Autor: Admin 26 abril 2012

Medio: Ara

La periodista y crítica de televisión Mònica Planas dedicó una columna en el diario Ara al programa Redes, el pasado martes, 24 de abril.

Bajo estas líneas podéis leer la columna original en catalán y traducida al castellano. La columna está relacionada con la emisión del capítulo «Estamos programados, pero para ser únicos» producido con motivo del Año de la Neurociencia en España, este 2012.

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La red Punset

El programa Redes es de aquellos espacios que navegan por La 2 como un clásico que casi se acerca a la leyenda: la gente habla más que lo ve. Cuando lo hacían de madrugada, la audiencia reclamaba un horario más aceptable. Cuando lo dejaron de emitir fue una herejía televisiva. Y cuando volvió las noches del domingo (para mí, una opción extraordinaria que une perfectamente biorritmos internos con programación televisiva) pasa desapercibido. Pero verlo te reconcilia con la resaca emocional del final del fin de semana. Un consuelo para la depresión de los domingos.

Ahora Redes se ha convertido en un collage peculiar de ediciones anteriores, reagrupados en nuevos hilos conductores. Domingo nos planteaban cómo estamos programados para ser únicos. A partir de la tesis inicial te explican los mecanismos por los que recordamos lo que vivimos y cómo eso nos permite construir el andamio para prepararnos para el futuro. Redes nos recuerda la fragilidad como seres humanos, pero a la vez nos fascina porque evidencia que somos perfectos y complejos.

Punset tiene ese magnetismo, que con calcetines de rombos y preguntas con cadencia musical nos descubre. Nos provoca un ejercicio de autoconocimiento tan increíble que convierte la pantalla en una ecografía o un escáner. En esta deconstrucción de Redes, que recopila las múltiples entrevistas de Eduard Punset iniciando una nueva trama explicativa, vamos observando un Punset cambiante. Cabellos largos, cortos, más frágil, más enérgico… Es el rompecabezas de diversas épocas del presentador: crea un metalenguaje televisivo que nos recuerda el paso del tiempo y como en algunos aspectos no somos nunca los mismos. Todo ello hace de Redes un ejercicio más que un simple programa, que tiene la virtud (como pocos) que el espectador no sólo utilice los ojos sino también que busque en su cerebro y en su alma. Un auténtico viaje al optimismo (televisivo).

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La xarxa Punset

El programa Redes és d’aquells espais que naveguen per La 2 com un clàssic que gairebé s’acosta a la llegenda: la gent en parla més que no pas el veu. Quan el feien de matinada, l’audiència reclamava un horari més acceptable. Quan el van deixar d’emetre va ser una heretgia televisiva. I quan va tornar els vespres de diumenge (per mi, una opció extraordinària que uneix perfectament bioritmes interns amb programació televisiva) passa força desapercebut. Però veure’l et reconcilia amb la ressaca emocional del final del cap de setmana. Un consol per a la depressió dels diumenges.

Ara Redes s’ha convertit en un collage peculiar d’edicions anteriors, reagrupats en nous fils conductors. Diumenge ens plantejaven com estem programats per ser únics. A partir de la tesi inicial t’expliquen els mecanismes pels quals recordem el que vivim i com això ens permet construir la bastida per preparar-nos per al futur. Redes ens recorda la fragilitat com a éssers humans, però a la vegada ens fascina perquè evidencia com som de perfectes i complexos.

Punset té aquest magnetisme, que amb mitjons de rombes i preguntes amb cadència musical ens descobreix. Ens provoca un exercici d’autoconeixement tan increïble que converteix la pantalla en una ecografia o un escàner. En aquesta desconstrucció de Redes , que recopila les múltiples entrevistes d’Eduard Punset encetant una nova trama explicativa, anem observant un Punset canviant. Cabells llargs, curts, més fràgil, més enèrgic… És el trencaclosques de diverses èpoques del presentador: crea un metallenguatge televisiu que ens recorda el pas del temps i com en alguns aspectes no som mai els mateixos. Tot plegat fa de Redes un exercici més que no pas un simple programa, que té la virtut (com pocs) que l’espectador no només utilitzi els ulls sinó també que busqui en el seu cervell i en la seva ànima. Un autèntic viatge a l’optimisme (televisiu).



7 Respuestas to “La red Punset”

  1. Redes para la Ciencia » La red Punset:

    […] los siguientes enlaces podéis leer la columna original en catalán y traducida al castellano. La columna está relacionada con la emisión del capítulo «Estamos […]

  2. Manuel:

    Pues si autora del artículo observa un poco a la sociedad de nuestro alrededor, verá que los ejemplos morales y humanos que vemos todos los días son; Políticos-Tiburones a todos los niveles, que usan el poder contra la razón humana y humanitaria, y una Iglesia Occidental que a sobrepasado la línea moral (y no quiero poner ejemplos en que hechos).

    Así que nos queda los científicos de Punset, y alguna otra ONG de las que sabemos muy poco de los esfuerzos individuales que realizan sus personas.

    Y esto es los que nos queda…

  3. Yilva Kalmanson:

    Me parece una fabulosa idea señor Punset. No me pierdo ni uno de sus comentarios. Gracias

  4. Kristin:

    Porque sentimos tanta euforia hacia este hombre en vez de comprender lo vagos que somos para viajar en un autobús por elejempro

  5. Kristin:

    Quiero decir que el mundo que tiende aprender solo sigue siendo un perdedor

  6. Kristin:

    Cual es la base de sus conocimientos
    Todo necesita un start………aquí viene el problema Cual ha sido el modelo a seguir que pasaría si se encuentra con persona queriendo devolverle en la vida normal
    Que explicación hay detrás esta estúpida frase

  7. Kristin:

    Porque a todos nos encanta escucharte

    Para aprender supongo aun que en mi caso seria algo gracioso mis sospecha acaban siendo parte de sus ideas y programas

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