Autor: Eduard Punset 18 marzo 2012

Esta vez voy a pedir perdón a mis lectores por decirles lo que pienso; no me había ocurrido desde la muerte de Franco y, sobre todo, desde la irrupción del primer gobierno elegido democráticamente en la historia azarosa de España.

Me siento otra vez a igual distancia de los obispos que de los sindicatos; desamparado en medio de dos colectivos que han decidido resolver a gritos sus diferencias. Como antaño. Al resto nos da la impresión de que se han olvidado de la Guerra Civil que nos dividió, irremediablemente, en dos bandos.

Siempre había pensado que España compartía con Alemania varias cosas: los dos países formaban parte de las grandes potencias europeas que habían cometido el error histórico de sucumbir la una, electoralmente, al nazismo y la otra, recurriendo a una guerra civil, al fascismo.

Estaba convencido de que el recuerdo de la Guerra Civil perviviría, a pesar del paso de los años. Milagrosamente creía que tanto España como Alemania llevarían en su alma aquel recuerdo; en términos históricos, lo que eso implicaba es que no hacía falta ser hijo de aquella Guerra Civil para estar condicionado por ella. Para tranquilidad de la gran mayoría, podían estar tranquilos de que las reformas y revoluciones a favor de un nuevo estado de cosas no traspasarían nunca la línea o la frontera que nos separaba de aquel oscuro recuerdo.

Punset pasea por los restos de Corbera de Ebro, devastada en la Guerra Civil (imagen: Grupo Punset Producciones).

Ahora debo reconocer que estaba equivocado; y que no es necesariamente malo haberlo estado. ¿En virtud de qué tabú o sacrosanto recuerdo es lícito haber querido condicionar la búsqueda del equilibrio social entre seguridad y reforma, invocando el recuerdo de Marcelino Camacho, el gran dirigente sindical que nos amparaba al colectivo minoritario de estudiantes de izquierdas, pasándonos multicopistas en las esquinas de Madrid? Yo no te he olvidado nunca, Marcelino, ni a ti ni a Manolo López –abogado laboralista y dirigente de los cuatro estudiantes comunistas de la universidad madrileña– y las torturas que le infligieron durante ocho años a fines de los cincuenta.

Ahora descubro que aquellos recuerdos no están en la mente de todos ni tienen por qué estarlo. Los jóvenes tienen perfecto derecho a iluminar su búsqueda por un mundo mejor con sus propios iconos y emblemas, alejados de los viejos recuerdos, incluidos los dogmatismos. Tienen otros ídolos de los que fiarse y otros credos que pueden o no coincidir con los que eran nuestros –y estoy constatando, solo nuestros–.

De algo estamos seguros: de la apertura de este país al exterior. No hace falta recordar el pasado hermético para alegrarse de la libertad de circulación, incluida la de nuestros políticos. También estamos seguros del activo inviolable que constituye el acceso a la democracia. La Misión de España, si hubiera que definirla como se hace con las empresas en el dintel de su reorganización, consistiría en salir del aislamiento ancestral recurriendo al sistema democrático. Para lograr la Misión, deben cumplirse una serie de objetivos que, afortunadamente, ya son moneda común como renunciar al uso de la violencia.

A su vez, para lograr los objetivos que el país puede fijarse, es necesario poner en marcha una serie de procesos que unos consideran indispensables y otros no están del todo seguros. Las reformas laborales, los procesos educativos, las del sistema financiero merecen ser discutidos, siempre y cuando se respete la Misión. No nos gustaría renunciar a salir del aislamiento ancestral recurriendo al sistema democrático; para compartir esta Misión, no hace falta haber nacido, efectivamente, durante la Guerra Civil.



62 Respuestas to “Entre obispos y sindicatos”

  1. Sonia Páez López:

    El pensamiento, las ideas y la libertad de expresión, fueron siempre las mejores armas para que el ser humano revele y manifieste sus necesidades. El gran motor para empezar a llevar a cabo aquello que deseamos está en nuestro criterio. Es imprescindible tenerlo si se quiere ser libre, por que como serlo desde la ignoráncia. Aunque muchos de nosotros no vivimos una dictadura, estamos rodeados de información al respecto. Aprender de la historia reciente de nuestros antecesores, es una lección de empatía necesaria, para evitar nuevos abusos. La libertad es una gran responsabilidad que aún no se enseña en las aulas de Ética, de expresión. Sobre todo la respetuosa por supuesto! y de ahí en adelante tomar de la mano todo aquello que durante tanto años tantísimas personas sacrificaron incluso con su vida. Los derechos humanos! Oro del polvo, oro por orar y deseo que se nos ampare desde esa empatía y la lógica como usted Sr. Punset nos reeduca a cada cuestión, para que seamos más pensadores y dueños de nuestras vidas.., obviamente no nos dirigen personas como ustedes, los pensadores, los grandes revolucionarios, si no veriamos como la historia de la humanidad cambiaría sus resultados, los números de la ecuación que un sistema mal administrado, por sus consiguientes acciones, nos lleva a mirar al pasado, para en momentos de retroceso, no caer de nuevo en la desesperación del olvido. Gracia

  2. guss:

    Hace décadas se vino luchando, y consiguiendo diferentes derechos como ciudadano, y como trabajador. Incluso en tiempos del verdugo Franco, que ahora mismo hasta supera en derechos a la pantomima de estos falsos demócratas. Pero eso ya lo han destruido estos políticos, y financieros. Ahora toca explotación, y esclavismo.
    Si tu empresa quiere pagar otro millón más a tu jefe, no le importara fingir pérdidas, y bajarnos el sueldo a todos, amparado por Ley de Rajoy. Menos mal que como ya te pagaban 500 € al més. Solo tienen que bajártelo a 300 €. Sobreviviras, auqnue sea debajo de un puente, o recogiendo comida de las basuras de los supermercados.
    Es más, sino. Puedes cada cuatro años volver a votar a los mismos dictadores.

  3. Paolo Mercale:

    Uno de los grandísimos problemas de este país y del que no oigo hablar por ningún sitio no es que haga falta tal o cual reforma (que también), sino que las leyes no se cumplen y, si no te aguantas y quieres hacer valer tus derechos, es casi peor porque entras en la maquinaria pesada de la justicia que te asfixia a plazos para luego, muchas veces, actuar con una mano muuuy blandita.

  4. israEARL:

    En un país inteligente, con personas bien formadas, con un pueblo que sabe lo que quiere y lo que no, lo que no sirve se cambia y se buscan soluciones creativas y que de veras ayuden.
    Evidentemente, ese país no es ni puede ser España. Por eso tenemos unos sindicatos que para nada sirven y un sistema electoral que huele a “da-igual-lo-que-votéis,-esto-se-sabe-cómo-seguirá”.
    Sólo empezar desde el principio, aprendiendo de todos los numerosísimos errores cometidos, nos haría mejorar como sociedad, con todo lo que ello implica.

    ¡Ánimo, que la esperanza sea lo último en apagarse!

  5. Acm:

    Esperar que los errores que condujeron a situaciones horribles para los seres humanos sean proscritos eternamente, mediante el tácito acuerdo de varios cientos o miles de millones de neuronas en y por cada uno de los varios miles de millones de cerebros que las tienen que soportar es, además de un loable acto de fe, amor y esperanza, pensar que los armisticios son como los Tratados de Paz. Aún a sabiendas que incluso éstos se rompen no mucho tiempo después de firmar.

    La memoria es orbital, cuando está próxima al suceso terrible se espanta y quiere escapar. Una vez que está cómoda y bien lejos, ni se acuerda ni tiene ganas de recordar.

    Saludos muchos.

  6. de Gregorio:

    Estimado Eduardo:

    Hace ya muchos meses que dejé de participar en esta bitácora. Entre otras cosas porque he tenido que tratar de superar las dificultades con las que tropezé en mi intento de publicitar la obra que bajo el título ¿Es posible otra economía de mercado? te envié a Smart Planet.
    Hoy, después de haber leído lo que piensas sobre esta sociedad (y consecuentemente sobre este modelo neoliberal en el que nos debatimos), por si no llegó a tus manos te remito correo del agente al que le he confiado su distribución. Es el siguiente:
    romerolibros.blogspot.com
    Espero tener tiempo para seguir leyéndote.

    Saludos

    de Gregorio

  7. Alejandro:

    Sr. Punset: hace muy poco tiempo que lo he descubierto y creo que su contribucion al conocimiento cientifico es mas que meritorio. Sin embargo quiero hacer algunas acotaciones sobre lo que usted afirma. Alemania y España tienen otras afinidades que usted no menciona. Entre ellas el intento de los marxistas-leninistas por tomar el poder por la fuerza en Alemania despues de la primera guerra mundial, mientras que en España la extrema izquierda intento lo mismo durante 1934 contra el gobierno legitimo elegido por el pueblo, el cual tuvo que reprimir el intento de golpe llamando entre otros al General Franco para que encabezara las tropas constitucionalistas. Otra similitud es que en Alemania se llevo a cabo un genocidio contra el pueblo judio, y en España, conotras caracteristicas e intensidad, existio un genocidio en contra de la Iglesia Catolica, a la cual se quiso exterminar. La diferencia es que en Alemania se ha pedido perdon y reconocido estos hechos, mientras que en España, la bienpensante y “progresista” izquierda no solo no reconoce su responsabilidad en este triste episodio sino que incluso lo justifica. Un cordial saludo.

  8. Entre Obispos y Sindicatos (Vuelta a las dos Españas):

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Entre Obispos y Sindicatos (Vuelta a las dos Españas) http://www.eduardpunset.es/17558/general/entre-obispos-y-sindicatos  por fredo.mcclane hace […]

  9. Rodrigo:

    Admirado señor Punset.

    Sólo añadir una cosa. En mi humilde opinión, creo que deberíamos tener mucho cuidado con las manipulaciones llevadas a cabo en los medios de comunicación, sobre todo en cuando al ala derecha, que son los más dados a estos actos y los que más medios de comunicación controlan.

    Últimamente se ven mayor cantidad de noticias relacionadas con el odio a los musulmanes, y el temor al poder. Nos están haciendo ver que si protestamos relucirá la porra y lo pólvora (como hemos visto en la manifestación de alumnos de Valencia). Intentan transmitirnos mensaje de odio y temor para que la fácilmente corrompible ciudadanía, cuanto más iletrada más manipulable, acuda a solicitar medidas represivas, lo cual, siempre lleva a gobiernos de derechas que acaban tomando el poder por la fuerza bruta, o maquillada con unas absurdas elecciones como las que ratificaron en el poder a Hitler.

    No se si me entiende. Pretendo decir que tenemos que ser muy prudentes con nuestras valoraciones, ya que últimamente se observan manipulaciones en las comunicaciones que, ojalá me equivoque, es probable que terminen con un poder ultraderechista y totalitario.

  10. Paula Figueroa:

    Me encanto 🙂

  11. vanessa:

    Qué estamos haciendo,

    seguimos caminando equivocadamente, en la historia, en el pasado y en nuestro presente.
    Seguimos en la inconsciencia, de seguir pidiendo responsabilidades a todos y no caemos en la cuenta, de la responsabilidad, que tuvimos todos en la historia, en el pasado y en el presente.
    Yo soy una mujer de 36 años, no he vivido ninguna guerra. Conozco de la guerra todo aquello que me han sabido transmitir mis familiares, conocidos, desconocidos que atendí, como enfermera en algún momento.
    Siempre observo tristeza en los ojos de alguien que explica sus vivencias, reales, en la guerra civil. Sus palabras, no son de alegría, aunque no lo tratara mal la guerra, como dicen ellos. Todos perdieron algo y cada cual sabe de que modo participó, se involucró, aprendió y después se nos da el legado, en propia voz, a los que hemos tenido la fortuna de no vivirla. Conciencia de que cualquier guerra debe ser recordada con respeto y gratitud, para todos aquellos que la vivieron.
    Gracias a ellos, aprendí la mayor de las preferencias poco útiles que debemos alejar de nuestros hijos, de nosotros mismo.
    Aprendemos de las pequeñas desgracias ajenas y aun hoy en día, haciendo ver que está demasiado lejos, siguen muchas guerras civiles en muchos otros paises de nuestro planeta tierra y parece ser que no se toma esa conciencia.
    Hemos salido airosos, ganadores en libertades, en derechos, en prosperidad. Todos hemos tenido esa fortuna en la vida.
    Ahora las cosas han cambiado y mucho. Yo digo que hoy el pueblo se ha empobrecido, que nuestros Sres. políticos deberían darse cuenta de ello. Están teniendo un aumento de la población pobre, y creeame somos pobres sin hambre, sin frío y sin sed. Doy gracias por esa condición.
    Yo no soy nadie, para enjuiciar el sueldo que cobran. Ustedes ya son adultos y los adultos tenemos cierta madurez y conciencia en la toma de decisiones propias.
    Los políticos se crearon a sus inicios, con la cultura de no permitir la opresión del pueblo. Yo les agradezco no haber vivido desde el final de la guerra civil, opresión. No entiendo de política pero creo entender de personas.
    Para mi el pueblo, sería mi familia a la cual intento guíar, dejar que cada cual tome consciencia en sus decisiones e intento respetar esos tiempos en que aun no se es consciente de muchas cosas y también recuerdo sus obligaciones….
    Los políticos también son pueblo. Toman preferencias útiles o poco útiles exactamente igual que nosotros. Habría que valorar en qué cantidad, hoy, ejercen ese derecho y obligación de preferencias útiles y conscientes, esas personas del pueblo, que hoy ocupan un cargo político.
    Conscientes todos de que el poder es muy salamero al igual que el dinero.
    Está crisis la generamos todos, absolutamente todos. Los bancos por su falta de ética y de moral, los obreros por no ser precavidos y no valorar que si me meto en la hipoteca, que si mi mujer no cobra o no cobro yo, no llegaremos de ningún modo y nos ahogaremos en nuestra propia preferencia poco útil.
    Que si seguimos abusando, de la salud publica, directivos y usuarios, no tendremos para cuando realmente la necesitemos.
    Que si nos seguimos llevando los royos de papel, folios,material de cura, de la Uni, del instituto, del trabajo, estamos cometiendo la mayor inconsciencia que es la de aumentar los gastos de mi casa…
    El pueblo entró en la conciencia de que hasta aquí y lo aplaudo! Pero también hay que hacer conciencia de que modo, inconsciente, estamos dando soluciones a esta crisis.
    Los sindicatos tienen que entender que hacer una vaga, que quita una parte del dinero que se precisa para llegar a fin de mes, es igual de inconsciente que un universitario que se lleva el papel de WC de la Uni…
    Hay que desaprender como en el anuncio. Que significa eso!
    Hay que ser conscientes que estamos pasando las consecuencias de una nueva guerra que hemos creado todos, insconcientemente.
    La que no oprime pero si trae consecuencias poco útiles para todos nosotros, políticos, pueblo, familias,….
    Ahora es momento de entender y comprender que los recortes son necesarios y que debemos generar nuevos sistemas enfocados entre el intercambio. Sin pretender obtener grandes beneficios, más si, con todo aquello que te dará un bienestar bio-psico-emocional y social. Sin grandes expectativas pero con gran utilidad para la vida.
    Si a todo aquel que llegara a nuestra casa y nos dijera. No tengo para comer o ropa para mis hijos, pero sé cuidar jardines, se arreglar cosas, puedo ofrecerte algo que te interese? Tan solo te pido lo que de comida me puedas dar…Cuántos de vosotros, como pueblo, aceptaría ese intercambio.?
    Los niños que se han quedado sin los payasos en el hospital. Padres, cuántos de vosotros estaríais dispuestos a poder ofrecer, a esos payasos que alegran con sonrisas las caras de vuestros hijos, con algo que pueda beneficiar al payaso? comida, ropa, pintar una pared de su casa, etc…La cultura del dinero es válida pero no siempre necesaria.
    Cuántos tenemos hoy esta consciencia, cuántos hemos aprendido de que una guerra trae siempre una crisis y que hay guerras que empiezan en la inconsciencia de que la palabra, guerra,con todas sus coletillas “civil, mundial,española, francesa,…”, engloba todas las dimensiones.
    Estamos viviendo una crisis de la guerra particular que creamos todos para todos…
    Quiero explicarle a mi hija, en la historia de lo que su madre vivió, que supimos ser conscientes de las preferencias poco útiles que iniciamos en España y que aprendimos cosas nuevas y supimos mantener un equilibrio que nos ayudó a crecer.
    Quiero que cuando se lo explique, vea en mis ojos respeto, orgullo, prudencia y alegría de todo cuanto viví y aprendí ,conscientemente, de la crisis del 2012.
    Para mí ese sería la mayor gratitud que podriamos ofrecer a todos aquellos que en el cualquier guerra entregaron, dictadores y oprimidos, mucho a todos nosotros…

    Vanessa

  12. Sonairam:

    Como siempre un comentario muy acertado y que refleja lo que muchos pensamos sobre ese escabroso tema que es la guerra civil española, una herida que algunos se empeñan en no dejar cerrar bajo ningun concepto. Fue positivo que en un momento determinado todas olvidaramos rencillas del pasado, mezquindades de los que se vieron involucrados en un conflicto fraticida que no supieron desactivar, tanto de una opción como de otra, nadie esta a salvo. El que la guerra civil española se un tema estudiado insitentemente por historiadores, políticos, etc, de todos los paises, es algo que nos aporta información muy contrastada e interesante. Hoy nadie puede decir que no esta informado con lo que paso, como se llego a ello, porque se llego a ello, claro esta influenciado por la forma de pensar de cada uno, aspecto que hay que respetar al máximo. Es decepcionante que todavía algunos de nuestros políticos de hoy, se empeñen en mantener abierta una herida tan profunda y que alienten sin sonrojarse, actitudes o actuaciones que solo benefician a su patrimonio particular, es decir, a mantenerse a toda costa en un parlamento elegido democráticamente. Nuestros políticos Sr. Punsent, lamentablemente no estan dando la talla y se hecha de menos a personas como usted, es una verdadera lastima.

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