Autor: Eduard Punset 22 octubre 2008

Era finales del verano y el calor seguía pegando fuerte en el Ampurdán durante el día. A una de mis hijas, a una nieta de seis años y a mí mismo nos gusta echarnos cubitos de hielo en el vaso en esa época del año; en el primero y el último caso –para horror de los franceses que nos visitan–, mezclados con un poco de vino.

Con la seriedad que la caracteriza, a pesar de su edad, mi nieta me soltó de pronto: “Abuelo, ¿por qué me quitas los cubitos de hielo del vaso? A mí me gustan”. Tardé unos segundos en darme cuenta de lo que estaba pasando. A Alexia nadie le había explicado lo que los físicos llaman transición de fase –el cambio repentino de la estructura de la materia que puede convertir el cubito de hielo en agua líquida si éste se funde debido al calor–. ¡Estaba convencida de que alguien le estaba gastando la broma de esconderle los cubitos de hielo del vaso sin que ella lo notara! Claro, no iba a desaprovechar una ocasión como ésa para explicarle a mi nieta lo que era la transición de fase.

metamorfosis
“Lo que viene nos va a desbordar si no asumimos que todo cambia, empezando por nosotros mismos. (Imagen: Purdue University)

Me vino a la cabeza enseguida la anécdota que me había contado Tato en Bruselas la semana anterior. Tato había formado parte de mi equipo diez años antes –es una funcionaria excelente del Parlamento Europeo– y le preguntaba por la vida y milagros de su hija, a la que yo había conocido poco después de su nacimiento. “Mi hija ha entrado en la adolescencia, trece años, y voy de sorpresa en sorpresa, no siempre agradable”, me recalcó Tato. “Pues harás bien en no olvidar que la adolescencia es una crisis en el sentido literal de la palabra. Las madres tenéis tendencia a olvidarlo”, le sugerí. “Si te cuento la última, de la que todavía no me he repuesto, no te lo creerás. Fíjate, las madres hacemos turnos para llevar y recoger a las niñas del colegio. ¿Sabes lo que me soltó cuando ya estábamos solas en el coche al llegar a casa?: ‘Mamá –me dijo enfurruñada–, ¿por qué no haces como las demás mamás?’. ‘¿Y qué hacen las demás mamás que yo no haga?’, le contesté. ‘No hablan. Las otras mamás no nos dicen nada durante el viaje’.”

Gabriela tenía clarísimo que tal vez un día le interesara hacerse con el respeto y amor del resto del mundo, pero, de momento, lo único que le importaba era su pertenencia y solidaridad con el estamento de los amigos de su colegio, sus seguidores. Las repetidas intervenciones de su madre podían diferenciarla en exceso de los seguidores; su objetivo no consistía únicamente en no ser distinta al resto de su grupo, sino en ser exactamente igual, y no quería ni oír hablar de tener una madre distinta, más solícita y tal vez de carácter más latino.

Los dos recuerdos revelan algo esencial que tendemos a olvidar constantemente: todo cambia a nuestro alrededor –hasta la estructura de la materia cuando el hielo se funde o se evapora–, pero nosotros no queremos cambiar por nada del mundo: queremos que se nos confunda con el grupo adolescente al que pertenecemos y que nuestra madre sea idéntica a las demás. “Lo peor que me puede ocurrir –me decía el más inteligente de mis antiguos alumnos– es dejar de ser quien soy.”

Que mis lectores, por favor, me sugieran qué se puede hacer para adecuar la mente y el pensamiento de la gran mayoría a la realidad. Lo que viene nos va a desbordar si no asumimos que todo cambia, empezando por nosotros mismos.



109 Respuestas to “A pesar de nosotros, todo cambia a nuestro alrededor”

  1. carolina:

    Una camción de Viloleta Parra dice “cambia todo cambia”- canatautora y poeta Chilena.

    Yo hace poco he cambiado ,este cambio me lo han notado quienes me rodean ,este cambio en mi, fue una respuesta a un estímulo…la sencillez en en las palabras de Punset ,faltas de excesiva retórica invitan a refelxionar ,lo que para mi sería :”entre el individuo y el intelectual existe la palabra…

    Mi cambio,no me dio miedo,dió miedo a los demás…y luego sentí miedo al ver el cambio que mi propio cambio había creado en ellos( quienes me rodean)…está claro ,nos desvordan los cambios y es más fácil asumirlos cuando tenemos el control sobre ellos y como bien dice Eduard Punset “que todo cambia empezando por nosotros mismos.

    Un saludo Eduard “Sr.Punset” y gracias por todo

  2. kiketxu:

    Muy bien Montserrat, totalmente de acuerdo y esa es mi frase nefasta preferida. Por ello cambiaría el título de la discusión por ” A pesar de la farmacia y el gobierno, todo cambia a nuestro alrededor” Nos quieren dormir en la inmundicia, pero no lo lograrán.
    Carolina, tengo claro que el miedo es lo contrario del amor, por lo que las fuerzas fácticas nos quieren quietitos y muertos de miedo, sin embargo nosotros debemos ser, por nuestro bien, amorosos y movernos como el rayo en pos de variantes edificantes. Muchas gracias.

  3. carolina:

    Es fascinante como el cambio nos saca de la rutina…asumimos mejor el cambio cuando es uno el que cambia , por el factor que sea -una series de hechos ,cambio de intereses ,de valores etc…-y cambiamos ,zas!!!,pero desquiciamos la rutina de los que no cambian con uno mismo (los más cercanos ),y al revés,si son ellos los que cambian o piden el cambio es uno mismo el que se fastidia por tener que retocar esa nuestra rutina…

    Mi hija de 10 años,ya no quiere que la deje en el cole como hasta ahora,me pide que la deje ir sola nada más cruzar la acera…y me quedo mirandola hasta que entra al edificio,ella me está pidiendo un cambio,y este cambio acarrea una nueva lista de ordenes en las prioridades,digamos que tengo que resetearme por asi decirlo ,mi rutina con ello se romperá,pero iniciaré otra…hasta que otro cambio se produzca(del nivel que sea,desde los que se producen a cada instante-que pasarán casi desapercibidos- hasta los que más nos sorprendan)

    La adaptación al cambio es lenta y el miedo a lo desconocido,hace que me aferre a ser predecible y a intentar variar poco,sin embargo yo he tenido un cambio,y sin darme cuenta desordene toda la organización establecida a mi alrededor …asumir que todo cambia empezando por nosotros mismos e intentar aceptar de forma positiva aquello,sin decir “no quiero cambiar”lo he logrado creando lo más rapido posible una nueva constante,añadiendo lo nuevo y reservando aquello que siempre me ha gustado .

    Gracias por tus palabras Kiketxu

  4. marisol:

    Como he visto el interes de estos temas, le envio esta web en donde encontrara el material necesario para expander su conocimiento. es una informacion canalizada en estos tiempos. Tomese la paciencia de leerla y usted mismo se maravillara con lo que encontrara y asi podra compartir con el resto de la humanidad en sus propias palabras, con gran entendimiento de ese conocimiento.

  5. Kiketxu:

    Carolina, tus palabras son inspiradoras, acabo de ver un reportaje de hispanoamérica en el que los niños pequeñitos usan unos enormes cuchillos para pelar papas. El reportero se extraña de ello y la madre dice que ellos aprenden a usarlos muy pronto. Ella no tiene miedo y le transmite esa sensación a ellos. A mi me preocupan esas mamás que cada vez que su hija se cae en gimnasia te mandan una carta llena de preocupación, creo que así seguirán con sus hijitas, especialmente, hasta después de casarse. No se puede vivir con esos miedos infundados y patológicos. Hay que cambiar, hay que amar el cambio y disfrutar de lo que descubrimos, disfrutar de ver maravillas ocultas tras esos fantasmas que solo son humo no contaminado y que tanta gente entusiasmada, cada vez más gente ilusionada vive con ello.
    Un consejo para esas personas que no realizan ciertas acciones por miedo al qué dirán, cambia, actúa con amor y cariño, pues sin querer ofenderte, te diré el secreto horrendo de que a los demás les importas un comino, nadie está pendiente de tí, cada cual está pendiente de sus rollos, por lo tanto actúa según tu bienestar y según lo más lógico e imaginativo. Entonces, aunque te parezca raro, cuando vean tu magia en lo que haces, entonces y solo entonces se fijarán en tí. Es terrible que la mayoría de las personas, por ese sentimiento del qué dirán siguen una vida monótona y aburrida. Solo viven un día repetido 210.000 veces. La variación es vida lo otro es basura. Muchas gracias.

  6. carolina:

    Obviamente no soy fuente de deseos ni eterna maestra de ceremonias,pero de ahi a afirmar que importo un comino a los demás ( por ende los demás me importan lo mismo)¿podría ser discutible,no? yo lo dejaría en “Todo camina sin mi actuación salvo yo misma”.
    No quisiera hablar de monotonía,a la pregunta de Eduard Punset quize aportar un granito de arena con mi experiencia propia.Aunque se planifique un día siempre surgen imprevistos,sólo eso ,imprevistos y no cambios.
    Que un niño este hasta 6º en un colegio y luego cambie a otro no será un cambio significativo,porque hará lo mismo que todos sus compañeros y lo que otros ya hicieron o harán,lo tiene asumido,esto es sólo un ejemplo,pero la pregunta era ¿qué se puede hacer para asumir que todo cambia ? yo? fijar nuevas constantes,una rutina…somos animales de costumbres,por ejemplo,mis sobrinas cada 4 años cambian no sólo de ciudad,también de pais,y repiten en cada mudanza un ritual,la misma rutina que les llevara a asumir mejor el cambio,asi a lo pronto comparadas con otros niños a los cuales una mudanza sería traumatica yo las veo que no saben comprometerse a largo plazo,asi por encima no son tan dependientes.A esa rutina ,a esos habitos yo personalmente me aferro ante un cambio,no imprevistos.
    Un movimiento de tierra,un sismo por ejemplo es un gran cambio,las tragedias por estos cambios que ocurren a nuestro alrededor sin darnos cuenta, nos cuesta mucho asumirlas si no aceptamos como dice Punset que todo a nuestro alrededor cambia empezando por nosostros mismos y no lo aceptamos,seguimos llevandonos las manos a la cabeza,cuando esto ocurre desde hace millones de años,ya deberiamos de estar preparados.
    Y ni que decir que tengo clarísimo que un momento de placer sustituye horas de sueño perdidas,por lo que no dejo pasar una buena oportunidad para divertirme.

    Un saludo Sr. Punset

  7. Jim:

    Condicionantes biológicos, psicológicos, sociológicos… Sea como fuere, la inteligencia emocional nos da la clave para superarlos todos. ¡Feliz 2009 y buena convivencia!

  8. kiketxu:

    Carolina, cuando cambié el párrafo ya no pensaba en tí sino en cualquiera y por ello en ningún momento pensé que nadie te importa, estoy seguro que importas a muchísimos, es una manera de decir y explicar esa actitud de muchísima gente que se cree el centro de todo y muchísima veces nadie se entera ni que existe. Sigo definiendo el hecho de manera exagerada, por lo que espero no ofender a nadie, en realidad todos estamos interrelacionados, pero de ahí a preocuparse por detallitos que pensamos ser claves para que todos estén pendientes de ello al final no son más que posturas e ideas inmovilistas. Cada uno debe hacer lo que cree mejor y eso es aportar alegría, vistosidad, variedad a una sociedad que queramos o no se mueve gracias a los creativos. Muchas gracias.

  9. Tanit:

    Tan fácil como dar los cambios en pequeñas cucharadas, muy fáciles de digerir, sin complicaciones, con distintos sabores y colores. Si las masas hubieran realmente evolucionado en grado de madurez, las sociedades no serían tal y como son. Se ha fomentado el grado de infantilismo, y he aqui la consecuencia. A un niño le quitas el miedo con explicaciones fáciles e invitándole a descubrir…. ahora falta encontrar aquellos que despuntando quieran ayudar de forma desinteresada.

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