Autor: Eduard Punset 28 agosto 2011

La mayoría de los comentarios sobre las revueltas ocurridas en Reino Unido las sintetizan sus autores diciendo que “son razones explicativas, pero no necesariamente justificativas”. Entre esas razones supuestamente explicativas y no necesariamente justificativas se alude, primordialmente, al predominio avasallador de una etnia determinada, a la temprana edad de los manifestantes, a los guetos sociales y a su contrapartida, los explotadores de oficio. La verdad es que, al releer esos comentarios, se da uno cuenta de que la palabra necesariamente sobraba o, si se quiere, estaba claro que los autores de los artículos pensaban exactamente lo contrario.

Vamos a intentar ayudar a los autores de esos comentarios a descartar determinadas razones para que, la próxima vez, puedan aludir a las razones realmente explicativas de la desbandada juvenil, sin miedo a parecer que están justificando sus saqueos.

En primer lugar, es muy arriesgado poner a todos los jóvenes que protestan en Europa, Israel y los países árabes en el mismo saco. Sería cometer un error vulgar. En los países árabes en los que se ha producido la protesta se está intentando restaurar un sistema de libertades que algunas dictaduras aniquilaron en nombre del dogma. Este no es un sentimiento que, ni de lejos, ha sintonizado con los rebeldes británicos. He vivido diez años en Gran Bretaña y puedo estar equivocado, pero la gran mayoría de extranjeros que conocí, incluidos los españoles, venían en busca de libertad y huían de la persecución en sus propios países.

En segundo lugar, está comprobado que los descendientes como nosotros de los emigrantes africanos que poblaron el planeta entero y engulleron a predecesores suyos como los neandertales, hace cincuenta mil años, son tal para cual, siendo triviales sus diferencias genéticas cuando las hay. Somos todos extremadamente parecidos, aunque no siempre nos guste serlo. Quiero decir, que no hay diferencias genéticas en esta tribu que puebla el planeta y, por ello, es difícil sustentar divisiones a partir del color de la piel.

La brigada de bomberos sofoca un incendio en Tottenham, Londres, causado durante los disturbios de principios de agosto en ese barrio (imagen: Alan Stanton / Wikipedia).

En tercer lugar, de la misma manera que somos todos iguales, también han subsistido durante miles de años los porcentajes de psicópatas o violentos del total de la población. España es, con toda probabilidad, un país más avanzado que otros, pero el porcentaje de psicópatas es muy parecido, porque responde a una estructura mundial. Estos psicópatas son más ahora que antaño, porque en los últimos cincuenta años ha crecido singularmente la población y porque pueden utilizar las redes sociales y técnicas modernas de comunicación con fines perversos, mientras el resto de la sociedad las utiliza para innovar.

No es fácil predecir lo que va a ocurrir en el planeta Tierra en los próximos años, pero el mejor atajo para llegar a una propuesta incorrecta consiste en seguir aferrados a la supuesta división de la gente de derechas por un lado y de izquierdas por otro. Algo prueba la historia de los últimos cincuenta mil años. En esa historia no encontramos ni rastro de las razones que aducen los comentaristas a los que quisiéramos ayudar en futuras confrontaciones con la realidad.

La biología y la consiguiente capacidad para capturar energía sí ha servido de pauta para identificar los conflictos o el desarrollo. Y ahora resulta que biológicamente somos todos iguales. Otra de las pautas infalibles ha sido la capacidad tecnológica sobre la que se ha asentado el desarrollo social. La geografía y el clima han estado en el origen del desarrollo y, posteriormente, de las diferencias entre países y continentes. La inspiración necesaria para generar núcleos urbanos poderosos estuvo en la base de Londres y la civilización británica. Brillan por su ausencia las pretensiones derechistas o izquierdistas de los que han intentado estos días explicar –que no justificar– lo ocurrido en determinadas ciudades inglesas.



52 Respuestas to “Sobre los disturbios de Reino Unido”

  1. pacoportables:

    y digo yo: suena demasiado utopico una sociedad que es consciente de navegar en la inmensidad del universo sobre un trozo de isla” que tiene recursos limitados y por ende reparte equitativa y eficazmente las reservas disponibles haciendo un uso maximo de las tecnologias existentes.sin derechas ni izquierdas,solo educacion y optimizacion.
    y si al fin y al cabo todo va a estar automatizado a que nos vamos a dedicar los demas.
    este mundo ya era bello y rico cuando llegamos,no hay que cambiarlo,explotarlo ,ni transformarlo, solo adaptarse minimizando la huella,asi las generaciones venideras lo agradeceran.
    la guerra ,el mayor derroche de recursos,imperdonable,deberia estar prohibida.
    creo que la idea del codigo libre puede ser extensible a todas las cosas, y pienso que un futuro asi seria bueno para todos nosotros.
    todo es transparente ,copiable ,y lo mas importante puede ser modificado para reevolucionarlo.nada de injustos capitalismos qe no hacen mas que llevar a los psicopatas a los altos cargos,nada de especulaciones,..solo educacion y optimizacion para aprovechar al maximo los recursos limitados que este mundo tiene.
    gracias

  2. Crisso:

    Yo que soy seguidor de todo lo puramente “british” y del “inglés” estoy totalmente deacuerdo, como casi siempre, con Punset. Un artículo genial y yo también vivo en Inglaterra, Londres para más señas.

    Enhorabuena por el blog. Saludos a todos

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