Autor: Eduard Punset 24 julio 2011

He trabajado para TVE durante 16 años sin solución de continuidad. En cualquier otra circunstancia habría podido adquirir la condición envidiable de funcionario público; digo “envidiable” no por tener la garantía del sueldo a fin de mes, todos los meses y años hasta la edad del retiro, sino porque habría podido cultivar idéntico sentido del Estado que ha prodigado toda su vida profesional Alberto Oliart.

A mediados de la década de los 60 irrumpió de modo paulatino la bonanza turística en España. Pueblos diminutos entonces como Salou –con unos 400 pescadores y 4 barcas en la playa– contemplaban, boquiabiertos, a ciudadanos nórdicos que estaban dispuestos a embelesarse con productos nunca vistos asombrosos, como alpargatas o jamón ibérico, gazpacho o tortilla de patatas, pasajes en ferrocarriles de vía estrecha que atravesaban olivares antes de arrancarlos para cederlos a grandes petroleras. Entre los recién llegados figuraban también algunos españoles de bien a los que mi padre –médico rural de Vilaseca y Salou– no se cansaba de pedirles que intercedieran a favor de su hijo Eduardo, que llevaba ocho años exiliado en Londres, condenado como prófugo a un buque de tercera clase.

¿El delito cometido? Nada heroico ni insólito: haber ayudado en la preparación de un homenaje que nunca llegó a celebrarse a un científico exiliado. Uno de aquellos hombres de bien consintió hablar con el entonces ministro de Marina, Nieto Antúnez, que prometió arreglarle los papeles a Eduardo con una sola condición: que cumpliera con el año de servicio militar que le faltaba tras su degradación de teniente de complemento a cabo segundo, al no haberse presentado al primer requerimiento judicial.

Un joven Eduard Punset presenta, en 1964, un motor Diésel británico para un programa del Servicio Español de la BBC (imagen: BBC).

Abandoné la corbata y el chaleco de ayudante de programación en los servicios exteriores de la BBC de Londres, que había desempeñado durante cinco años, para recoger mi pasaporte militar en Cartagena y trasladarme luego al Ministerio de Marina, en plena plaza de Cibeles en Madrid. Todo estaba fabulosamente bien, salvo que tenía una familia –con mujer y dos hijas entonces– que comía todos los días. Eché mano de un profesor amigo que había publicado mi tesis. “Hablaré con Alberto Oliart, que acaban de nombrarlo consejero delegado de Renfe”, me dijo sin dudarlo.

Cuarenta y cinco años después recuerdo perfectamente las dos preguntas sin respuesta que le hice a Oliart en nuestra primera conversación: “Yo sé algo de economía monetaria, pero no sé nada de trenes”, le dije, al darme él a entender que ya contaba con gente para conducir los trenes; lo que a él le interesaba era lo que ahora llamamos “aprendizaje asociativo”; es decir, que no hay innovación posible sin multidisciplinariedad o aprendizaje asociativo.

La segunda pregunta fue la siguiente: “¿Es usted consciente de que he sido un exiliado político durante ocho años y miembro del Partido Comunista?”. Claro que le podía crear complicaciones dar trabajo en 1966 a un joven de ese perfil; pero Oliart no tenía ni tiene fronteras ideológicas ni políticas ni de cualquier otro tipo. Lo que tenía hace 45 años y sigue teniendo ahora es algo que me cautivó desde el primer día: el sentido del Estado, el pensamiento subyacente de que su conducta no ha tenido otro móvil más que este. Bastó para reconciliar a un desconocido como yo, que procedía de un pueblo perdido en la montaña, con el sector público; lo normal era una relación desaborida entre ambos.

Por las mañanas pude ayudarlo a canalizar dinero del Banco Mundial; por las tardes, después de cambiar –ante el asombro de la cerillera de turno en los urinarios situados delante del Ministerio de Marina– el traje de ejecutivo de Renfe por el de cabo segundo de Infantería de Marina, pude, gracias a él, concluir mi servicio militar.



5 Respuestas to “Volver”

  1. lamermisima:

    Muy bonita entrada Don Eduardo, lo felicito.

  2. ProRedes:

    Redes para la Ciencia » Volver:
    24 julio 2011 a las 1:01 am
    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

    amedina:
    24 julio 2011 a las 2:20 am
    ¡¡Me encanta esta historia!!… cada vez valoro más encontrarme con gente que, como Alberto Oliart, no tiene “fronteras ideológicas, ni políticas ni de cualquier otro tipo”. ¡Muy buena la foto!

    Javier:
    24 julio 2011 a las 1:21 pm
    Pues no parece que halla obviado su sentido de estado cuando todos sus conocimientos y consejos van en la dirección de mejorar unos de los pilares básicos de cualquier sociedad: La educación. Además, de una forma ingeniosa, haciendo ver y creando interes por otros mundo que creiamos inexistentes hace poco tiempo (pues no se puede contar cuando lo ponía a las 2 de la madrugada).

    Además, lleva años diciendo que la enseñanza ahora debe ser diferente; Si hasta los dibujos animanos infantiles hablan de lo que usted nos cuenta con cientificos en sus programas.

    Aranzazu S:
    24 julio 2011 a las 4:52 pm
    Esta claro que ante momentos difíciles hay que buscas soluciones y que bueno es que alguien ayude.Ojalá todos fuéramos algo más así, ayudándonos y respetándonos los unos a los otros.

    juan carlos:
    24 julio 2011 a las 5:04 pm
    Algún día veremos en las librerías o en Internet tu bibliografía, autorizada o no, y pocos se sorprenderán de lo polifacético que has sido y sigues siendo. Me encanta la plasticidad de tu cebrero.

    Lolo Villalba:
    24 julio 2011 a las 6:01 pm
    Estimado y admirado Sr.Punset: ¿Qué le impulsó, si tiene a bien compartirlo con sus lectores, a escribir esta anécdota tan maravillosamente intimista?

    Margarita:
    24 julio 2011 a las 6:19 pm
    Me encantan las viejas historias. Un saludo.

    Curro Rodríguez:
    24 julio 2011 a las 6:38 pm
    Le agradezco la información sobre Oliart, del que solo sabía que nació en mi pueblo, que había sido ministro con la UCD, y muy poco más. Cuando lo nombraron para TVE supuse que algo más habría detrás. Cuando dimitió harto de los ataques del PP, me afiancé en la idea. Con los datos que vd. aporta me siento muy orgulloso de mi paisano.

    Soraya valles:
    24 julio 2011 a las 6:38 pm
    Mi lema vive y deja vivir, como Amy Winehouse, no?. Primero educa, despues educa, y despues educa y por último no dejes que los enemigos se acerquen demasiado sueloen ser tus mejores amigos hasta la muerte.

    Andrés:
    24 julio 2011 a las 6:46 pm
    Yo soy empleado público y soy de los que piensa que el único privilegio que nos queda es el de poder hacer bien nuestra faena que no es poco. En niveles bajos (Grupos D y E) donde el sentido del estado ni se nos supone ni se nos exige ya es algo importante.

    maria Dolores:
    24 julio 2011 a las 8:39 pm
    Sr.Punset pues tuvo mucha suerte en medio de todo de encontrar esa persona que le ayudo,si no ahora alo mejor no lo tendriamos entre nosotros. Punset porque no escribe su Biografia seguro que es interesante a mi me gustaria mucho y seguro que todos piensan lo mismo.Esta muy guapo en la foto de joven ,pero ahora tambien lo esta.Un. saludo punset ¡¡¡Te queremos tal como eres!!!

    Alberto Panadero:
    24 julio 2011 a las 9:30 pm
    Los multiples puntos de vista de la Historia siempre entretejen una red basta, complicada e injusta. Los sentimientos personales que nos quedan impregnados hacia ciertas personas, siempre dotan a esta misma Historia de cercania, pero a su vez de una gran subjetividad y parcialidad, que, a mi parecer, en este caso, (y desde mi ignorancia en este plano personal e historico , ya que yo ni habia nacido entonces), resultan algo controvertidas para el resto.

    Desde mi punto de vista, persona de 32 años, resulta complicado entender a alguien que poseia un puesto de importancia bajo un regimen fascista (las cosas por su nombre) que causo tanto sufrimiento (y alegrias a otros), que ademas en su momento acató el orden establecido y como muchos otros se benefició de ello y mas tarde no pago por ello, e incluso mas, participaria de momentos abochornantes de talante autoritario y de otro calibre, pues, como decia, a dia de hoy, siga teniendo puestos de gran responsabilidad y ademas su dinastia se perpetue (si, por que hay personas que trabaja igula o mas de duro que estos, y al no pertenecer a ninguna familia, lobby o etc, mas que nada por el lobbying tan perjudicial que existe en la sociedad, aunque no tiene ni tanto exito o influencias, algo que es una de los posos del franquismo en el Estado Español,mas que nada por el lobbying tan perjudicial que existe en la sociedad, aunque que perjudica al avance en base a la meritocracia y del que los jóvenes tanto nos quejamos).

    No conozco al señor Oliart personalmente, seguro que como ser humano es excepcional si alguien como usted lo dice, por que en su criterio si que confio.
    Incluso, como profesional que me dedico a los medios, he de decir que su labor durante su mandato ha sido sorpendentemente acertada.

    Pero, sr Punset, no estamos hablando de una injusticia tal como la que en su dia se cometió con el sr Grimau, por citar alguna (aunque estoy seguro que el gobierno al que el sr Oliart perteneció en su momento, hizo su trabajo tan tan bien, que hoy en dia, nombres como este mismo del sr Grimau, ni siquiera existan en la memoria democratica)
    Pero creo, que el hecho que haya caido, por multiples razones,ya sabemos como son los pasillos y corrillos de Paseo de la Habana, no es mas que otro signo de la falta de perspectiva con la realidad mas castiza, dramatica e “indignada” y del ensimismamiento que algunas clases sociales de este pais siguen teniendo, hecho que no creo muy producente, dado que aunque aun no se vea salida del tunel, y tiempos mucho mas dificiles estan por venir,por suerte, el futuro ya está aquí.

    Escrito desde todo el respeto hacia sus recuerdos, y admiracion hacia su trabajo, sr Punset. Gracias!

    libeth aguilar:
    24 julio 2011 a las 10:29 pm
    muy motivador y sobretodo me doy cuenta que cada evento y momento vivido ha marcado , formado y hasta podria decir q ha moldeado a la magnifica y genial persona que eres eduard punset…grande maestro

    Pedro L. Villalonga Cardona:
    24 julio 2011 a las 10:53 pm
    Lo que no acabo de entender en este articulo es: que necesidad tenia usted de volver a España cuando ya tenia una vida en un país mucho mas desarrollado que el nuestro y con muchas mas posibilidades de crecer tanto profesional como personalmente, en este caso anteceden las relaciones familiares a la incertidumbre de un futuro prometedor que al final ha sido la realidad, pero podría no haber sido.

    Raquel M:
    25 julio 2011 a las 1:49 am
    Muy honesta tu historia, yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo, je je je, conozco una historia que para evadir ir de “voluntario” a bosnia, año 93-94, fingió ser caustrofóbico durante 3 noches cuatro dias en un barco, sin dormir, es muy inteligente, no comía para mantenerse despierto, y veía las noticias de tve, en la madrugada y las memorizaba, ya que se iban repitiendo, me ha gustado mucho el artículo, siempre es bueno volver y recordar, cualquier cosa, pero volver a cosas buenas y graciosas, es el mejor regalo, y más si hay mas protagonistas en la historia…saludos.

    Fernando:
    25 julio 2011 a las 11:22 am
    Estupenda historia que como vilipendiable funcionario le agradezco muchisimo. Tiene un valor excepcional que ud. aporte este testimonio de primacia del interes publico, que sin duda ha guiado a Oliart hasta su ultima decision al servicio del Estado.

    THEPARIENT:
    25 julio 2011 a las 12:39 pm
    Me parece una actitud muy inteligente en su momento al aceptarle como empleado “a pesar de su pasado comunista” como usted dice la del señor Oliart. Da gusto ver que se anteponen las personas y el sentido común a otras “costumbres” establecidas,cuando no impuestas en la época ;y ahora usted con su articulo también lo hace. Un lujo leerle y otro escucharle.

    E-moción:
    25 julio 2011 a las 12:55 pm
    De esta bonita historia me quedo con la frase ” bastó para reconciliar a un desconocido como yo, que procedía de un pueblo perdido en la montaña, con el sector público; lo normal era una relación desaborida entre ambos.” Entre líneas yo leo, “bastó para conciliar a un exiliado como yo, con un representante del Régimen como Oliart”
    Creo que esto es lo que no ha comprendido el Sr. Panadero en el comentario nº 12: El Sr. Punset y el Sr. Oliart son personas con un carácter marcadamente “humanista”, y por tanto la reconciliación del Sr. Punset con la vida pública española tras conocer al Sr. Oliart, es la reconciliación que a día de hoy todavía no se ha producido entre las “dos españas”. Sr Panadero, ante una historia emotiva y humanista como esta, cita usted al Sr. Grimau, contraponiendo así la historia de un mártir del partido comunista con la del Sr. Punset, con lo que se puede interpretar que usted sugiere que la historia de éste tiene menos mérito que la de áquel, Sí, es cierto que el Sr. Grimau no tuvo la oportunidad de esa reconciliación, por desgracia. (por cierto fue delatado cuando estaba en España y se supone que sólo lo sabía el comité central del PCE)

    Ojalá hubiera habido en el franquismo muchos Punset y muchos Oliart porque de haber sido así hoy no habría todavía para desgracia de todos esas dos Españas que parecen condenadas a no entenderse.

    Por favor, No hagamos comentarios que ahonden en la herida. Ensalcemos historias como ésta que demuestran como se puede empatizar con el contrario para colaborar, entenderse y progresar. Caminemos hacia una sociedad más altruista como sugiere el Sr. Punset.

    Volver (Eduard Punset):
    25 julio 2011 a las 1:14 pm
    […] Volver (Eduard Punset) http://www.eduardpunset.es/13492/general/volver  por elchivocabra hace 4 segundos […]

  3. ameba:

    Pues si Eduard, siempre es mejor volver a la manada y ser humilde y agradecido a quien nos facilitó esa vuelta! El ser humano es maravilloso.
    Un saludo, ya desde tierras manchegas.

  4. Francisco Jiménez:

    Mi estimado Sr:
    Yo soy un militar en la reserva y no acabo de entender como, se puede pasar de teniente de complemento a cabo de infanteria de marina. Le podria transcribir toda la legislación al respecto , pero no creo que sea el caso. Con respecto a lo que dice “..En cualquier otra circunstancia habría podido adquirir la condición envidiable de funcionario público….”, le recuerdo que los oficiales de complemento de aquella época, tenian limitada su permanencia en las Fuerzas armadas hasta los 35 años, razón esta por la que yo no quise integrarme, y tuve que reengancharme en el ejecito, hasta adquirir el empleo de comandante. Otra cosa es, que la politica de personal militar en este Pais, Nación o como quiera que se llame al territorio donde he nacido, haya permitido con posterioridad, esa escala de “jovenes con mano” hayan adquirido en la actualidad la condición de funcionarios, perjudicando en su carrera profesional a los que empezamos nuestra carrera profesional, limpiando letrinas, pelando patatas y superando oposición tras oposición, sin contar la obligada movilidad geografica, que como otros muchos padecimos, unos por el “sueldo fijo” y otros como en mi caso por vocación.
    Hizo usted muy bien en dedicarse a lo que le gusta, pues lo hace muy bien y le rogaría que evitase comentarios de lo que desconoce para alagar a los amiguetes.
    Muchas gracias

  5. jacinta:

    Sr Punset, tengo recuerdo de su persona desde que fue conceller de la generalitat de catalunya, si no recuerdo mal.
    tiempo despues le segui el tv hasta que le pasaron a horas intempestibas ,muy tarde o de madrugada. siempre tuve la sensacion de que le apartaban de las horas de mayor audiencia, nunca lo entendi con lo interesante que es.
    tengo algunos de sus libros y quando los leo se me reproduce su voz, como si me los leiera usted, y es encantador.
    su blog lo descubri haze apenas unos pocos dias y me estoy enganchando.
    todos tenemos una historia que contar y la vida da muchas vueltas, el futuro es una sorpresa y hay que seguir para poder contarla.
    una admiradora mas le felicita por su interes, trabajo, curiosidad, inquietud,… …

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.