Autor: Eduard Punset 5 febrero 2012

Vamos a ver. Retengamos por una vez aquellas noticias que provocan escalofríos en determinadas personas e intentemos descubrir si son hechos reales los que están produciendo los escalofríos o si, por el contrario, no son sostenibles.

Primera sorpresa. Los países musulmanes, que esbozaron una verdadera revolución social, superando sus viejos esquemas feudales y confesionales, han dado marcha atrás, regresando al más puro islamismo. En vez de dar lugar a revoluciones que trastocaran sus viejos esquemas de poder autoritario, todo indica que apuntan a sociedades menos transparentes. No solo no proceden con la inevitable división de poderes que requiere la democracia moderna, sino que siguen otorgando un puesto privilegiado a los cabecillas tradicionales.

Segunda sorpresa. Los indicadores del predominio del dogma y las convicciones erradas aumentan; sus representantes se atreven a cuestionar libertades ya establecidas y consagradas en las Constituciones de los diferentes países. La movilización de las redes sociales permiten aumentar su visibilidad, contrarrestando de ese modo las innumerables ventajas sociales que ha supuesto su difusión.

Tercera sorpresa. La modernización de la cultura popular avanza muy lentamente y siguen en pie aberraciones que creíamos desaparecidas, como las siguientes: ¿sabían que nueve de cada diez personas siguen convencidas de que, cuando alguien las mira desde atrás, sienten como real su presencia? La mirada del curioso imaginado se transforma en la vía de contacto entre la curiosidad ajena y la percepción sentida en la espalda.

Estudiantes universitarios ponen a prueba sus conocimientos en un examen (imagen: Robert the Noid / Flickr).

Cuarta sorpresa. La generalización de las prestaciones educativas, sanitarias, de entretenimiento y de seguridad ciudadana ha producido un deterioro del sistema de algunas de esas prestaciones. La generalización era lícita y necesaria, pero su aplicación ha ocasionado el colapso de determinadas prestaciones, como ha ocurrido en el campo sanitario. Solo había una manera de gestionar ese colapso, que consistía en revolucionar, por fin, las políticas de prevención; es decir, la activación de cuidados que evitaran o mermaran la demanda futura de prestaciones. Lamentablemente, no se ha hecho nada o casi nada para poner remedio a esos desequilibrios.

Quinta sorpresa. Seguimos con la desgana conocida para infundir o airear las competencias nuevas indispensables para que los jóvenes puedan encontrar trabajo. No hay señales de una corriente colectiva a favor de las técnicas de comunicación digital; de aumentar la capacidad de concentración; de la necesidad de aprender a trabajar en equipo de forma cooperativa y no solo competitiva; de no estar solo preocupados por el volumen de los contenidos académicos, sino también por el tipo de sensibilidad requerida en el nuevo mundo globalizado y, finalmente, de conciliar en su desarrollo y relaciones con los demás entretenimiento y conocimiento.

Me he guardado para el final la mayor sorpresa de todas las sorpresas. Muchos de los que ahora se ven obligados a buscar trabajo en otros países no tienen en cuenta que sus padres lo hicieron en peores condiciones y contextos ya a finales de los años cincuenta; a pesar de ello, buscaron con ansiedad la fortuna de encontrar trabajo con el que mantener a su familia. Su país de origen no les había dado más formación que la más primaria y ninguna cualificación.

Muchos de los jóvenes que se van hoy día son universitarios y están preparados para aprender no en fábricas, sino en otras universidades o en trabajos cualificados. Hace sesenta años, aquella generación tuvo menos miedo, más coraje y decisión para ampliar su formación; demasiados jóvenes, en cambio, decidieron seguir amparados en la comodidad a la que accedieron sus progenitores tras numerosas y duras pruebas en otros horizontes.



62 Respuestas to “Sorpresas”

  1. luis torres olivares:

    Creo que es importante que existan referentes.
    Pero me mueve una personal opiniòn
    desde los griegos. por definir una epoca de la cual sabemos algo,
    ha habido una critica al modo como se mueven las sociedades y las
    esferas de poder y a los movimeientos sociales y por lo que vemos es un continuo.
    Por buscar una analogia
    la espacie humana es un volcan de donde surge permanentemente lava. en ciertos momentos de manera abrupta y en otros con lenta .
    Sale con fuerza e incandecente se desplaza y detiene conforme pierde su fuerza y temperatura deteniendose y reposando para siempre mientras llega la siguiente erupcion que le pasa por arriba seguramente con mas fuerza avanza por sobre el camino ya hecho e irremediablemente reducira su impetuoso avance y se enfriara.
    Los movimientos que hoy vemos son mas de lo mismo y no lo digo peyotativamente, lo digo para hacer conciencia de un irremisible destino.
    las ideas que abanderamos son infinitas pero nuetra vida si lo es.
    Luis Torres
    Diseñador industrial

  2. Otra sorpresa:

    Una amiga de París al llegar a Barcelona se sorprendió de la escasa oferta cultural (¡en Barcelona!), de lo poco que lee la gente en el metro, de la mala calidad de los medios de comunicación… ¡Sorpresa!, somos un país poco cultivado y mal preparado (tendrá que ver con nuestro nivel estratosférico de paro…). Nos queda taaaaaanto que andar… Señor Eduard.7, se seguirá sorprendiendo durante años, vaya que sí…

  3. Gadeitor:

    Hola Eduard, lleyendo el párrafo de tu cuarta sorpresa me viene una reflexión a la cabeza. Siendo cierto que la prevención debería ser el siguiente paso (sino debió ser el primero) para hacer frente a cualquier tipo de patología. El hecho de que ésta no se apoye demasiado desde el estado (como por ejemplo se hace con la “conciencia vial”) ni tampoco haya una conciencia popular sobre sobre sus beneficios incuestionables, entiendo que puede venir dado porque es necesario un cambio de mentalidad y de forma de comportarse ante la vida para ser consecuente con ella (la prevención). Ya que tienes que tomar medidas sobre algo que no tienes y que quizá no tengas nunca.
    Crees que esto también puede estar relacionado con la sensación general, se sea creyente o no, de que hay vida después de la muerte, y por tanto esta vida es de prueba y lo que hacemos no cuenta demasiado. Puede está creencia de forma latente, inconsciente en nuestro cerebro determinar ciertas actutides ante las cosas como por ejemplo tomar conciencia de lo importante de la prevención cuando hablamos de tener una sanidad más evolucionada, inteligente y solidaria?

    Si lees esto, te agradecería que me dieras tu opinión.

    PD: Te sigo bastante a menudo por los medios de comunicación, y me hizo mucha gracia descubrir que hay más gente que piensa lo mismo sobre la temperatura de la leche en el café, jejeje. Un saludo.

  4. ameba:

    Pienso que la última sorpresa viene dada por una falta de motivación.
    Si todos esos universitarios hubieran hecho sus carreras basadas en una motivación intrinseca , o como otros lo llaman siguiendo su flow, y no por esa palabra lapidaria o mejor una frase: estudia eso que tiene muca salida, o motivaciones extrínseca como tener varios meses de vacaciones buen horario y buen sueldo, no les importaria salir de casa a buscar su talento. Lo bueno de la crisis es que esto desapareció, ni se dirá más esa frase porque ahora no tiene sentido y la gente podrá mirar dentro que es lo que quieren hacer de verdad.

  5. Elena:

    Gadeitor, tu reflexión, me parece muy acertada….hay que ver cuantas cosas nos han inculcado!!!!! y las tenemos integradas de manera inconsciente. A veces, de la sorpresa se pasa a la reflexión, a buscar el por qué de lo absurdo y , quien sabe, tal vez a encontrar algún tipo de solución….pero, lo primero, lo importante, es que, al menos, algunos/as….nos sorprendemos, ya es un primer paso.

  6. Elena:

    Estoy segura de que España está “sorprendiendo” al mundo con las últimas noticias en las que los “chorizos” salen absueltos y el justo es condenado…..realmente sorprende o no????

  7. Jrn Calo:

    ¿Por qué se tienen que ir nuestros jóvenes, que son los más preparados de la Historia?-y aunque no estuvieran tan preparados-¿Por qué se tienen que ir?-Que se vayan los corruptos, los manipuladores de mentes, los políticos aprovechados que viven de sus ciudadanos, eternamente en la silla de la política, mirando por los Mercados y los Bancos, yo quiero que se vayan ellos y que se queden los jóvenes más preparados de la Historia , dentro de un partido nuevo que esté a la altura del siglo 21-Por qué tenemos que aguantar a esta gente que no hace nada por sus ciudadanos, que a los señores que han trabajado y cotizado toda su vida, le dan dos duros y les quitan derechos fundamentales de todos conocidos, y que les hacen desplazarse una cantidad de km imposibles, por qué tenemos que aguantar a alguien que nos promete algo que no va a cumplir y que lo sabía de antemano-¿Por qué? Sr. Punset he releído muchas veces todos sus libros, menos el último, usted me alegra la vida, me hace más feliz, quiero que lo sepa, porque es verdad, un abrazo!

  8. rohjorn:

    Muy buenas. Me gustaría darle mis más sinceras felicitaciones por todos sus textos. En este expone con claridad certera las circunstancias actuales de la juventud. Si me lo permite, he leído en algún comentario, con respecto a su reflexión, que no fue el coraje lo que movió a nuestros abuelos o padres, sino que más bien fue el hambre. Si bien es cierto, hay que dar toda la razón a que para salir de un país poniendo en riesgo su vida (quién sabe si hubieran encontrado esas personas que emigraron, peores condiciones), hay que tener fuerza y coraje de hierro. Hoy en día los jóvenes somos muy cómodos y, sin reparo a decir esto, ni nos preocupamos por mejorar el país. Y todo debido a que creemos que por pensar cómo mejorar la situación, no vamos a conseguir nada… en mi opinión debemos arriesgarnos, debemos cooperar los unos con los otros, debemos emprender sin miedo al fracaso… ¿El problema? Poca formación, mucha resignación y demasiada desilusión.

  9. Jennifer:

    Hola Eduard!

    Me encanta escucharte y también leerte 🙂

    Me gustaría compartir contigo lo siguiente sobre tu mayor sorpresa: estudié en la universidad ingeniería química, actualmente vivo y trabajo en Holanda ya hace 4 años y me va muy bien la verdad. No me han regalado nada aunque creo fírmemente que con ganas y esfuerzo el éxito está asegurado.
    Mi madre con sólo 16 años también hizo un gran paso al mudarse a Barcelona a finales de los 50. Ella me ha contado la historia y todas las azañas que pasaron en aquella época… Soy conciente y valoro la suerte que tenemos los jóvenes de hoy en día, sólo nos falta darnos cuenta a veces…

    Con cariño,

    Jennifer

  10. Manu D:

    ¿Porqué tiene que resultar normal que la gente tenga que irese de este pais para prosperar, para labrarse un futuro? ¿Es que tiene que volver a repetirse lo mismo que a finales de los cincuenta? ¿Cuándo y cómo se va a generar avance en España con la gente más cualificada marchándose? ¿Porqué hay que marcharse fuera? ¿Por este país quién trabaja?¿Por qué tenemos que trabajar por otros paises?Fuera complejos, emprendamos entre todos, que se vayan fuera los que han tenido a este pais maniatado desde hace siglos.
    Me duele y me decepciona profundamente que usted señor Punset vea esto como algo normal.

  11. Alfred:

    La emigración forzosa y forzada es una tragedia se mire por donde se mire, ahora y siempre, aquí y en Pekín. Que alguien pretenda restarle ni un solo ápice de gravedad al asunto me parece un tremendo insulto para todos aquellos que se están viendo obligados a irse de España, sobre todo si ese alguien pertenece a la generación culpable de que las posteriores, las actuales, tengan que pasar por eso, y encima se vanagloria, en un lamentable programa televisivo, del gran trabajo que hicieron, supuestamente, él y sus contemporáneos, durante la Transición, con este país y esta Democracia nuestra, tan de mentirijilla, cuyas fatales consecuencias nos toca sufrirlas ahora a los que vinimos detrás.

    También me parece de una pobreza enorme, especialmente si tenemos en cuenta que viene de un presunto intelectual, ese argumento según el cual los que se ven obligados a emigrar ahora no deberían quejarse ni lamentarse, simple y llanamente porque ya les tocó hacerlo a otros antes. ¿Qué le parecería a usted, señor Punset, si alguien le propinara un puñetazo en la cara, y a continuación le dijera que no debería sentirse triste ni enfadado por ello, porque al fin y al cabo no es la primera persona a quien golpean de ese modo, y ya le ha pasado con anterioridad a mucha otra gente? Pues exactamente así es como nos hemos sentido muchos al escuchar sus palabras, créame.

    Y lo siento si esto le suena poco respetuoso (aunque el primero que le ha faltado el respeto a muchísimas personas, como digo, ha sido usted con sus razonamientos), pero visto lo visto, al final va a resultar que la supuesta élite intelectual de este país resulta igual de patética y bochornosa que la política o la empresarial.

    P.D.: Eso en cuanto a lo que supone el drama de la emigración forzosa y forzada para los individuos que se ven abocados a ella, ahora y siempre, insisto, aquí y en Pekín. En cuanto a lo que supone dicho fenónemo para el país, le diré que en los años 50′ y 60′ el Estado, al menos, no había invertido ni una sola peseta en la formación de quienes se iban, y por lo tanto era menor la pérdida, para la nación, desde ese punto de vista. Ahora, en cambio, nos encontramos con toda una generación cuya formación la hemos pagado entre todos, con dinero español, y que sin embargo se irá a crear riqueza a otros países, a los que esos profesionales no le habrán costado ni un solo euro. Un negocio redondo, vamos. Si a eso además se le suma que los antiguos emigrantes, por lo menos, mandaban el dinero que ganaban de vuelta a España, contribuyendo así al crecimiento del país, y que los actuales, por el contrario, lejos de enviar ningún dinero aquí, lo recibirán en el extranjero de sus padres y familiares, para ayudarles en los inicios de su nueva andadura, pues no cabe más que concluir que esta nueva oleada de emigración, diga usted lo que diga, resulta aun más dramática que aquella otra del franquismo, y el fracaso de la sociedad que la ha originado, infinitamente mayor. Para vergüenza de usted y de toda su generación.

  12. Isabel:

    No veo ningún motivo de “alegría” en que tantos jóvenes españoles tengan que emigrar… Es verdaderamente lamentable a nivel personal (ya que es una decisión adoptada por necesidad) y socialmente penosa (son personas con una estupenda preparación fruto del esfuerzo de todos nosotros). Me he sentido muy decepcionada por sus palabras

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.