Autor: Eduard Punset 2 octubre 2011

¿Por qué no se está riendo la gente de lo que está viendo en el escenario político y en la crisis económica? Más bien le dan ganas de llorar, de huir, de irse corriendo con sus cosas a otra parte. Yo pensaba hoy que, con toda seguridad, poder analizar una por una las causas por las que la gente no se ríe nos ayudaría a entender todo lo que está pasando, pero no es así. ¿Por qué no se ríe la gente con todo lo que está cayendo?

Los humoristas, desde luego, pero también los científicos han estudiado con cuidado las causas de la risa. Que nadie crea que esta se produce sin ton ni son; hace falta toda una serie de cláusulas de obligado cumplimiento.

La primera de ellas es la novedad de la sorpresa. Para que un colectivo suelte la carcajada, hay que sorprenderlo con algo. Está comprobado en la vida y con multitud de experimentos que, si no se sorprende a la gente, si no hay sorpresa, no se ríe. O si se quiere decir de otra manera, solo se echa uno a reír si lo sorprenden con algo insólito. Es obvio que la situación actual difícilmente puede sorprender a las personas desatando en ellas una carcajada, porque se le puede imputar cualquier cosa menos dosis minúsculas o elevadas de sorpresa.

La gente ya sentía la crisis en sus carnes, palpando que sus hijos no encontraban trabajo, cuando los portavoces oficiales les continuaban machacando los oídos asegurándoles que no había tal crisis. Ha transcurrido tanto tiempo entre el momento en que ya se palpaba la crisis en los índices de morosidad, de violencia y de paro y el día en que las instituciones públicas aceptaron, por fin, asentir que estábamos sumidos como nunca en una crisis que esta última no pilló a nadie por sorpresa. Y sin sorpresa no se ríe uno, dicen la ciencia y los humoristas.

Aquello indispensable para desatar una carcajada no figura en la crisis actual (imagen: lintmachine / Flickr).

La segunda causa conocida del estallido repentino de la risa es la singularidad del acontecimiento. Sin que nadie lo espere, alguien resbala con una piel de plátano y acaba besando el suelo; sorprende tanto a los demás que muchos no pueden contener la risa antes de ir a socorrerlo. Los especialistas llaman a esto “acontecimiento insólito”, el cual, si infunde sorpresa al mismo tiempo, provoca la risa de los demás.

La crisis económica no es un hecho insólito. Lo habría sido de ser una crisis planetaria, de lo cual se intentó disfrazar; lejos de equivaler a la caída inesperada de un meteorito, hace tiempo que los observadores más sensatos estaban diciendo que el famoso milagro español no podía durar toda la vida; que la crisis –al contrario de lo que afirmaban portavoces oficiales– era condición de unos países muy específicos, que no habían sabido acompasar sus deseos de gasto a sus ingresos. La crisis afecta a países como Grecia, Portugal, España e Italia, pero en modo alguno a otros como China, la India, México o Alemania.

Por último, y como tercera causa, para que se desaten las carcajadas del público a raíz de un hecho cualquiera, hace falta que esté totalmente injustificado. Es preciso para ello que la supuesta víctima de la broma no tenga la culpa de nada. En el caso de España, es muy difícil aceptar que los responsables no hayan tenido la culpa de nada. Muchas de sus políticas han sido merecedoras de la crisis. A nadie le da risa esto. Es lo menos parecido que pueda imaginarse a la escena jocosa de alguien a quien un camarero distraído ha vertido un gazpacho por encima.

El análisis de por qué no se ríe la gente con la crisis nos descubre que se intentó esconder, que era fácil predecirla y que castiga a los que lo hicieron mal.



64 Respuestas to “Cosas que nos hacen reír… o no”

  1. Ezequiel:

    Me gustó el comentario de Bien Común y me dejó pensando. Hay algo que nos hace muy vulnerables, nos genera necesidades artificiales y preocupaciones absurdas pero está tan metido en nuestra cultura que lo tomamos como algo natural, estamos inmersos en un sistema que nos conduce a amar a los objetos y utilizar a las personas, lo cual complica mucho las cosas. Me parece que esta alteración es y fue promovida como un elemento más para ejercer un control de las masas a través del miedo (unos pocos crean los problemas, buscan la reacción de un pueblo necesitado y después imponen la solución). Lo preocupante es que la tendencia actual es aceptar lo que nos venden con resignación, no porque nos guste o nos llene, sino porque estamos divididos y desconfiamos entre nosotros, nos sabemos más controlados, confundidos, amenazados e indefensos que nunca, y hay una industria mediática que se encarga de todo ésto. Qué culpa tiene la gente de ser bombardeada diariamente a través de los informativos, la música, las modas, el entretenimiento y demás fuentes (que pertenecen a unos pocos) con repeticiones y mensajes directos (y también subliminales) que alteran la forma de pensar y el subconsciente (la mente inconsciente juega un papel fundamental en nuestra toma de decisiones). Hasta qué punto la gente afectada directa o indirectamente por la crisis, es responsable de ella? Caer en una estafa no es normal, así como los miedos que nos paralizan y las razones que nos entretienen… El ser humano tiene sus inseguridades y mucho hay que mejorar pero no se puede negar que no nos lo ponemos tan fácil. La gente que sostiene la estructura tras la cual se ocultan los nuevos “emperadores” (desde los mejores científicos, hasta el último policía que reprime), son currantes y por más que estén aterrados o tengan el cerebro manipulado con técnicas cada vez más sofisticadas, en el fondo saben que el sistema para el cual trabajan es antinatural, lo cual es un desgaste importante y puede que no lo haga tan fuerte como lo pintan. El camino para salir de ésta nos llevaría a conseguir amarnos entre nosotros y aprovechar nuestros recursos dándole el valor que de verdad tienen pero la política que nos imponen sigue siendo la inversa, los recortes en educación son el mejor ejemplo. Que risa!

  2. virginiawoolf:

    yo ultimamente he visto que en España que es más pobre comparativamente hay más alegría que en Dinamarca por ejemplo, pero si te fijas bien, esto es superficial, porque allí hay otra fineza de alegría, es más interior. y también ultimamente he visto a un senegalés que perdía su empleo en una fabrica de aceite y que seguía ríendo, “así es la vida” decía, pero ¿por qué? porque él confíaba todavía en el futuro, porque siempre tendría alguien que le acogería en alguna habitación pobre o casa, porque en definitiva lo que he visto, que son los pobres casi siempre los que tienen el espíritu más alegre, y es porque ese es nuestro único recurso, Señor Punset, para poder ser aceptados por los que tienes los recursos, nuestra alegría sería nuestro único recurso compatible, si esto lo perdemos también, entonces estaríamos totalmente perdidos…

  3. reír de alegría o de pena | Estherllull's Blog:

    […] virginiawoolf: 6 octubre 2011 a las 9:53 am […]

  4. yolanda robles:

    Señor Punset:
    en cierto modo sí estoy de acuerdo con usted en las razones por las que un hecho puede o no causar risa. A mi personalmente a veces me da la risa, justamente por como dice un dicho español: río por no llorar.
    Por otro lado permítame decirle que, al contrario de lo que usted opina, la crisis es de origen mundial a mi entender orquestado por los diez o doce poderes facticos que orquestan el intangible, estúpido, y poco compasivo y equitativo mundo económico. Por supuesto no me meto con la ignorancia (por no llamarla estupidez), avaricia, e ignorancia de unos cuantos españolitos que por desgracia también incluyen a la mayoría parlamentaria -no incluyo a todos. A parte de la imperante cultura frívola de nuestros días.
    Muchas gracias por la difusión de la cultura en una red pública a unas horas razonables.
    un saludo
    yolanda robles

  5. Cosas que nos hacen reír o no:

    […] Cosas que nos hacen reír o no http://www.eduardpunset.es/14414/general/cosas-que-nos-hacen-rei…  por robaperas hace nada […]

  6. Lola Flores:

    Señor:
    Estoy de acuerdo con usted en las razones por las que un hecho puede o no causar risa. A mi a veces me da por reir por no llorar, pero otras veces me rio cuando mi fisioterapeuta favorita, Beatriz Sanz Bustillo, me hace cosquillas sin querer …

  7. rodolfo puebla diez de Aceradela vega palencia:

    Yo no se leer muy bien ,pero me parece que el señor Punset esta hablando del mecanismo de la risa ,no de la crisis, de la crisis hablan los afectados negatibamente , como ellos tengo opinion y para no estenderme demasiado, decia y digo ahora lo mismo si dejamos participar a todo el mundo en todos los juejos cumplan o no las con diciones minimas inerentes al juego, el juego se desbarata porque los jugadores que si cumplen las condiciones terminan por abandonar o por arruinarse ya que los que no cumplen esas condiciones minimas estan apostando en falso incrementando artificialmente el precio de las cosas, asi ha sido siempre y asi va aseguir siendolo , apesar de …, perdon por salirme del tema .

  8. MP:

    Hace unos años tomé una serie de simples, aunque no muy populares, decisiones…

    Me formé más que el resto de mis compañeros para optar a un trabajo mejor. Decidí irme de alquiler porqué encontraba abusivo lo que te pedían por un piso. Todo lo que compre será pagado al contado. Antes de comprar algo valoraré si es necesario o un lo-quiero-ahora-porqué-sí. Mis gastos extras serán en función de lo que me queda después de retener una parte del sueldo para ahorrar, nunca al revés.

    Me quedé al margen en la época de vacas gordas, y ahora también lo estoy en la de las flacas. Si no fuése porqué soy consciente de lo mal que lo pasa mucha gente, estaría todo el día a carcajadas con la crisis….

  9. Albert:

    Veo difícil que la crisis haga reír a nadir.

    Primero porque nos arruina a nivel personal. Todo el trabajo realizado durante muchos años desaparece.

    Segundo porque peligran nuestras bases, nuestras casas y nuestro sustento más básico.

    Tercera porque porque se demuestra que cualquiera puede llevar un país a la ruina y salirse de rositas. Ser político hoy en día es una profesión que puede realizar cualquiera, como ser presidente sin molestarse a aprender inglés. Es una vergüenza que para ser político no se tenga que tener como mínimo la carrera de ciencias políticas. Soy desarrollador electrónico, y me piden la carrera de Telecomunicaciones para poder ejercer. Normal no?. Pues parece ser que para ser político no se necesita saber nada… tan sólo “negociar”.

    Con éste panorama, viendo como juegan con nuestras vidas mientras se inflan sus propios bolsillos.

    Ésto no da risa a nadie. Tan solo a aquellos que están cobrando del dinero del estado y no les toca el problema. Ahora hace poco han dejado de reírse todos aquellos que trabajan para el gobierno. Ya que están tan secas las arcas del estado que empieza a tocar a los funcionarios. Pero antes se reían, cuando empresarios, autónomos, y trabajadores de empresas privadas ya estábamos pasándolo mal.

  10. claudio:

    Los ciudadanos de a pie debemos unirnos para lograr un cambio profundo y global en los sistemas de distribución de los beneficios del trabajo de los seres humanos, debemos desarrollarnos sin crecimiento (que no son lo mismo) para no seguir destruyendo nuestra casa en el universo, a los tres ocuatro millones de personas dueñas del mundo no les importa. Se debe cambiar las constituciones de los paises, las leyes tributarias y las normas para el ambiente, cuando los politicos corruptos y los empresarios explotadores inviten a la gente a esos cambios sonrreiremos

  11. Sergio V:

    Creo que los que lo hacen mal, están todavía por ser castigados y estoy seguro de que en ese momento hasta ellos se reirán por que será una sorpresa singular a la vez y sobre todo les parecerá injustificado

  12. Porfi:

    Me encanta escuchar a Eduardo Punset, pero en este caso no estoy de acuerdo con su frase final, pues la crisis creo que está castigando más a los ciudadanos de a pie y no así a los altos dirigentes de la sociedad que siguen viviendo igual o mejor que antes.

  13. susana:

    Los culpables y responsables de la crisis financiera, económica, política, social y cultural que estamos viviendo, siguen en sus puestos de trabajo con sus respectivos sueldazos, aumentados en algunos casos. Las personas que están en el paro o con casas embargadas por hipotecas a las que no pueden hacer frente, se dividen en dos grupos, los que se han quedado sin trabajo,( han sido despedidos por sus empresas o las empresas han cerrado) y los que vivian por encima de sus posibilidades, en ambos casos existe una variable idéntica, tanto uno como otro vivían en una sociedad en la que se daban por sentado una serie de seguridades construidas sobre barro por: Políticos, banqueros etc. ya que estos necesitan de esta seguridad viscosa para afianzar y justificar su existencia. Me gusta leer a Maquiavelo, gran maestro de la auténtica realidad humana. Nada a cambiado. lo recomiendo.

  14. María José:

    Reírnos reírnos, no estamos precisamente para eso. Nos hacen pagar una situación que no hemos provocado, nos hacen apretarnos el cinturón al máximo para que luego ellos, mandatarios, políticos y altos dirigentes, sigan viviendo igual y haciéndonos ver que están intentando hacer algo para solucionar el problema y es mentira.

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