Autor: Eduard Punset 6 mayo 2012

Hace unos 40 años, cuando pude regresar a España después de vivir 20 años en el exterior, sobre todo en el mundo anglosajón, muchos ciudadanos españoles me sorprendían con la siguiente pregunta: «¿Cómo nos ven los de afuera a los españoles?».

Recuerdo que nunca se me había hecho una pregunta similar en Gran Bretaña o Estados Unidos. Probablemente, sus niveles de sensibilidad y seguridad no necesitaban la confirmación de extranjeros. Pregunté e investigué durante algunos años hasta poder responder a la pregunta acerca de qué nos distinguía a nosotros de los anglosajones.

Al final di en la clave y, hasta prueba de lo contrario, tuve que admitir que en el mundo solo había dos grandes culturas: una de ellas era la anglosajona, cimentada en la defensa de la libertad individual y asentada en el principio inviolable, desde el siglo XVII, de que el rey y los ciudadanos eran iguales ante la ley común; la otra, incluida la española, pero también la soviética, china, india y las del resto del mundo, exceptuando a Gran Bretaña y Estados Unidos, solo se excitaba con las diferencias sociales o de clase. La injusticia social era el principio que la dinamizaba, mientras que en el caso anglosajón el móvil de la resistencia era la defensa de la libertad y los derechos individuales de los ciudadanos cada vez que el Estado intentaba avasallar sus derechos.

Tanto es así que la mayoría de las élites afincadas en la cultura de la justicia social no quieren ni oír hablar de derechos individuales, como la libertad de movimiento –siempre supeditada a lo que decida el Estado– o el derecho a la felicidad –que figura en la Constitución norteamericana–.

Imagen de portada del cuaderno «¿Cómo educar las emociones?», publicado por el Observatorio Faros del Hospital Sant Joan de Déu en colaboración don la Fundación Eduardo Punset (imagen: Hospital Sant Joan de Déu).

En países dominados por dictaduras durante siglos y marcadas por el imperio del dogma, como España, es difícil distinguir entre la persecución legítima de la justicia social y la rehabilitación de emociones, como la empatía, o de sentimientos, como la felicidad. Nuestra dolorosa Historia nos acostumbró a menospreciar las emociones, a supeditar el conocimiento generado en el inconsciente al todopoderoso y avasallador supuesto pensamiento racional. Solo la llamada «razón» contaba y jamás se admitió que la intuición, basada en las emociones y los sentimientos, fuera una fuente de conocimiento tan válida como la razón.

La cultura heredada no sabe nada o muy poco de emociones como la empatía. El reciente Congreso de la Felicidad ha cubierto un vacío escandaloso de la cultura española. Está muy bien rebelarse contra la injusticia social, pero de lo que peca este país es de un olvido escandaloso de la cultura y la defensa de los derechos individuales de los que forma parte la búsqueda de la felicidad. Una emoción como la empatía no deja de serlo poniéndose en el lugar de los que buscan la felicidad y no solo en el de los afectados por la crisis.

Ya es hora de que en la cultura heredada alguien defienda profundizar en el conocimiento de las emociones –¿alguien sabe algo sobre la soledad o el desprecio?– y, sobre todo, en su gestión. Para salir de la crisis económica, es fundamental analizar las causas de la crisis, pero no lo es menos conocer las dimensiones de la felicidad: ¿qué papel desempeñan las relaciones personales, la conciencia de controlar su propia situación, el conocimiento de las nuevas competencias necesarias para que los jóvenes encuentren trabajo o bien lo que de verdad nos conmueve? La gestión emocional no es menos importante que la gestión económica o política.

Los psicópatas se caracterizan por su incapacidad de ponerse no solo en el lugar del que sufre la crisis, sino también del que busca la felicidad; los sentimientos de los demás les son extraños. Al aprendizaje de esos sentimientos y emociones en las escuelas de primaria y secundaria y en las corporaciones donde todavía campan ejecutivos que siguen amargándoles la vida a los demás pienso dedicar el resto de mis días.

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53 Respuestas to “Nuestra cultura heredada no sabe nada de emociones”

  1. Dr.Jorge de Paula:

    Estimado Punset, es una tarea impostergable promover ese aprendizaje en las escuelas de primaria y secundaria, en las universidades, en las corporaciones, en los lugares de trabajo, en las familias y en todos los ámbitos de la vida humana. La mayor parte del sufrimiento humano deriva de las emociones destructivas como el odio que alienta la violencia, del apego a las cosas materiales, de la falta de amor y de empatía que lleva al destrato en determinadas circunstancias, al desprecio en otras o a la indiferencia en otras. Y en las corporaciones no solamente son los ejecutivos quienes pueden amargarle la vida a los demás, sino que se observa en todos los estamentos y de múltiples formas, a veces muy sutiles. En los niveles intermedios y en los de servicio, también se dan situaciones de maltrato y sometimiento a códigos a veces no escritos y quienes no se avienen a ellos, son desplazados o ignorados por “las tribus”. Este comportamiento “tribal” se da cuando en las mentes de las homo-sapiens cuando imperan los impulsos más primitivos en cuyo seno asientan la territorialidad y la tendencia de seguir ciegamente a los líderes y otras humanas debilidades de las cuales quién más, quién menos todos tenemos, pero también tenemos la enorme posibilidad y a esta altura la obligación de desarrollar las funciones superiores del espiritu, considerandolo al mismo como aquellas que nos llevan a ser compasivos, altruístas, benevolentes (no solamente con el prójimo, sino también con nosotros mismos), misericordiosos y tolerantes con nuestros análsis y especialmente con los juicios que realizamos sobre terceras personas.

    1) Artículo de Eduard Punset de abril-2012: Empatía cero:
    http://www.eduardpunset.es/17726/general/empatia-cero
    2) Porqué y para qué venimos al mundo:
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2011/08/porque-y-para-que-venimos-al-mundo-el.html

  2. Elena Soto:

    Señor Punset, todo mi respeto para usted y su encomiable labor en Redes.

  3. Virginia Romera:

    Buenos y maravillosos días:
    Me ha encantado esta entrada, hoy precisamente hoy al terminar de escribir un post en mi blog http://www.compartepositivo.blogspot.com sobre el día de la madre y el instinto, intución de las madres para cuidar a sus hijos, me he topado con tus bellas y sinceras palabras. Todo en ellas me gusta, pero especilmente me ha emocionado tu final: Al aprendizaje de esos sentimientos y emociones …..pienso dedicar el resto de mis días.
    Sin duda yo te seguiré y seguiré compartiendo los enlaces de tus entradas en mi blog.
    Virginia Romera

  4. pako:

    Eduart Punset ,España necesita politicos como usted ,que de verdad enseñen esa importante gestion,tan olvidada en estos dias en nuestro pais.
    Soy inmigrante en Berlin desde hace un mes y medio ,y a veces siento repulsa de ser español aqui ,en un pais Alemania donde parece ke nadie tiene emociones a simple vista ,pero es que aqui las emocines no se regalan ,se cultivan ,y se premian con el tiempo.Saliendome un poco de tediosas comparaciones y generalizaciones ,aqui en Alemania a mi me ha tocado aprender que todo tiene un funcionamiento correcto con la persona que tienes al lado ,no molestes y nadie te molestara ,ama y recibiras amor ,mediante este correcto funcionamiento social ,los alemanes se cuidan los unos a los otros y asi se hacen fuertes como nacion economica y moral,nos queda tanto por aprender a los españoles ,que no empezaremos hasta que los politicos empiecen a hacerle caso a señores como Eduart Punset.Al mismo tiempo le digo señor Punset :por favor funde un partido politico y presentese a las siguientes elecciones , seguro le votarian miles de personas ,dejando a la vista la verdadera situacion del pueblo español,estoy seguro de que todos los españoles que no votamos,le votariamos a usted,señor que no para de abrir mentes a niveles desorbitados ,pienso yo,el cambio es posible ,desde la emocion ,si el pueblo español ,lograra limpiar sus emociones ,y conseguir salir de esta desidia emocional impuesta ,tambien saldria de la desidia economica tambien impuesta,esos es seguro,gracias por existir ,señor punset,cuando pienso que usted nacio dentro de esta peninsula ,siento orgullo de haber nacido tambien en ella ,aparte de por el sol y las playas ,un estimado saludo de uno que no aguanto mas la desidia emocional y economica.POSDATA:soy de cadiz ,y vivi 2 años en el pirineo catalan ,en puigcerda,y lo mas parecido a los alemanes en España son los catalanes,por algo será …

  5. Ana Zamora:

    Estoy totalmente de acuerdo, estamos en una sociedad super hipócrita donde la mayoría actúa para kedar bien, no para hacer lo correcto o lo q le apetezca. Solo se valora la apariencia y no se busca nada más y al q destaca x inteligencia o valor se le aparta.

  6. Andry Villa:

    Creo que la apatía, el menosprecio de las emociones es la mejor estrategia de las potencias para deshumanizar al hombre y convertirlo en un objeto de consumo. La perdida del valor del hombre, frente a los hombres.

  7. ntroia:

    Gràcies Punset per existir i fer un esforç tant gran per arribar allà a on ets. Segur que no deu ser fàcil des de la teva posició tractar temes de ciència de la manera que ho fas.
    Stic llegint un llibre “La biología de la creencia” de H.Lipton, molt interessant la forma de tractar les ciències, de veure la biologia del cos juntament amb la de la ment humana com un tot i no com a parts separades i a més te molt valor afirmar que el poder de la ment, el que pensem el que fem…, intervé en la biologia del cos, així doncs el que penses el que fas el que menges amb qui et relaciones i de quina manera ,quina música escoltes quin exercici fas… Tot aixó és molt important, hi hi podem intervenir; eduquemen les emocions….
    Gràcies per fer l’esforç de llegir, si algú passa per aquí…. :)

  8. Rosa:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, este país tiene muchos aspectos en los que mejorar y uno importantisimo es el de los sentimientos.
    Hemos adquirido una herencia , que yo la llamaría, lastre; Represión de sentimientos( si se manifiestan se te considera débil o sensible); Sentido al ridículo llevado al extremo, Preocupación exagerada por la opinión del resto, haciendo o dejando de hacer cosas por este motivo; La empatía apenas existe, cada cual busca su bienestar sin la mínima intención real de ayuda a terceros; La ayuda es mínima, es mas bien una hipocresía de preocupación para no parecer un insensible ante los problemas ajenos pero no hay intención real de ayuda; la queja, la crítica por sistema y el pesimismo nos invaden.
    Es como veo a muchas personas que viven en este país afortunadamente hay excepciones y tengo que reconocer que yo en algún momento de mi vida realizo las mismas cosas que ahora escribo, el lastre es el lastre, aunque el primer paso lo tengo dado , soy consciente.
    Saludos y sigue iluminándonos con tu optimismo

  9. Eneko:

    Sin dudar de tu gran capacidad como divulgador de ciencia y conocimiento, a veces las afirmaciones hay que dejarlas con un quizá o un desde mi punto de vista.
    Dividir el mundo en dos culturas, la anglosajona y la que no lo es, es una simplificación peligrosísima, y decir que son los defensores de la libertad individual, en algunos casos, parece una ironía. Y quizá, el hecho de que no se pregunten como los ven los demás, no demuestre seguridad, sino un etnocentrismo y una incultura generalizada del resto del mundo. (En el caso de los americanos es ya hasta un tópico.)

  10. Lucía:

    Hace muchos años, tuve una pareja.
    Un día me preguntó cual era el objetivo de mi vida…”ser feliz”, le respondí yo. La mirada de incomprensión ante no tener un objetivo material le desconcertó.
    Esta mirada la he reencontrado en todos estos años muchísimas veces, cuando digo que mi objetivo en la vida es ser feliz…
    “Querer ser feliz”, que tontería no?. Sigo intentándolo con todas mis fuerzas :-)

  11. Juan:

    Pues sí, estamos rodeados de psicópatas. Una vez un jefe me soltó (yo soy free lance): “Este encargo corre prisa, si hace falta no duermas”. ¡Tela! Los lectores de este blog seguro que podrían compartir ejemplos parecidos. ¡Saludos a tod@s!

  12. subtomas:

    No puedo estar más en desacuerdo. En UK (menos Scotland) hay una diferencias de clases que da asquito. La gran diferencia es el poder de la religión en el pueblo, es lo que me dice mi intuición.

  13. Esperanza:

    pues me parece una labor maravillosa!

  14. Silvina:

    En mi experiencia de 10 años viviendo en España, el colegio, ya sea privado o público, fueron contadísimos los profesores que conocí que denoten una vocación auténtica de trabajar con niños teniendo en cuenta sus emociones y su verdadera felicidad. Soy argentina y he sido docente allí, y esa es una de las diferencias culturales que encuentro con mi país. Allí conocí más docentes de vocación, con una actitud más activa a la hora de trabajar codo a codo con las familias cuando un niño lo necesita.

  15. Carmen Grau:

    Interesantísimo artículo, como todos los de mi admirado Eduard Punset. Pero tengo que decir que después de haber vivido inmersa en la cultura anglosajona durante más de quince años, en Estados Unidos y en Australia, con gran población británica o de descendencia británica, he observado que los anglosajones tienden a suprimir muchas de sus emociones. En el mundo anglosajón hay mucha más conciencia del derecho a la libertad individual, a expresar las emociones y a dejarse llevar por la intuición; pero también veo que esta es la teoría de la que la gran mayoría ha oído hablar, pero que no ponen en práctica. Si alguna vez hablo a alguna de mis amistades anglosajonas de un comportamiento de alguien excesivamente estricto y poco empático, la respuesta es, invariablemente: “parece una persona muy inglesa”. Aquí a los españoles y latinos en general se nos percibe admirablemente como personas más dadas a mostrar nuestro cariño y más dedicadas a la familia. carmen-grau.blogspot.com.

  16. Juan Manuel González Ruiz:

    El animal extremo

    Dejemos los instintos para ser distintos

    Culturalmente hablando, dejando a un lado el concepto de la belleza y desde un punto de vista cualquiera que no sea el de la industria de los hermanos Disney, la organización social del mundo animal es en en gran medida terriblemente cruel e injusto. Los bienes esenciales: comida, abrigo-refugio y sexo se disputan a cada instante. En el mundo animal no se consiguen estos bienes sin lucha, sin miedo, sin muerte. Por poner un ejemplo cualquiera, en este mundo en el que vivimos, cada animal (salvo algunas bacterias extremófilas) está obligado por naturaleza a comerse a otro o a parte de otro para poder vivir. Esto significa matar o mutilar para vivir. ¿No parece esto una condición infernal? ¿Una condena?

    El poder, la jerarquía, la lucha, la competencia, el parasitismo y sobre todo el miedo nacen de esta disputa sin tregua.

    Los humanos por supuesto como animales que somos, salimos al mundo cada día para conseguir las mismas cosas: comida, abrigo-refugio y algunos con suerte, sexo. Lógicamente lo hacemos también con disputa, con esfuerzo, con competencia y por supuesto con miedo. A pesar de estar en la cúspide animal y enviar naves a Saturno y más allá, paradójicamente no estamos los humanos exentos de la arcaica lucha por la supervivencia.

    He dicho al principio que es “en gran medida” cruel e injusto porque también hay actitudes que no son crueles e injustas.

    No todo lo animal es malo.

    Los animales humanos nos distinguimos de otros porque creamos la cultura. La cultura podría habernos salvado de esta obsoleta lucha por la supervivencia y al miedo intrínseco. Pero no es así. La cultura, como cualquier otra herramienta, tiene al menos dos utilidades. Una buena y una mala. Cualquiera de las dos puede llevarse al extremo. Una atávica que no sabe separarse de nuestros instintos básicos de miedo a no sobrevivir y que perpetúa de forma conservadora y sistemática (porque está en nuestros genes) el mundo conocido y antiguo. Y otra creativa, valiente y expansiva que puede hacer y hace un mundo nuevo y mejor. Así es la cultura, una herramienta que trabaja a la vez en direcciones opuestas.

    Dado que actualmente nuestra organización socio-económica se rige todavía en gran medida por instintos de conservación y en valores culturales y políticas (economía neoliberal, conservadurismo) que refuerzan estos instintos arcaicos o los llevan al extremo (como las guerras o las dictaduras), el futuro de la Humanidad pasa irremediablemente por apoyar, reforzar y ensalzar la cultura en aquellos aspectos donde ésta coincide o ensalza los valores más nobles, solidarios e innovadores de nuestra condición animal.

    Esto descarta ya de antemano actitudes conservadoras como la competencia (y su hijo cultural: el capitalismo), el egoísmo o afán de posesión, el prejuicio y el rechazo (y sus hijos culturales como la xenofobia y sus extremos: el odio, el asesinato, las guerras), la territorialidad (y sus hijos culturales: las fronteras, los nacionalismos), la apropiación y acumulación de bienes esenciales (y su hijo cultural: el mercantilismo), el poder, la dominancia y la jerarquía (y sus hijos culturales: el sexismo, las clases sociales y sus extremos: las castas, las minorías privilegiadas, el absolutismo).

    ¿Se os ocurren otras?

    Esta solución apunta por tanto a apoyar y ensalzar a toda costa actitudes más lejanas de los instintos animales más básicos: valores distintos y nuevos como la ayuda, la caridad, la bondad, la compasión, el afán de entendimiento, la empatía, el altruismo, la solidaridad, la cooperación, el perdón, la justicia, la persuasión, la negociación, el respeto, la piedad, el amor, la flexibilidad, la honradez, la razón. Muchos de estos comportamientos del animal humano no existen en otras especies, otros sí.

    ¿Se os ocurren otras?

    Sin este cambio, nuestro mundo animal humano – basado en el viejo y obsoleto instinto de la supervivencia y sus miedos subyacentes – se perpetuará junto con sus valores negativos, algunos extremos. Tenemos que pasar por tanto al siguiente nivel. Llevamos cuatro millones de años en el primer nivel. Ahora es hora de pasar al segundo.

    La herramienta que nos catapultará hasta ahí se llama cultura.

    El medio: La concienciación.

    La cultura es un invento ausente en el resto del reino animal.

    Un regalo de nuestra corteza cerebral. Un error de nuestros genes al crear irónicamente una fuerza que los supera, los manipula. La cultura es sin duda la fuerza más poderosa de la naturaleza que descansa en nuestras manos, en la del animal extremo. Podría destruir al mismo Sol o crear en la Tierra un mundo nuevo y mejor.

    Concienciémonos:

    “Dejemos los instintos para ser distintos”.

    Escrito por Juan Manuel González ©

  17. Ricardo Torres:

    Hola buenos días Eduardo, me parece muy bueno tu articulo. Sobre todo esta última parte de lo que alguien llama gente toxica, me parece un tema fundamental. Este tipo de personas que afectan la convivencia diaria de las personas. Es un tema que las instituciones deben poner especial énfasis. Es una actitud mediocre de personas que sufren mucho.

  18. Patri:

    Hola Eduard.
    Soy una estudiante de 22 años y cada vez me doy más cuenta de lo necesario que es la gestión de las emociones.
    Yo y compañeros, nos hemos sentido así muchas veces, nos han educado en un mundo rodeado de competividad, donde nuestra meta es “un puesto fijo de trabajo donde se gane dinero”, en lugar de enseñarnos a ser personas, en lugar de enseñarnos valores como la empatía o el altruismo. En lugar de enseñarnos qué nos pasa cuando nos enfadamos o cuando nos ponemos tristes, o cuando nos rendimos ante un proyecto.
    No sabemos ser personas, solo nos han enseñado a empollar.
    Espero que algún día, todo esto de un vuelco, y almenos mis nietos puedan beneficiarse.

    Un abrazo.

  19. Aurora:

    Tengo una invalidez por accidente de trabajo y después tuve a mi hija,cuando ella tenía 6 años,me divorcié.Siempre sonrio cuando me cruzo con la gente en las Rozas y me preguntan cómo puedo estar contenta y yo digo :Cómo puedes no estar contento,estando vivo y consciente?.

  20. Jesus:

    Queeee???? me deja con la mandibula desencajada! Mis mas sinceras Felicidades!

  21. Nuestra cultura heredada no sabe nada de emociones:

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Nuestra cultura heredada no sabe nada de emociones http://www.eduardpunset.es/17917/general/nuestra-cultura-heredad…  por Tenchi hace […]

  22. Fernando Fuster-Fabra Fdz.:

    ¿Por qué tanto empeño en la búsqueda de la felicidad que es transitoria y temporal? … La esencia de individuo íntegro está en la milenaria posesión de la alegría interna que no es precisamente parte de la “cultura anglosajona”. Los anglosajones basan la felicidad en la posesión de lo material y menos en la posesión de una estabilidad emocional interna. Es evidente que no ha vivido en Extremo Oriente y “simplifica” como suelen hacer los que predican arriba sin caminar el terreno.

  23. Álvaro:

    Lo importante no son los pueblos sino las personas. No creo en la cultura heredada sino en la que está por construir.

    Estoy muy orgulloso del pueblo español. De la forma de ser de la mayoría de las personas. En general somos pillos, alegres, más naturales quizás que muchos anglosajones. He estado viviendo en Inglaterra y en Irlanda… Son países fríos donde me han tratado muy bien, pero creo que les falta chispa a esa gente…

    Pienso que el clima es un factor importante que influye en nuestras emociones.

    Espero que me conteste si cuenta con tiempo. ¡ Le agradecería que comentase algo en mi blog! Estoy intentando elaborar entradas interesantes.

    Un saludo.

  24. Juana Mª González:

    La importancia de gestionar las emociones ya la hemos comprendido aquellos que,como yo, seguimos desde hace años a E. Punset.
    Ahora toca pasar a la acción y mi pregunta es ¿cómo empezamos?
    Me dedico a la educación pero no conozco ningún profesional que pueda ayudarme para ponerlo en práctica en mi instituto
    Aprovecho para agradecer al Sr Punset su labor como divulgador de la ciencia.
    Muchas gracias

  25. Piluca Peris:

    Eduard, me ha encantado el post de esta semana, sobre todo la última frase; “Al aprendizaje de esos sentimientos y emociones en las escuelas de primaria y secundaria y en las corporaciones donde todavía campan ejecutivos que siguen amargándoles la vida a los demás pienso dedicar el resto de mis días”

    Yo decidí lo mismo hace cinco años y desde entonces me dedico a extender el coaching y hacerlo accesible a todo el mundo, no solo a un pequeño grupo de ejecutivos; tomar conciencia, para desarrollar la habilidad de respuesta mediante la adquisición de nuevas competencias y el desarrollo de las propias habilidades.

    Entre muchas otras cosas, aplico el coaching a pequeñas acciones del día a día, el viernes comentaba el hecho de que seguimos identificándomos como emocionales o racionales y que hace que sigamos creyendo que si somos racionales no somos emocionales y viceversa.

    Os dejo el link del post por si os puede ser de alguna utilidad

    http://easycoach.blogspot.com.es/

    Un fuerte abrazo, y mil gracias por el gran trabajo de divulgación sobre la importancia de las emociones que estáis haciendo desde el Observatorio faros del Hospital de Sant Joan de Déu.

  26. linapalencia:

    Creo que pasa en países que heredaron la cultura de la que hablas!

  27. Erik360:

    Es muy interesante eso de que “sólo a habido dos grandes culturas en el mundo”. Ya el filósofo alemán Hegel creía que lo que caracterizaba a occidente en comparación con la tiranía de oriente era la libertad. De echo, el propio Hegel temía que toda la historia de occidente se “empantanase” por efecto de los vientos tiránicos que soplaban del este… Pero Hegel nunca pudo ver la propia tiranía de sus conciudadanos, porque el dinero lo mantuvo lejos de la calle… Con todo, hay que educar los sentimientos, pero no nos olvidemos que, si el mundo es como dijo Descartes, medio espíritu medio materia, no sólo nos falla el espíritu ¿O acaso los políticos españoles no han dado por lo general una total falta de señales de inteligencia matemática y puramente racional ? Muy bien dice el artículo que tenemos que dejar de quejarnos y encontrar las causas de la crisis. Y las causas son profundas, y tanto espirituales como materiales.

  28. Blenda:

    La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos. – Albert Einstein.
    Gracias por hacer esto posible.
    Le envidio por poder dialogar con tanto investigador de todas las ciencias.
    Y al mismo tiempo le adoro por compartirlo.
    Perdone mi atrevimiento, pero me gustaría sugerirle un tema del cual es necesario varias ciencias unidas, algo así como una unificación.
    Por favor, no deje nunca de informarnos.
    Mil gracias…

  29. María Iris:

    Creo que esta exposición no está siendo fiel a las emociones, y no lo es porque una vez más, los conceptos se ven desde la posición política de quien las analiza.
    Esta bien que uno sea político cuando se dedica a la política, pero moverse políticamente con todo, ensucia la pureza de la realidad de lo que se va a analizar. ¿Por qué?, pues porque un político siempre lleva posición aunque no esté afiliado, ha elegido territorio, puede ser que sea particular de él, porque lleve también su propia politica, por ejemplo; al servicio de la especulación con todo.
    Esa persona disfruta dividiendo, debatiendo, o no dejando ir hacia el norte de la brújula a nada, porque encontrar futuro marcando finalidad buena para todos, le obliga a unificarse a él primero, hacia un punto que le pide dejar para ello muchas cosas, entre ellas esa manera de pensar, entonces desaparece la necesidad de buscar continuamente enemigos, cuando lo que es más noble es ir hacia la raiz de la esencia en todo sin tener que tener en cuenta los errores, que en todas las épocas se han cometido. Y la pasada no ha sido la peor si profundizaramos de verdad en nuestros días.
    Comparar para ganar es absurdo cuando se tiene la posibilidad de tener delante el efecto que llama al cambio. Eso es no querer aceptar lo evidente o no poder verlo, porque uno no está preparado a pesar de saber mucho. Y es que las emociones y los sentimientos, que todos tenemos, no siempre es campo de estudio para todos, unos por su vida o por su interes hacia ellas, limpio y mayor, han podido aprender más. Hay que dedicar mucho tiempo a observar el comportamiento humano, vaciarse de logica y ver más allá de lo aparente, para poder integrar motivos, carencias y manera de entender algo tan sutil, delicado y a la vez creativo, donde la sensibilidad en exceso o defecto pude marcar tanto… para bien o para mal.
    La intuición es un campo de acceso para quienes dejan vació de lógica, cuando se permite uno reposar y observar simplemente sin aplicar tantos datos sabidos, entonces te permites ver todo, aceptarlo, tomarlo, y con el riesgo que otros no pueden admitir, uno va hacia ahí. Manera que haciéndola habilidad te ayuda a entender muchas cosas, a adivinar lo que alguien no te puede contar o mostrar, es el complemento de la palabra, de los hechos, cuando se mira con ella. Es leer más allá de la forma de todo, porque se relacionn, gestos, imagenes, se diria que se ve tanto el alma como el cuerpo de lo que tienes delante, sea lo que sea.

  30. Adri:

    Me ha gustado mucho esta entrada, los valores,y tanto las emociones, son cosas que se han ido perdiendo ,las emociones mas que todos, porque la mayoría piensa, que al mostrarla, muestra su debilidad, cosa con la que no estoy de acuerdo.. Un Saludo..!!

  31. maria Dolores:

    Sr Punset.
    Estoy totalmente de acuerdo con usted,en profundizar y valorar el conocimiento de las emociones.
    Son los sentimientos nobles y la magnanimidad del corazón los que nos perfeccionan,humanizan y nos convierten en seres civilizados y sensatos.
    Las mas felices ,innovadoras y extraordinarias ideas solamente ,toman vida y dinamismo si las apoya el corazón ,si las mueven poderosos sentimientos.Es el sentimiento el que hace posible la comprensión,la empatia y el acercamiento y unión entre las personas más dispares y encontradas.
    Me ha gustado mucho su comentario,P”ienso dedicar el resto de mis días”
    Un saludo

  32. Gaizka:

    Sobre leyes y derechos todo el mundo sabe que todo eso es ciencia ficción; así que poco habría que hablar de ello salvo que uno sea novelista.
    Respecto al tema de la empatía se hace más interesante. Empatía en cuanto a ponerse en el lugar del psicópata, malhechor y no de la victima. Pero dejando al margen los típicos casos siendo más interesantes los de gente que diciéndose ‘de orden’ actúan como sociopatas, infringiendo el respeto de las personas.
    Lo que provoca tal conducta vil está relacionado con esos congresos de creatividad en los que usted, señor Punset, coopera junto con una elite de cerebritos. Haciendo el favor de anotar esto que cuento para que lo suelte en el próximo:
    Sin recursos, sin creatividad, sin nuevas formas de hacer cosas solo queda el delito. Es la desesperación y la mediocridad los que llevan al delito y a despreciar al prójimo para intentar producir nuevos resultados. A través del delito existe cierta posibilidad de generar material nuevo; hasta que el delito no de más de sí y haya que incrementar el grado de delito para crear nuevos resultados que den beneficios, dado que la mente ha quedado out of order en imaginación y creatividad. Avanzamos tecnológicamente pero no mentalmente. Hasta se diría que avanzamos tecnológicamente para suplir esa merma de nuestras mentes. La ‘sociedad 2.0’ de la información es la vergüenza hecha realidad, pues apenas hay contenidos: al menos no hay material autentico. Con la crisis el asunto se pone difícil cayendo más la demanda, así que, además de porque lo que producimos no nos llena, con todo el derecho del mundo se procede a delinquir para satisfacer de alguna manera esas demandas.

    Respecto a la felicidad; dicen que de nadie más que de uno mismo depende, pero cuando uno ve la conducta repugnante de cierta gente encima públicamente respetable lo hace difícil. Porque la verdad es que el asunto da asco. Y esto es una realidad no un pensamiento pesimista.

    Por cierto, Punset, su credibilidad como persona queda rebajada siguiendo trabajando en Vocento.

  33. Aitor:

    Yo leo esto, y la razón, el cerebro, la intuición y el sentido común que les acompañan me hacen chiribitas: “una de ellas era la anglosajona, cimentada en la defensa de la libertad individual y asentada en el principio inviolable, desde el siglo XVII, de que el rey y los ciudadanos eran iguales ante la ley común”
    Sr. Punset, leo tus libros y me interesan mucho los temas de los que tratan, pero nos podría explicar por favor, ¿con qué lógica, sentimiento o emoción se puede encajar el que el nacer en una familia de sangre azul(real) te otorgue todos los derechos que no son nada, nada iguales a los de los del resto de ciudadanos? ¿es posible evolucionar?¿Partiendo de ahí se puede explicar el resto de lo que llamas cultura anglosajona?

    Yo también he tenido oportunidad de vivir en EEUU y te aseguro que en el mundo de Bambi que se han creado, no son nada receptivos a las críticas al “establishment”, percibiendose un fanatismo preocupante, también religioso. No me quejo en absoluto del trato recibido, todo fueron sonrisas y buen rollo mientras alabases y expresases lo bueno del “american way of living”, pero se torna en vacío y desprecio si se te ocurre por ejemplo criticar el expolio de recursos en américa latina y otros lugares del mundo.

    En resumen, mi intuición me dice que como muy bien expone más arriba Juan Manuel Gonzalez Ruiz, la cultura anglosajona es reflejo de una forma animal primitiva que promueve la competencia más salvaje, sazonada eso sí con un sistema de propaganda y ética usada a conveniencia y servicio de lo anterior en el estilo más anglosajón. Es decir con esa flema inglesa, que después de quedarse con tu “sandwich” dice: “ups, Sorry”
    Está claro que tampoco hay otra cultura alternativa que muestre valores mucho mejores, y mucho menos la árabe. Pero en todo caso yo establecería la diferencia entre las culturas de origen monoteísta y judeocristiano incluyendo la árabe claro, dogmáticas y tiránicas y las orientales más reflexivas, meditativas y que invitan a cada uno a buscar su camino sirviendo como guías.
    Como dices en algún libro tuyo, Punset, lo difícil es cambiar de idea; es preferible modificar el pasado a nuestro gusto para justificarla. Es facil demostrar una cosa y al minuto siguiente la contraria. Te animo a que mires en tu interior y sigas verdaderamente tu intuición enriqueciéndote con todo. Yo seguiré haciéndolo, contigo también. Un saludo.

  34. Hélène:

    Monsieur Punset,
    Enhorabuena por su artículo en el cual se intuyen tantas ramificaciones existentes entre cultura y emociones… Me parecen muy útiles en pedagogía multicultural, al igual que las obras maestras de E.T. Hall, Edward Saïd o Amín Maálouf. Por allí se abre camino el futuro!
    Conozco poco la cultura anglosajona,
    pero: ¿ donde situaría Usted a la cultura francesa, sus emociones “racionalizadas”, su nostalgia de la monarquía en medio de la vida republicana, sus aspiraciones a la igualdad “que no tiene nada que ver con la justicia”?
    Gracias, por no dejar de relacionar nunca sus observaciones con lo… humano !

  35. Punset, eres el mejor:

    Dr.Jorge de Paula.
    Virginia Romera.
    Elena Soto.
    pako.
    Ana Zamora.
    Andry Villa.
    ntroia.
    Rosa.
    Eneko.
    Lucía.
    Juan.
    subtomas.
    Esperanza.
    Silvina.
    Carmen Grau.
    Juan Manuel González Ruiz.
    Ricardo Torres.
    Patri.
    Aurora.
    Jesus.
    Fernando Fuster-Fabra Fdz.
    Álvaro.
    Juana Mª González.
    Piluca Peris.
    linapalencia.
    Erik360.
    Blenda.
    María Iris.
    Adri.
    maria Dolores.
    Gaizka.
    Aitor.

    Del movimiento intencionado se crearon las primeras células nerviosas. Hubo que haber movimiento. Difundir el mensaje, generar conciencia con los conocimientos de Punset y sus colegas, creo que va siendo la tarea de los seguidores de Redes. Que no se quede en el mero agradecimiento. ¡Ánimo!

  36. Xavier:

    Creo que debe de haber algún tipo de proceso de antiselección ética que lleva inevitablemente a los peores al puente de mando de las sociedades, de la historia, de las empresas. Se tolera como mal menor, no hay reacción porque se imagina que un cambio podría acabar con lo poco bueno que queda…y así nos va.

  37. Sergio:

    Estimado Punset, ante todo me gustaría darle la enhorabuena por su maravilloso trabajo como divulgador. Creo que gracias a personas como usted el mundo puede convertirse en un lugar mejor, donde la ignorancia no sea un orgullo, sino un lastre del que poder desembarazarse fácilmente.

    Dicho esto he de admitir que mis “emociones” no están del todo con usted en este artículo, y en cuanto lo he leído mi razón se ha puesto al servicio de mis sentimientos, para justificarlos y consolidarlos, en vez de para cambiarlos, que como bien sabe usted es mucho más difícil. No quiero reducir una propuesta tan interesante como la que nos ha hecho, como un absurdo enfrentamiento patriótico entre españoles y anglosajones, y espero que sus lectores no mal interpreten mis palabras, pero he de argumentar mi insatisfacción:

    Hablar de libertad es controvertido. Libertad para unos, puede significar esclavitud para otros. Alcanzar el equilibrio perfecto entre estos dos conceptos tan antagonistas es una tarea harto complicada, que sinceramente pienso los anglosajones, al igual que nosotros, no han encontrado. No creo que nadie con los valores del mundo occidental, pueda negar el derecho que tiene cualquier persona a ser feliz, pero ¿que sucede si en la búsqueda de esta felicidad se socaba la de otros? ¿Es igualmente legítimo? Por poner un ejemplo fácilmente comprensible, sin querer ser demagógico: un violador es feliz cuando viola, pero no creo que por ello debamos permitir que lo haga.

    La libertad de la aristocracia europea en la edad media, chocaba con la libertad del pueblo llano. La libertad eclesiástica, con la científica. La empresarial, con la obrera. La de los catalanes independentistas, con la de los españoles centralistas. La de los NAZIS de mitad del siglo pasado, era totalmente incompatible con la de los judíos que habitaban en Alemania en aquella época. El derecho a nuestra intimidad contrario a nuestra seguridad. Podríamos poner miles de ejemplos para entender, que sin duda, la libertad nunca es para todos.

    En este contexto se crean las leyes y las reglas morales. Son impedimentos a nuestra libertad para garantizar la de otros. Por esta misma razón creo que es peligroso detallar en las leyes, o la constitución, libertades individuales, que pueden entrar en conflicto con estas leyes restrictivas o reglas morales “autoimpuestas” para crear una sociedad mejor. Por tanto, debo concluir que creo y respeto las libertades individuales, pero que las instituciones deben contemplar, sobre todo, las colectivas, para garantizar que hayan libertades que no se puedan socavar por defender la libertad de unos pocos, como por ejemplo, el derecho a la vida.

    En el mundo anglosajón no ignoran este hecho, y esa tendencia que tienen a darle tanta importancia a las libertades individuales la compensan con una represión moral mucho más fuerte que la que existe en otros países, como pueden ser los latinos. No es desconocido por ninguno de nosotros la actitud restrictiva que tienen hacia tantos aspectos cotidianos; es cierto que mis referencias se limitan a una escasa experiencia personal, unas pocas discusiones con otros visitantes esporádicos de estos países, y sobre todo los medios de comunicación (televisión, internet, prensa, etc.), pero mi conclusión, pudiendo ser equivocada, es precisamente esta: no creo que EEUU, o el mundo anglosajón en general, puedan ni deban ser una referencia del significado de la palabra libertad.

    Lo que sí es seguro es que en todos los lugares del mundo, hasta en el más insospechado, se pueden dar opiniones muy interesantes sobre esto concepto, y quizás, si escucháramos más e impusiéramos menos, entre todos, podríamos alcanzar la verdadera, y hasta ahora utópica, libertad.

  38. Juan M:

    Sr. Punset, soy uno de los que sufre a un directivo ejecutivo, de esos que comenta usted. Esta persona hace uso del miedo para conseguir sus fines, como bien saben hacer los psicópatas, tal y como explica en varios artículos.

    Deseo que nuestros hijos conozcan un mundo en el que la sociedad, ya estructuralmente, no deje lugar o poderes a eres de este tipo. Siempre les será mas fácil ser feliz en un ambiente asi. ¿No?

  39. María Iris:

    ¿Por qué me incluyen en el contenido del nº 35 de este tema?.
    Yo participo con algún comentario en este blog, pero no siempre estoy de acuerdo en todo, y menos soy fan; reconozco que el Sr. Punset es un estudioso de muchas cosas, que debe ser un gran trabajador, pero leyéndole las entradas, también he descubierto que no buscamos lo mismo y que seguramente será difíl que nos encontremos queriéndo conocer el origen y el sentido de la vida. Yo soy su opuesto, aunque no su enemiga, me inclino a la esencia en todo y él se siente bien englobando y dispersando.
    Ser fan (fanático admirador), es una moda que no siempre lleva exigencia para pedir lo mejor a quien se ensalza, a veces se hace un mito de esa persona y se le perdona todo.
    Yo reconozco que aunque me gusta tener a quien admirar soy exigente con lo que necesito y valoro.
    Hoy sé que se necesita luz, verdad y orientación, contra la mentira que hemos tolerado. La vida nos pide un giro hacía el norte, pero ello pide romper muchas estructuras.
    Este blog puede ayudar pero también según por donde se lleven las cosas puede desorientar.
    Opiniones diferentes enriquecen, aunque seguramente no benefician a la persona que cree en la necesidad de fans, concepto que no es lo mismo que seguidores.
    A mi me cae bien el Sr. Punset, pero me gusta más con pelo corto…(broma pero verdad).

  40. Maria Castellano:

    Buenos días Sr. Punset, he leído todos sus libros y publicaciones, me encantan sus reflexiones, la verdad sale a la luz y empezamos a comprender a través de nuestra inteligencia los bloqueos emocionales que arrastramos de nuestra cultura, ahora gracias a personas como usted empezamos a dar rienda suelta a nuestras emociones.
    Muchísimas gracias y felicidad para todos los que diariamente trabajan su equilibrio interno y luchan por un mundo mejor !!

  41. Françoise:

    Referente a un comentario anterior, yo no creo que un psicópata, un violador, un ser violento sea libre.
    Para mi la libertad es poder elegir entre dos o más opciones, y el que ejerce la violencia no es un ser libre, no elige ser psicópata o violador o violente. Me parece más bien que es presa de sus más primitivos instintos y de su incapacidad para gestionar sus emociones y sus impulsos.

    Comparto la opinión de que la cultura tiene una enorme influencia sobre la expresión emocional de los individuos. Sin embargo no creo que la diferencia la marque la cultura anglosajona, veo más bien una enorme diferencia entre nuestras culturas occidentales, enfocadas hacia el bienestar económico, la que asocia la felicidad del ser humano a los bienes materiales, y la cultura oriental orientada hacia el mundo interior, el equilibrio personal, el bienestar emocional del individuo.

    No comparto la idea de que la dictadura sufrida durante tantos años en España haya influenciado la forma de expresarse de sus gentes. En lo que me concierne, podría expresarme prácticamente como Eduardo, aunque por motivos distintos; me vine a España hace 40 años, después de haber vivido en Francia durante 20 años, una Democracia asentada ya desde hace muchos años… Y sin embargo, personalmente encontré un pueblo caluroso, alegre, expresivo y comunicativao, mucho más que mis compatriotas que consideraba -y sigo considerando- más reservados y a los que les cuesta expresar sus emociones y sus sentimientos. Esta cultura de la represión de las emociones está ligada a los dogmas, sobre todo los dogmas religiosos. Había que expiar las faltas, las de Adan y Eva …y la Iglesia se encargó de condenar al ser humano a sufrir la vida en vez de disfrutarla. Creo que en este aspecto la sociedad ha evolucionado considerablemente y consigue “desaprender” las enseñanzas recibidas.

    Sobre la soledad y el desprecio, creo que tod@s las hemos sufrido alguna vez, así como otras emociones negativas como la violencia, la burla, la prepotencia etc…
    Personalmente, creo que la soledad no se relaciona con el hecho de estar solo, sino con la sensación de estar solo. Yo vivo sola desde hace unos 10 años y no me siento sola. Me siento rodeada y querida por mi familia y mis amigos, tengo mi trabajo, me gusta mucho leer, pasear, nadar, viajar… Mis momentos más amargos de soledad los experimenté en mi infancia y mi adolescencia, en un ambiente familiar de tremenda violencia y falto de afecto, y más tarde después… pero sería muy largo de contar…

    ¿Cómo gestionar todas esas emociones negativas?
    Personalmente, no encontré otro camino mejor que huir del victimismo y luchar por mi felicidad. En todos los momentos difíciles de mi vida, y les aseguro que ha habido muchos, he procurado luchar, hacer frente y tomar decisiones, no dejarme vencer ni ser víctima de la vida, aunque haya tenido que tomar decisiones muy difíciles.
    También he conseguido borrar el rencor, el odio que sentía hacia los que me han hecho tanto daño. Creo que ellos también fueron víctimas de sus circunstancias personales y no pudieron o no supieron gestionar bien sus emociones, y desde luego, no fueron felices.

    Mi vida es lo que es; no puedo olvidar mis orígenes, mi infancia me ha marcado profundamente a nivel emocional, y mi vida de adulta también, pero mi vida la he construido yo, a partir de mis circunstancias personales. Y cuando surgen los miedos, las angustias, les dejo que se manifiesten, hasta que se cansan… y se alejan solos….

  42. Balsa:

    Pues sí, Lucía, ser feliz es estar a gusto con lo que uno es y tiene, solo que unos intentamos ser felices desde lo inmaterial del objeto y otros desde lo material de los objetivos. El resultado esperado es el mismo, aunque unos lo entiendan antes que otros; lo que “obliga” a unos a esperar comprensión más tarde que a otros.

    Lo complicado en ambos casos es saber cuándo aplicar con virtud la máxima: “debe” preocuparnos más la opinión propia que la ajena. Punset (no siempre) es el mejor.

    Buenas y adiós.

  43. ALR:

    Françoise, le agradezco su comentario sincero. Casi todos mencionana la felicidad y parece que su anhelo es experimentarla. Estoy de acuerdo con usted en todo lo que dice. Si me permite decirle; Si le gusta el café, le recomiendo uno que está muy bueno y que se llama “Marcilla Soluble”. Lo hay descafeinado y cafeinado y viene en un tarro de cristal bastante grueso. Un saludo

  44. Acm:

    Yo, aunque lo he intentado, no alcanzó a vislumbrar qué cultura de entre todas es la no heredada. La situación que expone aquí, que sí me parece real, la entiendo como de la Humanidad toda, y no como propia de alguna sociedad o país concreto.

    La democracia y la dictadura no son hijas de políticos y elites, sino de personas y pueblos. Y, en mi opinión, todos estos han pasado por situaciones similares por el transcurso del tiempo.

    Creo que lo que sí podría contribuir a que las sociedades fuesen más libres y justas sería establecer en todo el mundo la cadena perpetua para la mentira cochina, y que la ciencia consiga darnos la balanza fiel con la que pesar hechos y dichos, y así poder separar para siempre a los hombres y las mujeres buenos de todos los malos bichos.

    Saludos muchos.

  45. Françoise:

    En respuesta a ALR:

    Efectivamente, estoy constantemente en busca de la felicidad, la mía y la de los que me rodean, con los medios que tengo a mi alcance.

    No le encuentro ningún sentido filosófico ni metafísico a la vida. Por lo tanto, el sentido de mi vida es el que yo le doy. Y como no sé si hay vida después de la muerte (lo dudo…me considero atea, o por lo menos agnóstica en las mismas proporciones que Richard Dawkins…), me parece más sensato y positivo ocuparme y preocuparme del presente, de la vida que conozco y de los que tengo a mi alrededor, con alegría y optimismo. Lo cual, nadie está obligado a compartir…

  46. Sara Tarrés:

    Cierto. Se nos llena la boca con la gestión de las emociones, la inteligencia emocional y blablabla. Pero hacemos poco. Las escuelas no están por la labor de instaurar planes de educación emocional en sus planes de estudio, los padres decimos que no tenemos tiempo para ello y … así vamos.
    Gracias por todas sus reflexiones.
    http:// mimamapsicologainfantil.blogspot.com.es/

  47. María Iris:

    El cerebro por si solo no sabe de amor, sentimientos o emociones, puede tomar DATOS recogiendo o percibiendo el efecto que producen las emociones en quien las vive desde sus entrañas, si se hace seguimiento para estudiarlas o cree esa persona, que desde su lógica puede entenderlas, pero se queda en eso, información, análisis, si no le acompaña a ese cerebro una vivencia personal o cercana donde su corazón se haya involucrado antes.
    Cuando se para el corazón no podemos vivir, se va la respiración y la circulación de la sangre se detiene, el calor desaparece.
    Sin embargo cuando nuestro cerebro falla y no responde, la vida a veces puede seguir, aunque limitadamente porque el corazón sigue ahí.
    Es decir sin el corazón, que representa la parte emocional, no se puede vivir, el frio de la mente como dueña única, trae todos los desajustes más duros de la enfermedad mental.
    Sin enbargo creo que hace menos daño quien no siendo lógico por nacimiento o problemas posteriores (niños o mayores, con sindromes como Dawn y otros) esas personas que se ven inclinadas a usar en compensación su corazón; unos y otros son desarmonicos para si mismos, pero el corazón y su función es lo más, cuando te quedas sin lo que nos complementa.
    El corazón… ante el vacío.
    Creo que todo es como el misterio del huevo y la gallina, necesarias ambas partes del cuerpo, para que se dé la vida con vida plena. Es el encuentro hacia la fuente de los opuestos abrazados, que solo integrados nos ayudan a realizarnos, sin depender ni atacar, ni competir, si queremos saber, buscando el bien para todos.
    El sentimiento ahogado, muchas veces se produce por miedo echar raiz que pide frutos con compromiso, dándose uno permiso para vivir con amor. El yo de hoy tiene temor a perder poder en la entrega.
    Las emociones desbordadas o confusas vienen de tener esas entrañas heridas, intoxicadas o pobres en el ejercicio del sentimiento, sin saber poner medida y calidad alimentando nuestra creatividad integrando el sentir y expresión sin recurrir a la liberación que pierde esencia.
    La medida lo cura todo. El hombre necesita punto medio, espacio que le hace dueño de la libertad y madurez de su vida, sumándose a ser punto importante del giro de la vida con vida del Universo.
    Cuidar las emociones no es usar el corazón al servicio de lo que me apetece. Es poder sentir las entrañas sin miedo a compartirlas, es poder acoger a quien trae semilla y poder dar vida arropando, integrando.

  48. LIEBANA:

    Soy poetisa, y gran admiradora del Sr. Punset desde hace tiempo…vivo y naci en Cataluyna y desde que naci, he sufrido.
    Aún me emociono y mis ojos se llenan de lágrimas ,cuando leo artículos como este y comentarios de personas que parecen sensibles a la realidad de nuestra cultura , de nuestro planeta.Pienso y me sorprendo, que jamás llegaría leer ni a ver a científicos preocupándose por la gestión de las emociones, en el tiempo que me ha tocado vivir.
    Soy asperger y empática y ,aunque mi infancia fue infeliz por sentirme y ser diferente, sin saberlo ; se que no soy el único caso y hay muchos niños y jóvenes que necesitan reeducar su mundo emocional.De hecho, el mundo es emoción, la vida es emoción.Las emociones son agua, las tres cuartas partes de este mal llamado planeta “Tierra” , son agua, la vida se generó en el agua y nosotros somos agua : son las emociones las que nos llevan a destruir nuestro entorno, nuestras vidas…la inteligencia se convierte en una mera herramienta de nuestros instintos.
    Por cierto, yo creo que la felicidad es cuestión de suerte.

  49. Luoe:

    Interesante artículo, como de costumbre.

  50. Nuestra cultura heredada no sabe nada de emociones « El Crack Inglés Blog:

    […] Blog de Eduard Punset » Nuestra cultura heredada no sabe nada de emociones. Share this:EmailPrintMoreDiggShare on TumblrLike this:LikeBe the first to like this post. Tagged: cultura, Eduard Punset, emociones Posted in: psychology ← Brendan Rodgers: Spain have been a great model for me over many years | Stuart James | Football | The Guardian Be the first to start a conversation […]

  51. xabi:

    hola,

    quizá esto sirva como muestra de cultura, emoción y felicidad. Ciudadano mostrando su indigancion con arte

    http://www.youtube.com/watch?v=SEeOscG9K3c

    Saludos y gracias

  52. César:

    Vivimos en un país donde cierto que que nunca se ha valorado al individuo en su libertad. Eso se refleja en la manera que tenemos de valorar a la gente, en España es importante el que tiene más dinero, una carrera, o muchas casas. Si no tienes eso, da igual que pintes, escribas, o tengas un corazón la mar de bondadoso. Es por eso que gente carente de empatía ocupa cargos de poder, que aunque técnicamente están capacitados para ejercer, son carentes de la capacidad emocional para afrontarlos, de ser capaces de entender a las demás personas. Esa es la diferencia a mi juicio que nos quiere transmitir Eduard en su artículo.

  53. Rosalia Peña Sarmiento:

    Estimado Eduard Punset:

    No puedo dejar de escribir al menos unas palabras de gratitud, por lo que comparte en todo este artículo, por ese compromiso explícito en escuelas y corporaciones, al que está dedicando su vida, por enseñarnos cada día que el potencial humano puede aprovecharse en obras hermosas, como educar, compartir y asumir con responsabilidad una vida abundante y feliz. Gracias, Punset por su presencia y por el ejemplo que emana de su obra toda que me inspira en mi hacer.
    Yo también me apunto en esa dirección y me he hecho el compromiso personal de facilitar desde donde esté el que vivamos en espacios más saludables integralmente. ¡Qué bueno sentir la vibración común!

    Un especial abrazo,
    Rosalia.

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