Están obteniéndose los primeros resultados de experimentos científicos sobre los liderazgos en la historia de la evolución. ¿Quiénes aparecieron primero, los seguidores o los líderes? ¿Han cambiado perceptiblemente las cualidades y defectos de los líderes? ¿Siempre fueron elegidos o impuestos al margen de lo que pensaban los seguidores? ¿Cuál ha sido el peso del sexo en la condición de líder o jefe? ¿Quién manda ahora, si manda alguien? En tiempos de crisis, ¿quién es mejor que mande, hombres o mujeres, jóvenes o personas de edad? Todo el mundo querrá conocer los primeros resultados de esta búsqueda e investigación, pero –con toda seguridad– los accionistas y dirigentes de empresas más que nadie.
evolucionista de la Universidad de
Kent, es uno de los científicos
pioneros en la investigación sobre
el origen del liderazgo. Saldrá en
Redes el 12 de octubre. (Imagen:
Universidad de Kent).
Caben pocas dudas de que lo primero que se formó fue la manada. Y cuando el grupo ya estaba constituido, nuestros antecesores abordaron la ardua tarea de designar un líder o un jefe. Es importante constatar la trascendencia que la gente da a lo que podríamos llamar su conciencia social; es decir, la idea de pertenencia a un grupo, colectivo, manada, nación o país.
A los científicos –muy al contrario de los literatos–, no les ha importado tanto la conciencia social como la individual. Varios premios Nobel siguen en ello. Ahora se dan cuenta, sin embargo, de las tremendas implicaciones de que un individuo decida pertenecer a un grupo. Lo importante es que el individuo en cuestión perciba que está requetebién en el colectivo elegido. Ahora bien, a lo largo de la evolución, este sentimiento puede cambiar, y cambia. Aviso para navegantes: ¿y quién elige al jefe? ¿Quién decide quién manda?
Está claro que hace dos millones de años los jefes eran elegidos por sus seguidores, porque se suponía que de algunas cosas sabían mucho más que otros. A los líderes los elegían sus seguidores y lo hacían para una tarea determinada como cazar, negociar con otros o regular los movimientos migratorios. Se era elegido para gestionar una cosa en particular.
Hace unos doce mil años esta situación cambió radicalmente con la consolidación de las sociedades agrarias. La generación de un excedente económico indujo la imposición de un jefe no tanto porque sabía cómo administrar un excedente, sino cómo fabricarlo. Los ricos crearon la nobleza y la realeza y de ahí salían los jefes, que mandaban sensible o despóticamente, según su entender. Esa situación duró hasta hace menos de 400 años, con la llegada del pensamiento científico por oposición al dogmático o revelado. Desde entonces se ha iniciado una vuelta paulatina a los cánones de antaño, en el sentido de que se busca a quien más sabe de una cosa y los seguidores vuelven a elegirlo.
Aunque no siempre es así. Muy a menudo sigue mandando gente que sabe mucho menos que sus seguidores y que no han sido elegidos. Ahora bien, se está comprobando que cuando alguien manda sin el consentimiento de una buena parte de sus seguidores, las cosas no funcionan. ¿Y qué pasa con el género? Los experimentos efectuados indican que se prefiere a los hombres cuando se trata de gestionar intereses entre colectivos distintos, como puede ser la guerra o el territorio. Se prefiere, en cambio, a las mujeres cuando se trata de negociaciones en el seno de los grupos: reparto de tareas o gestión de subgrupos. En situaciones de crisis se prefiere a los jóvenes para que innoven. Si todo va bien, en cambio, se confía más en los adultos maduros. Lo curioso es que en uno y otro caso las equivocaciones son raras. En casi un 80 por ciento la gente atina a la hora de fiarse de alguien. No se equivoca, y por ello reacciona con mucha virulencia cuando sí ocurre.







29 Septiembre 2008 a las 11:29 am
¿Quién elige al jefe? – Eduard Punset…
[C&P] ¿Quiénes aparecieron primero, los seguidores o los líderes? ¿Han cambiado perceptiblemente las cualidades y defectos de los líderes? ¿Siempre fueron elegidos o impuestos al margen de lo que pensaban los seguidores? ¿Cuál ha sido el peso del s…
29 Septiembre 2008 a las 12:18 pm
Hay algo muy cierto, sobre todo en cuanto si alguién manda sin el consentiemiento de una buena parte de los seguidores, de forma inequívoca raramente funciona. Este es un tema realmente interesante, por ello espero espectante el episodio de Redes en el que váis a entrevistar a Mark van Vugt y así conocer sus impresiones al respecto.
Saludos.
29 Septiembre 2008 a las 12:25 pm
De tejas hacia abajo solo hay trabajo.
El,(a) que mejores cualidades tengan en conjunto para la acción emprendida así como la implicación y capacidad de trabajo,mas tarde mas temprano es el /a jefe .
Los galones no se llevan en el uniforme, los soldados te los ponen siempre.
29 Septiembre 2008 a las 12:38 pm
Ser un líder es de las pocas cosas interesantes que tenemos los humanos por conseguir…ni que sea de un equipo de jugadores de petanca, o de la federación de productores de cacao ecológico.
29 Septiembre 2008 a las 12:43 pm
Rara vez soportamos jefes elegidos por nosotros mismos, eso es una utopía, en la mayoría de los casos el jefe no es, ni muchísimo menos quien más sabe y, sobre todo, quien mejor sabe mandar. Muchos jefes motivan por el miedo, creen estar por encima de sus subordinados y esa es la razón de que las empresas no rindan al máximo
29 Septiembre 2008 a las 12:52 pm
Respondiendo a su pregunta:
¿Cuál ha sido el peso del sexo en la condición de líder o jefe?
Viene a ser del uno por ciento (1%) dependiendo de cómo tenga las gónadas, salvo en los percebes, que es mucho más.
29 Septiembre 2008 a las 1:16 pm
En principio creo que es un error confundir lider con jefe, tirano, presidente,…
Lider es distinto a todos esos personajes impuestos, falsos, negativos, pero por ello tampoco creo que con ellos no funcione algo, de hecho Egipto y sus faraones, por ser los más representativos duraron miles de años.
El lider sin embargo es algo positivo, es una persona que es admirada por su trabajo, por sus cualidades,.. y arrastra a sus seguidores sin ninguna presión, en realidad cada uno opta por seguirlo a su gusto. No hay esa dependencia de los reyes y demás, tampoco se pasa de ellos en caso de relaciones independientes, sino que se crea una fase superior de relación, una interdependencia sana y fructífera. Simplemente se valora lo que otra persona hace y se crea una relación en la que se ve muy bien el ser ayudado por ella y participar en sus propuestas e inquietudes. Muchas gracias.
29 Septiembre 2008 a las 1:45 pm
no existe mal producto, sino mal vendedor.
aún así evolutivamente hablando, la imagen del anciano savio tiene mas peso que el /la joven inexperto. Y la imagen femenina mas allá de los temas sociales…..
en fin, la lógica racional nos lleva a invertir los valores, la herencia cultural a mantenerlos.
29 Septiembre 2008 a las 2:03 pm
¿Porqué la sociedad será tan propensa a elegir a UN lider? En una antigua entrada plantee la posibilidad de instaurar una suerte de democracia estocástica en la que los lideres son elegidos rotativamente al azar de entre un grupo de miembros capacitados de serlo (Ver: http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2007/07/28/democracia-estocastica-el-azar-al-poder/) . Tal vez un sistema así promueva la acción cooperativa/responsable y permita que la toma de decisiones se distribuya entre todos los miembros de un colectivo, evitando las pujas de poder que erosionan la mision del mismo.
Felicitaciones por el blog. Muchos saludos
Andres
29 Septiembre 2008 a las 2:21 pm
No sabía que usted dispusiera de un blog, muy bienvenido sea
desde luego, viviendo como vivimos hoy día no nos hacen falta esos lideres al “uso” si no gestores… pero mientras el ser humano siga podrido por la codicia va a ser difícil…
¡Buenos dias!
29 Septiembre 2008 a las 2:32 pm
Quizas , el lider llegue a serlo porque lo vale, ahora una vez lider ya es otro trabajo, ya ha de ejercer de lider
29 Septiembre 2008 a las 2:38 pm
Andrés, tu propuesta me suena al impracticable funcionamiento de cualquier reunión vecinal, nadie quiere ser presidente, nadie quiere trabajar gratis y al final 4 se llevan todo el trabajo. Para evitar eso se realizan rotaciones en las que algunos nunca participan o son incompetentes. Lo mismo ocurre con los pensamientos comunistas, nadie trabaja sin reconocimiento y al final se termina con un comité de jefes fieros, salvajes y de igual talante que los peores dictadores. No creo en esos sistemas caducos. Hoy ninguna democracia acepta tales tesis, ni siquiera esa figura que mencionas de carácter familiar y perpetua por las razones que das en tu cita. Todo ello porque elegimos jefes de una manera incorrecta.
Es más no creo que haya que elegir nada, supongo que en un futuro surgirán líderes como hongos con diferentes inquietudes, con diferentes grupos de gente que coordinadas por una informática flexible hará qque los diferentes proyectos se lleven a cabo y automáticamente se organice todo, tanto lo pequeño como lo universal por la lógica de la ciencia y la siempre opinión coordinada de todo el mundo desde la cálida serenidad de cada hogar. Muchas gracias.
29 Septiembre 2008 a las 2:46 pm
Curiosamente quien mejores cualidades para ser un jefe tiene suele no desear serlo… Mi alternativa sería un algo similar a los sistemas autoorganizados que pueden verse en informática/robótica y en la naturaleza (grupos de bacterias y hasta insectos) donde todos hacen su labor sin que haya en apariencia orden ni concierto, interactuando entre sí y sin un ordeno y mando, meno malo también me parece un sistema horizontal con el que ya funcionan varias empresas. No me gusta la idea de jefe, la de consejero sí, la de wiseman, pero la decisión final debería estar en el grupo, vamos una democracia real no representativa. Pero eso requiere mucha responsabilidad individual y como sociedad, tal vez algún día estemos preparados.
29 Septiembre 2008 a las 3:00 pm
supongamos,que el lider es el que descubre algo que no sabe nadie y si nos
vamos a los descubrimientos cientificos,a veces un mismo descubrimiento se
descubre al mismo tiempo a la vez,que demuestra esto,que el nivel es igual
uno que el otro,ahora yo soy yo y mis circunstancias,y de ahi sale el futuro li
der.gracias. agdisti.
29 Septiembre 2008 a las 3:06 pm
¿Quién elige a la manada? ¿Quién elige a sus propios genes? Me parece que esto está cambiando. Hubo una única manada, ¿volveremos a aquella situación? Saludos.
29 Septiembre 2008 a las 3:27 pm
¿Quién elige al jefe?…
“Están obteniéndose los primeros resultados de experimentos científicos sobre los liderazgos en la historia de la evolución. ¿Quiénes aparecieron primero, los seguidores o los líderes?”…
29 Septiembre 2008 a las 3:51 pm
“Muy a menudo sigue mandando gente que sabe mucho menos que sus seguidores y que no han sido elegidos. Ahora bien, se está comprobando que cuando alguien manda sin el consentimiento de una buena parte de sus seguidores, las cosas no funcionan”
No estoy de acuerdo, “las cosas no funcionan” ¿qué cosas?
El nivel de eficiencia de una administración, independientemente del carácter político o las objeciones de tipo moral o ético, no depende del consentimiento de sus ciudadanos, sino del acatamiento (libre o no) de las normas que esa administración considere.
Sin embargo sí es cierto que estas instituciones a las que hace referencia el párrafo reducen su eficiencia con el tiempo (corrupción, nepotismo, arbitrariedad, etc.), pero eso también se puede argumentar del sistema democrático.
Pero no es la eficiencia o que “las cosas funcionen” lo que debemos analizar para decantarnos por una opción o otra. Afortunadamente.
Sin embargo, es la propia naturaleza humana lo que determina que cualquier sistema de liderazgo jerarquizado deviene en un compendio de injusticias y abusos con el tiempo.
por cierto, tengo la firme convección de que también los líderes electos son menos capaces que sus electores, no ya de la mayoría pero sin duda en una gran proporción.
Gracias, un saludo
29 Septiembre 2008 a las 4:06 pm
Sr. Punset, al jefe lo eligen los que más sueñan, los más humildes y los más curiosos. También los que más aman y los que temen. El jefe es ese hombre que inicia las desbandadas y se queda solo delante del león. El jefe es ese hombre que cuando no vuelve de su pelea con el león se convierte en la figura que las mujeres adoran como una excusa de algo. El jefe es ese dios irreverente y cínico que nadie en una empresa moderna contrataría – y menos sin acciones familiares ni carnet politico – como encargado de “algo en lo que vas a subir en breve”. Un jefe es independiente. Un torero con la muleta en la mano izquierda. Alquien que se inventa su vida. Alguien que no mueve banderitas, canta “chorradas históricas”, ni habla “lenguajes” de nadie.
Dimitri41003
29 Septiembre 2008 a las 4:38 pm
Buenos días,
-Según mi entender- , el mejor jefe es aquel que es elegido por sus compañeros, el que anteriormente vivió, sintió las entrañas de su empresa o lo que sea. Y que, una vez jefe, sepa dirigir a las personas que tiene a su cargo hacia la virtud de ser ellos mismos sus propios “jefes” en cada tarea en la cual se desenvuelven, recordandoles diariamente lo importante que es la tarea que se les ha confiado.
Un buen equipo responsable, es un equipo de “subjefes” en una acción común ayudada por un Jefe que da el ejemplo a seguir.
Ser líder no es tarea fácil. Es el arte de saber dominarse uno mismo en muchos ámbitos y dar el ejemplo a los subordinados en la acción diaria.
Gracias por leer.
Un cordial saludo.
Marcos.
http://tao-sai.blogspot.com/
29 Septiembre 2008 a las 5:33 pm
Muy buen artículo. Y de ahí, tanta la importancia que le damos, y tenemos que seguir dando, al liderazgo dentro de organizaciones y al diseño organizacional. Me ha ayudado el pensar cuál es el origen del liderazgo, quizá no andemos muy acertados con nuestros nuevos líderes.
29 Septiembre 2008 a las 6:02 pm
Muy interesante, un tema que sale espontáneamente en ocasiones delante de un café con un buen contertulio… que no sea tu jefe, claro.
Pero me pregunto, ¿Qué pruebas hay de si se elegían o no a los líderes hace 2 millones de años? Cuando pienso en el líder de la manada me viene a la cabeza a un gamo pegándose cornazos con otro gamo. Nadie lo elije: simplemente gana el más fuerte o más temido. El cambio de liderazgo en los gorilas se basa en la afrenta de uno más jóven, a base de golpes y gruñidos. ¿No será esa nuestra herencia animal?
Un cordial saludo.
29 Septiembre 2008 a las 6:53 pm
Hoy me ha llegado una noticia de una cadena de televisión estatal en la que se hablaba sobre Los Beatles, el servicio de inteligencia británico, y la vida amorosa de John Lennon.
No sé si la noticia pretendía ahogar la imagen de un lider cuyo espíritu nos llama por ejemplo a la Paz, que nos llama la atención sobre no dejar que las mujeres sean “el negro (en sentido despectivo) del mundo”, que nos dice: “every body is fucking, and this is the matter”
No sé, si se pretendía animar al liderzago del servicio de inteligencia británico, que es el que según la noticia ponía en tela de juicio la vida amorosa de Lennon, si desprestigiar al servicio de inteligencia americano, ya que Lennon a pesar de ser seguido de cerca por los servicios de inteligencia en general, hasta el punto de violar su derecho a la intimidad (que tiene el poder de generar esquizofrenia y la responsabilidad de no hacerlo), fue asesinado en el portal de su vivienda.
No sé si se trataba de hacer una llamada en general a los líderes de la moralidad, porque no es el momento de hablar de líderes religiosos que dieron su bendición a las armas del lider dictatorial, más enfermo que probablemente haya existido en la historia de la humanidad.
Creo que en general, no se debe caer en el error de tomar la parte por el todo, ni en inteligencia, ni en liderazgo espiritual. Y en particular corregir sin atacar.
Personalmente creo que a tu verdadero jefe lo eliges tú, cuando para tí es un lider al que admiras. Personalmente a día de hoy, estaría encantado de trabajar para y con una persona como Eduard Punset, por que reconozco en él muchos valores que no se han de perder y por los que a mí en ocasiones me cuesta luchar. Soy consciente de que probablemente no daría la talla en muchas ocasiones, pero también de que sacaría siempre lo mejor de mí.
29 Septiembre 2008 a las 11:27 pm
En latinoamérica me parece que no se cumple la regla de que rara vez nos equivocamos al elegir. Más bien diría que vivimos equivocándonos.
30 Septiembre 2008 a las 5:28 pm
Los subordinados son elegidos por sus jefes, que a su vez son subordinados de sus propios jefes. Aunque en última instancia los jefes siempre son los clientes.
Saludos.
30 Septiembre 2008 a las 6:24 pm
Hola a todos.
Ésta -la del líder- es otra cuestión que pone de manifiesto lo complejos e intrincados que somos los seres humanos.
Lo digo porque, de nuevo, saltan a la vista dos conjuntos de comportamientos contrapuestos:
1. Por un lado, nos asusta un poco (o un mucho) el concepto de líder, pues tememos los abusos de poder de aquél en quien hemos depositado nuestra confianza para que nos dirija en algún asunto. En gran medida, la vida democrática, según la entendemos, preconiza un híper-igualitarismo esencialmente contrario a la idea de líder, de autoridad o de jefe. De ahí todos los reparos comúnmente expresados contra todo ello. Ya no queremos a un jefe ajeno a nuestra voluntad, sino, más bien, a un “consejero”, o “asesor”, o “consultor”, u “orientador”, o “experto”, etc. Es decir, a alguien que responda a nuestras dudas, pero que no nos prescriba o imponga soluciones.
2. Por otro lado, tenemos (o muchos la tienen) esa propensión a la mitomanía que, como digo, contradice -o matiza al menos- las cautelas igualitaristas señaladas. Somos demócratas, sí, pero aceptamos gustosos (aunque no sea mi caso) vivir en una monarquía (cuyos engranajes, basados en el privilegio, chirrían al intentar acoplarse con los de la democracia, basados en el derecho). Todos los días compramos revistas que nos permitan olisquear la suntuosidad del poder, la fama y el dinero. ¿Cuántas revistas hay sobre famosos y famosillos? Las muchedumbres rinden pleitesía de ordinario a símbolos o “estrellas” del cine, el deporte, la música, de la belleza (mises y modelos) o incluso la política demagógica. Nos desvivimos por el autógrafo de nuestro personaje admirado. A diario estamos reconociendo a líderes en distintas facetas de la vida, a veces mediando la reflexión, pero no siempre. Cuando compramos el libro de nuestro autor favorito y decidimos seguir sus consejos o imitar irreflexivamente su pensamiento, cuando nos pasmamos ante nuestro pintor predilecto e intentamos emularlo, cuando vemos la tele de nuestro presentador preferido, cuando compramos un cinturón de marca, o una colonía, o unas gafas, etc.
Si, como escribe Punset, casi siempre acertamos al elegir a un líder, entonces es evidente que éste lo es, en parte, por sus méritos. Dos cosas son ciertas: 1) muchas veces el líder hace méritos para serlo y 2) las personas solemos mostrarnos deseosas de admirar a alguien y de dejarnos arrastrar por quien mejor compite. De nuevo sale a la palestra el concepto de competición. Pero es que ésta es evidente a diario. Fijémonos, sino, en el caso del fútbol. ¿Quién es el líder? Pues el equipo que mejor juega, el más poderoso. ¿Con qué equipos suelen ir los amantes del fútbol? Con los más poderosos.
Psicológicamente hablando, seguimos fervientemente a diversos líderes, por un fenómeno psicológico llamado “introyección”. Consiste en hacer “psicológicamente” nuestras las aptitudes y facultades de la persona admirada. En interiorizar la conducta del otro. Esto no es moco de pavo. Este fenómeno es posible gracias a las llamadas “neuronas espejo”. Tales neuronas son la base de la imitación y la cultura: por tanto, de la evolución prodigiosa de la inteligencia humana. Es fácil de entender: si yo estoy biológicamente preparado para atender e imitar gustosamente a quien admiro, entonces estoy intentando aprender lo que él sabe. Una vez que reproduzco su conducta, sus habilidades, ya estamos ante ese fenómeno que nos hace tan especiales dentro del reino animal: la transmisión cultural.
No hay manera de sobrestimar la importancia de este fenómeno: el desarrollo filogenético y ontogénico de la inteligencia está inextricablemente unido al sentimiento de admiración por el otro: muy especialmente la del niño por sus padres y hermanos mayores. La imposibilidad de admirar es la imposibilidad de ser inteligente, tanto si nos referimos a individuos como si nos referimos a sociedades. ¿Pues qué es admirar sino prestar una atención superlativa a la conducta del otro? La persona creativa necesita, para serlo, estar intensamente interesada por determinados aspectos de la vida, quedar emocionalmente atrapada por los prodigios que ofrecen el mundo y los demás. No hay inteligencia sin atención inicial. La apatía es la muerte de la inteligencia.
Por supuesto: los cimientos de nuestra condición socio-cultural son también los cimientos de nuestra conducta gregaria, tribal y borreguil. Con demasiada facilidad -lo vemos todos los días- la conducta social sana, inteligente y productiva se nos degenera en gregaria y fanática. Son contraindicaciones de nuestra naturaleza social que siempre deberíamos tener presentes. Como en casi todo en la vida, podemos pecar por defecto o por exceso. Admirar en exceso conduce directamente a la adhesión incondicional por el otro, en la que nunca deberíamos caer. La renuencia a no admirar es tanto como cerrar la mente a las maravillas que nos ofrecen nuestros semejantes y el mundo.
Es decir: estamos singularmente preparados por nuestro cerebro para sentir admiración (aunque también envidia) por aquellos individuos que sobresalen en algun aspecto intelectual o vital. Lo cual nos lleva a imitarlos. Solo hay que reparar en la fruición natural con que los niños admiran e imitan a sus diferentes ídolos (aparte de a sus padres en primera instancia: deportivos, musicales, cinematográficos…) para darnos cuenta de su relevancia en el desarrollo normal de su inteligencia.
¿Cuál es nuestro caso? Me temo que hemos confundido todo lo relativo al líder con todo lo relativo a la autoridad despótica. Recelamos de todo lo que suene a autoridad, temerosos de que nos metan gato por liebre, temerosos de que se instale entre nosotros un sistema clasista y excluyente. Es lógico que miremos con tiento a aquél que se puede erigir como nuestro líder, porque nos va mucho en ello, pero no hay justificación para que denostemos de antemano y sistemáticamente todo lo que huela a autoridad, entendida como prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia (DRAE). Cuando renegamos de todo vestigio de autoridad (de liderazgo), estamos negándonos a reconocer las virtudes de aquellas personas que sobresalen en alguna materia. Y nos privamos a nosotros mismos del inmenso placer de admirar a los demás, de estar agradecidos a la existencia de talentos y habilidades ajenos.
Nos debemos prevenir de los efectos nocivos de nuestra sociabilidad: de los autoritarismos despóticos y de la conducta borreguil, pero no de la admiración a la autoridad legítima y meritoria. Cuando nos negamos a admirar, ejercemos de ingratos y mezquinos, incapaces de reconocer con generosidad lo que el otro nos ofrece (aunque por otro lado no podamos evitar la mitomanía poco racional). Y esto nos aboca también al encumbramiento de la mediocridad y la chabacanería.
En esto estoy muy de acuerdo con el compañero Kiketxu. Líder es aquél a quien seguimos por voluntad propia, por consideración de su valía, no aquél que nos impone sus ideas por la fuerza.
Y así nos lo confirma el DRAE: Persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora.
¿Ustedes se han preguntado alguna vez por qué actualmente estamos rodeados de tantos conflictos interpersonales? Voy a describir otro fenómeno comunísimo hoy día, derivado, sin duda, de nuestra moderna (o posmoderna) renuencia a admitir la existencia de autoridades y líderes legítimos. Agradecemos, por supuesto, que nuestras democracias hayan eliminado los atropellos de las autoridades despóticas y los graves conflictos de clase. Pero algunos deploramos la proliferación innecesaria de una cantidad ingente de conflictos interpersonales de diferente consideración. Un igualitarismo excesivo es la antesala del conflicto. ¿Por qué? Porque al no admitir a nadie por encima de uno, al no admitir a casi ninguna autoridad a la que hacer caso, nos encontramos con que nadie quiere ceder en nada ante el otro. Cuando estamos dispuestos a admirar y a aprender de quien claramente sabe más que nosotros, entonces estamos evitando una confrontación innecesaria porque acatamos el magisterio del que más sabe sobre algo. Nos hemos librado de la amenaza de los grandes conflictos y los grandes Gallos de corral (militares o eclesiales), pero a costa de convertirnos todos (o casi todos) en pequeños gallos que rara vez están dispuestos a ceder ante el otro, aunque claramente nos aventaje en saber o sabiduría.
Punset nos transmite la investigación puntera al respecto de cómo y quién elige al líder. Seguramente quienes visitamos este blog y otros parecidos, seamos lo suficientemente humildes para dejarnos asombrar por los que más saben (filósofos, científicos, grandes artistas…) y guiarnos reflexivamente por sus palabras. ¿Pero es ésta la actitud general de la población? Quizá la cuestión no sea sólo la de quién elige al líder, sino la de a “qué” líderes elegimos, a qué tipo de personajes nos gusta seguir. Porque salta a la vista un hecho tremendo por su significado: Redes se emite en las entrañas de la noche (como ocurrió, por cierto, con el extinto “Jazz entre amigos”). La calidad con mayúsculas está escondida, pugnando siempre por salir a la luz. Parece que las mayorías prefieren otro tipo de líderes: machaconamente los que pare el fútbol, la televisión basura de famosillos del tres al cuarto, de ídolos musicales de poco más o menos, de “estrellas” del porno o de pasarela, etc. ¿A qué rendimos pleitesía masivamente: a la profundidad o a la banalidad?
Es cuestión importante: Dime a quién admiras y te diré quien eres.
Saludos.
30 Septiembre 2008 a las 10:09 pm
La verdad es que he disfrutado esta entrada así como de todos los comentarios vertidos.
Sobre todo el de Raus.
Su análisis es fascinante.
Deduzco de sus líneas que, como todo en esta vida, la mesura es la clave de la admiración.
El crecer como personas depende de a quien orientemos nuestras neuronas espejo.
Quizás el enfocar nuestras neuronas hacia lo banal tenga mucho que ver con el mundo de la publicidad que de alguna manera, nos cambia los valores, si no los tenemos demasiado arraigados.
Corregirme si me equivoco.
Fascinante, insisto.
Un saludo.
30 Septiembre 2008 a las 11:07 pm
Me parece increíble lo del 80%.
Y una cosa es segura. Aquí nadie ha elegido a ningún jefe.
Ni siquiera creo que los jefes quieran serlo.
Y los que lo son, viven en el anonimato.
Su liderazgo desconoce del sometimiento popular, y más bien el potencial económico, decide ese estatus.
Lo que no entiendo muy bien, es como la raza humana, ha llegado a desintegrarse de tal modo, que hasta nos hacemos este tipo de preguntas en vez de solucionar nuestras vidas al unísono. Como una ola que lo colocase todo en un sitio lógico, útil y cambiable.
El inmovilismo social se instaló en la manada desde que esta se formó y acató al jefe sin elegirlo. Confiado quizás, en el criterio de los que le transmitían confianza. Los que le hacían sentirse. Simplemente sentirse.
La sociedad ha avanzado en un grupo demasiado grande desde hace demasiado tiempo. Desde siempre diría yo.
Desde que se adhirieron unas manadas a otras por intereses similares, pero de pensamiento diferente en cuanto a “gestión”…para luchar, atacar o defenderse de otras manadas con el mismo contenido dispar.
Así llegamos a olvidar que la supervivencia ya no era lo más importante, que eso ya estaba conseguido, sino que la inercia acabaría por moverlo todo.
De hecho, hay que remontarse siempre al principio de los tiempos para entender nuestra sociedad o “gran manada” actual.
Y eso es lo que me acaba por defraudar.
Como ser humano.
Como individuo que piensa y sabe.
No le veo solución, sólo una explicación. Y los jefes, o el pensamiento acerca de ellos, acabarán por explicar algo. No lo dudo.
¿Para qué servirá?…no lo sé.
Salud.-
30 Septiembre 2008 a las 11:17 pm
Es interesante saber cómo aparece el líder. Quiero pensar que fue una cosa espontánea en la evolución: un individuo más valioso empieza a hacer cosas que corresponden a los otros porque las hace mejor, por el bien común. Así, se le reconoce mayor valía. Poco a poco esto va derivando en que el propio lider se reconoce como superior y no le cuesta “trabajo” mandar, porque él sabe que eso es bueno, sabe cómo hacer las cosas y entonces es válido como líder/organizador y también lo saben los demás. Quizás fue así como se creó el primer líder.
Saludos Eduard y compañía, una reflexión valiosa.
1 Octubre 2008 a las 1:54 am
Raus
Ya lo líderes no son lo que eran. Antes, tomaba decisiones, procreaban y defendían al grupo. ¿Y ahora qué hacen?. Todo lo contrario; desprecian la vida, desprecian a sus ciudadanos poniéndoles tabaco, grasas, subiendo el precio de los pisos, obligándoles a trabajar más de 65 horas… Una lista interminable. Entonces, ¿qué hacen estos anti-líderes?. Crear mitos, como superman o elvis prisleys. Mientras tanto, la población sumida en una espiral no es capaz de imaginar su futuro, porque se creen con todo dado, y, surge el desinterés por parte de todos; de los profesores, de los alumnos, de los padres, de la sociedad en general indiferente a los acontecimientos diarios. Lo cual interesa al señor del sistema para seguir en su dinámica. Ya no hacen falta líderes para sobrevivir. Pero, los antilíderes conocen que el humano tienen esa necesidad del lider, como la tiene de la curiosidad y, entonces, buscan mitos que la satisfagan, ya no la necesidad de supervivencia por un medio ambiente hostíl o por necesidades vitales, si no por las necesidades psicológicas que surgen de ésta, tan nueva, forma de vivir en sociedad, como es, el de las ciudades y todo lo que conlleva. Volvemos a los mitos. No por la falta de conocimientos, si no por la falta
de razonamiento o, probablemente, la incapacidad de sintetizar la complejidad organizativa de la sociedad y elegir algun otro lider que reinvente el modelo. Ahora pienso que el asunto organizativo puede ser un factor decisorio, pero parece que no, ya que si fuese así, con las barbaridades que se hacen, ya se hubiese colapsado el sistema social por alguna epidemia o catástrofe organizativa. Por lo tanto, en lo que se refiere al lider en sentido organizativo de grandes acumulaciones de personas, no es el factor principal para la elección del lider.
Punset no creo que sea lider, es que cae bien y sabemos que estos no atacan ni hacen daño, casi todo lo contrario. ¿Por qué somos como somos?.
1 Octubre 2008 a las 6:33 am
Empiezo con John F. Nash y acabaré con él. Este genio y otros como él supieron dar solución al problema de toma de decisiones, es decir, al liderazgo o poder absoluto que una persona ejerce sobre la “manada”.
Debo dejar claro que hay que distinguir entre ciencia y pseudociencia, la psicología evolutiva no es ciencia. ¿ porque?
1-º Este señor por muy catedrático que sea de Kent no es cientifico porque basa sus teorías en premisas especulativas que no tienen ningun margen de experimentacion para comprobar ( por ejemplo, que sabe él lo que pasaba hace dos millones de años, un paleoantropologo quizás se acerque a la verdad, pero él solo puede especular ) y sin embargo saca conclusiones a modo de tesis científicas, que son de todo menos cientificas. Ejemplo, en una manada de leones son LAS LEONAS las que cazan, son las leonas las que crian, son más inteligentes que los leones y sin embargo el leon es el lider, esto podria pasar con manadas de hominidos hace 2 millones de años.
2.º ” Como puedes ver, mi querido Coningsby, el mundo está gobernado por personajes muy distintos a los que se imaginan aquellos que no están detrás del telón” ( de su obra CONINGSBY )
Benjamin Disraeli ( 1804-1881 ) primer ministro británico
¿POR favor señor Punset, le tengo un respeto, admiración y agradecimiento infinito por sus REDES? , ¡ pero no nos tome por “niños de teta”!!!? La interpretación suya o de Van Vugt de los últimos 12000 años es un claro ejemplo de porque la psicologia evolutiva, la historia y en general las humanidades no son ciencia. Usted o bien lo ignora por su lavado de cerebro en su educación o si tragiversa la historia de esa manera a drede, me parece que nos quiere tratar como a niños de teta. Le diré que estoy de acuerdo que los ricos crearon la nobleza y la realeza, algunos emperadores romanos llegaron a ser nombrados en subasta pública. De acuerdo señor Punset, pero no me diga a mi que hace 400 años se acabó esa tendencia con la llegada del pensamiento cientifico, puesto que en los ultimos 250 años nunca fue tan abrumadora y evidente la tesis de que son los ricos los que gobiernan. Las democracias americana e inglesa son la mayor estafa democrática ( eso no quiere decir que el imperio británico y ahora el estadounidense no funcionen como funcionó el egipto faraónico ) En la antigua Roma es archiconocido que había una subasta pública para ocupar el trono de emperador, el más rico se coronaba con la corona de laurel, hoy en día utilizan medios más sutiles, pues está en la memoria colectiva de los ricos aristocratas la guillotina de hace 200 años en Francia, en que consisten, pues ponen marionetas en los tronos, llamense reyes, presidentes de republica o dictadores comunistas o fascistas, pero los más ricos señor Punset siguen gobernando en la sombra. ¿ Quien elige al emperador de EEUU ? ¡ el pueblo democráticamente !? ja ja ja , los CFR, la TRILATERAL, etc.. con su emperador-sumo sacerdote- maximo pontifex en la sombra coronado, para engañar a la manada de 200 millones celebran elecciones costosisimas, pero señor Punset usted cree que el hominido actual por muy sapiens sapiens que lo bautizen ha cambiado, ha evolucionado y mutado en la relacion poder-liderazgo??? Usted sabe que no, que nos comportamos como tribus hoy en día, un ejemplo, echele un vistazo a la saga-dinastia Rotschild de 250 años , su patriarca fundador al más puro estilo animaloide-leonino dejo escrito que sus varones solo se podían casar con mujeres descendientes de él. Como ve señor Punset, con ejemplos irrefutables, no solo no ha cambiado, ni evolucionado la relación poder-liderazgo en los últimos 12000 años, yo diría más, ni tan siquiera ha cambiado, ni evolucionado a mejor en los dos millones de años últimos, observe Atapuerca, no necesita irse ni a Londres ni New York, ni a Kent, los fantasticos paleoantropologos de Atapuerca nos dicen y esto es ciencia, que hace 500000, 800000, 300.000 años eramos caníbales, ahora somos canívales de petróleo.
3º. Para terminar creo que hay solución, solución para que la raza humana evolucione, mute realmente en la relación poder-liderazgo y la manada.
Un cientifico cuyo nombre es John Forbes Nash descubrió la piedra angular para crear un templo donde todos cojamos, osease mutemos realmente como no lo hizo la humanidad en dos millones de años, ¡¡ pero , perito, perazo !!! a este genio primero sus teorias matematico-economicas que tiraban por tierra las de Adam Smith se las encajonaron en sus cajas fuertes para utilizarlas solo ELLOS ( el emperador y su corte ), despues creo y ayudo a la teoria de juegos, pero su GRAN DESCUBRIMIENTO fue que invento un formula matematica para resolver los procesos de negociacion, todos, ya sean laborales, politicos, militares, economicos, todos, OSEASE, ¿ quien tiene que tomar la decision final ? durante más de 2 millones de años solo encontramos una solucion a la ecuación, un lider, faraon, emperador, o presidente pero este hombre-genio dio con otra solucion, ¡¡¡solucion matematica!!, donde mandaron a este genio a la RAND Corporation ( menudita corporación ), resultado una esquizofrenia de caballo, al psiquiatrico el hombre y sus papeles a la caja fuerte del sumosacerdote. Este y otros genios silenciados tenían y tienen solucion para que la humanidad mute, evolucione hacia un estado mejor, más humano y menos animal. Como dijo su amigo Daniel Dennett, en una fabrica automatizada totalmente porque es necesario un capataz? el cuerpo humano porque necesita una alma que lo diriga? en un estado con eficientes gestores porque tiene que haber rey?
saludos redesianos , larga vida a Punset, a REDES y todo libre-pensador
1 Octubre 2008 a las 5:35 pm
Me da cierta rabia estar de acuerdo con todos y me acuerdo de aquella empresa que no aceptaba esto, en tal caso se alargaba la reunión hasta que encontrasen puntos de disarmonía. Bueno, Tomás, eso de que todo sigue igual o peor no lo soporto, creo en la evolución positiva y me resulta raro esa queja ante Eduard. ¿Cómo puedes comparar a los romanos con lo que ocurre hoy? Acaso no sabes que eso de la subasta pública era una ficción de los tebeos de Asterix, que la realidad se sumía en apuñalamientos que hacían de Roma una sucesión de emperadores anuales durante décadas, que a muchos les apuñalaban recien nacían. Lo siento pero eso no se da hoy. Lo que si te digo que los jefes los siguen eligiendo mafias superpoderosas y no solo los yanquis, sino en todo el mundo. Pero hoy contamos con internet, nos podemos comunicar todo el mundo, podemos proliferar los grupos antimilcosas como hongos y estoy seguro que como siempre ha ocurrido algunos de los mayores males de la sociedad se terminarán. A mi me parece que tenemos una ocasión perfecta de tirar a la basura a tanto Bush, Zapatero o Putin, pero para ello debemos tener muy en cuenta que tras ellos, están los mismos que estaban tras hitler, esos poderes fácticos son los verdaderos electores de jefes y debemos desmontar sus montajes económicos y de mentiras que hacen delegar a los demás sus derechos. Lo conseguiremos.
1 Octubre 2008 a las 11:38 pm
No sé hasta que punto un líder no se autodefine por sus propias acciones. Imagino un grupo de homínidos sentados decidiendo quien va a dirigir la próxima partida de caza y algo no me cuadra. Me resulta inverosímil esta situación -quizás por mi propia ignorancia- , se me hace mas fácil imaginar repetidas partidas de caza, en manada, sin un líder definido, imagino multiples fracasos, e imagino cada miembro actuando de una manera determinada, hasta que el tiempo y la repetición, , hiciera que poco a poco la manada se organizase de forma natural aceptando las instrucciones de aquel que la experiencia hubiera demostrado que había tomado, repetidamente las mejores decisiones. Imagino que la diferencia entre vivir o morir, tener alimento o pasar hambre, es un buen aliciente para olvidar el orgullo y aprender a delegar nuestras decisiones en otros.
Creo que un líder es aquel en quien delegamos nuestras decisiones, porque pensamos que su capacidad de acierto es considerable y creo que esta es la manera de elegirlo, por tanto me pregunto si en su día hace millones de años, se trataba de una elección o de simple “selección natural”.
Ahora bien ¿que significa acertar?, un miembro de la manada básicamente quiere conseguir el máximo de alimento y preservar su vida, si las decisiones del líder hacen que consiga esto, entonces está en condiciones de evaluarlas como aciertos y por tanto seguir reconociendo al líder.
En un segundo nivel, el miembro de la manada, llegará a tomar conciencia de la necesidad del mantener el grupo para poder cazar, ya que él individualmente no podrá acceder de manera tan eficaz al sustento, y en ese momento se valorará como acierto también la capacidad de preservar al vida del mayor numéro de individuos. El retorno en cualquier caso es directo.
Hoy en día quizás quepa preguntarse ¿que ocurre cuando las consecuencias de las decisiones de nuestros líderes nos llegan difuminadas? ¿y si somos incapaces de reconocerlas? ¿por qué no las llegamos a reconocer?
En un mundo con miles de “tribus” de millones de individuos, las decisiones pueden ser tan complejas que evaluar aciertos o fracasos puede convertirse en algo difícil. Elegimos a nuestros líderes políticos porque confiamos en que tomen las decisiones adecuadas, pero ¿podemos evaluar cuales son esas decisiones adecuadas? porque ¿cuales son los objetivos de nuestra “tribu”? ¿y los nuestros como individuo?
Podríamos llegar a pensar que en una sociedad con diferentes escalas de valores dentro de las mismas “tribus”, o a veces sin escalas de valores definidas o tremendamente difuminadas, se hace imposible evaluar de una manera correcta la labor de un líder. Dicho rápidamente, sino sabemos muy bien donde esta la meta, como vamos a saber si llevamos la dirección correcta.
En mi opinión, esto último puede ser la causa de radicalismos, posturas cerradas, fanatismos etc etc. Porque se produce una tremenda paradoja, por un lado alabamos -acertadamente en mi opinión- la democracia como el mejor de los sistemas de organización social y política, y por otro delegamos en nuestros líderes políticos no solo nuestras decisiones, sino en muchas ocasiones nuestros valores, nuestros criterios, lo que puede traer como consecuencia que acaben defendiendose posturas ajenas con una fuerza y una convicción mas allá de la razón ¿por qué? y ahora viene la paradoja porque la falta de valores y objetivos hace que asumamos como inaflibles los de los lideres en los que depositamos nuestra confianza. Es decir abogamos por el derecho a decidir de la mayoría “que nadie decida por el pueblo” y luego abogamos por lo contrario, que es depositar en nuestros lideres la capacidad de decisión ya que ante la falta de valores y objetivos claros asumimos de manera implicita que “ellos seguro que saben mejor que nostros lo que debemos hacer”. Esto es lo que piensan muchos dictadores, sino todos.
El retorno no es directo, como ocurría hace millones de años, nuestros valores y objetivos están muchas veces confusos, y las consecuencias sobre ellos de las decisiones de nuestros lideres o no son directas o son dificiles de evaluar o incluso de reconocer, lo que dificulta enormemente reconocer aciertos y fracasos.
Ya por terminar este enorme y aburrido post jaja (la culpa es de Vd. Sr. Punset que siempre me hace pensar) una última reflexión. Hasta hace bien poco, la existencia de los líderes en la mayoría de la toma de decisiones era imprescindible, era inviable decidir entre todos. Es mas la forma de evaluarlos también se hacía en base a otros pocos líderes, en este caso de opinión, bien fueran medios de comunicación “oficiales”, o personas de reconocido prestigio y/o autoridad. Sin embargo esto ha cambiado sobre todo con la aparición de internet, la blogosfera y las redes sociales, son dos de los fenómenos sociales que para los que somos “viejos rockeros” de esto, auguran el principio del fin de los medios de comunicacion tradicionales, tal y como los conocemos hoy en día.
En este punto me pregunto, ¿por que no decidir entre todos algunas cosas? tecnicamente esta mas que resuelto, ¿por que no es posible utilizar Internet para votar de manera rápida aquellas decisiones tan claras que puedan tener un impacto directo sobre nuestras vidas?, porque de hecho evaluar a nuestros líderes a través de Internet lo hacemos ya de manera natural desde hace tiempo.
Saludos a todos
2 Octubre 2008 a las 3:50 am
Creo que el problema surge , no en la necesidad de tener un líder o jefe (asumiendo que sean lo mismo, que no lo son) sino en lo que se basa la masa (vaya rima..) para elegirlo-a, lo cual está determinado por las circunstancias históricas, económicas y sociales. Ciñéndome a hoy día, trístemente los líderes suelen ser la pieza clave de una campaña publicitaria…para vender algo, y funciona. con lo que no somos tan listos en nuestra época como parece.
Salvo en lugares en conflicto, en guerra, y ahí surge el líder como individuo que es capaz de canalizar y atraer los deseos y voluntades de miles de semejantes: la capacidad de liderazgo… expresión de moda. Otra cosa es ver la finalidad con que ese lider (con su equipo) utiliza a esa masa.
Respecto al que dijo que el lider es algo positivo… Hitler fue uno de los mayores y mejores líderes de la Historia. Gracias
2 Octubre 2008 a las 4:59 am
Kiketxu soy optimista por naturaleza, creo en el hombre, en la evolución del hombre, tanto fisica como intelectualmente, por supuesto que estamos mejor que en epoca Romana, Tu y Yo seguro, los “redesianos” tambien casi seguro porque somos parte del imperio, pero y los 4 ó 5 millones de seres humanos que viven cerca de nosotros y ni tan siquiera tienen derecho a votar o traerse sus hijos para disfrutar de ellos. En la Atenas de Pericles vivían 200000 ó 300000 habitantes, no se, sabes cuantos tenían derecho a votar, un 10% de la poblacion o menos, había esclavos igual que hoy, tenían el mismo problema que hoy con los lideres, Kiketxu la historia bonita y oficial que te contaron en la escuela no tiene nada que ver con la historia real. No todos los emperadores romanos, ahora no recuerdo cuales, pero hubo 5 ó 6 que fueron elegidos en subasta pública. El papa Juan Pablo I le hicieron o dejaron que le hicieran autopsia pública?, Primero me dices que no estás de acuerdo conmigo por las críticas a Eduard y luego al final me das la razón, es bueno pensar y escribir, pero mejor pensar previo análisis e información y luego escribir. Tal vez tu y yo no seamos genios como John Forbes Nash, pero porque no debemos escuchar otros puntos de vista de genios como Nash? esa es la crítica a Punset, y ahi radica el problema, que nuestro subconsciente se resiste a ver, a estudiar otros puntos de vista que nos soprepasan, nos abruman intelectualmente, y obviamente tambien está el miedo, el miedo a los desconocido, el miedo al lider-todopoderoso, el león no caza y sin embargo se como los mejores bocados, no debemos creer que somos tan diferentes a una manada de leones, porque eso es autoengañarse, el miedo nos nubla la razón, pongamos un ejemplo, hoy mismo, esta semanita se están produciendo unos acontecimiento de gran calado, de máxima trascendencia para nuestro futuro económico y tal vez para toda la humanidad, han quebrado una serie de bancos y entidades financieras en EEUU, osease, Wal Strip, si hubiera un lider democrático auténtico éste hubiero salido y dicho: señores manipuladores financieros se han arruinado pues lo sentimos, buena suerte, no tenga miedo hay lechugas, tomates y patatas que coger y toilettes que limpiar. En vez de eso el “supuesto lider de la democracia de EEUU, Bush y su corte ” ha salido metiendo miedo a la población, miedo a que??, el “lider” ha tratado a 200 millones de votantes en EEUU como un Leon trata a su manada. El director-lider de Leman ( la que ha quebrado ) cobró el año pasado 10.000 millones de pesetas, sus dirictivos para ser despedidos han cobrado despidos millonarios, pues bien, quien va a pagar todo eso?, los impuestos de los americanos o una nueva guerra ( al estilo romano! ) pero lo curioso del asunto es que el estado dice: para que no se hunda el sistema financiero hay que inyectar dinero a los bancos, falso, el lider está mintiendo, porque? porque ¿¿de donde sale ese dinero?? de la reserba federal y curioso es, que la reserba federal sea propiedad de una docena de banqueros que han provocado tal crisis dando dinero barato y ahora subiendo los tipos, conclusion, que el estado tiene que fabricar dinero de la nada, pero ese dinero tiene que pagar interes a la reserba federal, como??’?? el estado tiene que pagarse interes a si mismo??? pues sí, a los dueños de la reserba federal hay que pagarles intereses de un dinero que no tienen, como suena kiketxu y redesianos y señor Punset, con impuestos de los ciudadanos, ahí está el nucleo del poder y origen de todos los males de la humanidad que una élite se cree destinada a dirigir el mundo por mandato divino, si si divino, se creen que Dios los ha elegido, por lo tanto como no somos animalillos a los que se nos pueda engañar, han inventado un sistema financiero que muy pocos entienden para sutilmente engañar a la poblacion y ellos siguir viviendo como reyes nunca mejor dicho. Dejemonos de filosofias, psicologías evolutivas y demás metafisicas y llamemos a las cosa por su nombre. Para que las democracias funcionen hace falta coger el toro por los cuernos, porque no olvidemos que aquí en nuestra Europa nos quieren hacer lo mismo, de hecho ya han empezado, ¿ quien controla el Banco Central Europeo ? porque ya han empezado a hacernos la misma jugadita que en EEUU, Yo solo veo una solución, que a personas de la genialidad de John forbes Nash las dejen hablar en publico, con lenguaje no matématico para que todos entendamos, por que no entrevista a NASH EDUARD PUNSET en vez de a un pseudocientifico como Van Vugh, porque la unica forma de evolucionar realmente es con genios no con señores mediocres acomodados en sus catedras, ¿¿¿¿ no se está hablando de liderazgos??? pues Yo digo que se ha evolucionado tecnologicamente pero psicologicamente somos todavía mas animalitos de lo que creemos, SOLUCION : Sócrates la intuyó mentalmente e intentó implementarla en su ciudad-estado, le dieron a elegir su muerte, el eligió cicuta, NASH NO SOLO LA INTUYO MENTALMENTE SINO QUE MATEMATICAMENTE LA REFLEJ“ EN SUS ESCRITOS, en su teoria de toma de decisiones, pero claro está, esto supone la erradicacion de reyes, presidentes, alcaldes, presidentes de consejo de administracion, altos ejecutivos, en fin, supone la aniquilación de la aristocracia camuflada en consejos de administración, que hacer? pues si sale algún presi-democratico valiente apoyarlo hasta el infinito, aunque con la globalizacion habrá que dar soluciones universales globales y las matematicas pueden porque no tienen color politico, ni religioso, ni razial, solo hay que evolucionar psicologicamente y eso por desgracia kikexu como bien dijo Theodore Roszak, ” si no hay cambio psicologico, una revolucion no hace más que reproducir lo misma situacion con otras personas en el poder”.
gracias por el espacio Punset, larga vida a ti y a Redes, saludos a todos los redesianos
2 Octubre 2008 a las 10:29 am
rectifico,
Hitler fue uno de los peores líderes de toda la historia.
2 Octubre 2008 a las 11:42 am
Hola, Pepe, ¿qué tal?
Verás, como dices lo de Hitler y, francamente, no sé muy bien si tu comentario hace velada alusión a mis palabras, diré lo siguiente un tanto a ciegas. En cualquier caso, si la cosa no iba por mi artículo, discúlpame.
Sólo diré esto: hice una defensa de la capacidad humana para reconocer con humildad los talentos de los demás y, eventual y consecuentemente, concederles poderes para dirigir a quienes no saben tanto (cosa a parte es si el elegido acepta el cargo).
Pero una cosa es la elección racional de un líder y otra la mitomanía o las adhesiones borreguiles e incondicionales, de las cuales dije que había que prevenirse, y en las jamás deberíamos caer. Claro está que la elección de Hitler pertenece a esta última y odiosa categoría. Pero insisto, estimado Pepe, ignoro si realmente haces alusión a mis escritos. Confío en que tengas a bien aclararlo. Gracias.
(Muchas gracias, Luis, por tus más que generosas palabras. Eres muy amable. Estoy escribiendo un artículo que quizá te guste, continuación del anterior.).
Saludos.
2 Octubre 2008 a las 1:38 pm
Había un calendario muy famoso…. hace algunos años…. que decía:
1º El jefe siempre tiene la razón.
2º En caso de no tenerla aplíquese el artículo Nº 1
3º El jefe no descansa… medita (o piensa)
4º El jefe …. no sé cuantos….
5º Ect…
No recuerdo más, pero estaba bien.
A mí me enseñaron en la escuela, que además de los jefes, formales o informales, y los líderes, formales o informales, existían lo que se llamaba: Jefes o líderes “situacionales” o coyunturales, que eran aquellas personas que sin ser jefes o líderes para todo, por nombramiento formal o informal, eran capaces de resolver determinados problemas concretos en una empresa, y que una vez resuelto el problema volvían de una manera natural a ocupar su papel regular en la organización.
Según esta clasificación, la empresa era tratada como un “organismo vivo”, un “organismo social” que funcionaba de acuerdo – planificando estrategias – a determinados procesos, más o menos, medidos mediante estadísticas, cálculo de probabilidades y matrices.
Por lo que llevo leído, hemos mezclado en la misma ensalada conceptos como: marketing, publicidad, medios de comunicación, carisma, situación, supervivencia, necesidad, democracia, dictadura (palabra de procedencia romana), miedo, valor, habilidad, conocimiento, dinero, poder, fuerza, grupo (manada, enjambre, ect…), convicción, mitología, y otras más. Y en esta relación de palabras hay algo común. Algo – significaciones – que podría emparentarlas a todas dentro de un mismo conjunto. ¿Cómo nombrar a este conjunto o conjunto de subconjuntos?
No tengo ni pajolera idea, pero “siempre nos quedará el amor por el saber”.
Dimitri41003
2 Octubre 2008 a las 5:14 pm
Aprovecho la ocasión para decir que las observaciones de Zencillo me parecen certeras y pertinentes. Cuando de niño jugaba al fútbol, había un crío que colaba más goles que entre todos. De manera natural e implícita lo reconocíamos como el líder en materia de fútbol: hacíamos caso de sus consejos y reprimendas. Como dice Zencillo, era fácil comprender cuál era el mejor sin sombra de duda. Teníamos criterios “discretos”: “gol” o “no gol”. Ahora la situación es mucho más compleja en cuanto a los líderes políticos se refiere. En fin, merece la pena meditar sobre ello.A continuación voy a hacer una crítica de lo dicho por Tomás Bernardo sobre la psicología evolutiva. ¡Bendita sea la psicología evolutiva, señor Tomás Bernardo!, pues explica cosas que sin ella sería imposibles de explicar. Voy a intentar fundamentar esto que digo.
Inicialmente hace usted una crítica a la afirmación de Punset de que hoy día estamos regidos por gente sabia antes que por personas ricas. Yo creo que usted lleva razón: no es cosa evidente que los ricos se hayan echado a un lado ante la llegada del saber científico. Aunque yo haría el matiz siguiente: ciertamente, los ricos siguen ahí, pero la situación dista mucho de ser la que era cuando gobernaban inapelablemente reyes, Papas o aristócratas. Es decir: todo se ha hecho más complejo.
Creo entender que lo que dice usted acerca del liderzazo de los leones machos es para cuestionar la afirmación de que ahora nos gobiernan los que más saben, léase los científicos. Por eso dice usted que en las manadas de leones las hembras son más útiles y más listas pero están subordinadas al musculoso macho. Hombre, entiendo por dónde van los tiros, pero tenga usted en cuenta una cosa de capital importancia: los machos defienden el territorio de caza de la frecuente intrusión de otros machos invasores (también de hienas competidoras), y eso hace que su vida sea azarosa, belicosa y breve.
Cazar es vital para la manada toda, pero tener y conservar el territorio donde cazar no lo es menos. Y no es del todo cierto que los machos no cacen: cuando la presa elegida es muy grande (búfalos, por ejemplo), intervienen, pues su peso y fuerza es determinante del éxito de la caza. Digo todo esto, señor Bernardo, porque si no se dice podría dar la impresión de que los leones machos son solo unos epulones de vida regalada e inútil. Nada de eso. Insisto: suelen morir jóvenes defendiendo el territorio. Si los machos comen antes que las hembras no es por una cuestión de abuso de fuerza (¡y aun menos de machismo!), sino porque, probablemente, la reposición de fuerzas del macho es más perentoria que la reposición de fuerzas de la hembra. Conservando el territorio de caza, antes o después se podrá cazar algo, pero sin territorio bien definido no (por supuesto, esto es una hipótesis que yo diría plausible, no una conclusión).
Evidentemente, Mark van Vugt, no puede saber a ciencia cierta qué ocurrió hace dos millones de años. En eso estamos de acuerdo. No podemos viajar al pasado para estudiarlo, pero eso no significa, en absoluto, que el psicólogo evolutivo no tenga material para observar y conjeturar valiosamente sobre qué pudo ocurrir hace dos millones de años. Por ejemplo:
1. El investigador siempre puede estudiar a grupos de primates actuales para intentar comprender cómo éstos eligen al líder. No será como estudiar directamente a nuestros antepasados humanos (cosa imposible), pero sí será una buenísima aproximación.
2. El investigador puede estudiar cómo seleccionan a un líder los niños pequeños y medianos mientras juegan de manera natural. De hecho, hay estudios sobre esto.
3. El psicólogo puede recurrir a simulaciones por ordenador (empleando complejas ecuaciones matemáticas) de diversas pautas conductuales para intentar comprender cuál de ellas tendría más éxito en cuestión de supervivencia y reproducción diferencial.
¿Qué conclusiones extraen los psicólogos evolutivos del estudio de monos? Pues en los chimpancés (genéticamente muy parecidos a nosotros) el líder puede ser un mono muy fuerte y agresivo, pero también uno inteligente, sociable y astuto; o uno con una mezcla de fuerza e inteligencia. Y siendo esto así, extrapolar estos resultados a la evolución humana, no es precisamente descabellado. Yo no sé de qué material se ha servido van Vugt, pero, en cualquier caso, alegar contra la psicología evolutiva que ésta no puede observar directamente su objeto de estudio, no parece una alegación acertada. Contamos con la posibilidad de hacer observaciones indirectas perfectamente aplicables al ser humano.
El ataque que usted hace a la psicología evolutiva no me parece bien fundado, señor Bernardo. La teoría de la evolución está unánimemente por la toda la comunidad científica. Por lo que leo en algún artículo en este blog, pudiera haber más dudas sobre la teoría de la Relatividad de Einstein que sobre la teoría de Darwin, por más que aquélla fuera expresada en términos numéricos y ésta simplemente con palabras (¿no debería darle a usted que pensar esto, señor Bernardo? Con palabras (no solo con números) se puede expresar un conocimiento riguroso. Porque, dicho sea de paso, sea cual sea la infalibilidad de la teoría matemática de Nash, no podría ser más cierta que la de Darwin, expresada con palabras).
Doy por hecho que usted no pone en duda la validez de la teoría de la evolución, sino que más bien cuestiona que al cerebro y la mente hayan evolucionado en el sentido darwinista: mediante selección natural.
Veamos: ¿De qué se ocupa la psicología evolutiva? ¿Qué afirmaciones hace? Si observamos el mundo animal, vemos que buena parte de su conducta es instintiva, aunque también los animales aprenden cosas sobre el medio en que viven (y el aprendizaje depende del cerebro, órgano tan natural como el hígado). E incluso se puede dar el fenómeno de la transmisión cultural de conductas y habilidades. La eterna cuestión es si los seres humanos hemos heredado un cerebro preparado para reaccionar instintivamente ante determinados estímulos o situaciones. Y no sólo me estoy refiriendo al instinto sexual o al hambre cuando tenemos el estómago vacío. Es decir, sabemos que el comportamiento animal está regido en gran medida por instintos que fueron evolucionando mediante el mecanismo de la selección natural, y que, como tales, se perpetuaron a través de las generaciones vía genética. Dicho de otra manera: ciertas conductas se heredan; son reacciones instintivas (no aprendidas) ante determinados estímulos o situaciones. La cuestión es si buena parte del comportamiento humano responde a pautas instintivas (heredadas) o si la mayor parte de él es aprendido, adquirido a lo largo de la vida.
¿Cómo podemos intuir o asegurar que un determinado comportamiento es instintivo? Uno de los métodos ya está dicho: observamos una conducta humana determinada, y para comprobar si es instintiva o sólo fruto del aprendizaje, hacemos experimentos con animales para ver si éstos también tienen esa conducta. Si la tienen, entonces tenemos buenas razones para concluir que estamos ante una conducta instintiva. Una conducta que evolucionó de forma darwinista. Otro indicio de que algo es instintivo es que tenga un alcance transcultural o universal.
Le voy a poner algún ejemplo, señor Bernardo. En los humanos se ha comprobado que rápidamente le cogemos apego a aquellos bienes o recursos que pasan a ser de nuestra posesión. Veamos, si yo a un sujeto le doy la posibilidad de elegir entre un coche o el valor de ese coche en metálico, es posible que no dude en escoger el dinero. Pero, fíjese qué curioso, si yo le doy ese coche y al cabo de unos días intento comprárselo, es muy probable que le tenga que ofrecer más dinero que el ofrecido en un primer momento. Es como si se hubiese “encariñado” del coche. Este fenómeno se ha comprobado infinidad de veces, aunque no con coches, sino con boletos de lotería, por ejemplo. Quizá usted piense que se trata de cálculos humanos, no de instintos. ¿Cómo salir de dudas? Haciendo experimentos con monos. Se han hecho, y el resultado es que ellos hacen exactamente lo mismo que nosotros. Es una conducta instintiva. La función evolutiva es clara: “retén y conserva lo que tienes, muéstrate posesivo (con lo que ya tienes, valga la redundancia)”. Los sujetos que tenían una genética para ser posesivos fueron favorecidos por la selección natural, en detrimento de aquéllos que no se encariñaban de sus pertenencias.
Le podría poner muchos ejemplos más, señor Bernardo, y lo haré encantado si usted me lo pide. Esto no es pseudociencia, créame.
Permítanme una aclaración más: la mente del ser humano no está evolucionando actualmente, ni mejorando. No está evolucionando en sentido darwinista, quiero decir. Que hoy tengamos más derechos que hace cuatrocientos años no indica “evolución ética” en sentido darwinista. Eso es evolución cultural o histórica. Creo haber percibido varias confusiones en este sentido en varios compañeros.
Sus reflexiones y críticas sobre los hilos del poder merecen consideración, señor Bernardo, pero no son incompatibles con una teoría rigurosa de cómo evolucionó el cerebro y su órganos mentales en nuestros antepasados adánicos. Y sobre cómo nosotros hemos heredado el fruto de aquella evolución.
Un cordial saludo.
2 Octubre 2008 a las 5:20 pm
Los recursos mundiales, que pertenecen a todos los seres que habitamos el planeta, se gestionan en favor de una elite que se siente superior, y ahí están los lideres, los mundiales y muchos otros si bajamos en la escala; cuando sus arcas están a reventar dicen que hay una crisis y como en todas ellas han de pagarlas los pobres trabajadores, y eso, si tienes la suerte de tener trabajo, y si no es así, la miseria se apoderará de ti, y por paupérrimo serás despreciado con sutileza por osados exhibicionistas de compasión repleta de hipocresía desde esa atalaya de los poseedores de patrimonio, aunque en muchos casos sea ínfimo, y así, la miseria se expande hasta otras conciencias y el hombre se degrada así mismo y a sus semejantes. Y esto se refleja en el panorama mundial, que se ve en la tele y sin falta de profundizar… entre tanta contaminación ambiental y espiritual. La sociedad es el reflejo de nuestros lideres y viceversa. Más les valdría a todos los lideres tomarse una buena dosis de humildad y dedicarse a la meditación una buena temporada, seguro que reconocerían que esa palabra tiene ya un significado… más bien vergonzoso; en cualquier ámbito el dopaje está a la orden del día para llegar a la cumbre, el artificio es palpable.
Insisto con mi libro, en el que también hay jefes y trabajadores. Un viaje en el tiempo a través de un sueño nos lleva hasta el lugar donde una voz nos dice: CRUZA LA RAYA, para ver un asentamiento con una forma de vida en un tiempo remoto que no está en los registros de la historia, en la actualidad los arqueólogos intentan descifrar las claves que contiene y su antigüedad, también descubre en sus páginas las técnicas de construcción que sólo habían sido vislumbradas por la trasmisión oral, y la protagonista dialoga con sus constructores y trabajadores hasta que la tiranía desata sus armas.
Hoy podemos ver los restos: TIAHUANACO aún contiene sabiduría labrada en sus piedras milenarias para orientar a una raza futura. El jefe-dios-líder-instructor-guía-arquitecto-maestro Viracocha y sus sabios representados en la Puerta del Sol, esperan a físicos, historiadores, arqueólogos, geólogos, antropólogos, astrónomos, pensadores, visionarios, y a todos los estudiosos de cualquier rama del saber para desvelar su tesoro en beneficio de los seres humanos de nuestro tiempo. Cruza la raya es mi aportación al conocimiento, mi granito de arena, gracias a la aceptación de la sugerencia: Cruza la raya, recibí la enseñanza, pero hacen falta muchos muchos granitos más.
Cruza la raya.
http://www.myspace.com/rosariocorderoteson
Sr. Punset, su página es genial, por las interesantísimas propuestas y entrevistas y por los inteligentes y simpáticos comentaristas, aquí aprenderé mucho.
Gracias, gracias, gracias.
2 Octubre 2008 a las 9:09 pm
El lider nace…y se hace. Me explico. Ser lider es una virtud natural puesta al servicio de la comunidad (“Un hombre llamado caballo”). Pero sin el grupo de barones (o hermanos, cofrades, compañeros, etc que lo apoyen no podrá llegar hasta la masa para magnetizarla con su don natural. Así ha ocurrido con todos los líderes de la Historia.
Por eso digo que el lider nace…y se hace
2 Octubre 2008 a las 11:05 pm
La competencia es una consecuencia insalvable de la biología. Todos los individuos de todas las especies tienen necesidades que cubrir puntualmente mientras duran los recorridos de sus vidas. Menos en la nuestra, las demás especies aspiran a poco más que al alimento, relación y casa, y por estas cosas suelen atacar o rechazar a otros individuos arriesgando en ello la propia vida. Por el contrario, nosotros pretendemos obtener y conservar lo obtenido desde cierta seguridad.
La jefatura debió surgir como premio a la estratagema victoriosa de algunos individuos, al conseguir objetivos y beneficios más o menos bien repartidos.
Nuestra propia constitución física está sometida a jerarquía, y así el cerebro cree que formar parte de un grupo social, ya sea ideológico, económico o profesional, nos facilitará el tránsito biológico, nos fortalecerá y protegerá mejor ante la amenaza, nos ofrecerá mayores ventajas y nos identificará con y ante otros, y por ello está dispuesto a trasladar, cediéndolas, competencias propias a otro cerebro, cuando lo piensa mejor preparado que él.
Y así, a cada grupo de individuos con jefe se le enfrentan otros grupos con otros jefes, con lo que hemos pasado de la idea simple y bestial del combate primitivo a la ferocidad sibarita de la guerra con el pensamiento moderno.
Poner nuestro optimismo en lo conseguido por la evolución de genes que siempre han jugado sucio, causantes de dolor, sangre y sufrimiento, es, bajo mi punto de vista, erróneo e injusto. Prefiero tener mi esperanza puesta en el conocimiento indiscutible, por cierto y definitivo, de la realidad que vivimos, ello nos llevará a una nueva evolución, la que, por primera vez, jugará sin jefes y limpio.
Saludos
3 Octubre 2008 a las 1:44 am
Hay una frase que me encanta, no sé si tiene autor reconocido, sólo recuerdo haberla leído hace ya algun tiempo en un blog, es la siguiente:
“El conocimiento pertenece al pasado, la sabiduría al presente”
Mi interpretación de la misma, es que el mayor conocimiento sobre una materia o situación, no implica de manera directa que se use de la forma mas sabia a la hora de tomar decisiones.
Cómo se ha citado al Sr. Nash, me permito hacer referencia al famoso dilema del prisionero. En mi opinión, la teoría de juegos no resuelve ni este ni muchos otros dilemas, simplemente aporta el conocimiento necesario para entenderlos y comprender las diferentes estrategias. Creo que el mismisimo Sr. Nash enfrentado a este singular dilema, no tendría ni un ápice de ventaja sobre su cómplice por el hecho de conocer mejor que él la Teoría de juegos. En el momento de la verdad y enfrentado a la decisión final, siempre en mi opinión, contaría la sabiduría con que fuese capaz de utilizar su conocimiento para intentar acertar.
Esto tan sencillo, es aplicable igualmente a decisiones de tan gran calado, como la carrera armamentística, por tanto quizás quepa preguntarse ¿que hace que un líder sea capaz de utilizar el conocimiento de la manera mas sabia en cada momento? ¿hay instintos mas desarrollados en ciertas personas y eso les hace estar mas preparados para el liderazgo? ¿como influyen el miedo y la temeridad a la hora de definir el caracter de un líder?
y por último ¿como percibimos los demas todo esto para poder reconocerlos como líderes?
Saludos y gracias
3 Octubre 2008 a las 4:56 pm
Preguntaba Luis si acaso la publicidad no nos convertirá en seres banales. Daré mi opinión sobre esto, la cual yo creo que también servirá para contestar a Bender.
Verás, Bender, creo entender bien lo que dices. Lo que ocurre es que la discontinuidad tajante que estableces entre el poderoso (líder, jefe o comerciante) y el ciudadano corriente, yo no la acabo de ver. Sobre las relaciones del ciudadano y el mercado ya hablé en otros artículos. Es cierto que muchos comerciantes nos venden alimentos grasientos, tabaco o alcohol, pero hay que tener en cuenta varias de cosas:
1. La intención del poderoso no es despreciar la vida o envenenarla, sino crear consumidores “adictos”, es decir: enganchados a la compra compulsiva. Pero el objetivo final no es hacer enfermar a la gente o convertirla en “adicta”, sino vender más y más. La “adicción” más o menos inducida en la población será un instrumento de su codicia, no su fin último. Por supuesto, esto no los exime de culpa, pues, ciertamente, demuestran poco aprecio a la salud y la vida de millones de personas.
2. Los no poderosos también engañan, manipulan, roban o asesinan; otra cosa es que las acciones del poderoso sean de mayor gravedad o de más alcance: eso sí es cierto. Pero insisto: El crimen no es cosa exclusiva de los de arriba. Ya quisiéramos. El delito y el crimen y el desprecio de muchos por la vida ajena son cosas que atañen a todas las capas sociales. Es más que una opinión. No hay más que consultar las cifras anuales que las autoridades ofrecen sobre el delito y el crimen. Es decir, la visión poderoso-malo y ciudadano corriente-bueno no me parece cierta. ¿Sabría decirme el lector cuántos asesinatos se perpetran en España al cabo de un año? Le aseguro que bastantes más que los que produce la llamada “violencia de género”, aunque sea ésta la única que reseñen y nominen los medios de difusión.
3. En nuestras sociedades, los mensajes publicitarios o gubernamentales que incitan al consumo nocivo (tabaco, alcohol, grasas…) se mezclan con mensajes que animan a consumir sanamente, incluso aunque sea por razones egoístas, como por ejemplo ensanchar el mercado: leche desnatada, alimentos bajos en sal y en calorías, artículos deportivos, gimnasios, información farmacológica, etc.
4. En última instancia, en el ciudadano reside la responsabilidad de elegir la vida que desee: el bar o la biblioteca, o ambas cosas. La idea de un ciudadano “títere” y esclavo de los señuelos del mercado no me parece que haga justicia a la realidad. La crítica al sistema es siempre posible. Tú mismo, Bender, estás siendo crítico con el sistema. No hay un poder “hipnótico en el mercado”.
5. Como bien sabes, Bender, los mismos poderosos mercaderes son, igualmente, víctimas de las mismas tentaciones y vicios que nos embargan a los demás. Fuman, beben, toman cocaína,… De todo eso no se escapan los altos ejecutivos, los empresarios de postín o los políticos más diabólicos. Humanos son ellos y humanos nosotros.
6. En cuanto a lo que dices de que los líderes ya no hacen nada bueno por las gentes y se dedican a crear mitos, te diré lo siguiente: repara en que los mitos, las leyendas y los héroes de papel siempre han existido. Baste recordar la época de Cervantes, adepta a las novelas de Caballerías, en las que el escritor de turno gustaba de describir a personajes de poderes fantásticos e increíbles. ¿También aquí deberíamos sospechar una treta de los poderosos para obnubilar las conciencias de los ciudadanos? No, Bender, hay cosas que son universales, y la ensoñación y la fantasía lo son.
Quizá, Bender, lleves razón al decir que Punset no es un líder. Es posible que él no desee ejercer de líder. Pero es que el deseo de ser escuchado y admirado forma parte de cualquier persona, pienso yo. Creo que fue Hume quien dijo que no hay mayor felicidad que la de ser bienquisto de los demás. Cajal se pronunció con parecidas palabras sobre este asunto, y muchos otros pensadores son de esta opinión.
Personalmente creo que Punset es algo más que una pesona “que caiga bien”: cae bien porque su labor es valiosa para la sociedad. Lo de “caer bien“, y sobre todo a las mayorías, quizá sea más aplicable a personas como Carmen Sevilla, cuya torpeza o incultura parece inspirar la compasión general, o condecir bien con la incultura y chabacanería generales.
Agradezco, con todo, Bender, tus observaciones. De la discrepancia civilizada saldrá la luz, o eso espero.
Quizá, Luis, ya te haya contestado con lo dicho a Bender. Añadiré algo más. Creo que me va a ser muy fácil entenderme contigo, pues veo que, como yo, lees y admiras a Steven Pinker. Me has entendido muy bien: la admiración en sus justos términos. Ya lo dijo Aristóteles: en el medio está la virtud. También hablé de ello en un artículo sobre la belleza y el atildamiento.
Si has leído la Tabla Rasa, recordarás el capítulo en que habla de la herencia de la personalidad y la inteligencia. Si uno es más o menos profundo o banal (y todos podemos ser lo uno y lo otro en diferentes grados) dependerá en gran medida de la herencia genética. Pero cuidado, con esto no quiero decir que el mercado no tenga su papel en la configuración de lo que somos y lo que hacemos. El mercado “sobreexcita” cada uno de nuestros deseos para convertirnos en permanentes criaturas “deseantes”. Pero, fíjate, precisamente, la profundidad de una persona es más perceptible y notoria cuando está rodeada de banalidad y lucha contra ella. Aquél que es profundo lo es “a pesar” de la superficialidad reinante. De igual modo que la fortaleza de espíritu se demuestra en los momentos de crisis y problemas, no cuando todo va viento en popa. No tiene mucho sentido pensar que en otros tiempos las gentes eran más profundas o menos frívolas si resulta que en aquellos otros tiempos no había tantas tentaciones al alcance de la mano y tantas posibilidades de entregarse a la superficialidad.
El mercado y la publicad pueden sacar de nosotros la parte más frívola y casquivana, sin duda; pues los humanos estamos muy lejos de podernos sustraer a las tentaciones de los sentidos. Sin embargo, la persona profunda suele encontrar un hueco para cultivarse, para resistirse al influjo de las ingentes tentaciones que nos rodean. Y lo hará por una necesidad vital, movido por una curiosidad insomne.
Todos estamos expuestos a las tentaciones del escaparate, amigo Luis, pero algunos saben resistirse a ellas o, al menos, encontrar fuerzas y tiempo para cultivar lo mejor de sí: el talento y la bondad.
Para terminar quisiera hacer el siguiente apunte sobre lo del liderazgo. Punset (o el científico consultado) nos ha descrito dos modelos de liderazgo:
1. El que reinaba hace dos millones de años: la manada elegía como líder al que más sabía de algo: cazar, comerciar, organizar expediciones…
2. El que instauraron los ricos productores.
La hipótesis es que parece ser que estamos retornando al primer modelo.
Y digo yo: ¿Y por qué no un tercer modelo? Es decir, un modelo que sea una combinación del primero y el segundo. La razón de esta hipótesis es la siguiente: parece evidente que las decisiones de los grandes magnates y banqueros siguen teniendo mucho peso en la vida de los ciudadanos corrientes; y parece obvio que el ciudadano, que también es rico y poderoso en grado considerable, puede decidir sobre quién le administrará parte de su vida.
Pero esto lo explicaré en otro artículo.
Saludos.
3 Octubre 2008 a las 6:15 pm
Me gustaría saber qué tipo de experimentos han hecho para demostrar tales afirmaciones, creo que se peca de tópicos en estos temas. Pero el artículo no indica en sí nada especial, sólo trata de hacerse preguntas retóricas y poco más, porque de respuestas aporta bien poco. Estos pseudocientíficos utilizan el apoyo de los medios para lucrarse con historias que la mayoría de la gente desarrollada conoce perfectamente.
4 Octubre 2008 a las 11:35 am
Raus, disiento en que la mente no va evolucionando positivamente en el plano ético. Realmente creo que si seguimos el estudio de las 5 necesidades básicas de Maswell y dado que algunos hablan de animales se ve que estos están en el primer plano de necesidades fisiológicas. Se mueven para comer y al satisfacerse se van a la cueva a descansar. Durante muchos milenios fuimos así, primarios, no existía la ética y según el tema un jefe que mandaba sobre todos y que al matarlo o ganarle en una batalla se ponía otro. Sin embargo cada vez más este jefe se va eligiendo según sus valores y no según su fuerza o poder mafioso. cada vez más se usa el nombre de lider. Rosario, no entiendo que digas que esta palabra tenga un sentido vergonzoso. Para mi es la culminación de la organización social en la que las personas que trabajan más y mejor son las más adecuadas para de manera democrática ayuden a los demás, ya que hoy en día el ser lider equivale a servir a los demás y ganar más dinero, mientras que los jefes mandones y machacadores dejan poco a poco de ser servidos para ser rechazados por la sociedad. Muchas gracias.
5 Octubre 2008 a las 7:20 pm
[...] Pero somos primates. Actuamos en comunidad para algunas cosas y somos individualistas para otras. Elegimos líderes desde hace mucho tiempo, y no nos gusta hacer de leopardos, porque no funciona, ni de hormigas, porque tampoco funciona. Está en nuestro ADN. [...]
5 Octubre 2008 a las 9:11 pm
Como respuesta directa al enunciado del post, quiero decir que al jefe en el ámbito laboral lo elige su jefe representado normalamente por el dpto de RRHH.
Para mí hay una diferencia clara entre poder y autoridad, a todos los jefes se les otorga el poder necesario (casi siempre) para hacer frente a sus responsabilidades, sin embargo la autoridad no se otorga sino que se gana en base al reconocimiento de los demas.
Los jefes que además de poder tienen autoridad pueden ser buenos líderes, y sino la tienen son sólo…jefes
5 Octubre 2008 a las 10:18 pm
Yo soy un jefe. ¿Quién me ha elegido?
6 Octubre 2008 a las 2:16 am
Antes de nada, quisiera expresar mi más profunda admiración en primer lugar por el señor Eduard Punset y acto seguido por su programa ‘Redes’. Me encantaria poder tener el privilegio de algun día conocerlo en persona.
En referencia al tema, opino desde mi humilde desconocimiento cientifico y tras un breve repaso a los comentarios qué:
Ciertamente para ser un lider no es necesario tener mejores capacidades que sus seguidores en la espcialidad que sea carecteristica del grupo. Como ejemplo tan solo tendriamos que fijarnos en la mayoría de los negocios de hoy en dia donde el seguidor es capaz de realizar proezas que seguro su jefe imagina impensables para él.
Pero claro, si nos centramos en los negocios es obvio que la habilidad del lider (como bien apuntaban por ahi) es la capacidad de ser productivo, lo que se ve traducido en amasar fortunas, lo cual a su vez no lleva a tener un mayor estatus social:Poder.
¿El más poderoso entonces es igual al más rico? En la sociedad que vivimos desgraciadamente (o no) es así. Y si no me creen, quizas deban fijarse en el señor Sulaiman Al-fahim con su desfachatez al comprar por una suma millonaria el Manchester a costa de toda la población mundial subiendo el precio del barril de crudo. No es envidia lo que le tengo precisamente.
Y realmente no creo que ese hombre tenga interes alguno en servir a los demas ni haya sido elegido democraticamente,haya tenido una mayor publicidad o de chico fuera un crack jugando al futbol. ¿lider? quiza en alguna de las acepciones de esta palabra si.
La unica capacidad innata en un individo tal como este es precisamente la falta de humanidad. Me pregunto en cuanto ha contribuido este tipo en la calidad de vida de sus subditos, seguidores y compatriotas (muchos de los cuales sobreviven en la mas profunda miseria).
Bueno, para no desviarme del tema, quiero hacer una apunte que quizas se ha mentado poco.
Como bien se ha dicho, los lideres dependen de la situacion. En momentos de necesidad, gente que se preveía desprovista de toda capacidad de liderazgo, de pronto se perfila lider del grupo. Y otra persona del mismo grupo que siempre fue lider en momentos de calma pasa a seguidor con resentimiento hacia el lider natural.
Por tanto, ser lider ciertamene se nace y también se hace como bien apuntaron. Pero eso es una obviedad. Lo que quizas no es tanto es que lider se puede nacer, pero no tendrá ninguna posibilidad contra aquellos que se hacen por las circustancias aún no habiendo nacido para serlo.
Perdon por el toston. Gracias a todos.
6 Octubre 2008 a las 9:47 am
Para Raus: ¡ Busque vuecencia la ganancia proba!
¡ no sea un orate cascabelero!
El entendimiento y el buen sentido,
con escaso arte, por si mismos se presenta;
y si os importa en serio decir algo,
¿ es acaso necesario andar persiguiendo a las palabras ?
Vuestros discursos, que tan bien emperifolláis
para presentarle a la humanidad monas vestidas de seda,
¡ son sofocantes como el viento brumoso
que en el otoño susurra por entre las hojas secas !
( FAUSTO, de Goethe, pag. según edición 32-36 )
Raus informate lo que son los BONOBOS, ejemplo de la ignoracia y prepotencia de algunos pseudocientificos. Estoy de acuerdo en tus precisiones sobre los leones, ¿ pero en que se contradice eso con mi teoría de que psicologicamente no hemos evolucionado ? o en lo que decía Theodore Roszak ” si no hay cambio psicologico, una revolucion no hace más que reproducir la misma situación con otras personas en el poder”.
Raus yo intuyo que la teoria de la evolucion de las especies de Darwin es correcta, pero que tiene que ver con la psicología evolutiva? está bien estudiar arte, filosofia, literatura y demás humanidades, pero parece fantastico, ¿pero que tiene que ver eso con la ciencia ? Hemos evolucionado, somos más inteligentes, nuestro cerebro es más poderoso, es obvio, trivial, LA TECNOLOGIA nos invade, pero lo que nadie se atreve a decir en las universidades es:
¿ cuanta gente, estudiantes, periodistas y demás humanistas SE ATREVEN A PENSAR POR ELLOS MISMOS ‘?? ? , Yo pienso, veo que hay 6000 millones de humanos y cada uno es un universo infinito de pensamiento, ¿ un psicologo, ni evolutivo, ni social ni de ninguna clase podrá sacar conclusiones cientificas ? Comtemporáneas lo dudo, manipular informes sociologicos según el amo que tenga seguro, del pasado reciente 3000 años primero deberán ir otra vez a la escuela y que le cuente LA HISTORIA que en sus colegios no les contaron, de hace 2 millones de años, por favor, si hace tan solo 14 años que han descubierto a los bonobos, todavía en la enciclopedias no sale el término, en wekipedia y la mayoria de paginas web todavía tratan a los bonobos como una especie o clase de chimpances, por favor, no saben lo que pasa en sus morros y quieren alucinarnos escribiendo libros de psicologia evolutiva, que se vaya a Afganistan y estudie la psicologia evolutiva de los talibanes, que se vaya el señor Van vugt a estudiar la psicología evolutiva del PC chino, no se donde está Kent, pero si quiere estudiar a ver si le dejan entrar en ” The City ” de LOndres para estudiar a los que viven allí, les recuerdo a los amigos de Redes que The City es una ciudad independiente dentro de Londres, algo así como el Vaticano en Roma, entonces cuando halla entrevistado a los anteriormente citados, entonces que hable de psicología evolutiva,
Yo soy optimista, y pienso y digo que solo evolucionaremos psicologicamente cuando este superado el concepto de lider-jefe-faraón-capo o como ustedes deseen llamarlo, por eso mi teoría es que tecnologicamente si hemos evolucionado, psicologicamente no.
gracias por el espacio señor PUnset, larga vida a usted y a REDES
6 Octubre 2008 a las 3:48 pm
Un jefe es aquel que da la seguridad de conseguir un objetivo perseguido. Tiene la capacidad de animar a los otros a conseguirlo y además sabe administrar el conocimiento de sus seguidores. Apoya con vocación cada paso de la consecución del logro y no deja que nadie se despiste. Es capaz de organizar al grupo en tiempos difíciles y nunca abandona.
Sancho Panza sería un buen lider.
Salu2 punset me encanta su entusiamo por el conocimiento.
7 Octubre 2008 a las 12:01 am
Muchas gracias, Tomás Bernardo. Cierto es que yo sospechaba algo acerca de mi condición de orate cascabelero, pero la sola cita de Goethe, aplicada a mi persona, me lo confirma. Me sienta como anillo al dedo. Ya era hora de que alguien me pusiera en mi sitio.
Será precisamente por esa tan pobre condición mía que no acierto a entender por qué usted, Tomás Bernardo, me pide -u ordena, no sé- que me informe sobre los bonobos, cuando yo hablé de chimpancés, no de bonobos. Pero hombre, si no son lo mismo.
Y lo que yo decía es que el líder en los grupos de chimpancés puede ser uno fuerte y agresivo o uno más inteligente, astuto y sociable. Ello apuntaría la posibilidad de que las relaciones sociales pudieran ser, en parte, la antesala de la evolución intelectual (cerebral) del ser humano. Si el líder es un miembro de los más inteligentes, sus genes se transmitirán a la siguiente generación, tras copular con varias hembras. Es seguro que al líder no lo faltarán hembras.
La pregunta que me hace usted sobre los leones me parece un ejemplo de cómo rizar el rizo. Se lo digo por lo siguiente. Usted, para “refutar” la teoría expuesta por Punset en la que se afirma que hoy día las gentes eligen a líderes y ya no están dominada por un poderoso productor (o rico), aludió al ejemplo de los leones: aunque las leonas son más útiles y listas, dominan los machos, los más poderosos. Si yo no le entendí mal, usted lo que nos quería advertir era que los humanos podríamos ser, en esto, como los leones: nos seguimos rigiendo por los más poderosos. Pero ya de entrada, su analogía es bien confusa, pues salta a la vista que, en todo caso, los seres humanos más poderosos de este mundo poco tienen que ver con la fuerza muscular o la agresividad física del león. Su poder es debido, entre otros rasgos psicológicos (codicia, falta de escrúpulos…), a inteligencia y astucia. Bill Gates no es a sus semejantes lo que el león macho es a la manada. En el poder de aquél interviene la inteligencia, mientras que en el del león más bien los músculos y la agresividad. De los humanos poderosos se podrá decir lo que se quiera, pero no que carezcan, en general, de inteligencia (aunque admitamos que la codicia, que suele romper el saco, pueda entenderse a la postre como una terrible torpeza o falta de previsión).
Y si inteligentes son los poderosos, también es inteligente el resto de la población, especialmente una minoría. Y esta notable inteligencia de una porción de los no poderosos proporciona la posibilidad de que las sociedades humanas puedan criticar las malas obras de los de arriba, e incluso de rebelarse contra ellos. Por tanto, sí es cierto que los ricos siguen teniendo poder, pero también que al menos una parte de la población protesta críticamente contra ellos. Lo cual no obsta para que también podemos observar lo siguiente: que gran parte de la población es tan codiciosa como los poderosos sometidos a crítica, lo cual favorece enormemente la perpetuación del rico poderoso y del sistema.
Me pregunta usted que qué tiene que ver mi aclaración sobre el papel de los leones machos con lo de si los humanos hemos evolucionado psicológicamente. Pues directamente nada, era por emperifollar el discurso. Aparte de esto, pretendía mostrarle a usted un ejemplo del tipo de reflexiones que suele hacer un psicólogo evolutivo para explicar la conducta manifiesta, ya sea de leones, de chimpancés o de humanos. Pero si usted no ha captado mi propósito, nada extraña que le haya sonado a digresión.
Pero mire, la pregunta que usted hace tras mentar a los leones (copio y pego):
“Estoy de acuerdo en tus precisiones sobre los leones, ¿ pero en que se contradice eso con mi teoría de que psicologicamente no hemos evolucionado ?”
esta pregunta, digo, y todo lo que viene después, ponen de manifiesto que usted -discúlpeme- no tiene ni la más remota idea de qué es la psicología evolutiva. Peor aún: no tiene ni idea de en qué consiste la teoría de Darwin, a pesar de su sencillez. Un psicólogo evolutivo difícilmente diría que “psicológicamente hemos evolucionado” para referirse a cambios mentales experimentados en un pasado reciente (siglos o milenios), y menos en el presente. De hecho, con casi toda seguridad, se cuidaría mucho en decir que “hayamos” evolucionado en sentido darwinista en algún otro sentido: por ejemplo en comportamiento ético. Y menos todavía, Tomás Bernardo, que estemos evolucionando, EN SENTIDO DARWINISTA.
Pues el “escenario” de la evolución humana, en sentido darwinista, no es el presente, ni nuestro pasado histórico, sino un pasado remoto, muy remoto. Y esto significa, entre otras muchas cosas, que el cerebro humano, “no está sometido actualmente a las condiciones propias de la evolución darwinista”. Al menos no de una manera evidente. Para que el cerebro humano evolucionase hacia una mayor dotación intelectual, debería producirse una selección natural de los más inteligentes. Dicho de otra manera: la tasa reproductora de los individuos más inteligentes debería ser notablemente más elevada que la tasa reproductora de los individuos normales y poco dotados. Aunque las personas más inteligentes tiendan a matrimoniarse entre sí, la media intelectual del ser humano (su capacidad cerebral) seguirá siendo la misma que hace miles o millones de años. No parece nada evidente, desde luego, que hoy día los sujetos poco dotados, mueran antes que los más dotados o que tengan menos descendencia que éstos.
Lejos de pretender cualquier psicólogo evolutivo que la mente o el cuerpo humanos hayan evolucionado en los últimos siglos o milenios, lo que afirman es algo bien distinto: que nos enfrentamos a problemas inéditos en la historia de la humanidad con un cerebro-mente primitivo que “EVOLUCION“” hace millones de años. Y por eso mismo, Mark van Vugt, o cualquier otro psicólogo evolutivo, no tendría ningún problema teórico en estudiar el comportamiento de los talibanes afganos, ni a los chinos de cualquier clase o condicón. No tendría ningún problema, porque lo que la psicología evolutiva espera encontrar -y suele encontrar- en las diferentes comunidades humanas son los mismos patrones de comportamiento en asuntos vitales, más allá de la diversidad folclórica hallada en ellas. Una diversidad que a algunos despista, pero no a todos por fortuna.
Me pregunta usted que qué tiene que ver la teoría de Darwin con la psicología evolutiva (!). La respuesta es: Todo. La denominación de “psicología evolutiva” puede referirse a los cambios mentales que experimenta un individuo a lo largo de su vida, o a los cambios que experimentó el cerebro humano y sus órganos mentales durante la filogenia (y hay claras relaciones entre aquéllos y éstos, como no podía ser de otra forma). Estos últimos obedecen las leyes de la selección natural y sexual, Tomás Bernardo. Por fortuna, el señor Punset sí comprende qué es la psicología evolutiva en el sentido darwinista. Conoce su importancia, y por eso le dedica tantos programas, libros y reflexiones.
Que usted, Tomás Bernardo, no acierte a comprender la teoría de Darwin y su importancia para explicar el comportamiento humano, es cosa irrelevante: precisamente porque dista usted mucho de expresarse como un líder (otra cosa sería Goethe), aunque no esté muy lejos de las maneras del jefe. Lo malo, lo que a estas alturas da grima y causa bochorno, es el poco interés que el genio de Darwin despierta en nuestras escuelas y universidades, y por supuesto en la mayor parte de la población. La derecha política repudia la teoría de Darwin porque niega la necesidad de un Dios creador. La izquierda suele unirse al repudio porque teme las consecuencias del llamado darwinismo social. Vanos repudios y aprensiones. La suerte es que una persona conocida y reconocida como Punset haya sacado a la luz pública a Darwin y a su conspicuos seguidores intelectuales. Ya iba siendo hora.
Cuando usted desea larga vida a Redes, es evidente que no tiene mucha idea de a qué le está deseando larga vida. Yo también le deseo larga vida a Redes, pero creo que con más propiedad y conocimiento de causa, con más entendimiento de la labor y la obra de Punset y sus colaboradores.
Remata usted la faena diciendo que “solo evolucionaremos psicologicamente cuando este superado el concepto de lider-jefe-faraón-capo o como ustedes deseen llamarlo…” Mete usted en el mismo saco el concepto de líder, el de capo, el de jefe y el de faraón. Yo no tendría ningún problema en sumarme al rechazo contra los jefes, los faraones o los capos. Pero no contra los líderes. Las dotes de liderazgo han sido -y son- necesarias para la evolución y la vida propiamente humanos. Claro que hay y ha habido líderes terribles. Por supuesto. Pero lo que aterroriza de esos líderes no son sus dotes de liderazgo, sino su maldad. La maldad nunca ha hecho falta, y siempre será condenable, pero no las dotes de liderazgo.
Saludos.
7 Octubre 2008 a las 12:30 am
Estar por encima de los demás con el consentimiento de los subordinados no es lo mismo que estar por encima sin haberles preguntado. No es lo mismo ser líder que jefe. Ambos tienen una función distinta dentro del sistema que lideran y crean unas expectativas distintas en los que se les someten. Los líderes motivan, los jefes obligan. La suerte te puede hacer líder o jefe. Una frase en el momento apropiado, también. Hay muchos líderes que nunca llegarán a serlo porque ya hay líderes en su lugar. ¿Acaso todos somos un poco líderes? Al jefe también lo elige la suerte: haber nacido en tal familia, haber entrado a trabajar en tal empresa, haber machacado a los aspirantes adecuados. Al líder nos pensamos que lo elegimos nosotros mismos (cuando en realidad es nuestro egoísmo). Al jefe nos pensamos que no lo elegimos nosotros, pero realmente nadie nos obliga a quedarnos estáticos en un país o empresa. Así que al jefe lo elegimos nosotros también, pero no queremos reconocerlo porque no nos gusta que nos vean como seres débiles y dependientes. Así que cuando elijo a un líder, lo hago buscándome a mí en él. Cuando “obtengo” un jefe, lo hago buscando una persona de la que dependo y que ella a su vez depende de mí.
7 Octubre 2008 a las 1:02 am
Acerca de las preguntas de Punset, creo que aparecieron primero los seguidores, los seguidores crean el jefe, no lo eligen o eso creo yo.
Si miramos en nuestro interior todo está organizado y dirigido por un jefe, el S.N.C, pero él no apareció primero, primero aparecieron los seguidores no?, las células, el conjunto de células independientes unas de otras pero que descubren que colaborando todas juntas realizan mejor una función, después empezaron las especializaciones en diferentes tipos celulares, como en nuestro mundo que cada uno ocupamos un lugar de una u otra manera no??, despues se organizaron esos conjuntos especializados de células en tejidos y después en órganos..y finalmente apareció la necesidad de coordinar todo esto (necesidad creada por las propias células al decidir colaborar)y apareció el sistema nervioso …
Las células más primitivas aprendieron que solo colaborando obtendrían más.. vivirían mejor y luego tuvieron que organizarse y que ser dirijidas o lideradas… esto sucede en todos los animales..
Igual por eso,porque está en nuestra naturaleza, porque nos pertenece, porque estamos formados por esa organización, nuestra forma de actuar y vivir es acorde a como estamos hechos,si alguien desde arriba nos mirara nos veria cmo celulas individuales colaborando unas con otras, que con el paso de los años hemos evolucionado encontrando en la colaboración, coordinación y porlo tanto en la elección de jefes la clave del éxito.
No siempre todas las asociaciones son buenas, ni todos los líderes son buenos, por eso siempre cambiamos de líderes para buscar lo que más nos beneficie…igual que hace la naturaleza en la evolución, cuando se introduce un cambió y no es para bien el cambio desaparece y si no, se perpetúa.
Igual todo lo que he dicho es una soberana tontería, pero se me acaba de ocurrir y lo quería compartir.
7 Octubre 2008 a las 2:15 pm
EL jefe es el inteligente y valiente . Y lo eligen los menos valientes y menos
inteligentes. El buen jefe es aquel que antes de nombrarlo,los seguidores se han percatado minuciosamente de la esencia verdadera de este y no del engaño que se da a los no esforzados en conocer miticulosamente.
Por tanto,cuanto mas culto es un pueblo, mas trabajador esforzado y de mas
libertad goza mas posibilidades tienen de acertar con un buen jefe a seguir.
7 Octubre 2008 a las 9:13 pm
Creo que esas discusiones en que poneis tanto énfasis en animales, figuras antiguas extrapoladas a la actualidad y afán desmedido en convencer al otro desenfocan la cuestión. La realidad actual debiera enfocarse con términos actuales. Saber que la mayor producción científica y el mayor descubrimiento no fue la teoría darwiniana, ni el pensamiento einsteniano, ni otros tan aplaudidos, pues simplemente en el siglo XX fueron superados por lo que ya insinuó Victor L. Frank. El hombre tiene un potencial inconmensurable, realmente se observó, por quien supo ver el futuro con asombro, que querer es poder. El cerebro no actúa solo por unos genes fijos, son cambiables y se pueden desarrollar a fuerza de esfuerzo y bien hacer. El lider coordina no solo personas independientes o dependientes como antaño, sino que realiza una simbiosis de energía que nos hace ser mucho mejores en lo más básico, ya que somos esencialmente animales sociales. estas teorías tan fantásticas, pero para muchos clarísimas se ven confirmadas, demostradas hasta la saciedad por la física cuántica. No creo que sea adecuado dejarla a un lado cuando reafirma esa teoría del gran psiquiatra esa maravilla que ya no se fija en animales y jefes para dirigir el mundo, pues pone en manos de la imaginación de una, pero sobre todo de varias personas, en la aspiración de algo sublime para que eso tan fantástico se cumpla. Muchos no creerán que eso sea posible, pero la realidad es esa. Cuando la energía que brota de personas enlazadas en objetivos o sueños inalcanzables o imposibles está cementada por esa intención maravillosay el universo se confabula para que se consiga de manera sublime. Hasta ahora los jefes los eligieron los violentos, de ahora en adelante se dará más fenómenos sociales surgidos de todas partes y condiciones, pues ya somos una aldea global, con igualdad de probabilidades para conseguir cualquier cosa. Muchas gracias.
8 Octubre 2008 a las 3:23 am
Quiero agradecer en primer lugar tanto a Raus como a Tomas Bernardo sus comentarios, porque me aportan interpretaciones interesantes y me hacen pensar, y también la pasión con que defienden sus posturas, porque toda teroría es defendible con buenos argumentos.
También quería decir que a veces, los apasionados de la ciencia, tendemos a ser un poco “integristas”. Es verdad que también entre las ciencias hay categorías que gozan de mas o menos prestigio, las denominadas ciencias formales son la “jet-set” y luego están las ciencias empíricas como la psicología, la paleontología o la antropología, dentro de las cuales tambien hay “clases”.
Es curioso hasta que punto todo es cuestionable – cosa muy de científicos verdad? -, porque algo común a TODAS las ciencias es que basan gran parte de su conocimiento en el inductivismo y hasta eso, que parece un sólido pilar, es discutible con buenos argumentos. Podéis leer un poco sobre este tema buscando Karl Popper, Imre Lakatos o Thomas Kuhn, y os dareis cuenta hasta que punto hasta la propia construcción del conocimiento científico es cuestionable para uno o para otro dependiendo del método que se aplique.
Para acabar, decir que siempre se crece a partir de los propios límites, y en los límites, en las fronteras, siempre hay cierta indefinición y desconocimiento, en mi opinión reconocer esta falta de conocimiento “mas formal” no debería hacer que desecharamos lo que hay mas allá por considerar que es terreno de “fantasías”.
Me aventuro a decir que el conocimiento existió antes que la ciencia, y antes del conocimiento, las respuestas “mas mísiticas” y antes las preguntas y antes el deseo de saber y antes la curiosidad y antes los fenómenos inexplicables. Imagino que el el primer hombre que plantó una semilla y esperó a que creciera, no era botánico ni biologo ni falta que le hacía.
Es cierto que quizás la psicología evolutiva o psicología del cambio, esté cerca de esa frontera del conocimiento científico mas formal, en cualquier caso creo que no mucho mas cerca que la paleontología o la antropología, y de todas formas si nos sirve para que un día podamos ampliar esa frontera y lo que ahora nos parecen especulaciones den lugar a un conocimiento mas formal, bienvenida sea.
Saludos y gracias por hacerme disfrutar
NOTA: por cierto no se si es el lugar adecuado, ni si es procedente, pero me voy a arriesgar a hacer una petición, me encantaría que Punset un día pudiera entrevistar a David Deutsch.
8 Octubre 2008 a las 9:44 am
Yo no desprecio a nadie Raus, aprendo de todos, y menos al señor Punset o su decisión DE SU equipo para elegir los temas de REDES. Distingo lo que es un jefe de un lider, PERO vayamos al grano, Bil Gates se comportó como un León, por favor no seas simple, ya se que no tiene la fuerza fisica de Mohamed Ali, pero como consiguió su monopolio? deborando a la competencia.
Te has olvidado de nombrar a “The City”, curioso no!, hizo alguna entrevista el señor Van hung a alguna persona de “the City”, no lo se, pero lo dudo, sabes porque? porque esas personas estan fuera del alcanze del comun de los mortales, y sin embargo son EL PODER en su máxima expresión, son las que dictan el tipo de interes de las hipotecas, las que crean crisis o ciclos de bonanza economica, y hay se confunde lider con jefe, puesto que yo voy al grano, no me quedo a estudiar al lider o jefe de una empresa o de un grupo de trabajo cientifico o a la simpleza del lider de un equipo de futbol, pues en esos estudios si puede funcionar la psicologia evolutiva, pero cuando analizamos el poder, EL PODER REAL, entonces la psicología evolutiva no puede penetrar, porque ningun Van Hugt tiene la posibilidad de entrevistar a los hijos de ” the City ”
¿Me entiendes Raus?, perdona si el poema de Goethe te molestó, lejos de mi intención, pero no puedo con la hipocresia de esta sociedad, tanto fisica como intelectual, ejemplo fisico, Bil Gates donó 100 millones de dolares en medicamentos para niños y mujeres de una desembocadura de un río de Africa, en esa misma desembocadura operan varias petroleras, como el gas no es rentable lo queman provocando multiples enfermedades, Bil Gates posee acciones de las petroleras que operan en susodicha desembocadura. Ejemplo de hipocresía intelectual, todos sabemos lo que es la ciencia, teoria-experimentación-leyes , y sin embargo nos gusta sacar conclusiones cuando no tesis sin haber experimentado lo suficiente, o peor aún tesis a gusto del que te paga la encuesta-proyecto, y con ese tipo de ciencia no comulgo.
Estoy en mi derecho de pensar o no?
saludos redesianos y larga vida a Punset y a REDES
8 Octubre 2008 a las 9:54 am
yo estoy acostumbrado a ver los problemas en la distancia y en el tiempo y
quizas eso me de una visión más exacta de las cosas como algun cuadro de
Dali que de cerca no sabe distinguir lo que es y que si te retira lo ve tal cual
lo penso el pintor,y asi como los sueños de Jose y despues lo hicierón jefe o
ministro del faraón,por su visión del futuro,y tal vez,(eso espero)igual que
llevamos un codigo genetico programado,en nosotros,tambien esto de ser lider,tambien este programado a nivel colectivo y que seamos cada uno una
pieza de esa cadena genetica a nivel terrestre y que al retirarnos en el espa-
cio veamos al lider supremo que son las leyes universales.gracias.agdisti
8 Octubre 2008 a las 12:40 pm
Muchas palabras han perdido su sentido original, como por ejemplo una que me encanta: ingenuidad. A una persona ingenua hoy se suele identificar con alguien inmaduro o por no tener muchas luces o desenvoltura para moverse en una sociedad… agresiva como es la nuestra, que no es tanto física como psicológica: estos impactos, que recibimos a través de vías como las ambientales, del mercado y sus mensajes publicitarios, violencia en la tele, en el trabajo la competitividad y la competición estresante entre muchos otros, son agentes contaminantes de espíritus y de palabras. Ya no sabemos quien es quien o el significado de… por ejemplo, como es en mi caso Kiketxu. Creo que se da mucho valor a los jefes y poco a las personas. Hay muchas cosas que no sabemos y muchas más que hemos olvidado.
Nuestra sociedad es infantil, no tiene la espontaneidad del niño en busca de conocimientos para llegar a ser sabio, para no necesitar guía, para ser libre y llegar también a ser un transmisor honesto, un sabio, falta ingenuidad, es conformista mientras se atiborrada con objetos superfluos, y de la solidaridad, queda sólo algún espejismo, y el desequilibrio en el reparto de recursos es descarado y descorazonador.
¿Quienes son los que ponen las barreras contra pobres? ¿Por que son pobres los pobres? ¿Y por qué son ricos los ricos?
Y como mencioné a Viracocha en el comentario anterior, tengo que decir que no es comparable con un líder actual porque él simboliza al instructor, y a un dios, como yo también me considero un dios pero en potencia, todos, somos dioses en potencia, pero ese grado lo alcanzaremos con humildad y buenas obras, como por ejemplo, canalizando la riqueza y los descubrimientos en favor de todos los seres, al estilo de Viracocha: veríamos la evolución además de sentir la paz y la armonía.
Y creo que psicológicamente en general, la evolución está dormida, evoluciona la tecnología, …sobre todo, pero los humanos seguimos entre nosotros muy distantes, cada día más, hay poco amor, y me gustaría estar equivocada, y estos temas son como el chicle, se estiran hacia todos los lados…
Alguien por aquí no ha sentido al recibir una mirada con amor cómo sus células se regeneraban y rejuvenecía su físico y su mente se hacia más lucida?
Hacer la revolución en el interior de uno mismo contribuye a disolver conflictos destructivos y sangrientos.
Al final llegaremos a la perfección, así de optimista soy. Para eso estamos en la escuela del mundo. Pero nadie puede hacer perfecto a otro o creer que alcanzó ese grado mientras está recibiendo los cursos. Si de algo estamos sobrados en este mundo es de soberbia y codicia.
Saludos a todos.
Y algo más, que todos podemos dar y pedir: Amor y luz para el camino.
http://www.myspace.com/rosariocorderoteson
8 Octubre 2008 a las 2:14 pm
El Big Problem, amigo agdisti, reside en que sólo entendemos la inteligencia como manifestación o consecuencia de la biología, y en y desde ella.
Yo no discutiré nunca ese “llevamos un código génetico programado en nosotros”, al que haces referencia. Simplemente reconozco que no sé si es o no así.
Ahora bien, toda programación implica capacidad previa de decisión:
- ¿Quién o qué programó ese código, los genes originales?
- ¿Los genes tienen cerebro, capacidad de decisión?
- ¿La ley de gravitación es plástica, creativa, falible, es biológica?
El físico-matemático Henri Poincaré dijo:
¿Qué es una ley? Es un vínculo constante entre un antecedente y un consecuente, entre el estado actual del mundo y su estado inmediatamente posterior.
Saludos
8 Octubre 2008 a las 2:53 pm
Sr. Punset, no se enfade comigo, pero reniego de mi opinióm y pienso que al jefe, definitivamente, lo eligen las jefas, y a la jefa, los jefes. Y que todo lo que vaya en contra de esta ley es machismo o feminismo, y viceversa. De todas formas, y hablando de Robinson Crusoe. En primer lugar: Robinson hace de Viernes un servidor – reparten el trabajo – porque él tecnológicamente es superior, y que posteriormente, el jefe aprende que todo lo que dejó en aquella isla de salvajes es demasiado importante como para volver ahora a competir en igualdad de condiciones en un mundo más organizado.
Dimitri41003
8 Octubre 2008 a las 3:02 pm
Antes de nada, gracias, Zencillo. También a mí me han gustado sus reflexiones.
Mire, Tomás Bernardo, comprendo perfectamente que usted esté muy en contra de la hipocresía de esta sociedad, pero comprenderá que yo le diga que usted “puede ir al grano” sin faltarle el respeto a nadie. ¿Pues en qué acabaría esto si yo le dijera ahora que el simple es usted? No hace falta ser adivino para prever una escalada de improperios o descalificaciones nada recomendable. ¿Y cómo esperaba usted que me sentara lo de Goethe? Hombre, no me tome usted por niño de teta, que sé reconocer un insulto y usted sabe perfectamente que lo era. Con todo, acepto sus disculpas sobre esto último.
Yo no lo voy calificar “a usted” de simple, pero sí voy a decir que su planteamiento es simple y contradictorio. ¿Por qué? Porque, por un lado nos habla de la hipocresía de esta sociedad y, por otro lado, arremete contra los atropellos de los Billy Gates. Y yo le pregunto ¿es Gates un jefe-león o un líder-león? (GatesàGatosàLeones) ¿O ambas cosas? Pues si esta sociedad en que vivimos adora el dinero y sus fastos (¿o no, Tomás Bernardo?), entonces resulta que los Gates ofician más de líderes que de jefes-león. Los Gates están encumbrados y envidiados y son el referente de millones y millones de personas. Cuando los medios de comunicación hablan de ellos no los presentan como ladrones, bandoleros o criminales, sino como modelos capitalistas a imitar. Y esto es lo que lo que su teoría, Tomas Bernardo, no tiene en consideración. ¡Como si fuera moco de pavo la cosa!
¿Y qué es lo que ocurre? Pues que las acciones de los todopoderosos Gates de este mundo, -sus indiscriminados zarpazos-, de cuando en cuando van dirigidos contra sus propios aduladores, émulos o seguidores, no sólo contra las pobres gentes del Tercer Mundo. El resultado es que mucha gente puede acabar admirando y temiendo al mismo tiempo a este tipo de personajes. Por ejemplo: los empresarios capitalistas que fueron devorados por la bulimia ilimitada de Gates.
El error de su teoría, Tomás Bernardo, consiste, precisamente, en no comprender que Billy Gates es, para la mayor parte de la sociedad, más un líder que un jefe. Para la sociedad opulenta en que vivimos no es ese león que usted pretende. Es más bien un león al que la sociedad, con sus naturales valores mercantiles e hiperconsumistas, ha entronado y concedido poderes extraordinarios. De modo que si ese león muerde el culo de esta sociedad, lo hace con su consentimiento explícito o implícito. Pues la política híper-liberal que tenemos no la ha inventado o construido Gates, Tomás Bernardo. Es un modelo de política santificado por la mayor parte de los ciudadanos, especialmente tras el fiasco del bloque comunista y la caída del muro. De hecho, ¿cuántos votantes tiene Izquierda Unida? Dígamelo usted, por favor. Las gentes apoyan un modelo político y económico que permite que unos sean híper-millonarios y otros tengan que bregar para llegar a fin de mes. Usted no dice nada de eso.
¿Por qué no habla usted de las revistas dedicadas en exclusiva a hablar del patrimonio de los más ricos de este mundo? ¿Por qué no habla usted de la fruición con que millones de personas compran revistas en que se habla de acaudalados famosos o famosillos? ¿Le viene alguna a la cabeza? ¿Por qué no habla usted de cuánto se gasta la gente de este país -u otros- en lotería y otros juegos de azar en busca del sueño dorado? ¿Por qué no dice usted nada de la fiebre híper-consumista de la población? ¿No recuerda con qué afán se vendieron en España tremendos y carísimos todoterreno cuando la economía era o parecía bollante? ¿Hay un solo día en que no se nos hable en los medios de difusión de Estados Unidos? ¿Y por qué nos hablan de los USA? Yo se lo diré, Tomás Bernardo: porque a la gente le encanta la riqueza, soñar con riqueza, con acumular riqueza hasta la tonsura, con ahogarse en oro y billetes. Las reglas del juego que permiten devorarse unos a otros como si viviésemos en una selva, no las inventó Gates, sino que él se aprovechó de ellas.
¿Y sabe qué? Que ese deseo de acumular riqueza es propio de la naturaleza humana, no precisamente un fenómeno “cultural” o sólo propio de la idiosincrasia capitalista. Por eso mismo este fenómeno lo puede estudiar la psicología evolutiva, cuyos principios y conclusiones usted ignora. Precisamente en el primer mensaje que le mandé a usted describí un experimento en que se mostraba que el deseo de posesión es un instinto (pero cuidado, los instintos se pueden controlar: el hambre es instintivo, pero podemos decidir hacer dieta o huelga de hambre). Es cosa suya hacer caso omiso de tal experimento.
En los seres humanos, el individuo con buena capacidad para hacer dinero y acumular recursos (ya sea rey, emperador o empresario) suele ser objeto de admiración de muchas personas, de tal modo que los acaudalados, y el sistema clasista en que operan, cuentan con la colaboración incluso de quienes sufren necesidades. Cuando nuestro riquísimo monarca sale a las calles, una gritería de incondicionales sale a recibirle y a ponerlo de guapo hasta quedarse afónica. Se trata de la misma gente que después se queja de lo caras que van las patatas y de que no se puede llegar a fin de mes. Todavía recuerdo la deferencia reverencial con que se trataba en los medios a Mario Conde, engominado símbolo del éxito bancario y empresarial. Los medios de comunicación se muestran encantados de noticiar cuánto han ganado algunas empresas o bancos en su último ejercicio. O de describir los fastos de cierto jeque árabe cuando decide instalarse en Marsella, arrastrando tras de sí una corte innumerable de coches, meretrices y siervos. A los presentadores del telediario se les cae la baba: no hay ni asomo de denuncia en el tono de la noticia. Y los medios de comunicación se hacen eco de los deseos comunes. Ya se cuidan muy mucho de ir en contra de los deseos del común.
Y ahora viene usted aquí, Tomás Bernardo, entonando el viejo canto contra los Gates-león, sin querer darse cuenta de que la cosa es mucho más compleja. Sin darse cuenta de que Gates es el símbolo más preciado para los valores de la mayor parte de la sociedad. ¿Y por qué no empieza usted a plantease la posibilidad de un Gates-líder? Será un planteamiento menos simple y maniqueo que el que maneja sin atender a más razones y posibilidades.
Si yo quiero empaparme de datos sobre las tropelías de los poderosos, acudo a Noam Chomsky, Tomás Bernardo. Y con lo que Chomsky escribe quedo calado hasta los huesos de dichas tropelías. Pero incluso un erudito en estas cuestiones como Chomsky peca, pienso yo, de visión de túnel. Como usted, considera a los poderosos como jefes despóticos que, a zarpazos, se han abierto paso hasta la carnaza. Y eso no es del todo cierto. Sólo es cierto en apariencia. El deseo del común de los mortales, el deseo tremendo de acumular bienes y recursos (algo que la psicología evolutiva reconoce como un instinto), abona la posibilidad de que alguien -el más rico- “tenga licencia” implícita para dar zarpazos a quienes, con esos valores, lo han encumbrado y hecho líder. ¿Conoce usted ese refrán que dice que “a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija”? En mi pueblo lo conocen muy bien, y no es infrecuente que un pobre campesino o agricultor lo dé por bueno a la hora de trabajar para un hombre rico (sea o no explotador).
Hombre, si usted pone el ejemplo terrible pero fácil de cómo Gates hace de las suyas en el tercer mundo, cualquiera se ve obligado a pensar en un Gates-león, en un Gates que no ha sido implícitamente “elegido” por sus víctimas. Faltaría más. Y, aun así y todo, no es extraño que muchos pobres de este mundo traten de emular a quienes les explotan, tirando piedras a su propio tejado.
Dividir la humanidad en jefes-león y esclavos-leonas no hace justicia a la complejidad de la realidad, Tomás Bernardo.
A mí, Tomás Bernardo, me gustó cómo usted recordó aquí que todavía los ricos están en todo lo alto. Es algo que, pienso yo, hay que considerar en nuestras reflexiones. Pero no comulgo con su explicación sobre cuáles son las causas de que esos ricos estén arriba. Que usted -o yo- no los consideremos líderes ni dignos de admiración no significa sino eso: que usted o yo no los admiramos en todas sus facetas. Pero es que nosotros dos y unos cuantos más no somos representantes del sentir popular en esta materia, Tomás Bernardo.
Bien me parece que usted -o yo- denunciemos cómo operan los poderosos de verdad y sus incontables crímenes, pero ¿por qué no abre usted “los dos ojos”? ¿Por qué no habla usted de las cifras del crimen común? ¿Por qué no escribe usted aquí de la extensión del delito en cualquier sociedad humana? Si reparase usted en tales cifras quizá decidiera abrir los “dos” ojos. Comprobaría que el crimen, el robo, el delito y las malas intenciones no son sólo cosa de los de arriba, ni mucho menos.
Que los psicólogos evolutivos no puedan entrevistar a los poderosos “de verdad” no significa que no puedan concluir que el afán de poder es inherente a la naturaleza humana, si bien unos individuos lo tengan más desarrollado que otros, como todo.
Y tampoco comulgo con sus maneras, Tomás Bernardo. Ni soy orate cascabelero ni creo ser simple. Puedo estar equivocado o en lo cierto, pero no creo ser simple. Cuando yo me dirigí a usted, lo hice con todo respeto por su persona (compruébelo, por favor). Pero usted me respondió con lo de orate; respuesta que a mí me parece muy propia del león-jefe que a estentóreos rugidos y zarpazos se abre camino hasta la carnaza. Y si usted cree estar en su derecho de revolverse contra quienes considera jefes-león, yo también creo estar en mi derecho de pedirle que no se comporte como ellos, que no se contradiga.
Usted trata de “señor” al señor Punset, aunque disienta de él. Yo no pido tanto (ni siquiera que evite el tuteo cuando éste no es precisamente amistoso), Tomás Bernardo; pero sí un mínimo de respeto para quien, como yo, no ha hecho otra cosa que expresar su desacuerdo con parte de sus ideas. Calificar de orate, de simple (o de pseudo científico) al contertulio que discrepa, armoniza mal -creo yo- con su intención de acabar con jefes despóticos. Así pues, le comunico lo siguiente, Tomás Bernardo: estoy dispuesto a seguir discutiendo ideas con usted siempre y cuando deje en el tintero las provocaciones verbales. En tal caso yo lo leeré con buen talante. Porque usted está en su derecho -y hasta en su deber- de pensar, pero no de insultar o menospreciar.
Saludos.
8 Octubre 2008 a las 5:36 pm
A veces se es jefe y lider sin comerlo ni berberlo y sin ganas de serlo para quien le toca la “faena”.
Yo estoy hasta los mismisimos de ser jefe y lider de mi trabajo, de mi casa, y nadie me ha elegido.
Todos somos líderes y jefes de cada uno, ahí es donde radica la fuerza, y hacer sevir esa fuerza cuando uno quiera, no cuando quieran…sería lo ideal.
No sé si alguien me entenderá.
8 Octubre 2008 a las 7:16 pm
¡Aclaración!
No sé porqué no aparece la palabra líder en esta frase de mi anterior post: (Ya no sabemos quien es quien o el significado de… líder por ejemplo, como es en mi caso Kiketxu.) Quizá sea por que la metí entre símbolos inadecuados.
8 Octubre 2008 a las 11:28 pm
Gracias por tus palabras y observaciones, Zencillo.
La psicología siempre ha andado algo acomplejada, buscando el reconocimiento científico con batas blancas y registros de laboratorio. Yo bien lo sé, porque lo sufrí cuando la estudié.
En mi opinión, buena parte de la psicología actual todavía hace caso omiso de Darwin y sus seguidores modernos. Craso error. Para mí, Zencillo, la psicología evolutiva, lejos de hacer conjetural a la psicología, le proporciona sólidos cimientos. ¿Qué cimientos? Los de la biología.
Démonos cuenta de cómo unas disciplinas se apoyan en otras. La medicina en la biología; la biología en la química, la química en la física. ¿Pero en qué se apoyaba la psicología (o en que se apoya todavía buena parte de ella)? Realmente en nada. Pretendía andar por libre, y eso no puede ser.
Por supuesto, también se basa, cómo no, en la teoría de Darwirn, que, según Punset y la comunidad científica en su totalidad (o casi), está reconocida como quizá la teoría científica más firme de cualesquiera teorías científicas existentes hoy día. Y eso es mucho decir. Con Darwin seguimos, por supuesto, en el ámbito de la biología.
Y la psicología evolutiva toma preferentemente nota de los hallazgos en neurología, amigo Zencillo, campo intelectual que, como sabes, goza de gran reputación científica.
¿Cómo se conjugan las aportaciones de la moderna neurología con la teoría de la evolución de Darwin? Pondré algún ejemplo. Si has leído, sin ir más lejos, “Viaje al amor”, recordarás que ahí se habla de la química del amor. Después de mantener relaciones sexuales, nuestro cerebro libera oxitocina, una sustancia causante (o co-causante) del enamoramiento. Estamos ante resultados bien comprobados: científicos. Pues bien, quizá estemos tentados en quedarnos ahí, sin ir más allá, sin relacionar esta química del amor con la teoría de la evolución. Sería un error. Fíjate, Zencillo, lo que Punset nos dice sobre el origen de la pareja monógama. Trascribo sus palabras para mayor comodidad del lector:
“La vida en pareja tiene una explicación meramente evolutiva: fue el resultado de una contradicción que parecía insoluble; el crecimiento paulatino del tamaño del cerebro del feto en una época “hace dos millones de años“ en que el homínido se empieza a poner de pie fue, desde un punto de vista energético, un avance fabuloso, pero, desde un punto de vista fisiológico, acarreó un estrechamiento de la pelvis.
La contradicción de un cerebro cada vez mayor y una pelvis cada vez más estrecha sólo tenía una solución: que el feto naciera prematuro. Y es lo que ocurre, nacemos prematuros. Un ser prematuro es un ser absolutamente indefenso y por eso necesita el cuidado de dos, porque uno solo no puede.”
Esto es pura y dura psicología evolutiva, estimado Zencillo. ¿Conjetural? Bueno, podría ser, mas nada descabellada, sino plausible a más no poder. Después de mucho pensar en ese problema (el origen de la vida en pareja) uno se ve casi “forzado” a aceptar esa explicación como irrefutable. En efecto, ¿quién podría discutir que la crianza de un hijo es cosa ardua y peligrosa para una sola mujer? Hay hipótesis que se imponen al entendimiento con una fuerza incoercible. Y ésta es una de ellas.
Y aquí es donde entra en juego la neurología y sus estudios sobre la química del amor (o de cualquier otro sentimiento). Para mantenerse unida, la pareja necesitaba de un “pegamento” químico, de un sentimiento natural que surgiera en el coito o tras el coito: el amor causado por diferentes elementos químicos del cerebro. ¿Cómo entra aquí la teoría de la evolución? Muy sencillo: los hombres que no se enamoraban de la mujer con quien habían yacido, no transmitían tan bien sus genes a la siguiente generación como aquéllos que sí se enamoraban de la mujer con quien habían copulado, pues ésta quedaría sola y más o menos desprotegida. Igualmente, la mujer que se enamoraba de un hombre y se prestaba a hacer mucho el amor con él también tenía más oportunidades de que su descendencia llegase con bien a este mundo y de que sobreviviese: tendría la ayuda probable de un hombre. Vemos, pues, cómo la pelvis de la mujer, el cabezón del crío, la oxitocina y la vida en pareja quedan naturalmente relacionados.
Así pues, la psicología evolutiva conjuga con enjundia hipótesis basadas en disciplinas sólidas y bien asentadas: la arqueología, la neurología, la química, la genética, etc., e intenta ver todo ello bajo la perspectiva amplia de la teoría de la evolución. Si la psicología desea tener un futuro prometedor no tiene más remedio que considerar la biología de las pasiones, emociones y pensamientos, dándole una interpretación a la luz de la teoría de la evolución. Es lo que ya hacen alguno de los psicólogos más sobresalientes de hoy, como Steven Pinker, a quien nuestro anfitrión considera digno del Nobel.
Espero, amigo Zencillo, haber dicho algo que te pueda resultar de provecho.
Saludos.
9 Octubre 2008 a las 11:00 am
He leído a Raus y…(el origen de la vida en pareja), yo creo que era y sigue siendo una manera de garantizar la disponibilidad constante del sexo y el “compañerismo”…¡Ejem!.
Es como un trato…tú me das esto y yo te daré eso, es como querer tener la pareja segura que no se irá con otra persona.
Mas tarde se formalizó con los votos sagrados, mandamientos…en fin, con todo lo que se pudiera comparar como un “contrato” y tener esa seguridad que muchas personas buscan, y siguen buscando, y he dicho “seguridad”, no amor precisamente.
Yo creo que la teoría de la evolución todavía está en pañales en muchos aspectos, diría que en muchisimos aspectos.
Saludos.
9 Octubre 2008 a las 11:15 am
Ya se que solo soy uno mas, pero me habeis aburrido y cansado lo suficiente como para quitarme las ganas de participar aquí, realmente encuentro cosas mejores que hacer.
Tanta fastuosidad, tanta bronca HIPOCRITA de buena palabrita, por Dios Raus….
Ser psicólogo no significa que a todos nos puedas “envolver” con palabreria sin contenido real. Y ante la crítica te has desvelado como lo que eres, devolviendo lo peor de ti. Vease en varios ejemplos. La primera vez vale, pero…
Aquí no se trata de elaborar los mejores comentarios, ni los mas largos, me parece un poco fuerte escribir 4 ó 5 comentarios enormes que superan el contenido cuantitativo de lo que el propio autor del blog escribe, ¿Acaso quieres erigirte como lider? Podras así “ligar” mas? Lo digo por tu recurrente teoria.
Otra cosa, Por qué la conversación acaba girando acerca de Punset? No lo se. Ni para mal ni para bien creo que tenga sentido estar diciendo es usted Dios, o es usted un hereje!
No lo entiendo en espíritus avanzados y libres.
Me hubiera gustado poder expresar esto en canal privado para no molestar, y lo haría encantado a los que se sientan aludidos. Bien se que me expongo a la censura al hacerlo en público, pero en fin, ya que estoy fuera, desinteresado, no tengo nada que perder. No es el primer comentario que escribo en las últimas semanas, pero si el primero que me decido a “dejar como comentario”
No se si es lo mas propio, pero si refleja bien lo que siento.
Las clave está en expresar cada una de nuestras ideas, no en creerse tener la solución y exponérsela a los demas modo de documental de la 2, eso ni siquiera el autor (punset) lo hace, como se puede observar.
Chicos, chicas… no nos resignemos, VIVA la Vida!
Por cierto.. siempre desconfié de la gente educada que se despide con un simple “Saludos”
Seamos naturales c*ñ*!!
9 Octubre 2008 a las 11:38 am
…pues borro mi saludo
¡¡Viva el tinto de verano!!
Salud!!
9 Octubre 2008 a las 12:14 pm
Tere…. ja, ja ,ja… muy bueno!
No mujer, no es eso… es solo que me resulta muy insulso y sistemático que despues de soltar una perorata enorme, en la que a veces nos desnudamos por completo y expresamos lo mas profundo que sentimos, me sabe a muy poco un simple “saludos” para despedirse. No se si se entiende. Añoro la calidez de una despedida como: Viva el tinto de verano!. Pero POR FAVOR! Que cada uno ponga lo que quiera, es tan solo la apreciación personal de este microbio que os escribe. Rebelaos y despediros todos con un “Saludos”, me lo merezco!
Poned el grito en el cielo, uy perdon… PONGAN!
Viva el tinto de verano, pero no el de marca!!
Bye
9 Octubre 2008 a las 4:53 pm
Plasticé, Raus, el primero que elije ser jefe es uno mismo, a veces inconscientemente. ¡Si lo jefes fueran algunos hombres buenos! ¿O quizá mejor las mujeres? Lo mismo habría menos guerras fratricidas. ¿O no?
No enfadaros que hacéis muy buenos comentarios.
Comentar, argumentar, debatir… pero amistosamente. No somos muchos los interesados por la ciencia… Así que…
Saludos.
9 Octubre 2008 a las 6:28 pm
ACM,de teorias,hay tantas,como ser humano existen,porque cada uno lleva
impreso en sus genes,una distinta,la mia es la que la razón me da,que so-
mos,un punto en el universo,y por tanto,somos más,y que estamos en una escuela,y que llegaremos a ser algo más,que lo que somos,el limite,lo tene-
mos que poner muy alto,si fue el bing,o el bang,lo sabremos,cuando sea-
mos hombres y dejemos parvulitos.yo intuyo,percibo,aprendo,que sera ma-
ravilloso,otro dia te contare alguna que otra historia,para dormir.gracias.ag-
disti.
10 Octubre 2008 a las 8:10 am
Raus, muy interesante la explicación del amor, de los instrumentos químicos de los que estamos dotados por nuestra biología…etc… A mí me llama mucho la atención, la curiosidad, los mecanismos, no ya sólo en el género humano, en el mío, en el nuestro, del asunto de las “paradas nupciales”, ese ritual, más o menos elaborado, de aproximación entre sexos encaminado a la reproducción (o no). Y por supuesto, bueno, también el amor como algo más… me explico: que bien esta uno con su pareja (no entraré en tríos ni cuartetos para no complicarlo), abrazado, un bonito día de lluvia… simplemente abrazados, sin hablar si no apetece. Y además voy a ser tan cursi y tan vulgar que a la estampa añadiré una botella de vino – al gusto de los amantes – un cafelito, un té con especias… una buena película, o simplemente un buen sueño compartido, y no añadiré… ni chimeneas, ni velitas… para no pasarme.
En fin. Hecha esta elucubración. Que yo lo que quiero decir, es que “me se” ha ocurrido otra teoría sobre quien elije a los jefes, que es la propuesta inicial de este foro donde cada uno libremente podemos expresarnos: mi teoría, y me agarro a una idea expuesta por Raus, es que sí, yo también creo que el jefe es el que mejor sabe “jugar sus cartas” sobre un soporte dado, o unas reglas de juego aproximadamente iguales para todo el mundo. Digo “aproximadamente”, aunque creo que se me ha entendido perfectamente, digo “aproximadamente” porque seguramente Bill Gates – al que yo, personalmente admiro -, si hubiera nacido en Kazajistán, o Bolivia… (son sólo dos ejemplos) jamás hubiera podido desarrollar “ese enorme talento” natural con el que ha revolucionado y creado toda esta nueva ciencia de la Informática. ¡Olé Bill Gates! En este ejemplo tan brillante como el de Bill Gates – no buscaré otro ejemplo, afortunadamente hay muchas personas ejemplares como él – yo veo a un jefe o líder o “tipo singular” que ha llegado a ser lo que es por sus propios talentos, y por la posibilidad de haberlos desarrollado en un entorno propicio, en los EEUU – país al que también admiro, desde luego, más que a Cuba o a Irán (y son sólo otros dos ejemplos, aunque como salta a la vista … puestos con más intención … y por favor, si digo cuba o Irán no me estoy refiriendo, nada más lejos de mi idea, a los cubanos o a los iraníes … no … me estoy refiriendo, nada más y nada menos, que a sus terribles, repugnantes y nefastos regímenes políticos -). ¡Quien pudiera tener un 1% del “caletre” de Bill Gates! ¡Sólo un 1% … no pediría más! Su proceso de ascensión al liderazgo es uno de los más naturales y ejemplares de el pasado siglo y el presente. Para mí no cabe duda. A él no lo ha elegido nadie. Él ha llegado a donde está sin que nadie lo haya elegido. Se lo ha currado. Su genio, y la utilidad de este en beneficio de toda la humanidad, se ha impuesto por sí solo. Él apostó por las comunicaciones, por los ordenadores… cuando una gran mayoría del planeta creía todavía en la utilidad de las señales de humo los días de mucho viento. Apostó por su idea, la desarrolló, y triunfó. Su idea, se impuso. Ahora me pregunto si … por otra parte, la palabra “líder” o “jefe” son las que más le cuadran a este … genio. Para mí es un genio. Y, por cierto, basta ya de compararle con un león … yo creo que Bill se asemeja más a la ardilla o al buho. Siguiendo con esto y a otra cosa … quien quiera dejar de leerme puede hacerlo en este justo momento … y bueno, a otra cosa. Otra cosa es que Bill Gates, además de ser un genio, también gestione con acierto, con mucho acierto, su grandísima y utilísima empresa. En tal caso, Bill, como cualquier persona emprendedora haría, habrá tenido que ajustarse al rol de jefe de “lo que es suyo”. A mí me encantaría trabajar para él. Saber como dirige. Como organiza su empresa. Sería una experiencia, para mí, maravillosa. Pero bueno … yo me apaño bien con mi kiosko de pipas pintadas a mano.
Saludos
Dimitri41003
10 Octubre 2008 a las 12:06 pm
Dentro del ámbito de la empresa hacen falta lideres que persigan tanto el bien de la empresa como el particular de cada uno de sus miembros, y sobre todo que este último no se olvide, hacen falta lideres que sepan gestionar las emociones de sus empleados….Siempre se olvidan la parte emocional…Dentro de la empresa se cumple un objetivo…pero ese objetivo han de lograrlo personas. Sí, hoy día debería ser una bendición tener trabajo; todavía abundan, las personas agobiadas por el mismo, una contradicción, no menos relevante de la ausencia de lideres preparados incapaces de influir limpiamente, sin intoxicar, a los empleados.
Sí el líder es elegido por quien cree dominar la verdad absoluta, mal asunto, porque nadie posee la verdad absoluta. Hay personas que necesitan oponerse sistemáticamente a todo cuanto dicen los demás como si su existencia dependiera de esa permanente confrontación dialéctica. Un saludo.
10 Octubre 2008 a las 2:45 pm
si fueramos cuatro los que escribimos en este blog,seria mas extenso pero
la verdad,si nos dirigimos al publico en general,yo diria ser mas escueto se-
ria mejor es mi humilde opinión.
ACM.mi razón me dice,que la vida es creacionista y despues evolucionista,
hay leyes que se dan en todo el universo,no son perfectas son perfectible
y por eso dicen que no hay nadie detras de ellas,no somos robot,y quere-
mos ser nosotros mismos,amigo,te dire que las matematicas,creo,nos lleva-
ra,a la proxima revolución,la biologia,es una consecuencia de la energia,que
se ve y la que no se ve y esta que no se ve es la energia que nos llevara fuera de nuestro sistema solar(campos magneticos)gracias.agdisti.
10 Octubre 2008 a las 3:18 pm
Amigo agdisti, mi comentario a tu escrito no pretendió discrepancia. Al contrario, manifestaba adhesión. Intentaba enfrentar lo dicho por ti con lo que creen otros. Yo no soy forofo de la ciencia, y si me gusta y la sigo es por lo que busca o descubre, y no por lo que ya sabe o cree saber.
También buceo con gran frecuencia en esos océanos donde siguen sumergidas historias como esas que espero que algún día me cuentes.
Greetings
10 Octubre 2008 a las 4:01 pm
agdisti siempre tan enigmático…me gusta!!
12 Octubre 2008 a las 11:00 am
El artículo que he encontrado en este blog se puede ver claramente cual es el discurso de un líder, de una persona a la que el resto admira y la sigue porque en sus palabras están y florecen las ideas del que las lee.
Leánlo y comprueben lo que digo. Resumen en un breve texto todo lo que se ha dicho aquí, y va mucho en la línea del Sr. Punset
http://salvemoslanochemenospensada.blogspot.com
13 Octubre 2008 a las 2:02 am
[...] Lunes, 13 Octubre, 2008 por Juan Pedro En su fantástico blog, Eduard Punset se hace eco de los últimos estudios científicos acerca del liderazgo. Punset comenta que, según experimentos realizados, los grupos suelen elegir a jefes jóvenes en situaciones de crisis debido a su capacidad de innovación, a varones para resolver disputas entre distintos colectivos y a mujeres para gestionar problemas con públicos internos. [...]
13 Octubre 2008 a las 12:48 pm
Tengo mi propia teoría, el hombre es individualista por naturaleza, es muy
comodo tener líderes a mano, para que realizen todo el trabajo que nosostros
no queremos hacer porque nos preocupamos solo de lo nuestro.
Ah! tambien es bueno hecharle la culpa si las cosas salen mal.
Y observando tan pocos buenos jefes de la manada, llamese fábricas,
estados, comercios etc, urgente tendría que haber escuelas para líderes.
13 Octubre 2008 a las 10:29 pm
El jefe es elegido por todos. Cada grupo debe suplir sus necesidades y eligen al jefe dentro de ese grupo, al que ellos creen que lograra guiarlos hasta suplir sus necesidades. Asi el jefe de un grupo de productores de cacao sera el que las personas piensen que los hara producir mas y mejor.
14 Octubre 2008 a las 12:55 am
Muy buena la entrevista, me ha gustado mucho. Creo que este tipo de temas, más cercanos para la mayoría (últimamente tenía la sensación de que se hablaba mucho de neurociencia) dan mucho más valor a Redes, pues premian al espectador.
Un abrazo, Eduard!
14 Octubre 2008 a las 10:01 am
estamos buscando la verdad de las cosas en la fisonomia un estudio,que pa
ra mi es valido,el efecto mariposa,en toda su amplitud,creo seria mas acerta
do y por ahi van los tiros,para saber quien son los futuros jefes y porque lo
son,la tierra es un ser vivo y es literal la tierra como planeta,tiene su vida propia,pero no es dios,como tampoco el sol,y más haya nuestro sistema que arrastra tambien es un ser vivoy asi más y más y el principio y el final es un ser, un jefe que se esconde tras el sueño de lo envisible y dende se acuerda todo y se reposa sin llegar a producir pero que la evolución lo reafir
ma.el más pequeño es el mayor,porque lleva la sabiduria del último que nos dejo.gracias. agdisti.
14 Octubre 2008 a las 5:10 pm
Estimados compañeros de foro,
Deseo decirles varias cosas. Una es que he meditado mucho acerca de si debía seguir escribiendo en este foro (o, incluso, en cualquier otro). En su momento me prometí -y prometí a alguien- hacer caso omiso de las provocaciones y centrarme únicamente en la discusión de ideas. Una promesa que no he sabido cumplir en todo momento. ¿Qué hacer entonces? Una opción es retirarse: la más consecuente. Sí, es cierto, pero no la más provechosa para todos a la postre: no la más provechosa para ustedes ni para mí. Pues yo aprendo de sus comentarios -comúnmente estimulantes- y creo que algunos de ustedes algo aprende de lo que yo digo, todo lo cual me satisface mucho.
Así pues, añadiré sobre este particular lo siguiente: dejo aquí constancia, ante ustedes, de mi renovada, firme y ya inexcusable intención de centrarme en lo sucesivo única y exclusivamente en ideas. Peino canas, y por eso sé ya de sobras que “no soy moneda de oro que a todo el mundo guste”.
Y ahora iré ya a las ideas. Una poderosa razón de que a mí me guste este foro es que el pensamiento de su creador, el señor Punset, está compuesto -calculo yo- en un 80% por las moléculas que conforman la psicología evolutiva. Su interés por la ciencia es general, pero salta a la vista cuan importante es para él la psicología: ¡y muy en particular la evolutiva! Para mí el atractivo de sus programas, libros y artículos radica mayormente ahí; precisamente porque yo me considero psicólogo evolutivo. Uno se pregunta cuánto tiempo tardará todavía la humanidad en aceptar plenamente las enseñanzas de Darwin.
Verán, todo el mundo tiene una idea más o menos clara de en qué consiste la teoría de la evolución y su mecanismo por excelencia: La selección natural. Cualquier ciudadano culto sabe qué significa eso de “selección natural”. Si tenemos dos individuos que necesitan cazar para sobrevivir, aquél que mejores piernas tenga (igualando el resto de rasgos) será seleccionado por la naturaleza, en detrimento del otro, menos veloz o fuerte. Esto lo entiende y acepta cualquiera. No hay problema en admitir que nuestras características físicas son el resultado de un largo y lento proceso de evolución por selección natural. El problema es otro: es entender y aceptar que también nuestro comportamiento actual es en gran parte fruto de dicha selección natural. Es decir, que no sólo heredados genéticamente rasgos físicos (como el color de los ojos o la longitud de las piernas), sino también psicológicos: emociones, sentimientos, tendencias, deseos, apetitos, ideas… Este es el quid de la cuestión, pues hasta fecha reciente la psicología oficial ha hecho caso mismo de este fabuloso fenómeno. Una omisión imperdonable para la ciencia, para el avance del conocimiento, créanme.
Lo fascinante es que Punset haya salido en entusiasta defensa de Darwin y sus seguidores. Particularmente meritorio, pues él no es psicólogo (no les contaré cuántos psicólogos desconocen la importancia de Darwin a la hora de explicar la conducta humana).
Veamos algún ejemplo. ¿La actitud racista es heredada o aprendida? La respuesta común y hasta dogmática es que aprendemos a ser racistas. Yo creo que no, que el racismo, cualquiera que sea su grado, es heredado, natural. Pero no sólo lo creo yo; también Punset. Y, por supuesto, los psicólogos evolutivos que investigan estas cosas, de quien es portavoz nuestro anfitrión.
Comprendo la posible reacción airada de mi lector: “¡No puede ser, eso sería terrible, no puede ser!” Pero no es “tan” terrible (aunque, según y cómo, puede ser terrible, desde luego). Por una sencilla razón: la grandeza del ser humano consiste en que no está condenado a hacer caso de su sistema de preferencias instintivas, de lo que le pide el cuerpo, de sus instintos. Y esto lo cambia todo. Seguro que mi lector estaría más a gusto en la cama que aguantando al jefe en la oficina, pero ello no es óbice para que se levante y vaya al trabajo. Es casi seguro que muchos de nosotros comeríamos todos los días alimentos saturados de grasas nocivas y abundante sal, pero no lo hacemos: sabemos controlarnos. Sentir hambre es un instinto poderoso, pero podemos decidir hacer dieta o huelga de hambre. Es decir: nuestro destino no es doblegarnos a nuestros gustos y preferencias innatos, incluso aunque sean poderosos. Un rasgo exclusivo del hombre es su inteligencia y voluntad. Aunque nos gusten mucho los alimentos ricos en grasas, podemos comprender por qué no es bueno comerlos cada vez que nos apetezcan (y casi siempre nos apetecen). Y podemos controlar ese deseo, no sin esfuerzo, claro. Esa inteligencia y esa voluntad también forman parte de nuestra naturaleza; son rasgos de nuestro cerebro. Ni siempre gana el instinto ni siempre la voluntad que trata de controlarlo. Somos una mezcla de acierto y error, de fortaleza y debilidad.
Pero nadie (salvo los muy cazurros o impulsivos; aunque cierto es que abundan unos y otros) está “condenado” a comportarse como un racista. Los humanos también hemos heredado un sentido moral que, al final, ha devenido ético. Y eso significa que alguno (o muchos) de nuestros gustos y deseos no recibirán nuestro visto bueno cuando los sometamos a consideraciones morales. Dicho con otras palabras: un individuo civilizado es aquél que continuamente está en contra de alguna parte de sí mimo, siendo capaz de controlarla en buena medida.
Una cosa son nuestros gustos y preferencias instintivos (evolutivos) y otra nuestro comportamiento final. Es cierto que nuestras preferencias innatas (lo que nos “pide el cuerpo”) son muchas veces el resorte de nuestra conducta, su precedente, su causa. Hay quien siempre hace caso de sus gustos, es verdad. Pero lo común es el autocontrol consciente y voluntario, al menos bajo ciertas condiciones sociales.
Estoy casi seguro de que alguno de mis lectores no acepta la lección de la psicología evolutiva sobre el racismo. Sin embargo, yo “sé” que mi lector tiene gustos innatos o preferencias instintivas que podrían considerarse asimismo moralmente escandalosas. Veamos: ¿en quién recrea mi lector la vista antes: en una chica de veinticinco años o en una anciana de noventa? ¿Le gusta ver más una foto de Marlon Brando de joven o una de Brandon ya gordo como un barril? ¿Es más agradable ver el aspecto de una persona sana o de una persona enferma? ¿Es más atrayente un rostro bien formado o uno deformado o mutilado? ¿Prefiere mi lector tener una conversación con una persona de pocas luces o con un genio (que se explique inteligiblemente, claro)?
Yo no soy adivino. Nada sé en particular de ninguno de mis lectores, pero apostaría mi dinero a que todos se inclinarán por la joven de veinticinco años, el Marlon Brando esbelto, la persona sana, el rostro bien formado y el genio. ¿Pero estos gustos significan que estemos en contra de las ancianas, los gordos, los enfermos, los feos y los tontos? Evidentemente, no. Significa que nos sentimos natural y especialmente atraídos por la juventud, la belleza, la salud y la inteligencia. Pero ya está. Nuestro instinto moral luchará contra esas parcelas de nuestra naturaleza que, sólo en caso de no someterse a civilizado autocontrol, sí podrían degenerar en sistemas políticos abyectos y discriminadores, o en actitudes personales despreciables. Nos gustará siempre más ver a la chica joven que a la mujer provecta en años, pero ayudaremos a la anciana cuando precise nuestra ayuda. El gran reto del ser humano es hacer compatible, en un orden racional y humanitario, sus gustos naturales y su sistema ético: un equilibrio difícil, pero no imposible; falible y siempre precario, pero al que no debemos renunciar. Un orden que a todos conviene, pues antes o después todos perderemos la juventud, la belleza, los reflejos, parte de la salud, la esbeltez…
Expresaré ahora un deseo. A mí me encantaría que ustedes, si acaso sienten interés por estos temas, me preguntaran sobre cualquier posible duda que les quedara después de leerme, porque yo no puedo saber si me explico bien o mal. En mi opinión, uno de los requisitos para entender bien los trabajos de Punset y su equipo es manejar bien los principios de la psicología evolutiva y la lógica subyacente a sus reflexiones. La cuestión de cómo se elige al líder o a los líderes no escapa a la mirada de la psicología evolutiva, por eso Punset entrevistó a un psicólogo evolutivo.
Respecto de esto último diré algo. He escuchado (por alguna razón no puedo ver los vídeos de Punset en el ordenador, solo los oigo. ¿Qué hago mal?) la entrevista con Mark van Vugt, y una cosa dicha por el científico me ha parecido cuestionable, al menos a falta de más explicaciones. Me refiero a cuando dice que en los seres humanos son primeros los seguidores y luego los líderes; que los seguidores nombran al líder. Parece el problema del huevo y la gallina éste. Yo creo que, por regla general, ni el líder precede a los seguidores ni éstos al líder. Lo que primero surge es la necesidad de realizar una determinada actividad: cazar, cocinar, negociar, viajar, hacer la guerra… Y la misma actividad saca a la luz al líder, o al posible líder respecto de la actividad en cuestión. El que mejor caza o mejores ideas tiene para conseguir caza (o vencer al enemigo), acaba siendo el líder. Es una cuestión empírica, creo yo. Esto significa que el líder de turno y los seguidores surgen al mismo tiempo. La figura y el fondo se conforman mutuamente.
Gracias a Dimitri por tus palabras y a todos los que se han expresado generosamente sobre mis artículos.
Kiketxu, hace poco hiciste una observación sobre la evolución moral del ser humano. Ya te contestaré específicamente.
Saludos.
15 Octubre 2008 a las 1:07 am
[...] “ Eduard Punset [...]
15 Octubre 2008 a las 1:29 am
[...] “ Eduard Punset [...]
15 Octubre 2008 a las 6:50 pm
Raus, si te interesa la opinión de los que te leemos te diré que lo realizas con mucha pausa, tranquilidad y eso a veces no está bien visto, pero a mí me gusta. Me gusta que emplees la evolución para explicar los temas y está también muy bien, lo que pasa es que al escribir tanto, nuestras antenas acostumbradas a la crítica o a una opinión cerrada descubren algo y se centran en ello. Creo que eso es positivo si nos centramos en temas constructivos y no en romper sin más estructuras.
No comulgo en absoluto con ese concepto de la evolución negativa de los jefes en la sociedad, pues creo que desde los homínidos siempre han existido buenos y malos en todos los ámbitos, pero cuando vemos a los chimpancés muy majitos olvidamos lo terriblemente asombrados que quedan los especialistas al descubrir un mundo cruel hasta lo increible. Así creo que fue ese mundo de jefes antiguos y de hecho la esclavitud llegó hasta hace algo más de un siglo. Me parece que la evolución siempre ha mejorado aspectos como este. Me explicas, Raus, como especialista en el tema, si es que estoy equivocado, pero he discutido del tema muchas veces y me interesa saberlo. En definitiva, creo que siempre y en toda sociedad se dan grupos y líderes fantásticos y malévolos. También creo que en ambientes de subdesarrollo económico y donde se lucha hasta la muerte por comer y por cubrir las necesidades fisiológicas más básicas es difícil que surjan esos buenos líderes, sin embargo en un sitio democrático y de libertades se dan más las artes, la creación, el buen rollo sin hipocresías. De hecho uno se queda asombrado al descubrir ciudades del norte de Europa donde casi todos leen, pintan,… Muchas gracias.
16 Octubre 2008 a las 6:15 pm
Sin duda alguna existen caracerísticas inequivocas en un lider entre ellas la voluntad de serlo, el carisma y por supuesto la inteligencia y la fortaleza. Estas dos últimas en sentido amplio.
Ninguna de ellas prevalece sobre el resto ya que dado que la sociedad es autocreativa y los requisitos sociales de supervivencia cambian con el tiempo y el entorno. Así pues nos encontramos sin duda alguna ante una ecuación multivarible.
¿Quien elige al lider? el grupo y tanto las características como los roles que toman cada uno de los sujetos influiran en la elección de la propia tipología del lider.
Un lider fuerte.
Un lider carismático.
Un lider pragmático.
Un lider solidario…
17 Octubre 2008 a las 9:27 am
Gracias, Kiketxu. Celebro tu interés y curiosidad científicos por estos asuntos.
Bien, verás, acerca de si es bueno o malo que haya líderes, diré –ya dije- que, en mi opinión, es bueno. Sé de sobra que ha habido y hay líderes malévolos, pero, como ya precisé en otra ocasión, lo malo no son las dotes de liderazgo en sí, sino la malevolencia. La malevolencia combinada con dotes de liderazgo es una mezcla explosiva, de igual manera que lo es la malevolencia con una inteligencia muy grande. Sin embargo, tanto las dotes de liderazgo como la inteligencia son rasgos provechosos e inherentes a nuestra naturaleza. No podríamos entender en absoluto la evolución del hombre sin la presencia de inteligencia y dotes de liderazgo.
Cuando hablamos de “evolución” humana debemos distinguir entre evolución del cerebro (de carácter darwinista) y evolución ideológica (de carácter histórico o cultural). Es decir, una cosa es la evolución del órgano con que pensamos -el cerebro- y otra la evolución de “las cosas” que pensamos (que piensa nuestro cerebro): las ideas. La evolución del cerebro depende -dicho grosso modo- de mutaciones y selección natural, y precisa de inmensos periodos de tiempo (aunque esto depende de diversos y complejos factores). La de las ideas (o memes) quizá esté sometida a leyes parecidas (esto lo ha estudiado Cavalli Sforza, por ejemplo), pero, en todo caso, los cambios ideológicos se generalizan y propagan con muchísima mayor rapidez que los cambios genéticos en sentido darwinista.
Por eso insisto en que nuestro cerebro -el cerebro de nuestra especie- no ha evolucionado (al menos ostensiblemente) desde hace probablemente miles o millones de años. Es decir: nosotros, personas del siglo XXl, nos enfrentamos a los problemas de nuestro mundo moderno con el mismo “tipo” de cerebro que el que tenían nuestros ancestros remotos. ¿Me explico, Kiketxu? Por eso mismo muchas veces no nos explicamos el porqué de nuestras conductas.
Pero el hecho de que nos enfrentemos al mundo con el mismo cerebro que nuestros ancestros no significa que nos enfrentemos al mundo con las mismas ideas. Hoy tenemos el mismo cerebro -en cuanto que miembros de la especie humana- que las gentes del medievo, pero no las mismas ideas sobre moral o ética. Por eso en el medievo las relaciones de servidumbre o esclavitud se veían “normales” y hoy no; al menos buena parte de la humanidad no las juzga normales. Cuando los psicólogos evolutivos hablamos de “evolución” nos estamos refiriendo a la evolución “física” del cerebro, a través del mecanismo de la selección natural de determinadas mutaciones genéticas. En este sentido, Kiketxu, no tenemos razones para suponer que haya habido “evolución” en los últimos miles o millones de años. Insisto: nuestro cerebro no es innatamente mejor, más potente o más preparado para la conducta ética que el cerebro de nuestros antepasados del medievo (ni siquiera que el cerebro de nuestros antepasados de unos dos millones de años).
La evolución que tú y yo percibimos, Kiketxu, no es relativa a las potencias del cerebro como órgano de la mente, sino a las potencias de las ideas que tiene el cerebro. Es decir: hablamos de evolución cultural, evolución de pensamientos, conceptos, teorías. Aquí sí que hay -creo yo- una innegable evolución. Las teorías que tenían las gentes del medievo sobre fenómenos físicos no tienen “nada” que ver con las hoy tenemos sobre esos fenómenos. Igualmente, las ideas medievales sobre cuestiones éticas poco tienen que ver con las que hoy tenemos. En efecto: nuestras ideas morales también han “evolucionado”, o progresado. Ahora tenemos ideas que hacen que nos comportemos de manera más justa y ética con los demás (¡a pesar del millón de “peros” que podríamos oponer a esta conclusión!). Y esto no deja de ser curioso: hoy tomamos decisiones más eficaces y justas que nuestros antepasados, a pesar de que tenemos el “mismo” cerebro que ellos. Fíjate, Kiketxu, que esto solo pasa con el cerebro. El rendimiento de cualquier otro órgano sólo puede aumentar en función de cambios físicos beneficiosos para desempeñar una determinada función. Con otro ejemplo: una fábrica de coches actual construye mejores coches que una fábrica de hace cincuenta años. Saca mejores productos. Pero ello solo es posible porque, en realidad, hablamos de fábricas física y estructuralmente diferentes. Con el cerebro es distinto: con la misma “fábrica” de hacer ideas, hoy tenemos mejores ideas que antaño.
Todo esto se puede resumir en cuatro palabras: el cerebro humano evoluciona según los mecanismos darwinistas de la selección natural, mientras que los productos del cerebro -las ideas- evolucionan según mecanismos lamarckinanos: las ideas adquiridas por mi experiencia las transmito a mis hijos.
En cuanto a la cuestión de si hoy tenemos mejores o peores líderes que en otras épocas -centrándonos en la historia humana, la historia escrita, claro-, yo diría que mejores, a despecho, de nuevo, del millón de “peros” que pudiéramos poner. ¿Por qué? Porque la elección de líderes políticos (ojo, a éstos me refiero ahora exclusivamente) está en función de los valores de la sociedad. Seguramente hoy no admitiríamos a un Stalin como líder político, por muy carismático que pudiera ser. Algunos de nosotros no admitiríamos como líder a un Jesucristo o a un Buda, pues somos o nos consideramos racional y firmemente ateos. La educación general de la inteligencia y los conocimientos de la sociedad posibilitan un juicio más crítico de los potenciales líderes. La idiosincrasia ideológica de una sociedad y su forma de vida son factores determinantes en la elección de líderes. Hace cientos, miles o millones de años, las dotes cinegéticas fueron objeto de admiración y sirvieron para establecer líderes importantes, pero hoy no; pues no necesitamos cazar para vivir. Cada tipo de habilidad “espera” su momento histórico para salir a escena, exhibirse y triunfar.
Ignoro, Kiketxu, si he aclarado tus dudas al respecto. Son temas complejos que requieren muchas aclaraciones. Si algo no ha quedado claro, no me importará buscar nuevas explicaciones. Gracias, Kiketxu, por tu interés.
Saludos.
18 Octubre 2008 a las 8:38 pm
Eduard, una vez más me quito el sombrero ante el planteamiento que has hecho. Aún así, voy a discrepar en algún punto.
Tengo una hipótesis camino de convertirse en teoría:
No tengo del todo claro si en el reino animal ocurre lo mismo (aunque presumo que sí), pero el ser humano viene al mundo en blanco y sin saber qué camino seguir. Somos como ciegos en el desierto y vamos caminando a tientas esperando que en el siguiente paso no encontremos un barranco. Eso es lo que nos hace seer tan lentos e inseguros y querer unirnos a quien cree saber el camino (sea religión, política, filosofía…).
Ahora bien, en todas las generaciones y casi en todos los grupos hay alguien dotado de forma natural a “caminar por el desierto” convencido de que está en el camino correcto. Convencidos de lo que hacen, ellos siguen adelante y la comunidad camina tras ellos. Esto me hace pensar:
¿Será el liderazgo una cualidad inherente a personas concretas como pueda ser la inteligencia o la habilidad manual?
Yo creo que sí y además estoy convencido que, desde que somos humanos (y posiblemente desde antes), no ha hecho falta que se elija a un lider, sino que de forma natural, como ocurría en las primeras sociedades, el lider era simplemente el más dotado para ello, igual que quien se dedicaba a “fabricar” objetos era el más habilidoso.
En lo que hemos llegado a conocer de las sociedades “prehistóricas actuales”, vemos en muchas ocasiones la co-existencia de un jefe y un chamán. Eso puede indicar que existía una persona más dotada para la inteligencia y el pensamiento y otra persona más dotada para el liderazgo.
Sobre lo que dices, también es cierto que, a falta de un “lider natural”, es fácil que la comunidad se aferre a quien mejor pueda guiarles en los aspectos más importantes para ellos. El ejemplo más claro lo tenemos en la democracia actual. En los paises en los que un “lider natural” se convierte en candidato (como alguno que tú conociste), la comunidad en gran medida le apoya de forma natural, como si de algún modo sintieran que es lo que tiene que ser. Qué pasa cuando no hay un “lider natural”, pues que la comunidad busca a la persona que sea más adecuada a lo que ellos consideran sus intereses.
Sobre lo de hombres y mujeres, haces un análisis estupendo sobre “cualidades naturales” de ambos sexos y creo que es influyente, pero tampoco creo que debamos olvidar que, históricamente, las mujeres han pasado milenios defenestradas y convertidas en seres de segunda categoría, por lo que es muy posible que hayamos perdido la oportunidad de “ser guiados” por grandes líderes, sólo por el hecho de que eran mujeres. Ahora que el mundo está cambiando a ese respecto, veremos qué es lo que sucede.
Mucha suerte con tu blog. Te seguiré leyendo.
19 Octubre 2008 a las 4:48 pm
[...] Aunque en su entrada Eduard parece tratar de igual manera el concepto jefe y líder, no creo que este tratamiento sea correcto. En mi opinión, el líder es elegido por el grupo mientras que el jefe, por lo menos en nuestra sociedad actual, suele ser impuesto. Si este jefe impuesto es además líder, pues mejor que mejor, aunque no suele ser lo más normal. [...]
20 Octubre 2008 a las 4:34 pm
Raus y Ángel, lo haceis fenomenal, no tengo nada más que decir. Kortxo, lo mismo digo, pero lograremos que cada vez haya más líderes, ¿no crees?
20 Octubre 2008 a las 6:18 pm
Me encuentro mas indentificado con el comentario de Raus que con el de Ángel, aunque ambos están muy bien explicados.
20 Octubre 2008 a las 6:55 pm
Gracias, Kiketxu, eres muy amable.
Saludos.
22 Octubre 2008 a las 1:36 pm
Los líderes no solo deben ser inteligentes en sus decisiones sino también contar con la confianza de sus seguidores. Creo que ambos elementos se combinan para el éxito de las tareas de grupo.
Un lider militar que no posea la confianza de sus seguidores por ejemplo no podría ordenar las mismas tácticas que fracasan en un 20% de los intentos. Sin la confianza de sus seguidores. Si el primer intento fracasa y no cuenta con la confianza de su gente, estos se le amotinarían.
Es por eso que creo que la gente no se equivoca a la hora de elegir a sus lideres, porque la confianza en los mismos produce constancia, lo cual lleva al éxito.
29 Octubre 2008 a las 12:07 pm
Kiketxu, Raus, gracias por vuestros comentarios doctos y sabios, no obstante os recomendaría que bajaraís un poquito a la arena, osease, salieráis a la calle y entrevistaráis a las 100.000 o más esclavas sexuales que hay en España, que fueséis a una plantación de lechugas o tomates y preguntaráis al millón o más de esclavos que recolectan nuestras hortalizas por 30 euros al día de sol a sol, os preguntaráis ¿ quien manda en el BCE, RESERBA FEDERAL, BANCO DE INGLATERRA? … porque esta crisis financiera es ficticia, y sin embargo toda la humanidad la ha aceptado como verdadera, ¿ que pasa aquí ? eso es psicología autentica, no sabéis como funciona el mundo hoy en día y queréis hacer una tesis sobre la psicología evolutiva de dos millones de años, me parece el colmo de la hipocresía, la prepotencia a la enesima potencia, HOY EN DIA el 98% de la población son y se comportan como animalitos adiestrados, aunque se paseen en audi, mercedes o BMW, no saben nada, son unos incultos, y VOSOTROS aunque tengáis titulos universitarios solo sabéis lo que os han enseñado, no tenéis capacidad para pensar por vosotros mismos, o lo que es más grave no queréis pensar fuera del pensamiento único. No queréis ver la realidad que os rodea, y ante tal perturbación psicologica os defendéis elucubrando, jugando con las palabras… un ejemplo: a medio mundo nos están vendiendo que en EEUU hay elecciones, hay democracia!!!! , luego siguen diciendo, ¿¡ un negro!!! si si un negro va ha ser elegido presidente de EEUU. Pues bien psicologicamente es una manipulacion de tal grado a toda la humanidad que me parece que el 99.99% de la población mundial es poco más que niños de 8 años, incluidos kiketxu y raus, ¿ porque? hay entra la psicologia, que edad psicologica creeis que tienen el 99.99% de la población mundial????, incluidos vosotros,
la respuesta es : aunque salga elegido OBAMA presidente de EEUU será él quien tenga el poder real, quien tome la última decisión por ejemplo en el caso de la ” supuesta crisis finaciera mundial ” ??? esa respuesta es fundamental para entender lo que es un lider-jefe-faraón-emperador o como se le quiera llamar,
porque si no conocéis como funciona este mundo en el que vivimos como osáis querer llegar a conocer lo que pasó hace 2 millones de años, o tan solo hace 400 ó 200 años, ¿ pensar un poquito ?
saludos a todos los redesianos y larga vida a REDES y a su capitán
29 Octubre 2008 a las 12:37 pm
Querido Tomás, cuando te juegues la vida como yo, contra los poderes fácticos que mandan a esos que tu crees omnipotentes me hablas. Debo reconocer que el hablar de memoria es muy usual y el referirse a lo antiguo también molesta, pero si no recordamos lo que paso seguiremos repitiéndolo. A mí todo me enseña. Es verdad que esa democracia americana no es la panacea, pues Bush estoy seguro que fue elegido por la supermafia que te referí con amañamiento de empresas de ordenadores que controlaban los escrutinios y a los que nadie a podido decir nada. Sin embargo Tomás, con eso y todo veo a ese gobierno a años luz de cualquier otro que me propongas. Muchas gracias.
29 Octubre 2008 a las 6:21 pm
Verás, Tomás, aunque creo tener algunas ideas propias, lo cierto es que en el anterior artículo no he pretendido hacer ninguna tesis evolucionista propia. En realidad, lo dicho ahí es un lugar común en la ciencia derivada de la teoría de Darwin. No es nada nuevo, sino -salvo error u omisión por mi parte- lo mismo que dicen los científicos evolucionistas que Punset suele entrevistar.
Hasta que alguien -culto o inculto- me demuestre lo contrario, creo que atacar eso que yo digo sobre la evolución darwinista del cerebro, equivale a atacar los mismos fundamentos y contenidos de Redes (y ojo, que tampoco pretendo decir que sea yo su portavoz, faltaría más). No acabo de entender, Tomás, qué te mueve a criticar una determinada idea en función de quién la diga o la explique. Si lo dicho sobre la evolución del cerebro es falso, tanto lo será si lo dice Punset como si lo digo yo. ¿Por qué solo atacarme a mí en este sentido? Yo supongo que lo que ocurre, Tomás, es que soportas bien el discurso docto en quien ya está encumbrado pero no en quien no lo está.
La verdad es que yo jamás he hecho una defensa de los EE.UU., cosa que alguno de mis comentarios deja muy claro (puedes consultar un comentario mío bajo el artículo “Ante todo la imagen”). Cosas hay de ellos que me parecen detestables. Otras, admirables. Siempre he denunciado su afanes imperialistas y que actúen muchas veces bajo el lema de que el fin justifica los medios.
Y, de nuevo, creo apreciar en esto venia para Punset e intolerancia para los que no somos Punset. Fíjate, Tomás, en las siguientes palabras de quien pareces admirar, Punset:
“No se creó, desgraciadamente, un Ministerio de Igualdad para que velara por la más preciada de todas, pero se marcó un camino al que se atuvieron Gran Bretaña y, luego, Estados Unidos. Son los dos países en los que el Estado no está más blindado que el ciudadano frente a la ley”
Observa, Tomás, que Punset está diciendo que Estados Unidos es uno de los países en que el Estado y el ciudadano son iguales ante la ley. Lo dice Punset, no yo, Tomás. En realidad, yo tendría serios reparos para creer en tal igualdad entre Estado y ciudadanía. Si no lo entiendo mal, estas palabras de Punset son totalmente opuestas a tus ideas; pues tú, efectivamente, niegas que en EE.UU. haya democracia. Sin embargo, las tesis de Punset no reciben ninguno de tus ataques. ¿Por qué será?
Respecto de cómo va el mundo, bueno, yo creo que quien me lea con alguna atención difícilmente creerá estar ante un optimista incorruptuble. Me considero, más bien y con suerte, un optimista moderado. De hecho, si creyese que nada puede cambiar a mejor, ¿qué sentido tendría luchar por algo mejor? El mundo está hecho unos zorros, es verdad. Pero si se trata de comparar, hoy estamos mucho mejor que otrora, cuando ni siquiera existían sobre el papel los derechos civiles y humanos para nadie. Había privilegios, no derechos. Al menos hoy podemos apelar a un mundo mejor en nombre de esos derechos.
Hablas de esclavas sexuales y jornaleros explotados. Sí, es verdad, yo mismo conozco a agricultores (no solo grandes terratenientes, sino simples agricultores) que pagan cuatro duros a jornaleros inmigrantes (o a autóctonos: yo bien lo sé). Y esto demuestra la doble condición del ser humano: ¿ese agricultor es un explotado-manipulado por el estado o es un explotador-manipulador? ¿O ambas cosas? Explotado a veces muy a su pesar, y explotador cuando está en su mano explotar. ¿Manipulan y engañan los de arriba? Muchos en cuanto pueden. ¿Manipulan y engañan los de abajo? Muchos en cuanto la ocasión les es propicia. La mentalidad infantil que atribuyes a casi todos los humanos no parece ser impedimento para que éstos exploten a otros en cuanto pueden.
Todos esos hombres que se aprovechan malvadamente de la condición de esclavas de tantas mujeres y esos agricultores que se aprovechan del jornalero inmigrante, tienen, según tus cálculos, una mentalidad de niño de ocho años. Y se comportan, según dices, como “animalitos amaestrados”. ¿Amaestrados para explotar a otros seres humanos?
Saludos.
30 Octubre 2008 a las 1:55 am
Hola Tomás,
celebro tu entusiasta comentario, esa rabia me encanta, y que razón tienes en lo de la edad. Qué te parece que el 99.99% de la gente lea los periódicos y escuche las radios que le dicen lo que quieren oir. Demuestra un infantilismo enorme.
¿Como así vamos a poder mirar de frente a la verdad de las cosas? Huimos por el camino de la auto-complacencia y del conformismo, inmovilismo… a menudo disfrazada de 1001 maneras: la crítica feroz a todo, aferramiento loco a cualquier tipo de tendencia ideológica, científica, religiosa, deportiva o a la moda. Todo para creerse que se es algo. Mecáchis…
Por qué existe algo tan ridículo como la moda o los perfumes? Por qué huye la gente de la verdad, de la crítica, y en consecuencia del CAMBIO, factores que nos preparan para afrontar plenamente la vida, esa de los cambios…
La calle y ahora, eso quiero estudiar. Y a la hora de interpretarlo quiero que sean estos ojitos los que lo vean y estos lobulitos de mi cerebro los que hagan algo bonito de ello.
Kiketxu, no se en que mil y una batallas te habrás metido contra los poderes fácticos pero yo te meto en una, para que luches contra el sistema político de un pais que contempla la pena de muerte como algo legal. No es demagogía, es que me repugna el pesimismo de la pena de muerte. Así que tu me dirás como se hace para ser un optimista loco como tu (optimista en la mejor de sus definiciones) y ser tan pesimista para lo de la pena de muerte… No te lo tomes a mal por que yo contigo me apunto a la batalla que sea con aquel que se autodefina como un optimista, aunque no lo conozca de nada.
Si muero que sea pensando hasta el último instante que todo es posible.
Eso es todo para mi. A tope Kiketxu!
Raus, me alegra que sigas escribiendo.
Pongo sobre la mesa alguna cuestión para reflexionar contigo y quien se preste sobre ellas.
“La función hace al órgano”
Pienso que el cerebro ha evolucionado y muchísimo. El cerebro es un órgano funcional. Funcionalmente hemos evolucionado a lo bestia. No solo en ideas, y moralidad sino en aspectos cognitivos muy variados. La función modifica la anatomía. Es eso no?
Hablando de evolución física del cerebro (nula) por un lado y evolución funcional por otro se me descabalga algo, intuyo que funcionan en sinergia. Si no, no me encaja. Aunque tampoco soy un experto para afirmarlo. Explícame.
Ten en cuenta que los estudios clásicos de los que hablas parece que no están a la última (es normal) en avances en neurofisiología, neurociencia… Y actualmente se definen mapas del cerebro y su actividad mucho mas ricos y precisos que hace tan solo 25 años. Y todo esto hará que se replanteen términos de lo hasta ahora hemos creido como inmutable. Siempre ha sido así. ¿Qué piensas?
Saludos para todos.
31 Octubre 2008 a las 11:11 am
kiketxu enhorabuena por tu comentario, cuenta con mi cerebro para cualquier información que desees, y con mi cuerpo para ayuda incondicional en cualquier proyecto. Raus por favor nunca dejes de escribir, pero por favor se preciso con ejemplos didacticos, un ejemplo, en la teoría de Darwin hay una paradoja que dejó asombrados a unos científicos que gravaban en video a una manada de leones en Africa, una leona adoptó a un@ cerbatilla de la sábana, y no fue un caso aislado, se han grabado casos parecidos en otras especies.
Pero tratando el tema de este capítulo del blog de Punset, Raus a ti, al PAPA de Roma, a Eduard Punset, al psicologo Van Hugen y a Dios si es que existiera les digo: 1º.- Quereis estudiar la psicología evolutiva de dos millones de años y no entendéis la psicología simple del hombre de hoy en día??? miraros el ombligo y luego mirar el de los demás.
2º- Partiendo del hecho irrefutable que somos 6000 millones de seres humanos, y que cada ser humano es irrepetible además de un universo infinito psicologica e intelectualmente hablando, ¿¿ como podemos sacar conclusiones de estudios psicológicos comtemporáneos ? y mucho menos del pasado!!! ¡Quien manda! ¿ quien elige al jefe ? Primero deberemos tener claro quien es el jefe, en un equipo de futbol o una industria de 300 trabajadores tal vez esté claro, pero en EEUU o en Europa ya no está tan claro. Einstein dijo ” en estados unidos gobierna una kriptocracia “. Mas diría aún, quien gobierna nuestro cuerpo??? pues no está claro, la conciencia, el inconsciente sutilmente. Existe un YO o una multiplicidad de YOES que evolucionan con el paso del tiempo’????, en mi caso con el paso del tiempo y sobre todo de mi aumento de cultura y sabiduría mi YO original de 16 años ha evolucionado considerablemente, pero es mi caso, cada persona es un mundo, entonces mi única conclusión es que me parece fantastico tener estas conversaciones con Plasticé, Raus, kiketxu y los demás redesianos, pero por favor, nadie quiera hacer una ley universal en temas psicologicos, otro cantar sevillano es la neurociencia o la paleoantropología.
saludos a los redesianos y larga vida a REDES, a los amigos y a su capitán
31 Octubre 2008 a las 1:39 pm
¿ Quién elige al jefe ?
Respuesta contundente…. “Lo eligen (el miedo y la ansiedad) de los individuos dependientes dentro de un grupo”.
He leido el planteamiento del Psicólogo Social, Mark van Vug y he detectado una afirmación erronea de grandes implicaciones sociales.
Dice, que “en las sociedades agrícolas son los individuos que mas producen escedentes los que instauran la jefatura….”. Yo creo, que es por el contrario, los individuos encargados de la defensa de estos escedentes los que imponen su predominio.
La producción es un mecanismo que necesita una dedicación directa y que por tanto imposibilita el movimiento. La defensa de los escedente es una actividad que se puede ejercer a distancia y sobre todo por delegación.
El miedo y ansiedad asociada a la perdida, impone la delegación del poder individual a los que se ofren como gestores y guardianes del todo.
Sin ir mas lejos, tenemos en estos dias un retrato muy claro de el liderazgo de los guardianes del capital internacional que se han reunido con los gestores propietarios del capital y que en próximas fechas llegarán a un nuevo pacto de actuación. Son los jefes de Estado de las potencias militares mas importantes del planeta……. Curioso y significativo.
La jerarquia de los productores (Oligarquia industrial) ya no es el poder. Saludos.
1 Noviembre 2008 a las 3:21 pm
LA TALLA DE LOS SOMBREROS NO AUMENTARÁ EN EL FUTURO.
En comparación con el resto de especies animales, la humana tiene dos órganos híper desarrollados: los genitales y el cerebro. Por eso será que los asuntos de la entrepierna nos traen de cabeza.
Los estudiosos de lo humano se preguntan por qué es tan grande nuestro cerebro. ¿Por qué se desarrolló tanto nuestra inteligencia y tan rápido? Una posibilidad es que esa inteligencia fuera necesaria para dominar el medio físico: refugio, caza, recolección, vestimenta, conocimiento de las estaciones, de las plantas medicinales, etc. Hoy sabemos que no es ésta la razón principal de nuestra inteligencia, sino, más bien, la necesidad que tuvieron nuestros ancestros evolutivos de sobrevivir a las amenazas de origen humano. En tal caso nuestra inteligencia sería un “arma” para defenderse de la inteligencia humana. Las intenciones del otro se hicieron más complejas y difíciles de predecir que el medio físico. En realidad, esto pasa con cualquier otro órgano: el largo cuello de esa jirafa es, en parte, un “arma” para defenderse del largo cuello de aquella otra jirafa. Al igual que los miembros de algunas especies compiten en longitud de cuello, los de la humana lo hicieron respecto del tamaño y poder del cerebro. Compitieron en inteligencia. En términos evolutivos, competir significa “luchar por sobrevivir y reproducirse mejor”. Es decir: los más inteligentes fueron favorecidos por la selección natural.
La inteligencia del vecino era una amenaza. El vecino, gracias a su buena inteligencia, podría conseguir más hembras, amigos y aliados, cazar mejor, ser más hábil en la guerra, prevenirse mejor del tigre o las inclemencias del clima, etc. La maquinación envidiosa y codiciosa debió surgir a la par de los alardes de la inteligencia del otro. Si como especie hubiésemos vivido en ambientes benignos y paradisíacos, la envidia y la codicia quizá no fueran rasgos humanos especialmente desarrollados. Pero tampoco la inteligencia. “Somos dos y una sola mujer (u hombre); somos dos y solo un bocado de comida…” El más inteligente conseguiría la mujer (o el hombre) y el bocado de comida. El menos dotado pasaría envidia, codiciando lo que el inteligente consiguió o acaparó para sí.
La maldad humana (es decir: la envidia maquinadora, la crueldad inimaginable, la manipulación, el engaño, la intención asesina…) evolucionó a la par que la inteligencia. En ambientes físicos y sociales hostiles, aquél que naciese con escasa dotación intelectual pronto perecería. No pudo competir en igualdad de condiciones por los recursos escasos. La importancia de la guerra siempre estuvo presente en nuestra historia evolutiva (y en la evolución de nuestra historia). Las mujeres siempre fueron “recursos escasos”. Matar a otros hombres supuso incrementar el número de mujeres, sexualmente disponibles. Menos hombres, más mujeres. Los cerebros menos dotados se fueron quedando por el camino filogenético, incapaces de superar las trampas urdidas por los más dotados.
Así las cosas, la evolución del cerebro humano -de la inteligencia- dejó tras de sí un terrible reguero de sangre. Cada milímetro cúbico de incremento cerebral en sentido darwinista encerraba los secretos mentales para engañar mejor al otro, para despojarlo, para formar alianzas guerreras, para orientarse mejor en el territorio a invadir, para seducir a la mujer del vecino… La bondad también evolucionó: pero sobre todo la empatía con los más cercanos, con los parientes consanguíneos (y qué evidente es esa herencia). Ser altruista a ratos y según con quien también nos ayudó sobremanera a sobrevivir y reproducirnos. La amenaza estaba agazapada en la tribu vecina, no sólo en mi vecino de cueva o choza. La capacidad para la cohesión grupal, tribal es, igualmente, otro de nuestros atributos sobresalientes.
Ingenuamente, hoy hablamos de la evolución del cerebro, de la inteligencia como algo bueno, y deseamos que la evolución siga su curso. Sin embargo, con algo de suerte, la evolución del cerebro habrá tocado a su fin. Pues la evolución del cerebro humano siempre fue la evolución de la impiedad tribal: guerreros blandiendo la inteligencia como el arma más mortal de todas (comparemos por un momento el poder de unos grandes colmillos con el de la bomba atómica). Si ahora somos una especie tan inteligente es porque, irremediablemente, nuestros ancestros menos inteligentes se quedaron por el camino, porque no llegaron ni siquiera a reproducirse. No hubo lugar para la reproducción del torpe. Si los torpes se hubiesen reproducido tanto como los más inteligentes, entonces hoy nuestro cerebro no sería el que es. Evolución darwinista de la inteligencia es sinónimo de selección del más inteligente; es decir: “NO” selección del menos inteligente. La evolución del cuello más largo en la jirafa significa la selección de la jirafa con el cuello más largo; o lo que es lo mismo: la “NO” selección de jirafa con el cuello no tan largo.
Dicho en términos estadísticos: una varianza pequeña respecto de un rasgo determinado significa que ese rasgo está sometido a una fuerte presión evolutiva. Dicho con palabras llanas: si una población es muy homogénea o parecida en relación con un rasgo (u órgano), eso significa que ese rasgo está siendo determinante para la supervivencia y reproducción del individuo. Si observamos una población de jirafas, nos llamará la atención su enorme cuello. Todas tienen un cuello larguísimo. Si medimos esos cuellos, veremos que entre el cuello más largo y el menos largo es seguro que no habrá una gran diferencia. La población en cuestión es muy homogénea en este rasgo. Y esto significa que las jirafas con el cuello menos largo se fueron quedando en el camino, que no pasaron sus genes para cuellos “no” largos a la siguiente generación.
Si la longitud del cuello es determinante para sobrevivir y reproducirse, es evidente que en todas las poblaciones de jirafas todos sus miembros tendrán cuellos muy largos. Si alguna jirafa tiene un cuello “algo” más corto de lo normal, no logrará sobrevivir, o su descendencia, igualmente “collicorta”.
Cuando hay una selección muy fuerte de un determinado conjunto de rasgos, la población que dependa de la calidad de esos rasgos, será muy parecida, muy homogénea. Imagine usted que desea aprender baile clásico. La academia a la que usted va no es prestigiosa o elitista, de modo que allí puede bailar casi todo el mundo. Incluso hay personas rechonchas que hacen sus pinitos. Usted es bastante bueno entre todos esos bailarines de poca calidad, destaca sobre el resto. Suponga ahora que usted, algo ingenuo, deseara formar parte del ballet nacional ruso. Ah, pero esto es otra cosa. Ahí solo pueden bailar los mejor dotados para el baile. El director del ballet se lo dice: “Lo siento, usted no reúne las condiciones mínimas que aquí exigimos”. Si usted observa a los integrantes de ese ballet podrá ver que son todos como gotas de agua. Ninguno puede ser regordete, o poco fibroso, o demasiado alto, o enclenque, etc. Los rasgos físicos y mentales necesarios para bailar ahí están sometidos a una dura selección, de modo que todos los escogidos tienen muy desarrollados esos rasgos. Son muy parecidos. Siempre habrá alguno que destaque, pero es seguro que todos son extraordinarios danzando. Estamos ante una población muy homogénea, resultado de una dura competición y selección de los más dotados. Quizá usted se sienta decepcionado o incluso discriminado. Pero repare usted en que si todo el mundo pudiera bailar en el ballet nacional ruso, pues sí, todo sería más democrático, pero a costa de perder drásticamente calidad en el baile, en el espectáculo ofrecido.
Pues esto es lo que ocurrió con nuestro cerebro: sólo los más dotados pasaron sus genes a la generación siguiente. Solo ellos se reprodujeron: transmitiendo los genes causantes de una buena inteligencia a siguiente cadena generacional. No hubo condescendencia ni democracia para con el menos dotado. Por una u otra razón, se quedó por el camino. El filtro fue muy estrecho, y ello determinó que, al cabo de miles o millones de años, nuestra inteligencia se separase portentosamente de la de las demás especies.
Cuando el filtro se ensancha, el resultado es una menor homogeneidad de los individuos respecto de algún grupo de rasgos. Es como si el director del ballet ruso decidiese ser menos elitista, menos exigente. Entonces quizá usted podría formar parte de él. Si el filtro selectivo se abriese más y más y más, al final eso se convertiría en una especie de charanga. Muy democrática, pero de baja o nula calidad artística. El grupo de bailarines presentaría un aspecto muy variopinto. Unos serían de complexión atlética, pero otros no; los habría regordetes, gigantescos o maduros, etc.: sencillamente, habría desaparecido todo proceso de selección de cualidades para el baile.
La forma de vida de la mayoría de las sociedades humanas ha evolucionado de tal manera que los individuos con cerebros menos dotados puedan sobrevivir y reproducirse. Tenemos sistemas de producción agrícola, ganadera, piscícola e industrial que genera una excedencia de alimentos en las regiones más adelantadas del planeta; y sistemas políticos providentes, protectores del ciudadano mal dotado (o con poca suerte). Nuestra forma de vida y los regímenes políticos que elegimos y nos gobiernan no son del todo insensibles a la suerte del desgraciado. Cada vez más, las personas con taras físicas o psíquicas debidas a problemas congénitos o por edad, están consideradas por los organismos públicos (ahí tenemos la Ley de la Dependencia). Se intenta derribar las barreras arquitectónicas, sociales o simbólicas respecto a estos colectivos de personas.
Irónicamente, para que nuestras ideas políticas y morales evolucionaran se necesitaba que el cerebro dejara de estar sometido a las condiciones que posibilitaron su evolución.
En gran medida han desaparecido los factores remotos que hicieron posible la evolución darwinista del cerebro. El filtro se ha ensanchado tanto que, virtualmente, no hay ya filtro. El torpe come a la mesa con el inteligente. Las mutaciones cerebrales que deterioran la inteligencia conviven con las mutaciones que mejoran la inteligencia. Si los inteligentes se muestran endogámicos entre sí, una porción de la población mundial quizá se haga más y más inteligente, pero la “media” intelectual del ser humano seguirá siendo la misma, o quizá menor que la de hace miles o millones de años. Estamos ante la desaparición del filtro cerebral y, por consiguiente, ante la heterogeneidad de los individuos respecto de ese rasgo que llamamos inteligencia.
El órgano más prominente del ser humano es el cerebro. Su función, la inteligencia, ha sido su principal “arma” con que vérselas con las amenazas de este mundo. Y esas amenazas han procedido, en gran parte, de la inteligencia de los demás. “Gracias a la inteligencia (propia) sobrevivo a la inteligencia (ajena)”.
La cuestión es que, después de todo, quizá debamos estar contentos de que hayan desaperecido las condiciones que, antaño, favorecieron la evolución de nuestro cerebro (o inteligencia). Asunto éste tan complejo que aquí paro esta reflexión.
Saludos.
3 Noviembre 2008 a las 6:46 pm
Estupenda explicación Raus. Gracias. Pero déjame que te complique la cosa con mis ocurrencias.
Imaginemos que dentro de 100.000 años hemos perdido los dedos por que ya no nos sirven. (O por el contrario, y dado el infinito número de botones que nos rodean se nos alargan, o nos crecen más dedos… perdona, porque parece un chiste y no pretendo que lo sea).
Por otra parte, en tu explicación – insisto que muy clara y muy gustosa de leer – eres muy lineal. Me explico. Cuentas la evolución de una manera lineal. Yo la veo cíclica; pero ahora no sabría muy bien explicarme, o desarrollar porque la veo así. Es más: además de cíclica, la veo, disconjunta, impar, o como una evolución a determinadas velocidades, influenciada por distintos climas, sitios, horas de sol, etc… es decir, que veo una evolución más irregular, o con más excepciones, o “serendipias”, o casualidades, no sé… creo que no sabría – y no podría – exponer esto de una manera clara como tú has expuesto tus ideas. (¿Es posible que los árboles tengan que ver con la altura de los cuellos de tus jirafas? Si en el serengueti hubiera árboles frutales como manzanos, o naranjos, o lo que sea que coman las jirafas… serían los árboles los que estarían determinando la evolución en ese caso ¿no?) (Si como dices, ahora ya no es necesario competir… y los estados – que somos los ciudadanos – asumimos la “discriminación positiva” y todo esto…, no cambiaremos a la larga los procesos químicos de nuestro cerebro, no ya de nuestros espíritus y corazones?)
No sé si con esto te pico lo suficiente para que me respondas sin sentirte obligado a hacerlo.
En cualquier caso, gracias por estas aportaciones tuyas, y al Sr. Punset por incitarnos al pecado de la charla.
Dimitri41003
3 Noviembre 2008 a las 9:57 pm
Hombre, Dimitri, muchas gracias por complicarme la vida.
Bueno, ahora en serio: voy a pensar en lo que dices y a ver si encuentro una respuesta satisfactoria.
Gracias por tus palabras, eres muy amable.
Saludos a todos.
4 Noviembre 2008 a las 1:38 am
Bien, vamos a lo de los dedos. Creo que sería más fácil que nos brotaran varios dedos más por aquello que dices de la cantidad de botones que nos rodean. Ahora en serio: ¿Perderíamos los dedos si no nos hiciesen falta? Piensa en Fernando Alonso por un momento (ya sé que te gustaría más pensar en alguna de esas chavalas que caen rendidas a tus pies), pero haz el esfuerzo. ¿En qué condiciones tiene que tener Fernando Alonso (o su equipo de ingenieros y mecánicos) su coche? Tiene que estar cuidadísimo, limpísimo, siempre al día. Y mucho cuidado con las reformas ingenieriles practicadas en su motor, porque si el coche es bueno (no parece el caso, pero en fin), es probable que empeorasen su rendimiento antes que mejorarlo.
Ese coche tiene que estar cuidadísimo, por la sencilla razón de que está sometido a una durísima competición con otros coches (y pilotos). El motor es continuamente revisado por los mecánicos, y hacen lo posible por aumentar su rendimiento. Cada pieza es sometida a continua revisión y limpieza. Pues bien, suponte ahora que hay una determinada pieza de ese coche que resulta ser inservible. ¿Desaparecerá esa pieza? Los ingenieros la quitarían, aunque solo fuera por aligerar peso. Pero imaginemos que quitar esa pieza fuera difícil, y que por ello decidiesen dejarla ahí por siempre jamás. ¿Qué ocurriría entonces con la pieza? Pues que esa pieza experimentaría todo tipo de cambios con el tiempo: criaría herrumbre, suciedad, se anquilosaría, se rayaría, etc. Los mecánicos se olvidarían de ella y no les importaría su suerte. Acumularía todo tipo de cambios (“mutaciones”, hablando en términos genéticos) que, al final, la degenerarían por completo, o la desgastarían.
Es la competición lo que hace que el coche esté siempre “a punto”, y el piloto “en forma”. Cuando el choche o el piloto dejan de competir, cunde el abandono en aquél y en éste. La máquina criará herrumbre y el hombre barriga. Hay que tener en cuenta (para complicar más las cosas), que alguno de los cambios acumulados en la pieza olvidada por su inutilidad en la competición, podrían acabar empeorando el rendimiento del coche, de las demás pieza del motor, y esto nos llevaría a otras conclusiones. No es lo mismo ser inútil que ser contraproducente.
¿Perderíamos los dedos? El factor “inutilidad” quizá no fuera determinante después de todo. Hay que considerar que posiblemente la persona que naciera con alguna mutación deformante de los dedos produjera cierto repelús en otras personas. Si las deformaciones impidieran o dificultaran encontrar pareja sexual, entonces los dedos de las manos seguirían en su sitio. Es decir, también tenemos que tener en cuenta lo de la selección sexual.
Otra cuestión. Sí, la altura de los árboles está directamente relacionada con la longitud del cuello de las jirafas. Pero lo uno no quita lo otro. Es un factor más. Lo que pasa es que en el anterior escrito mi intención era subrayar que la inteligencia del otro, del vecino o el forastero, fue, en un mundo de recursos escasos, un factor importante -decisivo- en la evolución del cerebro humano: de nuestra inteligencia.
La altura del árbol tiene que ver con la evolución del cuello de la jirafa, pero también la misma longitud del cuello de las jirafas. Date cuenta de que la que tenga el cuello más largo alcanzará frutos escasos. La del cuello más largo estará mejor alimentada que la cuello menos largo: se reproducirá mejor. La “collicorta” no podrá coger los frutos más altos por mucho que se estire, la pobre; pero si la collilarga no se los comiera, acabarían cayendo al suelo de puro maduros. Y allí estaría la collicorta, bien contenta. Otro ejemplo: La fiereza y poder muscular de las leonas tiene que ver con la fuerza y velocidad de sus presas, pero también con la fiereza y poder muscular de las mismas leonas. La leona más poderosa estará “robándole” la cena a la leona menos poderosa. ¿Me explico, Dimitri?
La inteligencia del otro no sólo fue un fastidio en tiempos remotos. También lo es hoy día, aunque, con algo de suerte, ello no suponga directamente la muerte de nadie. Bien lo saben esto los opositores. Dará mucha rabia que algunos consigan la plaza antes que uno, incluso a veces estudiando menos.
Haces bien en ver lo de la evolución como algo “no lineal”, sino sometido a diversos factores que la aceleraron o la ralentizaron (aunque yo eso de los ciclos no lo acabe de ver claro). Por ejemplo: Se sabe que el color de las mariposas de zonas industrialmente en desarrollo cambió rápidamente, en pocas generaciones. Las mariposas, inicialmente blancas en su mayoría, se ocultaban bien de sus depredadores posándose en los árboles de corteza clara. El humo de las fábricas oscureció rápidamente esos árboles. Entonces los pájaros las divisaban bien, y se las comían. Pero las mariposas que habían nacido con alas oscuras (por mutaciones, claro) se hicieron mayoría en poco tiempo: se camuflaban bien en los árboles oscurecidos por el maldito ollín de los humos fabriles, y no eran fácilmente cazadas por los pájaros enemigos.
Seguramente podríamos tener en cuenta muchas más consideraciones sobre los “vaivenes” en la evolución de cualquier rasgo. Pero es que si entro en tales cuestiones, la longitud del escrito sería como la de un cuello de jirafa. Lo que importa -pienso- es que lo dicho sea cierto en sustancia, con independencia de otras consideraciones que indudablemente lo enriquecerían. He querido reflexionar sobre el papel de la inteligencia como factor de competición, y, por tanto, de evolución; sin perjuicio de otras observaciones.
¿Cambiará la química cerebral debido a la política de discriminación positiva, suponiendo que ésta se alargase y se extendiese al fin por todo el mundo? La respuesta es la misma que la que di más arriba. Si las personas menos dotadas -incluso las retrasadas- están lo suficientemente protegidas como para reproducirse, entonces, al cabo de muchas generaciones, la especie humana sería más heterogénea en cuanto al rasgo inteligencia. Parece claro que, en general, las personas se eligen sexualmente por afinidades intelectuales y por el cociente intelectual. Bien es cierto que los hombres solemos reparar más en otras “cosas” de las mujeres, pero yo pienso que, más o menos, las inteligencias similares se atraen (creo no solo hablar en mi nombre). Si esto es así, el resultado dentro de miles o millones de años sería el de una especie humana muy heterogénea en el rasgo inteligencia. Una porción cada vez mayor de la humanidad sería muy muy torpe, y una porción similar muy muy inteligente. La media quizá fuera la misma, pero con una varianza mayor. Es fácil de entender numéricamente. Tenemos tres hombres que miden: 1.70, 1.65 y 1.75. ¿Cuál es la media de su estatura? Si sumas las tres estaturas y divides entre tres, obtendrás 1.70. Pero podemos pensar en otras combinaciones de números con la misma media. Por ejemplo: 1.70, 1.50 y 1.90. La media es la misma: 1.70, pero la varianza bastante mayor. Es decir, aunque la media sea la misma, la diferencia entre el hombre más bajo y el más alto es mayor que en el primer trío de hombres. Pues esto es lo que tendríamos al final si la discriminación positiva se extendiese y perpetuase indefinidamente por el mundo.
Las colas de la campana de Gauss de la inteligencia serían más anchas y alargadas. Piensa en el ejemplo del ballet ruso cada vez menos elitista, hasta llegar a ser “popular”. A un baile popular puede presentarse alguien con excelentes condiciones danzarinas y alguien con pésimas condiciones. Habría más heterogeneidad.
Bueno, Dimitri, ya me dirás tu parecer. Si algo está mal o insuficientemente explicado, no dudes en preguntarme. Quizá haya utilizado algún término demasiado técnico, no sé. Celebro mucho tu curiosidad y tus observaciones. Me obligan a afinar.
Saludos.
4 Noviembre 2008 a las 10:08 am
Gracias Raus; ahora me he picado yo. Gracias por tus explicaciones y paso a defenderme – si es la palabra – como pueda.
Entiendo el ejemplo del coche – y me parece que lo expones muy brillantemente – pero, y esto es un poco de broma, olvidas como las casas de los distintos prototipos se complican la vida en encontrar o dejar el mayor espacio visible en el exterior para poner sus pegatinas de patrocinadores, comerciales, publicidad… Y me parece interesante también, en tu ejemplo de los coches de carreras, como la aerodinámica y la ley de la gravedad – ofrecer la menor resistencia para alcanzar la mayor velocidad y la mayor estabilidad, mejor frenada, etc… – determinan también la estética de los prototipos y la suerte del ganador. (Que es también una selección evolutiva que repercutirá luego en las mejoras de los coches de serie que todos utilizamos).
Hablando de estética y de dedos en la selección natural – belleza, atracción sexual – no puedo dejar de recordar ese talón que todos tenemos y que parece ser que hace X miles de años era un sexto dedo – o pezuña – que nos facilitaba el trepar a los árboles, o el caminar descalzos sin hacernos daño, … en todo caso, no me discutas que no estamos pasando del “homo sapiens”, tan nombrado, a una nueva etapa: la del “homo botones”, que puede incluso que trabaje de tal en un hotel. Pero lo que quiero decir, es que si hablamos de “estética” ya estamos introduciendo un elemento conceptual, no comestible, sí reproductor – tal vez -, en la evolución, y que al interactuar con el medio, nuestra voluntad estética – por llamarla así – que lo trata de dominar, lo altera, lo cambia… tendrá al fin mucho que ver con nuestra evolución física y mental cuando sea el propio medio el que nos devuelva la pelota. (Evolución por nuestra voluntad estética – libertad, conocimiento – aplicada al entorno)
De los ciclos, como te apuntaba… no es algo que tenga muy claro, vamos a ver… siempre me he preguntado, como el “hombre de cromag-non” hace que se extinga el “hombre de Nearthental”, que parece ser que era más fuerte físicamente, quizás por ello, mejor preparado para supervivir en un medio hostil que ambos comparten durante un largo periodo de años. Lo lógico es que hubiera ganado el más fuerte ¿no?
Y de los ciclos, creo que también me refiero, a que por esto mismo de los cromagnones y nearthentales, no hay una sóla evolución humana, como no hay un sólo territorio con una climatología, por poner un ejemplo, igual para todos.
Hay algo, y disculpame, que siempre me planteo con la evolución (y conste que soy, creo, más racionalista y curioso que otra cosa… por favor, no soy un “iluminado” o un creacionista): y esta cosa es: ¿Y no hay algo más en todo esto? ¿Es tan precisa o está tan determinada la evolución para que el genio Darwin tuviera tanta razón en tantas cosas? Ramón LLull lo llamaría “afato”. No sé… algo, un elemento, tal como es el misterio de la propia vida, que también jugara sus cartas en todo este follón.
En fin, de nuevo te agradezco tus estupendas explicaciones… ¡ah! y otra cosa, que tus jirafas “cuellicortas” no se llaman así… que se llaman cebras, hombre.
Dimitri41003
4 Noviembre 2008 a las 4:10 pm
Hola Dimitri & Raus, saludos.
He leido mas o menos por encima las extensas aportaciones que recientemente publicais y sin ánimo de disgustar, me han parecido que poco tienen que ver con el título del tema. Creo que serían mas adecuadas para un debate entre Darwinistas y Neo-Darwinistas.
El tema era, el liderazgo, como mecanismo natural o funcional, más o menos. Entrar en desarrollos adaptativos de cuellos. arquitectura esquelética de bailarines,procesos de i+d en aerodinámica punta o desarrollo dactilar de los jakers no tiene mucho que ver con ser lider o gregario.
Creo que seguramente el tema se puede reconducir y centrar un poco más. Creo que el liderazgo es una formula desarrollada hace cientos de millones de años y por tanto anterior a lo que los paleontólogos nos dan como inicio de la gen homínida, que es entre 15 y 10 millones de años. la separación de los pre-hominidos de los Orangutanes es de 12millones de años. De gorila 10 mill. de chimpacés 7/5 mill.
Entre los gorilas actuales, existe el liderazgo de los espaldas plateadas sin ir mas lejos. Entre los Orangutanes actuales no existe este rol, pues son monógamos y los machos viven solos y aislados. Entre los Chimpas hay líderes hembras y machos dominantes que necesitan la aprovación de las matriarcas….. En el Sapiens Sapiens………. las trés fórmulas….?????. Saludos
4 Noviembre 2008 a las 6:03 pm
Mira Raus, hoy escuche una cosa interesante en la calle. Y era que las personas se hacían solas. No te describo a la persona, ni su formación, ni… lo que a mí me parezca. Tú ya sabes que mi vida se desarrolla entre los caprichos de Enriqueta la melonera y mis versos y tupés engominados para esa hermosa mujer que es… no diré su nombre para no herirme.
Dimitri41003
4 Noviembre 2008 a las 8:55 pm
Hola, Ricardo.
Yo creo que sí está justificado lo escrito sobre la evolución darwinista del cerebro humano. Aparentemente no, pero sí, porque si has leído la discusión anterior con otros compañeros, verás que hay bastante confusión entre los principios y mecanismos de la evolución darwinista y las manifestaciones del progreso cultural.
Entiendo que no está de más explicar a los compañeros que cuando hablamos de evolución darwinista no se está haciendo alusión a ningún tipo de progreso actual del cerebro, pues en tal caso estaríamos ante proposiciones teóricas de tipo lamarckiano.
Comprender las reflexiones que consideras fuera de lugar, Ricardo, ayudará a entender -creo yo- a algunas personas cualquier otra cuestión planteada en términos evolucionistas, incluida la del líder.
Además, en esos artículos he reflexionado con cierto detalle sobre cómo la evolución de la inteligencia estuvo fundamentada en la relación con los demás, para engañarlos, someterlos, buscar alianzas, apoyos, etc., todo lo cual está muy relacionado con la cuestión de la mentalidad del líder. Precisamente Punset también dedica un capítulo de su úlitmo libro a la evolución social y manipuladora de la inteligencia. Algunos líderes políticos o religiosos tienen especialmente desarrolladas las facultades para el engaño.
(Dimitri, luego seguimos. Y ya me contarás más despacio tus andanzas poéticas o no poéticas, que ya las sé, pero me gusta oírlas).
Saludos.
5 Noviembre 2008 a las 1:08 pm
No, Dimitri, no te voy a negar que estemos en la nueva era del “homo-botones”. Pero deberías nombrarlo con más propiedad: se dice “homo-botonensis, subespecie occidentalius”. “Homo botones” solo para los amigos.
Nuestro sentido estético también tiene un origen natural, pese a lo que arguyen muchos autores. Por eso Punset insiste tanto en que la belleza es “ausencia de dolor”. Ya sabes todo aquello de la simetría de rostro y cuerpo, etc. El caso es que tienes razón. Los cuerpos no solo se transforman -evolutivamente hablando- para adaptarse al medio, sino también al gusto estético de los demás: la mujer más simétrica y hermosa tendrá más oportunidades de emparejarse y reproducirse que una mujer poco agraciada. Lo que pasa es que, como ves, el sentido estético está directamente relacionado con una mayor salud y, por tanto, con la adaptación al medio. Fíjate -volviendo a lo de la danza- que se ha comprobado que los mejores bailarines son también los más simétricos. Los movimientos armónicos y la potencia de los saltos están relacionados con la supervivencia de nuestros antepasados.
En cualquier caso, es cierto que nuestro gusto estético transforma el medio en que vivimos y éste, a su vez, determinará otras formas de evolución. Podría ser, por ejemplo, que el hombre desertizara gran parte del planeta por diversos motivos. Si así fuera ¿qué influjo tendría esto en la evolución del organismo humano? Si viniesen por estos pagos largos periodos de sequía y no dispusiéramos ya de mucha agua, es posible que sólo se reprodujeran bien las personas genéticamente más resistentes a la ausencia de agua. Ahora mismo parece ser que los rayos (mala)uva del sol nos llegan más fuertes debido al adelgazamiento de la capa de ozono que, como sabes, parece estar causado por la actividad humana. Esos rayos uva pueden producirnos cáncer de piel. Evidentemente, las personas con piel más oscura, tendrán menos riesgo de padecer esta enfermedad si se exponen mucho al sol. Dadas ciertas condiciones extremosas, la población afectada acabaría siendo más morena de piel por efecto de la selección natural. De nuevo aquí sería difícil tal cosa, pues ya estaríamos prevenidos por la ciencia, y los blancos de piel nos taparíamos con buenas ropas o protectores solares. Es decir, la actividad del hombre transforma el medio, estableciendo las condiciones necesarias para que se transforme nuestro cuerpo en algún sentido, de manera darwinista. Pero, entonces, nuevamente, otro tipo de actividad humana (seguramente la científica) sale al paso para exorcizar o enmascarar el peligro y ahuyentar la posibilidad de que se produzca algún cambio darwinista en nuestro cuerpo.
Parece que el hombre de Neandertal tenía buena inteligencia. Seguramente sea un misterio por qué el hombre de Cromañón desplazó a Neandertal. Parece que, de momento, sólo contamos con conjeturas. Lo que se sabe seguro es que el de Neandertal se extinguió.
Hasta donde yo sé, amigo Dimitri, la teoría de Darwin es la única explicación científica que tenemos para comprender parte del follón éste. Normalmente, las objeciones que se hacen a la teoría de la evolución se deben a que las personas no podemos hacernos una idea de lo que son millones y millones de años de evolución. Nuestros cálculos intuitivos son mucho más modestos, de apenas unas decenas de años. Tanto nos cuesta entender qué pueda ser eso de millones de años de evolución, que la complejidad biológica que observamos nos parece cosa milagrosa. Todo parece tan bien “diseñado” que estamos tentados a pensar que todo es cosa de Dios o cosa similar. Pero lo de Dios nos saca de un apuro para meternos en otro todavía mayor. Dios sería algo todavía más complejo que el universo.
La teoría de Lamarck tampoco tiene cabida. Si no usamos cierto órgano o miembro del cuerpo, quizá se nos atrofie. Es cierto, pero esa atrofia no se transmite a la descendencia. La hipertrofia tampoco. Si tú eres culturista, tu hijo no saldrá con brazos de culturista. Las habilidades mentales adquiridas en vida por el padre tampoco se transmiten a los hijos. ¡Y menos mal! ¿Sabes por qué? Porque si se transmitieran, no habría cuello (qué manía con los cuellos) que pudiera soportar el volumen y peso del cabezón que tendríamos. Piensa que si te entrenas en algo, (digamos, tocar el piano), la parte del cerebro que controle los movimientos de las manos estará más inervada de sinapsis que antes del entrenamiento.
Lo dice la doctora Louann Brizendine:
“Lo adquirido se plasma en los circuitos cerebrales. El debate sobre lo innato y lo adquirido está, por tanto, muerto: lo innato y lo adquirido son en realidad lo mismo. Toda la conducta procede del cerebro. Y el entorno, los cambios en lo adquirido, ¡se codifican en realidad en las células del cerebro!”
Si los hijos heredasen las habilidades adquiridas por los padres, imagínate cómo pesaría esa herencia sináptica al cabo de unas pocas generaciones. Y otra cosa: si un hombre sufre depresión, su hijo no nacerá con el cerebro afectado por depresión (o demencia o trauma…): ¡Chico, menos mal!
Toda persona racional tiene que estar abierta a nuevas pruebas. Creo que la teoría de la evolución está suficientemente probada como para que podamos estar totalmente seguros de ella, pero el espíritu investigador seguirá adelante.
Hombre, un poco de rabia sí que da la infalibilidad del dichoso Darwin. Pero cuánta más no daría la de Dios.
Ya que nombras lo del misterio de la vida, permíteme que te dé mi opinión sobre ello. A veces se ha acusado a la ciencia de hacer de “aguafiestas”. Se dedica a desentrañar misterios y enigmas. Cuando la ciencia nos dice “la causa del amor es la actividad cerebral de tales aminas”, hay gente, por lo visto, que se siente decepcionada. Como si la explicación de un fenómeno le robara el encanto. Pero esto es ganas de sentirse decepcionado, porque cuando tú ves a Enriqueta la melonera, te importa un bledo si el vuelco que te da el corazón está causado por la oxitocina, la sorpresina o la burrina. Ni el más experto en aminas dejará de enamorarse de las Enriquetas del mundo, ¿me entiendes? Las cosas de esta vida no pierden su encanto por el mero hecho de ser explicadas. Tampoco su condición de terribles. Si un científico te explica que el dolor está causado por tal sustancia o mecanismo fisiológico, ¿dejará de dolerte y parecerte harto desagradable un buen martillazo en el dedo?
La cuestión es, pienso yo, la siguiente ¿tendremos algún día la respuesta al misterio de la vida? Ciertamente, la teoría de Darwin nos explica el mecanismo de la evolución natural, no el origen de la vida misma… o del universo. Yo pienso que no. Veamos: algo deja de ser un misterio cuando comprendemos la causa y la ley que rige su comportamiento. Entonces, siempre que vemos ese algo, comprendemos que estamos ante un fenómeno “necesario”. La llama aplicada a un papel durante unos segundos acaba prendiéndole fuego. No nos sorprende porque ya sabíamos que iba a suceder, que era inevitable. Eso ya lo habíamos visto otras veces y siempre pasó igual. No nos sorprende que ese trozo de hielo nos refresque la boca: siempre ha sido así. Y la ciencia dará explicaciones de por qué todo eso es así. Sin embargo, creo que nos deberíamos acostumbrar a una cuestión tremenda: nunca sabremos por qué la estructura del mundo es así y no de otra manera. ¿Por qué es necesario que el mundo sea así? No tenemos respuesta: simplemente vemos que es así. ¿Era necesario que existiese el mundo y que existiese tal como es? Si las leyes del universo hubiesen sido otras, nosotros nos seguiríamos preguntando lo mismo ¿por qué “es” el mundo y por qué “es así”? Creo que llegará un momento en que el trabajo del hombre no será explicar “lo que hay”, sino “aceptar” como buenamente pueda lo que hay. Quizá tengamos que decir: “El mundo era necesario por sí mismo”. Y es esa autofundamentación lo que jamás entenderemos. No estamos preparados para comprender “lo absoluto”, lo “por que sí”, pues lo “autodeterminado” nos parece “indeterminado”, sin causa, arbitrario, y nuestro cerebro no está acostumbrado a que las cosas no tengan una causa “exterior” a esas cosas. Por eso, ni siquiera los grandes físicos cuánticos entienden la teoría cuántica. Han llegado al “núcleo duro” de la realidad: a lo indeterminado o autodeterminado. Si lo pensamos, tiene que ser así. Pues si todo estuviera determinado por otra cosa anterior, la cadena causal sería infinita y eterna, de tal manera que, en realidad, el mundo, paradójicamente, jamás habría existido. Antes o después, nos topamos con algo que “es” “porque es”. La estructura última del universo es “indeterminada” o “autodeterminada”… Pero no me hagas caso.
Disculpa, siempre se me olvida que las jirafas collicortas son cebras. No consigo retenerlo. Sinapsis vagas.
Saludos.
5 Noviembre 2008 a las 2:37 pm
Muchísimas gracias Raus por tu contestación a mi aportación al debate. Como ya dije no era mi intención molestar, sino reconducir un debate que puede seguir por un camino abierto a nuevas aportaciones.
Como ya dije, es evidente que el liderazgo es un mecanismo anterior al hominido y que como especie perteneciente a los primates que la utilizan, la hemos heredado,
¿Cual es la diferencia entre el liderazgo en un clan de Bonobos, por ejemplo, y la del hombre actual?
Segun los científicos etólogos, que estudian esta increible sup-especie de Chimpas el liderazgo es de las hembras en coalición. El papel de los machos es subsidiario.
Las hembras dominantes no permiten ningun acto de violencia y han elaborado un mecanismo de control de la ansiedad masculina atraves de la gratificación sexual automática. La cultura emocional de estos primates es la más elaborada y compleja dentro del grupo de primates superiores.
Haces referencia a un supuesto origen del desarrollo cerebral del sapien vinculado a la autodefensa de los individuos y las amenazas provenientes del los prójimos(próximos). Creo que es una aseveración ariesgada.Es muy posible que sea una variante que actua, pero no la más importante y no la principal.
La evolución cultural de nuestra especie, es como sabemos, exponencial comparada con nuestros primos de ADN.Entre los científicos estudioso de la evolución de la especie hominida, se argumentan hipótesis diversas como origen de esta diferenciación: Bipedismo, Morfología de las manos,Cambios alimenticios profundos, omniboros con un consumo creciente de carne o proteinas de origen animal.Sedentarismo.etc. Otros creen, que el origen, son todos estos cambios a la vez. Mi opinión es, que la sociedad humana es resultado de “un solo error genético” acaecido en el entorno de hace 2,5 millones de años y que consiste en una reconbinación anómala de una base de un gende la más de 300mil bases genéticas de cada uno de ellos.
Esta recombinación, fué adaptativa en grado de máxima necesidad y abrió la puerta a conductas individuales incontroladas por el entorno social.
Todos sabemos, que si en una ecuación matemática introduces un pequeño error operativo, cuanto más gande sea el cálculo mas grande será el error.
Creo por tanto, que vivimos una cultura erronea, que tiene luces y sombras y que no es más que un inter-estadio del proceso de la vida sin mayor importancia. Saludos
6 Noviembre 2008 a las 1:44 am
Amigo Raus, te referiré estas ocurrencias sobre los líderes aplicándolas a las sagas religiosas.
Leyendo – un poco – los Eddas de los pueblos nórdicos (Thor, Loki…), o las griegas (los mitos), o sumerias (Gilgamesh, Eikandú…), o indúes (Visnu, Arjuna…), la biblia, el coram, etc… algo, o algunas cosas – comunes en alguna medida a todas ellas – me alucina enormemente.
Una, la primera, es cuando las religiones dejan de ser narraciones más o menos orales y se recogen mediante la escritura en libros que comienzan a ser, los libros mismos como continente, y lo que cuentan como contenido, elementos sagrados para los pueblos, reinos, estados… que las profesan.
Otra, es el combate constante por el liderazgo que hay en todas ellas, con sus variantes: Las peleas, riñas, guerras… entre dioses, el reparto que hacen de sus ministerios celestiales, fenómenos de la naturaleza – prodigiosos, inexplicables… -, poderes sobrenaturales, riñas domésticas, crueldad, bondad, relaciones familiares, destino (fatum) o no destino, paraisos, felicidad, etc… es un tema que me alucina, repito, y por el que siento curiosidad desde hace muchísimos años, también, su reflejo en las sociedades que las profesan o profesaron, en cuanto a los mediadores o representantes de todos estos dioses, a lo largo de las épocas y civilizaciones que se han ido sucediendo, y como al cabo, la cultura, aquí y allá, la gente de a pie, también ha ido creando liderazgos – por sus formas y maneras – que entroncan – o buscan su referencia – en comportamientos de tales dioses.
En mis elucubraciones sobre las teorías de la Evolución, que reconozco y sé que se me quedan demasiado grandes, me parece interesante, y quizá de este modo incluyo algo en relación con el tema de este hilo – como bien apunta Ricardo B. – que tiene que ver, efectivamente, con creencias o deseos de tener creencias en algo que sea más transcendentes, o más difícil de calibrar, de explicar… – o metafísicas que diría Aristóteles – porque, y volviendo a Ricardo B. – encantado de conocerte – yo te haría una pregunta: ¿tienen todos esos chimpancés que dices, o gorilas de bucles elípticos de tus notas, narraciones orales sobre sagas o explicaciones de los eclipses que sean tan divertidas como las de los egipcios o los mayas?
Tengo que decirte, Ricardo B., que para mí, Enriqueta la melonera es más bella que Venus, y he endiosado sus delicias para conmigo en una religión pagana y sensual que ella y yo solos compartimos.
Es muy importante el hallazgo de la escritura en la evolución; me explico y me implico con una fase asertiva y exclamativa: ¡como cambia todo con la escritura! Algo, además, la escritura, en la lengua de que se trate, que todos, absolutamente todos, podemos compartir, expandir, etc… líderes y no líderes. Qué poder tan grande tienen las palabras, sus estructuras, su manera de esculpir ideas, ecuaciones, geometrías…
En fin. La palabra. Esa es mi duda. Que también cambia y evoluciona, además.
Dimitri41003
6 Noviembre 2008 a las 12:08 pm
No pasa nada, Ricardo. Me parece muy bien que hayas abierto el abanico de posibilidades.
Voy a intentar contestar a cada una de tus proposiciones.
No parece que los seres humanos hayamos heredado las dotes conciliadoras femeninas de los bonobos. Entre los hombres hay guerras terribles, conflictos y peleas continuas. Los varones humanos cometen el noventa por ciento de los delitos y asesinatos. ¿Las mujeres impiden tales tropelías? O no han podido o no han querido. ¿No crees, Ricardo?
¿Qué hay de los conflictos de menor calado? El psicólogo Mark van Vugt nos dijo que las mujeres intervienen de manera conciliadora cuando surge algún conflicto entre los hombres, al modo de las hembras bonobo, ¡aunque no con el método apaciguador de éstas! Francamente, no he sido capaz de observar esto como norma general. Los hombres, testosterona mediante, se lían por diferentes motivos en tremendos conflictos de sangre y crímenes terribles, es indudable. Las mujeres por fortuna no llegan a tanto, pero muchas son expertas en dimes y diretes, despellejamientos, habladurías, difamaciones, etc., y en perturbar la paz de los pequeños grupos, especialmente entre ellas. La razón es, probablemente, que las difamaciones son “armas” de la particular competición establecida entre ellas. Realmente, esto lo reconocen ellas mismas con frecuencia. No puedo negar categóricamente lo que dice van Vugt sobre esta cuestión, pero sí diré que no he sido capaz de observarlo a lo largo de mi vida y mi experiencia profesional.
Verás, Ricardo, yo eso de un “único error genético”, la verdad, me parece una especie de milagro evolutivo. Algo así como la versión milagrosa del darwinismo. Hasta donde sabemos, la evolución se basa en la selección de pequeñas mutaciones beneficiosas. Cuanto más grandes son las mutaciones, más improbable es que el resultado sea provechoso para el mutante. Esto lo explica muy bien Richard Dawkins en su “El relojero ciego”.
Pero al margen de la improbabilidad milagrosa de que el cerebro humano se formase en un solo paso de gigante, podemos considerar otras objeciones. Una objeción seria podría ser la siguiente. Como sabes, Ricardo, no es raro que las especies animales tengan mecanismos para detectar y rechazar a miembros extraños de la misma familia. Por ejemplo, una tigresa normalmente matará a su cachorro albino. La naturaleza es conservadora. Pues bien, aunque esa única mutación solo hubiese afectado al cerebro y no a la apariencia física de nuestros antepasados predomínales, el mutante tendría un cerebro de niño humano. En el caso -yo diría improbable- de que ese mono con cerebro humano se hubiese podido reproducir, ya tendríamos otro lío, pues su pareja sexual no tendría su mismo tipo de cerebro, de modo que quizá ya tendrían problemas de incompatibilidad genética. ¿Qué tipo de criatura saldría si se pudieran cruzar los genes para hacer un cerebro humano y los genes para construir el cerebro de algo similar a un chimpancé? ¿Me explico, Ricardo? La ventaja de las mutaciones pequeñas es que acumulan pequeñas mejoras al diseño del organismo del mutante sin originar problemas de incompatibilidad genética o conductual.
Los bebé humanos nacen muy prematuros. Gran parte del tamaño de su cerebro tiene que madurar en el exterior durante muchos años, ya en entre los miembros de su familia o clan. En cambio, las crías de chimpancé ya nacen con un cerebro más maduro, más preparado para sobrevivir antes con cierta autonomía en el medio en que han nacido. No acierto a imaginar, Ricardo, qué clase de macro-mutante sería éste que planteas. ¿Sería tan desvalido y cabezón como los bebés humanos o más bien como las crías de chimpancé (digo chimpancé como aproximación a la especie que nos precedió)?
Pensándolo a fondo, Ricardo, este tipo de consideraciones dan al traste, creo yo, con cualquier hipótesis sobre una posible macro-mutación genética. Una macromutación del orden que propones, Ricardo, pondría en grave conflicto el desarrollo ontogénico del nuevo mutante (¡miembro ya de otra especie!) y el desarrollo ontogénico de sus padres y parientes. En fin, eso creo.
Sí me parece de mucho mayor interés la investigación de las formas de liderazgo de nuestros parientes actuales: chimpancés, bonobos, orangutanes, gorilas… Ya he dado mi opinión sobre la semblanza entre el liderazgo de bonobos y seres humanos, pero podríamos indagar más, o hacer otras comparaciones, Ricardo.
(Amigo Dimitri, ya te diré algo de lo que nos cuentas).
Un saludo.
6 Noviembre 2008 a las 2:23 pm
Hola Dimitri, encantado de contestar a esa pregunta que me haces.Los represententes de las tres especies y una,para mi, supra-especie ( bonobos) de primates superiores no tienen lenguaje escrito en el medio natural. ese es uno de los items mas significativos de diferenciación cultural con el hombre (Sap.Sap). Está en discusióm entre antropólogos si el neandertal tenia un lenguaje oral complejo; no hay pruevas arqueológicas de ello.
En la actualidad es uno de los debates estrella en los congresos, ya que su estructura fónica y el gen que dicen programa esta función cerebral ha sitdo encontrado en su ADN.
Lo curioso del caso, es que en experimentos con una hembra bonobo entrenada, esta compite en aciertos con alumnos aventajado de 16 años en reconocer y relacionar palabras con imágenes del objeto, en un ordenador ¡¡¡. impactante.
Una de las cosas que me sorprendió en mi juventud, fue la contatación, de que la escritura ha sido y es, una de las erramientas del poder y el control social más potentes inventadas en la historia. Ejemplo que siempre se usa, es el “lenguaje ideográfico chino”. Solo lo conocian los mandarines y supuso que una casta de lideres mantuvieran el poder por milenios en um territorio inmenso.
Sobre las tradiciones religiosas antiguas hay grandes estudios de historiadores y sobre todo antrpólogos que desentrañan las verdaderas “Chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasisder funciones de estos” de Mircea Eliade. “Toten y tabú”, de S. Freud. “Lo sagrado y lo profano” de Mircea Eliade.libros de los años 30 40 que son imprescindiblespara entender este tema.
Como sociólogo que soy , aunque nada excepcional, te recomendaria uno muy divertido pero esclarecedor deMiroslav Malinowsky. “conductas sexuales en los pueblos primitivos”. es muy difícil de encontrar pero una joya.
Bueno, como veo que tú, ya has encontrado tu via de auto-realización con Enrriqueta la melonera, solo me queda felicitarte y apuntar que es posible que lleves genes de Orangutan manifiestos. Saludos PD: esto último es una broma cariñosa.
6 Noviembre 2008 a las 2:47 pm
En mi anterior texto hay un error importante: No es Miroslav, sino BRONISLAW MALINOWSKI. Saludos
6 Noviembre 2008 a las 5:04 pm
Hola Ricardo B.
Sí he picado algo de Mircea Eliade, Malinowsky, Jung, Levi-Strauss, Geertz, Castoriadis, Gaston Bachelard, Konrad Lorenz, incluso de Lovecraft, Lutero… y bueno, todo lo que puedo leer al respecto.
Lo de las escritura ideográfica china es un tema muy interesante; el propio Confucio no era más que un funcionario público – excelente – en este régimen de mandarines cuyas máximas de gobierno, hoy aún se discute si son una auténtica religión, una ética (moral), una deontología para el buengobierno – público y privado – de las sociedades, etc …
Hombre, yo por mi finura y estampa me parezco poco – fisicamente – a los orangutanes, más bien – por bien parecido – sería un simio Rodolfo Valentino de los árboles y arbustos, o un Titi caitano; pero bueno. Consultaré con Enriqueta mi nueva condición genética, tal vez ella sepa descubrir en mí posibilidades de que nuestra sensualidad se desarrolle en formas insospechadas. Yo confío mucho en ella, es más… ella ejerce un poder sobre mí al cual me someto sin reservas, y puede que esto de los genes la excite y ambos nos revolucionemos si esto desequilibra en algo nuestra preciosa balanza de delicias.
(Raus, aguardo atento tus comentarios, gracias) Y gracias a ti, Ricardo B.
Dimitri41003
6 Noviembre 2008 a las 5:57 pm
Muchas gracias. Plasticé, tampoco hay que pasarse, el perfume puede tener un papel aceptable en un mundo en que la belleza va a ser cada vez más importante según todos los gurús. Te recomiendo des una vuelta por Italia y comprenderás lo que te digo. De todas formas y si persistes ya ves que Raus te lo explica con todo lujo de detalles.
Raus, por decirte algo, en realidad hay personas enfermas que no sienten dolor ante ese martillazo y no hablo de los tetrapéjicos, de los iluminados que también pueden controlarlo,…. Pero estoy de acuerdo en la infinita complejidad que nunca llegará a ser comprendida.
Esa discusión que teneis Ricardo y Raus, creo que es para compartir vuestras buenas razones y encontrar un punto común sin más. Ricardo tiene razón al decir que todo se origina con un cambio de solo un gen, el cual se cree que se produzco en la sabana etiope, cuando al tomar omega 3 el cerebro se desarrolló enormemente, hoy pasa al revés, pues al no tomarlo el cerebro se va quedando compuesto de colesterol. Osea, que nos teneis que hacer más caso a los maduritos. Es una broma. Pero como todo gran viaje siempre empieza por dar un paso, así también siguieron otros cambios genéticos consecuentes con un mayor desarrollo cerebral y una mejor adaptación. Para ello están esos consecuentes cambios que dices Raus, pero tras esto, veo que sigue un halo de niebla en el conocimiento del desarrollo genético, pues se da constantemente, la naturaleza es cambio tras cambio y desde luego me parece genial el que sufrimos al tener un gobierno americano que por fin deciden negros y chicanos apoyados por blancos sensibles a esa desigualdad y que no les importa pagar su seguridad social de su bolsillo para que no exista tanto pobre y para solucionar las guerras del mundo, lo siento, pero se me ocurre recordaros, aunque el apoyo al yanqui no está de moda que ellos nos libraron de Hitler y de muchísimos otros caciques. Creo que por lo menos es de bien nacidos el ser agradecidos. Espero que por aquí alguna vez podamos tener ese tipo de opciones, aunque se que por encima de todos los gobiernos están, como siempre digo otros poderes asesinos y en todas partes contra los que realmente debieramos luchar. Pues al final todos los jefes son mandados por otros en la sombra. esos elijen y como dijeron antes implantando el miedo y la dependencia en todo el mundo. Muchas gracias.
7 Noviembre 2008 a las 2:57 pm
Hola Raus, he leido tu texto y entiendo tus objeciones, que son del todo acertadas. Pero verás yo no me refiero a una mutación génetica relacionada específicamente con el cerebro.Es más, está relacionada con la sexualidad de la especie. Esta relacionada con la procreación y los procesos sociales y psicológicos que conlleva.
Solo te diré que segun parece hay otra especie de mono que creo es el Papión africano, que también la sufre.Curiosamente, esta especie puede llegar a constituir manadas de miles de individuos, para ciertos avatares como son las migraciones en busca de ecosistemas nuevos.
Tengo entendido, que recientemente se ha publicado un estudio sobre esta especie. Desarrollada en la parte ocidental de Sudafrica y que consistió en introducir familias de el mismo clan en diferentes ecosistemas. Tres en concreto. Despues de 25 años de observación, se comprovó que habian desarrollado estructuras sociales diferenciadas:
1- Los introducidos en la fraja costrera mantenian un comportamiento muy parecido al de origen-
2- los de la plataforma de 500 metros de altitud habian cambiado sus relaciones de liderazgo y so forma de alimentación ,creo pero seguian con pautas similares.
3- Los de las planicies de mas de 1500 metros de altituz habian deserrollado cambios sorprendentes en: Liderazgo ( eran las hembras las dominantes) . Reproducción, tenían la mitad de crias que las del litoral. y mas que ahora no recuerdo.Los etólogos estan sorprendidos.
Un plazo de 25 años es un plazo corto y los cambios muy importantes. pero sigen siendo jibones y su craneo de la misma capacidad.
Pregunta.. ¿ Podrían llegar a desarrollar estructuras cerebrales mayores, con los millones de años necesarios? Yo creo que no es provable. ya que su estadio es demasiado primitiva y el salto “milagro Darwinista” tipo 2001 Odisea de la especie es ….cine.
Bueno lo dejo aquí, hasta tu respuesta Pero el tema Bonobos lo tocaré en otro momento, es muy esclarecedor.
Solo queria aprovechar esta comunicación, para decirle a Dimitri, que mi broma sobre su participación de genes Orang, se refería a la supuesta monogamia absoluta que practica… como todos los Orang.No al aspecto antropométrico de su esqueleto. Saludos a los dos.
7 Noviembre 2008 a las 5:53 pm
Me encantan los excesos de textoxterona en los monos.
En fin.
Hoy he visto un cambio de liderazgo interesante en un ambiente cerrado como puede ser un pueblo vascongado dividido en dos barrios que rivalizan por su líder jugador.
En uno, el pelotari – que fue el ganador – tenía un hermoso culo respingon que le facilitaba el brinco como ni la Mona Lisa después de tanto posar delante de Leonardo Da Vinci.
En el otro, el musculoso fostiador de pelotas – perdedor al cabo – con su rabo de seguidores sorprendidos secundariamente de sus menoscabos.
Impresionante.
Yo soñaba con mi melonera, y decía, ¡coño! ¡qué bonito es que la gente sea tan solícita!
Pero el favorito perdió su trofeo y lo aceptó sin tirarse pedos ni nada… y, yo, como andaluz… pensaba… bueno… me sorprende este ambiente.
Dimitri41003
7 Noviembre 2008 a las 7:49 pm
Dimitri me alegro mucho que elijas una melonera y no una churrera, pues al final a todos nos han enseñado a buscar las curvas, a malvivir 70 años, cuando tanto vascos como andaluces debiéramos buscar como tu, meloneras saludables. Me encanta encontrar gente civilizada y no monos que no nos aportan nada en cuanto a jefes, pues lo mismo que las civilizaciones más primitivas tienen unas jerarquías absolutas y criminales e incluso diría más, todo el mundo parece recordar y añorar ese pueblo natural y sencillo, pero yo, como la mayoría del mundo nos fuimos a la ciudad diciendo el consabido pueblo pequeño infierno grande. Las dependencias soldadas en miles de años crean estructuras que se deben romper o inutilizan al más pintado. Muchas gracias.
9 Noviembre 2008 a las 3:34 pm
Hola a todos.
Hola, Dimitri. Aquí tienes alguna reflexión sobre las religiones. Bueno, en realidad, la encontrarás al final del escrito. Todo lo anterior me ha servido de larga introducción.
Voy a hablar primero de las inconveniencias de ser poderoso. Reparemos de lo siguiente: cuando un niño algo débil o diferente es objeto de burlas constantes de otros críos, los padres no saben muy bien qué hacer. Un consejo muy común dado al crío es que “no haga caso” de esos tontos que se burlan de él. Lo que se le está diciendo es que mire para otro lado, que viva como si los acosadores no existiesen. Es decir: “No hagas caso de la amenaza, hazte el sordo”. Ah, amigo, ¿pero qué ocurriría si al cabo de un tiempo nuestro crío se hiciese grande, fuerte y experto en artes marciales? ¿Le seguiríamos pidiendo que mirase para otro lado, que no hiciese caso de las ofensas y las burlas? Quizá ya no. Quizá le dijésemos: “Te están ofendiendo. No lo puedes seguir consintiendo. Dirígete al cabecilla de tus enemigos y, sin mediar palabra, le arreas un mamporro que lo recuerde el resto de su vida”.
¿Pero qué ocurriría si el poder de ese crío llegase a ser extraordinariamente grande? Entonces podría ser que su poder lo metiese en más líos de los que le sacase. Estaría siempre con la cabeza alta, con la mirada altiva, dispuesto a repeler cualquier atisbo de ofensa, incluso deseando ser ofendido. Su percepción de las cosas habría cambiado extraordinariamente. Él mismo podría ser ya un bravucón camorrista. Cualquiera le tosía a Bruce Lee (qué cara de estúpido y creído tenía el pobre). Si hiciese autocrítica quizá llegase a pensar: “Hay que ver la cantidad de problemas que me genera esto de ser tan fuerte”.
Con nuestro cerebro pasa otro tanto: tiene tanto poder que él solo se mete (nos mete) en unos líos tremendos. Los animales están preparados para reaccionar ante el peligro inminente y presente a los sentidos. Ves al león y te preparas para huir. Nosotros vamos más allá: somos capaces de “ver” al león en nuestra imaginación y de razonar si estamos a salvo de él en el punto donde nos encontramos. Quizá digas: “Sí, no veo a ningún león, pero el olor de mi cena guisada al aire libre quizá lo atraiga”. Eso te permitirá prevenirte mejor del león que cualquier otro animal. Apagarás el fuego y meterás el guiso en sitio donde no desprenda olor. Hasta aquí todo va bien. Nuestra inteligencia nos ha servido para afianzar nuestra seguridad respecto del león. ¿Pero qué pasaría si aun estando en sitio razonablemente seguro no te quitases el león de la cabeza? Cuidado, tu imaginación te estaría gastando una mala pasada. Quizá estuvieses siempre en estado de alerta, “viendo” al león en cualquier lugar. Y si estás siempre alerta y en tensión, acabarás sufriendo un colapso emocional o algo parecido. Ser algo celoso quizá esté bien, porque tu imaginación racional hará que estés pendiente de posibles indicios de infidelidad. Evitarás que tu pareja te la esté pegando. Ah, sí, pero si te pasas de imaginativo, estarás cayendo en una conducta celosa excesiva. De nuevo tu imaginación te estará gastando una mala pasada. Estar al tanto de signos de enfermedad está bien, pero procura no acabar siendo un hipocondríaco. Etc.
Es decir, nuestra imaginación puede hacer saltar las alarmas sin motivo. La imaginación, bien utilizada, es un “arma” para prevenir y solucionar problemas. Pero si se dispara sin motivo racional, lo que tenemos es un “sistema de defensa -o inmunológico- trabajando en tu contra”. Tu mismo cerebro estará generando problemas innecesarios, “viendo leones donde no los hay”. ¿Cómo salir de los atolladeros en que nuestro propio cerebro nos suele meter?
Veamos: nuestro cerebro es un sistema recursivo. Funciona como las intrincadas agencias de espionaje. Un espía recaba información de un país enemigo. Luego tenemos el “contraespionaje”: espías de la potencia espiada que espían al primer espía, como forma de defensa. Éste contraespía quizá sea, a su vez, espiado por un tercer espía, que tendrá la misión de que el primer espía pueda hacer su trabajo sin estorbos. Y así sucesivamente: menudo lío. Cuando el cerebro nos mete en un lío de imaginaciones desagradables (de celos excesivos, hipocondría, obsesión por la limpieza, depresión…), el mismo cerebro debe apelar a otras instancias mentales restauradoras del equilibrio: a imaginaciones agradables. O a acciones agradables, claro. Se trata de cambiar el régimen de terror que tu mismo cerebro ha creado por otro de carácter agradable. Es hora de poblar la mente de cosas que nos evadan de nuestros problemas racionales o irracionales: leemos novelas, escuchamos música, pintamos, nos vamos de juerga, hacemos el amor, nos drogamos, veremos un partido de fútbol por la tele, etc. Fantástico. Hemos encontrado un sistema de pensamientos y acciones que invertirán el signo negativo de nuestros pensamientos desagradables. Todo esto nos evade de nuestras preocupaciones y problemas. Pero cuidado otra vez: este mismo sistema evasivo puede convertirse en otro problema en nuestras vidas. Una cosa es que nos embriaguemos alguna vez al cabo del año para “olvidar” las penas, y otra es que recurramos demasiadas veces a este amnésico transitorio. Ver el fútbol está bien, pero no sí te distrae de tus quehaceres laborales. El sexo está bien, pero no hacerse adicto a él. De nuevo, aquello que podría ser una solución puede transformarse en un problema.
¿Qué hacer? Tendríamos que apelar a la razón y a otras “armas” terapéuticas. Pero dejémoslo aquí: pasemos por fin a lo de las religiones.
¿Qué es la religión, amigo Dimitri? ¿Por qué existe? Yo creo que forma parte de las tácticas de imaginación evasiva que ha inventado nuestro cerebro para cortocircuitar las imaginaciones desagradables y nocivas. Los seres humanos encuentran algún solaz y consuelo al imaginar que la vida no acaba aquí, que nuestros sufrimientos cobran sentido si no todo termina entre los márgenes de nuestra estancia terrenal. Los humanos nos distraemos de nuestras imaginaciones dañinas (o males reales) imaginando poderosos Dioses capaces de cambiar destinos y repartir premios y castigos. La versión laica e irreverente de los Dioses son los superhéroes del cine o el tebeo. A la gente le encanta imaginar que posee poderes fantásticos, que vuela, que reparte mamporros y justicia, que tiene una fuerza descomunal, que es invulnerables. Por eso el cine fantástico y de acción siempre han tenido tanto éxito, Dimitri. O las novelas de caballerías. O el mundo de la videncia, las supersticiones y las quiromancias, donde cualquier torsión de la realidad es posible. Imaginarnos poderosos nos sirve para auto engañarnos, para “vivir ensoñaciones” que nos sacan mentalmente de nuestra condición de seres menguados y necesitados. “En algún sentido, somos poderosos mientras imaginamos vivamente serlo”.
Dimitri, si te interesa el rumbo que he dado a estas cuestiones, dímelo, porque, tirando de este hilo, tengo en mente varias cosas más que contar. Si es de tu interés (o de cualquier otro compañero, claro), seguiré en otro artículo (éste es ya muy largo), y hablaré del tremendo poder de la religión y su relación con el tema del liderazgo. Y también de la palabra, resorte de la imaginación. Pero he tenido que hablar antes de todo lo que has leído para poder hacerlo en buenas condiciones.
Esbozaré, asimismo, una hipótesis evolucionista de la imaginación humana y de nuestra condición de estresados a perpetuidad.
(Ricardo, ya retomaremos las cuestiones que planteas.)
Saludos.
10 Noviembre 2008 a las 11:03 am
Raus, de nuevo agradecerte tu amable respuesta a más de interesante, y tus ejemplos tan plásticos y prácticos. Desde luego que me interesa el tema de las religiones y lo que opines al respecto. Pero hay un término que has introducido y sobre el que gira tu post, que es la IMAGINACI“N, que quizá me interesa aún más que las religiones.
Al ir desarrollando tu comentario entendía que para ti la imaginación venía a ser como un cálculo de probabilidades, según lo exponías… un cálculo de probabilidades dentro de la evolución/supervivencia, una capacidad de calcular (más y menos desarrollada para unos individuos que para otros/ por experiencia, transmisión de la experiencia: cultura) … y el punto en que un exceso de cálculo podría provocar que la “máquina – el recurso – se recalentase” (individual o colectivamente) y se llegara a soluciones o a probabilidades improbables – v. la r. – o inverosímiles, y la imaginación o el exceso de la misma se convirtiera en una “enfermedad” (más por exceso que por defecto) o en un problema más que en un solucionador de problemas.
Después has utilizado la expresión “tácticas de imaginación evasiva” al referirte a las religiones. Creo entender que has asociado imaginación – imaginación creativa / miedo – como origen de la religión o religiones.
En fin, que – y disculpa mi recapitulación que no sé si será del todo acertada con todo lo que querías decir – estoy de acuerdo, en parte, pero creo que la has centrado, la imaginación, en terrenos y resultados “negativos”.
Has hablado – recapitulando más – de imaginación/enfermedad, de imaginación/”paranoia” (enfermedad) de la guerra fría (resumiendo mucho y disculpame el ejemplo que has puesto del espionaje y del contra-espionaje), y de emaginación/”evasión” al enlazarla con las religiones.
Finalmente, has hablado de palabra y religión. De la importancia que la palabra tiene en cualquier religión, incluso la propia palabra, haciendo un juego de palabras, que nombra al propio dios en cada una de ellas, y de la palabra como recurso – herramienta – del pensamiento, de la imaginación (significantes y significados que demos a cada palabra, a cada símbolo, a cada sonido: al fin, las palabras son sonidos con representación gráfica). (Por cierto, me suena incluso que pronunciar el nombre de dios en algunas religiones puede ser incluso un grave pecado, o herejía, o tal que así).
Que hayas sacado el tema IMAGINACI“N es fantástico y me parece, repito, muy estimulante. Gracias Raus. Y desde luego que deberíamos seguir este hilo que creo que enlaza con los liderazgos. Desde luego que sí. Es más: ahora, en estos tiempos, más que nunca, quizás necesitemos líderes imaginativos y creativos que sepan entender los factores, los nuevos factores, que están causando la crisis – llamémosla así para resumir aunque además se deba llamar así – y poder explicarla y resolverla – sobre todo – con los conceptos y soluciones que se precisen.
Y bueno, que es estupendo poder charlar contigo y con los demás amigos de este foro en el que el Sr. Punset nos invita a ser y a estar con nombres rusos, japoneses, o de cualquier nacionalidad, o con meloneras, churreras o turroneras.
No puedo dejar este post sin decirle al amigo Kiketxu que ya salí con una churrera, y que mis experiencias al respecto, parafraseando a Fermat y sus notas en La Aritmética de Diofanto, serían complicadas de reproducir – a más de excitantes – en tan escaso margen de espacio; pero bueno. Todo se andará.
Dimitri41003
10 Noviembre 2008 a las 5:35 pm
Hola a todos.
Antes de nada: Ricardo, no me he olvidado de tus propuestas. A ver si encuentro un hueco.
Y hola Kiketxu. Como no tengo buena memoria, no recuerdo haber estado presente cuando lo del big bang, ni siquiera cuando lo de los dinosaurios, pero bueno, reconozco que es una poética posibilidad, Kiketxu (al margen del susto por el petardazo y los colmillos del tiranosaurio rex, no me digas).
Amigo Dimitri, estoy de acuerdo: es fantástico poder establecer todas estas correspondencias. Gracias a ti.
Al hablar de la imaginación he podido transmitir la impresión de que para mí pudiera ser algo nocivo. Pero no, Dimitri, nada más lejos de mi intención. Es más: estoy convencido de que la imaginación nos hace humanos. La capacidad para imaginar situaciones y mundos posibles nos diferencia del resto de animales, encadenados como están al instante presente, incapaces de imaginar el futuro con los materiales del pasado: de la memoria. Fijémonos en la importancia de la imaginación metafórica de los niños y el carácter subjuntivo de sus propuestas lúdicas: “yo era un médico, y tú el enfermo”, “el rabo de la escoba será mi caballo”. La imaginación no solo tiene una función lúdica o recreativa, sino que es el mismo fundamento de la previsión del peligro: “¿Qué pasaría si se desbordase el río?” “¿Qué pasaría si me quedara solo por no ser agradable con mi pareja?” Quien no aprende a jugar no aprende a pensar.
Y aquí, estimado compañero de teclas y botones, deseo hacer un alto y llamar la atención sobre un hecho tan extraordinario que temo no saber explicarlo bien. A ver si lo consigo: el poder de la imaginación (humana, valga el pleonasmo) reside en que se trata, siempre, de una “imaginación emocional”. ¿Qué estoy queriendo decir? Pues que la imaginación de determinadas cosas altera el funcionamiento de nuestro organismo. Es decir: al imaginar algo -bueno o malo- nuestro organismo se altera consecuentemente y “lo notamos, lo sentimos”. Si piensas en algo, tu cuerpo lo “vive”. Se trata siempre de un pensamiento causante de una determinada emoción. Si pensáramos en un posible desbordamiento del cauce del río sólo como una mera sucesión de imágenes, nos quedaríamos tan panchos. Pero no: imaginar que el río podría tragarse nuestra casa nos resulta tan desagradable que decidimos pasar a la acción. Nos sentimos involucrados. Por tanto, haremos lo que esté en nuestra mano para que esa posibilidad no suceda. No hay manera -creo yo- de sobrestimar este hecho. El primer banco de pruebas del universo, el primer laboratorio experimental que jamás haya existido, es la mente humana. La imaginación nos permite adelantarnos a los acontecimientos y prevenirlos si es preciso. O aprovecharnos de ellos. Nos adelantamos a los fenómenos de la realidad. Esa es la función de la inteligencia y, por ende, de la ciencia. Einstein era dado a hacer “experimentos mentales”. Imaginaba ser él mismo una partícula de luz viajando a tal o cual velocidad: ¡con el poder de la imaginación emocional se convertía él mismo en sujeto experimental! Y esto es alucinante, ¿no crees, amigo?
Cuando soy capaz de ponerme nervioso sólo de pensar (o imaginar) lo mal que lo pasaría si me quedase sin trabajo, estoy en el buen camino, pues haré lo posible para realizarlo bien, para conservarlo (tener clientes o conservarlos, que no me despidan, etc.) Por eso las personas poco inteligentes son -suelen ser- poco previsoras. Viven en lo concreto y en el presente. Vivir “el aquí” y “el ahora” suena liberador, porque suena a evasión de responsabilidades, pero a la larga es la manera más eficaz de quedar esclavo de las circunstancias y vivir a salto de mata.
Muchos jóvenes delincuentes son impulsivos precisamente porque no son capaces de imaginar las consecuencias de sus actos. Peor todavía: los psicópatas no es que no puedan, sino que no sufren al imaginar el sufrimiento que acarreará su crimen.
Las personas más inteligentes, por el contrario, suelen ser capaces de estimularse a sí mismas imaginando un bien futuro: “qué feliz seré si estudio mucho, saco la carrera y consigo un trabajo que me agrade y esté bien remunerado”.
El pensamiento racional y científico está siempre en deuda con la imaginación. El científico idea continuamente posibilidades en su mente: ¿“Y si” resulta que los cuerpos caen porque…? ¿“Y si” este aminoácido fuera el causante de…? ¿“Y si” los sere vivos evolucionaran según un mecanismo de…?
Por tanto, Dimitri, estamos de acuerdo: la imaginación es probablemente lo más extraordinario del ser humano. En el otro artículo señalé algunas consecuencias fatales del tremendo poder de la imaginación. Pero era solo un retrato a medias que me servía para los propósitos que llevaba en mente.
En la imaginación se conjugan varios elementos imprescindibles:
- La facultad para combinar elementos de pensamiento, componiendo en la mente cosas irreales o no percibidas por los sentidos. Por ejemplo: puedo imaginar a un hombre andando sin cabeza. Puedo imaginar un átomo (que no podemos ver), o la estructura de helice del ADN, etc.
- La facultad para “vivir” mi imaginación. Imagino ser un átomo, una partícula de luz… Imagino cómo reaccionaría mi vecino si le pidiese dinero; cómo reaccionaría yo si me acusaran de ladrón; qué pasaría con mi vida si triunfase como pintor… La capacidad de ponerme en lugar de la cosa imaginada y reaccionar emocionalmente según el caso.
Los chistes y las ocurrencias (ya hablé de ello, ¿te acuerdas?) son, claro está, frutos de la imaginación. La utilizamos para prever racional y científicamente acontecimientos futuros. La utilizamos en quehaceres artísticos: novelas, músicas, cuadros, películas… Todavía recuerdo con cariño las horas y horas que de niño me pasaba en juegos de ensoñación, o viendo o leyendo tebeos fantásticos y novelas imaginativas. Todavía me regocija releer “El otoño del patriarca” de García Márquez (a quien como escritor no confundo con sus devaneos políticos, con los que no comulgo). Una escritura desbordante de imaginación es siempre embriagadora. ¿Por qué? Porque nos da una medida de la potencia de la inteligencia humana, de su capacidad para combinar elementos y crear cosas nuevas. Y eso nos embriaga y exalta. Ya hablé de cuan atractiva nos parece la inteligencia. Aquél que mejor combina los elementos del pensamiento, mejor librado suele salir de los problemas de la vida. Una personas sin capacidad para combinar ideas no sólo es mortalmente aburrida, sino poco valiosa para resolver problemas.
Noto yo que me enrollo, amigo, amigos. Y que se me pasa el tiempo y no hablo sobre lo de los líderes. Voy a adelantar algo que ya todo el mundo sabe: los mejores líderes son aquellos que son capaces de ilusionar a los seguidores, de hacerles soñar despiertos. Y aquí entra el poder de la palabra, de la oratoria. Las multitudes quedan enfervorecidas al oír esas palabras bien hiladas de ese político. La razón es clara: ese líder ha sabido estimular el laboratorio experimental de cada oyente: su imaginación emocional; ha hecho disparar los resortes sentimentales de sus esperanzados admiradores. Ha conseguido que por un momento vivan lo que todavía no es real, aquello que solo existe en su mentes: Eso es la esperanza.
Dada tu condición de persona imaginativa, Dimitri, fuiste tú quien sacó a colación todo aquello de los Dioses inventados y sus andanzas antropomórficas. Y lo de la palabra. Yo no había caído en todo ello. Qué torpeza. Así que gracias a ti.
Lo dejo aquí de momento. Queda lo mejor en el tintero: o esa es mi esperanza o imaginación.
Saludos
12 Noviembre 2008 a las 8:13 pm
Creo que la imaginación desbordante puede hacer de una persona, si continúa en se afan toda la vida, lo mismo que a un grupo de personas motivadas por un lider emocionalmente atractivo algo plácido y satisfactorio. A mi me encanta y apelo a mi imaginación las Catalinas y meloneras, quizá sea por lo que ambas llevan y no me conformo con conseguir ese sueño, en realidad a continuación le insuflo otro fervoroso común y sofisticado anhelo y buscándolo somos felices, pero la gente, que no es tan tonta capta nuestra felicidad y hacemos un grupo compacto en busca de solucionar el paro, tener salud, vernos en las playas,… ayudamos a que todo el mundo sepa que si hace algo por la sociedad se puede conseguir ocio pagado y de lo mejor. A pequeño, mediano y gran grupo, vuestras reflexiones me hacen pensar que así debiéramos vivir el asunto jefes, líderes, amores y lo que sea, pero, por favor Raus, intenta darnos parrafadas maravillosas, pero no tanto desde puntos de vista negativos, de violencia, guerras y tal, pues para ello ya tenemos la tele, aquí nadie nos paga por atraer morbosamente a la gente.
Te quiero decir además que de los dinosaurios, tus átomos pertenecieron a todos los dinosaurios, eso se explica cuando se intenta explicar la magnitud de estas cifras, no recuerdas, pero si lo puedes hacer del big bang, pues lo ves todos los días que enciendes la tele. La expansión hace que siempre la veamos, pues al tener siempre un haz de luz de aquel extremo que nos llega al estar situado a 13.700 millones de años luz y por comprobarse que eso se ve en forma de unos puntitos en la tele al encenderse. Muchas gracias.
12 Noviembre 2008 a las 9:50 pm
Bueno, Kiketxu, yo qué sé. De verdad que no es mi intención excitar ninguna curiosidad morbosa. Lo que pasa es que hablar de algunas cosas no muy agradables me parece neceario para explicar algunas partes de nuestra naturaleza.Eso es todo.
Lo que hace la tele en relación con la violencia no es precisamente didáctico. Lo mío lo pretende ser.
Y de lo otro: pues sí, que ya lo sé, que somos polvo de estrellas.
Chao, Kiketxu.
Saludos.
14 Noviembre 2008 a las 9:49 am
Cuando el equipo juega bien, todos los jugadores son importantes. El equipo gana por goleada porque los once juegan bien, y los delanteros no son más que los jugadores que dan el toque final, para que como dice el Sr. Lopera… “la pelotita entre”.
Cuando el equipo falla en defensa, o en la media… o le falta un buen central o no tiene juego por la derecha… pero ¡ay! tiene a un jugador adelante que es un “crak”, y del mismo modo que el otro equipo, gana todos sus partidos, entonces ese jugador es el líder del equipo, el referente de todos sus compañeros, y más allá, el mejor tratado por la empresa y el jugador adorado por la afición.
Puede ser también que haya otro equipo, un tercer equipo, en el que más o menos con las características del segundo ejemplo, haya dos jugadores que compitan por tener ese liderazgo. En este caso, tenemos dos delanteros – que suele ser lo usual – que además de competir en el terreno contra el equipo contrario, compiten entre ellos por marcar más goles, lo que puede que redunde en beneficio del resto del equipo y del Club (afición), ganando más partidos, o no; si la disputa particular entre esos dos delanteros se convierte en un… “no te paso la pelota para que tu marques el gol, aunque estés solo delante del arco, sino que chuto yo…. y fallo”.
En un cuarto equipo, los once jugadores serían líderes: serían once jugadores jóvenes o veteranos, que además de jugar con “picardía”, con inocencia o con sabiduría, que es lo mismo, y con mucha habilidad y técnica, con innovación y con experiencia, serían grandes amigos fuera del terreno de juego. Esto se notaría en el campo. Todos lucharían, correrían, remarían en la misma dirección, y esa máquina de futbol formada por once individualidades sería invencible. (Esta suele ser la filosofía de equipos como el R. Madrid, el Barça, el Inter o el Chelsea). Lo tienen claro, aunque a veces puedan equivocarse y atravesar rachas, temporadas, en que la fórmula no funcione, que la cosa no marche. Pero esa sigue siendo la base, el pilar… y a la larga, a medio y largo plazo, son los que ganan todas las copas, de los distintos torneos.
En resumen: un equipo – y para eso están los entrenadores, para repetírselo a los jugadores todos los días en los entrenamientos – debe de partir de esa filosofía. El entrenador es un mediador entre esa filosofía y los jugadores, pero los líderes deben ser los once jugadores que salten al terreno y los que vayan supliendo durante los 90 minutos.
Por eso mi Betis no acaba de cuajar, porque no me hacen ni puñetero caso cuando yo les explico estas cosas a la gente, a los amigos, a los aficionados… me miran… como raro… y de pronto se ponen todos a cantar… ¡¡oe, oe, oe, oeeee…. oeeeee… oeeee!!
Dimitri41003
15 Noviembre 2008 a las 4:27 pm
Fred Kofman en La Contra de La Vanguardia:
“La inteligencia hoy ya no es un atributo meramente individual: del mismo modo que un moderno ordenador tiene su tarea de procesamiento distribuida por toda la máquina, una empresa moderna tiene su talento distribuido entre su equipo y no sólo concentrado en un centro de dirección.
Uno ya no puede mandar como antes.
¡Exacto! El líder anima a que cada uno asuma su propio poder; no impone el suyo. Motiva hasta lograr que cada cual sea el actor de su trabajo; a que ensaye sin miedo y rectifique cuando haga falta con naturalidad para saber sacar lo mejor de sí mismo.
Por eso hay empresas tontas y listas.
Porque si usted me apunta con una pistola – si se limita a ordenarme desde el poder-, puede obtener mi obediencia, pero no mi creatividad, ni mi ilusión ni mi esfuerzo. Y resulta que las nuevas industrias del conocimiento – las que generan valor hoy- requieren ese equipo motivado, ilusionado, creativo y cooperador: para la mera obediencia mecánica ya están los robots industriales.
También hay cada empleado…
A menudo son así porque les falta liderazgo. Un buen líder, y no un mero capataz, es capaz de motivar, porque hace que cada cual saque lo mejor de sí mismo y lo pone a trabajar en equipo. Un mal jefe se limita a mandar, es decir, a conseguir que el otro haga lo que en realidad no quiere hacer.
Esa definición suena a perverso.
Lo sé: lo sufrí bajo la dictadura argentina. En cambio, el líder logra que el otro haga mejor lo que en realidad quiere hacer, y así obtiene lealtad, ilusión y creatividad.
Al final, todo depende de la coyuntura.
En realidad, todo lo decide nuestra actitud ante cada coyuntura. Si la la gente está escaqueada todo el día, escondiéndose para no trabajar, mirando internet y el reloj para largarse, se crea una economía de baja productividad, de sufrimiento y pobreza mental y, al final, también económica. Una empresa así tiene jefes, un amo o muchos amos, pero carece de liderazgo. Y sin liderazgo, la coyuntura siempre es mala.”
Chapeau!
17 Noviembre 2008 a las 9:09 pm
Dice el Maestro Punset: “Está claro que hace dos millones de años los jefes eran elegidos por sus seguidores, porque se suponía que de algunas cosas sabían mucho más que otros. A los líderes los elegían sus seguidores y lo hacían para una tarea determinada como cazar, negociar con otros o regular los movimientos migratorios. Se era elegido para gestionar una cosa en particular.”
No estoy de acuerdo con esta afirmación del respetado Maestro, creo que en esa época, el lider, era el que podía romperle la crisma a cualquiera que se repusiese a sus deseos y además tenía la habilidad de mandar y hacerse obedecer por los que sabían más que él en los temas cotidianos. ¿La naturaleza no es así?. Es decir, al lider no lo elegían los segidores, se imponía el mismo convenciendo a los seguidores para ser su lider.
Es lo mismo que pasa en la actualidad con los grandes líders mundiales, a los que una gran mayoría tratan de emular, con la salvedad de que la fuerza física ha sido sustituida por el poder económico.
19 Noviembre 2008 a las 7:28 pm
Dimitri, a mi me pasa lo mismo, me da rabia que osasuna esté el último. Les digo a sus seguidores que tengo la solución, que lo puedo demostrar, pues mis alimentos son los que los llevan los mejores deportistas del mundo, pero ellos prefieren comer fatal. Les podría por lo menos explicar 4 conceptos claves, ni caso. Pasa lo mismo que el delantero fenomenal, al final todos deben interrelacionarse y ayudarse, o no lograrán nada. No es posible ayudarles cuando tienen un clásico mandamas Izco que se empapuza de ternera de navarra y de vino de la ribera navarra. Por no dejar cooperar a los demás, por tener ideas fijas y tercermundistas se fracasa, por ello estoy de acuerdo contigo Anyelina, lo que siempre dije con jefe pero sin liderazgo no hay cabida en un mundo tan evolucionado. Por ello estoy totalmente de acuerdo contigo Xelo. En la antigüedad las cosas se dirimían con brutalidad extrema y si extrapolamos en la vida de los chimpancés veremos cómo se las gastan. Son brutales hasta el paroxismo. Hasta un genio como Eduard se puede equivocar y en este caso creo que sigue siéndolo, pues la excepción reafirma la regla de lo maravilloso que es. A veces nos confunde con algunas chapucitas, para luego maravillarnos con su trabajo. Muchas gracias.
22 Noviembre 2008 a las 3:00 pm
Hola Kiketxu. El fútbol es un deporte muy bonito. El único, o de los pocos, que se juegan con los pies (y con la cabeza).
Es curioso observar, el sinfín de banderas, himnos, fetiches… que cada Club de fútbol, despliega, mediante los seguidores, los aficionados… cada fin de semana en muchísimos países del mundo. Que cantidad de color, de energía, de emociones, de opiniones,… es increible. No sé si hay otro deporte en el mundo que tenga tanto tirón, en tantas sociedades, distintas, diversas, en los cinco continentes.
Como decía Silvio (me refiero a Silvio el roquero, el roquero sevillano, y no al otro estupendo Silvio, el cantautor cubano), pues como decía silvio el roquero… “el fútbol es la única manera de tener unos colores, una bandera, un escudo, un himno… sin meterse en política”. Siempre me gustó esta forma de verlo; por cierto, Silvio era del Sevilla F.C. y yo del Betis, sin embargo, una de sus canciones más conocidas, un rock’n roll, y más admiradas por todos los que le seguíamos, está dedicada precisamente a su equipo rival, al Betis. Y eso a los aficionados Béticos siempre nos ha llenado de orgullo, que un genio del Rock como fue Silvio, siendo del equipo rival, nos dedicara una de sus canciones más conocidas y mejores.
Cambiando de tema: hay algo que es muy evidente, y es que también las ciudades más prósperas, más ricas economicamente, más industriales, son las que con sus equipos de fútbol, a nivel de ligas y de torneos de equipos (UEFA y Champion en Europa) suelene ganar los torneos: Bayer de Munich, Inter de Milán, R.Madrid, Barça, etc…; y sin embargo, cuando son las selecciones nacionales, las selecciones las que se enfrentan en torneos internacionales (Mundial, o Copa de Europa, en Europa, v. la r.) no siempre ocurre que se impongan las selecciones de los países más ricos, más prósperos, más industriales en la escala del PIB: por ejemplo, Brasil, Argentina, Uruguay, España (Eurocopa 2008), etc…
¿Qué opinas si es que te parece acertada mi “tesis futbolera” y si te apetece opinar?
Gracias y ¡ánimo Osasuna!
Dimitri41003
27 Noviembre 2008 a las 5:08 pm
En mi vida el fútbol ha significado demasiado, los últimos 12 años nunca los olvidaré, pues eso de que la gente te salude sin conocerte, el campo tan amplio de posibilidades que se te abre,… es fantástico. Lo cual no quiere decir que todo sea así, pues también se me murió con las drogas un amigo y vecino,… La vida puede ser reflejada en el fútbol perfectamente y en el caso que tratamos es muy edificante el poder tener compañeros en una piña, sin roces que no se subsanen fácilmente, pues en realidad a uno le rompí las costillas y no pasa nada, otro me clavó un taco en la espinilla y todavía me queda el hueco, es un magnífico amigo,… no existió nunca un jefe, solo intentamos ganar y disfrutar de la vida en todos los ámbitos,… en realidad mi toque de filosofía surgió en aquellas largas charlas de autobús con mi amigo Francis,… con el que no estoy de acuerdo en casi nada,….es una gozada, creo que esa experiencia la puede tener todo el mundo sin jefes dictadores y sin normas ultrajantes, solo el buen humor, los buenos sentimientos y esas normas que están solo para ayudar son imprescindibles en la vida. Gracias Dimitri por hacerme recordar esa faceta maravillosa, pues del fútbol actual, la verdad, lo sigo pero sin ser un gran aficionado.Me gusta jugar con mis alumnos, pero el ver un partido y no poder estar allí dando coces no me atrae mucho, me pica el gusanillo y es algo con lo que rompí, lo mismo que con el futbito, la verdad es que me pasaba de la raya. Muchas gracias.
27 Noviembre 2008 a las 5:44 pm
¿Y que tal un equipo de fútbol donde 22 tipos juzgaran desde el campo lo que hacen con una sociedad, con un mundo, con la noche de un domingo… 45.000 , 50.0000, 75.000 personas?
Ellos son los líderes de sus emociones, de algunos buenos domingos o sábados futbolisticamente felices…
Por ejempo: pondríamos a 45.000 personas decidiendo sobre su identidad colectiva. ¿Qué te parece?
Además pondríamos a alguien indefenso: una rana en un jacuzzi, un chico con gafitas a oscuras, un elefante enano en una caja, un… lo que quieras dependiendo del resultado final.
Dimitri41003
28 Noviembre 2008 a las 11:46 am
Por fín: “¿Quien elige al jefe?”
He leído con gusto las cincuenta páginas que ya ocupan docenas de respuestas a esta pregunta y observo que poco o nada se ha avanzado en el propósito de darle respuesta.
Posiblemente, fue planteada de esta manera para precisamente, crear un montón de controversia, y de verdad que lo ha logrado. Si el objetivo era ese, chapó. Si realmente se desea discutir sobre este tema habría que empezar por rehacer la pregunta de otra manera más concreta, por ejemplo, dónde, si es en una empresa con fines benéficos, u otros intereses, cuando, si es en el presente, o hace 500 o 2 millones de años…para qué, es decir, que se espera que haga este jefe, sea promovido por otros, o impuesto por él mismo, o por terceros, etc.
Viendo el nivel de algunos de los colaboradores tendré mucho cuidado de mantener el prudente silencio del que se sabe incompetente en un nivel que le desborda pero me haría muy feliz si alguno de los que más participan, ejemplo: Raus, Dimitri, Tomás Bernardo, Kiketxu, Anyelina, o la dulcinea de los melones, se refirieran alguna vez al tema del liderazgo, y como uno de los entornos en que más se necesita hoy día en España es, el industrial, referirlo a trabajo en forma más concreta. Quizás, hasta me llegaría a atrever alguna modesta.
Así que a los más sabios de la tribu. El guante está echado!. ¿Quien elige al jefe?…
28 Noviembre 2008 a las 2:53 pm
Pues sí; Kankarra. Variaciones sobre el tema hay.
Tú quieres centrarlo en el mundo del trabajo y aquí también se han dicho muchas opiniones acerca de eso, pero no sólo de eso. Creo que es cierto lo que dices: que cada tiempo, cada empresa, cada clase de negocio o de industria, cada sociedad, cada régimen político tiene sus formas de elegir al jefe, al menos, al jefe o a los jefes formales… según una norma o un sistema establecido previamente.
Yo no sé ni creo que sepa nunca dar con una explicación infalible, dios mi melonera me libren, sobre “quienes fueron antes, si los líderes o sus segudores”, o sobre el liderazgo en general. Pero lo que uno sí vé es que hay algunas cosas que aparecen con mayor frecuencia, que se repiten, en la creación y vida de las empresas, en su lucha por sobrevivir en los diferentes mercados, en sus estrategias de supervivencia, en sus luchas internas – no sólo la clásica entre empresarios y trabajadores – etc… ; como las empresas son al fin un reflejo de la naturaleza humana, pues uno acaba relacionándolo todo, motivo por el que creo que hemos opinado muy abiertamente sacando temas que a veces se han separado mucho de la pregunta inicial.
Yo cojo tu guante y te lo devuelvo. No sé quién elige al jefe. Pero creo que también la respuesta está en las muchas respuestas que se han dado, en todas y en ninguna.
Algo que me parece interesante de ver, como en sociedades donde existe la libertad para que haya muchas clases de empresas, es decir, que los empresarios y los trabajadores, fundamentalmente, tengan reconocidos todos los derechos democráticos y de participación que tienen que tener y que figuran en la mayoría de las constituciones modernas, pues como en estas sociedades, hay empresas que generan multitud de conflictos y terminan por ir a la quiebra, mientras que otras, en las mismas condicioes, se mantienen durante años y generan beneficios para todos, interna y externamente, y creo que es esta clase de sistemas el que merece la pena observar. Estudiar las claves de su éxito. Qué líderes o jefes mandan en ellas, como funcionan sus sindicatos – mejor los internos -, como conviven con el medio ambiente, ver como venden sus productos, su publicidad, su trato con los clientes, con otras empresas del mismo sector, etc…
No llegaríamos a definiciones o fórmulas abstractas pero podríamos tener mucha información muy válida.
No sé si mi respuesta a tu post será de tu agrado, ya que tampoco he dicho nada que ya no se haga, ni que sea nuevo – por supuesto -, pero te digo lo que yo creo, y que este sería un buen camino para conocer más el fenómeno.
Dimitri41003
28 Noviembre 2008 a las 5:56 pm
Cómo no, Dimitri: Creo que has dicho mucho y muy al grano. Gracias por tu respuesta y por la rapidez con que lo has hecho!
No hay duda de que hay empresas, pocas, muy bien gestionadas y otras muchas, muchísimas, pésimamente gestionadas, pero que a pesar de ello, han ganado mucho dinero y han crecido. Esto, por diversas razones que no vamos a entrar de golpe a exponerlas todas ya que sería interminable la lista de factores que han contribuido a esto hasta ahora. Pero hay una realidad de cara al futuro inmediato (ahora mismo) las cosas han cambiado y la competencia hoy global, dificulta el desempeño de aquellos que hasta ahora han ganado dinero, sin pensar siquiera en si la lealtad e identidad de los empleados con la empresa era importante o no.
Ese es el liderazgo que a mi me preocupa y no el ejercido por nuestros antepasados hace dos millones de años, y no es por puro altruismo social, es debido a que si España no se espabila y crea las condiciones laborales para que los jovenes vean el trabajo con ilusión, como el recurso para independizarse antes de los padres, para labrarse un futuro según sus ilusiones y capacidades, vamos a perder mucho del status que se ha logrado durante estos últimos 25 años de ayudas europeas, etc. En esta necesidad, tenemos que la primera de todas es, mejorar la competitividad y productividad, que como tu tambien sabes, España está en las últimas posiciones, con Portugal y Grecia en el contexto europeo…Ya ves, estamos a punto de bajar a segunda y no parece preocuparle gran cosa a los que debería darles insomnio.
¿Cual sería el tipo de liderazgo necesitado para crear esas condiciones laborales en que la gente vaya los lunes a sus puestos de trabajo con ilusión de reencontrarse con su jefe y colegas?.
Yo tampoco sabría decir quien elige al jefe pero sí se y muy bien, a qué jefe le puedo ofrecer toda mi colaboración, entusiasmo y capacidad de trabajo y a quien le cumpliría con mínimos para mantenerme en el puesto haciendo antigüedad hasta la edad de pensión.
A ver, a ver, les animo a que escriban como si fuera una carta a los Reyes Magos: “Yo quisiera tener un jefe que….”
con fé, que según la teoría da la Atracción, hace realidad todo pensamiento mantenido con convicción. Que eso no falte!
28 Noviembre 2008 a las 11:52 pm
Bueno; pues vamos:
- Yo quisiera tener un jefe que hiciera tanto o más que yo.
- Yo quisiera tener un jefe que supiera más que yo y que además me lo demostrase sin ánimo de darse relevancia, o de menospreciarnos a mí o a los demás trabajadores, …
- Yo quisiera tener un jefe con el que además de tener la sensación de que mi futuro va ir parejo a la realización de una carrera profesional, además de tener la sensación esta se fuera cumpliendo con hechos en la realidad.
- Yo quisiera tener un jefe con el que mi puesto de trabajo no peligrara.
- Yo quisiera tener una jefa que tuviera dos melones como dos boyas de petrolero, y que al verla pasar por mi lado me levantara el ánimo sólo de verla.
- Yo quisiera tener un jefe que supiera resolver problemas que nadie sabe resolver, y hacerlo sin dramatismo, y al menor coste posible.
- Yo quisera tener un jefe apolítico.
- Insisto: yo quisiera tener un jefe APOLITICO, que no tuviera en cuenta que periódicos leo, que cadenas de TV leo o cuales son mis tendencias religiosas (o sexuales, o incluso ). Es decir: un jefe inteligente y moderno.
- Yo quisera tener un jefe que estando, no lo pareciera, y que me dejara en paz. Es decir: no sentirme controlado en mi trabajo, lo que me daría el aval de que mi jefe confiaría en mí.
- Yo quisera tener una jefa apolítica, que no me tachara de machista por admirar sus melones, sino que con alegría y deliciosamente, celebrara mi admiración alegrándome con sus gracias naturales, y si bien dejando mi alma suspendida no suspenderme de empleo y sueldo por tal motivo.
- Yo no quisiera tener jefe. (Ni jefa)
- Yo quiero ser autónomo.
- Yo quiero ser mi propio jefe.
- Etc….
Uffff….
Dimitri41003
30 Noviembre 2008 a las 1:30 am
Hola Dimitri:
Pues haces una definición de un jefe con el que valdría la pena esforzarse por un objetivo ambicioso de verdad. Seguro que una abrumadora mayoría, si se le preguntara, lo idealizaría de esa misma manera, lo cual de alguna manera, denuncia que su realidad es otra muy distinta.
Soy donostiarra, he vivido buena parte de mi vida dividida entre Venezuela, Bolivia y Colombia. Regresé en el 2001. Entre las cosas que más me sorprenden en este medio una es, la poca importancia que las empresas le dan al tema del liderazgo. Decir poca significaría que algo sí, pues creo que ni eso.
Soy consultor y trabajo como autónomo, es decir, no tengo ese jefe incordiante que le aburre a cualquiera, pero la libertad tiene sus exigencias! No todo es color de rosa.
A nivel profesional me sorprende igualmente lo poco conocidos que aquí son dos de los científicos del comportamiento más famosos universalmente hablando, son los creadores de una teoría de liderazgo conocida como GRiD: Robert Blake y Jane Mouton.
Ya en los años cincuenta ellos identificaron un estilo como el que tu describes y le llamaron “9,9″ así que a ti, te gustaría trabajar con un 9,9.
Muy bien! es sin duda el mejor de todos los conocidos hasta hoy. Otra cosa que me llama poderosamente la atención es, que se habla muy poco de “auto-engaño” siendo que representa una barrera al propósito de cambio individual y que afecta a ocho de cada diez jefes. Tampoco se hace mención en la medida que sería necesario al feedback personal. Estas y otras muchas razones influyen en que tu jefe de hoy esté tan lejos de ser lo que tu quisieras. Y me temo que esta realidad va a durar un buen tiempo entre nosotros, lo cual dificulta que los jóvenes puedan aspirar a puestos de más responsabilidad (léase ingresos) en un tiempo prudencial.
Al haber tan pocas oportunidades para una mayoría, se lo toma con calma y deciden pasarlo lo mejor posible: carreras que no se terminan en los años establecidos en principio, estudiar para sacar 5, muchas salidas nocturnas y poca orientación al trabajo y al sacrificio. Todo un círculo vicioso. Es aquí donde veo que España más necesita cambiar para llegar a ser competitiva y productiva. Me preocupa el futuro aunque, desde luego, no por mí, pero sí por la juventud, que es el futuro de todo pais.
Blake & Mouton no hablaron de “melones” pero me imagino que como a nadie le amarga un dulce, si la jefa además de 9,9 es de porte sensual me imagino que debe ser una gozada ponerse totalmente a su disposición dispuesto a asumir todas las responsabilidades que te delege. Ojalá que la encuentres!
Un saludo cordial
3 Diciembre 2008 a las 3:23 pm
Giputxi y Dimitri, me encanta el tema, pues lo tengo muy claro, pero antes algo que por ser del sentimiento pasa de ser gracioso a molesto. Me encanta la melonera, pero cuando veo que mis alumnos la prefieren a mí me cago en la genética. Siempre he sido optimista y no me preocupa todo eso que anhelais, pues en principio y sintiendo no responderte directamente,… Kanakarra, estoy seguro que eso de la industria tan fuerte en tu zona que es la mía, pues no, terminará como terminó la agricultura, con 4 baserritarrak creando cestos de mimbre para los turistas, lo mismo que hacen los magrevis, lo mismo que harán los chinos al paso que vamos. Y digo que no me preocupa porque realmente la industria mueve a nivel de empresa solo un 20% del dinero, mientras que el resto lo mueven los intermediarios. Conozco a muchos empresarios de siempre que han dejado su fábrica de zapatos para vender zapatos de otras empresas. Mucho más seguro, productivo y con más beneficios. Pero lo que realmente da dinero y riqueza es el mundo de la salud, de la belleza y del ocio. De hecho en España lo más rentable es el turismo, muy por encima de la industria del automovil, inmobiliaria,… Debemos aprender de estas crisis inventadas para reciclar el mundo, cambiar el chip y buscar nuevas formas de vivir, desde luego sin jefes. O mejor dicho, cada cual debe aprender a ser jefe de si mismo, pescar en un mundo tan revuelto y en el que siempre y cada vez va a haber más oportunidades. Creo que es muy importante dejar, como antes dejamos de pensar en nuestro terruño, dejar de pensar en nuestro capataz y ser interdependientes, empresarios. Muchas gracias.
5 Diciembre 2008 a las 11:13 pm
Hola Kiketxu:
Creo que tu mundo es irreal. Si todos pensáramos igual no podría existir. La industria automotriz a nivel mundial genera bastante mas dinero que el turismo español. Suiza tiene una parte importante de sus ingresos con el turismo pero no por eso ha dejado de se lider en muchas otras áreas, tales como la farmaceutica y química, alimentaria chocolates y derivados de la leche, relojeria, banca, y algún otro que se me escapa. Es una de las sociedades más avanzadas de este mundo. Y seguro que si tuviera una población importante sería tambien una de las grandes potencias, pero como todo ente inteligente sabe sus limitaciones y no se mete en esas profundidades.
Saludos
8 Diciembre 2008 a las 1:09 am
Ser líder o jefa/jefe no puede o no debe serlo cualquiera. No se trata de mandar, se trata de delegar en personas de su entorno profesional e incluso, familiar. Cada persona en su puesto debe saber perfectamente lo que debe hacer y hacerlo lo mejor posible en un ambiente agradable y sin explotar a nadie.
Un líder, debe conocer perfectamente las necesidades de todos y ser accesible.
Una empresa es un equipo y tan importantes son el primero y el último.
¿Hombre o mujer? El sexo es lo de menos
Saludos con un tintorro de otoño
8 Diciembre 2008 a las 2:59 pm
Kankarra, si lees algo sobre el networking, hay miles de maravillosos libros, verás que lo que digo es una realidad implacable y maravillosa. Nunca dije que todos pensemos igual, sino que todos debemos tener opiniones distintas, de esa manera crearíamos más y trabajaremos en el plano de la intuición que es el futuro. Tampoco he dicho que la industria mundial se puede comparar al turismo español, todo se refiere a España. Suiza no es una de las sociedades más avanzadas, sino una de las peores del mundo, dado que es lider en farmacia que domina y mata a cientos de millones de personas en todo el mundo según los juicios por delitos contra la humanidad del doctor Rath. Apoyada por una industria de la alimentación asesina, chocolate, leche, banca, química,… que dominan todos los gobiernos, prensa, jueces,… del mundo. Es una pena que tanta gente como tu no sepa de ese emporio de la mayor maldad del mundo. Si quieres más información, teclea Dsalud en tu ordenador y a alucinar,… Muchas gracias.
10 Diciembre 2008 a las 11:29 pm
a Sombras Chinescas le digo que estoy totalmente de acuerdo con lo que afirma. En todo. Precisamente, es obra de un liderazgo desconocido en muchas hasta hoy el tomar en consideración y escuchar a todos por igual.
Todos son importantes en una empresa aunque no todos puedan ser jefes.
Es igualmente obra de un liderazgo de vanguardia el asegurar que todos pueden contribuir al máximo de sus posibilidades, técnicas e intelectuales por medio de la creación de un ambiente laboral en que todos se sienten importantes, respetados y parte de la empresa, como realmente lo son.
Ese es el liderazgo del que me refería anteriormente y sabemos que no surge espontaneamente sino que hay que estudiarlo y poner en práctica los valores y destrezas que hacen todo eso posible.
No soy amante del tinto de verano ni de otoño. Me gusta el vino…de vardad! a pelo. Si es Rioja mejor!.
Saludos a todos.
10 Diciembre 2008 a las 11:37 pm
A kikertxu le comento que me sorprende alguno de sus criterios sobre lo que son otras sociedades. La contribuciones de un pais a la sociedad en general no pueden verse empañados por la conducta de uno o de unos. Hay que ver el contexto. En todos los paises del mundo hay individuos dedicados a la investigación, al conocimiento mientras otros pasan a ser famosos por otro tipo de acciones. Por el rasero con que pretendes medir a Suiza (que no es un pais que particularmente me atraiga) no pais en este mundo que se salvaría de tu quema.
No te dejes influenciar tan subjetivamente por puntos de vista que al final no se sabe qué buscan en realidad.
UN saludo desde Donostia
13 Diciembre 2008 a las 1:41 am
¿por qué siempre hablamos del jefe en tercera persona ? ¿es mudo el jefe? ¿no pierde el tiempo hablando?¿nadie de los que habla es o se siente jefe?
Por propia experiencia (repetida ya en tres empresas distintas) os digo que no os imaginais lo duro que es (¿o será que yo lo vivo así…?) el que os hagan jefe sin desearlo (lo de lider, tal como lo entiendo yo, es más llevadero). Dos veces, en dos empresas distintas del mismo sector, se ha dado la circunstancia de que los compañeros empezaron a envidiar mis resultados pero, dado que soy de caracter tímido y humilde y no usaba eso para “darmelas de nada”, la envidia desapareció y se convirtió en imitación. Poco a poco me convertí en la enciclopedia a la que se le consulta todo. El paso siguiente es que, sin propnérmelo ni poder evitarlo, me “van haciendo” responsable porque las cosas se hacen “como digo yo”. En ambos casos se me otorgó, “por decreto” sin opción de rechazo, categoría y mando (sobre unas cien personas en un caso y unas cuarenta en el otro)pero siempre por detrás del poder real de hecho. Resultado: te ves en situaciones en las que desempeñas funciones y atribuciones que no te corresponden incluso con la inhibición y complicidad de quien debería realmente tomarlas. De las dos me he ido. Actualmente, en otra empresa de otro sector muy diferente desde hace poco más de un año, estoy en la fase de consulta colectiva. Me gustaría leer opiniones de jefes o líderes pero en primera persona. Gracias a todos por ayudarme a seguir pensando.
14 Diciembre 2008 a las 1:04 am
Nikomallas, he hablado en primera persona. Lo que he dicho es lo que aplico, no es fácil por supuesto.
Tu jefatura no es la correcta, Salvo que la parte económica te importe en exceso y te de algo de miedo. Cada uno debe hacer su parte y no recargarse, cosa que por otro lado también gusta en demasía. Creo que el “poder” debe controlarse desde el primer día, si no es así, pasa lo que te está pasando.
14 Diciembre 2008 a las 6:19 pm
Barkatu donostiarra, pero solo he generalizado porque quizá interpreté mal esa opinión tuya de las maravillas de Suiza, quizá también sea por otra opinión de un amigo que soñaba con ir a Suiza, pero no por sus montes, desarrollo o qué se yo, sino porque allí lo mismo que en los paises nórdicos uno si consigue empadronarse tiene la vida resuelta, no le hace falta trabajar, a mi me parece de una pobreza de miras absoluta. Si te molesta mis insinuaciones o reflexiones raras, lo siento, pues el solo descalificar por ello me parece incorrecto, sobre todo porque a mi me encantan. Sin embargo el estar a piñón fijo, con las mismas ideas, pues me aburre. Muchas gracias.
15 Diciembre 2008 a las 12:03 am
A Kikertxu:
Hombre, molestarme no me molestan, solo trato de asegurarme de que te he entendido bien. Te aseguro que nunca te voy a criticar por que pienses diferente. Creí que les llamabas (a los suizos) asesinos porque “envenenan al mundo” con sus chocolates y medicinas, cosa que claro está, yo no puedo compartir, pero que si tu lo crees que lo pues no pasa nada. Yo sigo creyendo que es una sociedad avanzada, de las más avanzadas de este planeta.
Así que nada, sigue expresándote con toda libertad porque este es un foro democrático.
16 Diciembre 2008 a las 4:07 pm
Gente, a la pregunta de quién apareció primero, si los seguidores o los lideres, la respuesta es la misma que la del huevo o la gallina, es decir, el dinosaurio.
Ambos aparecieron al mismo tiempo, en el mismo instante, en el mismo segundo. Ambos son parte del mismo plano, no hay seguidores sin lideres, no hay lideres sin seguidores. Se necesitan tanto como el hidrogeno y el oxigeno para formar algo diferente que es el agua.
De esta manera se forman ORGANIZACIONES, del tipo que fueran, deportivas, barriales, sindicales, de filatelia, etc.
Ahora bien, los liderazgos también están acotados, dado que generalmente el lider, es quien se nos parece.
21 Diciembre 2008 a las 5:17 pm
Bueno Kankarra, para que me entiendas clarito, aunque lo dudo, ya que algunos conceptos de la droga a alguién que se jacta de tomar vino, pues resultan algo difíciles. El ser jefe o lider de empresas ligadas al crimen, drogas o bajo la tutela de gobiernos asesinos, la verdad, no me vale, lo que sí me vale es el liderazgo de Nikomallas, elegido constantemente por su saber estar y por saber crear un buen ambiente y espero, acorde con lo que he dicho, con un buen fin, ya que para mi el fin no justifica los medios.
Al grano, Suiza monopoliza el imperio criminal de la farmacia, juzgada por el extraordinario doctor Rath, explicado por el presidente de la investigación mundial sobre el cáncer (WACR) en Dsalud. Te aconsejo para que asegures esa desinformación sobre el tema que tienes, pues esa gente es juzgada por delitos contra la humanidad por matar a cien millones de personas, que lo busques en internet. Lo mismo pasa con el chocolate, por contener grasas trans en un 45% más o menos no es muy saludable, sino cancerígeno y por ello está prohibido en los 80.000 restaurantes de New York, por ejemplo. Yo te aseguro que siguiendo esos auspiciadores se puede ser un buen jefe, pero para ti quizá, para mi solo son empleados de tamañas catástrofes, que seguro que este diálogo no lo podrán llevar a sus jefaturas y mejor para mí, pues quizá me quieran quitar del medio como han hecho con tantísimos. Muchas gracias.
11 Enero 2009 a las 4:18 am
De nuevo saludos y feliz año a todos.
No soy teórico ni estudioso del tema, por tanto no puedo generalizar. Tal vez personalice demasiado pero espero que contribuya con ello a aportar algo para la comunidad. Como la empresa en la que estoy actualmente es muy pequeña, el proceso al que me he referido anteriormente va muy acelerado y, de hecho, ya casi actúo como encargado general con la aprobación manifiesta de todos. Por la edad que tengo (soy abuelo hace años) ya no me queda mucho camino y tendré que aguantar.
De todos modos lanzo una visión muy personal de la situación por si sirve de algo.
Se me ocurre que hay un binomio libertad-responsabilidad presente en cada ser humano. Tendemos a llevarlo al máximo en cuanto a libertad y al mínimo en cuanto a responsabilidad, queremos hacer lo que nos venga en gana pero (sobre todo si el resultado no es bueno) que la responsabilidad (vivida como culpa) recaiga en otro. Ese “otro” adopta diversas formas en función del nivel del que se trate: el contrario, el enemigo, el encargado, el mando intermedio, el jefe, la autoridad, el gobierno, el rey, el entrenador, dios… Tenemos necesidad de disculparnos, de echarle la culpa a otro. ¡Hay algo más cotidiano, liberador y hasta gratificante?.
Si el jefe es malo, cumple perfectamente con este fin, no hay más problema que uno: no funciona el equipo, pero no es culpa nuestra. El drama se presenta cuando el jefe es bueno: no es creible echarle la culpa, no libera ni ante uno mismo y, si además lo hemos puesto nosotros, el conflicto puede rayar la esquizofrenia colectiva. Solo queda el camino de apechugar y enfrentarse a la propia responsabilidad y puede hacerse insoportable para muchos. La solución puede consistir en cargárselo y poner otro y vuelta a empezar.
Os pido disculpas por no alcanzar a ver más alla de mi propio caso y me gustaría que sirviera para algo positivo.
De nuevo gracias por ayudarme a seguir pensando
Saludos
11 Junio 2009 a las 6:13 am
[...] http://www.eduardpunset.es/blog/?p=149 [...]
15 Julio 2009 a las 6:45 pm
[...] semana rara, y en el blog de Eduard Punset leo ¿Quién elige al jefe?, un artículo sobre liderazgo, bastante interesante. Por todas partes prosigue el bombardeo de la [...]