Autor: Eduard Punset 24 febrero 2013

Esta mañana hace mucho viento. Pero su ruido no me impide escuchar las tonterías que dice gente supuestamente inteligente sobre los peligros de que los jóvenes españoles emigren a otros países en lugar de quedarse en casa. Es más, algunos reiteran que, si queremos fomentar la innovación dentro, debemos hacer lo imposible para que no se vayan. Es exactamente lo contrario.

La mayoría de las personas no se han enterado todavía de que el aislamiento del exterior, el hermetismo del país y de las instituciones, durante los primeros cincuenta años del siglo XX fue la principal responsable de nuestras carencias innovadoras. La otra responsable fue, por supuesto, la ausencia de la democracia –aunque no me cansaré nunca de equiparar las dos razones como causantes de los males que todavía hoy estamos padeciendo–.

El único peligro de la salida de los jóvenes al extranjero sería que todos se fueran al mismo tiempo y que solo se quedaran los ancianos. Ha ocurrido así en otros lugares y tiempos. Hace unos centenares de miles de años, los cambios climáticos y sociales fueron de tal envergadura en África que los pocos miles que lograron sobrevivir decidieron venirse primero a Europa y después al resto del mundo. Fueron nuestros antecesores los que, emigrando, preservaron nuestro pensamiento y técnica.

En el mundo globalizado de hoy, todavía existen menos razones para huir del extranjero: aquí no hubo revolución científica y la industrial llegó tarde y mal. He conocido a científicos de renombre internacional que hace treinta años me decían: «Eduardo, somos muy parecidos al resto de los animales; dominamos un poco más la tecnología, pero no mucho más. Los chimpancés calzan chanclas para escalar según qué montañas y se cubren la cabeza cuando llueve mucho, mientras que nosotros usamos zapatos y fabricamos paraguas: pero somos muy parecidos».

BonoboFishing

Bonobo “pescando” termitas en el zoo de San Diego (imagen: “Wikipedia”).

Treinta o cincuenta años más tarde, los mismos científicos me dicen: «Eduardo, somos distintos del resto de los animales a causa de las redes sociales; gracias a esas redes intercambiamos genes, costumbres, ideas y vivencias nuevas que nos hacen innovar».

Ahora resulta que para innovar –exactamente lo contrario de lo que dicen la mayor parte de los ‘sabios’– hace falta irse al extranjero cierto tiempo y convivir con gremios o grupos formados en culturas mucho más innovadoras que la nuestra.

A los jóvenes les sugiero, pues, que no hagan caso de los que indican que todos deberíamos quedarnos; si tienen la oportunidad, y solo se tiene cuando se busca, que vayan a aprender competencias y habilidades en otros lugares para que disfruten primero profundizando en el conocimiento y compartiéndolo luego con los que debimos quedarnos.

¡Por Dios! No hagan caso de los que se comportan como si el mundo no existiera al lado de España. Ni de todos aquellos que no se han dado cuenta todavía de que no tenemos domicilio fijo porque no quisieron aprender en la escuela que el planeta en el que vivimos viaja por el universo a casi 250 kilómetros por segundo. Como es lógico, casi todo el conocimiento está fuera, el poder y la fuerza. Cada hora que pasa, estamos a unos quince mil kilómetros de donde estábamos antes.

Es absolutamente imposible innovar sin intercambiar opiniones con los demás; a poder ser, extranjeros. Los primeros que han aprendido esto son los miembros de la propia comunidad científica. Para que esta se formara primero en un país, hizo falta que existieran suficientes ideas para que otros opinaran sobre las mismas; se requirió luego que fueran naciendo revistas científicas cuya lectura fuera sustentase esa nueva cultura de la que iban a depender la innovación y la tecnología. Cualquier cosa, menos quedarse quietos y dentro.



34 Respuestas to “Quedarse quietos”

  1. Gisela Montiel:

    Es un deleite leer sus notas, en verdad siempre me dejan reflexionando y me aportan mucho de valor. Ciertamente estoy de acuerdo aunque no radico en España, pero pienso que la innovación no puede nacer en cabezas que siempre han visto lo mismo desde que nacieron. ¡Hay que salir fuera! Es como si yo le dijera a mi niño: no salgas a el patio trasero porque puede haber peligro, no hay nada ahi que puedas aprender, mejor quédate aquí dentro de la casa. Eso yo lo llamo conservadurismo. O acaso Miedo? (a perder identidad) ¿Cómo vas a innovar dentro si no conoces lo que hay fuera? Elemental ¿verdad?…Creo que a esos “instruidos” que Ud. menciona Sr. Punset les quedo muy grande el mote, se me hace que ni piensan.

  2. Miguel:

    Muy de acuerdo con lo que dices, pero creo que las quejas y los miedos van por otro camino. Nadie pone en duda que hace falta el contacto e intercambio de ideas con otras culturas/países, el problema es que gastamos mucho en la formación de esos jóvenes y esa inversión no se refleja directamente en el país.

    Lo suyo es que estos jóvenes fueran al extranjero a aprender y pudieran volver para seguir desarrollando sus capacidades y traer esa innovación a casa. El problema es que se van y no vuelven, porque aquí hay poco que hacer.

  3. Antonio:

    Sr. Punset.
    Los jóvenes se van porque aquí da asco vivir. No sea ingenuo por favor. Y no volverán.

  4. Raquel:

    Totalmente de acuerdo, del contraste nace la luz. Estancarse en un sólo sitio, creer que no hay nada mejor fuera, es absurdo, es bloquearse a los nuevos conocimientos, que esperan más allá de nuestras fronteras.
    Gracias por el artículo!!! Por cierto yo soy una de ésas personas, aunque no tan jóvenes que he tenido que salir de mi país para ganarme la vida!!!!

  5. maria d:

    Interesante articulo. De acuerdo en que la vida y naturaleza es un caos sinó compartes redes sociales, ideas y valores, yo lo he hecho más de una vez. Importante no quedarse quietos…Técnica en estrés.Maria

  6. ENARE:

    Si pero no. 😉

    Por supuesto que es enriquecedor conocer cuantos mas criterios, tendencias, estrategias, etc… posibles. Sin embargo, hoy en dia parece indispensable salir y quedarse alli donde te ofrezcan un puesto de trabajo, sea o no sea lo que buscas. Creo que esta es una idea cuanto menos peligrosa, ya que hoy no salimos para aprender si no para sobrevivir. Algunos hemos intentado buscar nuestro sitio en algun lugar del mundo pero bien por la crisis o porque no encontrabamos nuestro habitat hemos vuelto a nuestro punto de partida, con ganas de aplicar lo aprendido “en casa”, sin embargo, en estos dias pocos son los que tienen opción de hacerlo.

    Por lo tanto, salir y aprender si, sin duda, pero por decisión propia, y con opción a un billete de vuelta.

  7. Carlos Pueyo:

    Punset, aquellos que hablan de huir del extranjero simplemente son unos necios, que viven ajenos al momento en el que nos encontramos. Pero por otro lado, muchas de esas críticas van acompañadas del hecho de que en España no hay ningún hueco para los jóvenes, y lo que es más grave ni se fomenta. Las cifras de paro juvenil hablan por si solas, así como las barreras que existen para ser emprendedor, y por si fuera poco todo ello embrutecido por la crisis y un gobierno desbordado que está pendiente de otras cosas.

    Escribo estas lineas con la preocupación de un joven que observa, su patria chica desde Leeds, con miedo a la falta de oportunidades que hoy tiene la juventud en España. Sin duda los jóvenes no pueden permitirse permanecer quietos, pero España tampoco debe permitirse permanecer impasible ante una fuga masiva de capital humano, mientras la otra parte permanece en barbecho, no todo el mundo tiene la misma suerte que yo y puede permitirse ir al extranjero.

    Un cordial saludo.

  8. chinche:

    una relfexion muy brillante, me gusta, la verdad es que un chimpance siempre sera mas sabio e inteligente alla por donde lo mieres, no se acatarra con una simple mojadura, sus pies tiene mejor articulacion que los nuestros con mucha fuerza para colcarse con estmos mismos pies, se quitan los parasitos, piojos, de su mata de pelo de una manera social y amistosa, se respetan entre sus clanes y luchan tambien por un poder en su manada, no se retan si son familia y encima hacen calculos matematicos en cuestion de segundos y tienen habilidades de alto rendimiento fisico, son los mejores gimnastas que existen, expectaculares, estan geneitcamente creados para pegar saltos y colgarse de los arboles con sus fuertisimos brazos y recorren 5 kilometros de selva de rama en rama ne menos de 20 minutos( volando se llega antes y por las ramas se ataja mucho)… admiro mucho a estos seres, son geniales y nos demuestran que por mucho que queramos vernos mas inteligentes ellos siempre bienen de vuelta con mas inteligencia, nos enseñan que somos los seres mas estupidos de este planeta siemre ceñidos en nuestro ego de superioridad y arrogancia, para creernos que somos lo mas evolutivos e inteligentes. buscan inteligencia fuera de este planeta pero la humanidad no se da cuanta que cualquier animal que vive en la naturaleza es mas avanzada que el humano. irse de españa es inteligente ya que el que tiene nacionalidad no tiene ningun apoyo para irse a otro pais y prosperar durante el chaparron de esta ¨crisis inventada¨ por las altas sociedades. ahora resulta que un emigrante que no tiene nacionalidad tiene la ayuda economica para irse de españa felizmente y con premio economico, en el caso de los colombianos esta ayuda economica se triplica al cambio de la moneda ¡¡menudo chollazo!! y asi un suma y sigue… en fin no puedo estar mas de acuerdo con este articulo.

  9. bhomar:

    Hacen falta más divulgadores como usted, que hablen realmente para la gente, no para su gente. Un saludo y continúe así, somos muchos los que le escuchamos e intentamos aprender:

  10. Carlos:

    Buenas Tarde. Totalmente de acuerdo con usted, y si me permite agregar y afirmar, que no solo es para el pais, muy productivo respecto a los adelantos tecnológicos, científicos, etc. sino también para las mismas personas, ya que las viviencias propias, son de una importancia y crecimiento tal, que solo los que lo hemos experimentado lo entendemos. Atte.

  11. Angel:

    Lo suscribo al 100%, hay que moverse para aprender. Muy buen artículo y muy muy valiente.

  12. Raúl Antonio Martínez:

    Probablemente es parte de un proceso que alguien debe haber estudiado. En las Américas, se produjo una emigración, antes, durante y luego de la época de las conquistas y siempre que le era posible a cada familia, por medio de la cual y gracias a la que, en lo sucesivo, ingresaron nuevas ideas en América Latina, para posteriormente significar innovaciones y progresos. Una de las características, más anecdóticas de estos procesos, eran las modas traídas del extranjero que se superponían a las locales y costumbres que se asimilaban para luego imponerse a las de uso corriente. Así podían verse familias enteras “afrancesadas” y aunque menos, que llevaran un dejo victoriano en sus peculiaridades. En épocas posteriores, las sucesivas migraciones, han traído usanzas del país del norte: pero más allá de los usos y las modas, son las ideas, las que han producido algún tipo de beneficio en la cultura y en el pensamiento de América.

  13. Enrique:

    Parece que se acercan tiempos de tener la puerta abierta y compartir la casa, la nevera y la cocina. Y en este futuro no tan lejano entra dentro de lo posible que, de un día para otro, haya que coger los trastos y marcharse al otro extremo del mundo. En estas circunstancias, resulta mucho más sencillo partir si todo lo que se tiene o se quiere conservar cabe dentro de una maleta.

  14. carmen saiz tejero:

    Gracias! Gracias por difundirlo!
    Es algo tan necesario, la vida es continuo movimiento y como seres sociales la compartimos con los demás.
    Intentar quedarnos quietos y dentro,sólo con lo que conocemos hace que no vivamos como seres vivos, sino como piedras que se erosionan con el paso del tiempo sin posibilidad de otro destino.
    Carmen Saiz

  15. Mark Roberts:

    Más aún si para lograr ese intercambio cultural, de ideas y opiniones, esa innovación, fruto de la colaboración libre, no fuese necesario gastar tiempo, dinero, ni desgastes personales. Nuestra movilidad sería mayor, porque seríamos más libres, ¿no?

  16. Luis:

    100% de acuerdo. Nunca fue tan fácil viajar, volar, comunicarse con familiares y amigos a través de las nuevas tecnologías o aprender un idioma y sin embargo muchos seguimos esperando a que las oportunidades lleguen a la puerta de nuestra casa.
    España por desgracia esta en recesión, es una pena, sobre todo porque nadie aún ha querido plantear las claves de un cambio estructural que podría cambiar el país en una sola generación (no legislatura).
    Las claves, a mi juicio, están en el sistema educativo. Deberíamos inculcar y dar herramientas a una nueva generación para como dice el post no se queden quietos. Y aquí lanzo dos sencillas ideas que son quizás argumento para otro post.
    Que ocurriría sí exigiéramos nivel de ingles bilingüe como prueba imprescindible para el acceso a la universidad.
    Que ocurriría sí antes de llegar a la universidad hubiese una asignatura anual durante al menos 3 años de orientación donde trabajar en encontrar nuestra “pasión”.

  17. Fernando Eduardo Blua Mujica:

    Estimados,
    Coincido plenamente con los conceptos de Eduardo. En particular les cuento que nos pasó, en las últimas cinco décadas, situaciones similares aquí en Argentina.
    Si me permiten opinar, creo que nunca deben perder la calma y la dignidad como personas ni desesperarse ante las crisis. Creo que es fundamental más que nunca pensar en aquellas cosas que realmente nos hacen felices en la vida y el valor que le damos. Si en las crisis no nos damos cuenta de las cosas que realmente son importantes, no le echemos la culpa a la crisis; creo que seremos nosotros los que nos conocemos lo suficiente como para saber lo que nos produce felicidad.
    No quiero salirme del tema y que no publique el comentario, cual principal motivo es enviarles un inmenso abrazo, cariño y apoyo a todos vosotros en esto momentos difíciles. Decirles que aquí en Argentina, como ha ocurrido siempre, serán siempre bien venidos.
    Fernando Eduardo Blua Mujica
    Buenos Aires, Argentina.

  18. Ster:

    Como extranjera me fastidia bastante que siempre se me llame inmigrante, ya que es un termino que aunque correcto está unido a una connotación de pobreza, debilidad y perdida. No me encuentro ni pobre, ni débil y menos perdida, estoy aquí por amor y terminando mi licenciatura.

    Por cierto me encanto el programa sobre el bienestar animal ;P

  19. Diego:

    Casi siempre estoy de acuerdo con sus artículos, e incluso muchos de ellos me hacen replantearme algunas cosas relativas al comportamiento humano. Sin embargo en este caso tengo que discrepar en algunos aspectos.
    Como siempre, en él hay frases demoledoras que no podemos dejar pasar como que “es absolutamente imposible innovar sin intercambiar opiniones con los demás…” Cosa que parece a muchos se les olvida con frecuencia.
    Sin embargo me parece desacertado un artículo que critica a aquellos que advierten de los peligros para una sociedad donde sus jóvenes más capacitados se ven “forzados” a abandonar su ciudad o su país, no por espíritu aventurero como alguien dijo, si no por ser el único modo de realizar su profesión y poder “hacer ciencia”. Como bien sabe usted, vivimos tiempos donde un enorme número de ellos abandona estas tierras.
    Si lo que se busca es el desarrollo personal o bien el desarrollo humano general como especie, me parece muy acertadas las salidas de los jóvenes al extranjero. Si pensamos en el progreso de un país, esto me parece algo nefasto cuando éstos nunca regresan.
    Como bien dice, vivimos en una época donde las redes sociales permiten incluso que alguien desconocido como yo pueda hacerle llegar este mensaje a alguien como usted. De este modo no resulta nada difícil que científicos de remotas regiones del planeta intercambien puntos de vista (yo mismo he intercambiado opiniones con personas de todo tipo de nacionalidades sin moverme de esta habitación). Lo triste es que amigos y compañeros míos, tras intentar desarrollar su labor en España, hayan tenido que huir, tras agotar todas las opciones y ante la falta de oportunidades. Lo triste es que alguien como yo, con 31 años de edad y una ingeniería, si quiero investigar en mi ciudad, deba hacerlo aún de becario, y debo sentirme afortunado, por poder hacerlo. Los que se van lo hacen por un lado por un sueldo digno, pero por encima de eso, se van por la posibilidad de innovar, investigar e inventar. He hablado con muchos con ellos, y créame que ninguno tiene intenciones de regresar. Y si no regresan… ¿cómo puede avanzar un país? Pues la respuesta tiene una respuesta fácil y a la vez difícil: “haciéndoles atractivo el regreso” Así no sólo volverán algunos de los que se fueron, si no que vendrán muchos nuevos de otras partes que sí contribuyen al desarrollo de un país. Tristemente no parece que esa sea la hoja de ruta que los gobernantes nos tienen preparada.
    Su artículo es correcto en lo que dice, pero en esta época quizá habría que denunciar un poco más los verdaderos motivos de este éxodo local, ¿no le parece?
    Un saludo de un gran admirador, y mucho ánimo para seguir divulgando ciencia, que nos hacen falta muchos como usted por aquí.

  20. María Iris:

    ¿Dónde están los médicos? donde hay enfermos.
    ¿Dónde están los profesores? donde hay alumnos.
    ¿Dónde están los científicos? donde hay ciencia.
    Laboratorios, centros, universidades, grupos que investigan y comparten su saber. Siempre hay un sitio para quien busca y ama la ciencia.
    Lo más importante de la ciencia es que esté al servicio de la comprensión y cuidado, del respeto al universo y al hombre. Que el saber sea sabio en su uso.
    Donde haya ciencia con raiz y metas habrá científicos. No es el dinero en cantidades lo que mantiene a la ciencia, es la vocación pura en ejercicio haciendo vínculos aportando y recibiendo, pide trabajo en cooperación, con voluntad al servicio del bien del mundo. En campos diferentes y en planos distintos, teniendo como destino y miras la evolución del hombre y su integración con el Universo, con su naturaleza. El científico tiene que partir del domicilio del origen de la vida para volver al origen dando vida, mostrando el camino que avanza, progresa y nos aleja de limitaciones que son bloqueos por mal uso de las leyes que integra el Orbe. (No es lo nuevo lo mejor, es lo limpio, energía en su pureza que permite andar).
    En el Universo está lo finito y lo Infinito, el científico tiene la labor delicada y grandiosa de poner continente mostrándonos cómo se abrazan las leyes de la matería con las de lo intangible. La cuántica, campo importante, no es propiedad de nadie, está en manos de la comunidad que investiga. Su futuro lo disfrutará el mundo si la meta como fruto no es el dinero y si su aplicación en mejoras que repercutan en todo y para todos en dirección al bien.
    Renovación no para la ciencia sino para el hombre que mueve la ciencia porque de él depende encontrar la verdad del Cosmos, conocerla y mostrarla.
    El científico debe ser libre de inclinación política, su vocación le lleva más allá, es universal, pero todos no la tienen, hay cuencos con agujeros, que usan la ciencia para recorrer el mundo, viajar y tocarla un poco como cultura amplia. Sólo quieren servirse de la ciencia, les da placer, pero no incluyen darse y entregarse plenamente a ella. Se van y vuelven, recogen escusas, porque no quieren echar raiz y poner meta, algunos desean llegar lejos en sueños, pero se paran cuando ven el gran esfuerzo y renuncia que lleva; que para quien la ha querido y disfrutado y la ha descubierto es feliz sirviendola y supera todos los obstáculos, además por donde pasa, sean sitios reconocidos o discretos todos le sirven porque solo busca disfrutar poniendo su talento y recogiendo desde su talento.
    Esos científicos necesitamos hoy.

  21. Marcos Adeliño:

    Sois unos dovulgadores maravillosos, pero “los pocos miles que lograron sobrevivir decidieron venirse primero a Europa y después al resto del mundo” es una imprecisión:
    – No sólo salieron los supervivientes, en África permanecieron muchos más de los que salieron (por eso los africanos tienen mucha más variabilidad genética que el resto de humanos)
    – No salieron por Europa sino por Asia, al menos en la última migración
    – Probablemente no salieron de África por los cambios climáticos y sociales, imperceptibles en la escala de tiempo de una vida humana, sino por el instinto de explorar (y porque la casualidad lo permitió)
    – Aunque ahora queda solo una, han existido muchas especies de homínidos, muchas veces coetáneas, dentro y fuera de África

  22. Alejandro Arismendi:

    Ante todo un saludo transoceanico, tal como lo describe, las redes sociales me han permitido rozar tangencialmente sus ideas y letras, permitiendome salir de mi “Manada” para tratar de entender con la experiencias de otros, lo que se escapa a mi realidad geografica y academica, en el ambito de las opiniones frescas que brotan de las vidas con experiencias.Que la gente salga, se mezcle y se renove, es la razon de la evolucion, en el caso Venezolano, quizas esta razon no sea la principal para migrar, paro como en las buenas familias, si los hijos de la patria crean lazos en sus valores, siempre volveran, como ciudadanos del mundo, dando una mano a sus coterràneos para subir un escalon hacia una sociedad mejor.

  23. Ferretería online:

    Sin duda es un gran artículo muy valiente y claro, me ha encantado la verdad. Gracias.

  24. Asesoría Loyola:

    El intercambio de conocimientos es básico para que, una vez la gente que salga del país vuelva, pueda aportar los conocimientos adquiridos en su experiencia en el extranjero.

  25. Nemur Rodion:

    Estimado Sr. Punset: estoy de acuerdo con Vd. sólo parcialmente, al menos en lo que se refiere a las implicaciones sociales de la situación
    que Vd. ha descrito.

    Comparto su idea de que los científicos y, en general, los hombres de ideas, han de tener una mentalidad lo suficientemente abierta como para que no les produzca vértigo dar el paso de recalar una temporada en el extranjero (en más de un país extranjero si se puede), donde el intercambio de ideas y expectativas con más personas que son como ellos y en un número mayor de las que podrían encontrar si se ciñesen sólo a las de su tierra natal, les procuraría un mayor enriquecimiento mental y cultural que, a la postre, acabaría redundando también en un mayor beneficio para los individuos de su entorno original, una vez que, finalizado su período de asimilación de nuevas ideas, regresasen a él…..

    Pero la cuestión es que, quizás, no regresen, al menos aquí a España, porque si bien es cierto que lo ideal para un hombre de Ciencia (nacido en nuestro país o en cualquier otro) es vivir un periplo semejante al expuesto en el párrafo precedente y a lo que Vd. mismo ha escrito, ello no ha de ser óbice para comprender cuál es la realidad en la que ahora estamos inmersos, la dura y amarga realidad que estamos viviendo en España, aquí y ahora. Al igual que Vd., yo también he escuchado comentarios como ésos que muestran una profunda preocupación ante el hecho de que de nuestro país de marchen las mentes más brillantes y prometedoras, y créame que en ningún momento se me pasó por la cabeza tildar de “tonterías” lo que tales personas decían, ni cuestionar su inteligencia, pues lo que tales personas hacían era poner sobre la mesa la inquietante posibilidad de que, además de la descapitalización financiera que ahora padecemos, también nos veamos sometidos a la descapitalización de los cerebros y que ese proceso sea, además, irreversible. Por poner un ejemplo concreto, nuestro ilustre Severo Ochoa sólo regresó a España cuando ya estaba jubilado: durante su estancia en Estados Unidos, coincidiendo con su período de mayor prolificidad investigadora y creativa, nunca se planteó seriamente regresar a España; ¿por qué y para qué iba a hacerlo?, ¿por qué y para qué iba a retornar a un país sumido en la escasez de todo, en la penuria económica, en un oscurantismo cuasi feudal y que, en materia investigadora, era un ejemplo de atraso y subdesarrollo?

    Arguyendo ese ejemplo, me es fácil comprender las preocupaciones de quienes exponen lo que Vd. califica como “tonterías”: téngase en cuenta que los jóvenes (y quizás no tan jóvenes) hombres de Ciencia, de Ingeniería y de Tecnología que se están yendo ahora de España, más los que están sopesando seriamente la posibilidad de emprender el mismo camino, no lo están haciendo únicamente porque estén imbuidos de la loable intención de adquir, allende nuestras fronteras, unos conocimientos y una formación que complementen a y agranden lo que ya han recibido en España, sino porque ven, día tras día, que en este país nuestro no hay futuro para ellos….. Tan crudamente como eso.

    Así pues, nos vemos ahora ante una disyuntiva de resolución harto compleja, por no decir imposible: por un lado tenemos que si nuestras mentes más prometedoras se quedan en este pozo sin fondo de crisis económica en que se ha convertido España, acabarán desmoralizándose y malográndose a base de contratos que no llegan ni a mileuristas o de becas que no conceden ninguna cobertura social o protección laboral (en ese terreno, la economía española nunca ha dado para más, ni siquiera cuando vivíamos la alucinación de creer que éramos ricos); en el extremo opuesto de la disyuntiva tenemos que a los que sí se marchen y se instalen en un país que les dé un reconocimiento laboral y personal que aquí se les escatima -y, si además de ello, fundan una familia en ese país-, les pasará como al Nobel Dr. Ochoa, que no tendrán ningún incentivo para regresar, máxime cuando todo apunta a que todavía tenemos crisis para rato y la economía española va a estar durante muchos años sin capacidad de absorber el regreso de esas personas. Es decir, tanto en una situación como en otra, vamos a acabar perdiendo a la generación de españoles mejor dotada y preparada que hemos tenido en nuestra historia….. Como puede Vd. ver., no se trata de ninguna tontería, y tanto en un caso como en otro, hay motivos para preocuparnos.

    En otro orden de cosas, le diré que, desde un punto de vista estrictamente analítico y desprovisto de pasión política, también discrepo con Vd. en cuanto a pensar que la democracia es una condición sine qua non para el progreso científico. Soy consciente de que lo que voy a decir ahora podrá ser tildado de “políticamente incorrecto”, pero en mi formación ciewntífica y crítica me hace exponer los hechos de la manera más objetiva posible, sin dejarme llevar por querencias o filias particulares. Concretando, es cierto que las mayores innovaciones y adelantos, a día de hoy, se dan a conocer en países democráticos, pero no tengo del todo claro que ese condicionante político sea un elemento imprescindible. Ahí tenemos el caso histórico de la Alemania guillermina (1870-1918), que era un modelo de país autoritario (lo de la disciplina prusiana no era un tópico, sino una realidad) en el que la democracia era vista como algo ajeno a su idiosincrasia, y aun así hay que ver la cantidad de logros que consiguieron en todos los órdenes del conocimiento: Medicina (Koch, Behring, Ehrlich), Física (Röntgen, Planck, Einstein), Química (Fischer, Buchner, Haber), Matemáticas (Hilbert, Hausdorff, Noether), Ingeniería (Zeppelin, Benz, Daimler), e incluso en los campos de la Filosofía (Nietzche, Mann, Hesse) y las Humanidades….. Lamentablemente, esa fertilidad mental y esa inventiva fuera de lo común acabaron contribuyendo, años después, al mantenimiento de la más ominosa máquina de destrucción y de degradación humana que ha conocido la Historia.

    Y siguiendo en cuanto se refiere a la excelencia científica y técnica, más allá de la existencia de un sistema democrático a modo de catalizador, tampoco hemos de olvidar a la extinta Unión Soviética, la cual pasó de los arados de palo a los ingenios espaciales en sólo cuatro décadas; y en lo que al coloso chino se refiere, donde la democracia es oficialmente vilipendiada, ya veremos qué sorpresas (o sustos) nos depara.

  26. Ana Eguiluz:

    Monsier Punset,

    Ayer estuve en la presentacion de su libro en Paris.
    Como le comenté, sólo llevo aqui dos meses.
    En el momento más oportuno, como caido del cielo.
    Gracias.

  27. Jonás:

    Estimado Sr Punset. Dadas las circunstancias actuales, y debido a su prestigio y experiencia, ¿no se plantea seriamente volver a la política, como una opción seria, madura y honrada para denunciar lo que está ocurriendo?
    Estoy seguro de que tendría una respuesta abrumadora. Le necesitamos.

  28. synchro:

    Hay una película española, que seguramente es muy conocida, es del excelentísimo director español Luis García Berlanga, se llama “Un franco catorce pesetas”. Creo que brindará alguna idea de cómo el pasado se repite … y que esto no es una casualidad…

    Otra película muy actual que puede dar un golpe interesante a algunas mentes es la última película de otro excelente director español, Alex de la Iglesia, “La chispa de la vida.

    Y por último, desde Argentina digo, que en este país hubo y hay fluctuaciones económicas, sea por la ineptitud de gobernantes y/o la responsabilidad de todo el pueblo, donde muchos huyeron literalmente y otros fueron en busca… y hay una gran diferencia entre ambas actitudes.

    Sea que decidan quedarse o irse, se debe saber exponer el móvil, que es lo que en definitiva diferencia los actos…

    Y creo que a esta altura ya no podemos hablar de países, extranjero o nacional… no hay límites… va siendo hora que pongamos la sensatez y la realidad al frente… y es que no estamos divididos… al menos dejemos de pensar que somos locales o visitantes… y vivamos en el mundo, compartiendo, cooperando, y ayudándonos como humanos hermanos… sin nacionalidades ni competencias, de esa manera dejaremos de alimentar la idiotez de las divisiones políticas…

    Salud.

  29. Ana:

    Estoy totalmente de acuerdo con usted, Sr. Punset. Es indispensable moverse para aprender y ello nos enriquece si algún día tenemos que volver a nuestro país, pues podremos aportar más, mucho más.

    No obstante, me preocupa mucho que los jóvenes nos veamos forzados a irnos de nuestro país, y sobre todo, que no tengamos las agallas de luchar por lo que es nuestro. Nuestros abuelos y nuestros padres lucharon por todos los derechos de los que hemos disfrutado desde niños, y resulta que ahora, cuando el país está en peligro, en lugar de quedarnos a luchar por lo que nos corresponde nos vamos, como si fuéramos nosotros los que hubiéramos ido desmontado poco a poco el Estado de bienestar. Irse, sí, es bueno, pero siempre por las razones adecuadas. Huir nunca es positivo, y menos si está en juego tanto en tu propio país. No sé dónde quedó la fuerza reivindicativa de los jóvenes pero desde luego esta situación es cuanto menos triste, por cómo ha ido degenerando el panorama político, social y económico de nuestro país.

  30. Juan:

    La opinión es una parte importantisima de nuestra existencia, puesto que nos hace diferentes a todos aunque seamos de la misma especie. Con esta herramienta, somos capaces de darnos cuenta según la visión objetiva de otra persona, que podemos estar equivocados o reafirmarnos más en nuestros pensamientos. Estoy totalmente de acuerdo que cuanto más alejada sea la opinión más diferentes pueden llegar a ser las conclusiones. Por esta misma razón he creado un blog a modo de estudio sociológico, donde se registrar opiniones sobre actualidad española. Los resultados cuanto menos son sorprendentes.
    Como siempre muy buen artículo.

  31. maria jesús valle contreras:

    creo etender que la inquietud del ser humano, es lo único que lo hace crecer, la inquietud por viajar y conocer otros mundos, es ideal, aquellos que tienen la oportunidad de ser nómadas, nos ayudan a crecer, conocer y tener la oportunidad de disfrutar de conocimientos y perpectivas diferentes a la nuestra, animo a todos los jóvenes a conocer el mundo y si tienen formación mejor, el mundo es vuestro

  32. ¿ciencia?:

    Creo que en parte no estoy de acuerdo con el Sr. Punset, pero la verdad es que ni mis razones ni las suyas me parecen suficientes. Si hablamos de ciencia, hace falta experimentación y publicación de resultados, y tendríamos que buscarlos también en esta situación, y haberlos los habrá. Creo que las razones que se dan no son para nada cientificas y por ello no me valen. A seguir trabajando…

  33. Lipolisis con laseres:

    Estoy muy de acuerdo con este comentario anterior, faltan experimentaciones y si, faltan investigaciones cientificas para afirmar con certeza.

  34. Guillem:

    No se van, los están echando. Claro que hay que salir, como parte de la educación y la formación. Y que todas y todos deberían poder hacerlo, tener la posibilidad de hacerlo. Pero en este país hay un 57 % de paro juvenil….Los están echando a patadas. Y tan malo es no poder salir por falta de dinero, de oportunidades, como no poder quedarse, por falta de trabajo. Mucha ingenuidad, sí. O no tanta….Simplemente ideología.

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.