Cuando todos los índices apuntan a la baja por los efectos del torbellino de la crisis, es muy conveniente no fiarse solo de esos índices, sino también de los positivos, porque existen, a pesar de que la gente tienda a pasarlos por alto.
Es paradójico contemplar cómo el sistema nervioso acaba afectando nuestra manera de percibir lo que está ocurriendo y, por consiguiente, a las decisiones que tomamos. Vale la pena recordar que una serie de estímulos biológicos, adquiridos unos y heredados otros, afectan el funcionamiento de nuestro sistema nervioso. En función del impacto recibido por este sistema nervioso se percibe de una u otra manera la naturaleza de la crisis. Y solo a raíz de esa percepción se toma una decisión determinada.
Lo interesante es constatar la variabilidad del grado de optimismo o pesimismo provocado. Para empezar, en promedio, la gente hace gala de cierto optimismo que el desarrollo de los acontecimientos no siempre justifica. Las personas suelen creer que son ellas las últimas que van a perder el trabajo o que sus hijos serán los últimos en no ser admitidos en la escuela elegida. En otras palabras, a lo largo de la evolución se puede percibir un sobreoptimismo que –según el parecer de muchos científicos– es lo que ha permitido a la especie humana sobrevivir.
Ese sobreoptimismo latente y continuado en promedio se ha conjugado con un pesimismo empedernido por parte de la gran mayoría enfrentada a hechos insólitos o trascendentes, como el impacto de la tecnología o la previsión del futuro inmediato. Me gusta citar la opinión generalizada en el Londres del siglo XIX de que el exceso de excrementos depositados en las calles por los numerosos caballos –que facilitaban los medios de transporte– amenazaba la supervivencia de la civilización londinense, cuyos días estaban contados por las dificultades de sanear el ambiente urbano. La mayoría, incluidos algunos científicos, subestimaba todo lo que la tecnología podía hacer para cambiar radicalmente la situación de un potencial envenenamiento colectivo.

Calle del Londres victoriano, con sus carruajes a caballo, retratada por Arthur Grimshaw (imagen: Wikimedia Commons).
La otra muestra de pesimismo empedernido es la incapacidad de la mayoría para digerir los grandes hitos en el camino del progreso social, como el aumento actual de la esperanza de vida de la especie humana: dos años y medio cada década, lo que inevitablemente implicará que, en lugar de ser el reparto de la riqueza el principal problema –esa ha sido la historia de los últimos siglos–, lo será la distribución del trabajo, con los consiguientes cambios en el comienzo y final del compromiso laboral.
Ahora estamos enfrentados a un pesimismo empedernido de esta última calaña. La crisis provocada por el sobreendeudamiento y la corrupción de países como España les parece a algunos la etapa final de la marcha incierta hacia el progreso. No es cierto. A pesar de los alaridos de muchos, a las políticas de ajuste sucederán pronto las de crecimiento; desgraciadamente, solo los profesionales de la economía parecen ser conscientes de que no se pueden impulsar por separado esas políticas. La duración de la crisis dependerá, precisamente, de la medida en que la sociedad acepte que la expansión no es posible recuperarla sin saneamiento paralelo.
Aunque ahora parezca extraño, el segundo factor que determinará la duración de la crisis será, como siempre, nuestra predisposición a aceptar el cambio: saber conjugar la mayor capacidad de concentración con la multiplicidad de soportes digitales, la manera de gobernar, de educar, de innovar, de colaborar en lugar de competir, de recurrir a la creatividad no solo para pintar, de echar por la ventana los procedimientos que entorpecen el progreso.





15 julio 2012 a las 1:01 am
[...] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset [...]
15 julio 2012 a las 10:39 am
Completamente de acuerdo, pero es importante permitir el acceso a las nuevas tecnologías de una forma libre y universal. Precisamente porque cuando se liberalicen las aportaciones creativas, la innovación y la colaboración abrirán el camino hacia el progreso.
15 julio 2012 a las 10:52 am
muy bueno
15 julio 2012 a las 10:53 am
buenísima reflexión, tendemos a ver obstáculos y no soluciones, somos reacios a los cambios, nos cuesta desprendernos de una vida que no sea la conocida ,por miedo a lo diferente, el ser humano es una especie de rutinas de comodidades… ¿ y me pregunto porque?, porque no sabemos adaptarnos de inmediato y así evitar sufrimientos inútiles que al fin y al cabo solo hace que frenar nuestra prosperidad y nuestra felicidad. una abrazo sr Punset, leo sus libros y le sigo a través de los medios,( Internet , tv ).
15 julio 2012 a las 10:59 am
Estimado Eduardo:
Le felicito por el artículo. Ciertos economistas del antiguo bloque del Este, calificaban esta crisis como “crisis de espectativas” ya que los factores que la originaron no estaban del todo claros y sí que correspondía a una situación de pesimismo, como Vd. describe, que se generalizó.
Con el sumatorio de los comportamientos de todos los agentes sociales, empresas, consumidores, estados, la crisis se agudizó hasta límites insospechados.
La tecnología es el único factor que aumenta la curva de posibilidades de producción y que puede sacarnos de la crisis y la variable que más influye en la tecnología es la educación.
En el interim comparto su receta de optimismo para que los agentes sociales modifiquen sus comportamientos y se recupere la economía.
Un saludo.
Ricardo G. Padierna
15 julio 2012 a las 11:06 am
No creo que sea pesimismo el de millones de personas,funcionarios,dependientes o parados a los que nos están bajando los salarios,prestaciones o subsidios cada consejo de ministros,más bien todo lo contrario,me parece increíble el óptimo estado de nuestra ciudadanía para contenerse sin el menor signo de violencia.¿Hasta cuanto vamos a tragar sin asaltar las instituciones o viviendas de banqueros impunes?.Creo que la paciencia es finita,como absolutamente todo.
15 julio 2012 a las 11:10 am
Punset, como siempre un articulo de mente abierta y optimista.
Das con la clave cuando hablas de la falta de ¨politicas de crecimiento¨.
Se echan muy en falta perspectivas globales, innovadoras y a largo plazo en el cajón de medidas para “salir de la crisis”
15 julio 2012 a las 11:12 am
Lo que llamamos razón o razonar consiste en el desarrollo de una conversación, habitualmente con nosotros mismos, en la que se intenta seguir las reglas de la lógica; por ejemplo, cuando algo es verdadero su opuesto es falso, algo no puede ser verdadero y falso al mismo tiempo, etcétera. Es un tipo de pensamiento binario o dual en el que continuamente hay que elegir entre dos opciones, descartando una, hasta llegar a una conclusión.
Lo consideramos el rasgo distintivo de la especie humana y creemos que es lo que nos permite elegir y obrar de un modo inteligente. Pero es bien sabido que muchos de nuestros actos y de las decisiones que tomamos son inmediatos, están determinados por causas desconocidas y responden a motivos más poderosos que los que pueda dictar nuestro intelecto.
Es otra forma de pensamiento, sin palabras ni razonamientos, en la que intervienen emociones, intuiciones y sensaciones de las que ni siquiera somos conscientes, pero que muchas veces nos proporcionan la certeza o seguridad de que estamos haciendo lo adecuado; lo cual no siempre implica que lo sea.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/educar-para-la-belleza
15 julio 2012 a las 11:13 am
Saldremos de esta!! La clave está en responsabilizarnos de nuestros actos y ser conscientes de que somos uno, que todos y cada uno hemos contribuido con este desajuste económico y social. Ahora nos toca trabajar para arreglarlo, el ser humano es muy capaz de adaptarse y sacar lo mejor de sí en situaciones adversas. Animos!!!
15 julio 2012 a las 11:16 am
Comparto al 100% el último párrafo, smplemente genial!!!!!
15 julio 2012 a las 11:16 am
Personas como usted hacen mucha falta, necesitamos personas que den noticias positivas a la sociedad, estamos artos de escuchar desgracias y veo que también pasan cosas positivas, también las cosas buenas han de ser creíbles, yo a usted le creo, me hace feliz leerlo. Gracias
15 julio 2012 a las 11:22 am
Es un placer leerle,siempre,pero en las circunstancias que nos rodean actualmente,todavía se agradece más ese optimismo inteligente.Ese que siempre mira hacia delante,buscando la salida.
Un saludo
15 julio 2012 a las 11:33 am
Hola Eduardo: LO comentado parece ser una constante del devenir de las sociedades. La aristocracia francesa no lo entendió a tiempo y buena parte de sus ilustres cabezas acabaron en mugrientos cestos, mientras se erigía un nuevo pensamiento, una nueva forma de entender el gobierno, la medicina, la educación. Como galenos, el poder fue diseccionado y separado. Que nos acontecerá, pues una nueva forma de entenderlo todo. En el pasado fue la publicación de la enciclopedia (DÁlembert-Diderot) hoy es Wikipedia.
Saludos
15 julio 2012 a las 11:35 am
La aceptación del cambio depende de la situación socioeconómica. Para una población endeudada y cada día más pobre como la Española, aceptar el cambio va a ser difícil. Roma no se hizo en un día. No pretendamos reeducar a una sociedad deprimida en dos años, eso es de locos.
15 julio 2012 a las 11:55 am
Completamente de acuerdo con usted con la frase “La duración de la crisis dependerá, precisamente, de la medida en que la sociedad acepte que la expansión no es posible recuperarla sin saneamiento paralelo”.
La pena es que el cambio se esta haciendo en sentido contrario, no están saneando el país, pretenden pagar las deudas endeudando al más débil y no a los que lo han provocado, premian a los corruptos con amnistías…recortes que afectan a la cultura, educación, nuevas tecnologías y avances científicos.. Sanear dejando sin derechos y sueldos a la clase media y baja no es progresar, es seguir infectando . Las redes sociales y artículos de profesionales de la economía están llenas de datos indicando donde deben recortar para sanear y poder ir hacia delante. Las políticas de crecimiento llegarán, eso espero, pero hoy por hoy, la mayoría somos víctimas precisamente de una política y una forma de pensar y actuar que entorpece el progreso, estamos viviendo en poco tiempo un retroceso de años, no es pesimismo, es realidad. De nada sirve pagar la deuda si no acaban con la raíz del problema, ese es el tema. No quiero ser un mártir del anti-progreso que estamos viviendo.
15 julio 2012 a las 11:56 am
Gracias Punset. Siempre traes aire fresco. Ojalá haya políticas de crecimiento y los gobernantes quieran a sus ciudadanos y quieran lo mejor para ellos.
15 julio 2012 a las 12:13 pm
Totalmente de acuerdo.
Nos tendremos que afrontar a Muchos retos, uno es el trabajo, las energías, la superpoblación, la administración de los recursos. Espero que se estén mirando y dando soluciones sino tendremos grandes problemas. También espero que no se interponga a todo esto el afán del dinero. Espero que superemos nuestra codicia, egoísmo, …. El dinero no es todo, no puede comprar el amor ni la salud ni el bienestar de nuestro planeta, la naturaleza que nos lleva millones de años de conocimiento. A veces nos creemos dioses pero la verdad es que somos niños de un si día este mundo. La criatura más insignificante en nuestro entendimiento nos puede dar grandes lecciones.
15 julio 2012 a las 12:24 pm
He de decir que estoy de acuerdo con lo que he leído, y sé que ahora a la gente le está doliendo mucho la situación que tenemos, pero creo que es porque nos cuesta aceptar los cambios, y sobretodo cuando no los controlamos nosotros mismos, es algo que da miedo. Pero creo que todo debemos tener paciencia y confiar en que todo va ir bien, siempre acaba saliendo el sol después de la lluvia. Y estos son momentos de esforzarnos como nunca, y sentirnos elementos activos de la población, buscando la mejor forma de sobrevivir (no solo me refiero a la comida, sino mentalmente). Por favor, un poco de fe, confianza y empeño por que todo salga bien. Mucho ánimo a todos.
15 julio 2012 a las 12:30 pm
Buenos días señor Punset
No está en mi voluntad equipararme a un intelectual de su talla, pero ante la actual situación de crisis y de desánimo que se ha instalado en España por las medidas encaminadas a resolver una crisis económica, me he visto obligado a escribir de nuevo en el blog “La gestión de los silencios”. Quiero ofrecer una salida a la desesperación de los que me leen, que no son otros que los que me rodean. Le invito a leerlo y a aprovecharlo, porque lejos de querer satisfacer mi ego, lo que busco es ayudar a los demás.
15 julio 2012 a las 12:49 pm
Es una auténtica maravilla “la varibilidad” con que la naturaleza ha dotado a la especie ( a todas las especies, claro), y asi poder interpretar la realidad de formas diferentes. Gracias a ello, la especia siempre triunfa, la misma varibilidad permite a algunos adaptarse más rápidamente al cambio y llevar la situción acia adelante.
Saludos.
15 julio 2012 a las 1:06 pm
Gracias siempre por compartir su sabiduría son momentos difíciles, al hilo de la supervivencia del ser humano creo que debemos aprender de los mas cuerdos.
15 julio 2012 a las 1:12 pm
Señor Punset, es usted todo un ejemplo para cualquier joven audaz y con ganas de participar en este cambio. En un mundo en el que abres el periódico y todo es horrible, se encuentran artículos como éste.
Usted es un voraz predicador de ello.
Se deberían montar unas reuniones, asambleas, juntas … de “los predispuestos” en la capital y de forma mensual, para empezar a ver que no todo el mundo está sumergido en la triste realidad que se mastica en el ambiente. Como cuando por inercia te resistes a escupir una bola de chicle, terco en exprimir hasta la última gota de su sabor.
Sin duda alguna intentaré difundir este artículo —que de seguro mucha gente no verá con buenos ojos—, e insto a todo el que lo lea, por el mismo medio por el que este cambio se distorsiona a diario: las redes sociales.
Una vez más, muchas gracias.
15 julio 2012 a las 1:30 pm
Y la Tierra sigue girando…
Supongo que para las personas que vivieron en otras épocas con (mucha) menor esperanza de vida, su paso por el mundo debió de ser menos accidentado en cuanto a tener que adaptarse a las innovaciones y cambios de la sociedad. Apostaría a que incluso en el principio del Renacimiento a algunos les parecería un cambio insoportable no seguir más el estilo arquitectónico Gótico. O en el caso de la gran mayoría de la gente, intuyo que el descubrimiento de América debió suponer una mezcla de sobreoptimismo y pesimismo a la vez…
Mmm bueno, entonces quizá siempre hemos sido unos histéricos después de todo…
15 julio 2012 a las 1:35 pm
Yo creo que el sobreoptimismo, aunque algunas veces nos pueda llevar a cometer errores, es siempre beneficioso en la medida en que nos ayuda a enfocar los problemas de forma positiva y buscar activamente una solución para resolverlos o relativizarlos, tanto a nivel personal como colectivo.
En el caso de esta crisis, todos sabemos hoy que afecta más a unos países que a otros y que el estrepitoso fracaso de unos (por desgracia muchos) se debe no a un exceso de optimismo de sus gobernantes, sino a su incompetencia, a sus malas gestiones de las finanzas públicas, sus despilfarros, su actos fraudulentos; por lo tanto, no es fortuito ni fruto de la mala suerte, es el resultado de unas acciones concretas y de una actitud global concreta errónea. Tenemos pues que buscar las causas y rectificar los errores cometidos que nos han llevado a esta calamitosa situación.
Después de la tempestad viene siempre la calma, y después de esta etapa de obligada, necesaria y dolorosa transición socioeconómica, encontraremos entre todos las fórmulas adecuadas que nos permitirán establecer unas nuevas bases más sólidas y mejor adaptadas a los tiempos que nos toca vivir.
Yo creo por otra parte que esta crisis nos obligará, a todos los ciudadanos, a responzabilizarnos más y participar más de las acciones de gobierno en vez de culpar y culpabilizar siempre a la clase política de todos nuestros males. Somos todos responsables, por acción o por omisión. Nos hemos acostumbrado a que nos asista el Estado (o sea, nosotros mismos con nuestros impuestos…) en todo, a un estado de bienestar incompatible con el estado de las finanzas públicas y tenemos que corregir y aprender de los errores del pasado, construir entre todos un futuro mejor para nosotros y las generaciones venideras.
Ahora bien, no se nos puede exigir exclusivamente a nosotros, los ciudadanos de a pie, el esfuerzo brutal que se nos está pidiendo para controlar el gasto público sin recortar esta administración pública sobredimensionada, con duplicidades de funciones, multiasesores y asesores de asesores con sueldos de infarto; sin controlar ni exigir cuentas a todos esos evasores fiscales con cuentas millonarias en paraísos fiscales; sin exigir responsabilidades a los banqueros que nos han llevado a la ruina. Adoptar medidas adecuadas para relanzar la economía y el crecimiento sí, pero antes sanear la situación, poner las cuentas claras y exigir responsabilidades y reparación a todos estos chorizos de guante blanco que tienen una mayor responsabilidad proporcional en el deteriorio de la situación económica de este país.
15 julio 2012 a las 2:18 pm
Absolutamente de acuerdo. El problema Eduardo es que los medios de comunicación, la información que barajamos los ciudadanos de a pie es siempre la misma. Escasamente, como es tu caso, nos llegan informaciones que nos puedan servir de asidero, que nos abran puertas para poder asirnos a ellas como salvavidas. Decía Aristoteles que la filosofía, el pensamiento, era posible para la alta clase griega porque no tenían que preocuparse del trabajo, que ya lo realizaban los esclavos.
E este mundo, aunque lo intentamos, es muy difícil pensar cuando lo básico no lo tienes. Aún así, yo lo intento, por higiene y salud mental, todos los días. Por eso te sigo cuanto puedo. Gracias por estar ahí.
15 julio 2012 a las 2:31 pm
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15 julio 2012 a las 3:06 pm
Estoy deacuerdo con el post, aunque aporto mi opinión que compartimos un pequeño grupo de amigos.: la sensacion de que siempre se recorta de los beneficios sociales, y nunca de los privilegios políticos aumenta el malestar/pesimismo en general. Lo curioso es que, tras volver una epoca de bonanza, no se repone nada de lo perdido.
Un saludo y optimismo para todos (espero…
15 julio 2012 a las 3:16 pm
Una lástima que con lo que parece saber usted diga lo que dice en su último y anteúltimo párrafos. Las políticas de ajuste que se están tomando nunca han servido a ninguna sociedad/civilización para llegar después a crecimiento. Está muy bien que intente animar al personal, pero de ahí a engañar e intentar hacer ver a la sociedad que hay esperanza después de la supresión del estado del bienestar me parece insultante, insultante porque cualquier economista sabe que nunca ajustes como los que están teniendo lugar han dado paso a crecimiento alguno.
Otra cosa es que queramos mantener a las masas relajadas, para eso este mensaje sí que vale, o intenta, porque gracias a Dios la gente hoy en día es mucho más consciente del engaño al que intentan someterles.
15 julio 2012 a las 3:52 pm
acuerdo total, pero en el caso de España desde la decada de los noventa, esa forma plural de ver a la sociedad, ha sido monopolizada por la elite “feudalista”; concretamente se aprovechó de las facilidades del dinero circulante para construir -sin efectivo ni pasivo- AVE y un sin fin de cemento que solo quieren venderlo, -no poseerlo, no mantenerlo, no gestionarlo, no comerselo si las cosas van mal. Osea, que es nuetra herencia convenientemente repartida, ellos los beneficios, los bancos a dar la cara y el pueblo pagarlo todo y sus demoras. En estas circunstancias, ¿cual es el cambio que hemos de asumir?. es el caso de hacer una nueva -rumasa- con todos ellos.
15 julio 2012 a las 7:17 pm
Sr Punset: Le agradezco su intención de darnos ánimos y optimismo,pero cada día que pasa nos vamos enterando de todos los despilfarros ,abusos y poco respeto hacía las personas por parte de la clase política Banqueros y demás personas de poder ,que me hacen sentir con una gran impotencia y una gran ignorancia alrededor de las personas de a pie que somos la mayoría ,dejando muchas secuelas y muy poco espacio en nuestros cerebros ,para ser optimistas.Quiero dejar claro que yo siempre he sido muy optimista,pero las fuerzas flaquean. Un saludo Punset
15 julio 2012 a las 7:33 pm
i love you intelligence, style, voice, class, and positivity. thanks for being you.
15 julio 2012 a las 8:48 pm
No se trata de pesimismo señor Punset, se trata de realismo, que es una doctrina bien diferente.
Hablar de pesimismo es ignorar la realidad en la que vivimos, en la que se contaminan océanos y bosques, se esclavizan seres humanos y para más inri se tergiversa todo aquello que a esta pseudo-democrácia mercantilista le interesa.
Vaya usted a ver a los millones de necesitados y muertos de hambre que deambulan por nuestra sociedad y trate de convencerlos de que mirando el futuro con optimismo encontrarán una solución a sus problemas.
Pero hágalo rápido, no sea que se mueran de hambre ántes.
Salud.
15 julio 2012 a las 10:52 pm
Hola, pues yo creo que sí que va a haber un cambio y está bien pensar en tomarlo por el lado positivo. Pero, sí se intenta solucionar las cosas con las mismas medidas que nos han llevado hasta aquí y aún más atacando el estado de bienestar ¿como va a haber resultados distintos? … o sea, un cambio? Es que suena un poco a que tenemos que aceptar estos recortes arbitrarios, que los bancos nos echen a la calle sin ninguna alternativa pero sí que les paguemos miles de millones de euros para sanear su irresponsabilidad y unos sueldos desmedidos. No cree que el cambio se debería centrar en medidas justas para los bancos (tasas, dación en pago de la vivienda o alquiler justo …)? y otra, aceptando, que es mucho aceptar que hay que pagar esta deuda privada y hacer recortes no crees que se podría recortar de otros sitios (iglesia, fraude fiscal, impuestos bancos …) y no de elementos claves del estado de bienestar como sanidad, educación, funcionarios, desempleo … Suena a un discurso de cada uno es dueño de construirse su futuro y si no lo hace es porque no hizo lo suficiente, es su culpa … sin tener en cuenta como esta economía liberal, capitalista desmedida y la decisión de políticos afines haya tenido, quizás, algo que ver en la desgracia de tantas personas. No quiero ser demagógico pero el “que se jodan” famoso resume muy bien determinada forma de ver la realidad. Gracias por darme la oportunidad de expresar mis ideas.
15 julio 2012 a las 11:22 pm
No puedo estar mas de acuerdo con el artículo.Es grato leer cosas asi puesto que cuando opino algo parecido me miran como bicho raro.Muchas gracias.
15 julio 2012 a las 11:57 pm
Esto mismo a lo que se refiere hoy, es lo que llevo días pensando. Es por esto que decidí, por ejemplo, no poner nada en mi muro de Facebook que haga referencia a la crisis y, en la medida de lo posible, evitar las noticias que a ella hagan referencia. De ahora en adelante, solo buscaré información a noticias positivas y no solo a las que el deporte nos genera.
Solo con el esfuerzo de todos, podremos hacer crecer el país. Menos huelgas y más ideas en positivo.
16 julio 2012 a las 12:47 am
Muchas gracias Eduardo por encender esa luz al final del túnel. Ojala mas gente pensara como tu y espero que te hagas oir para provocar una reacción en cadena positiva que deribe en el fin de esta situación.
Un abrazo
16 julio 2012 a las 8:29 am
Yo estoy muy de acuerdo con la teoria del optimismo, hay que resaltar diariamente la intensa labor silenciosa realizada por infinidad de personas que desde el anonimato contribuyen en solucionar temas de importancia vital en estos momentos trascendentales de cambios. Ánimos para tod@s y ante todo no debemos permitir que se generalice gratuitamente en algunos aspectos desafortunados de las malas praxis.
16 julio 2012 a las 10:47 am
[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Eduard Punset: Índices positivos http://www.eduardpunset.es/18489/general/indices-positivos por Lupus hace [...]
16 julio 2012 a las 12:44 pm
La crisis, para mi, va a marcar el cambio de generación. Ahora solo hay signos latentes. Una generación con valores muy distintos a los actuales marcados por un bienestar “imperante”, busqueda de saber,…. No es que los niños de ahora no tengan valores; si los tienen, pero son distintos. Entienden la vida, los valores, el ocio…de otra manera. Son fruto de su generación, y contrarrestan con la anterior. Spain is different, en esto un poco también. Nuestros padres pudieron progresar en la vida, dar una buena educación a sus hijos, …y ahora ven como sus nietos no quieren estudiar porque están ocupadísimos en las nuevas tecnologías chatteando, o con contactos sociales a través de los nuevos medios, y sin motivación porque las expectativas son nefastas.
Yo no creo que los individuos estén percibiendo signos de mejora. Están más preocupados por encontrar nuevas estrategias de supervivencia. Es más, aunque hallan mejoras, los individuos tardarán en percibirlas, en asimilarlas,… Y marcarán la forma de vida de los que empiezan a vivir.
16 julio 2012 a las 8:42 pm
sencillamente genial.te admiro Punset
16 julio 2012 a las 9:05 pm
Sr. Punset…no cree usted que nuestro coeficiente de optimismo y el pesimista andan descompensados?
16 julio 2012 a las 9:14 pm
Este artículo es solo apto para mentes abiertas, y eso en este pais escasea.
Sr. Punset deacuerdo con tigo, pero nos estamos olvidando de algo.. la media de aplicar el 21% de iva afectará gravemente al turismo en el pais, y descolocado estoy al enterarme que la próxima vez que vaya al cine, concierto o teatro, vaya a pagar el 21% de iva, pero esto que es? una pesadilla? la cultura tratada como artículo de lujo
17 julio 2012 a las 7:43 pm
De acuerdo con el optimismo, sí, claro… pero ya no es la primera vez que le leo un artículo de este tipo y francamente no me gustan. Como han dicho otros lectores, es muy complicado decirle a una de esas familias que componen el 26% del pais que está en miseria en este momento que sean optimistas. Todo el mundo nos estamos adaptando a esta austeridad con subidas constantes de luz, gas, alimentos, impuestos, IVAs, bajadas o no subidas de sueldo, etc… Y los más afortunados, nos ajustamos a ello, pero los que tienen menos fortuna sufren… y ni ellos ni nosotros somos culpables ni responsables de esta crisis. El mantra de que hay que ajustarse para que luego haya crecimiento sólo se aplica a nosotros. Siempre he dicho que si estamos en crisis, lo estamos todos, y sin embargo lo que veo es que están aumentando de forma alarmante las diferencias entre pobres y ricos.
Le pedimos al ciudadano de calle, al trabajador, al pequeño empresario que cambie su forma de afrontar la crisis y el cambio venidero, pero el gran empresario, el especulador, los que gestionan los bancos funcionan con el paradigma anterior y acumulan todo lo que pueden a sabiendas de que el sistema está agotado y cualquier día reventará. El día que eso suceda, ellos tendrán garantizado su futuro y los demás tendremos que crear uno nuevo de la nada.
17 julio 2012 a las 7:48 pm
Por último, que me olvidaba… Optimistas, por supuesto, siempre que se pueda sobre todo si no queda otra, pero sin olvidar ser CRÍTICO, muy CRÍTICO. Para nada son incompatibles, doy fe
18 julio 2012 a las 12:27 pm
Con optimismo NO se come
18 julio 2012 a las 1:33 pm
Si aceptamos que la estructura y distribución eléctricas de cada individuo son la causa, o una principal de ellas, de la que nuestra biología se aprovecha para presentarnos una realidad personal concreta, como consecuencia, tendremos que aceptar que el progreso no puede ser la excepción de la regla, por lo que lo que significaría “progresar” podría llegar a ser percibido de miles de millones de maneras: viajar a las playas de cualquier exoplaneta, seguir escalando cordilleras después de cumplidos los 120 años, o que los niños no tuvieran que pagar en y con su futuro las deudas que, por su peculiar eléctrica concepción del progreso, algunos listos adultos les dejan.
Saludos muchos.
18 julio 2012 a las 6:16 pm
enhorabuena por el artículo Eduard. Hacen falta más como éste!!!
19 julio 2012 a las 1:14 pm
[...] quieres leer el artículo completo, puedes verlo aquí. /* RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this [...]
19 julio 2012 a las 2:18 pm
Siempre me ha gustado su locuacidad señor Punset. Disculpen mi ignorancia pero mi campo es la historia (aunque en ella se englobe todo) por lo tanto añadiré, sin negar lo escrito en este articulo, que para progresar , como ha ocurrido tantas veces a lo largo de la historia, hay que cortar las malas yerbas que impiden ese progreso. Las mismas malas yerbas que invirtieron en ladrillos y no investigación.
Un saludo.
19 julio 2012 a las 6:21 pm
Está bien tener una dosis de positivismo y por lo menos en nuestro interior hacer que por inercia seamos positivos, pero la realidad es abrumadora e injusta y no siempre uno se puede abstraer de esa realidad. Lo que está sucediendo sencillamente es empobrecer en todos los aspectos a la clase media-baja hasta eliminarla. El mercado de trabajo no mejora y si surge un empleo con la crisis y la nueva reforma laboral, a veces ofrecen condiciones de explotación, aunque legalmente no lo pueden hacer. A Europa y al FMI les interesa que sigamos con los recortes aunque entremos más en recesión, pues a ellos lo que les interesa es que el deficit se reduzca y asi se aseguran cobrar la deuda, que cada vez es mayor. Cuanta razón tenían aquellos que cuando comenzaron los aires de la globalización se manifestaron en contra, como si intuyeran lo que iba a venir. Hoy hay libre mercado para montar la empresa donde se quiera porque los costes de producción son mucho más reducidos y asi pueden obtener más beneficios, aunque sea en otros paises.. Pienso que todo este movimiento y reestructuración tiene que ver con un movimiento mundial de los que mueven los hilos, tanto los poderosos como los grandes financieros; a ellos les interesa este clima globalizado y poder interferir en cuestiones económicas y hasta en la bolsa para beneficiarse ellos y otros especuladores profesionales.
Muchas gracias por permitirme expresarme.
21 julio 2012 a las 2:04 am
¡Claro que es importante el optimismo!
Yo me lo tomo, y así se lo hago saber a mi entorno, como un auténtico dogma: soy optimista hasta el final.
Pero eso no quita que me queje cuando se me roba. Y esto que están haciendo las autoridades nórdicas contra las sociedades del sur de Europa es inadmisible.
Soy suscriptor de su revista, y devorador de los podcasts de Redes. Pero discrepo de que las políticas económicas que está realizando nuestro gobierno vayan a acercarnos al crecimiento. La tensión va aumentando. Los suicidios, las depresiones, ansiedades, están aumentando a pasos agigantados. ¡De estos temas también trata usted a menudo!
Vamos, lo dicen cada vez más economistas, y la intuición, camino de Grecia. Y allí están cada vez peor, con nazis sentados en el legislativo, y haciéndose los dueños de barrios pobres…
21 julio 2012 a las 5:22 pm
Es verdad que la especie humana siempre sobrevive, pero quizás ahora con tantos avances científicos y tecnológicos debería ser más rápido.
Confiemos en la mejora en el campo de la educación y de la capacidad y integridad de los gobernantes, como usted apunta.
¿Como llegará ese cambio si los que ostentan el poder no padecen la crisis de manera directa?
21 julio 2012 a las 10:31 pm
Genial, como siempre. Aún así necesitamos piernas y brazos para levantarnos, oìdos para escuchar entre tanto ruido, boca para comunicarnos y ojos para ver y empatizar con los demás. Debajo del mar y con los pies en cemento… Difícil, pero lo haremos.
22 julio 2012 a las 4:19 pm
Gracias
22 julio 2012 a las 6:59 pm
me alegra mucho tu comentario
23 julio 2012 a las 12:07 pm
Hay motivos para el optimismo cuando hay recursos no aprovechados porque deja abierta la posibilidad de expandirnos. En la crisis actual, tenemos un potencial muy importante de recursos escasamente aprovechados en la población jubilada. Parece buenismo pero no lo es. Si lo pensamos bien es un montón de gente, con experiencia, tiempo disponible y, adecuadamente motivada, pueden hacer un montón de cosas. Recomiendo leer: http://www.otraspoliticas.com/politica/la-crisis-y-el-valor-de-los-mayores
28 julio 2012 a las 8:15 am
No soy un ilustrado en economía, ni siquiera vivo en España, pero si puedo entenderlo nos quiere decir que la crisis sería algo así como un problema de percepción, algo similar a un trastorno psicológico, una alteración del razonamiento y reconocimiento de la realidad, pues no entiendo bien lo del saneamiento, ocuparía que lo desglosara y me lo explicara con peras y manzanas, me parece ambiguo su artículo, si plantea que el problema no es la distribución de la riqueza si no la del trabajo, entonces a mí me suena como un sistema dual donde para ciertos sectores de la sociedad se aplicaría el capitalismo en determinadas condiciones y en otras el socialismo, digamos pues para la clase trabajadora, al proletariado aplicaríamos el socialismo para laboral y el capitalismo en los ingresos del empleador y por supuesto para la carga tributaria de la clase trabajadora, es lo que propone el modelo de libre mercado, siempre sacrificarnos para poder fortalecer al sistema, para un mañana que nuca llega y así poder vivir mejor y tener una “economía fuerte” tener “fe” perseguir la zanahoria del progreso hasta la misma tumba si es preciso.
Lo único en lo que estoy de acuerdo es en echar la casa por la ventana, para mi seria el sistema, no sus procedimientos.
31 julio 2012 a las 4:29 pm
[...] Articulo de Eduardo Punset [...]
8 agosto 2012 a las 1:34 pm
Es curioso con que entusiasmo acepta usted las cosas señor punset y como en su jerga de baja estopa nos anima a aceptar la situacion y a bajar las orejitas………pues señor ,yo no lo acepto,ni voy a aceptar que se llenen las arcas de los bancos y se lo quiten a la sanidad,educacion,etc.No no acepto,es mas no me creo lo de la crisis…..crisis para quien eduart????usted es un neoliberal empedernido,lo que significa la quinta esencia del capitalismo salvaje que estamos viviendo,o en otras palabras…..la mas absoluta esclavitud,o dicho de otra forma…fascismo en estado puro,o podemos llamarlo la democracia de la elite………usted se oculta detras de un aura cientifica para luego lavar las cabezas fragiles……no nos manipule señor punset,esto no es una crisis es una estafa y no no lo voy a aceptar,que vamos a salir de esta con los recortes???………..he vivido muchos años en sudamerica y por donde paso el F.M.I solo dejo un rastro de miseria y pobreza…..creo que usted los conoce muy bien.
29 noviembre 2012 a las 8:20 am
El optimismo es el resultado de una evaluación positiva de la situación presente o futuro. Las personas en esta sociedad vivimos asimilando lo que nos ocurre como el reflujo espontáneo y natural de los hechos externos. En ningún sitio se nos ha explicado que lo que somos y cómo nos sentimos nace de forma independiente a los hechos, o al menos en un buen número de ocasiones, es algo sobre lo que podríamos intervenir, para acomodarlo mejor a las circunstacias. La vivencia pasiva y refleja de las emociones y la responsabilidad sobre las emociones son dos estadíos diferentes en el desarrollo de los individuos y las sociedades. Por eso me alegra tanto que algunas voces nos dirijan la mirada hacia las cosas sobre las que si tenemos control y la retiren de las que no.
29 noviembre 2012 a las 8:27 am
Por cierto, señor Punset y equipo, echo a faltar un libro que compendie de forma poco literaria y narrativa las investigaciones que está conciliando en sus libros de divulgación. Creo que un handbook de las investigaciones revolucionarias, desde el punto de vista de los fenómenos demuestran, sería un libro atronador necesario para desde el racionalismo darle la puntilla al pensamiento racionalista. Hablo de neurociencia, de ecología y de sociedad, para que con los datos en la mano cada uno pueda elaborar sus propias conclusiones. Gracias