Quién no se ha encontrado alguna vez con el dilema de tener que elegir entre la opción utilitaria de no defraudar los compromisos adquiridos con el estamento intocable del soporte material existente, como la familia, los amigos y la empresa, o la entrega a los impulsos de una emoción incontenible, como un viaje planetario o un gran amor? Es decir, asumir la postura fruto de la moral adquirida o, por el contrario, dejarse embelesar y disfrutar de un sueño.
La sugerencia de muchos divulgadores científicos respalda –lo siento, querido lector de esta columna– una posición inquietante: la de que el éxito, o en definitiva la felicidad, no depende de un solo factor, como los genes que lo hayan conformado a uno, la dieta, el hemisferio en el que nos ha tocado vivir, el trabajo o la buena salud, sino de algo mucho más complicado. Lo que están poniendo de manifiesto los últimos experimentos efectuados al respecto es que la armonía y el sosiego individual no dependen de opciones individuales que sólo atañen a la persona observada. Más allá de la persona, resulta que su felicidad y sus ánimos dependen de los valores del mundo que habita y del entramado pergeñado con los demás. La felicidad, en definitiva, va mucho más allá del comportamiento individual y depende de la organización social.

“Cuando me acueste por la noche y pase revista con mi almohada a las cosas que me han afectado, tendré que pensar no sólo en mis genes, mi dieta o el clima, sino también en Zapatero.” (Imagen: Wikipedia)
Lo anterior invalidaría una convicción personal que he sentido desde la infancia: a pesar de su atractivo a nivel mental, la política es irrelevante a la hora de conformar la vida social. ¿Por qué? Es un mercado en donde las barreras de entrada son prácticamente infranqueables –todavía más en Europa que en Estados Unidos– y donde la competencia y, por lo tanto, la innovación no son posibles. Los economistas hemos aprendido desde que nos enseñaron el abecedario de la economía que sin libertad de entrada en cualquier mercado no hay competencia; sin competencia no existen incentivos para innovar, y sin innovación no hay progreso. Comparado con la tormenta cerebral y con la intensidad de las interrelaciones en la sociedad civil, el campo funcionarial es un páramo inerte.
Ahora bien, la situación sería muy distinta si el impacto de la organización social, por pequeño que fuera, alcanzara al estado de ánimo o salud individual; si nuestra vida individual también dependiera, en definitiva, de la política. Estamos descubriendo que mi bienestar individual depende de que los sistemas educativos estén más en consonancia con la modernidad, de que las políticas de seguridad consigan lidiar adecuadamente con la violencia urbana o de que, cuando lo reclame mi sosiego, pueda acceder a un medio público de transporte rápido y silencioso. La noticia de este año nuevo es que mis sentimientos individuales dependen también de lo que decida Zapatero. Ésta es la noticia de verdad; todo el resto es chismorreo.
Lo anterior no quiere decir que la psicopatía de algún antepasado probablemente también haya aflorado en mi elenco de decisiones cada vez que haya optado por la alternativa interesada, objetiva y utilitaria, en lugar de hacer caso de la opción dictada por las emociones. Recientemente han sido varios los estudios sobre los procesos psico neurobiológicos subyacentes a esas decisiones. Pero ésta es otra cuestión, vinculada a la anterior, pero distinta.
Mi triste mensaje de año nuevo consiste en aceptar –con toda la humildad que comporta la práctica del método científico– que mis sentimientos individuales no dependen de mí únicamente, sino también del entramado político que los demás están orquestando para mí. Cuando me acueste por la noche y pase revista con mi almohada a las cosas que me han afectado, tendré que pensar no sólo en mis genes, mi dieta o el clima, sino también en Zapatero.










12 enero 2009 a las 1:28 am
Soy estudiante de Bachillerato y cada dia paso horas leyedo tus libros y viendo entrvistas tuyas. Me encanta como hablas, te expresas y lo que dices.
La ciencia es la llave que habre la ventana por donde entra el Sol.
12 enero 2009 a las 1:54 am
Sr. Punset, con todo respeto y el cariño posibles, es una suerte que se desilusione. Aunque el concepto ilusión tenga un encanto especial en la lengua española (como ya señalara Julián Marías), la ilusión no permite ‘ver’, al menos, tan correctamente como podríamos sin ilusiones, o traumas, o miedos, o fantasías. Me alegra que la filosofía y politología -pero de la con sentido- tengan ahora, o se les empiece a reconocer, un papel relevante (aunque he de decir que a la politología le queda mucho campo por delante para ser tan útil como debiera, y a la filosofía un poco de esa ‘filosofía perenne’ de la que Aldous Huxley algo escribió hace ya bastantes décadas).
El sufrimiento es como el fuego, o nos consume (extingue) o nos transforma (nos impulsa hacia algo ‘mejor’), y no deja nada ni a nadie indifirente… quizás, y no únicamente, por ésto tendemos a la felicidad. Es cierto, tendría que leer algún libro suyo. No niego que lo voy a hacer.
Hasta otra. Un sincero placer encontrármelo en mi pantalla alguna que otra vez al mes.
Namasté.
12 enero 2009 a las 3:28 am
Mi vida, con el paso del tiempo, veo que la marca una extraña fuerza especial, por la cual me dejo llevar como a una corriente…llamemole VIDA. A veces cuando ando escaso de dinero, me surge un trabajo, cuando veo que estoy cerca del final de una etapa de mi vida, al momento surge la nueva etapa (curiosamente, para mejor).después de dejar los estudios, para irme de voluntario a las fuerzas aereas(18 meses) al retomar los estudios, no sabia que estudiar, sólo habia dos opciones, Quìmica o Delineación, opte por dibujar, me salió bien. Ahora me doy cuenta que todo en la vida está relacionado. En 2002 tuve un cáncer y era curioso, antes de ir al médico, le conte a mi madre lo que creia tener, ella claro, no se lo queria creer hasta que el médico le dijo todo lo que yo ya le habia contado, lo curioso de todo esto era, ver a las visitas que llegaban a verme y ser yo el que tenía que animar a todos ellos, y todo porque desconocian el proceso y evolución de lo que me pasaba. Ahora no tengo trabajo(de lo mio) pero no estoy nada preocupado porque sé que es parte del invierno y por lo tanto suele estar TODO mas congelado, nose como explicarlo pero estoy mas que convencido que después me saldra trabajo y aunque tengo la cabeza llena de ideas, encontrare a la persona indicada para sacarlo a la luz y hacer de esta vida más placentera aún.
Un Saludo y espero no haberos empalagado con mi primer contacto en este mundo de REDES
12 enero 2009 a las 4:31 am
A veces la ciencia tiene esta cara amarga de desvelarnos realidades frustrantes, como esta de que nuestra felicidad depende, no solo de los factores ajenos a nuestra persona que ya conocíamos o intuíamos, sino también de Zapatero.
“Cuando me acueste por la noche y pase revista con mi almohada a las cosas que me han afectado, tendré que pensar no sólo en mis genes, mi dieta o el clima, sino también en Zapatero.” ¡Pues ahora ya si que no podré dormir! No por tener que pensar en Zapatero, que de por sí tampoco es que su imagen me provoque un clima de placer que induzca al sueño, sino por el hecho de ser consciente ya de que mi felicidad está en “manos de otros”.
Pero una cosa es que la ciencia nos desvele cuál es la realidad, y otra cosa es que debamos conformarnos con esa realidad.
Nuestra felicidad es un tesoro, es más, creo que es nuestro más preciado tesoro, y como tal debemos procurar no dejarlo en manos de otros en la medida de lo posible. Para ello tenemos dos opciones. La primera sería aislarnos del entorno social y reducir la dependencia de nuestra felicidad a unos pocos sencillos factores. Esto se parece bastante a ciertos estados religiosos y filosóficos como el budismo en su vertiente más rigurosa, al que la mayoría no estamos dispuestos a sacrificarnos. La segunda es tan simple como ardua de conseguir, y consiste en mejorar el mundo y entorno social en los que habitamos. Procurando un bienestar colectivo, nos procuraremos nuestro bienestar individual como bien has descrito Eduard.
Aprovechando que el inicio de año es propicio para los buenos propósitos, propongámonos ser un poco más felices haciendo que el mundo sea un poco mejor, y no esperemos cómodamente a que los demás, los “Zapateros” o “Rajoys” u “Obamas” hagan el trabajo. Además, el aportar nuestro propio grano de arena, ya de por sí nos hará un poco más felices.
Gracias Eduard por abrirnos los ojos, sobre todo hacia adentro.
Chema R. (Otro buscador de la felicidad)
12 enero 2009 a las 8:36 am
Como siempre dices, la felicidad está en la antesala de la felicidad,bien, pero como bien dices en esa antesala hay muchos factoras, genes, familia, educación, situación politica y sin meternos con la politica, este factor es muy importante. Pero realmente tambien nosotros podemos mejorar esa variable. Decian que los sabios de la antiguedad transmitian sus enseñanzas sin palabras y nada quedaba sin hacer. Creo que los politicos actuales hablan demasiado, tal vez por ello su obra no se realiza.
12 enero 2009 a las 9:30 am
Mi padre acaba de cumplir 75 años, pero desde hace algunos, me ha dado por pensar que es “básico”.
Básico: su felicidad está alimentada por cosas cotidianas; que cada día pasemos un rato a su lado, que cada fin de semana podamos comer juntos, que su prole tenga salud y relativa felicidad.
Yo aspiro a llegar a ser como mi padre, básica, donde mi estado de felicidad, al menos aparente, haga que los que se preocupan por mi aspiren ese aire, ese don.
Por supuesto a mi padre también le preocupa Zapatero porque depende de una pensión, pero igual se preocupaba con Aznar o el que toque, pero de sus posibles cavilaciones políticas nada hay cuando nos recibe con una sonrisa o nos cuenta, de manera endiabladamente jovial, alguna de sus anécdotas.
Por tanto, Sr. Punset, le propongo que a la hora de irse a la cama cambie la imagen del Sr. Zapatero por alguna de sus nietos. Seguramente sus sueños se lo agradecerán y de paso también nosotros, porque pensar que el Sr. Zapatero le quite el sueño no es una imagen que nos “alegre”.
Gracias, Sr. Punset.
María
12 enero 2009 a las 10:09 am
Hola a todos,
Le sigo menos de lo que quiero en TV y estoy leyendo un libro suyo regalo de las navidades, he aquí mis confesiones – revelaciones a su magnifico quehacer divulgador.
Respecto al tema en cuestión, tiene razón, a medida que pasa el tiempo uno se da más cuenta que nos influyen los genes, educación, familia, entorno natural y social, somos “animales sociales”,… y dentro de ello entra la “política”. Pero también nos influye lo que hace y parece que lo que dice Botín e incluso OBAMA. Es algo que aparentemente no podemos controlar, no a corto plazo ni directamente, pero si poco a poco, insistiendo ( votando, manifestandote, quejandote publicamente, reclamando,..).
Somos animales antes que entes sociales, aunque se nos olvide, y todo ser vivo tiene un instinto básico, el de supervivencia. Lo que pasa es que ahora esa supervivencia es más sútil, más elaborada, está embebida dentro de la trama social. Así que si queremos sobrevivir hay que espabilarse y seguir moviéndose para cambiar lo que no nos gusta.
Por cierto yo he tardado años en darme cuenta, me imagino que como todos.
Ciao
12 enero 2009 a las 10:46 am
Felíz Año Nuevo, sr. Punset y, dentro de lo posible, que alcance la mayor felicidad que sepa disfrutar. Saludos.
12 enero 2009 a las 10:54 am
eso ya lo sé yo desde hace mucho, porque no veas lo que sufro yo por culpa de la aguirre y gallardón
12 enero 2009 a las 11:07 am
¡Vaya por Dios!. Es mi cumpleaños hoy y menudo regalito que me encuentro de su parte…
Dice usted que cuando me vaya a la cama tengo que pensar en Zapatero, ¿además de la hipoteca, la luz, los recibos extras, la cesta de la compra, las reformas domésticas que no pueden esperara más, mi jefe insoportable, mi trabajo aburridísimo, mi marido que es un bodrio, mi madre que me tiene de los nervios, mi familia política…?.
Yo ya no me voy a dormir, ¡lo único que me faltaba en la cama era el Presidente del Gobierno y sus decisiones!. Directamente me voy a suicidar… No, no lo haré, porque pensaré mejor en los valles mongoles, en caballos galopando, en el sol de invierno maravilloso, en la sonrisa y el calor de mis amigos, en las flores de primavera, en los campos nevados, en la buena comida, en el calorcito de la chimenea y todas esas pequeñas cosas que hacen que vivir siga mereciendo la pena…
En fin, me sumergiré en mi microcosmos donde reina un cierto desorden agradable y dejaré el macrocosmos y la macroeconomía para otros. A seguir viviendo, que no es poco.
12 enero 2009 a las 11:37 am
Si todo el mundo tomara las decisiones en función de sus emociones, el mundo tal y como lo conocemos hoy no funcionaría (naciones) y usted que ha estudiado derecho debe de saberlo. En cuanto a lo que le enseñaron en economia, ¿no debe usted de hacer un ejercicio de desaprendizaje?
Saludos
12 enero 2009 a las 1:38 pm
Después de un mes difícil empiezo a leer su último libro, “Por qué somos como somos”, noventa y tantas páginas de un tirón, y me sube la moral. Gracias. Puede que consiga empezar el año empezado con mejor autoestima. Gracias Sr. Eduard. Gracias.
Ahora le diré mi opinión sobre el nuevo pots que nos propone: yo, mire… se lo diré claramente. Passssso… de Zapatero. Y no por nada personal, ni político. Passssooo… porque que creo que tenemos, todos, el reto de muchos problemas reales, sociales, que debemos afrontar cada uno y en relación con los demás, utilizando del mejor modo nuestra inteligencia (Talento y virtud, que usted bien dice, para participar y ser participados en su solución o mejora de los mismos: trabajo, dignidad y verdadera e inteligente libertad).
Pero déjeme que lo diga otra vez, por favor,… passsssooooo… de Zapatero.
Gracias.
12 enero 2009 a las 2:49 pm
[...] ¿Quién mejor para explicar el plan que el mismo presidente del Gobierno? Zapatero, en vídeo, para estimular la economía. Así estamos, según Punset: Estamos descubriendo que mi bienestar individual depende de que los sistemas educativos estén más en consonancia con la modernidad, de que las políticas de seguridad consigan lidiar adecuadamente con la violencia urbana o de que, cuando lo reclame mi sosiego, pueda acceder a un medio público de transporte rápido y silencioso. La noticia de este año nuevo es que mis sentimientos individuales dependen también de lo que decida Zapatero. Ésta es la noticia de verdad; todo el resto es chismorreo. [...]
12 enero 2009 a las 4:32 pm
Hola Sr. Punset,
Este verano por casualidad o destino de la vida pude presenciar durante 3 días un taller o Workshops dirigido por Rubén González Feldman sobre percepción unitaria (es el hecho más importante de la mente humana y el menos conocido. No se trata de una teoría. Es paz, regeneración y comunión. Es el fin del conflicto. La Percepción Unitaria es el completo despertar de la pesadilla que hemos hecho de la vigilia cotidiana, Según Rubén…)
Yo no sabia ni lo que significaba ni lo que era, después de esos 3 días experimente junto con mi pareja una felicidad que no habíamos experimentado en casi 4 años de noviazgo. Ahora me he quedado sin trabajo, no soy feliz como era hace unos meses atrás, me he sentido utilizado muy mal recompensado por el trabajo que he hecho pero al menos ahora tendré tiempo para intentar averiguar por mi mismo sin ayuda de ZP ni de un contrato de trabajo inmejorable de lo que quiere decir percepción unitaria.
He tenido la suerte de descubrir que el cerebro humano puede llegar a unos estados que la humanidad desconoce y voy a intentar percibirlo para poder sentir esa felicidad que en escasos momentos sentí en esos días.
Me haría feliz descubrir esa felicidad y que todo el mundo fuera feliz.
12 enero 2009 a las 5:20 pm
Ya lo decían las constituciones del siglo xviii, “todos los ciudadanos tienen derecho a la felicidad”. ¿Eso lo había de garantizar el orden político? ¡En cierto modo, sí! Ser feliz en democracia, paz y progreso es mucho más fácil que en un régimen tiránico y reaccionario… ¡Menudo tema hemos tocado! Podríamos estar hablano semanas…
12 enero 2009 a las 6:00 pm
saludos.
exito y felicidad momentos de euforia fugaz en nuestro devenir
fisicosiquico y en cuanto a lo de Zapatero se refiere a el por ser ahora el vertice
de la piramide economica, social etc. que en parte nos influye a unos mas que a
otros.
que feliz que soy en este momentoooooooo……
12 enero 2009 a las 6:22 pm
Hola a tod@s:
Sr. Punset, yo creo que la felicitad de uno está en manos también de los demás, por ejemplo, tus hijos, tu entorno, padres…
Un saludo
http://perrillosbuscandohogar.blogspot.com/
12 enero 2009 a las 7:03 pm
…al parecer es decir zapatero, aúnque sólo sea eso, la profesión, y el punto de fuga que debiera ser la felicidad, pasa a este Zapatero. Cuando yo pienso que a lo que Eduard se refiere con lo del redundante Zapatero, es a las intervenciones de toda externalidad a modo de asteroides que dan forma a nuestra Luna, nuestra felicidad. Pero bueno de todos modos lo realmente, para mí, más preocupante de todo lo que Eduard ha dicho es: “¿Por qué? Es un mercado en donde las barreras de entrada son prácticamente infranqueables “todavía más en Europa que en Estados Unidos“ y donde la competencia y, por lo tanto, la innovación no son posibles.” Realmente aquí hay muchísima miga. Me gustaría hacerte una preguntita Eduard, ¿podrías, algún día, comentar algo sobre aquel movimiento anarquista en España, que coincidió con el estallido de la Guerra Civil y que no pudo llevarse a cabo, pero que tuvo mucha importancia, tanta que yo ahora me permito tutearte (cosa que no ocurre en latinoamérica)? Chomsky y Orwell hablan un poco de él y por lo que he podido leer parecía un campo fértil para las semillas de la felicidad.
Gracias, …
12 enero 2009 a las 8:01 pm
Buenas tardes Sr. Punset, entonces es como decir que nuestra felicidad, nuestras ilusiones, el transcurso de nuestra vida y sus avatares dependen del sistema politico, economico y social al que pertenecemos…?
De todas formas siempre podemos disfrutar de un trocito de nuestra vida y de nuestro pensamiento que es nuestro refugio, donde no hay ley ni orden que pueda inmiscuirse. Y gracias a ello y por suerte nosotros siempre seremos únicos en el maremagnum amorfo de nuestra sociedad.
A usted que le parece? Alomejor es un placebo amañado por mi, que no por serlo no me consuela.
No acabo de comprender el parrafo de su articulo/comentario en el que termina hablando de …el campo funcionarial es un paramo inerte.
Muchas gracias por compartir sus pensamientos con todos nosotros.
Berta
13 enero 2009 a las 12:56 am
Por tanto nos encontraríamos en la constante dicotomía seguridad-inseguridad. Para sentirnos mas seguros podemos interiorizar la idea de que todo depende principalmente de nosotros mismos…
Estoy de acuerdo con usted en que no es así, ya que desde hace años me he encontrado constantemente con la sensación de que la tierra se abría bajo mis pies. De que mis decisiones forman parte de un todo-decisorio mucho más amplio en el que yo no soy el protagonista, sino un actor.
Estupendo post. Apasionante tema una vez más.
Saludos
MMX
13 enero 2009 a las 7:24 am
Entonces,después de ser consciente de lo que hay,imagínese usted a un fóbico social….un martirio.
13 enero 2009 a las 9:10 am
Mi queridísimo Maestro:
Cuando era más joven siempre pensaba que mi felicida efectivamente dependía exclusivamente de mí. Un poco más tarde que también de los que me rodeaban. Decididamente comparto que depende en estos momentos también de Zapatero, pero hay algo más pesimista.
Zapatero, como bien dice otro contertulio más arriba es el vértice de la pirámide, y nosotros estamos en la base.
Nuestra felicidad depende de Zapatero y de todos los que están debajo. A los más cercanos lo elije Zapatero, a los que están más lejos no (véase funcionarios), y tengo que admitir que mi felicidad también depende de muchos de ellos.
Él depende de nuestra decisión en unas elecciones, pero el médico de familia, el maestro de mis hijos no, y no se dan cuenta la mayoría de las veces.
13 enero 2009 a las 11:59 am
siempre miro hacia atras eso es cierto a veces más en el pasado,que en el presente
pero siempre pense que habia algo especial en mi y que me llevaria a descubrir algo
para el bien de los demas,esto me llevo a instalarme en ese viaje espacial,superman,
ovni,psicologia,filosofia,independencia absoluta,vivi,en el sueño,vivo en el sueño,y vi-
vire en el sueño,y todo este glomerado de ideas hacen un computo,y unas columnas
basicas que es que vamos,a la unificación de ideas en todos los sentidos,politica,so-
cial y de justicia,en todos los ordenes,por tanto os recomiendo seamos ahora un poco
egoista pero como fin un bien altruista,porque este es el destino de la humanidad,en una cadena de evolucion universal y que el destino de este universo sin duda sera sa-
tifactorio para todo ser vivo o inerte.gracias.agdisti.
13 enero 2009 a las 1:02 pm
Perdone Don Eduard, pero es que eso, por mucho que me ponga a elucubrar que antes de los estudios no se sabía, se lo podría haber dicho cualquier pobre de Nueva York. La comparación es más bien sencilla, aunque claro, subjetiva. ¿Quién es más feliz, un pobre de Nueva York que tiene una neumonía en un callejón y que cuando acude a urgencias lo auscultan y le dan dos cajas de medicamentos mandándolo de nuevo a la calle, o un pobre francés que cuando tiene una neumonía entra por urgencias y lo hospitalizan independientemente de si tiene seguro médico o no? Sé que es una pregunta con trampa porque el nivel de felicidad de una persona no depende, o no depende del todo, de si tiene derecho a ser hospitalizado o no aunque no tenga dinero para pagarlo… pero oiga Señor Punset, no me diga que no da cierta tranquilidad.
Feliz Navidad – sé que con retraso pero es que no sabe usted el lío que he tenido en estas fiestas-.
”o-~
13 enero 2009 a las 1:39 pm
Hola a todos.
En la posguerra, dos tíos míos emigraron. Uno a Venezuela, otro a Francia. A uno de ellos, aquí, se le había muerto un niño de hambre y miseria. Las”dos” Alemanias eran iguales en todo, desde luego en genética poblacional, pero la del este era bastante más infeliz que la occidental. Los padres y seres queridos de los soldados españoles que fueron enviados a Irak no estarían muy felices con la decisión bélica del presidente de turno. Ni los mismos soldado, por supuesto. La andrófoba, discriminatoria y aberrante ley sobre la violencia de género inventada por Zapatero tampoco hace muy felices a miles y miles de maridos expoliados en leoninos procesos de separación…
Estimado señor Punset: la ciencia nos hace falta para muchas cosas, pero no para decirnos lo que ya sabemos de siete sobras. Y si la ciencia nos hubiese dicho que la politica no tiene relación con la felicidad de cada cual, no nos lo habríamos creído. Yo no.
Saludos y feliz año.
13 enero 2009 a las 2:09 pm
Pos si depositamos nuestra esperanza de felicidad en los políticos tradicionales, los de antes y los de ahora, la cosa está mu chunga.
Saludos.
13 enero 2009 a las 7:43 pm
Don Eduardo, o Eduard. Mi mas sincero agradecimiento por su extensa labor divulgativa. Solo dos cosas 1- Ese argumento de que la pasión vale pero hay que controlarla, ud, evidentemente, lo contradice. Sin esa pasión no habria podido ud transmitir. Y dos, estos son los unicos textos que he leido en idioma castellano que tienen acento catalán. Siga ud apasionandonos con lo apasionante. Gracias
13 enero 2009 a las 7:50 pm
Desde luego es una obviedad para la cual el ciudadano no necesita de la ciencia , ójala nuestra felicidad dependiera solo de mantener un estado emocional positivo o simplemente de desear ser ser felices , pero la realidad es que la sociedad NO permite que seamos felices , personalmente creo que a pesar de ser seres con una necesidad social importante , la unica forma de encontrar cierta felicidad es precisamente huyendo de esas redes sociales que nos atenazan y como decía anteriormente Maria refiriendose a su padre , buscar una forma Básica de vida con las menores interferencias posibles de la sociedad especialmente las más negativas , la politica estaría entre estas últimas sin duda…
13 enero 2009 a las 8:06 pm
La felicidad es algo que viene y va y para mi S. Punset no depende de nada, ni de nadie, ni de tu familia, ni de la politica, ni de la sociedad…la felicidad en todo caso depende de uno mismo…de la capacidad que tiene uno para afrontar la vida, de necesitar muy pocas cosas, de aceptar la realidad y no engañarse, de sentirse uno mismo aunque las condiciones sean adversas, la felicidad son momentos que se encuentran en lo mas pequeño, en el dia a dia , en la rutina de la vida, la vida es un ciclo que te atrapa, a veces felizmente otras cruel…Zapatero puede hacer buena o mala politica pero la felicidad de cada uno se le escapa porque no depende de el…al menos a la felicidad a la que yo me refiero que no la da el progreso , ni el alto poder adquisitivo, ni un buen trabajo o buenas medidas sociales, la feilicidad autentica es aquella que tu creas con tu vida a tu alrededor…es aquella que va encendiendo luces apagadas a tu alrededor…y eso solo lo consigue el amor…AMAR A LOS DEMAS
Feliz año S.Punset.. le deseo mucha felicidad en este 2009
Paki
13 enero 2009 a las 8:27 pm
Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra. ; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.
John Donne
13 enero 2009 a las 8:53 pm
Creo que la felicidad depende de todo lo que nos rodea, y nosotros debemos escoger aquello que nos haga mejores. Yo soy feliz viendo sus programas científicos, y mi deseo es que tuviera usted 20 años menos para asegurarme muchos mas programas, pues ya no se vivir sin ellos.
14 enero 2009 a las 2:51 am
Muy buenas, Sr. Punset.
Soy un joven inquietado con tanto documento científico y documental, con tanto reportaje y programa televisivo que aparte del interés que se despierta con el estudio común, sigo cuenstionándome cuánto sentido tiene el duro esfuerzo de cada cosa que hacemos. Realmente adónde lleva, ¿vamos a un punto concreto ke reparta esta felicidad y este amor entre nosotros? Pongo el enlace web del documental, que posiblemente conozca, Zeitgeist: Addendum. Es la segunda parte del Zeitgeist, un grupo de activistas asociados al Proyecto Venus. Deseo que todo esto le suene, y pueda contestarme a mi duda, que es la siguiente:
¿cual es su opinión, si no es muy comprometedora la pregunta?. ¿Apoya las bases y los argumentos de este documental?
Espero igualmente que le sea posible verlo. Sé que usted no necesita la traducción, pero el sitio web que aparece es de la pagina traducida. Si no le es posible verlo, en la misma página se encuentra la transcripción del texto en castellano, para leerlo más rápidamente.
Trata sobre el origen del dinero, su creación, su uso, sus fines, la evolución económica, la crisis de conciencia, el uso de recusos y el alcance tecnológico. Filosofía y política. Y varios matices más.
No sabía muy bien como entrar en contacto con usted, lo hago lo mejor que puedo, y dejo el enlace para el resto de lectores de su blog (por duplicado por si acaso).
Muchas gracias, por su infinita colaboración para con nuestros no tan rellenos cerebros.
Con Gran Admiración, Guillermo Camina.
http://dotsub.com/view/7281f5dc-d4b1-4315-abb7-143becd34f49
14 enero 2009 a las 9:44 am
La felicidad es un estado del ánimo resultado de una actividad neural fluida en la que los factores internos y externos interactúan estimulando el sistema límbico… dice Wikipedia….
Bueno; y yo lo que soñé esta noche es que el Sr. Presidente del Gobierno me perseguía armado con una maza de cascabeles, un calcetín rojo de firulillos en la cabeza, y una sonrisa desternillante a través de un interminable campo de margaritas que me hacían estornudar y estornudar y yo tropezaba y el presidente saltaba y saltaba moviendo muy deprisa las cejas….. ¡¿y ahora qué, Sr. Eduard?! ¡¿con qué mosca del vinagre, con qué bacteria… se explica todo eso?!
14 enero 2009 a las 11:42 am
Siento contradecirle Sr. Punset pero mi felicidad no depende de Zapatero, ni de Obama ni del alcalde de mi pueblo.
Saludos.
14 enero 2009 a las 3:09 pm
Estimado Sr. Punset, he aquí a alguien que, excepción hecha de una sola y única ocasión, ha dejado pasar 57 años de su vida asumiendo la postura de la moral adquirida, alguien que como su recordado mejor alumno del IQS siempre ha tenido miedo a “dejar de ser quien soy”, alguien a quien además le han tentado a lo largo de su vida muchas oportunidades de prescindir de esa opción utilitaria que nos mantiene atados a los dictados de una organización social que a pesar de todos sus progresos, sigue siendo ultraconservadora, a la que le costará aún mucho tiempo entender que con su forma de proceder propicia e impone el inmovilismo, la falta de competencia y como consecuencia de ella la ausencia de innovación, de cambio, de “dejar de ser quienes somos” y que nos niega el progreso y nos castiga cruelmente cada vez que caemos en la tentación de salirnos de sus garras y disfrutar un sueño.
Lo peor de todo esto, es que un cambio cultural de la magnitud del que se necesita para que deje de preocuparnos tanto cambiar, nos llevará mucho más tiempo que el que se necesita para reaccionar ante una situación de crisis tan compleja y brutal como la que se nos ha venido encima. Por eso y desde que recibí el correspondiente correctivo infringido por ese ente disperso, impersonal y todopoderoso poder que es nuestra Organización Social, vengo pasando revista cada noche a lo que me pasa y pensando no sólo en lo que depende de mí sino también en Zapatero y lo que es peor en el Sr. Bush…, el Sr. Aznar etc. lo cual hace que comparta plenamente su preocupación sin que por ello quiera dejar de animarle a continuar con su loable labor de hacernos entender a todos que cambiar es necesario.
Saludos
Manuel Herrera
14 enero 2009 a las 4:15 pm
Incluso las almohadas, por sus localizaciones o coordenadas, influyen sobre las cabezas que en ellas descansan. Y es que hay almohadas que se creen inviolables y seguras dentro de sus casas, mientras que tienen infinidad de hermanas a las que les salen pedales o patas para cuando suenen las sirenas o alarmas.
Las situaciones específicas y locales en todo el planeta son hoy tan sumamente distintas como impredecibles las sorpresas y velocidades en sus cambios. Esto hace que quien está huyendo en su tierra de los proyectiles o tiros no se pare a pensar en las fiestas, pensiones o retiros con las que sueñan dormidos los que nunca oyeron sus silbidos o visto sus destrozos. Y esto se podría extrapolar al agua, alimento, vivienda, energía, vestido, trabajo, dignidad, protección, inversión, renta……..y a todo sustantivo que siendo fundamental para la humanidad se encuentre por injusticias inalcanzable en lo personal.
De un análisis objetivo de datos concretos de todo el mundo resultaría que lo único que se está globalizando es el sufrimiento de las gentes, en detrimento de la alegría que se va diluyendo, razón por la que me parece muy difícil encontrar al lugareño que consiga una verídica medida de felicidad previa a su sueño. A no ser que tenga la prodigiosa facultad de olvidar u omitir lo que quiere pero no puede.
Y es que las balas comienzan también a silbar al principio de los sueños y al final de las fiestas.
Greetings
14 enero 2009 a las 5:28 pm
Es verdad que Zapatero influye en mi felicidad.
Cada vez que le veo, oigo o leo mintiendo como un bellaco y tratándonos de tontos, me pone de muy mal café.
14 enero 2009 a las 6:56 pm
elegir entre la moral,las normas establecidas,los codigos de conducta de la
sociedad…es lo que hacemos a diario.pero lo que realmente anhela nuestra alma es volar…
volar hacia donde nadie ha llegado,
hacer aquello que parece vedado,
ser lo que realmente queremos ser,ese es el ser
humano en estado puro,
la ciencia hoy en dia ,gracias a dios,(en el que aprendi a creer a traves de esa misma ciencia)
me enseño que se puede ser lo que uno quiera ser
a pesar de los obstaculos que nosotros mismos nos marcamos con la excusa inocente de que es la moral,la siciedad y las normas las que nos lo impiden.un beso fuerte,eduardo,eres mi inspiracion.
14 enero 2009 a las 10:10 pm
La felicidad no es una meta ni un objetivo. La felicidad es una forma de vivir en parte involuntaria y en parte voluntaria. Creo que se puede ser feliz queriendo ser feliz (no digo que sea facil, claro). Pero claro, al ser un camino y teniendo en cuenta que el camino no lo recorremos solos esta claro que la felicidad no solo depende de nosotros.
El camino tiene posadas agradables, pero tambien cuestas, charcos, obras, etc. Hacemos muchas cosas en sociedad (educar a los hijos, por ejemplo) por lo que no nos debe dar miedo que, en general, dependamos unos de otros.
A mi me dan miedo las que personas que, a pesar de lo anterior, no piensan en el resto cuando hacen su vida.
Me alegro de poder intercambiar unas palabras con Ud. REDES es una parte buena del camino de mi felicidad.
14 enero 2009 a las 11:48 pm
Bestial eso que cuentas Acm, Gracias.
15 enero 2009 a las 12:13 pm
Punset se incorpora a ‘Buenafuente’
http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Punset/incorpora/Buenafuente/elpepugen/20090115elpepirtv_1/Tes
15 enero 2009 a las 1:29 pm
Yo diría que la felicidad es una actitud ante la vida, no hay que buscarla en ningún lugar, nadie te la va a dar. La felicidad está en tu interior. Tampoco creo que haya que hablar de felicidad o infelicidad, la vida es todo, son caras de una misma cosa. Hay que vivir el presente y no amontonar la carga del pasado ¡Tenemos que mimar el presente, aprovecharlo y disfrutarlo! De esta manera construiremos un bonito pasado y un bello futuro. Lo único que tenemos es el infinito presente, aprovechemoslo y olvidemos a los Zapateros del mundo.
Un saludo a tod@s.
15 enero 2009 a las 1:45 pm
Querido Sr. Punset,
Llevo casi una década dedicándome a la psicología en cuerpo y alma; a través de la práctica clínica y de la divulgación. Siempre he creído (y tras leerle sigo creyéndolo) que el concepto de felicidad va unido a términos com congruencia interior, amor armónico, inteligencia emocional, madurez personal, estabilidad emocional, etc. Pensar que mi organismo pueda segregar más o menos endorfinas dependiendo de hacia dónde sopla el viento en la esfera política me produce verdaderas “esgarrifances” que decimos los catalanes.
Si bien es cierto que somos seres sociales y parte del éxito depende de cómo nos adaptamos a él, no es menos cierto que en cuestiones como la felicidad, lo que haga, piensa o sienta uno tiene mucho que ver.
Creo, Señor Punset, que las emociones (en la mayoría de las ocasiones) dependen de los pensamientos que cada uno de nosotros generamos, siendo nuestro pensamiento una forma absolutamente individual y subjetiva de valorar la realidad. Porque tal como está el panorama y según apunta la investigación que menciona, a más de uno se le olvidaría reír en todo el día.
Y créame, Señor Punset, le puedo asegurar que hay personas que se levantan cada día dispuestas a tener algún momento efímero de felicidad (esto de la felicidad es todo un estado, no un rasgo) y lo consiguen a pesar de leer los periódicos y sentarse cada noche frente al televisor para ver las noticias.
Reciba un fuerte abrazo de alguien que le admira profundamente
Sònia
15 enero 2009 a las 1:58 pm
Escucharle es atronador.
Experimento algo así como un limbo intelectual cuando leo algo suyo. Me hace viajar entre mundos. Entre estados. Entre hemisferios contralaterales.
Gracias.
15 enero 2009 a las 3:27 pm
Sr. Punset es un placer encontrarte tambien por esta Red de “Redes”.
Aqui tiene usted un lector más.
Desde el Sur.
Saludos
15 enero 2009 a las 8:37 pm
Me encanta su trabajo, en concreto despues de leer el viaje a la felicidad, me queda realmente la duda de que puede pensar alguien tan inteligente como usted y con tanto sentido común, de un presidente como el nuestro. No quiero imaginar lo que pueda decir, pero saber que también dependemos del señor presidente, no se si es un alivio o una carga más. pero al fin y al cabo todo termina en su sitio. Tambien la vida pondra al sr presidente en su sitio. Y ojala no sea demasiado tarde. Gracias sr Punset
16 enero 2009 a las 12:51 am
Sr, Punset, muchas gracias por todo. Sobre la felicidad, creo que todos hemos leido muchas teorías, en un sentido o en otro. Lo primero, comentar que a mi me pasa algo parecido que a Javielhito, es decir, que parece que van sucediendo las cosas que he ido deseando, al principio las esperas con ansiedad, luego más o menos intuyes que pueden llegar y estás un poco más tranquilo. Creo que en la vida, en general, claro, a uno le va sucediendo aquello que ha deseado con fuerza, supongo que porque aunque no te des mucha cuenta, de vas dirigiendo hacia ello. Normalmente da la sensación de que las cosas llegan tarde, y si uno no tiene la capacidad para pararse y mirar atrás, nunca sirve de nada lo conseguido. Personalmente creo que lo básico para la felicidad es esperar poco de la vida, y no tener demasiada visión a largo plazo (dos de las cosas que la mayoría de nuestras familias se han encargado de grabarnos en nuestro disco duro). Siempre recordaré a un vecino de la aldeita donde tuve la suerte de nacer, que en una de sus conversaciones, me dijo que el había empezado a preocuparse cuando empezaron a venir al pueblo emigrantes que no trabajaban mientras él si en verano. Hasta entonces todos los que conocía estaban más o menos igual que él, y entonces estaba contento. Luego se planteaba que porqué él tenía que trabajar… No os imaginais lo que aprendí hablando con ese hombre tan sincero y tan “básico”.
Bueno, intentemos todos ser felices¡
16 enero 2009 a las 1:46 am
Sr. Punset:
Desde mi humilde punto de vista, la felicidad es uno de los objetivos de toda persona humana; sin embargo, cada sujeto posee una definicion diferente del concepto. Por ejemplo, aquel que se conforma con tener algo que poder echarse a la boca todos los dias o, por el contrario, el hombre ambicioso, que ve en el poder y el dinero su unico fin a conseguir para poder levantarse cada mañana y ensalzar su propia figura.
Y es que la felicidad viene y va como las mareas, generalmente (y por desgracia) se relaciona con los objetos materiales: No sentirá lo mismo la persona que ve como su reloj se rompe en mil pedazos al estrellarse contra el suelo que aquella que sale de la joyería con otro reloj recien adquirido.
Una característica de la felicidad es su poder reconfortante: Quién no ha recordado alguna vez viejos momentos de la adolescencia o de su época juvenil, aquellos gratos recuerdos que perduran en nuestra mente.
En ese instante recordamos esas experiencias como felices; sin embargo en el pasado no las reconociamos como tal. Muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos ( familia, amigos, libertad…) hasta que lo perdemos (en este caso, la juventud).
Creo que lo mejor que se puede hacer para ser feliz es ser agradecido, con todo y todas aquellas personas que esten a nuestro alrededor. Marcarse unos objetivos e intentar cumplirlos (siempre de manera razonable).
“Y es que el mero hecho de poseer ese don que es la vida, es razon de sobra para ser feliz”
16 enero 2009 a las 7:24 am
¿Sabe, usted? Profesor Punset.
Lo prefiero como divulgador cientifico. Pero, he de redonocer su maestria. No, es mas que un parecer.
A proposito, muy agradecido por su visitica a mi site. Todo un honor.
Cuidese Sr. Punset. Nos tiene que durar mucho.
Saludos,
el cubanito cuentacuentos
16 enero 2009 a las 3:22 pm
la felicidad es una emocion momentanea, no podemos atrapar en nuestras redes,somos esclavos de nosotros mismos,siendo nuestros propios dioses,i esto es algo muy fustrante,dependemos de los demas en todos los ambitos,el ser humano no esta destinado a vivir solo,siendo la soledad el peor de nuestros males,el conocimiento me corroe,queriendo saber mas en el preciso momento,y eso es algo que hay que dejar para oro dia,sabiendo lo que hemos aprendido hoy,en fin,señor punset no habre contado nada que usted no sepa,pero todo aquel que le lea hara su valoracion,espero hacerlo en un futuro,que sera el presente,ya que el pasado no existe llevandose con el futuro.
16 enero 2009 a las 4:10 pm
Querido señor Punset,
No sólo es un verdadero placer para el espíritu leerle sino que verle en televisión es siempre un gran momento.
Ayer por la tarde creo que mejoré como persona al ver en Internet su programa sobre el número aúreo (maravilloso lo del cuadro de Dalí) y luego le vi tan brillante como siempre en el programa de BFN. (Se nota que Andreu le quiere y le admira mucho).
Me llamó la anécdota de los delfines, lo de volver al mar y ahora que acabo de leer este post, me digo. “Será eso. Por más promesas (ya no tan) engañosas que nos hagan, los políticos no son capaces de enseñarnos el camino del mar ya que ellos se han empeñado en nadar en peceras llenas de pirañas”.
Le sigo desde que vivo en España y le invito a visitar la página de un amigo mío (cuyos átomos ya decidieron cambiar de forma y de estado…) y pintor, para mí un hombre del Renacimiento actual en la medida en que estudió física nuclear antes de ponerse a pintar.
Tengo una especie de deuda moral hacia él, pues cuando sus átomos aún estaban más o menos como los nuestros, él me había pedido que le ayudara a difundir su obra.
http://gyllenbjorn.com/
Gracias por todo lo que hace.
16 enero 2009 a las 7:15 pm
Saludos
Para mí la “felicidad” se encuentra en nuestro interior, en ese universo casi desconocido que llamamos cerebro.
Son nuestras respuestas a las decisiones de otros, llámese Zapatero o el vecino del quinto primera, las que al final nos dará eso tan buscado llamado felicidad.
16 enero 2009 a las 11:53 pm
¿ Y quién dice que existe la felicidad? En el momento que nos planteamos la idea de la felicidad ya estamos dando el paso hacia la infelicidad. Sólo tenemos un momento real e infinito( ahí la ciencia a dado pasos de gigante) y ese es el presente. Estamos desperdiciando ese momento buscando no sé que felicidad. Estamos buscando algo que tenemos delante de las narices. Pensar que cualquier idea de la felicidad son conceptos prestados, nuestros padres, amigos, maestros, sociedad en general nos han ido cegando algo natural como es la felicidad, o más bien diría la paz interior( aunque suene un poco mesiánico). Si nuestro ordenador biológico ( que es el cerebro) se reprogramase con otra ideas, posiblemente no estaríamos buscando la felicidad ahí fuera. Sinceramente, yo nunca me he planteado nada acerca de la felicidad. Fluyo, me dejo llevar y acepto las cosas con total naturalidad, pues cualquier cosa que suceda está dentro de las posibilidades. Eso si, el presente es mío y ningún Zapatero me lo va a estropear.
Un saludo y felicidades por hacer trabajar las neuronas al personal.
17 enero 2009 a las 2:06 am
Pero bueno…¿cómo que Zapatero influye en nuestra felicidad? estará hablando en metáforas, claro. Si no es el caso y lo dice usted literalmente, mi pregunat es : ¿de quien depende entonces la felicidad de ZP? Yo creo que de nuetrso votos, al menos eso creia hasta el post del sr Punset. O sea, que nuestra felicida, en culauqier caso, es intredependiente y no jerarquica (no depnde de terceros, sean dioses o gobernantes, sino de nuestra interacción). ZP no decide tanto, ya que está preso de variables que ya se le escapan. Y mas con un 16 % de parados.¿O no?
17 enero 2009 a las 3:24 am
Es curioso, pero aunque no esté directamente relacionado, estas navidades decidí hacer una felicitación navideña un tanto peculiar, mi deso para todos era.. Serotonina, la hormona que entre otras cosas se encuentra estrechamente ligada con la felicidad.
Independientemente de esto, me parece interesante la reflexión sobre los factores que intervienen en nuestra felicidad, pero llendo un poco más allá, todo esto me recuerda al viejo acertijo de “que fue antes.. el huevo o la gallina?”. De que manera la predisposición a ser felices hace que factores externos como la sociedad nos hagan ser más o menos felices? Es decir, es la sociedad la que influye en que nosotros seamos felices..o es nuestro estado anímico el que hace que interpretemos de una manera o de otra el rumbo social y en definitiva que nos afecte?
A priori creo que mucha gente pensará que la sociedad condiciona, pero como muchos otros factores, no somos nosotros los que debemos controlar cuales de estos son los que nos influyen? (una vez leí un algo así como “no dejes que tu felicidad dependa de lo que no depende de ti”)
Sobre todo, porque como insinua el Sr. Punset, o quizás lo he interpretado yo porque tengo pensamientos parecidos al respecto, en que manera influimos nosotros en el cambio social? Es una mentira?, una promesa de falsa libertad?
Bueno, solo me queda declarar mi profunda admiración por el Sr. Punset, e intentar pensar de una manera un poco diferente.
Mucha Serotonina para todos
17 enero 2009 a las 3:38 am
Mi felicidad depende de lo que yo elija. Sr. Punset, leyendo su libro uno puede descubrir el desorden con que podemos llegar a ordenar nuestras vidas, como argumentamos y justificamos nuestras decisiones, conductas, hábitos, etc, si es que llegamos a darnos cuenta y nos analizamos tranquilamente un poco. Se debe empezar por ahí, ¿no? Darnos un respiro. No dejarnos llevar tan fácil. Pero una vez que sí que estemos seguros de algo verdaderamente válido para nuestras vidas saber ser consecuentes con nosotros. Me sirve mucho todo lo que dice de la autoestima.
17 enero 2009 a las 11:54 am
D. Eduard:
Siempre es un placer escucharle y leerle. Usted me transmite serenidad, calma, sosiego, amabilidad…. yo creo que usted es el ejemplo de lo que es la felicidad, la imagen de la felicidad.
Muchas gracias por ser un ser excepcional y por compartir con nosotros su saber.
Muchas gracias.
17 enero 2009 a las 9:34 pm
Quizá el binestar dependa de todas esas situaciones político-sociales, pero la felicidad es algo mucho más personal que es ajeno al bienstar y que incluso puede ir en sentidos opuestos.
18 enero 2009 a las 1:12 am
Gracias por este nuevo post, que lleva toda la razón del mundo.
Ahora estoy con el ordenador y desde el cuarto de la tele, me llegan los alaridos de los locutores y debatientes de un show, gritando unos sobre otros, que en mi humilde opinión son unos salvajes, que se sobreestiman a sí mismos, con el beneplácito implícito del poder, que los considera normales.
Pero las estadísticas hablan, y dicen que somos el país más ruidoso del mundo. Las consecuencias de esto, no importan a nadie, salvo a los que gozan de buen oido, a quienes les parece realmente dañino, no explicandose como los demás pasan años
quejandose luego de mareos, mala audición, y toda clase de enfermedades neuróticas.
Somos víctimas de nuestras formas, y podríamos cambiar las formas, dejando de ser víctimas, y podríamos cambiar incluso nuestra “propia forma” .. En el pasado ya lo hemos hecho, a ritmo lento, en plan pasivo, evolutivo, hemos sido peces, lagartos, águilas ó ratones, o lo que sea..
Y por lo que he leído, en teoría, no hay ningún impedimento para que se realicen en nosotros cambios genéticos rápidos … Ya sé que ésta es una opinión radical, pero hay experimentos que señalan en este sentido, y me quedan la esperanza de que pronto esta idea será más corriente.
El poder, nos ha ido convirtiendo en las figuras más desgraciadas, inconscientes y deprimentes de la historia del reino animal, y al no ser capaces de darnos cuenta de ello, pues vamos de mal a peor, eso sí, disimulando en público que nos vá bien, como se nos enseña, y luego llorando amarga e hipócritamente en la oscuridad de nuestros cuartos.
El otro día ví a una orangutana, con su hijo en brazos, en un documental de la 2, observé su mirada, su elegancia y tranquilidad, a pesar de la brutalidad a la que ha sido sometida su especie y me pregunté por qué los seres humanos no podemos ser así, porqué no podemos brillar a esa altura …
¿alejandro magno? ¿julio césar? ¿los cartagineses? ¿bruto? ¿hitler? ¿aznar? ¿bush? ¿zapatero? ¿obama, que fuma? ¿Es que no hay ninguno tranquilo como los orangutanes, las aguilas, los rinocerontes y etc? …
Lo cierto es que no sabemos elegir, y nunca lo vamos a saber, si no se nos enseña.
En fín, nosotros somos los que hemos llegado a aceptar, la forma de “personaje ruidoso y por tanto insensible, en lo más alto del poder”, al tiempo que las estadísticas arrojan que el 25% de nuestros hijos se sienten atemorizados en nuestras escuelas, sin que ninguna madre se sienta aludida.
Simplemente somos copiadores de la autoridad, y si la autoridad es insensible, pues nosotros también. Y lo peor es que como nos comparamos con lo que se nos ha enseñado, creemos que “somos así”. Un engaño simple, pero efectivo. El político ancestral que lo inventó, se dió cuenta de la incapacidad humana para rectificar. No es que tropecemos dos veces con la misma piedra, es que tropezamos eternamente …
un cordial saludo a todos
18 enero 2009 a las 10:27 am
Mi marido y yo estamos en paro, a mi marido se le ha acabado la prestación por desempleo. El optimismo económico con que Jose Luis Rodríguez Zapatero encaraba su nueva legislatura no ha solucionado nada. Mi bienestar depende del de mi familia y ahora peligra; por lo que MI FELICIDAD TAMBIEN DEPENDE DE ZAPATERO Y DE SU GESTION. También depende de que haya paz en el mundo, nada es suficientemente importante para desencadenar una guerra, una vida humana VALE DEMASIADO. Escuchar las noticias sobre los conflictos, me ponen los pelos como escarpias. Ojalá se pueda acabar con el genocidio que está sucediendo, ojalá Obama pueda dar un puñetazo en la mesa y decir BASTA YA.
18 enero 2009 a las 10:22 pm
[...] Donde saben de relatos es en MI MESA COJEA. Me gustó este Retrato generacional. Maria sigue OBSERVANDO y nos cuenta que la felicidad también depende del entorno y de los políticos, y Punset concreta aún más: nuestra felicidad también depende de Zapatero, aunque sea un Zapatero 1.0, según reflexiona José, de RIZOMÁTICA, a cuenta del Plan E. Y es que hay un coste alto por ser acientífico, como afirman en CIENCIA 15, citando un artículo de Peter Singer: “Las lecciones de esta historia son aplicables a siempre que la ciencia es pasada por alto en la formulación de políticas públicas. Esto no significa que siempre que haya una opinión mayoritaria en la comunidad científica, ésta será correcta. La historia de la ciencia muestra claramente lo contrario. Como los demás seres humanos, los científicos pueden ser influidos por una mentalidad de rebaño y el temor a verse marginados. El error culposo, especialmente cuando hay vidas en juego, no es estar en desacuerdo con los científicos, sino rechazar la ciencia como método de investigación.” [...]
19 enero 2009 a las 4:34 pm
“Sé tu propio juez y serás verdaderamente feliz.” (Gandhi)
¡Felicidades, señor Eduard.7!
20 enero 2009 a las 10:44 pm
Mi felicidad no depende de Zapatero, pues sus mentiras no me hacen mella, se que es falso eso que piensas Ginescapote, en vez de ver sus porquerías televisivas leo un buen libro al ir adormir y desarrollo mi subconsciente, paso de él. Se que esas enfermedades psíquicas son inventos para sacar dinero tras esa comedura de coco de la tele referida y no entender cómo se les estropea su intelecto. Paso de zapateros. Se que nunca se cambió tanto el ADN como en el siglo XX por tal cúmulo de venenos, mentiras,… parece mentira que la gente no sepa los miles de genes que se cambian en el cuerpo y en cda célula por segundo por esas influencias, que son mayormente fácilmente subsanadas y que nos preocupemos por cambiar en la vida un gen para cambiar el color del pelo, totalmente investigado e inocuo. Paso ded tanto zapatero. El poder hace desgraciados, también por eso paso de ellos, tienes razón. Pasando soy más feliz, pues me relaciono con optimismo y sin miedos. Estás total y absolutamente equivocado con la felicidad de los orangutanes y en ello discrepo con Eduard, con ese maravilloso discurso en que valoraba demasiado los sentimientos animales, fruto, en mi opinión, más de un sálvese quien pueda en todos y cada uno de sus instantes, en que viven en un estres de vida y muerte, por los enemigos, por la comida, por el calor,… y desde luego que los primates, cuando se estudia su desarrollo grupal son de una bestialidad y crueldad extrema en el mundo animal. Nosotros solo nos asomamos a todo ello en millonésimas, pese a que los zapateros nos quieren mentalizar de lo contrario. Paso de ellos. Pero lo que realmente me ha hecho responderte es ese comentario de que el 25% de los escolares están de miedo. te aseguro que hace unos años eran muchísimos más, siempre han sido muchos más y para demostrarte te diré que pases por Äfrica y lo observarás. Como educador con 30 años de observaciones y descubrimientos te puedo decir que a los 3 años no temen nada y a nadie, pero luego se ven influenciados y cambian su amor con miedo tal como explicas perfectamente en tu último párrafo. Pero estoy seguro que cada vez más gentes pasamos de los zapateros. Muchas gracias.
22 enero 2009 a las 11:18 am
amigos concretemos,todos influimos,sobre todos entre si,nadie es más que nadie pues
un golpe de “suerte”puede hacer que esa persona que no influye practicamente a nadie
puede ser que lo haga sobre el mundo la medida yo no tengo la vara de medir eso lo puede o podra medir el futuro en coloboración con la ciencia.ahora se me viene a la mente una pelicula de gary cooper titulada creo,”sin nombre”pongamos nuestras metas muy altas porque en nosotros anida un complejo codigo genetico,que es como un tesoro y hasta unico que puede dar al mundo algo de lo que le falta sin discriminar
a ningún ser sobre la tierra.gracias agdisti.
22 enero 2009 a las 4:45 pm
Uf, a ver si lo he entendido,
cuando te dicen que la felidad solo depende de tí, si no eres feliz, puedes pensar en que hacer para mejorar (como mínimo, un autolavado de cerebro, y creerte lo que no es); pero si te dicen que depende de la organización social en la que vives, y del entramado con los demás, y no te sientes feliz, entonces… ¿qué te queda por hacer?, ¿cambiar la sociedad? ¿cambiar de sociedad?… ¿mejor no pensar?
22 enero 2009 a las 5:17 pm
Rachel, me parece muy correcto cambiar la sociedad o integrarte en la que te guste, pero sobre todo, dado lo grave de algunos aspectos sociales primero hay que saber pasar de muchos tipos de sociedades que dominan, te hacen dependientes por la fuerza y son puro negativismo. Muchas gracias.
23 enero 2009 a las 8:39 pm
Kiketu,
a que te refieres con muchos tipos de sociedades, yo hablaba en general, la que vivimos, no podemos cambiarla, ni pasar, si estamos viviendo en ella, es como decir, cambio el aire que respiro o no respiro este aire porque no me gusta, no es tan fácil “pasar”.
24 enero 2009 a las 5:21 am
Sr. Punset, si en parte, solo en parte por minima que sea depende su felicidad de Zapatero…….USTED VA JODIDO
Que le recomienda a todas aquellas personas que llevan mas de 6 meses en paro?? optimismo? Tai chi, feng sui?
Debajo de un puente…dificil dificil…
25 enero 2009 a las 8:54 pm
Señor Punset:
Es Usted un individuo valioso para la especie humana. Gracias por sus apariciones en la TV. Sus programas difunden información de la buena, son profundos y divertidos.
Al leer en el internet su artículo “Mi felicidad también depende de Zapatero” sentí la tentación de plagiarlo y escribir: “Mi felicidad también depende de Correa”, que así se llama el presidente del Ecuador, mi país. Afortunadamente unos segundos después, juzgué que lo correcto y suficiente era haberlo leído.
El reto genético sigue siendo el mismo, el que sigamos buscando la felicidad, a pesar de los obstáculos, en este caso los adicionales que la demagogia erige.
Viva la ciencia, reciba mi admiración. Siga con su labor en el apasionante mundo de entender nuestro cerebro y divulgarlo.
26 enero 2009 a las 1:24 pm
Este recuadro blanco impone…, en fin vamos allá: Creo que es frustante decidir que mi felicidad depende de titeres políticos de la clase que sean, vengan de donde vengan, tal vez el problema está en lo cómodos que nos volvemos, embebidos en nuestra cotidianeidad, nuestros pequeños problemas y decisiones diarias, que nos absorben y no nos dejan ver mas allá, lo que hay alrededor, en definitiva, somos uno, pero tambien somos masa, pero es la masa la que decide? o el carater individual compartido de cada uno de los que forman parte de la masa?, vamos que nos dejamos llevar pero si realmente tomaramos conciencia y consciencia del lugar que ocupamos y de nuestras responsabilidades al respecto, no seriamos capaces de conducir nuestra sociedad hacia donde debe ir?, los politicos deberian ser servidores de la sociedad, no dueños de ella.
27 enero 2009 a las 12:47 am
Estimado Sr. Punset:
Acabo de leer su artículo, y varias de las respuestas, y no he podido resistir la tentación de responderle yo también.
Espero que pueda leerlo y que al final de su lectura cambie de opinión.
No estoy de acuerdo con usted.
Dice que todo lo que nos rodea influye en nuestra felicidad.
Yo creo que no. Es más, creo que se puede ser feliz con independencia de los acontecimiento externos e internos, siempre y cuando uno asuma, acepte los mismos. Esta aceptción no significa necesariamente que se esté conforme con la situación.
Yo,como usted, y como una de las primeras personas he superado un cáncer. Y de cierta forma, yo creo que gran parte de esa superación vino porque no fui un enfermo de cáncer, fui un enfermo de cáncer feliz, que tenía que animar a las personas que le rodeaban, y que aceptando las circunstancias externas e internas tuvo el deseo y la voluntad para cambiarlas.
En conclusión, ser feliz no es una suma de circunstancias, afectos, sensaciones o relaciones.
Ser feliz, al menos para mí, es la decisión más importante que se pueda tomar.
Un fuerte abrazo.
P.D. Me alegraría que me contestase. Pero seguiré siendo igual de feliz si no lo hace.
30 enero 2009 a las 12:16 am
Si usted volviera a la política activa junto con otros de su quinta a los que añoro, que tranquila y estimulada estaría mi almohada, perdón, mi cabeza. La crísis económica estaría presente de igual forma, pero se pasaría de otra manera. Pero….( me voy a contestar yo sola), ya sé, están todos ustedes más libres fuera de los Partidos Políticos y como consecuencia de esa distancia sus cerebros y sus pensamientos son mejores. Así que, duerma bien y recuerde que el Presidente no puede desvelarle por las noches, que de eso sólo se pueden encargar las musas. Besos
31 enero 2009 a las 3:59 am
Sr. Punset, ¿no cree usted que la competencia puede ser negativa para la innovación desde el punto de vista de que lo que no es rentable no puede ser desarrollado? Me explico. ¿Cómo podemos estar seguros de que una vacuna o medicamento eficaz contra el VIH (por ejemplo), pueda no llegar a la ciudadanía porque los medicamentos actuales son más beneficiosos para la industria farmaceútica?
Un saludo admirado escritor.
31 enero 2009 a las 11:33 am
Hola Sr.Punset:
Acaba de tocar un tema peliagudo: la felicidad… La gran incógnita de casi todo ser humano, salvo algunos, que lo tienen superado y simplemente son felices porque aceptan el dolor y el sufrimiento con la conformidad de que ello es parte de la propia vida, no queriendo decir que nos crucemos de brazos y dejemos la vida pasar, no.
Quiero decir que nos ocuparemos de los problemas, pero intentando no preocuparnos demasiado, porque ello nos crea bloqueo, obsesión e impide crear motivacion para la antesala a la felicidad. Asi que en definitiva pienso que la felicidad depende de cada uno de nosotros, de ser un poco más amables con los demás, de ser austero pero no agresivo. En definitiva conseguir nuestros objetivos pero cuidando las formas, el mismo respeto que se tiene por ejemplo entre tenistas, cuando en dos o cuatro horas deciden el título de un gran slam.
Creando motivación, cuidando las formas ante el adversario y superándose a si mismo, hasta adquirir su felicidad, lograr vencerse a si mismo y al contrario, y en todo ese entramado no ha intervenido ningún político, sino la fuerza interior de uno mismo, el autocontrol, la disciplina de no decaer, la humildad, el coraje, el control del miedo y sobre todo, no buscar víctimas ni ser una de ellas…
Haciendo honor a su erudición, recuerde que hace millones de años, ya la bacteria sufría de dolor, pero de forma inconsciente buscó una solución para su mal, compañía. ¿Cree que seguramente ese instinto de supervivencia lo logró gracias a su inconsciencia? me lo pregunto, pero puede ser.
Creo, desde mi humilde formación e información, que la felicidad depende de uno mismo. Se que no es facil el cometido, pero en la práctica continuada y gracias al contagio con los demás y de uno mismo, se puede llegar a ser un poco más feliz, creo que el entorno es importante, rodearse de gente algo positiva, levantarse cada dia creando motivación, reflexionar un poquito sobre uno mismo, utilizar sabiamente la consciencia, no dejarse llevar por la repercusión de los medios, que nos invaden con el miedo desde que nos levantamos hasta que vamos a dormir. Sobre todo calma, estamos muy poquito tiempo en esta vida consciente como para pasarlo mal, no creéis? ANIMO, es lo que yo me digo cada dia al levantar y os invito y le invito a Ud. tambien Sr.Punset que cuando vaya a dormir le pregunte a la almohada que ha hecho durante el dia para crear motivación y que Zapatero o Rajoy sigan siendo lo más felices posibles. “Tal faran, tal trobaran”
Un beso y un abrazo para todos.
P.D.. Sr Punset, no piense en ningún político al ir a domir, porfavor, piense en mañana, a ver de que manera va a aportar otro granito de arena para el método científico y para que sepamos un poquito más de toda la nada.
Un abrazo
1 febrero 2009 a las 2:40 pm
Rachel, puedes cambiar y respirar aire y no humo de tabaco asesino, a eso me refiero,… Puedes ser feliz y como Juan y Eduard rodearte de gente que te quiere y superar un cáncer, puedes comer bien, tener un buen sistema inmunológico que solito sea capaz de pasar un sida que le preocupa a Antonio, puedes conseguir, como dicen muchos más de lo que crees, pero nunca si sigues los dictados de Zapatero o Rajoy, pues ellos solo saben apoyar a bancos y farmacia que obligan a pensar que las enfermedades las curan solo ellos, con su dinero, que nosotros dependemos de ellos y que esta sociedad es mala, por lo que solo ellos nos defienden de todo, pero de esa manera instauran y legalizan el miedo, para ensombrecer nuestra felicidad. Podemos, como decía Victor L. Frankl en el mayor descubrimiento del siglo XX, ser felices independientemente de que nos gobierne Hitler o Franco, pues,… y sigo su teoría ratificada por la teoría cuántica y que no me importa repetirla mil veces, porque de esa manera somos más personas felices. Cuando una persona tiene un objetivo, el universo se confabula por conseguirlo. De eso es de lo que más depende nuestra felicidad, independientemente que sea bueno, malo, verdadero, mentira, que se consiga o no. Lo que la felicidad no soporta es el pasotismo, el inmovilismo de gente como Zapatero. Tener cuidado con sus ideas, porque en ese caso y solo en ese caso la felicidad dependerá de ese político pero negativamente . Muchas gracias.
3 febrero 2009 a las 3:56 pm
Me encanta como usted piensa y como explica las cosas, pero en este tema discrepo un poco. Le ruego lea en mi blog esta entrada: http://yodemando.blogspot.com/2008/12/la-felicidad.html
Le dejo de corazon, un abrazo de osa
4 febrero 2009 a las 2:51 am
Mañana tengo un examen de Economía Política y no puedo quitarme esa imagen de la foto del presi y el mini rodeados de tibus en una posicion de mesas y sillas tal que una clase de parvulos pidiendo ¿altruismo…giros de letras a 180 grados…pidiendo piedad???? Desde los fenicios, los bancos han sido los bancos, es decir….. yo te presto ahora para que despues me lo devuelvas con creces. Miedo me dan todos ellos, con lo bonito y claro que lo cuentan Stuart Mill, Marx o Keynes. Para que una política económica democrática funcione medio bien, lo primero que hay que hacer es votarle a gente preparada. Entonces tal vez nuestra felicidad no dependa mas que de hacer bien hecho nuestros respectivos trabajos, si los tenemos.
4 febrero 2009 a las 9:28 am
Tienes razón Eduard, por mucho que digamos lo contrario la sensibilidad ante lo que nos rodea nos indica que la acción pública tiene y debe influir en ese paisaje cotidiano que nos rodea, no todo depende de nosotros al conformar incluso nuestro estado de ánimo o ilusiones. Podemos salir de casa con el ánimo renovado y deseando vivir el día, ( aunque no todos las mañanas seamos tan optimistas), pero es posible que éste cambie al enfrentarnos a otras realidades más allá de nosotros, de algún bello jardín o edificio recién construido que aparece ante nosotros, puede que sea al pasar junto al banco de la esquina y vemos a un nuevo hombre envuelto en cartones durmiendo en el espacio de los cajeros automáticos; o más tarde cuando vemos una proliferación de vigilantes en el metro, vigilando quien sabe a quién, o puede que se al escuchar determinadas propuestas u opiniones de políticos en el ejercicio del poder que le hacen a uno hundirse en el pesimismo cuando comprueba fehacientemente cuan alejada está la calle de dichas propuestas u opiniones, sabiendo además que tiene todo el viso de convertirse en realidad.
O se que estoy de acuerdo, mal que nos pese, nuestra felicidad también depende de Zapatero, de Montilla. El porcentaje en este individual estado de ánimo, es cierto, será incalculable, pero cierto
4 febrero 2009 a las 2:11 pm
Sr Punset no hace falta que le digo que soy un admirador suyo porque no es solo cierto sino ademas lo habitual.
Pero aunque siempre estoy en el 99,99 % de acuerdo con Vd.
La Politica SIEMPRE ha influido en nuestra busqueda de la felicidad por lo menos en un gran tanto por ciento Lo Politicos les pagamos todos para que organicen cada mejor muestros intereses, los malo es que en nuestra joven-vieja democracia, la clase politica en general se han replegado asi mismos y se han vuelto Dinosaurios, que solo estan preocupados por SUS intereses de partido, y no se dan cuenta que estan acabando como ellos mismos osea condenados a desaparecer.
No no me confunda con un antidemocrata, porque yo tambien luche por las libertados y sobre todo por la justicia social, pèro esta democracia tiene que volver a los principios y a la razon de su existencia, sus objetivos deben ser el bienestar y la felicidad de sus ciudadanos que al fin y al cabo son los miembros del club que ellos presiden.
Un abrazo
Jesus
8 febrero 2009 a las 3:23 am
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8 febrero 2009 a las 8:27 pm
Sami, no se en qué discrepas, pues tu postura de concentración y dominio del subconsciente me parece perfecta para ser perfectamente feliz, si es posible decir eso. Desde luego no creo que dependas tampoco de Zapatero ni del emperador chino que os oprime a los tibetanos igual que Zapa a los vascos, bai zapaltzen ari da, pero si has leido otras intervenciones verás que si discrepo en vuestro solo deseo impertérrito de la iluminación,… para mi que teneis un fallo en no ver el subdesarrollo en que se vive en vuestra tierra, los demás son parte de vosotros y no los podeis abandonar por muy felices que seais, para mi es más loable ver que os ligais al mundo del desarrollo, que creais trabajo para todos, que los gobiernos ya van siendo cada vez menos crueles,… y todo ese aspecto de la felicidad no depende de los mandarines de turno, sino de nuestra cooperación hacia una evolución global positiva. Muchas gracias
9 febrero 2009 a las 7:16 pm
Zapatero tiene sun compromiso que va mucho más allá de su prograqma electoral. Más allá de ser políticos los gobernadores antes tienen que ser humanos, comprender el sentido de que no estamos viviendo la vida porque quisimos. Nos tocó, tal y como les tocó a ellos. Pero ese compromiso moral supone que dentro del escenario que nos ha tocado vivir nos arreglen con un buen tablao en el que escenificar y acabar en palmas.
Así que ZP menos levantamiento de cejas y más levantar al país que quisiste dirigir.
22 febrero 2009 a las 7:53 pm
De acuerdo Bubu, pero cuando ves que ningún gobernante del mundo hace ni lo más elemental por la nación, se puede deducir lo mismo a lo que llegó Victor L. Frank, Mi felicidad no depende de los nazis que me torturan, sino de mis empresas a las que me dedico en cuerpo y alma. Debiéramos pasar de ellos hasta eliminarlos, crear una sociedad organizada por todo el mundo interconectado con nuestros ordenadores, en la que la opinión de todo el mundo sea respetada y tenida absolutamente en cuenta, de tal forma que el que más aporte a la sociedad más gane, el que más ayude sea más valorado y el que se crea Dios que viva de nuestras limosnas, pues hay para todos, pero el trabajo bien hecho es lo fundamental si ayuda a otros. Muchas gracias.
2 marzo 2009 a las 4:57 pm
Esta es una pregunta larga para Punset, pues nose donde enviarle un mensaje y puede que aquí lo lea.
¿És posible no poder ser feliz? No querer ser feliz… es síntoma de felicidad aunque otras personas no crean que lo seas? Cuando sé que soy feliz?
Llevo 3 años viviendo solo, con poco contacto con los mios ( familia,amigos,etc…) de casa al trabajo y del trabajo a casa, soy feliz no siéndolo, pero ninguno cree que lo sea, y eso hace que en ocasiones me confunda. Tengo 24 años, y nunca e cambiado mi manera de ser, tengo que ser como los demas quieren que sea? Toda mi vida e sido una persona prudente, respetuosa y amable, social pero autónomo.
2 marzo 2009 a las 10:33 pm
Si Dani, está estudiado y la imposibilidad de ser feliz se constata en los drogatas que por tanto manipular los mecanismos de esa maravilla para los seres vivos, no solo para las personas, despues de conseguir de malas maneras pequeñas satisfacciones de endorfinas, de neuropéptidos que marcan esa felicidad de manera clara y concisa se llega al Delirium tremens que es precisamente eso. Imposibilidad de ser feliz. No se habla mucho de ello en las tabernas, pero como te puedes imaginar es la peor enfermedad que se pueda tener. Esas superdrogas naturales de la felicidad son miles de veces más fuertes que incluso la morfina, su consecución es sencillísima al vivir amorosamente, socialmente, interdependientemente, positivamente, ecológicamente, leyendo libros de autoeyuda, realizando ejercicio, comiendo bien, por la relajación,…. Pero eso, todo eso no depende de Zapatero, pues el solo nos niega todo ello. Muchas gracias.
15 mayo 2011 a las 12:21 pm
[...] objeto de debate en las próximas décadas, pero mientras tanto recojo aquí la conclusión de Eduardo Punset, “más allá de la persona, resulta que su felicidad y sus ánimos dependen de los valores del [...]
15 julio 2011 a las 12:25 pm
[...] a ser reconocida como un derecho constitucional en Brasil- no es solo una tarea individual.Como dice Eduard Punset, que es un señor que me cae muy bien, de acuerdo con las últimas investigaciones de los [...]
26 octubre 2011 a las 11:19 am
Pienso que el poder optar a un puesto de trabajo, es fundamental para poder realizarnos como personas y seguir con nuestra vida con dignidad. Desgraciadamente dependemos del dinero para poder vivir y educar, vestir etc… a nuestros hijos. Zapatero ha jugado con todo ello, haciendonos dia tras dia, dar mas importancia al dinero y apreciar mas el trabajo. Zapatero vete y no vuelvas!!!