Autor: Eduard Punset 30 septiembre 2012

Es curioso. Siempre dije que algo mal o regular se hizo durante la transición a la democracia; que algunas de las cosas que se hicieron mal o dejaron de hacerse, simplemente, se aplazaron porque ya no cabían en el plato. Muchas de ellas se dejaron para resolverlas más tarde, cuando hubiera tiempo, sin percatarse de que la clase política se acostumbraría a las cosas a medio hacer que tanto le convenían. De vez en cuando, como es el caso ahora, se sienten los efectos adversos de aquellos trompicones.

¿Cuáles fueron aquellas contadas pero trascendentales equivocaciones? En primer lugar se creó un sistema de representación de listas cerradas que daba todo el poder a los partidos políticos –que no contaban ni con el saber acumulado en otros países ni con su experiencia–. Se consiguió así conceder el poder de decisión necesario para que los inexistentes partidos democráticos no fueran cuestionados.

Hubo otros errores no menos estrafalarios cuyas consecuencias se pagan hoy día. En un país machista y trasnochado apenas se hizo algo pensando en el papel futuro de la mujer en la sociedad española. Se ha comprobado que hasta un 60 por ciento de los desocupados son mujeres de más de 44 años. Vivimos en sociedades que solo oficialmente han resuelto el problema de la incorporación social de la mujer en la sociedad. Ni en el estudio, ni desde luego en el ámbito laboral ni, por supuesto, en el político apenas se ha empezado a abordar este problema: las leyes prevén igualdad de trato social, pero la práctica cotidiana niega cada uno de esos postulados.

En el ámbito educativo se imponen urbi et orbi los compromisos sociales; en el trabajo, la ausencia de mentes femeninas en los cargos de responsabilidad corporativa sigue siendo un clamor generalizado; la responsabilidad de cuidar del mantenimiento de los niños sigue petrificada en las madres jóvenes, solo ayudadas, tangencialmente, por las recientes guarderías infantiles. Por último, la población femenina que ha querido probar fortuna en el cumplimiento de sus obligaciones cívicas, participando en la vida política, sufre en sus carnes la carga añadida de esa responsabilidad.

Soledad en plena metrópolis (imagen: Tom Kondrat / Flickr).

¿Qué más se hizo mal, muy mal, y seguimos pagando las consecuencias? No voy a hablar de la organización territorial ni de las comunidades autónomas y su relación con el Estado. Lo peor de todo, el descuido mayor y más engorroso, el que entraña más sufrimiento, es la poca atención que se dio a la soledad y la tristeza, al estrés soportado amargamente y sin ayuda por un 10% de la población y las incontables discapacidades sociales frente a las que ni se han buscado las respuestas científicas disponibles ni los recursos necesarios.

Lo fácil era gastar el dinero en autopistas, en pisos, en grúas y en coches, en deformar la costa sin plantearse nunca si el turismo y la agricultura seguirían configurando el futuro de este país. Hemos seguido sin pestañear las instrucciones de los que preferían gastar en lo que era visible, sólido, seguro y grande. Nadie se acordó de que casi la mitad de la población está triste, o estresada, solitaria o discapacitada, en gran parte, por un aumento desconsiderado de las enfermedades mentales.

Justamente ahora se está descubriendo que la experiencia individual puede alterar para bien la estructura cerebral con poco dinero. ¿Alguien ha reparado en el experimento efectuado con dos grupos de ratones distintos? A los unos sus madres no paraban de lamerlos, y a los otros, ni caso. Los primeros vivían más y eran más felices. Se acaba de descubrir que una intervención molecular adecuada y a tiempo abre las ventanas para que las terapias utilizadas sean más exitosas y baratas que las aplicadas corrientemente. ¿Alguien se ha ocupado de lo que es mejor para la gente sumida en la soledad?



58 Respuestas to “Consecuencias de dejar las cosas a medias”

  1. juan de nadie:

    y si lo que nos gusta es estar solos? disfrutar de la libertad que da no tener que contar con nadie?

  2. David Perez:

    Apreciado Eduard Punset, es sabido que usted tiene antecedentes politicos, y leyendo sus articulos me invade la necesidad de solicitarle que se presente a las proximas elecciones autonomicas de Cataluna o del Estado. Solo gente sensata como usted puede reconducir la mala gestion de unos pocos que estan danando el futuro de muchos.
    Hagase presidente de Espana, cambie las leyes electorales por listas abiertas para que podamos seguir votando gente sensata como usted, guie a los ministros en el buen camino. Cambie el sentido de la sinergia de la politica actual, ilumine el camino de todos y consiga que Espana sea un modelo a seguir a nivel mundia como ya han conseguido en Islandia.
    El mundo necesita lideres sensatos y usted ha demostrado serlo. De lo contrario caeremos en la teoria de Einstein, ya que el mundo encabezada por Alemania, esta tropezando por tercera vez con la misma piedra y despues de la 3GM volveremos a los palos y piedras!
    Seamos el Yin del Yan, los reveldes con causa. Sea el antonimo de Adolf H.
    Pienselo, el pueblo le apoya y la ciencia y el planeta se lo agradecera.
    Un cordial saludo, David

  3. Ismael Nogales:

    Cierto es, los gobernantes se gobiernan a si mismos, se representan a si mismos. Aun así, y mientras hay vida hay esperanza, la responsabilidad y la decisión está en cada uno. Decidir dejarse influir por ciertos medios de comunicación, como si no hubiera alternativas; decidir votar a ciertos partidos, como si no hubiera alternativas; autoengañarse de manera negativa, como si no pudiéramos autoengañarnos en beneficio propio y común. Quien se sienta solo que grite y oirá muchas otras voces; escucharlas o no será decisión suya.

  4. Amílcar Luis Blanco:

    Muchas veces he pensado y sigo haciéndolo que la soledad y la tristeza, el aislamiento en el que vivimos cada uno de nosotros, remediado también como se puede por cada uno de nosotros, se debe, en gran parte, a la absorción que, por disciplinamiento casi inconsciente, ejercen sobre nosotros las monstruosas y tentaculares organizaciones corporativas, las cuales, siempre, miran para sus propios intereses sin trascender al campo social en el cumplimiento de misiones o funciones que son únicamente propagandísticas o publicitarias. Cuando digo corporaciones me refiero a instituciones tradicionales como los Tribunales, la Policía, la Iglesia, las diferentes reparticiones estatales y, ni hablemos, las empresas con fines de lucro. Se trata siempre de organizaciones de poder y de dinero de las que se espera Justicia, Salud, Solidaridad o Caridad como cometidos trascendentes hacia la sociedad pero que jamás o pocas veces se cumplen. Por eso los seres humanos, a menos que formemos parte de esas corporaciones y siempre y cuando permanezcamos dentro de ellas, quedamos desagregados, desenganchados, marginados, excluidos, solitarios, parias.-

  5. carmen mayor rios:

    Muy bueno, estoy totalmente de acuerdo

  6. silvia:

    Estoy de acuerdo con casi todo ,pero puestos a revisar …todos los que piensan en el pasado. Estan perdiendo el tiempo tenemos memoria ..la educacion para que sea buena deberia ser mas vocacional para enregar lo mejor de si mismos pero no conozco ,ni educadores ni profesores , con tal talento ..y mucho menos psicologos que realmente sepan trabajar sin duplicar su cartera creo que al final no son felices por lo mismo que comentan no se libra nadie solo. Con ver donde se eata llegando .deberia bastar para unir educacion sentido comun ..y todas las armas. Necesarias para la desatencion …humana tan grande que hay …porque…esta deshumanizacion ..quedara en la memoria y seremos como en las peliculas de .ciencia ficcion…gracias por escuchar a una de las voces que existen todavia que por experiencias .individuales se llega al mayor equilibrio emocional. Que. Puedan conocer pero los limites personales a veces no dejan que asomen…

  7. Paz:

    Eduardo , necesitamos muchos hombres como tú , que también crean en que la igualdad real entre mujeres y hombres en nuestra sociedad traerá mayores beneficios para todo el mundo , en términos económicos y sobre todo de felicidad . Muchas gracias

  8. Dolores Martínez:

    es verdad que los políticos están acostumbrado hoy por hoy´ha hacer las cosas a medias pero nosotros también y no podemos esperar que nos lo solucionen casi todo , nosotros individualmente tenemos que poner de nuestra parte ,por ejemplo, enseñando ha nuestros hijos el valor del esfuerzo ,del trabajo ,de la cultura ,del arte, tanto el de ellos como el nuestro porque si le facilitamos tantos las cosas cuando realmente entra en el mundo de los adultos no están preparados y muchas vece así empieza la tristeza o la depresión las peleas familiares etc. Nunca nos hemos parado ha pensar que nuestros abuelos o nuestros padres a pesar de que han tenido que luchar para conseguir lo poco o mucho que han conseguido en esta vida no han tenido tanta tendencia ha las depresiones , no digo no hallan tenido algunos depresiones pereo no al nivel de hoy , tendriamos que pensar más en nuestro propio esfuerzo con un poquito de ayuda a que nos lo faciliten todo .Gracias .

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.