de la teoría de la relatividad de Einstein, persona creyente por cierto, el principio de indeterminación de Heisenberg, persona católica por cierto o la física cuántica de Planck o la teoría del caos. En los tres primeros ejemplos la realidad queda subordinada al cómo se obtengan los datos de esa realidad con lo cual la realidad es relativa. Recuerde la máxima del principio de indeterminación de que la realidad depende del observador. Así mismo, está demostrado científicamente curiosamente, que todo sistema de conocimiento para ser válido debe ser evaluado ´por un sistema externo a ese mismo sistema. Realmente no recuerdo el autor de esto, pero en vista de que se solicita mi correo para enviar este texto, si se pone en contacto conmigo gustosamente se lo haré llegar.

    Le ruego por favor, por tanto, no vuelva a herir sensibilidades.

  21. Demont:

    Sr. Punset, me ha gustado mucho que tratara este tema; “misterios del universo”, tambien desde el punto de vista teológico, ya que éste colectivo lleva muchos años postulando teorías acerca de la creación del universo sin ninguna base cientifica, ni siquiera desde la intuición, explicaciones racionalmente creibles. Enhorabuena y le sigo siempre.

  22. Juan Jose:

    Muchas gracias señor Punset por este programa divulgativo que intenta explicar como es la estructura en la que existimos. Menos éxito tiene al preguntar a su interlocutor el porqué y el quién ha desarrollado todo este tinglado, ahí se queda solo, pero creo que antes de intentar explicar todo como una sociedad de universos habría que saber como funciona uno de ellos. Desde este planeta que tanto cambió material y formalmente desde su origen que ha llegado a hacer posible que aparezca el homo sapiens espero que nuestro conocimiento nos lleve a atisbar otros mundos en los que se experimentan la convivencia y el amor.

  23. Febrer:

    Sr. Punset, todos mis respeto para usted y su programa los cuales me encantan, pero creo que fue muy cinico con la Iglesia , creo que fue de un muy mal gusto, sobretodo siendo usted un experto en empatía e inteligencia emocianal, supongo que sabrá como nos sentimos los catálicos tras este programa donde en pocas palabras ha querido decir que Dios no existe, pero incluso aunque en la nada pueda darse una probabilidad de cambio de estado, quién ha dado esa facultad!!!

    Además para demostrar la no existencia de Dios hemos de demostrar que no existe el alma , podría usted demostrarlo??? Gracias

  24. Xenen:

    Una de cal y otra de arena.

    Estoy de acuerdo con que la parodia ha podido resultar molesta a las personas de fe. En especial, supongo, a los católicos, que últimamente, aunque ya de largo, se han convertido en el blanco de los “progres” de pensamiento débil (…no sé si me estoy refiriendo a que son débiles de pensamiento, o a que son miembros de la corriente filosófica del pensamiento débil…últimamente estoy un tanto confuso….). No piensen que voy a hacer defensa de la religión (hace tiempo que el don se me fue por donde había venido) pero sí voy a hacer crítica de la parodia: la pregunta que quiero que se me conteste, si es posible, es porqué estas gentes televisivas se entrometen siempre con los católicos.

    Planteo las siguientes hipótesis:

    -Lo hacen por resentimiento histórico, bien llevado hasta la tragedia de la guerra civil, o bien por recuerdos personales desagradables anclados en el colegio religioso donde recibieron sus primeros suspensos.
    - Lo hacen por resentimiento profesional, al ser la COPE parte de la competencia.
    - Lo hacen por una mera cuestión numérica, al ser los católicos mayoritarios en nuestro país.
    - Lo hacen por una cuestión estética: no les gusta el negro.
    - Lo hacen por presentar amnesia selectiva y recordar sólo lo malo que el catolicismo ha aportado y olvidarse de lo bueno, que no es poco.
    -Lo hacen por amnesia selectiva de otro tipo, y olvidan lo de extirpar clítoris, lapidar adulteras, enclaustrar mujeres, gasear niñas en las escuelas, matar directores de cine a puñaladas, amenazar de muerte a escritores y todas esas cosas tan bonitas y socialmente avanzadas que hacen algunas gentes de otras confesiones.
    - Lo hacen por cobardía, pues, pese a que no les gusta ninguna religión, como a mí, no tienen redaños suficientes para vestir a BF de Mufti o ayatollah, no vaya a ser que los fieles del Islam les prendan fuego al garito televisivo y organicen unas fallas por todo el país en protesta…

    Tengo mi hipótesis favorita…Ya lo dije en otra entrada…mucho cobarde es lo que hay. Dado que no creo conveniente que los católicos echen marcha atrás en su actual política de paz y amor fraternal, y resuciten el espíritu de las cruzadas, lo que les recomiendo es que actúen vía judicial, a ver si tocando los bolsillos dejan de tocarles los…..

    Señores televisivos: hagan el favor de ser un poco ecuánimes. Si hay que meter caña a estas cosas, que yo creo que sí hace falta, háganlo desde la sobriedad de la razón, y, por favor, tengan la decencia de repartir bien.

    Si no, mejor calladitos, que se han liado ustedes a tortas con el menos malo.

    La de Arena para otro rato.

  25. juan:

    Resulta fascinante ver como el hombre “primitivo” miró hacia arriba y abajo y determinó los limites de lo existente y se comprendió “naturalmente” situado en el centro equidistante de ambos extremos. Desde entonces hemos ido ampliando nuestra visión, primero con el desarrollo de la óptica, mas tarde con el de los receptores de radio, microondas, etc. En algún punto del proceso nos dimos cuenta (bueno, Copérnico, Kepler, Galileo, . . lo hicieron) de que no vivíamos en el centro-centro y lo fuimos desplazando, primero al sol, luego a la vía láctea, luego a lo que llamamos universo (la antigua bóveda celeste) cuyos limites finalmente mas extensos fuimos capaces de calcular y fijamos hace poco igualmente la duración del mismo. Y el origen del tiempo, 13. 500 millones de años, me parece, año mas, año menos. ¡Eureka!. Teníamos finalmente datos fiables del tamaño y duración del universo y, aunque nos fuera casi imposible acercarnos al tiempo cero, que se alejaba apóricamente de nosotros como la tortuga lo hacía de Aquiles y a pesar de que, en su expansión de liebre, se nos escapara igualmente de las manos su limite exterior, al menos lo teníamos, por decirlo de algún modo, acorralado.

    Una de las mas razonables hipótesis no contrastadas nos hablaba de la posibilidad de multitud de universos. Pero no dejaba de ser una hermosa teoría, tan cautivadora casi como la de la que especulaba sobre la discontinuidad del tiempo. (Si todo es onda y vibración cuántica, ¿por que no el tiempo?) y como no podían aportarse evidencias científicas que la sustentaran quedaba ahí, en teoría, pero hermosa. Y la belleza, ya se sabe, no es algo baladí, sino significativo. Por algo se percibe así. Por que es algo nos llama siempre la atención. Pero, hete aquí, que, según me ha parecido entender, la comprobación del big bang sin big crunch ha traído consigo algunas consecuencias nada baladíes. Entre ellas la de la existencia no ya del supuesto multiverso, sino de infinitos multiversos todos ellos en expansión continua. Al parecer procederían no tanto de una constatación empírica, sino de la generalización matemática de las constantes del universo, (con lo que, si lo entiendo así, he de seguir considerándolo como teoría, aunque sustituya la formulación verbal por la numérica). De esa generalización surgen “multiversos de multiversos” que continúan hasta nuestro limite nuevo: el gran huevo primigenio en el que quedarían comprendidos los demás como capas de cebolla. Habríamos vuelto a lograr mediante nuestras pesquisas que el universo que “casi” conocíamos se nos hubiese vuelto a escapar de las manos por arriba, hasta convertir eso que “casi” teníamos capturado en un grano de arena perdido nuevamente en un gigantesco cosmos que nos ha devuelto al punto de perplejidad inicial del que probablemente creerían haber salido Leucipo y Demócrito. Y todo ello por hurgar, precisamente, en lo minúsculo, algo de lo que se apenas se hablaba en el programa de ayer. A la altura de hoy, sin embargo, creo que hay que felicitar a nuestros filósofos clásicos, no tan solo por plantear el átomo, sino también por sugerir la existencia de “eso” que llamaban “éter” y que ahora, me da la impresión que vuelve, aunque sea bajo el mas novedoso nombre de “energía oscura”. Las argumentaciones primigenias de que “de la nada, nada sale” no se contradecirían con las definiciones del Tao como ” es lo que es y no es”, pues estas afirmaciones tempranas, hay que reconocerlo, darían cuenta bastante aproximada del punto en el que hoy nos encontramos; mas, desde luego, de lo que lo hacia el Sr Newton. Pero tengo unas dudas, sin embargo, que me gustaría plantear.

    Siempre he creído que lo que no se puede explicar con claridad es porque no se sabe con claridad, como también había creído que lo que no se entiende con claridad es porque no se ha explicado con claridad. No voy a citar al autor a quien leí la frase, porque no creo que sirva al discurso, sino probablemente lo estorbe. Al oír o leer a algunas personas, no obstante, lo pongo hoy sanamente en duda, pero tiendo a llegar a la conclusión de que el principio sigue siendo valido y que cuando los resultados no cuadran, no suele ser consecuencia de un problema lógico, sino emocional, es decir, ilógico.

    Cualquier matemático sabe que trabajar con el infinito acarrea problemas en lógica, puesto que en matemáticas hay infinitos mas grandes que otros, mientras que en lógica infinito es infinito, y punto. Ese mismo problema existía, aunque no nos fijáramos demasiado, en los tramos que existen entre dos medidas, o, dicho en términos matemáticos entre dos números. Entre el numero 3 y el numero 4 caben infinitos números fraccionales, luego entre el 3 y el 4 media también una distancia infinita. Tal consideración dio lugar a los casi mágicos números de Cantor permitiendo postular la existencia de que en un solo numero pudiéramos contener la minuciosa descripción de cualquier universo, multiverso o conjunto de multiversos. Siempre y cuando dispusiéramos de un continuo que poder dividir infinitamente.

    Si admitimos los “cuantos” deshacemos la continuidad y pasamos a la realidad discreta. En base a ello, creo, se argumentaba en el programa que el numero de sucesos que podían ocurrir en un universo eran finitos y puesto que no existía tal limitación teórica para la producción incesante de universos infinitos, toda serie de acontecimientos estaba condenado a repetirse. Bueno, si consideramos que el tiempo no está hecho a nuestra medida, no resulta difícil extraer de ahí la conclusión de que todo lo que esta ocurriendo ya lo ha hecho un numero infinito de veces y lo seguirá haciendo. La Biblioteca de Babel de Borges está servida. El tiempo, tal como lo entendemos, habría dejado de existir.

    Pero el tamaño infinito que se postula para el universo precisaría un tiempo infinito pues, según parece, debería ir expandiéndose, haciéndose cada vez mas grande. Lo que significa que, un momento antes, era menor. O, lo que creo que es lo mismo, que, fijado un instante, el universo es finito y su misma finitud estaría compuesta, a su vez, de paquetes cuánticos en numero finito. Y, si es así, no se como se puede sostener la repetición necesaria de los sucesos. O una cosa o la otra y, la verdad, con las dos al mismo tiempo no puedo. Y, francamente, no creo que sea el único.

  26. Manuelito:

    Mi opinion es que la intuición; es el calculo rapido que hace nuestro cerebro basandose en un sistema innato de una base de datos lejana i proxima con calculo de probabilidades a la vez que tiene en cuenta nuestros sentimientos y miedos…etc. (que estan en nuestro inconsciente). Desde los siglos de los siglos.
    Es la manera de razonar personal de una manera inconsciente.

    En cambio el hecho de razonar es un juicio de valores que utiliza una metologia alterada por el presente y que aunque sepamos la reespuesta correcta y hagamos lo correcto solo nos valdra para esa respuesta.

  27. Manuelito:

    El universo representa el epacio, su cambio la velocidad, a mi entender el tiempo no tiene cabida en la realidad. Mi tiempo no es el mismo que el de otro ser en otro universo puesto que al sufrir cada uno un cambio distinto tenemos diferentes velocidades, (pero el mismo tiempo). Es decir ho hay muchos tiempos (uno para cada universo) o no hay tiempo. Solo hay espacio y diferentes velocidades. o hay muchos espacios (universos) con la misma velocidad.

  28. socjo:

    jejeje veo que no soy la unica que se ha liado con esto de los universos infinitos y las realidades finitas… llevo todo el dia comiendome la cabeza, yo no se decirlo tan bien como juan pero he de agradecerle la oportunidad que me ha dado de pensar a lo grande, a lo muy grande, infinitos universos, infinitamente expandiendose…. ¿porqué no infinito numero de realidades?… el ejemplo de la raya que se va acortando no me sirve, porque esa raya tendria que haber sido desde el pricipio tambien infinita… vamos creo yo… no es que yo esté empeñada en ser única pero creo que las variables que han determinado que yo sea yo si son infinitas… o es que aun tengo que pensar más a lo grnade…
    muchas grcias.

  29. socjo:

    se me olvidaba…
    yo soy catolica y practicante y para nada me he sentido ofendida por el gag del taxista… muy al contrario me resultó muy divertido porque admito que en la iglesia hay situaciones dignas de gags… está bien que desde fuera se nos de caña en algunos aspectos, que pasa cada cosa…. por otro lado yo no entendí que en el programa se negara la existencia de Dios, muy al contrario, me quedé con la idea de que no eran incompatibles y de que dios que ha hecho y hace todo eso es realmente GRADE más que todas esas infinitudes que ya es decir… muchas gracias otra vez.

  30. Leopoldo:

    Me gustó mucho el pasaso “REDES” (–incluso el ‘gag’ del Padre Buenafuente/Punset Taxista)
    Se me ocurre la siguiente pregunta…….

    El universo (o universos), en toda su inmensidad y complejidad, ¿”Sabe” que existe??
    O es indispensable la presencia de un “instrumento” pensante/inteligente –e.g. el ser humano– que haga conciencia sobre él (el universo). …..Es decir, el universo, lo más complejo que existe (entre otras cosas porque lo abarca todo y lo gobierna todo), complejo e intrincado por naturaleza (something that happens quite spontaneously, apparently), no tiene conciencia de su complejidad (ni de su origen)?? –Como el niño superdotado que no sabe que es superdotado?? Peor aún, como el niño superdotado que ni siquiera
    sabe que es persona/ser/humano??
    Leopoldo Peñalosa, Madrid –

  31. José:

    Le felicito por este programa. Me dejó fascinado la teoría del Multiverso.

    ¿No hace sentirse pequeño y humilde?

    Un saludo

  32. Leopoldo:

    (furthermore…) Se crea a sí mismo y aún así es ajeno (“inconsciente”) a su propia existencia?? ….Se crea pero sin “saber” cómo se crea?? La lógica nos diría que para crear algo TAN complejo se necesitaría una Fuerza Pensante y Creativa ENORME!! (Dios??) ……..”Dios” se crea para así poderse crear???

  33. Alberto Argüelles:

    Genial Punset: felicidades. Llevo años dándole vueltas a esta teoria, la del Big Bang y el multiuniverso…los efectos que genera la explosión de manera igual en todas las zonas que rodearon en el vacío a esta explosión. Lo que entiendo menos es porque no hay diversidad de películas para una calle de tantos cines. Dudo que la vida pueda repetirse. ¿Serán los Dejavu atajos de energía entre mundos paralelos?

    Un abrazo desde Asturias.

  34. Leopoldo:

    El caos; la nada; el vacío…….. Las fuerzas MAS creativas????

  35. Acm:

    Aunque pocas veces lo utilizo, aún recuerdo, con satisfacción casi, la última vez que me monté en un taxi. Durante treinta minutos el conductor, fundamentalista en sus ideas e irascible en su expresión, y yo hablamos mucho. Al pagarle la carrera el hombre me estrechó la mano y me dijo: Con muy poca gente he coincido tanto como contigo. Yo calo a la gente rápido y soy buen fisonomista, y a mi taxi no sube cualquiera. Y se fue.

    ¡Qué alivio! No se acordó que hacía tres años me dejó abandonado y a la deriva a media noche y en medio del campo, a siete kilómetros de donde yo iba.

    El cerebro no necesita a nadie ni a nada para poder distraerse, tiene su propia capacidad para ensimismarse cuando así lo desea y con lo que sea, por lo que su concreto olvido, fallo o equivocación es independiente del entorno y de la situación. Hay quien se cae dormido de la cama, o quemado a solas con el cigarrillo o la sartén.

    Por otro lado, Sr. Punset, quisiera hacerle llegar mi gratitud por la interesante entrevista a Alexander Vilenkin.

    Saludos muchos

  36. Bender:

    Esto es nuevo

    Puede que nuestro universo este al otro lado de un agujero negro, y toda la materia del otro lado ha entrado para formar este de distintas formas, (osea, ese agujero negro sería el water de dios). Las formas puede ser: A) que la materia desde que sale se esté esturreando y la del otro lado ya se haya acabado, por eso no hay un foco de luz ( la luz divida del triángulo que sale en los billetes de a dolar). B) que como a este lado no había nada antes, lo que salia se comprimia del tal manera que dió lugar al bigban (tambien la luz divina para creyentes, que os tenemos en cuenta). C) el conducto del agujero negro se atranco (y en el otro lado no hay fontaneros, por eso no hay luz divina ahora), y de esta salio la materia que actualmente hay en el nuestro universo.

    Vaya, hay otro que había formulado esta teoría: la de los universos fecundos, pero sin componente divino

  37. Geógrafo:

    Sr. Xenen, sospecho que a usted le gusta mucho el Mus pero que hace tiempo que no juega.
    El Mus es el gran universo de la probabilidad de las cartas, donde pierden siempren los que menos funciones radicales llevan. Pero es un juego divertidisimo que demuestra que hablamos de lo mismo…usted va de mano…reyes chica…pares…y gúiñeme el ojo si lleva 31…en fin. Lo misterioso de todo es la voluntad, que se suma a la gran revolución darwinista.

    Gracias

    PD: Yo no bebo cerveza de barril, sino del hombre o la mujer que me la sirve, sin lo cual la ecuación carecería de gracia.

  38. Febrer:

    SIgo pensando que el Sr. Punset tenia como objetivo demostrar que Dios no existe.

    Un saludo

  39. Fisi:

    La teoria de multiples universos, ”como burbujas en el mar” es muy bonita, aunque desconozco las bases que sustentan la teoria.. ¿que bases quiero? si es tan dificil de comprender!…

    ¿q ocurre con una gota de agua cuando caer al mar?

  40. Xenen:

    Quería hacer algunas matizaciones a varios post, por otra parte muy correctos en lo que aprecian:

    1-Efectivamente el tiempo calculado para nuestro universo es de unos 14.000 millones de años. Pero, como en una anterior entrada tuvo a bien mostrarme el señor moderador, no es ese el tamaño de nuestro universo (sí es el tamaño del universo visible, pero no el real, y el matiz es importante). Se supone que el universo, el propio espacio del universo, se está expandiendo, a la par que la luz viaja por él, de tal forma, que las cifras aportadas por Vilenkin para el tamaño del universo donde vivimos es de 40.000 millones de años luz (este tema no está cerrado y yo he llegado a ver tamaños de hasta 72.000 millones de años expuestos para este mismo valor). El caso es que parece que calcular el incremento de espacio que ha tenido lugar no es tan sencillo, dado que es una expansión acelerada y esa aceleración no ha sido igual a lo largo de todo el tiempo. Se me suscitan muchas dudas al respecto (les remito a la entrada del 5 de abril si quieren ahondar en estas cuestiones o dudas). La lucha entre las fuerzas que generan esta aceleración es uno de los campos de batalla en astrofísica teórico-experimental y cosmología más interesantes que están teniendo lugar en la actualidad. Y además tiene un componente límite (el valor de lambda) que entronca este problema con el principio antrópico y las hipótesis creacionistas.

    2-El multiverso, palabra creada por Martin Rees, Real Astrónomo británico, es sólo uno (conceptualmente) y engloba todo lo demás. En el multiverso de Vilenkin hay infinitos universos burbuja. Estos universo burbuja se crean, a partir del falso vacío, que está en expansión acelerada a su vez, a partir cada uno de su propio big bang. Estos big bang, han tenido lugar antes, están teniendo lugar ahora y tendrán lugar en el futuro. Pero no está claro que cada uno de estos universos burbuja se expanda eternamente. Una de las cosas que deja clara la teoría, es que las características de los mismos, en lo que se refiere a su dimensionalidad, leyes físicas y constantes de la naturaleza, no son homogéneas. Esto significa que podemos encontrarnos universos de 5 dimensiones desplegadas, leyes físicas diferentes y constantes de la naturaleza que nada tengan que ver con las nuestras. Por lo mismo, podemos encontrarnos universos muy similares al nuestro en casi todos los parámetros físicos, pero donde la fuerza gravitatoria sea mucho mayor, con una lambda más débil aún, o con mayor cantidad de materia oscura y que colapsen pronto en un big crunch. Desconozco si en el planteamiento de Vilenkin existe algún límite a la variabilidad de estas condiciones. Por otra parte, me recuerda mucho al concepto propuesto por Leonard Susskind de “paisaje cósmico”, basado en la teoría de cuerdas, y que establece un límite de 10 elevado a 500 ( un gúgol) ó 10 elevado a 1000 (varía según las fuentes) posibilidades diferentes de universos diferentes según el vacío del que proceden. La teoría de Vilenkin, sin embargo, establece infinitas posibilidades de universos burbuja, por lo que si las posibilidades combinatorias de los diferentes parámetros antes referidos son finitas (por muy grande que sea este número) obligatoriamente han de generarse diversos universos burbuja regidos por las mismas leyes y con las mismas constantes. Ese “diversos”, tranquilamente puede ser “infinitos”, y llegados a ese punto, dado que las posibilidades combinatorias de todas las partículas existentes en dichos universos “idénticos”, pese a ser una vez más un número inmenso, es finita, necesariamente las historias que suceden en dichos universos burbuja “idénticos”, se han de repetir y han de tener además, historias sumamente parecidas. Bousso y Polchinsky han realizado intentos de combinación de ambas Teorías (cuerdas e inflación eterna) así que podrían hermanarse en el futuro.

    3- El tema temporal se las trae. Personalmente no acabo de ver el concepto de tiempo con claridad en el multiverso. Ni siquiera entiendo qué concepto dimensional se aplica al falso vacío en expansión, dado que los universos burbuja pueden tener dimensionalidad diferente. La teoría contempla la posibilidad, remota pero probable, de colisión entre dos universos burbuja en expansión que se hayan generado muy próximos el uno del otro (de hecho, ésta es la única posibilidad futura de comprobación experimental de la teoría: observar los efectos de dicha colisión). Pero, si tienen diferentes dimensiones ¿qué tipo de colisión será esa?. Tampoco sé si se contempla la posibilidad de que más de una de esas dimensiones sea temporal. Por el conjunto de la teoría pienso que esta posibilidad no se contempla. Y he aquí el factor más sorprendente (y metafísico) de la teoría:

    4- Pese a que la teoría lleva el nombre de “inflación eterna”, lo cierto es que no lo es. Tuvo un comienzo. Este problema del inicio lo resolvió Vilenkin con Arvind Borde y Alan Guth, mediante un aparentemente sencillo teorema (experimento mental), que tiene que ver con viajeros inerciales, observadores, relojes y la teoría de la relatividad. Su conclusión: La inflación eterna del pasado es imposible sin un principio. Para dar una idea de lo seguro que está Vilenkin de esto, les dejo sus propias palabras:
    “Se dice que un argumento es lo que convence a un hombre razonable, y que una prueba es lo que convence incluso al menos razonable de los hombres. Ahora que los cosmólogos cuentan con la prueba, ya no se pueden seguir escondiendo tras la posibilidad de un universo con un pasado eterno. No hay escapatoria: tienen que abordar el problema del principio del universo”

    5- Lo que luego hizo Vilenkin, en esta tesitura, donde es tentador para unos ver la mano de Dios, y para otros despreciar la teoría científica que llega a esas conclusiones, fue seguir con su trabajo de científico, y afrontar el principio desde la ciencia. Y llegó a una sorprendente conclusión. El universo nació de la Nada. De la Nada física, ni siquiera vacío, ni siquiera espacio ni tiempo.

    Pero no era Nada, no era nada metafísica. Había Ley física. Antes del principio, Era Matemática.

    Y esto me llenó de dudas, por si no tenía ya pocas.

    Saludos

    PD: Sr Geógrafo: Está claro que domina usted el arte del Mus. Ha acertado. Hace tiempo que no juego (tampoco hace tanto). Pero ya sabe que es como andar en bici. No se olvida. Y es que jugando no soy nada radical.

  41. Juanjo:

    Me llamó poderosamente la atención que en la entrevista que usted realiza a Oliver Sacks no le pregunte por la crítica que este neurólogo humanista hace (por ejemplo, en su libro Despertares) del cosismo mecanicista que intenta reducir al ser humano a un conglomerado de elementos (neuronas, genes, hormonas, etc.) ¿Por qué será?
    Amigo Punset, a veces se le ve un poco el plumero. Se echa en falta, al oírle hablar, algo de esa objetividad científica que tanto proclama en sus escritos. Sin ir más lejos, el otro día, en uno de sus periplos taxistas con Buenafuente trató con sorna una realidad que asumen millones de personas en todo el mundo: la existencia de Dios. Los grandes científicos, en general (desde Galileo o Copérnico a Newton, Einstein y Heisenberg, por citar a unos pocos) siempre han sido respetuosos con las creencias religiosas y muchos de ellos han admitido la existencia de un ser superior como causa inteligente del cosmos.

  42. Xenen:

    No creo que el Sr. Punset intente demostrar desde la ciencia la inexistencia de Dios, y mucho menos desde el último programa de redes emitido, aunque este extremo lo debería explicitar él.

    Tiende a confundirse las religiones con Dios, y no debería hacerse. Es muy probable que existan tantos conceptos de Dios como personas hay que piensan en él, que, al cabo, por sus similitudes, son agrupables bajo un manojo relativamente escaso de modelos diferentes. Por sus propias características (si se quiere teológicas, y también metafísicas) Dios, sencillamente, no es abordable por la ciencia, y no puede ser objeto de conocimiento científico. (Salvo que se suponga que Dios es la naturaleza misma, a la manera del Dios de Spinoza, o el mismo concepto que de Dios tenía Einstein, muy influenciado por aquél; un concepto de Dios que a mi, personalmente, me resulta atractivo, sin que tenga ningún interés en hacer proselitismo ninguno de tal forma de pensar).

    Otra cosa son las religiones en cuanto a que manifestaciones humanas. Estas sí pueden ser objeto de estudio y análisis, desde muchas perspectivas ( Y lo son). Y francamente, como cualquier otra manifestación humana, en raras ocasiones soportan un análisis exhaustivo sin que aparezcan contradicciones e incongruencias difícilmente aceptables para su coherencia interna. Sin embargo, desde su propio interior, son estructuras intelectuales sólidamente construidas. No cualquiera puede ser hereje, hay que tener un cerebro muy bien amueblado, pues hay que encontrar huecos en la estructura. Y por eso, a las Iglesias siempre les han traído mucho más de cabeza los herejes que los ateos.

    Las religiones, en especial las monoteístas, son fenómenos humanos, cuyas raíces se anclan en la antigüedad. Poseen, por su propia esencia dogmática, tendencia a la rigidez y se adaptan mal a los cambios sociales (Cambios que en la medida en que han podido, han intentado impedir, más allá de los que ellas mismas han generado). Son estructuras de poder y control social. Pero, indudablemente, no son sólo eso, y tienen también múltiples aspectos beneficiosos, que van de lo social a lo emocional, y cuya importancia no deseo minusvalorar. Y han tenido, desde el principio, sus propias cosmogonías y cosmologías, pues, tal cosa era necesaria para dar la impresión de que la verdad radicaba en ellas en todos los campos de conocimiento, ya que su verdad, para ellos, era revelada por el propio Dios. Pero, insisto, su saber es antiguo, y tal aspecto se plasma en sus cosmologías.

    Creo interesante hacer ver, que las cosmogonías responden en parte a una de las preguntas básicas que el ser humano se realiza sobre su propia existencia y esencia, ya que acaso sea la misma pregunta con la misma respuesta, quién creó al hombre y quién creó el universo, y por ello, cualquier religión que se precie, debe tener una, y la defenderá a capa y espada, pues, si la pierde, la catástrofe está asegurada. Dado que los aspectos cosmológicos ya han sido conquistados por la ciencia, a las religiones sólo les resta la cosmogonía.

    Sin embargo, se ha propuesto por muchos, que la conquista de esos aspectos cosmológicos por parte de la ciencia, derribando viejas hipótesis defendidas por las religiones, supone la inexistencia de Dios, al extrapolar las supuestas verdades derribadas al resto del conocimiento religioso. No creo que tal cosa pueda afirmarse, porque las cosmologías religiosas son producto de las religiones, a su vez basadas en conocimientos antiguos humanos, e independientes por definición de la existencia real de un Dios. (Sí que puede afectar esto a la credibilidad de las fuentes escritas del conocimiento religioso, pero no es una cuestión metafísica que ataña a la existencia de Dios. No es la única manera de hacerlo, pero ese es otro tema).

    Llegados a éste punto, en el siglo XXI, a las religiones, en éste aspecto que analizamos, sólo les quedaba rezar para que la ciencia mantenga la existencia de un principio o comienzo del universo (ya sea éste como fuere), pues esto es la esencia de la cosmogonía que requiere un Creador. Si no hay principio, no tiene porqué haber creador. Pero si lo hay, la esperanza se mantiene.

    Bueno, pues la ciencia dice que hay principio. Y no sólo eso. Dice que antes del principio no existía la nada, sino que existían leyes físicas y nada más. En concreto, la mecánica cuántica, esa que nos dice que la incertidumbre no es eliminable, y que cualquier cosa que no está prohibida, tarde o temprano sucederá.

    Algunos, con razón, habrán suspirado más o menos aliviados.

    Ahora, nosotros, desde nuestro imperfecto cerebro curiosón, podemos plantearnos quién puso ahí la mecánica cuántica, y porqué le gusta tanto jugar a los dados en tantos universos a la vez. No me resisto a transcribirles, a Vilenkin:

    “Se supone que las leyes debían de estar “ahí” antes incluso de la existencia del universo. ¿Significa eso que las leyes no son meras descripciones de la realidad y pueden tener existencia propia? En ausencia de espacio, tiempo y materia, ¿sobre qué tablas estarían escritas? Esas leyes se expresan en forma de ecuaciones matemáticas. Si el medio en que viven las matemáticas es la mente, ¿será la mente anterior al universo?
    Esto nos lleva a lo desconocido, hacia el abismo de los grandes misterios. Resulta difícil imaginar de qué forma se puede superar éste punto, pero, como ya hemos dicho, puede que esto sólo refleje los límites de nuestra imaginación.”

    ¿Han oído hablar del Dios Matemático?

    Saludos.

  43. Bender:

    Xenen

    No creo que sea necesario tanto esfuerzo para explicar la existencia de dios, ya que en realidad es un discurso equivocado. La previsión fue que el modelo debia de ser dinámico, adaptarse a todo los tiempos, por eso le atribuyeron el adjetivo “omni”, y en el aspecto científico el atributo “omnisciente”. Por lo tanto este va a tener más versiones que la que pueda tener Window en los próximos 1500 años, aún con el mismo núcleo.

    Pd: cuando me referí al “water de dios” fue sin ofender, es porque conjugaba con “agujero negro”.

  44. Mario Luna:

    No recuerdo dónde leí que los taxistas de antes de Londres (previa a la aparición del GPS, claro está) dedicaban x gramos de su cerebro (creo recordar que se cuantificaba por peso) a recordar el mapa de la ciudad. A mí esta idea siempre me asustó un poco porque desde la intuición temía que ocupar parte de mi crebro con calles me impediría ocuparla con otra cosa, así que me sorprendió que la ciencia ratificase años más tarde este temor.

    Ahora, desde la llegada del GPS, supongo que todos los taxistas amantes de la ciencia (y por tanto de sus maravillosos libros y programas) pueden sentirse aliviados.

    Felicidades por el multiverso que abre cada domingo en nuestra mente.

  45. Geógrafo:

    Mucha claridad en su entrada Sr. Xenen.
    Se lo agradezco.
    Pero cogiendo parte de la cita de Vilenkin: “…..se supone que las leyes debían de estar “ahí” antes incluso de la existencia del universo….” yo me digo: ….bueno…., eso depende.
    Las matemáticas son otro código, o lo que es lo mismo, otra forma más de representar y describir la realidad mediante símbolos, mediante el lenguaje. Es decir, que son descriptivas de la realidad, de la realidad y de sí mismas.
    Descriptivas.
    No haría falta siquiera, por tanto, se podría pensar, que estuvieran ahí antes de…de….de todo, de ellas mismas.
    Algo más: yo también soy creyente.
    Y otra cosa: las cosmologías son una preciosidad…el estudio de las religiones, las religiones, que también son darwinistas, humanas.
    Evolución y cambio.
    Un dios matemático no tendría que ser exacto.

    Gracias

  46. Yenk florez:

    Mensaje a tod@ creyente:

    Quienes no creemos, guardamos un odio profundo (admitamoslo o no, es así) a toda persona religiosa no por ser religiosa sino porque se apoya en sus creencias (más que impuestas) para crear diferencias odiosas entre nosotr@s mism@s y a estas personas les pido que hechen un vistazo a la Historia. Y desde luego que hay millones de personas creyentes y de buen corazón, pero desde luego no lo son por la amenaza de que si no lo son un supuesto dios los castigará, tanto en ésta como en otra vida ¿si desaparece esa amenaza, seríamos tod@s malvad@s?(pues no). Si cada cual quiere creer que existe una entidad superior que lo creó, él o ella sabrá por qué (y si no lo sabe, realmente es penoso).

    Creed en vostr@s como creación de una superioridad, pero dejad de decir estupideces sobre un tal Jesús, un tal Alá, un tal Yahvé, y un tal bla bla bla… No sigais siendo vosotr@s l@s Creadores de Creadores…

    Sé que es difícil para una mente tan pequeña como la nuestra dar una respuesta cierta al 100% pero hasta entonces, DEJAD DE IMPONER CREENCIAS. “dios no hizo al hombre, el Hombre hizo a dios”…

  47. Javier (admin):

    El hecho de que esté aprobado el comentario de Yenk florez no significa que suscribamos lo que al “odio profundo” se refiere. Está claro que las opiniones son solo de quien las escribe, pero en este caso vale la pena recordarlo ya que Yenk florez escribe en nombre de más gente.

  48. Yenk florez:

    el andar con la cabeza caliente me perdió, y ahora al releerme entiendo que me pasé al escribir “odio”, asique perdón por esa palabra (cuyo significado nunca debió existir). Donde dije “odio” digo “resentimiento”…

    Perdón por las confusiones…

  49. Susana:

    Estimado Sr. Xenen y Sr. Geógrafo,

    Muy interesante! Sr. Xenen, su exposición tiene un tratamiento Exquisito, Contenido y Forma, desde mi humilde opinión! Ha sido un gusto leerle! Sr. Geógrafo, gratamente sorprendida.

    Según algunas filosofías (y algunos postulados después de la Revolución científica del XX) el Hombre es inherentemente Creyente desde el momento en que se relaciona con el “Mundo que no es él mismo”, o, dicho de otro modo, el Mundo no es sino una Creencia. Algunas veces me pregunto hasta qué punto el Ser no es sino una Creencia en sí misma. Quizá nos encaminamos hacia el “Pienso luego Creo”, o “¿Creo luego Pienso?” (son disquisiciones puramente alegóricas).

    Desde mis prejuicios “ateos” (Dogma con el que lidio) quizá sea la aspiración última e inalcanzable la “Des-creencia”.

  50. Susana:

    Un prejuicio personal con el que lidio, no tanto por “ateo” cuanto por “dogma”.

  51. Juan Carlos:

    Felicidades por el excelente programa que desde hace muchos años nos viene ofreciendo.
    Sin embargo, el otro día patinó, metiéndose en dos cuestiones que nada tienen que ver con la Ciencia, y que por lo visto no son su fuerte: el Humor y la Religión.
    En la lista de invitados a su programa encontramos científicos de prestigio, profesores, catedráticos, intelectuales, premios Nobel… y ahora Buenafuente. ¿Quién será el próximo, Carlos Latre, Chiquito de la Calzada…?
    Si quería debatir sobre Ciencia/Religión, tenía muchas más opciones que una chusca parodia con Buenafuente vestido de cura. Mucho chiste fácil y poca reflexión teológica. Espero que en próximas semanas invite a algún teólogo de prestigio a su taxi.
    Buenafuente podía haberse vestido de monje budista, presbítero anglicano o sacerdote maya, pero claro, una sotana da mucho más juego.
    Así que el único propósito que veo en todo esto es ofender a los católicos en general, y a los españoles en particular (eché de menos alguna referencia a la Guerra Civil o la pederastia).
    Un consejo (si se me permite): déjese de humoradas, que para eso ya hay otros, y olvídese de la religión, pues ya tenemos bastante con Dawkins.
    Simplemente siga divulgando Ciencia, que nos encanta.

  52. Mia Louis:

    Entiendo a quién tiene dudas sobre si exite o no tal divinidad. Pero los que creéis ¿por qué lo haceis? ¿tenéis alguna prueba de que existe tal?. No lo digo por mal, lo digo muy en serio, me gustaría saber la razón profunda y palpable de vuestra creencia, o ¿simplemente seguís una tradición de creencias que nunca os dio por cuestionar?

    Todo esto no lo digo por cabrear a nadie, lo digo por si podeis responder, me gustaría mucho leeros. No estoy tirando misiles contra nadie, sólo quiero saber qué pensais para creer así…

  53. Mazinger Z:

    “Santo / Santo / Santo es el Señor / Dios del Universo / creador del cielo y la tierra / de tu gloria / Hosanna en el cielo / Bendito el que viene en nombre del Señor / Hosanna en el cielo”

    Del otro lado no se quedan cortos tratando de enseñar este tipo de cosas en los colegios, dando por hecho que todo el que lleve sotana es digno.

    Nos ofende todos los dias con sus postulados y sus justificaciones de la
    muerte, xenofobia, homofobia, prejuicios, amoralidad, que demuestran en los medios de comunicacion (ahí esta Berlusconi a la derecha de Benedicto), cuando ellos mismo se llaman benditos, y ni mucho menos son perfecto y faltos de culpa. Son personas como cualquier otra, con los mismo derechos y obligaciones, entre ellas; la de respetar la ley y la buena convivencia. La parodia de señor Buenafuente ha sido “light” (un hombre al que admiro por su bondad y falta de malicia), al contrario que otros que desde la cadena de Radio Cope, que representa el clero, nombran a la misnistra Narbona como Carbona, con una intencionalidad maliciosa y pecaminosa. Ejemplos como estos sobra desde los representantes de la iglesia, que no de la religión.

  54. Susana:

    Estimado Sr. Xenen,

    Ya sé que hemos navegado ya por estos mares “astro-físicos” con anterioridad, tengo todas sus dudas bien apuntaditas, a las que voy a añadir los cuestionamientos del Sr. Juan (que, por lo que veo, también se ha atrevido recordar a mi “gran amigo” Cántor). Intuyo vamos por buen camino, pero muy al contrario de ver una meta, estamos comenzando. ¿Cómo llegar a la abstracción que supere el Espacio y el Tiempo? A mi juicio es éste el gérmen de la paradoja, y salir de ella va a requerir espavilar nuestras mentes más de lo que nos pensamos (hace tiempo que Sabios orientales ya dieron cuenta de esta “pequeña” limitación).

    “La inflación eterna del pasado es imposible sin un principio”. ¿Eterna del pasado? Usted , quizá, ya conoce mi “vena existencialista” y me duele la vista ciertas combinaciones. Probablemente, este presente de Investigación necesitaría, quizá, inventar nuevos conceptos de Tiempo para poder seguir adelante.

    Estimado Sr. Juan,

    De su valuosa aportación (por lo menos a mí me lo parece) nadie mejor que el Sr. Xenen para hacer de ello un muy interesante intercambio. Quisiera sólo, por la parte que me toca, y aporvechando la licencia, dar a conocer que existen otros Mundos además de Universos (no por usted, pues sobradamente denotan sus exposiciones que los conoce), y así de paso presentar culturas ligeramente vapuleadas en el saco de una Concepción Occidental de la Religión. La defensa del “éter” puede remontarse, como mínimo, al antiguo Egipto “NUN” y la defensa del “átomo” no sólo procede de “nuestros filósofos clásicos”;

    “Pakudha Kachchâyana, el atomista: El representante más antiguo del atomismo en la India. El Sâmaññphalasuta menciona, “Estos siete elementos, oh gran rey, no han sido hechos, no se les ha hecho hacer; no han sido creados, no se les ha hecho crear; son estériles, inmutables, estables como pilares (Tierra, Fuego, Aire, Agua, Placer, Dolor y séptimo día)”.

    “Nyâya se especializa en epistemología y lógica, y el Vaisheshika en psicología y física. El Vaisheshika utiliza los métodos analíticos del Nyâya, y éste acepta los postulados de una constitución atomista del universo. La doctrina Nyâya aparece expuesta por primera vez por Gautama (s. IIIa.c.). El término significa “regla” , “norma”, “método”. Es ante todo, un sistema de lógica, intenta proporcionar los instrumentos adecuados para dar solidez lógica a las argumentaciones. Enseña a razonar y hacer inferencias. No sólo es lógica y metodológía, sino que también incluye una teoría del conocimiento, una teoría sobre el universo físico y una teoría sobre Dios. Todo ello basado en una finalidad: la liberación. El punto de vista adoptado en relación a estos temas es sobre todo lógico-metodológico.

    “El Vaisheshika es un ensayo de explicación científica, referido a las “categorías” y a la teoría de los átomos. El primer gran filosofo del Vaishishika fue Kanâda (s. III a.c.). Esencialmente es dualista, enseña que la realidad está hecha de alma y materia, y que la materia está compuesta de átomos infinitamente pequeños, eternos e indestructibles, correspondiente a los elementos: tierra, agua, aire fuego y éter. Además postula cuatro sustancias inmateriales: tiempo, espacio, alma y mente. El mundo existe con independencia de las mentes pensantes. Asimismo el Vaisheshika formula una doctrina de las categorías dentro de la cuales se puede clasificar todo lo existente: sustancia, cualidad, actividad, generalidad, particularidad, inherencia y no existencia. El alma es eterna, ubicua e infinita”.

  55. Acm:

    Estoy muy de acuerdo con que la idea no es culpable de la utilización que luego los hombres hacemos de o con ella; de esto, muchos ejemplos hay a ambos lados de la frontera.

    No obstante, y contra el azar puntual, me sumo al grupo de quienes intuyen esa inteligencia prebiótica. Eso sí, haciéndome gustosa trampa de la norma, al no preocuparme no poder adjudicarle constitución ni forma.

    No creo que la ciencia de vanguardia, sus hombres, mujeres, ecuaciones y fórmulas, hayan creído nunca que alguna vez serían derrotados por los versículos y estrofas de la literatura o liturgia religiosa. Lo que me hace sospechar que el berrinche científico con “Dios” no se origina en los desmanes o ignorancia que algunos ven en muchos de nosotros, deslucidos peregrinos. Y sí creo que ese científico berrinche está motivado en su incapacidad para desterrarlo o proscribirlo definitivamente de sus mismas propias filas.

    Y si alguna vez quiere la ciencia empezar a deshacerse de sus tránsfugas por La Fe, sugiero comiencen por El Dr. Francis S. Collins, médico genetista y director del National Human Genome Research Institute (NIH, Instituto Nacional para la Investigación del genoma Humano).

    Saludos muchos

  56. Xenen:

    Se me acumula el trabajo. Procuraré ser breve….(ironía….)

    Bender nos propone no gastar esfuerzo para explicar la existencia de Dios. Desde luego, si esa explicación debe ser científica, tiene razón, pues estoy convencido de que tal cosa es imposible. Otra cosa es la metafísica. Me temo que ahí, las cosas son muy diferentes. No sería exagerado decir que los más brillantes cerebros que ha dado la humanidad habrán abordado el tema (unos lo habrán plasmado en escritos, y otros no). Pero el partido no está resuelto (creo que si lo estuviera, nos habríamos enterado…¿No?).

    Es cierto, yo al menos así lo veo, que la plasticidad del concepto humano de Dios es altamente sospechosa. Pero, una vez más, las sospechas recaen en aquellos seres humanos que hablan de Dios, en función de su creencia particular, y no de Dios mismo. Creo interesante resaltar, una vez más, visto desde la perspectiva inicial de un observador supuestamente objetivo (…esto es un experimento mental…), que la creencia o descreencia, y sus formas, de los individuos en la existencia de cualquier ente, sea este Dios o el Unicornio azul, no influye lo más mínimo de cara a la efectividad de la existencia real de tal ente. No sé si ha quedado claro lo que quiero decir.

    Por decirlo llanamente, es más o menos fácil sacudir estopa a las religiones ( y cuidado, que no es lo mismo atacar religiones, que acometer las conductas de las personas religiosas… y una vez más se suelen confundir estas cosas). Hacerlo con el mismo Dios, desde luego, es harina de otro costal.

    Entrar en metafísicas es cosa que me gusta, pero ahora me despierta la pereza, así que me abstendré de más comentarios al respecto.

    Mi admirado Sr. Geógrafo, ha tocado, según lo veo yo, uno de los puntos esenciales de lo que se nos plantea. En el fondo es lo mismo que plantea Vilenkin. Lo que nosotros apreciamos como descriptivo (y humanamente generado) se nos aparece aquí como generador-creador e independiente de todo lo demás. Me gustaría dejar planteado el salto existente entre ley física y matemática, pues lo creo relevante. Sabemos que nuestras leyes físicas no dejan de ser aproximaciones descriptivas de la realidad con expresión matemática, por lo tanto, no salen del nivel de interpretación científico. Sin embargo, con respecto a lo matemático puro, adoptando la postura platónica y últimamente “penrosesiana”, nos metemos de bruces en lo metafísico. ¿podemos tender un puente sólido entre ambas, ley física y matemática?.

    A la persona que manifiesta en mayúsculas eso de imponer creencias, le intentaría hacer ver que quizás esté haciendo eso él mismo. Estos temas son lo suficientemente serios como para tener que ser mucho más exquisitos y delicados, tanto en el fondo como en las formas. No estaría de más intentar contemplar la realidad de que la creencia religiosa se basa en la fe, y no en la razón (aunque puede sustentarla, y creo que el creyente que tenga capacidad, debe intentar hacerlo…..aunque no sé si este es buen consejo…yo fui por ahí, y ya ven…agnóstico perdido). Creer es “cor” “dare”, dar el corazón. A fin de cuentas es un enamoramiento. Buscando paralelismos ¿se atreverían a pedir explicaciones a un enamorado?.

    Soy de los que tolera, intelectualmente, mucho mejor el desconocimiento que la incoherencia. Por eso soy respetuoso con los que tienen fe de corazón. En el campo de la razón, las tornas cambian, pero no sirve de nada, pues al final, la fe suele volver a aparecer como argumento, según la experiencia que de tales debates tengo.

    Una vez más, agradezco su cortesía Susana. Lo que nos plantea es interesante. Mi opinión, es que el Ser es independiente por sí mismo, y la creencia es la interpretación que hacemos de él (como entes auto y heteroconscientes, que también son Ser), tendiendo hacia el conocimiento (proceso dinámico que contemplo desde lo evolutivo personal y desde lo histórico-social). (ya lo sé, muy clásico y muy soso…pero es lo que pienso). ¿Tiene algo que ver en que haya planteado esta idea el tema del Holograma?.

    La pereza, llegando a este mojón, me ha vencido.

    Saludos.

  57. juan:

    A mi entender la noción filosófica de Dios (pues no de otra cosa hablamos cuando elegimos la palabra en una conversación) es, en cierto modo, compleja. Mucho menos, desde luego, que el “gran” concepto al que apuntamos con el dedo: al que se quiere referir al decir “Dios”. Tan complejo es lo ultimo que ni siquiera sabemos, ni nadie al parecer, lo que significa y que es además, por definición, incognoscible. Sin embargo, los hombres nos hemos atrevido a menudo a intentar definirlo, “ponerle limites”, o. en definitiva, a intentar atraparle. Y, sorprendentemente, muy a menudo lo hemos conseguido. Yo diría que incluso demasiado pues ha sido definido de diferentes maneras y se le han asignado distintos nombres, de modo que se han atrapado muchos. Según los musulmanes Dios (Al-La) tiene 100 nombres y, sin embargo, ninguno de ellos le ha parecido propicio a las restantes religiones monoteístas que han defendido a capa y espada que, bajo el nombre que le ponían, no designaban, para ir empezando, a la misma entidad. Aparentemente estaríamos ante un caos, que no lograría diluir ninguna pira funeraria, ni solucionar inquisición alguna. La cuestión de los nombres de dios es punto y aparte.
    Sin embargo, si intentamos poner algo de orden en el asunto estamos obligados a dividir, a analizar, a escindir unas realidades de otras, pues, a menudo, bajo el mismo nombre se esconderán entidades muy diferentes, y no solo al contrario, como señalaba en el anterior comentario.
    Los primitivos dioses, como todo el mundo sabe, no estaban al servicio de todos. Cada tribu llevaba su propio dios, el suyo. El encargado de velar por ellos, sus cosechas, su salud, etc. y desde que llegó la competencia por el territorio se ocupó igualmente de velar por las desgracias ajenas, esto es, portaba la enfermedad a los enemigos, las sequias y toda clase de lepras, pestes y forúnculos. Los dioses, por aquellos tiempos, en general, no se andaban con chiquitas, como todo el mundo sabía. Y competían entre si, proliferando sus sucursales chamánicas y hechiceras. Pero no debemos observar su conducta antes de intentar saber algo mas del ser al que se sacrificaban ofrendas, exvotos e incluso primogénitos. Pues, ¿quien era, en realidad?. A pesar de sus números nombres y mal que les pesara a los miembros de cada tribu, la noción era la misma para todas, los dioses de formas y nombres diferentes parecían designar el mismo ser unitario y al mismo ilógico concepto. Intentemos acercar la lupa del razonamiento, mi querido Watson.

    Partamos de que, en un momento dado, la raza humana se extendió por el planeta al crecer en numero, aunque no fuera sino por no contradecir las leyes matemáticas o físicas preexistentes, como la 2da de la termodinámica, ( que admitimos a este objeto, sin atrevernos a postular, de momento, la bonita teoría de la preexistente topología del espacio). Luego de un tiempo, cuando los seres humanos fueron atravesaron la masa critica para ello, apareció la civilización.
    Subsisten en el momento actual, como es natural, varias corrientes de análisis, con sus correspondientes jerarquías de defensores, pero no debe extrañarnos, pues “eso” es lo natural (forma parte, si se prefiere, de esa cierta topología preexistente, dando lugar a una teoría a la que me remitiría, sin duda interesante, pero que creo fuera de lugar aquí y ahora. ). A mi, en particular, me resulta sugerente una de las corrientes, que paso a exponer con la brevedad posible.

    En ella se hace referencia a los mercaderes que fueron creando colonias ( palabra que, como puede verse, antecede en concepto, con mucho al personaje homónimo al que no hace justicia) y factorías, dando lugar al comercio y a asentamientos productivos en las cuencas, valles o estuarios mejor colocados. Tal tipo de colonización de la tierra, de origen comercial, creó la organización social del estado-nación, palabra grande para designar los asentamientos iníciales, que rondaban como mucho los 10. 000 habitantes. Quien estaba al cargo, el capataz, pasó a ser denominado regente, origen de la palabra rey, que todos conocemos hoy.
    Entre el regente y los mercaderes se repartían los beneficios obtenidos de la colonia, entendida ahora como colmena, resultado del gran éxito del Neolítico: la domesticación de la raza humana. Lo que dio un inmenso juego, pero su análisis, precioso sin duda, nos llevaría hacia campos de la política, sociología y, sobretodo, economía. El ultimo, para su importancia, escasamente analizado y conocido, al menos como res publica. Otro día será.
    De momento situémonos ante un conjunto de personas que se dedican a su labor en una factoría (o colonia) plantada por los mercaderes en el sitio adecuado. De tanto en tanto, sus barcos aparecen en el horizonte con manufacturas: traen cosas para cambiar. E intentan el trueque. En lo que ahora nos atañe nos fijaremos en como el regente, que vive del tándem acordado con los mercaderes, pues es lo que le ha permitido a él y a su tribu prosperar al multiplicar el numero de bienes, a cambio de especialización, (y, por tanto, dependencia) ha debido apremiar a sus súbditos para que produzcan cantidades suficientes para lograr un intercambio jugoso. La riqueza de todos y en particular la del regente estarían en juego. Naturalmente existían dos métodos para convencer a los colonos a colaborar y ambos eran de aplicación. Todo el mundo los reconoce aún, los seguimos llamando: “el palo y la zanahoria”.
    Pues bien, sucedía que, a veces, una tormenta inoportuna o algo similar, daba al traste con el trabajo anterior. Los pobres aldeanos sabían de la dureza del castigo del regente cuando sus actos no se acomodaban a lo esperado. Debieron suponer que igual les acontecía a los otros animales y ¿por que no? a los restantes elementos naturales e incluso a las enfermedades o habilidades. Aun hoy conservamos deificaciones o “santificaciones” sincréticas en este sentido (Santa Barbara bendita para la vista, San Antonio para las casamenteras en dificultades. . . sobran ejemplos, creo). De ahí podría haber partido un 1er concepto de dios: los dioses-patrones. El dios de la tormenta, el dios de los rayos, el dios de las cosechas, etc.

    Pero tal dios lo era de grupos, de masas; no de individuos. ¿que ocurría entonces con los personajes singulares?. Cuando los ancianos relataban las crónicas de los mas notorios personajes y eran magnificadas con el paso del tiempo y el interés y los olvidos, podían crear otra clase de dioses. En Occidente, ya fuera entre Germanos o Griegos, ( aunque también entre Celtas, Eslavos o Etruscos, etc.) se tendió al desorden. Los griegos sustentaban sus divinidades sobre las distintas polis, de modo que no es difícil establecer la relación de la mitología con los reyes locales y sus historias magnificadas para empezar a encontrar el libro de sus hechos, su historia revelada por su mitología. De modo semejante ocurriría entre los germanos, pero, estos, con menos historia acumulada y tantas o mas leyendas transmitidas, serían, por eso, los primeros en dotar a sus dioses de los poderes sobrenaturales mas heroicos. Ellos son los que entremezclan con mayor eficacia los dioses héroes y los héroes legendarios. Thor es el dios mas poderoso, sin menosprecio de Odín, Lofnir el lobo mas temible, las rubias walkirias las mas bellas entre las bellas y así. Si los germanos habían llegado a constituir a sus dioses como “grandes héroes” era porque habían prevalecido como pueblo frente a otros y simétricamente, sus dioses hicieron otro tanto. Pero sus héroes, aunque deificados, no dejan por ello de conservar compatibilidad con la categoría de los humanos. De hecho, se admite que son cíclicamente vencidos. . . Sometidos a las pasiones e inquietudes de la vida terrena, son aun semidioses que no han alcanzado todavía la trascendencia de la divinidad. Unos y otros formarán el 2do grupo: Los dioses-héroes, genios o semidioses. Prometeo y Atlas, Aquiles y Hércules, . . . Por encima de ellos, pero también Zeus o Deméter. O cualquiera de los dioses de cualquiera de los Olimpos.

    Admitida forzosamente la existencia del regente del que antes hablamos, la generalización inmediata aparejaría no solo el concepto de culpa ( no responsabilidad, pues la distinción sobre la que ahora conviene pasar de largo parece, sin embargo, básica para trabajar nociones derivadas) sino también el de otro tipo de divinidad. El de dios como Rey de Reyes, uno de los conceptos a los que apunta la palabra. Este dios estaba por encima del regente, puesto que podía verse sometido a castigo por un poderoso e invisible señor. ¿Invisible?.
    No parecía estar presente en la tierra, desde luego, y lo que restaba era el cielo. Mirando hacia él metódicamente las civilizaciones mas cultas y constantes descubrieron en la bóveda celeste cuerpos fijos, como en el suelo los inertes, y móviles, a semejanza de los seres vivos. Ahí parecían estar los dioses buscados, justo en las entidades móviles, Si su andar demostraba su vida, su imperturbable paseo, su majestad .
    De ese modo se deificarían, quizás, tras una primera etapa que pasaría por lo mas cercano, necesario y primitivo (el becerro, el verraco, los tótems animales—), se llegaría a los astros y planetas que parecían desplazarse por la bóveda celeste siguiendo su rutina misteriosa y quizás finalmente indescifrable. Intentar determinar la relación entre sus visitas y los acontecimientos prodigiosos o funestos constituyó una “ciencia”, tal vez la primera, en la que invirtieron miles de horas las mentes mas avezadas de su tiempo. De cuyo esfuerzo somos hijos. Fíjense en los nombres de los planetas. O en la relación entre lo megalítico y lo funerario, con lo astral. Y aun hoy se consultan a sus adivinos y se abonan sus honorarios. Pero, yendo a lo que íbamos, tenemos ya el 3er tipo de dioses que buscábamos: Los reyes de los reyes. Que cuando llegue el imperio se verían obligados a convertirse en el monoteísta Dios de dioses o Emperador del Emperador. Soberano único del soberano único. El monoteísmo aparecerá ligado indisolublemente al imperio. Pero esta es una de las verdades que han sido frecuentemente veladas y vueltas a velar.
    Sobre él se edificaría una corte, con sus jerarquías y normas. Aparecerían los sacerdotes y se exigirían los diezmos. El dios sería un reflejo del rey y no al contrario. Los mercaderes, por su parte, conocedores de estos ídolos, descreerían incluso con mofa, pues los habrían visto gestarse, pero se atendrían a los suyos, para por si acaso, porque, además de haberles sido benévolos, eran nómadas, transnacionales. Cada estado nación acarreó su imagen reflejada en el espejo de la divinidad. Cada imperio crearía su propio emperador celestial.
    Y en el caso de la mitología china la semejanza fue aun mas evidente. El soberano augusto del palacio de jade era el emperador celeste, traslado del que habitaba la ciudad prohibida, molécula a molécula.

    Los griegos llegarían mas tarde a un dios mas abstracto e intelectualmente refinado, el filosófico; surgido en la academia mediante la adjudicación al dios único de las mejores virtudes. del mismo modo que los anteriores se habían elevado sobre el imperio de las realidades, , cuando recogidos los pensamientos de la academia, se dividieran con claridad los vicios de las virtudes y se intentara un primer catalogo de ideas categorizadas. Eso daría lugar al 4to concepto de Dios. Dios es el mas justo, el mas bondadoso, el mas fuerte , el mas. . . Este es el dios que habría creado todo el universo, para no entrar en contradicción consigo mismo y este es el dios “filosófico” único, pues la mera existencia de un par lo destronaría. Estaríamos ante el 4to concepto de Dios. Pero no hagan demasiadas preguntas ni a Platón ni a Plotino, ni a Agustin ni a Atanasio, ni a Orígenes, . . .
    Pero este tipo de dios, aunque coexistiría con los anteriores, ( no sin fricciones como demostrarían las intemperancias entre las distintas religiones y las dificultades y simultáneos deseos de atribuirle forma e historia ), precisaba para ser formado de un conocimiento ancestral.
    Estos son, para mi y básicamente, los conceptos de Dios “revelados” al vulgo; las nociones “exotéricas” del mismo, pero conviene no olvidar que existía un secreto cerrado “herméticamente” y confiado tan solo a los iniciados en los cultos “herméticos” que contenía el sustrato religioso y que “desvelaba” los principios “esotéricos” del funcionamiento del orden que había sustituido al caos inicial del que hablaban los corpus religiosos manifestados, las “encarnaciones” de la divinidad, las pretendidas religiones que, según algunos, estarían cumpliendo un papel inverso al proclamado. Este “otro” concepto es al que se referirían los vedas ( con origen en el verbo que los define común al ver y al saber, en el indoeuropeo que sirve de sustrato lingüístico común a arios germanos e hindúes) quienes afirmaban creer lo que “vieron” (de ahí “veda” y “wissen”), lo que les fue mostrado. El mismo al que se refiere el evangelio (gnóstico?) de San Juan al afirmar que “al principio era el verbo y el verbo era dios” (cuya nueva formulación estamos viendo postularse en física y en algunos comentarios a día de hoy). Idéntico al que describe la tradición Zaratustriana que diferencia en origen la luz bienhechora de la oscuridad nefanda del mal, Ormuz de Ahriman, entre los magos caldeos. El que recogía la tradición de los misterios de Thot, (llamado el grandísimo), Hermes Trimegisto, los misterios “rficos, los ritos de Deméter o el culto a Mercurio o el que, al parecer, contenían los libros Sibilinos transmitidos igualmente por Apolo a la Pitia de Delfos . . . Podemos perdernos en la tradición o volver de ella de la mano de Krisna, por ejemplo. Este ultimo era, además, conforme con lo que podía entenderse como “moral natural”, concepto que permanece vigente y que nos dota, en general, de capacidad para distinguir entre el bien y el mal, incluso aunque esté en conflicto con nuestros intereses o los del grupo o tribu a la que pertenecemos. Y, siendo así, no solo satisfacía la inacomodada posición en que se situaban los sentimientos humanos al verse obligados por fuerzas superiores a actuar “contra-natura” ( ya que las religiones trasladarían el juicio a la balanza de sus normas, surgiendo una “moral artificial”, no apta para las conciencias y que dejaba a sus autores en deuda continua con una divinidad que, según sus sacerdotes, casi siempre solía estar dispuesta a llegar a algún acuerdo “razonable” para paliarlo); sino que además, su práctica permitía un contacto especial, inefable como la percepción musical o artística, pero reconocible y, según quienes manifiestan haberlo experimentado, portador de un tipo de conocimiento trascendente y de un sentimiento de sosiego interior insustituible y duradero.
    Sin tal anclaje común a cualquier experiencia religiosa sea cual fuere su procedencia, habría resultado difícil sostener el “corpus” de las religiones construido sobre él. Exponer sus referencias con algo de detalle exigiría mas espacio del que, estirando la prudencia, nos atrevemos a usar aquí. Mirado por encima, sin embargo, nos permite encontrar un mínimo común múltiplo, el núcleo “velado” que se encuentra en el interior la mayoría de las religiones. En unas con mas claridad que en otras, es cierto, y en algunas, sin duda, pervertido u olvidado. Pero, aun así, identificable. Sería, por decirlo de algún modo, el 5to concepto de Dios.

    Al que se llega por muchas vías y que recibe muchos nombres, pero el que da cuenta del “hecho religioso”, el punto común donde se cruzan las experiencias mistéricas o místicas, cualquiera que sea su procedencia o adscripción con respecto a los anteriores conceptos de dios citados antes.
    Así que, al menos para mi, cuando se habla de Dios, se hace casi siempre, simultáneamente desde varios de esos conceptos. Y, por tanto, no se suele hablar de lo mismo. Los 4 primeros me parecen demasiado frágiles. El ultimo, sin embargo, demasiado consistente. Por eso suele resultar tan equivalente en riesgo atacar los 4 primeros, como defender al último.
    Saludos afectuosos.
    PD. Acabo de leer su post, Sra. Susana y estoy mas que de acuerdo con sus consideraciones sobre la literatura védica en particular, en la que temí entrar, por extensa. De igual modo evité adentrarme en otros campos, no queriendo enturbiar el debate. Espero que dispongamos de oportunidades y tiempo. Un abrazo.

  58. José Manuel:

    Ya es hora de pasar del pensamiento mágico al pensamiento racional-emocional-científico. El alma, el yo, la conciencia y memoria de uno mismo con nuestras experiencias, está en el cerebro.

    En ciencia, no deberían valer argumentos de autoridad, aunque sí de meritocracia. El Sr. Francis S. Collins podrá postular de genes, pero no pontificar de aquello que no se puede someter al método científico.

    Aquí, en este universo elegante no hemos descubierto ningún átomo superior a otro, por tanto, los dioses no existen. ¿Quién creería hoy en Thor, el dios de los rayos y truenos de los nórdicos? Hoy sabememos cómo se genera un trueno a partir de un rayo: “El trueno es el sonido de la onda de choque causada cuando un rayo calienta instantáneamente el aire por el que se mueve entre nubes, o desde ellas hasta la superficie terrestre, a más de 28.000 ºC. Este aire muy caliente aumenta de volumen y se expande a gran velocidad, pero al mezclarse con aire frío del entorno baja bruscamente su temperatura y se contrae. Esta rápida expansión y contracción genera ondas de choque que son las responsables del ruido del trueno. El rayo es una poderosa descarga electrostática natural, producida durante una tormenta eléctrica. La descarga eléctrica precipitada del rayo es acompañada por la emisión de luz (el relámpago), causada por el paso de corriente eléctrica que ioniza las moléculas de aire, y por el sonido del trueno, desarrollado por la onda de choque”. La emisión de luz que vemos es el relámpago. NO HAY NADA MÁGICO, pues.

    Saludos

  59. Rosa:

    Yo me pregunto…si Dios es omnipotente,¿sería capaz de crear una piedra tan grande y tan, tan pesada que no la levante ni -Dios?.

    Por otro lado lo que si tengo visto y vivido es que cualquier cosa prohibida sucede ya! y continuamente. La prohibición crea la ansiedad de alguna forma. ¿Por que motivos?,¿qué pasa dentro del cerebro?
    Antes de de los dioses hubo vida (anarquica), sinergica y muy inteligente, sino de que íbamos a serlo nosotros…y antes de la vida ? Acaso seremos mejores y podremos vivier en la abundancia si tocamos la meta del universo?
    Un abrazo.

  60. Red de Blogs Ateos » Punset versus Buenafuente:

    [...] Visto en el Blog de Eduard Punset. [...]

  61. Acm:

    Discúlpeme, he tenido un grave olvido con Francis S. Collins, por lo que me parece oportuno corregirlo: Se me pasó añadir que también fue Vd. galardonado con el Premio Principe de Asturias 2001 a la Investigación Científica y Técnica.

    Saludos muchos

  62. Rosa:

    Susana pensando en un punto de tu comentario se me ocurre lo siguiente
    “SI NO LO CREO, NO LO VEO”.
    SALUD !!

  63. Julia:

    UN CUENTO

    Siendo yo pequeña, en mi pueblo, allá en la raya con Portugal, me sentaba en las noches de verano con los vecinos, al serano, y allí mirando al cielo, mi padre me advirtió de un satélite americano que “por allï pasaba”. La fascinación que sobre mi ejercia el cielo estrellado, unido a la creencia infantil de que una estrella giuió a los Reyes Magos, me hacia mirar hacia arriba deseando encontrar otra que a semejanza de ese satélite americano se moviera y que además llevara cola. Si bién es verdad;y lo puedo corroborar con mi propia experiencia, que vemos lo que queremos ver, en aquella ocasión, no logré hacerlo realidad.
    Este cuento de los Reyes Magos, era el único cuento que me contaba, aquella “iglesia” franquista de aquel entonces que a mi me gustaba. Poque los otros, como el de que no se podia bailar en carnavales, ni disfrazarme con una pequeña careta de srta. que mi padre me había comprado con toda la ilusión, porque era cuaresma, no me hacia ninguna gracia, y ninguna menos, el tener que ir a la iglesia y ver a un Jesus metido en nun ataud transparente; o saber que en la sac ristia había una calavera.
    Desde luego por mí muy poco hizo el cura de la iglesia de mi pueblo porque me hiciera creyente, más bién me espantó.
    Sin embargo más tarde; ya mayor de edad y en otro pueblo pero ahora en la frontera de Extremadura, y también al serano, las noches de verano, pude observar noche tras noche las estrellas y pensar. Descubrir que mientras las miraba lo hacía al pasado, me motivó suficiente como para seguir hasta la fecha interesada en el universo. Y allí en ese pueblo m, mira por donde , conocí a un, hoy queridisimo amigo mio, ex cura y maestro del pueblo….Hoy en otro pueblo(el 3º vá) al sur de la península, he conocido también otro cura;admirable; en ejercicio de sus funciones como cura y persona excelente dedicado a los demás de lleno. Desconozco sus creencias religiosas en cuanto a Dios; al menos de este último; porque del segundo, bién es facil suponerlas de la religión en cuanto ex.
    Mientras, “sigo mirando al pasado” y me digo que si las matemáticas están en el universo es porque queremos verlas. Igual que todo se vé del color del cristal con que se mira, el matemático vé matemáticas. A Dios yo no le he visto, e igual que el científico “me” explica matemáticas del universo, Dios no me explica nada, nunca lo ha hecho ¿Por qué debo creer en él y nó en el científico? Y los científicos son hombres y mujeres, sderes humanos,; los curas también y creo en muchos en cuanto que seres humanos. El que tengan una religión u otra es cosa suya, y por tal la respeto. El que tengan una creencia u otra respecto a Dios también; que yo tengo las propias y si Dios es matemática, o filosofía o arte;si creo; y si en vez de un solo Dios, hay muchos tal que hombres, creo en ellos, y si Dios está en la naturaliza también aunque sea castigadora a veces, pero puedo comprenderlo. El se explica porque lo entendemos y si nó ahí está la ciencia que se explkica a si misma y la filosofía que explica al hombre.
    Allí sentada;de pequeña; en un poyo frente a las eras de trigo una tarde tórrida y tormentosaa de verano, me persignaba y rezaba a Sta Bárbara cada vez que veia un rayo o escuchaba un trueno ….. pero “na” de “ná” …. los truenos y los relámpagos seguian.
    “Hoy” he sabido por otra persona que en su pais , allí en medio oriente, arrastraban una lata atada a una cuerdaz cada vez que había un eclipse de sol, para ahuyentar no se qué demonios. Esta creencia ancestral, digo yo, debe venir de cuando los “pocos” tenian en sus manos el conocimiento del “cielo” y asustaban a la plebe augurándoles cuando se iba a oscurecer el sol.

    ´ ¿Es esto ciencia?
    Al menos es mi mundo, mi universo, al estilo de los universos de Alex Vilenkin que se crean de la nada.
    Por si
    nó , cito al poeta jaiminista Jinasena citado a su vez por él en su libro:
    “La doctrina de que el mundo fué creado es errónea y debieramos rechazazarla”.
    “Si Dios creó el mundo, ¿donde estaba él antes de la creación? (….)
    “¿Como podría Dios haber creado el mundo sin ninguna materia prima? sI decimos que primero hizo eso y luego el mundo, nos vemos ante una interminable regresión (…)
    “Por tanto la doctrina de que el mundo fué creado por Dios no tiene ningún sentido (….)
    “S abed que el mundo es increado, como lo és el tiempo, sin principio ni final (….) Increado e indestructible, perdura por la compulsión de su propia naturaleza.

    ……Y a ver si alguno de estos mundo se tunela. o sea sirve para algo

    ¿O es el Universo Elegante de Brian Green?

    Saludos

  64. Xenen:

    Un poquito de ciencia mezclada con historia:

    Con respecto al tema cosmológico, y la teoría del universo “eternamente” inflacionario, hay tres mil setecientos veintidós temas que me gustaría plantear, pero como es imposible, elijo uno al azar, por ejemplo el primero:

    El primero es referente a las características del vacío. Entendemos por vacío aquí, aquel volumen de espacio (de espacio-tiempo sería más correcto) que ha sido desprendido de cualquier atisbo de materia y radiación. Antes, diríamos que dentro de él no hay nada (…son curiosas las formas del castellano para expresar determinadas negaciones….). Pero sería erróneo pensar así ahora. El vacío no es la nada. La idea del éter, aunque físicamente diferente, tiene cierto olorcillo a esto que se nos dice. Parece que hay (o que ha podido haber), al menos, en este nuestro universo burbuja, tres tipos diferentes de vacío.

    El “normal”, con el que se topan nuestros intrépidos astronautas cuando van a ponerle lentillas nuevas al ya anciano telescopio Hubble (y que también está mucho más cerca de nosotros dado que es el mismo vacío que hay entre los átomos cuando no hay radiación en él), es el denominado “verdadero vacío”. Y es el menos energético de los tres. Soporta y hace posible la física tal y como la conocemos. Tanto las fuerzas, como las características de las partículas dependen de él. Podemos decir que es un vacío simétrico y diverso. Las cosas tienen personalidad y la vida puede evolucionar en él.

    El segundo vacío es el denominado “vacío electrodébil”, en el que la interacción electromagnética y la fuerza nuclear débil se unifican (tienen la misma intensidad y son indistinguibles). Aquí los electrones pierden su masa y no son distinguibles de los neutrinos. Al quedarse sin masa, cogen las de Villadiego y alcanzan a los fotones en velocidad, con lo cual, cualquiera les pide que se queden junto a los núcleos para formar átomos. (Viene derivado su conocimiento de la teoría electrodébil del modelo estándar de partículas, donde mis admirados Glashow y Weinberg tuvieron mucho que decir, junto con Abdus Salam, y se llevaron los tres el Nobel, por decirlo a quien debían). Sin átomos, en éste vacío, no podemos existir.

    El tercer vacío, más especulativo por el momento, derivado de las teorías de gran unificación, se llama, muy originalmente “vacío unificado”. Aquí solo hay un tipo de fuerza (…“fuertelectrodebilG” podríamos decir, y ya puestos, “La Fuerza”, como en la guerra de las Galaxias….) y no hay quien distinga entre neutrinos, electrones y quarks, con lo que aquello es un maremagnum….muy monótono y monocorde.

    Una vez presentados, y destacada la idea de que la física (fuerzas y partículas), es como es, porque está en el vacío que está, veamos algunas curiosidades:

    El vacío electrodébil, de débil o flojucho tiene poco. Un centímetro cúbico de ese vacío tiene un energía enorme. Si le aplicamos la fórmula de “eigualaemeporcealcuadrado”, y lo ponemos en la báscula, nos la revienta:..10 millones de billones de toneladas… aproximadamente igual a lo que pesa la Luna. Dicho de otra forma , 10 elevado a 21 kilos por centímetro cúbico.

    Y claro, si nos vamos al vacío unificado, las cosas se ponen mucho más serias: cada centímetro cúbico se nos va hasta los 10 elevado a 51 kilos por centímetro cúbico. Es decir, 10 elevado a 30 Lunas.

    Para el final, el nuestro, el verdadero vacío: tiene la asombrosa masa de ¿cero?….bueno, casi, …en realidad sólo el peso equivalente a 3 átomos de hidrógeno por metro cúbico. Y tan poca cosa, es, sin embargo, muy relevante. (un mol de hidrógeno tiene una masa de 1,00797 gramos. Si lo dividimos por el número de Avogadro (redondeando 6,022 x 10 elevado a 23), nos da la masa de un átomo de hidrógeno. Si lo multiplicamos por 3, y lo dividimos por un millón y luego por mil, nos dará la masa en kilos del vacío verdadero por centímetro cúbico…..¿se anima alguien a calcularlo?)

    El vacío electrodébil y el unificado, son los denominados “falsos vacíos”, y como pueden ver, si han seguido a Vilenkin en sus explicaciones, tienen masa suficiente como para hacer muchas cosas. Se llaman falsos, porque son inestables, no porque mientan o sean cobardes. En cuanto pueden, pierden toda su energía, en forma de big-bang (como manifestando su hartazgo por portar tan colosal carga, con lo que igual, un poco falsos sí que son…) y se convierten en verdadero vacío mientras generan un universo, transformando su energía en masa y radiación.

    ¿Porqué es relevante la energía de vacío, por muy pequeña que sea?. Bien, la culpa es de Einstein una vez más, quien dejó sentado que si el vacío tiene energía también debe tener tensión. Dado que la energía es masa, y la masa genera gravedad (atractiva), la tensión, que se opone a la energía, debe tener efectos gravitatorios repulsivos o antigravitatorios. En el caso del vacío, la relación entre energía y tensión no es equivalente, sino que la tensión antigravitatoria (…es decir, expansiva o antiatractiva) es tres veces mayor que la gravedad originada por la energía-masa que contiene ese vacío.

    De hecho, Einstein, utilizó la tensión del vacío, que no es otra cosa que la famosa constante cosmológica “ lambda-, para intentar conseguir un universo estático, y no dinámico, como se desprendía de su propia ley de relatividad general. No lo logró. A Einstein el espectáculo de un universo dinámico no le atraía en absoluto. Casi llegó a enfadarse con Lemaître, cuando éste, a partir de las fórmulas de la relatividad general, comprobó que indicaban de manera irremediable un universo dinámico en expansión. (a esta misma conclusión había llegado también antes el ruso Alexander Friedmann, que también atisbó la idea del Big-crunch….aunque él no la llamó así, ni dio demasiada publicidad a su descubrimiento.). De hecho, fue Lemaître (sacerdote católico belga, por si a alguien le interesa el dato) el que dio una interpretación física a la lambda que Einstein había introducido en su ecuación cosmológica para mantenerlo estable, en forma de la tensión y energía del vacío cósmico. No sé si por que era sacerdote, o porque al gran Einstein la idea no le apetecía, el caso es que las ideas de Lemaître permanecieron olvidadas hasta que el propio Hubble animó a Einstein a mirar por su telescopio para que evidenciara, por su propia cuenta, que eso de la expansión del cosmos estaba sucediendo realmente (…hay una filmación de este hecho y la cara de Einstein es casi de perplejidad…). Hasta que no lo vio, no lo creyó. Fue entonces cuando soltó aquello de que lambda era el mayor error de su vida.

    Sin embargo, parece que el bueno de Albert, acertaba hasta cuando se equivocaba.

    Saludos.

  65. Demente:

    jaja,me ha hecho gracia este artículo. Estudio psicología, pero he estado trabajando en medios de comunicación, publicando en alguna humilde revista…adoro escribir. LLevo años con un libro, de esos libros que pretendes algun día acabar, pero siendo consciente lo mucho que te queda por vivir para terminarlo. Uno de los personajes que más me está gustando ver como se perfila. Es la de un psiquiatra que abandonó para convertirse en taxista. Ciertamente hay grados de sabiduría. El saber académico es genial, pero estar horas y horas aprendiendo a lidiar con la gente, son cosas, que un buen taxista u hostelero domina a la perfección de forma asistemática. Una experiencia genial. Si Punset fuese mi taxista, abandonaría los autobuses y la soledad del mp3. xD

  66. Susana:

    Estimado Sr. Xenen,

    Veo que para Usted mis entrelíneas quedan al descubierto (lo cual me inhunda de cierta satisfacción, pues de repente se siente un menos solo). No puedo evitar, yo tampoco, tener mis posicionamientos. Es difícil discernir hasta qué punto nuestras tendencias guían nuestra investigacíon o si es nuestra investigación la que guía nuestras tendencias. O hasta qué punto nuestras intuiciones van marcando nuestra paulatina y progresiva conexión e integración de Información para formar nuestras tendencias o quizá sean las Tendencias las que impregnan nuestras Intuiciones. En cualquier caso, por lo que a mí respecta tengo, como no, especial predilección por el planteamiento Holográfico. Es más, tengo la Sensación que va a Resurgir con fuerza tarde o temprano (quizá, más bien temprano). Lo que nos asusta de la palabra “Holograma” es la poca consistencia a la que nuestra “Realidad” vasta, infinitamente compleja y fascinante queda sumida, eso es porque, ciertamente, quizá tendremos que empezar a re-considerar la Consistencia o Valor de aquello que la proyecta, he aquí el “dios matemático”.

    “(…) deberíamos entender que el mundo cotidiano no es más que una alucinación… conveniente. Pero alucinación, al cabo. La alucinación en la que vives. (…) Es que no hay más que eso: formas de ver. Soportamos el razonamiento del mundo gracias a que llegamos aquí con una coraza, la coraza de nuestra psicogenealogía. (…) Estamos en un terreno misterioso y fascinante, contemplado en la teoría del caos, de los fractales y los hologramas: ¡cada parte del conjunto contiene el conjunto entero!”; Manuel Almendro, Doctor en Psicología y psicólogo clínico

    Estas palabras (tan “herméticas”) me van de perilla para referirme a la exposición del Sr. Juan (junto con el Sr. Xenen, evidencian tal capacidad de síntesis para tal caudal de contenido verdaderemente admirable, un verdadero regalo). Su clasificación me parece de los más interesante.

    En el Antiguo Egipto, por poner un ejemplo, la esfera letrada manifestaba una clara tendencia al monoteísmo que chocaba con la contundente oposición de los Sacerdotes (y si no que se lo digan a Amenofis IV). Sin embargo, da la impresión que, “Puertas a dentro”, algunos Sacerdotes practicaban enseñanzas esotéricas (“Escuelas de misterio”) de considerable valor místico, las cuales incluso trascendían el monoteísmo y apuntaban hacia la no-dualidad (así como enseñanzas de carácter más pragmático como Medicina, Astronomía, Matemáticas, Construcción, Arte, etc.). En el interior de los Templos se albergaban y bullían Conocimientos que se transmitían y se escribían para aquellos que supiesen leerlos, no por tener la capacidad de leer, sino por tener la formación e iniciación necesarias para su correcta interpretación y comprensión, era, quizá la “Religión” del “Dios de los dioses”, la pregunta aquí sería ¿Quiénes eran esos dioses? Así como el Universo parece ser más viejo del que calculamos en el “Libro del Cielo” (quizá porque la Eternidad que trasciende esta nuestra Burbuja empieza y acaba en un mismo punto que se retuerce en una espiral por verse), así los Libros antiguos bien pudieran albergar en sus líneas el Eco o el Recuerdo Vago de un pasado del Hombre mucho más Antiguo del que consta en nuestras lecciones académicas. Reminiscencia de una Edad de Oro o Acontecimientos traumáticos que casi todas la Tradiciones parecen almacenar en un “Subconsciente” Cultural (escritos o no). Recuerdos de transmisión Oral que un buen día empezaron a grabarse en el “Barro”, dando pie a ciertas Coincidencias básicas y a cierta Homogeneidad formal manifiesta en la Literatura cosmogónica de todos los Rincones de este Planeta, y siendo tan remotos unos de otros, tales Coincidencias no se pueden, a mi juicio, eludir fácilmente.

    En esta Nuestra Era del Estado, Reyes y Sacerdotes, impusieron al Pueblo el exoterismo de “los dioses”, con alevosía. Los dioses gobernaban a través de ellos (El Padre “Freudiano”). No existía para el Pueblo Enseñanza sino Liturgia, ni Desarrollo moral trascendente, sino Castigo y Pecado por la Desobediencia. No cabe duda que un “Cetro divino” puede aportar ventajas importantes de Control y Dominio para una élite que no sólo se apoderó de los recursos de Subsistencia (Recordemos que anteriormente al Estado, los Forrajeros se caracterizaban por ser sistemas igualitarios) sino de la “Autonomía”.

    Un Cetro que desde todas las Cosmogonías ha liderado desde entonces contiendas imperialistas en el fundamento de “ego super alter”. Jugar con el Temor Primordial de los Hombres no es poca cosa y tuvieron los Pastores la mejor de las armas para adiestrar a sus Borregos. Un Temor que se alimenta, claro, de la Ignorancia (manipulación de la Información). Es un Cetro, que a pesar de las Luces, todavía domina nuestra tradición, nuestro calendario y nuestros valores morales (mal que nos pese, nadie lo puede negar). A pesar de nuestra Creencia en el paso de Mito a Logos, es evidente que la Segunda Emancipación dista mucho de ser un hecho.

    Sin embargo, habían (y hay) otros Mundos donde las Enseñanzas prevalecían sobre la Liturgia (la liturgia tenía un factor de “anclaje” Ancestral), donde no había Castigo sino disciplina del Auto-conocimiento en la Responsabilidad de la elección (Respeto y Desarrollo de la Autonomía). Enseñanzas que han dejado de ocultarse, no tanto porque estuviesen ocultas, cuanto porque, de repente, estamos empezando a apreciar o “reconocer” su sentido. Gracias, como no, al trabajo erudito de muchos estudiosos Occidentales que hicieron el esfuerzo, no sólo de traducir la grafía antigua, sino de ser auténticos hermeneutas para re-conectar un Cerebro cuyos hemisferios desconectaron a principios del primer milenio, hasta bien entrado el S. XVIII, si damos cuenta de la analogía expresada por R. Tagore.

    PD. Sr. Juan, será un placer disponer de próximas oportunidades!

  67. Marta:

    Al ver su programa sobre los universos paralelos me quedé primero emocionada y luego estuve preguntándome que otro motivo podría haber, a parte de que Buenafuente pudiera ser un cura y usted un taxista, que esta muy bien para un capítulo pero no me satisface del todo. Mi respuesta, totalmente especulativa ha sido esta. No será, hablando de probabilidades, que la vida, o la energía, esté buscando una forma de vida perfecta? Para encontrarla imagino que debe probar muchas veces, quizas infinitas hasta que las probabilidades de dar con ella acierten… entonces claro, nuestro universo sería una de tantas probetas experimentales fallidas claro esta, porque estamos muy lejos de ser los humanos perfectos. Mi pregunta señor Punset sería, cree usted que estamos a tiempo de rectificar? Podemos poner todo el conocimiento, tecnología, ciencia, filosofía, espiritualidad etc, al servicio de la humanidad y no al del ser humano (o sea, unos pocos)?
    Creo que gente como usted son los únicos que pueden, solo falta voluntad de ello. Porque me pregunto que de que sirve tanta sabiduría, poder o dinero si al final no somos capaces de alcanzar la felicidad, la plenitud o tranquilidad del que la posee. Me gustaría poder estar en algun otro universo de esos paralelos, para ver un poco que se puede aprender de ellos y si me gusta, porque no, quedarme.
    Marta R

  68. pandora:

    Nunca he podido con la Física, me supera y no sólo eso, sino que en cada nuevo descubrimiento descubrimos que estábamos equivocados y que las cosas eran mucho más complicadas de lo que parecen.
    Desde niña he intentado imaginarme el universo infinito, pero no se puede terminar de imaginar nunca!!!!
    No mezclen a Dios en estos asuntos, si Dios existiera (cosa que yo no creo) sería una energía de carácter espiritual y no tendría que ver con la creación del cosmos sino con el alma de las personas, con aquello que nos hace conscientes de nuestros pensamientos y sentimientos, con lo que hace que los seres humanos seamos cada uno únicos e irrepetibles.

  69. juan:

    Que hayamos dado distintos significados a lo largo del tiempo a la palabra “dios” y que estos abarquen conceptos distintos y distantes, implicará la existencia de estos conceptos en el imaginario particular o colectivo, (o en el inconsciente) pues de otro modo no podríamos tratarlo. Quienes hayan tenido experiencias psicológicas trascendentes, pueden llamarlas religiosas y proclamar su experiencia, si quieren. Como pueden hacerlo al contrario quienes, no habiéndolas tenido, las tomen por puras supercherías, pensamientos mágicos, enfermedades mentales, o predicas embusteras. Cada cual en su derecho.

    En lo que a mi respecta, al hablar de “dios”, usando la palabra que lo designa quiero resaltar parte de la diversidad de sus significados, pues significado y significante no establecen entre si, en este caso, una relación biunívoca. Hacerlo, sin embargo, no implica admitir su existencia “cósica” por emplear el acertado termino de Zubiri para referirse a la “realidad real”. Lo que viene a significar que estamos, en cuanto a lo cósico se refiere, frente a una entidad cuya existencia no podemos constatar, ni para afirmarla ni para negarla. No es falsable, sencillamente, Sr. Popper.
    De modo que, hablando con propiedad científica, la realidad de lo que llamamos “dios” se encuentra en el mismo lugar que cualquier otra entelequia o fantasía de sus mismas características.

    Si bien es cierto que ante estas cuestiones la postura racional es una “epojé”, (lo que vendría a traducirse, en nuestro caso, como “agnosticismo”) también lo es que la practica racional nos llevaría a no tomarlo en consideración, pues admitir la existencia de seres imaginarios, no constatados ni falsables, nos situaría en un entorno incomprensible y, en consecuencia, inmanejable. (espacio que en nuestro caso quedaría representado por quienes se manifiestan abiertamente ateos). Cierto que para evitar el temido territorio del pensamiento mágico.

    Ahora bien, eso no obsta para admitir razonamientos que brincan en el vacio y aterrizan donde quieren. Que no hayamos encontrado átomos superiores a otros, no significa nada mas que eso: que no los hemos encontrado. No implica que existan o que no. Y esto es lo estrictamente científico. Ateos y creyentes se sitúan, a mi parecer, en los dos extremos de la línea de un razonamiento, en cuyo centro, (in medio, virtus) tan solo se encuentran los agnósticos.

    Ambos extremos están magnetizados por el mismo tipo de carga irracional, tan solo variantes en cuanto a su signo, ninguno capaz de apoyar sus tesis en hechos contrastables. La verdad para ellos se constituye en aquello que les interesa, como a los positivistas mas acérrimos.

    Por su parte los agnósticos que se mantienen en el territorio científico lo hacen a costa de no intentar adueñarse de él y si lo respetan como tal, han de admitir que sus percepciones y experiencias, que su “realidad real” es el resultado del enfrentamiento entre su ( o nuestra) realidad mental y la realidad real, pues esta ultima, probablemente pueda soportar muchas mas realidades mentales de las que hasta ahora le hemos adjudicado, e incluso, es probable que vuelvan a ser contradictorias con lo hasta ahora creído. Como tantas veces nos ha sucedido.

    O dicho en otra forma, los científicos tampoco perciben la realidad real-y lo siento por quienes así lo hayan creido-sino que la realidad que contemplan saben que no es sino la interpretación que les proporciona la teoría desde la que la observan. Cuando aparecen hechos “falsables” y se constatan repitiéndolos, para desechar errores, lo que se corrige no es la “realidad” pues, llegados a este punto, esta manifiesta una profunda terquedad a someterse al dictado de los poderes, ya provengan de mandamientos religiosos, políticos, o falacias ad autoritatem o ad hominem, que lo mismo nos da.

    Eso nos fuerza a cambiar de teoría y buscamos ansiosamente otra que sea capaz de explicarnos los hechos antiguos y los nuevos. Obvio es decir que aun no hemos dado con la Teoría del Todo que acabe con la ciencia y simultáneamente con la discusión sobre la existencia o inexistencia de dios. Pues una cosa y otra puede que tengan mas que ver entre si de lo que muchos sospechan.

    Creo que, sin embargo, seguimos teniendo demasiados sesgos al hablar de dios, que nos evidencian nuestra persistente voluntad de egocentrismo cósmico. Tenemos tendencia a sustituir teorías egocéntricas, geocéntricas o heliocéntricas por otras lo mas cercanas posibles a ellas. Así prevalece implícita la idea de que si se habla de dios, es ya el “dios del todo”, por decirlo de algún modo, como si entre la clase de simios que somos y dios no fuera posible hallar en su momento ningún eslabón perdido. No se si me explico.

    A la luz de este criterio habría que examinar igualmente las denominadas experiencias religiosas. Al estudiar la descripción que hacen de ella diferentes personajes en diferentes momentos de la historia, y desde distintas religiones, (sugiero recordar a Al-Arabi, por ejemplo) se encuentran las similitudes necesarias para tomarlas en consideración e intentar establecer una inducción. No obstante al hacerla. . . ¡ay!, no aparece la ley buscada, “gracias a dios”.

    Los científicos vuelven al razonable estado de “epojé”. Los “prácticos” optan por montar interesadas religiones encumbrando a dioses de distinto tipo, incluso laicos, o adscribiendose a las existentes, a las que, no cabe duda, le sacan beneficios y diezmos. Y quienes buscan la Verdad monda y lironda montan en cólera sin perjuicio ni beneficio. Una verdad a la que saben que nunca podrán llegar por ese camino.

    Sra. Susana, le agradezco su atención y le confieso que atrae la mía: No me resisto a citarle algo que, no recuerdo muy bien si leí en Aurobindo Gosh o en Radakrisnan, pues por dejadez tengo conectado un ordenador desprovisto de los archivos sobre los que sustento mi memoria, una porquería, lo reconozco, comparada con las de estos magníficos aparatos que nos han ganado por goleada exponencial ( Por cierto, ¿se hablará alguna vez de los científicos aparcados, antes de la llegada de los ordenadores cuánticos?¿O conoceremos a los hijos antes que a sus padres?). Dondequiera que fuese, leía la anécdota ocurrida al monje Malunkiaputta que le preguntaba a Buda si era cierto que existía o no dios, si había vida después de la muerte, etc. y el buda le respondía diciéndole: “Supón que un hombre fuera herido por una flecha venenosa y vinieran sus amigos para curarle y él les dijera: “no dejaré que me extraigan la flecha ni me curen la herida, antes de saberlo todo acerca del que me hirió, su naturaleza, casta y condición; así como los materiales y medios que fueron empleados para confeccionar el arco y la flecha” ¿no moriría este hombre, antes de encontrar respuesta a estas fútiles e irrelevantes preguntas?”.

    En cuanto a “nuestros” clásicos, los citaba así, para reivindicarlos como mediterráneos, pero debo relativizarlos en la procedencia no eleática de los primeros filósofos, entre ellos Heráclito de Éfeso, en las colonias griegas situadas entre los mas cultos y tolerantes persas y sus conexiones con Caldea y sus antiguas escuelas de conocimiento, en contacto primitivo y probable con India, sobre todo tras las obras llevadas a cabo por Darío, creo recordar. Lo anterior a la divulgación de la escritura alfabética por los fenicios nos difuminaría, en cierto modo, las fuentes. Y lo mas anterior aun, antes de la existencia de las escrituras cuneiforme y jeroglífica nos llevaría a tradiciones orales que, de transmisión milenaria, habría que suponer interrelacionadas, al menos entre los grupos conectados por el comercio, lo que incluye, justamente, lo que llamamos civilizaciones.
    Creo que deberíamos admitir cierto grado de feed back entre ellas y, por idénticos motivos, la prevalencia asiática-africana, a la que usted hace una justa referencia. Europa, por entonces, reconozcámoslo, era barbará. Pero, debemos admitir también que, cuando toma la voz ,lo hace a una altura extraordinaria. Baste leer a Esquilo.

    El sr Xenen hace, a mi entender, acertada referencia al mentar a Spinoza y a Einstein, pues ambos, de orígenes judíos, no profesaban dicha religión, que suele reivindicarlos como propios, dando lugar a cierta bienintencionada confusión entre selección de semilla y producción de grano. Su así llamado “panteísmo” nos sitúa en un punto menos egocéntrico en el que coinciden la mayoría de los filósofos que traen el asunto a colección. Resulta sorprendente la similitud que existe en prácticamente todos ellos, al respecto. El pensamiento que profundiza lo suficiente suele beber el agua del mismo pozo. Y eso, que debería, a mi entender, ser obvio, parece que tendemos a olvidarlo, en ocasiones. Podría bastarnos el examen del pensamiento de un solo filósofo como modelo, tal vez, Theilard de Chardin, por elegir un cristiano.

  70. rosario:

    Cada vida ocupa en el cosmos el espacio preciso para su evolución propia dentro de la evolución cósmica. El tiempo… no existe. “Sólo” una relación de sucesos que se enlazan entre sí y con otras realidades para dar respuestas personales y universales, para que tomemos con-ciencia.
    ¿Cómo se instalan los sueños en nuestra mente, el albedrío, las emociones, la intuición, la sensibilidad, el amor…? y prefiero remitirme al positivo, estoy harta de los contrarios, que por ellos nos va como nos va: el desequilibrio es visible. Nadie nos obliga: podemos evolucionar o quedarnos pensando en la nada. Aunque la finalidad es la perfección. Y a ver quien no la quiere. Pero nadie obtendrá nada que no labre por sí mismo.
    Con amor, hasta lo más alto, de lo mensurable y lo inmensurable: Dios ya está en ti, la gracia está en descubrirlo, y la humildad es fundamental. Escuchar nuestro interior enseña la matemática de la música con la que estamos compuestos.
    El agujero negro contiene todos los colores, la luz, los sonidos, la vida etérea… En su fondo está el blanco también con todos los colores.
    En cuanto a las realidades, confluyen todas en una misma, y son habitables una por una; yo vivo mis sueños, como cualquiera puede hacerlo, es otra de las realidades, aunque el cuerpo no se mueve de la cama puedes estar volando por ahí.
    Y que otros seres habitan otros mundos, sin duda. Desde miles de años el hombre ha registrado en escritos y gráficos visitas con carros alados que brillaban como el fuego, naves extraterrestres saliendo de una nube, o del mar, paradas frete a sus casas o pasando por encima de ellas, y otros transmitidos de boca a boca. Y sigo con una vivencia propia, sin entrar en detalles: Un escenario cotidiano se vuelve extraño, se queda estático con una temperatura y calma paradisíaca y sólo cuatro personas en el (literal), que llegamos a ver frete a nosotros una circunferencia enorme de luz blanca, extraña, de aspecto similar a láser, esto, treinta años atrás, proyectada desde el fondo del mar girando sobre sí misma y desapareciendo alternativamente a cada vuelta y apareciendo de nuevo… Con el crepúsculo de fondo y a finales del verano, en el paseo junto al mar más concurrido de la ciudad.
    Y aunque yo sólo soy una aficionada a la ciencia que le gusta estar informada, al menos para saber de que va, también debo aportar mi granito de arena: sin ficción.
    ¡¿Quién me puede arrebatar mi conocimiento adquirido en la experiencia, no es ésta la madre de todas las ciencias?!
    Valiosíiiiisimo Blog, Eduard. Aunque la mayoría de los participantes sean anónimos, aquí se puede leer la vida. ¡Leamos! Y escribamos, con honestidad y respeto. Y chispas de humor también nos vienen bien.
    Saludos

  71. Xenen:

    A partir de las dos siguientes cuestiones planteadas por Dña. Susana, (“La inflación eterna del pasado es imposible sin un principio” y “¿Cómo llegar a la abstracción que supere el Espacio y el Tiempo?) me permito hacer una “pequeña” aproximación sobre el tema del tiempo:

    Ciertamente es muy difícil comprender para nosotros, seres temporoespaciales, el final del tiempo. De la misma, si no mayor manera, el final del espacio. Yo creo que esa, es una de las limitaciones imaginativas a las que puede aludir Vilenkin implícitamente.

    Creo que lo único que nos puede servir a modo de metáfora y apoyo, es que sí disponemos del concepto de fin. De fin a secas. Concebimos el fin de algo, incluso en algo muy básico y sustancial, como la propia vida. Esa muerte es el fin de nuestro tiempo. Hacia atrás, nuestra concepción también puede verse como límite al tiempo, en forma de inicio. Nuestro tiempo, con esta metáfora, se asemeja al del universo. Comprender, que no ya entender, se me hace muy cuesta arriba. Es similar a intentar pensar en un mundo de 5 dimensiones. Sencillamente es imposible. Sólo las matemáticas nos permiten trabajar con estos conceptos. Y eso ya resulta curioso. Podemos hablar de ello, de la misma forma que hablamos de Dios, sin acabar de comprender. Imaginamos tenuemente (quizás con esa perspectiva que nos mostró Don Oscar Castro hace ya unas semanas: La Imaginación vista como función equilibrada entre el conocimiento sensorial y el conocimiento intelectual), y eso nos ha de bastar, pues no hay más….salvo la matemática. La matemática no sólo lo concibe y expresa, sino que, de alguna forma, nos lo hace accesible.

    Y sin embargo, al contemplar mi propia imaginación sobre el fin del tiempo, no tengo sensación de paradoja. Ni siquiera de sorpresa. De hecho, me parece normal, no me crea ninguna sensación especial. Ignoro a qué se debe esto, aunque presupongo dos influencias, la educativa (religiosa, que introdujo el concepto de inicio del tiempo cuando apenas era un niño) y el hecho de que el propio infinito temporal me cause, este sí, perplejidad, quizás por el mismo motivo.

    La cuestión temporal (y no la espacial, curiosamente) desde la ciencia, está en perpetuo debate. Últimamente más. Desde que la relatividad general (TRG) cambió por completo nuestra comprensión del tiempo, las cosas no han hecho sino complicarse. La búsqueda de una teoría de gravedad cuántica (TGC) que describa todo el universo, y que debe unificar la TRG con la mecánica cuántica (MC), ha enconado este debate, dado que está poco claro cómo encaja el tiempo en ella. Como dice Lee Smolin. “Está muy claro que la naturaleza del tiempo es el asunto clave”.

    Definir esta teoría ha sido hasta ahora una ardua lucha (batalla que no ha finalizado y que se libra en diversos frentes), porque está poco claro cómo encaja el tiempo dentro de ella. De hecho, el tiempo de la TRG y el de la MC, parecen ser cosas completamente diferentes. Y si exageramos un poco, casi podríamos decir que cada científico tiene su propia perspectiva al respecto. Incluso algunos plantean simplemente que no existe.

    En la TRG la gravedad y el tiempo son inversamente proporcionales (a mayor gravedad, más lento transcurre el tiempo).En la MC, el tiempo es extraño y no puede ser medido. Dicho con un ejemplo, debido a la indeterminación cuántica, la pregunta de cuánto tiempo permanece una determinada partícula en una posición dada no tiene una respuesta unívoca…de hecho, puede llegar a tener infinitas respuestas. Esto hace del tiempo en la MC algo casi prescindible. Y sin embargo esa radical discrepancia descriptiva del tiempo es el principal problema a resolver para alcanzar la TGC, lo que lo convierte en objetivo prioritario de la ciencia.

    Carlo Rovelli (que junto con Smolin y Abhay Ashtekar son los impulsores de la teoría de la gravedad cuántica de bucles) es uno de los que propone directamente olvidarnos del tiempo para resolver el problema planteado. En realidad lo que nos dice es que el tiempo, en la teoría básica (la TGC) no existe, y sólo surge en un contexto termodinámico o estadístico, por lo que, desde su punto de vista, el flujo del tiempo que apreciamos, sería una ilusión originada por lo limitado de nuestra mente. Esto significa también que el tiempo sería sólo significativo para la mente humana y pocas cosas más en el universo, afirmando que “En general, no hay tiempo en absoluto”, y que deberíamos sustituir la evolución de las cosas en el tiempo por una descripción de las relaciones de los objetos entre sí. Y esta idea, ya es antigua: Leibniz ya propuso en su día que tanto el tiempo como el espacio sólo tienen existencia como propiedades de las cosas y de sus relaciones.

    Esta idea no es la del consenso de la física, que sigue pensando que el tiempo tiene existencia propia (dimensional), al igual que el espacio (…y sin embargo se ven influenciados, según la TRG por la propia materia que los deforma….).

    Otra idea que me parece importante, es la planteada por Smolin, que, pensando que sí existe el tiempo, ve el problema en que nosotros medimos el tiempo de lo que vemos desde dentro de una porción de un universo dinámico (y joven…), y para medir el tiempo del universo el reloj debería estar fuera de él. Y esto, está relacionado con la propia evolución del universo y las propiedades de las fuerzas y leyes de la naturaleza. En palabras de Smolin: “El espacio podría ser emergente, la materia podría ser emergente, las partículas y los campos pueden ser emergentes, pero no creo que haya una descripción fundamental de la naturaleza sin el tiempo”.

    Y luego tenemos la coincidencia de la dirección de las “flechas”: la del tiempo, la de la segunda ley de termodinánica (la entropía) y la subjetiva consciente. Para el tiempo cuántico, sin embargo, no ha sido posible establecer ninguna flecha, porque en la MC el tiempo no es medible…ni siquiera parece que pueda ser observable. Se han realizado varios experimentos, muy complicados, para intentar hacerlo…y cada vez daban un resultado diferente. Y si nos ponemos a analizar la MC, veremos que los objetos que estudiamos a ese nivel, no están sometidos a la misma flecha del tiempo que nosotros: pueden ir hacia delante y hacia atrás en el tiempo. El fenómeno denominado “post-selección”, que forma parte de la MC, y que resulta tan extraño como el resto de fenómenos de esta teoría, nos dice que la información de las medidas que se realicen en el futuro, añaden nueva información al presente. ¿Se dan cuenta de lo que supone esto?

    Desde la especulación científica es muy relevante: Paul Davies, que nos habla desde la perspectiva evolucionista, basándose en ese fenómeno, plantea otra vez el concepto de ”flexi-leyes” de la naturaleza (que evolucionan conforme evoluciona el universo) y llega a firmar que: “Las leyes primitivas indefinidas se enfocan precisamente en la forma que se necesita para dar origen a los organismos vivos que finalmente las observan. La conveniencia para la vida en el cosmos por tanto, es el resultado de una clase de un efecto cuántico post-selección que se extiende a las mismas leyes de la física”. (El concepto de postseleccion es un efecto mecanocuántico establecido. El que las leyes de la naturaleza sean variables, no deja de ser una propuesta que, hasta la fecha, que yo sepa, no ha sido observada nunca).

    Para finalizar, y la dejo simplemente esbozada, me impresiona la propuesta de Joan Vaccaro, que dice que a partir de la ruptura de simetría carga-paridad de los peculiares kaones neutros, podemos estar entreviendo el porqué nuestra flecha macroscópica temporal avanza siempre en la misma dirección, al revés de lo que es posible a nivel de lo muy pequeño. Parece que estas partículas no se mueven “igual” hacia atrás que hacia delante en el tiempo (tienden a ir hacia “adelante” con mucha mayor probabilidad que hacia atrás). El universo, en su conjunto, violaría la simetría CP, porque los kaones neutros lo hacen, y de esa forma, ir hacia el futuro, para el universo, es más probable (millones de veces más probable) que ir hacia atrás. Como nosotros vamos montados en él y formamos parte de él, también vamos siempre hacia el futuro.

    Yo sí creo en la existencia del tiempo…esto me ha costado un rato escribirlo, evidencia palmaria de su existencia.

    Y dado que hace buen tiempo, me voy a perder el tiempo dando un paseo.

    Saludos.

  72. juan:

    Hasta ahora, a lo largo de la semana, hemos hablado, entre todos, algo, de dios y expuesto, un poco, sobre algunas de las teorías presentes, entre los físicos, en referencia al vacío y al tiempo. Todo sacado a colación tras la entrevista de Eduard Punset a Alexander Vilenkin en la que se postulaba la existencia de “La Burbuja”, admitamos esta designación, por facilitar, si se dan, usos posteriores del término. . Me gustaría intentar aportar algunas consideraciones complementarias al respecto, aun a sabiendas del riesgo que comporta adentrarse en tan resbaladizos hielos, situados entre páramos por donde se patina necesariamente, ya de por sí . En tales terrenos es sabido que se avanza entre resbalones y caídas, frente a los restantes en los que se hace, también, por ensayo y error. Hay que descontar, entonces, el subsiguiente silbo de las sirenas y aprestarse a resistir su turbio sonido. Es condición necesaria.

    Con relación al tiempo ( y, probablemente al espacio) , con educada prudencia, la Sra. Susana, en la sugerente frase “que se retuerce en espiral por verse” apunta a dos objetivos primordiales y seguramente entrelazados:

    Si el primero se refería al bucle, circunferencia, esfera o cinta de Möebius que enlazaría el principio y el fin y que, simultáneamente, los anularía, pues en ninguna de las figuras existiría un punto diferente topológicamente a los demás y, por tanto, carecerían de comienzo o final; pues tan solo estableciendo una referencia externa al sistema podríamos hacer que sus puntos fueran diferentes entre si, “para la referencia establecida”; una simetría de gauge que permitiría generalizar la situación a otros casos, incluso fuera del ámbito de la física.

    El segundo, tal vez, sugiera nuestra posible existencia holográfica. Un asunto que nos llevaría a la hermosa y sustancial apreciación de que estamos hechos, no solo de polvo de estrellas, sino de la misma sustancia que conforma nuestros sueños, como, en poesía o profecía, enunciaba Shakespeare usando, por no arriesgarse, la boca de uno de sus personajes, allá en El Globo.
    Curiosa simetría, de nuevo. Mejilla expuesta al pensamiento mágico, pago preciso para vislumbrar la chispa de que toda fuerza o materia fuera, tal vez, solo información. Lo cual, pareciendo poco, volvería, de nuevo, a ser mucho. En virtud de la simetría de gauge, a la que apuntábamos antes.

    Pues bien si la primera propuesta implícita que un móvil puede desplazarse infinitamente en una única dirección, dentro de un cuerpo finito; implica igualmente que los cambios de aceleración que produzca en su recorrido sean infinitos, “dentro de un cuerpo finito”. O lo que es lo mismo, que la existencia del tiempo, entendido tanto como entidad continua o discreta, implica que “podrían existir eventos infinitos en un cuerpo finito”. O, al menos, así me lo parece a mi.

    La consecuencia de esa afirmación “dicha como de paso” siendo reveladora y trascendente, podría, en principio, poner en entredicho lo afirmado por el Sr. Vilenkin y apoyaría, en cambio, tesis milenarias, pero no agotaría el contenido de la frase; pues, a pesar de la postulada existencia mas o menos plana del universo que ha dado a entender el Sr Vilenkin, con quien comparto la querencia y simultanea desazón por los sucesivos espacios alborotados, me ha recordado, no se por que, las bobinas espirales del Sr Tesla.

    Y eso me lleva a intentar establecer una primera generalización sobre las superficies continuas, que si alcanzan tamaños mayúsculos o minúsculos, como parece que le ocurre al espacio y al tiempo, cambian sustancialmente sus propiedades, y , en definitiva, van dejando de ser lo que son. Como le pasaría a cualquier observador que se encontrara inserto en el mismo cambio que analiza.

    Así, la circunferencia de radio suficientemente grande como para poder llamarlo, nosotros, infinito, se transforma en hipérbola, haciendo que el infinito que se dirige hacia arriba, aparezca por abajo y el que se fuese a la derecha regresase por la izquierda y así. Uno de los principios “herméticos”, el de equivalencia, que cito sin animo de argumento, informaba, no obstante, que “lo que ocurre en lo pequeño, sucede en lo grande” y viceversa; del mismo modo que el principio de la existencia, como tensión entre polos opuestos, a la que parece conducir la aceptación de las definiciones de los vacios “que no son vacíos”, está también establecida en los principios herméticos originales, de antigüedad milenaria. Y, como no, en el Tao Te King.

    El hecho de seguir usando la palabra vacío para hablar de algo que “ya no lo es” me parece muy sugerente, y la resistencia a cambiar de término para hablar de esas otras realidades muy significativa. Ya los antiguos hablaban del “horror vacui”, omnipresente en el campo de la estética no taoísta, y tenían sus motivos para temerlo. Pues así como lo demasiado grande nos resulta inaprensible, otro tanto nos ocurre con lo muy pequeño. De ahí las dificultades.

    Al contrario que le sucedía a Aquiles con la tortuga, que podía alcanzarla, aunque, detenido a pensarlo, no entendiera como lo lograba; a nosotros nos sucede justo lo contrario: podemos enmarcar el tiempo (y quizá el espacio) entre ciertos limites; pero cuando intentamos alcanzarlos. . . se nos escapan, haciéndose ellos infinitamente grandes o nosotros infinitamente pequeños. Semejantes en todo a un espejismo, cada vez que recorremos la mitad del camino, nos queda otro tanto. La distancia se agranda al aproximarnos y nosotros nos empequeñecemos. . . igual que le ocurre a la hipérbola o a la parábola. La pequeña parte que resta es siempre mucho mayor que la ya recorrida, aunque los números “objetivos” nos fijen unas dimensiones que, para nosotros, simplemente, no funcionan. Por eso, acercarnos al comienzo del big bang a 10 elevado a menos 37 segundos, nos puede dar la impresión de tenerlo muy cerca y, sin embargo, seguimos manteniendo, con tal origen, una distancia infinita.

    Si imaginamos nuestro universo como un platillo cuya circunferencia (que represente el presente) crece inflacionariamente generando un circulo cada vez mayor podemos hacernos una idea de que vemos con los telescopios. Si nos mirásemos a nosotros mismos no veríamos nada, arrastrado el rayo de luz por la línea del tiempo. Si miramos hacia uno de los lados recibiremos la luz que proviene del pasado, de modo que la línea que vemos es. . . una espiral. Puede que como la concha de un caracol. Puede que, incluso, respetando la estética del número phi. Puede.

    Los limites que Einstein había predicho para la relación entre lo existente abarcaban materia, energía y tiempo, al menos. Tanto del observado como del observador. Mis dudas tengo con relación a la información, aun no despejadas, pero lo anterior, parece admisible entenderlo involucrado. Exactamente de qué modo, es, sin embargo, uno de los temas en los que confieso, me gustaría profundizar. Pues mucha gente dice entender e incluso comprender la teoría de la relatividad especial y/o general, pero aun no he topado con nadie que haya despejado algunas de mis dudas al respecto, de modo que, para mi, hay otros experimentos de Michelson-Morley esperando ser atendidos. El que sepa que otra gente dice que lo tiene claro, me parece muy bien. Esa afirmación la he oído otras veces, pero no he tenido, hasta ahora, la suerte de haber escuchado la argumentación consistente que la sustente. Pero ese es otro asunto.

    Al parecer, lo que ahora llamamos “vacio”, como le ocurría a la noción de Dios, está sustentando varios significados. Diferenciados entre si, cual si fueran creencias religiosas, entre “verdaderos” y “falsos”. Pero, como en ellas, ni los verdaderos son tales.

    En biología se hablaba de “sopa primordial” para definir el caldo inicial del que surgiría la vida. El vacío que ahora consideramos me recuerda a esa sopa primordial, mas o menos cargada de sustancia, que, tal vez, podríamos considerarla mas cercano al “plasma” que a la “nada”. En todo caso, el Sr Vilenkin sustenta la capacidad repulsiva del vacio. Dicho así, parece que es el vacio quien expulsa, de algún modo, a la materia y no al contrario, como parecería desprenderse de la afirmación “horror vacui”, y que situaría su agente en “algo que atrae” en lugar de en “la nada que repele”.

    Cuando Descartes intentaba describir la gravedad hablaba de que había “como hilillos sutiles que tiraran de las cosas”, diferenciando así entre el cuerpo que tracciona y el que es traccionado. Dado que ahora hablamos de una nada “que ya no lo es” no puede excluirse la proactividad de ninguno de los sujetos intervinientes en la repulsión y sabremos que, al menos uno de los dos, se precisaría para la acción. O de los 3, si admitimos que los anteriores existen en un medio diferente al que constituyen. En todo caso, su actividad parecería requerir la existencia de partículas emisoras o de las dimensiones adicionales que inicialmente proponía Minkowsky. Y hasta aquí, al menos por ahora, hablamos de “la nada que no es nada” (ambigüedad o riqueza significante del castellano, según la apreciación de cada cual).

    Aunque mi intención es tocar la noción de infinito, no quiero hacerlo sin considerar previamente la idea “holográfica” de la existencia, pues la considero, como imagen e intuición, interrelacionada directamente con el tiempo. David Icke, cuando crea el guión de Matrix, es precisamente lo que usa como elemento generador de su guión. Y el substrato científico, por simple, es consistente.

    La mecánica cuántica, nunca suficientemente bien ponderada, ni sus muy meritorios autores, nos viene a decir que lo posible es lo existente. Y si es posible generar una realidad virtual en la que estar viviendo, la probabilidad de estar en una realidad así, entre las infinitas posibles, frente a la real, que pasaría a ser una excepción, es la regla.

    De modo que, probabilísticamente hablando, deberíamos admitir que estamos viviendo una existencia holográfica. Ya se que suena muy fuerte, pero, como apunté antes, para intentar avanzar por estos territorios, hay que ponerse, como Ulises, los tapones de cera y amarrarse con fuerza al palo mayor. Ya se sabe que afirmaciones de esta clase generan tempestades y los antiguos nos avisan de que algunos aprovechan y desatan sus taponadas furias. Hermosas mitologías que no pueden detenernos si queremos avanzar en el relato hacia el infinito que pretendemos.

    Una de las paradojas mas frecuentes, ( e inocentes) que se refieren al infinito pregunta si puede un hotel infinito totalmente ocupado acoger a un numero infinito de nuevos huéspedes. La respuesta usual es que si, que basta que cada huésped que ocupe una habitación de numero impar se traslade a la siguiente par. Dado que el hotel es infinito habría habitaciones para ello, y las habitaciones impares, siendo infinitas, podrían acoger a los nuevos infinitos huéspedes. Bueno, hay muchas mas.

    Los números transfinitos de Cantor, no siendo números hipercomplejos, ni siquiera complejos, nos permiten pensar en un número con infinitos decimales. Tal numero podría ser la trascripción literal de la información de La Burbuja de la que habla el Sr. Vilenkin, a excepción del mismo. Y todo ello sin necesidad de recurrir a números cuánticos o, quizá, sus equivalentes imaginarios. Tal número, siendo infinito, podría ser una fracción cualquiera de la unidad, de modo que en tal espacio cabrían un numero indeterminado de infinitos. Aunque esto implicaría saltarse las limitaciones de la física cuántica y la constante de Planck y admitir que “estamos hechos de la misma materia que nuestros sueños”, esto es, admitir la existencia de la holografía, tan hábilmente sugerida por usted, Sra. Susana.

    La paradoja de las habitaciones del hotel es bastante semejante en el fondo a las aporías que plantearon los griegos, pues ya entonces, nos estaban sugiriendo cuestiones que hasta hace poco y quizá aún nos inquietan.

    La aporía del abogado que es llevado a los tribunales por su maestro, a quien ha quedado en pagarle su enseñanza con el primer juicio que gane, y que pierde el juicio, nos trasladaba, en otro modo, el principio de incertidumbre de Heisenberg.

    En fin, viendo lo escrito, temo que me he extendido demasiado antes de tratar el sugerente tema del infinito que pretendía. Pero, creo que, a pesar de todo, era necesario realizar el comentario efectuado. Los infinitos de los que hablamos, como pasa con la nada, no son tampoco tales. Ni del Infinito ni de la Nada podemos hablar con propiedad. Bástenos, por mínima prudencia, apuntar que solo podemos hablar, y es lo que hacemos, de “casi infinitos” y de “casi nadas”. Y que, como es natural, en el entorno del “casi” surgen variantes que toman distintas direcciones.

    Si ellas tienen autonomía u ocupan, simplemente, los lugares asignados previamente en la topología del espacio-tiempo, es tema que me seduciría analizar. Pero, curiosamente, dejando que el azar decida la ubicación de la materia, esta parece tender a ocupar lugares establecidos, como alumnos que esperan a entrar a un aula y que desconocen, previamente, que tienen asignado un numero y que otro idéntico a él se encuentra sobre una mesa, en la que, para participar en el examen, habrán de situarse necesariamente.
    La admision de la holografia traería consigo, no solo las distintas opciones referentes al tiempo,sino,incluso,su congruencia con las geometrías a las que aludiamos al principio.Solo existiría al dar “alguien” al “play”.Y todo lo que eso implica.
    Y bueno, no nos olvidemos de las misteriosas particulas mensajeras.Pero ya será otro día.

    Saludos afectuosos.

  73. Buzoneo Barcelona:

    Les pego cada rollo a los taxistas!….buena gente!!!!!

  74. Juancho:

    Acabo de descubrir el blog.

    Me siento en la obligación de mostrar mi más profundo respeto y admiración por usted, señor Punset.

    Siendo todavía adolescente descubrí su magnifico programa Redes. Me asombró desde el principio su gran capacidad divulgativa, el saber hacer una conversación sobre antimateria con un premio Nóbel accesible y al mismo tiempo profunda.

    He pasado mucho sueño por su culpa, esperando ver su programa a las tantas de la madrugada.

    Nunca entendí porque no le ponían el programa en una hora un poco más cómoda. Imagino que porque mucha gente presupone que la sociedad es poco curiosa y no será capaz de entender el programa. ¡Qué lastima!

    Aprovecho este foro para mandárle un fuerte abrazo. Probablemente grácias a usted descubrí mi afición sobre la ciencia.

    Un saludo de su amigo.

  75. Alex:

    Está claro que el que escucha recibe información.

    Saludos.

  76. euridice-v:

    Es posible que no exista una teoría para todo. Universos paralelos que nos pasan desapercibidos, maravilloso; El Universo en el que vivimos no es el único. La realidad es mucho más extraña, las partículas, pueden estar en más de un sitio a la vez, parecen existir en otros universos. Y todos tenemos la posibilidad de escapar a ese otro Universo en el que nuestra vida puede ser distinta (el más cercano nuestro Universo interior_ con el que podemos viajar y desafiar las categorias de espacio tiempo) . EL Universo es un gran desconocido.

    Todo proceso mental que tiene lugar en nuestro cerebro tiene un circuito o cableado físico que lo sustenta. ¿Pero que nos da sustancia a nosotros y al mundo que nos rodea???????
    Muy bueno, el Padre Buenafuente y el Sr. Punset Taxista. Una conversación sobre la que todavía tengo mucho por reflexionar. Un saludo.

  77. Antipo:

    A los católicos recordarles una sutil diferencia, nosotros decimos que probablemente Dios no existe, mientras que ellos aseguran que sí.
    Seguro que me repito pero no puedo admitir la existencia de un ente más evolucionado que nosotros y que permita el sufrimiento (al menos el sufrimiento gratuito o exagerado) y no me vengáis con que los caminos del Señor son inescrutables y cosas parecidas que me da urticaria.
    Volviendo a la realidad, virtual o no, el principal problema que se nos viene encima es superpoblación versus envejecimiento de la población, irresoluble con métodos convencionales o haciéndonos todos hippies (sin plus pa el salón).
    ¿Habrá un universo paralelo en que todos seamos hippies? y ¿uno en el que el 99 por ciento de la población sean mujeres guapas (sin maquillar) y el otro uno por ciento de hombres sean como Pozí?
    Las variaciones pueden ser la monda.

  78. Carlos:

    Existe un problema obvio con la teoría de viabilidad de un multiverso en el que coexistan universos similares al nuestro. Quisiera conocer, por favor, si en este foro se admiten desde una pocisión de respeto, la exposición de opiniones que aunque presenten puntos coincidentes, se admitan algunos planteamientos divergentes, susceptibles como no a la crítica, con el objetivo de ampliar nuestro espectro de miras. Estamos seguros que el señor Punset y muchos otros intelectuales reconocen que desde las contradicciones y los problemas, surgen las respuestas más objetivas, las que se esfuerzan no por evadir sino incluir y abordar coherentemente todas las variantes posibles.
    Opino que si bien la hipótesis del multiverso nos hace ver nuestro universo como un punto entre todos los demás, -no deberíamos dejar de reconocer que realmente se está especulando con estos planteamientos pues su posible (¿imposible?) ubicación espacial (¿temporal?) estarían muy lejos de acceso a nuestra observación que está muy limitada “ y ligada- a la velocidad de la luz que llega a nuestros telescopios y a la edad del universo en si, unos 15 mil millones de años luz, lo máximo considerado penetrable actualmente respecto a nuestro universo).
    De cualquier manera, algunos hasta estiman que estas variantes con contenido realmente especulativao- prácticamente imposibles de corroborar por observación directa e incluso indirecta-, se preponen para evadir “ o justificar- el tema de que nuestro universo es una casualidad afortunada más, entre el resto de los demás. Pero hay un hecho que determinaría nuevamente la viabilidad de cualesquier universo, aún desde el punto inicial.
    Resulta que casi todo el proceso a partir de la singularidad, (exceptuando la teoría del modelo inflacionario. La teoría de la inflación especula lo que sucedió una fracción de segundo después del principio del universo. Los defensores de este modelo creen que el universo era originalmente submicroscópico y que sufrió una inflación (expansión) más rápida que la velocidad de la luz, afirmación que no puede corroborarse en el laboratorio. La hipótesis inflacionaria sigue siendo una teoría debatida). Exceptuando esto, se puede ya explicar buena parte de los orígenes por causas “y fuerzas- únicamente naturales internas, porque precisamente todas las ajustadísimas leyes de la naturaleza que rigen la materia, ya, a su vez, constituyen una base extremadamente precisa y fiable que garantizará incluso su ulterior auto organización, y existe el consenso generalizado de que estas leyes extremadamente precisas, que poseen características intrínsecas de garantizar la auto organización de la materia, también surgen a partir de ese momento, la singularidad, de aquí la importancia de valorar cualitativa y cuantitativamente las características de ese punto primigenio del cuál dependerían subsiguientemente todas las constantes universales a las que dará origen. Tal grado realmente extremo de precisión hace, no obstante, que de hecho no sea fácil atribuir como tal, un grado probable de auto organización específicamente a tal singularidad. La comunidad científica lo expresa así:
    “la mayoría de los científicos creen que el origen del universo se remonta a un comienzo infinitamente pequeño y denso (una singularidad), por tanto no podemos evadir esta cuestión fundamental: “Si en algún momento del pasado el universo se hallaba circunscrito en una singularidad de tamaño infinitamente pequeño, tenemos que preguntarnos qué había antes y qué había fuera del Universo. [...] Tenemos que enfrentarnos al problema de un Principio” (sir Bernard Lovell).
    El doctor Andrei Linde, en un artículo de Investigación y Ciencia: “Explicar esta singularidad inicial, dónde y cómo empezó todo, sigue siendo uno de los problemas más arduos de la cosmología moderna”.

    Ese punto inicial del origen del universo al que se le atribuye características especiales (tendencia a una infinita densidad, gravedad y energía, llamada singularidad de la cual se originara todo el universo físico), ya tenía no solo la inmensa energía necesaria, sino precisamente valores tan extremadamente ajustados de esta, que existe el consenso de que las más mínimas variaciones al respecto afectarían con una obligada inviabilidad a no solo un universo tal y como lo conocemos sino el único escenario o punto de partida posible para la existencia de estrellas (incluido nuestro Sol), premisa absolutamente necesaria a su vez, para que existan una multitud de sistemas organizados dependientes de ese hecho.

    Por eso cualesquier especulación respecto a universos físicos paralelos, en el improbable “o incomprobable- caso de su existencia, seguiría siendo cierta la premisa de que la energía inicial de formación de tal universo material paralelo e hipotético, que considerara lógicamente la subsiguiente premisa de formación de sus estrellas y todo los demás sistemas organizados dependientes de ellas, cualesquiera mínimas variaciones en tal energía de origen, determinarán la inviabilidad también de este, hacia tal necesario desarrollo ulterior, so pena de constituir en el mejor de los casos un cúmulo de partículas en dispersión, (en este caso por un exceso de energía “traducido en un exceso de velocidad de expansión- al momento de su singularidad y del big bang), o, al contrario, interminables ciclos muy cortos de expansión “ contracción, (en este caso por un defecto “insuficiencia- de energía que no le permitirá expandirse “o acelerarse- en las proporciones de volumen y tiempo necesarias, siendo engullido nuevamente en el interminable ciclo porque la baja aceleración no logra vencer la propia gravedad del foco de la expansión). En tal caso únicamente un universo material como el nuestro, finamente calibrado desde su inicio según este punto vista y sustentado por tales cálculos y tales hechos, sería realmente el ÚNICO posible. (Esto, sin entrar en detalles en cuanto a la precisión necesaria que rigen las cuatro fuerzas fundamentales de la materia que entran en su función principal “o mejor dicho, más ´familiar´- inmediatamente después de la expansión cuando se comienzan a formar las partículas elementales que constituirán las estrellas, planetas y todo lo demás).
    Un solo comentario de sir Bernard Lovell lo dejaría claro:
    “Si el universo se hubiera expandido una billonésima parte más deprisa ”dice Lovell”, toda la materia que contiene se hubiera dispersado ya. [...] Y si lo hubiera hecho una billonésima parte más despacio, las fuerzas gravitatorias habrían provocado el colapso del universo en los primeros mil millones de años de su existencia. De modo que tampoco hubiera perdurado ninguna estrella ni habría surgido la vida.”

    Aquí, para concluir, aplicando uno de los postulados esenciales de la teoría de sistemas, “Si un elemento falla, podría no alcanzarse el objetivo, dependiendo de la importancia y aporte que tenga este elemento dentro del sistema”, por sustitución sería: “Si un elemento falla, (desviarse más de una BILLONÉSIMA parte por arriba, o por debajo de la velocidad a la que realmente se expandió el universo), no se alcanzará entonces el objetivo (que perduren estrellas y a su vez el resto de sistemas organizados que dependen de ellas “incluyendo la vida-) “dependiendo de la [obvia] importancia y aporte que tenga este elemento [ultra precisión en la velocidad de expansión], dentro del sistema” (universo viable). (Y estas mismas condiciones serían necesarias aplicar a cualesquier universo material “paralelo e hipotético-, emergentes de cualesquier estados iniciales de concentración de energía, hacia un desarrollo ulterior de viabilidad).
    El reconocer ese hecho ha llevado a algunos científicos a plantear lo siguiente:

    “Cuanto más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, más prueba hallo de que de alguna manera el universo sabía que veníamos.” (Disturbing the Universe [Perturbación del universo], de Freeman Dyson, pág. 250.)
    ‘¿Cuáles son las propiedades fundamentales necesarias para que surjan criaturas como nosotros? ¿Es una casualidad que se tengan esas propiedades o existe alguna razón más profunda? [...] ¿Existe algún plan complejo que garantice que el universo está hecho a la medida de nuestras necesidades?’ (Coincidencias cósmicas de John Gribbin y Martin Rees, págs. 14 y siguientes.)
    Fred Hoyle también comenta sobre estas propiedades en las páginas 219 y 220 de una de sus obras: “Estas propiedades se van prodigando en el mundo natural como una madeja de accidentes afortunados. Existen tantas coincidencias esenciales para la vida, que debe haber alguna explicación para ellas”.

    Un saludo cordial a todos, desde una perspectiva divergente que amplía las probabilidades de comprensión y abordaje de las problemáticas desde diferentes aristas, que darán medida de capacidad de diálogo, atentamente, Carlos.

  79. Carlos:

    Existe un problema obvio con la teoría de viabilidad de un multiverso en el que coexistan universos similares al nuestro. Quisiera conocer, por favor, si en este foro se admiten la exposición de opiniones que aunque presenten puntos coincidentes, se admitan algunos planteamientos divergentes, susceptibles como no a la crítica, con el objetivo de ampliar nuestro espectro de miras. Estamos seguros que el señor Punset y muchos otros intelectuales reconocen que desde las contradicciones y los problemas, surgen las respuestas más objetivas, las que se esfuerzan no por evadir sino incluir todas las variantes posibles.
    Opino que si bien la hipótesis del multiverso nos hace ver nuestro universo como un punto entre todos los demás, -no deberíamos dejar de reconocer que realmente se está especulando con estos planteamientos pues su posible (¿imposible?) ubicación espacial (¿temporal?) estarían muy lejos de acceso a nuestra observación que está muy limitada “ y ligada- a la velocidad de la luz que llega a nuestros telescopios y a la edad del universo en si, unos 15 mil millones de años luz, lo máximo considerado penetrable respecto a nuestro universo).
    De cualquier manera, algunos hasta estiman que estas variantes con contenido realmente especulativao- prácticamente imposibles de corroborar por observación directa e incluso indirecta-, se preponen para evadir “ o justificar- el tema de que nuestro universo es una casualidad afortunada más, entre el resto de los demás. Pero hay un hecho que determinaría nuevamente la viabilidad de cualesquier universo, aún desde el punto inicial.
    Resulta que casi todo el proceso a partir de la singularidad, (exceptuando la teoría del modelo inflacionario. La teoría de la inflación especula lo que sucedió una fracción de segundo después del principio del universo. Los defensores de este modelo creen que el universo era originalmente submicroscópico y que sufrió una inflación (expansión) más rápida que la velocidad de la luz, afirmación que no puede corroborarse en el laboratorio. La hipótesis inflacionaria sigue siendo una teoría debatida). Exceptuando esto, se puede ya explicar buena parte de los orígenes por causas “y fuerzas- únicamente naturales internas, porque precisamente todas las ajustadísimas leyes de la naturaleza que rigen la materia, ya, a su vez, constituyen una base extremadamente precisa y fiable que garantizará incluso su ulterior auto organización, y existe el consenso generalizado de que estas leyes extremadamente precisas, que poseen características intrínsecas de garantizar la auto organización de la materia, también surgen a partir de ese momento, la singularidad, de aquí la importancia de valorar cualitativa y cuantitativamente las características de ese punto primigenio del cuál dependerían subsiguientemente todas las constantes universales a las que dará origen. Tal grado realmente extremo de precisión hace, no obstante, que de hecho no sea fácil atribuir como tal, un grado probable de auto organización específicamente a tal singularidad. La comunidad científica lo expresa así:
    “la mayoría de los científicos creen que el origen del universo se remonta a un comienzo infinitamente pequeño y denso (una singularidad), por tanto no podemos evadir esta cuestión fundamental: “Si en algún momento del pasado el universo se hallaba circunscrito en una singularidad de tamaño infinitamente pequeño, tenemos que preguntarnos qué había antes y qué había fuera del Universo. [...] Tenemos que enfrentarnos al problema de un Principio” (sir Bernard Lovell).
    El doctor Andrei Linde, en un artículo de Investigación y Ciencia: “Explicar esta singularidad inicial, dónde y cómo empezó todo, sigue siendo uno de los problemas más arduos de la cosmología moderna”.

    Ese punto inicial del origen del universo al que se le atribuye características especiales (tendencia a una infinita densidad, gravedad y energía, llamada singularidad de la cual se originara todo el universo físico), ya tenía no solo la inmensa energía necesaria, sino precisamente valores tan extremadamente ajustados de esta, que existe el consenso de que las más mínimas variaciones al respecto afectarían con una obligada inviabilidad a no solo un universo tal y como lo conocemos sino el único escenario o punto de partida posible para la existencia de estrellas (incluido nuestro Sol), premisa absolutamente necesaria a su vez, para que existan una multitud de sistemas organizados dependientes de ese hecho.

    Por eso cualesquier especulación respecto a universos físicos paralelos, en el improbable “o incomprobable- caso de su existencia, seguiría siendo cierta la premisa de que la energía inicial de formación de tal universo material paralelo e hipotético, que considerara lógicamente la subsiguiente premisa de formación de sus estrellas y todo los demás sistemas organizados dependientes de ellas, cualesquiera mínimas variaciones en tal energía de origen, determinarán la inviabilidad también de este, hacia tal necesario desarrollo ulterior, so pena de constituir en el mejor de los casos un cúmulo de partículas en dispersión, (en este caso por un exceso de energía “traducido en un exceso de velocidad de expansión- al momento de su singularidad y del big bang), o, al contrario, interminables ciclos muy cortos de expansión “ contracción, (en este caso por un defecto “insuficiencia- de energía que no le permitirá expandirse “o acelerarse- en las proporciones de volumen y tiempo necesarias, siendo engullido nuevamente en el interminable ciclo porque la baja aceleración no logra vencer la propia gravedad del foco de la expansión). En tal caso únicamente un universo material como el nuestro, finamente calibrado desde su inicio según este punto vista y sustentado por tales cálculos y tales hechos, sería realmente el ÚNICO posible. (Esto, sin entrar en detalles en cuanto a la precisión necesaria que rigen las cuatro fuerzas fundamentales de la materia que entran en su función principal “o mejor dicho, más ´familiar´- inmediatamente después de la expansión cuando se comienzan a formar las partículas elementales que constituirán las estrellas, planetas y todo lo demás).
    Un solo comentario de sir Bernard Lovell lo dejaría claro:
    “Si el universo se hubiera expandido una billonésima parte más deprisa ”dice Lovell”, toda la materia que contiene se hubiera dispersado ya. [...] Y si lo hubiera hecho una billonésima parte más despacio, las fuerzas gravitatorias habrían provocado el colapso del universo en los primeros mil millones de años de su existencia. De modo que tampoco hubiera perdurado ninguna estrella ni habría surgido la vida.”
    Un saludo cordial a todos, desde una perspectiva divergente que amplía las probabilidades de comprensión y abordaje de las problemáticas desde diferentes aristas, atentamente, Carlos.

  80. julia:

    JUAN ¿QUIEN ES USTED? …… Para mi, casi dios. No me diga nada, por favor, solamente siga usted escribiendo.

    SUS PALABRAS: “La mecanica cuántica {…….} Y si es posible generar una realidad virtual en la que estar viviendo, la probabilidad de estar en una realidad así, entre las infinitas posibles, frente a la real, que pasará a see una excepción, es la regla” Muy, muy interesante , Mejor dicho !todo!

  81. Marc:

    Lo que me cuesta mucho de creer que un pequeñisimo grupo de moleculas, atomos, mas o menos organizadas e intercomunicadas entre ellas, que somos nosotros, tengamos consciencia..
    Y que grupos de moleculas infinitamente mas grandes, mas organizadas y mejor comunicadas no tengan consciencia de si mismas.
    Consciencias en un espacio tiempo distinto al nuestro, lo que hace que no los podamos percibir como seres, como entes, y probablemente por la misma razón ellos no puedan percibirnos a nosotros, o si.
    Es posible y nada descabellado, que los distintos universos sean producto de la casualidad, o por el simple motivo de la busqueda del equilibrio de la energia total cero, es posible, pero, siempre se me platea ese pero, esta misma casualidad puede crear a ese ente llamado dios?
    Que a nuestros ojos sea omnipotente, omnipresentes y todos los onmis que le quermos atribuir, pero que en la realidad no lo sea? Que solo sea un ente que pudo, o puede, saber de nosotros?
    Y ya yendo a la creencias personales, en ese lugar donde van nuestras almas, hay un diferente espacio tiempo, en el que podamos comunicar con otros entes al estar en su espacio tiempo, somos sus ocupas. Donde no sabremos toda la verdad del universo, estaremos otra vez limitados, pero si podremos ver y comprender las dudas que tenemos en este espacio que ahora ocupamos.
    No se, siempre se me plantean dudas, unas las resuevo con la razón, otras, las mas, con la fe..
    mme31762m2yahoo.es
    Marc,

  82. Javier:

    Me parece increible la sabiduria y lo que se puede aprender de Eduard, Desde la primera vez que le escuché me he aficionado a su “comprensiva manera de explicar lo incomprensible”. Sin duda un gran tesoro para la divulgación cientifica.

    Me gustaría saber como contactar con el, mediante email. Y me gustaria saber si dá o dará alguna charla en alguna universidad de Madrid.

    Gracias

  83. Marc:

    Y algo referente a la humildad.
    El ser humano como grupo si se plantea su existencia, los que escribimos aqui representamos a los que asi lo hacen, pero de forma individual todos lo hacen?
    No nos creamos superiores por hacernos ciertas preguntas, hay quien nunca se las ha planteado y sin embargo sigue perteneciendo a este grupo que somos los seres humanos. Lo que no se, ni sabre creo, quien es mayoria, quien se plantea su existencia o quien no se la plantea nunca. Sea quien sea la mayoria, el resultado siempre sera el mismo. El ser humano como grupo necesita saber de su existencia, individualmente no es necesario plantearse nada.
    Pertenecer a uno u otro grupo no importa, no hace mejores ni a unos ni a otros.
    En lo referente a la religión no se discute el creer o no creer, si no el como se cree, las religiones en general, las han echo los hombres, con todas sus virtudes y defectos, al ser milenarias estan todas viciadas con todos los vicios humanos, no se puede negar este echo.
    Que dijo realmente Jesús, Mahoma,Buda o cualquier otro? Nadie lo sabe, creemos lo que dice alguien que dice haberlo oido a alguien que dice que lo escucho, esto con solo unas decenas de intermediarios, el discurso original se ha perdido. Esto hace que creer en la versión final o en cualquier otra, real o inventada, sea igual de valida, no pudiendo decir que ninguna es valida o invalida, cierta o no, todas son aceptables, creerse que la suya es la verdadera es un error, ahi es donde se produce el drama de nuestra historia, hacer prevalecer una sobre otras, todas son falsas, solo una es la verdadera y nadie la tiene. Asi que no toca mas remedio que aceptarlas todas.
    Ahora que no venga el generelizador/simplificador que si unos hacen esto u otros lo otro, son unos unos y otros otros, no todos.
    Puedo entender al que se ofende por el gag, pero tambien entiendo que se ofende por el como cree, no por el echo de creer, por eso su queja nunca sera atendida y se seguiran haciendo gags de ese estilo, porque el que lo hace esta criticando la forma no el fondo.

    (estoy enfermo de cancer y tomo mucha medicación para el dolor, pido disculpas por la falta de conexión en mis razonamientos, que no dejan de ser una opinión mas, o una verdad mas..)

  84. Xenen:

    Estamos llegando casi al final del tiempo de esta entrada, y puede ser hora de intentar recapitular las dificultades con las que nos encontramos en el ámbito de la interpretación cosmológica (y no sólo en ella), y esa será ahora mi intención.

    Disponemos de teorías descriptivas bastante bien asentadas y refrendadas por nuestra experimentación posible (no podemos experimentarlo todo) para la explicación de lo muy grande (TRC) y de lo muy pequeño (MC), pero hasta ahora, la Teoría de Todo que sea capaz de conjugarlas en una unidad coherente se nos escapa, aunque tenemos varias propuestas de cierta entidad (principalmente la Teoría M (Cuerdas-branas) y la Teoría de gravedad cuántica de bucles o lazos). Hay otras como la teoría de Twistores de Penrose, la Geometría no conmutativa de Connes, la Expansión cósmica en escala de Masreliez, los Conjuntos causales de Sorkin, etc). Lo cierto es que hasta la fecha no disponemos de esa ley, y en tanto en cuanto esto no sea así, intentar realizar una teoría cosmológica y cosmogónica completa , tiene sus riesgos evidentes.

    La concepción Holográfica del universo, que supone el paso del concepto de información a primera línea, adentrándonos en una especie de matrix Real, está propuesta (Susskind, ´t Hooft, Maldacena) y puede contar con un refrendo experimental (las detecciones del GEO 600). Tampoco puede obviarse que necesitamos resolver esta incógnita si queremos avanzar hacia una Teoría de Todo consistente. La propuesta de Hogan en este sentido afectaría incluso al tamaño de la granulación fina, a la propia longitud de Planck que aumentaría sustancialmente, y su repercusión no sería baladí. Los desarrollos teóricos de Maldacena y otros en éste sentido comienzan a apoyar esta posibilidad.

    A nivel de la física de partículas nos encontramos en una encrucijada parecida, con un modelo estándar que resulta incompleto y poco satisfactorio, aunque más o menos útil de cara a la experimentación. Lo que se espera del LHC del CERN no es poco, y si el bosón de Higgs no está donde se le supone, habrá que elaborar un planteamiento radicalmente nuevo. No se puede obviar que requerimos un sistema coherente y completamente válido para la física de partículas si queremos abordar las cuestiones cosmológicas y cosmogónicas.

    La cuestión dimensional también está en tela de juicio. Se están buscando las pruebas que sustenten las dimensiones extra de las que habla la teoría de cuerdas en diversos experimentos relacionados con la radiación cósmica (en concreto neutrinos de alta energía detectados por los gigantescos detectores árticos Amanda y IceCube). En realidad ni siquiera tenemos certeza de cuántas dimensiones configuran nuestro universo, y esta es una cuestión capital.

    La cuestión temporal ya ha sido planteada previamente y a ella me remito para expresar las dudas que también tenemos en éste aspecto.

    Otro de los debates sin resolver (unos están a favor, otros en contra) es la cuestión del principio antrópico, especialmente relacionado con la Constante cosmológica (también con otros aspectos sutiles y no tanto). Me llama poderosamente la atención que muchos científicos que inicialmente lo detestaban como Weinberg, han cambiado radicalmente de opinión y ahora lo apoyan sin reservas. Otro caso llamativo es el de Joseph Polchinski, teórico de supercuerdas y uno de los primeros que vislumbró la existencia de branas en la teoría M, quien llegó a afirmar que abandonaría la física si se llegaba a demostrar que lambda no era igual a cero, pues ya tenía claro que un valor diferente de la Constante cosmológica sólo podría explicarse desde una perspectiva antrópica, una idea que no toleraba. Hoy, no ha abandonado la física, pero ya no reniega de principio antrópico, y se ha esforzado en combinar la teoría inflacionaria con todos los vacíos que aporta la teoría de cuerdas (que no son tres, sino la friolera de 10 elevado a 500 tipos de vacíos diferentes…). Precisamente fue su artículo al respecto el que indujo a Susskind a estudiar el asunto, y acabó convirtiéndolo en el promotor de la idea del “paisaje antrópico de la Teoría de cuerdas”, a partir del cual proponía que los especialistas en teoría de cuerdas abrazasen dicho principio pues, la diversidad de vacíos, aportaba bases científicas sólidas para los argumentos antrópicos.

    En esta perspectiva, se forman burbujas independientes, como en el planteamiento de Vilenkin, pero también se forman burbujas dentro de burbujas, y otras dentro de éstas… dando lugar, por hacer marca diferente de ésta propuesta, al Megaverso.

    Desde la mecánica cuántica, la propuesta de David Deutch de los muchos universos (yo creo que mayoritariamente aceptada en éste ámbito, se diga claramente o no), de manera independiente por completo a los multiversos cosmológicos, y no incompatible con ella, se nos plantea la “misma” perspectiva de mundos paralelos, pero con la cuestión añadida de que así como los multiversos cosmológicos son inaccesibles a nuestra experimentación dadas las distancias existentes, los muchos mundos cuánticos, son inmediatamente derivados del nuestro presente y abren una serie de líneas de futuro sutilmente diferentes a cada instante. Se abren aquí cuestiones filosóficas de primer orden, que por su complejidad no puedo siquiera plantear, pero les animo a su estudio. También esta teoría aporta la posibilidad de refrendo experimental, pues está íntimamente relacionada con la computación cuántica, en la que tanto esfuerzo se está desarrollando.

    Las propuestas cosmológicas de Joao Magueijo sobre la Teoría de la velocidad de la luz variable, se enfrentan directamente con la teoría inflacionaria, y aportan soluciones al tema de la homogeneidad, planteándonos otra vez la posibilidad de que las leyes y constantes de la naturaleza sean variables en el tiempo, cuestión ésta, que no por ser menos aceptada, esté resuelta.

    La presencia de la Materia oscura en nuestro universo, fuera ya de toda duda razonable para la comunidad científica, nos plantea sin embargo una de las mayores incógnitas que nos quedan por resolver, pues nos enfrenta con el brutal hecho de que no conocemos la naturaleza de la mayor parte (mayor parte por goleada….un 23% frente a un 5%) de la materia constituyente de universo. Hay diversas hipótesis para explicar tal naturaleza, pero lo cierto es que no hay ninguna evidencia, y por tanto, se nos está planteando un obstáculo de primer orden. Averiguar en qué consiste esa materia no bariónica, necesariamente ha de ser relevante tanto para las cuestiones cosmológicas, como para la física de partículas.

    Cualquiera de las personas que tengan más conocimiento que yo sobre estos aspectos, que serán muchas, pudiera continuar con la lista de problemas, durante mucho tiempo o espacio.

    Tenemos que ver con claridad pues, que lo que conocemos es mucho menor de lo que desconocemos, y que en ésta tesitura, realizar respuestas taxativas a las preguntas básicas, no deja de ser una osadía.

    Teniendo esto presente (cosa que los grandes científicos creo que hacen en su mayoría) podemos plantear hipótesis, que siendo coherentes con lo conocido y falsables, nos permitan intentar vislumbrar soluciones, para las que sólo el futuro determinará en certeza, y dar pasitos de tuerto hacia la salida del laberinto.

    Necesariamente, dada la complejidad que están adquiriendo las cosas, solucionar los problemas de integración de información que tenemos en éstos momentos, se convierte no sólo en prioritario, sino en condición necesaria, para poder avanzar.

    Otros compañeros de éste blog han aportado, magistralmente como en el caso de Don Juan y Susana, otras dudas que podemos poner encima de la mesa. Y esto tiene, o debería tener, la consecuencia de hacernos humildes. Pero sería erróneo desistir del impulso curioso que nos mueve, no sólo en el ámbito científico, sino también en los otros niveles de interpretación existentes. Háyase aquí, quizás, en ésta búsqueda eterna de la esquiva verdad, la sustancia de esa felicidad que siempre está en su propia antesala.

    El camino es largo, pero no estamos solos. Y será emocionante.

    Saludos. Sean ustedes felices

  85. Xenen:

    Se me olvidaba: Con respecto a la problemática que pudiera causar el tema de la aceleración (planteado por Don Juan en su post, que parecería introducir una variable de infinitas posibilidades en un espacio finito) y cuya consecuencia sería echar por tierra la argumentación de Vilenkin para que existan mundos “repetidos”, yo veo que se puede resolver observando cómo dicho problema de aceleración sigue siendo reducible a una consideración de posiciones relativas entre diferentes objetos, con lo que la argumentación de Vilenkin se sostiene, viniendo en su ayuda la longitud de Planck una vez más.

    Cierto es que, de alguna manera, hacemos desaparecer el componente temporal en ésta argumentación….y nos plantamos ante su escurridiza naturaleza una vez más.

    Saludos.

  86. Doña Inés:

    Sr. Xemen,

    Tenemos una hipótesis bastante razonable de cómo puede ser la configuración del espacio multi-universal. Varias hipotesis de como la materia puede genera otros universos en el espacio intermultiuniversal, más allá del umbral de los límites de cada universo. Tambien como la disposición de los universos puedan estar sometido por un rango o energia particular que lo difencie de otros universos en otros rangos o tipos de energia que puedan ocupar el mismo “espacio” “tiempo” o quíen sabe si otras dimensiones (no se si me explico). En todo este escenario, que sin duda tiene un atractivo para muchos muy importante, me puede decir ¿que papel juega la gente en este nueva concepción de universalidad humana?

  87. Bender:

    Ha estado sensacional el programa de Gary Marcus, del cual se puede expecular, cómo cualquier característica del cerebro avanzado puede ser un mero apaño para subsanar la deficiencias de otras caracteríscas. Puede ser el caso de Ego, esa cualidad narcisista humana -con todo lo que conlleva- que nivele los sentimientos sobreestimando nuestras posibilidades, lo cual de lugar q comentan errores tan comunes y desgraciados como los accidentes de tráfico; nadie quiere morir pero es la primera causa de muerte, la carretera. Tambien referente al Ego, esa actitud de menos precio de unos particulares a otros, por prejuicios, o como decia el Dr. Marcus, por contaminacion de la memoria, dícese por ejemplo la xenofobia. Y una simpleza tan sutíl y graciosa que deja atónitos a los defensores del Diseño Inteligente poniendo como demostracíon del hecho evolutivo la columna vertebral. Hay muchos programas buenos ahora, pero este se supera.

  88. Carlos:

    Nos preguntamos ¿cuales serían las tolerancias de un universo VIABLE para la existencia de átomos, moléculas, por consiguiente estrellas, y por extensión de la vida? Estas son algunas observaciones divulgadas:
    Sir Bernard Lovell:

    “Si el universo se hubiera expandido una billonésima parte más deprisa ”dice Lovell”, toda la materia que contiene se hubiera dispersado ya. [...] Y si lo hubiera hecho una billonésima parte más despacio, las fuerzas gravitatorias habrían provocado el colapso del universo en los primeros mil millones de años de su existencia. De modo que tampoco hubiera perdurado ninguna estrella ni habría surgido la vida.”
    Aquí, aplicando uno de los postulados esenciales de la teoría de sistemas, “Si un elemento falla, podría no alcanzarse el objetivo, dependiendo de la importancia y aporte que tenga este elemento dentro del sistema”, por sustitución sería: “Si un elemento falla, (desviarse más de una BILLONÉSIMA parte por arriba, o por debajo de la velocidad a la que realmente se expandió el universo), no se alcanzará entonces el objetivo (que perduren estrellas y a su vez el resto de sistemas organizados que dependen de ellas “incluyendo la vida-) “dependiendo de la [obvia] importancia y aporte que tenga este elemento [ultra precisión en la velocidad de expansión], dentro del sistema” (universo viable). (Y estas mismas condiciones serían necesarias aplicar a cualesquier universo material “paralelo he hipotético-, emergentes de cualesquier estados iniciales de concentración de energía -sigularidad y big-bang-, hacia un desarrollo ulterior de viabilidad).

    Una publicación ha expresado las repercusiones que en otro sentido se derivan de la observación de tales hechos implicados y los aborda así, para muchos desde un punto de vista crítico, aunque no menos coherente, respecto a los que algunos están llamandolo cientificismo ortodoxo:
    “La mayoría de los científicos ”lo que incluye a la mayoría de los cosmólogos” concuerdan con la teoría de la macroevolución (…) donde la deidad creativa es la Casualidad. Pero a medida que aumenta el conocimiento, y que bajo el creciente peso de este se derrumban la casualidad y la coincidencia, los científicos empiezan a recurrir cada vez más a palabras prohibidas como “inteligencia” y “diseño”. ¿Existen ejemplos?:
    “Resulta evidente que se ha olvidado una componente en los estudios cosmológicos. El origen del Universo, como la solución del cubo de Rubik, requiere una inteligencia”, escribió Fred Hoyle en la página 189 de su libro El Universo inteligente.
    “Cuanto más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, más prueba hallo de que de alguna manera el universo sabía que veníamos.” (Disturbing the Universe [Perturbación del universo], de Freeman Dyson, pág. 250.)
    ‘¿Cuáles son las propiedades fundamentales necesarias para que surjan criaturas como nosotros? ¿Es una casualidad que se tengan esas propiedades o existe alguna razón más profunda? [...] ¿Existe algún plan complejo que garantice que el universo está hecho a la medida de nuestras necesidades?’ (Coincidencias cósmicas de John Gribbin y Martin Rees, págs. 14 y siguientes.)
    Fred Hoyle también comenta sobre estas propiedades en las páginas 219 y 220 de su libro ya citado: “Estas propiedades se van prodigando en el mundo natural como una madeja de accidentes afortunados. Existen tantas coincidencias esenciales para la vida, que debe haber alguna explicación para ellas”.
    “No se trata solo de que el hombre esté adaptado al universo. El universo está adaptado al hombre. ¿Se imagina un universo en el que alguna de las constantes adimensionales y fundamentales de la física sufriera la más mínima alteración en una dirección u otra? El hombre jamás habría podido llegar a existir en semejante universo. Este es el punto central del principio antrópico, según el cual, un factor dador de vida es el origen de todo el mecanismo y diseño del mundo.” (The Anthropic Cosmological Principle [El principio antrópico cosmológico], de John Barrow y Frank Tipler, pág. VII.)
    ¿Cuáles son algunas de estas constantes fundamentales de la física que son esenciales para que exista vida en el universo? En un informe publicado en el periódico The Orange County Register, del 8 de enero de 1995, se incluyó una lista de algunas de estas constantes y se recalcó lo bien sintonizadas que deben estar, diciendo: “Los valores cuantitativos de muchas constantes físicas básicas que definen el universo ”por ejemplo, la carga de un electrón o la velocidad fija de la luz o la relación de las intensidades de las fuerzas fundamentales de la naturaleza” son extraordinariamente precisos, algunos hasta la centésimo vigésima cifra decimal. El desarrollo de un universo donde se reproduce la vida es sumamente sensible a estas especificaciones. La más mínima variación ”un nanosegundo aquí, un angstrom allí”, y el universo estaría muerto y yermo”.
    A continuación, el autor de este informe mencionó algo que normalmente no puede mencionarse: “Parece más razonable suponer que en el proceso ha influido algún factor misterioso, tal vez ha intervenido una fuerza inteligente e intencionada que ajustó el universo para nuestra llegada”.

    George Greenstein, profesor de Astronomía y Cosmología, publicó una lista aún más larga de estas constantes físicas en su libro The Symbiotic Universe (El universo simbiótico). Entre ellas había algunas tan bien sintonizadas que ante el más mínimo grado de variación, no existirían ni átomos ni estrellas ni universo.
    Al ver lo extensa que se iba haciendo la lista, Greenstein abrumado, dijo: “¡Tantas coincidencias! Cuanto más leía más me convencía de que era muy difícil que tales ‘coincidencias’ se hubieran producido por casualidad. Pero al aumentar mi convencimiento, había algo más que también aumentaba. Incluso ahora me resulta difícil expresar con palabras este ‘algo’. Era una intensa repulsión, a veces casi de naturaleza física. Me sentía muy incómodo [...]. ¿Es posible que, de repente y sin proponérnoslo, hayamos tropezado con prueba científica que apoye la existencia de un Ser Supremo? ¿Fue Dios quien intervino y quien hizo el cosmos de manera tan providencial para nuestro beneficio?”.
    Irritado y horrorizado por esa idea, Greenstein enseguida se retractó, recuperó su ortodoxia científicamente religiosa y declaró: “Dios no es una explicación”. No lo veía lógico. Aceptar la existencia de Dios era una idea tan difícil de digerir que no pudo aceptarla”.

    (La publicación añade posteriormente que todo lo anterior no significa que se menosprecia la dura labor de los científicos sinceros, incluidos los cosmólogos, sino que “en mis palabras-, refleja lo difícil que frecuentemente resulta en otro sentido desvincular compromisos emocionales preconcebidos “intereses-, respecto a la aspiración de elaborar conclusiones objetivas “coherentes- con las observaciones de los hechos donde existe la posibilidad matemática o bien de integrarlos, o bien de evadirlos e ignorarlos.)

    Gracias porque blog permita y haga espacio a la interacción respetuosa de una multidiversidad de ideas, incluso algunas relativamente divergentes, pero enriquecedoras desde la multióptica de la información, Saludos afectuosos, Carlos.

  89. juan:

    Es cierto que la lógica del programa que sustenta nuestros comentarios nos obliga a cerrarlos, que no los argumentos que, entre todos, hemos ido colocando sobre la mesa.
    Sin embargo, parece que una demora, quizá casual, mantiene la entrada y nos da una rendija. La aprovecho pues, aun estando obligado a brevedad que sospecho casi telegráfica, para enviar mi cariñosa adhesión al Sr Marc al compartir ciertas experiencias, como ambos con el Sr Punset. Y naturalmente, para los dos, mis mejores deseos. También para tomar nota de la citada “consciencia” y apuntarle la aparente paradoja entre el significado que la palabra sostiene, tan diferente, para físicos y místicos, pues se usa idéntico termino y se le asigna sentido contrapuesto. Mientras para unos implica la escisión del yo con visión de si mismo separado de lo demás (no olvidemos su etimología, del latín “scindere”, que hablaría de una unión previa), para otros sería la “con-fusión o común-unión” el significado aparejado al “hacerse consciente” y diluiría la consciencia separada previa en el todo. De alguna forma, disolver el yo, e integrarlo con lo restante. Sobra decir que el positivismo se adscribe al primer sentido, y el espiritualismo al segundo.
    Si admitimos que lo mas pequeño contiene a lo mas grande, que no es sino otro modo de reafirmar que somos del tamaño de lo que vemos o, su equivalente, que lo que existe, para nosotros, es solo lo de nuestro tamaño; no debería extrañarnos que la consciencia, sea cual fuere el significado que le adjudiquemos, entre los anteriores, tuviera dimensiones menores, y no mayores, a las que medimos en las cadenas del ADN, mas próximas a nosotros y, por tanto, de menor contenido. No digo que lo fuera, sino tan solo que no debería extrañarnos que así fuera. Que puede que estemos volviendo a ser egocéntricos al considerar la consciencia y concedernos a nosotros mismos, de nuevo, demasiada importancia. El infinito es siempre lo que está mas lejos y no debemos dejarnos confundir por el tamaño, creo.
    A la Sra. Julia agradecerle su exagerada hipérbole, por sentirlo humorístico y bienintencionado, y por darme pie a relatarle una anécdota, dicen que histórica, que espero nadie malinterprete y ella aprecie: Al Arabí, a quien cité antes, injustamente, de pasada, dicen que fue mandado llamar por el Califa de Estambul, quien le pidió que respondiera si era cierto que andaba por ahí, diciendo por las calles de su ciudad que era dios. Al-Arabí le respondió que si, que era cierto, pero que el Califa también lo era y que la única diferencia, entre ellos, era tan solo que uno lo sabía y el otro aun no. Lamentablemente, la respuesta del califa fue ordenar que fuera crucificado, boca abajo. Y así murió Al-Arabí, sin que a él le importara eso demasiado, según dicen, mientras el Califa siguió intentando disfrutar a conciencia, pero sin consciencia, con cualquiera de sus sentidos. Los terrenos resbaladizos, en una palabra, a los que antes aludía, Sra Julia..
    Agradecerle, igualmente, Sr Xenen, su alabanza, que valoro por su origen. Permítame que mi respuesta sea, no obstante, obviada. No por escasez de percepción de las líneas sugerentes que aparejan sus eruditos y brillantes comentarios, sino porque entiendo que la respuesta que podría darle, ya la ha expuesto, a mi entender, en el ultimo párrafo de su ultimo comentario.
    Creo que cualquiera de las nociones de tiempo que manejamos apareja las de la vida y la consciencia, y que las tres, al menos, habrían de formar parte integrante de una misma ecuación, inescindible. Hablar de sucesos, fuera de la ecuación, a mi entender, no los generalizaría simplemente, sino que los desvirtuaría, dejando de ser tales. Mantener la afirmación de que cada ser vivo puede ser único e irrepetible, sigue pareciéndome, bajo mi modesta opinión, tras la exposición del Sr Vilenkin, igualmente posible.
    Y un saludo afectuoso para usted, Sra. Susana, pues he de decirle que posee, entre otras, la preciada cualidad de ciertos raros imanes que permiten manejar cambios de polaridad logrando que metales que, de otro modo se repelerían, puedan conjuntar sus energías para lograr un campo de fuerza mayor.
    Afectuosamente.

  90. toni:

    Ante todo mi enhorabuena al Sr Punset y a todos los participantes en este interesantísimo foro.

    No soy cristiano ni creyente. Pero no por ello pienso que la ciencia haya dado todavía las respuestas correctas a muchas preguntas. De haberlo hecho de la forma adecuada no estaríamos aqui debatiendo quién tiene razón y quén no.

    Me gustaría aportar al hilo del foro una nueva visión. Una visión que sea aceptable tanto para ateos como para creyentes. Pienso que esa visión existe, y que está perfectamente explicada en las obras de Stanislav Grof, cuya lectura recomiendo encarecidamente.

    A quienes no le hayan leido les anticipo que su filosofía está en la linea de universo holográfico que apunta Juan, y tambien coincide con el planteamiento de Pandora, en cuanto a que lo que llamamos Dios tiene mas que ver con nuestra consciencia que con el universo.
    De hecho el planteamiento de Grof resulta especialmente razonable en la medida en que difícimente vamos a poder comprender otros universos cuando aún no comprendemos el nuestro, y por el nuestro no entiendo únicamente el astrofísico sino tambien el interior, el mental.

    Pero lo verdaderamente interesante de la teoría de Grof es que sin descalificar la religión, ni negar a Dios, ofrece una visión científica de Él.
    Grof apunta de forma contundente a que la ciencia newtoniana no nos puede ofrecer las respuestas que necesitamos, y que es preciso ahondar sin prejuicios no sólo en la astrofísica y la mecánica cúantica, sino en la biología e incluso la psiquiatría, para dar las respuestas adecuadas a las grandes preguntas del hombre.

    Si alguien ha estudiado esta particular y prometedora visión del universo,
    me encantaría oir algún comentario al respecto.

    Un afectuoso saludo

  91. Susana:

    Esimado Sr. Xenen,

    No he podido evitar tener un flash e imaginármelo a usted dando un paseo! Ciertamente un buen paseo despeja, parece que nuestra mente también se da un paseo, de repente se expande tanto como el Exterior que contempla, con las experiencias, con los encuentros, con el intercambio, con la Vida. Las Ideas fluyen sin espesura. Supongo que, quizá por ello, nuestra Filosofía germinó y se desarrolló en una Polis-Agora… ¿por qué será que le tengo tanta Nostalgia?… en fin, de nada me quejo! Pues quizá hayan resurgido las Polis- Virtuales desde las cuales las Ideas vuelven a encontrarse.

    Me llama la atención una cierta paradoja Sr. Xenen, y me quiero referir ahora al “dios Matemático-Platónico”, el cual incluiremos en la 4ª categoría expuesta por el Sr. Juan. Es muy curioso que un científico abanderado en la causa del Ateísmo como el Sr.Atkins, se sirva precisamente de este “dios” para ello. Desde mi humilde opinión, como no podía ser menos, sus razonamientos caen en una ilógica básica. El problema no es tanto que la existencia sea compleja, cuanto nuestra predisposición a no ver más allá. En el fondo, seguimos caminos ilógicos que acaban por no funcionarnos. Quizá sea preciso, no tanto abandonarse a las peripecias ilógicas cuanto ir más allá de la lógica, para evolucionarla y salir de tan estanca situación (estoy hablando de Forma antes que de Contenido). Probablemente, tal cosa precisa el desarrollo de nuestra Conciencia (Catalizador de nuestra capacidad intelectiva-mental) que supere nuestro diezmo actual. Quizá se está precisando vibrar en más alta frecuencia, si queremos salir de según qué atolladero.

    No necesito fórmula matemática alguna para apreciar que la Inexistencia es una falacia si efectivamente somos Sujetos Existenciales Cartesianos. Si la Inexistencia es una Falacia, la Eternidad nos acoge con un cálido susurro alentador. Si la Eternidad nos acoge (Existencia- todo lo que Es queda incluido en Es- No hay Escisión, esto es, Inexistencia) no ha lugar para la Creación fuera de la Creación de tal Sujeto-Codificador Fenoménico-predicativo (donde ubicuo al Ser desde “Es”), esto es, el verdadero Principio Fragmentado (que no Origen!) del que se obtiene, asimismo, el No-ser ( jamás No-es) pues no todo lo que existe se conoce, ni todo lo que se conoce existe (así vemos la danza de la emergencia del Ser y su dejar de Ser, las Causas, la Discontinuidad-pluralidad).El conocimiento de la Primera Causa u Origen anhelado en Occidente No nos atañe si Somos (Ser)!. El “Parricidio Parmenidiano” (a Parménides le debemos el Pilar de la Gnoseo-Ontologia) consistió en la introducción del No- Ente, la Escisión o Dualidad a la que se vieron forzados para poder dar a la pluralidad una Realidad (discontinuidad).

    “Les pareció, en efecto, que todos los entes serían uno, el Ente en Si (autò tó ón), si no se resolvía y refutaba el argumento de Parménides: “pues nunca se demostrará que son las cosas que no son”. Y que era necesario probar que el No-ente es; pues así los entes si son muchos procederán del ente y de alguna otra cosa”; (Met. N-2, 1088b 35-1089ª 6).

    Defiendo, que la confusión radica en identificar lo que “Es” con “Ser”, pues conocemos en “Ser” no lo que “Es” (pues son los atributos del Ser nuestro único vínculo con él = Sintonización de Es=Codificación= Fenómeno). Salvado esto, Parménides no andaba equivocado, sólo de lo que “Es” se puede hablar, puesto que efectivamente, todo lo que es queda incluido en “Es” (Imposible salir fuera!). “Es”, Continuum, Uno (No-dos). A partir de aquí el Platonismo o cualquier pretensión arquetípica (modelo verdadero) de existencia absoluta e independiente fuera de este mundo (UNO), no ha lugar.

    Sin embargo esta confusión sí que fue advertida desde otras Sabidurías, por ejemplo (generalizando las concepciones más arraigadas ya que existen infinitud de corrientes o escuelas) desde la Ortodoxia Hindú, afirmativa (Astika) o fuera de ella, negativa, como el Budismo o el Jainismo (Nastika).

    Podemos referirnos al final del Veda donde encontramos los “Ârankayas” (Libros del Bosque) y las “Upanishads” (Enseñanzas Secretas), una Joya del Patrimonio del Pensamiento. Dentro de las Upanishads, el Vedantâ, el útlimo de los “darshanas”, nos regala el Pensamiento de Shankara, que llevó a cabo la clásica sistematización del Advaita (el Vedânta monístico). Shankara, añade, que la Realidad no es sólo Apariencia- Mâyâ (” una ilusión”), es algo más, es la apariencia de Brahman, lo único existente, la suprema realidad. Realidad (que yo llamo “Es”) cuyo acceso pasa, necesariamente, por Âtman-alma (yo voy a llamarlo “Ser” ). El Perfeccionamiento radica en el Camino-Dharma que nos lleva, ya no al Conocimiento (datos o información) sino a la Aprehensión máxima posible (Conciencia directa) de lo que “Es”, Brahman, desde lo que Somos (Âtman) (“Sólo puede conocerse Brahman siéndolo”). Es desde esta perspectiva donde se identifica la naturaleza del Âtman con Brahman, y es desde esta perspectiva (AT VAN ASI) donde yo apelaba a la re-consideración de la Naturaleza de este Pobre y Apaleado-Proyector, su validez. Nuestra Realidad de Conciencia es lo único que tenemos, que sea Nuestra no le quita Valor, ni Consistencia a la Realidad, pero para poder, efectivamente, llegar al Conocimiento se pone en juego algo fundamental, nuestro Desarrollo Ontológico, el cual está, de momento, abortado. Ruego me permitan compartir con ustedes la siguiente enseñanza ;

    “Este concepto ocupa un puesto clave en el pensamiento y en la enseñanza del Vedântâ, y el discípulo, si no lo entiende correctamente, pude llegar a la conclusión (errónea) de que el mundo externo y su yo carecen de toda realidad y son meras inexistencias. El rey de nuestro cuento, discípulo del filósofo Sankara, era hombre de mentalidad sobria y realista, que no podía dejar de tener en cuenta su propio esplendor real y su augusta personalidad (…) y cuando se le dijo que ese único Yo le parecía múltiple debido a una ilusión producida por una innata ignorancia, el rey resolvió poner a prueba a su gurú y comprobar si éste era capaz de comportarse como un persona absolutamente despegada. Por lo tanto, al día siguiente, viniendo el filósofo, por una de las imponentes avenidas que conducían al palacio para dar su segunda conferencia al rey, le soltaron un enorme y peligroso elefante enfurecido por una quemadura. Sankara se dio vuelta y huyó apenas percibió el peligro y cuando el animal estaba casi sobre él, desapreció. Luego lo encontraron en la copa de una alta palmera, a la que había subido con destreza (…)el gran Sankara, transpirando por todos los poros se presentó ante su discípulo. Con toda cortesía, el rey presentó excusas al maestro de críptica sabiduría por el infortunado y casi desastroso accidente. Luego, con una sonrisa apenas disimulada y pretendiendo seriedad, preguntó al venerable maestro por qué había recurrido a una fuga física, puesto que debía haberse dado cuenta de que el elefante tenía un carácter puramente ilusorio y fenoménico. El sabio replicó: “en efecto, la pura verdad es que el elefante es irreal, con todo, tú y yo somos tan irreales como ese elefante. Sólo tu ignorancia, ocultando la verdad con este espectáculo de fenomenismo irreal te hizo ver mi yo fenoménico trepando a un árbol irreal”.

    El corazón de las enseñanzas búdicas rechaza, sin embargo, el Âtman (Anatman). La concepcion del Mundo se fundamenta quizá en dos aspectos principales, a saber, la Transitoriedad, todo Fluye (un dinamismo que me recuerda al Fuego o al Río de Heráclito) y la Causalidad necesaria (es una concepción puramente mecanicista y desde un punto de vista Moral, el Karma sigue la misma ley, sin embargo, las acciones volitivas dan cuenta de nuestra Responsabilidad. Toda acción conlleva una Reacción, tenemos la Responsabilidad de la Elección con sus Consecuencias). No hay nada permanente porque todo es Compuesto, por ello la unidad “yoica” tampoco es tal (así, rechaza la concepción del “Àtman”,el Alma ). Es una ilusión (Ignorancia).

    Ortega salva la Realidad de tal Unidad con el “Yo y mis circunstancias”, nuestro éthos (Según da cuenta Aranguren, desde la concepción de los actos privilegiados, somos “Yo” justo antes del Instante que dejamos de Ser; “el éthos va a quedar definido y terminado (…) empezamos a Ser, definitivamente, lo que hemos hecho de nosotros mismos, lo que hemos querido ser”). Sin embargo, desde el Budismo, nada posee una existencia Independiente, todo es un continuo proceso de Recombinación causal interdependiente, cuyo germen, el Deseo, sobrepasa, incluso, la muerte (de ahí el re-nacimiento). Uno de los aspectos o retos de compresión más importantes de esta Sabiduría es, sin duda, la enseñanza de los “Estados Condicionados” (La Rueda), los cinco grupos de Agregados, desde donde la Materia y la Mente interactúan para crear la Ilusión, el Fenómeno. De igual interés resulta la comprensión de la “transmigración” y el Karma con la dificultad que proporciona el rechazo del principio del Âtman. En Occidente, ciertos tópicos y Ligerezas han distorsionado, y en mucho, concepciones como la Extinción, la Vacuidad o el Nirvana. Llegar a su justa interpretación (ya no del Nirvana, por supuesto, pues hablamos de un estado “meta-gneosológico” sólo accesible a través de la Experiencia o, quizá mejor dicho “des-experiencia”) requiere, no sólo un interés epistemológico, sino auto-cognitivo. El Nirvana no es la “nada” ni deja de serlo, vaciar la Vacuidad misma (no-fenómeno) como diría Nagarjuna, el resultado va más allá del “Verbo”, porque se trata de “desaprender” nuestra realidad de Conciencia.

    Pero volvamos a Occidente, este debate se contempla magníficamente en el Ensayo de Bertrand Russell “Los problemas de la Filosofía”. En el cap. 14 contrapone los principios metafísicos de Hegel, del funcionalismo o Interdependencia de las partes con la Realidad Total “Toda pieza aparentemente separada de la realidad, tiene, por decirlo así, garfios que la agarran a las pieza próximas: la pieza inmediata tiene, a su vez nuevos ganchos, así sucesivamente, hasta llegar a la reconstrucción del Universo entero” (donde todo queda incluido) nada existe con independencia. Esta idea también la extrapola Hegel al Pensamiento (combinación de síntesis-antítesis) hasta alcanzar la “idea absoluta” así “todas las ideas inferiores sólo representan la realidad tal como aparece desde un punto de vista parcial”. Según Russell esta argumentación se sustenta en un dogma por el cual “lo incompleto no puede subsistir por sí, sino que necesita el apoyo de otras cosas para poder existir. Se sostiene que todo lo que tiene relaciones con cosas exteriores a sí, debe contener en su propia naturaleza alguna referencia a estas cosas exteriores, y, por consiguiente, no podría ser lo que es si no existieran esas cosas”. Russell contrapone dos razones, a saber, “primero, el conocimiento directo de una cosa no implica lógicamente el conocimiento de sus relaciones; segundo, el conocimiento de algunas de sus relaciones no implica el conocimiento de todas ellas ni el conocimiento de su naturaleza en el sentido anterior (…) así el hecho de que una cosa tenga relaciones, no prueba que estas relaciones sean lógicamente necesarias”.

    Russell habla, sin embargo, de Conocimiento directo ¿otro dogma? Y pone un ejemplo “puedo tener el conocimiento directo de mi dolor de muelas, y este conocimiento puede ser tan completo como pueda serlo un conocimiento de este género, sin saber lo que el dentista (que no lo conoce directamente) pueda decirme sobre sus causas, y sin conocer por consiguiente su “naturaleza” en el sentido indicado antes”. Pero ¿tenemos conocimiento del Dolor? ¿Hay diferencia entre el Dolor Animal y Humano? Ciertamente diría a la segunda cuestión que No, en el sentido experimental, el dolor es una determinada respuesta Nerviosa y esencial para el éxito de la pervivencia (el síndrome de insensibilidad CIPA nos dan cuenta de cuán importante es). Sin embargo, el Humano, y a esto responde la segunda cuestión, no sólo experimenta el dolor. Su correspondiente nivel de Conciencia, como Sujeto existencial, le permite Reflexionar sobre él (como objeto-existencial) y hacerse la segunda pregunta. Esta dimensión, tiene más que ver con la Conciencia que con el Conocimiento posterior al establecimiento del “objeto existencial”, en este caso el dolor. Por tanto, este hecho establece una Condición previa, lo que llamo “el nivel vibratorio de Conciencia”, sintonización que determina su percepción, codificación y proyección (conocimiento). La Sintonización de una misma “frecuencia”, la que se comparte con la Especie, es lo que permite, desde un punto de vista cognitvo, el establecimiento de la misma, pues gracias a ello los individuos de una misma especie se reconocen. Por ello, podríamos responder a Russell que aún un “dolor de muelas” es interdependiente, pues el pensamiento de tal noción nos lleva no sólo a contemplar la naturaleza del objeto en cuestión sino del que lo percibe, y ya no sólo como individuo aislado, sino como perteneciente a una especie.

    Sin embargo, tal como aprecia Russell “la totalidad de este punto de vista gira en torno a la noción de “naturaleza” de una cosa, lo cual parece significar “todas las verdades sobre la cosa” (según el posicionamiento de Hegel). Seguimos en Occidente para hablar de la “Naturaleza”, y desde luego, Sr. Xenen, el Platonismo quedó magníficamente superado por su discípulo. Desde aquí aprovecho para mencionar que tenemos el privilegio de contar con un magnífico estudio de primer orden, a saber, “Para leer la metafísica de Aristóteles en el S. XXI, análisis crítico hermenéutico de los 14 lógoi de Filosofía Primera” Teresa Oñate y Zubía. Según una crítica “lo que podríamos considerar el primer comentario sistemático de la Metafísica de Aristóteles después del Aristóteles de W. Jaeger, de 1923”. Para poder hablar de la metafísica de Aristóteles esta obra se hace indispensable, pues da cuenta, de algunos errores básicos a partir de los análisis posteriores a la publicación del “Aristotelis Opera “de Bekker. Esta obra Re-descubre a Aristóteles (si se hubiera publicado en Alemania, posiblemente hubiese tenido otra repercusión…) y vale la pena mencionar algunos detalles. Aristóteles defiende a su maestro en los siguientes puntos, a saber, la exigencia de la universalidad y necesidad para el Conocimiento (de las causas o principios, los caracteres del ente: la eternidad e inmutabilidad, necesidad; la unidad- inteligibilidad, universalidad; la determinación-finitud; la correspondencia saber y realidad; entre pensar y el ente ; ha de poder distinguirse-separarse la causa o principio, de lo causado-principado y finalmente, lo suprasensible es causa de lo sensible “Todas la cosas que llegamos a conocer las conocemos en cuanto tienen cierta unidad e identidad y cierto carácter universal … si no hay nada fuera de los singulares nada habrá inteligible” ¿ cómo hace Aristóteles para superar el Mundo de la Ideas y garantizar la saturación del Ser, esto es la diferenciación por la que se identifica y define la naturaleza de las cosas? (superar la Universalidad que se pierde en la amalgama del Uno de Parménides y la Singularidad que se pierde en la fragmentación, quedando Nada). Sin duda, debemos buscar la respuesta en el Télos donde el Fin es el Principio, o dicho de otro modo, el ser pleno es causa del ser relativo. “No hay entre lo universal y lo individual, entre la unidad y la pluralidad una (no)-relación, sino de conjunción, de coimplicación y enlace. Romper su conexión: separarles y contraponerles, haciendo de cada uno un absoluto es tan imposible que termina desembocando en la destrucción de ambos (…) en efecto, lo inadmisible de los Eide platónicos está, para Aristóteles, en su condición de universales separados: de absolutos o substancias”; se trata de una ontología de la finitud-determinación, plenitud y pluralidad: la vía de la forma-fin. “A lo que el filósofo se opone es precisamente ahora a la lógica de la escisión: entre los mundos, entre lo universal/individual, lo trascendente/inmanente, lo supransensibl/sensible, la unidad/pluralidad, etc. Pero ¿cómo lo hace? La clave la encontramos en su concepto de ente (oussia). No es necesaria la escisión, en el Ente se encuentran las condiciones que necesita ¿hay alguna realidad o dimensión de ella que cumpla tales condiciones, ostentando, además, la necesidad: eternidad e inmutabilidad, que compete a la causa, tanto como la autonomía independencia o el carácter irreferible de lo que es principio (y primero)? Sí la hay: El eîdos es anterior al ante (suprasensible) pero es al mismo tiempo constitutivo del ente-oussia.

    “Así pues, se recorre el camino que va de lo sensible, de lo primero para nosotros-, a lo suprasensible en lo sensible, SEPARABLE EN LA INTELECCI“N- (por ello la Definición es posible) lo primero en el orden del ser, en el orden ontológico-, y de esto (de los eîde) a lo sólo suprasensible: a la inteligencia pura del primer-principal ente: la vida que es el inteligirse de sí mismo, del puro inteligible: la actividad plena y eterna del Noûs, del Ser- Vida que es sólo pensar-ser”

    ¿Matemáticas en el Aire? ¿Descodificadores de un “dios matemático-independiente”? ¿Quizá sea que los humanos nacen con Gafas-matemáticas (logo) y por ello Codifica el Universo de tal color? Y exclama fascinado… pero es que el Universo es Matemática!

    Quizá nuestros científicos encuentren la misma Esencia de la Materia, la “meta-capa” que interactúa y se vincula necesariamente con la Mente que la observa. Quizá todavía será menester la búsqueda de una capa aún superior, ya no sólo el cuarto sino el quinto agregado. Si la información es tratada como magnitud física (en la termodinámica de la información)¿qué nos impide tratar como “magnitud informativa” a la materia?

    Sr. Xenen, le agradezco muchísimo su exposición sobre el estado actual de la problematicidad del Tiempo y el abanico de Teorías del Cosmos (Usted me sintetiza informaciones que tengo muy dispersas. Una ayuda inestimable!). Quizá he echado de menos la teoría del universo cíclico de Steinhardt y Turok que no se ha desechado (como las anteriores), pues defiende que este universo sin fin empieza vacío en cada periodo, de manera que no se recicla materia. Es tal como si todos quisieran hacer sus apuestas, antes de tirar los dados en el LHC.

    Sr. Juan, “Ahora todos los unicornios pertenecen a una de las Siete Casas, cada una de las cuales tiene un dominio y un deber (…) también he visto espirales dibujadas en la arena, y una vez lo mismo sobre un muro. Si hallas tal señal, bien puedes temblar y saber que no estás solo”. Tiene el Unicornio un enemigo, que yace oculto, bajo tierra; el Dragón”. Hay ciertas menciones que no me pueden pasar desapercibidas y alerta estoy con usted, pues hace tiempo desistí en la búsqueda de “almas viejas”.

  92. Xenen:

    Doña Inés:

    Antes de entrar en materia, he de referirme al sonrojo que su inconsciente lapsus (así lo entiendo) me ha provocado, al introducir, mediante intercambio de “n” por “m” en mi nombre, fonética alternativa de semántica sugerente. Quede ahí la anécdota, y no vacilemos más. Está visto que mi nombre se predispone a múltiples juegos, y ya me estoy acostumbrando.

    Me pregunta usted: ¿qué papel juega la gente en este nueva concepción de universalidad humana? …..sinceramente, no acabo de entender bien la pregunta en este contexto, y por eso voy a plantear varias posibilidades de respuesta. También advierto que la pregunta se las trae, y la respuesta no puede ser ni unívoca ni breve. (Si ve que al final no respondo a lo que realmente me quería usted preguntar, vuelva a planteármelo e intentaré ajustarme a su solicitud.)

    -La primera opción es que la pregunta esté realizada desde cierta indignación por quien ve en estos temas científicos cierto alejamiento de los ámbitos humanísticos o religiosos. Suponiéndolo así, le diré que el conocimiento científico, en primera instancia, no tiene ninguna repercusión sobre el papel que juega la gente. Dicho papel será el mismo antes y después de acceder a dichas hipótesis o teorías desde la ciencia. Si hubiésemos estado hablando simplemente de conocer los avances en el funcionamiento de los ciclos de manchas solares, ¿me habría hecho usted esa pregunta?

    Si esta pregunta se hace, es por lo que ya comenté: el origen del universo está íntimamente relacionado con el origen humano, y la sospecha de que la respuesta a dichas cuestiones pueda ser la misma, nos plantea serias cuestiones, que en muchos casos ya han tenido algún tipo de respuesta desde el ámbito religioso. El riesgo de que la ciencia aporte variables no contempladas por la explicación religiosa, es cierto, y entonces sí que pueden plantearse conflictos (siempre en el ámbito de la razón y la lógica, nunca en el de la fe) que repercutan en el concepto que tengamos de nosotros mismos (concepto que lógicamente no es homogéneo).

    -Segunda: la pregunta, abordada desde su perspectiva más simple y escueta, tiene por respuesta que “el papel” de la gente (así, en general) no es homogéneo: unos han sido “agentes activos” en el desarrollo de las nuevas teorías cosmológicas (los científicos no son una raza aparte, y también deben ser considerados “gente”), y otros, la gran mayoría, hemos sido “agentes pasivos” (no hemos hecho absolutamente nada para favorecer el desarrollo de las teorías, salvo quizás aportar un tanto de nuestros impuestos para que los científicos puedan trabajar).

    Pero ¿Realmente es eso así?. No, creo que no. Hay otra perspectiva: la que nos unifica como ente social y hace que estemos todos profundamente interrelacionados: los científicos no podrían ser tales, y acabar desarrollando sus teorías, sin una tupida red de relaciones sociales, de diferentes intensidad y calidad, que les afecta desde que nacen hasta que mueren (como a todos los demás) y que, ampliado su ámbito temporal, se retrotrae cuanto queramos hacia el pasado, en las relaciones de nuestros antepasados. Una red que dibuja la Historia de la Humanidad, sin que los historiadores puedan nunca desentrañarla del todo. Nadie podría desenrollar nunca tal tupida maraña, pero no está de más contemplarla y saber de su existencia. Si quiere, también podríamos hablar aquí del destino y la predestinación. O de la casualidad , el azar y la suerte. Y de los genes….

    Tercera: esta requiere reformular la pregunta, dándole, según creo, mayor profundidad y precisión: ¿Qué repercusión va a tener este nuevo planteamiento cosmológico en la gente?

    ….La pregunta, una vez más, no puede tener una única respuesta. Posiblemente tenga una respuesta por cada persona. Me toca divagar….

    Algunos no escucharán estas ideas en su vida. Está claro que no les afecta. Otros pensarán que las gigantescas proporciones del multiverso hacen al hombre más pequeño de lo que suponían, y se verán contrariados por ello. Unos se alejarán entonces de la ciencia. Otros lo harán de la religión, que les había afirmado un lugar preponderante en el mundo, que ahora se vería falso. Otros se entusiasmarán con la idea de saber que hay vida más allá de nuestro horizonte. Unos pocos verán con asombro en todo esto, el poder de un Sumo Hacedor cuya capacidad creadora habíamos minusvalorado en extremo, y se sentirán felices al atisbar su poder multiplicado. Las posibilidades intermedias serán muchas y variadas.

    Le doy mi perspectiva, que será tan válida como cualquier otra: Intelectualmente es un estímulo para seguir profundizando, tanto en lo científico como en lo metafísico, pues, no debe perderse la perspectiva, que me he esforzado en plantear en anteriores post, de que las teorías son teorías y que aún nos queda mucho por conocer como para ir dando respuestas firmes a preguntas cruciales. Desde un punto de vista Práctico, para el común de los mortales, no significará nada…si acaso una curiosidad más. Los universos burbuja, si existen, nunca llegaremos siquiera a verlos (…”nunca” es lo que ahora me parece más probable, quizás en el futuro, será de otra manera…), con lo que no nos van a afectar. Teológicamente, cada confesión deberá sacar sus propias conclusiones, si es que alguna vez estos conceptos son finalmente comprobados, aunque dudo que ningún conocimiento científico, aunque explicite la existencia de otras formas de vida, o de seres humanos en otros universos burbuja, pueda alterar en lo más mínimo la esencia dogmática de las principales confesiones monoteístas. Hoy por hoy, está claro que ni siquiera hablarán del tema. Por otra parte, pienso que no introducen ninguna variable nueva que afecte a la dignidad del ser humano, pues, en mi opinión, dicha dignidad es consustancial a él mismo, y no depende de factores externos, sean estos cuales fueren. Por otra parte, creo necesario hacer ver que pese a que se plantea la posibilidad de existencia de “clones” nuestros en otros mundos, lo que está claro, es que la conciencia subjetiva sigue inamovible: usted tiene la suya aquí, y no va danzando de clon en clon, de universo en universo (o, al menos, eso es lo que nos parece….)

    A mí, además de lo anterior, estas posibilidades me parecen estéticamente bellas y sugerentes.

    Saludos.

  93. Cura Merino:

    ¡Vade retro! ¡Herejes! ¡Hugonotes! ¡Basta de vuestra farfulla y galimatía! ¡Haced freno en vuestra alocada fantasía!

    No hay Big Bang, puesto que frío es el universo. Ni partícula sub-atómica que explotara. Si acaso, energía cero. Infinito frío. Contracción y densidad infinita. Es el rozamiento de la materia – nada de hologramas, ni leviatanes, ni chorradas de peor calibre – lo que ilumina la bóveda celeste, en un cálculo inimaginable de distancias que no nos vienen cortas.

    No hay Big Bang, puesto que en tal caso todavía estaría siendo tal disparate por siempre. Y porque tal expansión hubiera de haber sido uniforme – sin superar la velocidad de la luz, ni aquí ni en Andrómeda, como dijo uno de ustedes embadurnándose en citas, citas, y citas… -, y no la divina heterogeneidad en la que nos vemos envueltos.

    Dejad esa parla de clérigos cismáticos del eco, y usad esos cerebros.
    Utilizad el ser – que sí que lo hay, el ser en la totalidad de su materia, y no los subterfugios ni los monstruos peregrinos que afirman por ahí en previsibles murmullos de la ocasión y la total indiferencia disfrazada de verdad, en apelotonamiento de ideas, cosas, pimientos y lo que caiga, de alguien que al cabo no distingue entre un lentisco y una encina – tal es su amargo sueño y la inacabable zapateta de su incontenible “locus comune”.

    ¡Paganos! ¡Snobs! ¡Solipsistas!

    ¡Partidarios de la ensalada cuántica que manejais tal si hicierais mayonesa!
    ¡Con esa familiaridad de los conceptos que parece que jugais al “tetris” u otra cualquiera imperfectísima frivolidad, incapaces de concebir los límites de universos con cuerdas y paralelos, de impotentes probabilidades entre la nada y el azar!
    Matrix he leído llamar a alguno a la divina esencia quedándose tan pancho.
    Y de cuerdas hablan otros – cuerdas tienen las guitarras, los violines y los cabos las velas de los galantes navíos de la mar – tal que si la vibración pudiera desplazarse sin materia de aquí para allá.
    “Infinitas partes dentro de los finito…”
    ¡Recapacita, hombre, tu inanidad! ¡La profunda tontería que dices!

    ¡Y enmendaros todos! ¡Recapaciten vuestras lenguas!

    Allá en el paraiso, entre susurros de abejillas y el canto de las chicharras del estío, al oído del alegre silbido de los pastores de la Arcadia recabando la atención de los albinos rebaños de corderillos, está el destino del hombre, su visión beatífica.

    “¡Oh sublimidad de la riquezas de la sabiduría y de la ciencia de dios!”
    “¡Oh espuria ciencia de la simple inteligencia para las cosas posibles!”

    Dios no os piensa como nosotros, pasando de una noción a otra como si se hubiera perdido en el metro, sino que intuye y abarca en un solo “intuito” toda la intelegibilidad de su naturaleza y de todo ser creado o creable.

    (E = 0) El universo, único, acto voluntario de su naturaleza divina.

    ¡¿Es que ya no saciais vuestro bastante con lo enormemente finito, que imaginais el monstruo de la nada, el monstruo de lo todo, el monstruo de lo infinito, como si de cual cosa inconcebible detentarais un derecho a la luz de la gloria, y no pudierais bajar vuestra testuz bajo el cielo en humilde comprensión de vuestra pobre naturaleza?!

    Ved la sombra de los eclipses, y preguntaros si acaso el pensamiento de vuestra libre pleroma, no os impide, al cabo, anhelar las mieles de la ininteligible revelación divina.

    Amen.

  94. Pep:

    una y otra vez…

    si por cada tontería, hubiesemos de responder explicativamente a lo que “curas” tras “curas” afirman rotundamente…

  95. agdisti:

    yo he sido taxista durante veinticinco años,y según un estudio es una de las
    profesiones que desarrollan más el cerebro,pero aparte de eso tambien ten-
    go unas caracteristicas fisiologicas y morfologicas incluso sipcosomoticas es-
    peciales,primero escuche ayer por radio nacional un cientifico español pero
    que vive ee.uu.francisco ayala decir que eramos muy inperfectos y aludia a
    que nuestra mandibula esta mal diseñada pues las muelas del juicio no en-
    cajan en ella,yo no tengo ni he tenido muelas del juicio incluso menos de las
    normales,me avisa con estornudos cuando me paso de comer y de otros ex-
    cesos,sexo,ect.tambien,veo de noche como una luz que sale de mis ojos y
    que alumbra mas alla de los faros de mi coche lateralmente,bueno la verdad
    nunca le di importancia,lo que si puedo decir,es que hay otros mundos habi-
    tados,en el cual somos un niño,y por tanto un cerebro de un niño pero hay
    seres con cerebros más perfectos.gracias.agdisti.

  96. Juan Carlos:

    Si descalificamos a TODOS los curas porque existen unos cuantos curas impresentables y nos olvidamos de aquellos curas -y monjas- que realizan una labor admirable… entonces podemos descalificar a TODOS los científicos, por culpa de unos pocos científicos impresentables (creedme si os digo que también existen).

    El nivel académico de estos comentarios supera con creces el sketch tosco y simplista que lamentablemente nos ofreció Punset con el graciosete Buenafuente. Insisto, estoy impaciente por ver de qué habla con Chiquito de la Calzada en el próximo capítulo.

  97. Carmen:

    Ante todo darle mi enhorabuena por su programa y por el último libro suyo que acabo de leer “El alma está en el cerebro”.

    Mi marido es taxista y yo psicóloga; cuando me relata las historias personales que la gente le cuenta- ¡ increible como abren sus sentimientos a un desconocido! ( o tal vez por eso )- le sugiero cambiar de trabajo; pues el suyo me parece más interesante y dinámico.
    Lástima que no cobre como psicólogo, sino como taxista.

  98. Carlos:

    ¿INTELIGENCIA Y SUPERVISI“N en el desarrollo de nuestro propio universo?

    Algunos comentarios que resultan de observar en lo que ha resultado el desarrollo de nuestro propio universo, que sin dudas si lo podemos enmarcar con certesa en un tiempo y espacio finitos (respecto al aún hipotético e infinito multiverso), muestran el grado matemáticamente factible del desarrollo inasistido o no, de la organización de la materia viva que hasta ahora somos capaces de contemplar en en el.

    El profesor Maciej Giertych, renombrado genetista del Instituto de Dendrología de la Academia Polaca de Ciencias, respondió lo siguiente en una entrevista para un documental:

    “Somos ahora conscientes de la impresionante cantidad de información contenida en los genes. La ciencia no es capaz de explicar cómo puede surgir espontáneamente esta información. Se requiere una inteligencia; no puede producirse mediante sucesos fortuitos. La mezcla de letras no produce palabras.” Y añadió: “Por ejemplo, el complejísimo sistema replicativo del ADN, el ARN y las proteínas en la célula debe haber sido perfecto desde el mismo principio. De no haber sido así, no existirían organismos vivos. La única explicación lógica es que esta inmensa cantidad de información proceda de una inteligencia”.

    El astrónomo británico sir Fred Hoyle ha invertido décadas en el estudio del universo y la vida que hay en él, e incluso ha propugnado la idea de que esta llegó a la Tierra procedente del espacio exterior. En una conferencia que pronunció en el Instituto de Tecnología de California habló del orden de los aminoácidos en las proteínas.

    “El gran problema de la biología ”dijo Hoyle” no es tanto el hecho obvio de que la proteína se compone de una cadena de aminoácidos unidos de cierta manera, sino que el orden preciso de estos dota a la cadena de notables propiedades [...]. Si los aminoácidos se unieran al azar, se darían un gran número de ordenaciones que no tendrían ninguna utilidad para la célula viva. Cuando pensamos que una enzima típica está formada por una cadena de unos doscientos enlaces y que hay veinte posibilidades para cada enlace, es fácil concluir que el número de ordenaciones inútiles es enorme, mayor que el número de átomos de todas las galaxias visibles con los mayores telescopios. Esto en el caso de tan solo una enzima, y hay más de dos mil, que en su mayoría cumplen propósitos muy diferentes. Por tanto, ¿cómo llegó la situación a ser lo que ahora vemos que es?”

    Las proteínas que se necesitan para la vida tienen moléculas muy complejas. ¿Qué probabilidad hay de que siquiera una proteína sencilla se forme al azar en una sopa orgánica? Los ciéntíficos que creen en la teoría macroevolutiva reconocen que la probabilidad es de solo uno sobre 10 a la 113 (1 seguido por 113 ceros). Pero cualquier suceso que tiene sólo la probabilidad de uno sobre 10 a la 50 es rechazado por los matemáticos como algo que nunca sucede. Una idea de la probabilidad envuelta en esto se ve en el hecho de que ¡el número 10 a la 113 es mayor que la cantidad que se ha calculado para el total de los átomos del universo!

    Algunas proteínas sirven de materiales estructurales, y otras sirven de enzimas. Las últimas aceleran las reacciones químicas que se necesitan en la célula. Sin tal ayuda, la célula moriría. Para la actividad de la célula no se necesitan solo unas cuantas proteínas que sirvan de enzimas, sino 2.000 de ellas. ¿Qué probabilidades hay de obtener todas estas al azar? ¡Solo la probabilidad de uno sobre 10 a la 40.000! “Una probabilidad pequeña hasta lo absurdamente extremo ”asegura Hoyle” que no se puede contemplar aunque todo el universo consistiera en sopa orgánica.” Añade: “A no ser que uno se deje dominar por el prejuicio, sea debido a creencias sociales o debido a educación científica, de modo que acepte la convicción de que la vida se originó [espontáneamente] en la Tierra, este simple cálculo desestima tal idea completamente”.

    Sin embargo, en realidad hay mucho menos probabilidad de lo que indica esta cifra “pequeña hasta lo absurdamente extremo”. Tiene que haber una membrana que envuelva a la célula. Pero esta membrana es extremadamente compleja, compuesta de moléculas de proteína, azúcar y grasa. Como escribe el evolucionista Leslie Orgel: “Las membranas celulares modernas incluyen canales y bombas que controlan específicamente la entrada y la salida de nutrimentos, productos de desecho, iones metálicos, y así por el estilo. Estos canales especializados comprenden proteínas altamente específicas, moléculas que no pudieran haber estado presentes al mismísimo principio de la evolución de la vida”.

    Hoyle añadió: “Más bien que aceptar la probabilidad fantásticamente pequeña de que las fuerzas ciegas de la naturaleza hubieran producido la vida, parece mejor suponer que su origen se deba a un acto intelectual deliberado”.

    El problema de la organización inasistida no solo se complica cuantitativamente en sentido espacial sino también temporal:

    El proceso de doblado de la proteína es importante. En 1996, varios científicos de todo el mundo “equipados con los mejores programas informáticos, compitieron entre ellos para resolver uno de los problemas más complejos de la biología: cómo se dobla una sola proteína, compuesta de una larga fila de aminoácidos, en la forma intrincada que determina el papel que desempeñará en la vida. [...] El resultado, dicho sencillamente, fue: las computadoras perdieron y las proteínas ganaron. [...] Los científicos calculan que si una proteína de tamaño medio, compuesta de 100 aminoácidos, tuviera que resolver el problema del doblado ensayando todas las posibilidades, tardaría 10 a la 27 (mil billones de billones) años” (The New York Times).
    ¿Tiene idea del tiempo que necesita una cadena de veinte aminoácidos para formarse? ¡Un segundo! Y este proceso se repite constantemente en nuestras células corporales, desde la cabeza hasta los pies.

    El profesor Michael J. Behe dijo: “Para quien no se siente obligado a limitar su búsqueda a causas no inteligentes, la conclusión más lógica es que muchos de los sistemas bioquímicos fueron diseñados. No los diseñaron las leyes de la naturaleza, ni el azar y la necesidad, sino que fueron planeados. [...] La vida en la Tierra en su nivel más fundamental, en sus componentes más básicos, es el producto de actividad inteligente”.

    Agradecido de que exista la posibilidad de intercomunicación de una multivariedad de fuentes de información para sopesar, atentamente, Carlos.

  99. Xenen:

    El problema lógico (teológico si se quiere) de atribuir diseño inteligente a los procesos biológicos (y no sólo a ellos), es, al menos desde mi punto de vista, la incongruencia existente en esa perspectiva, originada por contemplar las cosas con parcialidad interesada y no en su conjunto.

    Nos podríamos plantear, para comenzar, porqué si ese diseño es tan inteligente, cómo se explica la existencia de tantos errores en el mismo. Es decir, porqué hay enfermedades, algunas terribles, muchas de ellas relacionadas con la estructura proteínica alterada, o con la alteración de la secuencia de nucleótidos en el ADN, por ejemplo. ¿Acaso el Diseñador así lo deseaba?…si asumimos que su potencialidad es absoluta, su responsabilidad sobre el mal existente por estos motivos también lo es. Aguas fangosas para ciertas concepciones, que sólo se tapan con ridículas “propuestas” (…los caminos son inescrutables y esa serie de “argumentaciones” que lo único que hacen es ocultar la contradicción existente, o no afrontar la realidad. Si el Diseñador es responsable, es responsable de todo, no de las partes que nos interesen.). Dada la atrocidad de algunas de esas enfermedades, igual deberían plantearse los que creen en tal concepción cuál sería entonces el carácter real de ese Diseñador. Por lo que a mi respecta, no se esfuercen en hablarme del pecado original para sustentar lo anterior, que me entra la risa floja. El señor Geógrafo, con visión anticipatoria, ya nos decía que el Dios matemático, no tenía porqué ser exácto. Lo que no le exime en absoluto, en tal caso, de responsabilidad.

    Desde la ciencia: El basarse en la probabilidad para sustentar el diseño inteligente, tiene su enjundia,… aparente. Lo cierto es que nadie puede realizar un cálculo de probabilidad serio sobre todos los factores intervinientes en los procesos biológicos, pues de hecho, ni siquiera conocemos cómo tienen lugar los flujos de información y sus consecuencias a esos niveles (bioquímicos, macromoleculares, celulares…). Hasta hace bien poco nadie había pensado en tal posibilidad, pero la ciencia tiene ojo fino, y comenzamos a ver. En tanto en cuanto dicha información no esté disponible, y la ciencia comienza a indagar en ello y a obtener ya resultados, dichos cálculos no tienen ninguna validez. Son sólo un espejismo. El mismo que vería un hombre del medioevo al ver despegar un avión.

    Los descubrimientos en bioastronomía, ya nos están indicando que la sopa prebiótica que podría haber existido en la Tierra (o en otros planetas) podría disponer de elementos bioquímicos básicos que aceleraran el proceso de aparición de la vida. En éste campo los avances son continuos, y , hasta ahora, tienden a aumentar notablemente la probabilidad de aparición de la vida.

    Ese diseño tan inteligente que se propone, es un sueño de salón, es algo en lo que no se puede pensar en contacto con el sufrimiento y las necesidades perentorias, con la enfermedad y el dolor gratuito, absurdo e inútil que tanto abunda. Pueden pensar también en los errores de nuestra propia mente, cada vez más patentes.

    Los mecanismos evolutivos (los que conocemos y los que nos quedan por conocer) darán explicación a los fenómenos biológicos, que se muestran ahora mucho más complejos de lo que creíamos. Pueden alzar ahora si quieren sus probabilidades para intentar sostener el diseño inteligente. Pasado cierto tiempo, ya no podrán hacerlo. Les va a pasar lo mismo que con la tierra…dejará para siempre de ser el centro del Universo.

    Agárrense al sueño mientras puedan. Entre tanto, intenten observar desde la otra perspectiva. Estoy seguro que apreciarán las cosas con mayor claridad.

    Saludos.

  100. Sayo:

    Se puede ver en los comentarios un multiverso de interesantes opiniones.

    Sr., Xenen, es usted una persona muy informada y preparada, agnóstico, anteriormente creyente, creo haber entendido. Me gustaría hacerle unas preguntas, si lo tiene a bien le agradezco mucho su opinión personal ¿La posibilidad de un Dios Creador es una posibilidad que puede conservar un agnóstico? La ciencia no puede refutar ni confirmar esa posibilidad.
    A nivel personal ¿Por qué descartar esa posibilidad? ¿Que piensa de verdad sobre el origen de la vida y del universo? ¿Puras casualidades, sutiles correlaciones? Muy asombroso el mecanismo evolutivo si no hay nada mas detrás verdad ¿no es cierto?

    Saludos

  101. Xenen:

    Sr. Sayo

    Está usted demasiado interesado en mi postura personal, se lo digo sin acritud. Esa postura ni es cosa de un día, ni probablemente es todo lo coherente que me gustaría, ni es explicable en cuatro líneas. Es un proceso, no finalizado, y que cada uno debe llevar….a donde le lleve. Le adelanto que no espere respuestas taxativas, no las tengo. Y que tenga en cuenta que los niveles de interpretación de las cosas son diferentes y que yo los uso todos.

    Pero este es un foro de ideas y no me escabulliré, pese a ser consciente de dónde me meto. Lo que sí le ruego es que tenga en cuenta dos cosas. Primero que no exagere ni mi formación ni mi preparación. Ojala lo estuviera mucho más. Este proceso formativo no acaba nunca, sufre continuamente los defectos de la mente (entre otros la actividad neblinosa de la memoria) y no puede profundizar en todo ni por asomo. Segundo, que sea usted consciente de que lo único que quiero tener siempre operativa es la capacidad de cambiar de opinión….si las pruebas o argumentos me convencen.

    Vamos a las respuestas a sus preguntas.

    En cuanto que posibilidad, el diseño inteligente, sí que podemos mantenerlo (y debemos), como todas las demás posibilidades. Es una respuesta que es obvia. El agnóstico no sabe. Todo queda abierto.

    Mis razonamientos en éste ámbito discurren buscando incoherencias. Si veo una incoherencia pienso que la línea de pensamiento es errónea y me retiro a la duda, no a un saber que también sea incoherente. Es poco, pero es lo único que me parece decente intelectualmente.

    La esencia del diseño inteligente no es homogénea. Tenemos por un lado al Dios creador clásico y sus variantes, pero también existen otras posibilidades (Martin Rees y otros han propuesto que somos un “matrix” generado por una civilización avanzada, por ejemplo….que tampoco soluciona nada…)

    La aparición de la vida puede ser un milagro, tomado éste como designio divino o puede ser una casualidad. Puede ser cualquiera de las dos cosas y me moriré sin saberlo con certeza. Pero la tendencia que contemplamos de cómo lo sencillo se hace complejo, como si estuviera escrito en leyes físicas que aún no conocemos (V.g. El juego de la vida de John Horton Conway), puede hacer de la vida una consecuencia de cómo está organizado el mundo a un nivel más básico. Una consecuencia casi necesaria bajo ciertas condiciones. La evolución, de la que no tengo la más mínima duda en cuanto a que proceso real, yo creo que es todavía una desconocida en cuanto a entender todos los mecanismos que forman parte de su dinámica. Si los conociéramos todos muy posiblemente no nos resultaría tan maravilloso y sí bastante lógico e inevitable bajo esas condiciones. Pero es sólo mi opinión, en la que no dude usted en ver un montón de evidencias y algo de fe, puesto que como digo, creo que aún nos queda mucho por descubrir. Personalmente apoyo ese trocito de fe en que eso será así, en el hecho de que en otros ámbitos de la realidad este proceso ha sucediendo históricamente: cosas que parecían inexplicables, fruto del azar o del designio de los Dioses, han ido sucumbiendo al conocimiento científico (Por ejemplo, la atribución de castigo Divino a determinadas enfermedades). Uno de los problemas que tenemos es que queremos dar explicaciones definitivas a fenómenos muy complejos desde la idea equivocada de que ya conocemos todos los fundamentos de las dinámicas observables. Creo firmemente que eso no es así. El camino es largo todavía.

    Lo que hace este argumento en el fondo es retrotraer la pregunta esencial a los componentes más básicos: a la física en última instancia y por ende a la cosmogonía y sus condiciones iniciales. La idea de Vilenkin es bella pero no supera el abismo de lo desconocido, como él mismo plantea. Y nos deja ante la tesitura del comienzo y ante la idea de que las leyes físicas ya están “antes”. Es obligatorio aquí cambiar el nivel de interpretación. Tampoco debemos olvidar que tenemos límites al conocimiento que podemos alcanzar.

    No es ajeno a todo este deambular, el concepto de consciencia subjetiva y del yo, tan relacionado con el alma religiosa. Alma indivisible y eterna. Los fenómenos estudiados en personas que han sufrido una sección completa del cuerpo calloso, dan mucho que pensar. Parecen mostrar con claridad que el yo se escinde.

    Ya dije que las ideas de Spinoza me atraen. Y sobre esto no diré más, hay cosas que prefiero guardar para mí mismo.

    En realidad, la única respuesta sincera que le puedo dar es esta:

    ¿?

    Saludos.

  102. agdisti:

    en los años setenta un grupo de doctores,sipquiatras y sipcologos,me pre-
    guntaban sobre mis conocimientos sobre vida inteligente y en concreto sobre
    un ser y su familia en la galaxia de andromeda y en concreto un planeta ha-
    bitado llamado Mai,y mas actualmente antes de morir el renombrado cienti-
    co profesor Oros natural de lerida y jefe de unos de los proyectos de la NASA
    en una conferencia que dio en mi ciudad sobre el origen de la vida,(el come-
    to que se dio la vida en un caldo primigenio y que un asteroide provoco el
    encendido de este principio de vida)le pregunte en ruegos y preguntas,que
    como llego a esta conclusion y si dijo alguna vez EUREKA y me contesto que
    en una de sus bacaina dijo eureka este es el bicho que yo buscaba,el por su
    camino y yo por el mio,mi estudio son los sueños y visiones y os puedo de
    cir con seguridad que si tienes el codigo del sueño sobre la muerte,nacimien
    to,ect.iriamos encontrando el equilibrio mental y fisico que tanto necesita es
    te planeta.gracias.agdisti

  103. Sayo:

    Sr Xenen, gracias por sus respuestas.

    Sí, es cierto hay que estar abierto a todas las posibilidades. El diseño no es tan inteligente, pero hay inteligencia en el diseño. La teoría evolutiva también presenta importantes lagunas y complicaciones, sin embargo, no se puede negar el proceso desde un punto de vista racional, y según lo que conocemos actualmente.

    La teoría de la inflación eterna de Vilenkin se sustenta en que las leyes fundamentales existían antes del big bang, eso sigue manteniendo en pie la buqueda de las fuentes primigenias ¿Cómo se crearon esas leyes?

    También me considero agnóstico, y pienso que es la mejor actitud para un investigador.

    Seguimos haciéndonos preguntar e investigando.
    Gracias por ser lo mas sincero y honesto que se puede ser a un desconocido en un foro público, yo también me reservo algunas ideas personales, como todos.

    Saludos

  104. Cura Merino:

    ¡OH! ¡Loado sea dios y sus seis cariformas esenciales y catastrales! ¡Adgisti! ¡Oh, supremo! ¡Oh, loadas sean tuas palabras emanentes! Mi maestro Enror me dijo que vería un descuibrimiento, vería o avería, que no me lo se ahora pero tu eres la luz del gozo, linterna inmanente y así que yo lo he visto que flotaban como purpuras clavelinas de celestiales golosinas que se me derretia la mirada solo de ver tal respalandor que ni te dijera, hermano, lo que el poderoso que adoptaba para revelarseme la forma de un papelito de chicle de Pedro Picapiedra, y yo lo vi….lo vi……

    Amen

  105. agdisti:

    he querido ser muy sincero incluso descarnado,porque creo que yo no busco
    mi bien,tampoco me desespera que no se sepa ciertas verdades,me dijerón
    de otro planeta que las cosas y los hechos son mas sencillo,que el ser de la
    tierra lo complica,por ejemplo sus naves,son muy sencillas,se trasladan por
    campos magneticos que hay en todo el universo,este tema de ufologia no
    esta en mis preferencias,lo mio como dije antes son los sueños y visiones
    de lo unico que me siento orgulloso es de mi trabajo en este campo,y yo
    reto a cualquier cientifico o creido si aguantaria mis preguntas sobre este
    tema,lo siento si ha dado la impresión de un iluminado,soy del montón muy
    vulgar,ahora si hasta llegar a hoy,recorri todos los temas,estudie religiones
    incluso fui adecto de tres,mi sed solo se sacia con el descubrimiento que
    encierra el codigo del sueño,porque tiene mucho futuro y abarca todos los
    temas.el tiempo es mi aliado el dira la verdad de las cosas.gracias.agdisti

  106. Xenen:

    Sr. Sayo:

    Nos dice usted que hay inteligencia en el diseño. Es claro que es así. Pero ¿qué tipo de inteligencia?. Creo que es posible ver esa inteligencia, como simple información adquirida y acumulada, de complejidad creciente conforme pasa el tiempo. Información recabada durante millones de años por los sistemas vivos en evolución, a partir de su dinámica con el cambiante medio. Sistemas vivos que ya sabemos que codifican información bioquímicamente, y que quizás esa es su propia esencia.

    Como poco, es una posibilidad que tampoco debemos eliminar.

    Ya expuse antes que tenemos que ahondar en esos mecanismos biosemióticos que sólo hemos comenzado a analizar ahora. Quizás nos expliquen muchas cosas.

    Saludos.

  107. Sayo:

    Sr. Xenen:

    Sí, esa posibilidad que usted menciona también hay que considerarla, habrá que estar atentos a las futuras investigaciones y a las pruebas.

    Termino con dos preguntas, y de paso le agradezco desde ahora sus respuestas.

    ¿Que opina del principio antrópico?
    ¿Por que somos solo los homo sapiens los que hemos pensado desde hace muchos milenios que hay algo o alguien a lo que hemos llamado Dios o Creador? Lo de que es porque está en los genes me parece que es una leyenda urbana.

    Saludos

  108. Xenen:

    Sr. Sayo:

    Comenzando por la segunda pregunta, voy a seccionarla en dos. La primera parte, podríamos plantearla en estos términos: ¿Porqué el homo sapiens sapiens ha pensado desde hace milenios en Dios o en el Creador?. Para darle respuesta a esta primera parte, le remito al post de Don Juan de fecha 10 de junio en esta misma entrada que creo es magistral y clarificador, y proviene de alguien con mucho mayor conocimiento que yo en la materia, dado que coincido con sus apreciaciones.

    La segunda parte, podemos plantearla así ¿Porqué sólo el homo sapiens sapiens tiene ese tipo de pensamientos y no otras especies?. Ante esa pregunta lo primero que debo hacer es manifestar mi ignorancia y remitirle a algún estudio de teo-zoología comparada al respecto, si lo hubiera (…que creo que no lo hay…). Ignoro por completo, como creo que le pasará al resto de la humanidad, lo que otras especies actuales piensen sobre Dios.

    Sin embargo, permítame que ponga en duda que nunca ha habido especies que hayan tenido algún pensamiento parecido. Hay estudios antropológicos que sugieren que especies homínidas ya extintas, mantenían ciertos rituales sugerentes de pertenecer al ámbito de lo religioso, aunque no se pueda explicitar con rotundidad en qué manera se concretaba esto.

    Los Neardentales practicaban el canibalismo ritual, quizás (aquí sólo se puede especular) como expresión de algún tipo de creencia sobre la muerte. (Aunque parece que también hay pruebas de canibalismo puramente antropofágico, como muestra de la dureza de la vida que llevaban, en el caso del ritual, parece que lo que hacían era desprender a los huesos de la carne, y se cree que dicha carne no la consumían.) ¿Tenían la idea de supervivencia tras la Muerte? ¿Era sólo un modo de tratar con algo de respeto a sus seres allegados fallecidos?…quizás si algún antropólogo lee esto nos pueda aportar algo más al respecto, aunque veo difícil que se pueda concretar mucho más. No creo que podamos afirmar que tuvieran un concepto de alma como el nuestro, pero quizás existiera cierta similitud. De ahí a la creencia en un Dios…¿quién sabe?.

    En cualquier caso, parece que la condición necesaria, es disponer de un determinado nivel de inteligencia, que sea capaz de interrogarse sobre el porqué de las cosas. No creo que se requiera otra condición….salvo la de no tener respuesta para muchas de ellas.

    El concepto de Dios, se configura como una idea humana que viene a aportar la explicación al dolor inútil y sin sentido, y a lo desconocido. Creo que también cumple con resolver el cuadro de la conciencia subjetiva enfrentada a su propia muerte. La mente humana siempre ha querido darle sentido al mundo. Dios es su criatura.

    Esta versión antropológica (psicológica también si se quiere), desde mi punto de vista, ya expresado con anterioridad, no es óbice para que desde la metafísica se aborde la posibilidad de su existencia. Lo uno, no veo yo, que quite lo otro.

    El principio antrópico, propuesto por primera vez por Robert Dicke en 1961, supone en palabras de John D.Barrow, que : “ Las observaciones de los parámetros cosmológicos hechas por los astrónomos son víctimas de un efecto global de selección: nuestra propia existencia. Esta idea de que la existencia introduce un criterio selectivo, y una «razón suficiente» para los universos físicamente posibles, ha recibido el nombre de «principio antrópico».

    Como usted conocerá hay planteadas, resumidamente, dos variantes del principio antrópico (en realidad hay más versiones, pero son intermedias). Siempre desde el ámbito científico, pese a ser tachada de tautológica, la versión débil me parece que no es discutible en absoluto, ya que sería absurdo desaprovechar el dato experimental evidente de nuestra propia existencia. Nuestra existencia, como seres vivos conscientes, puede limitar las posibilidades que deben considerarse a la hora del estudio cosmológico (y quizás de otras ramas de la ciencia). Y reducir el espectro de posibilidades donde buscar, siempre es interesante. Aquí no veo que exista mayor problema, ni creo que exista una polémica real entre los científicos al respecto.

    La versión fuerte del principio antrópico, es otra cosa. He de reconocerle que ni siquiera tengo claro qué es exactamente la versión fuerte del principio antrópico. Hay versiones, como la de Brandon Carter, que no mezclan a Dios en la discusión para nada, mientras que otras, como la de Dayson, parecen sugerirlo. Susskind, creo que ha hecho de la necesidad virtud y le ha dado la vuelta al calcetín, pero, en cierta manera, se ha salido del tiesto. Si el problema era que en un solo universo posible, la idea del Sumo Hacedor, que establecía a nuestra medida las constantes y leyes de la naturaleza para que podamos existir, era casi inevitable, él ha dejado patente (desde el punto de vista teórico) que el argumento antrópico tiene peso (exclusivamente científico y sin invocar a ninguna deidad organizadora) sólo si invocamos un gran número de universos posibles, con propiedades muy variables (la visión antrópica del paisaje cósmico). Desde la cosmología ésta es la cuestión crucial.

    Uno de los problemas de todo esto es que, mientras que las hipótesis que hablan de un solo universo disponen de la evidencia experimental de la existencia de éste universo en el que vivimos (y que si lo suponemos único, hacen difícilmente eludible la cuestión del Dios creador), la versión de Susskind (o incluso la de Vilenkin o la de Linde si nos vamos más atrás) son meras teorías sin soporte experimental (desde luego no en la actualidad, y posiblemente tampoco en el futuro). Vilenkin se ha sacado, muy hábilmente, el argumento de la mediocridad para intentar luchar contra la falta de evidencias, abordando el problema desde la perspectiva probabilística, pero es un argumento “débil”, según lo veo yo, para luchar contra las pruebas de la experimentación. Estas hipótesis definen que los únicos universos «observables» serían aquellos en los cuales las leyes de la física pueden provocar el crecimiento de la complejidad y generar observadores. Pero también afirman que existirían universos no “autoobservables”, si se me permite la expresión.

    Esta lucha no sólo tiene lugar en los confines de la ciencia, sino que en realidad la desborda y afecta a la propia definición de qué es lo que consideramos ciencia, y se ve afectada por los otros niveles de interpretación, que aportan sus propias perspectivas, no ya sólo en lo tocante a la presencia o no de principios organizadores dirigidos en los cosmológico, sino en la valoración, como no científico, de lo que desde la ciencia se está proponiendo para abordar éstas cuestiones.

    Mi opinión: Creo que el problema no es banal, que ha abierto una brecha que ni siquiera puedo imaginar cómo puede ser cerrada. Es una cuestión muy sugerente intelectualmente en cualquiera de sus perspectivas, pero que se trata en el fondo de un auténtico cisma: Para eludir las consecuencias teológico-metafísicas que las pruebas experimentales sobre el universo observado nos planteaban, la ciencia ha desarrollado (sin salirse del marco teórico aceptado) teorías cosmológicas que eluden o resuelven (según se mire) la cuestión mediante el pago del precio de dejar de hacer ciencia experimental y falsable (es decir, de abandonar su propia esencia). Yo no tengo clara mi postura; de hecho, no se puede hacer una idea de la de vueltas que le estoy dando a todo esto…

    ¿Es nuestro universo el único posible que reúna un conjunto de leyes y parámetros coherentes con nuestra existencia o existen muchos otros posibles?
    ¿Nuestro universo en particular, si es único, fue diseñado con algún propósito?
    ¿se ha salido la ciencia de la ciencia?

    Otra vez sólo puedo aportarle duda “¿?.”

    Al menos, espero habérsela generado a usted, si es que no la tenía ya.

    Saludos.

  109. Carlos:

    No logro conseguirlo…

  110. Karaboudjan:

    “CREACI“N” CONTINUA, MODELO CÍCLICO DEL UNIVERSO, o de como, constatando que mi novia es capaz de llenar los espacios a mayor velocidad de la que aparecen, se infiere la necesidad de una expansión acelerada, y por tanto que de existir “el Verbo” habría de ser de naturaleza femenina.

    Observando la fabulosa capacidad de mi novia en rellenar cualquier espacio que se le ponga por delante, por muy grande que éste sea, comprendí que una fuerza semejante podría hacer que el universo se expanda aceleradamente.

    Incorrectamente se ha asumido que la inflación que originó el universo actuó solo en una única ocasión que habría marcado el principio de su existencia. Muy al contrario una fuerza de “creación” continua vuelve a aplicarse cíclicamente, lo que proporciona una explicación sencilla al hecho de que la expansión del universo se esté acelerando según indican las observaciones recientes.

    Sencillos apuntes en los que se basa esta hipótesis:

    A escala cósmica, la gravedad se ve contrarrestada y superada por alguna fuerza que se está generando constantemente, como una carga constante de combustible, y que parece que no cueste nada.
    Los átomos dan cuenta de sólo un 4% de la masa-energía del universo. La materia oscura explica de un 20% a un 30%. El resto sería “energía oscura” latente en el espacio.
    Nuestro aparentemente vasto universo en la actualidad tiene, en cierto sentido, energía neta cero. Cada átomo tiene energía porque tiene masa pero también una energía negativa a causa del campo gravitatorio.
    El problema inmediato para los cosmólogos parecía ser averiguar cuánta materia hay en el universo para determinar si éste acabaría contrayendo o expandiéndose indefinidamente. Pero recientemente esa preocupación se ha quedado obsoleta ante la incógnita de cómo es que se expande aceleradamente, (desde hace algo más de 4000 millones de años, como las observaciones parecen indicar).
    Así, nuestro universo parece destinado a seguir expandiéndose y persistiendo para siempre, aunque sus partes constituyentes tengan una esperanza de vida limitada.

    La física de partículas ha hallado que abundan posibles formas de materia que poseen una tensión que les hace interaccionar consigo mismas como si se repelieran gravitacionalmente. Se han derivado muchas consecuencias de estas formas de materia que se repelen gravitacionalmente. Se cree que pueden haber hecho que el universo se acelerara muy rápidamente en sus primeros momentos de expansión y explicar como ha llegado a ser tan grande, tan viejo y tan uniforme, sembrado de grumos dispersos que proporcionaron la materia prima de las galaxias y las estrellas a partir del hidrógeno y el helio originales.
    Un fantástico subproducto de ésta teoría complica nuestra imagen del tiempo en un grado potencionalmente infinito, pues sugiere que la expansión acelerada de partes del universo continuará ad infinitum en un proceso de autorreproductivo que no requiere un final generalizado.

    Si el tiempo trascurre más lentamente en los campos gravitatorios fuertes y para los observadores en movimiento, entonces en el primer instante del universo, con gravedad infinita, hubo una relación fundamentalmente distinta de la actual entre el pasado y el futuro, lo que induciría a la confusión desde nuestro limitado punto de observación de que posiblemente tampoco hubo un principio. Pero el punto de extraordinaria densidad y temperatura del que partió nuestro universo de una súper inflación, hace unos 14000 millones de años, pudo tener un origen aparentemente contradictorio por frío y vacío.

    Algunos de los arranques de expansión rápida crearán regiones parecidas a nuestro propio universo visible, mientras que otras producirán condiciones completamente ajenas a nuestra experiencia y a nuestra posibilidad de constatarlas, donde incluso el número de grandes dimensiones del espacio y el tiempo puede ser diferente. Esto no solo no sería contradictorio sino que confirma aún más la teorías de “las múltiples historias” de Feynman sobre que las partículas viajan de un sitio a otro por todos los caminos posibles, y la teoría de “cuerdas” que predice que el espacio y el tiempo tienen más dimensiones que las que les reconocemos.
    Algunas variaciones sobre la teoría del universo inflacionario sugieren que nuestro Big Bang no fue único. La materia oscura de cualidad “auto-rechazante” que acelera la expansión del universo lo vaciaría si no fuese porque cada cierto tiempo se producen “Big Bangs” cíclicos en los que la materia oscura vuelve a llenar los espacias vacíos.
    El enigma no es ya por qué hay una repulsión cósmica, sino por qué la energía y la fuerza latentes en el espacio no son mucho mayores.

  111. Carlos:

    Hola Sr. Xenen, perdone que halla demorado salir este comentario pues seguramente se debió a algún problema técnico que ya deberá estar solucionado. Primeramente quisiera agradecer su comentario, sin dudas es Ud. muy franco y desde mi punto de vista, incluso razonable, según la información que hallamos tenido la oportunidad de procesar sobre el tema y lógicamente nos induzca llegar a tales conclusiones. (Incompatibilidad de la supervisión de una inteligencia en el desarrollo del universo con la coexistencia del sufrimiento).

    Evidentemente incluso las personas que creen, o han creído en Dios suelen preguntarse al observar esas realidades que usted comenta, como un Dios de amor y todopoderoso, en el caso de ser supervisor del desarrollo de casi todo el universo, permitiría el sufrimiento. Si eso fuera así, sin dudas tendría que tener razones muy válidas para permitir tal sufrimiento y en ese contexto, por ejemplo la Biblia debería mostrar cuáles serían esas razones. En mi particular, he estudiado también ese otro punto de vista y me he informado de razonamientos, a mi juicio persuasivos, a tan trascendente y controvertida cuestión. Si me permiten, le citaría de tal información que no dejaría de ser un complemento necesario de explicar a un universo en caso de que hubiese estado su desarrollo supervisado inteligentemente desde el inicio.
    Una de las razones por la cual se acepta la teoría macroevolutiva, (o un desarrollo asistido solo por el azar y la selección natural), es el fracaso de la religión convencional tanto en cuanto a lo que enseña como en cuanto a lo que hace, así como el hecho de que no representa debidamente el relato bíblico de la creación. Las personas informadas están bien al tanto del registro religioso de hipocresía, opresión e inquisiciones. Han observado que el clero ha dado apoyo a dictadores asesinos. Saben que personas de la misma religión se han matado unas a otras por millones en las guerras, mientras el clero ha apoyado a cada lado de la contienda. Por eso, no hallan razón para tomar en consideración al Dios a quien estas religiones supuestamente representan. Además, las doctrinas absurdas y antibíblicas contribuyen a este alejamiento. Ideas como las del tormento eterno ”que Dios ha de asar para siempre en un infierno de fuego literal a la gente” son repugnantes a las personas que razonan.
    Sin embargo, tales enseñanzas y acciones religiosas no solo repugnan a las personas razonantes, sino que, según lo que la Biblia indica, también repugnan al Dios Creador. Ciertamente la Biblia denuncia con franqueza la hipocresía de ciertos líderes religiosos. Por ejemplo, dice de ellos: “Ustedes también, por fuera realmente, parecen justos a los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de desafuero” (Mateo 23:28). Jesús dijo a la gente común que el clero de ellos estaba compuesto de “guías ciegos” que enseñaban, no lo que viene de Dios, sino mandatos contrarios, “mandatos de hombres como doctrinas” (Mateo 15:9, 14). De manera parecida, la Biblia condena a los religiosos que “declaran públicamente que conocen a Dios, pero [que] por sus obras lo repudian” (Tito 1:16). Así, a pesar de lo que afirman, las religiones que han promovido o aprobado tácitamente la hipocresía y el derramamiento de sangre no provienen de Dios, ni lo representan. En vez de eso, a tales sistemas se les llama “falsos profetas”, y se les compara con árboles que producen “fruto inservible”. (Mateo 7:15-20; Juan 8:44; 13:35; 1 Juan 3:10-12.)
    Además, muchas religiones han capitulado en lo que se refiere a la macroevolución, y así han dejado sin alternativa a sus seguidores. Por ejemplo, la New Catholic Encyclopedia declara: “La evolución general, hasta del cuerpo del hombre, parece ser el más probable relato científico de los orígenes”. En una reunión en el Vaticano, 12 doctos que representaban al más encumbrado cuerpo científico de la Iglesia Católica concordaron en esta conclusión: “Estamos convencidos de que cantidades masivas de prueba ponen más allá de disputa seria la aplicación del concepto de la evolución al hombre y a otros primates”. Con tal apoyo religioso, ¿es probable que miembros no informados de tal iglesia opongan resistencia, aunque en realidad “cantidades masivas de prueba” no apoyan la evolución, sino, al contrario, realmente apoyan la creación? (en otros comentarios se le pudiera proponer fundamentos a esa afirmación).
    El vacío que esto crea suele ser llenado por el agnosticismo y el ateísmo. La gente, al dejar de creer en Dios, acepta la evolución como la alternativa. Hoy día, en varios países el ateísmo basado en la evolución es hasta la política oficial del Estado. Por mucha de esta descreencia se puede responsabilizar a las religiones de este mundo.
    A lo dicho se puede añadir que algunas doctrinas religiosas hacen que la gente crea que la Biblia enseña cosas que contradicen la realidad científica, y por eso la gente rechaza al Dios de la Biblia. Por ejemplo, hay quienes alegan, erróneamente, que la Biblia enseña que la Tierra fue creada en seis días literales de 24 horas, y que solo tiene 6.000 años de existencia. Pero la Biblia no enseña estas cosas.

    Otra razón común por la cual muchas personas dudan de la existencia de un Creador, es la de que haya tanto sufrimiento en el mundo. A través de los siglos ha habido tanta crueldad, derramamiento de sangre y maldad manifiesta y directa que ha habido gran sufrimiento para millones de personas inocentes. Por eso, muchos preguntan: ‘Si hay un Dios, ¿por qué permite todo esto?’. Puesto que, el relato de la Biblia se ajusta mejor a los hechos en cuanto a la creación, (por ejemplo al comprobarse lo intransicional que resulta el estudio del registro fósil, que superan en mucho los cien millones de muestras catalogadas), ¿puede la Biblia también ayudarnos a entender por qué un Creador poderoso habría de permitir tanto sufrimiento por tan largo tiempo?
    Los capítulos de apertura de Génesis suministran los antecedentes para la respuesta a esta pregunta. Describen la creación de un mundo en que no había sufrimiento. El primer hombre y la primera mujer fueron colocados en un escenario paradisíaco, un hermoso hogar parecido a jardín que fue llamado Edén, y se les dio trabajo agradable y que era interesante por el reto que encerraba. En cuanto a la tierra, se les dijo que ‘la cultivaran y la cuidaran’. También tenían la supervisión de “los peces del mar y las criaturas volátiles de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”. (Génesis 1:28; 2:15.)
    Además, puesto que los primeros humanos fueron creados con cuerpos y mentes perfectos, no había defecto de ninguna clase en ellos. Por eso, no había razón para que alguna vez experimentaran enfermedad, vejez ni muerte. En vez de eso, tenían ante sí la perspectiva de un futuro sin fin en un paraíso terrestre. (Deuteronomio 32:4.)
    A la primera pareja se le dijo también que ‘fueran fructíferos y se hicieran muchos y llenaran la tierra’. A medida que tuvieran hijos, la familia humana aumentaría y extendería los límites del Paraíso de modo que este al fin abarcara toda la Tierra. Así, la raza humana sería una familia unida, y todos vivirían en salud perfecta sobre una Tierra que sería un Paraíso.
    Necesario aceptar la gobernación de Dios
    Sin embargo, para que esta armonía continuara, la primera pareja humana tenía que aceptar el derecho del Creador de gobernar los asuntos humanos. Es decir, tenían que aceptar la soberanía de Dios. ¿Por qué? Ante todo, porque aquello era apropiado. Ciertamente el hacedor de cualquier cosa tiene derecho a ejercer una medida de control sobre lo que ha hecho. Por siglos este principio se ha reflejado en leyes sobre la propiedad. Además, era necesario que los humanos aceptaran la dirección de su Hacedor debido a este hecho de crucial importancia: No habían sido diseñados con la capacidad de gobernarse a sí mismos con éxito en independencia de su Creador, tal como no podrían mantenerse vivos si no comían, bebían ni respiraban. La historia ha probado que la Biblia expresó lo correcto al decir: “Al hombre terrestre no le pertenece su camino. No le pertenece al hombre que está andando siquiera dirigir su paso” (Jeremías 10:23). Mientras los humanos se mantuvieran dentro de las pautas fijadas para ellos por su Creador, la vida sería continua, de buen éxito y feliz.
    Además, los humanos fueron creados con libre albedrío. No fueron hechos para que reaccionaran como robots, ni obligados a hacer ciertas cosas principalmente por instinto, como sucede en el caso de los animales o los insectos. Sin embargo, esta libertad había de ser relativa, no absoluta. Había de ejercerse con responsabilidad, dentro de los límites de las leyes de Dios, leyes que funcionaban para el bien común. Note cómo la Biblia expone este principio: “Sean como personas libres, y sin embargo teniendo su libertad, no como disfraz para la maldad, sino como esclavos de Dios” (1 Pedro 2:16). Sin ley que gobernara las interrelaciones humanas, habría anarquía, y esto tendría efecto adverso en la vida de toda persona.
    Por eso, aunque la libertad relativa es deseable, el tener demasiada libertad no lo es. Si a un niño se le da demasiada libertad, eso pudiera llevarlo a jugar en una calle de mucho tránsito, o a colocar su mano sobre una estufa caliente. La libertad total para tomar todas nuestras propias decisiones sin considerar la dirección de nuestro Hacedor puede causar toda clase de problemas. Así sucedió en el caso de los primeros humanos. Ellos escogieron dar mal uso a su dádiva o don de libertad. Decidieron, equivocadamente, procurar independizarse de su Creador y así ‘ser como Dios’. Pensaron que podían determinar para sí mismos lo que era correcto y lo que era incorrecto. (Génesis 3:5.)
    Cuando los primeros humanos se alejaron de la dirección de su Creador, lo que les sucedió fue similar a lo que sucede cuando se desenchufa un ventilador eléctrico. Mientras el ventilador esté enchufado a una fuente de energía, funciona. Pero cuando es desconectado, pierde velocidad y al fin cesa por completo de funcionar. Eso fue lo que sucedió cuando Adán y Eva se apartaron de su Creador, “la fuente de la vida” (Salmo 36:9). Puesto que escogieron voluntariosamente un proceder de independencia respecto a su Hacedor, él dejó que ellos aprendieran el significado pleno del proceder que habían escogido, al dejar que se las arreglaran por sí mismos. Como declara un principio bíblico: “Si lo dejan [a Dios], él los dejará a ustedes” (2 Crónicas 15:2). Sin el poder sustentador de su Creador, empezaron a experimentar una desintegración gradual de mente y cuerpo. Con el tiempo, envejecieron y murieron. (Génesis 3:19; 5:5.)
    Cuando Adán y Eva escogieron independizarse de su Hacedor, cayeron de la perfección. Esto sucedió antes que tuvieran hijos. Como resultado de esto, posteriormente, cuando tuvieron hijos, estos reflejaron lo que sus padres ahora eran… fueron imperfectos. De modo que los primeros humanos llegaron a ser como un patrón defectuoso. Todo lo que se produjo de ellos también fue defectuoso. Por tanto, todos nacemos imperfectos y heredamos las incapacidades de envejecer, enfermar y morir. Esa herencia lleva consigo la potencialidad de que haya defectos físicos o mentales, y que algunos niños nazcan con ellas. (Rom. 5:12); Heredamos el pecado desde el momento de la concepción en la matriz. Por esa razón el rey David escribió: “En pecado me concibió mi madre” (Sal. 51:5). Si Adán no hubiera pecado, solo se transmitirían rasgos deseables. Esta imperfección, junto con la condición de estar separados del Creador y de sus leyes, abrió las compuertas para el impetuoso fluir de la insensatez humana. Así mismo, los padres pueden causar daño a su prole que no ha nacido… por ejemplo, mediante el abuso de las drogas, o por fumar durante la preñez. Por supuesto, no es cierto que en todo caso la madre o el padre sea responsable de los defectos congénitos o de la mala salud de su prole.
    Así, pues, en términos generales, la historia de la humanidad ha llegado a estar llena de sufrimiento, dolor, enfermedad y muerte. (Salmo 51:5; Romanos 5:12.)
    ¿Quiere decir esto que la iniquidad surgió enteramente de los humanos? No; hubo más que eso envuelto en el asunto. La creación de criaturas inteligentes no se limitó a humanos. Ya Dios había creado innumerables criaturas espirituales en los cielos (Job 38:4, 7). Estas criaturas también tenían libre albedrío y también tenían libertad de selección respecto a aceptar la dirección de su Creador. Una de aquellas criaturas espirituales escogió concentrar su pensamiento en un deseo de alcanzar independencia. Su ambición creció a tal grado que lo impulsó a desafiar la autoridad de Dios. Dijo a Eva, la esposa de Adán, que ellos podían violar la ley de Dios y, no obstante, como le aseguró: “Positivamente no morirán” (Génesis 3:4; Santiago 1:13-15). Sus declaraciones dieron a entender que ellos no necesitaban a su Creador para continuar teniendo vida y felicidad. En realidad, dijo que el violar la ley mejoraría de hecho los asuntos para ellos, pues les permitiría ser como Dios. Así, cuestionó la validez de las leyes de Dios y arrojó dudas sobre el modo como Dios los gobernaba. Sí, arrojó dudas sobre el mismísimo derecho del Creador de ellos a gobernar. Debido a esta falsa representación se le llegó a llamar Satanás, que significa “resistidor”, y Diablo, que significa “calumniador”. Durante los pasados 6.000 años esta actitud de Satanás ha ejercido influencia en la humanidad, y ha dado adelanto a una norma de ‘gobernar o destruir’. (Lucas 4:2-8; 1 Juan 5:19; Revelación 12:9.)
    Pero ¿por qué no destruyó Dios desde el principio a estos violadores de la ley, tanto a los humanos como al espiritual? La respuesta está en el hecho de que delante de toda la creación inteligente se habían planteado cuestiones de profunda importancia. Una de las cuestiones envolvía preguntas como estas: ¿Traería alguna vez beneficios duraderos el independizarse de la soberanía de Dios? ¿Sería mejor para la gente que Dios la dirigiera, o sería mejor que el hombre se dirigiera a sí mismo? ¿Pudieran los humanos gobernar este mundo con éxito en independencia de su Creador? En pocas palabras, ¿necesitaban realmente los humanos la guía de Dios? Estas preguntas exigían respuestas que solo se podrían suministrar con el pasar del tiempo. (Continúa en el otro comentario….)
    ¿Por qué tanto tiempo?
    No obstante, ¿por qué ha permitido Dios que haya pasado tanto tiempo antes de resolver estos asuntos… unos 6.000 años ya? ¿No pudieran haberse resuelto satisfactoriamente mucho tiempo atrás? Pues bien, si Dios hubiera intervenido mucho tiempo atrás, se pudiera haber presentado la acusación de que a los humanos no se les dio suficiente tiempo para que desarrollaran un gobierno que diera buen resultado, ni la tecnología necesaria para traer paz y prosperidad a todos. Por eso, en su sabiduría, Dios sabía que las cuestiones que se habían planteado requerirían tiempo para ser completamente resueltas. Permitió tal tiempo.
    A través de los siglos se ha hecho la prueba de todo tipo de gobierno, todo tipo de sistema social y todo tipo de sistema económico. Además, los humanos han tenido suficiente tiempo para efectuar muchos avances tecnológicos, incluso el dominar el átomo y viajar a la Luna. ¿Con qué resultado? ¿Ha producido todo esto la clase de mundo que sea una bendición verdadera a toda la familia humana?
    Lejos de ello. Nada de lo que los hombres han intentado ha traído verdadera paz y felicidad para todos. En vez de eso, después de todo este tiempo las condiciones son más inestables que nunca. El delito, la guerra, la desintegración de la familia, la pobreza y el hambre causan estragos en una nación tras otra. La mismísima existencia de la humanidad ha sido puesta en peligro. Mísiles nucleares de imponente poder destructivo pudieran aniquilar a casi toda la raza humana, si no a toda. Por eso, a pesar de miles de años de esfuerzo, a pesar de muchos siglos de experiencia humana sobre lo cual edificar, a pesar de haber alcanzado nuevos máximos de progreso tecnológico, la humanidad todavía lucha, sin éxito, con sus problemas más fundamentales.
    Hasta la misma Tierra ha experimentado efectos adversos. La avaricia y la negligencia humanas han convertido ciertas áreas en desiertos al haberse acabado con los bosques que las protegían. Desechos químicos y de otra índole han contaminado la tierra, el mar y el aire. Esta descripción bíblica ”de 2.000 años atrás” de la condición de la vida en la Tierra es hasta más exacta hoy día: “Toda la creación sigue gimiendo juntamente y estando en dolor juntamente hasta ahora”. (Romanos 8:22.)
    ¿Qué ha quedado probado?
    ¿Qué han probado, fuera de toda duda, los acontecimientos que han tenido lugar durante todo este tiempo? Que la gobernación humana en independencia del Creador del hombre no es satisfactoria. Se ha demostrado claramente que es imposible administrar con buen éxito los asuntos de la Tierra sin contar con el Hacedor del hombre. La historia continúa confirmando la franca evaluación bíblica de los esfuerzos del hombre por gobernar cuando dice: “El hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo”. (Eclesiastés 8:9.)
    ¡Cuán desastrosos han resultado los esfuerzos humanos, en comparación con el orden y la precisión que se hallan en el universo guiado por las leyes de su Creador! Queda patente que los humanos también necesitan esta clase de guía para gobernar sus asuntos, porque el no tomar en cuenta la supervisión divina ha sido desastroso. Se ha demostrado claramente, para todo tiempo, que necesitamos la dirección de Dios tan seguramente como necesitamos aire, agua y alimento. (Mateo 4:4.)
    Además, Dios, al permitir suficiente tiempo para resolver las cuestiones relacionadas con la gobernación humana, ha establecido un precedente permanente para el futuro. Esto se pudiera asemejar a un caso fundamental de un tribunal supremo. Para todo tiempo la cuestión ha sido resuelta: La gobernación humana en independencia de Dios no puede resultar en condiciones deseables en la Tierra. Por eso, en el futuro, si cualquier agente con libre albedrío desafiara el modo como Dios hace las cosas, no sería necesario permitir otros miles de años para que esa persona tratara de probar lo que alegara. Todo lo que tiene que probarse ha sido probado en este período de unos 6.000 años que Dios ha permitido. Por eso, durante la eternidad del tiempo futuro, jamás se permitirá de nuevo que un rebelde eche a perder la paz y felicidad de la vida en la Tierra, ni que interfiera con la soberanía de Dios en ningún otro lugar del universo. Como lo declara enfáticamente la Biblia: “La angustia no se levantará segunda vez”. (Nahúm 1:9.)
    La solución divina
    Así la Biblia suministra una explicación razonable para la existencia del sufrimiento en un mundo creado por Dios. También la Biblia muestra con claridad que se ha acercado el tiempo en que Dios utilizará su omnipotencia para eliminar de la existencia a los que causan el sufrimiento. Proverbios 2:21 y 22 declara: “Los rectos son los que residirán en la tierra, y los exentos de culpa son los que quedarán en ella. En cuanto a los inicuos, ellos serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, ellos serán arrancados de ella”. Sí, Dios ‘causará la ruina de los que están arruinando la tierra’ (Revelación 11:18). Eso incluirá también, finalmente, la eliminación de Satanás el Diablo (Romanos 16:20). Dios no permitirá que los inicuos sigan afeando ni causando daño por mucho más tiempo a su hermosa creación, la Tierra. Cualesquiera que no se amolden a Sus leyes serán arrancados de raíz. Solo los que hagan la voluntad de Dios han de continuar viviendo (1 Juan 2:15-17). Usted no plantaría un jardín de flores en medio de un área llena de malas hierbas. Así, también, cuando Dios restaure el Paraíso para los humanos justos él no permitirá que a la misma vez anden a rienda suelta en él personas inclinadas a arruinarlo.
    Aunque el sufrimiento que ha habido por siglos ha sido muy doloroso para las personas que han sido sus víctimas, ha cumplido con un buen propósito. Esto pudiera compararse con permitir uno que su hijo fuera sometido a una dolorosa operación para corregir un grave problema de salud. Los beneficios de largo plazo sobrepasan por mucho el dolor temporal. Además, el futuro que Dios se ha propuesto para esta Tierra y los humanos sobre ella quitará de la memoria la carga del pasado: “Las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón” (Isaías 65:17). Por tanto, los sufrimientos que los humanos han experimentado serán con el tiempo borrados de la mente de los que vivan cuando la gobernación de Dios rija sobre toda la Tierra. En ese tiempo los gozos no dejarán lugar en la mente para los malos recuerdos, porque Dios “‘limpiará toda lágrima de [los] ojos [de ellos], y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.’ Y El que estaba sentado sobre el trono dijo: ‘¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas’”. (Revelación 21:4, 5.)
    Jesucristo llamó a este Nuevo Orden venidero “la re-creación” (Mateo 19:28). Las víctimas del sufrimiento y la muerte de tiempos pasados aprenderán entonces que Dios sí se interesa en ellas, porque en esa era también se verá la re-creación literal de los que están muertos en el sepulcro. Jesús dijo: “Todos los que están en las tumbas conmemorativas [...] saldrán” en una resurrección a la vida en la Tierra (Juan 5:28, 29). De este modo, los muertos también recibirán la oportunidad de someterse a la gobernación justa de Dios y adquirir el privilegio de vivir para siempre “en el Paraíso”, como lo llamó Jesús. (Lucas 23:43.)
    Hasta el reino animal estará en paz con el hombre. Los animales “no harán ningún daño ni causarán ninguna ruina” en el Nuevo Orden de Dios. (Isaías 11:6-9; 65:25.)
    Así, en todo sentido, como declara Romanos 8:21, “la creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios”. Con el tiempo, la Tierra llegará a ser un Paraíso, habitado por personas perfectas… libres de las enfermedades, el dolor y la muerte. El sufrimiento será para siempre una cosa del pasado. Todo aspecto de la creación terrestre de Dios llegará a estar en completa armonía con Su propósito, y así se habrá quitado la repugnante mancha que por miles de años ha afeado la belleza de Su universo.
    Así explica la Biblia el que Dios haya permitido el sufrimiento, y lo que él hará para resolver este problema. Sin embargo, puede que algunos pregunten: ‘¿Cómo sé yo que realmente puedo confiar en lo que la Biblia dice?’. (Pero ese sería otro tema, que por motivos lógicos y de espacio, no se plantearía aquí).

    Les ruego perdonen la necesaria extensión de esta información, pero solo pretendía exponer que aún el polémico tema del sufrimiento tiene razonamientos explicativos coherentes respecto al tema general inicial del desarrollo de un universo asistido inteligentemente, Gracias por otra oportunidad de expresar multiplicidad de opiniones, como bien dedujo Xenen, derivadas (estas), del mismo tema. Un saludo a todos, Carlos.

  112. Carlos:

    Estoy muy de acuerdo con Xenen cuando dijo: (si me lo permiten, cito en extracto)

    “Mi opinión: Creo que el problema no es banal, que ha abierto una brecha que ni siquiera puedo imaginar cómo puede ser cerrada. Es una cuestión muy sugerente intelectualmente en cualquiera de sus perspectivas, pero que se trata en el fondo de un auténtico cisma: Para eludir las consecuencias teológico-metafísicas que las pruebas experimentales sobre el universo observado nos planteaban, la ciencia ha desarrollado (sin salirse del marco teórico aceptado) teorías cosmológicas que eluden o resuelven (según se mire) la cuestión mediante el pago del precio de dejar de hacer ciencia experimental y falsable (es decir, de abandonar su propia esencia)…”

    En otras palabras, y en mi opinión, las nuevas propuestas cosmogónicas, de cualquier manera, está recurriendo con las proposiciones por ejemplo de un multiverso infinito, -hipotético desde el punto de vista experimental-, a, como se ha dicho; resolver (para muchos mediante eludir), las implicaciones teológicas…etc. asociadas.
    Resulta obvio que la propuesta sería atractiva (¿panacea?), porque especula que: con la existencia literalmente (por ejemplo) de una infinitud de universos burbujas, se explicaría la exorbitante suma de casualidades afortunadas de nuestro propio universo (para muchos otros ajustados a “conciencia”), así el nuestro sería una posibilidad más (y como se ha dicho, muy afortunada por cierto), del infinito montón. Pero pese a lo atractiva, esta idea por más que se conciba como panacea multiuniversal, infinita, adolecería de un problema serio de fondo, también multiuniversal. Como lo comentara Xenen:

    “Lo que hace este argumento en el fondo es retrotraer la pregunta esencial a los componentes más básicos: a la física en última instancia y por ende a la cosmogonía y sus condiciones iniciales. La idea de Vilenkin es bella pero no supera el abismo de lo desconocido, como él mismo plantea. Y nos deja ante la tesitura del comienzo y ante la idea de que las leyes físicas ya están “antes”. Es obligatorio aquí cambiar el nivel de interpretación…”

    Está claro que el problema de fondo, aún en nuestro propio y palpable universo, (y en cuanto a infinitos más se propongan), permanece. Por eso, en cuanto a mí respecta, en vistas de que se llega a ese punto donde el progreso racional se nos limita en gran manera debido al especular (con multiversos…etc) obviando dificultades de origen tan serias como las recién planteadas, precisamente esto es lo que me motiva trasladarme al campo mas verificable, discutible, (de lo biológico) en nuestro propio universo, nuestra propia tierra, nuevamente retomando el tema de las posibilidades científicamente reconocidas (esto es así debido al uso y aceptación en la comunidad científica de la teoría de las probabilidades), calculadas, de un universo (ahora biológico), o bien asistido por causas inteligentes (referido inteligencia como proceso mental, o donde hay mente); o al contrario, del (¿creador?) azar y de la selección natural.

    Por todo esto, personas honradas y humildes, como nuestro apreciado Xenen, y porque es obvio que su búsqueda de información es sincera, como pretendo ser también con la mía; al considerar un comentario suyo, consideré que no debería “pecar” yo de omisión al informarme de novedades que atinadamente nos propone. (No obstante le ruego encarecidamente que no tome a mal que quizás los resultados no sean los esperados y siga Ud. opinando de una manera con la que debiera tener todo nuestro apoyo, y si me lo permite, le cito: “Mis razonamientos en éste ámbito discurren buscando incoherencias. Si veo una incoherencia pienso que la línea de pensamiento es errónea y me retiro a la duda, no a un saber que también sea incoherente. Es poco, pero es lo único que me parece decente intelectualmente.”).
    Por otra parte, algo si es cierto: debemos reconocer que lo que Ud. opina ahora está ciertamente muy generalizado:

    “Los descubrimientos en bioastronomía, ya nos están indicando que la sopa prebiótica que podría haber existido en la Tierra (o en otros planetas) podría disponer de elementos bioquímicos básicos que aceleraran el proceso de aparición de la vida. En éste campo los avances son continuos, y, hasta ahora, tienden a aumentar notablemente la probabilidad de aparición de la vida.”

    Pero al comprobar que es posible contrastar las informaciones de más amplia difusíón, ¿con qué nos estamos topando? ¿que han revelado otros estudios recientes?

    Una publicación lo comenta así:

    “Se suele citar el experimento de Stanley Miller, realizado en 1953, como prueba de que pudo haber ocurrido la generación espontánea en tiempos primitivos. Sin embargo, la validez de esta tesis descansa en la suposición de que la atmósfera primigenia de la Tierra era “reductora”, es decir, que solo contenía una mínima cantidad de oxígeno libre (no combinado químicamente). ¿Por qué?
    El libro The Mystery of Life’s Origin: Reassessing Current Theories explica que si hubiera habido mucho oxígeno libre, ‘ninguno de los aminoácidos siquiera habría podido formarse, y si por casualidad lo hubieran hecho, se habrían descompuesto rápidamente’. ¿Qué solidez tenía la suposición de Miller acerca de la atmósfera primitiva?
    En un artículo clásico publicado dos años después de su experimento, Miller escribió: “Estas ideas son por supuesto especulación, pues no sabemos si la Tierra tenía una atmósfera reductora cuando se formó. [...] Aún no se han encontrado pruebas directas” (Journal of the American Chemical Society, 12 de mayo de 1955).
    ¿Se encontraron esas pruebas posteriormente? Unos veinticinco años más tarde, el escritor de artículos científicos Robert C. Cowen informó: “Los científicos tienen que reformular algunas de sus hipótesis. [...] Poco se ha encontrado que pruebe la idea de una atmósfera rica en hidrógeno y muy reductora, y algunas pruebas demuestran lo contrario” (Technology Review, abril de 1981).
    ¿Y desde entonces? En 1991, John Horgan escribió en Investigación y Ciencia: “Durante los últimos diez años han crecido las dudas sobre las hipótesis de Urey y Miller acerca de la atmósfera. Experimentos de laboratorio y reconstrucciones computerizadas de la atmósfera [...] sugieren que las radiaciones ultravioletas procedentes del Sol, hoy frenadas gracias al ozono atmosférico, habrían destruido las moléculas hidrogenadas de la atmósfera. [...] Una atmósfera así [de dióxido de carbono y nitrógeno] no habría sido la más conveniente para la síntesis de aminoácidos y otros precursores de la vida”.
    ¿Por qué, entonces, se defiende aún que la atmósfera primitiva de la Tierra era reductora, es decir, contenía muy poco oxígeno? En Molecular Evolution and the Origin of Life (Evolución molecular y el origen de la vida), Sidney W. Fox y Klaus Dose contestan: La atmósfera debió tener poco oxígeno porque “los experimentos de laboratorio muestran que la evolución química [...] hubiera sido prácticamente inviable con oxígeno” y también porque compuestos como los aminoácidos “no son estables por mucho tiempo en la presencia de oxígeno”.
    El oxígeno es muy reactivo. Por ejemplo, se combina con el hierro para formar óxido, o con el hidrógeno para formar agua. Si hubiera habido mucho oxígeno libre en la atmósfera cuando se estaban sintetizando los aminoácidos, este se habría combinado rápidamente con las moléculas orgánicas y las habría descompuesto tan pronto como se formaban.
    “Estos experimentos [...] se presentan como prueba de una síntesis abiótica cuando en realidad los ha concebido y producido el muy inteligente y biótico ser humano para defender ideas con las que está muy comprometido.” (Origin and Development of Living Systems [Origen y desarrollo de los sistemas vivos].)

    “¿No es este un razonamiento cíclico? Se dice que la atmósfera primitiva era reductora porque de otro modo no hubiera tenido lugar la generación espontánea de la vida. Pero lo cierto es que no hay ninguna seguridad de que haya sido reductora.”

    Por todo esto, “desde entonces el optimismo se ha desvanecido. Han transcurrido algunas décadas y los secretos de la vida se nos siguen escapando. Unos cuarenta años después de su experimento, el profesor Miller dijo a Investigación y Ciencia: “El problema del origen de la vida ha resultado más complicado de lo que yo y muchos suponíamos”. Otros científicos comparten este cambio de opinión. Por ejemplo, el profesor de Biología Dean H. Kenyon fue coautor en 1969 del libro Biochemical Predestination (Predestinación bioquímica), aunque más tarde llegó a la conclusión de que es “fundamentalmente inviable que la materia y la energía inasistidas se organicen por sí mismas en sistemas vivos”.
    “De hecho, los experimentos de laboratorio corroboran la afirmación de Kenyon de que hay “un defecto fundamental en todas las teorías en boga sobre los orígenes químicos de la vida”. Después de que Miller y otros científicos sintetizaron aminoácidos, los hombres de ciencia se dispusieron a formar proteínas y ADN, ambos necesarios para la existencia de la vida en la Tierra. Tras miles de experimentos en condiciones llamadas prebióticas, ¿cuál ha sido el resultado? El libro The Mystery of Life’s Origin: Reassessing Current Theories (El misterio del origen de la vida: Nuevo examen de las teorías actuales) observa: “Existe un gran contraste entre el considerable éxito en la síntesis de aminoácidos y el fracaso sistemático en la síntesis de proteínas y ADN”. El resultado de estos últimos intentos ha sido un “fracaso constante”.
    Siendo realistas, hay que admitir que no solo es un misterio cómo llegaron a existir las primeras moléculas de proteína y ácidos nucleicos (ADN o ARN), sino también su interacción. “Es el trabajo conjunto de las dos moléculas lo que hace posible la vida en la Tierra”, dice The New Encyclopædia Britannica. Ahora bien, la enciclopedia explica que la manera en que llegó a producirse esta colaboración todavía es “un problema fundamental y no resuelto sobre el origen de la vida”. Sin duda.
    Una publicación bajo el tema: “Trabajo de equipo en pro de la vida”, repasa algunos detalles básicos del fascinante trabajo de equipo entre las proteínas y los ácidos nucleicos en nuestras células. El mero hecho de poder adentrarnos en el mundo de las células corporales suscita admiración por el trabajo de los científicos que lo han hecho posible. Nos ha permitido entender procesos extraordinariamente complejos de los que pocos de nosotros somos siquiera conscientes, pero que tienen lugar en cada momento de nuestra vida. Sin embargo, desde otro punto de vista, la impresionante complejidad y precisión que los caracteriza nos hacen retornar a la pregunta: ¿Cómo llegaron a existir?
    “Los científicos sobre el origen de la vida no han cesado de formular escenarios plausibles para el drama del origen de la vida. No obstante, los nuevos guiones no están resultando convincentes (siquiera la opción: “¿Del ‘mundo del ARN’, o de otro mundo?”). Por ejemplo, Klaus Dose, del Instituto de Bioquímica de Maguncia (Alemania), observó: “Por el momento todos los estudios sobre las principales teorías y experimentos en ese campo terminan bien en un punto muerto, o bien en un reconocimiento de ignorancia”.
    “”Ni siquiera en la Conferencia Internacional sobre el Origen de la Vida, celebrada en 1996, se ofreció ninguna solución. Por el contrario, la revista Science informó que los casi trescientos científicos reunidos “lucharon sin éxito por resolver el enigma de cómo surgieron por primera vez las moléculas [de ADN y ARN] y cómo evolucionaron hasta convertirse en células con capacidad de reproducción”.”
    “Se ha requerido inteligencia y una educación superior para estudiar y empezar a explicarse lo que ocurre en nuestras células a nivel molecular. Por tanto, ¿es razonable pensar que estos complicados procesos tuvieron lugar primero en un “caldo prebiótico”, sin dirección, espontáneamente y por azar? ¿O hubo algo más implicado?”

    Estos comentarios son también, para acercarnos aún más a la multitud de variables que deben contemplarse mientras se analizan estos fascinantes temas. Un saludo, y gracias sin dudas, por la oportunidad que tenemos de opinar, Carlos.

  113. Xenen:

    Apreciado Don Carlos:

    He leído con interés sus post, pues entre otras cosas, nos demuestra usted coherencia y persuasión, estudio y tenacidad. He de reconocer que frente a su sólida fe y los datos de irresolución científica del problema de la aparición de la vida (hasta el momento), apenas puedo aportar mi débil creencia en que los problemas que subyacen a esos mecanismos se solventarán poco a poco, pues, es poco aún lo que conocemos.

    Si me permite, veo en este estado actual de las cosas desconocimiento y no incoherencia. Volvemos a enfrentarnos a otro de los límites. Quizás la cuestión es que la vida no surgió como la imaginamos ahora (en términos de biomoléculas y estructuras celulares componentes), sino que fue más sencilla o algo diferente, y lo que ahora observamos sea un producto evolutivo que puede diferenciarse tanto de aquel comienzo como nosotros lo hacemos de las protobacterias ( y en escalas temporales tal cosa es más o menos factible: 600 millones de años de vida pluricelular “ que ha dado mucho de sí- frente a los anteriores 3000 millones de años de vida unicelular….da que pensar ¿no?). Pero esto es especular, sin más. El problema es que no seremos capaces nunca de conocer cual era el medio real (en términos de capacidad redox o de cualquier otra variable físico química que imaginemos) en que la aparición de la vida tuvo realmente lugar, ni en qué forma esencial esta tuvo lugar (….Por cierto, no sé a qué viene especular tanto, – no por su parte, sino por parte de la comunidad científica-, con la capacidad redox atmosférica en aquél tiempo: los microambientes existen hoy como existían entonces…).

    Lo que quiero hacer ver es que los componentes básicos no nos son desconocidos, sabemos que de alguna forma ya estaban ahí (“llovidos del cielo” literalmente, muchos de ellos, según se desprende el estudio de cometas, por ejemplo), y que su interacción, por improbable que fuera (claramente no imposible), puede explicar lo que vino después. Navaja de Ockham: tentador decir que Dios no es necesario en esta parte del proceso. Nos volvemos a encontrar aquí con la probabilidad. Este argumento de lo sumamente improbable es tentador, pero no es un mecanismo causal.

    Además, podríamos, como experimento mental, sugerir que su opción (la que usted defiende) se vea en la obligación de tener que demostrar la actuación divina como condición necesaria para la aparición de la vida, y que en caso contrario (que no puedan demostrar tal cosa), aceptásemos la otra opción (la que yo defiendo). Por aquí, Tablas.

    Con respecto a su anterior post, muy bien documentado en cuanto a referencias Bíblicas, y correctamente argumentado desde la doctrina cristiana, he de decirle, que no me convence en absoluto, lo siento. Tampoco veo porqué no ha de convencerle a usted. Pero he de decirle, que si pienso que hay un problema que teológicamente no está resuelto, bajo mi humilde opinión, ese es el del mal. (No deso meterme tampoco en el tema, siempre complicado, de las fuentes escritas.)Me llevaría demasiado argumentar y sinceramente no creo que consiguiera convencerle a usted, pues veo, permítame la osadía, una fe limpia de polvo y paja, en su texto, y por tanto en usted. He recorrido un largo camino en este sentido, muy largo. He compartido intensas conversaciones con filósofos y teólogos, incluso he estudiado teología durante varios años (campo ajeno por completo a mi práctica profesional), he rebuscado, cotejado, leído, planteado….infinidad de veces este problema con gente mucho más sabia que yo…y no hay una respuesta que me resulte convincente. Para mi es un agujero en la línea de flotación y sin solución aparente. Muchas veces, para mi desesperación, las personas, de fe y aún de sotana, a las que interrogaba me confiaban su propio pensamiento al respecto: “esto no está bien resuelto”. Sólo la fe cree que lo está. Pero la fe no razona, sólo cree. Y a mí eso no me basta.

    Un cordial saludo.

  114. Carlos:

    Muchas gracias nuevamente por sus comentarios. Otra vez resaltan la franqueza y honestidad en su expresión. Como Ud. bien comenta, yo también daría (y daré) por concluido el tema Dios “Sufrimiento-, pues traté de basarme, pese a obvia complejidad, en información lo más amplia y a su vez resumida, de los diversos aspectos implicados cuando se parte de la aceptación de la existencia de una mente organizadora que aún siendo amorosa y todopoderosa permita temporalmente el sufrimiento, con el objetivo final de demostrar de forma persuasiva durante un no despreciable tiempo y una multivariedad de desarrollo humano gubernamental y tecnológico, que no dejen lugar razonable a la duda ante sus criaturas inteligentes observadoras, que la propuesta inicial de dominio exitoso independientes de Él (rebelión), no son beneficiosas sino perjudiciales a sus criaturas (a la corta y a la larga).

    Por contraposición, así resultaría totalmente justificada (y no tiránicamente impuesta), lo beneficioso que resulta el que sea ejercida Su soberanía que había sido tan ampliamente cuestionada. A su vez esas mismas características que, a mi juicio un poco superficialmente, (es decir, desestimando lo antes planteado), parecerían incompatibles (amoroso “ todopoderoso “ sufrimiento), quedarían felizmente resumidas (concluidas) como: amoroso “ todopoderoso “ y en virtud PRECISAMENTE de ellas y al debido tiempo: corrector de la mejor manera justamente posible de todo el daño causado a cualesquier víctimas de tal sufrimiento. (Como se ha dicho, ahora desde otra óptica, no porque lo provocara, sino porque moralmente lo permitiera dando oportunidad incluso a sus adversarios y frente a una multitud de observadores de demostrar sus argumentos, parecido a como un tribunal de justicia humano, también DA OPORTUNIDAD, (no de que se ejerza “justicia por su cuenta”), sino de demostrarse (con todo derecho y garantías, ante una exigente COMUNIDAD DE OBSERVADORES), a cualesquier acusado incluso, su presunción de inocencia, y se hace aunque el propio juez tenga claro en su interior y desde un principio, que no existan tales fundamentos de presunción y que el proceso, según la envergadura de las cuestiones planteadas, llevará justamente su tiempo para resolverse definitivamente). (Disculpen las mayúsculas, a falta de cursivas).

    Existe otra información de un punto importante que no obstante, por razones de espacio, no se abordó:

    Otra cosa que el susodicho Satanás el Diablo también insinuó fue que el hombre únicamente prestaría obediencia a Dios si podía sacar ventaja de ello. En otras palabras, se cuestionó la integridad del ser humano. Satanás lanzó la acusación de que ninguna persona permanecería leal a Dios por propia voluntad. Esta maliciosa afirmación suya se pone de manifiesto en el relato bíblico de Job, un siervo fiel de Dios que se vio sometido a una gran prueba en el siglo XVII a.E.C. Cuando se leen los dos primeros capítulos del libro de Job, se puede comprender mejor la razón del sufrimiento humano y por qué lo permite Dios.

    Satanás escogió como objeto de su ataque a Job, “un hombre sin culpa y recto”. Primero le imputó malos motivos planteando la pregunta: “¿Ha temido Job a Dios por nada?”. Luego calumnió arteramente tanto a Dios como a Job con la acusación de que al proteger y bendecir a Job, [Dios] había comprado su lealtad. “Pero, para variar ”dijo Satanás en tono desafiante”, sírvete alargar la mano, y toca todo lo que tiene, y ve si no te maldice en tu misma cara.” (Job 1:8-11.)
    ¿Servía Job a Dios tan solo por todo lo bueno que había recibido de él? ¿Se mantendría intacta su integridad bajo cualquier prueba? ¿Tenía Dios, a su vez, suficiente confianza en su siervo como para permitir que fuera probado? Estas preguntas solo recibirían respuesta si Dios mismo permitía que Satanás sometiera a Job a una prueba sumamente difícil. La lealtad de Job bajo la prueba que Dios permitió, narrada en el libro de Job, resultó en que la justicia de Dios y la integridad del hombre quedasen totalmente vindicadas. (Job 42:1, 2, 12.)
    No obstante, lo que sucedió en el jardín de Edén y lo que experimentó Job tiene mucha más trascendencia. Las cuestiones que Satanás planteó afectarían a toda la humanidad, incluso a nosotros hoy día. El Diablo vituperó el nombre de Dios y puso en tela de juicio Su soberanía. También cuestionó la rectitud del hombre, creación de Dios. Estas cuestiones tenían que zanjarse.
    (Aquí Dios, equivaldría en cuanto a su nombre, a “Jehová”, en la traducción del Tetragrámaton más extendida y aceptada en idioma español).

    C“MO ZANJAR LAS CUESTIONES
    Para ilustrarlo, digamos que usted es el entregado padre de varios hijos y que toda su familia vive feliz. Supóngase que uno de sus vecinos difunde mentiras que le acusan de ser un mal padre; que llega incluso a decir que sus hijos no lo aman, que se quedan a su lado solamente porque no conocen nada mejor, y que se marcharían si alguien les ofreciese la oportunidad. “¡Eso es ridículo!”, diría usted. Sí, pero ¿cómo lo demostraría? Algunos padres se pondrían furiosos. No obstante, tal reacción violenta, además de crear otros problemas, respaldaría las mentiras. Una buena manera de ocuparse del problema sería dando la oportunidad a su acusador de probar su alegación y permitiendo a sus hijos atestiguar que lo aman de corazón.
    Dios es como el entregado padre de la ilustración. Adán y Eva pueden compararse a los hijos, y Satanás encaja muy bien con el vecino mentiroso. Prudentemente, Dios no acabó de inmediato con Satanás, Adán y Eva, sino que los dejó con vida por un tiempo. De este modo, nuestros primeros padres tendrían la oportunidad de dar comienzo a la familia humana, y el Diablo, de demostrar la veracidad de sus acusaciones. No obstante, desde el mismo principio Dios sabía que algunas personas serían leales a él y probarían así que Satanás es un mentiroso, como de hecho se ha constatado en la integridad moral que han mantenido muchísimos humanos en las más difíciles pruebas.
    (Sigue en el siguiente comentario…)

  115. Carlos:

    (Continuación…)
    A mi modesto juicio, en resumen, las incompatibilidades fundamentales de entendimiento al respecto seguramente radicarán, no tanto en cuán razonables o no resulten los argumentos supracitados para explicar la existencia temporal del mal, que obviamente a un buen número les pudiera satisfacer pues son precisamente ( y paralelamente) en esencia los mismos métodos y forma que como sociedad, (e incluso como familias), establecemos como aceptables y justos a la solución (incluso jurídicas) de los problemas que engendran el mal; sino al hecho de que realmente partimos de premisas diferentes, y por tanto esas constituirían entonces obviamente el meollo del asunto; en mi caso, el dar por hecho (claro está, basado en otros análisis previos), la existencia de la intervención de una mente inteligente (Dios) que resuelve este problema coyuntural-temporal (sufrimiento), devenido so pena de no sacrificarse al menos dos características inherentes a sus criaturas inteligentes (tanto espirituales como materiales), a saber el libre albedrío, y el derecho que a todas ellas con la debida carga de responsabilidad, les asiste, incluso las opositoras, de demostrar públicamente y durante el tiempo necesario, la viabilidad o no de sus desafíos, no obstante el precedente que de hecho se forme a la hora de dictarse sentencia responsablemente, para que no se repitan errores y sufrimientos, y todas las medidas que precisamente como todopoderoso tome para enmendar cualesquier daños ocasionados por la parte desafiadora durante todo ese tiempo considerado necesario para aclarar fuera de toda duda las cuestiones envueltas.
    Desde mi limitado punto de vista, sería de cualquier manera lamentable que personas de fe, y aún de sotana, respondan a quienes con justicia inquieran sobre el asunto, con un:” “esto no está bien resuelto”. Sólo la fe cree que lo está. Pero la fe no razona, sólo cree.” Y es obvio que tampoco a mí, tal respuesta de ninguna manera me satisfaría.
    Lamentablemente y con el debido respeto, ¿ se evidenciaría así que estas personas realmente estarían siendo ayudadas (cuando a su vez se ostente de una clase clerical “superior” que no les da RAZONES de solución al problema), y (por tanto) tampoco resultarían competentes para ayudar a otros, en un tema tan trascendente, cuando sea posible precisamente con la propia biblia, no dar elementos de fe ciega sino al contrario, razones de peso compatibles con las resoluciones que paralela y cotidianamente sabemos que funcionan y se aplican para satisfacer correctamente la solución de problemas con justicia, en cualesquier ámbito, incluso en el ámbito humano?

    Opino que lejos de plantearse por una autoridad (en religión), que “un asunto no esté bien resuelto [porque] Sólo la fe cree que lo está. Pero la fe no razona, sólo cree”, lo que literalmente y por esa misma definición haría (por quienes menos se esperaría que lo hicieran) convertir la fe en un absurdo irrazonable, cuando en contraposición existe una alternativa realmente viable que no desasociaría sino que integraría la fe y la razón como sucedería al tomarse en cuenta el siguiente razonamiento de una información:

    Quienes de verdad desean agradar al Creador deberían analizar con cuidado si lo que creen acerca de él es cierto. El apóstol Pablo mencionó a ciertos devotos de su día que tenían “celo por Dios; mas no conforme a conocimiento exacto” (Romanos 10:2). Tales individuos pudieran compararse a un pintor que pone gran empeño en pintar una casa pero, por no prestar atención a las instrucciones del dueño, lo hace con los colores equivocados. Aunque él mismo quede satisfecho con su trabajo, ¿le agradará al propietario?
    Por lo tanto, ¿qué clase de adoración aceptaría Dios? La Biblia responde: “Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:3, 4). Hay quienes piensan que es imposible encontrar esa clase de conocimiento entre la multitud de religiones actuales. Pero, teniendo en cuenta que es la voluntad de nuestro Hacedor que lo obtengamos, ¿cometerá él la injusticia de escondérnoslo? No, según lo que dicen las Santas Escrituras: “Si tú lo buscas [a Dios], él se dejará hallar de ti” (1 Crónicas 28:9).

    El verdadero cristianismo estimula a utilizar tanto el corazón como la mente para cultivar la fe que agrada al Creador.
    De hecho, el fundador del cristianismo, Jesucristo, enseñó que debemos amar a Dios con ‘toda nuestra mente’, o intelecto, además de con ‘todo nuestro corazón’ y ‘toda nuestra alma’ (Mateo 22:37). En efecto, nuestras facultades mentales deben desempeñar un papel fundamental en la vida espiritual.
    Cuando Jesús invitaba a sus oyentes a reflexionar en lo que les enseñaba, solía preguntarles: “¿Qué les parece?” (Mateo 17:25; 18:12; 21:28; 22:42). De igual modo, el apóstol Pedro escribió a sus hermanos espirituales con el propósito de “desperta[r] sus facultades de raciocinio claro” (2 Pedro 3:1). El apóstol Pablo, el cristiano que más viajes misioneros realizó, exhortó a los creyentes a utilizar su “facultad de raciocinio” y a ‘probar por ellos mismos lo que era la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios’ (Romanos 12:1, 2). Solo así, con un examen tan cuidadoso y completo de sus creencias, pueden los cristianos desarrollar la fe que complace a Dios y que les permite afrontar las pruebas que se presentan en la vida (Hebreos 11:1, 6).
    A fin de ayudar a sus contemporáneos a cultivar dicha fe, los primeros evangelizadores cristianos “razon[aban] con ellos a partir de las Escrituras, explicando y probando por referencias” lo que les enseñaban (Hechos 17:1-3). Con ese enfoque tan racional, la gente de corazón recto respondía al mensaje. Por ejemplo, varias personas de la ciudad macedonia de Berea “recibieron la palabra [de Dios] con suma prontitud de ánimo, y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si [las] cosas [que les explicaban Pablo y sus compañeros] eran así” (Hechos 17:11). De este versículo pueden destacarse dos ideas. En primer lugar, los bereanos se mostraron muy dispuestos a escuchar la Palabra de Dios; y en segundo lugar, no aceptaron a ciegas lo que se les explicó, sino que lo corroboraron con las Escrituras. El misionero cristiano Lucas los elogió humildemente por ello cuando dijo que eran “de disposición [...] noble”. En vista de eso, al cristiano sincero le surgiría las preguntas ¿Manifiesta usted tal actitud en lo concerniente a los asuntos espirituales? ¿Da la debida importancia a que la fe pueda sustentarse por razones?

    Esta es mi manera de ver y en definitiva concluir, en esencia, y modestamente, este específico tema. Más adelante me gustaría opinar más sobre las otras cuestiones interesantes planteadas por Ud. a nuestras variantes de concepción. Si me permite retomar su frase, no obstante las discrepancias que de hecho puedan existir, también veo en usted una opinión limpia de polvo y paja en su texto y por tanto en Ud. Nuevamente gracias porque se me permita opinar,

    Un cordial saludo; Carlos.

  116. agdisti:

    la verdad,me duele mucho,que mentes tan bien preparadas,como son carlos
    y xenen,busquen indagen con tanta meticulosidad en las escrituras y exclu-
    yan otras fuentes para llegar a conclusiones sobre la existencia de dios o so-
    bre el sufrimiento,yo no tengo la categoria ni el saber intelectual de vds. pe-
    ro si muchas experiencia vivida,en religiones,filosofias,y ciencias paranorma-
    les,como,catolico,protestante,teosofo,rasacruz,mason,espirita,ciencias,oculta
    parapsicologia,en todas sus vertientes,y autodidacta que es lo que me consi
    dero ahora,que es seguidor de la ciencia oficial creacionista,ni ateo ni agnos
    tico,una pequeña dicertación,siguiendo la evolución fisica la que palpamos
    desde el principio y le metemos no dos 2009 cien mil años más,nuestros
    cuerpos aguantan mas el dolor y los primitivos más aun,por un lado y los
    que tienen cien mil años más ya su cuerpo es como una energia que incluso
    crean materias y sus leyes.gracias.agdisti.

  117. jaimex:

    estupendo nuevo formato de redes. muchas gracias

  118. jcondes:

    Soy taxista desde hace 8 años y diplomado en ciencias empresariales. Me gustaria felicitar al señor Puntset su gran observación sobre la direccionalidad de la comunicación en un taxi. La gente a veces intenta divagar sobre cualquier tema sea de actualidad o de caracter personal. Pero siempre en una sola dirección de comuncación. Es una manera que utiliza el cliente para descagarse de un mal dia, una preocupacion laboral o familiar…
    Quizá lo que siempre me sorprende cada día es el poco interés que tiene la gente a que les des una opinión o un gesto. Mas bien es una manera de volvar información en una persona igual que en un pc sin esperar a que este te resuelva el problema más que el de desocupar el derebro de datos para poder seguir cargando este con nuevos datos o problemas.

    Opino desde una visión muy directa que desde nuestro trabajo tenemos una perspectiva privilegiada de la sociedad y de sus cambios, pues transportamos diferentes personas de diferentes clases sociales que te aportan puntos de vista contrapuestos. Este hecho nos aporta sin duda una enriquecedora visión de la nueva realidad que nos rodea, y deja sentir el pulso social de una ciudad.

  119. Tony:

    Señor dispensi que lo moleste el Reportage del universo o multiverso y del Big-Bang me parecio muy interesante y comprensible muy bien explicado por eso se lo agradezco sumamente ademas acababa de ver un reportage sobre las cuerdas que forman la masa. La verdad que lo felicito por el programa un abrazo

  120. Carlos:

    Muchas gracias por las propuestas sinceras de Xenen. Me quedaron pendientes algunas opiniones, es probable que las finales, porque no he visto mucho más comentarios del tema, sobre los problemas de la atmósfera reductora y los del azar o la inteligencia como agentes causales, que por su extensión, tendría que subdividirlos en dos, por lo que les ruego perdonen esa necesidad.

    PARTE I
    Respecto a porqué la comunidad científica investiga en el macroambientes “atmósfera en general-, sería, como ya se dijo, porque si las radiaciones que hoy son frenadas gracias a la capa de OZONO, formada solo tras la revolución del oxigeno a instancias de la producción del mundo vegetal, que en aquel entonces no existía, habrían destruido las moléculas hidrogenadas (reductoras) de la atmósfera (moléculas que fueron necesarias incluir en el experimento de Miller), y por tanto el necesario medio reductor prácticamente imprescindible a cualesquier proceso de síntesis ulterior. El medio neutro de los gases CO2 y Nitrógeno de ninguna manera hubiese sido el más apropiado. Cierto que existirían microambientes, pero la palabra lo dice, micro…, lo que reduce drásticamente los lugares con algún atisbo de posibilidades de síntesis y por tanto, lógicamente, el grado de extensión de tal sopa orgánica “supongamos una proporción de 99 a 1, o aún menos (macro ambiente respecto a microambiente) -. Adicionalmente nótese que si en la experimentación se utilizan descargas eléctricas, a modo de rayos (que a propósito ocurren en atmósferas de sistema abierto, gaseoso, como se ha dicho arriba, sin hidrógeno reductor, donde no son factibles considerar cambios sustanciales de las concentraciones de los gases “microambientes-), ¿de que sirven esas descargas si la atmósfera de ese gran macro sistema atmosférico abierto no es reductor “sin H2 libre-?
    En resumen, como dijera Hitching: “Si hubiera habido oxígeno en el aire, el primer aminoácido nunca habría empezado; si no hubiera habido oxígeno, habría sido eliminado por los rayos cósmicos”.

    Seguramente eso ha querido decir la comunidad científica. Respecto a meteoritos llovidos del cielo, además de mudar el problema de lugar, y si bien es cierto que se le han encontrado algunos aminoácidos, muchos opinan que considerando que el potencial de disolución de estas sustancias estaría cuantitativamente solo en la superficie exterior y no en su volumen total “macizo-, y que su cantidad y concentración a modo de soluto, respecto a volumen de de los mares, a modo de disolvente, opinan que serían prácticamente insignificantes en cuanto a elevar concentraciones de aminoácidos en el mismo, además de que serían destruidos por lo recién descrito arriba.

    Por otra parte, sobre el otro tema: como Ud. bien propone, “demostrar la actuación divina como condición necesaria para la aparición de la vida” suele implicarse porque solo hay dos posibilidades y ninguna otra intermedia, o se logró todo por sí mismo, sin ninguna asistencia de tal agente inteligente organizador externo, o no se logró sin ella. Un punto a tener en cuenta es que existen ambigüedades y contradicciones en el mundo científico respecto a su opinión: “Nos volvemos a encontrar aquí con la probabilidad. Este argumento de lo sumamente improbable es tentador, pero no es un mecanismo causal”, confrontándolo con lo comentado por premios Noveles precursores evolucionista, lo notamos cuando dice una obra de estudio:
    “El azar, y solo el azar, lo hizo todo, desde el caldo primitivo hasta el hombre”, dijo el premio Nobel Christian de Duve hablando del origen de la vida. Pero ¿es el azar una explicación razonable del origen de la vida?
    ¿Qué es el azar? Aunque algunas personas relacionan el término con el cálculo de probabilidades, llamado también “la ciencia del azar”, muchos científicos emplean el concepto en un sentido vago como sustitutivo del término más preciso “causa”, especialmente cuando esta es desconocida.
    “Personificar el ‘azar’ como si habláramos de un agente causal ”dice el biofísico Donald M. MacKay” es cambiar injustificadamente de un concepto científico a uno mitológico cuasirreligioso.” Del mismo modo, Robert C. Sproul señala: “Al llamar a la causa desconocida ‘azar’ por tanto tiempo, la gente empieza a olvidar que se hizo una sustitución. [...] La suposición de que ‘azar es igual a causa desconocida’ ha llegado a significar para muchos que ‘azar es igual a causa’”.
    El premio Nobel Jacques L. Monod es uno de los que utiliza el razonamiento de “azar es igual a causa”. Escribe: “El puro azar, el único azar, libertad absoluta pero ciega, [se halla] en la raíz misma del prodigioso edificio de la evolución”. Luego añade: “El hombre sabe al fin que está solo en la inmensidad indiferente del Universo de donde ha emergido por azar”. Observe que dice: ‘POR azar’. Monod hace lo que muchos otros científicos: elevar el azar al rango de principio creativo. Se presenta el azar como el causante de la existencia de la vida en la Tierra.

    A mi entender, este complejo tema, pudiera reducirse en algunos razonamientos: Cierto que con facilidad a nivel macroscópico “no así a nivel cuántico-, existe claramente el determinismo y la causalidad, así, las leyes del movimiento en virtud de la forma que por ejemplo tiene un dado, harán que este al detenerse, adquiera una posición de reposo determinada por el apoyo de una de sus seis caras, a cuyo estado llegó realmente no estrictamente por azar, sino por una necesidad natural regida por los valores muy precisos de la fuerza y su ángulo inicial de incidencia sobre cierto punto (o área) que lo puso en movimiento, y la interacción compleja de otras fuerzas y acciones subsiguientes (rozamiento, y otras fuerzas que rigen puntualmente cada estado del movimiento del mismo), pasando por característicos estados de desequilibrio (puntualmente determinados); hasta llegar al equilibrio final (reposo), una vez desprendido de la mano que le lanzó.
    Lo que haría totalmente impredecible su estado específico de equilibrio final (reposo), no sería entonces estrictamente hablando: el azar, sino el desconocimiento y limitación por parte del ejecutor y originador del movimiento, de duplicar los valores y posiciones exactas al momento de aplicarle la fuerza que lo pondrá en movimiento; valores y puntos de incidencia de fuerzas tan extremadamente precisas que las más mínimas variaciones (extremadamente imponderables) de un estado inicial de movimiento, modifican en grandísima medida el estado y resultado final. Precisamente tales grados de precisión de valores posición y fuerzas iniciales, difícilmente duplicables en la práctica, hacen por tanto que (solo A NIVEL DE LA PRÁCTICA que no percibe tales precisiones) tampoco sean predecibles, los valores y el estado final del objeto analizado, y en estas condiciones, con sutileza se suelen colar, también, a nivel de la práctica, conceptos tan familiares, cómodos y simplistas como aleatoriedad, casualidad, azar, y otros por el estilo, muy seriamente cuestionados al desvinculársele en última instancia y estrictamente hablando, de su sutil pero existente origen causal bien determinado, y aquí estaría de acuerdo con Ud. y muchísimos otros.
    Ya existe una teoría que pretende abordarlo, extracto de wikipedia expresa:

    “La idea de la que parte la Teoría del Caos es simple: en determinados sistemas naturales, pequeños cambios en las condiciones iniciales conducen a enormes discrepancias en los resultados. Este principio suele llamarse efecto mariposa debido a que, en meteorología, la naturaleza no lineal de la atmósfera ha hecho afirmar que es posible que el aleteo de una mariposa en determinado lugar y momento, pueda ser la causa de un terrible huracán varios meses más tarde en la otra punta del globo.

    “Un ejemplo claro sobre el efecto mariposa es soltar una pelota justo sobre la arista del tejado de una casa varias veces; pequeñas desviaciones en la posición inicial pueden hacer que la pelota caiga por uno de los lados del tejado o por el otro, conduciendo a trayectorias de caída y posiciones de reposo final completamente diferentes. Cambios minúsculos que conducen a resultados totalmente divergentes”. (fin de la cita).

  121. Carlos:

    PARTE II
    Ahora bien, personalidades como Monod seguramente conocen esos contextos no obstante siguen vinculando el azar como agente causal, pero notamos que ocurre al ampliar su definición, a “libertad absoluta pero ciega…”, (circunscrita ahora a lo biológico). Es decir, partiendo del supuesto de la sopa orgánica primigenia de aminoácidos, etc., “libre y ciegamente”, (-siendo esto extensamente aceptado por el pensamiento evolucionista pro síntesis abiogénica-), los conglomerados irían integrándose dentro de lo que fuera una membrana de grasas etc., hasta que uno de estos despuntó en elaborar o integrar las moléculas estructurales de proteínas y las de información (ADN; ARN, que no existen por gusto sino precisamente para codificar proteínas y dirigir la actividad celular), y, ¡por fin la vida!

    Asimilando ahora la nueva acepción de “azar” que está amplia y unánimemente aceptada, es decir que es libre y ciego, -propiedades que no se aplican estrictamente al funcionamiento de los dados, y tenemos que irlo llevando en cuenta- sin embargo ahora, de hecho, al describirse así mismo todos los guiones de síntesis prebiótico-, hacen por tanto y en conclusión, que sí se le considera a este el mecanismo causal de la vida con metabolismo propio.

    Este CAMBIIO en la definición a mi juicio ocurre, porque cuando de hecho se entra, no precisamente el mundo cuántico, sino en el muy determinista y molecular mundo de lo biológico, y aplicársele a este reconocidamente niveles tan sumamente especulativos del teorizar, se llega al extremo de desvincular a tal grado tales inviables propuesta sumamente especulativas, del necesario contexto y PREMISA causal de una NECESIDAD NATURAL; que como explicábamos antes, por muy sutil que pareciese, comprobábamos que sí obra INCLUSO en el funcionamiento del dado, la pelota dando en la arista del tejado, etc., pero ahora valga la redundancia, por ese mismo notorio hecho de usar tal grado extremo, notorio y desafiante del especular con las leyes que regulan cualesquier maquinaria biológica, de asumir explicar “sin hacerlo-, el transformar sin asistencia la no vida en vida, estructuras a las que para ser funcionales se les ha comprobado y reconocido una complejidad irreducible, se llega entonces al obvio costo de llegar a contradecir ese mismo principio básico: vulnerar precisamente la necesidad natural o las leyes bioquímicas establecidas, basadas en el modo muy básico y singular ya estudiado (y legislado), de la interacción, por ejemplo, de la maquinaria: ADN-proteína, conllevando los cálculos más allá de cualquier duda, justamente a la necesidad natural de que el surgimiento de esa multitud de información interelacionada, pretendidamente inasistida, reflejada en una ordenadísima secuencia de aminoácidos en extremo compleja desde el mismísimo comienzo “la vida-, no ocurra, porque precisamente son tales leyes de interacción bioquímicas dominantes “constantemente socavadas por tal sumo especular-, las que justamente lo impiden, tal como sería del todo imposible que la mezcla de una sopa de letras produzcan palabras y oraciones significativas, y nos empeñemos demostrar lo contrario.

    Y es aquí donde entra en juego la inteligencia organizadora y sabemos que eso es un hecho cotidiano que no se rebate, hacerlo, además de desafiar el sentido común, desafían las LEYES, LA NECESIDAD NATURAL que existen rigen y regulan la actividad inteligente. (Existen pruebas y consenso del grado mínimo de información a la funcionalidad de la vida más “simple” que sea viable, aún la no descubierta, que incluye (o incluirá) necesariamente a un mínimo conjunto de proteínas codificadas por un mínimo conjunto de genes, secuenciados a su vez por un mínimo de conjuntos de nucleótidos, todos esos “mínimos” necesarios y bien organizados se cuentan en el orden, no de centena, sino de miles o decenas de miles y hasta cientos de miles, y son lo mínimo necesario a la maquinaria viva más simple, para que siga funcionando).

    Para darnos cuenta de la magnitud de la especulación, imaginemos que ponemos una olla gigante, aún suponiendo que utilizamos los 10 a los 89 átomos calculados a nuestro universo, en función de eso, a hervir con un caldo bien concentrado digamos de vegetales, aun partiendo de la ventaja de que esta ya contenga altas concentraciones de vitaminas, proteínas, aminoácidos, fragmentos de ADN en disolución, grasas…etc. etc., sin embargo sabemos que existen LEYES para que de ninguna manera, estas se auto organicen y originen nuevamente la vida, por simple que fuese esta y por millones de años que subsista la hipotética sopa. Ya Pasteur lo demostró, y por qué no, lo “legisló”: La vida surge solo de vida anterior, y la industria de la pasteurización vive y vivirá indefinidamente de ese hecho. Independientemente de los esfuerzos naturales, incluso la intervención nuestra, las leyes respecto a lo biológico favorecerán comprobadamente por más gigantesca que sea nuestra sopa orgánica, la descomposición y degradación espontánea y no la síntesis o complejidad espontánea respecto a reorganizar siquiera algo parecido a una maquinaria viva. Cualesquier especulación contra la naturaleza y las leyes que sustentan esos hechos, rompen por tal motivo la explicación racional que aún funcionaban hasta con el difícil pero DETERMINABLE comportamiento del dado y la pelota dando en una esquina.

    Claro está, y como la formación hipotética inasistida tiene que considerarse indeterminada porque no deja posibilidad racional de pronóstico de viabilidad, estos científicos, con toda razón, entonces si utilizan el concepto causal-azaroso que solo funciona apropiadamente en el mundo cuántico, pero que se está trasladando ahora al molecular. No se puede predecir DETERMINADAMENTE ni los estados inicial-final de partículas cuánticas, ni inicial-final de una mezcla azarosa de letras, ni de una mezcla molecular producto de un ensamble azaroso de un conjunto de aminoácidos. Por tanto SI utilizan el término azar como supuesto elemento causal, solo con la gran contradicción de que este supuestamente genere producto de relaciones ensayo-error, una maquinaria viva.
    Consideremos solo dos citas:

    ¿Pueden verdaderamente ser descritos como “simples” los primeros tipos de vida? “Al retroceder en el tiempo hasta la edad de las rocas más antiguas ”dice Evolution From Space (Evolución desde el espacio)”, los residuos fósiles de antiguas formas de vida que se han descubierto en las rocas no revelan un principio simple. Aunque decidamos pensar que las bacterias fósiles y las algas y los microhongos fósiles son simples en comparación con un perro o un caballo, la norma de información permanece enormemente alta. La mayor parte de la complejidad bioquímica de la vida ya estaba presente al tiempo de la formación de las más antiguas rocas de la superficie de la Tierra”.
    “[La bacteria más pequeña] es mucho más semejante al ser humano que a las mezclas químicas de Stanley Miller, porque ya posee estas propiedades sistemáticas. De modo que pasar de una bacteria a un ser humano es un salto menor que pasar de una mezcla de aminoácidos a esa bacteria.” ”Lynn Margulis, catedrática de Biología.

  122. Carlos:

    Estimado Don Xenen,

    en los comentarios finales del pasado tema anterior, que probablemente se dé por concluido, (no queriendo decir que se halla agotado), opiné finalmente acerca de su interrogante de por qué la comunidad científica centra bastante su consideración a los macro ambientes frente a los micro ambientes, respecto a lo que se comentaba sobre las repercuciones y consecuencias de que la atmósfera primigenia en general, no podría ser reductora, y también opiniones de miembros destacados de la comunidad científica relativo a si al azar en las propuestas del origen de la vida, se le considera o no como un agente causal, y, por último, si la prueba fósil con relación al descubrimiento (de microfósiles) en las rocas más antiguas revelan o no un comienzo de complejidad irreducible relativo a los hallazgos de representantes de las primigenias bacterias fosilizadas en rocas, estimadas por su profundidad, testimoniantes a los más remotos comienzos de los orígenes de la vida microscópica que ya era, en cuanto a volumen de información genética, extremadamente compleja.

    Los contenidos de los descubrimientos y citas de cómo se aborda por algunos intelectuales, quizás no sean los más (ortodoxamente) aceptados o divulgados pero no dejan de ser una variante que se observa y deriva, no de lo que no se sabe, sino de lo que si se sabe al respecto.

    Todo se hace con el propósito (seguramente común), no de la exclusión, sino de la inclusión mediante ampliar la pluralidad de acceso y divulgación de más aristas de la información.
    Saludo afectuoso y sincero, atte, Carlos.

  123. Xenen:

    Apreciado Don Carlos:

    He de pedirle disculpas por la tardanza en contestar pero me he enfrascado en otras entradas y últimamente no dispongo de todo el tiempo que quisiera. Y es doble la disculpa que debo reiterarle, pues éste tema es sumamente interesante para mí.

    He de reconocer que sigue manteniendo usted un nivel que me supera en muchos niveles de complejidad y conocimiento. Muchos de sus argumentos son de una solidez pétrea y algunos ya los tenía en mente. Es cierto, por ejemplo, la manera de plantear el tema de los macroclimas-microclimas. Pero déjeme insistir en mi idea. Sigo pensando que la aparición de la vida debió ser un fenómeno local y cuya extensión por el resto del planeta fue lenta y progresiva. Desde ese punto de vista, los microclimas siguen siendo hipótesis interesantes, y algunas teorías apuntan hacia microambientes localizados en las fuentes termales de origen volcánico submarinas como una posibilidad. De hecho, no soy quién para contestar a los expertos en la materia que tantos insalvables obstáculos están encontrando para intentar hallar un mecanismo plausible que explique la aparición de vida, pero si focalizamos nuestra búsqueda en la interacción entre esa sopa prebiótica y las descargas eléctricas atmosféricas en la superficie terrestre, igual estamos descuidando la posibilidad de vías alternativas que obtengan energía suficiente para los cambios bioquímicos de otras fuentes y por otros mecanismos. En cualquier caso no tengo nada, ni experimental ni probatorio, que aportar al respecto. Sigo pensando que queda mucho camino por recorrer.

    Y en cualquier caso, asumiendo la complejidad inherente incluso a la forma más simple de vida que podamos concebir (que como nos plantea usted, ya supone un problema conceptual gigantesco para resolver el puzzle que nos llevamos entre manos), no creo que, en ningún caso, podamos discriminar nunca, en el caso de que hallemos alguna vez un mecanismo aparentemente suficiente, primero, si ese fue realmente el mecanismo que tuvo lugar en el origen, y, segundo, si ese mecanismo tuvo lugar por mecanismos “azarosos” (luego comento algo al respecto) o si fue inducido por designio del Sumo Hacedor. Creo que a estas alturas queda más o menos claro, que las leyes físicas (y sus derivadas en complejidad emergente) son las que son, y que el Sumo Hacedor no tendría porqué intervenir en ellas una vez creado el mundo (las instrucciones ya estarían inscritas desde el principio para dar los frutos deseados). Es decir, nunca, según lo veo yo, existirá forma de poder discriminar entre ambas posibilidades. No deseo alargarme aquí con todas las implicaciones (científicas, de límites de conocimiento y filosóficas) que se derivan de lo anterior, y que además, a buen seguro conoce.

    Puede derivarse ( por el momento) la idea, ya casi asumida en mayor o menor medida por todas las partes implicadas, de que la aparición de la vida puede resultar improbable en un grado notable o, si se quiere, gigantesco (si al estudio de las condiciones en la tierra añadimos, por ejemplo, las restricciones de ambiente astrofísico local, las cosas aún se complican más). Pero volvemos, a lo ya comentado: improbable no es sinónimo de imposible, aunque, lógicamente, lo improbable va a favor de sus tesis. Y sin embargo, el hecho de que las leyes lo permitan ( y está claro que lo permiten, si no, no estaríamos aquí), hace probable (en qué medida y forma es otra cosa) que exista o pueda existir vida en otros planetas de este nuestro universo. Y si, en algún momento del futuro se encontrase dicha vida, los que van en contra de su hipótesis (permítame que lo exprese así), Don Carlos, usarán esa evidencia como argumento en contra suya. Sin embargo, por lo que ya he expuesto antes, para mí no sería válida tal argumentación. Estamos ante niveles de interpretación diferentes y aquí hay que hilar fino.

    Con respecto al tema del azar, que ha comentado, creo que se trata de una discusión sin demasiada repercusión en lo que hablamos. Lo que otros interpreten por azar, como “ente generandi” por ejemplo, no tiene, según lo veo yo enjundia ninguna, de cara al argumento o pregunta base: ¿fue casual o causado?. Y hemos de ver otra vez que, en la misma pregunta, hacen colisión dos niveles de interpretación diferentes.

    Por eso mismo, me interesa tanto la cosmogonía y la cosmología. Creo que las preguntas esenciales se retrotraen a esos aspectos como ya he expuesto en anteriores post. Y, según lo veo yo, lo hacen de una manera que no deja lugar a dudas.

    Las dudas están allí.

    Un cordial saludo.

  124. agdisti:

    les felicito sr. carlos,xenen,por sus conocimientos cientificos,tan solo quiero
    decirles,que tambien es bueno leer algún tebeo o viñeta de vez en cuando
    para ampliar el conocimiento bibliografico y que a traves de ese archivo pue
    dan decir algún dia eureka esto es lo que yo buscaba,pues esta entre noso-
    tros mismos el conocimiento de la identidad del origen de la vida,por lo tan-
    to,no duden que somos en potencia principio y fin de diferentes e inagota-
    formas de vida o planos superpuestos,pero que surgen cuando se agotan
    uno y comienza el otro,y que a veces se interrelacionan en determinadas oca
    siones.gracias.agdisti

  125. Carlos:

    Carlos R. responde:
    Estimado Don Xenen:
    También yo le pido disculpas en haber demorado ampliar un poquito este diálogo, por parecidas razones a las que Ud. ha expuesto.
    Primeramente, de ninguna manera tendría Ud. que reconocer que le superara en niveles de conocimiento de este tema, ni mucho menos. Dentro de mi limitadísima capacidad, solo se trata a mi juicio, de recurrir de forma racional a información que ya está disponible, y que, para muchos, la magnitud de los aspectos implicados suelen o bien confirmarse o desestimarse, por el método de la exclusión. Este es el resumen a los que muchos investigadores llegan:

    -Al no existir aún el mundo vegetal con capacidad de fotosintetizar y liberar O2, por tanto tampoco existiría la atmósfera protectora de la capa de ozono (O3), y si una excesiva y dañina radiación ultravioleta. Esta, a su vez, habría destruido tanto las moléculas hidrogenadas (H2), necesarias a una atmósfera reductora favorable a la ulterior “e improbable- síntesis, como a los propios aminoácidos que difícilmente pudieran formarse.

    -Como se ha estudiado: Si hubiera habido oxígeno en el aire, el primer aminoácido nunca habría empezado; si no hubiera habido oxígeno, habría sido eliminado por los rayos cósmicos.

    -Se plantean que estos factores exteriores negativos recién citados, se darían no solo en la superficie de los mares en contacto con tal atmósfera no reductora, producto a su vez de tal dañina radiación, sino también en las de la superficie de las montañas y volcanes que afloraran sobre ellos. Estos últimos, aunque sean generadores de condiciones más o menos favorables de energía térmica en un limitado perímetro, al sobresalir sobre la superficie acuosa, le afectaría esas citadas condiciones definitivamente desfavorables.

    -El otro problema que no se había tratado, afecta ya no al exterior, sino en el interior de los mares. ¿Qué viabilidad habría en un ambiente acuático, por ejemplo en las conocidas fumarolas y las formaciones volcánicas submarinas de las profundidades? Aquí se encuentran otra objeción importante. Así lo comenta una obra de estudio:

    “Sin embargo, si se supone que los aminoácidos de alguna manera llegaron a los océanos y fueron protegidos de la destructiva radiación ultravioleta que había en la atmósfera; entonces, ¿qué? Hitching explicó: “Bajo la superficie del agua no habría suficiente energía para activar reacciones químicas adicionales; de todos modos, el agua inhibe el crecimiento de las moléculas de gran complejidad”.
    Por eso, una vez que los aminoácidos están en el agua tienen que salir de ella si es que han de formar moléculas mayores y evolucionar hacia transformarse en proteínas que sean útiles para la formación de la vida. ¡Pero una vez que salen del agua están de nuevo bajo la destructiva luz ultravioleta! “En otras palabras ”dice Hitching”, las probabilidades teóricas de lograr hasta esta primera y relativamente fácil etapa [de conseguir aminoácidos] en la evolución de la vida son prohibitivas”.
    Aunque comúnmente se asevera que la vida surgió espontáneamente en los océanos, la verdad sencilla es que las masas de agua no son conducentes a la química necesaria. El químico Richard Dickerson explica: “Por tanto, es difícil ver cómo pudiera haberse efectuado la polimerización [ensamblar moléculas pequeñas para formar otras mayores] en el entorno acuoso del océano primitivo, puesto que la presencia de agua favorece la despolimerización [el quebrar las moléculas grandes y producir otras más sencillas] más bien que la polimerización”. El bioquímico George Wald concuerda con este punto de vista, y declara: “La disolución espontánea es mucho más probable, y por lo tanto se efectúa con mucha más rapidez, que la síntesis espontánea”. ¡Esto significa que no habría acumulación de sopa orgánica! Wald cree que este es el “problema más persistente que tenemos ante nosotros [los evolucionistas]”

    “No obstante, todavía hay otro problema persistente ante la teoría evolucionista. Recuerde que hay más de 100 aminoácidos, pero solo se necesitan 20 para las proteínas de la vida. Además, vienen en dos formas: Algunas de las moléculas son de configuración D (“derechas”) y otras son de configuración L (“izquierdas”). Si se formaran al azar, como en una sopa orgánica teórica, lo más probable sería que la mitad de ellas serían D y la otra mitad L. Y no hay razón conocida por la cual una o la otra de estas formas debería ser preferida en los organismos vivos. Sin embargo, de los 20 aminoácidos que se usan en la producción de las proteínas de la vida, ¡todos son “izquierdos”!
    “¿Cómo habría de suceder que, al azar, solo las clases específicamente requeridas hubieran de ser unidas en la sopa? El físico J. D. Bernal reconoce lo siguiente: “Hay que confesar que la explicación [...] todavía sigue siendo una de las partes más difíciles de aclarar en cuanto a los aspectos estructurales de la vida”. Concluyó: “Quizás nunca podamos explicar esto”
    “Más difíciles de obtener que estas son los nucleótidos, las unidades estructurales del ADN (ácido desoxirribonucleico), que lleva el código genético. En el ADN están implicadas cinco histonas (se cree que las histonas tienen que ver con gobernar la actividad de los genes). La probabilidad de formar siquiera la más sencilla de estas histonas se dice que es de uno sobre 20 a la 100… y esta cifra de 20 a la 100 es otro número enorme, “mayor que el total de todos los átomos de todas las estrellas y galaxias que se pueden ver mediante los mayores telescopios astronómicos”.
    No obstante, mayores dificultades para la teoría evolucionista tienen que ver con el origen del código genético completo… un requisito para la reproducción celular. El viejo rompecabezas de qué fue lo primero, ‘la gallina o el huevo’, asoma con relación a las proteínas y el ADN. Hitching dice: “Las proteínas dependen del ADN para su formación. Pero el ADN no puede formarse sin proteína ya existente”. Esto deja la paradoja que presenta Dickerson: “Cuál vino primero”; ¿la proteína, o el ADN? Él afirma: “Debe contestarse que [...] se desarrollaron en paralelo”. Él está diciendo, en efecto, que ‘la gallina’ y ‘el huevo’ tienen que haber evolucionado simultáneamente, de modo que ninguno de los dos ha venido del otro. ¿Cree usted que eso es razonable? Un escritor de asuntos científicos lo resume así: “El origen del código genético presenta un enorme problema como el del huevo y la gallina que, en la actualidad, permanece completamente revuelto”.
    Del químico Dickerson viene también este interesante comentario: “La evolución de la maquinaria genética es la etapa para la cual no existen modelos de laboratorio; por tanto, se podría especular interminablemente sin restricciones ni pruebas contradictorias”. Pero ¿acaso es buen procedimiento científico el echar a un lado tan fácilmente los aludes de “pruebas contradictorias”? Leslie Orgel llama la existencia del código genético “el aspecto más desconcertante del problema de los orígenes de la vida”. Y Francis Crick llegó a esta conclusión: “A pesar de que el código genético es casi universal, el mecanismo necesario para estructurarlo es demasiado complejo para haber surgido de un solo golpe”.
    La teoría evolucionista intenta eliminar la necesidad de lograr lo imposible “de un solo golpe” mediante favorecer un proceso de paso a paso, mediante el cual la selección natural pudiera efectuar su obra gradualmente. Sin embargo, sin el código genético para dar comienzo a la reproducción, no puede haber material para que la selección natural seleccione.

    Ahora se levanta otro estorbo ante la teoría evolucionista. En algún tiempo la célula primitiva tuvo que haber inventado algo que tendría efecto revolucionario en la vida en la Tierra… la fotosíntesis. Este proceso, mediante el cual las plantas toman el dióxido de carbono y liberan oxígeno, todavía no se entiende completamente entre los científicos. Como declara el biólogo F. W. Went, es “un proceso que nadie ha podido reproducir todavía en un tubo de ensayos”. Sin embargo, se cree que una diminuta célula sencilla le dio origen al azar.
    Este proceso de la fotosíntesis transformó una atmósfera que no contenía oxígeno libre en una en la cual, de cada cinco moléculas, una es de oxígeno. Como resultado de esto, los animales podrían respirar oxígeno y vivir, y se podría formar una capa de ozono que protegiera a toda la vida de los efectos dañinos de la radiación ultravioleta. ¿Pudiera explicarse este notable arreglo de circunstancias por sencillamente la casualidad, el azar?

    Todo lo abordado como fortuito, o casual, tendría en realidad un mecanismo causal. Pudiéramos decir que si despiezáramos y batiéramos por ejemplo, (digamos) la secuencia ordena de las diez mil letras que pudieran tener estos párrafos que estamos leyendo, y se reconstruyera su reensamble nuevamente funcional y significativo (información), sin asistencia de una mente inteligente, en tal sentido de forma aleatoria y por azar, tal como se pretendiera ordenar azarosamente la secuencia de información específica de un ADN codificador de varias proteínas específicas. siempre podrá decirse que, con todo, la posibilidad existe, pero ¿a qué grado?, ¿cuánta FE literalmente se necesita para concebir (creer) en la viabilidad espacial-temporal que especula con tales grados de improbabilidad que desafía las leyes del orden que sabemos que han tenido que funcionar para poder redactar y ordenar paralelamente las letras de estos párrafos, y más complejo aún, las “letras” de ADN codificadoras de proteínas?

    Unos últimos comentarios: ¿Cuáles son las probabilidades de que los átomos se unan para formar la más sencilla célula capaz de reproducirse? En su libro La célula viva, el científico y premio Nobel Christian de Duve admite: “Si equiparamos la probabilidad del nacimiento de una bacteria a la probabilidad de ensamblar por azar todos los átomos que la componen, ni siquiera una eternidad bastaría para producir una de esas células”.
    Robert Naeye, escritor de la revista Astronomy y evolucionista, dijo que la vida en la Tierra es el resultado de “una larga secuencia de sucesos improbables [que] ocurrieron precisamente de la forma adecuada para que llegásemos a la existencia, como si hubiéramos ganado un millón de dólares en la lotería un millón de veces seguidas”
    A la luz de las poquísimas probabilidades de que la evolución originara la infinita variedad y complejidad de formas de vida existentes, ¿le resulta difícil creer que todo evolucionó en la dirección correcta por pura casualidad (aunque se vincule idea causal)? ¿Se pregunta cómo pudo sobrevivir criatura alguna en la lucha por la supervivencia del más apto mientras aún no se le habían terminado de desarrollar los ojos o mientras supuestamente se le desarrollaban dedos primitivos en un cuerpo infrahumano? ¿Se pregunta cómo sobrevivieron las células si existían en un estado incompleto e inadecuado?
    Esto ha hecho que muchos se pregunten: ¿Por qué goza la evolución de tanta popularidad y tantas personas la aceptan como la única explicación del origen de la vida en la Tierra? Muchos observan que en parte se debe a que es el criterio ortodoxo que se enseña en las escuelas y universidades, y pobre del que se atreva a expresar sus dudas. Behe, profesor adjunto de Bioquímica de la Universidad Lehigh, Pensilvania [E.U.A.].)dice: “Muchos estudiantes aprenden en sus libros de texto a ver el mundo con ojos evolucionistas. Pero no aprenden cómo pudo originar la evolución darwiniana los sistemas bioquímicos tan intrincados que se describen en dichos libros”. Y añade: “Para entender el éxito del darwinismo como ortodoxia y también su fracaso como ciencia en el terreno molecular, hemos de examinar los libros de texto que se utilizan para enseñar a los que aspiran a ser científicos”.
    Asimismo afirma: “Si se encuestara a todos los científicos del mundo, la inmensa mayoría diría que el darwinismo es cierto. Pero los científicos, como toda otra persona, basan la mayor parte de sus opiniones en lo que dicen los demás. [...] También, y es una lástima, la comunidad científica con demasiada frecuencia rechaza las críticas por temor a dar argumentos a los creacionistas. Resulta irónico que en aras de proteger la ciencia, se haya pasado por alto la crítica científica tajante contra la selección natural”.
    Bueno mi estimado Xenen, estas son otras de las aristas que se están considerando y que afloran evidentemente únicamente al aumentar la complejidad del estudio de la vida, y cuando se excluyen causas de procesos inasistidos inteligentemente. Cierto que existen leyes, pero en el terreno de la organización de la vida, sabemos que son imprescindiblemente necesarios ingenieros moleculares para analizar, -y/o modificar- cualesquier mínimos procesos a este nivel, por mentes bien entrenadas, ¿Qué dejaríamos para la sumatoria de todos ellos, aplicables incluso a la célula más simple que se observadas y, aún fosilizadas en las rocas más antiguas que se conocen?

    Muchas gracias por su atención, saludos sinceros, CR.

  126. Elotrocarlos.:

    Estimado Xenen, desearía aclararle que en este blog del taxista, que quizás se da casi por terminado respecto a comentaerios, donde me he nombrado Carlos, o CR, me pasaré a nombrar “Elotrocarlos”, pués he encontrado un tocayo y lo justo sería diferenciarnos, Un saludo, CR.

  127. Raxel:

    Taxi driver, es una profeción que en el fondo devora kilometros y kilometros asi que como la pelicula de Robert de Niro, le va muy bien ese papel a Eduard Punset junto a Buenafuente ademas al reves Taxi es Xita, no es mal slogan les animo a viajar en este youtube recomendado como taxistas por El Cairo, se apuntan http://www.youtube.com/watch?v=c0kNV_dA8u4&feature=channel pues feliz viaje, gracias porque me encantan en todo lo que hacen…ambos

  128. Raxel:

    Bueno la anterior es de broma que se que el humor es su mejor reseña la de Egipto inconmesurable es esta acompañenme sin dilacion por este lugar tan fabulosos de magia como la que ustedes desempeñan uno en la ciencia y otro en otra ciencia de la risa gracias y siempre gracias por lo grande que son…es maravilloso vuestros bis a bis. Probablemente no creen que volmamos alli….
    http://www.youtube.com/watch?v=Q5YqHLUtLCE&feature=player_embedded

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.