Vamos a ver. La versión heredada, bastante moderna, pero heredada, arranca del descubrimiento del secreto de la vida a mediados de los años 50: nuestra constitución genética –las instrucciones conductuales que llevamos en el núcleo de cada una de nuestras células– se encarga de que nos comportemos de una manera o de otra. Que seamos optimistas o pesimistas. Agresivos o benevolentes. Lúdicos o indiferentes. Vagos o trabajadores. Curiosos o indiferentes. Empáticos o desconsiderados. Con un matiz, claro; dependiendo del entorno que nos haya tocado vivir, los genes responsables, por ejemplo, de la depresión pueden no expresarse.
Potencialmente podemos ser unos depresivos que entristecen la vida a los demás, aunque nuestro destino concreto no sea éste gracias a haber aterrizado en un entorno amable, pacífico, benevolente y considerado. Durante 40 años se fraguó un debate entre los que creían que todo dependía de los genes, los que creían que la mitad dependía del entorno y los convencidos de que la educación y el entorno podían con todo.
neurocientífico -Pierre Magistretti,
al que entrevisté para una
emisión de Redes que saldrá en
octubre- escribieron este libro en
el que sus dos disciplinas conflu-
yen tras años discordia.
Si estabas aquejado por una enfermedad mental, ibas al médico, fuera psiquiatra o neurólogo, o bien al psicoanalista y a los psicólogos. Si tenías –como ocurre con algunos amigos míos– el presentimiento de que la conducta era el resultado de las leyes universales que rigen los procesos cerebrales, te ibas de cabeza al especialista del cerebro. Si, por el contrario, considerabas que la individualidad de cada persona está marcada por su inconsciente, entonces te ibas de cabeza al psicoanalista.
Ahora empezamos a entender por qué nos iba igual de mal en los dos casos. Neurólogos punteros de todo el mundo –fundamentalmente en Suiza y Estados Unidos– están demostrando que necesitan a los psicoanalistas y éstos a los neurólogos en la misma medida para interpretar la realidad. La espoleta que ha activado la convergencia de estos dos ríos del conocimiento ha sido el nuevo concepto de plasticidad cerebral: se acaba de descubrir que cualquier experiencia personal deja una huella indeleble en la estructura cerebral que, a su vez, puede dejar otros rastros en grupos de neuronas que interactúan entre sí a raíz de dicha huella. Allí dentro no hay nada que cambie de una vez para siempre. Estamos descubriendo, asombrados, que se producen discontinuidades, transformaciones superficiales en las sinapsis y permanentes y profundas en otros circuitos. Estamos programados, es cierto, pero para ser únicos. Totalmente distintos del vecino y de los demás.
Y, claro, si estoy programado para no estar determinado porque soy único –todo ello por culpa del famoso inconsciente–, necesitaré al psicoanalista, que mediante un juego verbal reconozca al inconsciente, y no sólo al neurobiólogo, el cual me detalle las leyes universales de los procesos cerebrales.
Sólo hay una cosa que todavía no me cuadra en todo esto. Me he pasado años estudiando las dimensiones de la felicidad y he asesorado en la ejecución del estudio académico de mayor envergadura jamás efectuado. La multinacional Coca-Cola ha realizado la definición más exhaustiva y rigurosa de las dimensiones que definen la felicidad. Pero ahora –a la luz de lo que veo en la calle– me pregunto si lo más importante no sería descubrir las razones que explican esa capacidad infinita de la gente para ser infeliz. ¿Tiene esta infelicidad algo que ver con el inconsciente del que hablaba antes?
A ver si resulta que al no estar determinado por los genes o conocimientos innatos soy más libre que el resto de los animales; tengo que empezar desde cero –al contrario del pollito que sale disparado picoteando al nacer– y, claro, me equivoco muchas veces. Soy más infeliz porque soy más libre.
Actualización (06/10/2008): El vídeo de la entrevista con Pierre Magistretti ya puede verse on-line.








4 agosto 2008 a las 2:01 am
La infelicidad es el precio que pagamos para ser libres…
¿Es posible que al no estar determinados por los genes o conocimientos innatos somos más libres que el resto de los animales, pero gracias a esto nos equivocamos más frecuentemente y por ello somos más infelices? Interesante artículo del divulgador cie…
4 agosto 2008 a las 2:35 am
Empezando por que en la entrevista con MARTIN SELIGMAN dijo que la felicidad era un sentimiento, y por lo tanto efímero.
Tambien se podría estimular directamente sobre el cerebro con ondas magnéticas las areas que producen la felicidad y ser felices todo el tiempo, y todos ser felices todo el tiempo. Recuerso la película “Días Extraños” donde el protagonista se estimulaba el cerebro con recuerdo de el amor perdido; pero al mismo tiempo era desdichado.
En este árticulo dice que haciendo maravarismos con pelotas se ha comprobado que en sólo siete días el cerebro de los participantes cambió, y habla de neuroplacticidad. http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0002669
Por otro lado otro articulo habla de que en los primeros instantes de la vida se tiende a aceptar lo bueno y agradable y a rechazar lo desagradable y malo, en un estudio sobre si la moral es innata.
En definitiva la infelicidad parte de aquellos que la generan por circunstancias ajenas o propias. Las ajenas creando climax de crispación, de inseguridad, de confrontación, etc afectan a otras personas. Y las propias por que en su infancia no recibieran amor, calor maternal y que derivaran en una psicopatía o desarreglos que por aceptación o posición social no son diagnosticados negativamente. Luego puede haber otras causas de infelicidad pero que como la felicidad son pasajeras.
4 agosto 2008 a las 8:44 am
Sin duda me parece muy interesante saber si estamos limitados en la posibilidad de ser felices. Aunque todo depende de cómo definamos la felicidad.
Algunas aportaciones de mis alumnos:
-La felicidad es no sufrir, que no te falte de nada ni estés mal
-La felicidad es tener todo lo que quieres cuando lo quieres de verdad
-La felicidad total nunca se puede conseguir, es una manera de hablar
-La felicidad es sentirte querido
-La felicidad es como la alegría, pero dura más
Tienen entre 14 y 17 años. Ellos ya advierten de que la felicidad eterna no existe, lo tienen clarísimo a pesar de los mitos de los cuentos y películas
4 agosto 2008 a las 8:51 am
Este año para Reyes alguien muy importante para mi, me regaló su último libro, y como estoy enfrascada en la lectura y corrección de otros..a ratos, cuando me hace falta, busco respuestas.
La infelicidad..la misma que el ser humano se empecina en provocarse infinitamente…nos viene dada por los genes? por las circunstancias? por el aire que repiramos?
Y claramente ligada a los sentimientos en mi caso, y en el de la mayoria de las personas a las que conozco.
Todo es por amor, en cualquier caso.
Bendita o maldita libertad!
4 agosto 2008 a las 9:13 am
¡Bueno!, otro paso de gigante.
Hace años que venimos escuchando por un lado, que la pastillita palia los síntomas, pero no remedia del todo el problema porque no va al origen, y por otro (resumiendo mucho), de terapias (más o menos accesibles según el país) de distinto nombre y con una misma base, que van directas al origen, mediante la regresión a las situaciones que nos han resultado traumáticas, para que el cerebro (entiendo que por esta plasticidad) asimile sanamente, las situaciones traumáticas que cada persona haya podido vivir y que de alguna manera le han podido o le pueden estar condicionando de manera negativa.
Por fín alguien divulga que los neurólogos y los psicoanalistas se complementan, no sé, si ya sólo falta que en los presupuestos destinados a sanidad se incluya más formación para el reciclaje de los profesionales de la salud, y menos hospitales publicitarios, leñe, que esto de la inopia política (del color que sea), nos trae de cabeza.
Dar las gracias está empezando a quedarse corto.
¿esto nos lo dirán en las noticias o hay que salir con el megáfono a la calle? lo digo porque estoy dispuesto
4 agosto 2008 a las 9:15 am
Hay un refrán que dicen en el Quijote y que siempre me ha parecido que venía al caso en esto de la felicidad: “Quien bien tiene y mal escoge, del mal que le venga no se enoje”.
El caso es que a mí me parece que el ser infeliz es el estado natural. La felicidad es tan efímera como inútil. Siendo plenamente feliz no habría necesidad de buscar la felicidad, ergo no habría necesidad de hacer nada más en la vida. También es verdad que en ocasiones sentimos que cuanto más tenemos menos felices somos, quizás por aquello que dices de la capacidad infinita para ser infeliz.
¿Podemos aprender a ser felices a costa de todas las veces en las que nos equivocamos o acabamos infelices precisamente por tantas veces que nos equivocamos?
Como leí por ahí: “No sólo de voluntad vive el hombre. A veces necesita dar en el clavo”
Un saludo
4 agosto 2008 a las 10:07 am
La felicidad no es una pancarta donde pone META. La continua busqueda por el camino de la vida, que de repente nos deja en un claro en el bosque… y la continua busqueda del siguiente camino cuando el claro del bosque ya no nos embelesa.
La propia plasticidad cerebral nos hace ser insaciables, tanto en lo material como en lo espiritual, claro que lo segundo es mucho mas reconfortante y constructivo.
Aprende a vivir tu existencia, a quererte a ti mismo y a los que te quiere, a ser justo y a dormir con la conciencia limpia y estaras aprendiendo a “ser feliz”. Ser feliz es imposible. ¿O acaso los animales son felices?
4 agosto 2008 a las 10:27 am
Si no hay un problema médico, creo que ser o darse cuenta de que eres feliz se consigue con un aprendizaje. Sentir el estado de felicidad o infelicidad es fácil, se asocia a reír o llorar. Pero el momento del cambio de la felicidad a la tristeza, ese clik que nos cambia la cara es el momento de pensar a que estado voy y la causa.
La causa es lo que nos hace variar el estado anímico. Y conocer la causa puede hacer que no caigamos en la infelicidad, intentando solucionar lo que nos lo provoca.
Ese pequeño momento en el que sentimos ese clik, ese cambio y como reaccionar al sentirlo, es lo que se debe aprender y conocer. Pero para ello se debe tener un control sobre el pensamiento, que es lo difícil si ninguna se aprendió. El cerebro es un gran órgano, maravilloso, que está continuamente pensando pero hay que domarlo para no dejarnos llevar de una forma alocada.
En un libro de Jorge Bucay los pensamientos sin control lo comparaba a ir montado en un carro del que tiraban caballos desbocados que nos llebaba a un precipicio ya que no sabíamos pararlos.
El aprendizaje de conocimientos se fomenta desde pequeños y más fácil en nuestro días donde existen muchas posibilidades, pero el manual de instrucciones de como pensar con nuestro cerebro no y eso a la larga lleva a sociedades con personas geniales, pero que no tienen ningún control sobre ellos mismos.
Hay que aprender a saber como funcionan nuestras pensamientos para conseguir un equilibrio que es primordial o la base para construir una persona y conocernos.
Para mi, el mayor misterio de una persona es él mismo, que es comparable a explorar Marte o a la teoría de las cuerda.
Un saludo.
4 agosto 2008 a las 10:32 am
Ser libres implica examinar la realidad circundante y ejercer nuestro derecho a establecer objetivos viables y trabajar para conseguirlos. ¿como vamos a ser felices si nos pasamos media vida pretendiendo que venga alguien a cambiarlo todo, negando la realidad y despotricando sentados cómodamente en el sofá? Si no tenemos serenidad para aceptar lo que no podemos cambiar, y no hacemos algo para cambiar lo que si se puede cambiar, y somos tan ignorantes que no distinguimos la diferencia creo que seguiremos sorprendiéndonos cada día de la infinita capacidad del ser humano para ser infeliz ¿o quizás es que los pollitos maduran y se hacen gallos y los humanos seguimos siendo como niños?
4 agosto 2008 a las 10:43 am
La felicidad es como un sueño que se escapa según despertamos, apenas intentas recordarlo se esfuma. Así solo podremos recordar momentos felices en contraposición a los que no lo son. Y acaso eso, momentos, instantes, porque lo de “felices para siempre” suena más a maldición que a otra cosa. ¡Piénsese en el esfuerzo biológico de estar contínuamente en ese estado!, quita, quita, déjadme descansar con momentos de sencilla afelicidad (ojo, a y no in). Será que mi configuración base es más afín a este estado, más estable, o el continuo prueba-error del día a día, vaya usted a saber. Sea como fuere, me permito traer las palabras del poeta Lichis que decía: “Felicidad, qué bonito nombre tienes. / Felicidad, vete tú a saber dónde te mentes / Felicidad, cuando sales sola a bailar / y tomas dos copas de más / y se te olvida que me quieres.”
4 agosto 2008 a las 11:48 am
Personalmente, creo que la infelicidad es un estadio tan necesario y existente como el de la felicidad. Son emociones TOTALMENTE COMPLEMENTARIAS. La infelicidad nos enseña a valorar la felicidad y a entender en qué consiste. Sin embargo, la infelicidad también nos da miedo y culturalmente nos da vergüenza admitirla. Quizás sea ello una de las causas por las que siempre intentemos alcanzar ese tan ansiado estadio. Pero querer ser siempre felices, no es más que un sueño de nuestras propias necesidades emocionales. La felicidad eterna no existe. Es un oasis en el desierto. Un espejismo.
Aunque seguramente, lo que no llegamos a entender es que, para alcanzar un verdadero equilibrio, tengamos que conocer/sentir primero los dos extremos.
Lo que tengo claro es que la verdadera felicidad se encuentra en las cosas más triviales que se pueda imaginar.
Saludos.
4 agosto 2008 a las 12:48 pm
Dos citas de Gandhi para pernsar: “Sé tu propio juez y serás verdaderamente feliz”; “La libertad no es para los pusilánimes.”
Salud a tod@s
4 agosto 2008 a las 12:56 pm
La felicidad es saber que puedes llegar a ser feliz, mientras exista esta busqueda siempre serás feliz.
Lo paradójico es que, una vez la encuentras, al poco tiempo o a mucho tiempo, segun en que casos, sigues buscando otros caminos que te hagan sentir más felicidad, y nunca estamos contentos. Quizá sea esa busqueda las que nos mantiene vivos.
Es como un juguete de un niño que cuando lo logra, quiere otro, aunque le haya costado dias de lloros y rabietas conseguirlo.
En un libro leí algo que al principio no entendía, ahora si, dice así:
Incluso el éxtasis no sería éxtasis, si no hubiera un tiempo en que no hubiera dicho éxtasis.
Un saludo Sr.Eduard y a todos los que estais por aquí.
4 agosto 2008 a las 4:51 pm
[...] Estupendo post de Eduard Punset sobre felicidad, libertad, sentido de la vida, constitución genética y otras claves de nuestra existencia. [...]
4 agosto 2008 a las 6:45 pm
Señor Punset, lo acabo de descubrir y quiero comentarle que es usted una mente cautivadora, por otro lado ahora entiendo un poco más el motivo de mi tristeza tal vez sí acatara algunas normas para dejar de ser un poco menos libre, seria más feliz o tal vez un producto coca-cola, sin embargo estoy bien así, que mi trabajo me ha costado.
Un fraterno saludo.
4 agosto 2008 a las 7:12 pm
La plasticidad del cerebro es la confirmación de que no estamos atados po rcondicionantes exógenos (tal vez la pereza y la indiferencia sean sus mayores enemigos).
La plasticidad nos enseña que el cambio es posible, pero esa promesa de remisión trae su lado oscuro, igual que todo derecho conlleva (o debería) su obligacíon y es esa infelicidad.
Un saludo.
4 agosto 2008 a las 9:35 pm
No busquen en la felicidad un fin, no somos tan importantes como algunos creen. Somo el producto de la evolución, de una evolución que ni siquiera sabemos si es la única que existe en el universo. La felicidad existe porque es útil, y si es útil, es porque LA FELICIDAD ES UN MEDIO. Simplemente un sentimiento para atraernos a ciertas cosas que han sido necesarias. Cierto es, que el grado de conciencia que ha alcanzado el cerebro humano nos ha llevado a un punto en el que parece poder analizarse a sí mismo, como si fuera capaz de mirar hacia su origen. Y no niego que es espectacular esta capacidad de conciencia, sólo digo que si estamos aquí, si pensamos como pensamos y si queremos ser felices (y sólo basta querer para que sea útil), es porque todo ello ha sido un medio.
5 agosto 2008 a las 4:11 am
Los dos extremos , esa dualidad , somos nosotros , somos así y supuestamente nos paseamos de un lado hacia el otro continuamente .Pensamos en “esto” o “aquello” somos “bueno” y “malo” porque se complementan pero no es ni uno ni otro sino un todo.El problema radica en no dejarse llevar y disfrutar , sentir , adquirir conciencia de nuestro ser , de ese todo formado por el bien y el mal y que el buscar el estado de felicidad , estabilidad es un error .
Creo que hay que unirse a los miedos que tenemos , entender esa infelicidad , lo” malo” , la insatisfacción que a veces se manifiesta y comprender que no es mala sino que la transformamos en algo nocivo para nosotros al rechazarla una y otra vez convirtiendo entonces lo supuestamente correcto en algo ideal. Parece extraño pero bajo mi punto de vista la manera que tenemos de sentirnos vivos es la que nos separa de lo que realmente somos.
5 agosto 2008 a las 7:27 am
Creo, que como siempre tu comentas, nuestro cerebro solo está hecho para sobrevivir.Cuantas mas opciones tenemos, está demostrado que somos mas infelices.El Dr Mora, de la facultad de medicina de Madrid comentaba los otros dias en un revista médica, que el hombre está mas diseñado para ser infeliz que feliz. Al pronto me molesto su comemtario, pero luego pense, que realmente si todo nuestro organismo esta programado o controlado por el SNV y este a su vez por el lóbulo limbico , pues resulta que realmente quien tiene bien las emociones?quien regula bien su tristeza, su miedo, su cólera o su alegria?. Creo que ser infeliz debe de costar menos gasto energetico, para ser feliz necesitas transformar, necesitas una alquimia, de las situaciones, de los hechos y tal vez esto conlleve un gasto para el organismo.
5 agosto 2008 a las 8:17 am
Pienso que mientras no se pongan de acuerdo de que significa el concepto de la palabra felicidad los científicos nunca se van a poner de acuerdo.
Siempre había pensado que los humanos eramos más infelices que los otros animales.
Saludos.
5 agosto 2008 a las 8:58 am
[...] Leo una entrada en «Mangas Verdes» que, a su vez, me lleva a otra de Eduard Punset cuyo título sostiene que la infelicidad es el precio que pagamos por ser libres. Recomiendo, por supuesto, la lectura completa del artículo de Punset que a mí me sirve de pretexto para este segundo apunte veraniego porque, curiosamente, anteayer mismo tuve una conversación sobre este tema. [...]
5 agosto 2008 a las 9:34 am
La capacidad de la gente para su infinita infelicidad, para mí proviene de la capacidad de identificación con una idea externa.
Es decir, la infelicidad viene por una distorsión en la cual uno se identifica con una idea o conjunto de ellas, que al no ser posibles, crean un conflicto eterno con la realidad del individuo. Ello conlleva que la identificación con estas ideas está por encima de la identificación consigo mismo.
La identificación con estos ideales es algo externo, es decir, es presión grupal, presión de la tribu y producto de las conductas adaptativas al grupo. Cada cual debe cercenar una parte de su ser para poder adaptarse y esto provoca modos de vida distorsionados, alejados de la realidad.
Un post estupendo. Un cordial saludo.
5 agosto 2008 a las 10:49 am
Dándole una vuelta de tuerca más, es entonces la libertad el hecho que nos lleva a la infelicidad.
La libertad de poder escoger y vernos forzados a empezar de cero (a diferencia del polluelo) nos lanza a una espiral interminable de ambición, necesidad de aprendizaje, progreso, éxito … que irremediablemente acarrea frustración e infelicidad.
Podríamos no considerar la felicidad cómo factor determinante sino la infelicidad (ya que estamos todos de acuerdo con que la felicidad absoluta no es más que una utopía), que en nuestra interminable carrera para huír de ella nos obliga a progresar.
5 agosto 2008 a las 12:00 pm
Enhorabuena, Sr Punset, por dar en el clavo: esta es la cuestión que ha provocado la tremenda popularidad de la ciencia en las sociedades capitalistas desarrolladas: la posibilidad de que la ciencia explique el ser. Ciertamente el debate esta velado por el lenguaje: al hablar de plasticidad cerebral, de inconsciente y al fin de la felicidad ¿no estamos volviendo a los viejos debates ontológicos de la filosofía europea medieval y renacentista?. Cabe preguntarse si al vincular la sinapsis con el inconsciente no estaremos atribuyendo rasgos de la persona en su conjunto al cerebro ¿quién piensa la persona o el cerebro?. El debate parece que viene del cogito ergo sum de Descartes. Por lo que toca a la felicidad: es la herencia del utlitarismo inglés y del romanticismo centroeuropeo: se trata de un límite intelectual al racionalismo económico puro y duro. Es el mismo debate que tuvo lugar en la filosofía sobre la naturaleza humana. La pregunta definitiva sería ¿qué es la conciencia? ¿qué es eso que nos hace transformarnos por lo que sabemos y hacemos?.
5 agosto 2008 a las 1:38 pm
definitivamente,me parece muy bien todos èsos estudios,refernte a los genes..etc.etc.etc.
mi concepto: todos y cada uno buscamos la felicidad..pero lo importante……que es la felicidad para nosotros?
que es lo que deseamos de la felicidad.?.yo personalmente creo que la tengo,tengo: mi familia…disfruto de lo que me agrada(dentro de mis posibilidades) tampoco me amarga no poder tener mas..aprecio el poder tener definiciòn sobre èse estado:felicidad…
5 agosto 2008 a las 2:51 pm
La felicidad al igual que la fé es relativa,es tal vez una necesidad ¿Quién puede decir que ha conocido la felicidad? creo sinceramente que es una utópia, se puede uno sentir a gusto, en paz, euforico, satisfecho, gozoso, pero al igual que la supuesta felicidad es efimero, ¿Será tal vez la suma de todas los anteriores situaciones ó sensaciones a la que llamamos felicidad?.
Nadie puede ser completamente feliz, nadie con conciencia, ¿Tal vez? los únicos que la conozcan sean aquellos que no la buscan, ni la definen.
Agur un saludo.
5 agosto 2008 a las 3:31 pm
Yo elijo ser eternamente infeliz, así podré ser eternamente feliz buscando la felicidad.
5 agosto 2008 a las 5:10 pm
jimenez vidal un comteporaneo de jung y freud (si la felicidad es el equili-
brio) que solo se obtiene si la persona no le teme ni al pasado,ni al porvenir
como la verdad nunca es absoluta,pienso que mientras haya un ser sin liber
tat,sin amor,y sin conocer esa verdad parcial,que nos de ese equilibrio,no ob
tendremos nada mas que una felicidad descafeinada.gracias.agdisti
5 agosto 2008 a las 7:50 pm
A ver qué sale:
Libertad -> infelicidad -> ¿esclavitud -> felicidad?…
Creo que sólo puedo decir que soy feliz cuando puedo comunicarme en un idioma con cualquier persona allá donde voy (creo que el esperanto fue la mejor iniciativa en este sentido pero ahora mismo, lo más asequible que tenemos es el inglés y el español, quizá el mejor lenguaje es una sonrisa y a partir de ahí ya nos apañamos como sea)
Soy feliz cuando me preguntan de dónde soy y respondo donde nací, son feliz cuando me siento parte de allá donde estoy y hago parte del lugar al que llega.
Soy feliz cuando me libero de las etiquetas que nos colocan al nacer y lo soy mucho más cuando encuentro a quién se ha desprendido de las mismas y sólo es un alma reconociendo a otro alma.
Soy feliz cuando me preguntan de que equipo soy y respondo “del que mejor juega” (no necesariamente tiene que ser el que gana ni el que pierde claro)
Soy infeliz cuando un político con una gran capacidad intelectual y escasa inteligencia tira de los hilos de esas etiquetas, pero el sólo hecho de poder expresar esto aquí duplica la felicidad que me quita.
Abrazos sean en todos los idiomas
5 agosto 2008 a las 8:43 pm
Los genes que regulan nuestro cerebro ..ese que nos ha tocado… nos guste o no…es un cerebro que nos tiene prisionero…es mas un estorbo que una ayuda para la realidad que es vivir…nos puede ayudar a adaptarnos al medio..pero tambien nos aleja de el…buscando una felicidad que no existe…solo la infelicidad nos hace conocer que puede existir algo mejor…pero que es mejor????….las especies que no tienen la traba de poseer un cerebro es mas libre, vive y hace lo que tiene que hacer, nosotros los humanos con cerebro nunca podremos ser libres…nuestro cerebro nos engaña
La unica ventaja que tiene este cerebro es que te permite crear y ser consciente de tu obra….y eso si que puede hacerte feliz a ti mismo..
Saludos Sr Punset
6 agosto 2008 a las 10:15 am
“La libertad es la cárcel más grande de todas las cárceles” (Javier Corcobado).
¿Todo tiene límites? ¿La felicidad y la infelicidad los tienen?
Cuánto más libres ¿mayor desorientación, más infelices?
Necesitamos, a mi parecer, de varias brújulas (Elsa Punset), GPS, etc. para vivir más felices dentro de tan grande libertad,para no “sentirnos” perdidos. Porque quizás estás donde quieres estar pero no lo sabes o estás en un sitio mejor del que querías pero no lo sabes. Supongo que la adaptación requiere de orientación.
Gracias por su saber estar y lucha contra su cáncer y los de los demás.
Un abrazo.
6 agosto 2008 a las 11:19 am
Angel (Argüelles), yo entiendo la consciencia como aquello que toma forma (concreta o abstracta) en nuestra mente, cuando percibimos la realidad a través de los sentidos y de las emociones,
Y la realidad, como un convenio en base a lo que percibimos, es decir, si decidimos que a este color le vamos a llamar blanco, cualquier ojo que sea capaz de reconocer el color al que hemos decidido llamar blanco, lo reconocerá como tal (cuando la luz finalmente entre por el nervio óptico y conecte así con el cerebro).
Si alguen tiene información que le coloca en una situación de actuar con ventaja con respecto al otro al mantenerlo en la ignorancia, podemos decidir que su actitud es emocionalmente negativa, podríamos hablar de egoísmo (aunque creo esto es más complicado de reconocer como una realidad en uno mismo y en general el tema de las emociones se nos hace bastante más complejo, al menos a mí)
En función de la sensibilidad funcional (de los sentidos) y emocional, que desarrollemos, seremos más o menos capaces de percibir más o menos matices dentro de ese convenio que entendemos como realidad.
Creo que más que el “pienso luego existo (cogito ergo sum)”, se trata de que “existo porque pienso”, ya que toda la información sensorial y emocional tiene en principio su soporte físico en el cerebro.
No sé, si con los viejos debates ontológicos, te refieres a que tenemos que vernos más como un grano de arena en el desierto o como una gota de agua en el mar, en el sentido en el que formamos una parte muy pequeña de un todo, más que vernos como lo más grande que existe en el universo, para mí esto es relativamente nuevo.
También creo que al ser, lo explica la mente desde el punto de vista que elige o que le eligen (perdón por ser recurrente) bien por la ciencia, bien por la religión, bien por la metafísica o por el concilio de estos conocimientos u otros que podamos adquirir (mediante el soporte cerebral, a través de los sentidos y las emociones)
Creo que la felicidad tiene mucho que ver con la capacidad con la que a uno le dejan ser capaz de dar forma propia a su cerebro, a su alma, a su mente y corazón, o como quiera que decidamos llamarlo, de la manera más sana posible y también con el afecto con el que es tratado por los cercanos.
Esto es lo que creo y también que seguro que me equivoco continuamente, del mismo modo en que necesito ser corregido (a ser posible sin mucha violencia)
Buen día sea
6 agosto 2008 a las 12:59 pm
Vd. ya entrevistó en una ocasión a la persona con la que comentaba la gran peligrosidad que supone existir en este mundo. Estamos a merced de la tierra y del mar, de sus tsunamis y terremotos. Vivimos aquí esquivando sin cesar la enfermedad y la muerte, intentando combatirlas y vencerlas. Lloramos cuando no tenemos nada, lloramos cuando perdemos lo que tenemos. Cuando la envidia no nos vigila, es el odio quien acecha. La precaución y paciencia de muchos no los salva ante la loca velocidad de otros. La inteligencia margina a la ignorancia. La soberbia somete a la humildad. La violencia gobierna la inocencia. La riqueza se ceba con la miseria. Y por si no tenemos suficiente, también nos podría estar amenazando algo, conocido o desconocido, de ese Universo que nos rodea.
Ante todo ello, el pesimismo no es una posibilidad, es una necedad. Quien tenga la imaginación suficiente para trasladarse con sus ojos hasta los mismo bordes del Espacio, y mirar hacia dentro con ellos, podrá ver que la felicidad siempre se emite con destellos.
Saludos
6 agosto 2008 a las 1:31 pm
Daniel, gracias por tu profunda y aclaradora explicación. La definición que das de conciencia es la subpersonal, es decir ser consciente de la realidad sensorial y emocional (si he entendido bien). En ese nivel, es evidente que el cerebro coordina las percepciones de todo el organismo para fabricar las imágenes y sensaciones que convencionalmente (según has explicado) configuran nuestra realidad. El problema es que aquí Punset nos propone ir más allá y nos habla de la relación entre los procesos neurobiológicos y la libertad, el incosnciente, la felicidad…. Se trata de rasgos que habitualmente se predican de las personas y no de los cerebros. De aquí lo que decía de explicar el ser. A partir de una acumulación de hallazgos científicos sobre el cerebro se pretende decir de donde proviene la libertad, la felicidad, los sueños…. Quizá he usado la palabra “explicar” en el sentido que se usa en las ciencias sociales: explicar porqué se produce determinado comportamiento social. Quizá, también, he usado la palabra conciencia con malicia: estaba pensando en la toma de conciencia de la que hablan Hegel y Marx, el uno para romper la servidumbre del hombre sin espíritu, el otro para romper la servidumbre de los proletarios respecto a los burgueses. Una noción poliédrica, a la vez individual y colectiva.
Cuando me refería a los debates ontológicos, hablaba de esas largas discusiones sobre Dios y la naturaleza que trataban de justificar el ser (esto es la condición humana) por recurso a los misterios de la religión. El debate se zanjó en el Barroco con el recurso a la razón. Recordemos la sutileza jurídica de Grocio “sería válido aunque Dios no existiera”. De ese contexto surge la frase de Descartes: es el pensamiento lo que explica el ser no la voluntad divina (aunque, como se sabe, Descartes eran un gran devoto del santuario de Loreto). Quiero señalar que al combinar conceptos culturales con descripciones científicas corremos el riesgo de caer en lo que las ciencias sociales conocen como normativismo o institucionismo: sustituir la descripción por el deber ser. Al discutir si la felicidad, la libertad… son causados por el cerebro de alguna manera estamos penetrando en ese segundo sentido ontológico de la frase de Descartes porque sum en latín puede ser las dos cosas soy o existo (esto ya es una sutileza de consecuencias absurdas o sartreanamente nauseabundas).
Respecto a la felicidad y la libertad, sólo quería señalar que es un debate con orígenes concretos en Europa y en esos debates ontológicos de los que hablaba. El libre arbitrio fue objeto de corrientes de pensamiento tan importantes como el erasmismo. La felicidad tal como la entendemos hoy es una amalgama del benthamismo que quería conseguir la mayor felicidad para el mayor número de personas, y del romanticismo del XIX que cifra la felicidad en la satisfacción de los anhelos personales más allá de los límites de la razón. Como se ve son conceptos cargados de historia y cultura europea. Es difícil integrarlos en una ciencia con ambición de univesalidad como la nuerobiología. Hay otras tradiciones que en lugar de buscar la felicidad buscan la serenidad, la ataraxia, la paz interior….. No pretendo sentar catedra, pero si tratar de que estén sobre la mesa todas las implicaciones de los términos que manejamos para que los resultados de la investigación científica puedan ser interpretados en su justa medida, sin prolongar la ciencia a los campos de la filosofía o de la política.
Finalmente, permíteme una sugerencia políticamente incorrecta ¿por qué se parecen tanto las palabras iberidad y libertad? ¿No sería un argumento de relato de política ficción que lo que en la Edad Media fue “libertas”, y dió origen a un larguísimo recorrido intelectual que hoy es la palabra que usamos (la libertad de los modernos de la que hablaba Constant), hace dos mil años fuera iberitas, lo que Roma aprendió en su prolongada estancia en nuestra tierra?.
Saludos y gracias por tu brillante y sucinta explicación.
6 agosto 2008 a las 4:17 pm
Creo que los niveles de información que uno acepta sobre sí mismo, como receptor, y su medio (laboral, social, etc) determina bastante, primero, lo que se entienda – y se comparta (condición necesaria) – por felicidad y, segundo, el grado en que uno valora su cantidad y calidad de la misma. Creo también, que en algún sentido, la infelicidad es un lujo caro, y muy caro, tan caro como la felicidad (una infelicidad controlada, manejable). Pero sobre todo creo que la felicidad es un concepto (desde luego), una construcción ideal, inestable, coyuntural, variable, etc. En fin: cubiertas las necesidades primarias, secundarias…. de la famosa pirámide, quedaría por saber: ¿qué es la felicidad? Pongamos el grado de credulidad de cada persona, o la fiereza y convencimiento con que cada uno disputa su percepción de la misma con otras personas. Y es un derecho. El derecho a ser infelices, como un grado refinado de felicidad. Además: para ser felices hay que tener tiempo, y para ser infelices más tiempo. En resumen: Yo no soy feliz ni infeliz. Pero me gusta leer, ver buenas películas, estar con mis amigos, estar con mis amigas, me gusta ser querido, ser comprendido, me gusta agradar, me gusta gustar, y siempre espero alcanzar instantes – muy pasajeros – en que suceden actos de comunicación que los voy a llamar – aunque no sé como llamarlos – naturales.
Dimitri41003
PD: Volví a ver una película de Akira Kurosawa, “Barbarroja”, y volví a llorar en distintas escenas, ante tanta belleza, tanta tragedia, tanta tristeza, tanta felicidad, tanta humanidad.
6 agosto 2008 a las 5:36 pm
Gran articulo, asi como sus comentarios…
La vida hay que vivirla de la manera que nos parezca mas libre, aunque esta libertad sea totalmente irreal, y la cosa vaya a peor.
Saludos y gracias.
6 agosto 2008 a las 6:10 pm
Yo sí que haré una sucinta explicación, y seguro que me daréis un cero patatero, pero… ahí voy!!
Nosotros, las personas, somos las que actuamos y pensamos motivadas por razones y, que todo lo que hacemos de una manera inteligente es el resultado de un proceso inconsciente, y que la felicidad si no la tienes , pues se inventa!! y que tanto a nivel consciente como a nivel inconsciente “haríamos” siempre lo mismo ( al menos yo).
O igual es que no he entendido nada de los últimos comentarios…debe ser la calor
6 agosto 2008 a las 6:15 pm
o…es el calor?
6 agosto 2008 a las 7:03 pm
Estoy de acuerdo especialmente con Daniel y Ángel, pero como para mi la filosofía es el arte de ir hacia para venir de y al final marearse para no decir nada os diré que humildemente lo tengo claro.
¿Habéis visto algún animal triste? Pues se debe a que simplemente su cuerpo sintetiza vitamina C sin comer y eso les produce una felicidad permanente, los que tomamos vitamina C ecológica, sabemos como el cuerpo la asimila, cómo se estropea o se elimina cada menos de 4 horas,… Os aseguro que es un aspecto a tener en cuenta aunque os suene a broma, realmente se come tan fatal, que sois los únicos animales infelices.
Realmente como dice Daniel es una percepción, un sentimiento,… Se siente, se capta lo que está en el exterior y eso influye, pero siempre que uno se deje influenciar, pues también está demostrado que es dominable ese influjo externo. Ya lo dijo Victor frank. Estuvo en los campos nazis, experimentaron con su cuerpo y estudio maravillosamente ese influjo externo. Observó que las personas que tenían una cierta ilusión en sus vidas sobrevivieron e incluso eran capaces de ser felices en las terribles torturas. Las personas debiéramos considerarnos superiores a lo que vemos en el exterior.
El aspecto mencionado por el fundador, creo que de la ludopatía, o algo parecido, por esa ilusión, ese pastelero que por la que parece una tontería de tener su mente en el magnífico pastel que iba a crear, ese que pensaba,… esos no murieron, no los que eran fuertes,.. Realmente la felicidad también está en crearse metas, que se han citado, pero que no importa si se realizan o no, el caso es que aunque se cumplan se siga teniendo otras. Ese es el tercer secreto que muchos vislumbran.
Realmente la felicidad incluso se puede medir, pues existen los neuropéptidos que marcan la felicidad y según la cantidad que se segrega de ellos se es más o menos feliz. El problema está en que no se pueden manipular. Nadie puede coger 8 millones del cerebro de un cerdo, que los tiene como he dicho en cantidad, pues se esfuman demasiado rápido. Tampoco es de recibo el sacarlos por las drogas, pues pasa como con cualquier medicamento. La naturaleza manipulada pasa factura. las hormonas artificiales crean una disfunción de las glándulas suprarrenales, pues el cuerpo lo que no usa lo estropea y tenemos unos problemas gordísimos por no saber eso o por no querer que se entere la gente de que pasa eso. Las drogas de esa guisa inutilizan esos sistemas y crean la infelicidad total al final, la persona más miserable del mundo, pues va a ser incapaz de ser feliz, eso es lo que consiguen con tanta risita hipócrita, pues hay que beber, fumar,…
Y para terminar, como 5º secreto, el amor, el usar todos los valores, todos los maravillosos pasos que la naturaleza nos pone en nuestras manos, comer bien, hacer ejercicio, ayudar a los demás, estar encardinado en la sociedad,… Ya que al bajar de los árboles dejamos de tomar vitamina C, el cuerpo ya estropeó su sistema de felicidad, pero tenemos infinidad de motivos y maneras de solucionarlo que la naturaleza nos brinda.
6 agosto 2008 a las 11:46 pm
Los seres humanos hemos llegado a ser como somos por evolucion. Por tanto debe de existir una razon evolutiva para la felicidad e infelicidad. El estado de felicidad es aquel en el que nos sentimos muy bien. La desventaja de ese estado es que si un ser vivo fuera feliz siempre, no querria ningun cambio en su vida, viviria de una manera estatica. El estado de infelicidad es un estado dinamico que nos obliga a cambiar, a mejorar, pero la felicidad no nos obliga a ello.
Un ejemplo es el siguiente: Imaginemos que un grupo de biologos consiguen generar en un raton un estado de felicidad permanente gracias a unos electrodos conectados a su cerebro. Quizas a ese raton le podamos cortar una pata, o el rabo… y no hara nada por evitarlo debido a su estado. Incluso podriamos matar al raton, y este permaneceria feliz hasta el mismo momento de su muerte. El estado de infelicidad es similar al dolor, nos avisa de que algo esta mal, y debemos mejorar.
La mentalidad de la sociedad actual consiste en anular completamente todo sufrimiento, toda infelicidad, todo dolor,… como si fueran cosas que no debbieran de existir… como si fueran un defecto de la naturaleza. Mi opinion es que no son un defecto, sino una ventaja evolutiva.
7 agosto 2008 a las 8:51 am
Referente a lo que dice Eugenio, ayer ya vi este parrafo que os pongo a continuación, es impresionante, jamás hubiese jurado que yo estuviera en este foro interesandome por estos temas tan…no se, Tan!!…viscerales?
…
“Cuando decimos que una persona tiene una sensación de dolor, la
localiza y está dispuesta a reaccionar de cierta manera, hemos dicho
todo lo que hay que decir dentro del ámbito de este vocabulario. Podemos
exigir una explicación ulterior de cómo sucede que la persona retira
su mano de la estufa caliente, pero no podemos exigir explicaciones
ulteriores en términos de “procesos mentales”. Dado que la introducción
de cualidades mentales inanalizables lleva a un final prematuro de la explicación, podríamos decidir que dicha introducción está equivocada, y
buscar modos alternativos de explicación. Si hacemos esto, debemos
abandonar el nivel explicativo de la gente y sus sensaciones y actividades.
y pasar al nivel sub-personal de los cerebros y eventos en el sistema
nervioso. Pero cuando abandonamos el nivel personal abandonamos
también, en un sentido muy genuino, el tema de los dolores.”
…
Saludos.
7 agosto 2008 a las 9:12 am
Entre los genes y el entorno falta lo más importante, que es el individuo. La plasticidad cerebral es una arcilla sobre la que modela el entorno pero también puede ser la materia prima para que cada persona asuma el desafío de darse forma a sí mismo
7 agosto 2008 a las 9:33 am
me pregunto si lo MÁS IMPORTANTE no sería descubrir las razones que explican esa capacidad infinita de la gente para ser INFELIZ. ¿Tiene esta infelicidad algo que ver con el inconsciente del que hablaba antes?
En la película Farenheint 9/11 había una escena muy graciosa que comentaba Michael, que por cierto, está muy gordo, parece una ballena. Bueno pues decía: ” Al mismo tiempo que Bush subío el nivel alerta por atentados a Naranja, decía por tv: viajen ustedes!!, vayan a las playas!!, cojan aviones, disfruten y viajen”
El incosciente de la poblacion es un activo para los manipuladores: politicos, instituciones religiosas, medios de comunicación, centros comerciales, peliculas de hollywood, OT, GH
7 agosto 2008 a las 11:45 am
Estoy de acuerdo en el vínculo psicológico entre libertad e infelicidad. Boetie lo planteó implícitamente en su tratado sobre la servidumbre felicidad. Y es que la servidumbre ofrece seguridad, uno de los elementos básicos de la felicidad. Pero la libertad y la seguiridad están en permenente conflicto.
En el diario Córdoba reflexioné sobre ello:
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=420618
Un saludo
7 agosto 2008 a las 2:18 pm
Ángel gracías a tí por este viaje en el tiempo, creo que es importante tener en cuenta esto que puede llegar a pasarnos, sobre sustituir la descripción por el deber ser y también la búsqueda de la serenidad y la paz interior.
Yo creo que mi querido incondicional Punset , nos quiere dejar claro que tenemos mucho que aprender sobre las emociones, porque es aquí donde la realidad, se nos complica mucho más, a la hora de llegar a ese convenio del que hablaba antes. Se nos puede hacer muy complejo, saber qué es lo que estoy sintiendo en un determinado momento y porqué, y creo que tener la repuesta de la ciencia, nos ayuda a tomar mejor control de las emociones, a tener mayor seguridad en nosotros mismos.
Ana Belén, creo que sí, que es importante descubrir las razones en porqué esta capacidad para ser infelices.
Gracias a todos por los comentarios… echo de menos a adgisti y a pepe.
Nos comunicamos pronto (salgo de “semivacaciones”) pasadlo bien
7 agosto 2008 a las 2:30 pm
desde la mas absoluta ignorancia compartire con vosotros mi idea de que es la felicidad:
lo primero es que la felicidad siempre o al menos en la sociedad española se a visto como un sentimiento, como el que quiere a su padre o el que llora la muerte de un ser querido. la historia de nuestra cultura independiente de la predisposicion genetica individual ha sido dilapidar cualquier sentimiento, hace 40 años no existian estas dudas en la gente llamados de a pie (para mi la sociedad, ya que al fin y al cabo todos los estudios cientificos sean de la naturaleza que sean, son hechos por seres humanos para seres humanos, para la mejora de todas nuestras vidas) solo existian las emociones es decir su manifestacion si alguien esta triste o esta alegre a eso se reducia todo el conocimiento popular sobre que es la felicidad sin plantearse nada mas alla; lo normal no era que tu padre te cojiese de un brazo y te dijese “a ver mi amor, ¿como te has sentido hoy?” eso en aquella sociedad era impensable, la gente no sentia, estaba triste o conenta solo podian manifestar emociones, no explicar sentimientos.
años despues la misma sociedad o su heredera directa, ya si permite que incluso los hombres tengan sentimientos sin que nadie nos explique jamas como gestionar esa nueva conciencia popular del “alma humana”, ahora podemos explicar como nos sentimos pero nadie nos explica por que.
por eso ninguna persona sabe explicar que es la felicidad, por que nos han dado las piezas pero no el plano. por eso creo que la clave esta en una buena educacion por parte de los gobiernos, de las instituciones competentes. Asi con los conocimientos adecuados cada uno, que vea donde acaba su condicion genetica y donde empieza su entorno. mi felicidad subjetiva parte en mi opinion, de mi valiosa herencia familiar, mi condicion genetica, pero puedo asegurar que hasta que no conoci redes me lei “la formula de la felicidad” y posteriormente “el alma esta en el cerebro” era una persona infeliz, sabia muy bien como me sentia pero nunca conocia su origen. creo que la felicidad es una aptitud relajada de la vida saber donde esta todo lo que tu puedes hacer por ti y donde acaba tu competencia y asumir la vida tal y como es, que lo negativo forma parte de la vida como lo posotivo sin dos caras no habria moneda y niguna tiene mas valor que la otra ¿por que no disfrutar siempre caiga del lado que caiga?
7 agosto 2008 a las 6:20 pm
Daniel
El párrafo de mi comentario anterior es parte del articulo del Sr. Punset.
y quizás se convengan que es la idea principal del mismo. Leerlo otra vez.
7 agosto 2008 a las 6:45 pm
Lo que dice ,(andaluza 23) me parece ,muy util y si parece que soy practica pues da igual. Deseo que nos sintamos bien, por lo menos, de vez encuando. Y si esta joven tiene,(23) pues hurra por ella, que con esa edad alla conseguido, tal conclusion, aunque sea leyendo esos libros.
Yo tengo tres veces más y me ha llevado muchos años.
7 agosto 2008 a las 9:15 pm
Respecto a lo que dice Andaluza 23, comentar que, en efecto, en nuestra sociedad se ha pasado en pocos anos de un ambiente de rudeza a la situacion actual de predominio de lo sentimental. En realidad no estoy de acuerdo con lo primero, pero tampoco con lo segundo. Hoy en dia todo el mundo habla de lo que siente… se piensa que lo mas importante de todo son los sentimientos. En la television se ven continuamente programas cuyo exito se basa en explotar el lado sentimental de las personas: Gran Hermano, Operacion Triunfo, todos los programas de cotilleos… Por ejemplo, se supone que OT es un programa para formar cantantes, pero la gen
7 agosto 2008 a las 9:23 pm
… pero la gente se olvida del lado tecnico del asunto, y se centra en lo que los concursantes sienten, experimentan, etc. Los deportistas solo hablan de la alegria que han experimentado al ganar, de que se han divertido mucho encima de la moto, etc. Que hay del aspecto tecnico y frio de las cosas???
En mi opinion nos encontramos en un extremo, y con el tiempo la balanza de equilibrara. La naturaleza sabe que lo mas importante de todo es la supervivencia, la preservacion de la vida… por encima de la felicidad. La sociedad piensa, sin embargo, que el ser feliz es lo mas importante de todo, y es por ello que quien no es feliz muchas veces se replantea si su vida merece ser vivida. Me parece una mentalidad completamente equivocada y antinatural.
7 agosto 2008 a las 11:00 pm
Hola, me pareció interesante tu articulo, ahora bien, si consideramos que cuanto más feliz se es, menos libertad, tendriamos que suponer que los que están encarcelados son felices, y como el objetivo de la carcel es el castigo para su posterior reinserción, ¿Estaría usted dispuesto a defender la abolición de las carceles? Cierto es que algunos no merecen estar, pero algunos otros mas quisiera yo no encontrarmelos sueltos en medio de la noche por la calle.
7 agosto 2008 a las 11:40 pm
La infelicidad no es producida por el hecho de ser libres, sino por sabernos incapaces de satisfacer nuestra innata curiosidad de saber y aprender….. lo de siempre, aquello del; donde venimos, a donde vamos, el sentido de la vida y de las cosas…. etc.
Cuando somos niños llegamos a un mundo nuevo e inexplorado lleno de misterios por resolver, para mí eso es felicidad o lo que es lo mismo = ganas locas de vivir, ya de adultos, perdemos esto a causa de nuestra insatisfecha curiosidad, “no hay nada nuevo bajo el sol”…..
Para mí la felicidad es igual a unas fundadas locas ganas de vivir, de conocer lo nuevo, que se pierde cuando ya no hay nada nuevo por vivir…
8 agosto 2008 a las 12:15 am
Por eso se dice que todos los tontos son felices… Ellos al menos se lo creen, que es lo que importa. Aunque no sean libres ¿qué más les da?
8 agosto 2008 a las 12:45 am
eugenio si puedes explicarme de nuevo tu opinion te lo agradecere, por que no comprendo muy bien que quieres decirme y me interesa. explicamelo de distinta forma haber si asi lo entiendo, si no te importa.
muchas gracias angela y si puedes leer los libros a los que me he referido antes son realmente utiles y muy interesantes.
8 agosto 2008 a las 7:18 am
Tienes razón Eugenio, pero yo creo que ser felices y algun día ser infeliz para volver a ser feliz, es normal e incluso necesario, pero el ser o estar feliz ayuda a canalizar todas las energias de nuestro cuerpo, a la vez que ayuda que esa energia sea sentida por todos los demás.
Desde que nacemos no nos enseñan a ser felices, ni en las escuelas, hay muchas asignanturas, pero… la de ser feliz, no.
Esa asignatura la adquirimos por pura observación e inercia, y hay personas mayores que al no observarla en su vida siguen siendo infelices y cuando se les pregunta si han sido felices, muchos ni te miran y otras te dicen…alguna vez; a parte de estar sobreviviendo toda su vida junto a sus hijos. No es bueno ser infeliz, esto si que va en contra de la naturaleza…creo, al igual que no tener trabajo o una vivienda o tantas cosas más, que te arrastran a ser infeliz y por este hecho a no poder llegar a ser libre.
Lo que no se el porque hay gente que lo tiene todo y son infelices, no son libres tampoco, lo que me demuestra que algo tiene que ver con los genes que porta cada uno.
Habra personas que con barro construiran un gigantesco castillo y, otras con los mejores materiales jamas podran construir nada.
No se, hoy tambien me gustaria ser feliz.
8 agosto 2008 a las 7:54 am
Una cosa tengo clara y es que nunca voy a creer que vivo el último “tango”, a veces uno piensa haber nacido estrellado y otras veces con estrella, estos escenarios no dejan de formar parte de las más absolutas e infinitas contradicciones entre las que nos movemos, son las actitudes frente a ellas las que pienso que nos hacen más o menos felices; la libertad de decidir, de poder escoger y el miedo al error son el reto que nos hace enteros….relaciono la infelicidad con esta falta de voluntad, de capacidad de indecisión, de no saber que nos gusta o no saber que decidir cuando te dan a escoger: más que el precio que hay que pagar por diría que es un derroche, una barbaridad de hipoteca…!!! Salu2
8 agosto 2008 a las 9:17 am
Mmm… veamos. Las gentes que se sujetan a una doctrina religiosa que les dicta estricta moral, ética y pautas vitales, son menos libres que los que buscan y eligen sus propias “verdades”. Los creyentes parece que han mitigado el dolor y el vacío que les produce lo extraño, lo inexplicable. Se les da una pauta para responder a los interrogantes que plantea la vida. Entonces ¿deberían ser más felices? Lo dudo. En mi caso personal, mi mente no me permite que se me den soluciones y respuestas preestablecidas y estandar. Me parece aberrante que una serie de patrones únicos sirvan para todo el mundo.
A mí me parece que soy, no sé si más feliz, pero sí mucho más yo, cuando emprendo una búsqueda personal, cuando la mística es algo verdaderamente íntimo, cuando comprendo que la verdad que a mí me eleva, a otra persona lo lastra.
Concluyendo, yo no podría ser feliz bajo el yugo de una religión masiva. Aquí se da la aparente paradoja: Soy menos infeliz cuando más libre soy.
8 agosto 2008 a las 12:40 pm
Nuestra libertad no depende de nadie ni de nada, sólo de nosotros, por que siempre podemos exponer nuestra propia vida y perderla por ella. Es el precio máximo que podemos pagar por ser libres. Pero, al contrario, ceder parte de nuestra libertad y someternos a lo necesario para seguir viviendo también paga su precio, tiene sus costes. Creo que el ajuste de estos costes implicados y asumidos es un índice válido e indicativo para escalar la felicidad.
Cuando disfrutamos de bienes y/o sentimientos que nos brindan otros, por que son libres de hacerlo, deberíamos aceptar también su misma libertad para retirárnoslos. Es lo que no suele pasar.
La Historia, y la actualidad, están llenas de acontecimientos que demuestran que hay seres humanos que deciden sucumbir antes que padecer infelicidad o esclavitud. Es posible que las cadenas y grilletes, la ciudad sitiada sin esperanza, la empresa arruinada, la familia hambrienta, o una persona desesperada tengan una interpretación distinta de la esclavitud según la computación y respuesta del cerebro de cada uno a los que afecta.
Como opiné antes, la felicidad y libertad de nuestra vida están a merced de fuerzas, sutiles o bárbaras, que en cualquier momento fijan su mirada y actúan sobre nuestra sorprendida figura.
Saludos
8 agosto 2008 a las 4:49 pm
Andaluza 23, tu comentas: “la historia de nuestra cultura, independiente de la predisposicion genetica individual, ha sido dilapidar cualquier sentimiento”. Despues comentas: “años despues la misma sociedad o su heredera directa, ya si permite que incluso los hombres tengan sentimientos”. Yo estoy de acuerdo con tus comentarios, pero los juzgo de manera diferente a ti. Mi punto de vista es que no es bueno dilapidar cualquier sentimiento, pero tampoco es bueno el caso contrario, que es basar nuestra vida en los sentimientos. Pienso que hoy en dia la sociedad es demasiado sentimental.
Te puedo poner un ejemplo claro del peligro que conlleva una sociedad sentimental, y es el tema de la eutanasia. Hoy en dia la gente piensa que lo mas importante es ser feliz, todos quieren disfrutar mucho, experimentar sensaciones fuertes, etc. Eso hace que una persona a la que le falte un brazo, este en una silla de ruedas, etc. piense que su vida no merece ser vivida. Te puedo hablar largo y tendido sobre este tema tan delicado, pero no lo voy a hacer pues esta entrada no es el sitio adecuado para ello. Simplemente decirte que la gente, por razones sentimentales, piensa que lo mejor es dejar morir a una persona enferma, y por eso apoyan la eutanasia. Mi opinion es totalmente contraria, y pienso que la vida es lo mas importante, por encima de la felicidad o el disfrutar mucho. La responsabilidad de los medicos, y de la sociedad entera, es la de curar a los enfermos y darles una mejor calidad de vida. Hoy en dia la eutanasia es ilegal en Espana.
8 agosto 2008 a las 6:49 pm
La felicidad consiste en equilibrar tu deseo con la realidad cincundante. No es una felicidad externa, histriónica, sino placentera, dulce y la más duradera.
Es encontrase uno mismo y conducir tu propia existencia.
8 agosto 2008 a las 7:32 pm
Apreciados amigos:
a partir del lunes 11/8 y debido a las vacaciones, los comentarios solo se moderarán una vez al día.
Saludos
8 agosto 2008 a las 7:45 pm
En mi opinion, lo mas importante sería establecer una definición de felicidad, y partiendo de esta base creo que seria una cuestión de aprendizaje, el reconocerla, valorarla y aceptala.
8 agosto 2008 a las 11:28 pm
Tere, estoy de acuerdo contigo. La felicidad nunca es un estado permanente. Las personas somos felices cuando tenemos una meta por la que luchar, y cuando la alcanzamos normalmente se desvanece. Es por ello que la felicidad esta intimamente relacionada con la imperfeccion. Un ser perfecto no puede mejorar, pues ya es perfecto. Por tanto no tiene una meta por la que luchar, y es infeliz. Es por ello que las personas “perfectas” son frecuentemente infelices (las supermodelos, los superactores, los multimillonarios).
Respecto al comentario de Pedro, decir que estoy en desacuerdo con su punto de vista. Pedro tiene demasiada aberracion por cualquier tipo de doctrina o ideas que nos digan como debemos pensar, sentir o actuar. Desprecia en exceso la sabiduria que ha adquirido la humanidad a lo largo de milenios de historia. En virtud de su pensamiento, deberiamos de creer que al educar a los ninos les estamos limitando en su libertad. Mi opinion es totalmente contraria, pienso que la educacion nos hace mas libres, y la razon es muy sencilla: la mente de una sola persona puede generar algunas ideas, pero no tantas como las mentes de miles de millones de personas que han existido en la historia. Si tienes mas ideas en tu cabeza, tienes mas capacidad de decision, a pesar de que algunas de esas ideas las veas imperfectas o erroneas.
En realidad esa aberracion que siente Pedro porque nos digan como debemos de ser es compartida por muchisimas personas hoy en dia. Pedro piensa igual que una gran parte de nuestra sociedad, y por tanto no es tan libre como se cree. Su pensamiento es en realidad otra doctrina mas, que ademas tiene la desventaja de cerrarse ante cualquier influjo externo.
8 agosto 2008 a las 11:59 pm
Un beso para el equipo smarteam
10 agosto 2008 a las 6:11 pm
Después de leer varios de los post, he llegado a la conclusión de que la felicidad es un estado de ánimo del ser humano que depende de factores internos (la plasticidad de nuestro cerebro), y de factores externos (los condicionamientos sociales, educativos, etc…).
Nuestro diccionario define la felicidad como: “Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.” Mi pregunta es: ¿necesitamos poseer bienes para ser felices? Creo que la posesión de bienes no nos produce la felicidad, en todo caso, generalmente produce una felicidad pasajera que se va perdiendo proporcionalmente al tiempo de posesión del bien.
Creo que la felicidad no se encuentra en la posesión, sino en la donación de los conocimientos a otras personas para que puedan serles útiles, evolucionar y desarrollarse en el mundo que nos rodea. Cuando actuamos de esa manera, poseemos la felicidad. Creo finalmente, que la infelicidad a la que se refiere el comentario principal es fruto del aislamiento en que se encuentra de una manera general el ser humano.
Saludos.
10 agosto 2008 a las 7:47 pm
humildad…………………me respeto a mi mismo y a los demas……ley de jante : igualdad, nadie es especial………..suma honestidad socrates
y se convierte en felicidad aristoteles.¿ interes ? hegel
la mayor virtud es la honestidad………..si?
10 agosto 2008 a las 9:24 pm
felicidad.
(Del lat. felicĭtas, -ātis).
1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física
11 agosto 2008 a las 3:53 pm
ahura, esa definición SÍ creo que se ajusta perfectamente a lo que debe ser el significado de felicidad, entendiendo lo espiritual como una satisfacción a nivel mental (curiosidad, nuevos retos, nuevos conociminetos = esperanza a las grandes preguntas de siempre, a donde vamos, de donde venimos….).
En mi anterior respuesta no pensé en las satisfacción física que como bien apunta tú definición es igual de importante.
Por otro lado no creo que la INfelicidad como apostilla el título del tema que tratamos sea consecuencia de la libertad, creo que los esclavos (que aún hoy en día existen), pese a no ser libre son bastante más infelices que la gente libre no?, jejeje.
11 agosto 2008 a las 7:19 pm
Cuando vemos a un niño que comienza a andar y a explorar con libertad su entorno, es feliz, y sin embargo, está haciendo un gran esfuerzo, está trabajando muy, muy duro. ¿En qué momento el ser humano se divide? En qué momento el amor, el trabajo, la amistad… se tranforma en rutina, obligación, compromiso. ¿En qué momento dejamos de jugar (en el buen sentido) en el trabajo, el amor y la vida y nos enfrascamos en una vida desapasionada y gris. Creo que es el entorno con sus urgencias y sus”debes-de” lo que nos hace miserables. Al poder no le interesa los individuos felices, no serían manejables.
11 agosto 2008 a las 11:06 pm
Sr punset es vd impresionante, gracias por estar ahi .. yo creo que mientras que la enseñanza sea interesada y dirigida por cualquier idea interesada, como la economía, el ser humano no será feliz jamás, sino que será rutinario y ofendido … inconsciente y eternamente ofendido con sus maestros y consigo mismo y dispuesto a acabar con la humanidad, con el planeta y con todo lo que se le ponga delante, como está ocurriendo …
Para mí está clarísimo que el cerebro es la mejor máquina que dispone la humanidad y además es flexible como la naturaleza .. por tanto al cerebro no se le puede enjaular, no puedes enjaular al planeta tierra y mucho menos en ideas jerárquicas, ni de negación de sí mismo, ni de obediciencia ciega, ni de competitividad a muerte .. eso no funciona con nuestros cerebros … cuanto más ideas inexplicables introducimos en él, menos energía nos queda y eso está acabando con nosotros … ahora sólo falta que lo sepan los que no lo saben, que cada vez son menos, gracias a gente como vd. y como ejemplo hoy mismo iba en un taxi y el taxista iba quejandose de que su mujer le echaba en cara su falta de memoria y le hablé sobre el tema de la memoria (que apareció en “redes”) y el taxista me dijo: “Ah … pues al Sr Punset si que hay que hacerle caso” … y cuando me bajé se despidió con un saludo muy cordial y agradecido
12 agosto 2008 a las 12:13 pm
Rafael, de acuerdo contigo. Ahora que se sabe algunos detalles del funcionamiento del cerebro, lo espiritual es consecuencia de procesos biológicos.
12 agosto 2008 a las 7:18 pm
por alusión a daniel,te dire que estoy aqui,gracias,en mi escrito anterior lo deje bien claro,pero matizaremos un poco,tengo fe en el ser humano,nos quedan tres milquinientos millones de años,más o menos para ver nuestros
sueños hechos realidad,pongamos nuestras metas mas alla de los confines
del universo o universos,pero pensemos que nadie que rie ni que llora pue-
de ser feliz,pues siempre hay un trasfondo de una amargura,el amor no bus
ca lo suyo,esta es una maxima,para aplicar en todo el universo,lo demas es por añadidura,el cuerpo puede sentir dolor,pero la mente lo puede cambiar y
sentir placer y tambien lo puede cambiar.gracias.agdisti.
12 agosto 2008 a las 11:11 pm
Estimado Sr. Punset.
Una vez mas no se puede estar lúcido y clarificador en el desarrollo de su artículo.
Por ello le felicito una vez más.
Todos nos alegramos y mucho de su feliz recuperación, que nos ha tenido usted un poquito asustados. Enhorabuena es todo un ejemplo.
12 agosto 2008 a las 11:15 pm
Evidentemente queria decir ” una vez mas no se puede ser mas lúcido y clarificador”
13 agosto 2008 a las 9:46 am
Hola, ¿qué tal?
Tengo una definición de felicidad: “Felicidad es el periodo de tiempo que transcurre entre desgracia y desgracia”.
Bueno, es sólo una broma, pero no crean, no del todo. Ahora que estoy en un periodo complicado de mi vida, me digo: “caramba, si antes era yo feliz y no lo sabía”.
Hombre, ya sé que uno aspira a que la felicidad sea algo más que la mera ausencia de desgracias personales, faltaría más. Pero resulta que los momentos difíciles, si los superas, te ayudan a relativizar los pequeños contratiempos e incomodidades del vivir cotidiano que tanto nos afligen. Nos dice Pinker que, algo mezquinamente, nos sentimos mejor si los demás también están fastidiados o peor que nosotros. Sí, suena mezquino, pero es posible que en el cómputo final de nuestro estado personal sea inevitable la comparación social. Lo que yo aquí digo es que quizá también sea inevitable (y probablemente provechosa) la comparación con uno mismo, con otros momentos de la vida.
Según las investigaciones psicológicas, resulta que una de las etapas más felices de las personas es la tercera edad. Quién lo diría, cuando todo el mundo se aferra a la juventud con desesperación. Y hay que preguntarse por qué. No estoy seguro de cuál sea la respuesta, pero apuesto a que se debe en parte a que la persona provecta en años ha acumulado suficientes experiencias (desgracias o vicisitudes) como para saber relativizar los pequeños y medianos sinsabores de la vida. En realidad, si se piensa, nada tiene de extraño que se necesite toda una vida para aprender a vivirla. Todavía recuerdo las palabras de un hombre que las pasó canutas en la guerra. Decía algo tremendo: que ahora, ya libre de las bombas y el hambre, se alegraba de haber pasado por todo aquello, porque ahora todo, por comparación, le parecía magnífico.
La lectura de todo esto no es que yo esté haciendo una oscura apología de las desgracias, claro que no. Ojalá no existieran. Pero lo cierto es que existen, y superarlas es, y debe ser, un motivo más de felicidad. Por fortuna, el cerebro lo sabe.
13 agosto 2008 a las 12:16 pm
Hola, buenos días. He leido varias de vuestras observaciones y sinceramente, al margen de lo que cada uno sea capaz de escribir (sacado de lecturas o de lecciones aprendidas e interiorizadas ), creo que se le dá demasiadas vueltas al significado de libertad. Creo que ésta empieza después de las palabras, y sólo he leido palabras. Posiblemente el que tenga la idea más aproximada a la felicidad y mejor nos la pudiera describir es aquel que jamás se la ha planteado.
Busquen la felicidad no intenten dibujarla en palabras. Un abrazo
13 agosto 2008 a las 11:02 pm
Hace unos miles de años fuimos expulsados del paraíso por comer del árbol de conocimiento. Dejamos de ser materia sin consciencia que cumplía con las leyes naturales sin más, a ser la única materia con consciencia de sí misma y con consciencia de su fragilidad frente a esas leyes. Nació la infelicidad, que nos acompaña desde entonces como nuestro pecado original.
13 agosto 2008 a las 11:36 pm
El DEBATE está acabado
Se empeñan en alterar el sentido del árticulo de parte de la felicidad, cuando la reflexión es el empeño de sectores sociales humanos a crear infelicidad.
¿Control Social de parte de ciertos sectores? Si.
pregunta, ¿cuando se notaba más un ambiente de desasosiego e infelicidad?; ¿durante el gobierno del PP o con el actual con crisis y todo?. ¿quien en el actual genera éste desasosiego, el PP o el Psoe?
Sólo hay que mirar la TV para saberlo.
14 agosto 2008 a las 1:35 am
Yo creo que la infelicidad proviene de la presión social, pero es algo que en algún paso de la evolución cesará. Tener genes propensos a la depresión no es algo bueno evolutivamente hablando, por lo que a la larga, los descendientes propensos a la depresión irán desapareciando ( ¿ cuantos animales suicidas habeis visto ? )
14 agosto 2008 a las 10:09 pm
[...] Nov09e08bFri, 15 Aug 2008 03:09:40 +0000e 1, 2007 por alova [...]
15 agosto 2008 a las 2:41 pm
Mucha suerte en tu lucha, Eduard. Estamos contigo.
15 agosto 2008 a las 2:46 pm
Añado a un comentario de “Web de Boda” que sí existen animales suicidas. Por ejemplo los Lemming, unos roedores que creo se suicidan tirándose al mar cuando su población aumenta. Se hizo un juego sobre ellos y la gente se lo toma a broma pero es cierto. Los elefantes creo que cuando van a morir se dirigen ellos solos a apartarse, pero los mayores animales suicidas son los humanos. No nos olvidemos, lo que nos separan de los animales es muy poco y nos creemos Dioses…
15 agosto 2008 a las 6:52 pm
Pienso que en los tiempos en que vivimos, saturados de comodidades, cualquier carencia nos proporciona infelicidad.
Creo que la felicidad es, sobre todo, ausencia de dolor. Lástima que el ajetreo diario no nos deje considerarlo así, así de sencillo.
Revulsivos y laterales saludos
15 agosto 2008 a las 9:10 pm
La felicidad como todo es un simple constructo social que estara determinado por el contexto en que habite una persona asi creo yo ,que mas bien nuestros genes determinan la capacidad de adaptarnos a ese medio y por lo tanto de ser mas felices en èl y para ello el experimentar es cosa ineludible que abre paso a la manifestacion o a la creacion de nuevas rutas dentro de nuestro ser sean evidenciadas o solo queden como una huella emocional que hara a cada uno tan distinto del otro.
Creo que este articulo nos pone de manifiesto el ser el todo conscientes de las experiencias que tenemos..aunque a primera impresion nos parezcan simples los hechos por los que pasamos o nos abatimos en determinadas cirustancias…VALe la pena recordar AHI, que EL COMO YO DECIDA SENTIRME dejara huellas creando nuevos “habitos” en nuestra conducta.
16 agosto 2008 a las 3:11 pm
Todos sabemos que la predileción de Punset es el estudio de la historia evolutiva de los seres vivos, pues en esto está todo lo que somos. Y si está, ponemos imaginarnos como era porque los mismo hechos que dierón lugar a procesos y caracteristicas enumeradas al principio de su artículo todavía persisten. El otro día un tio pegó á punto de matarlo a otro porque le recriminó que era violento con su pareja, y su pareja ahora lo defiende. Otro mató a una persona porque le rayó el coche y luego fue a comisaria arrepentido. Sin duda son instintos primarios que están grabados y que como decia Punset en otro cápitulo; sobran en sistema social en el que vivimos pues ahora se pueden educar mientras el interés principal seá desinteresado. Tanto es así que podemos imaginar como un primitivo podía imaginar como ingeniarselas para cazar ese animal y no llegar a ninguna solución definitiva. Pero un día surge la solución por la interacción con los de su grupo o cualquier otro acontecimiento y sobreviene el éxtasis, la adoración, el culmen que hace que ese pensamiento transcienda en procesos cerebrales que están definididos y comprobados y que hoy y antes prodria llamarse religión.
http://www.tendencias21.net/La-raiz-de-la-religiosidad-se-encuentra-en-la-poesia_a2461.html
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=134#comment-38863
La ignorancia junto al odio son las armas de los mentirosos.
16 agosto 2008 a las 11:51 pm
Damas y caballeros, he leido todos los posts y en general me han parecido bastante buenos. He estado reflexionando un rato y aquí va mi opinión respecto de este tema tan profundo. La felicidad a mi juicio no es más que una de las invenciones biológicas necesarias para que prosiga la evolución natural más recientes. La felicidad no es una construcción social propiamente dicha. Si que existe, como sucede en tantos otros conceptos abstractos, una elevada variedad de visiones. La justicia por ejemplo es otro de esos fines socialmente deseados y existen múltiples teorías de lo que es justo o injusto. Hay mucha filosofía y literatura que ha tratado de ello. La felicidad no escapa de este proceso de parametrización tan común. Sin embargo considero que se escapa del saber o al menos muchas veces se obvia, el hecho de que no es más una de las partes de un mecanismo muy simple que hace que todo fluya, la dualidad y el desequilibrio. Se precisa de la famosa asimetría en los niveles de felicidad para que la evolución siga su curso. Mencionais causas que explican aspectos de la infelicidad. No dejar que el yo natural llegue a serlo realmente, vía falta de libertad, que si se fuese feliz no se actuaría nunca ni existiría movimiento, etc. Lo que he observado es que si que se necesita de esa asimetría o desnivel. Es decir, el que exista esa desproporción mantiene el sistema humano en funcionamiento y lo justifica. El hecho de que todos los movimientos y actos que se realicen en el curso de la vida, ya sean egoístamente o altruístamente estén encaminados a la perpetuación de la información genética delimitan bastante el análisis que hay que hacer. Habría que pensar en una balanza en movimiento. El sumatorio de los actos realizados en tu vida estaban destinados a hacer que tu información genética siguiese hacia delante en el tiempo. La libertad como concepto aquí brilla por su ausencia. Aparece sin embargo, en una reducida parcela, y es que, desde luego no somos libres y existen miles de parámetros que nos configuran y que desde luego aunque individualizados no nos hacen especiales. La libertad está en segundo plano. Aparece a la hora de determinar el punto en el que te situarás respecto de la proporción felicidad/infelicidad. Con más libertad en teoría puedes no utilizar un modelo de logros y expectativas que venga dado exógenamente, con la alienación social y todas esas paranoias que surgen ante la multiposibilidad de elección. Si sabes gestionarla (la libertad) puede que a través de una adecuación entre logros y expectativas en el transcurso del tiempo acabes siendo relativamente, feliz. Digo relativamente ya que se precisa de esa zanahoria a la que intentar morder y perseguir para continuar. El fin de la evolución es continuar. Sin embargo el exceso de infelicidad respecto de los momentos felices, si pasa a darse a nivel de una especie con un nivel de sensitividad como la nuestra, puede ir en contra de que la evolución prosiga. Las enfermedades del siglo XXI van a ser principalmente enfermedades que el hombre se causa así mismo. Estrés, depresión, ansiedad, etc. Si como apuntan las nuevas teorías, puede que estemos en un proceso de selección natural de universos y nosotros no seamos más que la propia conciencia de ese universo que se estudia así mismo, y este proceso no sea más que parte de un bucle que se repite infinitas veces y cada billón de años, el que exista una selección natural como mecanismo evolutivo de adaptación, hay que REMARCAR, es algo ha existido y existirá siempre. La forma que tome en el futuro es en cierto modo predecible pero más importante es pensar que siempre ha estado en marcha. Cuánticamente siempre ha habido esa evolución, bajos las leyes de lo todoposible hay que decir que no hay ni principio ni fin, que todo es un contínuo. . Probabilísticamente es previsible que sigamos. Ahora bien, si la infelicidad es algo dinámico ¿cómo ha diseñado la evolución una existencia como la actual? El desequilibrio felicidad/infeliciad es fácil pensar que no es más que un canal a través del cual la probabilidad se convierte en algo tangible. Si la infelicidad es muy grande y más probable que su antítesis. como indican las leyes de la física(incurriríamos en un coste energético mucho mayor) puede que la raza se extinguiese o se suicidase o como está pasando cuando incorporamos a nuestro organismo diferentes elementos exógenos se autosustituyese progresivamente por otra forma evolutiva en la que se prime todavía más si cabe la sofisticación en cuanto a capacidad de recrear y modelizar la realidad. Como para la línea de programación básica se necesita más y más procesado y análisis de información,(no procesan ya más información los ordenadores que todos los cerebros juntos?) que siga con el desarrollo de la función de la evolución y misión básica para nuestra especie, seguir y seguir sabiendo y seguir en el tiempo, para perfeccionar e incrementar el auto conocimiento y estudio del universo. No hablo de destino ni nada por el estilo. El hecho es que son un producto lógico de la evolución. Casi cualquier forma de vida inteligente tendrá un sistema nervioso que le dote de sensibilidad ante el medio. Lo que sucede en ese medio es algo que debe ser interpretado. La mayor sofistifación hará que dicho individuo inteligente prevalezca. El que se viva en comunidades es un prerrequisito para la inteligencia y la capacidad de análisis. Hay una necesaria convergencia evolutiva en formas diferentes de vida a la hora de presentar ciertos rasgos. No existe el lenguaje para modelizar la inteligencia cuando un individuo nace aislado. Sociológicamente el lenguaje está conceptualizado como un subproducto de la vida en comunidad. Esta vida en comunidad como cualquier sistema se vuelve complejo. Aparecen los famosos trade offs. Los individuos tienen neuronas espejo que copian y pegan en ese proceso de modelización en la sociedad y sus pautas. Si se ha de actuar egoístamente para disminuir el gap felicidad/infelicidad a la larga, obtenemos una sociedad en la que la acción dominante de cualquier individuo es actuar egoístamente porque la cooperación nunca es maximizadora de la satisfacción individual. Esto provoca un nivel de alerta estratégica en el individuo que vive consciente de las interrelaciones con otros y sin darse cuenta terminamos viviendo en un mundo de paranoia, con miedo al prójimo. Igual he exagerado pero siempre habrá una tendencia proclive a que la infelicidad se mantenga por encima de la felicidad. La felicidad y la infelicidad no son pues, más que una aplicación entre muchas de un proceso mucho más grande, podriamos decir que son un tipo de codificación de un software necesario para ejecutar otras líneas de programa prioritarias. Lo que yo planteo es que la necesaria insatisfacción que deriva en progreso y avance podría dedicarse a otras cosas ya que parece que nos lleva al acantilado cual lemming. Es preciso dejar de seguir el cauce de ese río. La velocidad de alteración del entorno y de nosotros mismos puede acabar sustituyéndonos por otras cosas. Somos un animal más que utiliza el mecanismo egoísta, beneficio>coste para tomar una acción y en definitiva, minorar el desequilibrio o asimetría en cuanto a capacidad de ser felices . Es el contrapeso necesario a la tendencia natural. ¿pero si puede que nos autosustituyamos o nos reprogramemos, no deberíamos tratar de frenarnos? Es decir es como si estuviésemos deslizándonos por una montaña subidos en unos esquís, no supiésemos quien ni porqué nos ha dado el empujón para estar bajando dicha montaña y no supiésemos desacelerar mientras que sabemos que vamos a estrellarnos con casi total seguridad al final de la bajadita, es algo de locos. Se va a necesitar un poco de filosofía en este siglo XXI…
17 agosto 2008 a las 2:20 pm
Nuestra mente està programada por la cultura en la que hemos crecido.
Hay culturas, como por ejemplo la tibetana, o la bosquimana, en la cual se programa a la mente para ser feliz, Y por eso todos los tibetanos estan todo el tiempo riendo por cualquier cosa, …
a pesar de que lo ùnico que comen es te con manteca.
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La cultura en la cual nosotros hemos crecido programa a la mente para que sea infeliz, para empezar, enviando a los niños a la escuela para que se aburran y dañen su cerebro estudiando y leyendo cosas inutiles y absurdas, ……
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18 agosto 2008 a las 2:37 pm
kakiusis,
Vaya nota larga, y tantas frases sin sentido. Pierdes el tiempo.
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=144#comment-44484
18 agosto 2008 a las 2:50 pm
Positiva Perez
… y los desmoralicen dos o tres veces dejándolos en ridículo y supendiendo ahí donde le duele para que luego le pregunte: ¿quieres estudiar o trabajar?…
Esta mañana uno me ha dicho en su barrio no hay ninguno que alla acabado los estudios, y han estudiado en un seminario concertado.
No hay mal alumno, hay mal profesor, y las consecuencias son irreversibles
18 agosto 2008 a las 6:25 pm
Ni somos libres, ni somos felices, por lo menos desde hace 50.000 años, cuando empezaron a aparecer las primeras diudades, y la humanidad empezò a enfermar, enfermando al mismo tiempo a otros seres, y al planeta.
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Todos estamos prisioneros de nuestra propia infelicidad.
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Solo hay una forma de escapar de la infelicidad, y es mediante la desintegraciòn del ser.
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Pero todos estamos tan sedientos de ser, que no podemos desintegrarnos, y por eso renacemos una y otra vez, y la vida se prolonga eternamente.
19 agosto 2008 a las 5:07 am
hola, vivo en Honduras, sigo el programa Redes hace algunos años, admiro mucho a don Eduard, acabo de descubrir este blog y les quiero felicitar a todos los colaboradores, por su apertura e inquietudes científicas, solo quiero comentar sobre el tema de la felicidad, que el post de don Eduard está bastante interesante, y que nos deja pistas a seguir y estudiar, nos hace considerar nuestra condición y nos anima a ser mejores, comparto muchas de las opiniones en el sentido de que a veces cosas básicas o que consideramos triviales nos dan esa agradable sensación de felicidad, en mi caso personal he encontrado mucha satisfacción al servir a los demás, desde cualquier trinchera je je, un abrazo a todas y todos
19 agosto 2008 a las 10:30 am
El tema de la felicidad no es algo nuevo. Los griegos a quien le debemos tanto y no se por que les hacemos tan poco caso, nos dieron una defenicion de la felicidad o eudominia, uno de ellos fue el autor de Etica a Nicomaco., pero ese libro hace muchos años que fue escrito, me quedo con la definicion de un filososo español actual llamado ,Jose Antonio Marina ” la felicidad es la armoniosa tension de dos deseos contradictorios el deseo de bienestar y el deseo de crear.”
19 agosto 2008 a las 8:55 pm
Estimado Eduard, es un honor poder escribirte y hacerte algunas preguntas:
1.- En España, lograba a veces ver tus valiosas entrevistas por TV, ¿sabes en RTVE o Internet (Radio Clásica) como poder seguir viéndolas o escuchándolas, desde Cancún, México?
2.- Si colaboraste con Coca-Cola para la definición exhaustiva y rigurosa de las dimensiones que definen la felicidad, podrías consultar a los científicos del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, (jefe del estudio, Richard J. Davidson) ¿qué midieron con los 256 sensores y las resonancias magnéticas que aplicaron a Matthieu Ricard, (en el felizómetro) al que lo sometieron a lo largo de varios años, para validar el experimento, en donde lo decretaron “el hombre más feliz del planeta”?
3.- Sobre tu libro “El viaje a la felicidad”, ¿existe anlguna versión de eBook?
Atentamente
Felipe
20 agosto 2008 a las 8:56 am
La felicidad y ¿que es la felicidad?no la busques vive y rodeate de aquellas cosa que te hagan sentir bien.
Luis Rojas marcos dice que una solida autoestima unida al control sobre nuestra vida,el talante optimista,amistoso y expansivo,y una buena capacidad para adaptarnos a los cambios y superar los reveses de la vida suponen una garantia de felicidad para cualquiera.
20 agosto 2008 a las 1:43 pm
Hola Eduard. Soy un ciudadano de Zaragoza y ahora que leo tu blog me recuerda a un grupo de mi ciudad llamado “Los Gandules” los cuales como si un Dios fueras te adoran y veneran en sus canciones, llegando en algunas en poner frases tuyas. Siempre con respeto y buen rollo obviamente, es algo muy curioso y si puedes oirte alguna te recomiendo una que lleva tu nombre:
Punset va al grano.
Un saludo desde Zaragoza
21 agosto 2008 a las 1:32 am
Hola,
Voy a intentar aportar una nueva perspectiva.
Para mi ser feliz, es ser un animal sano, sin miedo, sin estrés, que camina erguido, con las constantes vitales funcionando a normal rendimiento.
Soy libre en tanto y cuanto puedo elegir vivir, sin mas.
Por supuesto comprendo y asumo la busqueda de la felicidad tal y como la mayoría la entendeis.
Pero no me parece mas que una corriente de pensamiento de estas últimas décadas, al igual que cuando la industria del cine americana inventó esa estúpida idea de amor romántico que se ha impuesto en nuestro modelo de vida y que ha sentado una “moral” de lo que han de ser las relaciones de pareja. Colapsando todo. Sin dejarnos elegir -haciendonos menos libres- y sin hacernos mas felices.
Pienso en los “paisanos” de otros mundos que simplemente, andan, trabajan, rien y cantan, esperando que al llegar a su casa les espere un delicioso plato de arroz, sentarse despues un rato en la oscuridad bajo las estrellas para que a la mañana siguiente comienze un nuevo día. Es para mi un modelo de felicidad insuperable.
A cuanto mas estamos expuestos por nuestra naturaleza racional, mas sabio hay que ser para acarrearlo a nuestras espaldas, y si no se es capaz, algo rechina y uno comienza a perder la mirada alegre, la salud, el color de la cara y eso que llamais felicidad.
Veloma!
21 agosto 2008 a las 11:50 am
Yo me quedo con la definición de Abraham Maslow: aquello sólo que nos damos cuenta que teníamos cuando nos pasa algo grave (felicidad retrospectiva). Demoledor. La verdad es que la mayoría somos felices sin saberlo. Saludos a tod@s
23 agosto 2008 a las 11:45 am
¿Te lees todo lo que te ponen, (ahora ponemos)?
Cria fama y echate a dormir…
Como me temo que los unicos que leen los comentarios y ni siquiera todos, y por ese alguien que si los lee voy a poner lo siguiente:Por favor introducete en el mundo del budismo, porque ( y si, tengo que reconocer que sólo he leido el título de la entrada) la felicidad este en nosotros siempre, siempre que seamos capaces de encontrarla… una vez encontrada se es libre y entonces ¿dónde queda este argumento?
Qué empeño en cerrar las puertas a otras visiones, qué dificultad tan grande teneis en deshaceros de los condicionamientos…
Está claro que el enriquecimiento viene dado por la capacidad de mirar más allá de lo conocido… la vida pone pruebas constantes para que seamos capaces de verlo y nosotros, bueno vosotros, seguis aferrados a lo conocido y muertos de miedo ante la libertad que supone quedarse en el vacío para saber donde reside ese estado…
La libertad se siente, no se explica… la felicidad se siente no se explica… o se entiende esto o sino no se vive ni en la libertad ni en la felicidad… así que no me extraña que el título de tú entrada sea: “la infelicidad es el precio que se paga por ser libre”
Encontrar la iluminación, abrir puertas, nunca es tarde…
24 agosto 2008 a las 9:53 pm
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una. (Voltaire)
24 agosto 2008 a las 9:59 pm
Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo. (Sigmund Freud)
25 agosto 2008 a las 5:46 am
la felicidad es el hombre y las circunstancias. creo que hay una predisposicin genetica y otra fenotipica(lo que vivimos desde que nacemos hasta ahora).si estamos felices pero los x cantidad que se encuentran con nosotros no lo estan, por distintos motivos(circunstancia, envidia, voicot, ect..), como serlo.si estamos solos se puede, pero en algun momento tenemos que compartir esa felicidad que gozamos solos.. hay felicidades de corto medin y largo plazo en relacion a la existencia de uno.el feliz social lo es asi no este pasando por un estado de felicidad..cuando uno es libre de decir lo que piensa es feliz, pero se puede chocar con muchas paredes y complicar su vida social. el ser humano es complejo pero la vida es simple. como puede ser que antes, con poco, se era mas feliz que ahora, con muicho.creo que puede ser por el hecho que ahora uno tiene mas cosas para disfrutar, pero con los mismos tiempos, ademas debe elegir una cosa entre mas cantidad de cosas. antes a un chapista le llevavan el auto para arreglar y no importaba el tiempo que tardara, porque ganaba lo mismo, hoy, si tarda demasiado, pierde dinero. por lo tanto hay mas presion o rapidez en la obtencion de recursos.la evolucion del hombre se esta acelerando como se aceleran los cambios climaticos, la cantidad de recursos disponibles, etc.?creo que todo es cada vez mas artificial y el hombre debe acompañar ese cambio, ya poco manejable, para evolucionar? habra que pensar en una felicidad artificial, e ir dejando a la entrañable felicidad natural?. para que sirve el frio? para saber lo lindo que es el calor, si no existiera el (si), el (no) estaria demas,… si se le manca el zaino, no lo muente….es muy feo estar contento para disimular tristeza …algunas veces me encanta ver ladearle la osamenta y ver que el toro se encuentra con que el ternero se agranda…(j.larralde. frag: herencia para un…..)
26 agosto 2008 a las 12:24 am
La inteligencia va acompañada en muchas ocasiones por la infelicidad.
26 agosto 2008 a las 8:34 pm
Yo creo que la felicidad es un estado emocional que es, por así decirlo, “facilmente” alcanzable; basta con “programarse” para ello, (es decir, basta con concentrarse 15 minutos al día en emociones que te reporten ese estado o dimensión de felicidad conocida por cada uno de nosotros, durante unos días y espero que os de resultado), el problema es que en este mundo, a la gran mayoría no “nos sirve la felicidad”, no nos vale con estar en ese “nivel”, en esa “vibración”, necesitamos más cosas ¿para qué? ¿Qué buscamos? Ese estado o vibración de felicidad es absolutamente individual, no se comparte, (es un tanto egoista?), es decir: yo me siento super feliz, me importan poco muchas cosas, casi todo, estoy bien, super bien, vamos que todo pasa a ser tan relativo que asusta demasiado…., por ello creo que hay más cosas detrás de nuestra búsqueda. De todas formas y hasta la fecha no hemos logrado “crear” el mundo que esté “ordenado” para que muchos ciudadanos “anden de felices” por él, sólo para saborear momentos felices, preferiblemente los que han sido “predesiñados”, los momentos felices “comercializables”, aunque evidentemente, “la felicidad” no va de eso, componentes distintos…. Bueno yo me sigo cuestionando muchas cosas, pero ya sé que no es solo la búsqueda de la felicidad,….Eduardo Punset, no sabes, cuanto valoro, aprecio, estimo, busco.. tus aportaciones, tus reflexiones, tus artículos, mil gracias y siempre
28 agosto 2008 a las 3:51 am
Hola thinkfuture, tengo una pregunta:
¿crees que la felicidad se puede contagiar?
Gracias de antemano
30 agosto 2008 a las 10:44 pm
En mi opinion el deseo inextinguible de alcanzar la “felicidad” no es otra cosa que nuestra voluntad de retornar al estado animal. Es decir, a nivel personal veo que lo que comunmente se llama “felicidad” es un estado en el que la razon se acalla y nos dejamos guiar por el instinto…ansiamos volver al estatus quo de la irresponsabilidad que conlleva ser un chimpanzé en celo.
Paradojicamente, como bien dijo Eduardo Punset en su articulo sobre la desigualdad entre el individuo y el estado llevamos 10.000 años trabajando en nuestra contra (o luchando contra un enemigo que ya es inofensivo…ya no tiene sentido el estado tribal ya que no va a entrar un lobo en nuestro piso para comernos). El porque me parece algo revelador: la evolucion es aleatoria, caotica y aun no sabemos lo suficiente como para poder ordenarla y darle un sentido. Ni siquiera podemos darle sentido a nuestro propio papel, ya que nuestra conducta esta regida por mecanismos basicos heredados de los cavernicolas y que permanecen casi incambiados.
El drama del genero humano es, en mi opinon ( y a la observacion directa me remito) que vivimos en un mundo que nos lleva 9.000 años de adelanto ( ya se sabe, las mutaciones adaptativas necesitan miles de generaciones para ser significativas).
Por otra parte, resulta que ahora es posible modificar nuestra conducta en cuestion de horas gracias a la aplicacion de ondas electromagneticas intracraneales…ya me puedo imaginar a Aldous Huxley meneandose en su tumba: “os lo dije, os lo dije!”
El hombre es por definicion un animal condenado a la infelicidad, y lo mas gracioso es que sin esa infelicidad no seriamos mas que monos que usan espadas en lugar de piedras…¿quien esta dispuesto a aceptar las consecuencias de que la felicidad existiese? y al mismo tiempo: ¿Quien querria vivir en un mundo donde la gente no persigue esta ilusion? Probablemente Nietzsche…
Estamos atrapados entre el saber y el no saber, y no estoy seguro de que llegar a cualquiera de las dos orillas sea algo al alcance del hombre.
1 septiembre 2008 a las 12:54 pm
¡Cuántos comentarios! Se ve que el tema interesa. No obstante ha habido un “desvío” importante hacia el terreno emocional desde los planteamientos que nos proponía Punset sobre la psiquiatria y la neurofisiología. Está claro que la investigación sobre el cerebro tiene un largo y emocionante camino por delante, al que puede contribuir la psiquiatría, pero también la sociología (sobre todo la de los neurólogos). Lo que no podemos olvidar es que neurólogos y psiquiatras son, ante todo, médicos, y el objetivo de sus estudios es garantizar la salud, no elucidar el ser, la felicidad o la libertad. Aun cuando sus estudios puedan ser aprovechados por otras ciencias del hombre para conocernos mejor.
Respecto al debate sobre la definición de felicidad, creo que aquí se han dado descripciones de todos los colores sobre los sentimientos felices, desde la psicología más clásica hasta el evolucionismo pasando por la socioeconomía. También quiero aportar mi granito de arena. En línea con lo que decía Plastice sobre la “invención” del amor romántico, la felicidad de la que se ha hablado aquí, la que persiguen en su vida los habitantes de países desarrollados, puede ser una estructura social. Es decir, no un programa social intencionado y consciente (esta sí que es una acepción oscura de lo que sea la conciencia), sino un referente colectivo que ha pasado de generación a generación y que pudo tener su origen en la modernidad Europea. Por darle una mayor concreción, lo que ahora “sentimos” sería la realización de la ficción de la nueva Heloísa de Rousseau o de las aspiraciones del jovial Mozart. Esta búsqueda personal de la felicidad sería una marca de la cultura europeo-occidental que tendría mucho que ver con las consecuencias psicológicas de eso que se ha dado en llamar “proceso civilizatorio”.
Desde un punto de vista más socioeconómico, muchas de las ideas sobre la felicidad que se han plasmado en nuestros comentarios responden a lo que se denomina “valores de la emancipación”, el progreso ya no es una cuestión colectiva, es una cuestión psicológica. El territorio para la revolución ya no es la calle, es el hipotálamo. Estas ideas sobre lo que es una buena vida coinciden en los habitantes de los países con un alto grado de desarrollo económico, pero suponen un cuestionamiento de los valores tradicionales de las sociedades capitalistas. Tampoco se pueden explicar exclusivamente en términos economicistas por lo que algunos sociólogos han tomado prestado el término “posmoderno” para designar este nuevo paradigma de la cultura occidental. Las variables culturales, de comportamientos que ya existían en el mundo del capitalismo industrial, conectarían estos nuevos comportamientos con perfiles de conducta que surgieron durante la ilustración europea y se vigorizaron con el romanticismo centroeuropeo. Lo sospechoso es que esta fórmula individualista del bienestar es característica de la resurrección anglosajona de los ideales de la antigua Grecia.
Por último, para introducir un punto de vista diferente, el histórico, y para atender a los que han reivindicado la cultura clásica, remontémonos a Herodoto. Cuenta Herodoto que un emperador persa quería saber qué era ser un hombre feliz. La respuesta la encontró en un antiguo rey griego que ahora era su servidor y consejero: “no se puede saber si un hombre ha sido feliz hasta que no ha fallecido”. Obviamente, es la típica respuesta con truco que los griegos daban a los bárbaros, sobre todo cuando eran sus siervos. No obstante, hay algo interesante: la felicidad se considera algo que juzgan los demás, no uno, y la felicidad necesita un punto de vista histórico para poder declararse, no es la felicidad por venir. Se trata de cosas del mundo antiguo, que ya no comprendemos, porque estaba fabricado de poesía y dioses.
2 septiembre 2008 a las 12:00 am
Angel Argüelles:
Me gustaría añadir algo, y que los médicos además de curar enfermedades deberían estudiar, como si de prescripciónes terapéutica se tratase, la prevención de la enfermedad. Suena mal eso de sólo curar enfermedades y cuántas más haya más beneficio, que es parte es lo que viene sucediendo con el tabaco, la alimentación y sedentarísmo. Pero además, los psiquiatras y neurólogos tienen terapéuticamente una herramienta totalmente efectiva para la curación de enfermedades mentales, y es el afecto, la felicidad, la paz, la libertad. Pero la imagen que tiene del psiquiatría es de algo despiadado y sin sentimientos que solucionan con sedaciones continuas y, como dijo una juez experta en el tema; rayando los derechos humanos.
2 septiembre 2008 a las 8:36 pm
Hola Daniel, no la felicidad no se contagia si uno no quiere, hay que tener ganas, ser constante y perseverante
y aparte de lo comentado, creo que tal vez es cierto que “somos más infelices porque somos más libres” pero porque no hacemos uso de esa libertad..no pasa nada por equivocarse muchas veces, (qué estrés no hay tiempo para ello…) si con ello se consigue avanzar, el error, está en parar por condicionantes externos que no internos
8 septiembre 2008 a las 11:33 pm
No acabo de entender porque al hablar de la felicidad creeis que todo el mundo encuentra la felicidad en las mismas cosas. Mas bien la felicidad es el bienestar que nos produce el haber conseguido lo que la educacion nos dice que hemos de conseguir.
* Tan dificil es alinear felicidad y virtud???
* Es tan importante la felicidad o es material privado de cada uno de nosotros??
* Para que la sociedad funcione debemos encontrar todos la felicidad en las mismas cosas? o justamente que haya una dispersion en el concepto de felicidad es lo que crea un equilibrio??
* Aquellos que pretenden instaurar *su* concepto de felicidad por decreto, estan comentiendo la injusticia de los ignorantes??? La fatal arrogancia???
10 septiembre 2008 a las 5:50 pm
aun creeis que la felicidad esta condicionada por el entorno o por la familia pues siento deciros que creo que todo eso es circunstacial , os voy a contar una historia de hoy dia , nos dedicabamos a la construccion uf y de lanoche a la mañana te dicen que la casa que tienes en propiedad vale un 30 por ciento menos que la poliza de la empresa no te la renuevan porque hay mucho riesgo y que deves al banco un paston , ah que nuestra querida amiga seguridad social nos ha puesto un precinto preventivo eh a las furgonetas y no se pueden vender y que como veis estamos en la ruina
bueno pues con un par como digo yo nos hemos mudado de ciudad mi marido trabaja por 1000 euros y pago de alquiler 750 con una niña claro , mi niña pues bueno os puedo decir que somos los mas felices del mundo
ya que la semana pasada fuimos a una feria me subi en los cacharritos con mi hija y mi maridoduerme por las noches somos 100 veces mas felices que antes con nuestra nueva vida recien estrenada nos encanta ver a nuestra hija reir y no nos acordamos de la situacion economica de la que gozabamos ,dios es maravilloso preocuparte tan solo de vivir , aunque te comas un tomate con sal te llega al estomago no que antes una langosta no me pasaba de la garganta , ah y sobre todo si esta historia le sirve a alguien recordar quien sois no que sois por lo que teniais sobre todo y ante todo hay una palabra que nos descrve a los luchadores dignidad.
gracias y suerte.
10 septiembre 2008 a las 6:07 pm
aun creeis que la felicidad esta condicionada por el entorno o por la familia pues siento deciros que creo que todo eso es circunstacial , os voy a contar una historia de hoy dia , nos dedicabamos a la construccion uf y de lanoche a la mañana te dicen que la casa que tienes en propiedad vale un 30 por ciento menos que la poliza de la empresa no te la renuevan porque hay mucho riesgo y que deves al banco un paston , ah que nuestra querida amiga seguridad social nos ha puesto un precinto preventivo eh a las furgonetas y no se pueden vender y que como veis estamos en la ruina
bueno pues con un par como digo yo nos hemos mudado de ciudad mi marido trabaja por 1000 euros y pago de alquiler 750 con una niña claro , mi niña pues bueno os puedo decir que somos los mas felices del mundo
ya que la semana pasada fuimos a una feria me subi en los cacharritos con mi hija y mi maridoduerme por las noches somos 100 veces mas felices que antes con nuestra nueva vida recien estrenada nos encanta ver a nuestra hija reir y no nos acordamos de la situacion economica de la que gozabamos ,dios es maravilloso preocuparte tan solo de vivir , aunque te comas un tomate con sal te llega al estomago no que antes una langosta no me pasaba de la garganta , ah y sobre todo si esta historia le sirve a alguien recordar quien sois no que sois por lo que teniais sobre todo y ante todo hay una palabra que nos descrve a los luchadores dignidad.
antes tan solo viviamos para la empresa y por la empresa no disfrutabamos de las cosas que todo el mundo tacha de normal y no las aprecian pues esta esperiencia te hace recapacitar en lo equivocados que podemos estar respecto a la vida , que estamos en un mundo de prestado y que lo que nada ni nadie puede alterar es el amor por los tuyos sean , amigos familia hijos ,que no estamos solos que nos tenemos a nosotros mismos y que el mejor que te puede entender eres tu ,que la vida es algo mas que bienes materiales y que estamos equivocados en la forma de vivir hoy dia nada ni nadie me impresiona creo en las personas y en los hechos no en las cosas que somos mas fuertes de lo que realmente creemos y que podemos ayudarnos simplemente con dar las gracias .
gracias .suerte
gracias y suerte.
10 septiembre 2008 a las 8:21 pm
Me parece horroroso que después de ver la maravillosa obra de Punset haya tanta gente pesimista y con ideas superadas e incongruentes . Siendo un buen científico que plasma los saberes de la ciencia de manera genial, pero algunos solo se preocupan de verlo desde el prisma malsano de su saber retorcido y confuso que ha sido creado por los medios de desinformación. Las olimpiadas y el deporte no tienen en su base nada que ver con la política criminal sino con la salud, nada con la competitividad. Como deportista y profesor de educación física me preocupa tanto el ejercicio como la salud nutricional y conociendo a tantísimos buenos deportistas y personas sanas, pese a que el deporte de élite es un problema para ello, es un error ver lo que piensan dos o hacen tres para poner al deporte y a la vida como algo competitivo. Es increible que seguidores de Punset vean la vida como algo meramente genético, cuando debían saber, no con ayuda de otros programas de la tele claro, que cada célula recibe unos 3.000 ataques de radicales libres por segundo y esto hace que ni siquiera una misma persona a los segundos sea ella, pues ante tanto cambio genético hay infinidad de caracteres cambiables, pero como no se ve a simple vista como el cambio del pelo, pues ale, a decir barbaridades. Que es eso de creerse el ombligo,… pues claro, cada cual tiene que defender su postura o seríamos como ovejitas, no hacía falta discutir,… pero muchísimo más importante, el mundo se mueve por gente ingeniosa, que rompe fronteras, que crea cosas nuevas, que estudia, se entusiasma y disfruta de la vida aportando algo a los demás. En un mundo que por primera vez estamos trabajando mayoritariamente en servicios debemos y podemos vivir ayudando a los demás. ¿Cómo se puede resucitar a los reyes y faraones? y Tere, por favor, ese experimento me parece sin fundamento. Tu no has vivido como yo en un mundo de la agricultura en que no todo era falta de estress,… pues el hambre, el frío, los caciques del pueblo, las dependencias mil no se tienen en cuenta. No puedes tener ni idea de lo que es el progreso, pero solo te voy a dar una definición de eso que tantos no lo entienden, pero que las personas somos eso, somos progreso, somos tener oportunidades y porque no lo sabes te digo que en poco tiempo todas las personas del mundo van a tener oportunidad de tener un sueldo mayor que el tuyo, van a poder vivir mejor que tu, ya que algunos aspectos como la esclavitud con el progreso se van eliminando y hoy en día estamos empeñados en acabar con las supermafias de la farmacia,… y ser eso que te cité. Muchas gracias.
11 septiembre 2008 a las 4:51 pm
Citando a Pearl S. Buck: “muchas personas se pierden las pequeñas alegrias esperando la Gran felicidad”
12 septiembre 2008 a las 11:16 am
Ha dado Vd. en el clavo Sr. Punset!!!
La prueba es la cantidad de respuesta que ha conseguido, aunque no es difícil que sus sabios escritos carezcan de ellas.
He estudiado Psicología y últimamente Inteligencia Emocional y estoy plenamente de acuerdo con que la Neurología y el Psicoanálisis se necesiten
para explicar ciertas respuestas de comportamiento.
La Psicología, como es sabido, nació del estudio de la Fisiología y los procesos cerebrales y en los últimos tiempos los científicos han descubierto
la manipulación genética y por ende la clonación de embriones.
Creo, aunque no lo he comprobado empíricamente, que la personalidad del ser humano se forma a través de varios factores e intervienen diversas variables:
* Su ADN (Regalo de sus progenitores)
* Sus vivencias durante los primeros 5 años (Como le han amado-o no- sus padres, el contacto con su madre, la lactancia – su proceso de aprendizaje,
los primeros juegos con los padres y sus primeros contactos con la sociedad – colegio, primeros amigos, etc.) En esta etapa es cuando el individuo es más receptivo emocional e inconscientemente y es la base para la construcción de su futura conducta cuando sea adolescente y adulto.
(PROCESOS MAS O MENOS TRAUMÁTICOS Y TAMBIÉN FELICES).
* Sus vivencias a partir de los cinco años también influyen, aunque
su personalidad difícilmente puede cambiar a partir de los 25-30 años,
aunque si es posible la mejora o no de sus reacciones (Conducta) en
función de la carga emocional que reciba (episodios traumáticos, accidentes,
shocks, etc.) que puedan cambiar sus proceso de ACCI“N – RAZONAMIENTO – REACCI“N.
Y todo estos son procesos, por una parte Biológicos, Fisiológicos y Neurológicos (El cerebro recibe los estímulos (a través de nuestros sentidos)que pasan a las neuronas y éstas traspasan la información vía sinapsis al hipotálamo y a la amígdala (donde residen nuestras emociones – se forman, perciben y pasan a dar la respuesta adecuada – o inadecuada-) y por otra nuestro inconsciente procesa toda esta información y la guarda,
para después sacarla (no sabemos muy bien porque) en determinadas circunstancias en forma de: respuesta emocional correcta o bien por medio de: complejos, fobias, traumas y determinadas conductas sicóticas y es cuando el psicoanalista debe actuar y desenmarañar esta telaraña que ha formado el inconsciente en la psique del individuo.
Lo he más o menos explicado para que un profano de la psicología que no se haya preocupado de leer un poco sobre esos asuntos, lo pueda entender.LA FELICIDAD, creo, es un estado de sensación emocional subjetiva y aprendida, tienen connotaciones culturales-sociales. Por ejemplo:
A la pregunta: ¿Quién es mas feliz, una persona del primer mundo que a duras penas esta pagando una Hipoteca? O bien ¿Un inmigrante que acaba de conseguir su puesto de trabajo en España, vive de alquiler con 4 ó 5 inmigrantes mas, en un piso de 50M2 y apenas puede comer cada día?
No nos extrañaría si la respuesta fuese el segundo caso. Ergo es subjetiva y sujeta a lo que hemos aprendido en nuestra sociedad día a día.
Por otro lado, nadie tendrá la sensación de ser feliz en cada instante, ya que el ser humano no es perfecto y siempre busca incrementar su estado de satisfacción y esto es imposible. Siempre habrá etapas en las que tendremos grandes o pequeños sufrimientos, lo que nos hará entristecer y por otro lado, otras tal vez mejores, pero siempre miramos al vecino para saber si tiene mas o menos que nosotros (envidia) o bien otros querrán tener más de esto o de lo otro (ambición – poder), que bien encausada esta Energía se le llama: LA MOTIVACI“N.
Personalmente creo que la Felicidad consiente en un equilibrio entre lo que una persona anhela, sueña, quiere, se esfuerza por conseguir y finalmente obtiene. Es como el premio a nuestra motivación, resultado de sumar y restar nuestras energías en la vida (Freno-Acelerador).
Y a raíz de todo lo anterior, sabiendo que todo es fruto, en parte del azar (los genes que nos han tocado) y de nuestras experiencias, hablar un poco de la actual CRISIS GALOPANTE, que se nos avecina y LANCE UN GRITO DE ¿QUE PASARÁ CON NUESTROS PENSIONISTAS EN UN FUTURO (HOY NI¿OS)?.
Permítame Sr. Punset que haga de futurólogo, pero basándome en nuestra Historia, experiencias vividas por nuestros Padres y nosotros mismos:
* Nuestros Padres y abuelos (ciudadanos de a pié) no disfrutaban de la
sociedad del bienestar y consumo que decía nuestro antes diputados Sr. Miquel Roca y prácticamente no se podían pagar unos zapatos nuevos, utilizaban la camisa nueva (la única que tenían) los Domingos y Fiestas de Guardar y comían Pollo por Navidad y un poco de Cava (antes Champán), que decir de tener un piso de propiedad. Pero tenían un alquiler que se podían permitir pagarlo y seguían su vida (mejor o peor), pero tenían un hogar, un techo donde guarecerse, sin que nadie les pudiera echar, mientras pagaran. Y podían pagar porque los alquileres eran muy bajos, si tal vez demasiado, pero su futuro era cierto: tenían este techo donde vivir. Nos transmitían una sensación de Felicidad conformista.
* Luego en los sesenta, quien tenía un Piso casi era un Burgués (si tenía un Seat 124 ó 1430 nuevo), vino el Seiscientos, gran revolución social, poco a poco los mas afortunados compran el apartamento en la playa y podían permitirse (la mayoría) pagarl en parte o totalmente la carrera universitaria a sus hijos (algunos trabajando, como en mi caso). Mi familia fue un ejemplo de esta llamada amplia clase media). Mi madre (Que en paz descanse) aún pudo beneficiarse de vivir en Barcelona en un piso de alquiler pagando unos € 200 mensuales (Cobraba poco mas de su pensión de viudedad) pero también tenía un techo y algunos ahorrillos que les permitían vivir dignamente. Cuando mis padres vivían, los dos juntos, no les oí nunca decir que eran felices, pero tampoco les noté desgraciados, de hecho, en conversaciones con ellos, me transmitían una sensación de ir evolucionado hacia un estado si no feliz, si al menos de complacencia.
* Pero hemos pasado de un a Sociedad del Bienestar a la del consumo desenfrenado, con sueldos mas o menos altos (Si los comparamos con el Tercer Mundo, casi todos los Europeos y Norteamericanos seríamos ricos en sus Países), viendo como subía el precio de la construcción de los pisos:
En 1975 un piso en Gracia (Barrio de Barcelona cerca del centro) valía en Ptas. lo que hoy representan € 12.000,- Pero como las Hipotecas solo se daban a 10/12 años y el tipo de interés estaba al 14/15%, la cuota mensual era de € 250 al mes, lo que ganaba un español medio en ese año.
Luego vinieron las Olimpiadas (1992) y los pisos se doblaron pasando a valer € 30.000,- (la especulación empezaba y si no que se lo digan a los que compraron los primeros pisos de la Villa Olímpica – ¿No es cierto Sr. Maragall?)
Los Especuladores, Banqueros, Constructores, Promotores, Agentes Inmobiliarios y los que tenían Suelo Urbano en Propiedad para vender,
se aliaron para llegar a conseguir esta gran burbuja que (después de 2 ó 3 ciclos hasta hoy de subidas intermitentes) ¿Que como la han construido ellos mismos? Muy fácil de explicar:
La coyuntura económica, gracias al control de la inflación que ha ido, aunque fluctuando, a la baja, ha permitido que los Intereses también bajaran, lo que favorecía el endeudamiento de las familias (podíamos comprar pisos mucho mas caros y con cuotas mucho mas bajas que en 1975 y antes) A medida que se encarecían los pisos, los bancos (Muy listos ellos) iban flexibilizando la duración de las hipotecas, llegando hasta los
50 años de esta última etapa, como una Familia pagaba hasta € 18 por millón a 50 años, con un interés al 3% (en su fase mas baja), las parejas
y familias se atrevían a comprar de todo, sin pensar que podía venir este aumento de los intereses, comprando incluso con vistas a alquilarlos luego.
Así que los que querían sacar un trocito de tarta al pastel (las migajas), como siempre la clase media, finalmente se ha visto engullida por este ‘monstruo’ de la economía de mercado.
Y después de llevarse las ganancias a cualquier paraíso fiscal (Todos sabemos como supuestamente funciona el dinero B en este tipo de mercado, – en algunos claro -), ahora quieren que el dinero de los Contribuyentes, pague las ’supuestas perdidas’ de las constructoras y empresas auxiliares.
También ha pasado con los alquileres, ahora alquilar un piso de 60 M2 en Barcelona o Madrid cuesta mas de € 700,- y si es de 80M2 entre € 1.000/1.200 (UNA VERGUENZA)
Pero lo peor no ha sido esto, que se hayan inflado Bancos, Constructoras y Agentes Inmobiliarios, hasta podría ser lícito querer enriquecerse. Lo peor
es que han provocado lo siguiente:
- Un Joven de hoy en día puede cobrar, con suerte y si trabaja, € 800/1.000, ¿Como puede pagar ni siquiera un piso de 1 Habitación de € 600/700? Y No digamos poder tener la posibilidad de ahorrar para comprar un piso de (Aunque baje esta bolsa inmobiliaria mucho) de € 150.000/200.000.
¿Cual es el futuro de nuestros Hijos y Nietos?: INCIERTO. ¿Que pasará cuando cobren las pensiones? (Hoy en día la media, según el Gobierno, estaba en € 840).
Si nuestros futuros Pensionistas (Hoy Jóvenes) no se habrán podido comprar un piso antes de la Jubilación (No todos tendrán Herencias, ni les ayuden sus Padres), ¿Como podrán pagar un alquiler y tener un plato en la mesa? Y esto si, reza para que no te quedes en paro antes, porque vas a la calle si no lo encuentras pronto. (Con suerte, en el 2050 podrán endeudarse como en Japón: Hasta su XXX generación – por favor, Dios no lo permitas-). Y ya no quiero especular con los Nietos (Los Hijos de estos Futuros Pensionistas) ¿Que será de ellos?
Si preguntáramos hoy en día quién se siente FELIZ, creo que habrían muy pocas respuestas positivas, tal vez muchas menos que en otras partes de nuestro MUNDO.
Por favor, Comunidad Científica, ¿No podríamos realizar un estudio genético
con células del feto y detectar a futuro: especuladores, sinvergüenzas,
tiranos, dictadores, asesinos y buscarles una isla para ellos solitos y que se las apañen.
Lo siento por mi extensión, por un lado quería intentar aportar algo interesante para nuestros lectores y por otro lanzar esta queja, a no solo nuestra sociedad, sino también al mundo entero. (NO NOS OLVIDEMOS DEL TERCER MUNDO – HAY QUE AYUDARLOS, TAMBIÉN SON SERES HUMANOS: VIVEN Y SUFREN IGUAL QUE NOSOTROS, SOBRE TODO: SUFREN).
Para acabar y como siempre Sr. Punset, Gracias por sus aportaciones y ruego a Dios y a la Ciencia que esté Vd. con nosotros muchos años mas se recupere muy pronto y que se sienta Feliz muchas veces, o lo mas cerca posible de ese estado ideal que todos anhelamos..
Carles Sánchez Albiñana
12 septiembre 2008 a las 12:39 pm
Elcaminate, no se de que vas, pero me parece que tan positivo es disfrutar de las pequeñas alegrías como de una gran ilusión por hacer algo, que incluso siendo falso puede ser ilusionante.
De todas formas, reflexionando sobre la pregunta de Eduard, me parece que la libertad como fin ilusionante puede ser una fuente de felicidad tan grande que muchos millones en el mundo han y siguen muriendo por ella, por lo que se olvidan de esos placeres momentáneos por un placer superior, quizá, que les produce el pensar que mueren por sus hijos, para que sean más felices,…
Pero sigo con lo mismo, no creo que sea adecuado disociar estos aspectos, pues simplemente ambos son buenos. Ya que a nadie le interesa medir la felicidad por la secreción de endorfinas, diré que la diversidad de ella es infinita e incluso llega a ser ridículo ese disociarla, ese compararla,…
Elcaminante, al comentar esto me recuerda las patéticas frases tan repetidas por los monstruos de la droga que hacen buscar esos pequeños placeres a todo el mundo para destruir su sistema placentero y hacerles totalmente infelices. Los que caen en sus redes creen algo tan fantástico como ser libres y encima también tienen esos pequeños placeres de la vida que les ofrece la química e incluso las tradiciones. Al final cuando llegan al delirium tremens o imposibilidad de ser felices lo achacan a la mala suerte, cuando se ve que millones de muertos producen todos los años se achaca a lo mal que está el mundo. Desde el libre pensamiento de los foros e internet creo que tenemos que desmantelar esas atrocidades y llamar por su nombre a las cosas. El tomar drogas, no es un hábito tradicional, ni un pequeño placer de la vida, sino un vicio asqueroso y letal. La felicidad, que repito se puede medir por la segregación de neuropéptidos, señala claramente que un detalle con una persona puede producir miles de veces más felicidad que la morfina, que muchas personas han sido torturadas sin casi notarlo,… y todo ello porque estar bajo el influjo de la libertad que nadie te puede quitar, ni bajo torturas, puede hacer segregar esas superendorfinas y ser superfeliz. Lo siento, pero no encuentro mucho sentido a la pregunta, me cuesta decirlo, pero despues de darle muchas vueltas solo puedo decir que la infelicidad es lo contrario de ser libres.
12 septiembre 2008 a las 3:29 pm
Permitidme una definición de Felicidad:
La felicidad es la sensación de una de nuestras emocines: la alegria, elevada a la máxima potencia.
Solo se consigue, cuando uno tiene la plena conciencia de que es Libre, dicha libertad viene dada por el hecho de disponer del libre albedrio y
la sabiduria total (Se respeta y sabe respetar a los demás).
Para ello es necesario ser un sabio, iniciado o dadle el adjetivo que mas os guste.
Carlos S. A.
14 septiembre 2008 a las 12:14 pm
Exactamente Carlos, aunque discrepo en que haya que ser un sabio, creo que cualquier persona puede ser feliz, aunque no sea libre, con solo parecer que lo es, algunos lo han citado como la alegría del tonto, pero en realida se debe a que prima ese sentimiento a la realidad. De todas formas creo que hay que añadir otro concepto que es la interdependencia, pues se estudia el nivel de felicidad por secreción de neuropéptidos, hay graduación y se ve que una persona que cree ser dependiente es la más infeliz, con el caso extremo de los drogadictos que dependen de una sustancia o los esclavos que no ven esperanza, otra cosa no tan infeliz es, siguiendo con lo que ya he repetido los drogadictos que creen poder curarse o los esclavos que creen poder salir de ahí,… La libertad produce una felicidad añorada por todos los pueblos y personas, pero lo que realmente produce el máximo no es esta, sino la interdependencia, pues aquella puede implicar soledad. Sin embargo, el saberse participante de una sociedad en que das y recibes y sobre todo que das sin esperar que te devuelvan lo mismo, que estés en una perpetua felicidad porque estás realizando algo por los demás es el sumun. Recalco lo de perpetuamente, ya que he leido la idea de varios que dicen que la felicidad es algo de ida y vuelta. Normalmente es así, pero en casos citados al final, si que se puede dar esa felicidad permanente. Personalmente creo que hoy en día se puede llegar a ello de una manera masiva, ya que los niveles más bajos de Maslow los tenemos cubiertos. Maslow ofrece otro sistema de medir la felicidad. De hecho, al escribir esto me ha llegado a la mente cómo los escandinavos tienen un ocio masivo de la pintura en ciertas ciudades y eso, el realizar o creer que se realiza una obra social está en el peldaño más alto de la felicidad señalado por Maslow. Unas gentes que están muy desarrolladas y se consideran libres. Por todo ello sigo con la idea clara de que por ser libres, cada vez somos más felices. Lo que también tengo claro es que al contrario del pollito citado en el encabezamiento que por genes primarios y por poseer siempre vitamina C, poseen una felicidad bastante estable, mientras que nosotros podemos ser mucho más felices o infelices y en ese caso se puede elegir y sí, en ese caso algunos eligen ser más infelices que un pollo. Mi misión como educador es prioritariamente, por ello, trabajar ayudando a que todo el mundo sea feliz. Ya se que es una utopía, pero el que algunos sean más felices es sumamente satisfactorio. Muchas gracias.
14 septiembre 2008 a las 1:39 pm
Me preocupa la definición de felicidad
¿La felicidad son estados de euforia seguidos de necesarios bajones, como un proceso cíclico?
¿O por otro lado es un continuo en que lo que importa es, no estar triste?
¿O son las dos cosas?
¿O la diferencia consiste en estar feliz o ser feliz?
Los estudios sobre felicidad de Mihaly Csikszentmihalyi parecen muy interesantes.
La definición de libertad me da un poco de miedo, parece algo mas abstracto, mas elaborado por nuestra psique, que una “sensación” como puede ser la felicidad. Quiero decir que no se si siempre somos conscientes ( no hablo de subconsciente, me refiero a que no lo sabemos)de hasta que punto estamos condicionados o necesitados. Desde luego si mi madre en lugar de haberme llevado a casa nada mas nacer me hubiera dejado en medio del campo lo hubiera pasado un poco mal.
Saludos
17 septiembre 2008 a las 1:16 pm
Yo lo que tengo claro es que no se debe buscarla de manera artificial, pues destrozamos estructuras básicas. Me refiero a las drogas. Creo que es un misterio, como muchos otros de la naturaleza, que nunca será descifrado, pero que el conseguirla es relativamente sencillo si se ajusta uno a la marcha natural, evolutiva y de bienestar social. Está demostrado que el desarrollar unos valores universales la propician, el buscar, creer en algo y crear algo en consecuencia la propicia, mientras que la destrucción venga de donde venga, el negativismo puede ser motivo de infelicidad, por lo menos a largo plazo. Creo que con la libertad se corre el riesgo de pagar un costoso precio de miedo e infelicidad, pero si se usa lógicamente, en beneficio de los demás, pues es bien sabido eso de que somos animales sociales, al final la satisfacción que tantísima gente consigue en su vida diaria es mucho mayor. Sigo además pensando que esa cada vez mayor no independencia o libertad, sino esa infinita interdependencia entre todas las personas nos puede hacer llegar a límites de felicidad nunca logrados por las grandes masas.
21 septiembre 2008 a las 10:33 pm
La felicidad es tener lo que uno desea sin pedirlo.
Sentirse libre sin haber estado cerrado.
Soñar sin tapujos.
Yo quiero ser libre
22 septiembre 2008 a las 5:28 pm
imaginemos que estas clavando un clavo con un martillo y te das un golpe en el dedo ,durante un momento sufres dolor,rabia, etc cuando se te pasa todo eso, en ese momento ¿eres feliz?creo que la felicidad es algo temporal ,un cordial saludo señor Eduard Punset
24 septiembre 2008 a las 7:56 pm
Hay gente que trabaja este asunto profundamente, por ejemplo los lamas del Tibet, esos desarraigados, machacados y expulsados de su tierra. Hay algunos que pueden pasar estas situaciones sin sentir eso que te parece tan obvio. Siempre ha ocurrido esto y lo mismo al revés, también se puede sufrir un martillazo sin recibirlo. Al final todo reside en el cerebro y no me cansaré de decir que esto se mide por secreción de endorfinas, que se puede mantener más o menos constante y que ante miles de segundos de felicidad una excepción de ese tipo tampoco tiene relevancia. Como apicultor recibo cantidad de pinchazos, muchos de ellos queriendo, pues tienen efectos positivos y aunque no me creas Pakodc para mi son insignificantes. De todas maneras, ya que lo mencionas, te recomiendo ante una herida o golpe, cosas a las que estoy superacostumbrado ponerte un poco de miel, el dolor va ipdsofacto y la herida cura maravillosamente. Muchas gracias.
28 septiembre 2008 a las 10:42 am
Pakodc, no quiero ver tu comentario con el simplismo a que estoy acostumbrado responder en mis clases, no quiero que te sientes aludido como si fueras un alumno, pues si así fuera verías que te respondo con cariño y con ganas infinitas de ayudar, nada más, además ya se que lo enfocas de otra manera,… sin embargo estoy muy harto de esa mentalidad que ve lo inmediato, de lo cada vez más frecuente ese lograr todo sin esfuerzo, ese ver en un dolor algo que les hace no lograr algo fantástico. De verdad ese martillazo, parece increible, pero hace desistir a alguien de ser carpintero. Dirás que soy exagerado, pero cuando hago una encuiesta entre el alumnado y me encuentro siempre con que el motivo de no hacer deporte es que no quieren caerse, recibir patadas,… Me resulta horroroso esa mentalidad, ese negativismo,… La felicidad no se logra siendo pasivo, miedoso y no es algo tan pasajero, pues un buen motivo hace que uno piense en el martillazo como algo lógico y ni siquiera lanza ese esabrupto. Se pone un poco de miel y se pasa rápido. Se concentra como los lamas y se terminó, sigue siendo feliz. Por todo ello creo en la felicidad y solo ese buscarla donde no está o ese buscarla de forma parcial es debido a que uno es más bien dependiente de un negativismo apabullante que sufrimos. Con 4 reglas sencillas se puede conseguirla. Trabaja tu subconsciente leyendo algo positivo antes de dormir. Dite delante del espejo lo maravilloso que eres y lo que vas a hacer al levantarte. Júntate con gente positiva y siempre hablar en broma y apoyando en grupos que sepan ayudar. Olvida la tele y todo lo negativo que te va a amargar la vida. Muchas gracias.
29 septiembre 2008 a las 3:35 pm
La selva y la jungla son muy extensas. Hay quien, con suerte o conocimiento, las atraviesa sano y salvo, incluso deteniéndose, embobado, para contemplar sus flores, flamencos y mariposas.
No obstante, hay quien, por desgracia, desconocimiento o engaño, las atravesó por los senderos y vaguadas donde habitan las fieras. Y aprendió que hacer como que no lo ha visto, no le evitará ser comido por el león hambriento y listo.
Saludos
29 septiembre 2008 a las 4:18 pm
hola señor kiketxu,soy una persona bastante simpatica y alegre en muchas cosas no me consideran una persona pesimista pero gracias por su ayuda ,el comentario era por un articulo que habia leido,en que ciertas personas de asia se infringian un dolor en una parte del cuerpo y que cuando este dolor se hiba ellos experimentaban algo de felicidad y ese articulo me dejo un poco extrañado por eso preguntaba si se es feliz cuando pasa el dolor.
cuando decia que la felicidad era algo temporal me referia a un cuento de un libro de jorge bucay ,el cuento se titula “el buscador”es un libro muy bonito de leer.
quizas me haya explicado mal con la frase de nuevo le doy las gracias por su comentario un cordial saludo
1 octubre 2008 a las 6:04 pm
Mi nombre y mi cultura vasca chirría cuando le ponen delante un señor, muchas gracias, pero ufff,…me suena a la infelicidad de esas categorías malévolas dominantes,…
Acm, realmente el estar en la selva también creo que hace rechinar los dientes, pues también se depende del señor león o gorila o Rajoy, pero te aseguro que ese león no es listo, esos abusones no lo son por la sencilla razón de que es muy triste tener que luchar todos los días con búfalos que te pueden herir, con serpientes que te envenenan, realmente ya no dependemos tanto de ellos y por lo menos así nos lo creemos. Te aseguro que el mono de las alturas libre de esas batallas está más feliz, pues aunque como dices le coman, será en un despiste y ni se enterará. Estoy totalmente seguro que esa pequeña molestia de estar tan alto le puede producir o puede ser un pequeño pago de infelicidad para ser libre, pero como ni se da cuenta, está seguro, encardinado con el resto de la vida de las copas de los árboles, al final creo que es determinante esa interdependencia entre conjéneres y esa independencia de la maldad les hace felices, pero el día que se case, el día que ese mono se ponga a trabajar, depende de un jefe y se terminó su alegría. Bueno realmente esto es bastante drástico e inocente, pues seguro que en los árboles también tenía jefes. La clave es tener más calidad en sus pequeñas dependencias, alejarse de las grandes dependencias, disfrutar de las interdependencias, pero ser libres si equivale a vivir aislado va en contra de la esencia humana y en ese estado un recien nacido aguanta menos que sin comer.
3 octubre 2008 a las 5:47 pm
hola kiketxu si por ser educada una persona piensas que es infeliz de esas categorias malevolas dominantes creo que es un poco injusto que saques esa conclusion por una pregunta que iba dirigida a eduard punset del cual tengo un buen concepto de el por haber leido algo de el y a parte lo tengo como una buena persona y una vez mas te doy las gracias por dedicarme tu tiempo y tus comentarios y que conste que no tengo nada en contra tuyo y en contra de nadie recibe un cordial saludo
4 octubre 2008 a las 12:13 pm
Simplemente un malentendido o aprovecharme de unas frases tuyas que te las agradezco para comentar algo. Lo mismo que nos aprovechamos de ciertos sinsabores aplicando el proverbio que dice no hay mal que por bien no venga, al final todo lo que merece la pena hay que sudarlo. A veces interpretamos algo de forma errónea, incluso sabiendo que lo es lo comentamos por basarse en ello o por medio hacer una medio broma. Es solo la tontería que tenemos algunos de señalar a alguien como señor cuando le queremos ofender, quizá no conozcas esa costumbre burguesa o que se yo. Me encanta tu nombre, medio ruso, medio guay,… Pero es el precio que debemos pagar por hablar con tanta libertad, a veces creemos que nos ofenden o creemos que nos ofenden y no es más que algo precioso que surge, brinca y florece. No decimos lo mismo y se mezcla en un lodo lleno de pus y moco. Gris, negro, marrón como el traje de Franco, eso si que era triste, si te reunías y no hablabas de lo mismo eras carne de orca. Muchas gracias.
4 octubre 2008 a las 2:00 pm
estoy de acuerdo kiketxu un cordial saludo
7 octubre 2008 a las 8:07 am
La infelicidad es el precio que pagamos por ser libres, estoy de acuerdo en un 95%, pero no necesariamente es verdad. Aportaré mi granito de arena,
La felicidad no existe como no existe el tiempo, ¿que es un segundo? tendría infinitas definiciones, eso no significa que no nos sea util tomar un parámetro de tiempo.
Si vas buscando algo que no existe (la felicidad ) encontrarás la infelicidad.
Eso no significa que no se pueda estudiar genética, antropología, neurología, y psicología, larga y prospera vida a las ciencias, pero tendrán que inventar nuevas palabras que sean más precisas para determinados estados del ser humano.
Para mi, subjetivamente, la felicidad es poder realizarse, o como dijo el psiquiatra Carlos Castilla del Pino, “la gran derrota (infelicidad del ser humano) es no poder realizarse. Para mi trabajar en lo que a uno le apetece y además ser útil para el progreso y el bienestar de la humanidad venidera es el sumo de la felicidad. ( por ejemplo si me contrataran como guionista de REDES)
chao redesianos, saludos y larga vida a Punset y a REDES
7 octubre 2008 a las 9:50 pm
Tomás, el tiempo existe, en física es fundamental y se define como la fracción entre espacio y velocidad. Al recorrer un kilómetro a un km por hora dura una hora, si dos kilómetros dos horas,… La felicidad igualmente se define según secreción de neuropéptidos, se miden, son palpables y en realidad todo lo que se nombra existe, de lo contrario no existiría. Aunque solo sea en la imaginación. Pero como todo es relativo, seguro que me puedes rebatir esto con una concepción desde otros puntos de vista. Lo que si me sorprende es que digas que al buscar felicidad se encuentra infelicidad, claro al final es igual que si digeras buscas independencia y tienes que pagar la infelicidad. Me extraña todo ello porque, aún siendo verdad que todo logro implica un esfuerzo, para mí es tan minio que prefiero decir. Si buscas la libertad encuentras la felicidad. Para ser feliz hay que buscarla. Es tan inmensamente importante que si para encontrarla necesito andar 20 km, lo siento pero para mi eso no llega a ser ni siquiera una infelicidad.
12 octubre 2008 a las 2:11 am
La infelicidad proviene de una extraña desviación del instinto, de un aburrimiento genérico de vivir al que los clásicos llamaron “tedium vitae”. Si su causa fuera un desequilibrio físico, como ha presupuesto el materialismo desde Hipócrates, la salud radicaría en sus contrarios, que son la euforia y el talante alegre. Sin embargo, estas actitudes tampoco se consideran racionales ni convienen a la salud del cuerpo. El justo medio, que es la serenidad, es alcanzado, pues, en la medida en que la voluntad permanece sometida a un entendimiento sin brumas ni interferencias.
Para comprender el carácter particular del afecto de desapego basta con darse cuenta de lo ajeno que resulta al flujo vital en el que se manifiesta. No es el fracaso particular el que nos empuja a la tristeza, sino la deducción -a todas luces errónea- de que de éste van a seguirse muchos más inevitablemente. La vaga certeza de que la libertad resulta inútil, esto es, el fatalismo es lo que nos hace infelices. Somos quiméricos atribuyéndonos una potencia infinita y absurda y pretendiendo saltar por encima de nuestra propia sombra, pero con justicia se nos acusará de un desvarío aún peor cuando optamos por desistir de nuestras buenas cualidades y confundirnos con ella. Tomamos lo sobrevenido por substancial en el preciso instante en que olvidamos nuestro destino y nos desentendemos de nuestra servidumbre a lo eterno; éste y no otro es el origen de la condena.
¿Por qué el hombre, un animal de naturaleza sociable hasta el extremo, se siente desamparado y en constante peligro? ¿De dónde surge esta falsa consciencia? ¿Qué función evolutiva tiene, qué causa genética? Si la ciencia desconoce esto, no sabe nada relevante de nuestra especie.
15 octubre 2008 a las 7:28 pm
Irich, me parece muy bien lo que dices, pero al final ese ataque a la ciencia, pues no. Creo que la ciencia sabe muy bien de dónde sale esa falsa concepción de inseguridad, pues millones de años hemos vivido bajo la amenaza de tiburones, dinosaurios, tigres y de personas violentas. Eso está grabado en los genes de manera muy firme. Sin embargo esta última reflexión la entiendo, puesto que se da y se dará en la mayoría del mundo aplastado y humillado. Confío sin embargo que los que pasamos de esas presiones por vivir en un mundo de libertades y de cuasi libre pensamiento aumente progresivamente, pues ahí se encuentra una libertad y felicidad reñida con el temor. Muchas gracias.
20 octubre 2008 a las 9:31 pm
kiketxu en lineas generales estoy de acuerdo contigo, soy positivista al 200%, en cuanto al tiempo, la unidad, un segundo que es? solo es un parámetro aproximativo del cual nos hemos dotado para la fisica y que nos es muy MUY UTIL, pero afortunadamente Newton es historia, la mecánica cuántica que es la fisica de lo real, aunque tambien de lo invisible y de la “sinrazon” pues puede llegar a decir que dos y dos son cinco. Kiketxu yo tambien busco la felicidad, pero no como algo absoluto y definible, cosa que pienso es una ilusión.
define a Dios? es imposible, sin embargo hay hasta cátedras de teología, como ves yo solo me río de los que buscan algo que no existe, y más aun de los que intentan explicar, definir, acotar, algo que no existe.
saluditos a todos los que piensan, y no olvidar nunca el sentido del humor, pienso que eso nos hace diferentes y superiores al resto de nuestros hermanos animales.
22 octubre 2008 a las 11:55 am
Quizá la felicidad no sea algo absoluto, pero si el fin último, por lo que si creo que es definible, porque como dices, con tus palabras se puede definir como ser 200% optimista. ¿Por qué no? Si como dices hasta la luz es materia y onda a la vez, por estar en dos sitios a la vez,… ¿Por qué no vamos a definir la felicidad de varias maneras? Yo lo he hecho en diversos textos y espero que me digas por qué son incorrectos, mientras tanto, al no demostrarse lo contrario pensaré que he acertado. También creo que todo se puede definir y si algo se nombra será posible de qué se trata, independientemente de que solo esté en la imaginación de alguien. Creo asímismo que lo explicado en un gran libro, también se puede resumir en cuatro palabras. Muchas gracias.
22 octubre 2008 a las 2:01 pm
Cuando solo eramos cazadores y recolectores, la felicidad consistía en conseguir alimento y sexo y mantenernos alejados de los depredadores. Es cierto que ya poseíamos las mismas capacidades cognitivas que en la actualidad, pero el entorno era muy diferente.
En la actualidad las cosas son muy diferentes, un buen porcentaje de la población mundial tiene asegurado su alimentación y los que se la pasan viendo las noticias en la televisión definen que tan hostil es el mundo en función de lo que se dice en ellas.
Yo diría que la felicidad significa diferentes cosas para cada persona. Para unos es la posición que guarden en su grupo social, para otros son las metas alcanzadas y otros disfrutan tan solo con perseguir dichas metas aunque no las alcancen nunca.
3 noviembre 2008 a las 3:28 pm
Daniel, una piedra no piensa… ¿ no existe, entonces ?…
29 noviembre 2008 a las 12:48 pm
Ser feliz es simplemente no pensar en ello. No pensar en ello conlleva a no comparar, a no tener dudas y a no cuestionarse la vida. Quieres ser feliz? Olvídate de ello…
4 diciembre 2008 a las 5:25 pm
Si como ya ha dicho usted en más ocasiones la felicidad es la ausencia del miedo, y la infelicidad es el precio que pagamos por la libertad… eso quiere decir que para ser libres tenemos que tener miedo, ¿no es así?
Para ser libre hay que tener miedo… si tienes miedo, no eres libre… eres esclavo de tu temor.
Y tengo una pregunta: Cada persona tiene un parámetro y un baremo muy distinto de dónde está la felicidad. Por eso hay personas que son felices con conseguir una meta que se hayan propuesto, pero otras que hace tiempo dejaron ya esa meta en busca de otra mucho más alta, y que puede no alcancen. Con lo tanto esto da para pensar, que las personas más simples y conformistas, seguramente sean las que más felices sean, y las que menos tengan, pero las mas sotisficadas tengan metas mucho más complejas. Ser infeliz es tan fácil como ser feliz. Si tu quieres ser infeliz solo tienes que proponerte una meta más alta. Si por el contrario quieres ser féliz… abraza a tu familia y coge un mendrugo de pan.
5 diciembre 2008 a las 7:31 pm
El amor, la felicidad claro que es ausencia de miedo o que por lo menos se controla, pues a veces es muy difícil esa ausencia y por lo tanto no hay que tener miedo para ser feliz. ¿No sé por qué cambias ese silogismo lógico? Quizá sea por el título del tema con el que no estoy de acuerdo, pues la libertad nos hace felices o por lo menos y mejor la interdependencia.
Tampoco entiendo Juanki por qué dices que las personas más simples sean más felices, estoy reñido con esa concepción de la felicidad de los pobres de solemnidad, pues están con un miedo terrible por no poder comer más,… lo pasan fatal. Sin embargo como dices después el tener metas cada vez más complejas es definitivo para conseguir la verdadera felicidad. Lo de abrazar a la familia me parece bien, pero en ese cúmulo de absurdos. Lo siento pero eso de comer un mendrugo de pan solamente es suicida, enferma y se muere de hambre. Eso no es ser feliz. Sin embargo ese grado supremo de la independencia que hace crearse objetivos propios que te motiva a trabajar ilusionantemente eso si esa interdependencia te hace feliz. Claro, si cogemos literalmente la palabra de independencia para coger tu mendrugo y te vas a una isla vas a morirte de hambre o de aburrimiento o tristeza. Muchas gracias.
19 mayo 2009 a las 7:33 pm
yo creo (desde mi ignorancia) k sí estamos determinados por los genes antes incluso d nacer, pero k al tener la capacidad d elegir y pensar, pese a nuestra predisposicion genetica somos libres y aunk por ser libres perdamos los conocimientos de superviviencia innatos k puede tener un pollito(por ejemplo), ganamos la posibilidad d elegir un estilo d vida k nos haga felices, vamos k lo k nos kitan por un lado (el instinto) nos lo dan por el otro(la libertad).
o sea k ser libres no nos hace infelices, mas bien al contrario, pues si eres libre d elegir una opcion elegiras la k mas feliz t haga(la mas convenient para ti), a no ser, por supuesto, k halla alguna ley moral k t lo impida, pero eso varia segun la situacion y no viene a cuento
lo k nos impide ser feliz es mas bien nuestra predisposicion genetica, el lugar donde vivimos, un desastre natural y el resto d elementos k pueden causar infelicidad y sobre los k tu no tienes poder
esa es mi humilde opinion, espero k les haya gustao y k no tengan en cuenta la ingente cantidad d faltas d ortografia k tiene el texto, un saludo
12 junio 2009 a las 2:32 pm
ha pasado tiempo y estoy leyendo los comentarios y estoy muy contento de no saber tanto;)un saludo para todos
10 septiembre 2009 a las 7:29 am
Jovi, la piedra es y existe para tí y tu consciencia, lo que no puedo asegurar es si la piedra tiene algún tipo de consciencia sobre su existencia, de momento parece que no. ¿a dónde me llevas?
14 septiembre 2011 a las 11:13 am
[...] son muchos los factores que inciden en la actitud positiva de una persona. Eduard Punset comenta en su blog el interesante concepto de plasticidad cerebral, que establece que cualquier experiencia personal [...]