Nos costó mucho aceptar cosas tan innegables como que las niñas y niños nacidos durante el primer trimestre del año tendrían más suerte en la vida –en promedio y sin olvidar nunca que en ciencia lo que es verdad de un promedio puede no serlo de un individuo– que los que han nacido en los últimos meses del año. Yo nací en noviembre y se puede aducir mi caso tanto como la confirmación de la ley de probabilidades mencionada como la excepción de la regla comúnmente aceptada.
La teoría de la probabilidad, que tanto nos cuesta aceptar al común de los mortales, fue diseñada por los mejores matemáticos y científicos de la historia de nuestra cultura: un jugador empedernido, como Chevalier de Méré –que sabía mucho de matemáticas–, y científicos, como Pascal y Pierre de Fermat. Pero dejadme aclarar primero por qué la fecha de nacimiento cuenta en la vida para algo más que celebrar los cumpleaños.
Todos los maestros saben que sus alumnos se distinguen en dos cosas: el sexo y la fecha de nacimiento. Han tenido tiempo para calibrar, aunque no para explicarse, por qué las niñas les ganan en promedio a los niños al comienzo de su vida; ellos son más lentos, más infantiles y más proclives a la violencia que al cuidado de los sentimientos. No es fácil, pero tampoco difícil encontrar una razón biológica de que las cosas ocurran así.
Otra cosa es el impacto de la fecha de nacimiento, que se debe a la teoría de probabilidades. ¿Por qué? Sencillamente, cuando empieza el curso escolar, en septiembre, tienen una ventaja incuestionable los que gozaron de unos meses previos para formarse y dar vueltas a por qué el mundo al que habían llegado era como era. Lo que descubrieron pronto los maestros es que, en promedio, sacaban ventaja los mayores de la clase. A veces se sugería repetir curso al afectado negativamente, para poder ser de los mayores y gozar de la consiguiente ventaja probabilística; otras veces se organizaban cursos de apoyo para los que habían nacido en agosto o septiembre. La verdad es que muy pocos sistemas educativos han decidido meditar y resolver ese problema en consonancia con lo que dicta la teoría de probabilidades.

Sacar un 2 a la primera tirada de dados no implica que sea más difícil sacar otro 2 en una segunda tirada (imagen: rogersmj / Flickr).
Recuerdo muy bien una ocasión en México donde coincidí con el matemático Amir D. Aczel. Mientras esperábamos el turno para dar nuestra conferencia, nos jugamos a los dados quién pagaba el café. El ganador debía sacar dos veces el mismo número, concretamente el 2, antes que su adversario. Mi alegría fue mayúscula cuando a la primera me salió el 2; Amir D. Aczel se quedó tan tranquilo como si mi suerte no fuera con él. Yo perdí aquella partida. Si no recuerdo mal lo que me explicó el ganador, es que yo no sabía nada de lo que los especialistas en la teoría de la probabilidad llaman «acontecimientos independientes del otro».
«Eduardo –me dijo Amir–, los números no tienen memoria; el hecho de que tú hubieras sacado un 2 a la primera no quería decir para nada que te resultaría más fácil que a mí sacar otro 2».
Por último, al parecer, los que saben de verdad sobre la teoría de probabilidades casi nunca aceptan jugar en un casino. «No te la juegues –dicen– porque tienes todas las de perder; sobre todo –debieran añadir–, si optas por la estrategia más conservadora». Si uno se quiere jugar mil euros y no más, parecería que lo más lógico es jugarse diez euros primero para ver qué pasa, y luego cincuenta y después cien. Todo menos jugárselo todo a una sola carta. Bueno, los que saben de teoría de probabilidades aseguran que es mejor jugarse los mil euros de entrada. Las posibilidades probabilísticas de ganar son mayores.
Mi consejo en este comienzo de año sería estudiar y trabajar mucho, pero dedicar también algo de tiempo a la teoría de probabilidades.


15 enero 2012 a las 12:43 pm
muy interesante pero extraño , no logro encajar en terminos generales el por que de esta situacion si unos meses dan caracter al individuo y no la situacion numerica en el calendario…me lo explique otra vez …please…besitos
15 enero 2012 a las 12:51 pm
Enseñar tª de probabilidades y tª de juegos no ayudaría a prevenir la ludopatía? Me da miedo ver cómo acabará todo el juego online y salas de apuestas abiertas por doquier a las que acuden personas mayores con sueldos bajos, intuyo que con esperanzas de que la “suerte” les ayude.
15 enero 2012 a las 12:56 pm
Por una vez me veo en desacuerdo con Punset… Es cierto que los numeros obtenidos al lanzar sucesivamente un dado “justo” o al lanzar una vez dos dados “justos” no tienen memoria; sin embargo otros numeros si pueden tenerla. Valga de ejemplo la tasa de paro o el pib de un pais. Es dificil defender que la tasa de paro hoy no se acuerda de la tasa de paro de ayer… Por volver al ejemplo de los dados imaginemos un dado injusto (trucado) tal que cada vez que es lanzado el numero obtenido adquiere una mayor probabilidad de ser obtenido en las sucesivas tiradas. En este caso, un tanto artificial si se quiere, los numeros obtenidos tendrian de nuevo memoria. Cuando dos sucesos no son independientes la memoria de los numeros se activa.
15 enero 2012 a las 1:00 pm
Hola señor Punset, lo primero a lo que mi mente ha prestado atención hoy ha sido ha su nueva entrada. Yo nací en mayo, así que la suerte no va de mi lado, jejeje. Sólo
quería expresar un comentarío que un día hizo un profesor de análisis matemático, nos dijo que si una regla tenía excepción, que era una porquería de regla.
Un saludo.
15 enero 2012 a las 1:06 pm
Interesantisimo…Cuantas veces bien sea, jugando al poker o en la vida misma, me mato con la razón intentando saber el porque de que ocurran ciertas cosas o tengas mala suerte. Y siempre tengo en mente las probabilidades, que muchas veces las cosas que parecen ridiculas son las mas acertadas. Por eso es bueno (en ocasiones) guiarnos por el instinto. Creo yo, ¿no?
15 enero 2012 a las 1:38 pm
A renglón de lo que he leído y que mi cabeza no da para mas.pienso luego existo.y he pensado que si no salgo a la calle,la probabilidad de que me cayera una teja a la cabeza seria “0″ pero sigo pensando que si me quedo en casa la probabilidad seria que me cayera todo el tejado.Jugar ha acertar no es lo mas recomendable.
15 enero 2012 a las 1:42 pm
no estoy de acuerdo con el titulo pues los números son esencialmente la memoria del proceso de contar
15 enero 2012 a las 1:46 pm
Vaya!! toda la vida pensando que soy gafe y resulta que todo es debido a que nací en Septiembre….
15 enero 2012 a las 1:53 pm
Entonces, eso explica un poco como generalmente las personas mas arriesgadas o valientes consiguen los mayores exitos? y que el miedo en el que vivimos la mayoria a perder lo poco que tenemos ( o creemos tener) nos hace que no cumplamos muchas veces nuestros sueños o propositos?
15 enero 2012 a las 2:06 pm
“La teoría de la probabilidad, que tanto nos cuesta aceptar al común de los mortales, fue diseñada por los mejores matemáticos y científicos de la historia de nuestra cultura”
¿A que se debe esa diferenciación entre matemáticos y científicos?
Un matemático es un científico, de hecho es la rama mas pura de la ciencia.
Por otro lado estoy encantado de que acerque el concepto de variables independientes e igualmente distribuidas a todo el mundo.
15 enero 2012 a las 2:21 pm
El refranero español resume muy bien esto de la probabilidad y aconseja que la mejor lotería es el trabajo y la economía, ahorra y trabaja que un premio de la lotería es sumamente difícil.
15 enero 2012 a las 3:10 pm
Un consejo muy sabio el de conocer la teoría de probabilidades para aplicarla a la vida cotidiana.
Curiosamente, hace poco un conocido quiso saber si una persona cuyos razonamientos se basan siempre en la Ciencia como yo creía en el Zodiaco. Yo le contesté que no, auque sí pensaba que la fecha de nacimiento podía influenciar en determinados ámbitos de nuestra vida, aunque lo cierto es que no tuve ningún argumento científico en el que basarme.
Me alegra saber que que usted, señor Punset, también piensa como yo y que la teoría de probabilidades respalda ese pensamiento.
Un saludo.
15 enero 2012 a las 3:39 pm
LA ley de probabilidades! En mi juventud un compañero de trabajo nos indujo a jugar a las quinielas. Trabajabamos en un centro informático y había confeccionado un programa de probabilidades con tres varientes (1,2 X) sobre los 12 partidos. Resultado de ello en aciertos fue expectacular: 1 catorce, 6 trece, 12 doces (+o-). Ganancia para cada uno de nosotros (4 prsonas) 500 pts… Aquel fin de semana había muchos aciertos de 14, 13 y un sin fin de 12!!! Nunca más acertamos nada!!!!!
15 enero 2012 a las 4:05 pm
El interés me incita a resolver unas dudas a cerca de este texto…
Teniendo en cuenta que los números no tienen memoria y que es más probable ganar jugándose todo en una sola tirada que repetir una y otra vez el tiro al azar, no es razonable tener en consideración la ventaja de haber sacado un 2, quedando solo pendiente 1, frente a 2 del adversario, aun sabiendo que tu visión de las expectativas no va a influenciar en tu victoria o derrota?
El suceso expuesto de los dados no seria un ejemplo de lo mencionado: “en ciencia lo que es verdad de un promedio puede no serlo de un individuo”, cambiando “individuo” por “caso específico” o “que escapa de lo más probable o de costumbre”?
Tampoco entiendo como ha de aplicarse lo anteriormente mencionado con el asunto de la fecha de nacimiento de los alumnos.
Hay que entender que a pesar de empeñarse los padres a “fabricar” su hijo en una fecha determinada para influenciar en la suerte del pequeño, es relativa cuestión de azar la fecha en que finalmente va a nacer y por tanto la suerte que va a tener a lo largo de la vida (pasando de ser una cuestión de azar a un “caso determinístico”)?
No sé si he captado mal el concepto o hay contradicciones en las ideas expuestas.
Seria de agradecer una aclaración.
Gracias.
15 enero 2012 a las 4:05 pm
Hola Eduardo…. te sigo de hace muchos años. Tu me has cambiado la vida. Ahora soy infinitamente mejor gracias a tu divulgación de la ciencia.
Ahora bien cuado dices ; ( te parafraceo ) a tu ultimo consejo….¨Podrías dar más ejemplos de ello….?
Gracias como siempre….
15 enero 2012 a las 5:27 pm
Gracias por tu prrograma ya que permite pensar
Soy bastante esceptico en cuanto a la teoria de probabilidades de hecho no considero que se pueda considerar una teoria basada en el metodo cientifico ya que todas las estan bastante condicionadas. Cuando tiras un daedo en teoria podrias mediante la fisica saber exactamente que giro determinado le tienes que dar al dado y a la mano para condicionar el resultado. Incluso en un ordenador que suelta numeros aleatorios se condicona en cierta medida por las condiciones de humedad ,presion…ect
saludos
15 enero 2012 a las 6:46 pm
Según la teoría de la probabilidad, en los próximos días podría pasar cualquier cosa. Yo lo que me pregunto es si quiénes manejan todo esto, si es que alguien es capaz de hacerlo, son conscientes de que se están enriqueciendo a condición de poner en peligro el bienestar social de miles de millones de personas. Mejor dejar en manos de la suerte el movimiento de un dado.
15 enero 2012 a las 7:54 pm
teoria de las probabilidades y estadistica. De lo mas complejo en matematicas y lo más inexacto …… (Al final para qué c.sirve..??)
15 enero 2012 a las 8:27 pm
Un post muy interesante (normal). Y ánimo con ese estudio que si vale para jugar a la ruleta en el casino 100% x 100% basado en la matemática estadística.
15 enero 2012 a las 10:50 pm
Sr Punset:
Yo no entiendo mucho de la teoría de las probabilidades.Pero a mi si me dicen que nos jugamos un café a los dados y que tenía de sacar dos veces el mismo numero, como usted comenta ,el dos , mi alegría también hubiese sido mayúscula pues yo pienso que como el primero ya esta, tienes mas probabilidades de sacar otro dos,y ganar,que si te sale otro distinto parece mas difícil,pero repito, que yo no entiendo de dicha teoría.Tampoco estoy de acuerdo en jugárselo todo en una sola carta,yo no creo que las probabilidades sean mayores .
Sr Punset.Tendré de seguir su consejo de estudiar la teoría de las probabilidades.
Un saludo.
16 enero 2012 a las 12:01 am
Hola Eduardo, soy un fiel seguidor de redes y he leido 3 libros tuyos, increibles la verdad y me gustaría que me recomendaras alguno que trate precisamente sobre la teoria de las probabilidades que siempre me ha llamado la atencion; muchas gracias.
P.D: no te interesaria ser Ministro de Educación?¿?¿?
16 enero 2012 a las 11:28 am
estimado punset:
esto ya me va sonando un poco a pitorreo, primero lo del dedo mas largo
y ahora lo del nacimiento en primer trimestre.
yo creo que siempre que la humanidad ha tenido la necesidad de tener creencias para evadir sus miedos.
creo que debe evitar la gitana leyendo la mano con el ramito de romero.
o tal vez ya se hizo adicto …
bueno un saludo y a ver cual el proximo tema de “probabilidad”
saludos
16 enero 2012 a las 12:26 pm
Admiradísimo Eduardo: Hace algunos años existió un inglés con tu misma inquietud por la memoria de los números. Thomas Bayes era un matemático e inventó un teorema que lleva su nombre. Te invito a investigar esta maravilla, el secreto mejor guardado de los apostadores.
16 enero 2012 a las 12:49 pm
Hola, Eduardo. He decidido comprar tu libro “Viaje al optimismo”, y estoy deseando encontrar alguna fórmula que me ayude a ver la vida desde otro punto de vista. Volveré a escribirte para darte mi opinión. Aparte de esto, ¿sueles viajar para dar conferencias por España? Si es así, Salamanca es una ciudad maravillosa para disfrutar. Gracias por escucharme.
16 enero 2012 a las 1:44 pm
Jajaja me sorprende cada semana la que se lía con “tus conclusiones”. Mi conclusión es que hay que jugar, la vida está para ser jugada y cuanto mas practiques más posibilidades tienes, así que este 2012 a crear probabilidades. Un beso Eduard
16 enero 2012 a las 2:46 pm
PERDÓNAME la siguiente pregunta fuera del tema aquí en este debate del 15.1.2012 – PERO NO encuentro el sitio para comentarios a la (re)transmisión anoche “Declive de la violencia” (supongo comentarios de 06-2011 nadie va a leer -menos Sr.Eduardo Punset):
hecho de menos una referencia al tema de violencia-contra-sí-mismo (suicidio) – que parece (según las estadísticas… como siempre cuestionables por falta de datos fiables de épocas anteriores) que HA AUMENTADO!?
otra vez se queda el tema -tabú- en silencio (a pesar de 1 Mio de muertos- hoy día más que muertos por la violencia física-guerra-homicidios!!!!)
valentinaustria@gmail.com
PERDÓNAME la intrusión aquí -y- POR FAVOR -infórmame.GRACIAS
16 enero 2012 a las 8:33 pm
NO encuentro -no solo en este artículo y sus comentarios -sino tampoco en otros – NI una respuesta -aclaración NI de Eduardo Punset ( entiendo por sus actividades), pero TAMPOCO de uno de su equipo.-
Así mi pregunta: ¿que más sentido que una charlita amena con interesante intercambio de ideas entre los participantes tienen algunas aportaciones en este blog?
17 enero 2012 a las 4:18 am
Si tirando al tirar una moneda sale cara 100 veces, la 101ª vez psicológicamente nos aprece que será más probable que salga cruz, pero sigue siendo el 50%. Muchos ludópatas también se engañan con esta sensación de probabilidad casi segura… Hay parejas que tienen 6 niñas y piensan que el 7º será segurísimo un niño, o viceversa…
17 enero 2012 a las 12:48 pm
Pues yo te lo explico Héctor, aunque no tengo ni idea, jaja.
Pues no, no es razonable (aunque puede que sí emocional) tener en consideración esta ventaja de sacar primero un 2, precisamente por la probabilidad del suceso -aleatorio- de sacar primero dos veces el mismo número: aún queda sacar el otro 2… y puede tardar en salir. Su amigo jugaba con ventaja no porque hubiese “nacido” unos meses antes que Punset (que no lo sé), sino porque tiene más “experiencia”; sabe que tiene más probabilidades de éxito de ganar -por suerte- si hay que sacar dos -o más- veces el mismo número (de hecho si se lo juegan a una sola vez el ganador sería quien primero sacara el 2, pero como hay que sacarlo dos veces… las probabilidades siguen “equilibradas” aun cuando Punset ya hubiese sacado un 2 y jugase con aparente ventaja) que si se saca una sola vez, pues las probabilidades serían menores. Para ambos vaya. [] “…cambiando `individuo´ por `caso específico´ o…”, se refiere a lo mismo. No se ajusta del todo bien el ejemplo pero es un ejemplo anecdótico, es decir, no es su pretensión explicar la Teoría de la probabilidad sino acercarnos a ella de un modo cotidiano. ¿Quién no ha jugado con dados y termina perdiendo yendo primero? Si has jugado al parchís, por ejemplo, sabes más de lo que crees en esto de los dados, jeje.
Como la probabilidad es algo que puede o no puede ocurrir, si una persona nace 6 meses antes que otra, la primera siempre tendrá más posibilidades de adquirir más experiencia que la segunda (más desarrolla su cerebro y sus habilidades corporales para interactuar con el entorno). Más que una probabilidad, yo lo veo como una ventaja (igual que la apuesta del café) que no tiene porque ser determinante (la ventaja, como le explica a Punset su amigo). Es más favorable un mejor entendimiento de las cosas si se tiene más “experiencia” o si se ha nacido antes, porque se tiene esa “ventaja” añadida. De la misma manera que un repetidor tiene ventaja sobre los alumnos que acceden al curso de éste, pero eso no quiere decir que vaya a sacar las mejores notas.
Bueno, sabemos que el embarazo dura nueve meses, y que aun siendo probable que sea prematuro, los cálculos no fallan si quieres tener un hij@ en estos primeros meses: más que un suceso aleatorio, el nacimiento podría considerarse en este caso un suceso “intermedio” entre azar y determinismo. Si una persona conoce las ventajas sin duda tratará de beneficiarse, como Amir D Aczel. Evidentemente, tener descendiente es de momento un fenómeno aleatorio, como lo es tirar un dado… pues no es posible tirar el dado en idénticas circunstancias siempre, ni siendo máquinas, para obtener el mismo resultado (otro 2 a la segunda tirada; la probabilidad es la misma porque no sabemos cuándo se repetirá un suceso aleatorio).
17 enero 2012 a las 8:54 pm
puedo ponerme a mi mismo como ejemplo, fui de los mas jóvenes de mi clase y sí, probablemente eso ha influido bastante tanto en mi carácter como en mi desarrollo personal. No es que reniege ni nada por el estilo pero me hubiese venido mucho mejor haber nacido 25 días después. Casi siempre he llegado el último a todo y además creyendo que era culpa mia, me hice más timido y encerrado en mi mismo y hasta que no pasé la adolescencia y separarme de mi grupo natural no pude evolucionar y madurar, me sorprendió un día que un profesor me reconoció y se acordaba de mi nombre… pero si yo era casi invisible!!! Casi todos los que fueron a la escuela o instituto conmigo formaron familia mucho antes que yo… oye quizá hasta me ha venido bien pues he tenido que esforzarme mas y al final he conseguido algo muy muy bonito. ¿donde estabas Punsetero???
17 enero 2012 a las 8:54 pm
Por favor, señor Punset, si no sabe de algo, por favor no escriba.
Primero: la teoría de la probabilidad no prueba nada, en todo caso será el análisis estadistico el que pruebe que determinado suceso determina, o mejor dicho condiciona de manera probabilistica algún resultado.
Segundo, sobre el tema del cafe, o el enunciado está mal, o lo está la conclusión, del enunciando se deduce que quien gana es quien saca antes 2 doses, así que si usted ha sacado ya el primero, tiene mas probabilidades que su amigo de ganar el café, y si su amigo era matemático nunca pudo darle esa contestación, a no ser que se jugasen el café a quien sacaba el segundo dos, caso en el cual si tiene sentido la contestación.
Por favor, ya que usted está considerado como un buen divulgador, y su opinión es tenida en cuenta, antes de escribir documentese un poco.
18 enero 2012 a las 5:36 pm
Interesante reflexión. Apuntaría que los niños y niñas que han nacido a principio de año también tiene ventaja en los deportes. Existen numerosos estudios que indican que dentro de los deportistas de élite, hay mayoría que ha nacido en los primeros meses del año.
Un saludo.
18 enero 2012 a las 11:00 pm
Haber nacido en el primer trimestre es como haber sacado el primer dos. No hay ninguna seguridad de tener ninguna ventaja sobre los nacidos en el último trimestre. Entorno y genética pueden revertir esa supuesta ventaja con total facilidad.
Creo…
19 enero 2012 a las 7:43 am
[...] Los números no tienen memoria [...]
19 enero 2012 a las 2:17 pm
a pesar de las explicaciones científicas del sr.punset, yo, con todos los respetos, no estoy de acuerdo. en el juego de la lotería, yo no jugaría un número que haya salido en un sorteo anterior reciente. en una hipotética guerra, para evitar que me cayera un obús encima, me refugiaría en el socavón dejado por el anterior.
19 enero 2012 a las 3:28 pm
ana: Cuando se habla de la excepción de la regla, se hace referencia a aquellas obtenidas por razonamiento inductivo, es decir, a una regla obtenida por observación de casos hasta poder generalizarla. Y, como siempre puede haber un caso particular en el que dicha regla no se cumpla, pues dicha existencia confirma la regla para muchos casos más.
19 enero 2012 a las 11:31 pm
[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Los números no tienen memoria http://www.eduardpunset.es/15608/general/los-numeros-no-tienen-m… por Tanatos hace [...]
20 enero 2012 a las 7:22 am
[...] Vía Eduardo Punset Blog this! Recommend on Facebook Share on Linkedin Tweet about it Subscribe to the comments on this post Print for later Bookmark in Browser Tell a friend [...]
20 enero 2012 a las 1:04 pm
Es decir.
Al final tampoco deberíamos de estar tan seguros de esta “extraña” teoría de los números y sus probabilidades. Yo siempre pienso que el azar cuenta mucho. Por ejemplo, en el bombo de la lotería de Navidad, quién “oño” sabe qué número va a quedar más cerca del agujerito de salida, teniendo en cuenta que en él se pelean la ley de la gravedad y la fuerza centrífuga (cuando gira) más la posición de cada uno con respecto al otro estorbándose mutuamente.
“Ganas de complicarse la vida” Suerte es Suerte y es igual para todos, aunque a una persona le haya podido tocar la lotería 3 veces seguidas. A eso se le llama “mas suerte”.
Lo que sí es cierto es lo de los diferentes meses de nacimiento en un mismo curso. Creo recordar que algo así sucedía en mi cole y, cierto es que cuando alguien repetía luego se convertía en “uno de los más listos de la clase” si estudiaba, claro.
20 enero 2012 a las 4:16 pm
Hay algunos comentarios curiosos, pero entiendo que lo que se esta refiriendo Punset, es que juegan con una cierta ventaja los que nacieron antes.
Expongo mi experiencia:
Mi hijo nació el 26/ENE/2009, el caso es que he comprobado que tiene cierta ventaja por las guarderías, no recuerdo en España como funcionaba pero aquí en México, los niños entran a partir de agosto.
¿Que quiere decir esto?
Que tienen unos cuantos meses de experiencia antes de entrar a la guardería, frente los que nacieron por ejemplo en Julio.
Señor Punset, aprovecho para saludarlo y si es posible que me haga llegar una entrada a la Ciudad de las ideas en puebla. Están muy caras y el conocimiento no debería tener precio…
20 enero 2012 a las 9:19 pm
Gracias gilman! me estaba perdiendo. La probabilidad de sacar el segundo dos es la misma, pero la probabilidad, o las posibilidades de ganar el café habiendo ya sacado un dos, son muchas más para Punset que para su amigo el matemático, si bien, en este caso, le ocurrió lo mismo que con su fecha de nacimiento, tenía, en el estado aquel de las cosas, menos probabilidad de ser un alumno aventajado, sin embargo tenía sus posibilidades. Personalmente creo que el analisis estadístico nos acerca de un modo indirecto a comprender los fenómenos, las condiciones y factores que los influyen, pero no a saber realmente las causas verdaderas, aunque reconozco que es una herramienta muy útil en el avance de la ciencia a pesar de la incertidumbre y de la posibilidad menos probable. Un saludo a todos.
20 enero 2012 a las 9:38 pm
Soy maestra y nací un 26 de Diciembre, y me siento, académicamente hablando, muy afortunada por ello.
Siempre he tenido la convicción que nuestro sistema educativo está “infantilizando” los niños y niñas de educación infantil.
En realidad ellos y ellas son capaces de hacer mucho más de lo que, curricularmente, se espera de ellos.
Ahora estoy investigando sobre ello.
Espero poder demostrar que proporcionando las situaciones contextuales escolares adecuadas, los niños y niñas de 3 a 6 años pueden aprovechar el potencial que existe en ellos y ellas y que ahora queda mayoritariamente adormecido por intervención del sistema educativo actual.
Defiendo que no hay que dejar para más tarde lo que se pueda hacer ahora. De todos es sabido, gracias a las aportaciones de la neurociencia, que una intervención precoz puede minimizar las dificultades y maximizar las posibilidades de desarrollo.
Desde este punto de vista pienso, pues, que los nacidos a final de año jugaran con ventaja respecto a los nacidos a principio de año.
Eso sí, siempre y cuando no “infantilicemos” nuestros niños y niñas.
Demostrado esto: ¿No seria el momento de plantearse otros criterios para agrupar niños y niñas en nuestras aulas?
Señor Punset, por último decirle que le estaré eternamente agradecida a usted y a su magnífico equipo, por el extraordinario trabajo para “comunicar ciencia”.
Muchas gracias.
20 enero 2012 a las 11:20 pm
Los sistemas educativos no pueden corregir o equilibrar la diferencia de edad porque si el inicio de curso coincidiera con los nacidos de septiembre a junio, de nuevo los nacidos el primer trimestre tendrían ventajas (en medias probabilísticas) sobre los nacidos en el último trimestre del curso escolar. A mi hijo le pasa porque es nacido en diciembre, el más pequeño en edad de la clase, sin embargo es de los más punteros en sus notas, así que mi chico también forma parte de la excepción que confirma la regla. Al menos de momento !!
21 enero 2012 a las 5:57 pm
Parece muy coherente que los niños nacidos en los primeres meses tengan ventajas respecto al aprendizaje, es evidente que llevan mayor tiempo en el mundo que los otros, pero de aqui que tengan mejor suerte en la vida…
Todos sabemos (sobretodo nuestra generación) que hoy en día los resultados académicos individuales no te van a sacar ni del paro ni de las injusticias sociales…
21 enero 2012 a las 9:05 pm
Los número no tienen memoria pero nosotros sí. Por eso nos confunden tantas veces.
22 enero 2012 a las 1:55 am
QUerido Eduard, esta web, por lo general muy interesante, adolece de una organización del archivo por temáticas, y no solo por fecha. Quien llega nuevo como yo aquí, no sabe dónde buscar. Le recomiendo que implemente algo que facilite bucear entre las entradas.
Un abrazo!
22 enero 2012 a las 11:02 am
“Han tenido tiempo para calibrar, aunque no para explicarse, por qué las niñas les ganan en promedio a los niños al comienzo de su vida; ellos son más lentos, más infantiles y más proclives a la violencia que al cuidado de los sentimientos. No es fácil, pero tampoco difícil encontrar una razón biológica de que las cosas ocurran así”
Creo tener la respuesta a eso.
El dimorfismo sexual que exhibe homo sapiens se debe a una muy concreta asignación de roles de sexo (como en cualquier otra especie), o quizá la signación de roles determina el dimorfismo. Qué mas da.
Paleolítico. Homo sapiens. Los machos –perdón, los varones- deben organizarse en cuadrillas de caza. Deben ser capaces de coordinarse para conseguir abatir piezas que en ocasiones son corpulentas. (qué curioso: aún hoy, a todos los chavales les gusta formar “pandillas”). Las mujeres recogen bayas, frutos secos y hierbas. Cuidan de la prole. Están en la cueva o en el refugio, cuando el clan no es nómada.
Los varones necesitan ser más corpulentos. Es preciso para tener éxito en su papel. Un bisonte enfurecido que viene de frente no tendrá miramientos.
Los individuos crecen hasta alcanzar la madurez. La llegada a la madurez tiene como consecuencia el final del crecimiento.
Parece haber un nexo entre la madurez psicológica, fisiológica, sexual.
¿Cómo alcanzar una mayor corpulencia? Dilatando el período de tiempo en el que el individuo puede crecer. ¿Cómo dilatar ese período? Retrasando la edad a la que se alcanza la madurez fisiológica. Los chavales pegan el “tirón” más tarde que las chicas, y por eso llegan a ser más corpulentos.
Cuando vemos que, en efecto, a cierta edad las chicas parecen ser más maduras, más sensatas que los chicos, lo que observamos en realidad es un mecanismo genético que funciona sólo en los chicos, que está retrasando su madurez, a fin de permitirles alcanzar mayor corpulencia.
Vivimos en el S. XXI, pero lo genes los arrastramos desde el principio del origen de la Vida.
23 enero 2012 a las 4:30 pm
señor Punset, me encanta todo lo que usted dice, tengo que confesarle que no todo lo comprendo, pero me gusta su forma de transmitir, veo que es usted una persona positiva.
seguire leyendole porque estoy segura que voy aprender mucho.
un saludo
tina
24 enero 2012 a las 1:07 pm
El mismo Punset nos dice que no sabe de probabilidad, gilman. Lástima que nadie quiera explicarlo.
¿Cómo nos influye la fecha de nacimiento?, es el enunciado del artículo, que yo tampoco entiendo por qué se cambian, la verdad… En un suceso aleatorio como el de los dados, no hay mayor grado de probabilidad (o posibilidad) de repetir un número aun habiendo sacado ya el primero; no hace un suceso más probable que otro, puesto que sacar el segundo 2 no está influenciado por el primero; no es una probabilidad condicionada al primer 2 (incluso a pesar de que algunos dados de cuestionable calidad tienen cierta tendencia a ciertos números). ¿Si no sabemos cuándo se va a repetir un suceso aleatorio cómo vamos a concederle a Punset “ventaja” en la apuesta? De hecho, la apuesta es clara, como lo es la anécdota que nos cuenta: sacar dos veces el mismo número; ni siquiera es bastante probable que Punset saque otro dos antes que su amigo, sino posible o probable; si la apuesta fuera sacar 1000 veces el 2, la alegría de Punset bien distinta hubiese sido y la “ventaja” ya no parecería tan evidente. ¿La probabilidad de que se produzca el suceso de repetir un dos para ambos no sigue siendo la misma, ya que a Punset todavía le queda por sacar otro 2? ¿No es la “ventaja” una ventaja aparente más sustentada por la ilusión de Punset de tomarse un café a la salud de su amigo que por la buena –o mala- suerte de éste?
24 enero 2012 a las 2:24 pm
y se puede aducir mi caso tanto como la confirmación de la ley de probabilidades mencionada como la excepción de la regla comúnmente aceptada.
No tens avia eduard
25 enero 2012 a las 6:30 am
Como de costumbre los europeos mirandonos el ombligo.¿Que pasa con los nacidos en por ejemplo Argentina,Chile etc.. ellos empiezan el colegio en Abril y no en septiembre.Hay un comentario sobre que si lanzas una moneda al aire y sale cien veces seguidas cara, crees que la ciento una va a salir cruz,añade el ingenuo que tienen la misma posibilidad de salir cara que cruz o sea 50% cada uno,bien lo que no llega a comprender este señor es que la moneda tiene que estar trucada por narices ¿ que posibilidades hay de que salga cien veces seguidas cara ?.Les recomiendo la lectura del libro ELCisne Negro.Un saludo
25 enero 2012 a las 10:17 pm
Muy interesante Eduard, creo que la velocidad de aprendizaje del cerebro depende de la edad, y es diferente en la edad de la niñez como en la adulta. Igualmente en la niñez, existe una gran diferencia entre unos dias y unos meses. En la edad adulta como que esta velocidad se vuelve mas estandard o mas homogenea.
En cuanto a las estadisticas, siempre lo uso para analizar sucesos pasados, nunca para predicciones, y siempre me acuerdo, de un profesor que decia: “Un cazador frente a un leon, tuvo la oportunidad de hacer dos disparos, el primero cayo medio metro a la izquierda y el segundo disparo medio metro a la derecha, estadisticamente el leon debio morir, pero el cazador termino en el estomago del leon”.
Gracias
26 enero 2012 a las 11:19 pm
Jaja, Alea iacta est! Aleatorio. Algunos dirían que el azar está de su lado, y otros que los dioses le sonríen. Algo tiene que ver esa sensación de ventaja con la distribución normal ¿no? Balsa. Para explicarlo de forma intuitiva, porque de otra forma no lo sé (quizás gilman). Si estoy jugando al parchis, y he tenido la buena suerte, el azar, de haber metido tres de mis fichas en la casilla central, y la última la tengo a falta un cinco, mientras que mi contrincante, por azar, lleva 555 tiradas y todavía no ha sacado un cinco y se encuentra con todas sus fichas sin sacar (algo muy poco frecuente, ya lo sabemos, muy raro, muy poco probable, yo de hecho no lo he visto nunca¡?) ¿Quien tiene mas posibilidades, mayor probabilidad de ganar la partida?. Evidentemente, como posibilidad de ganar o perder, los dos, pero la frecuencia con la que ganaré yo o mi adversario (distribución normal) no es la misma. ¡Esperaré ganar en la mayoría de los casos! aunque… puedo tener mala suerte y perder. No es muy frecuente en esta situación con tanta suerte ya echada, no es una posibilidad que se dé muchas veces si repetimos la situación n veces, en definitiva, no es muy probable que pierda ya, pero… existen los cisnes negros. Un saludo a todos.
31 enero 2012 a las 9:56 am
Em recorda la creença sueca que diu que els nens nascuts en diumenge tenen sort. Hi ha un llibre d`En Igmar Bergman ” Niños de domingo “. Ell hi va neixer.
31 enero 2012 a las 12:41 pm
¡Ostras! ¿“…distribución normal…”? ¿La suerte se reparte? No tengo ni idea, elika.
¡Menuda potra la tuya, jaja! Pero fijo que ya habría abandonado la partida el otro jugador, habría cambiado de dado o se hubiese enfadado… Con 555 tiradas a tu favor fijo que terminas perdiendo, jaja. Quizá la suerte se vuelva en tu contra en la tirada 556. Ummmmmmm… pero ganarías tú, XD, ¡no lo dudes!, jeje…Tú lo has dicho: es una sensación, en la que más nos valdría apostar por ti en esta partida hipotética… No estoy diciendo que dicha ventaja no se dé, porque existe; pero como desde la aleatoriedad no es posible saber las siguientes tiradas de Punset, ni las de su amigo, (ni las de tu contrincante ni las tuyas) las probabilidades son, efectivamente, las mismas (para todos) independientemente del número necesarios de casos favorables para ganar. Bueno, es lo que dice la Teoría de la probabilidad en lo que a los sucesos aleatorios no condicionados se refiere.
La suerte es lo que tiene, que se cree que porque se ha sacado un dos ya se tiene facilidad para repetir ese suceso, aun cuando retrospectivamente, tanto, por ejemplo, tú, elika, (que se te habría quedado la misma cara desilusionada que a Punset), como, por ejemplo, yo (que me habría regocijado de Punset mientras, afortunado de mí, -que no me sea tacaño el amigo: y sume unos churros también- me tomaba el café a costa de su providente ventaja) pensemos, o racionalicemos, que existe esa ventaja –natural- en los juegos de azar. De todos modos, con esa convicción que tienes no necesitas fortuna alguna, jeje…
Pues tampoco sé si el Cygnus atratus tendrán algo que ver con el azar, porque no todas las “ventajas” garantizan la ganancia.
7 febrero 2012 a las 11:23 am
Es asi ,los numeros no tienen memoria ,en cada tirada de un dado,todos los seis numerales tienen la misma probabilidad de salir…..lo que pasa es que olvidamos que a mas tiradas habra mas probabilidades de que todos los seis numerales salgan el mismo numero de veces…..en el casino se explicaria asi:el que tiene mas dinero es el que ganara y ese es el dueño del casino ,aparte de jugar este dueño con un handicap en las probabilidades ,por eso lo de jugarselas en un principio ,todo a ganador.
16 febrero 2012 a las 7:59 pm
Pues el razonamiento que emplea en el artículo no tiene nada que ver con la probabilidad, sino que es puramente determinista. Ni siquiera es correcto el ejemplo del café: se ve que, además de ignorar el concepto de sucesos independientes, también desconoce el de probabilidad condicionada: si yo YA he sacado un 2 y usted no, tengo más probabilidades de sacar antes otro 2 que usted saque dos. Por favor, Sr. Punset, no trate de epatar con titulares chocantes para después fracasar en razonamientos que no maneja.
17 febrero 2012 a las 12:07 pm
Pruebo por segunda vez, porque me censuraron mi primer comentario. No volveré a insistir sobre el error de la jugada del café, que ya han explicado otros comentaristas. Me parece más erróneo el propio planteamiento del artículo: por utilizar un título chocante se cae en la contradicción más absoluta, hablando de Teoría de Probabilidades en un asunto que se justifica como plenamente determinista. AsÍ: causa = mayor tiempo de maduración –> efecto = mayor rendimiento académico. ¿Dónde está la probabilidad? Ni siquiera en la fecha de nacimiento, pues todos venimos de un acto completamente causal realizado por nuestros padres.