Autor: Admin 22 noviembre 2011

Hoy sale a la venta Viaje al optimismo, el nuevo libro de Eduard Punset publicado por Destino.

“El pasado fue siempre peor, y no hay duda de que el futuro será mejor.” Ese mensaje orienta el Viaje al optimismo al que nos invita Eduardo Punset. Los constantes avances científicos, que recorreremos con el autor, justifican abordar con entusiasmo el futuro.

En este viaje, Punset desmiente que la crisis sea planetaria, proclama la obligada redistribución del trabajo mientras la esperanza de vida aumenta dos años y medio cada década, y recuerda que ya no es posible vivir sin las redes sociales.

Hoy, afirma, “la manada reclama el liderazgo de los jóvenes”, es más necesario que nunca “aprender a desaprender” y debemos asumir que la gestión de las emociones es una prioridad inexcusable.

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8 Respuestas to “Hoy sale a la venta ‘Viaje al optimismo’”

  1. Kantonio:

    Estoy deseando comprarlo. Gracias Punset.

  2. Javier:

    Seguro que el libro está muy bien. Suelo leerte bastante, y he recomendado alguno de tus libros. Pero y esto es un tirón de orejas…me ha defraudado tu entrevisa en “El intermedio” de “La Sexta”.

    Estoy de acuerdo que hacen falta jovenes que ejerzan liderazgo, estoy de acuerdo en darle valor a la gestión de las emociones, hay que aprender a decrecer y a desaprender, pero…has estado muyyyyyyyy blandito con tu opinión sobre la relación Merkel-Rajoy. Puedo comprender las razones de tu postura, las respeto, pero no las comparto en absoluto.

    Las razones que esgrimes son incoherentes con el espiritu de Merkel.

    Y tu lo sabes, Eduard.

  3. Diego:

    Estoy intentando comprar el e-book pero en Casa del Libro todavía no da opción. Una vez se marca la opción e-book la web te remite al libro en papel. Un saludo

  4. Francisco Gómez Girón:

    Sr. Punset: Le felicito por su cumpleaños y por su excursión al optimismo. Me apunto al viaje. Y me gustaría saber su opinión acerca de una idea que se me ocurrió cuando ganó el trofeo “Mariblanca”: “Carrusel cósmico”, pero siempre un poco mejor como usted desea y vaticina. Un cordial saludo.

  5. expe:

    Buenos días Señor Punset:

    Termino de leer uno de los capítulos a propósito del trabajo, el medio, el flujo, etc. de su nuevo libro. Le diré que siempre es grato encontrar a alguien como usted, capaz de expresar y escribir con meridiana claridad el desorden de ideas que muchas veces amontonamos en nuestras cabecitas.

    Una de las cosas que me preocupa últimamente es precisamente la falta de tiempo a la que usted alude, de la que se quejan sus compañeros o colaboradores. Pero no es falta de tiempo para mí, en absoluto, se trata de falta de timepo para mi trabajo. Los quehaceres diarios se han cuelto cargas insoportables y tengo la sensación de que me roban literalmente el tiempo.

    Para nada me preocupa mi trabajo, es más, a menudo quisiera que el día tuviese más horas para dedicarlas precisamente a ello. No es adicción ni explicaciones y expresiones tan manidas como las que se escuchan en estos días. Tampoco creo que se trate de una locura, aunque la rentabilidad de mi esfuerzo sea algo más que dudosa, puesto que a día de hoy mis honorarios son los que son y repartidos entre la duración de mi labor no llegan a 1000 euros brutos mensuales.

    Se trata más bien de que tengo la sensación de sentirme como un explorador del siglo pasado adentrado en las selvas africanas en busca de su lago, con el incordio de tener que explorar por horas, imaginese.

    Así se pasa mi trabajo, a veces es duro, pero siempre o casi siempre es reconfortante incluso en la dureza. Lo que no soporto es ese complot de la vida para alejarme de él. Ami me gustaría seguir andando y andando hasta que el cansancio me agote, parar, descansar y seguir caminando, porque en el día a día veo que estoy cerca, muy cerca.

    Por primera vez tengo el palpito de que lo voy a conseguir, voy a entender mi profesión en toda su profundidad, en toda su redondez. Estoy a punto de ver las leyes o la ausencia de éstas, por las que hasta ahora se regía mi profesión. Ahora siento que se da el tiempo del conocimiento y el desaprendizaje justo para iniciar el camino. Notese que hablo de iniciar, no de llegar al final, sino al principio, y a partir de ahí, con trabajo y algo de suerte poder ofrecer algo nuevo, y sino nuevo algo realmente bueno.

    A mi no me falta tiempo para mi. Yo soy yo todo el tiempo, y soy más yo cuando pienso y reflexiono sobre lo que me gusta y me apasiona, mi trabajo, si se debe llamar así.

    A mi lo que me sobra es el tiempo malgastado en tareas improducitvas, burocraticas o no, para que la rueda siga, para mantener un dificil y arcaico equilibrio alrededor que me permita realizar lo que de verdad creo que tengo que hacer.

    Visto de otro modo, lo que me falta, y ahora si me voy a ocupar de la cuestión económica, es el dinero necesario para alejar las tareas improductivas de mi entorno.

    También me preocupa profundamente, por los tiempos que corren y la crisis que tenemos encima, avandonar mi profesión (arquitecto) y no poder contarle a nadie lo que he aprendido. No poder mejorar un trabajo que considero a todas luces muy mejorable.

    No sé. Quizas sea un despistado y un pretencioso y resulte que el resto de mis colegas, de mi sector y de la sociedad sepa ya lo que empiezo a ver con claridad.
    No se, Don Eduardo, quizás sea un despistado

  6. Vito:

    Conocer le conozco de hace años, seguir le sigo de hace meses, y cada vez con más entusiasmo. Con la salida de su nuevo libro, “Viaje al optimismo”, ya ojeado, me he detenido en el título. En mi profesión, trabajo en educación, vendría muy bien que todos aquellos de los que dependemos, los que ponen y quitan leyes se iniciarán en el fantástico mundo del viaje hacia al optimismo. Es mi intuición el que me dice que ahora mismo es imposible. Este viaje continuo lo hacemos los maestros, profesores, educadores, día a día, al levantarnos, al enfrentarnos a nuestros deberes diarios, al relacionarnos con nuestros alumnos, sabiendo que cada uno de ellos es un ser único y como tal debemos atender a sus necesidades y así pretender la mejora de ellos, y en definitiva de nuestro futuro.
    Emociones, pensamientos, palabras,… debemos dominar, ya que son ellos los que con su formación harán un planeta mejor, naturalizado, eliminándose las barreras, prejuicios abandonos en la educación de hoy en día. Nuestra atención y motivación repercute en ellos y nuestras enseñanzas no se quedan en una zona gris.
    Cierro os ojos e intento imaginarme un futuro mejor, es difícil, lo primero que me viene es lo que tenemos ya hoy en día, pero hemos de rectificar a tiempo, mejorar y provocar que nuestras generaciones futuras sean cooperativas, altruistas y con conocimientos y motivaciones para llevar a cabo este cambio. Y todo parte de la escuela. Nuestra labor es dura, la manada tiene la fuerza, no abandonemos a su suerte a la gran manada y generemos tal cantidad de recursos para que el optimismos impere en nuestro campo.

  7. Miguel Ángel:

    Mis mejores deseos con este trabajo, ojalá su mensaje se extienda….

  8. alba lucia:

    Miro y observo y trato de grabar palabra tras palabra de su programa en tve, son reflexiones tan elementales de la vida, que a la ligera parecen muy complejas.
    Programas como estos hacen que las personas humanas trasciendan de su vida cotidiana a la raazon de ser del ser humano. lo elemental

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