Autor: Admin 8 abril 2011

Con motivo del Día Mundial de la Salud, el pasado 7 de abril el Grupo Áccura organizó una conferencia para explicar las múltiples conexiones que existen entre el deporte y las emociones en su centro deportivo Áccura Gavà Mar. La conferencia contó con tres ponencias que pronunciaron Javier Güemes, deportista, fundador y coordinador del Club Áccura Running en el centro de Gavà, Anna Martí, psicóloga fundadora y miembro del patronato de la Fundación Eduardo Punset, Redes para la Comprensión Pública de la Ciencia, y Magdalena Vargas, psicóloga y productora de Grupo Punset Producciones.

Según explicaron los ponentes, la práctica del deporte es una vía muy práctica para establecer redes sociales, tan importantes en nuestra vida. Los seres humanos  necesitamos de la interacción con otros seres humanos pues somos animales sociales que buscamos puntos en común con aquellos que nos rodean para establecer relaciones de amistad, colaboración, para transmitir conocimiento, compartir experiencias y emociones. Estas emociones que experimentamos son fenómenos psicofisiológicos que nos sirven para adaptarnos al medio. La mayoría de expertos en el tema están de acuerdo en que las emociones básicas son la alegría, la tristeza, el miedo y la rabia, y podríamos añadir la sorpresa.

Deporte para la gestión de emociones

Tal como afirma el experto en redes sociales de la Universidad de California, James Fowler, las emociones se contagian. Gracias a las llamadas neuronas espejo, tenemos la habilidad de incorporar en nosotros mismos estados emocionales por el mero hecho de ver que otras personas manifiestan esas emociones. Si vemos con frecuencia otra gente que sonríe, tenemos tendencia a sentirnos felices nosotros también. Por otro lado, la práctica regular de ejercicio físico genera placer para nuestro cuerpo y para nuestra mente.

La aceleración de la sociedad actual facilita vayamos almacenando estrés. El estrés en sí no es malo pues es una respuesta fisiológica de nuestro organismo ante una situación complicada. El eustrés es la parte de l’ estrés que nos activa que nos mueve, la parte positiva. Por el contrario, el distrés es la parte negativa, aquella que nos bloquea y paraliza. Cuando nuestro cuerpo está cargado de esta tensión podemos utilizarlo en tres vías diferentes: una constructiva, una destructiva y otra estéril. El deporte y el ejercicio físico bien entendido son vías constructivas de quemar y desprendernos del estrés.

La clave está en la motivación

Uno de los aspectos más positivos que ligan el deporte a las emociones es aquello que nos impulsa al movimiento: la motivación. La motivación está relacionada con la personalidad de cada uno, con sus necesidades, sus deseos y sus objetivos. En este caso el autoconocimiento es francamente importante: si uno no conoce sus rasgos principales de la personalidad, cuáles son sus necesidades y sus deseos difícilmente podrá fijarse unas buenas metas. Los objetivos tienen que ver con el hecho de conocer en qué punto nos encontramos a nivel físico, mental y emocional para poder proyectarnos hacia dónde queremos llegar. La siguiente fase consiste en aplicar los valores suficientes como el trabajo, la constancia, la disciplina o la flexibilidad.

En el deporte hay mucho de lucha, con uno mismo o con los demás. Gracias a la plasticidad neuronal podemos marcarnos objetivos y flexibilizarlos. En el libro de El arte de la guerra, Sun Tzu hacía referencia a como el agua jamás perdía su capacidad de erosión y aún así sorteaba todos los obstáculos que encontraba en su camino. Pues bien, nuestras neuronas se conectan y desconectan en función de la experiencia y debemos aprovechar esta propiedad del cerebro para conseguir todo aquello que nos propongamos sin dejar de ser lo suficientemente flexibles.

Por último, desde el Grupo Áccura se explicó como se transmite esta motivación, estas emociones positivas, esta actitud en pro del esfuerzo personal y el amor por el deporte en todas sus vertientes, ya sea a nivel del deporte de élite, educacional o en la práctica habitual de la actividad física.

Fuente: Grupo Áccura



4 Respuestas to “Deporte y emociones para el Día Mundial de la Salud”

  1. carla:

    de las emociones básicas…¿no falta el amor?

  2. damian:

    me gusta este sitio para poder ver a punset no solo en la dos, en redes

  3. francisco:

    Todo esto se puede comprobar, cuando hay disciplinas que digamoslo así, explotan más el aspecto de la relación entre cuerpo, mente y espíritu. Aunque el deporte no deja de ser una disciplina física, donde se olvidan aspectos mentales y espirituales, eso es lo bueno que tienen otrs disciplinas no deportivas, como el Yoga, donde se integran muy bien estos aspectos físico, psiquico emocionales y llega a profundidades espirituales, pero cualquier practica deportiva integra estos conceptos, solo que de formas diferentes, unas lo hacen más profundamente que otras.

    Saludos a todos los deportistas.

  4. CanoSFM:

    En mi opinión, el deporte, como todas las actividades que hacen que la persona disfrute con lo que hace, es un estímulo que ayuda a que las personas estén de mejor humor y afloren sus emociones. Yo mismo he experimentado que en aquellas épocas en las que practico deporte me veo capaz de hacer más y mejores cosas que en aquellas en las que no practico.

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