Cuentan las malas lenguas que en la década de los años 20 el presidente Coolidge de Estados Unidos estaba de visita oficial con su esposa en una granja. A cada uno se le asignó un itinerario distinto, de manera que cuando el guía le estaba explicando al presidente los secretos de un gallinero, le dijo: “Su esposa me ha recalcado que le recordara que el gallo que puede vivir en el corral rodeado de gallinas hace el amor todos los días”. A lo que el presidente Coolidge contestó con una pregunta: “¿Con una sola de ellas?”. “No, no, no” fue la respuesta inmediata del guía. “Pues dígaselo así a mi esposa” fue la réplica presidencial.
Parecería evidente que el presidente de los Estados Unidos en la década de los años 20 –no recordado, precisamente, por sus grandes aciertos– compartía, no obstante, con los biólogos del futuro la opinión de que la monogamia en la pareja no es una situación tan ‘natural’ como todavía hoy muchos siguen pensando.
La realidad de las últimas investigaciones, como las de los científicos norteamericanos David Barash y Judith Lipton -con quienes coincidí en México en La Ciudad de las Ideas-, son contundentes y podrían resumirse diciendo que entre los mamíferos y, particularmente, entre los primates sociales no es fácil constatar la monogamia como práctica habitual. Los pájaros, en cambio, son monógamos –aunque mucho menos de lo que pensábamos hasta hace muy poco tiempo–. Por último, tanto los pájaros como los humanos practican la monogamia social y la inversión parental, pero ambos son no monógamos desde la óptica puramente sexual.

Judith Eve Lipton (izq.), psiquiatra del Swedish Medical Center en Washington y David P. Barash (der.), su marido y psicólogo evolucionista de la Universidad de Washington, han escrito juntos el libro El mito de la monogamia. Pronto, los veremos en Redes. (Imagen: Smartplanet)
La conducta que podemos tildar de variedad sexual está condicionada no tanto por la búsqueda de la diversidad como por la de la calidad. En otras palabras, se otorga inconsciente o conscientemente una gran importancia a la salud y la belleza y, por lo tanto, a los genes. Ahora bien, la pregunta es inmediata y no puede hacerse esperar: ¿cómo se sabe dónde están los buenos genes? ¿Cómo puede saber un miembro de la pareja, que no cuenta con un microscopio ni con el equipamiento necesario, que los genes del otro son buenos?
Una especie de ranas –concretamente el macho de las ranas de árbol grises– nos da una primera pista. El macho que goza de mejor salud, y por consiguiente de mejores genes, tiene un canto inconfundiblemente más prolongado. Otras veces las señales no tienen que ver con el sonido, sino con los colores; sobre todo, en el mundo de los peces y los pájaros. En el caso de los humanos y de gran parte de insectos y mamíferos, la señal determinante es el nivel de fluctuaciones asimétricas; si este nivel es inferior al promedio, el organismo en cuestión está exteriorizando que su metabolismo funciona perfectamente y que, por lo tanto, sus genes son envidiables. En caso contrario –no hay simetría en las facciones– se está anticipando que las huellas del dolor y de las enfermedades han distorsionado el perfil hasta el punto de que su nivel de fluctuaciones asimétricas es superior al promedio; estamos contemplando el subproducto de genes defectuosos.
A los lectores a los que les cueste admitir el papel determinante de la simetría como detector de la ausencia de enfermedades, y consecuentemente de la belleza buscada, les recomiendo que recuerden que la mayoría de las decisiones que tomamos forma parte de los mecanismos del inconsciente. Son centenares de miles de años de experiencia que expresan, por la vía del inconsciente, una preferencia por la salud y la ausencia de dolor que escenifican una cara y un cuerpo simétricos. Claro, de estos lectores habrá a quienes les cueste más aún admitir que la mayoría de sus decisiones no son conscientes.
Mañanitas en México
Quisiera compartir un vídeo de un bello momento de mi cumpleaños en México, en La Ciudad de las Ideas.







11 Diciembre 2008 a las 2:08 pm
Les recomiendo leer a Carlos Yela García, El amor desde la psicología social, para saber más sobre los mitos románticos:
“El mito de la media naranja: escogemos a la pareja que de algún modo teníamos predestinada, lo cual garantiza realizar la mejor elección posible.
“El mito de la exclusividad: el amor romántico-pasional sólo puede sentirse por una persona al mismo tiempo.
“El mito de la convivencia o del matrimonio: el amor romántico debe conducir a una unión estable de la pareja.
“El mito de la omnipotencia: “el amor lo puede todo”, la unión amorosa otorga una fuerza especial que permite superar todos los obstáculos imaginables.
“El mito de la pasión eterna: el amor pasional de los primeros meses puede (y debe) perdurar tras miles de días (y noches) de convivencia.
“El mito de la fidelidad: todos los deseos pasionales (románticos y eróticos) deben satisfacerse con una única persona.
“El mito del libre albedrío: nuestros sentimientos amorosos son tan íntimos que no están influidos de forma decisiva por factores sociales, culturales o biológicos ajenos a nuestra voluntad y a nuestra consciencia.
“El mito de la equivalencia: los conceptos de amor y enamoramiento son equivalentes, de modo que si un@ deja de estar apasionadamente prendad@ de su pareja es que ya no la ama.
“El mito del emparejamiento: estar en pareja es algo natural y universal, por lo que en todas las épocas y culturas el ser humano ha tendido a vivir en uniones de dos personas.
“El mito de los celos: los celos son un indicador de amor “verdadero”.
¡Saludos a tod@s!
11 Diciembre 2008 a las 2:18 pm
Consciente v/s inconsciente, eufemismos del placer v/s dolor.
Creo que el mito de la monogamia conviene más un discurso histórico que genético.
Saludos.
11 Diciembre 2008 a las 3:23 pm
Genial artículo. La monogamia cumple una función que es la de emparejar temporalmente al macho y a la hembra para optimizar las probabilidades de supervivencia de la cría. Además en el caso humano tiene una componente social muy fuerte, ya que en la mayoría de civilizaciones la familia representa la célula básica de la sociedad, y se entiende como un núcleo a mantener indefinidamente, más allá del periodo de “indefensión” de los hijos.
Con la revolución sexual llega el replanteamiento de este paradigma, y encontramos toda una panoplia de posibilidades como la monogamia seriada, las relaciones múltiples. el poliamor y otras casuísticas.
Yo mismo pertenezco a la así llamada “comunidad de seducción” (mi web “Éxito Social” está enlazada en mi nick) donde es más común este tipo de libertad sexual, tanto para los chicos como para las chicas. La monogamia se convierte aquí en una opción más, tan respetable como cualquier otra (yo ahora mismo estoy en una relación monógama) pero distando mucho de ser la única.
Un saludo y enhorabuena por un excelente artículo.
11 Diciembre 2008 a las 3:46 pm
No sé por qué me da que este tema es más asumible por parte de los hombres que de las mujeres jejeje.
11 Diciembre 2008 a las 4:06 pm
Solo hay que abrir un libro de zoología o de fisiología animal y a la hora de mirar los temas dedicados a reproducción, generalmente la monogamia, queda reducidos a unas cuantas clases de animales.
11 Diciembre 2008 a las 4:14 pm
No sé porqué me dá que los hombres no asumen demasiado que las mujeres lo practiquen, jeje
11 Diciembre 2008 a las 4:26 pm
Daniel: la mujer también es de natural poligámica, sólo que con una diferencia:
* El hombre busca cantidad antes que calidad
* La mujer busca calidad antes que cantidad
¿Por qué es esto? Por la variabilidad genética. La variedad de los genes favorece a la especie, por tanto mientras más mezcla de genes haya, en teoría mejor para todos.
Como el hombre puede fecundar a muchas mujeres (varias por día, si se diera la ocasión) sus instintos le impulsan a buscar, ante todo, la cantidad. Lo ideal para un tío sería tener cientos o miles de hijos, como Genghis Khan.
Como para la mujer el ser fecundada es más costoso (en tiempo, esfuerzo y riesgo), prefiere la calidad. Lo ideal (evolutivamente hablando) para una mujer es tener varios hijos, cada uno de distintos padres, y cada uno de estos padres seleccionados de entre los mejores hombres.
Así el hombre tiende más a la infidelidad física (vamos, que “le ponen todas”) mientras que la mujer tiende más a la infidelidad emocional (se “enamora” de hombres “ideales” como Brad Pitt o George Clooney).
A riesgo de parecer un vil spammer, me vais a perdonar el recomendaros un artículo que escribí acerca de la infidelidad donde explico este tema con más detalle, ya que en un comentario tampoco da para explayarse: http://www.exitosocial.com/articulos/relaciones/infidelidad
Un saludo,
11 Diciembre 2008 a las 5:34 pm
Concuerdo plenamente y me gustaría acotar que: el como saber cuales genes son mejores, se va a dar respecto de cada individuo en particular, al igual que la busqueda de la felicidad, en la busqueda de pareja, casi todos queremos y buscamos cosas diferentes en el otro, ¿como? por señales intrinsecas y un conjunto de otras manifestaciones genéticas. Entonces nuestros genes que codifican estas señales también codifican receptores de estas. ¿que sucede entonces? al encontrar las señales que mejor encajen con nuestros receptores se da el fenomeno “amor” o “enamoramiento”, aunque esto es una teoría, por mi parte considero que existe un elemento extra y que será inexplicable, tratandose de uno de los misterios del hombre.
11 Diciembre 2008 a las 5:54 pm
Felicidades, Nos reimos un rato contigo tambien en la entrevista con Buenafuente. Que cumplas muchos más
11 Diciembre 2008 a las 6:37 pm
¿la monogamia es un tratado de paz?
11 Diciembre 2008 a las 7:28 pm
¿Quiere ello decir que los hombres son infieles por naturaleza? ¿Y por qué nos deprimimos las mujeres si nos engañan, sólo por cultura? Y no podría ser al reves, ¿que es bio-lógico que nos deprimamos por no ser la única pareja de nuestro hombre y machista-cultural que ellos quieran tener muchas parejas? ¿Y qué pasa con la sexualidad de gays y lesbianas? ¿Son los gays masculinos infieles los dos y al otro le da lo mismo? ¿Y las lesbianas son todas unas santas devotas que creen en la monogamia y jamás se ponen los cuernos las unas a las otras? En estos temas de sexualidad siempre se habla desde la perspectiva heterosexual, pero ¿se comprueba si es así en las parejas gays? Porque si una mujer lesbiana no se porta como una mujer hetero en relación con su pareja en cuanto a fidelidad o infidelidad, quizá la clave no esté en el sexo de cada uno, sino de reflejos culturales.
11 Diciembre 2008 a las 8:37 pm
Disculpe, Sr. Punset, pero la anécdota del efecto Coolidge es algo más amplia, permítame concretarla:
“Se cuenta que cuando el presidente Calvin Coolidge y su esposa estaban visitando una granja modelo mientras un guia les explicaba la características de la producción avícola. La señora Coolidge quedó impresionada por la frecuencia con que se apareaba el gallo.
- Hágaselo notar al señor Coolidge -dijo al guia.
Cuando el guia informó del dato al presidente éste pregunto si el gallo se apareaba siempre con la misma gallina.
- No, con muchas diferentes -le contestaron.
- Por favor, hágaselo notar a la señora Coolidge -indicó el presidente.”
Este efecto es estudiado en el marco de la psicoendocrinología, asignatura perteneciente a la licenciatura en psicología. Un investigador de referencia es el profesor Randy J. Nelson:
http://www.psy.ohio-state.edu/nelson/
La activación hormonal que ocurre durante el amor pasional es una sensibilización (aumento de respuesta ante la presentación repetida de un estímulo, como define la psicología del aprendizaje), y una vez se han optimizado las posibilidades de reproducción, esa respuesta decae (proceso de habituación). Es algo natural, y mientras hombres y mujeres no lo acepten así y fundamenten sus relaciones en muchas más cosas que la pasión y el sexo, seguiremos con este índice disparatado de separaciones y problemas de pareja.
La teoría de procesos oponentes es muy potente para explicar las dinámicas emocionales.
11 Diciembre 2008 a las 8:44 pm
Extrapolando los términos, si es verdad que nuestra civilización estaba instalada en un firme matriarcado mucho antes de que el patriarcado estableciera su predominio; y si es verdad que la poligamia existía como práctica social mayoritariamente aceptada y por lo tanto, ética, la práctica de la monogamia daría constante pie al chiste fácil y estaríamos haciendo reír a nuestros antepasados con nuestros remilgos al respecto. ¿Sería, pues verdad que nuestro futuro está en la Prehistoria y el antes y el después están invertidos o en todo caso, se alternan? La primera sentencia de Eduard en el vídeo, incidiría en esta cuestión de la relatividad del tiempo tal como lo concebimos. Por otro lado, ¿por qué consideramos como degradante o poco laudable el comportamiento poligámico explícito de ciertas sociedades arcaicas coetáneas nuestras, así como de grupos religiosos polígamos a ultranza? Detesto los maximalismos de uno u otro signo, pero sin ofender a nadie, el cultivo de la ironía lúdica al respecto me parece muy saludable.
11 Diciembre 2008 a las 8:45 pm
Muchas felicidades.
Mª Sol
12 Diciembre 2008 a las 12:05 pm
Genial el vídeo y el primer comentario de Jane; como biólogo puedo decir que está claro que el “interés genético” del hombre es procrear con diferentes mujeres pues su inversión en este acto es mínima y así aumenta su eficacia biológica (se mide por el número de nietos conseguidos); la mujer en cambio se expone a un embarazo de 9 meses, cambios físicos y hormonales importantes, mayor dificultad de movimiento y vulnerabilidad a ser depredada y un largo tiempo de dependencia del bebé con respecto a la madre, por lo que le interesa tener al lado un hombre con recursos que la proteja y alimente durante esa etapa, o sea “un buen padre”…pero en cuanto el niño empieza a ser autónomo los lazos de la pareja se van haciendos más laxos y en esos momentos la mujer tiene la opción de cambiar de pareja si se ha topado con un padre mejor. Los estudios indican que muchas parejas se rompen a los 4 años porque ya sienten menos amor y, curiosamente y casualmente, este tiempo coincide con la edad a la que un niño estaba completamente destetado, con lo que era autónomo con respecto a la alimentación, y empezaba a integrarse en los grupos de edad del poblado o tribu, dejando a la madre libre para otro posible embarazo.
Creo que el tema de la monogamia permanente es una cuestión cultural y social que en su momento, cuando se implantó, tuvo que tener alguna ventaja biológica o social que hoy en día no está, a mi entender, vigente; eso no significa que quiera que mi relación se rompa o que quiera ser infiel pero pienso que si ocurre esto, sería algo completamente natural y habría que aceptarlo, tanto si ocurre de una parte como si ocurre de la otra. Cuando alguna vez, como ahora en este blog, sale este tema mi mujer opina justo lo contrario y no comparte ni entiende mi opinión.
Lo mismo creo que se puede sentir amor de pareja por más de una persona y tampoco esto significa que quiera montarme un harén, aunque es un sueño recurrente en los hombres. Somos más complejos, diversos y ricos en comportamientos de lo que nuestra sociedad, a veces puritana e hipócrita, quiera admitir.
Un saludo a todos.
12 Diciembre 2008 a las 12:12 pm
Pues que quieres que te diga, todas las sociedades humanas tienden a la monogamia, quizá no muy extricta, pero esa es la tendencia, lo que me lleva a la conclusión de que SI somos monógamos como especie.
Por supuesto habrá desde el que nunca tenga una pareja medianamente estable hasta el que jamas de los jamases le ponga cuernos a su conyuge y a partir de ahí todos y cada uno de los grados posibles pero seguramente, si hacemos una gráfica, nos saldría una campana de gaus de lo más normalita.
12 Diciembre 2008 a las 4:31 pm
Cuando el amor no deriva en humor -ya me da igual si es un amor de corte monogamico o poligámico-, el mito está servido. El mito bebe de las profundas aspiraciones del hombre. Aspiramos a ser eternos, pero somos efímeros. Para llevar a cabo esta paradoja, reírse de uno mismo es absolutamente imprescindible, no vale ponerse serios. Lo de los buenos y buenísimos genes, pues la verdad, los debe haber muy churros que se han emparejado sin el menor complejo, como los habrá de primera especial con vocación de single que hibernarán a tiempo completo, nunca se habrán puesto en acción y más contentos que un azufaifo. Yo estoy más bien por alinearme donde el amor como química pura; si al fin y al cabo somos energía, por algo será que iones, protones, neutrones hacen que salte la chispa y nos atraigamos o repelamos sorteando todo tipo de obstáculos y venciendo considerables diferencias y según el cóctel químico resultante de la atracción, podamos llegar al engendro sublime o a la pérdida de tiempo
12 Diciembre 2008 a las 5:26 pm
“la monogamia en la pareja no es una situación tan ‘natural’ como todavía hoy muchos siguen pensando.”
Ya. Los ordenadores no son naturales pero también los hacemos.
Saludos
12 Diciembre 2008 a las 6:38 pm
Sr. Eduard: esta es la fiesta de la teta. Rodemos y hagamos piruetas- cada y cada una lo que quiera – rompiendo con nuestras melonmeras ese espíritu relajado que nos posee. Escuchemos música de nuestros recuerdos.
Sr. Eduard, es usted un provocador.
Nos obliga a pensar.
Dimitri41003
13 Diciembre 2008 a las 12:06 am
La monogamia se nos ha impuesto durante miles de años de condicionamiento. El mayor daño que se le ha hecho a la mujer es el matrimonio, porque ni el hombre ni la mujer son monógamos; psicológicamente son polígamos. Así que toda su psicología ha sido forzada en contra de su naturaleza. Y como la mujer dependía del hombre, ha tenido que sufrir todo tipo de insultos, porque el hombre era el amo, era el dueño, tenía todo el dinero.
Para satisfacer su naturaleza polígama, el hombre creó a las prostitutas. Las prostitutas son una consecuencia del matrimonio.
Y esta fea institución de la prostitución no desaparecerá del mundo a no ser que desaparezca el matrimonio. Es su sombra, porque el hombre no quiere estar atado a una relación monógama, y él tiene libertad de movimientos, tiene el dinero, tiene la educación, tiene todo el poder. Él inventó las prostitutas; y destruir a una mujer convirtiéndola en una prostituta es el asesinato más feo que se puede cometer.
Lo extraño es que todas las religiones están en contra de la prostitución, y ellas son su causa. Todas están a favor del matrimonio, y no pueden ver un simple hecho, que la prostitución apareció con el matrimonio.
Saludos
13 Diciembre 2008 a las 12:12 am
La monogamia se nos ha impuesto durante miles de años de condicionamiento. El mayor daño que se le ha hecho a la mujer es el matrimonio, porque ni el hombre ni la mujer son monógamos; psicológicamente son polígamos. Así que toda su psicología ha sido forzada en contra de su naturaleza. Y como la mujer dependía del hombre, ha tenido que sufrir todo tipo de insultos, porque el hombre era el amo, era el dueño, tenía todo el dinero.
Para satisfacer su naturaleza polígama, el hombre creó a las prostitutas. Las prostitutas son una consecuencia del matrimonio.
Y esta fea institución de la prostitución no desaparecerá del mundo a no ser que desaparezca el matrimonio. Es su sombra, porque el hombre no quiere estar atado a una relación monógama, y él tiene libertad de movimientos, tiene el dinero, tiene la educación, tiene todo el poder. Él inventó las prostitutas; y destruir a una mujer convirtiéndola en una prostituta es el asesinato más feo que se puede cometer.
Lo extraño es que todas las religiones están en contra de la prostitución, y ellas son su causa. Todas están a favor del matrimonio, y no pueden ver un simple hecho, que la prostitución apareció con el matrimonio.
Saludos
13 Diciembre 2008 a las 12:25 am
No estoy capacitado para otro tipo de aportación por lo que me limito a esto:
Hay una versión gallega del efecto Coolidge:
(la traduzco por respeto a los no gallegohablantes, aunque con ello se alteren lévemente algunos matices)
Una pareja de campesinos lleva una vaca al toro. Ante la contemplación de los acontecimientos, la mujer comenta al hombre:
¡Aprende… y así varias todos los días!
A lo que el hombre, con cierta sorna, puntualiza:
¡Ay… si a mi me cambiaran de “vaquiña”…!
saludos, os admiro
13 Diciembre 2008 a las 3:15 pm
Excelente artículo Eduard
Gracias por hacer tan felices a tantas personas que seguimos viendo el mundo con los ojos curiosos de un niño.
Gracias por esas entrevistas de preguntas fascinantes y respuestas asombrosas. Somos muchos los que esperamos cada semana su programa y que los disfrutamos cada una las palabras de sus libros.
Gracias por todo señor Punset, por todo lo que nos ha enseñado y lo que todavía le queda por enseñar.
Un saludo
14 Diciembre 2008 a las 12:03 am
Bueno, no creo que la monogamia sea una característica de origen animal, más bien una convención socialmente aceptada en Occidente.
14 Diciembre 2008 a las 11:14 am
Solucion nº1:Seleccion Natural
Inseminación Artificial :mucho mas facil seleccionar los genes y no tienes que competir con absurdos bailes de cortejo.
Solución nº2:Continuidad de la Especie
No tener hijos, que ya hay muchos y la supervivencia de la especie esta garantizada, aunque el sistema de pensiones peligre.
Solucion nº 3: Elección y comprosmiso
Poligamia, celibato, monogamia……. con o sin hijos… etc.
Tienes muchas opciones, pero si eliges una, cerciorate de que puedes cumplirla.
No molesta que te sean infiel, si es el acuerdo, sino que te sean infiel cuando libremente se han comprometido mediante la opción monogama dentro del amplio abanico de opciones existentes y conocidas.
PD:
Estoy un poco cansadita ya de oir, el argumento burlon de:” es que los hombres somos asi por naturaleza” : infieles.
Puedo aceptar cualquier tipo de compromiso y respetar sus bases.
Puedo tener determinados instintos tambien , por naturaleza, pero se autocontrolarme.
Soy animal ,pero racional y social.
Pienso que aqui lo que falta en general es fuerza de Voluntad, para hacer lo que se dice y decir lo que se hace.
14 Diciembre 2008 a las 5:25 pm
De acuerdo Paloma, en realidad solo se dice que ser monógamo está fuera de moda porque algunos llenos de los vapores del alcohol, osea sin pensar demasiado, dicen que eso no es natural. Estoy leyendo posturas en pro y en contra, pero ninguna explicación de ese postulado. No me vale la explicación de que los animales son poligamos, pues tampoco necesitan tomar vitamina C y no sufren tanto, no tienen el cortex nuestro,… Tampoco me vale la contradicción de que primero éramos poligamos, monógamos o de culturas matriarcales,… todo ello sin fundamento. Ni siquiera me vale el que nuestra sociedad tiene a la mitad de separados y la otra mitad de enparejados,…
No me vale ese sentimiento prevalente de los caracteres de supervivencia, de crear hijos,de lo que dicen las religiones, del absurdo de que las prostitutas se deben a la religión o a las diferentes políticas, pues ante todo es la vida de dos personas el quid de la cuestión. Para mi es algo maravilloso que dos personas crean en su interrelación y lo mantengan en fidelidad, cuando vivimos en un mundo de sentimientos manipulados en el que pocos nos escapamos de las drogas asesinas, de la tele que roba las actuaciones lógicas y que produce vagos y maleantes.
Como manera de crear un rollo gracioso, de reirse del absurdo humano, me parece correcto, pero de ahí a decir que se acabó la seriedad de las relaciones, cuando la mayoría no es capaz de tratarse bien a sí mismo, cuando la mayoría solo aspira a una independencia descafeinada, cuando la mayoría no sabe que en la vida lo mejor no es la dependencia ni la independencia, sino una interdependencia en la que todos nos podemos relacionar en un fructífero dame esto y yo esto te doy, por lo cual salemos todos ganando. Cuando la mayoría no sabe que nos encaminamos a esa interdependencia, a esas interrelaciones que siempre han existido en las parejas pese a que muchos piensen que solo en ellas cabe el dominio y las violaciones… Yo solo quiero hacer una reflexión.
Si esas violaciones se dieron siempre en los abuelos, pues esa parece ser una base sólida para eliminar la monogamia o solo se daba en alguno de ellos y por lo tanto al ser esporádico no es válido. Muchas gracias.
14 Diciembre 2008 a las 10:58 pm
No cesamos de echarle las culpas al mundo de los intereses desmedidos y pretendemos complacernos, llevándolos hasta los orígenes de la vida misma, cuando insinuamos que el éxito de la evolución también se basa en intereses creados entre genéticas.
Hay seres humanos con cualidades infinitamente mejores que las que lucen o reflejan. Y así un hombre feo que es muy sabio enseña a muchos niños, o una mujer a la que le falta un pecho y una pierna es la mejor evitando guerras, en las que, creo, los genes más poderosos serían como los defectuosos, incapaces de evitar la metralla.
El aspecto externo, siendo importante, no justifica nada, o lo hace bien poco. De hecho son innumerables los casos famosos de hombres y mujeres que rezumando antes salud y belleza terminan en anorexia, bulimia, neuropatía, esquizofrenia, depresión o tristeza. Y es que a estas dos elementas les ocurre lo que a las cajas de sorpresas: que sus diseños y envoltorios no garantizan la calidad de lo que encierran.
Por lo tanto, el ser humano, que es la primera especie conocida en inteligencia, busca mucho más que la unión de la salud con la belleza. Busca un promediar alto de felicidad durante toda su existencia. Objetivo que, aprendida nuestra complejidad, no puede resultar del producto de dos factores, salud y belleza, sino de la adición de muchos y muchos más sumandos.
En cuanto a lo “natural” del hombre, habría que remontarse a tiempos inmemorables para encontrarlo sin buscar, justo al revés de lo que ocurre hoy, donde todo lo que piensa y hace éste parece tan artificial. Unos dicen que hemos llegado hasta aquí gracias al lenguaje, otros al andar erectos, o a la plasticidad cerebral, o a la singularidad de un hueso de la cabeza, o a la ingesta de carne, o a los minerales, o a la desaparición de algunas especies, u otras.
Quizás cuando se desechen tantas teorías aproximativas y nos quedemos con la respuesta definitiva sepamos, de paso, el por qué estos “monos” evolucionaron hasta la actual monogamia.
Greetings
15 Diciembre 2008 a las 1:25 am
Siento tener que escribir aquí. Pero, señor Punset, si lee esto, gracias por hacerme trasnochar a mí y a otros jóvenes que, gracias a sus programas tenemos un mínimo de cultura. Gracias, de verdad
15 Diciembre 2008 a las 2:23 am
Estimado Sr Punset:
Tengo serios problemas a la hora de analizar y comprender el comportamiento humano porque no soy capaz de separar los ámbitos inconscientes genéticos, derivados de esta amplia carrera de la evolución, del componente cultural, fruto también de una evolución quizás menos relacionada con la genética.
Esta semana estuve cenando con unos amigos, uno Filósofo doctorando, otro que es estudiante de Psicología y otro que no tiene estudios universitarios. El debate central de la reunión fue la definición sexual y la monogamia entre otros. Uno de los principales conceptos que aprendí es que lejos de ciertos determinismos culturales y biológicos, la conciencia se conforma dentro de un proceso, variable, que ha de conformarse por medio de definiciones, es decir, aquél que se considera monógamo o que elige serlo, ya sea por impulsos morales adquiridos o por decisiones propias, se define a sí mismo como monógamo (consciente o inconscientemente ).
Desconozco cuál es la barrera que separa el condicionamiento cultural y el condicionamiento genético en la toma de éstas decisiones que tal y como explicas, las decisiones que tomamos son en su mayor parte inconsciente.
Sin embargo, en varias etapas de la antiguedad, la imagen de una mujer bella era aquella que estaba bien provista de un panículo adiposo. Estaremos de acuerdo en que las mujeres “sanas” de estas épocas eran aquellas que tenían acceso a la comida. Sin embargo, hay estereotipos actuales que nos muestras mujeres famélicas, e incluso que aparentan estar enfermas. Ciertos maquillajes y sus aplicaciones exageradas pueden recordar síntomas de lo más variopintos de algunas enfermedades.
Siempre me ha gustado pensar que la monogamia no es un vínculo puramente sexual o cultural y que va más allá de una elección; que se trata de un vínculo inconsciente basado en un sentimiento mutuo que se profesa exclusimante entre esos dos individuos. Sin embargo, ya he tenido o creído tener éste vínculo con 2 personas diferentes, circunstancia que me desanima un poco.
Pienso que quizá el silogismo del hombre como primate nos atribuya esta condición poligámica, sin embargo, está en boga definir culturalmente al hombre como un ser homnisexual que ha de definirse de manera unilateral.
Me gustaría preguntar por los celos: ¿Cuál es la causa o el proceso?¿se trata de un comportamiento biológico o cultural?¿En qué especies se manifiesta y de qué manera?
Opino que quizá la perticularidad de la conciencia y la capacidad de comunicarnos permitió establecer una serie de “acuerdos” ( como esos mugidos sobre los que escribiste en el anterior post ) que dieron fruto a la monogamia humana lejos de su tendencia genética e incluso cutural.
Un saludo. Muchas gracias.
15 Diciembre 2008 a las 8:57 pm
Los humanos nos empeñamos en hacer ciertas cosas que en realidad no son naturales en la naturaleza, y curiosamente ciertas cosas que si concuerdan con la naturaleza algunos dicen que son contranatura, que paradoja.
15 Diciembre 2008 a las 10:07 pm
He leído diferentes opiniones y, para mi punto de vista, la más objetiva es la de Paloma. En su escrito presenta tres estadios del ser humano:
1. El origen como mamifero, en un planeta agresivo donde se buscaba la supervivencia de la especie.
2. El desarrollo como especie inteligente y dominante, donde los primeros pasos, sin ser científicos, fueron basados en la continuidad de la especie: “Ten los hijos que dios te dé”. Pero si tener una verdadera evolucíón humanista.
3. El desarrollo como ser inteligente, social y dominante, altamente conflictivo y sumamente ambicioso. En este punto el concepto “inteligente” aplica por su capacidad para desarrollar herramientas, pero seguimos siendo párvulos en el tema SOCIAL (veamos la guerras y sus causas). Efectivamente, la cuestión es la elección y compromiso, la honestidad y repeto a uno mismo y los demas, esto es altamente complejo y exige una inteligencia superior. Entonces cabe la pregunta, que somos realmente ¿animales superiores o inferiores?
¡Interesante discusión!
La monogamia ó la poligamia son estados animales, el compromiso es el estado de un ser más inteligente.
Salud y gracia para todos.
16 Diciembre 2008 a las 10:41 am
Hice un post no hace mucho sobre este tema, bien, yo lo titule “Tres, Dos, uno: cámara, ¡acción!” y por poco me matan
Me alegra ver y sobre todo me tranquiliza leer este post que Usted Sr.Eduard ha hecho que no me vea como un bicho raro
Yo paso de rollos de lo que es normal o no normal, de lo que es una ley o no, de lo que alguien se le pasó por no se donde y puso freno y trabas a nuestros sentimientos. Yo abogo por lo natural, por las leyes naturales.
Lo único que nos hace ser conscientes o inteligentes es el que nosotros mismos pongamos los frenos necesarios a cada acción que hagamos…eso si queremos, y no solo en el terreno sexual.
16 Diciembre 2008 a las 12:04 pm
Respecto a la pregunta de requerido: La monogamia hoy es un pacto basado en un interés de orden y control, sostenible económicamente. Quién sabe si el futuro de las sociedades capitalistas acabará siendo la poligamia tanto en hombres y en mujeres puesto que las estructuras monógamas no son el mejor modelo para perpetuar la especie, las uniones monógamas tienen de media en Catalunya 1,3 niño/as. Dato interesante… os fijáis que en las monarquías Europeas el índice de natalidad es elevado y si no pueden concebir… jamás recurren a la adopción?
Gracias Eduard por tu compañía.
16 Diciembre 2008 a las 6:01 pm
necesitamos como usuarios del ente publico una explicación de esta incerteza de su
programa,por favor si este parón es para una mejora,bienvenido sea,a lo mejor es que
yo no se navegar,dentro de la pagina web,si es un error mio pido disculpa.si es que es
ta opinión mia esta fuera de contexto,ruego no la publiquen,la monogamia o la poli,
en mi modesta opinión para cada persona puede ser buena y licita tanto una como otra
si pusieramos un huevo la misma importancia tendria el que lo necesite o el que no lo
necesite,es igual que la religión,son unas ,muletas para algunos y otros no las necesi-
tan,para el funcionamiento de una buena sociedad tan factible es una occión como otra
cuando el lenguaje que practiquemos sea universal,y la mentira no se pueda practicar
cada uno sabra lo que le hace falta.gracias.agdisti.
16 Diciembre 2008 a las 6:30 pm
Desde nuestra visión de “civilizados” es muy difícil saber que es lo natural.
Saludos.
17 Diciembre 2008 a las 1:20 am
Estudio la canción de “Isla mujeres” de Javier Ruibal y flipo.
Me destroza la perfección rumbera de esta cancion.
Utilizo la poética de Aristóteles, la carta a los Pisones de Horacio, las técnicas XXX y los conocimientos de la moyera más y más.
Pero, no.
No.
No.
Hay canciones como esta, o esa voz de Serrat – ¡Salve Serrat, ánima!!! – en Ara que tinc vints anys, o las coplas de Cádiz de Carlos Cano…. “la Habana es Cái..con más negritos… Cái’s la Habana con más salero,… o Rubey Tuesdey (sorry, sé que son los martes o algunos preciosos atardeceres de nuestras semanas) o… Julia de los Beatles… pero ninguna como esa de Los Platters (perdón si me sobra una “t”), Roy Orbison, … o de los AC/DC que conjugó unos instantes para nuestros labios bajo las luces de Sagitario… ¡¡Pero!!
Sr.Eduard…. uno oye, escucha, se borra el nombre, se hiere….. y La Guitarra de Serrat… la canción para Almería de Carlos Cano… joder… y la puñetera y jodidamente bonita canción de Javier Ruibal.
La vida es demasiado bonita para ser monógamos.
Dimitri41003
17 Diciembre 2008 a las 9:47 pm
Puede ser que queramos ser monógamos para poder encontrar un orden dentro del caos? Quiero decir que, la estabilidad que supone tener UNA familia nos libra un poco de los constantes cambios que sufrimos sólo por existir. Nos aporta una paz que compensa renunciar a otros momentos de pasión con tal de tener ese abrigo emocional. Creo que la cuestión es que QUEREMOS SER MONOGAMOS.
Si nos estudiasen desde lejos otros seres de otros mundos, puede que llegasen a la conclusión de que lo somos, pero si se dedicasen a mezclarse entre nosotros verían que no es más que una decisión. O mejor dicho, un comportamiento.
17 Diciembre 2008 a las 11:18 pm
Todo tiene una explicación científica, me temo. Por naturaleza el hombre tiende a ser infiel y tengo constancia que la mujer, en cuanto ha traspasado la barrera del perjuicio, le ocurre lo mismo.
Dudo que la explicación sea la tan sencilla y típica de la búsqueda del mejor macho o hembra para perpetuar la especie.
El hombre (simplifiquemos) también busca la estabilidad emocional para mantener la familia, una manera de perpetuar la especie; lo que nos lleva a pensar que el amor familiar no deja de ser un mecanismo.
El pájaro por la potencia y belleza del trino, el hombre por los atributos sexuales y… la labia, simpatía, humor y una ristra de distintas sensaciones.
Curioso que la hembra humana se fije en los ojos y el paquete del macho. Qué tendrán los ojos, me pregunto. Quizá busca y valora la nobleza y fidelidad familiar, y los ojos vienen a ser su espejo.
Y el paquete?
Porque está claro que puestos a engañar, los ojos pueden traicionar menos que el paquete. Un sexo grueso y grande no tiene por qué ser eficaz o placentero, en cambio uno pequeño y duro si.
Y hablando de fidelidades. ¿Qué tiene que ver la familiar con la sexual en una sociedad medianamente promiscua? Absolutamente nada.
En principio la que debe garantizar el futuro de la especie y de una estirpe en particular, es la fidelidad familiar, la garantía que las crías van a ser bien alimentadas y educadas.
Estoy seguro que si analizamos nuestros deseos, descubriremos el por qué de la promiscuidad, que no poligamia, y sus utilidad.
Un saludo.
18 Diciembre 2008 a las 12:05 pm
Eduard, hoy le he escuchado en un programa de radio y a vuelto Ud. a engancharme a lo que transmite y enseña. Además, estoy deseando que los “Reyes Majos” me traigan su nuevo libro. También quiero felicitarle por su cumpleaños y espero poder hacerlo en muchas futuras ocasiones.
Respecto al tema que se trata, en mi humilde opinión y siempre basada en lo que he leído en un 40% y en mi propia vida y sentimientos en un 60%, creo que es absolutamente cierto que instintivamente no somos monógamos (ni hombres ni mujeres) pero al parecer está muy mal visto socialmente salirse de lo establecido y ser sinceros con nosotros mismos. Estoy de acuerdo con algunos de los comentarios sobre que el saber autocontrolarnos es parte del compromiso que uno adquiere cuando decide unirse en pareja y formar una familia (con hijos o sin ellos, para mi es una familia)…Pero esta obligación de ser “fieles sexualmente”, porque al fin y al cabo de eso se trata, ¿no tendrá mucho que ver con el egoísmo, la inseguridad en nosotros mismos y el sentimiento de posesión hacia el otro? o quizá también, en algunos casos, a la falta de haber disfrutado el sexo realmente? Algunos somos como el perro del hortelano… Lo que me lleva de nuevo al egoísmo.
Pero es más fácil ser hipócritas en unos casos o dejar que sean otros los que nos impongan lo que está bien o mal, que tomar las riendas de nuestra vida y mirar con sincera curiosidad a nuestro interior para conocernos realmente y tener el valor de decidir por nosotros mismos cómo queremos vivir NUESTRA vida y dejar que los que decimos amar, vivan realmente la SUYA.
Cualquiera de las opciones es válida, monogamia o poligamia, siempre y cuando sea la que realmente queremos.
Salud!!
18 Diciembre 2008 a las 3:55 pm
Buenas. El debate Monogamia- Poligamia es un debate incompleto y en alguna manera tendencioso. Estas son dos de las “estructuras sociales” detectadas en la historia pero no las únicas, pues existen o han existido…Poliándrias y Poliginias.
Son, segun todos los estudios antropológicos, las más funcionales en la mayoria de las culturas ensayadas por la especie.
Este panorama histórico es incuestionable y ha llegado hasta nuestros dias siendo egemónicas con el soporte de visiones del mundo de fundamento religioso.
Es pues un error de confusión grave, utilizar conceptos sociales, como comportamientos biológicos.
La función biológica del apareamiento, ya se sabe que reside; en un impulsonatural de satisfación y que tiene origen genético y químico. Que en esencia, no se diferencia en nada de nuestros primos antropomorfos.
Lo que sí es cierto, es el carácter absolutamente fundamental de la elección de y sus implicaciones sociales, tanto individuales como colectivas de la práctica sexual. Saludos
18 Diciembre 2008 a las 8:10 pm
La libertad individual, como elección, siempre será la ideal. La realidad nos plantea y enseña situaciones que no conocemos.
Dimitri41003
19 Diciembre 2008 a las 5:50 pm
Ok Dimitri. Libertad individual.
Aunque se nos condiciona desde que nacemos.
Este debería de ser otro debate Sr Punset.
19 Diciembre 2008 a las 7:26 pm
Este es un tema de lo más interesante. Mi impresión -ahora que acabo de comenzar la treintena y después de diez años de relaciones varias- es que se pueden dar una serie de nexos mentales de todo tipo entre dos personas -hetero u homosexuales- que pueden mantener esa pareja en estado monogámico indefinidamente. Obviamente -y a priori- en el caso de las heterosexuales con hijos, los lazos de unión son más fuertes; pero ya digo, a priori, porque desde los primeros divorcios en los años ochenta de parejas con hijos, esa problemática concreta no ha parado de aumentar proporcionalmente, con lo cual no asegura tampoco nada.
Un tema que, por cierto, está por tratar seriamente en España: qué pasa con los hijos de padres divorciados.
Estupendo blog Eduardo.
Un saludo.
MMX
21 Diciembre 2008 a las 12:34 pm
Miguel, ser monógamo está en los genes y en el subconsciente, lo mismo que la belleza, los celos y la salud, lo que pasa es que ahora somos o debiéramos saber que todo eso depende más de nuestras decisiones, ya que es facilísimo eliminar ese influjo, educar los genes, el subconsciente para no depender de algo tan primitivo y lograr actuar con lógica y según lo que nos conviene. por lo tanto Manuel, solo es cuestión de no hacer caso a la tele, sino a la ciencia que te explica perf,ectamente la manera de actuar inteligentemente.
Olek, la monogamía, lo mismo que otras condiciones resuelven durante miles de años el problema relacional de la mejor manera conocida y experimentada, por lo que otras experiencias solo han sido juegos florales.
Para mi Pau, eso que dices de que tendemos a la promiscuidad es algo parecido a esa tendencia a la violencia. la tenemos, pero se va disipando con la historia. Todo el mundo está gordo porque por fin puede comer lo que quiere, pero no es el ideal ni lo que en unos años seremos. Siempre que se da libertad por un efecto de explosión cíclica se relaja excesivamente, pero en todos estos casos siempre se evoluciona de manera natural a una postura positiva, mejorada y que aspira al monogamo, delgado, libre y feliz.
G.L.A. claro que lo importante es el respeto,… no se porqué ligais el ser monogamo con esclavitud, violencia, estrechez de miras,… Te aseguro, ya se que al final reafirmas esto, pero por ser muy recurrente quiero lanzar un canto a esta maravillosa relación de dos personas. estas personas que llegando a conocerse, cosa no tan fácil, logran interrelacionarse en interdependencia, cosa mucho más difícil. Todo ello sin llegar al caos y al abndono, instituyendo un nucleo fantástico de lo que debieran ser todos los agrupamientos. Yo al sistema poligamo lo considero imposible, tengo suficiente experiencia, 26 años de vivir con mi mujer es, sobre todo al principio, hasta asentar los principios de respeto,… demasiado complejo como para multiplicarlo por no se cuanto. Cuando todavía la mayoría del mundo vive en la ignorancia dependiente de la tele, en serio, me parece muy bonito lo que dicen algunos, pero para mí, es vivir en jauja, una fantasía de momento.
Ricardo, esos conceptos absolutamente claros, en principio, por decirlo así me parece que adolecen de una infancia de conocimientos bastante claras y sobre todo por las explicaciones alrevesadas con las que acompañas a tus tesis. Me gustaría que lo explicases mejor, pues es una postura muy común, pero no creo que tenga esas bases tan claras, es más creo que estás total y absolutamente equivocado. Estoy totalmente de acuerdo con Mentalmente Exiliado, solo que me parece lamentable tu nombre. Se puede ser exiliado físicamente, pero la libertad está en el cerebro y por encima de ello. Lee “En busca de sentido” de Victor L. frank porfa. Muchas gracias.
21 Diciembre 2008 a las 3:14 pm
Kiketxu,, Soy Ricardo y he leido tu texto. Me parece que decir que estoy totalmente equivocado es aceptable pero no significa que sea cierto.
Mira, el ” ser humano” es una especie que llamamos humana porque es HOMÍNIDA. Esta es una afirmación sostenida por toda la comunidad científica actual. Somos animales lo quieras o no. Es evidente por nuestra antropometría corporal, es decir, porque tenemos los mismos, y ningún organo diferente extructuralmente,que los Orangutanes, por ejemplo.
Mira, Los Orangutanes SI son MON“GAMOS, todos y durante toda su vida. Si nosotros lo fuéramos lo seriamos todos y durante toda la vida también.
Estas es la prueva irrefutable de que la monogamia existe pero no es nuestro caso. Lo siento por tí y por todos. Saludos
22 Diciembre 2008 a las 11:01 am
Desde Andalucía, Sr. Punset, para usted, el administrador del Foro de su Blog, todo el equipo de REDES, y todos los contertulios y pasajeros del mismo, les deseo y deseamos – y hablo por los amigos y amigas que le vemos y comentamos sus propuestas semanales – unas felices fiestas y un buen año 2009, que si no de la monogamia del jimio, vaya esta mi felicitación afectuosa por monogamia televisiva, la de su programa y usted como director del mismo – monogamia que sigo y cumplo, que seguimos y cumplimos, con fidelidad (la que se puede) y toda la libertad -, un oásis siempre en el desierto.
Dimitri41003
22 Diciembre 2008 a las 11:59 am
Eduard…
Vengo a saludarte…¡FELIZ NAVIDAD…!!!junto a los tuyos.
Saludos
Angy
22 Diciembre 2008 a las 5:00 pm
Estimado y respetado don Eduardo Punset:
Le saludo y con el respeto que se merecen cualquiera de sus maravillosos escritos, le daré humildemente mi opinión en este especial mente interesante tema sobre la monogamia. En efecto como todo buscador eufórico y lleno de curiosidad, tocamos distintas puertas hasta que llegamos en el andar correcto hacer un camino recto, donde la edad del mismo no cuenta, sino la experiencia. Con esto le quiero decir, que lo que les sobra a los animales es lo que en el hombre debemos equilibrar simplemente. El instinto en los animales es igual y al mismo tiempo distinto al del hombre, pero nos empeñamos en ver el que no debemos e ignoramos el que verdaderamente es importante, pues es algo menos visible a nuestros ojos y la cultura de lo externo nos viene arrollando desde hace siglos.
Lamentablemente y además obligándonos a no tomar en cuenta que estos al contrario de nosotros, carecen de raciocinio. Este raciocinio apacigua la parte animal en el hombre, mencionar alguna, en el sexo. Dicha capacidad y energía maravillosa, desperdiciada, debería ser canalizada para desarrollar la intuición en el hombre, ya que el animal la posee y desarrolla cada día. La diferencia está en que nadie nos ha enseñado que la poseemos y el como desarrollarla. Solo los curiosos que buscan la han hallado con suerte.
Entonces, si observamos el comportamiento de culturas indígenas, la monogamia existe aunque no de forma aparente puesto que un cacique tiene las mujeres que el quiera y procrea con ellas si así lo quiere, pero los verdaderos herederos son de la mujer que él ama; las otras, de edades distintas que oscilan entre adolescentes hasta ancianas de ochenta años, son simplemente el vehículo o el método instrumental utilizado que lo llevara a la templanza. Lo que nos conduce a un análisis simple dentro de la complejidad cultural global al intentar hablar del hombre .como vemos aquí, no vale generalizar. En el caso del hombre urbano las angustias causadas por la fantasía del que hay que ser ¨super guay, consumiéndolo todo en un acrecentamiento de egos, en el todo me da igual, hundidos en el caos demencial de la ignorancia y la ira. Son la causa de toda esta desinformación.
Que es gratis y natural, sencilla y fluida en todos.
Lo dicho, hace llegar a pensamientos erróneos o a las llamadas debilidades mentales o sistemas de escape, con respecto a lo que la relación entre mujer hombre realmente implica. Sin citar, puesto que aquí no toca, otros puntos importantes referentes al comportamiento del hombre para consigo mismo y el planeta, que debería cambiar a corto plazo en beneficio de todos.
Prosigamos. Si un hombre o una mujer en su curiosidad obtuvieran esa templanza antes del matrimonio, la cosa fuera muy distinta, en nuestra sociedad moderna. Ya que con esto, los niveles de conciencia adquirirían el crecimiento necesario para asumir por completo dicha responsabilidad. Los que casados incurren en una farsa, indican un nivel bajo de madurez, no siendo así en el caso de aquellos que prematuramente se casan y divorcian, digamos que por falta de entendimiento o decepción, puesto que la responsabilidad adquirida con antelación implica en el rompimiento la adquisición de un nivel de sufrimiento mayor y por consiguiente una lección positiva y que se quiera o no templa de manera efectiva en la mayoría de los casos. No siendo así en las relaciones fuera del matrimonio (independientemente de su género), por la facilidad o ineptitudes en dicha elección. Por la falta de compromiso en el tema. De ninguna manera la mujer y el hombre deben ver la unión matrimonial (independientemente del credo o ley), como un juego, sino con la actitud de un compromiso serio, en el cual se perpetuará la especie del ¨human generis¨ de una manera natural por el lado animal, si así lo queréis ver, y responsable. Al resguardar hasta por encima de los necios e ignorantes que han insistido e insisten en cambiar nuestro origen y naturaleza a costa de lo que sea para tratar de transformarnos en futuro en defectuosos clones.
Un abrazo.
Sinceramente,
Patricia Heigl a.
23 Diciembre 2008 a las 1:37 am
Me adhiero Dimitri, mejores palabras imposible.
Felices Fiestas, Navidad incluida.
Y Viva la música!
23 Diciembre 2008 a las 9:54 am
Ricardo, dije que opinaba sobre ese absoluto en contestación a esos absolutos a que te refieres. En realidad sigo opinando que el relacionar nuestro comportamiento con el de los simios no es muy correcto, tampoco el relacionarlo con la genética o cualquier suerte del destino, pues nuestra libertad, comprobada por el mayor cambio mental del siglo XX, la de viktor L. Frank determina que en el querer y en el proponerse algo se cifra la esencia de las personas y las consecuciones son increibles. Por eso mismo, al ser tan difíciles de entender entiendo tu postura, pero no la comparto.
Paricia, de acuerdo, en realidad también me preocupan esos ejemplos de la historia antigua y que todavía se dan de machismo esclavizante. Ahora se va igualando los derechos y surgen estas discusiones que al final lo explicas muy bien. Felices Navidades a todos y que el nuevo año sirva para plantearnos metas maravillosas esencia de lo que es una persona. Muchas gracias.
24 Diciembre 2008 a las 2:31 pm
Eduard: Antes que nada un especial saludo desde Colombia. Aqui seguimos tus programas sobre ciencia y psicología evolucionista a través de Televisión Española Internacional. Me pareció muy interesante el articulo sobre el Mito de la monogamia, sin embargo me surgió una duda con respecto a la idea que sostienes en tu libro El viaje al amor en el que me parecio que estas de acuerdo con la idea contraria, es decir la tendencia a la monogamia en el Homo Sapiens, con base en las ventajas ambientales que ofrece la dedicación a la prole. Te agradezco si me puedes explicar en que parte falla mi entendimiento en la materia o si es una nueva opinion basada en otros datos.
24 Diciembre 2008 a las 2:32 pm
La verdad es que los humanos siempre hemos querido ser diferentes a todos los seres vivos que pueblan este mundo.
Pero eso es antinatural.
24 Diciembre 2008 a las 3:12 pm
Concuerdo con ustedes en muchos argumentos (no tanto en otros),
sin embargo me animo a señalar que las “normas” sólo funcionan en teoría y sirven para generalizar y comprender fenómenos globalmente, pero no en detalle.
En nuestra sociedad nos encontramos, cada vez con mayor asiduidad (y diciendolo de forma simple y coloquial), con “hombres muy femeninos” y “mujeres muy masculinas”.
El hecho de las diferencias en inversión parental por parte de mujeres y hombres es una cuestión biológica, que no explica las diferencias de rol que hallamos, por ejemplo, en las parejas homosexuales. No todo es tan sencillo.
Está claro que a nivel exclusivamente sexual el ser humano no se acopla bien a la monogamia, como no lo hacen la mayoría de las especies animales; sin embargo la pareja monógama parece representar un núcleo social estable, tanto a nivel de la cría de la prole como a niveles emocional (nada despreciable) y económico (no debemos subestimar nunca este aspecto clave).
Cuando hablamos de estrategias reproductivas en hombres y mujeres, no podemos desligarnos del aspecto social; es decir, el hombre/la mujer son animales sociales, que no viven aislados. Y nuestro caracter social es altamente adaptativo.
Si somos estrictos, no podemos afirmar tampoco que el ser humano sea “naturalmente” polígamo; la poligamia en la naturaleza se caracteriza porque las poblaciones con estructuración polígama o de tipo harem suelen dar lugar a diferencias en las proporciones de machos y hembras; en el caso del ser humano, la proporción de hombres y mujeres es aproximadamente del 50%. Si además tenemos en cuenta que el esperma humano no es especialmente competitivo… no podemos hablar de que estamos adaptados a un sistema poligámico de forma natural, y tampoco al sistema de harem.
Debido a lo largo que es período de cría en humanos, pese a las diferencias en inversión parental y teniendo en cuenta el ambiente social en el que nos desenvolvemos, parece que las asociaciones realmente estables y más adaptativas son las de monogamia transitoria; es decir, solemos establecer relaciones de larga duración, pero no eternas; esto nos proporciona estabilidad social, la sensación de sentirnos amparados, protegidos y comprendidos, así como ofrece la posibilidad de sacar adelante a la prole con el mayor provecho (este último aspecto tiene más tirón del que parece). Es decir, nos ofrece un nicho biológico y social.
En los primates hominoideos encontramos todas las opciones posibles: el gibón es un auténtico monógamo (de hecho el dimorfismo sexual es practicamente inexistente); el orangután presenta algo así como un sistema de harem territorial donde no existe contacto entre las hembras; el gorila presenta un sistema de harem en el que las hembras, habitualmente emparentadas, viven de forma gregaria; los chimpancés, los más cercanos a nosotros, tienen un sistema de promiscuidad en clanes donde los machos suelen estar emparentados.
Esto indica cuan rápidamente los sistemas de organización social evolucionan, y cuan importante es la economía (distribución del territorio y otros recursos) en la determinación del orden social.
Desde la visión de la antropología cultural, encontramos la pareja monógama como forma de asociación hombre-mujer en casi todas las culturas primitivas . Esto no debería pasarnos por alto.
Lo más importante es tener en cuenta que el ser humano es el primate más flexible a nivel de comportamiento, y como otros animales es capaz de adecuarse a las circunstancias. Nuestro modelo de emparejamiento se rige, en buena parte, por las necesidades ambientales del momento, y tiene una componente social determinante; tampoco me parece descartable la idea de que existan polimorfismos genéticos que estén influyendo las distintas opciones que adopta cada persona en su vida de pareja.
A día de hoy, yo definiría la situación (desde mi humilde opinión) como de monogamia transitoria inmersa en un entorno de promiscuidad. No sé que les parecerá.
Les deseo a todos unas felices fiestas.
Y discúlpenme mi ausencia de brevedad.
Me quito el sombrero, Señor Punset, le admiro devotamente.
25 Diciembre 2008 a las 8:40 pm
felices fiestas a eduard y atodos los demás
26 Diciembre 2008 a las 3:25 pm
Interesante debate. Estoy totalmente de acuerdo con las intervenciones de Kiketxu y de Paloma.
No podemos limitarnos a medir las actuaciones del hombre solo desde su condición animal porque nuestra medida quedará coja. El hombre es un animal, sí, pero está dotado de razón y emociones y eso lo hace distinto a cualquier otro animal. Por tanto, si nos remitirnos solo a su naturaleza, obviando sus emociones o su razón, para calibrar un comportamiento determinado, nuestro análisis adolecerá de objetividad y precisión así como su resultado.
El hecho de que el hombre sea monógamo o polígamo no puede analizarse solo desde el punto de vista animal o biológico.
Esto no puede ser una excusa para no tener que trabajar la razón o la voluntad.
Muchos estudiosos coinciden en que el comportamiento humano es una consecuencia de la interacción entre biología y ambiente (cultura). Atrás quedaron las teorías instintivistas y las conductistas que consideraban que todo venía dado por la naturaleza o bien que todo era susceptible de conducirse hacia cualquier terreno mediante la educación o el ambiente.
A cualquier persona emocionalmente sana, le puede molestar o doler que su pareja le sea infiel. Curiosamente, a esos hombres que abogan por la poligamia, es a los que más les molesta la infidelidad de su pareja, según se desprende de datos estadísticos. Son realmente polígamos esos hombres?
Si nos remitimos a datos reales y actuales en cuanto al comportamiento del hombre y la mujer, la poligamia se presenta como una opción que beneficia a un hombre incoherente desde el punto de vista emocional (aunque parece que ultimamente las mujeres se están montando en el mismo carro).
El hombre y la mujer que sienten emociones, que piensan porque son inteligentes y que deciden unir sus vidas, no son polígamos. No pueden serlo si su unión se basa en la interacción amorosa y emocional. Podrían serlo desde un punto de vista de intercambio de intereses materiales o de estatus pero nunca desde un punto de vista humano. Las infidelidades rompen las uniones porque el dolor se apropia del hombre o la mujer. Por tanto, Los hombres o mujeres que deciden vivir en pareja, no pueden ser polígamos; deben poseer una madurez emocional y racional suficiente como para poder actuar en coherencia con el amor hacia su pareja y con el suyo propio.
No obstante, me parece una buena opción que las personas que tienen problemas para comprometerse emocionalmente e intelectualmente con una pareja, decidan, en un ejercicio de coherencia vivir su vida en solitario y de forma polígama.
No todos tenemos que vivir de la misma forma. Nadie puede obligarnos a ser monógamos o polígamos, que cada cual decida su mejor opción, pero, eso sí, sin hipocresías ni abusos.
26 Diciembre 2008 a las 8:37 pm
Bueno, ¿cómo es posible que cuando uno está enamorado de su pareja le sea infiel de todos modos? Quiero decir enamorado de verdad. Sientes esa conducta obsesiva en la que no puedes centrarte en nada más. Sólo tu chica. Y aún así, nos surge la oportunidad y nos dejamos llevar…
Y luego están las dos posibles formas de actuar y bueno ¿qué determina ésto? Ahora me estoy refiriendo a ocultar algo así sin más, de modo que si no se llega a saber en el seno de la pareja, todo sigue armoniosamente. O bien, que después de algo así nos sintamos muy arrepentidos y con gran remordimiento sabiendo que hemos obrado mal de modo que, lo reconocemos y es lógico que desequilibre la relacción.
Supongo que la infidelidad es algo así como una garantía extra de perpetuación genética (si no es con una pues con otra… y cuantas más posibilidades mejor) Pero, ¿y cuando algo así se hace de la manera en la que se hace hoy en día, es decir, con conocimiento de causa de las posibles consecuencias (embarazos…) y con las herramientas para detenerlo (métodos anticonceptivos).
En este caso parece que lo hiciésemos simplemente por placer.
En cualquier caso estamos hablando de un comportamiento animal más.
27 Diciembre 2008 a las 2:53 pm
Sigo leyendo las aportaciones sobre el tema y estoy de acuerdo en los planteamientos que asocian la monogamia con visiones del mundo de caracter claramente cultural. E igualmente las soluciones culturales de poligamia legal e incluso promocionada como, estructura básica de ciertas sociedades, que son también ideológicas. Pero……….
El tema es otro.
Como ya dije en mi primera intervención, es muy corriente, tomar “formulas” sociales, como si fueran “mecanismos” naturales. Este es un “error” de principio en el estudio de la conducta sexual del humano. Es además un error interesado.
Los estudios de “Etologia humana” ( estudio del hombre- mujer sin tener en cuenta; raza, sexo, religión, ideologia politica, origen cultural, etc).Nos demuestran clarisimamente que :la especie humana es “promiscua” en el terreno sexual desde el origen de la historia y con toda seguridad desde estadios arcaicos de la pre-historia y ……lo sigue siendo. La promiscuidad es un escenario, en que los apareamientos sexuales se rigen por el impulso y la posibilidad de ejecutarlo, a pesar del control social que esté establecido culturalmente. En sociedades legalmente poligamas las violaciones anómicas son castigadas con la muerte y….a pesar de ello, se siguen produciendo.
Es portanto, una realidad irrefutable, que la especie puede potenciar unas conductas y castigar otras. ( En el caso de España, la poligamia es un delito ) puede ignorar otras formulas como la poliginia ( una mujer tiene multiples maridos legales ). Caso de algunos clanes en Mongolia. En definitiva puede organizar la convivencia con uno o verios sistemas pero lo que está en el origen es… Una realidad natural de especie que se llama Promiscuidad. Saludos
27 Diciembre 2008 a las 7:19 pm
Mar, totalmente de acuerdo, acabo de leer “La mafia médica” de Ghislaine Lanctot, una canadiense que sufre la normalizada agresión gubernamental por enfrentarse a la farmacia y desarrolla temas interesantes como la desaparición de estructuras muy afincadas como la farmacia y la mongamia. En lo primero subrayo su opinión, mientras lo segundo creo que está equivocada, así como en otros aspectos de una iluminación extrema. Alberto y ¿Cómo es posible que amando se golpee? ¿También te parece normal? Lo siento pero para mí no es lógico plantear este asunto meramente como un aspecto sexual, me recuerda aquellos tenebrosos años en que solo se explicaba el matrimonio como la institución que creaba niños. Me niego a discutir desde ese punto de vista, para mi la pareja es algo maravilloso que surge entre dos personas que deciden vivir en armonía. Si te digo la verdad, para mi, ante eso lo que hagan mis hijas me parece tan pequeñito que no tiene color.
Ricardo, te digo lo mismo. También desde siempre la violencia ha sido un tema omnipresente y también es castigado mientras que el producir muerte a cien millones de personas por las medicinas, pese a estar juzgadas las cusantes no son condenadas o solo se disuelven algunas sociedades.¿ Por ello debiéramos justificar la violencia? La verdad, al final me direis que no es lo mismo comparar la violencia asesina con una institución no negativa. estoy de acuerdo con eso, pero solo lo hago con ello pudiendo hacerlo con mil situación de pareceres distintos, mientras que eso es innegable que es malo y de esa forma desbarato una lógica que no puede funcionar para justificar algo mientras que también sirve para amparar otra cosa. De todas formas es muy interesante saber que las mujeres no se pueden casar con varios y los hombres si. Yo solo tengo un amigo mormón que a duras penas puede estar algunos años con una y también un verano conocí a un árabe maestro que vino a España para conseguir dinero y poder mantener dos mujeres en Marruecos. Por ello no te creo eso y si existe creo que en todo caso será algo digno de los jueces tan desastrosos que tenemos. Muchas gracias.
1 Enero 2009 a las 10:10 pm
[...] Decía que don Eduard Punset, en su blog, ha escrito una interesante entrada sobre El Mito de la Monogamia, con la que no puedo estar más en desacuerdo. [...]
3 Enero 2009 a las 6:31 am
La cuestión no es si está bien o mal la poligamia…la cuestión es que todos los involucrados conozcan y acepten la poligamia como modo de vida. Así todos felices!
Buen año!
5 Enero 2009 a las 12:10 pm
Sobre lo primero, quiero darte totalmente la razón. Genéticamente y físicamente estamos predispuestos a huir de la monogamia y por mal que pueda sonar, los hombres más que las mujeres. Si bien es un aspecto socialmente admitido como una verdad absoluta, el “matrimonio” como tal no existió hasta que no nacieron las religiones e históricamente se creó como un método de control social. De esto no hace ni diez mil años y sólo fue así para una pequeña parte de la población mundial, lo que viene a darnos una pista muy importante: “De no haber existido las religiones, no existiría la monogamia”.
Lo malo, es que desde que se instituye una norma socialmente, todo lo que salga de esa norma es ANTI-SOCIAL y se considera una desviación. Por desgracia eso sí que nos condiciona a la hora de actuar y son muy pocos los que se sobreponen a ello y deciden elegir una actitud aunque a pesar de que se considere “anti-social” (la poliandria, poliginia, homosexualidad, bisexualidad, etc.).
Ahora bien. Esas actitudes “anti-sociales” ¿Son menos naturales o inherentes al ser humano? Yo estoy convencido de que no. Obviamente, en cuanto a la poligamia, como apuntaba alguno de los lectores, es imprescindible que todo el mundo esté informado y acepte dicha situación, pero os puedo asegurar que eso no es ni mucho menos inusual y que a día de hoy ya existe (de modo solapado) en muchos más casos de los que nos imaginamos. y yo me pregunto.
¿No es el momento ya de que las leyes se vuelvan más flexibles y asuman que hay una realidad a la que hay que dar cabida?
Esto ha empezado con el matrimonio homosexual, pero la homosexualidad y la monogamia homosexual tiene cientos de miles de años, así que ya era hora de darle cabida “social” (y aún así menuda se ha montado).
¿No se supone que debemos elegir libremente la forma en que queremos vivir?
Me gustaría saber hasta qué punto estamos abiertos socialmente a aceptar la poligamia de forma abierta. Personalmente creo que esperar que una persona satisfaga todos tus aspectos o que tú satisfagas todos los de otro es como esperar que un trabajo cubra todas nuestras expectativas. Ahora sí, cuando lo hace, es algo inmejorable
En lo último que planteas (sobre las fluctuaciones asimétricas) veo un tema interesante que tal vez daría para otro post completo, porque si bien considero que es un indicador importante de la “calidad genética” no tengo claro que sea el único. Creo que durante los milenios se han ido uniendo otros factores directamente relacionados con aspectos físicos más “prosaicos” como la anchura de las caderas y el tamaño del pecho (en las mujeres) y la altura o la forma del trasero (en los hombres). Obviamente esto no dista en absoluto de netamente animales (como cuando el pavo real selecciona pareja mirando las plumas) pero es muy posible que no se trate de un factor determinante de la calidad genética, sino simplemente de un aspecto meramente psicológico. Aún así creo que sería algo digno de investigar más profundamente.
De todos modos:
¿No te parece sorprendente que la belleza haya estado siempre asociada a la reproducción? (y al sexo, claro)
6 Enero 2009 a las 5:35 pm
Angel Aznar,
Dices: “Obviamente, en cuanto a la poligamia, como apuntaba alguno de los lectores, es imprescindible que todo el mundo esté informado y acepte dicha situación,”
A mí no me parece tan obvio. ¿Debemos aceptar la pederastia como algo natural por el simple hecho de que se dé en un elevado número de humanos?
No todo lo que se hace con una cierta frecuencia o en un cierto grado es natural per se.
Nuestro análisis debe ir más lejos y llevarnos a pensar a quién se beneficia y a quien se perjudica con esa actitud.
También dices: “¿No se supone que debemos elegir libremente la forma en que queremos vivir?”.
Evidentemente, pero TODOS debemos elegir libremente. Es un ejercicio de libertad en el que tenemos que caber todos; la libertad que solo beneficia a unos cuantos no es Libertad con mayúsculas.
La verdadera libertad es la suma de todas las libertades individuales en equilibrio.
7 Enero 2009 a las 10:07 am
Angel Aznar, creo que interpreté mal tu comentario en cuanto a lo de que “es imprescindible que todo el mundo esté informado y acepte dicha situación”. Disculpa.
No obstante continúo pensando que no por el simple hecho de que se dé una circunstancia humana de forma repetida en el tiempo (homosexualidad, poligamia, etc.), ésta ya debe ser reconocida como algo “natural”. El comportamiento humano depende en gran medida del ambiente en el que está sumido (incluida la homosexualidad), por tanto, desde la razón los humanos podemos moldear este ambiente a nuestro antojo y hacer que prevalezcan unas costumbres o actitudes por encima de otras sin que éstas se deban solo al instinto. No está tan claro que la poligamia responda a una cuestión puramente animal o instintiva. El hombre se dirige hacia donde le lleva su instinto y su naturaleza animal pero también hacia donde le lleva su razón y su voluntad. Creo que es importante que no olvidemos esto.
La humanidad nos moveremos hacia donde nos queramos mover y no solo hacia donde nos lleve el instinto natural. Sino, ¿de qué nos sirve la razón?
7 Enero 2009 a las 6:39 pm
para Sofia: Lo que sucede es que nosotros somos mas listas y ellos no se sospechan nada..besos
8 Enero 2009 a las 8:16 pm
Es muy fácil decir que la familia o el ser monogamo nace con las religiones, el problema es el de demostrarlo, pues por la misma regla de tres yo te digo que el ser monogamo ha existido tal como se da hoy siempre. De hecho la mayoría de los animales se emparejan, se respetan, defienden de esta manera tan elemental. Lo que si tienes razón es en que existen grupos de personas que eligen otras opciones, yo siempre he tenido buenos amigos que se relacionan con otros amigos, que forman parejas estables y con una integridad envidiable, pero de hay a que la mayoría ni siquiera nos imaginemos tal cosa o que alguna vez la humanidad en bloque se lo haya siquiera planteado, simplemente me parece una bromita tuya. Muchas gracias, un comentario bajo los efluvios alcohólicos o quizá el recurrir a un hacer lo que sea por hacer defender unos derechos que me parecen respetables. Muchas gracias.
9 Enero 2009 a las 8:26 am
Estoy completamente de cuerdo con Kiketxu. Por la misma regla de tres y de cuatro, tal como ha existido la cosa, todo puede menearse hasta el extremo. Y es además elemental como el mismo queso lo dice materialmente sin prueba que haga falta. Sí. Existen, amímismo, grupos vacilantes de amigos que se dan los buenos días así como si cualquier cosa, emparejándose en el… ahora hablo yo y el escúchame con las orejas que te hiciste de goma made in Hongkong. Integramente te lo exijen y hacen la monogamía así como así. La humanidad en bloque, no quiere decir congelada aunque cualquiera se imagine que el frío congela las cosas haciéndolas cuadradas se lo ha planteado y se ha plantado como en las 7 y 1/2. Bromitas aparte, es del todo coherente ser en los efluvios algo más que Flavio o Fabio. Muchas de nada.
14 Enero 2009 a las 5:34 pm
La monogamia entiendo que consiste en un patrón de conducta impreso por religiones o morales inducidas a fin de evitar una promiscuidad desmedida que provocaría la aparición de vástagos sin figura paterna.
Desde el ppunto de vista más natural o biológico creo que está más que claro que la función del hombre es la de diseminar su carga genética en cuantas más mujeres mejor (incluyendo la figura de violación como acción biológica presente en la vida salvaje de algunos simios) y la de la mujer es la de seleccionar al macho, que como dice Punset, tenga el nivel de fluctuaciones asimétricas menor. Es más la fase de enamoramiento o pasión dura químicamente (según diversos estudios) entre 18 y 24 meses; tiempo más que suficiente para engendrar y mantener la seguridad del vástago durante sus primeras experiencias.
En el caso de la mujer desde el parto segrega una sustancia llamada oxitiamina(perdonad pero creo que no es la palabra exacta) durante un periodo de 24 meses, en el que se encuentra en una fase de relajación y de especial “ternura” en general, vamos, lo que podríamos llamar sentimiento “maternal”.
Curiosamente el hombre segrega esa misma sustancia durante un plazo de 24 horas después de un contacto sexual. Ahora muchos se explicarán la relajación que se queda cuando uno acaba y se echa el famoso “pitillo de despues”.
Saludos desde Zaragoza
14 Enero 2009 a las 11:07 pm
hola a todos
apunto unas cuestiones
1ª sencillísima: libre eleción de cada uno. Esto tiene muchos defensores
2ª la cosa se complica porque la elección involucra dos como mínimo. Ya no es tan fácil
3ª hecha la elección (ya complicada de partida) la convertimos en compromiso (más complicado todavía)
4ª una vez adquirido un compromiso, hay quien lo cumple y hay quien no (somos así de doferentes unos de otros).
5ª ¿qué implicaciones y/o consecuencias tiene para unos y otros el no cumplimiento del compromiso adquirido?
20 Enero 2009 a las 11:22 pm
Elrubén, me parece lamentable que solo te apoyes en unas relaciones sexuales para determinar toda una vida entre las personas, la cosa no es tan sencilla, la felicidad no depende de ese acto tanto como te imaginas, pues como bien demuestra Eduard depende de la relación entre las personas. Eso implica unos pactos como dice Nikomallas que para muchos es demasiado no solo a nivel pareja, sino que añado a nivel personal. Estoy seguro que la mayoría del mundo adolece de una bajo autoestima increible, les hace creer todos los mensajes de la tele, les hace fumar, ser gordos e ignorantes. Con tal perspectiva es un verdadero milagro el vivir perectamente en pareja como muchos millones vivimos toda una vida, pero el que esa realidad se cumpla en varias personas, lo siento pero es imposible, ya llevamos millones de años comprobándolo y ahora solo unas decenas de sectas que acaban como los mil muertos de la Guayana o tribus que viven como animales con unas dependencias y miedos infernales. En los años 60 vivimos esos movimientos de hippies que luego se reconvirtieron en happis, conozco a unos cuantos incluso buenos amigos, al final siempre hay algunos egoistas de tomo y lomo que rompen la baraja. Ahora tenemos campo abierto a sugerencias de este tipo dado que la crisis siempre rompe esquemas. pero este no, ya que en un mundo de servicios los fundamentos familiares, pese a que el aprender a vivir en libertad hace subir este cachondeo cíclico de lio y promiscuidad, al final, todo un mundo que vivirá su trabajo desde casa tendrá en la familia un indudable apoyo lógico, lo mismo que lo hizo la agricultura de las granjas y la industria del padre trabajador y procurador de pasta. Muchas gracias.
2 Febrero 2009 a las 7:03 pm
Hola Kiketxu, contestando a al primera parte de tu exposición, en nigún caso he entrado en el nivel de la búsqueda de la felicidad. A ese respecto te podría responder que la razón puramente biológica de establecerse a una edad determinada con una pareja estable es la egoista idea (simple y cruel, como lo es la vida) de sentirse acogido en caso de resultar incapacitado o caer enfermo. En éste caso no solo la predisposición sería la de establecer una sociedad de “quid pro quo” con una pareja estable, sino el pensamiento de que tu progenie te auxilie. Recordemos que el ser humano es social, pero no sociable. Es reticente a la apaertura a nuevas sociedades, lineas de pensamiento…etc.
En la segunda parte del texto, me parece del todo correcto tu planteamiento tanto en cuanto opino que se nos dirige desde los media hacia un pensamiento global (pretencioso), pero no es menos cierto que debemos ser críticos con aquello que se nos ofrece y tomar lo que nos interese.
No me parece serio que cites comportamientos de sectas y las mezcles con el movimiento hippie (el cual fue un movimiento social que con el tiempo solo ha trascendido el uso de drogas y práctica de sexo libre)a la hora de hablar éste tema.
Los únicos que han infundido miedo a esas tribus de las que hablas, ha sido el hombre blanco con sus ansias de dominar el pensamiento del resto de razas (fíjate que curioso, igual que hace la tele) mediante la forma más eficiente que la humanidad conoce, la religión. Las misiones eran las cruzadas pacíficas de antaño. Sin más comentario.
En cuanto a la evolución de la familia, creo que se nos está dirigiendo a la individualidad. No hay más que ver la aparición de monodosis de productos alimenticios (las magdalenas van envueltas individualmente!!!!) y la popularidad de redes sociales como facebook, tuenti, nettby…etc.
Creo que con eso te contesto a cómo todo un mundo vivirá trabajando desde su casa.
Parece que el ser humano comience a rehuir del contacto físico. Pero nos resulta vital. Es la incógnita que me queda pendiente por resolver; y espero que no me la resuelva la tecnología.
No neguemos nuestros impulsos; es lo que nos hace humanos. (Cita de “The Matrix”)
Saludos Kiketxu
14 Febrero 2009 a las 11:35 am
Creo, efectivamente, que la monogamia es un tratado de paz, como han destacado antes; es un entente de intereses valido mientras los satisface. Cuando no es asi, desaparece su razon de ser. Quiza nuestros instintos mas primitivos no lo toleren, pero en aras de evitar otros males, (desamparo de las crias y de la madre frente a una testosterona “desmadrada”), se sostiene, aunque vistos los casos en los que el enemigo esta en casa( maltrato dentro del seno del la familia), se crean situaciones que escapan a toda logica.Es esta la justificacion de la polemica con la palabra matrimonio en cuanto a las leyes de proteccion a las parejas homosexuales. La procreacion y el hecho sexual estan relacionados, pero no son la misma cosa.Nuestra racionalidad lo tiñe todo, y estamos contentos con que sea asi, o no?
19 Febrero 2009 a las 9:34 pm
Pues a mi, me parece la mar de triste que no exista la monogamía…
22 Febrero 2009 a las 8:05 pm
tranqui Moa, tanto filosofar y al final nos quedamos donde siempre, ya que la inmensa mayoría de las personas ni siquiera es capaz de dominar su subconsciente que dirige sus actos, pese a que es facilísimo, lo expliqué varias veces. Con ese panorama, el monogamismo es un milagro, pero otras posibilidades ni existen, ese cachondeo de relaciones según se le antoje al inconsciente y los sentimientos manipulados por Zapatero y Rajoy es algo muy gracioso, propio de una taberna bajo los efluvios del alcohol, pero nada de nada. Muchas gracias.
27 Febrero 2009 a las 11:07 am
La monogamia seria que te tocara la loteria. Jugar es participar en un monton de psoibilidades que no interesan frente a una sola que si. Los monogamos , los que son monogamos porque les ha tocado esa loteria, son afortunados y todos los envidiamos. Pero los que se sienten obligados a seguir jugando con un boleto que saben que no entra en el bombo prefieren cambiar de boleto.Como solo se vive una vez( ¿o no?) estan en su derecho.
1 Marzo 2009 a las 12:41 pm
Mi cara no es simétrica. ¿Es por eso que no tengo buenos genes?, dicen que soy guapa pero no suelo atraer, entonces ¿es por eso?. Qué pena.
2 Marzo 2009 a las 10:26 pm
SOlo les quiero decir que es un buen archivo para cada estudiante pero lo que no me gusta es que la respuesta es muy larga
2 Marzo 2009 a las 10:46 pm
María, te aseguro que la belleza no está para nada en los genes, la belleza está en lo que hagas con ellos, pues cada segundo son miles los que modificas, sobre todo según apliques tu libertad para actuar a favor de los demás, según comas, según tengas algo por qué luchar, según mil cosas más como el desarrollo de tu personalidad, el actuar sin miedo y con amor, el querer descubrir nuevos campos,… Los hombres necesitamos el cariño de las mujeres para siempre, muchos conseguimos el amor de nuestra vida y durante varias décadas gozamos de ello. Te aseguro que no conozco ninguna mujer no atractiva y te aseguro, que eso no lo decimos delante vuestra, pero entre nosotros es un pensamiento demasiado encardinado. Solo el orgullo, la vanidad y mil historias inmaduras hacen que tanta separación invada tantos hogares, pero nunca se ha inventado algo más maravilloso, pues siendo difícil conocerse y actuar según conveniencia más lo es realizarse con otra persona, pero sigo pensando que por ello y mil cosas más es el colmo, el sumun,… Muchas gracias.
15 Marzo 2009 a las 9:37 pm
Nos pasamos media vida reclamando libertad y la otra media inventando culpables.
Desde mi himilde entender (quiero decir que no entiendo nada), creo que recientemente hemos añadido un nuevo miembro a la lista ( ya se sabe… el vecino, el gobierno, los elementos, aquelquemetienemanía, el jefe…): LOS GENES.
Es GENial el descubrimiento (¡Qué taimado puede parecer el lenguaje…!)
Otro ladrón más que nos merma CRITERIO y VOLUNTAD.
El mismo conocimiento que nos acerca a la verdad (esa que dicen que nos hará libres), pone de manifiesto nuestra inmadurez para asumir la responsabilidad que conlleva.
Cuando se trata de algo reprobable es porque todavía no nos hemos librado de la parte animal, somos más animales que los animales. Pero si se trata de un avance loable, entonces es que somos una nueva especie “especial” distinta y superior a todo lo demás.
Cuando nos conviene, dejamos a un lado justamente aquello (casi lo único) que nos distingue del resto de los seres vivos: la voluntad
Somos capaces de manipular los genes pero no dejamos de ser sus esclavos, la culpa es de ellos: nosotros no, los infieles son los genes.
El objetivo de los afanes del ser humano es conseguir el melocotón sin hueso, todo carne.
En determinadas circunstancias Asumir responsabilidad y libertad puede parecer inmodestia o soberbia, pero en este caso pregonar libertad propia y señalar culpables ajenos yo (humildemente, repito) lo llamaría “MORRO”.
Es una simple opinión. Gracias, espero no haber molestado a nadie
28 Marzo 2009 a las 5:03 pm
Estimado Punset:
Me gustaría aclarar algunas imprecisiones que he podido obvservar tanto en su documental como en este post.
Cuando hablan de esa “promiscuidad” animal, lo hacen como si fuera un proceso consciente. Es decir, como si la señora pájaro, foca o reptil decidiera conativamente “poner los cuernos” a su pareja. El medio animal es un medio hostil y caótico, entre otras cosas porque no poseen córtex cerebral suficiente para elaborar formas de comunicación más civilizadas como el lenguaje, otros procesos de pensamiento y de ordenación del universo. Por ello nosotros hemos evolucionado más y ellos no. ¿O qué ocurre que las especies animales han tenido un mejor desarrollo que el hombre? ¿Cuántas especies en peligro de extinción conocemos? En el reino animal las copulas son prácticamente aleatorias y azarosas. Y no, me cuesta creer que ese proceso de selección de las hembras, programado biológicamente sea tan perfecto como lo pintan y sirva para encontrar al “macho ideal”. Los millones de mutismos, abortos, malformaciones, muertes prematuras, y pobres crías enfermizas que habrán nacido en cualquier ámbito animal, así lo demuestran. La enfatización e hiperbolización de las organizaciones sociales animales, así como la antropomorfia, la humanidad de las que se dota a los animales en los documentales es sólo una estrategia de marketing para hacerlos más emotivos de cara el espectador, y así, generar más audiencia.
Creo también que se ha tendido a mezclar varios conceptos que no son la misma cosa; El proceso de selección, los criterios de selección, con el hecho de ser promiscuos o no. Para colmo todos bastante desacertados, desafortunados y/o distorsionados.
Por un lado, en cuanto a las preferencias de la hembra, se ha dicho en este reportaje que van en función de tres factores “altura” “simetría” y “recursos”. El único que merecería atención de estos tres conceptos sería el último, ya que supone una cuestión bastante psicológica y por tanto humana. Una hembra preferirá a un hombre con más recursos económicos o posibilidad de tenerlos para asegurar una futura unión, en teoría, más estable. Hay bastantes estudios psicosociales y motivacionales que así lo han demostrado. Además el concepto “recursos” puede presentar un amplio abanico de matices que casan con la idea real de Darwin, “evoluciona el que mejor se adapta”, por cierto, poco que ver con la fuerza y las disputas, como distorsionadamente se ha querido enfatizar a lo largo de la historia pseudocientífica.
En cuanto a los otros dos conceptos las preguntas que se abren entonces son bastante obvias. Siendo aún más obvias sus respuestas.
¿Por qué han seguido evolucionando los bajos y no simétricos? ¿Cuántas mujeres conocemos con parejas bajas o asimétricas? Pues probablemente millones, por todo lo anteriormente mencionado. A la hora de elegir pareja una mujer considera mucho más importante otro tipo de cosas más complejas, mentalmente hablando, que tienen que ver con ese concepto de “recursos”, que esas otras dos frivolidades.
Esto con respecto a la selección de parejas, que no es lo mismo que selección de amantes. Que si que puede que tenga que ver, en las hembras humanas, con aspectos más frívolos, pero desde luego pasando por un filtro psicológico influenciado por la cultura, la moda, imitación del comportamiento masculino, incluso una cierta venganza social hacia el hombre, etc. Muy poco que ver con materia animal, biológica, o como quieran llamarla.
Para terminar dos cosas que también eché en falta que me parecen fundamentales:
La primera el poco respaldo científico que muestran. No se nombra ningún experimento e incluso tienen la poca vergüenza de afirmar que son sólo hipótesis y que no hay nada demostrado.
La segunda es el poco hincapié que se hace en la conclusión final, a mi juicio la más acertada y lo más importante de todo el documental. La necesidad de sacrificio y esfuerzo para construir una pareja sólida. Como cualquier logro humano que se haya preciado o se precie.
4 Junio 2009 a las 2:23 pm
Llevo casada 8 años, soy feliz con mi marido, nos llevamos fenomenal y nos queremos mucho, pero he sentido atracción por otro hombre, y aunque lo quiero evitar no puedo, se pasa mal.
5 Junio 2009 a las 2:57 pm
Me parecen muy interesantes TODOS los comentarios y por supuesto el post.
Es necesario hacer una reflexión contínua sobre todas las ideas y prejuicios impuestos por la sociedad que tanto nos quiere. Eliminar lo que no necesitamos e incorporar ideas nuevas. Y saber que lo que ahora nos sirve probablemente mañana no lo necesitaremos, es mas, puede resultar una pesada carga. Los principios inamovibles pueden impedirnos avanzar en nuestro crecimiento personal. El cambio es necesario y la adaptación a las circunstancias fundamental para el equilibrio emocional.
Me permito publicar el primer comentario, el de Jane en mi blog.
Gracias.
8 Junio 2009 a las 4:35 pm
Toda esa exposición de Punset es muy interesante porque explica cosas de nuestra naturaleza como seres biológicos, PERO, no somos sólo seres biológicos, somos seres más complejos que eso, y no hablo de las amociones, porque los animales también tienen emociones, y no sabemos si también tendrían un tipo de pensamiento primitivo, a lo que me refiero es al componente espiritual, al componente humanista, al componente creativo, selectivo por razones trascendentes. Creo que es una temneridad llegar a la conclusión de que no somos naturalñmente monogámicos, ¡claro que no! pero el amor no se puede reducir sólo a elecciones de los mejores genes, aunque esto funcione, creo que es mucho más complejo. Gracias señor Punset por haber ahondado en este aspecto que aunque ya había sido conocido, es bueno saber lo de las fluctuaciones asimétyricas.
18 Agosto 2009 a las 6:48 pm
Pues yo creo que si bien la normalidad biológica es ser infiel, la evolución nos está llevando por otro camino, ya que hoy en día hay muchas enfermedades de transmisión sexual que se está demostrando que ni el preservativo las evita, así que ser infiel puede ayudar a la reproducción pero no así a la supervivencia, que es lo primero.
26 Octubre 2009 a las 11:56 pm
Usted que es un personaje reconocido y con sentido común, ¿le importaría hablar con mi mujer?