Autor: Eduard Punset 30 octubre 2011

Las cosas son ahora más visibles que antaño. Comparen la visita a una biblioteca gótica para leer un solo libro propiedad de no sé quién con el acoso en las pantallas de los móviles, las ocurrencias de los fans en los blogs y no digamos lo que nos cuenta la televisión durante todas las horas del día. Acabo de ver un vídeo de un niño de ocho meses que ha aprendido a pulsar su índice para ver pasar un dibujo tras otro en el iPad con pantalla digital táctil que le dejó su padre; el mismo niño tiraba literalmente al vacío una revista después de haber apretado inútilmente con el índice la página elegida para que le salieran otras.

La mayor flexibilidad de los soportes tecnológicos permite visualizar lo que viene con menores márgenes de error que en el pasado. Estos cambios afectarán a la vida cotidiana y el ánimo de la gente, sus resortes y apoyos artificiales como las nuevas formas de vida, el volumen y perfil de la construcción, la participación presencial y, por supuesto, la naturaleza de los Estados que velarán por la gestión adecuada de los excedentes generados.

No es difícil predecir, por ejemplo, que se agotará el carbón y las demás fuentes fósiles de energía, como el petróleo o el gas, en los próximos cien años. En el campo de la energía será muy difícil empecinarse en la continuidad del actual despropósito; no es imposible elucubrar cambios radicales en los medios de transporte. ¿Quién seguirá creyéndose que es posible mantener en el futuro un sistema que para transportar a una sola persona que pese de promedio setenta kilos recurre a un carromato que pesa más de dos mil quinientos kilos?

La revista, una tableta que no funciona.Imagen de previsualización de YouTube

A la luz de lo que está ocurriendo con la estructura del Estado y el número de funcionarios en continuo aumento, no es previsible que disminuya su poder. A cien años vista y hasta a cien mil años, el poder del Estado seguirá aumentando sin ninguna duda y el sentido de desprotección ciudadana, exacerbándose. Tampoco aumentará el bienestar de los que vivan en las grandes ciudades; el desorden imperante irá en aumento, la inseguridad se irá extendiendo y las comunicaciones serán cada vez más difíciles por el encarecimiento del transporte.

Lugares de moda como Las Vegas, en Estados Unidos, estarán demasiado lejos de cualquier sitio y, por lo tanto, perderán gradualmente su atractivo. Barriadas enteras, como los suburbios dormitorio, también perderán su ya escaso valor. Nadie querrá pagar más por el transporte a la ciudad refugio que lo que abona como alquiler.

En cuanto a los ciudadanos, los sociólogos hablan ya de la “desaparición del cuerpo”, en el sentido de que la huida de la realidad se concretará todavía más en una mayor ausencia de la vida presencial y un contacto casi exclusivo recurriendo a las redes sociales. La comunicación ya no es por carta –que han desaparecido– y se efectúa cada día más por e-mail o apoyada por medios tecnológicos.

¿Cuál será el sello de la comunicación digital? Para imaginárselo, basta con comparar este tipo de comunicación con el soporte utilizado hasta ahora, el papel; o con la memoria humana, extremadamente imprecisa, como están poniendo de manifiesto los últimos experimentos; o comparar las tarjetas de crédito con el dinero contante y sonante.

En definitiva, se habrá aumentado la transparencia. Seremos más transparentes a los demás, pero, al mismo tiempo, el mundo también será más opaco e incomprensible para el individuo. Desapareció para siempre la privacidad a la que estábamos acostumbrados y, poco a poco, tendremos que ir habituándonos a formar parte de muchas más comunidades ajenas y desconocidas.



38 Respuestas to “Seremos más transparentes en un mundo más opaco”

  1. Redes para la Ciencia » Seremos más transparentes en un mundo más opaco:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  2. P. Javier:

    Seremos tan transparentes que podrán influirnos en nuestros sueños dentro de nuestras casas

  3. Manuel Alejandro:

    Que futuro más desalentador, pero no entiendo por qué se prevé un aumento de la inseguridad ciudadana con el paso del tiempo si la cultura general del individuo aumentó (y aumenta) gracias al acceso masivo de información, y usted comentó hace algún tiempo que a mayor cultura menor predisposición a la violencia.

    De igual modo las redes sociales no creo que suplan el contacto directo, pues es una necesidad humana, aunque hoy en día practicamente toda la población joven tenga Facebook, se sigue quedando, saliendo, etc, como siempre. Creo que más bien cambia la forma y no el fondo, al fin y al cabo una carta y un email son exactamente lo mismo, sólo que viajan por carreteras distintas.

  4. Dr.Jorge de Paula:

    Estimado Eduard, todos somos muy conscientes de la verdadera revolución tecnológica que se producido en las últimas 2 décadas, pero muy especialmente en la última década y es un fenómeno que va “in-crescendo”, y como médicos lo observamos en las técnicas diagnósticas, especialmente imagenológicas (para nombrar uno el PET-RMN diseñado por el Dr.Valentín Fuster y su equipo para el estudio HRP – high risk population), avances en la fármaco-genética como Ud. señala en su último capítulo de redes, avances en la robótica, etc, etc, pero al mismo tiempo y siguiendo con el ejemplo de la medicina, al mismo tiempo que avanzamos y nos tecnificamos, los pacientes especialmente sienten que la medicina se ha deshumanizado, los médicos miran sus computadoras, sus equipos portátiles, deslumbran con las imágenes pero escuchan poco a los pacientes, o eso es lo que ellos sienten (y en la mayoría de los casos es así), de manera que a mayor tecnología no necesariamente vamos a tener mejor nivel de atención médica sino que vamos camino a un mayor desencuentro entre pacientes y médicos que se percibe como una distancia cada vez mayor.
    Si vamos al caso de estas nuevas generaciones de “niños pantallas electrónicas”, Nicholas Carr has escrito en su libro “Superficiales” analiza los efectos de Internet y asegura que estamos cada vez más desconcentrados y esa desconcentración dice Carr la sentía sobre todo cuando leía un libro o un artículo muy largo. “Mi mente se quería comportar como cuando estoy en Internet, quería saltar de página a página, revisar el mail y chequear links. Sentirme siempre interrumpido me impulsó a investigar”.
    Lo que estamos viendo es que Internet está con la gente todo el día, y nos está distrayendo desde el momento en que despertamos hasta el que dormimos. Si bien antes veíamos mucha televisión o escuchábamos mucha radio, esas tecnologías no estaban con nosotros todo el día. Internet sí. Se está imponiendo cierta manera de pensar, lo que me parece preocupante y los smartphones parecen ser más alarmantes aún porque interrumpen la vida cotidiana. Todo ello nos hace adictos a las distracciones y perdemos nuestra habilidad de pensar.
    La distracción, el entretenimiento y el consumismo atrapan tan fuerte que se pierde la manera de pensar profundamente, y por uno mismo.
    Otro fenómeno interesante de analizar es como a través de Twitter y Facebook la gente se convierte en microcelebridad al construirse personalidades alternas diferentes a las reales y si bien hay mucha gente que hace conexiones y tiene conversaciones interesantes a través de estas redes, al mismo tiempo hay un aspecto de estar en soledad aunque estamos socializando, ya que todo se hace a través de la tecnología, con la pantalla del computador en vez de en persona. Creo que si seguimos así vamos a tener una personalidad menos rica, porque siempre nos vamos a estar presentando como imágenes e identidades mediatizadas.
    Lo más delicado de todo esto es que si les arrojamos esta tecnología a niños, quienes son más sensibles y es tán en pleno desarrollo, nos arriesgamos a crear una generación de gente que sencillamente no sabrá cómo poner atención y no entenderá el rol de la introspección y el pensamiento contemplativo.
    Y si vamos a los programas de redes y los artículos de Punset tales como la necesidad de educación emocional, el no entender o no realizar la introspeccion y no practicar el pensamiento contemplativo, nos volverás seres extremadamente superficiales.
    Internet nos alienta a ser multitaskers (ese bebé ya lo está practicando), nos estimula a ser rápidos y a cambiar nuestra foco de atención con facilidad. Y mientras más lo hacemos, nos volveremos mejores en ello, pero por otro lado iremos perdiendo la habilidad de filtrar distracciones e interrupciones, de mantener la mente en una idea. Internet rediseña nuestras vidas mentales en su propia imagen, nos hace comportarnos como quiere que nos comportemos y nos desalienta del pensamiento profundo termina analizando Nicholas Carr en este libro.
    1) El exceso de internet nos hace adictos a las distracciones y desalienta el pensamiento profundo
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2011/03/el-exceso-de-internet-nos-hace-adictos.html
    2) El efecto web en las relaciones interpersonales
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/05/el-efecto-web-en-la-relaciones.html
    Los celulares nos están alejando de placeres como mirar el cielo y caminar o hablar con otra gente
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2011/10/viviendo-la-vida-con-dignidad-con-valor.html

  5. alfredo azorin:

    Recomiendo la lectura del libro de Matt Ridley ‘El optimista racional’, para descargar un poco del pesimismo que nos trasmite hoy nuestro queridísimo Eduard.

  6. juanjo:

    el bebé manifiesta dos cosas, ha nacido adaptado a la nueva tecnología de la información y deshecha la antigua. es un acto que repetimos de adultos, no queremos saber de donde venimos ni lo que traemos con nosotros. la opacidad no es del mundo es la nuestra.

  7. Mercedes:

    En un mundo cada vez más transparente pero opaco e incomprensible al individuo, surgirán nuevas necesidades: la de escribir libros donde el individuo se redescubra a sí mismo y al mundo, ofreciéndole nuevas claves para vivir, ofreciéndole nuevos retos, mostrándole que hay mucho por hacer, y mucho por inventar, mucho por crear.

  8. victor:

    Por ese mismo motivo no debemos permitir esos abusos y debemos cambiar este sistema para que no siga en aumento este tipo de abusos y controles innecesarios y absurdos.

    Debemos adaptar las nuevas tecnologias para facilitarnos la vida ya que la tecnologia de eso se trata, y eso que por tema patentes estamos muy limitados,porque continuamos consumiendo gas si se puede hacer con electricidad? porque consumir petroleo cuando podriamos consumir agua >.<

  9. Arcelina:

    Me parece totalmente cierto lo que comenta en este articulo.
    Antes,p odiamos perder el tiempo en aprender a contarnos los dedos, a soñar con los dibujos que formaban las estrellas, a jugar en la calle con nuestros amigos de carne, hueso y nombre reales, ibamos al cine a imaginarnos vivir en esos paises tan lejanos, nos hacia ilusion enviar una carta y no digamos con qué expectativas esperabamos respuesta, … Ahora, se tienen ciberamigos que no se sabe a ciencia cierta de que sexo son, se cuenta lo que se pasa por las mentes, y seguro que el 90% ni siquiera es verdad, porque se estan supliendo esas ilusiones antiguas por otras nuevas que no son reales, y claro como no hay movimiento fisico alguno mas que el de los dedos, uf!! el vecino de enfrente queda lejiiiisimos para ir a saludarle y no digamos si vive a 5000 km! entonces ya eso impensable. Antes se tenian ganas de vivir, ahora parece que de dormir.

  10. Miguel:

    La última carta postal que guardo es del año 2000. Entonces mi interlocutor se disculpaba por escribirme “a ordenador”. Él y yo siempre habíamos coincidido en que era” muy impersonal” y preferíamos la escritura.
    La redes sociales siempre me parecieron una traición a la memoria, al recuerdo de las personas que en algún momento pasaron por la vida de uno. Me refiero a que ya no hace falta añorarlas, las puedes encontrar y están ahí permanentemente. Ya no es necesario recordar nada ni estar con ellas.
    Por otro lado, es posible que sin la información digital nunca hubiese leído el post de Eduard en este sentido.

  11. Andrea:

    Completamente de acuerdo. Lo que pensamos que podía ser un avance en cuanto a comunicación se ha convertido en un triste pasatiempo juvenil. Posiblemente sea el abuso de éstas las que lleven a la sociedad a un estado de desolación, ya que el atractivo de las nuevas tecnologías ha hecho que dar un paseo por las calles de una ciudad sea una actividad frívola. Se ha creado un vínculo global, que nos mantiene a todos unidos y conectados a la vez que alejados. Las relaciones físicas, una conversación, un apretón de manos…¿Qué será de todo esto? Quisiera salir a la calle y poder cruzar miradas con mis iguales, escuchar el ruido de la ciudad o el de la naturaleza, pero si hoy en día, esto es idealizar, llamadme soñadora.

  12. Juan antonio:

    Querido maestro, ese niño que con apenas unos meses pasa páginas en el iPad, posiblemente se encuentre dentro de unos años transportando una mochila repleta de libros hasta el colegio, aunque sabemos que el exceso de peso revertirá negativamente en su espalda. Pasará un mínimo de 6h. diarias encerrado en una clase repitiendo como un autómata, listas y listas de datos inútiles, seguirá haciendo ejercicios en casa, durante otras 2h., posiblemente tenga actividades extraescolares Así pasarán los años, desmotivado, incapaz de pensar, de discernir entre lo importante de lo banal, con títulos, sin trabajo…
    Mientras, los políticos incompetentes seguirán ostentando el poder, las editoriales se habrán forrado vendiendo sus malos libros que cambian periódicamente de continente aunque no de contenido, la sociedad habrá pagado un coste altísimo por esta mala educación y continuaremos castigando el planeta y siendo infelices, pues la felicidad está reservada para los tontos; y nosotros somos listos, muy listos.

  13. Dídac:

    Hola Eduard,
    acabo de leer este artículo y me ha gustado mucho. Creo que has anotado puntos muy importantes acerca de los cambios sociales que las crecientes tecnologías están causando entre nosotros. No obstante, y si me permites… hay cierto tono que yo interpreto como pesimista. Yo creo que puedo discutir ese punto. Yo me considero una persona joven y con mucha ilusion por la vida y por hacer muchas cosas de cara al futuro. Para mi, dicho futuro no es de carácter apocalíptico tal y como me ha dado la sensación que lo has planteado. Para mi el futuro alberga otras muchas posibilidades muy positivas como el hecho ya de conocer cosas que hace unos años simplemente eran impensables, o bien por la distancia, o bien por los medios… Hoy en dia parece que ya no hay distancias, y es eso malo? Bajo mi punto de vista no, sino que más bien depende de la filosofía con la que tu lo mires. Las nuevas tecnologías ayudaran en el futuro a crear una sociedad diferente, más concienciada con algunas cosas y menos con otras. De alguna manera las redes sociales (y lo que tenga que venir) van a ir creando, si es que no lo ha hecho ya, una segunda “masa” tan inteligente y/o tan manipulable como la que ya hay actualmente. Es entonces deber de quienes controlan esta segunda masa, que somos todos, los encargados de cuidar nuestro “jardín” para que crezca sano y no en el estado en que no nos gustaría verlo. Un saludo

  14. @RubenPerera:

    Es verdad que las redes sociales nos permiten ser mucho transparentes. Hoy en día, un japonés puede saber cómo es la vida de un canario (que es mi caso) con un solo click. Pero creo o quiero creer, que el hombre necesita del calor humano para poder sobrevivir. Aunque los medios virtuales aumenten, el hombre siempre necesitará verse rodeado de similares.

  15. Mark Roberts:

    El vídeo es terrible, por una sencilla razón: La informática de Apple no es libre. Es la computadora la que maneja a la niña y no al revés. Lo verdaderamente dramático es que cuando coge una revista espera que esta también la controle. Es tan grave como darle droga y probablemente será esclava del software privativo toda su vida.

    No hay nada malo en los avances tecnológicos, pero estos deben estar al servicio de las personas y no al revés. Por ello es muy importante que los usuarios controlen la comunicación digital, para que realmente sea un medio de comunicación.

  16. Rosa:

    Yo creo que somos mas opacos (no todo lo que se publica en un blog o sms a alguien es fiel reflejo de la realidad), en un mundo cada vez mas transparente, donde las noticias (mas o menos reales) llegan a cualquier parte, quizas de una forma demasiado rapida y trannsparente.

  17. Lectora corrent:

    Creo que seremos tan transparentes como nosotros queramos. Se dice ya de las redes sociales, Facebook, por ejemplo. Pero en Facebook cada persona da a conocer de sí misma lo que quiere, a quien quiere y en el grado que quiere. Y en los blocs, se puede explicar la vida con pelos y señales o se puede escribir sobre temas no personales. Incluso la información del perfil puede ser tan poco “transparante” como se quiera.

    En cuanto al al modo de vida y la manera de trabajar, ya hay mucha gente a quien Internet le permite vivir lejos de la ciudad y seguir desarrollando el mismo trabajo. Seguramente tú mismo lo haces (al menos eso aprecía en el programa que te dedicó “El Convidat”).

    Es posible que en el futuro se inventen otros medios de transporte que sean más sostenibles y menos cansados. No sé si lo he soñado alguna ve o si lo he leído, que podría haber autopistas que fuesen como cintas transportadoras a las que se irían incorporando los coches, que luego serían desplazados de manera automática hasta la salida de destino, que sería también automática. Sería como viajar en tren, pero dentro del propio coche. Hay que desarrollar todavía más las energías renovables de manera que, aunque no se hayan agotado las otras su uso ya no sea necesario.

  18. berta marina ara menendez:

    Sr.Eduard
    Y los sentimientos de las personas ?;Como cree uds.que cambiaran ?

  19. marisol gallego peralta:

    No comprendo bien porque aumentaran la desproteccion ciudadana. el desorden y la inseguridad ciudadana ¿Se refiere a inseguridad fisica o a la falta de privacidad?

    Gracias

  20. Pablo Sevilla García-Conde:

    Nos adaptaremos rápidamente debido a la inteligencia. Luego habrá otra revolución y nos tocará adaptarnos otra vez.

    Pero la pregunta es: ¿a mejor?

    PD: El programa de hoy tiene muy buena pinta, enhorabuena.

  21. maria Dolores:

    Sr punset .
    Yo creo que el planeta no vivirá tantos años pues el cambio climático parece irreversible,Amenos que hagamos algo para remediarlo ,(algo que parece muy poco realista) Para el año 2.100 se espera que la temperatura se eleve en por lo menos 4ºC Esto traerá como consecuencia la completa desaparición de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida lo que hará que el nivel de los mares suba varios metros.Desaparecerán las ciudades costeras en todo el mundo .
    A mi la verdad que me asusta ,tal como se predice lo que va a pasar con el planeta.Yo no lo veré pero de pensar que mi nieto y las demás personas puedan llegar a verlo es muy triste.
    Yo lo que no entiendo es que se gastaran tantos millones en explorar otros planetas como la luna, y no hayan prevenido lo del nuestro ,que se extinguirá la especie, pues,no aguantaran el calentamiento global.
    Un saludo

  22. pacoportables:

    mi i-sobrino hizo exactamente lo mismo,despues de jugar con el i-touch”

  23. ameba:

    No puedo leer este post!!tanto poner el pensamiento en el futuro !!
    Peligro puede estimular la ansiedad!!!!
    jajajaja

  24. JUANPI:

    la transpararencia te la quitaba punset.:
    mira ahora es el tiempo de renovar la huerta. te coges el arado o el escardillo, y te siembras unos buenos ajos, las lechugas, las cebollas, un surco largo y tu ahi pegado a la tierra y sudando claro, ahi ya como que te ves menos transparente, como que el sudor que te va cayendo por la frente te va escoziendo los ojos y eres mas vital.
    pruebalo y veras

  25. naturaltxo:

    Pacoportables, el mundo no vamos a dejar que empeore, pero para ello debemos desenmascarar todo un genocidio mundial a base de drogas médicas y alimenticias. hay mil veces más dinero que el necesario para vivir todos en salud, con esos viajes extraterrestres, eliminar el hambre y las enfermedades,… sabemos cómo producir también la energía gratuitamente,… solo hace falta dar una verdadera información y me apena que estas redes que siempre las vi, últimamente han entrado en la trampa de esas otras redes tenebrosas. Ahora solo participare de vez en cuando si es que dejan que lo haga, pues el que manda manda,… hasta que deje de hacerlo, cosa en la que confío ciega y con absoluta seguridad.

  26. Daniel Lucas Hernández:

    Justo como ya se predecía en algunas películas de las décadas de los 70-80. Se está viendo cómo esa visión ha resultado ser más negativa de lo que en principio fue. Pero aún se puede hacer algo. Por mi parte, no tengo intención de aportar algo a este mundo para conducirlo más directamente a una vida orientada a la despreciación de la misma. Uno puede quedar atrapado en esa no-realidad que se nos aporta, y sin embargo, puede también salir de ella. A eso es a una de las cosas a las que creo que debería dedicarse tiempo y esfuerzo en estos tiempos.

  27. María Fernanda Paz:

    Pues menudo panorama tenemos… Me recuerda a la ficción creada por la imaginación visionaria y portentosa de George Orwell en su fabulosa novela distópica “1984”, de donde surge la idea de “Big Brother is watching you”.

    Con respecto a la transparencia, es decir, de acuerdo a como interpreto este término, a la alta exposición de la privacidad de los individuos a través de las redes sociales, me he encontrado con los hallazgos de un estudio interesante, que se han volcado en un libro, “Click: what millions of people are doing online and why it matters”, de Bill Tancer.

    Los hallazgos de Tancer confirman la llamada regla del 90-9-1, formulada por primera vez en 2006 por Jakob Nielsen, uno de los gurúes de Internet y experto en la “usabilidad” de los sitios Web. Nielsen dice que el 90% de los usuarios online de un sitio web determinado son “lurkers” (“simples espectadores pasivos”, aunque en inglés la palabra tiene connotaciones altamente negativas, y la transferencia que considero más apropiada es “fisgones”). Solamente el 9% contribuye ocasionalmente, y solo el 1% de los usuarios online son contribuyentes activos. Nielsen llamó a este fenómeno “participación inequitativa” .
    Y observa que en el caso de los blogs, la inequidad en la participación es todavía peor, posiblemente acercándose al 0,1% de los usuarios de internet (los que publican todos los dias). De ésto puedo dar testimonio como autora de blog.

    Dice Tancer: “Es irónico que el concepto de contenidos generados por los consumidores, retratados en los medios de comunicación como la fuerza democratizadora que le otorga poder a los consumidores para participar en la conversación en lugar de limitarse a escuchar, está realmente limitada a una muy pequeña fracción de todos los visitantes de internet” (Pag. 124)

    Chris Wilson, en un artículo en Slate, escribe algo similar: “Los medios sociales como Wikipedia y Digg son celebrados como brillantes ejemplos de la democracia Web, lugares construídos por millones de usuarios Web en los que todos actúan como escritores, editores y votantes.

    Esta información no es de lo más reciente, ya que data del año 2009, la fuente es el Diario argentino Clarín en versión digital, artículo del editor titulado “La Web “participativa”: ¿realidad o mito?” del martes 20 de Enero de 2009. De todos modos, según lo que percibo desde el escritorio de un blog, los porcentajes de participatividad transparente no son altos. Lo cual concuerda con la presunción de que en el futuro
    formaremos parte de comunidades ajenas con un alto grado de despersonalización, e incluso desde el más absoluto de los anonimatos.

    No quiero imaginar qué tipo de impacto tendrá ésto sobre nosotros en lo que concierne a lo psicológico, a nuestra autoestima y autorrealización como personas que forman parte de un todo.

    ¡Cordiales saludos desde Buenos Aires!

  28. Mpuebla:

    No hay nada malo en el desarrollo de las nuevas tecnologías si se hace un uso responsable, controlado y no abusivo de las mismas. Deben estar al servicio de las personas y no que seamos tan dependientes de ellas. Es cierto que las redes sociales nos permiten ser más transparentes pero también nos hace más vulnerables.
    Me produce tristeza ver la niña en el vídeo, porque pienso que será esclava de las nuevas tecnológicas toda su vida y la culpa la tendrá los mayores. Luego oiremos quejas de que los jóvenes sólo saben estar delante de un ordenador para navegar por internet, chatear…, o utilizar el teléfono móvil con conexión a internet,… y no saben jugar, relacionarse.., ¿de quién será la culpa si se fomentan estas conductas?

  29. Marta:

    Siempre han habido épocas negras en la Historia, pero esas son las que en un futuro se niegan o metaforsean por interés de ese futuro, dígase de como en las Dictaduras la Historia es tergiversada adrede, convirtiendo en oscuras aquellas etapas que no interesan especialmente, por ejemplo la Edad Media es más conocida ahora que hace 30 años en España.
    El futuro lo hacemos cada día y cada día lo convertimos en la propia luz que poseemos entre todos. Si queremos un futuro claro, hagamos el hoy claro, porque es nuestro caminar el que hace futuro. “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, “El futuro es de todos”, “El futuro es nuestro”.

  30. susana:

    El bebe solo manifiesta una cosa, aprendemos por imitación, si solo le enseñas eso el niño creerá que solo existe eso. Este principio vale para todo.

  31. bluesky:

    Maestro,a mi con que quede uno como tu,me sobra para hacerme feliz.
    En cuanto a sometimiento,por mucho que digan los sociólogos,eso está por ver,somos demasiados para caer en ello,y es tiempo de cambios.
    Los niños nunca supieron lo que es un libro hasta que se les enseña a amarlos.
    y del resto,y la privacidad como un derecho a recuperar,ya nos ocuparemos a su debido tiempo.
    gracias,siempre.
    (una pequeña admiradora,un abrazo muy fuerte que siempre se lo quiero dar)

  32. Marcos González Pros:

    Una puntualización sobre el uso del e-mail, hablando de que las cartas manuscritas han desaparecido…..los adolescentes ya no usan el mail, se comunican vía redes sociales de forma síncrona y asíncrona usando el mail tan sólo puntualmente para algún trabajo que se les requiere en los institutos. Pero por iniciativa propia no lo usan, por tanto la generación que de aquí a 3-5 años va a acceder al mercado laboral no usa el e-mail para comunicarse. Los canales de comunicación evolucionan a la velocidad de la luz y esto ya está afectando a las empresas.
    Un abrazo a todos.

  33. scientificwayoflife:

    !!Es imparable!!
    Cada vez compartiremos mas cosas. Incluso no tendremos nada que ocultar. Lo contaremos y compartiremos todo, todo…pero ¿que hay de la profundidad de lo que se dice? ¿Nos interesará este aspecto de lo colgamos en niestra red social? !Ojala pueda ser así!. De lo contrario nos tendremos que hacer expertos en “vaciar nuestras papeleras” y selectivos a la hora de “buscar”

  34. JJMrOrange:

    Internet, al igual que todo en la vida, no está exento de peligros y de desvergüenzas. Para mucha gente, quizás se preocupe de eso solo pasada la euforia de la comunicación instantánea. Quizás cuando aprendamos a teletransportarnos, solo después de que la maravilla haya salido de nuestra mente, nos demos cuenta que nos hemos dejado un brazo.

    Lo que nunca nos dejaremos es el corazón. La miseria la llevamos con el, y no nos lo dan las máquinas. El ser humano tiende a intentar echar balones fuera. Le echa la culpa a las armas de los asesinatos, al dinero de la avaricia… no es que defienda las armas, o el dinero. Es que no hacen hacer nada a las personas. Son las personas las que hacen cosas con ellas.

    No hay nada de malo en que un bebe use un ipad. Es tan absurdo como decir qué es malo que la niña use la revista porque la hace esclava de la palabra escrita y de la imprenta y de la sociedad deshumanizada… aunque recordemos que en la antigua Grecia se desconfiaba de la palabra escrita porque se temía que destruyese el diálogo.

    Lo que no acabo de entender es, si una persona piensa de esa manera, ¿por qué consulta el blog de un divulgador científico que, imagino, ya conoce bien como piensa? Es como si yo entrase al blog de Perez Reverte a espetarle qué el es el único culpable de perder dos horas de su vida y sufrir una multa por no ser capaz de encargar por si mismo flores por internet.

    respecto al tema en general, uno se adapta a los tiempos en los que vive. La lectura de Cicerón y séneca, amplios conocimientos acerca de la economía global, ser capaz de desmontar un motor con los ojos cerrados… serían, todas ellas, habilidades inútiles perdidos en mitad de una selva. Pero aquí nadie espera perderse con Grizzly bear en lo que le queda de vida. Los niños de futuro tendrán I-pads, videojuegos, conexiones veloces, amén de cientos de cosas que aun no sabemos. Eso no los hará peores personas… pero tampoco mejores, no, al menos, si no les enseñamos a gestionar sus recursos (propios y ajenos) mejor de como nosotros lo hacemos. La única duda que a mi me suscita el señor Eduardo es…¿ de verdad piensa que los cambios serán más rápidos ahora? aunque, viendo artículos como este, creo que hasta el mismo, a veces, no lo tiene nada claro.

    Lo que es evidente, o debería serlo, es qué nuestros hijos manejarán mejor que nosotros las herramientas que reciban, serán más eficientes en lo que hagan, dominarán mayor información más rápido, y nos mirarán con la pena con que miramos a nuestros mayores, por mucho que ahora nos creamos superiores porque no sabemos (si es que sigue siendo así) la lista de los rios de España. Aunque no dudo que tardaría menos en encontrarla en mi Android que en recuperarla de mi memoria.

  35. Pep Peragón:

    ¡Totalmente de acuerdo Eduard!

    Sin embargo debemos luchar para conseguir una democracia directa, para cambiar el actual e irracional sistema económico por una bioieconomía, eco-economía o economía basada en la sostenibilidad de los recursos naturales.

    No somos los amos del mundo, los demás seres vivos deben conservar sus propios ecosistemas y nosotros tenemos la obligación de garantizarlo.

    Una de las cosas más urgentes que debemos hacer es conservar nuestro planeta y para ello debemos utilizar toda nuestra tecnología e incluso nuestras redes sociales. Sí, debemos ser transparentes y no opacos, ¡pero ya!. No podemos esperar al futuro. El futuro empieza ahora o es que…

    ¿Alguien conoce un planeta mejor que el nuestro para vivir?
    http://nuevaconscienciacriticadeespecie.blogspot.com/

  36. Joaquín:

    Este artículo de Punset incluye un párrafo sobre el futuro del Estado que veo desconectado de la línea discursiva que venía llevando el texto, y con el que estoy básicamente en desacuerdo. En efecto, los Estados siguen creciendo, pero sobre la base de tecnologías viejas, procesos lineales y estructuras jerárquicas piramidales. Estos son todos Estados obsoletos, incapaces de brindarle respuesta oportuna a una ciudadanía que se acostumbra cada vez más a la transparencia e inmediatez de Internet.

    Un nuevo Estado apalancado en soluciones electrónicas, en el que la toma de decisiones se encuentre democráticamente distribuida en redes de intereses conformadas por los ciudadanos, con votación continua y mecanismos de medición sobre los resultados (según criterios de desarrollo humano definidos por los propios ciudadanos), nos llevaría a una importante reducción de la burocracia asociada a la administración pública, y a sistemas más justos y con mayor libertad para quienes formen parte de ellos.

    De ningún modo llamaría a un medio de este tipo “un mundo más opaco”. Todo lo contrario: por primera vez, los ciudadanos contaremos con una herramienta eficaz para ejercer control en la vía inversa a la históricamente habitual, verificando ahora nosotros, de forma directa, el uso de los recursos y los procesos dentro de los Estados.

    Soy bastante optimista sobre lo que Internet le ofrece a una sociedad que muestra signos de cansancio. Y no tengo motivo para pensar que nos hace más superficiales o “profundos”. Pero sí mejor informados. Hoy, miles de millones de personas podemos hacer empatía, simultáneamente, con seres humanos al otro lado del globo, y con ello estamos alterando toda la visión geopolítica heredada de los siglos pasados.

    Es posible que Internet nos acostumbre a patrones de pensamiento semejantes a las estructuras de los hipertextos, pero no veo esto de ninguna manera preocupante. Al contrario, permite una mayor facilidad para reconocer asociaciones de ideas, que es el proceso proteico de la creatividad y la innovación.

    Finalmente, cada vez comprendo menos la defensa de la privacidad. La privacidad ha sido el nido de todas nuestras desgracias, donde se produce el delito, se esconde la vergüenza, se planifica la apariencia… Un mundo sin privacidad sí significaría el fin de este que hemos conocido y preservado, pero creo que sería un mundo mejor, en el que muchos de los prejuicios que aún amparamos, simplemente se harían inútiles.

    Joaquín Núñez Quincot
    joaquinnq@hotmail.com

  37. Trylks:

    Non sequitur. Falta justificar muchas de las afirmaciones que se hacen.

    Igualmente, este futuro que a otros se les presenta tan aciago a mí me parece genial, si pudiera me convertiría en el cortador de césped (véase la película del ’93).

  38. Balsa:

    A lo mejor, a priori, los conocimientos dan acceso a un nivel de vida mejor; si se alcanza ese objetivo por un número mayor de ciudadanos, en principio, se entendería que la sensatez imperará cada vez más en la sociedad. Pero da la impresión, en general, de todo lo contrario, y puede que se deba a que el acceso masivo a la información -entre otros factores- (y no hablo sólo de internet) no garantiza para todos un nivel de vida mejor; además, saber más cosas y no poder acceder a ellas –si es lo que se pretende- puede generar inconformidades sociales al descubrir las desigualdades (más bien éticas y morales que materiales) o falta de oportunidades sociales. No es sorprendente, pues, pensar que al conocer cierta información -cuanto más saben los individuos de una sociedad en general- más antisocial parezca ser su comportamiento (revueltas, secuestros, robos, abuso de autoridad, comentarios despectivos, desempleo, discriminación, religiones, hambre, botellones, vertederos nucleares… cualquier cosa puede ser un detonante de actos violentos; no tienes más que ver las noticias).

    El bienestar social si acaso, no la cultura general; esta no determina por sí sola el grado de seguridad de una sociedad. La cultura de un individuo (o grupo de individuos) no reporta más seguridad que la falta de cultura en ese mismo individuo. (Supongo que esta inseguridad de Punset es una inseguridad física, al mismo tiempo que emocional, por supuesto; desconozco si hay alguna más. (Lo que dicho sea de paso, el conocimiento académico o acopio de información no es síntoma tampoco de seguridad social, ni de orden social, porque la seguridad y el orden social dependen mucho más de otros factores ajenos a la cultura de una persona y al propio ciudadano: economía, trabajo, poder adquisitivo, bines materiales… acciones antisociales de las personas… falta de control de determinados actos mentales… A menos, claro está, que te vayas a vivir a una sociedad selecta). Mayor o menor `cultura´ no equivale necesariamente a mayor o menor seguridad ciudadana.

    De aquí a 100 años se prevé que la población humana podría crecer hasta 3.000 millones más; las grandes urbes soportarán posiblemente más individuos de los que puede asegurar en cuanto a necesidades como el abastecimiento de agua o alimentos, saneamiento… no todo la inseguridad ciudadana tienen por qué ser debida a una o varias personas; la aglomeraciones humanas también supone un problema… de ¿infraestructura? Algo que ya ocurre. Imagínate, si ya hay problemas ahora…

    Por lo que yo veo, aprender cómo funcionan determinadas cosas no trae más que problemas al poder establecido (en este sentido), que se mantendrá, como dice Punset, porque las personas de sociedades desarrolladas necesitan ser gobernadas, y digo desarrolladas porque no todas las sociedades humanas tiene jefe ni lo necesitan. La cultura aumenta, sí, y la disconformidad individual en una sociedad que no mantiene a sus miembros contentos también, a causa posiblemente de este conocimiento (si ignoras algo no puedes quejarte de algo que no sabes). Esta disconformidad genera inseguridad social aunque haya personas conformes, sean cultas y tengan un buen nivel de vida. La crisis actual es un buen lugar donde mirar. Supongo, y es mucho suponer, que, visto lo visto, a mayor conocimiento individual (y popular) mayor descontento con el “sistema” si este no va bien.

    El mundo es más listo, sí, y parece que el mundo está loco, también, pero lo que hay en realidad es menos predisposición a la violencia por parte de la sociedad más que del individuo debido posiblemente a una mayor cultura general y, también, a un nivel de vida mejor, a una mayor movilidad geográfica, a la miscelánea de culturas, etc., no menos violencia ni que esta vaya a desaparecer. También somos 7.000.000.000 de personas, muchos más, y coincidimos en un tiempo en el que las sociedades no desarrolladas luchan por ideales más justos, junto a sociedades desarrolladas en crisis y potencias emergentes. De todos modos, hoy se ve todo por la tele o internet y estos a veces actúan a modo de lupa en este sentido (como dice Punset, todo es más visible, literalmente); como si esa violencia no se hubiera dado en otras épocas. Pero que la violencia es memos palpable o deseable es comprobable en el devenir de la historia, al menos en la más reciente; supongo que, de manera proporcional al número de personas existentes en la actualidad o porque la violencia actual a veces alcanza a un número masivo de víctimas. Esas 3.000 millones de personas más, se estima que en su mayoría nazcan en países pobres, o en desarrollo, como ya viene sucediendo, y son 3.000 millones de “posibilidades” más de inseguridad ciudadana en el mundo.

    Más o menos, Manuel Alejandro. Tampoco te lo tomes al pie de la letra.

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