Autor: Eduard Punset 9 diciembre 2012

Como a la mayoría de la gente de la calle, no me apetece nada comentar el resultado de las elecciones catalanas. Ahora bien, ¿puede alguien que ha nacido en la barriada de Sants –aunque lo largaron a los 17 años al exterior– quedarse mudo ante tamaña circunstancia?

Respecto al resultado, lo primero por lo que uno se siente anonadado es por su complejidad. No es nada fácil saber quién ha ganado cuando exhiben –a la chita callando unas veces, izando banderas en otras ocasiones– tarjetas de vencedores cinco o seis participantes uno detrás del otro.

La prensa madrileña sigue sin enterarse de lo que está pasando en Cataluña: lo único que ven en los resultados es una descalificación del nacionalismo, cuando su contagio al resto del electorado ha sido sorprendente. Pese a quien pese, el único fenómeno realmente nuevo en Cataluña es la protesta generalizada ante el modelo mesetario para lidiar con los desajustes nacionalistas.

Obvian que en el futuro inmediato la solución de los problemas pasará por coaliciones con un marcado sesgo nacionalista. Hay que ser ciego o creerse que el mundo es tal como uno quisiera que fuere para no darse cuenta de que no se trata tanto de que la estela nacionalista haya aumentado como de que se ha enardecido, se ha radicalizado sin punto de comparación con lo que era el escenario anterior. Ahora hay dos grandes coaliciones nacionalistas; muy pocos dudan de que una lo es incomparablemente más que la otra.

Desayuno a la luz del amanecer, tras la noche electoral (imagen: Grupo Punset Producciones).

La pluralidad de opciones en Cataluña contrasta con la prepotencia del Partido Popular asentada sobre los errores del pasado, y el consiguiente hundimiento del PSOE como únicos contendientes. Cataluña –como han puesto de manifiesto varios analistas internacionales menos endeudados al pasado que nosotros mismos– sigue siendo uno de los colectivos más amantes de su pasado, pero también de los más abiertos a estampas más visionarias e innovadoras de cara al futuro.

La sensibilización ante el fenómeno de la corrupción parecería ser el segundo rasgo que caracteriza a la voluntad de los votantes. La gente no quiere que la obtención de comisiones lucrativas sea una constante imperturbable de las contiendas electorales. El trabajo, la política, la inteligencia, la prestación de servicios públicos o privados son las variables con las que los votantes potenciales no están dispuestos a negociar.

El mercado laboral está en pleno periodo de ajuste y la política es objeto de la crítica constante, cuando no del sarcasmo y enfado de la gente de la calle. En cuanto a la inteligencia, ya va siendo hora de que las autoridades y profesionales implicados admitan lo que, a voz en grito, han manifestado los observadores internacionales de todo tipo: tenemos el peor sistema educativo del mundo industrializado y el dotado más pobremente para investigar. Por último, no es menos cierto que la prestación de servicios públicos y privados ha funcionado relativamente bien y no debiera empeorar en el futuro inmediato, siempre y cuando el ajuste económico no fuerce la privatización de todos esos servicios o la ampliación del sector público.

Los españoles no parecen haber aceptado todavía que a finales de la década pasada terminó el llamado «milagro económico», cuya duración parecía haberlo transformado en pauta establecida. Resulta que no es verdad. Que ningún país puede saltarse los periodos de ajuste y menos que nadie España dentro la Unión Europea. Para afrontar la próxima etapa, hará falta menos dogmatismo que en el pasado y mayor flexibilidad para cambiar de opinión –de lo que muy pocos han oído jamás hablar–, darse cuenta de que cualquier tiempo pasado fue peor y de que la felicidad está en la sala de espera, pese a los más incrédulos.



67 Respuestas to “Aunque no me apetezca”

  1. Nuno:

    “Remedios vendo pero para mí no tengo”.
    Se acusa a España (¡a toda ella!) de no captar la especial sensibilidad de sus diversos pueblos (por eso tenemos el país más descentralizado de Europa: los landers alemanes tienen menos competencias que Murcia) pero para referirnos a lo que hay más allá de la frontera catalana nos sobra eso tan cutre de “mesetario” (incluso alguno se contentará afirmando que “bueno, sí, está también Euskalherria”). Señores catalanes, EXISTE MUCHA MÁS España aparte de la “mesetaria”, pero para eso hay que romper un poquito los arquetipos que tanto nos facilitan la vida. Incluso dentro de la España “mesetaria” existen muchos más matices de los que jamás habrá en Cataluña, donde ya sabemos cuál es la ÚNICA bandera que TODOS (¡TODOS!) los partidos políticos enarbolan (aunque algunos lo hagan acompañándola de la española y la europea, siendo tachados de “fachas” por ello, con lo que eso implica). De poco vale ser políticamente correcto: Cataluña HOY es Barcelona y poco más. Todos sabemos que los Países Catalanes JAMÁS existieron (y si hubiesen existido, el reclamarlos ahora sería algo tan sumamente absurdo a la par que imperialista como el que España reclamase Cuba) y que sin la gran urbe, es decir, sin su industria y los avances socio-culturales, económicos, artísticos… que impulsó, no pasaría de ser una bonita región fronteriza (y por tanto más propensa a la europeización) similar a las que se encuentran al otro lado de los Pirineos. Ni son el pueblo elegido (porque no existen los pueblos elegidos y cuando surgen es para acabar con los pueblos malditos) ni pueden ni deben dar lecciones a ninguna otra región (aunque solo sea porque es de mal gusto actuar con semejante prepotencia y jamás lo harían con Marruecos o Somalia). Por otro lado, la crisis brutal hace que el nacionalismo y el patrioterismo barato aumenten, a la par que los suicidios y las reconversiones a la fe perdida: antes que afrontar los problemas, nos “independizamos” de ellos, responsabilizamos al “extranjero”, nos quitamos de en medio o los dejamos en manos del “monolito negro” y nos resignamos a que se pase la mala racha. También ayuda el tener unos sistemas educativos patéticos y que tienden a manipular no solo la Historia sino también la ideología de los propios alumnos; y ya puede decir misa el que quiera que si no a ver cómo me suelta a mí un chaval catalán que parte de la Región de Murcia, “un tercio o así” (sic), pertenece a los Países Catalanes ya que lo había estudiado y que como aquí gobernaba el PP pues a mí me lo habían ocultado (!!). Y no es que piense que el PP no es capaz de ocultarme algo, es que conozco la Historia de Murcia perfectamente aunque me hubiese gustado conocer la Historia del resto de regiones y, por qué no, sus lenguas (o al menos tener la opción). Pero me temo que ya es tarde y esto cada vez se parece más a la liga española de fútbol, dónde Real Madrid y Barça eclipsan y acaparan la atención (¡y las simpatías!) del resto de equipos. Y eso es tan triste…
    Un saludo.

  2. masmalou:

    Señor Punset, le manda un saludo un ferviente seguidor ESPAÑOL, como muchos españoles inteligentes no nos van a engañar con artículos de un sesgo político u otro, pero como poco es un insulto hablar de ciclos buenos o malos, en España lo que nos ha ocurrido es que toda una clase política(incluidos los nacionalistas),banqueros y sindicatos se han dedicado a robar,estafar y esquilmar el herario publico y publico y nadie a pagado por semejante ROBO, a cambio tenemos esta tertulias para desviar la atención y tapando el delito.
    Si callamos, no demandamos y no denuciamos no somos más siervos y cómplices y marionetas de la clase política.
    Siento las faltas esta escrito desde el móvil.
    Por lo demás reciba mis felicitaciones por todos sus artículos de corte científico.

  3. Emilio Munoz I Marketing On line:

    Tenia cierta esperanza de encontrar una opinión de un catalán que no se basara en “quedar bien con todas las partes”. Supongo que debe ser complicado para un catalán que trabaja en tve.

  4. joan:

    http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=lFgbYnDvyAI

    Eduard no sabia com contactar amb vosté, però aquest reportatge diu les coses com son al mon de la psicologia i del negoci de la psicologia

  5. Javier:

    Tras leer el artículo y muchos de los comentarios, la conclusión a la que llego es que se sigue sin entender la situación que explica Eduard. El “problema” catalan jamás fue problema en cuanto a nacionalista, y estoy seguro de que no porque, a pesar de la manipulación de la historia, temas como lo de los països catalans, etc., nunca hubo más de 4 gatos que esgrimían el tema identitario como motivo de secesion. Hoy en día la realidad es que gentes venidas de toda España y descendientes de los mismos están a favor de la independència. El motivo nacional no se puede aplicar a estas personas cuando pueden ver con sus propios ojos las diferencias de modo de vida que hay entre su casa y sus pueblos de origen. Porque, si en España todos somos iguales, ¿cómo es posible que el subsidio de desempleo tenga el mismo tope en todo el estado si en algunos territorios este tope te permite vivir sin trabajar y en otros es imposible? Éste es sólo un ejemplo de las desigualdades que nos afectan independientemente de tu “identidad” nacional, sino del lugar donde resides. El ahora tan reclamado “derecho a decidir” es absurdo, pero no por injusto o ilegal, sino porque es consecuencia directa del incumplimiento sistemático de las obligaciones de nuestros gobernantes. Es decir, si las cosas se hacen bien y sin partidismos los independentistas seguirían siendo 4 gatos. Ahora bien, ¿acaso no hay responsabilidad en los ciudadanos cuando toleramos la existencia de medios de comunicación como El Mundo, Intereconomía, la Cope, Onda Cero y otros cuyo día a día se basa en el insulto a ciudadanos e instituciones españoles? ¿Por qué toleramos organizaciones y asociaciones profascistas, como la FAES y la Fundación Francisco Franco, entre otras? En Alemania la apología del nazismo es delito, por qué aquí del franquismo? En fin, son muchas preguntas y todas exigen autocrítica en sus respuestas. El problema catalán se ha desbordado y, como todos sabemos, la presión siempre se alivia por el primer agujero que encuentra. En este caso el último posible, la secesión, ya que el resto fueron bien, pero muy bien, “cepillados”.

  6. marianitomasa:

    Es penoso que toda la prensa estatal y regional esté contaminada y sólo a través de los medios internacionales podamos obtener una visión de las elecciones catalanas. A mi, como ciudadano de Extremadura, me gustaría entender bien el ‘problema’ catalán sin que el que me lo explique trate de llevarme a su cama. ¿Qué lectura se me recomienda?

  7. María Iris:

    Los límites regionales han ido variando a través de los tiempos haciendo mapa de España integrando todos sus caracteres. El centro de ese suelo, como la rueda, se ha ido moviendo con unidad acogiendo y manteniendo derechos, para que todos tengan lo que por herencia les pertenece: sentirse españoles y de España. Tierra con el mismo cielo cubriendo sus provincias.
    Raices con matices especiales por el clima, sumadas a una raiz primera, como ocurre con el árbol familiar haciendo historia que ha dado hermanos e hijos alimentados en el origen por la misma savia, la madre patria frente a un mundo mayor y menos cercano.
    Hacer de uno su raiz está bien, pero sin excluir a los que nacieron de la misma sangre por haber visto la luz en esa tierra. Es el suelo donde uno se sujeta de donde extrae las bases y los pilares, profundizando e integrando, no son las ideas e ideales, traidos y llevados por el viento de los días posteriores, los que hacen origen. Sobran conquistadores cuando uno por nacer ahí tiene hecha su conquista.
    Los que no votaron independencia también son hijos de la madre tierra que les acogió para nacer, y si sus abuelos están en el norte, sur o centro, su orien sigue siendo España.
    El vientre, las entrañas de la tierra, sólo se hacen MADRE con vida llena de vida.
    A una tierra a la que se ama, a un origen al que se respeta no se le lleva a la guerra de la división y el devate.
    Ni herederos únicos, ni hijos pródigos desea una buena madre.
    Y desde luego, usará un lenguaje con el que todos se entiendan, sin perder la adquisición de saber, recogiéndolo, pero pudiendo llegar a todos de la mejor manera, quizá guardando en su cultura sin perderse esa lengua que ahí nació en un tiempo, pero que hoy no puede ser impuesta a quienes no la tuvieron en su nucleo familiar, ni la tienen, pero que si puede ser libremente utilizada por quien desee, sabiendo respetar a quien no la conoce.
    El progreso en Cataluña abrió los brazos a mucha gente que ayudó a mantenerlo, hoy son catalanes sus hijos, de la misma madre, con un problema a solucionar, pero no imposible.

  8. Jesús J.-R.:

    Sr. Punset, el fondo del artículo, a mi modesta opinión, bueno, muy bueno, soy “mesetario” Soriano para más señas, he vivido 42 años de mi vida en mi querida Cataluña, estoy casado con catalana y tengo dos hijas catalanas, por favor Sr. Punset no caiga en tópicos facilones, los “mesetarios” como Vd. dice no sólo están en Madrid o son catetos por su estrechez de miras, hay un hecho incuestionable: el nacionalismo ha ganado las elecciones, punto. El resto de interpretaciones que se nos han dado, son basura. Le dice esto un mesetario enamoardo de su Cataluña y de sus gentes.

    Un fuerte abrazo.

  9. Martín de Alda Earle:

    En mi modesta opinión la desmembración de España está a la vuelta de la esquina y supondrá una carga suplementaria para salir de la crisis.
    Todos saldremos perjudicados.
    Por un lado lo que quede de España será más pequeño, con menos capacidad económica y empresarial, más pobre, con menos peso en Europa y en el mundo.
    De oto lado las autonomías que se separen se encontrarán sin el apoyo del resto del país, apoyo que ellos creen inexistente y que les parece una rémora.
    Los nacionalismos parten de la base falsa de que todo lo negativo de sus sociedades proviene de España, que representa el pasado, el fascismo, el fanatismo, la ignorancia.
    Descubrirán con asombro que un pequeño país puede tener sus ventajas, pero también sus inconvenientes.
    Pero tanto unos como otros, juntos o separados, en realidad no tenemos solución: nos hemos dotado democráticamente de una clase política que nos chupará la sangre hasta matarnos.
    La clase política, es decir los cargos electos de las administraciones + cargos de confianza + determinados empleados públicos cuyo cargo tienen que agradecer a influencias, afinidades y compadreos, y no a haberlos ganado en buena lid + directivos y empleados de empresas privadas cuya existencia depende de contratos, subvenciones y apoyos que proceden de las administraciones + directivos de bancos intervenidos + enchufados varios, tienen la capacidad de destruirnos: han hecho presa en nosotros (el pueblo) y no la aflojarán hasta que dejemos de existir.
    Con esta clase política tenmos garantizada una gestión pésima de las adinistraciones locales y de gran parte las autonómicas y centrales
    Por tanto, unidad o desunida, España, que futuro tan negro

  10. Javier Sánchez:

    No entiendo la expresión “modelo mesetario” en su artículo “¿cómo interpretar los resultados de los comicios catalanes?”. En la Meseta, en Castilla, no reside el poder o no es asiento de poder, por lo que malamente puede ofrecer un modelo de poder. Y la ciudad de Madrid es solo la sede del llamado Gobierno de la Nación en la que muy pocos mesetarios o castellanos hay. Castilla, fragmentada en arbitrarias regiones, y con escasa población tras la dramática emigración que en décadas pasadas la ha despoblado ( salvo Madrid), no es modelo de nada, como no sea de subdesarrollo económico y de marginación política. Un cordial saludo, señor Punset.

  11. Francisco:

    Comprendo las expresiones que Vd. ha descrito en su artículo, sobre todo, la de mesetario… porque soy y vivo en un pueblecito que no llega a los 100 habitantes de la Meseta castellana pura y dura. Y habiendo leído también que las opiniones de los contertulios se centran sobre todo en el adjetivo “mesetario”, corroboro mi apoyo hacia su artículo. Mesetario es para mi aquella persona que no ve más allá de su propio horizonte, que quiere dictar para los demás lo que es bueno para su vida, sin considerar que cada cual decide su propio destino. El PP, mientras estuvo en la oposición, sembró vientos de crispación contra Cataluña y su Estatut, y ahora que está gobernando, está recogiendo las tempestades. Pueden prohibir con leyes estatales y/o sentencias judiciales los deseos de un pueblo (sea cual fuere, catalán, vasco, español, etc.); pero su voz, nadie nunca pudo, puede ni podrá amordazarla. Saludos cordiales,

  12. Ivan:

    Cierto, después de todo lo que ha pasado y de la manera de hacer las cosas, de las pocas formalidades poco humanas de expresarse a la sociedad moderna, me impresiona que después de lo que ha pasado exista gente que se hayan atrevido a cojer un panfleto del PP y averlo metido dentro del sobre y ya no te cuento el hecho de averlo introducido dentro de una urna. Es que no me lo puedo creer, tiene que se un montaje al menos por la frialdad de este partido que está azotando al país y crea un peór mal estar y admite enfrentamientos a estas alturas.

  13. edwar | leucocitos altos en sangre:

    Lamentablemente los políticos que tenemos en este país distan mucho de lo correcto. Mucha gente bien vestida buscando comida entre la basura me entristece mucho, y muchos que trabajamos y no alcanzamos a ganar mil euros

  14. Lipolisis con laseres:

    La verdad que aca vez esta la sociedad mas corrupta.. aveces quisiera irme hacia otra parte, pero hay que entender que en todo el mundo esta asi, en menos cantidad en otros lugares, pero igual vale.

  15. Nano:

    Lamento que emplee el término “mesetario” que para mí es despectivo. Es lo mismo que otros hablan de la “caverna” cuando alguien piensa distinto de Vds. Lo que no entiendo es como p.ej. trabaja en R.T.V.E. es decir la televisión pública española si parece que lo mesetario no le va mucho. Pienso que los nacionalismos en general son negativos y han llevado a muchas muertes. Cataluña se ha hecho grande gracias en gran parte al trabajo de miles de “mesetarios” que se dejaron el sudor en sus fábricas. En Madrid hay p.ej. muchas gentes que no son de allí nacidas pero que la aman pero ello no debe ser óbice para odiar o menospreciar a los de cualquier otra comunidad. Pensaba que una persona que como Vd. se supone viajada y leída, debería habérsele curado esa mentalidad tan corta. Vd. que ve que los países se unen en una comunidad europea y se agrupan en teoría para ser mejor y más fuertes y, p.ej., ceden parte de su soberanía para ser parte de algo más grande (con todos los defectos que también tiene eso) en cambio parece que le hace “tilín” eso de la independencia y la separación.

    Esta ola “independentista” es el fruto de una educación, por llamarla de alguna manera, tergiversada que durante los últimos años han ido minándoles, sobre todo a la juventud, la visión universal del mundo para pasar a una visión interna, corta, con una historia de Cataluña inventada (recordemos que eran un condado y que había un reino, el de Aragón), con una persecución del castellano (cosa tan execrable como cuando se perseguía el catalán) y con “embajadas” catalanas, policía supermejor pagada que la del resto de España, multitud de canales autonómicos totalmente deficitarios, etc.. teniéndo un déficit Cataluña enorme, teniendo que acudir al papá España para poder seguir financiándose, y malgastando dinero en esos ejemplos que he puesto mientras se dedican a cerrar hospitales y otros servicios sociales.
    No digo que España sea la gloria y que no tengamos errores pero creo que juntos somos más fuertes y es mejor para todos.
    Reflexione vd. sobre estos temas, pero sobre todo sea coherente. Si no le gusta lo mesetario pues no trabaje en la televisión de España ni utilice ese idioma, el español, que por cierto es hablado por millones y millones de personas en el mundo, cada vez más.

    Cuando viaje por allí fíjese Vd. en que los países más fuertes y mejores suelen ser los más abiertos, los menos intolerantes, los que se unen a otros para ser más grandes, nunca, salvo excepciones, los pequeñitos que quieren seguir mirándose el ombligo para siempre.

    Con todo el respeto de un “mesetario” que estima a Cataluña, comunidad autónoma de España que creo ni debe ni le interesa en ningún caso desligarse de España pues debería consultarse a toda España al respecto y deberían saber que sus problemas económicos actuales se agudizarían gravemente si se separaran del resto de España. Así lo creo y así lo escribo. un saludo

    p.d.: insisto sea coherente y deje de trabajar, y por tanto cobrar, de un ente español como es la RTVE.

  16. Coke:

    Me desagrada profundamente la situación por la que está pasando España actualmente. Quiero pensar que el desapego de Cataluña para con el resto del país se superará, resultando de ello algo muy positivo.

    Es necesario que el pueblo catalán sea escuchado en su conjunto (es decir, tanto a aquellos que abogan por la independencia como a aquellos que no), pero eso sí, siempre bajo el marco de nuestra Constitución. Dicho lo cual, es perfectamente lícito que los catalanes expresen su derecho a la autodeterminación (cualquier demócrata lo respetaría), pero bajo los cauces legales que un día se establecieron en nuestra Carta Magna; esto es, con el consenso de todas las Comunidades, no sólo por voluntad de una sola (ya que de esa manera, Cataluña estaría infringiendo al resto lo que ella no quiere sentir de parte de España). Además, no se trata de que un “pueblo” (o el conjunto de ellos que es nuestro país) esté sometiendo a otro, sino de que simplemente una región acuciada por problemas que afectan al conjunto no quiere formar parte del grupo cuando las cosas van mal, pero sí ha gustado de beneficiarse de las ventajas cuando la bonanza dejaba verse. Pues creo que la Constitución es mucho más que cuando me apeteció quise jugar a un juego y, ahora que ya no me conviene, no.

    En definitiva, Cataluña es otra de las maravillosas regiones de España, por ejemplo, dentro de las cuales ha nacido y vivido nuestro querido Eduard Punset -motor hoy de estas nuestras opiniones- (así como muchos otros grandes catalanes). Sin embargo, bajo mi punto de vista, se está viendo movida por una gente que, en vez de intentar mantener unidos a los pueblos, lucha por separarlos.

    La salida catalana del conjunto español sinceramente me produciría una gran tristeza, una gran decepción y un gran desprecio al resto de los españoles.

    En fin… la Historia decidirá.

  17. Carlos Cazón:

    Ya estamos casi a mediados de Agosto. Las noticias sobre Cataluña no dejan de llegar, ahora con el asunto del President Pujol. Si como parece se
    confirman el asunto no puede quedar como un mero episodio pues atañe a un pais muy grande y hasta ahora aparentemente muy ordenado, austero y
    honesto. Ahora, de ser reales las acusaciones e infomaciones sobre un supuesto 3% de comisión en todas las obras e infraestructuras para la familia de Pujol, no veo a Cataluña tan diferente de otras culturas. Yo soy vasco y en mi país nunca hemos conocido estafa como esa y espero que nunca exista. Por eso, todos debemos tener algo de humildad para reconocer que “nadie es perfecto” y aún menos para dar lecciones de civismo . Saludos , Sr. Punset.

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.