Autor: Eduard Punset 9 septiembre 2008

He estado más de una semana en Londres explorando librerías, documentación y perfiles de científicos para entrevistarlos en el programa Redes de La 2 de TVE a partir de este mes. En el regreso a Barcelona desde el aeropuerto de Heathrow, di con la información más interesante de todo el viaje.

¿Por qué?, me preguntarán los lectores. Pues, sencillamente, porque dos periodistas daban cuenta en el Financial Times de dos hechos insólitos, pertenecientes a universos distintos, reveladores los dos de la esencia humana, de lo que ahora llamamos plasticidad cerebral, de la importancia del inconsciente y de lo que no vemos, del poder decisivo de las emociones, de la historia misteriosa que subyace en el trasfondo de los grandes acontecimientos. “¡Anda ya! –dirá más de un lector–. ¿Hay algo que no revelen sobre la conducta humana los dos eventos descritos por el periódico inglés?”

Khaled Sheikh Mohammed e Yulia Timoshenko
Khaled Sheikh Mohammed e Yulia Timoshenko.
(Imágenes: Wikipedia y
web de Timoshenko)

Veamos la primera noticia. Es un relato por Demetri Sevastopulo del primer día del juicio en Guantánamo del cerebro del atentado del 11-S, Khaled Sheikh Mohammed. Es importante. Aunque lo más importante, desde mi punto de vista, es la conexión con la segunda noticia. Son dos mundos separados. Simplemente, se trata de una entrevista a Yulia Timoshenko, presidenta de Ucrania, en la que habla sobre todo de la importancia del aspecto físico, de cómo nos ven los demás. Yulia es particularmente guapa, atildada e inteligente. ¿Dónde está la relación entre esas dos capillas incomunicadas; del suicidio terrorista por una parte y la belleza y devoción a su país por otra? ¿En virtud de qué metáfora tiene que ver un mundo con el otro? Ahora lo vemos.

Khaled Sheikh Mohammed dejó muy claro al Tribunal desde el comienzo que lo único que le importaba era convertirse en un mártir de la revolución; su mayor ambición era morir y no vivir. Los militares americanos habían previsto todos los recursos imaginables para que el inculpado gozara de una defensa creíble, aunque impuesta. Mohammed los rechazó a todos. El juez permitió que el inculpado se explayara ante docenas de periodistas sobre la tortura a la que dijo ser sometido, él y otros acusados, sofocándoles con agua derramada en la boca y nariz hasta provocar la asfixia. O casi. Al acusado le molestó sobremanera que una mujer estuviera presente y para mostrar su contrariedad resistió más tiempo que nadie la tortura (noventa segundos sin respirar).

Entretanto, otra periodista estaba negociando con el propio inculpado, recurriendo a sus defensores y guardias de seguridad como intermediarios, para que le diera su aprobación a un dibujo reflejando su imagen actual, mucho más amable, por supuesto, que la primera fotografía publicada cuando fue detenido en el año 2003. Lo que dejó atónita a la periodista fue que el inculpado le llamara repetidamente la atención para que retocara el perfil de su nariz en el dibujo. Al final, dio su visto bueno. La periodista no acababa de creerse que la vanidad pudiera mover también a este personaje culpable de la muerte de tres mil víctimas.

En la entrevista con Yulia Timoshenko, el momento más penetrante de la conversación es cuando la periodista hace la siguiente pregunta: “¿Qué es más importante para una mujer, su trabajo o su imagen?” La respuesta fue inmediata: “Ella preferirá parecer bien por encima de todo, incluso a costa de su trabajo”. Uno de los terroristas más temidos del mundo y una de las europeas más guapas e inteligentes coincidían en lo mismo. La gente otorga una importancia decisiva a la idea que los demás se hacen de ellos, más allá de sus convicciones o de su trabajo. El continente, más que el contenido, es lo que importa.



133 Respuestas to “La imagen ante todo”

  1. Gonzalo:

    Hombre, Punset… se ha marchao a Londres para buscar información sobre científicos??? Usted seguramente conoce una herramienta de búsqueda muy buena que se llama Google, verdad? Para que irse tan lejos?

    Ahora, sin bromear, me parece altamente descalificante la respuesta de la presidente de Ucrania. Pero al menos es sincera.

  2. La optimista:

    Si Gonzalo, ya tenemos claras las prioridades de la presidenta de Ucrania. Yo revisaría sus gastos de gabinete…

  3. tay:

    Si quieres llegar al mayor número de gente posible, debes ser “comercial”. En el comercio es el “continente” el que primero se observa, el contacto con el contenido llega después, y por tanto es secundario.

    Una nariz correcta no es muy distinta a la palabra “nuevo” en una caja de cereales.

    Un saludo

  4. Josep Jorquera:

    No es nada nuevo. No es más que la adopción de la figura retórica más antigua que existe, la que yo llamo mentira.

    Los atentados del 11.S es un vivo ejemplo de guerra subversiva.

    La banca financiera es un lobo disfrazado de cordero que piensa a largo plazo.

    Los políticos cada vez cuidan más su imagen a la vez que pierden capacidad de decisión.

    etc,etc,etc…

    Podría seguir eternamente con la lista, pero los lectores de este blog entenderán bien a donde voy.

    La imagen es capaz de contar una historia completamente falsa, una buena herramienta de control de masas. Los lobbies de los medios de comunicación lo saben muy bien. Así nos va, somos tan primitivos que en vez de hacer uso de razón, usamos la imagen como un todo.

    Saludos.

  5. josem:

    Para los clásicos griegos la belleza era sinónimo de la verdad ( diálogos de Platón), en los tiempos que vivimos es un bien de cambio, y a menudo dar una imagen agradable se supone que es tras esfuerzos ( higiene, gimnasio, dietas) lo que implica que aceptamos los roles y las normas, luego ya no es la verdad es la sumisión. No despreciamos la belleza, en absoluto, pero le atribuimos cualidades que jamás y solo por el hecho en sí de ser bello posee. Nota irónica, soy normalito, y cuando me levanto feo…

  6. ryderart:

    Bueno, en el caso de un terrorista extremo y de una presidenta con bastantes duros puede que ese refrán concluso pueda interpretarse sin llevar a error, pero quitándolos a ellos, a usted y a los científicos estudiados en Londres, cuéntele ese lema a su nieta gordita de 12 años, ¿a ver que le parece?

  7. maeghith:

    oh, pero si en el fondo todos somos iguales y lo que nos hace distintos es el exterior, preocuparse por el aspecto de uno mismo es perfectamente normal, ¿no?

    ;)

  8. Viabinario:

    La confianza depositada en la imagen podría ser de común acuerdo (colectivo), aún sabiendo que su alcance no trasciende la apariencia y menos en favor colectivo. Pero bien, la cuestión es si estamos de acuerdo (en plural desde lo individual) en que la imagen no es “realmente” importante, ¿Por qué le atribuimos tanta importancia?. No sé. Al menos sé, por ejemplo, que un bonito sueño no interrumpe el sosiego.

    Saludos

  9. meneame.net:

    La imagen ante todo…

    Khaled Sheikh Mohammed dejó muy claro al Tribunal desde el comienzo que lo único que le importaba era convertirse en un mártir de la revolución; su mayor ambición era morir y no vivir.El juez permitió que el inculpado se explayara ante docenas de perio…

  10. mercedes:

    Bueno… siempre se ha dicho que la cara es el espejo del alma, en nuestras facciones encontramos nuestra historia, nuestras emociones, nuestros sueños, hasta nuestro estado de salud…
    Desde que aparece “Corporación Dermoestetica” la cosa comienza a cambiar, el rostro deja de ser el espejo del alma y bueno, ya no sabemos.

  11. Nomarnauj:

    Sí, pero “Corporación Dermoestética” también es historia de esa persona y también nos habla de ella (persona). El físico es nuestra carta de presentación y nuestro escudo protector a la vez, tiene que ser bello y fuerte. O más que fuerte, debe ser adaptable a las circunstancias, pero siempre bello.
    Aunque la belleza siempre es efímera, una vez empiezas a conocer a alguien el aspecto físico desaparece y te fijas en otras cualidades. Sólo cuando conoces a una persona el aspecto físico se ve eclipsado por su forma de ser.
    El aspecto físico sólo engaña al desconocido.

  12. Ernesto Allende Cafrune:

    Tambien estamos los que creemos que con el paso del tiempo, cada persona va modelando su propia cara con su propia conducta.

    Piensen en casos concretos y posiblemente osbervarán como se verifica este principio.

  13. Dimitri41003:

    Recuerdo que mi amigo Miguel siempre me decía, cuando nos encontrábamos por el barrio, él arrastrando su medio cuerpo paralizado después de un “accidente vascular”: “… Demetrio, Demetrio… afeítate.” “…¿te has afeitado hoy?”. Y nos metíamos en cualquier bar a tomarnos unas cervezas y a fumar (él no podía por prescripción médica hacer ninguna de las dos cosas). Y él, mi amigo Miguel, a pesar de sus muchos problemas de movilidad (más para la pesadez – y el pulso – de afeitarse) siempre iba con su camisa limpia y afeitado (desde luego cuenta el mérito materno; indudablemente). Pero siempre afeitado y limpio. Ahora, yo que soy más dejado – y tampoco, y lo digo en mi favor, ahora se mira “tan mal” en el “trabajo”, etc… que uno lleve pelusilla de un par de días -, ahora, suelo afeitarme más amenudo, con más constancia, y siempre me acuerdo cariñosamente de Miguel, de su “erre que erre”. Pienso también que Miguel me lo decía para que me fueran las cosas mejor. Sí.

    Dimitri41003

  14. atenea:

    El aspecto físico es por necesidad nuestra primera carta de presentación ante las personas que no nos conocen. Y será por nuestro aspecto físico, en realidad el único dato de que dispone el desconocido, el que nos permitirá o no pasar por su “puerta” según los clichés que esa persona o sociedad se haya formado Despues hay que presentar las credenciales, es decir , después se nos da o no la oportunidad de declarar quienes y como somos.

  15. José Manuel:

    Yo ya no veo personas tan feas ni personas tan guapas. Ni narices bellas, ni narices feas. Sé que ésta no es la opinión generalizada. Al menos en lo que se refiere a España, el avance económico ha hecho que el vestir y la higiene -bucal, dermatológica y un sinfín de mejoras- no iguale por doquier. Siempre habrá gente que no esté de acuerdo con su barbilla, su nariz o sus nalgas; pero, en mi opinión, eso es vanidad de vanidades. Lo importante debe ser estar sano o intentarlo al menos. De aquí excluso las posibles enfermedades psicólogicas relacionadas con el aspecto físico. Me gusta la gente normal, entendiendo normal como creo que todos aquí lo entendemos. No se es más o menos por tener una nariz más afilada. ¿O sí?

    Saludos.

  16. Neurotransmisores:

    En el mundo de las comunicaciones las comunicaciones son efímeras y muchas veces solo tenemos tiempo a quedarnos con la primera impresión.
    La apariencia que damos a los demás siempre ha sido, es y será importante en la sociedad.

    Saludos.

  17. si:

    Pienso que el nº 1 o el 344 siempre seran esos nºs , da igual de que manera se escriban . Todo quizas estribe en lo util de la seguridad (nunca superflua ) así hace doscientos años una señora entrada en carnes era bella al subsconciente.

    Si me diesen a elegir un solo coche en la vida optaria por uno alternativo,jamas por ejemplo por un formula 1 . El cuidarse es saludable.

  18. Acm:

    Que prevalezca lo externo, la imagen, a lo interno, la intención, demuestra fehacientemente el por qué nos llevamos tantos chascos en nuestras vidas.

    Aunque de ello no sólo es culpable la apariencia, también lo es nuestra falsa inteligencia por menguado conocimiento. Inventamos la infinita escala de grises, por que así siempre habrá en ella un tono disponible para ubicar allí nuestra acción o su fundamento. Sirviéndonos de paso como garantía para que lo que hacemos no tenga que ser blanco o negro. Mientras tanto pretendemos distinguir lo cierto de lo falso en todo lo ajeno. Y claro, vivimos engañados hasta que descubrimos que lo ajeno también va al estilista y al gimnasio.

    Es el Carnaval del Pensamiento.

    Saludos

  19. Ángel Argüelles:

    Gracias Sr Punset por plantearnos cuestiones tan poliédricas para que nos tiremos al ruedo a hacer cada uno nuestra “faena”.

    Lo de equiparar a los extremistas orientales con los occidentales por su devoción a la estética, es loable, en lo que tiene de intento de pacificar los conflictos realzando lo que nos une a todos más que lo que nos diferencia. No obstante, los ejemplos elegidos pueden tener otro significado distitnto. En el caso de Mohamed es un integrista árabe. Para los árabes, como para los judios, su aspecto estético es algo más que vanidad, es pureza racial y espiritual. El hecho de que un árabe insista en que se dibuje bien su nariz puede querer decir que quiere que su imagen realce su condición de nacido en la tierra en que está la Meca y que su imagen concierte con su pensamiento extremista. En el caso de Julia, sin perjuicio de la belleza de sus rasgos, no hay que olvidar su peinado, y los vestidos regionales con los que suele aparecer en sus actos políticos desde la revolución naranja. Ese querer “parecer bien” por encima de todo, puede querer decir, parecer “ucrania” por encima de todo. No hay que olvidar que en ese país hay una fuerte división en pro rusos y ucranios desde la desintegración de la antigua URSS.

    Desde un punto de vista más profundo y más heterodoxo, vincular el radicalismo y la belleza podría encarnar lo que el fallecido filósofo francés Baudrillard denominaba “la seducción de la fatalidad”. De hecho, las últimos escritos de este filósofo se dedicaron a reflexionar sobre los atentados de las torres gemelas de Nueva York y sobre las relaciones entre la imagen de la sociedad de masas y la violencia terrorista. No obstante, es una reflexión que hay que tratar con cuidado, explicar lo genuinamente seductor de la violencia política, aunque descriptivo de muchos fenómenos acaecidos en los países occidentales en las últimas décadas del siglo XX, se parece mucho a los arqutipos heróicos de las ideologías totalitarias que en el mundo han sido.

    Por último, y para darle un toque español a mi “faena”, hay que recordar el poema que Quevedo le dedico a Gongora “Érase una nariz superlativa,…. peje espada mal barbado,…. Ovidio Nasón en persona,…. las Doce Tribus de narices de Israel,…..” es un resumen muy castizo de todo lo que se puede esconder tras el aspecto físico, además de la belleza o la fealdad de la cárcel que retiene a según que alma y/o cerebro.

  20. Raus:

    Hola a todos.

    En una entrevista de Punset con la científica Helen Cronin, nos dice ella que no debemos pensar en la belleza (la imagen, por extensión) como algo frívolo, pues la belleza refleja el estado de salud, la fertilidad, etc. De acuerdo, pero la información asociada a la belleza o fealdad nos debería servir principalmente a la hora de buscar pareja, no a la hora de elegir presidente o de juzgar a un recluso. Si bien es cierto que parece evidente que no nos guiamos por tal información (al menos únicamente), porque, de hacerlo, a buen seguro que algunos presidentes (o ex presidentes), nacionales o transatlánticos, jamás lo habría sido. Claro está que no nos gobiernan mises y mister universos.

    Hay estudios psicológicos (y terribles experiencias históricas) que demuestran que asociamos inconscientemente la degradación misérrima de la imagen de una persona a un estado de “inhumanidad” que, entre otras cosas, le hace más fácil la tarea al verdugo. No sólo la belleza natural es informativa, sino el mismo hecho de cuidar el cuerpo y su imagen, pues revela el estatus social de la persona, su éxito en la vida. Ir enjoyado, bien maquillado o bien vestido indica que tenemos tiempo y dinero suficientes para vivir con holgura. Así pues, utilizamos la belleza (la natural y la realzada) para informar de la calidad de nuestros genes y de nuestros estatus social.

    Pero también nos guiamos por otros tipos de información. De información moral, la cual es incluida en el cómputo global de la imagen propia o ajena. Por eso se afanan los políticos del circo demagógico en denostar a sus rivales sacándoles vicios, hipocresías o desvaríos biográficos. La cuestión es minar su “imagen” social. La “imagen” que tenemos de los demás no es sólo física por lo que se ve. El festival de trapos sucios en que se convierten algunas campañas políticas es de pasmo. Ya dije en otro escrito a este blog lo importante que es para el niño enfrentarse al mundo con una buena autoestima: no faltará quien se meta con él, bien con su físico, con su forma de vestir o de ser, o con sus dotes intelectuales. La difamación es otra forma de lucha, de guerra sucia. La guerra psicológica es otra de las exclusivas humanas, privilegio poco honorable de la “sin hueso”.

    Si, como dice un compañero, para los griegos la belleza era la verdad, para nosotros es eso y mucho más. Es la bondad. Ahí tenemos el tremendo éxito del Señor de los Anillos. Los malos -los horcos- feos, horribles (además de inútiles); los buenos, bellos. Y no soy experto en cuestiones marianas, ¿pero algún devoto mariano se atrevería a pintar una Virgen cejijunta o manifiestamente fea? La fealdad nos parece incluso ofensiva.

    ¿Y por qué? ¿Cuestión de educación o de cultura? No, nada de eso. Ustedes saben que los recién nacidos prestan más atención a las caras guapas que a las normales o feas. Nuestro apego a lo bello está escrito en nuestros genes.

    Confieso que les tengo cierta manía a muchos psicólogos por su cerrazón “ambientalista”. El hecho de que un bebé miré más un rostro bello que uno no bello (justo como hacemos los adultos), no debería pasar desapercibido para tantos psicólogos, pues es un hecho que revela cosas tremendas sobre nuestra naturaleza. La idea de que en tiempo de Rubens gustaban las mujeres gordas, no debe de ser cierta: ahí está La Venus del Espejo, de Velázquez, nada gorda. Y si fuera cierto que gustaban las gordas, no lo sería hasta el punto de rechazar a las delgadas, que eran mayoritarias en la población. Las mujeres gustaban a los hombres como gustan hoy, eso sí que es indiscutible. Por eso estamos aquí para contarlo.

    Pero las preferencias innatas del bebé revelan otras cosas:
    1. Nos gusta lo simétrico, proporcionado, armónico porque, como ya se ha dicho, la belleza es un exponente de la salud y la fertilidad.
    2. Ese gusto por la belleza está detrás de -nada más y nada menos- que del arte.
    3. Nuestro natural sentido estético es la raíz, en buena medida, de lo moral y lo inmoral. No estoy exagerando. Lo que se ventila aquí es todo un sistema de preferencias naturales extremadamente difícil de combatir o cambiar. En efecto: preferimos la belleza a la fealdad, la fuerza a la debilidad, la inteligencia a la torpeza, la buena estatura a la baja estatura, la salud a la enfermedad, la juventud a la vejez, la buena complexión a las deformidad, la agilidad a pesadez, etc. Y esto es tremendo, porque esas características siempre se encarnan en personas con nombres y apellidos. De modo que los feos, los retrasados, los débiles, los enfermos, los viejos, los deformes, los pesados, etc., siempre estarán a la cola de nuestra atención y consideración.

    Ésta es nuestra paradójica y terrible condición. Gracias a nuestros naturales gustos estéticos estamos aquí. Aquéllos de nuestros antepasados que se emparejaran o amigaran con personas asimétricas, feas, tontas, pesadas, enfermizas o viejas, tendrían menos probabilidades de sobrevivir y dejar descendencia que quienes se emparejaran o amigaran con personas simétricas, inteligentes, fuertes, guapas, ágiles, sanas y jóvenes. Nuestro apego a la belleza tiene un claro componente de supervivencia y de evolución de nuestra especie: nada más y nada menos. Y está detrás del arte: asombroso. Pero también tiene todo esto un componente moral, porque es la raíz de nuestras preferencias personales y sociales, y, por tanto, de relegaciones, ninguneos y claras discriminaciones. ¿Y saben qué? Que esto no se puede cambiar. Jamás preferiremos sexualmente a la anciana (o anciano) a la joven o al joven de veinte años. Jamás preferiremos las caras deformes a las caras simétricas y bien proporcionadas. Raras serán las mujeres a las que les gustará más un hombre bajito que un hombre alto. Siempre nos gustará más estar al lado del sano que del enfermo o el enfermizo. Nuestra lucha como seres racionales y civilizados no debe consistir en pretender que todas las personas nos gustan por igual. Eso es una impostura antinatural muy del gusto de los políticamente correctos, hipócritas hasta la tonsura. Lo que podemos hacer, lo que debemos hacer es crear sistemas legales y políticos contrarios a esa parte estética de nuestra naturaleza, de modo que lo institucional no sea una continuación de lo natural. También es natural en el ser humano la piedad y el sentido de la justicia, y a esa parte debemos agarrarnos.

    No tiene -creo yo- ningún sentido, a estas alturas, que una legión de psicólogos, pedagogos y políticos siga con la cantinela de que los niños son lo que ven y aprenden de los mayores; y que sus comportamientos discriminatorios o crueles son un reflejo de la sociedad en que se crían. Más allá de la porción de verdad que haya en esta suposición, lo que bien podemos afirmar es que los pecados semi-conscientes del adulto son los “pecados” inconscientes del niño. La discriminación personal y social empezó en aquél, nada más abrir los ojos.

    Saludos.

  21. garaban:

    El aspecto físico es y será determinante en una sociedad como la de hoy, falta de valores, donde prima la belleza de unos rasgos por encima de otras cualidades.

    Sólo hay que fijarse en estudios que demuestran como personas mas agraciadas físicamente que otras, reciben también salarios mejores.

    Esto sólo crea individuos mas superficiales, carentes de pensamiento, cuyo único afán, cuya única meta en la vida es mantenerse siempre bellos. Así mismo crea en algunas personas verdaderos conflictos internos y falta de autoestima.

    Por escenificar la situación ,en la empresa de mi mujer, las mas agraciadas, aunque no siempre son las mas trabajadoras, ni mejores cualificadas, reciben un trato de favor y unas condiciones de trabajo mas favorables que el resto.

    Vaya mundo este. Que Dios nos coja confesados.

  22. Andybel:

    .-EDUARD: Pues sí, como reza el viejo refrán “LA REINA DICE QUE NO S“LO HAY QUE SER HONESTA, SINO TAMBIÉN PARECERLO”.

    .-A mí no me parece extraña la respuesta de Yulia, ya que siendo representante política, con razón de más para considerar las apariencias y la belleza como algo de suma importancia.

    .-En relación a lo que comentan algunos participantes en relación a los valores de la sociedad actual, decir que efectivamente, si se tiene un físico agraciado siempre se tendrán más ventajas y oportunidades a nivel social. En nuestra sociedad actual mucho más ya que priman el físico sobre los valores morales y éticos.

    .-A lo largo de la historia siempre ha ayudado la belleza y la apariencia física; pero hoy en día ese gusto por “el escaparate” es superior al del conocimiento de la tienda y la trastienda…

    .-Saludos desde Cosas y Casos.

  23. Raquel G.G:

    Yo también creo que “aunque la mon@ se vista de seda, mon@ se queda”, pero lo que si es cierto es que lo primero que te llama la atención de alguien o algo es el aspecto o forma que tiene y no me parece correcto, por ejemplo, que una persona no se acerque o no quiera conocer a otra solo por su físico, no?? y en cambio ven a alguien despampanante y se hace lo imposible por conseguir que se fije en nosotros………..
    Y digo yo, ésto no es un poco de tontos??? Nos perdemos un montón de buenas esperiencias solo por el hecho de dejarnos guiar por la “vista”, y esto pasa con todo, la comida, el coche, la ropa………
    Creo que las únicas personas que realmente se muestran realmente como son y con sinceridad en este sentido son las invidentes y las sordas, no???
    Almenos ellos juzgan realmente por lo que los demás les transmiten y no solo por su aspecto externo, analizan todo el conjunto a su manera, pero a la vez, sin tener en cuenta el “envoltorio” en primer lugar. Es mi opinión, alomejor estoy equibocada pero……

    La verdad es que en la mayoría de las personas predominan las emociones antes que la racionalidad, no ??

  24. kiketxu:

    Habeis citado a la belleza y su importancia en Grecia, cuando vivían de la agricultura. Habeís citado la falta actual de valores, cuando vivimos en un mundo de servicios. Me parece ilógico hacer esas valoraciones gratuitas, pues si antes se podía eligir a una persona por su belleza, ya que inconscientemente se ligaba a la salud,.. socialmente era mejor,… y solo para plantar 4 lechugas. Ahora que es tan importante esa primera impresión que se cita para determinar tu futuro, la elección en un trabajo, el día a día que frente a un público selectivo esos aspectos estéticos determinan un fracaso o exito en mucho casos. En un mundo de servicios es imprescindible la buena presencia, la belleza,… hasta el punto de estar determinado este aspecto y la salud como los grandes mundos en que se gestarán este siglo las economías. Esto lo profetizan todos los grandes gurus y para ello se puede leer a Kiyosaky, Covey, Zane Pilzer, Alvin Tofler, Richard Poe, Naisbitt, Gschwanter, Clothier, Baker,…Muchas gracias.

  25. happydreamer:

    Cierto que es muy triste que el continente sea mucho más importante que el contenido pero…así es. ¡Ole por la Presidenta de Ucrania! Lo peor de esto es que ahora ya no sólo somos las mujeres las que sufrimos el tener que parecer simpre bellas y perfectas, si no que ahora también los hombres se han subido al carro del “fashion victim”.
    Eduard, estoy deseando ver los nuevos programas de redes.
    Un saludo

  26. tere:

    Lamentablemente siempre será mucho más preciado el continente que el contenido.
    Hasta los más pequeños saben de qué se disfrazó el lobo para comerse a Caperucita…no?
    Pero, siempre se termina en conocer quién está realmente debajo de cualquier disfraz. ¡¡Siempre!!
    Ya me gustaría ver a más de un@ desnud@.

  27. Raus:

    Perdón, otro error importante deseo corregir en mi nota anterior. En la última frase, donde pone “La discriminación personal y social empezó en aquél, nada más abrir los ojos” debe decir “La discriminación personal y social empezó en éste, nada más abrir los ojos”. Es decir, que empezó en el niño recién nacido. Nada más abrir los ojos, sintió preferencias por las caras bellas, en detrimento, claro, de las no tan bellas o feas. Luego, de adulto, la cosa no cambíó.

    Saludos.

  28. jose luis:

    Esa es la razón del cambio de Acebes por la sra Cospedal. O los nuevos candidatos a la presiencia de EE.UU. sobre todo en el bando republicano

  29. pau:

    He ahí el error: Yulia Timoshenko antepone la imagen al trabajo, además, y por la pregunta, deja claro que es por su condición de mujer, dando a entender que de ser hombre se esforzaría más en el trabajo y, por tanto, sería más eficiente en el mismo. Con perdón, para mí es una sexista estúpida.
    Está claro que para vender un producto es necesario dar la imagen adecuada, la suficiente para que el comprador confíe en el vendedor. En este caso es el trabajo de jefe de Estado de una nación. Pero esa mujer, tan inteligente para ti, ha olvidado que antes que ponerse guapa hay que crear el producto, sin él no hace falta que siga maquillándose; como también la clase de producto en si.
    Y pensándolo fríamente…
    ¿Para qué sirve un jefe de Estado? ¿Qué producto vende? ¿Su imagen o su trabajo?
    Quizá Yulia Timoshenko no ande tan desencaminada al demostrarnos su inutilidad.

  30. requerido:

    “La mujer del rey debe ser honrada y parecerlo” Menos mal que el s. XXI la investigación está dominado por grandes científicos de ntro. tiempo cuyos trabajos anotarían los pies de un todavía no publicado refranero español revisado por la ciencia.

  31. Bernardo de Claraval:

    Lo breve si bueno dos veces bueno, al igual que Eisnstein resumio E = m por v al cuadrado, yo la reencarnacion de socrates, Niestche, y de 111 pensadores libres de la historia digo: La mujer del Rey no solo debe ser honrada tambien parecerlo,
    saludos a los amigos de redes e infinita vida para Punset y REDES

  32. ROSA:

    me parece muy interesante tu observación punset. a algunos les ha llamado la atención la respuesta de la presidenta ucraniana…a mi me ha dejado “out” mohammed…….¿cómo es posible que ese hombre se preocupe por la imagen que pueda dar su nariz al público?…… le preocupa su estética……. despues de hacer lo que hizo……….inaudito.
    pero………. esto es digno, claramente, de análisis.
    rosae

  33. joane:

    No entiendo muy bien por qué el Sr. Punset asume que el Sr. enjuiciado en Guantánamo es terrorista. ¿De verdad cree que un juicio extraterritorial sin garantía alguna es un juicio justo que permite concluir sin sombra de duda razonable que ese señor es el cerebro detrás del 11-S? Supongo que lo será, y que él mismo habrá reconocido ser terrorista de Al-Qaeda, pero lo consideraría más verdadero si el juicio se hubiera celebrado en Nueva York, ante un juez de carrera, a través del proceso debido en derecho, con todas las garantías legales. Me extraña que una persona de pensamiento crítico tan lúcido como el Sr. Punset no ponga en duda ciertas afirmaciones.

  34. Miguel:

    El elogio a la belleza no es algo que debamos de, inmediatamente, equiparar a lo superfluo, a lo accesorio……
    Decia Pessoa que belleza es el nombre que doy a las cosas a cambio del placer que me produce el contemplarlas.
    ¿Actuamos de verdad, en todos los ámbitos, como si la primera imagen, la primera impresión de algo o alguien es la que determina nuestras “querencias”, nuestras filias y/o fobias? Es en éste ámbito en que debemos valorar la preocupación del terrorista Sheikh por el dibujo de la periodista. Quizas, piense, en la sociedad actual, una buena imagen fisica equivale a una buena imagen moral, a una buena proyección hacia los demás de nuestra personalidad.
    No debemos de juzgar con ligereza o superficialidad a la señora Timoshenko. Es más bien una pragmática respuesta (no es sólo ella la que responde, si no la sociedad actual) por encima consideraciones más profundas.
    Espero con impaciencia la vuelta de Redes……y por supuesto, del Sr. Punset.

  35. Juan A.:

    Tampoco hay que extrañarse tanto de las dos “noticias” y aunque ambas reflejen lo importante del continente, cada una difiere en el significado del contenido.
    En el caso de Khaled Sheikh Mohammed, hay que tener en cuenta que igual la periodista que lo dibujó le pinto una nariz excesivamente “judia” y eso un musulmán no lo puede tolerar (si miramos la foto de Mohammed su nariz es ancha de base, pronunciada y es fácil que sin el cuidado necesario acabe pintándose como una nariz judia).
    En el caso de Yulia Timoshenko, y espero que mi comentario no se tome por machista con lo que intentaré ser cuidadoso, también entiendo que ponga a su imagen por delante de su trabajo. En su caso como presidenta de Ucrania tiene que aparentar una buena presencia como mujer porque precisamente permite -y permítanme la palabra- “desarmar” al contrincante en una negociación a la vez que hace uso de toda su inteligencia para conseguir lo que necesita. Por desgracia, se asume superficialidad a la belleza y eso hace que el contrincante (hombre) “baje la guardia” lo cual es la mejor estrategia para las mujeres inteligentes.

    Gracias Sr. Punset por compartir sus reflexiones … ya estoy esperando a mañana para ver su programa.

  36. lacasadepasaron:

    “A la gente de corbata, según se la ve, se la trata” y por otro lado “el hábito no hace al monje” y si hablamos de percepciones la imagen habla por nosotros

  37. Bender:

    Me parece que nadie ha dado con la clave del artículo de Punset.

    Quizás sea por la deficiente o falta de voluntad de los gobiernos, sistema educativo y la herencia subyacente.

    El artículo es una especie de ventaja que tiene Punset de “Por qué somos como somos”, su nuevo libro. Y, que a lo mejó nos acercará a comprender que metáfora, desarrollada durante cuánto tiempo evolutivo y, que derterminantes, fueron los que condicionaron lo que somos ahora, que, aunque en culturas y vivencias totalmente diferentes, se entreve características muy comunes; como la risa.

  38. Carmen (LaCondiciónHumana):

    Es la imagen lo que nos determina: si quieres pensar has de buscar una imagen, aunque esa imagen esté hecha de matices del negro… nuestra membrana plasmática que al mismo tiempo nos protege del entorno y nos comunica con él se revela como imagen… sin ella seríamos… nada…

    Pero aunque esta membrana nos determine no nos hace… es en el núcleo de la célula donde se cuece lo que somos… la membrana hace posible la diferenciación, pero ella misma es exactamente igual a otra membrana (aunque posea una nariz más aguileña que su compañera)… es en el núcleo donde la estructura se diferencia incluso de su mitad hace un segundo formada por mitosis.

    Las diferencias entre estas dos fotografías que Punset nos muestra son verdaderamente mínimas… pero sus historias (su núcleo) son totalmente distintas… el hecho de ser consciente de ello nos llevaría a lo verdaderamente importante… sería cuando nos daríamos cuenta de lo estúpido que resulta nuestro comportamiento hacia los demás y hacia nosotros mismos… nos adentraríamos en la historia de los demás y en la nuestra sin prejuicios… sabedores de nuestra evidente igualdad.

    La Condición Humana

  39. Lotum:

    La frase “El continente, más que el contenido es lo que importa” desde mi punto de vista es una afirmación totalmente cierta.

    Critiquemos en todo caso el ideal de “continente” que impone la sociedad actual, es decir: modelos semiaronéxicas, operaciones de estética y ministros repeinados.

    Pero lo que no se puede criticar , es la importancia que tiene en el ser humano , como instrumento de comunicación la imagen que proyectamos a los demás.

    Sin necesidad de palabras, puedes transmitir una información difícilmente expresable a través del lenguaje.

    Necesitamos tener definidos nuestro yo, para poder comunicarnos con los otros, y creo que ahí está la clave de la frase con la empezaba este comentario, de la importancia vital que tiene ese “continente” para poder expresar nuestro “contenido”.

  40. Acm:

    La imagen no existe para los ciegos de nacimiento, he leído que investigaciones en este campo han demostrado que tampoco las tienen cuando sueñan. No obstante, a veces pienso que ven y comprenden más y mejor que yo, que nací y sigo viendo.

    Saludos

  41. agdisti:

    miremos al cielo y despues podemos decir,la belleza es la busqueda de la verdad y eso
    lo llevamos todos en nuestros genes,no dudemos que el ser humano terrestre,va hacia
    la belleza igualitaria,con muy pocas diferencias,y entonces en el tiempo,cuando las diferencias,de todo tipo moral,se se pongan al mismo nivel,esa belleza tambien lo sera
    esa es la ley universal.gracias.agdisti

  42. carmenl:

    Claro que la belleza exterior es mas “importante”, en cuanto a visible, que la interior.
    La interior una vez percibida es mas importante ya que se consideraria la real, la que esta detras de la apariencia.

    Tambien seria interesante investigar mas sobre la interrelacion y correspondencia entre cuerpo y alma.

    Que la vanidad mueva a un personaje culpable de la muerte de tres mil víctimas no me sorprende en absoluto.

    (Gracias por compartir con el mundo tus inquietudes.
    Un abrazo)

  43. Raus:

    En otro comentario hablé de cómo la imagen corporal refleja la salud, la fertilidad y también el estatus social de la persona. Ya los bebés de pocos días de vida miran más tiempo las caras guapas que las no tan guapas. Y esto es, nada más y nada menos, el fenómeno psicológico en que se basa la discriminación social humana. Que un bebé mire más tiempo las caras armónicas y simétricas no es solo algo curioso, sino el fundamento mismo de las preferencias y discriminaciones que los seres humanos hacemos a lo largo de toda la vida.

    Desde una perspectiva evolutiva, la belleza y el talento naturales están para realzarse o exhibirse. Dicho con otras palabras: la vanidad humana es un recurso de nuestra supervivencia. El moralmente apagado y sin autoestima, trata de ocultarse a la mirada de los demás. Estará fuera de juego. Tendrá más difícil encontrar pareja, hacer buenas amistades o alianzas estables. Y esto puede suponer la soledad o el ostracismo social; quizá la muerte. Los otros deben saber que existimos y que tenemos buenas cosas que ofrecerles.

    Los genes causantes de la vanidad se propagaron con gran éxito hasta alcanzar a todos los congéneres. La razón es sencilla. En una hipotética sociedad de sujetos no vanidosos (exhibicionistas), un mutante vanidoso llevaría ventaja sobre los demás. Eso sí, contando con que a la población en cuestión ya le gustase la belleza, el talento o el atesoramiento de recursos materiales. Obviamente, el exhibicionista no es nada sin alguien que guste de contemplarlo, escucharlo u observarlo. El “esteta” y el exhibicionista evolucionaron a un tiempo. Y parece que todos somos lo uno y lo otro en mayor o menor medida.

    La vanidad es un rasgo tan importante que ello queda reflejado en nuestro lenguaje. Fíjense en la cantidad de sinónimos de vanidad:
    Envanecimiento, jactancia, vanagloria, soberbia, engreimiento, altivez, altanería, presunción, orgullo, petulancia, pedantería, fatuidad, autosuficiencia, vanagloria, arrogancia, chulería…
    Fácilmente vemos que la mayoría de estos conceptos tienen connotaciones peyorativas. El vanidoso (el especialmente vanidoso, quiero decir) es visto como alguien un tanto desagradable que tiende a despreciar a los demás. Y, efectivamente, suele ser así. Esto demuestra el trasfondo competitivo de la evolución del rasgo de la vanidad. En cierto modo, uno es vanidoso “contra” los demás. “Lucirse” implica “asombrar” al otro (dejarlo en la sombra, en la oscuridad).

    El deseo de destacar implica el deseo de “tapar” o “anular” al otro. Quizá no siempre este deseo vaya aparejado a aquél, pero en todo caso el efecto de destacar uno implica siempre el efecto de velar al otro. Y en incontables ocasiones ese deseo de destacar no queda justificado: se evidencia que es sólo fachada. Que no hay nada en el interior, que se está hueco. La exhibición, entonces, pone en evidencia al exhibicionista. Los seres humanos, efectivamente, alardeamos de valentía, inteligencia, generosidad, fidelidad, etc. Deseamos “vendernos” bien; y no es fácil, pues en el juego de la seducción interpersonal estamos bien equipados para prevenirnos de la “apariencia”. No nos fiamos del todo de las palabras del otro, que pueden ser o no ciertas. Exigimos hechos, pruebas, lenguaje corporal. “¿Es éste tan valiente como dice?” “¿Esas gafas y es pinta de empollón están justificadas?” “¿Ese reloj caro pertenece a un hombre rico o a sólo a uno que lo desea parecer?” “¿Ese aspecto de bohemio apasionado es real o solo una pose para conquistarme?” Sin percibirlo, hemos entrado en el laberinto del engaño y el “contra- engaño”. Incluso la “autenticidad” puede ser una pose, una ficción calculada.

    No es extraño que, metidos en semejante laberinto, una de las cualidades que más apreciemos (sobre todo en sociedades especialmente narcisistas) del otro sea la sinceridad. En efecto, en un mundo de espejos, reflejos y apariencias (que es el mundo del ser humano, no solo del individuo occidental), ¿cómo no desear con vehemencia que el que está enfrente sea sincero? Quizá por ello mismo hayamos acabado siendo todavía más exhibicionistas, pero rayando en lo vulgar y procaz. En efecto, si la sinceridad es un atributo que resulta socialmente atractivo, ¿por qué no explotar todos los comportamientos que lo evidencian? Para resultar “auténtico” y sincero recurro entonces a la mostración de lo que soy, sin ocultar nada, incluso aquello que el decoro siempre ocultó. Confesar en público las miserias biográficas, proferir tacos, soltar eructos, rascarse en sálvese la parte, ser espontáneo, lábil, grosero, etc., son cosas que ya nos caracterizan. Es decir, hasta la “autenticidad” puede fingirse: rizo que se riza. El resultado es una mezcla chocante de “glamour” y procacidad a partes iguales. Como si las ficciones del “glamour”, de lo “fashion”, de lo falso, tuvieran que compensarse con las ficciones bajo, pedestre, inmediato y prosaico. “Pijos de taberna”.
    Así de complejos somos.

    Saludos.

  44. La semana en los blogs CXLII | Noticias, novedades, tecnología, programación - Bit & Bit:

    [...] Punset y la importancia que damos a la imagen. [...]

  45. Dimitri41003:

    Elfos, paraísos, valhallas. Simetría, “aura mediocritas”, pasarela Cibeles. Uniformes, horarios, brillantina. Muñecas “chochonas”, Orcos y calcetines blancos con sandalias. Gorras de beisbol, lo mestizo y la alquimia de los metales. Un ladrillo de estiercol y un ladrillo de oro. Metro ochenta o metro sesenta con taconetes. Se requiere buena presencia. Reservado el derecho de admisión. Un pasaporte de Suecia o un pasaporte de Haití. El beso de Klint o el beso de Enriqueta la melonera…. en fin.

    Dimitri41003

  46. Eugenio:

    Tienes razón en lo de la imagen por encima de lo bien formados que estemos por dentro. Incluso la persona más inteligente del mundo desearía atraer a alguien por su aspecto externo (suposiciones mías). Aunque a la hora de la verdad, cuando estamos solos con nosotros mismos o tenemos que ser útiles para los demás (¿para hacer el bien? ¿para enseñar?), uno se siente mejor por lo que es capaz de hacer que por lo bello que lo van a considerar los demás. Eso sí, una vez alcanzada cierta perfección de nuestras acciones, creo que es el momento de buscar la belleza del continente porque ¿cómo podría nacer una idea revolucionaria de un ser horrendísimo? Me has hecho pensar y caer en la idea de que la belleza y el interior forman un pez que se muerde la cola. Quizá podamos internamente inclinar la balanza más hacia un lado que al otro, y variarla con el tiempo según nuestras necesidades, pero nunca podríamos prescindir de ninguno de los dos lados para sentirnos bien. ¿Dónde está esa persona que camine a mi lado y me haga sentir que soy bello por dentro y por fuera, y me diga que cuando alguien me critica se equivoca?

  47. Alex Escot:

    Que es ser un mártir? Es una extensión de la imagen de uno mismo a lo largo de la eternidad, es convertirse en lo infinito, no importa la razón, no importan los motivos, tan solo que dejarás de ser lo que eres para convertirte en algo sagrado.

    En ambos casos el embellecimiento mueve a la persona, la transmutación del elemento básico en lo extraordinario.

    Einstein anunciaba que “si recuperas tu belleza pierdes la enfermedad” y para perder la enfermedad la gente es capaz de hacer cualquier cosa.

    La enfermedad de odiarse a si mismo, de no tener el amor de su familia, de no ser lo suficiente, donde empieza la neurosis??? Yo creo que en la no aceptación del uno mismo, en el momento en que uno no asume la responsabilidad de lo que le sucede pierde todo el valor y empieza la enfermedad. Lo triste es cuando un país se convierte en la extensión de uno mismo y para conseguir tu belleza, necesitas la de todo el país y pierdes valores importantes, o cuando la desesperación es tan grande que no te importa los miles de personas que hayan de morir para liberarte.

    Gran artículo el de Punset y su comparativa de bellezas.

    Felicidades.

    Alex Escot

  48. Carmen (LaCondiciónHumana):

    Eugenio ¿piensas en serio que un ser horrendísimo no puede tener ideas revolucionarias? ¿acaso piensas que debe estar tan preocupado por su aspecto que no pueda concentrarse en nada más? ¿ o es que relacionas fealdad con inferioridad y, por lo tanto, el ser horrendísimo debido a su inferioridad no puede ser inteligente? ¿o es que simplemente piensas que sí, que podría tener las ideas que tenga pero que no le harían ni puñetero caso?…

    Te pregunto sin ánimo de crítica… es sólo curiosidad.

    La Condición Humana

  49. LO:

    Hola!
    Bien sabido es que la imagen es importante, pero deberíamos preguntarnos hasta qué punto lo es. La apariencia puede ser una verdad o una máscara, depende de lo transparente que seamos. Lo triste es quedarse en eso, en la imagen y no seamos capaces de ver más allá -ésta es un de las características del que yo denomino “Homo Stultis”, denominarlo “Sapiens Sapiens” sería un doble improperio para con la semántica. Esta especie se queda siempre en la superficie-.
    ¿Podemos decir que una persona es inteligente cuando sus criterios están determinados por la superficialidad? ¿Tan difícil es ver el fondo? ¿Es más relevante la imagen que mostramos que lo que decimos? Deberíamos reflexionar al respecto y revisar nuestra escala de valores. ¿Qué fue del sentido común?
    Saludos

  50. Raus:

    Acabo de leer un capítulo de “La felicidad paradójica”, de Gilles Lipovetsky. Habla del proceso experimentado por el mercado en nuestras sociedades. Según el autor, ahora ya no compramos motivados por afanes clasistas, ya no lo hacemos para mantener la distinción estamental con los demás. Lo que nos mueve es el consumo individualista, centrado en el producto diseñado para satisfacer las emociones personales. No se trata tanto de deslumbrar al otro como de realzar la imagen que uno tiene de sí mismo. El referente es uno mismo, no el otro.

    Creo que este análisis no es del todo convincente. El deseo de deslumbrar prevalece, tan fuerte como siempre o más en caso de duda. Ocurre que las diferencias adquisitivas entre los consumidores son menores que en otros tiempos, de tal forma que casi cualquier ciudadano puede acceder a productos de lujo. Y esto difumina las diferencias clasistas de antaño. Pero hay demasiados ejemplos de que siempre tenemos presentes al otro.

    1. ¿Cómo explicar, si no, que cada vez los padres se gasten más dinero en los fastos de la primera comunión? Y nadie va vestido con sus mejores galas cuando está a solas en su casa. Esas galas se exhiben, y de qué manera, en bodas, bautizos, fiestas, cenas de empresa, Noche Vieja…

    2. En la sociedad clasista había tanta diferencia entre las clases altas y las bajas que aquéllas podían guiarse por el lema “Ser más que nadie”. En la actualidad, la abundancia del ciudadano de clase media, hace muy difícil guiarse por ese lema. Ahora, más bien, el lema sería: “No ser menos que los demás (al menos que la mayoría)”. Es decir, que no se note ni en lo más mínimo que uno tiene menor poder adquisitivo que los demás. Al contrario de lo que dice Lipovetsky, yo observo un afán desmedido de mucha gente en imitar dentro de lo posible a las clases altas. Hasta tal punto que se hace difícil distinguir al verdadero “pijo” del falso, el original de su imitación.

    3. Si, como afirma Lipovetsky, ya no fuera tan importante deslumbrar al otro, ¿cómo se explicaría el fenómeno “holywood”, tan actual hoy como ayer? Los mitos cinematográficos, musicales o deportivos siguen teniendo una fuerza extraordinaria. No hay ni un solo día en que la televisión y la prensa no hablen masivamente de “estrellas” del cine, la “jet-set”, del fútbol o la música. Hay cientos o miles de publicaciones dedicadas exclusivamente a hablar de los famosos.

    4. Muy al contrario de la tesis de Lipovetsky, lo que podemos observar es que todo el mundo desea su minuto de gloria. De ahí la proliferación de los “reality show”, en los que cualquier pelagatos ocupa el puesto que otrora solo ocupaban los notables o personas que ofrecían verdadero espectáculo. Y ahora la fama se pega. El novio, amigo o vecino de un famoso, se hace famoso. Es decir, las ganas de deslumbrar a los demás, de parecer, de ser popular siguen intactas. De hecho, las posibilidades que ofrecen los actuales medios de comunicación hacen posible que casi todo el mundo pueda aspirar a ese “minuto de gloria” hiperdemocrático. No sólo en televisión, también en la radio (los radioyentes que desean ser oídos por mucha gente), las grabaciones en web cam para lucimiento del cuerpo, los sms enviados a los programas basura… Todo el mundo parece querer anunciarse, dejar su firma, decir “estoy aquí”. Que el mercado ofrezca al consumidor la posibilidad de personalizar los servicios y satisfacer los gustos individuales no significa un apagamiento del deseo de exhibirse. Antes lo contrario. Ahora contamos con la posibilidad de presentarnos a los demás con una imagen más ajustada a nuestra personalidad. Nos “tuneamos” (perdón por tanto palabro) precisamente para poder destacar más. Para Lipovetsky ese “tunearse” es debido a un proceso de interiorización y narcisismo, de vivir para uno mismo. Creo que es una conclusión precipitada, toda vez que la combinación individualizada y exclusiva de formas de vestir, maquillarse, tatuarse, pintar el coche, etc., facilita el lucimiento social de cada cual.

    El hiperconsumismo, por tanto, no nos ha llevado a un eclipse de la imagen como exhibición, sino todo lo contrario: a una exhibición más personal y, por tanto, más eficaz.

    Saludos.

  51. Gala:

    Saludos.
    Yo me hago una pregunta, ¿es incompatible ser terrorista y vanidoso, ser político y preocuparse por la imagen?
    En el primer caso me parece lógico puesto que alguien que asesina miles de personas, y se vanagloria de ello, quiera salir “bien en la foto” para la posteridad, para que se conozca su “hazaña”. En el segundo caso, todos los políticos cuentan con asesores de imagen, retocan sus fotos en las campañas políticas suavizando sus rasgos, difuminando arrugas, borrando michelines, incluso se pacta el color de los trajes o el del fondo que van a tener detrás porque influye en los votos. Esto es bien conocido, hay un alto porcentaje de personas que votan según este criterio, y no el de un buen programa político que incluso desconocen.
    Como más arriba escribió josem, lo bello está relacionado con lo bueno, es una creencia existente en todas las sociedades antiguas y modernas. Además existe el efecto halo, que lleva a suponer que quien tiene una buena cualidad también tendrá otras igualmente buenas. Quizá como dice Raus esto lo deberíamos utilizar solo para encontrar pareja, de hecho se hizo un experimento en el que se situaba a dos pájaros machos en sus respectivas jaulas, y se soltaba a una hembra para que eligiera entre ambos. La hembra eligió a aquel que tenía los colores más vivos y por tanto era más bello, lo cual estaba relacionado con una mejor salud y unos mejores genes. ¿Por qué nosotros como animales aunque racionales no íbamos a realizar la misma conducta? Al menos al principio esto sucede también así, después buscamos otras cualidades, pero al comienzo nos fijamos en el aspecto físico, y si esa persona no nos resulta atractiva, generalmente la ignoramos perdiendo quizá la oportunidad de conocer a una persona estupenda, pero esto es un hecho.
    Alguien con una imagen atractiva nos gusta y nos atrae más, incluso es muy utilizado en marketing, ¿por qué si no en la mayoría de los anuncios publicitarios salen modelos guapos? Solo hay que darse una vuelta por las televisiones para poder ver como la mayor parte de presentadores son jóvenes y guapos, es esta asociación que hacemos de la belleza con lo bueno lo que nos atrae. Las operaciones de estética están en auge, hasta los envoltorios de los productos comerciales se hacen en colores llamativos, cajas bonitas, solo hace falta fijarse en los anuncios de perfumes.
    A las personas nos gustan las formas armoniosas, proporcionadas, y hay personas que saben esto y lo utilizan como forma de manipulación, de influir en los demás, el terrorista quizá con la intención de parecer una buena persona o de servir de modelo para otros como él, el político para ganar votos, otros para conseguir un trabajo, otros para que compremos sus productos, etc. Y ahí estamos nosotros para pensar y para dejarnos influir o no por una imagen.
    Muchas gracias por su tiempo.

  52. Bender:

    A todos los feos

    Que no se sientan flustrados por que del mono hasta aquí algo han ganado. Además, la belleza tiene algo de subjetivo, pues según un estudio; “Beauty is in the ‘we’ of the beholder: greater agreement on facial attractiveness among close relations”, y en otro, “is beauty in the eye of the beholder? Relative contributions of private and shared taste to judgments of facial attractiveness”, parace que no den todo por sentado. Facílmente cualquiera puede darse cuenta, aún sin saberlo, que esto no implica a un sólo factor perceptivo. Tambien dicen los artículos, que no está claro, que esa percepción signifique un enfoque o línea genética determinada.

    El año que viene es el 200 aniversario de Darwing. Un notición. Parece ser que los reaccionarios ya están levantando sus lanzas para hacerse hueco con la teoría del Creacionismo. Tanto es esto, que un profesor de la Autónoma de Barcelona dijo hace poco; que le habían mandado varios tomos sobre la teoría del creacionismo. Extrañado explicaba, que le habían llegado varias copias del único tomo, como biblias de grandes y con una encuadernación de lujo, regaladas, y desde el otro lado del oceáno, sin haberlas pedido y sin motivo aparente, sólo con la única intención, según explicaba una nota adjunta, de difundirla.

  53. si:

    Quizas, en la imagen el ser humano busque la aprobación y la seguridad. Pienso que

    la seguridad se obtiene con la honestidad . Si fuese cierto este planteamiento , lo dificil sería convencer que asi lo es.

  54. forex:

    Que comparacion mas estraña y interesante un terrorista y una mujer

  55. La semana en los blogs CXLII | Tecnologia:

    [...] La semana en los blogs CXLII » Aviso, NoticiasGL no ha escrito este artículo por lo que es siempre recomendable que visites la fuente para leerla correctamente. Ir a la fuente / Todavía no he conseguido el nuevo disco de “TV on the Radio”, así que me tengo que conformar con disfrutar su “Return to cookie moutain” mientras dejo los enlaces de la semana en los blogs: Del 19 al 21 de Septiembre se celebrará el primer iWeekend en Málaga. Lo anuncia entre otros, Luv Sayal. NIA reflexiona sobre el futuro del P2P y el streaming para el vídeo por internet. 1.000 cosas que aprendí con el blog, en Lola como mola. Presentados los Premios bitacoras.com 2008, estuvimos en la presentación que reseña Blogpocket. Buscador de fotos por colores, compartido por Mangas Verdes. Punset y la importancia que damos a la imagen. El mundo todavía no se ha acabado por culpa del LHC. En Psicobyte. Online y la patente del Datacenter flotante de Google. (Yo también) Crecí en los ochenta. El vídeo de moda compartido por PyD. Si te gusta el cine de acción, en Blogdecine recopilan 10 películas imprescindibles. El caso “NeoTeo + Vocento”, en Audiencias y Merodeando. No tiene buena pinta… Uno de los blogs de moda, Maceto-huerto, “Cómo plantar verduras en una terraza del centro de Madrid, y no morir en el intento”. ¿Nos compensan lo suficiente por ceder nuestros datos algunas empresas? La discusión en La Cartumba, que hace un paralelismo en Vips y Apple. ‘Pequeño Gran Hombre’, un disco tributo a Bunbury en descarga gratuita. Más información en Hipersónica. Cosas inusualmente caras, recopiladas en Halón disparado. ¿Estudiar o trabajar? Un dilema para el emprendedor. Por Eneko Knorr. La gestión del yo digital analizada por Genís Roca. ¿La CNMV como autoridad competente para cerrar webs? Por Versvs. Victoriano y el vídeo de su primo comparando Facebook y Tuenti. Enrique Dans y la tendencia de la videovigilancia distribuida. Ikea venderá paneles solares a bajo precio. En Decoesfera. Como siempre, os dejo con un poco de música, “Wolf Like Me” de “TV on the Radio”, ¡muy buenos! [...]

  56. sony grau carbonell:

    Para entender este planteamiento filosófico debemos apoyarnos en una guía importante de las enseñanzas esotéricas de la India: el Septenario. A saber, cuerpo, energía, emociones, mente racional, mente superior, intuición espiritual y Atmá (Todo). De este modo ante cualquier cuestionamiento debemos preguntarnos: ¿A cual de estos subcuerpos que nos conforman impacta tal o cual acontecimiento? (En este caso puntual del sr. Punset, la imagen física). Esta claro que para el común de los mortales la imagen impacta en las emociones, o sea, lo psicológico, y si es muy primario verá tan sólo un ejemplar físico más o menos apetecible. Pero para algunos menos emotivos y más racionalistas la imagen solamente será una ráfaga fugaz que dará paso a un análisis más intelectual de la capacidad inteligente de la persona mirada, y para un espiritual habrá un interés mucho más profundo por conocer las virtudes de quien se mira, y para el sabio todo ello será una visión total del conjunto de la persona como partícula de un todo cósmico.

    Y esto se puede aplicar a cualquier imagen comercial. Envoltorio apetecible, atractivo posesivo, interés por el contenido, interés por la composición del producto,…etc.

    Ni que decir tiene que los tiempos actuales están más encandilados por el envoltorio que por otros contenidos y esencias. Pero, en fin, así nos va en este manicomio de la galaxia

    Un saludo a todos de Trencavel

  57. si:

    El agua cambia de imagen segun las circunstancias, lo que la hace util segun que.

    El conocimiento nos da la organización para su buen uso justo

    por la razon de la sensatez , en la utilidad . La imagen es util siempre conociendo

    la esencia en este caso agua. Y desde un punto de vista humilde conocer el bien su utilidad .desde la serenidad.

  58. Ángel Argüelles:

    La reflexión de Raus abre un capítulo muy interesante: la imagen personal y la economía. Dado que ha hecho crítica del libro de Lipovetsky se ha concentrado en el fenómeno del consumo, que, por otra parte, es el núcleo duro de la economía postindustrial. El planteamiento que hace sobre si clase o individuo nos lleva al que, probablemente, sea el primer sociólogo del capitalismo. Thorstein Veblen planteó el fenómeno de la emulación como la clave psicológica y social del consumo y de la nueva era que se abría en los EEUU de principios del siglo XX. Por otra parte, está la cuestión de la lucha de clase traducida en consumo, nos lleva al infinito rosario de reflexiones sobre la mercancia y su caráter alienante. Por cierto, la alienación mercantil se ha predicado hasta de las obras de arte, expresión antonomásica de la belleza. Lo que sugiere Lipovetsky es muy de nuestro tiempo, es lo que decía Vicente Verdú en su libro: “tu y yo objetos de lujo”. Creo que lo que dice Raus y lo que dice Lipovetsky son afirmaciones ciertas, pero en niveles diferentes. Es cierto, siguiendo a Lipovetsky, que para la generación de la necesidad de compra en el consumidor se usan, cada vez más, estrategias culturales que apelan a la psicología del cliente potencial, eso que los publicitarios llaman “sus valores”. Por otro lado, también es cierto que el resultado de más de treinta años de publicidad comercial en los medios de comunicación, han generado un “estilo”, un determinada forma de ser rico que la gente imita tanto por ir vinculado a una cuenta corriente saneada, como por coincidir con las formas de pensar que “flotan” en el ambiente. La conclusión, que satisfacer todos nuestros deseos es asociado con tener mucho dinero y los deseos resultantes de eso que los filósofos de izquierdas de los 1970s llamaban “la mediación del poder” se centran en la imagen del individuo como expresión de su yo, como catalizador de esos deseos que, como se dijo en otra entrada de este blog, parecen constituir la palanca de nuestra muy anglosajonamente europea felicidad.

  59. Raus:

    Gracias, Ángel Argüelles, por continuar doctamente mi reflexión. La que sigue abre otro capítulo, de los muchos que tiene esto de la imagen. (Pronto retomaré, Ángel, la cuestión de la imagen y el capitalismo.)

    Hablamos de dar una “buena” imagen, pero parece evidente que no hay una “sola” imagen que nos valga para cada situación. Y también que una buena imagen no sólo estriba en la guapura natural o realzada del individuo. La imagen que damos a los demás contiene otros tipos de información: signos visuales (o auditivos incluso) que denotan actitudes morales. Así, por ejemplo, un candidato a presidente del gobierno quizá entienda que, en un momento de crisis económica nacional, deba presentarse con rostro serio y circunspecto: dar una imagen seria o de seriedad. Quizá otro entienda que una sonrisa transmitirá confianza y esperanza al electorado. Se estudia si conviene una chaqueta oscura o clara, las palabras empleadas, etc. Los publicistas tienen en cuenta todo este tipo de cosas, sabedores de que nuestro sistema perceptivo es rapidísimo e inconsciente. En una fracción de segundos nos hacemos una idea intuitiva de cómo es el otro. Evidentemente, muchas veces nos equivocamos. No somos infalibles.

    La importancia de la imagen no radica solo en la información que transmite sobre nuestra fertilidad, salud, sistema inmunológico o estatus social, sino, además, por lo que nos dice sobre el posible comportamiento de la persona. Es decir, la imagen personal está relacionada con el llamado lenguaje corporal. Desde este punto de vista, podríamos comprender mejor por qué le damos tanta importancia a la imagen. Y, en tal caso, la información transmitida por la imagen social no sería precisamente superficial, sino todo lo contrario: algo profundo. ¿Por qué tendemos a creer entonces que la imagen es lo superficial y aparente? ¿Cómo comprender esta paradoja? ¿Es real o sólo aparente?

    El problema surge, en realidad, cuando los espectadores sabemos que la imagen social se “estudia” a conciencia y lo que se ofrece a la mirada es más fingido que real. Sospechamos, entonces, que se trata de una pose, de suerte que la imagen social no coincide con la imagen psicológica del sujeto (el parecer con el ser). Por supuesto, es mucho más fácil falsear una foto sobre alguien que muchas fotos o una película. Indudablemente, el estudio de la imagen social no es sólo cosa de políticos, famosos o presentadores de televisión. Cualquier persona sabe que debe dar una buena imagen al intentar ligar, hacer una entrevista de trabajo, dar una conferencia, exponer un tema ante un tribunal…

    La preocupación de los asesores de imagen y los publicistas es que la foto del político o el actor, o lo que sea, estudiada hasta el último detalle, salga lo más natural posible, que quede creíble. Pero cualquier ciudadano medianamente ilustrado sabe todo esto. Sabe que todo está estudiado y que lo que ve quizá no sea cierto sino forzado, retocado, ensayado mil veces. ¿Acaso nos influye esa imagen social estudiada y hasta forzada? Quizá sí, por lo dicho más arriba: porque se trata de información visual que, en parte, es procesada inconscientemente por partes profundas e intuitivas de nuestro cerebro. Quizá la consciencia no siempre pueda “deshacer” el influjo inicial de una imagen (o una sucesión de imágenes). Probablemente las palabras que nos decimos a nosotros mismos no sean siempre eficaces para neutralizar el “impacto” de lo que vemos en esa estudiada foto. Cuando las personas no conseguimos traducir en palabras lo que vemos, estamos más expuestos al influjo emocional aneja a la visión. Por eso los psicólogos quieren que sus pacientes hablen de las vivencias traumáticas. Al hablar de nuestras experiencias, nos apropiamos un tanto de ellas, sometiéndolas a cierto control racional.

    Quizá por ello esta aparente paradoja consistente en “darle mucha importancia a la imagen” al tiempo que la imagen nos parece lo más superficial de uno, la epidermis de la persona. Por un lado, sabemos que la imagen social transmite información de fondo de cada uno de nosotros; por otro, tenemos presente (en estado de información consciente) que la imagen ofrecida puede trucarse, fingirse, idealizarse.

    Y a base de rizar el rizo -metidos en este laberinto de engaños- llegamos a un hecho notorio: la imagen social como fuente de información de cualidades psicológicas y valores interiores pasa a convertirse en un valor en sí misma. Sin duda es un valor en alza (pero sempiterno, por otro lado) la capacidad para aparentar, para parecer siempre bien a los demás. Algo así como una capacidad camaleónica para adoptar el papel requerido, o al margen de cuáles sean nuestras emociones. Así, por ejemplo, me mostraré alegre y distendido en una fiesta, incluso aunque no lo esté por dentro. Afectaré gran tristeza ante la noticia de graves catástrofes humanas, aunque, en el fondo, no sienta tanta tristeza. Daré saltos de entusiasmo en el bar cuando la selección de fútbol cuele gol, etc. Esta facultad camaleónica para adoptar el color del entorno social y emocional tiene varias lecturas, y no todas malas: es facultad que nos permite entonar con los demás, e incluso nos ayuda a sentir realmente aquello que fingimos. Hay estudios sobre posturas corporales que indican que algunas posturas facilitan determinados estados mentales. Por ejemplo, cruzarse de piernas y brazos (defensa) dificulta la concentración y retención de información ofrecida por el contertulio.

    En la medida en que esto sea cierto, la imagen social como fingimiento de emociones podría entenderse como una actitud que favorece la empatía real y, por tanto, la adaptación y la cohesión sociales.

    Por otro lado, quizá sea demasiado complicado estar siempre y realmente entonado con la proteica realidad emocional que nos rodea. Por eso, a veces, nos puede resultar molesta la actitud radicalmente sincera de nuestro amigo acompañante. Pondré algún ejemplo. Hace no mucho falleció una tía paterna. Yo soy ateo, pero por atención a mis primas, creí conveniente asistir a misa y acompañarlas en su dolor. En cambio, el hijo de una de mis primas, también ateo y anticlerical, se mostró muy reacio a entrar en la iglesia. Quizá fuera loable su sinceridad y la lealtad a sus propias ideas, pero creo que hay ocasiones en que se impone hacer concesiones, siquiera para no herir a los demás. Hace años fui vegetariano durante un tiempo. Pero cuando alguna vez comí en casa ajena, jamás lo dije, pues no quise que mi anfitrión se sintiera embarazado por este hecho. Entonces, se impone el fingimiento. Un fingimiento que yo calificaría de altruista. En tales casos, uno no finge meramente para “quedar bien”, sino para “hacer el bien”. La intención propia no es llamar la atención sobre nosotros para recibir aplauso; la intención es no molestar o incluso agradar sinceramente. La persona incapaz de fingir, de sonreír, de “quedar bien” suele pasar por impresentable, y con razón.

    Entendida así la imagen social, como fingimiento diplomático, como deferencia al otro y para hacer el bien (o no hacer el mal), ya no nos parece algo malo y superficial. Antes al contrario: se trata de hacer caso omiso de lo que uno siente y piensa de verdad con el fin de no dañar o molestar al otro.

    Pregunto: Cuando Yulia Timoshenko contestó que “Ella preferirá parecer bien por encima de todo, incluso a costa de su trabajo”, ¿estaba queriendo decir únicamente que lo más importante para ella era parecer guapa y atildada, o se estaba refiriendo a la importancia de fingir civilizadamente sus emociones para agradar al otro, por deferencia al otro? ¿Ustedes que creen?

    Saludos.

  60. tere:

    Todo el mundo se “alicata” para agradar al otro, todo lo que hacemos es para ser visto por los demás, pero a la vez todo lo que hagamos por otra persona lo hacemos para nosotros mismos. Tan simple como esto.

  61. si:

    Tere quizas seía mejor querer a quien te quiere

  62. Raus:

    No le falta a usted razón, Tere. Precisamente esto que usted dice lo iba yo a decir a propósito del comentario sobre el sociólogo Lipovetsky. Éste afirma que el mercado no está fundado en las luchas de clase, en la intención de distinguirse de los otros. Compramos productos y servicios para darnos gusto a nosotros mismos, con relativa independencia de lo que piensen los demás. El mercado y el hiperconsumo giran alrededor del placer psicológico. Esto es lo que dice Lipovetsky. Lo que ocurre es que, efectivamente, la frontera entre hacer las cosas por los demás -pensando en la reacción de los demás- y hacerlas por uno mismo, son difusas. Pues probablemente uno de nuestros mayores placeres personales sea agradar al otro, despertar su admiración y recibir su apoyo o aplauso. Este placer está en el deportista, el cantante, el artista, el político… en todos nosotros.

    No obstante, la pregunta que yo hice sobre la presidente Yulia Timoshenko apuntaba otra posible respuesta. Suscribo, como digo, la conclusión de Tere, pero creo que podemos hacer algunas matizaciones. Hay una notable diferencia entre la conducta social de agradar al otro sin ser uno el referente (altruismo) y la conducta social de agradar al otro “para” buscar su aplauso (probablemente narcisismo). La finalidad de narcisista no es agradar o beneficiar al otro, sino a sí mismo mediante el aplauso del otro. En el narcisismo hay una dependencia emocional del otro (necesita su aplauso), pero sólo en el sentido de considerarlo un “instrumento” del placer propio. Y creo que este es el caso de muchos guapos y guapas famosos (o no famosos) que lucen palmito para cosechar vítores y despertar la envidia del espectador.

    La imagen social que ofrecemos a los demás puede ser fingimiento. Pero este fingimiento puede ser altruista y desinteresado o simplemente narcisista. A esto me refería. ¿A qué tipo de imagen o fingimiento se refería Timoshenko? Quizá nos falte información para saberlo.

    Saludos

  63. pepe:

    Señor Punset, una vez más, salvando los 2500 años… Lo 1º que se me ocurre…Platón decía que el destinado a gobernar la Polis debería ser el justo. Cómo sabremos que es justo? La 1ª señal e
    sería que NO TUVIERA APARIENCIA DE JUSTO, pues entonces se le juzgaría como justo por su apariencia y no por sus actos…

  64. agdisti:

    porque somos como somos,me bullen mil ideas,para poder reflejar en sintexis,todo lo
    que se y que descubro a traves de las preguntas;el origen de la evolución,demuestra
    que buscamos esa belleza y yo digo,no vemos en un futuro, humanos con parte de la
    verdad en la cual esa verdad nos liberara de la angustia y del miedo(ya venga de una
    revolución cientifica o de un conocimiento moral)miremos el ser primitivo,fisicamente
    y tengamos en cuenta la evolución de la tierra,y apliquemosla a la evolución del hom-
    bre,el clima cambiara,no habra esas oscilaciones,tan grande,se enfriara,cogera mas
    equilibrio,el hombre sera mas perfecto fisicamente y moralmente,desapareceran,tan
    geologicamente como fisicamente animales,plantas,montañas,enfermedades,guerras,
    religiones,todo sera más equilibrado,y gracias a esas leyes universales.gracias,agdisti

  65. Raus:

    Voy a a retomar aquí, como dije antes, la cuestión del capitalismo y la imagen personal (o social, que hasta en esto puede haber confusión).

    1ª Cuestión: ¿Está constituido el mercado en función de la lucha de clases?
    Si tuviera que contestar sin matices, diría que no. En esto le doy la razón a Lipovetsky. Probablemente la razón principal es que la “visualización” de las clases se ha ido diluyendo bajo el éxito imparable de la clase media. Una clase media con suficiente poder adquisitivo como para que sus miembros no tengan que rendir un vasayaje “de clase”.

    Ahora bien, el hecho de que la lucha de clases no fundamente el híper consumismo, eso no significa que los demás hayan desaparecido de la mente del comprador. La chica que se compra una falda de marca porque con ella se vea guapa o favorecida, indudablemente tiene presente la reacción de quienes la verán. Pues, como ya he dicho, uno de nuestros mayores placeres personales consiste en saber que despertamos la admiración de nuestro espectador o interlocutor. El mercado, pues, no está pensado para perpetuar la lucha de clases o establecer barreras de clase (si bien éstas existen en ciertos niveles). Pero sí está pensado en las relaciones sociales que se establecen ante el producto comprado. Ello explica, creo yo, por qué las revistas y programas sobre belleza y moda femeninas hacen continuo hincapié en en que una chica esbelta y bien maquillada “se sentirá segura de sí misma”. Es decir, las mujeres -y en menor medida los hombres, aunque también- se sienten seguras “si” saben que gustan a los demás. Una chica con dudas sobre su forma de vestir o de maquillarse, se sentirá “insegura” de sí misma. Esta asociación -belleza/seguridad personal- es una constante en el mundo publicitario, y revela claramente la importancia que el juicio ajeno tiene en la determinación de nuestras compras diarias. Y también al hombre le ocurre otro tanto cuando decide comprar un reloj de marca para lucirlo en tal fiesta, o en la oficina. No sólo en el vestir se nota el deseo de parecer más. Repare el lector en la manera de hablar y escribir. De continuo se acogen préstamos lingüísticos innecesarios del inglés de Estados Unidos, por la sencilla razón de que muchos hay que quieren parecerse a los más poderosos del mundo. Nadie dirá “catering” para demostrar que es de clase alta, pero sí, indudablemente, para parecer más.

    En definitiva, Lipovetsky lleva razón en cuanto a su crítica sobre un consumo que gravite sobre la lucha de clases; pero creo que se equivoca cuando piensa que la compra está determinada por la capacidad del producto de satisfacer gustos personales sin contar con la reacción de los otros. Esa reacción -si es favorable- está siempre presente en cada uno de nosotros.

    2ª cuestión: ¿Está alienado el ciudadano frente a los poderes del mercado?
    En cuanto al carácter alienante de la mercancia que menciona el compañero Ángel, soy más bien de la opinión de Lipovetsky.

    Al respecto nos dice el autor francés: “En aquella época pensaba que lo existencial, los modos de vida, lo frívolo, debían tenerse en cuenta y no interpretarse en bloque como >. Por este motivo me fastidió enseguida la idea de alienación: daba a entender que la gente era pasiva, que estaba confundida, manipulada, hipnotizada (Debord), que era incapaz de pensar objetivamente, de entender lo que sucedía. En La era del vacío traté de exponer que las cosas eran más complejas, que la lógica seductora de la mercancía era fuerza no solo de engaño y de desposesión, sino también de emancipación del individuo.”…

    Soy del parecer de Lipovetsky. No le veo fundamento a todo eso de la alienación al mercado. Todo admite matices, claro está. Y seguro que hay personas que, por unas u otras razones, pueden ser consideradas “alienadas”. Pero, en general, la idea de alienación me parece ofensiva para el ciudadano. Y falsa.

    Cabe preguntarse por qué aquellos teóricos franceses estaban tan empeñados en ver a un sujeto alienado por las “argucias” del mercado. ¿Por qué esa insistencia? ¿Por qué no considerar siquiera la posibilidad de que la gente consuma libremente y por voluntad propia? Creo que aquí podemos hacer alguna conjetura sobre los axiomas que esos teóricos franceses llevaban en mente al aferrarse al concepto de alienación:

    1. El axioma de que el ciudadano corriente es básicamente bueno y noble. Y naturalmente “sabio”.
    2. El axioma de que los poderes políticos siempre han utilizado el poder en su beneficio.
    3. El axioma de que la publicidad tiene poderes tremendos para manipular la mente de los receptores.

    Para un teórico francés “cocido” en el cazo ideológico del mayo del sesenta y ocho y otras semillas revolucionarias anteriores, debió ser bastante frustrante ver en qué acabó todo aquel movimiento social que preconizaba el amor libre y la vuelta a una vida silvestre y “natural” ajena a los señuelos del mercado. ¿Cómo explicar tan decepcionantes hechos? Una opción era pensar que los ciudadanos se habían aliado voluntariamente con el mercado, consumiendo por gusto y placer los bienes materiales ofrecidos por el mercado. Pero esta opción debió resultar demasiado dura de asimilar para los ideólogos de la revolución parisina: Dinamitaba todos los ideales pergeñados durante el mayo del sesenta y ocho. Por tanto, eligieron la opción de seguir demonizando las manos negras del mercado y la política, atribuyéndoles poderes hipnóticos capaces de doblegar la voluntad y sabiduría del ciudadano. Éste, para esos ideólogos, era sabio y bueno por naturaleza (un tataranieto de Rousseau), pero los artificios del mercado se colaban subliminalmente en los sesos, haciendo de las suyas. De aquí, en parte, ese recelo tan posmoderno a todo lo que tenga un origen artificial, considerado como producto diabólico enemigo de lo natural.

    Lo que les hacía falta a los intelectuales franceses era describir a un enemigo “subliminal” (acogiendo conceptos freudianos: Lacan, por ejemplo), capaz de colarse inadvertidamente en las meninges del espectador inocente e impedir su reacción crítica. De esta manera los muebles más valiosos de la ideología revolucionaria se libraban del naufragio. En efecto: un enemigo subliminal dejaba intacta la supuesta inocencia del ciudadano e incluso su natural sabiduría. A cambio, nos han quedado un sinfín de teorías algo paranoicas de resabio marxista.

    Para buena parte de los intelectuales franceses era más tranquilizador pensar que este hombre híper-consumista era, en realidad, víctima de un engaño subliminal. La legión de seguidores de Foulcaut se aprestaron a intentar desenmascarar los “trucos mágicos” de los encantadores mercantiles. Los artistas posmodernos hicieron y hacen lo propio: pretenden devolver la consciencia al ciudadano mediante obras “subversivas” en que se muestre el antídoto contra las “imágenes” hipnóticas de la publicidad. Por eso, por ejemplo, machacan la sensibilidad del espectador con representaciones de torsos descuartizados de mujer. Es decir: contra el señuelo mercantil consistente en presentar un busto femenino hermoso, el artista posmoderno expone una “contraimagen”: un busto descarnado y horrible. Se supone que tan hiriente visión hará despertar al espectador burgués de la hipnosis inducida por el mercado.

    Todo esto revela, en mi opinón, hasta qué punto el ser humano se enamora de sus primeras ideas, y hasta qué punto pugna por seguir creyendo en ellas.

    El ciudadano no está ni alienado ni sometido a nada, si bien no digo con esto que el mercado no intente engañar y seducir con malas artes. Lo que ocurre es que la visión roussoniana de un hombre bueno por naturaleza es falsa. El hombre puede ser bueno y malo. Los vendedores intentan engañar y seducir al comprador, cierto. Pero el engaño no es un invento de los macro-comerciantes, sino que existe en el hombre desde la noche de los tiempos. Intentan seducir las “grandes firmas” y también la viejecilla en su puesto del rastro.

    Probablemente el recelo actual que tenemos respecto de “la imagen” puede deberse en parte a todo el discurso filosófico (especialmente francés) de carácter marxista. Creo que hay algo de correcto en prevenirnos de las imágenes publicitarias (o de otro tipo), pues me parece que, como dije en otro mensaje, es posible que su influjo escape en buena parte a nuestro control consciente. Es decir, quizá haya algo de correcto en atribuir algún grado de poder “hipnótico” o subliminal a la imagen. Todo producto comercial suele presentarse con imágenes (y sonidos) agradables que realzan su valor real. No es cuestión, por tanto, de dudar del poder de la publicidad. Pero de ahí a pretender que el ciudadano (el ser humano) es algo así como un pánfilo sin crítica o una marioneta del mercado, media un abismo. En última instancia no hacemos otra cosa que asistir a una realidad que se remonta al origen de la misma humanidad: la del hombre intentando vivir mejor, acumular recursos, nadar en la abundancia. Después de todo, los comerciantes no hacen otra cosa que seducirnos para comprar productos que, objetivamente, nos dan gusto, solaz, comodidad y diversión. No hacen falta poderes extraordinarios para caer en tales redes: estamos predispuestos a ello. Otra cosa es que nos tiráramos a un pozo solo porque nos lo dijera la televisión. Entonces sí creería yo estar rodeado de autómatas y marionetas teledirigidas.

    Saludos.

  66. alejandro onieva:

    La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas

    fueran como se presentan la ciencia entera sobraría.

    Cita de : Karl Marx

  67. Jordi Artigas:

    Hola
    El debate que plantea el sr. Punset es intersante . Pero las opiniones están a mi parecer excesivamente sesgadas. Estan los que desprecian el interés actual por una buena imagen y los que se apuntan al gim y a las cremitas con devoción. personalmente, no me parece mal inferir que una persona que va a sudar la camiseta regularmentw es una persona potencialmente mas disciplinada. Persoanlmente, yo voy tres veces al gim a la semana y suelo ir en bici para que dormir mejor por als noches y para frenar con dignidad los simptomas del estancameinto fisico a los 40. ¿Para estar más guapo? ¿y porque no? la vida en sociedad implica el arte de la seducción. En palabras y en aspecto.No veo contradicción. De momento cuidarse para gustar(se) me parece buena una opción: su efecto secundario es una mejor salut.Pero puede ponerse la frase al revés que cada cual haga segun le dicet su ética. La buena noticia es que para estar gaupo hay que cuidarse y eso es bueno per se´, no les parece? La terapia génica no ha llegado de momento tan lejos como para ir comernos lo que nos plazca e impedir que nos suba el colestreol o nos caiga la carne del triceps a los 50. La opción de la cirujia se aleja de mi ética ALGO PROTESTANTE del esfuerzo premiado ; y sin duda de mi bolsillo.

  68. tere:

    si, lo mejor es querer incluso a quien no te quiere.

    Raus, gracias.

  69. Jordi Artigas:

    Raus,

    tu largo e incisivo post da para muchos comentarios. Estoy de acuerdo con gran parte de tu analisis, quizas porque tambien leí La era del vacío. Y nací en el 66, o sea que ha infludo mas Barrio Sésamo que el tal Marx.

    Especialmente atinado tu comentario “Todo esto revela, en mi opinón, hasta qué punto el ser humano se enamora de sus primeras ideas, y hasta qué punto pugna por seguir creyendo en ellas”. Me parece que esa es la causa de la mayoria de malas noticias del periódico . Y tambien efecto, porque luego la gente encajamos a su vez esas noticias segun ese marco ideologico inamobible, en una espiral diabólica en la que todos vemos lo que queremos ver, y vemos sólo lo que queremos creer…porque de lo contrario, se desmoronaria el “sistema operativo” de cada uno de nosotros.

    Yo estoy dispuesto a pensar que hay uan hieprvaloración de la imagen.Pero tambien creo que tiene aspectos positivos subsidiarios, Quizas mi problema es que me cuesat ver un sólo lado de la cuestión.Quizas nuestro querido Eduard diga que soy victiamd e una extraña mutación antidogmática ;)

  70. pepe:

    Cuanto más se haga hincapié en el envoltorio de las cosas peor serán esas cosas, pues si fueran buenas no necesitarían atraer mediante el envoltorio, sino mediante sus virtudes,…pero al carecer de éstas , hay que recurrir al en voltorio.
    Este razonamiento lógico subyace en infinidad de hechos, acontecimientos… personas, negocios, políticos,… de nuestra decadente civilización occidental.
    Por eso pienso que la política ucraniana que cita usted, una de dos:o está equivocada, o sabe todo esto, pero lo utiliza para bien suyo propio… La mayoria de las veces (y más viniendo de políticos) es la segunda opción).

  71. Cesc:

    Creo que la belleza es orden. Por eso, todos, incluso el menos agraciado, buscamos ese orden. Ahora bien, el cerebro es subjetivo, por tanto, la belleza también. Así cada uno de nosotros buscará ese orden con más o menos acierto para los demás.
    Lástima que esta premisa permita atrocidades en todos los lugares del mundo.

  72. Ángel Argüelles:

    Muy certero y completo, Raus, tu comentario sobre la imagen y el capitalismo. Me gustaría añadir tres cosas.

    Por lo que se refiere al concepto de imagen, creo que Punset se refería a la imagen corporal, en particular la facial. Me parece que lo que entiendes por imagen social apunta a realidades más complejas como el concepto de “conducta” de la psicologia social norteamericana o al de “role” de la sociología moderna.

    Respecto al papel de la lucha de clases en el mercado, la idea de role puede ser útil. Marx describía el capitalismo industrial con los conceptos más beligerantes de la ilustración francesa. El papel social fundamental de esa sociedad encajaba como un guante en el concepto de clase. La idea de la conciencia de clase que permitía superar la cesura entre burguesía y proletariado se ha desvanecido durante el siglo XX. El capitalismo financiero se basa en el consumo y en la financiación del mismo. Eso requiere de una multiplicación de papeles sociales: además de trabajador se es consumidor y esto lleva a la rivalidad en el consumo. Hay un concepto de la sociología norteamericana muy interesante: el “labelling”: como me etiquetan los demás, así es la posición que ocupo en el grupo. Uno de los elementos del labelling sería, hoy, el aspecto físico, otro sin duda el consumo. También sería muy interesante para tu reflexión recordar las ideas de Foucault sobre el gobierno de los cuerpos.

    Respecto a tu perfecta explicación sobre la alienación mercantil. Esta claro que es una manera de pensar que sólo es explicable en ambientes marxistas. Sólo puede darse esa alienación en un mundo perfectamente dividido entre burgueses y proletarios. Lo que hace la publicidad mercantil hoy no es alienar, pero sí es fabricar una cultura, hacer circular unos valores que termina compartiendo mucha gente y hacen que sea más fácil promocionar un producto. Desde luego que la publicidad considera las necesidades del consumidor como algo que se puede cambiar, apelando precisamente a esa cultura “mercantilmente fabricada”. No se trata de un engaño, se trata de una forma de vivir, que con mucho acierto radicas en los países anglosajones. Me ha gustado especialmente tu velada denuncia de la cultura de la sospecha marxista. La idea de fondo es que la lucha revolucionaria ha tenido que pasar de la fábrica a la vida cotidiana, al supermercado, al centro comercial…. No obstante, las reflexiones de Debord y de los situacionistas tienen aun cierta frescura, una vez tamizadas de su prejuicio marxista. Como dicen ahora en Francia: el marxismo se ha convertido en un espectro de vez en cuando nos visita.

  73. kiketxu:

    Jordi, estoy totalmente de acuerdo contigo, la belleza es algo fantástico, digno de mejorar y de ensalzar y sin embargo todo el mundo la pone en una mera herramienta de engaño. Pues no, es todo lo contrario. Las imágenes geniales de Eduard no ponen a ningún comerciante ni jerarca capitalista, sino a una dirigente de la antigua zona comunista y a un terrorista árabe, con lo que creo que quiere incluir a todo el mundo. No tienen que ver nada con esa maldad de la publicidad y sin embargo los dos casos son típicos y semejantes en cuanto manifiestan una satisfacción que rompe toda frontera por una belleza. Esa belleza es positiva desde una jerarca a un último plebeyo y además horrendo criminal, pese a que alguno y sobre todo él cree que no lo es, pues el matar incluso para los mayores criminales no deja de ser más que algo consecuente con su sagrado deber,…No se por qué se mezcla la política en algo tan elemental. La belleza está encardinada y ejerce una función fundamental.
    Los grandes gurús que antes cité y muchos más, dicen que la belleza y la salud serán los grandes movimientos económicos de este siglo. Lo siento, pero dejan de ser una manera de manipular, lo mismo que la salud era una broma de 4 vegetarianos y la belleza era un engañabobos. En realidad si no se nutre bien se muere y si no se cuida uno de su belleza, todo el mundo te ve como un peligro social y la relación deja mucho que desear. Ya se que esto hará llevarse las manos a la cabeza a muchos, pero en realidad la belleza es todo lo contrario de lo que dicen. Ya se que se ha usado para engañarnos y comprar lo que no necesitamos, pero lo mismo ha pasado con la nutrición, que se usa para que compremos lo que no necesitamos. Este siglo está dando un giro copernicano en ambos aspectos. La nutrición y la salud son importantes y no nos van a engañar más. La belleza es un lenguaje 800 veces más importante que el habla y todo el mundo se va a preocupar de él, pues nadie puede engañar con infinidad de aspectos estéticos, movimientos, miradas, posturas que todos en millones de años hemos ido desarrollando. Como educador creo más necesario enseñar estos aspectos que el pretérito subjuntivo. Llegaremos a ello. Desgraciadamente todavía hay muchos que ven ridículo el darse unas cremas hidratantes necesarias para la piel, mientras que alaban y se ríen de esos pocholitos que se retuercen entre sus vómitos. Muchas gracias.

  74. Bruma:

    Entrando poco y leyendo idem, de casi todo, de vez en cuando me encuentro aún, pensamientos interesantes, coherentes, argumentados, y hasta incluso lúcidos, felicitaciones a ACM, pues sin ser fan desquiciada, me gusta leerlo/a. Por cierto, leyendo tarde y mal , quizás, en un post tuyo, aparecía algo así, si Mnemosine no me ha dejado tirada: El carnaval del pensamiento, en ese carnaval el pensamiento va con máscara?. Gracias.

  75. Bender:

    En fin,

    ¡ Vaya peazo análisis sin sentido de discursos tan largos y tan poco exclarecedores !. Excepto pepe, que es más sutíl que yo al decirlo.

    Si de un sólo factor tratara -la belleza como componente objetivo en la evolución-, entonces estamos arreglados, porque ésto mismo eran lo que pensaban los Nazis y ya sabemos lo que pasó.

    Una guerra, un desastre ecológico, sustancias químicas de uso cotidiano, alimentación de transgénicos, el agua, la calidad de los alimentos industriales, la contaminación de las ciudades, la resistencia a los fármacos, multiplicado por el crecimiento demográfico, son factores más decisivos de supervivencia para vosotros y vuestra descendencia que el ser atractivos.

    La evolución, y salvar la raza humana, son cosas de las películas de hollywood y publicidad del imperio para que nos os sintais menospreciados en éste mundo. Estais suspensos por vanidosos y cursis.

    http://www.oei.es/decada/accion001.htm ( superpoblación en países ricos 2050 )

  76. Rolando:

    Eduard, dime si es cierto que el equinoccio es una entrada/salida a una nueva belleza de pensar.

    ¿Qué opinas acerca The Great Naturalists, de Robert Huxley?

    Un abrazo fraternal,

    Gracias.

  77. agdisti:

    he dicho alguna vez,que la tierra y el ser humano es el microcosmo y el universo,es el
    macrocosmo y esto se puede aplicar a todos los niveles desde el color de la piel y que
    corresponde al medio en que hemos vividos y los sentimientos y instintos igual por lo
    tanto la diversidad en el genero humano,corresponde a belleza una moral alta,a nivel
    cosmico,no hay guerra de las galaxias,mientras haya un nivel de moral baja,no tendre-
    mos accesos a un nivel tecnico alto.y asi sucesivamente.gracias.agdisti.

  78. Epicuro:

    No se dejen engañar por esa cara de caido de la cama y ese cabello de almohadazo. ¡No! Se trata de Khalid Sheikh Mohammed, que según nos informan las buenas autoridades-nunca-mentirosas de E.U., CONFES“ sus crímenes (a puerta cerrada y en Guantánamo, paraíso de la tortura, del cual se rumorea que se puede hacer confesar a un elefante del crimen de ser conejo). ¿Cuáles crímenes cometió este señor? Bueno, pues… ¡TODOS! Más bien habría que preguntar: ¿cuáles NO cometió?

    Nos dicen las siempre-honestas-autoridades:
    “Fui responsable de la operación del 11/9 de la A a la Z”, , dijo Mohammed en la audiencia, realizada el sábado pasado.

    ¡Qué sorpresa! ¡Yo no sabía que el malévolo Khalid daba órdenes en el Mossad, el Pentágono y la CIA, que como todo mundo sabe y la evidencia muestra, fueron los verdaderos autores del 11/9! Y mira que ser responsable del 11/9 es ya bastante malo, pero encima de ello serlo “de la A a la Z” (¡!) – eso no tiene perdón de Dios.

    Mohammed se declaró responsable de planificar, financiar y entrenar a terceros para realizar una serie de ataques, empezando por los explosivos colocados en 1993 en el Centro de Comercio Mundial y hasta el intento fallido de Richard Reid de derribar un avión en vuelo transatlántico mediante explosivos ocultos en sus zapatos.

    Me informan mis fuentes que Khalid también se dijo responsable del calentamiento global, del ascenso de Hitler al poder y de haber vendido a Cristo por 30 monedas de plata. ¡Vaya pillo!
    Mohammed dijo que fue responsable de planificar 29 ataques individuales, muchos de los cuales no fueron consumados. Por falta de tiempo, sin duda. Estaba ocupado robando a los chicos del mundo que se portan mal y distribuyendo virus y spam por e-mail.

    Sus declaraciones son parte de una transcripción de 26 páginas difundida por el Pentágono. Algunas de sus declaraciones estaban tachadas.

    Entre las declaraciones tachadas estaban: “Sr interrogador, ya no me de electro-shocks”, “¡Si digo eso no lo van a creer ni los fans de Fox News!” y “¡Ay! ¡Eso duele!”. Pero no se dejen engañar. Así de truculentos son los Amos del Crimen.

    Don Calladito

  79. Acm:

    Jajajaja, Bruma: Parece que Mnemesine, lejos de dejarte tirada, lo que hace es vigilar y amparar tu retentiva. Efectivamente, aparecía.

    Gracias por tus palabras.

  80. Enrique:

    Lo que quiere decir este texto es que todo humano coincidimos en algo, aunque seamos completamente diferentes y con otros ideales el uno y el otro. Todas las personas tienen un perfil de individuo en su cabeza de la que querríamos ser o parecer; en este perfil incluye el chico más respetado, al qué no le importa lo que digan las demás personas sobre él. Nosotros queremos ser de un modo parecido a nuestro perfil ideológico qué muchas veces o casi todas es erróneo para nosotros. Este perfil adquiere sentimientos, formas de vestir, educación.. de otras personas que; he así lo que copiaremos o intentaremos copiar. Al cabo de la vida uno cambia su perfil infinitas veces. De esto nuestro cerebro no se da cuenta y hace la labor nuestro subsconsciente. Un saludo. Quique. 13 años.

  81. Gala:

    Excelsos comentarios los de Raus y Ángel Argüelles, ha sido un placer leer razonamientos tan elaborados y argumentados. Gracias por compartirlos.

    A mí me llama poderosamente la atención la dicotomía que a veces se hace, “los guapos son tontos”, “alguien que se preocupa por su imagen no puede ser muy inteligente”, “si es guapo/a seguro que es muy superficial”. No creo que todo aquel que se preocupe por su físico no tenga virtudes interiores, unos si y otros no, al igual que hay personas no tan agraciadas físicamente que no son muy inteligentes y otras sí.
    Quizá una persona sin grandes cualidades lo único que pueda hacer sea adornar su exterior para llamar la atención de los demás, pero alguien con un gran interior también puede hacer lo mismo porque le gusta, porque le hace sentir mejor verse bello, e incluso podría verse como una forma de competir, de no quedarse atrás con aquel que solo vende un exterior. (Esto que digo lo explica mucho mejor Raus en un post anterior). Cuando nos acercáramos a éste veríamos que no hay nada detrás, el otro puede atraernos por su exterior, y además, al acercarnos podríamos ver también sus virtudes interiores. Lo bello nos entra por los ojos y nos persuade de entrada, al principio no tiene que demostrar nada, luego ya veremos.
    Timoshenko representa a un país, es imagen de ese país, qué preferimos que nos represente ¿una persona con el pelo sucio y despeinado o alguien que se cuida? Es una bella mujer que en un primer momento puede atraer a otras personas por su físico, luego hay que descubrir su interior, sus virtudes y cualidades como persona y como política. Pero si por el físico no llamara la atención quizá muchas personas pasarían de largo, no se fijarían en ella porque no despertaría su curiosidad, hay que considerar que la mayor parte de información que recibimos es visual. Creo que nos embellecemos para sentirnos mejor y poder decir: “Eh, que estoy aquí, fijaos en mí, mirad lo que ofrezco”. Una vez que te atraiga por mi exterior, exhibiré mi interior, pero ¿cómo exhibir mi interior si no te atraigo aunque éste sea excelente? Pongo un ejemplo: hay revistas que nos atraen por su portada y luego lo escrito es infumable, y otras no tan llamativas cuentan con contenidos formidables, pero al no llamar nuestra atención ni nos hemos detenido en ellas. Pues al igual ocurre en muchas ocasiones con las personas. Saludos.

  82. Bruma:

    Suspendido o aprobado, cuantificar cuanto de vanidad o cursileria, hay en alguien, es igual de subjetivo que “salvar “o “dejar” en la estacada a la raza humana, vacuidad. Al igual que la creencia en mi opinión ilusoria de que existe un nivel de moral bajo o un nivel técnico alto, a 500 metros sobre el nivel del mar, he nadado, en ocasiones, buscando no ahogarme primordialmente en este proceloso (palabra que queda genial ) mar de opiniones aquí vertidas. Me hago una pregunta, nombrándome a mí, lo cual no quiere decir que el hecho de nombrar autores y sus, en ocasiones perogrulladas, no sea lícito, ¿ La imagen ante que todo? y ¿por qué?.

  83. pepe:

    Gala, tienes razon en lo de que no hay que ser drástico:guapo:tonto. Pero En lo demás creo que es equivocado tu razonamiento; que no es otro que el del marketing: mercado, vender. Me explicaré: Aparte de que Timoshenko es una política, la lógica de utilizar el físico para captar al prójimo para otros menesteres está equivocada de base; ¿por qué?
    Pongamos un ejemplo: me duele una muela,horriblemente, voy a la calle de los dentistas. Entre ellos hay uno que tiene un aspecto NORMAL, ni feo ni guapo, más bien gordo, calvo , arrugado,.. todo ello dentro de la normalidad.
    Hay otro que cautiva con su mirada, ni una cana, pese a la edad que se adivina, moreno, atlético,..encantador..
    ¿Acuál de ellos irías para poner tu boca en sus manos? Según tu razonamiento (y el del mercado) al 2º, pasando por encima “el pequeño detalle” de que sea o no buen dentista.
    Este no es otro que el principio de eficacia, que nuestra sociedad en muchas vertientes se pasa por “ahí” infinidad de veces. Este principio viene a decir que el que más sabe de algo es la autoridad en esa materia. Si va desaliñado, despeinado, sucio, será muy bueno en lo que hace, aparte de cerdo. Pero es un insulto a nuestra materia gris el pretender que elijamos un profesional (la poítica, recordemos, es una profesión) u otro por su aspecto. Me aventuro a ir más allá: tu razonamiento (el de Timoshenko) veta a los gordos, feos, calvos, ..an suma a los que no son “guais” físicamente. Cada vez más estamos viendo a gordos-as perder su empleo por su peso no por su eficacia…
    Para acabar, y esto ya es subjetivo, no comprendo ni comparto ,ni me agrada, el exceso de estética, amabilidad, coba,… como cuando entras en cierta gransuperficie y te asaltan con esa sonrisa artificial, trabajada… “qué me querrá vender este-a? Eso es lo que pienso cuando veo un profesinal que se esmera MAS DE LO NORMAL en su físico, perdiendo esa energía que gastó en mejorar su físico, perdiendola para mejorar sus cualidades como profesional. La Fama que llamaban los antiguos, la ganaban los heroes épicos por sus hazañas, no por su aspecto…. hoy debería ser igual:el pretigio de un profesional debería ser dado por su eficacia; todo lo demás es paja.

    Recuerda a Churchil, Roosvelt, De Gaulle, Tierno Galvan.. ¿Cuánto se gastaban en maquillaje?

    Gracias Gala por leer mi opinión.

  84. gestalt:

    Un articulo muy interesante.
    La reflexion quiza deja un poco de lado el hecho de que ambos han logrado el exito en sus campos a nivel global. Esto es, que son gente que esta en la elite – uno del terrorismo, otra de la politica – pero ambos han trabajado duro y han hecho sacrificios para estar donde estan.

    Son personajes publicos, seguramente de un tipo de caracter que buscan el exito por encima de otra faceta de la vida. No todos somos asi.

    Saludos.

  85. tere:

    La pregunta de hace Bruma ¿La imagen ante todo y por qué? tendría que ser contestada con sinceridad. Hay muchas personas que les falta algún miembro del cuerpo, o tienen unas serias huellas por algún accidente y, son maravillosas, sin perder ni un ápice de su belleza.

    No sería descabellado pensar que, todo lo que vemos y nos rodea es una probabilidad, y que puede existir o no dependiendo de nuestra percepción, creo que ver algo bello es más fácil de lo que pensamos.

  86. Raus:

    Antes de seguir con la discusión sobre la imagen, deseo añadir unas palabras a lo dicho por Epicuro. De los muchos comentarios aquí vertidos (incluidos los míos), hay algo que sorprende: ¿Cómo es posible que nos quedemos impasibles -al menos aparentemente-, o mudos ante una cosa tan tremenda como es el hecho de que Khaled Sheikh Mohammed haya sido objeto de torturas infligidas por verdugos de Guantánamo? ¿Hemos perdido el sentido de la ética y ya admitimos que se pueda torturar oficialmente a una persona, sea terrorista o no? Yo desde luego no lo admito y, aunque tade, así lo manifiesto aquí.

    Yo he querido centrarme en el tema propuesto por Punset (como así lo supongo de los demás compañeros), pero, no obstante, la intervención de Epicuro (y algún otro compañero en el mismo sentido) me parece muy oportuna. Ha sido una llamada de atención que, pienso, no deberíamos desaprovechar. Manifestemos nuestro rechazo al terrorismo, pero igualmente a la tortura y al terrorismo de estado.

    Esto debería darnos que pensar. No es mi deeo llevar la cosa a la política, pero sí diré que terror infinito es el que los Estados Unidos han sembrado y siguen sembrando en ese mundo. Lo de Irak, sin ir más lejos, no es terrorismo de matar a tres mil personas: es terror consistente en haber asesinado a centenares de miles de personas. En cualquier caso, la sola noticia de que un estado (auto)declarado democrático practique oficial e impunemente la tortura, debería, creo yo, llenarnos de asco y repugnancia. Ojalá, amigos, no estemos perdiendo el norte democrático y el buen juicio ético.

    (Pronto retomaré la cuestión de la imagen, que lo uno no quita lo otro.)
    Saludos.

  87. Acm:

    Bajo un árbol seco, que no impide que el sol le clave sus rayos, tirada sobre un lugar árido, con rabia infinita, rodeados de hambrientas moscas, una mujer famélica sostiene entre sus brazos a un montón de huesos y piel que es su hijo. Podría ser la fotografía perfecta ganadora del Pulitzer de cualquier año, de la que, con copa y canapé en mano, bien vestidos, limpios y oliendo a perfumes caros, se desharían en elogios los invitados.

    Y hacen muy bien, y dicen con justicia, por que nadie se pone en esa situación, ofreciendo esa imagen, para engañar a un jurado y al que hace la fotografía.

    Saludos

  88. Raus:

    De nada, Tere. Me gustó mucho tu aforismo. Resumiste muy bien lo que yo quería decir con muchas más palabras. Nos agrada agradar al otro (no sólo despertar su envidia, que también).

    Antes de nada, deseo expresar mi agradecimiento a Jordi, Ángel y Gala, por sus amables y generosas palabras sobre mis reflexiones. Gracias.

    Sí, Jordi, efectivamente, la historia de las ideas suele ser la historia de lo que podríamos llamar “ideas-lapa”, habida cuenta de cómo se fijan a los sesos. La de tinta y energía que gastamos para defender ocurrencias que en su momento nos parecieron felicísimas. Pienso que una de las grandes barreras para alcanzar el conocimiento (al margen de las ideologías tozudas y de lo que uno quiera creer) no es sólo la complejidad de la realidad misma, sino las emociones con que nos aferramos a nuestras propias explicaciones y declaraciones públicas. La lucha de la inteligencia racional es la lucha contra la subjetividad narcisista. Pero, en fin, esto sería una reflexión aparte.

    Con qué facilidad sitúas lúcida y eruditamente las ideas y conceptos, Ángel. Así da gusto. En efecto, yo quise extender un poco el concepto de “imagen”, con la intención de enriquecer el discurso, pero quizá pueda percibirse como digresión. Yo creo que no, porque el tema de la imagen ha sido -y sigue siendo- recurrente en la literatura sobre el capitalismo.

    Esa lancinante descripción que Marx hizo de los tiempos iniciales de la era industrial ya impresionó a Bertrand Russell, pese a ser éste un duro crítico del comunismo. En efecto, los conceptos de alienación y lucha de clases encajaban bien en aquella situación de terrible vasallaje del proletariado respecto del sector social dominante. ¡Pero ya no! Insistir en la idea de alienación es ya un claro sinsentido.

    Fijémonos en la definición que da el diccionario académico de alienación:

    “Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición.”

    La estimulación de tal proceso en la mentalidad del proletariado habría sido útil y provechosa (¿quién lo niega?) para la clase alta (la burguesía) de aquellas terribles décadas de la revolución industrial incipiente. No quiero entrar en más análisis sobre este punto; me limitaré a decir que, en mi opinión, si tal alienación se hubiese producido en el mismo proletariado, ¿conoceríamos hoy los derechos civiles del trabajador? La ideología marxista pudo ayudar a fortalecer una actitud de rebeldía del proletariado, pero yo apostaría lo que fuera a que tal actitud “ya” existía, expresa o latente, en los trabajadores sojuzgados por aquel capitalismo impío. La esclavitud, o la explotación, como cualquier situación cruel, produce en el esclavo dos efectos contrapuestos:

    1. Miedo alienante. La persona acata su suerte por miedo a las represalias.
    2. Rabia y odio. La persona sueña con quedar libre de las tenazas del miedo, la extenuación y el dolor.

    Es decir: se producen los efectos propios de la amenaza estresante: o bien huimos o bien nos preparamos para la lucha (huida/ataque). Durante un tiempo pudo predominar el miedo alienante en los proletarios, pero es evidente que la rabia y el odio tomaron el relevo. La condición ambivalente, proteica y poliédrica de nuestra misma naturaleza hace posible que la alienación rara vez sea cabal o irreversible. Hoy puedo sentir miedo atenazador, pero mañana rabia desatada. Insito, no obstante, en que las ideas marxistas ejercieron seguramente un efecto catalizador de los procesos de rebelión.

    La cuestión es que hoy día tal cesura no existe entre la empresa y los trabajadores. Y la prueba definitiva es que la conducta híper consumista del ciudadano normal (la del supuesto alienado) es exactamente la misma que la que ostenta el gran comerciante (el supuesto alienador). La imagen de un ciudadano rodeado de comodidades y artefactos que le proveen de poder y placer no es, precisamente, la que yo tengo de un sujeto alienado. Si lo considerásemos como tal, tendríamos la suculenta paradoja de que “los dominadores”, los grandes comerciantes, estarían más alienados que los dominados, la ciudadanía consumista.

    La causa de la banalidad imperante en muchas de nuestras conductas consumistas no hay que buscarla en los supuestos ardides de una clase dominante y hechicera (a la postre igualmente banal), sino en la propia constitución de nuestro organismo, evolutivamente preparado para la insaciabilidad de los apetitos. Apetitos bajos y altos. Apetitos desatados o contenidos. La cuestión no es si podemos ser profundos en vez de banales, sino si podemos ser banales y profundos. Y la respuesta es sí.

    El ingenio más o menos atrayente o embaucador de algunos anuncios publicitarios no está inspirado en el afán de engañar al espectador para que consuma más o menos banalmente. La mayor parte de ese ingenio está espoleada por la terrible competitividad entablada entre las diferentes marcas comerciales. Es decir, las argucias de los comerciales no son un medio para conseguir que comamos comida muy calórica o con mucha grasa, veamos películas de violencia gratuita o de sexo febril, compremos revistas de cotilleo y mil cosas por el estilo. No, todo eso ya está asegurado por nuestras querencias naturales. Las más finas argucias son el resultado de una competencia feroz establecida entre las diferentes marcas. Es fácil hacer que comamos platos ricos en grasas animales. Lo difícil es que comamos precisamente grasa de la marca X.
    (Si no te importa, Ángel, dejaré para otra ocasión algún comentario sobre el bipoder de Foucault, pues este artículo es, como ves, ya muy largo.)

    Como bien dices, amigo Ángel, el concepto de “labelling” es capital para los estadounidenses. Creo recordar que en “El planeta americano”, Verdú nos contaba que para ellos es importante conocer cuánto gana una persona de sueldo, siendo habitual que se pregunte por él. Descaro éste que aquí se vería fatal, por fortuna. Tasan el valor de cosas, proyectos y personas en términos monetarios. Tremendo.

    Estoy de acuerdo contigo, Ángel, cuando dices que lo de la publicidad no es engañar, sino diseñar una forma de vida. Efectivamente, el nuestro es -quizá cada vez más- un mundo de ficciones, no necesariamente de engaños. Vivir rodeado de ficciones no es lo mismo que vivir rodeado de engaños. La razón es sencilla de entender: “sabemos perfectamente que vivimos rodeados de ficciones”. Y, por lo común, sabemos distinguir la ficción de la realidad. El photoshop, los maquillajes, los rellenos, los zapatos de tacón, los efectos especiales, las cirugías plásticas, las marcas de prestigio, los mitos de cine y música, las palabras pedantes, los alardes vanos… Todas estas cosas son, en algún, grado “engaños consentidos”, o “pseudo engaños”. Vivimos de ilusiones e ideales estéticos y éticos.

    Ahora bien, no obstante lo dicho, creo que el engaño y la publicidad engañosa forman parte de las prácticas de políticos y comerciantes (una marca de dentífrico llama “Gigante” al tubo pequeño de la gama) . Pero a diferencia de las teorías paranoides de filiación marxista, pienso que engañar y someter no son “finalidades” del mercado y la política, sino “medios” más o menos frecuentes de que se sirven para, respectivamente, vender más y gobernar sin ambages. Y no dudo de que haya manipulaciones y contubernios palaciegos, pero al igual que, si se tercia, los hay en los hogares, las oficinas, los despachos, las calles y las tabernas. Las dictaduras recurren a la censura y el engaño, pero si esto no funciona echan mano del terror alienante (eso es saltar con red). En las democracias no se recurre al terror, de modo que la manipulación de la información suele estar presente en todos los gobiernos y medios de difusión. Pero una cosa es reconocer que hay, o puede haber manipulaciones y engaños, y otra cosa pensar los estados en términos casi paranoicos. Muchas de las manipulaciones y distorsiones de nuestros medios de comunicación son debidas a la competitividad establecida entre las diferentes entidades dedicadas a dar información: la lucha por parecer veraces al espectador es causa directa de buena parte de su manifiesta mendacidad sensacionalista.

    Voy a centrarme ahora en la imagen corporal o facial a la que, como bien dices, Ángel, Punset hace referencia. La razón por la que le damos importancia a la belleza física está realmente escrita en nuestros genes. Ya dije que los bebés miran más tiempo los rostros bellos que los no tan bellos. Y esto es así porque la armonía y simetría de los rasgos físicos de un sujeto es determinante de su capacidad para sobrevivir. No ahora, que vivimos en estados-providencia, pero sí en tiempos de nuestros antepasados adánicos, de los cuales somos sus herederos evolutivos. Si mi pierna derecha es ostensiblemente asimétrica respecto de la izquierda, resulta que lo que tengo es una cojera. Y estar cojo debió de ser mal negocio en aquellos remotos tiempos de nuestros antepasados. Aplíquese esta observación a cualquier otro órgano o miembro corporal y se comprenderá que la asimetría ostensible es fatal para cualquier criatura del reino animal.

    Hemos evolucionado para encontrar atrayentes los cuerpos y caras bellos (simétricos y armoniosos) por esta razón. Y esto, amigos, no lo podemos evitar. Nuestro empeño civilizado no debería consistir en pretender que todas las personas son igual de atractivas al ojo, el oído o el intelecto, sino en procurar sistemas políticos y legales no discriminadores. Y también en procurar guiarnos bastante más por la bondad, la propia y la ajena.

    Abordemos ahora la cuestión de si le damos demasiada importancia a la imagen. La observación de Gala es de puro sentido común. ¿Por qué los guapos son tontos y los feos inteligentes o profundos? Eso no tiene fuste. Son asociaciones poco racionales. Veréis, en esto de la imagen y el acicalamiento pasa como con muchas otras cosas: nos deberíamos guiar por la moderación, evitando el defecto y el exceso. Yo puedo decir que algunos de mis antiguos pacientes depresivos venían a consulta en un estado de desaseo realmente lamentable. Su grado de desaseo era casi un fiel reflejo de su tristeza. En tales casos, creedme, uno tiene que hacer un esfuerzo consciente por “mirar” a estas personas, porque, sencillamente, no da gusto verlas así. No es este estado de dejación y desaseo lo que más nos atrae de nadie, desde luego. Ahora bien, entre la dejación de un depresivo y el atildamiento ansioso y obsesivo de un “metro-sexual” hay un término medio. Como en tantas otras cosas, resulta que no conocemos exactamente dónde está ese punto medio virtuoso que evitará el defecto y el exceso de una conducta, pero sí intuimos bien qué conducta peca por defecto y qué conducta peca por exceso. Es decir, presentarnos despeinados y sucios ante los demás es poco edificante para nadie. Y si no media una depresión o algo por el estilo, lo consideramos, justamente, una falta de respeto y una actitud tonta. Igualmente, la persona continuamente preocupada (¡incluso angustiada!) por la ropa que se va a poner para salir a la calle, obsesionada por las arrugas de la cara o que alberga el proyecto de pasar por las manos del cirujano plástico cada vez que asome alguna imperfección por su cuerpo, etc., tal persona, digo, está teniendo una actitud que, a mí al menos, me parece irracional y poco o nada inteligente. Sí, porque entonces la imagen personal (o social) deja de ser una fuente de placer para convertirse en una fuente de angustia. Las chicas (o chicos) que quedan atrapadas en el tornado de la anorexia son poco felices. Y procuran poca felicidad a los demás, sin duda. Ni la dejación del deprimido o el abúlico ni la obsesión patológica del “metro-sexual” o la modelo anoréxica nos deberían servir como referentes. Lo uno y lo otro son fuentes de problemas innecesarios. Ni la dejadez estética ni la obsesión estética. El sobrepeso o la obesidad nos darán problemas y la anorexia también. El desaseo nos repele y el acicalamiento narcisista también. La haraganería de muchos y el amaneramiento “estilista” de no pocos dan grima a partes iguales. Al menos a mí.

    A juzgar por el exceso de kilos que vemos en nuestras sociedades, es evidente que la mayoría “no” vive obsesionada por la imagen corporal. Encontramos con frecuencia el pecado por defecto y el pecado por exceso. La eterna cuestión es cómo evitar lo uno y lo otro.

    Muchas de las revistas juveniles y de moda, mayormente femenina, me parecen estúpidas y hasta peligrosas, precisamente porque, como ya he argumentado, pecan por exceso. Hace años, cuando daba clases de psicología a un grupo de chicas adolescentes, hojeé una sus revistas. Allí se decían disparates de calibre inigualado. El que se llevaba la palma consistía en advertir a las jóvenes de que tuvieran cuidado con los chicos con algunos kilos de más, pues este sobrepeso era signo inequívoco de egoísmo. Intenté razonar con mis alumnas sobre las gilipolleces escritas en esas revistas, pero no sé si me entendieron. Una cosa es que deseemos estar sanos, esbeltos y razonablemente aseados y otra cosa la obsesión cerril por la belleza o la delgadez. Elevar a canon moral la belleza o la delgadez es ya mezclar churras con merinas.

    Yo sí creo que Gala lleva razón cuando dice que es preferible tener un presidente bien atildado (cuidado, evitando el narcisismo) que por un presidente desaseado o sucio. Pues Gala no está diciendo que sea preferible la belleza a la eficacia y el mérito, sino que, a igualdad de mérito, es preferible presentarse a los demás con buen aspecto. Cosa aparte es si se es más o menos guapo o feo, o más o menos gordo. Jamás deberíamos rechazar a un presidente por feo o gordo, mas razonablemente aseado.

    Pepe, si los méritos personales o profesionales estuvieran reñidos con el aseo razonable (ojo, hablo de aseo, no de guapura), entonces creo que llevarías toda la razón, de modo que siempre deberíamos preferir al meritorio desaseado que al no meritorio aseado. Pero lo que estamos diciendo (yo al menos, y me tomo la licencia de decir que Gala también, si no le he entendido mal) es que el aseo (normal, insisto) es en sí mismo algo bueno, y, claro está, perfectamente compatible con el mérito. De suerte que siempre será objetivamente preferible el meritorio aseado que el meritorio no aseado. Espero que esté de acuerdo con esto matices, Pepe.

    Intentaré resumir estas últimas ideas.

    1. Hay rasgos psicológicos y conductas que podemos considerar, en general, deseables o indeseables.
    2. El aseo y el esfuerzo por estar sano y delgado me parecen cosas deseables si se hacen en sus justos términos; es decir, si no se cae en la afectación narcisista y repelente y la obsesión pija.
    3. El desaseo y el abandonarse a la ingesta bulímica son más bien cosas no deseables.

    Es decir: el aseo y realzar la belleza con moderación me parecen cosas deseables en sí mismas; y poco deseables la obesidad y el abandono de todo atildamiento.

    Pero, aparte de esto, poco podemos deducir de una persona aseada o desaseada, guapa o fea, gorda o delgada. El atildado, guapo y esbelto puede ser perfectamente estúpido, malvado o incompetente. El desaseado, feo y gordo puede ser un genio, e incluso un santo. Lo que ocurre es que le agradeceríamos a éste que se aseara lo normal, porque no por ello dejaría de ser un genio; sería un genio más presentable. La gordura ya sería cosa suya, opcional; y la fealdad cosa de la suerte, una suerte que él no eligió.

    Estoy preparando un artículo sobre peso relativo de la imagen corporal a la hora de relacionarnos con los demás: hacer amigos, ligar, encontrar trabajo. Adelanto lo siguiente: Creo que el peso de la imagen física es menor de lo que comúnmente creemos.

    Saludos

  89. kiketxu:

    Pepe, tu punto de vista del consumidor que es más inteligente de lo normal, que sabe distinguir el buen profesional del vulgar pese a tener mejor aspecto es una paradoja que no se da en realidad. La gente compra lo bello, no lo ni siquiera adecuado, se compra a mogollón lo precioso, lo engañoso,… mientras que la gente con ética es encarcelada, eliminada y dejada a un lado. Para demostrar eso está la supermaravillosa oferta de los anuncios y propagandas, siempre rodeada de chicas bonitas.
    Pero quisiera enfocarlo desde el pun to de vista del comercial que vive justamente y que comprueba diariamente lo importante que resulta impactar con una buena estantería, incluso con una corbata. Por ello vemos a hippies en su vida o algo parecido, pero que con los años se convierten en algo más práctico y real. Comprueban que normalmente la belleza es un valor.
    Como se sigue hablando de la tortura y otros aspectos políticos. Creo que primero habría que barrer la casa propia. Embellecerla y luego hacer que los demás, visto el éxito, hagan lo mismo. Pudimos hacerlo con un turismo de calidad, pues siendo la 3º potencia en este aspecto, al convertir españa en un estercolero se está desperdiciando una ocasión única y todo por no tener en cuenta esa para algunos tontería de la belleza. Es una de las mayores fuentes de conseguir royaltis, sin embargo tantos delirios de grandeza, tantos especuladores y destrozos naturales, en un mundo en crisis nos puede pasar una factura letal. Mientras tanto, hale a criticar a los demás. Repito, la belleza será con la salud la mayor fuente de ingreso económico y de bienestar social. Muchas gracias.

  90. Gala:

    Saludos.
    Por supuesto Pepe que en el caso que expone yo elegiría al mejor profesional y no al más guapo, es una pregunta tendenciosa porque la mayoría elegiríamos al buen profesional y pobre de aquel que no lo haga. Pero, y ya lo he escrito anteriormente, en igualdad de capacidad y mérito profesional, si uno fuera más guapo que otro ¿qué harían algunas personas? Unos lo elegirían en virtud de su precio, cercanía al domicilio o trabajo, recomendación de otra persona, pero existiría un alto porcentaje de personas que serían atraídas por la imagen, porque les gusta más y les resulta más agradable a la vista, aparte de ser buen profesional. El guapo tiene una ventaja sobre el no guapo, hay personas, y no generalizo, que quieren un buen profesional pero si además tiene un buen aspecto físico, mejor sumar que restar. Este verano vi un programa de cámara oculta en televisión, chica guapa con coche estropeado recibía mucha más ayuda, que una chica en iguales condiciones pero fea. Muy significativo ¿no?
    Claro que estoy de acuerdo en que no es correcto ni útil para una empresa, elegir a alguien por su físico en vez de por sus capacidades intelectuales, si esto es lo que se exige para ese puesto, pero las reglas del juego aunque injustas son a veces así, por suerte no siempre, la mayoría diría yo. Una persona guapa pero que no sepa trabajar no sirve de mucho en una empresa. Depende del trabajo pero si es con público hay que contar intelecto y “buena imagen”, porque representa a esa empresa. Una frase muy acertada de kiketxu, es la que se refiere a los hippies que con el tiempo cambian su imagen porque se dan cuenta del valor que tiene, es real, conozco gente que cuando van a una entrevista de trabajo o a trabajar cambian radicalmente su imagen, desaparecen los piercing, ocultan tatuajes, se peinan y visten de otra manera porque saben que si van con su imagen de verdad no van a conseguir el trabajo.

    ¿Por qué creo que es tan importante la imagen actualmente? Porque vende algo, para decir a los demás mi status económico, social, porque queremos aparentar algo, cada uno tendrá sus razones pero las personas no suelen estar igual cuando están en su casa un domingo, que el miércoles cuando salen a la calle. Al arreglarnos y salir, estamos suministrando con nuestra imagen información a los demás de quienes somos o para aparentarlo. Y lo hacemos así porque no contamos con el tiempo suficiente de acercarnos, y contarle a esa persona lo simpáticos o inteligentes que somos, es una carta de presentación que precede quizá a más contactos, entonces sí, para ver que hay detrás de la imagen. Es cierto que la imagen está sobrevalorada, no tenemos tiempo de indagar más y a veces elegimos lo que nos entra por los ojos, sin pararnos, por supuesto sin generalizar, no todo el mundo lo hace.

    Otro aspecto, en las paredes de los cuartos mayoritariamente se cuelga posters o fotos de actores, cantantes, deportistas con un gran físico, aparte también con otras actitudes (interpretativas, deportivas). Quizá sea un excelente actor con un magnífico físico y ése es al que se cuelga en la pared, y se ignora más al excelente actor pero no tan guapo. A la pregunta ¿con qué personaje público iría usted a cenar? La mayoría de la gente responde que con un actor guapo y no con el último Premio Nobel de Física. Las personas públicas más buscadas en la red suelen ser personas con un gran atractivo físico, por ejemplo David Beckham, ¿por qué? ¿Guapo? ¿Buen deportista? ¿Ambas? Él lo aprovecha para obtener unos suculentos beneficios económicos, que consigue principalmente por su imagen, la cual vende. Pues me parece bien que aproveche esa característica física suya, ¿por qué no aprovecharse de ello si lo tiene? Si vende su imagen es porque se la compran, y además con gran éxito. Bill Gates es un hombre que ha ganado ingente cantidad de dinero no por su físico, ha triunfado por sus capacidades intelectuales. Entonces Gates también se está aprovechando de una cualidad suya, ser más inteligente que otros. ¿Por qué esto ya no parece tan malo? ¿Por qué se critica tanto a las personas que cuidan su imagen, siempre y cuando, no se convierta en una obsesión o sea lo único que tenga esa persona? Cuando cada vez aumenta más el número de operaciones estéticas, y se compran más productos cosméticos, cuyo número de ventas ha aumentado considerablemente entre los hombres. ¿Hipocresía? ¿Envidia? Nos guste o no, cuidar la imagen personal es un aspecto que está y seguirá estando en alza. Gracias.

  91. Bender:

     
     
     
    Yo insisto que hay que esperar al libro de Punset ¿por qué somos como somos?
     
    para empezar

    la casa por los cimientos, en vez de realizar análisis difusos.

    http://www.eduardpunset.es/blog/?p=148#comment-45668

  92. Dimitri41003:

    Y hablando de actores y actrices: es significativo, desde el nacimiento del cine, como algunos rostros se han especializado – o los han especializado – en hacer de personajes malos y otros de personajes buenos. También es interesante cuando un actor caracterizado habitualmente para algún rol – de malo o bueno – hace su gran película o una buena interpretación en un papel que en principio no está en su línea interpretativa. Digo esto a cuenta de que el cine es el arte del gran público – en todas sus categorías sociales, culturales, … -, una gran referencia física.
    Me hace gracia cuando alguien se refiere a alguien con un: ¡ay… se parece a George “Cluny”… o se parece un poco a…!
    Tengo un amigo brasileño – mulato – al que a veces confunden con marroquí – de obra y de palabra – y le dejan más espacio qu a nadie en la parada de autobús, por ejemplo, durante una larga espera – mucho tráfico y día de lluvia -. (A mi amigo le hace gracia – lo lleva bien – que le confundan y que, en cierta medida, le teman educadamente).
    Que alegría me da, a veces, ser joven, alto, rico y guapo.

    Dimitri41003

  93. Bender:

    Dimitri …

    Algunas películas tienen una fuerte influencia sobre el espectador, lo cual hace que se asocie el papel o rol del actor (que se conoce en la vida real), con el de su actuación. Cuando lo ves en otra pelicula con un rol totalmente diferente, que el sujeto tiene asociado a otras peliculas, estas pueden perder en credibilidad y por lo tanto en la influencia o gusto de la pelicula. Ademas, existen actores que están especializados en distintos papeles, y actores que su papel lo representan tal como es su vida en la vida real.

    Esto lo sabe un niño y no tienen nada que ver con la imagen.

    Barden, es un actor polivalente respecto al cine, tambien a las tias buenas; o eso parece.

  94. Raus:

    Como dije en otro artículo, vivimos rodeados de artificios y ficciones. Pero, por lo común, esto no nos molesta, ni tendría por qué. Hay una clara diferencia entre “ser X” y “ser como X”. Cuando una chica se sabe maquillar bien, sabemos que no es más guapa tras hacerlo, pero “es como más guapa”. Si usamos zapatos de tacón alto, no “somos” realmente más altos, pero sí “somos como más altos”. Después de una jornada de trabajo agotador, una ducha no nos deja “nuevos”: nos deja “como nuevos”. Es la diferencia entre “ser” y “estar”.

    Los tacones altos, el maquillaje o la ropa que nos hace parecer más delgados son artificios que, como tales, crean la “ilusión” de algo, de un efecto estético que nos agrada. Pero no hay engaño, pues salta a la vista el artificio que la persona utiliza sin disimulo para parecer más guapa o elegante: el zapato alto, el carmín, la ropa oscura… La cosa cambia cuando descubrimos que un efecto estético determinado no es natural, sino producto de un artificio bien disimulado. Hay gente que se decepciona al ver que su “ligue” llevaba lentillas azules. Y sé de personas que se molestan cuando advierten que el pecho de una chica es operado. Y creo que tampoco agrada enterarse de que tal o cual foto está retocada con “photoshop“. Es decir, cuando el artificio estético se ve claro, la gente no suele sentirse engañada o estafada. Pero si no se ve claro y evidente, se suele molestar.

    ¿Sólo engalanamos el físico? ¿Todo lo puede el físico? Sabemos que su poder es tremendo, desde luego, pese a quien pese, principalmente a quienes no podemos destacar socialmente gracias él. ¿Pero no nos fijamos en nada más? ¿Tan obsesionados estamos con la belleza de los cuerpos y sus realces protésicos y ficticios?
    Probablemente sea cierto que estamos obsesionados con la belleza, pero no lo es menos que solemos sentirnos muy atraídos por otros rasgos: por ejemplo, la inteligencia.

    Y no podía ser de otra manera: a la vista está que la humana es una especie animal prodigiosamente inteligente. Si nosotros ahora, como individuos, somos inteligentes es porque la inteligencia nos resulta atractiva. Imaginemos que uno de nuestros antepasados evolutivos hubiese sido extraordinariamente inteligente pero no muy guapo. Sin duda, tendría más probabilidades que el resto de sobrevivir en un medio hostil. Ahora bien, supongamos que las mujeres de su poblado no se sintieran nada atraídas por una buena inteligencia, sino solo por un buen físico masculino. Entonces resultaría que nuestro hombre habría tenido una larga vida, pero sin descendencia. Y si eso hubiese ocurrido, nosotros, personas del siglo XXl, no seríamos inteligentes, o especialmente inteligentes. Cabría sospechar, por tanto, que aquel talentoso antepasado nuestro sí que resultó atractivo a alguna de sus compañeras.

    Ahora sabemos que las mujeres más inteligentes se sienten especialmente atraídas por hombres creativos (y que exhiben su creatividad, claro); y esto ocurre precisamente cuando ellas están en su momento mensual de máxima fertilidad. En esos momentos, la creatividad manifiesta de algunos hombres les resulta más atractiva que, por ejemplo, la riqueza o el estatus social. Es decir, la inteligencia es un rasgo sometido a selección sexual, no solo la guapura.

    La creatividad es un buen recurso para sobrevivir en este mundo, y quizá lo fue más en tiempos de nuestros antepasados evolutivos, cuando la hostilidad del medio físico y social pudo ser terrible (la ciencia ya sabe que nuestro pasado estuvo cuajado de guerras y violencia). Creo que fue en Redes donde vi un reportaje en que se utilizaba las imágenes del errático vuelo de una mosca para explicarnos que ese vuelo errático e impredecible le proporcionaba al animal un buen seguro de vida. En efecto, si su vuelo siempre describiera dibujos simples y predecibles, pronto sería presa de un pájaro hambriento. Es muy difícil coger una mosca al vuelo por esto mismo, por sus impredecibles cambios de dirección, no solo por su velocidad de vuelo.

    La creatividad humana obra de manera similar: uno nunca sabe con qué te sorprenderá una persona inteligente y creativa (los tontos tontos suelen repetirse mucho: por eso aquello de “cuando el tonto da en las habas…”). Y tal capacidad para sorprender pudo ser vital en aquellos remotos tiempos en que el cerebro humano evolucionó con rapidez. Cazar, recolectar frutos, guerrear, orientarse, criar y enseñar bien al hijo, etc., fueron conductas que exigían buenas dosis de creatividad. Hoy mismo vemos, por ejemplo, que los ejércitos más poderosos son aquellos que cuentan con más ingenios bélicos, capaces de sorprender fatalmente al enemigo.

    Así pues, poca duda cabe de que la creatividad fue un buen instrumento de supervivencia y, por consiguiente, un rasgo atractivo a la hora de buscar amigos o pareja. Quizá mi lector enarque las cejas al leer todo esto. Quizá piense que la gente está solo preocupada por lucir músculos, curvas, piel bronceada y suave y camisas caras. Pero yo le aseguro que no es así. No sólo nos preocupa eso. De hecho, continuamente podemos observar hasta qué punto nos atraen los productos de la inteligencia y la creatividad: vemos Redes porque nos gusta el conocimiento certero de la ciencia, leemos a Punset porque nos parece inteligente, asistimos a conferencias de física o arte porque nos atraen las cosas nuevas que allí nos dirán, vamos a conciertos de buenos músicos por las sorpresas sonoras que nos aguardarán, visitamos museos, galerías de arte, torneos de ajedrez… ¡Nos encanta las novedades inocuas! (Y esto, desde luego, lo saben los publicistas, que siempre están con la cantinela de “Nuevo…”)
    Estamos fascinados por las sorpresas que a cada momento pare la inteligencia creativa.

    Sí -pensará mi lector- pero lo cierto es que a la hora de ligar vamos a discotecas donde la creatividad brilla por su ausencia. Bueno, es cierto, pero eso es más propio de jóvenes espoleados por una perfusión cerebral de hormonas sexuales. Los adultos hacemos continuamente gala de nuestra creatividad, créame. ¿Cómo, de qué manera? A través del sentido del humor y la comicidad. Rasgos que, por cierto, también utiliza el jovenzuelo o jovenzuela, aunque anden atolondrados con lo del físico. La intención del galán es hacer reír a la pretendida, resultarle ingenioso, sorprendente, ocurrente. La ubicuidad del sentido del humor y los chistes es patente. En todos lados intentamos llamar la atención con juegos de palabras agudos, ocurrencias chocantes, ironías y narraciones suculentas.

    Sin saberlo, las personas seleccionamos a las personas por la creatividad manifiesta en los chistes y ocurrencias diarios. Los empleamos en las oficinas, las reuniones informales, los bares, las discotecas, la calle… No hay tregua: los chascarrillos y ocurrencias se suceden sin parar.

    Y esto es muy sintomático: solemos estar más chistosos y ocurrentes en presencia de personas que nos gustan sexualmente. Es indefectible. Deseamos llamarles la atención con nuestra inteligencia y creatividad. La exhibición de belleza física es un comportamiento seductor. La exhibición de inteligencia también.
    De hecho, no es infrecuente que una mujer rechace a un hombre guapo por parecerle muy “soso y sin chispa”. El torpe y sin creatividad nos aburre, y lo que nos gusta es tener la mente saludablemente en movimiento, como abriendo cajas de regalos.

    Deseo reparar en lo siguiente: estamos magníficamente diseñados para que la inteligencia nos resulte atractiva. Por eso somos una especie inteligente. En realidad, los chistes nos son “sorprendentes” en un sentido absoluto. Lo son porque nuestro cerebro está especialmente preparado para que nos resulten sorprendentes y agradables. La cuestión es ésta: si a nuestro cerebro no le resultara agradable y placentera la sorpresa asociada al ingenio, la inteligencia no habría saltado de generación en generación vía genética. El placer que nos causan las buenas ocurrencias es el mecanismo de que se ha servido nuestra naturaleza para hacer evolucionar la inteligencia de generación en generación.

    Todo aquello que nos ayuda a sobrevivir suele estar recompensado por la experiencia del placer: como hacer deporte es bueno para nosotros, el cerebro libera endorfinas placenteras después de hacerlo; como copular es necesario para la perpetuación de nuestros genes, el cerebro ha evolucionado para asociar la cópula a un gran placer; como la inteligencia es buena para vivir más y mejor, el cerebro ha evolucionado para que sus productos nos den mucho gozo, e incluso nos sintamos más saludables. Pocas cosas tan buenas como una buena risa, a excepción de lo que ya sabemos.

    Por tanto, el sentido del humor y los chistes no son meros pasatiempos, sino rasgos psicológicos comprometidos de lleno en la conducta de seducción y apareamiento, nada más y nada menos.

    Empecé hablando del ser y el parecer, centrándome en la cuestión del físico. Deseamos parecer más guapos y altos de lo que somos, y para ello recurrimos a todo un arsenal de artificios y, a veces, de engaños. ¿Podemos hacer lo propio con la inteligencia? En realidad, sí. Por ejemplo, la pedantería viene a ser el maquillaje de inteligencia. Un intento de realzarla que puede ser exitoso o no. Cuando una persona utiliza una palabra fuera de lugar está intentando parecer más inteligente de lo que es. También cuando afirma dominar varios idiomas y no es cierto. Cuando declara leer mucho y no es verdad. Cuando alza la voz para cantar y no le sale más que un gallo, etc.

    Lo que vemos, entonces, es que las ficciones que rodean al cuerpo (maquillaje…) y la inteligencia (pedantería…) no son otra cosa que intentos más o menos conscientes de gustar al otro, ambicionando su amistad o algo más.

    Visto así, no puedo dejar de ver al ser humano como una criatura prodigiosa dominada por pulsiones y querencias urdidas en tiempos remotos, con un destino que se actualiza en cada uno de nosotros. Esas querencias giran inevitablemente alredor de la belleza de los cuerpos y las mentes: la simetría, la armonía y la creatividad.

    Saludos.

  95. Dimitri41003:

    Bueno, sí, Bender. Entiendo que el ejemplo del cine es muy fácil de entender. Lo que no entiendo es que digas que el cine no es imagen, o no tiene que ver con la imagen, o algo así que no te entendido, la verdad, muy bien… (aparte de arte visual, interpretativo, etc). Yo creo que el cine – sé que todo esto es de perogrullo; perdóneseme – si es algo precisamente es eso mismo: imagen. Por ejemplo: si hicieran una película, dentro de X años, sobre el terrorista o sobre la política del artículo que propone Eduard Punset, creo que – los encargados del casting – buscarían en primer lugar a algún actor o actriz que se pareciera físicamente a los sujetos reales, aunque estos actores no fueran de la misma nacionalidad, no sé, ni se dedicaran a la misma actividad, ni el que hiciera de terrorista islámico fuera siquiera islámico, ni terrorista, desde luego, ni la política eslava fuera eslava sino de Chinchón o, tal vez, de Palencia pero de ascendencia esquimal. Me da igual. Sólo quería significar, que el cine puede caer en la “simpleza” de reunir, más o menos, una caracterización de malo o de bueno, cualquiera, no pondré ejemplos (hay muchísimos), y que esa película recaude muchisimo dinero – es decir, funcione – en los cinco continentes porque, efectivamente, una gran mayoría opine, opinemos, que fulanito actor o menganita actriz están fantásticos, de óscar, en sus interpretaciones de malos y buenos (y regulares), que son su pura imagen trabajada – de sus personajes – con una dramaturgia de dicción, de expresión no verbal, etc… Mi queja – creo que es también una queja contra la biología – es que estemos determinados para “reconocer” – por pasiva – que ciertas imágenes, caras, cejijuntos, dentones… tengan que ser buenos, o malos, porque la naturaleza (y la cultura?) así lo ha dispuesto. Creo que se me entiende perfectamente y no me reiteraré más. Yo tengo muy claro que la imagen, el continente que señala Eduard Punset, es muy importante en todos, repito, todos los aspectos – y lo digo sin argumentar, aunque he leído aquí razonamientos e ideas que sostienen más esclarecidamente, con más generosidad, y mucho mejor lo que yo sólamente intuyo como “algo que es así”, y digo -.
    Creo también que el contraste (que ha salido en algunas opiniones aquí dichas, y que podemos encontrarnos expresado en muchas partes de la vida): belleza-inteligencia, Chica rubia tonta-Chica piernaspeludas lista, Chico gafas bueno y noble-Chico músculitos frívolo y ruín, etc… etc… etc… (las combinaciones son ilimitadas)… es un lugar común que sinceramente, creo, compara cosas distintas (como el tocino y la velocidad), siempre me ha parecido así y siempre me ha interesado poco como debate de contrastes (habiendo tantas, tantisimas excepciones): ¿Quién podría probar que estas asociaciones de contrarios, salvando las películas que se agarran a la idea – que por otra parte, funciona muy bien en el cine – o en “Betty la Fea” tienen algún sentido práctico en la vida real? Lo digo, porque creo que la mayoría de las personas, en la realidad, o en realidad, o en la vida real, somos muy normalitos y muy normalitas (excepto yo que ya he dicho que soy guapo, esbelto y mucho más, y fotogénico), en lo físico, y muy normalitos y muy normalitas, en lo relacionado con el intelecto. No creo que ambas cosas (físico e intelecto les he llamado, por resumir) tengan que ver mucho como debate de contrarios o de ámbitos contrapuestos; de verdad lo creo. Aunque exista – e insista – tal debate. A mí me interesa más, y así lo expresaba opiniones atrás, la imagen como dignidad, como una forma de presentarse delante del mundo (y no me refiero a la dignidad del terrorista del ejemplo, que creo que no la tiene ni en números irracionales negativos; o de la señora política, de la que no sé nada excepto que es una profesional de lo público, que por otra parte, lo público, es “muy de imagen”, y es lo que debe ser).
    Ya que me he picado, estoy de acuerdo con Raus en muchas de sus opiniones, y además se expresa con claridad y, muy importante, con amenidad. Él dice que tratamos de seducir – yo prefiero decir “gustar” – con nuestro humor, nuestro ingenio, nuestra listeza, incluso yo diría que con nuestra torpeza, para resolver… qué se yo, problemas, con nuestra memoria, etc… Estoy de acuerdo con él, porque yo lo hago. Simplemente por eso. Yo lo hago todo lo que puedo – además de contar con mis privilegiadas cualidades físicas, que calificaría con humildad, de excelentes -. Favorecido, así, por mi físico espectacular, todas callan esperando que las hable, que las hable al oído, que las hable de ésto, de lo otro, de los calabacines, de la granizada que calló el otro día en Jaén. Y todas se quedan rendidas – primero embobadas – con mi fabulosa forma de “gustarles” con mis descripciones del tamaño de los granizos y la tremenda riada que convirtió la camioneta lechuguera de mi vecino en una barcaza a la deriva. En fin. Qué importante es la imagen. Sí.

    Dimitri41003

  96. Raus:

    Has estado “sembrao”, Dimitri. Y gracias.
    Y ya que comentas lo de la amenidad -y ameno has sido tú, desde luego-, conviene reparar en que al hablar o escribir con buen sentido del humor y amenidad, el contenido (lo propiamente dicho) entra mejor en la mollera. Haciendo una metáfora: la amenidad viene a ser el dichoso “continente” (el cómo), mientras que lo que se dice, el “contenido” (el qué). Es decir, ni siquiera en lo del discurso hablado o escrito nos libraríamos del continente. La “manera” de explicar las cosas hace que cambie rápidamente la actitud del receptor, por eso el buen maestro es el que explica cualquier cosa con la suficiente gracia y amenidad como para que el alumno no tenga que hacer un gran esfuerzo de atención. Simplemente quedará atrapado por la gracia del discurso. No solo es bueno ser inteligente (reflejado en lo que estás contando), sino también creativo (reflejado en cómo lo cuentas). Es parecido a la diferencia entre correr 10 kilómetros a palo seco o correrlos detrás de una pelota, jugando al fútbol: has hecho el mismo ejercicio pero el divertido juego te ha distraído de las sensaciones de cansancio y fatiga.

    Esta es la idea que, referida a la imagen, expresaba muy bien Gala: si tu imagen (el continente) es agradable y cuidada, estarás ofreciendo una imagen “amena”, que facilitará que el otro se interese por tu contenido: por lo que de verdad eres por dentro, por tu personalidad.

    Lo mejor es lo tuyo, Dimitri: estar como un tren y ser gracioso.

    Saludos.

  97. tere:

    Vaya peazos de comentarios!!
    El tamaño de qué?? ;)
    ¡¡VIVA SHREK!!

    ¡¡FELIZ FIN DE SEMANA PARA TODOS!!

  98. Bender:

    Bueno, pues, ¿a ver sí sois capaces de leeros en aquellos comentarios interminables?, de los que alguien presume, por que en la escritura tambien hay imagen, !! pero aburruís !!, más que un mono en un manzano.

  99. kiketxu:

    Bender, es maravilloso esto de un tal Dimitri que a base de oirle a su madre que es el más bonito del mundo se lo crea, al final no es más que amor puro, hablar según esta relación sublime, o más bien hablar creyéndose que es su mamá. Es una poesía salida del alma. Su madre cree que la belleza es lo más importante y eso le hace creer que es a nuestro Dimitri. A mí y a Raus nos gusta, pero sabes una cosa, creo que bastantes restricciones sufre Eduard y todo el mundo para que nosotros nos coartemos. Este problema de escribir y manifestar a los demás sin tener delante un millón de movimientos, gestos, posturas,… nos hace reaccionar de manera rara, estoy seguro que si eso mismo te dijese Dimitri con su belleza enmarcada en la orilla del mar te habría embelesado y le oirías encantado. Asi es el poder de la belleza.
    Tengo una experiencia que recordé al comentar Raus el ambiente de la noche. Aquella preciosa de la que pasé por faltarle la mano. Luego la conocí mejor y vi con transparencia lo importante que son esas primeras impresiones, supongo que las chicas de nuestra época tendrán más experiencia en este campo, ahora creo que también pasa, pero yo hablo de lo que conozco.
    De todas formas Bender y espero que no te resulte desagradable, pues es una frase superusada y una manera de pensar que no tiene nada que ver contigo, a mi no me aburre un mono en un manzano, como vegetariano y ecologista los veo entretenidos, hay un programa de televisión japones que solo emite a unos peces en su pecera,… en fin a lo que iba, se dice que no existe el aburrimiento, solo personas aburridas. Te aseguro que para muchos el sonsacar aspectos culturales, científicos y la información sana es fantásticamente entretenido. Te animo a que nos largues una buena parrafada, pues lo leeré encantado. Para compensar esta broma, te diré que vales mucho más de lo que te imaginas, pues a veces solo es cuestión de que un tío nos repite tantas veces que somos aburridos que al final nos lo creemos. Muchas gracias.

  100. Zencillo:

    ¿Por qué tenemos ojos? ¿y manos? ¿y nariz? ¿y boca? ¿y oidos? supongo que es nuestra interface con el exterior, es la forma de conocer a otros “continentes”.

    Es curioso pero al final los datos sobre los “continentes”, trasmitidos por este interface acaban procesándose en el interior, en nuestro cerebro. ¿Cuales son las reglas que seguimos para decidir si algo es, agradable o desagradable, atractivo o falto de interés?, debe haber algo mas que la pura racionalidad, al parecer, las emociones siguen teniendo mas “ancho de banda” en nuestro cerebro y en un primer estadio parecen ser las reglas por las que decidimos.

    Sin embargo, ¿por qué cada uno sentimos emociones diferentes ante las mismas situaciones? vuelvo a preguntarme que será lo que determina nuestras emociones, al final todo parece ser química, pero estas reacciones químicas diferentes en cada caso, ¿están preprogramadas genéticamente, son patrones aprendidos a lo largo de nuestra evolución? Sí es así y dado que al parecer como especie no nos ha ido nada mal, ¿podría ser que nuestro aspecto exterior refleje de una manera mucho mas fiel de lo que creemos nuestro interior? ¿quizás hay alguna percepción mas allá de nuestros 5 sentidos que aporta datos esenciales de los que no somos completamente conscientes?

    Siento tener sólo preguntas, pero aún me queda una ;D , y es que hay algo en esos 5 sentidos que es fascinante para mí: el lenguaje, la palabra es algo que mas alla de la percepción directa, puede hacer que “mágicamente” ideas y sentimientos que están en un cerebro pasen a otro.
    Me pregunto pues ¿hasta que punto el lenguaje es por un lado capaz de potenciar un conocimiento mas profundo, y hasta que punto no lo está entorpeciendo?, porque tengo la intuición que la palabra también ha potenciado una habilidad que no sé si es única en el resto de los seres vivos, pero que en los humanos se ha desarrollado mucho y que quizás sea uno de los motivos de nuestro éxito evolutivo: la capacidad de mentir.

    Saludos
    NOTA: Hola a todos , es la primera vez que comento, y no quería despedirme sin saludar.

  101. G1 vs iPhone ¿la imagen lo es todo? - De perdidos al río:

    [...] G1 vs iPhone ¿la imagen lo es todo? 28 de Sep, 2008 por Zencillo en Actualidad Esta mañana he vuelto a leer el blog de Eduard Punset , un escritor y divulgador científico que me encanta porque nunca deja de sorprenderme. En su post de 9 de septiembre , que os recomiendo, reflexiona sobre la importancia que damos a nuestra imagen y a la que los demas nos ofrecen de si mismos. Hace bien poco Google ha anunciado el lanzamiento de su primer terminal smarphone pensado para el uso intensivo de Internet. Rápidamente la comparación con el iPhone de Apple ha saltado a los medios de comunicación y por supuesto a la blogosfera. Si de verdad os interesan las especificaciones técnicas, podeis visitar la página del G1 y la del iPhone , y si aún quereis mas os recomiendo simplemente que busquéis en Google, G1 vs iPhone, os aseguro que os saciaréis  de información. Pero no quiero ser quien abunde en las bondades y carencias de cada uno -que las tienen, creo que en el iPhone no es demasiado fácil eso de copiar y pegar, ah y olvidense de sus viejos auriculares si están pensando en el G1 -, a mi me interesa mas quien resultará vencedor de la batalla de imagen que se librará entre ellos. [...]

  102. Paki:

    Ya lo dice un refran muy antiguo…”Ademas de serlo hay que parecerlo”…yo iria mas alla y hoy dia lo importante es PARECERLO….una pena que tenga que ser asi…pero lo es…aunque verdaderamente para la gente un poco inteligente esa encrucijada cada vez es menos relevante…porque saben ver mas alla de las apariencias….ojala cada vez sean mas los que sepan verlo.

  103. miguel g.a.:

    Mister E.Punset,It is awesome what you are doing for the spanish society. I am a fan of you.
    Acabo de leer este articulo que usted a escrito despues de su estancia en londres.El articulo es muy curioso y revelador de una verdad universal,lo que importa es el exterior.Yo tengo un ejemplo: los transexuales atraen a los hombres ya que parecen mujeres guapas.Mas tarde,algunos aun con tiempo, descubren el interior y la cosa cambia,jeje.Le paso a dos amigos mios en Barcelona. Es alucinante su modo de trabajar. Sus programas son extraordinariamente interesantes.Usted me inspira todo el tiempo.
    Vi su primer programa hace unos anyos en alicante, donde yo vivia antes, y ahora los veo por internet desde Noruega donde vivo ahora.Gracias por colgarlos en su web!!!Cada vez que voy a espanya,compro algun libro de los que usted recomienda.
    Le mando saludos y apoyo para que siga divulgando e inspirando a tanta gente.Thanks a lot.
    Med venlig hilsen
    Miguel

  104. pepe:

    Gala, gracias por contestarme,… resumiendo dos cosas: sin querer estás discriminando a los que no SOMOS guapos,… según tu razonamiento tenemos menos derecho a trabajar que los guapos. Otra , estás, o se está fomentando la adoración por el aspecto físico pero en sí mismo, por una razón… cómo rayos sabemos que dos profesionales son IGUALES, …profesionalmente.
    Todo esto estriba en un “pequeño detalle”: la cultura que está detrás de tu razonamiento no ve a las personas como seres humanos, sino como productos o hrramientas “agradables a la vista”… un bien de consumo más. No olvidemos que todo esto, que la belleza física esté al alza, fomenta las operaciones estéticas. La gente ya no se opera la nariz porque le crea complejo(salud) sino porque no la tiene como Tom Cruise…. triste.
    Casualmente las personas que cambiaron la Historia y el Mundo, eran feas: Gandhi, Einstein, Mozart,… Platón, Sócrates….
    Lo siento, no somos iguales en nuestra escala de valores: si seme acerca una persona de 120Kg a hablar le atenderé igual que a una tía buena,… y quizás la charla con ella sea hasta más interesante debido a las situaciones tristes a las que esta sociedad tan asquerosa y tan “guai” le ha hecho pasar a esa persona humana (como tú y como yo ) de 120kg.
    Te guste o no tu razonamiento es elitista, eugenista,…excluyente, negativo (queriendo ser positivo)
    Amiga Gala, sin rencor, no somos coches, ni vestidos, ni joyas, somos personas, y éstas tenemos algo más dentro: unos lo llaman alma, otros inteligencia, yo creo que tenemos dentro cada uno de nosotros una tabla rasa inicial grabada con toda nuestra vida, y ese conjunto:tabla y vida nos hace UNICOS. Ese es nuestro tesoro: no PREJUZGUEMOS por el aspecto, es erróneo, muchas veces nuestros sentidos nos engañan, y cuanto más trabajen y se deleiten éstos, más se atrofia el intelecto, creo.
    P.D. ah! por supuesto me gustan las chicas guapas, pero a vesces cuando las oías hablar…en fin.
    Gracias por contestarme y perdón si te ha molestado algún comentario mío,.. nada más lejos de mi intención,,

  105. alejandro onieva:

    Cursi:

    Se dice de un artista o de un escritor,o de sus obras,cuando en vano pretenden
    mostrar refinamiento expreso o sentimientos elevados.

    De una persona que presume de fina y elegante sin serlo.

    De una cosa : que con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto.

  106. kiketxu:

    Pepe, ese discurso de buscar aspectos negativos en todas partes no me gusta por lo poco creativo, con ello no se llega a nada. Lo bello, claro que puede ser cursi, pero esa es la excepción que confirma la regla de que lo bello es fantástico, es una manera de comunicarse mucho mejor que la mentirosa forma de las palabras,… No tiene sentido eso de que cuanto más trabajan nuestros sentidos más se atrofia el intelecto. Cuando a alguien desmemoriado lo primero que se le hace es liarle a trabajar, sintiendo varias cosas, observando varios aspectos, recordando varios temas es la mejor manera de que desarrolle el intelecto. Todo ello según la ley primordial y elemental de que el órgano que no trabaja se atrofia. Si un músculo no trabaja desarrollando varios ejercicios se atrofia, incluso si en vez de realizar ejercicios diversos imaginativos en los que juegan varios sentidos solo realiza un trabajo monótono, también se estropea. Y a ver si te enteras, pues ese último comentario, deberíamos intentar erradicarlo, es más creo que las chicas guapas son más inteligentes que las feas. Por la sencilla razón que si una se pone con 120 kilos es que no es muy inteligente al ponerse a comer tantísimo,… Al final este es el quid de la cuestión, los guapos también somos más inteligentes, pues teniendo en cuenta el innegable efecto social de este aspecto nos cuidamos. Otra cosa diferente es lo que pasó en la antigüedad, pues se ha citado a eminencias sabias y feas, claro, no dependían de la presencia, sino de la violencia de diversos grados y un feo hacía escapar a los demás e incluso de esa manera le dejaban solo con la mujer preferida. El dar miedo ya no funciona querido. Muchas gracias.

  107. pepe:

    Efectivamente, Kiketxu, cuanto menos se trabaja un órgano se atrofia. Por tu opinión sobre lo que escribí, me expliqué mal. Perdón. Lo que quise decir es que cuanto más se recreen los sentidos en una tarea, cuanto más ahínco se ponga en el aspecto sensorial de algo, menos trabajará el intelecto…. Cuánto más se mime el aspecto estético de algo, menos significado “no-sensorial” tedrá: quizás con un ejemplo (pues soy bastante inútil a la hora de expresarme…): un cantante es presentado en un escenario con fuegos artificiales, de colores, bailarinas que están buenísimas, tocando una guitarra espectacular…. el escenario se divide en plataformas que se mueven con una coreografia que acompaña cada canción…. está buenísimo… pero si lo UNICO que tiene que hacer es cantar!!!!! Un día en una entrevista, el entrevistador le pide que le cante, A PELO, da pena…
    ¿por qué le acompañaban tantos extras, porque si sólo sale y canta, no va nadie a verlo y oirlo. Pero sies gordo o flaco o calvo, pero aseado y canta no hace falta tanta parafernalia.
    Mientras todos conocemos el toston que son los escenarios de la opera, austeros, sin embargo, no estimulan los sentidos sino los sentimientos…. que están entroncados con el intelecto de cada uno de nosotros.

    Otro ejemplo, más evidente: los mítines de hoy día (cada vez más parecidos, pordesgracia a USA) Papelitos música, aplausos, escenarios sfisticados…¿para exponer un programa político, hace falta emperifollarlo todo tanto??? será que dicen poco, o NADA?

    “Y a ver si te enteras, pues ese último comentario, deberíamos intentar erradicarlo, es más creo que las chicas guapas son más inteligentes que las feas. Por la sencilla razón que si una se pone con 120 kilos es que no es muy inteligente al ponerse a comer tantísimo,… Al final este es el quid de la cuestión, los guapos también somos más inteligentes, pues teniendo en cuenta el innegable efecto social de este aspecto nos cuidamos.”
    Esto lo copio y lo pego por una razón: dices que las eminencias que cito feas (para las esposas de cada uno eran guapos…) dependían de la VIOLENCIA de diversos grados… (a parte de que Platón o Sócrates no se basaban en ninguna violencia-lo cual significa que desoconoces lo que decían, o tu intelecto no lo alcanza a entender…) y también dices que yo busco aspectos negativos y POCO CREATIVOS…. ¿es creativo decir que los guapos sois más inteligentes que los feos? ¿es que eso no es violento?

    ¿No es violento, negativo, excluyente, elitista, INHUMANO, el decir que sólo los guapos.. por el mero hecho de serlo tienen derecho a ser los mejores?
    Soy consciente de que la discusión se está yendo hacia un extremo,.. pero la has llevado tú. Y quizás los guapos sí sean lo mejores para gente como tú, lo respeto . Eso indica en qué mundo vivimos.

    Piensa, o intenta meditar, esta afirmación:”es más creo que las chicas guapas son más inteligentes que las feas. Por la sencilla razón que si una se pone con 120 kilos es que no es muy inteligente al ponerse a comer tantísimo,…” es tuya. No seré yo quien la juzgue ni define: ella misma es carta de presentación de lo que hay dentro de tu cabeza… ¿conoces unas enfermedades trágicas que se llaman OBESIDAD DEPRESION? !ah claro , perdón, que no se puede ser negativo vivimos en una serie americana GUAI…en la que unicamente valen los guapos.
    Para terminar, hay unas cosas que no son “guapas” pero tienen más poder que la violencia, y, lo siento, las hacen gente fea, y en los buenos, no vas a encontrar (afortunadamente) aseveraciones tan,…. como las tuyas: son los LIBROS. Leyëndolos aprenderás mucho más que leyendo lo que yo pueda decirte… Y.. perdón si te di miedo, aunque no me viste la cara lo feo que soy… es broma.

  108. Alberto:

    Non è questa la società dello spettacolo?

  109. kiketxu:

    Pepe, perdón si te ofendí, es cierto lo que dices, desde tu punto de vista del mundo musical puede ser cierto todo ello, al enfocarlo desde el punto de vista de la salud que ha ido seleccionando a las persdonas por la fuerza y la belleza la cosa cambia. Tampoco veo bien ese recurso demagógico que empleas de que lo yanqui,… lo siento, pero no me gusta,… creo que hay muchas cosas que podemos aprender de ellos, ya se que esa imagen apabullante en todos los medios cansa y todo el mundo está harto, pero al final parece que todo el mundo se ocupa de buscar un modelo distinto, se pone cresta, se rapa,… y a mi me parece bien, nunca criticaré esas figuras originales y creativas. Sin embargo si critico el que detrás de ellas vaya un abandono un morir drogados, un pasar de todo, una violencia indiscriminada. Al final la imagen nos dice algo que a veces no es cierto. Lo mismo digo de la figura yanqui. Me parece bien, son para el mundo en varios aspectos, no el modelo de opresión, dominio y tortura. Por todo ello creo que tu y todo el mundo es admirable por algo, figémonos en ello y dejémos a un lado lo demás. Te repito, que en un momento dejé a un lado todo ese mundo de la noche juvenil y desde ese prisma todo lo que me dices puede ser positivo,puedo equivocarme, no lo sé, pero te leo, pues siempre puedo aprender algo de un mundo más conocido por tí. Y todo por ese juego eterno entre forma y fondo. Nos podemos liar. Muchas gracias.

  110. alejandro onieva:

    Falsedad : defecto; Honestidad: virtud ; Ingenuidad ; exceso.

    El trabajo y reflexión: Verdad
    . .
    . .
    . ………………………..
    .
    . . . .
    . . .
    ………………………..
    . .

  111. pepe:

    Kiketxu, compartimos algo importantísimo: el aprender de los demás: no por estar de acuredo, sino por no estarlo. Celebro y admiro tu mentalidad y actitud tan abierta y sabia (más de lo que parecía en un principio). De todas maneras , discrepo (por darle emoción, si estuvieramos de acuerdo sería aburrido… es broma…) en lo de que la naturalez selecciona a los más bellos. Pues antes deberíamos definir qué es la belleza. Gracias por atenderme. Por gente como tú entro en este blog. Muchas gracias, saludos.

  112. kiketxu:

    Gracias Pepe, de todas formas lo bello ha sido definido de muchas formas cambiantes. los ancestros veían lo fuerte como bello, seguro que muchas mafias y violentos, e incluso en los hombres nos quedan genes que se resisten a retirar este concepto.Sobre todo constato eso, como maestro, al observar esa persistente violencia en los de nuestro género. Se me ocurre que es muy sano el cambiar esa concepción, pero se corre el riesgo de que los de siempre te tilden de flojo, inmaduro,… Antiguamente también se elegía a los consortes según fuesen altos, rubios, sin defectos, con unas medidas matemáticas en las facciones y con ojos azules. Todo ello permanece también, se perpetúa como algo importante, pero en un mundo en que la hipocresía de la imagen es rechazada, espero que aparte de esos signos más o menos positivos que implican belleza se fije en miles de aspectos visibles en la pupila, los gestos, actitudes,… todo ello creo que es la belleza. Creo que mayormente son aspectos positivos, pero algunos se falsifican y tergiversan, por lo que debiera perderse su poder de atracción. Sin embargo, con pena veo que la cosa no es tan fácil. Me gusta dar mi opinión y contestar a todo el mundo. sin embargo se que eso es una deformación profesional cuando se expresa la suficiencia y que todos debiéramos más que intentar tener razón intentar ayudar después de ver las inquietudes de los demás. espero que sigamos en ese afán. Muchas gracias.

  113. carlos:

    Un método infalible para diferenciar entre un idiota y un ser inteligente, es que el idiota sólo se queda en la imagen de los demás. Hay que ser realmente un ser lamentable y falto de moral, para conocer algo sin haberse molestado en conocerlo antes.

    Desde luego a mi siempre me han interesado la gente con defectos, ya que han tenido que superar toda la basura que le echan los que lo tienen todo, a su vez los muy imbéciles se creen que sus dotes los va a heredar una presunta humanidad futura, y que van a estarles eternamente agradecidos, cuando perfectamente puede llegar otra civilización y arrasarles con alguna característica que no sea sólo la epidermis.

    Me da igual el rostro que tenga, a la hora de la verdad sólo te sacan del precipio los que merecen la pena, todos los demás son sólo eso oportunistas.

    Un saludo

  114. kiketxu:

    El problema Carlos es que ni a nosotros nos conocemos, como pretendes conocer a los demás pese a todo, te diré que eso implica captar millones de mensajes tergiversados y engañosos, pero si te gustan los idiotas, porque todos desconocemos casi todo de todos estás en un mundo perfecto para tí, pues todos estamos de la azotea, supongo que todos los días estarás viendo la telebasura, comerás comida basura y dormirás en un basurero, ya que para salir de todo eso se necesita mucha imaginación, valentía y ser inteligentísimo. Pero cuidado porque con nuestra mente tan plástica y nuestros genes tan fáciles de manipular tampoco te debes descuidar en ese estado, no debes mejorar, pues entonces otra vez llegarás a ser idiota. Bueno, es un juego exagerado que hago con lo que dices y espero que no te moleste, pero lo que si me preocupa es que pienses en serio y puedas temer una invasión de otras civilizaciones y que todos esos valores sociales que siempre han sido importantes en el mundo cambien radicalmente. Eso te aseguro que es totalmente imposible. O por lo menos tiene las mismas posibilidades de que llegue otra civilización y nos premie a quienes valoramos todo lo agradable. Para mí es mucho más higiénica y fructífera esta segunda opción. Muchas gracias.

  115. Carlos:

    Si basamos nuestra vida en el materialismo, y te pongo el caso del desprecio a la gente de la tercera edad, y a personas que son relegadas del ámbito laboral, por el simple hecho de tener más edad y experiencia, por mi parte no me importaría que nos invadiesen de una vez, de esa forma se nos quitaría esa prepotencia de una vez por todas.

    Un saludo

  116. Carlos:

    ¿Debe salvarse una cultura que prima el materialismo antes que al individuo?La respuesta es no. Si encima de nacer con defectos físicos, encima tienes que soportar el peso de una sociedad rstrictiva, la verdad, yo no le veo humanidad por ninguna parte. ¿ Te imaginas que todos los obreros tuviesen que maquillarse una vez terminada la jornada, simplemente para ser aceptado?

    Un saludo a todos.

  117. Miski:

    No es nada nuevo y, atendiendo a la superficialidad y al borregismo, cada vez me da más miedo una cifra: 1984.

    Un saludo a todos.

  118. Llucià:

    A mi me sucede que cuando veo algo bello puedo leer más allá de lo aparente pues tengo gran facilidad para el análisis psicológico y soy buen dibujante. En el caso del análisis de la belleza en las personas, cuando veo a alguien que se cuida en exceso, dependiendo de detalles aparentemente insignificantes puedo leer su equilibrio emocional. Lo que se nos viene vendiendo como belleza desde hace demasiado tiempo es un sinfín de simplificaciones y resúmenes de formas: redondear esto, alisar aquello, simetrizar más todo… como los diseños de Apple y el “cuando menos es más”. Igual por esta razón la ropa toma mayor importancia, substituyendo los símbolos naturales por los artificiales impuestos por la sociedad y las ideas. Creemos ofrecer cierta información sobre nosotros a trabes de nuestra ropa… pero… que hay de cosas como el brillo de los ojos, las arrugas de la sonrisa o las manos curtidas. Los músculos de un bailarín son claramente atléticos pero son resultado del ejercicio de la danza. El artista pintor puede llevar ropas desgastadas y manchas de pintura y barba de 3 semanas… Cada uno tiene una belleza distinta que no tendrá nada que ver con la simplicidad o “perfección” de sus rasgos sino con su actividad, con el reflejo de sus pasiones. En un político por ejemplo no se le valora muy positivamente que se cuide en exceso pues de él no se pide que sea guapo sino listo, hábil con las ideas y que sepa defender sus intereses. Aún así nos aplicamos a anestesiarnos con las otras bellezas impuestas, falseadas y publicitarias. O sea, que permitimos que nuestro propia existencia entre en el juego del materialismo. Por otro lado, después de todo, es el observador el que tiene la última palabra sobre la belleza y en mi caso, tanta “perfección” me simplifica la tarea de encontrar verdaderas perlas.

  119. Kiketxu:

    Sigo pensando que la belleza es un aspecto positivo, nunca pensé que fuera el más importante, por lo que no entiendo ese tono de algunos que compararon a unos pobres enfermos o a unos pobres subdesarrollados. lógicamente hay valores humanos superiores a otros, la belleza no llega a la altura de muchos de ellos, por lo que es ridículo el compararla con la sinceridad, la bondad, la justicia, la libertad, la inteligencia,… Una persona enferma y deforme puede ser mucho más como persona que otra vanalmente hermosa, es el caso de una obesidad por genética o por presión o por ignorancia social,… pero si una persona elige y es el caso que quizá no muy acertadamente pensé, come hasta ponerse con 120 kilos, queda poco agraciada por su voluntad y luego se queja y sufre una enormidad, pienso que no es inteligente tal actitud. Entiendo que la sociedad influye sobre esa persona haciéndole comer compulsivamente y creando productos engañosos terriblemente adictivos, por lo que esa persona se puede considerar engañada y aún siendo superinteligente y magísima no estaría en el caso que yo suponía, pero me he dado cuenta que no me expresé bien y he sido mal interpretado. Por lo tanto entiendo algunas contestaciones y las comparto. Al final, la belleza es un valor incuestionable, pero como todo muy manipulable, sin embargo sostengo que el verdadero ojo inteligente sabe ver, aunque a veces no se sabe como, pues influyen aspectos intangibles, la verdadera belleza de las personas independientemente de formas, enfermedades o razas. Como educador seguiré inculcando en mis alumnos una ropa limpia, una limpieza del cuerpo, álabaré el buen gusto y la originalidad en lo que hacen, pues en la variedad está el buen gusto y se desarrolla la creatividad,…Muchas gracias.

  120. Manuel:

    La naturaleza hace un selección natural a través de la supervivencia.

    Como humanos hacemos una selección natural a través de estereotipos y alianzas. Los estereotipos han hecho una “selección natural”, el hombre no solo busca reproducirse sino recrearse y sentir placer. La “inteligencia del hombre” esta en su sexualidad, esto no es nuevo el macho alfa siempre ha existido, solo que hoy es mas sofisticado y tambien debemos pensar que existen las hembras alfa.

    Para nosotros los humanos el poder es indispensable, en cualquier nivel. Analicemonos.

    Salud!

  121. Ricardo.B.:

    Este tema, nos retrotrae a una de las invenciones y a la vez mito más singular de la historia de la especie.
    La invención es evidente.. “el espejo”, posiblemente datado en el paleolítico. sociedad con un grado de sedentarismo ya asumido. La ociosidad del dia a dia posibilitó actividades de investigación lúdica.
    El mito del que se mira en el espejo de agua y queda enamorado de su imagen es la descripción de una ruptura fundamentada en la anterior realidad.
    El individuo sin espejo es esclavo de la opinión de los otros. La diversidad de opiniones que le llegan produce la inestabilidad emocional no querida y dificilmente soportable. La liberación de esta tiranía, es tener una propia imagen hasta donde pueda ser lo más objetiva posible. El único problema es que el espejo nos da una imagen invertida….. El retrato y la fotofrafía eliminarán esta servidumbre.

    La necesidad de todo individuo de tener información de su imagen es terreno abonado a la manipulación através de esteriotipos & moda. Ya tenemos la base para la industria comercial. El “color Purpura” de los comerciantes Fenicios fue el salvo conducto de su expansión cultural. Saludos

  122. Marcos:

    Sr. Punset, primero de todo le doy las gracias por colgar todos sus programas en la red. A raíz de la publicación de “Por qué somos como somos” me gustaría hacerle llegar mi inquietud por conocer más sobre cómo funciona la irracionalidad en nuestro cerebro. En sus programas hemos podido ver como la intuición no es irracional, como el inconsciente tampoco lo es, pero como funciona la irracionalidad dentro de nuestro cerebro? Su entrevista a Dan Ariely revela en este sentido, pero hecho en falta más contenidos sobre este tema desde la perspectiva de la neurociencia… Muchas gracias y un saludo!

  123. Jose:

    Hola, le he oido decir que somos únicos e irrepetibles, que nunca ha habido ni habrá nadie igual a nosotros, y que para ello hemos pagado un muy alto precio… la inmortalidad.
    me intrigan unas preguntas, algo inmortal, puede dejar de serlo? y no será mas que la hemos olvidado? es, entonces, la mente inmortal en su raiz?

  124. maria:

    lo ke da de sí la imagen es obvio. tantas opiones, tantas ke casi da miedo. Espero ke algún día nos expresemos sobre la bondad , sobre el esfuerzo por llevar una vida digna, por la lucha contra la desigualdad, la injusticia y un largo etc ke en mi opinión,sólo mi opinió, deberíamos debatir, pero sobre todo ayudar a los otros ya sean feos o guapos.

  125. jose:

    Hola, le he oido decir que somos únicos e irrepetibles, que nunca ha habido ni habrá nadie igual a nosotros, y que para ello hemos pagado un muy alto precio… la inmortalidad.
    me intrigan unas preguntas, algo inmortal, puede dejar de serlo? y no será mas que la hemos olvidado? es, entonces, la mente inmortal en su raiz?

  126. jose:

    Hola, le he oido decir que somos únicos e irrepetibles, que nunca ha habido ni habrá nadie igual a nosotros, y que para ello hemos pagado un muy alto precio… la inmortalidad.
    me intrigan unas preguntas, algo inmortal, puede dejar de serlo? y no será mas que la hemos olvidado? es, entonces, la mente inmortal en su raiz?

    este es el que vale

  127. kiketxu:

    Me parece muy buena tu reflexión jose, también pienso que lo hemos olvidado, pues pese a estar a favor de esa imagen diversa, colorida, bien perfumada, lo cual en un mundo que dejará de pertenecer a 4 tiranos también dejará de pertenecer a 4 empresas y se dejará de hablar de 4 marcas, cansados de una monotonía de siglos. Al final esa superimagen tan buscada puede hacernos olvidar esas cuestiones más internas, sin duda, pero siempre también he opinado que no es condición sine quo num. Ese riesgo de esa superficialidad no la niego y acepto que es terrible dejar a un lado aspectos tan serios como esa inmortalidad o por lo menos, sabiendo que podemos vivir 120 años el elegir los 70 me parece demencial. Yo desde luego trabajo con profusión este aspecto, pero también me gusta la belleza. La veo positiva por sí misma. Muchas gracias.

  128. Enola:

    Para mí, que por lo que percibo en los demás tengo un aspecto “agradable”, es fácil decir que lo más importante es todo lo que se esconde detrás de lo que se ve. Pero enseguida se me viene a la cabeza alguien que conozco que está pasando un calvario porque, debido a negligencias médicas que habrían sido fácilmente evitables, se ha convertido en un ser deforme. A ver, que alguien le diga que el aspecto físico no es lo más importante… En una primera percepción desde luego es lo más importante. Y dejémonos de coñas, sociológicamente vivimos una época en que la imagen es lo primero por más que queramos sustraernos a la vorágine de la realidad actual.
    Eso sin ahondar en el tema laboral: ¿a quién contratarías de comercial, a un jorobado calvo o a un chico de complexión fuerte y armonía en sus facciones? Yulia podría haber matizado su respuesta para no escandalizarnos, pero al fin y al cabo, dice la verdad.

  129. olek:

    Os recomiendo un libro “Sobre la belleza” de Enrique Lynch (Anaya),
    El análisis contemporáneo de la historia del arte nos demuestra que lo nuevo e inédito (pinturas de Manet por ej) era feo e insultante para muchos…. el sentido de la estética y la belleza se educa con el tiempo y si nos fijamos en las técnicas de los publicistas para hacer que te entre algo en el cerebro susceptible de ser consumido ,veremos que se basan en la REPETICI“N de difusión del producto y algo que puede resultarte antipático acabas por asumirlo y aceptarlo, y sólo entonces lo compras. El producto no ha perdido su identidad pero si tu forma de analizarlo y percibirlo.Por esto dichos personajes no quieren perder parte de su identidad estética, sea fea o bonita es un rasgo particular en ellos, que para ellos es bello, y seguramente les ha hecho ser como son y quien son, por lo tanto porqué no cuidarlo? para qué cambiarlo? es más, no me equivoco si afirmo que la nariz Khalek Sheik es fruto de una rinoplastia (algo muy común en países árabes, islámicos donde las narices de hombres y mujeres les particularizan mucho). Lo bello y lo sublime (según la percepción de cada uno), produce placer a nuestros sentidos y eso es algo innegable. Y la identidad individual es más importante que la pertenencia al grupo.
    Saludos.

  130. Ricardo.B.:

    Hola, es mi primera intromisión en este debate y aunque no he leido todo lo expuesto ,si las últimas opiniones.
    La mia ,que reconozco suele ser radical, es esta: La imagen, es el elemento evidente de la realidad sustancial de los objetos.
    Como tal y por su presencia inata es una variable subceptible de opinión. Como tal es una variable fácilmente manipulable por la; objetividad, subjetividad y la demagojia. Dependiendo de la intención del opinante, serán acentuados los rasgos de un carácter u otro.
    Es por tanto, sujeto de cultura, ideología, intereses y capacidades.

    Existe un caso histórico aleccionador: El Canon griego de las esculturas de los dioses. Según se aplique el de Policleto (cuerpos de una altura de siete cabezas) Lisipo más esbeltas,( de nueve cabezas de altura total). La diferencia de estos dos cánones es de pocos siglos dentro de una cultura en su máximo explendor.

    La única interpretación coherente, es que, agotado por cansancio el discurso estético, se tiende a buscar nuevas fórmulas, para poder segir elaborando: Cultura, ideología, intereses, capacidades nuevos…..y así seguir justificando el poder . Para acabar, la imagen es inmanente al objeto y fácilmente manipulable a los interes del poder. Saludos

  131. kiketxu:

    Pues si Ricardo se puede manipular, pero no tanto, está bien que pienses así, pues en todo nos dan gato por liebre. Las imágenes televisivas crean escuela,… pero comparado con otros valores que son cambiados, ridiculizados y cambiados totalmente. Cuando vemos que se ampara la violencia, la mentira, la droga, la infidelidad,… Los eternos valores de la paz, la verdad, la salud, la fidelidad,…. no son ligeramente cambiadas, sino totalmente destrozadas y eliminadas por aspectos negativos e inmundos. Si quieres lo puedes meter en el mismo saco, pues también hay movimientos que intentan crear un mundo de fealdad, con personajes horrendos,… pero eso no tiene un éxito global como otros valores tan mancillados. Al final todo el mundo tiene unos parámetros casi idénticos a los de la antigua grecia, edad media, rusos, chinos o australianos. Todos queremos embellecernos y embelesar a los demás. Una primera impresión solo se da una vez y a veces es decisiva para innumerables aspectos. Todos los grandes gurús hablan de la belleza como un parámetro que moverá este mundo este siglo junto a la salud. De hecho ellos se basan en la progresión geométrica de salas de belleza, peluquerías, deporte, suplementos alimenticios que están creando un mundo seguro, compacto y sobre lo que girará todo. Muchas gracias.

  132. Juanki:

    Desde mi punto de vista, la superficialidad de ambas personas es sin duda notable. Pero me parece degradante que la conducta tan trivial de Yulia la compare con un terrorista que hace un comentario parecido.
    No sé… tal vez sea que la hipocresia también está de moda. Otra cosa… no la veo tan guapa ¬¬

    Chaoo ^^

  133. Webs, noticias, curiosidades, artículos… » El blog de DROBLO:

    [...] http://www.eduardpunset.es/blog/?p=148 [...]

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.