Durante años, mis amigos médicos –los más serios– me habían contado que era imposible que las dolencias físicas, como una esclerosis o una diabetes, fueran el resultado de un desarreglo anímico. Me dijeron repetidas veces que conocían muchos casos en los que la correlación entre el contratiempo emocional y la enfermedad física parecía obvia, pero no podía comprobarse clínicamente la razón de causa y efecto.
Si lo entendí bien, lo que se me estaba diciendo es que la mente va por un lado y el cuerpo por otro. La manifestación exterior de lo que me sugerían es que las causas genéticas de una enfermedad representaban algo así como un 70 por ciento y las debidas a lo que los especialistas llaman “experiencia individual” solo suponían el 30. Contra las primeras no se podía hacer nada y de las segundas no se conocía lo suficiente para lidiar con ellas.
En los últimos cuatro o cinco años, mis amigos médicos, físicos y psicólogos –los más serios– me dicen que no es tan fácil como creíamos diferenciar entre inteligencia, materia viva y materia inerte. “I don’t know, I don’t know”, me repiten científicos norteamericanos. “No me preguntes porque no sabría qué contestarte”, añaden.
Es un momento fascinante. Solo si se es muy joven, se podría pensar lo contrario. Resulta que médicos muy famosos, de reconocida valía por sus colegas investigadores, no se cansan de sugerir a sus pacientes que no se fíen tanto de los fármacos y den más importancia al intercambio de conocimientos con sus amigos.

“¿Qué camino tomo?” (imagen: rohaan2012 / Flickr).
Los ratones viven unos dos años y medio. Nosotros tenemos una esperanza de vida de unos 70. Pero resulta que somos idénticos. Primero, se descubrió que a algunos ratones los distraía transitar por un laberinto, mientras que a otros los aburría sobremanera. Los primeros vivían más tiempo. Los segundos, menos.
Pruebas similares se hicieron luego con personas centenarias ubicadas en Madrid. Se vio que muchos de estos ancianos eran, en realidad, más jóvenes que muchos de 70 y tan jóvenes como los de 30. Con ello, mis amigos físicos, médicos y psicólogos estaban anunciando al mundo que la edad cronológica era menos importante que la biológica y que esta dependía, sencillamente, de su sistema inmunitario.
Si esto es cierto –y ahora lo es–, muchísima gente querrá saber cómo se logra que el sistema inmunitario funcione correctamente. Antes sabíamos dos cosas importantes para conseguirlo: la necesidad de cuidar la dieta y de hacer un ejercicio físico que no sea exagerado. Ahora, los expertos nos advierten de que no deberíamos olvidar que el estrés causa daños físicos, al igual que la ansiedad o la depresión. En contra de lo que me contaron a mí cuando era joven, mi mente puede triturar mi cuerpo.
Una idea recogida en las reflexiones de especialistas de gran fiabilidad para mí es que, dentro de muy poco tiempo, vamos a manejar muchísimos más biomarcadores de los que utilizamos ahora; es decir, contaremos con indicadores de lo que nos está pasando por dentro. Le adelanto un secreto a voces.
Aprenderemos a explicar a los médicos, físicos y especialistas en inmunología lo que nos ocurre a nivel psicológico; les pediremos que aprendan a medir nuestra capacidad respiratoria, ver nuestra presión arterial, así como barajar los niveles de glucosa y lípidos en nuestra sangre. Pero, sobre todo, les rogaremos que miren de cerca lo que nos pasa a nivel psicológico, porque tiene mucha más importancia e impacto de lo que ellos y nosotros creíamos.
Hace años, un grupo de médicos británicos sugirió que el mejor indicador de la salud de una persona era el reconocimiento social. Tenían razón.


25 diciembre 2011 a las 11:13 am
Hola Eduard, muchas gracias!!! por divulgar tanto y tan bien.
Desafortunadamente soy enfermo de Esclerosis Múltiple, y soy testigo en primera persona de lo que comentas, mi enfermedad era muy poco activa, pero después por ciertas situaciones que me trajeron nerviosismo, ansiedad, tensión y una parada importante de actividad física normal, me volví muy sedentario, me aislé socialmente y todo ello junto a una MUY MALA gestión de mis emociones me han llevado a un empeoramiento importante de mi condición, a día de hoy nadie me puede decir y después de leerte a ti y a muchos otros que explican esa relación que comentas, entre ellos el dr. Mario Alonso Puig que también hace grandes explicaciones, que el principal motivo de mi declive físico hayan sido los acontecimientos que he vivido últimamente, ahora mismo estoy intentando arreglar todos los desajustes en la mala gestión de las emociones, actividad física y mas vida social, en pocas palabras reencontrarme conmigo mismo.
Muchas gracias Eduard, feliz Navidad y que podamos traer mucha prosperidad al 2012!!
25 diciembre 2011 a las 5:35 pm
[...] Artículo de Eduard Punset que nos indica la importancia de las relaciones y el estado emcional en el desarrollo de enfermedades. Nuevos indicadores de lo que nos pasa por dentro [...]
25 diciembre 2011 a las 7:49 pm
Totalmente de acuerdo. Espero que ahora esto la gente lo pueda gestionar, y no lo tengan que comprobar en sus cuerpecitos como nos ocurrió a muchos.
Es muy importante ir despierto por el mundo y lo que te rodea, hay muchos indicadores de salud y no solo en manos médicas.
26 diciembre 2011 a las 12:04 am
Todos sabemos sobre esos abuelos centenarios que viven sin preocupaciones y en plena ínteracción con la naturaleza.
26 diciembre 2011 a las 11:16 am
Los criterios con los que Eduard Punset, esta divulgando una y otra vez y desde diversos ángulos, diversos aspectos de nuestra forma de pensar y de la actuacion de nuestro cerebro, lo encuentro fantástico. No puedo decir que soy adicto a sus programas, pero si que soy adicto a sus enseñanzas, a traves de libros, artículos varios y sus programas a traves de Redes. Por favor Eduard, sigue todo el tiempo que puedas divulgando tus descubrimientos. Espero que los cambios habidos en nuestro país, no repercutan en tus emisones de Redes.Un admiradorr desde Zurich.
26 diciembre 2011 a las 11:24 am
Esto esta genial.los factores psicologicos son importantisimos para mantener un cuerpo sano y llevar una vida equlibrada.
26 diciembre 2011 a las 11:37 am
Fantástico como nuestras emociones y sentimientos actuan sobre nuestro cuerpo, ahora se con certeza irracional o racional que el tener una mente positiva y sentirse bien animicamente, es la llave para que mi sistema inmunitario funcione ,no se si correctamente pero si mucho mejor y pueda reaccionar con mas energia y fuerza frente a un resfriado, por ejemplo; no es maravilloso?

Gracias Sr.Punset y a los científicos que estan y tambien nos han dejado recientemente, con ellos vivimos mejor, cuidadlos.
Requiem in Pacem
26 diciembre 2011 a las 11:39 am
Lo primero decir que como esposa de médico, no entiendo que quiere decir con”los más serios” Creo q cuestionar la profesionalidad de personas con años de estudio investigación y clínica, roza, cuanto menos, lo ofensívo. Dicho esto, el contenído del artículo es interesante y cierto. Muchos profesionales de la salud lo saben desde antaño. El resto, los que siguen protocolos y ejercen una medicína basada en la evidencia, sólo lo intuyen pero no pueden certificarlo. El sistema se lo impide.
26 diciembre 2011 a las 11:42 am
es un placer leer y escuchar al señor punset, saludos cordiales
26 diciembre 2011 a las 12:08 pm
Tiene toda la razón, si nuestra mento no esta bien amueblada todo esto puede repercutir en nuestro cuerpo. El estres, la depresión pueden causar desordenes el cuerpo humano, nos sube la tensión, nos puede incluso dar azúcar. Yo todo esto lo viví de cerca, ya que un familiar tuvo una depresión y como consecuencia cayó enfermo.
Debemos estar bien con nosotros mismo y con los demás de esta forma nuestro cuerpo nos lo agradecerá.
Muchas gracias señor Punset por enseñarnos a vivir y por despertar la curiosidad por lo que nos rodea.
26 diciembre 2011 a las 12:10 pm
El tió me ha traido el libro “Viaje al optimismo” me ha hecho una ilusión, estos son Navidades y regalos útiles.
26 diciembre 2011 a las 12:17 pm
La genética, la enfermedad, la mente. Palabras que definen como soy. La mente es muy poderosa, la enfermedad también, pero la mente controla todo. Ese dolor físico que piensas que te gana algunos dias. El secreto está en una dieta adecuada para cada cuerpo; siendo delgada o gruesa, dormir y soñar en paz y lo más importante, tomar conciencia de nuestro ser. Sonreirle al sol y a los dias. Saber perdonar y amar. Gracias familia, por estar cerca de mí.
26 diciembre 2011 a las 12:26 pm
Es cierto que la mayor parte de las enfermedades son causados por el estado animico,por los problemas como los vivas,el estres y el poco obtimismo de algunos,la mente puede habeces restaurar con obtimismo y sin ser apocondriaco,cuando era pequeña con 11 años fuy atropellada por un coche,me golpeo la cadera,la cabeza contgra el cristal y acabe debajo,me lebante sola iba con mi hermano en bicicleta,las personas gritaban,me tocaban,me volvi a casa,no pase por ningun hospital,conclusion,moratones,algun dolor,pero nada roto,mis padres nunca supieron como fue.Me hice un esguince,me tenia que ir de viaje,coger un habion,no fuy al medico,me puse una pomada,pase el dolor,despues de un año me fuy al medico a mirarme y ya no tenia nada,ya han pasado 4 años de esto y nada.Me di un golpe contra una puerta y el dedo pequeño se me puso como tres dedos en uno con moratones,no podia moverlo,sou autonoma y peluquera ,me decian que tenia que llevar tablilla,me negue,en dos dias todo quedo igual,como si nada ETC..Uno puede cicatrizar con facilidad con mucho obtimismo.Despues de una cesaria ya estaba en bici,y cicatrice rapido,soy deportista,no fumo,no bebo alcohol,nada de drogas ,nada de medicamentos al no ser de vida o muerte,todo ello ayuda,incluso a envejecer mas tarde,hay que trabajar la mente y liberarla sin bloqueos y traumas,obstaculizan el aprendizaje.SALUDOS NAT
26 diciembre 2011 a las 12:44 pm
Completamente de acuerdo. Feliz Navidad Eduard!
26 diciembre 2011 a las 12:48 pm
¡Excelente artículo! La mente, los pensamientos y las emociones están en el cerebro y éste a su vez controla cada uno de los síntomas de nuestro cuerpo sano o enfermo, lo que hace innegable la relación directa de las enfermedades y la salud, con la psique. Esto significaría que para tratar las enfermedades se debe contar, no sólo con el médico sino con el psicólogo y permitir al paciente exteriorizar tanto sus síntomas físicos como sus estados emocionales.
26 diciembre 2011 a las 2:19 pm
ser feliz y tratar de trasmitirlo o trasmitirlo sin mas vivir el dia a dia realizandote y gozando de cada instante por lo menos estar en paz contigo y los que estan a tu alrededor si no te alarga la vida te la hara mas plena
26 diciembre 2011 a las 2:51 pm
reconocimiento social,,,,,,,,,,,,,,interesante tema
gracias
26 diciembre 2011 a las 3:25 pm
Eduardo, pues dime si el mundo sigue asi, nuestra especie se volvera cada vez mas debil. Dime como vivimos sin estres en estos dias que vivimos, como lo hacemos? Entre el estres y las alergias, es muy peligroso para la salud vivir como vivimos. Podrian poner en las entradas a las ciudades un cartel como en los paquetes de tabacos, con imagenes de personas con caceres, y mal mutaciones debida al estres y contaminacion.
26 diciembre 2011 a las 3:28 pm
esñor punse yo soy una persona que tiene fibromialgia y sindrome de fayiga cronica y mi pregunta es como es posible que los medicos nos traten como apestados y nos digan que no pueden hacer nada ,mi espalda se esta desaciendo y tengo unos dolores tremendos no tengo fuerza y tengo mucha depresion del dolor tan terrible
26 diciembre 2011 a las 4:43 pm
[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Nuevos indicadores de lo que nos pasa por dentro http://www.eduardpunset.es/15474/general/nuevos-indicadores-de-l… por Maktub hace [...]
26 diciembre 2011 a las 6:51 pm
Aupahi!!!
De alguna manera me gustaria hacer hincapie en la capacidad que tenemos de delegar muchos aspectos de nuestra vida en otras personas: físicos, psicólogos, médicos… entendiendo que son los únicos capaces de satisfacer esos aspectos, más que nada porque nosotros nos encontramos demasiado ocupados con nuestra vida diaria. Pero eso no nos exime de esa responsabilidad. Parece por lo tanto que hasta que muchos profesionales del ámbito que sea no se postulan a favor de una explicación, ésta no tenga validez. Considero reducido el prestar sólo atención a los científicos de estudios, ya que su perspectiva simplemente abarca una parte de la realidad. Con esto lo que trato de decir es que en internet se pueden encontrar miles de entradas que abogan por lo que ellos y usted sugieren. De hecho hay culturas milenarias como la china que saben de esto desde hace demasiado… Se trata simplemente de conciencia, de la interconexión entre todo, de ver más alla de la mente colectiva que es la que nos posee y liberarse de ideas, creencias, prejuicios, valores, de nosotros mismos y entonces será usted capaz de darse cuenta de que la enfermedad es la mejor manera de experimentar el cambio que su energía vital le pide, de transformarse igual que se transforma la vida en cada segundo y liberarse de la ilusión de su cuerpo, de sus ideas limitadoras, sus creencias de usted mismo y de fluir con la vida porque si cada momento es nuevo por qué actuar siempre igual. Abra la mente y así se abrirá el corazón que lo conecta todo, y entonces se dará cuenta de que la muerte también es una ilusión y quién tiene miedo a morir tiene miedo a vivir, pero somos más que eso, lo somos todo porque formamos parte de la conciencia inteligente que es infinita y es puro AMOR.
26 diciembre 2011 a las 7:41 pm
https://www.facebook.com/note.php?note_id=295653290467720 Les invito a leer esta nota que escribíhace un par de semanas en la que trato sobre la importancia de la meditación no solo para el buen funcionamiento del Sistema Inmunitario sino para nuestro equilibrio integral.
Saludos!
26 diciembre 2011 a las 8:02 pm
Es fantástico que nuestra psique influya en el sistema inmune y mejore nuestra esperanzade vida (edad biológica vs cronólogica). En Yoga Journal hay publicaciones que apuntaban ya en este sentido; aunque es triste que en la ciudad de Barcelona la esperanza de vida sea diferente en varios años según el distrito donde se vive (datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona).
26 diciembre 2011 a las 8:51 pm
El porqué y cómo no está claro, pero sí está claro que el cerebro es el mejor médico que tenemos. Deberíamos dejarle actuar más, y desintoxicarnos de tanto medicamento que, al afin y al cabo, ha sido creado por una empresa con animo de lucro (en llano, tu salud le importa un bledo a quien te vende una caja de nosequé …)
26 diciembre 2011 a las 9:31 pm
Me diagnosticaron esclerosis múltiple hace 11 años, tuve el primer brote hace 12. Decidí al poco tiempo (sin dejar de administrarme la medicación) curarme, vivir de forma alegre y optimista… y lo cierto es que casi nunca tengo síntomas, y vivo a tope: trabajo, amigos, deporte, ocio, etc.
Siempre he vivido en la creencia de que la mente lo puede todo.
26 diciembre 2011 a las 9:53 pm
Hola , buenas noches: Me parece muy interesante este artículo. Estoy afectada de S.F.C. ó E.M. y mi sistema inmune no funciona, mis adrenales están agotadas, y todo ello, parece ser, que ha sido provocado por un stres brutal soportado durante más de 15 años. Tomo cantidad de suplementos , anti-oxidantes y pregnenolona, pero estoy mal.
26 diciembre 2011 a las 10:12 pm
Hola Sr Punset.
Pues si es verdad que hay gente que es mas joven, y parecen viejos ,yo muchas veces lo digo, parecen que estén amargados y después ves mayores tan alegres, con una vitalidad, que parece increíble,
Es verdad que el estrés es malisimo y la ansiedad también pero con este ritmo de vida que llevamos no es para menos, hay que tomarse las cosas con mas tranquilidad.
Los Médicos no paran de darte pastillas,y la verdad es que últimamente no te atienden muy bien pues cuando terminan con los pacientes se tienen de reenganchar para urgencias los mismos médicos,y no atienden igual de urgencias que cuando pides visita ,pero es que las visitas te las dan para mas de una semana ,y no te queda otra solución que ir a urgencias.
Un saludo Sr Punset y Felices Fiestas!!
26 diciembre 2011 a las 10:34 pm
Es posible, y de hecho ya hay pruebas a favor de lo que dices. Puede que parte de nuestra salud dependa de factores genéticos y otra parte, algo menor, a componentes psicológicos, pero eso, para mí es lo mismo que decir “factores psicogenéticos”, porque creo que nuestra psique también depende de nuestros genes (conocimientos y factores ambientales aparte). Al final todo está “predeterminado” en un 90%… lo que sucede es que no conocemos todas las premisas aún. Saludos y por cierto, impresionantemente buena la caricatura de las camisetas de Kukuxumusu (el cerebrito con tu cara): un 10 para el artista
26 diciembre 2011 a las 11:10 pm
el poder del pensamiento que es energia, es lo que va a llevar a definior los estados de salud real. Lo que se dice de lo de edad cronologica y mental es real. Yo lo experimento en mi vida.
27 diciembre 2011 a las 12:01 am
siempre volvemos al mismo sitio, la pescadilla siempre mordiéndose la cola, ¿huevo o gallina?, ¿cuerpo o mente?, ¿hay diferencia?: cuando vivo una experiencia muy feliz mi energía se multiplica, incluso si es demasiado feliz puede suceder lo contrario. la situación se invierte y la consecuencia se invierte. si no he descansado suficiente esta noche estaré de mal humor, pensaré más lento y con menos eficacia, estaré depre, contrariamente a lo exultante que me sentía ayer después de haber dormido a pierna suelta, hasta la euforia a lo largo del día porque todo me sale bien…y floto. Pero aquí no estamos hablando de patología. Me resulta imposible hacer permeable a mi razón una patología mental cuya raíz primera no brote del cuerpo.
27 diciembre 2011 a las 9:01 am
Estoy completamente de acuerdo, yo pase una depresion muy importante, y a pesar que ahora estoy bastante bien, cuando estoy bajo una presion grande, con estres, tengo dolor en la zona lumbar, cosa que no me pasa cuando estoy relajada y haciendo lo que realmente me gusta. Estoy convencida que la causa-efecto del dolor esta directamente relacionado con mi estado emocional.
27 diciembre 2011 a las 11:12 am
Muy buen artículo, y esto va muy en la línea de la risoterapia, sobre la que hay una película. Excelente forma de afrontar la vida, con optimismo, un toque de sentido del humor, y equilibrio ¡qué importante es esto! Me gustaría decirle a Carmen, que profesionales hay buenos y malos, que no por tener años de estudio y una carrera, se es un buen profesional, simplemente se puede decir que es un especialista en una materia. Su criterio, honradez, y dedicación harán de él un buen trabajador. En todas las profesiones hay de ambas clases.
27 diciembre 2011 a las 11:45 am
“todo este tema es muy complejo”
Genética, alimentación, medio ambiente, cultura, educación, deporte, etc. etc. Medicamentos, médicos, diagnósticos, stress, ansiedad, etc.
¿Y si fuera muy importante, además de tener en cuenta los consejos y tratamientos de los médicos, la propia observación de uno mismo?
Es como tomar datos de lo que te ocurre y lo que mejor te sienta. Leer casos de otras personas y las soluciones encontradas a sus males. En realidad, la observación de uno mismo y la de los demás, es algo muy beneficioso.
¿Y si la meditación fuera esa terapia que es capaz de conseguir que casi todo dentro de ti pueda detenerse por unos instantes y te pudieras sentir mejor y esto a su vez te ayudara a que muchas rarezas emocionales que influyen en tu estado físico y mental te ayudara a entender mejor “de que coño va todo esto”?
Por otro lado, no podemos olvidar que los avances de la ciencia en estas materias están siendo impresionantes.
Lo que sabemos hoy comparado con lo de hace 10 años puede ser muy diferente. “Sería increíble que cuando lo necesitáramos pudiéramos ser tratados por los profesionales que descubren nuevos métodos y terapias”.
27 diciembre 2011 a las 1:13 pm
Interesante esta propuesta. Solo que hay culturas, como las orientales, que hace milenios que ya saben de la relación cuerpo-mente y han sido capaces de inventar sistemas holísticos (como el yoga, la meditación, etc) para mantener en buen estado de salud el todo que somos. Por desgracia nuestra cultura (occidental) arrastra años de ignorancia.
27 diciembre 2011 a las 1:17 pm
Es fantástico. Mi experiencia personal me lo hacia intuir. En periodos de alto estrés o moral baja, siempre he tenido los mismos síntomas en el colon denominado ” irritable “.es fascinante el trabajo de divulgación de Punset. Gracias
27 diciembre 2011 a las 5:51 pm
Hace mas de 3000 años en oriente se conocia por intuicion estos descubrimientos y que el dominio de la mente y de los estados alterados de conciencia a traves de la meditacion eran beneficiosas para el sistema inmunologico y con esto conlleva a una mejor salud y prolongacion de la esperanza de vida.
No hace falta tanta maquinaria para demostrar los que hace mas de 3000 años sabian muchas culturas (rishis, vedas……) A cerca de la conexion existente entre mente y cuerpo.
No solo la meditacion sentada es la clave ,aunque ayuda mucho, si no la aptitud y actitud que tengamos hacia nosotros mismos, hacia lo demas y los demas.
27 diciembre 2011 a las 6:07 pm
Yo pienso que parece totalmente razonable señor punset, somos cuerpo y espititud juntos, y si uno de los dos se desajusta es razonable que haya un deterioro, somos puro equilibrio. Felices Fiestas
27 diciembre 2011 a las 6:44 pm
Esto del sistema inmunológico y su relación con el estrés, en concreto el cortisol, no es nuevo y se sabe hace ya unos cuantos años desde el punto de vista científico. A veces, Redes presenta como novedoso cuestiones que tienen ya unos cuantos años de trayectoria, como la relación estrés y salud. Debatir ahora de nuevo el error cartesiano resulta un poco triste por parte de aquellos que dicen no ver algo tan sumamente obvio como lo que dice Eduard en este post. La mente, es decir, el cerebro, es parte del cuerpo, y el cerebro es la sala de máquinas del cuerpo. Todo lo dirige el cerebro (hambre, sed, sueño, sexo, percepción, memoria, movimiento, emoción, motivación, sistema endocrino,..). TODO. Por tanto, es absurdo pensar que lo que ocurre en el cerebro, incluido emociones, no repercuta en el cuerpo.
28 diciembre 2011 a las 10:18 am
si asi es,tendriamos q funcionar de dentro a fuera no de fuera a dentro..y no estar tan empaquetados y estaticos y convencidos de todo,,en el momento q se pierde la CHIspa se pierde la corriente que regenera t mantiene …muchos besos cuidaros.
28 diciembre 2011 a las 12:53 pm
Buenos días!
Artículos como éste son los que muestran el cambio de conciencia que estamos experimentando como sociedad. Muy interesante.
Sólo un inciso: considero que no sólo el reconocimiento social es el mejor indicador de salud, sino el contacto con la naturaleza. Tenedlo en cuenta.
Un saludo cordial.
28 diciembre 2011 a las 2:07 pm
Una excelente información, como siempre señor Punset. A menudo me doy cuenta de que muchas de las cosas que cuenta se me han pasado alguna vez en el vida por la cabeza. Que nuestro estado de ánimo puede afectar al funcionamiento del Sistema Inmunitario es algo que era impensable hace años, y esto muchas veces tiene que ver con los axiomas dogmáticos que adquirimos de nuestra sociedad desde que nacemos. Axiomas que, correctos o no, aceptamos absolutamente sin cuestionarlos la mayoría de las veces.
Es por eso que siempre procuro estar atento a sus reflexiones.
Un saludo.
28 diciembre 2011 a las 4:19 pm
Me ha encantado esta entrada, soy maestra de Reiki y puedo asegurar, que lo menos que consigue, es relajar, si me relajo , no hay estrés y si no hay estrés, o al menos consigo que haya menos, mi sistema inmunológico aumenta, que no es poco.
Me gustaría saber si usted conoce al Dr. Hamer y de ser así, ¿Qué opinión le merece?
28 diciembre 2011 a las 5:31 pm
Doria, perdona que sea yo quien responda primero a tu pregunta, pero esque no he podido evitar leerla. Si te refieres a Dean Hamer, el señor Punset lo entrevistó hace poco en el programa Redes. En mi blog hablo de dicha entrevista, por si te interesa. Si es así solo tienes que hacer click en mi nombre y se te abrirá una pestaña al blog, La Ciencia del Hoy.
Un saludo
29 diciembre 2011 a las 2:06 am
Tienen razon, en decir que el entorno modifica nuestra salud, pienso que a pesar de que la esperanza de vida en la actualidad se ha incrementado, los de mi generacion (50 años), no gozaremos de ese privilegio, nuestra vida, las necesidades economicas y la presion social, nos acarrea tanto estres que esto definitivamente influira en no llegar a esa edad.
Felicidades a todos!!!!!.
29 diciembre 2011 a las 2:06 pm
Ahora ue se acava el año y es inevitable echar un repasito,me reitero en que mi vida se va al traste,por mis emociones y lo que conllevan,es una verdad incuestionable que mi mente deja y ayuda a mi cuerpo a destruirse,lo se y lo siento y lo hago conscientemente,fumo no hago deporte,ni dieta conveniente,tengo todos los factores de riesgo,que me llevarona padecer un ictus,pero quiero otro mas gordo y definitibo,
29 diciembre 2011 a las 3:07 pm
Alguna vez he leído que lo que realmente debe hacer una persona para llegar a mayor, es pasar hambre. No lo dudo. Eduard añade otros factores, y pone el acento en lo psicológico. Qué duda cabe que la salud mental (en sentido amplio) afecta a la física, del mismo modo que sabemos que algunos abuelitos de los que se dice que “mueren de viejos” en realidad mueren porque no desean vivir más, o que vinculan su existencia a la de la persona que les hace compañía (cae uno y a las pocas semanas cae el otro). Todo eso es cierto, pero al margen de estas consideraciones me permito añadir que llegará un día en el que la medicina podrá “reparar” a las personas incluso si no se cuidan, del mismo modo que un taller mecánico puede reparar un coche en situación de siniestro total. La cirugía genética y la nanotecnología lo harán posible. Ya reflexioné una vez sobre la inmortalidad (http://valmonacid.blogspot.com/2011/03/reflexiones-sobre-la-inmortalidad.html), algo que actualmente sigue pareciendo, con razón, un tema propio de la CiFi. Planteando un futuro muy optimista, pero no desconectado de la realidad, llegará el día en que podamos volcar la mente (¿y el alma?) de una persona en un disco duro, y acaso esto supondrá la aparición del primer “humano reciclado” en otro cuerpo, joven y perfecto. Esto va mucho más allá de los robots de mi admirado Asimov. ¿Qué pensáis del tema?
29 diciembre 2011 a las 7:44 pm
Hola Germán! Gracias por tu comentario, no me refería a ese señor en concreto, pero pincharé en tu nombre, para ver la entrevista, soy muy “curiosona”.
El Dr. Hamer es alemán, descubrió algo, a mi parecer muy importante y que va muy en la línea de la entrada que ha escrito Eduard P.
Según él, cuando tenemos un conflicto emocional vivido en soledad y aislamiento, el cuerpo enferma a 3 niveles, psique, cerebro y cuerpo, cuando vamos al médico, éste intenta solucionar lo físico, con pastillas, operaciones…Cuando realmente, es pura biología, la afectación física activa los neurotransmisores necesarios para iniciar la curación natural, Pongo un ejemplo, tengo un conflicto, el que sea, eso me provoca malestar en el alma, en mi ser, el cerebro manda neurotransmisores, peptidos, hormonas…Que alteran una estructura de mi organismo y este me duele o se inflama, voy al médico y me manda un analgésico, o una extirpación de lo que sea, con ello, los mecanismos del cerebro ya no detectan la anomalía, con lo cual no hacen nada para reparar el daño psicológico, que sigue existiendo y que a la larga provocará otro daño, en cualquier otro lugar.
Un resumen malo de lo que postula el dr, Hamer, pero , yo lo creo.
Habría que leerlo a él, para entenderlo más claro, porque quizás, dicho así, suene extraño y es un trabajo serio y de muchos años e investigación, no reconocidos e injustamnte perseguido.
Que cada uno, después de leerlo, juzgue, pero sólo después de tener toda la información.
Un saludo
29 diciembre 2011 a las 10:39 pm
Hace tiempo que la medicina natural decía que el estrés debilita el sistema inmune. He comprobado por mi mismo hasta que punto se incrementa la posibilidad de resfriarme en periodos con estrés, por encima de efectos climáticos. La siguiente pregunta es ¿Por qué el estrés debilita el sistema inmunológico?, pienso que el sistema inmunológico consume mucha energía y recursos químicos, y el estrés tambien y además tiene un efecto de urgencia, robándole la energía al sistema inmunológico y haciendo que éste funcione mal y de forma incompleta. Por otra parte el estrés descontrola partes del cuerpo que es un todo integrado, por lo que un pequeño descontrol produce un efecto en cadena que puede ser importante. El cerebro puede exagerar o minimizar acciones de una parte del cuerpo descontrolandolo en su conjunto. Un saludo y gracias por orientar y motivar la reflexión de la gente, todo el mundo está dispuesto a pensar si se le motiva de la forma adecuada.
30 diciembre 2011 a las 10:26 pm
Creo que cuando uno se siente emocionalmente bien, es el mejor momento para él mismo. Es a través de los malos momentos, los estados de nerviosismo, de preocupación y de malestar cuando, comenzamos a estar más pendientes de todo lo que nos duele, o de aquello que no sentimos como siempre. Creo que en el cerebro está la clave de todo lo que luego nos afecta físicamente y podemos llegar a enfermar.
1 enero 2012 a las 3:16 pm
Un fuerte abrazo para Quim. Tu testimonio es ayuda para muchos.
Tenemos que ser más sociales o de lo contrario sufriremos las consecuencias en el cuerpo físico y en nuestra mente.
FELIZ 2012
2 enero 2012 a las 2:52 pm
Gracias Eduard. Feliz navidad.
¿Qué es lo que cada persona desea al final del día? Ella quiere saber exactamente que es aquello que lo influye. ¿Es una fuerza, o tal vez son dos? ¿Quizás haya miles de ellas en cada lado? “No importa. Lo principal es mantenerse conectados con estas fuerzas y hacer que ellas nos hagan sentir bien. Entonces, estaremos bien”.
Esto es lo que nuestro egoísmo demanda. A medida que nuestro ego evolucionó, nuestra actitud hacia el destino también cambió. La gente empezó a creer que sus vidas dependían de diversos factores externos. Es sobre esta base que los credos y las religiones fueron creados.
La separación en “bien y mal” es subjetiva. Nosotros “introducimos” una imagen exterior dentro de nosotros mismos y marcamos las cosas con nuestros “pros” y “contras”. Si nosotros no hiciéramos eso, podríamos considerar que todo lo que nos ocurre es “para nuestro bien”. Sin embargo, percibimos cualquier fenómeno natural a través del prisma de nosotros mismos, y es por eso que no podemos distinguir entre ellos.
Miles de detalles positivos y negativos de la naturaleza surgen en nuestra imaginación. En la medida en que nuestros deseos egoístas crecen, nosotros sentimos la necesidad de detectar los factores que influyen en cada uno de sus nuevos aspectos. Nosotros les asignamos a ellos un significado divino superior, ya que dependemos de ellos, para bien o para mal.
Así es como se desarrolla nuestra actitud, a través del cambio de nuestra forma de pensar, hacia el destino y hacia aquello o aquel que nos da a luz y luego nos envía a la muerte llevándonos a quien sabe dónde. Finalmente, a nuestros ojos, toda la naturaleza se divide en varios elementos y fuerzas desconectadas.
Si dejamos de asociar deseos, sentimientos, y poderes con estas fuerzas, veremos que estamos hablando simplemente de la naturaleza. En tal caso, diversos factores no están vestidos con atuendos humanos y no tienen deseos. No son más que “naturaleza ciega”, nada más que eso. La naturaleza deja de ser caprichosa, al manifestarse a sí misma como “positiva o negativa”, más bien actúa de acuerdo a unas rígidas leyes.
Debido a que no hemos aprendido las leyes de la naturaleza y a que no tenemos un control de la imagen general de lo que se está elaborando en ella, constantemente nos enfrentamos a situaciones inesperadas. El punto es que nosotros, simplemente no tenemos conocimientos de las leyes objetivas de la naturaleza; que no dependen de nada excepto de ellas mismas.
El problema es que no vemos las causas de los acontecimientos. Digamos que todo desciende a nosotros desde un nivel más alto, del cual nosotros no somos conscientes, mientras que las cosas obvias salen de las leyes de la naturaleza ciega. Sin embargo, la persona no puede ejercer ese enfoque, porque depende de múltiples factores, que a sus ojos, son independientes. Por lo tanto, empieza a asociarlos con los caprichos de la naturaleza.
La persona no se remonta a sus raíces y no ve el origen de sus acciones, juicios y sensaciones, ni siquiera sospecha que opera de acuerdo a un programa especial instalado en ella. Sólo ve la parte observable, por eso se considera a sí misma, y a otros, como seres independientes y arbitrarios. Como resultado, le asigna el mismo concepto a la naturaleza y empieza a creer, erróneamente, que tiene cierta fuerza de voluntad propia que puede ser modificada dependiendo de las circunstancias.
Ella confía en que debe tratar a la naturaleza positivamente, que debe convencerla, pagarle, y paga a los que aparentemente están cerca de la naturaleza y pueden protegerlo. En esta etapa, la persona deja de despersonalizar a la naturaleza, pero le atribuye sus propios deseos, pensamientos, y propiedades a ella. Esta es la raíz de las creencias y las religiones.
Hoy en día, vemos que nuestros deseos egoístas, que se han cultivado durante siglos, nos conducen a través de estas teorías y actitudes diferentes al descubrimiento de las leyes de la Naturaleza. Al final, todo se derrumba. Algunos se inclinan a sostener fanáticamente una cierta teoría que de manera artificial se separa del resto del mundo por causa de una supuesta estabilidad, a pesar de que esto les impide un mayor crecimiento. Esta actitud se puede rastrear en el fanatismo religioso y el fascismo, es decir, el tipo de egoísmo mental estrecho, en el que la unidad en un principio trae estabilidad, pero al final descompone, y hace imposible alcanzar un mayor avance a la sociedad.
En la medida en que el egoísmo de la gente crece, los humanos seguimos permaneciendo “desnudos”, ya que perdemos la oportunidad de conectarnos con la naturaleza. Y la conexión con la Naturaleza significa, en primer lugar, la conexión correcta entre nosotros, los seres humanos. Lo que estamos observando ahora es el lado opuesto de esta unión – una crisis global que abarca todos los niveles de nuestra vida.
4 enero 2012 a las 1:28 am
Me niego a aceptar que el mejor indicador de la salud de una persona sera el reconocimiento social.
Me parece increíble que siempre tengamos que estar dependiendo de los demás. Eso no debe ser así.
Lo importante es aceptarse como se es y ser feliz así; el resto viene solo.
6 enero 2012 a las 2:37 am
Sencillamente me encanta escucharte Eduard, felicidades por ser tan buen amueblado de cabeza, yo lamentablemente tengo un eco terrible en la mia, y necesitaria que me abrieras los ojos, no soy capaz de ser feliz dado que el entorno familiar es lamentablemente poco propicio y yo no lo puedo arreglar porque mis padres ambos separados y con depresiones de distinto calibre me han marcado duramente mi personalidad , ahora tengo dos luceros de hijos preciosos y listisimos y no soy capaz de disfrutar plenamente , lo hago pero siento en mi que hay una conexion que no termina de conectarse , no paro de pensar en lo que me gustaria tener o haber tenido con referente a mis padres y parece que lo mezclo todo y me hago un cacao que no me aclaro .
un cosejo te pido .
Feliz 2012 Haz mas programas de Redes me encantan
7 enero 2012 a las 1:18 am
¿Y qué hay de la plasticidad cerebral? Cuando simplemente te imaginas haciendo algo, se activan las mismas regiones cerebrales que cuando realmente haces lo que habías imaginado. Lo que significa que la práctica mental puede ser eficaz. Si nos imaginamos corriendo, por ejemplo, puede influir en nuestra velocidad o la fuerza de nuestros músculos.
Las funciones cerebrales tienen una gran plasticidad, de modo que áreas cerebrales no dedicadas a una función, incluso alejadas, pueden activarse para que además de su trabajo, desempeñan esa función de la región lesionada. La plasticidad existe siempre, también en el cerebro sano.
Uno de los primeros experimentos fue un estudio hecho sobre los taxistas londinenses. Allí, para llevar un taxi tienes que saberte no sé cuántos miles de rutas, creo que son unas veinticinco mil rutas… Tienes que aprendértelas todas de memoria. Así que se trata de personas con una memoria espacial prodigiosa. Ella los estudió y se fijó en la estructura y funciones de sus cerebros. Y lo que descubrió fue que, comparado con otros conductores, el hipocampo, que es una parte del cerebro que se encarga de la memoria y del aprendizaje espacial, era mayor en los taxistas comparado con otros conductores!
Imaginar, reeducar la mente, entrenarla… Todo esto que parece novedoso, los maestros budistas lo saben bien, pertenece a la sabiduría que mantienen desde hace siglos… Sogyal Rimpoché, maestro tibetano escribe en su libro “Destellos de sabiduría”:
“Los maestros de meditación budistas saben cuan flexible y maleable es la mente. Todo es posible si la entrenamos. De hecho, ya estamos perfectamente entrenados para tener celos, para aferrarnos, para estar angustiados y tristes, desesperados y anhelantes, entrenados para reaccionar coléricamente contra aquello que nos provoca. En realidad estamos entrenados en tal medida que estas emociones negativas surgen espontáneamente, sin que intentemos siquiera generarlas.”
Si quereis leer un poco más del tema: http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com/2011/09/imagina-el-poder-de-la-mente-la.html
7 enero 2012 a las 11:24 pm
Muchas gracias, por su sabiduria y por supuesto que estoy totalmente de acuerdo, las emociones son las responsables de nuestras enfermedades soy terapeuta floral, trabajo desde hace varios años a muchas personas y con sus emociones y le puedo asegurar que todas absolutamente todas en cuanto empiezan a soltar emociones retenidas sus enfermendades han mejorado e incluso curado.
12 enero 2012 a las 8:48 pm
Cuando a mi hijo se declaró la diabetes millutis y el médico nos preguntó si tenemos antecedentes en la familia tuvimos que decir “NO” y el mismo médico nos explicó que es muy posible que emocionalmente ha tenido mucha tensión y tengo que comentar que era la pura verdad. Las emociones como tristeza, depresión etc. tienen una gran influencia en las enfermedades incurables.
13 enero 2012 a las 9:11 am
Me da esperanza comprobar que desde posiciones influyentes, o con poder para iniciar y defender el cambio se está haciendo fuerza para comtemplar al ser humano como un ser humano. En su totalidad. Las escisiones en la persona crean miedo, angustia, incertidumbre, estres..y sus síntomas físicos y psíquicos son obvios. Parálisis de la conducta, de la iniciativa, del ser y su potencial…enfermedad…
Punset, gracias por ser la cabeza que quiere liderar el cambio. Hay, entre los que me incluyo, un ejército componiéndose que está llevando a cabo la revolución desde dentro de cada uno. Desde dentro hacia fuera. Yo me enmarco en la Gestalt. pero eso es lo de menos, lo que funciona es la concepción Holística de la persona. Y la conciencia del ser.
18 enero 2012 a las 11:06 am
En primer lugar muchas gracias Eduard, por hacernos pensar y ser vitales. Es un placer escucharte, a veces me emociono y todo.
Sobre el reconocimiento social, una duda. El otro día hablando con una sobrina que ha terminado Derecho, me mostró que su visión sobre el trabajo es que alguien le dé trabajo de por vida, sin esforzarse mucho y sin responsabilidades ni preocupaciones. Es decir, había estudiado a cuenta de unos padres que sí se esforzaron, durante un montó de años, una disciplina básicamente liberal, para desear acabar en una oficina copiando demandas y haciendo recados. Ni hablar del autoempleo, de crear empresa, de mover un rinconcito del mercado y del mundo. Nada que ver con mi generación; teníamos muchas ganas de demostrar lo que valíamos. Supongo que no todos serán así pero la verdad es que me sorprendió ingratamente.
¿Será porque cada vez la sociedad es más intransigente, menos tolerante con la diferencia y con la no excelencia? Quiero decir que hoy día parece que es preciso ser parte de la excelencia –laboral, personal, social- para entrar en la élite feliz con el mundo y consigo misma. Tengo la sensación de que se nos exige tanto y se nos tolera tan poco que los que no aprueban, entran fácilmente en la espiral del fracaso. Tanto paro y tanta gente sin ilusiones, sin expectativas, sin ganas de adquirir ningún tipo de responsabilidad, ¿es por miedo a fracasar? ¿La causa es que se exige demasiado? ¿Ya no basta con trabajar para aportar tu granito a la sociedad? ¿La alternativa a ser excelente es no tener responsabilidad ninguna?
¿Qué pasa con toda la gente que no es “excelente”? Si no hacemos demagogia, la mayoría. Y ¿habría que conformarse? Es curioso que parte de los no tolerantes, los excluyentes, son los menos excelentes y sin embargo los más intolerantes; la mayoría, porque la excelencia desgraciadamente es muy escasa. Muchas veces el que tiene el poder es el menos idóneo, es el más mediocre y sin embargo tiene el poder.
¿Cómo se puede ir contracorriente e intentar ser feliz, sin ese reconocimiento? Que dependiendo de quién reconozca, debería importarnos un bledo.
¿Quizá deberíamos aprender de nuevo a responsabilizarnos, aprender el concepto del “trabajo común por el bien común” haciendo cada uno lo que verdaderamente pueda, sin excelencias? Igual entonces no haría falta mucho reconocimiento sino que uno mismo estaría satisfecho.
26 enero 2012 a las 10:31 am
Gracias Eduard….es un placer escuchar…tu discurso funciona a lo largo de mis neuronas con absoluta perfección. Creemos que entendemos lo que alguien nos dice porque es mérito de la persona…(en este caso tu mismo…que sí que eres digno de elogio), y no paramos a pensar que si funciona tu discurso, es porque nuestra mente activa las “neuronas espejo”…y bueno, aunque quizás no sea este símil muy acertado, creo que tus reflexiones coinciden con las nuestras, pero que en un momento dicho no podemos explicar qué pasa por la cabeza y el corazón.
Le diría a Carmen, que yo no he visto nada “peyorativo” en lo de “lo más serios”..simplemente creo que Eduard trataba de una forma amigablemente irónica…reflejar la actitud de aquellas almas (médicos o no) cuyos “principio intelectuales” están por encima de las posibilidades que las propias evidencias demuestran, y que además a veces sienten que esa seriedad les proteje contra la superchería o las fantasías delirantes en cuanto a la medicina, ciencia u lo que sea.
Yo..de tener que acudir a un o una médico-médica (seamos cursis en cuanto a la semántica) prefiero uno que sea “menos serio” y no porque no crea que tal profesional no vaya a entender mi “problema u enfermedad” desde un punto de vista científico …sino porque prefiero que se libere de su corset de “mente clara y no desviada” para atender mi Ser de una forma global, intuitiva y co alma e imaginación. Y sobre todo que respete, sin cortar de cuajo mi propia idea sobre lo que me pasa. Ahí…firmeza…ahí escuchar….ahí admitir más posibilidades…ahí informarse de lo que uno no quiere ni saber.
Por lo demás…me encanta escuchar también a los amigos que participan. Gracias a todos.
26 enero 2012 a las 1:58 pm
En su comentario inicial, hay un punto donde se detiene en la frase “ataque a su sistema inmunitario”.
¿por qué ocurre eso?. En principio se sabe que existe un sistema, una manera a seguir y respetar, que nos lleva a disponer o conseguir defensas. Algo hace que no se usen bien los recursos que ese sistema pide. Si el cerebro tiene esas dos partes, con las que debe integrar procesando para dar vida al objetivo y una parte no ejerce, es porque la otra parte ha tomado dominio usándola a su servicio, sin darle libertad de sentir o pensar según de quien (inteligencia emocional o de conocimiento lógico) sea la rendición. No querer aceptar, o no saber lo importante de la integración de ambas, trae un ejercicio sin principio y fin, porque se excluye el origen de la formación y función del cerebro en el hombre, anunlando la finalidd, que siempre es la unidad dando vida, la que pide siempre las dos manifestacione, yin yang, abrazadas.
Hay que volver a la medida sin miedo, ha orientar todo hacia el punto medio, donde no hay esclavitud y si fusión, donde nace ese centro de equilibrio en el hombre, el que permite responder con el pensamiento y la acción, no creando separación entre el intelecto y el cuerpo que mueve el hacer arriesgando, el que es experiencia que puede mostrar nueva lógica con los resultados.