Autor: Eduard Punset 14 octubre 2012

La belleza es la ausencia de dolor. Cuando un rostro conserva un nivel de fluctuaciones asimétricas netamente inferior al promedio –por la ausencia de malformaciones provocadas por enfermedades como la malaria–, despuntan los viejos principios de la armonía o la simetría, que el pensamiento de los humanos siempre identificó con la belleza.

Se sabe del valor único e inapreciable de la belleza, pero no siempre se ha querido evitar el dolor que la destruye o cuando menos mitiga. Se ha perseguido resueltamente la belleza en el arte o el diseño de las grandes ciudades, sin que se haya perseguido con el mismo tesón el dolor que la provoca.

Es más, hasta hace bien poco, la ignorancia o el desprecio del dolor constituía más bien un síntoma de la altura de miras e inteligencia de una persona. Cuando el dolor era insoportable, se acometían todo tipo de insensibilizaciones o atropellos biológicos relacionados con el tratamiento anestésico, causante de complicaciones biológicas innumerables. De ahí mi sorpresa, cuando en una visita programada al dentista de mi lugar de residencia, Pineda de Mar, me encontré con una nueva tecnología puesta en circulación, tentativamente, por un grupo de científicos. La propia dentista me invitó a probar y dar cuenta del resultado de una tecnología nueva destinada a modular el dolor inevitable de la intervención.

Se trataba de un instrumento óptico en forma de lentes que el paciente se colocaba a medida que se iba reclinando en el sillón ortopédico que yo asimilo a un reducto de la tortura. Me sometí con curiosidad a la prueba. En el laboratorio había podido experimentar la incapacidad del ser humano para desviar su atención cuando está presa de algo que le afecta directamente; es de sobra conocido el experimento en el que un porcentaje apreciable de alumnos no se enteran del paso por medio de la clase de un chimpancé. Se trataba de explicar a los alumnos la fijación sobreexcitada de la mente producida por un estímulo y su consiguiente dificultad en desviar la atención de la persona o el colectivo implicado.

Instrumental en la consulta del dentista (imagen: Ghirson / Flickr).

Pues bien, en el caso que nos ocupa, el estímulo óptico descrito en el juego que pasaba delante de mi vista, mientras el dentista acometía la fechoría de la limpieza bucal primero, de la anestesia después y de la intervención quirúrgica al final, me hizo olvidarme del lugar en que me encontraba y del trabajo que otros efectuaban con mi supuesto consentimiento. El juego seguía con extremada elegancia y finura a los distintos animales salvajes que poblaban aquel lugar paradisiaco; después del juego ya era imposible distinguir en la vida lo microscópico de lo real; hurgando en la esencia de un brote verde, del esplendor de un lago natural; lo cuántico de la dimensión cósmica; el dolor lacerante de una intervención quirúrgica, de la belleza de un estímulo que provoca el olvido de todo lo malo.

Pensé, tras la experiencia de las gafas apodadas Isla Calma –que fueron capaces de hacerme olvidar la silla del dentista–, que apenas estaba la tecnología abriendo el camino para devolver a la vida la belleza que nunca debió haber perdido. Está claro que no hemos dedicado esfuerzos suficientes a disfrazar la realidad. La medicina tradicional de las enfermedades no ha sido sustituida todavía por la del bienestar. Esto requerirá que logremos disminuir la soledad, la tristeza o las discapacidades mentales por la ausencia de dolor que las nuevas tecnologías permiten esgrimir.

En realidad estaremos dando la razón a los observadores que se alegran de la gran huida de la realidad que se está produciendo. La medicina personalizada y la del bienestar están apuntando, efectivamente, a una sustitución de la realidad no querida por la belleza que el estudio del impacto de las emociones nos permite vislumbrar.



26 Respuestas to “Devolver a la vida la belleza”

  1. Redes para la Ciencia » Devolver a la vida la belleza:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  2. BEATRYZLOPEZ:

    Casualmente hoy me desperte pensando y hacerme una pregunta , por que antes de morir tenemos que sufrir dolor? Y no una muerte tranquila en el sofa o cama de nuestra casa.

  3. Marili:

    “La Sonrisa es una muestra aparente de felicidad”. Reflexiono ensimismada con mi última visita a la dentista. Extraordinaria mujer, sus servicios profesionales uncluirían: Una bella y encantadora sonrisa, paz interior, calma, comprensión de mi dolor , compañía y delicadeza en el tratamiento.
    Creo que ella tenia un vestido apodado Isla Calma.
    Saludos y gracias por “Las claves que mueven el mundo” en Viaje a las emociones.

  4. Maria:

    Entonces, la vida es belleza. Y la estamos evitando. Evitamos vivir acorde con la realidad, estoy de acuerdo. Pero eso nos debe despertar toda la ternura del mundo, porque de lo contrario, volvemos al espiral de evitar lo bello. Felicidades por el artículo.

  5. Pepe:

    “La belleza es la ausencia de dolor”. ¡Ele ahí! Toda la Historia de las Ideas Estéticas a hacer puñetas.

  6. aspid:

    Un rebaño de ovejas se divide en tres núcleos.
    En la parte delantera se coloca el ganado fuerte y el relativamente joven.
    En el centro van las ovejas paridas junto a los corderos pequeños y los destetados, pero aún cortos en edad.
    Al final de este se amontona el ganado viejo y el enfermo.
    La idea principal de esta distribución es proteger la continuidad de la especie dado que el lobo siempre ataca por atrás.
    Una vez a dado caza en la retaguardia continua habiendo una oportunidad de sobrevivir como rebaño.

    Estamos hartos de oír que esta sociedad está aborregada, y sin embargo, hasta el ganado lanar tiene método grupal para sobrevivir.

    Cuando nosotros, tras las gafas, huímos, olvidamos que correr no siempre significa hacerlo hacia delante. Omitimos, que aquello que nos persigue hoy, si no es derrotado, mañana volverá a atacarnos.

    Y sí, somos felices. Felices en la ignorancia.
    Siendo parte de un rebaño sin instinto de conservación que corre despavorido hacia ninguna parte.

    Saludos.

  7. Nuria:

    Consuela comprobar los avances en terapias sin dolor, el tratamiento del dolor debería ser reconocido como un Derecho Humano.
    Interesante entrada, como siempre.

  8. Enrique:

    Hay múltiples aspectos de aquello que nos hace humanos que apenas se contemplan en las escuelas, entre ellos la sensibilidad y, yendo más allá, la capacidad de reconocer la belleza. Y esa capacidad se puede desarrollar; aunque el concepto de belleza sea impreciso y subjetivo, como también lo son los conceptos de amor o de felicidad.

    Si tuviéramos la suficiente sensibilidad, deberíamos ser capaces de distinguir entre una obra de arte y un artificio, entre la labor de un artista y la aplicación de un truco o de una técnica, por muy virtuosa que esta sea; es decir, podríamos reconocer lo que es auténtico y percibir la impostura. De alguna manera, al buscar la belleza también nos estaríamos aproximando a la verdad. Tal vez eso explique porque tenemos certezas que no somos capaces de justificar.

    Todavía no sabemos lo suficiente para educar este tipo de percepción de modo sistemático, pero al menos debemos ser conscientes de que existe e intentar fomentarla, propiciando las circunstancias para que se produzca, para que haya que utilizarla.

    http://www.otraspoliticas.com/educacion/educar-para-la-belleza

  9. Juan Roig Gaitán:

    Yo que soy dentista, y he trabajado en la medicina privada y en la pública, pienso que si bien ese sistema puede atraer por lo novedoso, lo mejor es siempre la confianza del paciente con el dentista, que la mayoría de las veces se gana con mucho diálogo antes de la intervención y mucho monólogo durante ella. El paciente está escuchando algo simpático que dice el dentista y se olvida de su boca. Incluso hay un dicho muy antiguo que hace referencia a esto: “hablas más que un sacamuelas…”

  10. Carlos C.P.:

    Interesante. Pero me ha quedado suficientemente claro, he creído entender que te colocaron unas gafas (creo que con una pantalla), que iba mostrando imágenes placenteras (supuestamente), a fin de disuadir a tu cerebro de prestar atención a lo que estaban haciendo en tu boca, a favor de centrarse en las imágenes de ‘slideshow’ de imágenes. Es así?.

    De todos modos, creo que no es bueno que el dolor desaparezca del todo, sino sólo con que sea soportable. soy de la opinión que mientras exista dolor, tu cerebro envía las señales y las dota de la urgencia adecuadas para tratar el problema, es decir creo que el cerebro puede disponer de un sistema de alerta basado en el estímulo de dolor, cuando algo en el cuerpo tiene un problema ‘levanta la mano’ (esto es produce dolor), el cerebro recoge la alerta y en función de la intensidad del dolor (además de otros agentes), proyecta una solución y otorga un urgencia o prioridad. Cualquier mecanismo externo, dispuesto a silenciar el dolor, podría falsear la relaidad del estímulo y en base a ello, el cerebro no enviar las alertas a los sistemas adecuados (enviar depresores de dolor, hinchazón, antiinfecciosos, etc…) en la medida adecuada.

  11. maria Dolores:

    Hola,Sr Punset : Precisamente yo tengo de asistir al dentista,y no sabe el pánico que le tengo cada vez que voy me pongo muy nerviosa .Le pediré esas gafas que parece que son relajantes ,deben tener paisajes,música,y animales,y eso debe de ayudar al paciente a estar mas relajado durante la sesión y así los profesionales trabajan de mejor forma y mas rápida . Yo recuerdo haber visto una película que estaba muy bien ,no eran gafas era una pantalla que también salían bellos paisajes muy bellos de flores y música relajante y lo hacían a enfermos en estado terminales. Un abrazo Punst

  12. Ana Cazorla:

    Una entrada muy interesante, no sabía que existían ese tipo de artefactos para hacer que nos olvidenos de la realidad en lugares tan incómodos como es la consulta de un dentista.

  13. maria:

    Hola Eduard
    Parece que molan mucho esas gafas. MIra, yo soy dentista, y se puede conseguir lo mismo con la voz y el manejo de la conducta y las emociones del paciente. Hay niños que jamás se enteran de que han sido ” pinchados” y adultos que se van con un jolín .. tanto miedo para ésto
    De todas formas te agradezco el artículo y me informaré del método de tu modernísima odontóloga
    Un saludo

  14. Libre sin derechos:

    Hoy en día ya se pueden usar técnicas de estimulación neuronal para inhibir el dolor con sistemas que actúan a distancia, y son muy efectivos. Lo que no entiendo por qué esta tecnología la tienen oculta (como una especie de matrix) (como una especie de gran hermano) y no la usan para multitud de aplicaciones muy efectivas que las tienen. Quizá sea por que no quieren cambiar las leyes, abordando nuevas realidades.

    Ahora por ejemplo, la nueva realidad es esta supuesta ola de independentismo que nos “atenaza”. Mientras, el mal hacer de los que estan promoviendo esto, se están asegurando la reelección en las elecciones con un discurso político vacío.

  15. ameba:

    La verdad es que somos unos grandes plagiadores de nosotros mismos, y económicamente nos viene muy bien la ignorancia de nuestras propias capacidades , pues los adelantados y me alegro por ellos sacan bastantes beneficios. Un entrenamiento en atención plena o meditación ¿no tendrían el mismo efecto’? sería interesante preguntarselo a Vicente simón o Mathieu Ricard, coste 0 material pero una de las riquezas inalcanzable para muchos tiempo para dedicarse a uno mismo.
    Un beso Eduard!
    Bonito, invento…?

  16. Miriam:

    Pues yo creo que no se trata tanto de evitar el dolor sino de no tener miedo. El dolor, en muchos casos se ve aumentado por el miedo que hace que nos centremos en él.
    Es como cuando el amor hace que nos fijemos en cualquier detalle insignificante de la persona amada. Un catalizador de nuestra atención.

    Al centrar dicha atención en imágenes relajantes el dolor que siente el cuerpo es el mismo dado que la agresión es la misma, pero al no estar centrados en él, al ser sustituida la atención del miedo por atención en la imagen lo percibimos más mitigado.

  17. f.lozano:

    Lo comentado no es ni más ni menos que lo que conocemos con el nombre de “fenómeno atencional”. Si nuestra atención deja de estar atenta al foco del dolor consigue tolerarlo o incluso obviarlo, la dificultad está en cómo hacerlo en individuos no entrenados previamente.

  18. Antonio:

    Llevas mucha razón Eduardo y además me alegro de que esto te resultará bueno pero ¿me puedes explicar qué puedo hacer yo con mi miedo cuando voy al dentista ya que soy ciego? Saludos

  19. Yosvany Garcia:

    Hola Sr. Punset, empezare por decirle que haberlo descubierto en su programa Redes ha sido en realidad una satisfaccion muy grande pues de verdad sus comentarios me son muy gratos, ademas de interesantes. Me gustaria que en mi pais (Cuba) pudieran ver sus programas pues aunque no vivo alla, ellos los disfrutarian y de seguro lo seguirian todo el tiempo. Bueno pero a lo que ivamos, hablando de persepcion del dolor, en mi pais fui estomatologo o dentista por casi 15 anos y coincido plenamente con el colega Estomatologo que escribio un comentario anterior, la no persepcion del dolor se debe fundamentalmente a la relacion que se establesca entre medico y paciente. Aunque hay algunos pacientes que siempre van a sentir dolor, pues es tanto su miedo que solo anesteciandolos dejaran de sentirlo, tambien considero que este forma parte de nuestra naturaleza y perderlo sera como dejar de percibir algo que nos hace darnos cuenta que estamos vivos. Muchas gracias.

  20. Salud 2.0 para distraer del miedo al dolor | Comunicación en Salud:

    […] de Televisión Castilla-La Mancha, Noticias Cuatro…) y hasta gurús como Eduard Punset han relatado en su blog su experiencia positiva con Isla Calma, destacando que fue capaz de hacerle […]

  21. Aina:

    Muy buen método, aunque creo que la eficacia de éste queda anulada en el momento en que es desvelado. Lo asimilaría al “efecto placebo”; una pastilla sin contenido farmacológico puede conseguir efectos similares en una persona que una pastilla que sí lo contiene. Igual que éste efecto solo es posible si el paciente desconoce que ha ingerido un placebo, desviar la mente a otra realidad para evitar sentir el dolor (sabiendo que se hace con ese fin) tampoco sería efectivo. Sí es posible desviar la mente a otra realidad, pero creo que debe ser un procedimiento espontáneo.

  22. Daniel:

    Muy interesante la entrada de tu blog.

    Una terapia parecida es la que se utiliza para aquellas personas que sufren zumbidos en los oídos (acúfenos).

    Dado que no hay solución a los mismos, y que además impiden conciliar bien el sueño, con la ansiedad que ello genera y que además multiplica el volumen de los mismos, una solución efectiva son los llamados ruidos blancos, un sonido menor al acúfeno que lo enmascara, pues engaña al cerebro para que éste ignore un sonido que es molesto, innecesario, y que nunca debía haber tomado el camino del sístema límbico.

  23. Andrea:

    El post me pareció una maravilla hasta que vi la publicidad de Isla Calma en la Web…

  24. cristina:

    Siempre doy información útil , no es para satisfacer la curiosidad , trabajo para el bien común . Esa fuerza tiene una frecuencia universal , es decir llega a todo y a todos . La solución perfecta es la más simple y la más barata . Relaja si no hay oposición , premisa para una salud excelente

  25. Cristina Garcia:

    Una buen enfoque pero obvio. El dolor siempre produce desorden, asimetría, tensión. ¿es posible identificar la belleza con estas características?

  26. linkpal:

    interesante el sistema de las gafas , y sobretodo como avanza la tecnologia en direccion hacia el positivismo de la mente , en vez de analgesicos y anestesias

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