Autor: Eduard Punset 13 marzo 2011

Genera escepticismo y tristeza constatar que los países occidentales están distraídos, como si no ocurriera gran cosa en el mundo árabe. Por el contrario, alimenta una esperanza sin límites percibir que una parte fundamental de la población del globo, un ausente hasta ahora del verdadero concierto internacional, está a punto de incorporarse a la modernidad, uniéndose a los demás.

Será inmensamente bueno para ellos y para el resto del mundo, que los ha echado mucho de menos. El conocimiento científico puede ayudar algo a entender lo que pasa con unos y otros. En primer lugar, habría que saber por qué el mundo occidental y los países europeos en particular están tan distraídos que no se dan cuenta de lo que ocurre a su alrededor. Me caben pocas dudas de que los países europeos han perdido de vista cuál es su elemento o dominio; es decir, aquella misión que no solo los enaltece cumplirla, sino disfrutar cuando se sumergen en ella.

A comienzos de una década muy distinta de lo que es Europa ahora, cuando regresé a España después de 20 años en el extranjero –era el comienzo de la década de los 70 y faltaban muy pocos años para que se muriera en su lecho el dictador–, todo el mundo me preguntaba por qué Europa era distinta; parecía más rica que nosotros, no solo económicamente, sino también científicamente y en el nivel de esparcimiento.

Recapacitando sobre lo que había visto y vivido, llegué pronto a una conclusión irrebatible: Europa no tenía petróleo; no era particularmente rica y sus emigrantes, ubicados por todo el planeta, entonaban canciones que recordaban su pobreza extrema y desamparo durante la mayor parte de su Historia. Europa había sufrido muchos holocaustos y en pleno siglo XVII se seguían quemando “brujas”. ¿Cuál había sido entonces su secreto? ¿Qué fue lo que dio a Europa la fuerza para innovar y colocarse a la cabeza del mundo durante muchos años?

“Acto de fe de la Inquisición”, de Francisco de Goya, de cuando en España religión y Estado iban de la mano (imagen: Wikipedia).

Precisamente lo mismo que están a punto de conseguir los países árabes en estos momentos. En Europa fue la separación amorosa de la Iglesia y el Estado dedicándose, por fin, cada uno de ellos a sus propias competencias. A Dios lo que era de Dios y al César lo que era del César. Exactamente lo mismo que va a ocurrir dentro de muy poco en los países árabes. No se trata de cuestionar la religión en los países islámicos; todo lo contrario, de lo que se trata es de que las normas y los protocolos religiosos no interfieran en la voluntad del pueblo, explicitada en constituciones democráticas.

Es muy difícil de asimilar el aire distraído de los europeos ante tamaño acontecimiento. La separación amorosa entre la religión, por un lado, y el poder, por otro, tuvo consecuencias incalculables que solo quiero ahora apuntar. Europa renació de las cenizas. Por primera vez, los que se atenían únicamente a normas trascendentes y eternas dejaron de interferir con la vida pasajera y cambiante de los europeos. Es imposible regir una república improvisada y terráquea con los protocolos, las normas y los talantes característicos del reino eterno de los cielos.

En segundo término, la mitad de su población –las mujeres– se incorporó a los procesos de producción; desde aquel mismísimo momento, ningún país islámico aferrado al pasado podía competir con los países europeos. “No tenéis nada que hacer –les decía yo a mis amigos islámicos–; en esta carrera, nosotros vamos en Mercedes y vosotros con muletas. ¿Os dais cuenta de que la mitad de vuestra población no está incorporada a los procesos de producción?” Por añadidura, la reubicación del dogma religioso permitió el estallido de la revolución científica.

¿Hay alguien a quien le parezca eso poco?



61 Respuestas to “Países distraídos”

  1. francisco miguel:

    todo eso esta muy bien pero tambien hay que decir que la mujer musulmana sigue siendo la defensora de las tradiciones , de la familia , del hogar.cosa que en occidente ya no ocurre.

  2. Stella:

    No creo que los países occidentales esten distraídos, pienso que están observando a una respetable distancia ya que el intervenir demasiado pronto traería odios ( como los ya conocidos por la población iraki hacia el mundo occidental ) y esa democratización y esa separación del poder y de la religión tiene que seguir su propio curso en cada comunidad humana, desde mi punto de vista, sólo podemos dejarlos hacer, crear sus propias luchas y dejarlos que luchen por lo que creen y quieren, si intervenimos puede que sea peor, desde el punto de vista comunidad sólo podemos ayudarlos a levantarse.

  3. nati valle:

    “En segundo término, la mitad de su población –las mujeres– se incorporó a los procesos de producción; ”
    si en ese momento era necesario producir para crecer, pienso que ahora es urgente reconstituir para sobrevivir.
    gracias sr. punset sobre todo por su coraje.

  4. Alejandro:

    Excelente tema y concuerdo en cada una de las palabras expuestas.
    La religión lo único que logró en todo este tiempo, es utilizar argumentos que con la ignorancia de la gente les valía; ahora la ciencia sea cual fuere comprueba que las cosas ocurren con una causa y corroborando el porqué.
    Una sola cosa creo que hemos comprobado, lo útil de no depender de la religión es que podemos avanzar y con lógica comprensible.

  5. lola sanchez:

    Irene me parece muy acertado tu comentario ,no seamos ingenuos

  6. virginiawoolf:

    Primero ellos no tienen a un Hegel ni a un Kant, por mucho que se tenga una revolución, incluso una Ilustración, la que da la modernidad, y sin duda las nuevas tecnologías que también están llegando allí; incluso mucho ingenieros europeos estaban yendo para trabajar allí porque pagaban mejores salarios que aquí. Pero no tienen a un Hegel que teorizó y puso al Estado por encima de todo, incluso de las instituciones religiosas, y no tienen a un Kant que puso al hombre como un fin en sí mismo, con un alto concepto y nivel de sí mismo. Para Hegel el kantismo sería su nueva religión. Pero la iglesia también estaba utilizando el pensamiento de Kant, el material crítico, para “seguir consolidando su templo”, como diría Hegel, y se veía las insuficiencias del kantismo.

    Sin embargo, no hemos salido tampoco en la modernidad europea de un pensamiento teológico “sacral”, cabe decir, por mucho que la Razón y el Estado siguen siendo todo, que en buena medida ha venido a sustituir a un Dios, ypero para cambiarlo por otro ídolo. Lo que distingue al pensamiento teológico del mitológico es que se crea un cuerpo de conocimiento para expertos, el cuerpo teologal, y de esta manera se separa lo natural de lo sagrado; el pueblo accede al saber de lo natural, pero siempre hay algun cuerpo de saber que se le restringe. Y esto sucede en las sociedades postmodernas e informatizadas, también, que hay un saber que se restringe a la población. Por tanto, hay una nueva clase, que es la de los trabajadores del saber, generalmente tecnólogos, y junto con ellos la clase gobernante. Y en cierta manera se esconde un cuerpo del saber, se sigue escondiendo. En parte porque no es asequible para todas las mentes. Las religiones siempre se han refugiado en esta separación, pero ahora es que son las sociedades informatizadas las que crean estos cuerpos de separación también.

    Entonces por mucho que divulguemos la ciencia, que divulguemos la filosofía de las luces y el kantismo humanizador, siempre habrá que invocar también a un Hegel que se preocupe porque el saber pueda llegar desde la estructura del Estado a las instituciones sociales, y que sea un recurso que alcance a todos. De lo contrario no servirá para nada.

  7. filosofía de las luces « Estherllull's Blog:

    […] filosofía de las luces Dejar un comentario Posted by estherllull en marzo 15, 2011 virginiawoolf: 15 Marzo 2011 a las 2:34 pm […]

  8. Yolanda Spadini:

    He vivido muchos años en Oriente Medio y me siento un poco.. arabe!!, Me pregunto si los dirigentes occidentales estan interesados en esta ola de libertad y democracia de los pueblos. Supongamos por un momento que se produce una revuelta en Arabia Saudi, que pasaria con las ¨ libertades de consumo¨del mundo occidental. Teniendo en cuenta como afectaria a la crisis del petroleo.

    Estaría bien que no fuesemos tan egoistas y celebrasemos el gran paso de la revuelta popular que esta dando el mundo arabe.

  9. pau:

    Querido señor Punset, debo reconocer que lo admiro, pero a veces usted me conmueve.
    Usted ha sido ministro del gobierno de España, ya sé que de un ministerio que en principio no decidía la política internacional, pero en fin, un ministro es un ministro.
    Europa se hace la despistada, cómo no, porque no le interesa que musulmania -llamémosla así- se desarrolle.
    En estos momentos somos importadores netos de productos de musulmania, en unos casos: petróleo, y en otros: productos manufacturados o agrícolas. El desequilibrio contable con musulmania es evidente, sobre todo cuando se trata de países productores de energía: Argelia, Libia, etc. En el resto, a los europeos tampoco les conviene por el factor contagio.
    Nosotros compramos petróleo en Libia y gas en Argelia, lo pagamos con dólares o euros que vienen de vuelta con inversiones que se disipan en pérdidas o en ladrillos mal puestos, que por un lado se desvalorizan y por otro crean puestos de trabajo. El Gadafi compra media Andalucía, edifica y la pierde poquito a poco a base de impuestos y pérdidas de valor -un palacio o un centro lúdico cuesta el doble de cuando se vende, todo lo contrario que mil pisitos- Y el argelino, más práctico, apuesta en acciones que pierden valor sin remedio -las que ganan no están en venta para él-
    Mientras tanto, ¿qué hace su pueblo? Pues trabaja por cuatro perras mal contadas. ¿Y qué hacen sus mujeres? Pues la colada.
    Ahora imaginemos que la revuelta tiene éxito…
    Los argelinos y los libios trabajarán y sus mujeres también, y querrán una parte del pastel, aunque sea al mismo precio. Las inversiones se quedarán en sus países, se crearán industrias, cultivos especializados, petroquímicas, fábricas de coches, universidades y hospitales… Los dólares y los euros se quedarán allí y servirán para crecer ellos, no para que gastemos nosotros… ¡¡¡Error!!! Para que cobren sus pensiones vitalicias nuestros políticos, para sufragar sus derramas, sus coches oficiales y sus corruptelas.
    El tinglado se desmontaría y caería como un castillo de naipes. Europa descubriría que gasta y no produce, solo negocia y corretea arriba y abajo en plan turista.
    Es eso, señor Punset, solo números, el trabajo de un contable que debe hacer filigranas para que cada año salgan los números. Y da lo mismo que el petróleo suba o baje, los precios del interior harán lo mismo y con los dólares y euros solo podrán comprar lo mismo. Para eso están las negociaciones colectivas, a razón del aumento del coste de vida.
    Por cierto… el francés ya ha apostado por el revoltoso libio, porque ya ha negociado cómo se le devolverá el dinero, sino de qué. ¿No se fijó en la cara de los negociadores? gorditos y con traje y pelo de corte europeo, anillos de oro y sonrisa de tener la espalda cubierta.

  10. David Fernández:

    Lo dijo Marx “la religión es el opio del pueblo”, es un echo que desprendiéndonos racionalmente de nuestras creencias entraremos en un mundo diferente en el que se respire nuevos aires, se deslumbre nuevos horizontes.

    Que tenga buen día Sr. Eduard Punset

  11. Punset: “los países occidentales están distraídos, como si no ocurriera gran cosa en el mundo árabe” | Linkeando:

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