Autor: Eduard Punset 4 septiembre 2007

Incluso los sistemas organizativos de las hormigas nos han ayudado a reflexionar durante el verano. Me refiero, entre otras muchos ejemplos tan válidos, a las aplicaciones prácticas para los humanos vertidas por David Gascón e Intoku; o las interrogantes planteadas por Transon sobre por qué , en nuestro caso, se requiere la política; o las ideas sugeridas por María en torno a la capacidad de cooperación que, en última instancia, sería el dato básico del que dependen todos los demás interrogantes. Terminó el verano.

¿Por qué no intentamos ampliar los núcleos de participación en esta reflexión colectiva, sin saber del todo a qué nos conduce, pero sabiendo que nos conducirá a alguna parte? He observado coincidencias, complementariedades, y versiones opuestas entre los participantes en el blog y los lectores de mi columna en El Semanal. Mi sugerencia es la siguiente: demos mayor densidad y calidad a mi reflexión inicial concentrando el blog y la columna. Con ello, aumentamos la frecuencia de la reflexión colectiva que se convierte en semanal. Por último, al mezclar las inquietudes y reflexiones de dos públicos –de decenas de miles el uno y de centenares de miles el otro-, ampliamos notablemente el ámbito de la interactividad.

Mi propuesta consistiría en colgar en el blog la Columna el mismo día que aparece en El Semanal. Pedir a un equipo de voluntarios que barajen las respuestas y hagan una síntesis mensual de las ideas innovadoras recibidas. Lo mínimo que puede salir de ahí es un libro sobre el estado de la cuestión y lo máximo, una revolución cultural fundada en la experimentación, la prueba y la interacción.

¿Lo probamos?

***

Prejuicios - F. Pinillos
“Prejuicios”, ilustración de Fernando Pinillos.

Durante la guerra civil de Ruanda, una abadesa hutu alertó a la milicia de la presencia de tutsis refugiados en su convento. Sin embargo, escondió a las personas que, como ella, eran monjas. Es un ejemplo dramático de algo que el cerebro hace constantemente, de forma automática: dividirnos entre “nosotros” y “ellos”. A la luz de la percepción codificada y deformada que tenemos del universo real, parecía probable que la mayor parte de la energía cerebral no se consumiese interpretando fielmente lo que percibimos fuera: serían resultados más bien pobres a cambio de tanto supuesto esfuerzo cerebral.

Gracias a la neurología, descubrimos que el cerebro utiliza gran parte de su energía para predecir, inventar e imaginar, configurando además divisiones entre “ellos” y “nosotros”. El cerebro también nos agrupa en función de nuestros temores y quimeras. La pregunta pertinente a partir de ahora es si seremos capaces de controlar esta “manía” cerebral, para evitar así respuestas irracionales e injustas hacia los demás.

Hay personas capaces de dar la vida por un equipo de fútbol, o de quitársela a otros porque son de una etnia o de una nacionalidad diferente. Estas divisiones, en general, parecen extrañas. Objetivamente, se aprecia el componente absurdo de esas pasiones: “No tiene sentido”, decimos sorprendidos. Pero cuando se trata de temas sobre los cuales tenemos sentimientos viscerales, no es fácil tomar distancia.

Los perros forman manadas y los chimpancés son muy leales a su grupo. Sin embargo, a diferencia de las personas, estos animales no deciden que los del otro grupo son buenos o malos en función de sus banderas, sino de intereses concretos como el territorio o la selección sexual. Ta vez seamos la única especie que se comporta de un modo u otro en función de los símbolos. Además, nuestras filiaciones se solapan porque tenemos más de una manera de clasificarnos: la nación, el idioma, el sexo, las edades… Es fascinante constatar también que seguimos dividiéndonos en categorías como género o etnia, pero que no utilizamos otros raseros como ser zurdos y diestros o altos y bajos. Esto sugiere que tenemos un modo específico de clasificar. Y el pensamiento, como el alma, está en el cerebro.

Mahzarin Banaji
La psicóloga social
Mahzarin Banaji.
(Imagen: U. Harvard)

Éste vincula el concepto de pertenencia a una categoría humana con un estado fisiológico concreto, y emite señales a las células que controlan los flujos hormonales o los latidos del corazón. Desde hace tiempo sabemos que los niveles de testosterona de quienes compiten en un deporte varían en función de si ganan o pierden. Sin embargo, estos niveles también aumentan en los aficionados cuando su equipo de fútbol gana. Las repercusiones de nuestros vínculos y filiaciones no actúan, pues, como simples pensamientos: repercuten de forma fisiológica y afectan a todo el cuerpo.

Quizá hayan causado más daño las lealtades de las personas a una tradición, raza o religión concretas, que a raíz de temas económicos. Sin embargo, solemos achacar a los ricos los males que nos afligen. La psicóloga social Mahzarin Banaji ideó un test muy interesante con el que demostró que incluso aquellos estadounidenses con principios más igualitarios y progresistas albergaban sentimientos discriminatorios. En el test quedaba patente cómo personas que rechazan cualquier tipo de racismo adscribían adjetivos positivos a una cara blanca unos milisegundos antes que a una cara negra.

Es probable que a medida que conozcamos mejor cómo funciona el cerebro también seamos capaces de comprender y gestionar mejor nuestras emociones, y su impacto sobre nuestra conducta.

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93 Respuestas to “¿Por qué tendemos a prejuzgar?”

  1. Maria:

    Yo creo que el hecho de prejuzgar y los prejuicios son una respuesta emocional. En general creo que estan directamente relacionados con lo que sentimos en el pasado y en el presente, dentro de las circunstancias propias y las del entorno, familiares sociales y culturales, y que surgen cuando la integridad física o psicológica de la persona se sienten de algun modo amenazada por todo aquello que pueda resultarle desconocido, extraño o extranjero (extraneus en latín). Por lo tanto si atendemos a la emoción que subyace al prejuicio, la evaluamos relacionándola con la realidad y nos preocupamos de aprender todo lo que se pueda del objeto del prejuicio evitaremos que éste se consolide. Es una parte importante del desarrollo de la empatía con la que nacemos. Los bebés lloran cuando oyen a otro bebé llorar y rien cuando ven a otro reir.

    El conocimiento del funcionamiento de las emociones será en este siglo, o al menos yo lo espero, una realidad tan palpable como lo ha sido en otros, por ejemplo, el conocimiento de la anatomía del cuerpo humano. Este será el siglo del cerebro, estoy segura, y no tardando mucho la gente hablará del hipotálamo o de la amígdala con la misma facilidad con la que habla del estómago o del riñon.

    ¿Estaré siendo excesivamente optimista?

  2. debari:

    Hola, la verdad de mi primira opinión a la que voy a poner ahora, he ido variando, según he ido leyendo..increible, me asombra sobre todo lo positivo que es analizar escuchando, como se abren las perspetivas inicales, así que lo mismo varios más¡¡, gracias a todos de corazón. Estas son las primeras conclusiones que he sacado y que he intentado agrupar.
    Los prejuicios como ante sala de la violencia.
    hola..he estado pensando, reflexionando un poco de forma genérica a lo que supone categorizar, por todo lo que os he leído…

    Descartando el valor instintivo que nos podría hacer una sentencia sin base sin argumento y que descartamos como fruto de una irrealidad así como imaginación irracional, tomo el nombre de prejuicio con las connotaciones que justifican la violencia y lo usan como medio real, como tal, a aquel que a sabiendas de lo que supone tomar una imaginación lo usa para argumentar el rechazo y por tanto, pienso de forma personal que cualquier persona que usa la sin razón y la irrealidad, sufre un trastorno mental, que curiosamente actúa en muchos casos, como enfermedad psicológica colectiva, que se expande mediante la figura de un líder que marca la pautas de los códigos de conducta físicos, psíquicos y se encarga de endiosar estereotipos o moldes admirables cuyo fin justifica todos los medios para ajustarse al patrón y alcanzar un estado que le otorgue el premio de pertenecer a un grupo de primer orden.

    1-Prejuicio.
    Es una evaluación preconcebida nacida en los focos sociales fruto de la convivencia, sin
    Argumento real en base a la ética o moral, que una vez tomado con argumento para el rechazo no produce ningún remordimiento a quien lo usa como elemento de la razón.
    2-Motivos.
    Aunque existen motivos individuales, principalmente los prejuicios son llevados a primer orden en tanto un individuo se reconoce así mismo como elemento reconocido de un grupo cerrado. Dicho grupo está unidos por una serie de valores fundamentales, y/o habilidades, creencias conformando unas normas en el hábito grupal, cumplen los patrones y estereotipos de grupo sean de orden físico , moral, o de acuerdo .

    3-Utilidad del prejuicio para quien lo toma como hecho que viola las normas establecidas de forma verbal o cultural por un grupo/individuo: (causa)
    Descartar una persona o grupo
    Dominar una persona o grupo
    Humillar a una persona o grupo
    Procurar un estado de inferioridad a quien se prejuzga.

    4- Sentencia del grupo/individuo (efecto)
    Cuando un grupo ve vulnerados los patrones por un individuo ya sea de aspecto, pensamiento o desacuerdo, por uno o varios del grupo, actúan como mediadores ante la amenaza de vulnerar los conceptos propios del bien /mal, expandiendo el prejuicio en el resto de grupo y puede surgir entre los miembros o componentes de un grupo la base que les autorice ( de forma justificada en base al prejuicio) para difundir:

    -Odio.
    -Cualquier tipo de fobia
    -Autoritarismo-
    -Crueldad-
    -Discriminación
    -Persecución
    -Esclavitud
    -Dominación.
    -Violar
    -Matar
    -pegar
    -insultar
    -Tortura
    Y sobre todo vulnerar el respeto devaluando el valor a la vida, palabra u obra de quien transgrediera los códigos de grupo, con causa justificada (la sin razón) y por ende sin remordimiento alguno.

    Todo esto es llevado a casos extremos pero en los estados que vivimos a diario y que normalmente no nos hace pensar que pertenecemos a un grupo, pienso que debemos sopesar los valores que nos indican se forma subconciente que nos hace creer que pertenecemos a un rol o grupo social y en las primeras tomas de prejuicios instintivos, tomar como norma de los limites del bien y el mal, el no infringir la dignidad del hombre, ya sea de físico, idea, palabra y obra, porque aún no perteneciendo a ningún grupo activo o colectivo, la actuación de la creencia injustificada como es estereotipar a un ser humano, clasificarle o categorizar, ya sea de físico, ideas, palabras o acciones, nos hace actuar como cualquier miembro activo de un grupo de los que digo más arriba.
    Que los juicios de valor solo sean llevados a cabo por las realidades y aún siendo estas pruebas justas de discrepancias a nuestro “modus vivendi”, jamás habrá justificación para transgredir los derechos de ningún ser humano.

    Tras esta reflexión escueta, pienso que es un trastorno emocional colectivo, y como todo trastorno debe tratarse como una enfermedad emocional, normalmente todo tiene un desencadenante y deberia existir una “medicina” o tratamiento adecuado ¿cuál sería el remedio ante la “enfermedad” ( como forma de hablar)?-
    Por mi parte la empatía y sobre todo saber que solo el azar nos hace vivir en una piel u otra.
    ¿que pensais?

    saludetes

  3. Maria:

    Gracias a dios, Debari, quiero creer, o me interesa creer, que no todos los prejuicios llevan aparejados todos esos sentimientos que enumeras ligados a la emoción “ira” que sirven para defenderse de la amenaza para la integridad de la persona y de su entorno. Creo que hay prejuicios más livianos, que aunque tontos hacen menos o ningún daño, aunque supongo que en el fondo no dejan de ser una expresión de denfensa del grupo o del individuo, de su entorno y de su cultura. Me refiero a todos esos comentarios vanos e inútiles como “las rubias son tontas”, los franceses son pedantes” “los catalanes son agarrados” “los españoles son vagos” etc. Eso me recuerda siempre el mismo chiste:
    Pregunta: ¿Como se llaman los habitantes de Huelva?
    Respuesta:Onubenses
    Pregunta: ¿Si? ¿Todos? Alguno habrá que se llame Perez ¿no?

    Muchas veces las palabras se van modificando con el sentido que la gente les da, y se van apartando del original. Por eso tengo la impresión de que con frecuencia confundimos la valoración rápida, instintiva, de una situación, es decir el pre (antes de) juicio que es el que acontece en la parte reptiliana, primitiva, del cerebro, con la valoración deliberada y completa, que se hace con el pensamiento, a la que tendríamos que llamar juicio, sin el “pre”, porque ocurre al pasar la información de la parte instintiva a la parte racional y pensante.

    Entonces se supone que dejaría ya de ser un “pre”-juicio, una valoración rápida, instintiva y sin palabras, para convertirse en un juicio en toda regla, aun teniendo en cuenta que haya surgido de una situación en la que el individuo se ha sentido amenazado. Si no ha sido así, en la realidad el prejuicio deja de ser necesario.

    Ahora nos queda pues valorar para que necesitamos enjuiciar lo que son y lo que no son, lo que hacen y lo que no hacen las personas. Porque ¿que obtenemos con ello? A mi modo de ver esta es la gran pregunta, que yo creo, necesita una respuesta ¿Nos ponemos?

  4. debari:

    Hola María, jajaj supongo que no es más que mi opinión, osea no hay nada más que una reflexión fruto del dialogo, y de momento pienso que hay una linea como le dije a nn de equilibrio entre el impulso instintivo y la realidad, igualmente decimos sin mas :”¡¡uy que chica más maja¡¡”, también es igualmente estúpido, pues no tenemos argumentos, salvo que se adapte a nuestros gustos. En realidad los humanos hacemos un mapa del entorno a todos los niveles, osea nos serviría para situarnos , lo mismo que al andar si ves obstáculos los salvas, lo que pasa que no es que hablemos de gustos, si no de juicios, es decir como tu dices de una valoración. Entonces si hablamos de valores lo único que delimita tales valores es la ética en primer plano y el moral como colectivo al que pertenecemos, solo hacemos lo que cualquier animal social resguardar nuestros valores o principios que nos integran con nosotros mismo (paz interior) en segundo lugar los que nos integran a la pareja, familia, amigos y así hasta sentirnos individuos sociales, con la responsabilidad de resguardar cada uno de los valores que nos integran, ¿que es lo que queremos?ACEPTACION
    Entonces no obtenemos más que la aprobación por orden de valor hacia el entorno.
    Y aunque parezca bobo, si actuamos cuando prejuzgamos y (si nos los creemos claro, porque no hay argumento)estamos actuando como los grupos de clasificación radicales y aunque la violencia también surge a diferentes niveles , y sabemos que no es lo mismo violar que decir eres tonto jajaja, un prejuicio no tiene más valor que el desechar, infravalorar o dominar, y la escala de violencia ira acorde a lo que consideres admisible…
    Es que es duro, muy duro saber que más de una vez prejuzgamos y comprender las connotaciones que pueden desencadenar y que pueden influenciar en el grupo dependiendo de tu posición dentro de él ( madre-hijo-amigo-vecino- compañero de trabajo, presidente de la comunidad- tendero del barrio etc, un rol).
    Y es que no nos gusta admitir lo malo que podamos tener, pero he aquí el único camino que lleva categorizar a primera vista desde un bobo desprecio, a un punto sin límite.
    No se María, yo estoy dispuesta preguntarme más porqués, pero de verdad pienso que en el prejuicio el único peligro que tienemos es dejarse llevar por él.
    Es una irrealidad y como tal debemos deshecharla cuando lo sentimos no nos hacen falta esos instintos primitivos, hemos evolucionado al lenguaje, supongo que hablar, dialogar, solo puede darnos el inicio de algo más solido..pero cuidado ajaja, como dije también hay palabras cargadas como balas.
    Maria ponernos en el lugar de… y no hacer ni decir lo que no te gustaría que hicieran o te dijeran. No somos jueces de nada, ¿para que sentenciar a sabiendas que una palabra como es el prejuicio puede conducir a la violencia aunque sea en grado extremo?, cuanto más lejos mejor ¿no?.
    Pues eso asumir que cuando nos pasa, debemos pensar que es una mentira, un instinto y pasar de él.NO hay justificación para el prejuicio.
    Claro como digo es mi opinión pero si no es cierto espere que haya sólidas razones, situaciones ejemplares para hacer caso de ellos, porque mientras que nadie demuestro lo contrario, los prejuicios serán la antesala de la violencia, el visto-bueno de tal iniciativa (violenta) depende del valor que le queramos dar para que justifique un desprecio, una humillación en menos o mayor escala.
    LLevarme la contraria jajajaj, porque seguro que hay mucho más detrás de lo que esconde la palabra de marras.
    FUERA PREJUICIOS jajajaj oeoeoeoeo 😀
    Maria nos vemos por aquí un abrazote 🙂

  5. Bruma:

    Saludos. He leído detenidamente los últimos mensajes de debari, y me ha sorprendido bastante, entre otras cosas, que clasifique a los prejuicios como un transtorno emocional colectivo, aunándolos con la empatía, es cierto, que puede que los prejuicios existan porque uno no sabe ponerse en el lugar del otro, pero la idea de clasificarlos como un transtorno emocional colectivo, me parece exagerada,y sigo pensando que las valoraciones son necesarias y hasta positivas , pues en el fondo, no son más que elecciones, como de otras muchas cosas hacemos, no creo que haya tampoco que dramatizar , además desde mi punto de vista, creo que se está confundiendo un poco lo que son los prejuicios con las discriminaciones, que muchas veces suelen ir ligadas pero para mi no es lo mismo, prejuzgar para mí, sería valorar, elegir, clasificar, desde tu propia experiencia, sin generalizar, si no de modo particular, lo demás, es decir sin tener en cuenta la experiencia de lo que uno ha vivido, me parecen simplemente estupideces, sin ningún fundamento y eso, creo que sería la definición que damos a prejuzgar, es decir que damos una definición a algo que no es, me explico fatal, lo sé, espero mejorar en lo sucesivo.

  6. debari:

    Hola bruma, pues..no lo se, ya dije es mi opinión, para nada son palabras que digan certezas ¿pero como denominar a un fenomeno de grupos como es el Ku Klux Klan , el fenómeno nazi, homofobos, misoginos y tantos grupos que reunidos lo que hacen es crear estereotipos, ¿cuanta gente sin motivo ni argumento es agredida por grupos de ese estilo?.
    Decimos es fanatismo, y el fanático principalmente siente arraigo por los valores o principios de una forma exacerbada .
    ¿Como actúan los prejuicios?como un sentimiento o temor a que vulneren lo que tú valoras…Dije una antesala, un preámbulo dando un margen de escalas de valor muy subjetivo. Pero si una persona sin pertenecer a nada, aningún grupo radical, tiene un valor exacerbado, ¿que pasa si siente esa primera impresión ante esa cosa que valora o se apasiona?..¿como reacciona?(estamos hablando de un hipotética persona que defiende X cosa apasionamente) en teoría siendo normal nublado por su pasión hacia cierta cosa, va a tomar ese prejuicio como un juicio de valor…
    Por ejemplo cree firmemente en Los jarrones venecianos ( asi no me meto en lios jajajja) pues si ve a alguien que en apariencia no le gustan los jarrones venecianos, porque para que te gusten tienen que llevar el pelo de punta, si ve a alguien que no tiene el pelo de punta y le muestra su desacuerdo, va a prejuzgarle por no tener el pelo de punta y va a discriminar su idea(bueno todo muy básico, pero por poner un ejemplillo)
    Luego ahora hablando y pensando, el prejuicio (malo por llamarlo de algún modo) esta muy ligado con las pasiones que podamos sentir…¿no crees?, ¿que cosa haria que una cosa que de antemano sabemos que no es verdad, tomarla en cuanta?..algo que te nuble la razón la pasión y no te deje discernir.
    Dices es discriminación, pero el prejuicio precisamente es lo que hace, desechar en una primera estancia, solo que la discriminación ya sería cuando el prejuicio pasa a ser juicio, en lo que puse, cuando ya es causa para producir el efecto, para argumentar en algún aspecto, ya sea social, racial, religioso o sexual.

    No se Bruma, se trata de destripar el tema^^, profundizar cuanto más mejor y no te explicas mal para nada gracias por tu opinión, las mismas tonterías puedo poner yo mira tú jjajaja, así que genial si das más perspetivas sobre el asunto.El único que nos desvelaría el cotarro es Punset 😀
    Intenta darme ejemplo cotidianos positivos en favor de los prejuicios…
    Un abrazote..:)

  7. debari:

    Bruma, ayer no me di cuenta que lo más importante, no te había dado larazón de porque decía que es una enfermedad colectiva, quizás es un término excesivo, pero algo que se presenta con una sintomatología repetitiva y degrada la psique, y además se expande no le encuentro otro término, más que en mi corto entender que llamarle enfermedad o trastorno. Como siempre, bueno perdonar sobre todo el pestiño ^^, pero voy a intentar explicar porque pienso que es un trastorno colectivo y como pienso que nace, ante todo decir que es mi pensamiento, por tanto discutible e inclusive erroneo

    LAS RAICES DE LOS PREJUICIOS.
    1- Las emociones como creaciones de grupo

    Mucha de nuestras conductas son dadas por las emociones que nos abordan ante situaciones, y con ellas aprendemos a delimitar nuestros gustos y a conocer que es lo que nos conviene; de tal forma que con ellas interactuamos con el entorno.
    En anteriores intervenciones hablé como se consigue una sociedad conectada mediante vínculos afectivos donde la aceptación reacciona de una forma biunivoca de responsabilidades en las tomas de criterio, donde cada carga emocional vendría dada por el orden de cercanía al individuo en tanto los valores o principios buscan la aceptación en cada grupo.
    individuo —2 familia, pareja, amigos 3—barrio , entorno de trabajo–ciudad–sociedad.

    1- Analizando las pasiones colectivas.
    Así pues de una forma cultural, aprendemos a emocionarnos por las cosas que en cada grupo damos valor, y estas cosas nos vinculan a los grupos según orden posicionándonos con un rol, y por tanto uniéndonos , de tal forma, que cada principio o valor es una meta que nos otorgara en cada reto, la aceptación de cada grupo arriba mencionado se convierte en la carrera de nuestras conductas emotivas ya que esos valores nos daran elevadas posiciones en cada grupo a todos los niveles, Desde los primeros años de nuestra vida vamos encontrando una recompensa por cada valor conseguido y aprendemos que la recompensa es una posición privilegiada, como “ganadores” posicionandonos en un lugar dominante, y por tanto aprendemos en tanto el grupo valora cierto principio que cuantos más valores tengamos, mayor es nuestro rol. Es decir nos hacemos coleccionistas de valores
    Digamos que aquí comienzan los estereotipos, o moldes del caballo ganador.
    La competitividad en el grupo lleva a hacer que aquellos valores no sean tales los reales objetivos , si no el conseguir el dominio o poder sobre los grupos según orden sea la meta principal .
    Y así nacen las pasiones como medio vinculador y como molde de estereotipos donde los valores son aquellos que posicionan por encima de todo.

    3- Alcanzando metas( estereotipos y jerarquias)-Fanatismo.
    Es curioso que algo tan positivo como es apasionarse con algo, puede acabar en fanatismo, pero precisamente es la exagerada sobre valoración de principios, las que conducen a conductas irracionales, pero como he intentado explicar, el fanatismo es fruto de un aprendizaje de grupo, de entorno, tan solo nace en colectivos, ya que no sobrevaloraríamos algo si no obtuviéramos una escala de valor , si no hubiera competencia, pues el fin de una pasión reside en la interactuacion de las emociones con el entorno, y esta, solo encuentra recompensa mediante el colectivo. La escala pasional da una recompensa mediante una jerarquía, de forma que cuanto más nos acercamos al estereotipo, el listón jerárquico se eleva, de ahí que siempre haya un guía, gurú o lider el que sea el vivo ejemplo a la recompensa.

    3-El fanatismo causa y motivo del prejuicio.
    Hablamos de grupos radicales, donde existen estereotipos, pero los arquetipos son roles donde en cada rol hay un molde ejemplar, (la madre ideal, el hijo ideal, el trabajador ideal, el ser humano ideal…) y por tanto todo aquello que divida entre los buenos y los malos va ha marcar el territorio que nos va hacer sentir cuando hay una amenaza, como competencia de grupo.
    ¿Pero porque sobrevaloramos los ciudadanos de a pié? ¿qué sobrevaloramos?
    Un estatus de vida, nuestro puesto en el sistema, las metas como objetivos a costa de cualquier medio, eso es lo que con afan pretendemos en nuestra mayoría y todo aquello que no esté clasificado como ayuda a conseguir la meta, va ha rechazarse.
    Analicemos..¿tu hijo no sale con la chica adecuada?, ¿vistes como debes para ir al trabajo?, ¿eres feliz?,¿amas? todo parece muy normal pero encontrar el equilibrio entre la norma social educación como base del respeto social y el criterio propio no es solo cuestión de coexistencia , porque son los extremos en el deber los que nos hacen clasificar de manera tajante y sin escape, todo aquello que nos impida conseguir los ansiadas metas, es decir la meta y el deber nos puede hacer potenciales fanaticos y por ende, formar el grupo de los buenos y malos.
    Digamos pues que apasionarse es algo positivo, siempre y cuando no nos nuble la razón y no sea causa de una competencia colectiva, porque esta carrera a esa colección de valores modelitos, son los que de alguna forma pueden enfermar a la sociedad.

    4- Buscando el equilibrio.
    Emocionarse es bueno, tener metas también y siendo la pasión un arma de doble filo, al igual que nuestras metas, digamos que dar como valor prioritario a la dignidad de otro ser y olvidarse de prejuicios es la puerta directa a la tolerancia.
    Tolerancia he ahí la medicina que pueda racionalizar algo aprendido desde niños en la competencia de búsqueda de valores colectivos, de metas como ciudadano modelo.
    En otras palabras, la tolerancia hace olvidar los prejuicios .
    Será pues que la única medicina es contar hasta diez cuando las pasiones nos nublan, autocontrol, y no competir si no convivir…Supongo que la gestion emocional, es algo más que una simple ayuda puede llegar a ser la verdadera medicina social que termine con fanatismos, pasiones desbordadas, y prejuicios..¡deberia ser una asignatura en las escuelas!
    ¿que más nos contará esta palabra? jojoojoj, nunca pense que tuviera tanto en su interior…
    Perdonar por el nuevo inciso, si hablo mucho me callais jajajaj que hablo como un loro. No os corteis si soy plasta¡¡¡.
    abrazotes Bruma¿te contesté? ¿o es peor lo lié más?

  8. Transon:

    Por cierto, señor Punset, acabo de leer su propuesta de que haya una asignatura sobre educación emocional y centrada en el desamor… ¡¡¡totalmente de acuerdo!!!

    Esperemos que de aquí a diez años la divulgación científica logre abrir las mentes de los ciudadanos y los políticos, y que caminemos hacia una era donde nos sintamos más seguros, con más control sobre lo que sucede… ¡con menos estrés, más felices! Y por supuesto que la Ciencia tiene mucho más para ayudarnos en eso que el agridulce consuelo de la resignación religiosa, ¡tal vez por primera vez en la Historia estemos yendo por el buen camino!

    Qué alegría que existan personas como usted, tan volcadas en la consecución de estos objetivos… ¡¡¡Gracias!!! 😀 😀 😀

  9. Acm:

    Ayer noche, domingo, tuve la suerte inesperada de ver al Sr. Punset entrevistando a un físico del MIT. Aunque no recuerdo su nombre, me embelesó oírlo hablar con tanto conocimiento y humildad.

    Me llamó mucho la atención escucharle decir que no es correcto llamar OSCURA a esa materia del espacio que no vemos, puesto que esa materia debe ser TRANSPARENTE. Tecleé en Google “materia transparente” y no encontré nada. Tecleé “materia oscura” y encontré mucho. Ante la nueva duda que me surgía, prejuzgaré que este hombre debe tener razón, argumentándome que es más fácil darse de bruces contra una puerta de suma transparencia que contra otra de suma oscuridad. También me llamó mucho la atención escucharle decir que el VACÍO espacial está LLENO.

    Entonces me dije: Y si lo que antes se daba por cierto ya no lo es, aquello que prejuzgué en base a ello…… ¿Fui yo el que me equivoqué?

    Pues sí, fui yo.

    Saludos

  10. Transon:

    Acm:

    “Vacío” es un concepto filosófico usado para expresar “ausencia de algo”. No es en sí mismo una definición de nada, y de hecho lleva milenios rompiendo la cabeza a incontables seres humanos. Así que supongo que los físicos que ahora reinterpretan el universo se están viendo obligados a cambiar los conceptos con los que interpretaban la realidad, pues a nivel cuántico y a dimensiones galácticas las cosas no son exactamente como las percibimos desde aquí, en este punto intermedio entre lo microscópico y lo macroscópico. Nuestra lógica y nuestra filosofía sirven para esta región, pero cuando nos salimos de ella… ¡¡ya no estamos tan seguros!!

    Por cierto, el programa de REDES al que te refieres es el 426, puedes leer la entrevista completa aquí:
    http://www.rtve.es/tve/b/redes/semanal/prg426/entrevista.htm

    ¡Un saludo! 🙂

  11. Bruma:

    Saludos, por qué es más fácil darse de bruces contra una puerta de suma transparencia?. Creo que ya me he dado con ella, pero en fín. si alguien me lo explica encantada.

  12. Acm:

    Compañer@ de teclas Transon:

    Estamos de acuerdo. Pretendía poner de manifiesto que si nos podemos equivocar al prejuzgar eventos o situaciones, reales o imaginadas, según las informaciones del Conocimiento, me asusta pensar que no haré al prejuzgarlas desde mi ignorancia.
    Gracias por el enlace.

    Compañer@ de teclas, Bruma:
    Soy muy malo explicando. Si la imagen de la realidad que hay detrás de un cristal de transparencia perfecta fuese idéntica a la que existiese sin que estuviese, al menos yo, te aseguro que allí mismo me daría de bruces contra él, porque prejuzgué que delante de mi no había nada, cosa que no creo me ocurriese de haber estado tintado oscuro.

    Saludos

  13. delepe:

    La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece… lo determinantemente delgado hasta la transparencia (o la inexistencia) es la falta de esnobismo en bastantes de los comentarios de este blog 😉 jejeje

  14. Eva María Rico:

    Siento mis desacertadas intervenciones, al parecer fueron causar de topar contra vidrios, y encriptadas conversaciones, . No entiendo nada, pero ya van dos veces que por hablar me encuentro el desconcierto.
    Muchas gracias y hasta siempre
    debari

  15. Raúl:

    Hola a todos.

    Espero no repetir ideas, puesto que ahora solo me puedo conectar en el trabajo y no puedo dedicarle todo el tiempo que me gustaría a leer todas las opiniones detenidamente.

    Me gustaría introducir una idea que me ha venido a la cabeza mientras leía y es “economizar”. Al ser humano le gustan, en general, que le den las cosas hechas y si es el propio cerebro el que nos las da hechas… pues bien está. Un ejemplo de economización sería el propio lenguaje. El lenguaje puede ser algo más o menos complejo, más o menos rico en vocablos, pero siempre tendemos a economizar en el lenguaje. Hablar con expresiones hechas que acortan una frase pero transmiten un significado más allá del sentido literal es un ejemplo. Al hilo de esto, se podría decir que los prejuicios, al menos, tienen un factor economizador que hace que se obtengan conclusiones con un gasto mínimo de energía y tiempo. ¿Está interviniendo esta “manía” en el proceso de prejuzgar?

    Un saludo a todos.

  16. Zhia:

    Hola, después de unos días de vacaciones, vuelvo a leer los mensajes y veo que en varias reflexiones se mezclan los significados de los verbos, prejuzgar, juzgar y sojuzgar.
    El tema de este post es el prejuicio pero todos sabemos que una cosa lleva a la otra y ese es el problema. Una cosa es hacer un juicio rápido y sin argumentos por todas las razones que habéis expuesto (aunque yo creo que la de economizar energía puede que sea la más corriente) y otra es pasar al juicio y de ahí al castigo, sin jueces ni abogados.
    En estos días he hecho un trayecto que pasaba por Algeciras. No es lo mismo ser un británico que entra a un establecimiento y los camarenos le hablan en inglés, que ser un marroquí de camino al puerto de Algeciras que no se le permite siquiera ir al lavabo para que “no se lave los pies” en el lavabo. Se toman la molestia de aprender inglés para el británico pero no pueden poner unos pequeños lavatorios para que los marroquies hagan las abluciones.

  17. luismi:

    “Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. Albert Einstein

  18. Alf:

    Considero la mayoría de las respuestas muy interesantes. No tengo una contestación mejor a la pregunta: “¿Por qué tendemos a prejuzgar?” que la mayoría de las aquí dadas, pero también me gustaría dejar mi apunte.
    No estoy de acuerdo con quien dice que los prejuicios son positivos (aunque tampoco creo que deban ser necesariamente negativos), ya que éstos se forman a partir de la individualidad, por lo que generalmente son excluyentes. YO juzgo a los demás con MIS criterios a partir de MI experiencia. Muchísimos conflictos a lo largo de la historia se basan en el carácter individual del ser humano (o yo o ellos).
    Por ejemplo, si vemos por primera vez a una persona, nos puede dar muy buena sensación, existe incluso el amor a primera vista. Ése sería un prejuicio positivo.
    Pero también nos puede causar una mala impresión y entonces nos pondremos a la defensiva. Entonces actuaremos en consecuencia y, según nuestro carácter, llevaremos esa actitud hasta el límite. Hay quien critica a las espaldas, hay quien se pone un cucurucho en la cabeza y se hace llamar Ku-Kux-Clan…
    El no-yo budista podría ser el antídoto a este problema social. Al igual que la inteligencia emocional, considero que el budismo debería ser materia obligatoria en las escuelas.

  19. pepe:

    Antes de opinar, me flipa su afan de antiprotagonismo… colectivismo, gregarismo,… ll´melo como quiera Eduard, me flipa que una persona como ud demande ayuda de ub¡n tío como yo,…. en fin así es la vida,… nunca sabes dónde te va a mostrar otro individuo sensato,…

  20. Javier Ruiz:

    ¿Y en que se basa el conocimiento y su almacenamiento, sino en el prejuicio?. Toda percepción es en parte nueva (y con frecuencia despreciada), y en parte se basa en anteriores percepciones, y toda percepción se basa en distintos gradientes de juicios y prejuicios, ¿no?.

    Desde hace ya unos años que rechazo el rechazo al juicio y al prejuicio en la jerga y en el pensamiento común. Parece una moda propia de esta época. Tanto rechazo ese rechazo, que llegué a querer imaginar que alguna mala traducción de las palabras de Jesus (divino, humano, filósofo, o como se le quiera dar aprecio), en las que nos llega: “No juzgueis y no sereís juzgados”, realmente querría decir o diría “no sentencieis y no sereis sentenciados…”

    Pero ¿que forma viva podría “ser” sin juicios ni prejuicios, quizá las bacterias?… o quizá ni ellas.

    P.D: Por si le llegase a Punset, una frase escrita a mi novia en una reciente carta de estúpido y humano amor, quizá influido por su libro de “el alma está en el cerebro” (titulo que no comparto, pues aún encima de ubicar, sentencia 🙂 )

    ¿ Que es el escenario, cuando atenuandose las luces, y el público aún más callado, se sucede el intervalo, hasta el retornar de la razón?… ¿que es?…

  21. Transon:

    Alf dice que el enamorarse a primera vista de alguien basándose únicamente en un prejuicio es algo bueno…

    Pues yo lo veo igual de nefasto que el odiar a alguien a primera vista. Quiero decir, las emociones están muy bien, no hay que dejarlas a un lado… ¡vale, todo eso está genial, si están ahí es porque nos ayudan a sobrevivir! Pero en ciertos asuntos (por no decir en todos, hoy en día) considero que deberíamos dejar de quedarnos sólo con las intuiciones supuestamente “buenas” y someter a juicio cualquier prejuicio, aunque parezca conducirnos a algo bueno.

    Porque no es lo mismo el prejuicio que nos hace evitar las cosas afiladas, con dientes o con aspecto amenazador, que el que nos hace rallarnos con otro ser humano y focalizar el resto de nuestra vida a su alrededor. Cosas como el amor deberían tener un punto de partida emocional, de acuerdo… pero a partir de ahí deberíamos poder cuestionarlo para asegurarnos de no meter la pata. Podríamos estar autoconvenciéndonos para mantener ese sentimiento únicamente por no dejar de sentir lo que empezó con un prejuicio, como los políticos que llevan a sus países a una guerra total por ser demasiado cobardes como para no reconocer que se equivocaron años atrás.

    Así va el mundo…

  22. El pequeño Richard:

    Pues yo creo que los que estudian en jarvard, y no digamos ya los “profesores”, son unos pijos de tomo y lomo. Y con más enchufes que un electricista. Y todo lo que digan está bajo sospecha, pues si han consentido lo que han consentido para estar ahí, si cobran son capaces de decir hasta que la tierra es redonda.

    Los de jarvard, los de ósfor, son unos niños de papá. ¿Es esto un prejuicio? Sí, pero es que yo amo lo que amo…

  23. José Manuel García R.:

    Tendemos a preguzgar porque la evolución lo ha dispuesto así. Todos los animales necesitan intuir lo que piensan los otros: ya sean de su especie o de una especie competitiva por el mismo hábitat y nicho ecológico. Es decir, nos viene dado de fábrica. Y como se puede comprobar la humanidad sigue arrastrando su parte animal aunque dispongamos de un lenguaje complejo, o no tan complejo (cada vez descubrimos más similitudes entre nuestra comunicación y la de los animales no humanos). Prejuagar es intuir. Después vienen las fobias y las filias culturales del ser humano. ¿Podremos quitarnos en un futuro las fobias infundadas los seres humanos? He ahí el dilema.

  24. Transon:

    Bien mirada la cosa, lo que mejor nos ayuda a discernir entre qué prejuicios merece la pena mantener y cuáles son nefastos para nuestra vida en sociedad es, sin duda, el método científico.

    Los científicos, si pretenden ser dignos de su profesión, deben estar constantemente formulando y cuestionando sus hipótesis, y enfrentándose a cambios de paradigma que pueden llegar a ser radicales. El inmovilismo en la ciencia es una aberración del criterio, el fantasma del dogmatismo sigue presente en todo momento y luchar contra él es una obligación para ellos.

    ¿Qué os parece? Definitivamente, creo que si nos tomamos en serio la educación en el espíritu científico de la población, antes que en adoctrinar con valores morales, la sociedad estará en condiciones de poder avanzar mucho más rápidamente hacia un estado de equilibrio y armonía, donde todo sea sometido a juicio y no nos dejemos llevar por ideas del pasado (tal vez útiles entonces, pero no por ello perfectas).

    ¡Hemos de elevar la visión naturalista del mundo! 😀

  25. María:

    Estoy completamente de acuerdo con Transon.

    Es curioso observar la tremenda resistencia de la gente a enfrentar las emociones como lo que son en realidad. Ni siquiera cuando se habla de amor quieren olvidar el corazón y ponerse al día con el cerebro. Aún más dificil es enfrentar emociones dañinas. Los divulgadores científicos tienen una ardua tarea que llevará mucho tiempo todavía, y sin duda no queda otro remedio que trabajar sobre las nuevas generaciones, en el colegio, donde no hay miedo a lo desconocido. Pero por alguna parte hay que empezar mientras esperamos a esas nuevas generaciones.

    Ya no somos aquellos seres primitivos y aunque todavía necesitemos de las emociones hemos de aprender, y con cierta urgencia, a buscar formas más adecuadas de acción/expresión, más coherentes con la realidad que entregarse ciegamente a una emoción. Tantísimo cerebro ha de servirnos para algo ¡caray! Duele pensar que las grandes decisiones todavía esten restringidas al cerebro más primitivo. Es tan anacrónico como ver a un chimpancé bloggeando.

  26. Acm:

    Sólo, con tu permiso María, apuntar un detalle. Los divulgadores científicos, quienes enseñan en colegios, institutos y universidades, todos ell@s, integran también ese colectivo al que denominamos gente. La vida es emoción en si misma. Luego, el hecho de dedicarse a esto o a aquello no implica necesariamente mayor o menor resistencia o control sobre las emociones. Ante una situación concreta, un catedrático podría desmoronarse mientras un camionero reaccionaría en ese mismo instante a ella. Considero impredecible nuestra reacción a los acontecimientos que nos deparará el destino, por inesperadas o desconocidas.

    Saludos

  27. El pequeño Richard:

    María, con todo el respeto, no estoy de acuerdo contigo. Pues claro que no hay que olvidar el corazón, jamás, y mucho menos cuando hablamos de emociones. Las emociones no se calculan, ni hay ninguna fórmula matemática para el amor, como dice el señor Punset.
    Ya sé que el capitalismo atroz intenta convencernos de que todo se compra y se vende, de que la razón, “lo razonable”, debe guiar nuestras vidas, pero te aseguro que la emoción que me llena cuando acabo un soneto, y me gusta, ésa no tiene precio. Y como la poesía te diría muchas más cosas.

    “Entregarse ciegamente a una emoción”, ninguna generación podrá sustraerse nunca a las emociones, la gente se puede vender, juntarse con alguien porque el cerebro dice que es beneficioso(dinero, estabilidad…), pero nadie puede saltar por encima de su propia sombra.

    Un saludo.

  28. El pequeño Richard:

    “Amor, que sin detenerse en el efecto
    sensitivo, pasa al intelectual”

    Mandóme, ¡ay Fabio!, que la amase Flora,
    y que no la quisiese, y mi cuidado
    obediente, y confuso, y mancillado,
    sin desearla, su belleza adora.

    Lo que el humano afecto siente y llora,
    goza el entendimiento amartelado
    del espíritu eterno, encarcelado
    en el claustro mortal que le atesora.

    Amar es conocer virtud ardiente;
    querer es voluntad interesada,
    grosera y descortés caducamente.

    El cuerpo es tierra, y lo será, y fue nada;
    de Dios procede a eternidad la mente:
    eterno amante soy de eterna amada.

    Y no lo digo yo, lo dice Quevedo.

    Adiós.

  29. Santi-Chan:

    La necesidad de prejuzgar es un acto instintivo y, por tanto, está en nuestra naturaleza. Partiendo de esta premisa, mi aportación al debate iría más en la línea de cuestionar o, mejor dicho, relativizar la “mala prensa” que tienen los prejuicios en general.

    En este sentido, si tomamos en consideración que no todos los prejuicios son infundados, llegamos a la conclusión de que, por decirlo de alguna manera, los prejuicios son como el colesterol… los hay buenos (fundados) y malos (infundados)…

    ¿O quizás alguien puede argumentar que los primeros dejan de ser prejuicios por el sólo hecho de que la experiencia empírica haya demostrado que estaban “justificados”…?. ¿Si el gitano por el que me decidí a cambiar de acera me acaba atracando dejamos de llamarlo “prejuicio racial” para etiquetarlo como “temor objetivamente fundado”…? Porque si es así… si somos meramente resultadistas, si nos limitamos únicamente a la experiencia empírica, al método científico… qué papel deberíamos atribuir al azar a la hora de valorar lo que es un mero prejuicio y lo que no lo es…

    En cualquier caso y llegados a este punto, lo que sí es evidente es que un individuo con plena capacidad de discernimiento debería tratar de desaprender todos aquéllos prejuicios infundados que a lo largo de la vida va acumulando en su “mochila” y que acaban distorsionando por completo la percepción de no pocas realidades.

  30. María:

    Si la emociones se produjeran en el corazón… si

  31. Victor_escuchante:

    Si pienso en el porqué de mis prejuicios encuentro que necesito tener ides preconcebidas para tener un grado mínimo de seguridad ante el mundo exterior. Esodebería excluir las ideas que me ponen en contra de forma violenta del resto del mundo y, si bien deben ayudame a tener un andamiaje sobre el que construir mis actos, no deben mediatizarlos.

  32. Jose Manuel Piñeiro:

    Hay dos formas de tomar una decision:
    1 – Sopesarla, razonarla. Esto nos dira que todos los gitanos no se dedican a robar o que todos los catalanes no son tacaños. Desgraciadamente requiere mucho esfuerzo y tiempo.
    2 – Concluyendo que las experiencias futuras son un reflejo de las pasadas. En este caso solo hay que clasificar una situacion dentro de un conjunto y actuar en consecuencia. Me encuentro con un tal Punset, por su acento deduzco rapidamente que es catalan y que si le invito a una caña, tengo amplias probabilidades de que no me devuelva la invitacion.

    Nuestro cerebro, principalmente, es una maquina de reconocer patrones. Esto lo hace de forma muy eficiente, con poco esfuerzo y muy rapidamente.

    Desgraciadamente los patrones no siempre se cumplen y tienen numerosas excepciones. Seguramente hay un monton de catalanes que me devolverian la invitacion, con lo que no invitarles no es buena politica.

    Pero es imposible conocer el futuro, con lo que no nos queda mas remedio que hacer una buena apuesta y decidirnos por lo que mas probabilidades tiene. Reconocer un patron y actuar en consecuencia es lo mejor que podemos hacer. Por tanto, si el Sr Punset no invita a la primera ronda, yo pagaré solo mi caña.

    A esto debemos añadir la enorme importancia de pertenecer a un grupo y temer a los que no son de ese grupo. Lo contrario ha significado la muerte durante muchos milenios. No es extraño que si un individuo pertenece a una etnia que calificamos de peligrosa, tomemos nuestra relaccion con desconfianza.

  33. aca463:

    “Suponemos que ley de vida.”
    Creo que el corazón es a veces incontrolable.

  34. gpb:

    Creo que prejuzgamos para autoconvencernos de que hacemos mejores cosas y somos mejores personas trasgiversando muchos hechos. Es una triste manera de irse a la cama pensando que hay peores que tú. De todas maneras el prejuzgar es una ley de vida, si los centificos no prejuzgaran de la iglesia seguramente hoy no habrian adelantos medicos como los hay, yo creo que es un mal necesario para el desarrollo de la sociedad y de la tecnologia, lo lamentable es que hay ciertos grupos radicales que el tema se les escapa de las manos haciendonos quedar como verdaderos ‘burros’.

    (aca463):
    El corazón eres tú, el corazón no piensa, podemos decir que perdemos el control de nuestros actos, no que el corazón es incontrolable,solo hay que ser conciente de lo que pasa y de quién eres, creo yo.

  35. INHOR:

    Conozco a un amigo que tiene a veces prejuicios, lo que él hace es coger siempre del extremo de una rama, y todo lo demás no puede ser bueno, sin probarlo no puede saber pero a él le da por igual se centra en algo hasta cansarse y ya cuando el cuerpo no le pide más sigue tomando lo de siempre.

    Creo que una persona cuando se llena de tomar lo mismo no tiene ganas de más y a veces puede angustiarse. Lo que creo es que somos un positivo y recibimos información por los cinco sentidos y nos llega como energía negativa aunque nos pueda agradar a veces.
    Entonces es mejor quitar que tomar.

    Las chicas necesitan recibir más energía y los chicos están tan llenos que necesitar dar.

  36. Alex Agudo:

    Pues yo estoy bastante de acuerdo con Javier Ruiz (14 Sept).

    Como dirían los escolásticos (y Ludwig Wittgenstein) todo el problema está en lo que entendamos por “prejuzgar”. El problema, como casi siempre, está en la definición:

    – En un sentido amplio, “prejuzgar” es casi sinónimo de “aprender”. Todo nuestro proceso de aprendizaje está basado en el “prejuicio” así entendido. Observamos casos individuales, comportamientos concretos, efectos particulares de cosas o personas que nos hacen daño o nos complacen…y de todos ellos intentamos inferir criterios generales, correlaciones, patrones como también se ha dicho aquí, propiedades comunes que nos permitan situarnos frente a futuros casos concretos habiendo “aprendido la lección”, anticipándonos a los efectos, “prejuzgando”. Luego podremos equivocarnos o no al aplicar nuestro prejuicio al nuevo caso concreto. Pero cualquiera que sea el resultado, nos valdrá para aprender, para seguir prejuzgando. Entendido así, la respuesta a la pregunta del debate sería obvia: prejuzgamos porque está en nuestra naturaleza más íntima, porque somos seres programados para aprender.

    – En un sentido estricto, “prejuzgar” es rechazar internamente a una persona en su globalidad en base a detalles que no nos la revelan en esa globalidad: frases que le hemos oído y que “nos suenan” a una determinada forma de pensar o de actuar…formas de vestir que asociamos a una forma de ser…maneras de expresarse que para nosotros pertenecen a colectivos que aborrecemos…Internamente generalizamos esa cualidad hasta recubrir a toda la persona con un barniz único. ¿Por qué tendemos a hacer eso? Creo que por un lado necesitamos simplicidad para “hacernos mentalmente” con nuestro entorno. Siempre es más fácil catalogar a una persona en un grupo monocorde y bien acotado en nuestra cabeza que admitir excepciones innumerables. Y por otro lado, la pertenencia a la tribu que es otra forma de simplicidad. Al final el objeto de ambas cosas es dominar mental y tribalmente al “prejuzgado”.

  37. Paki:

    Prejuzgamos, por que creemos que somos los mejores, por que desconfiamos y no vemos, mas alla de nuestra experiencia.Intentamos , razonarlo todo, desde nuestro punto de vista.Hay que ser humildes, para comprender y ir mas alla de lo que nuestro cerebro interpreta.

    Saludos

  38. Paki:

    Muy bueno su blog Eduard Punset, un placer leerlo

    saludos

  39. piki piki:

    yo crero que nadie esta para juzgar a nadie

  40. Jean Mario:

    Interesante este tema aunque muy complejo, son de mucha utilidad los comentarios antes escritos por su puesto algunos mas acertados que otros.

  41. Jean Mario:

    Con todo lo que he leido aqui y he investigado en otros sitios web, la accion de prejuzgar tiene muchas connotaciones que van desde la parte intuitiva de nuestro ser, las adquiridas a traves de vivencias propias hasta los que lo hacen un estilo de vida, todas estas aunque difieran en algunos ambitos reflejan lo mismo, que es el prejuzgar, pero cuando darnos cuenta de que el juicio que estamos emitiendo es negativo para el objeto, situacion o persona en cuestion? o simplemente darnos cuenta de que estamos propensos a cometer un error o que puede afectarnos a nosostros indirectamente. Simple, dependiendo de cual sea el caso solo tenemos que reflexionar en que fundamentamos tal juicio, y si esos fundamentos son fidedignos, es alli y solo alli cuando nos vamos a dar cuenta que podemos estar errados o no!
    Es por ello que siempre hay que tomar en cuenta el analisis de toda la informacion que se tenga del objeto, situacion o persona que esta siendo juzgada, es aqui donde no cabria ese instinto que muchos nombran en sus comentarios y les digo porque…… Porque si actuamos por mero instinto en estas situaciones todos los prejuiciosos seriamos TODOFOBICOS por decirlo de alguna manera, por que es tan voluminosa la informacion que manejamos y muchas veces herrada que no tendriamos cabida en nigun circulo social y caeriamos en una discriminacion generalizada, simplemente por actuar bajo una voluminosa informacion suministrada y no certificada al ser manejada instintivamente no tendra la oportunidad de ser analizada y mucho menos podremos fundamentar con bases solidas el juicio que estariamos emitiendo.
    Es verdad que los prejuicios se pueden ver como la capacidad de nuestro cerebro para anteponerse a situaciones de riesgo como estar cerca del fuego, pasar por sitios de alto riesgo, manipular objetos filosos y cosas asi, es aqui donde cabe el el prejuicio instintivo, que tambien es aplicable en algunos casos con situaciones vividas con personas de ciertas caracteristicas, y digo esto es porque en este tipo de situaciones muchas veces caemos facilmente en la generalización y tambien es una mala forma de prejuzgar, por eso en mi anterior comentario digo que es un tema muy complejo.
    A titulo muy personal creo que los que piensan en que los prejuicios se pueden eliminar estan rayando en lo inverosimil, ya que tal cual computadoras estamos programados para siempre prejuzgar, el caso o el detalle esta en que esta actitud sea bien aplicada con los pasos correctos para no afectar la reputacion de lo cuestionado.
    Hace mucho tiempo se dijo que era un mal necesario, creo que no es la mejor manera de decirlo, pero si creo en que es una actitud que llevada bajo la buena practica es valida en distintos aspectos de nuestras vidas, y solo asi mostraremos respeto por lo que se cuestionaria. Gracias un poco tarde lei el post pero me encanta este tipo de temas y estoy por escribir un libro sobre ello. espero acepten mi comentario y simplemente les sirva de ayuda a encontrar esas respuestas que todos buscamos.

  42. Lolo:

    He leído todos los posts, pero lo que nadie dice objetivamente (creo que por el afán de discutir con un elevado grado de elocuencia y verborragia gramatical) que para prejuzgar hay que ver. Yo no conozco un invidente que prejuzgue, pero sí que no fallan en sus juicios. Me explico: si yo fuera un invidente, mis prejuicios estarían limitados al oir, tocar, oler y degustar. Por lo tanto, si una persona me pasa al lado y siento que tiene mal olor, es que es real. Si toco la cara de una señora y me doy cuenta que tiene bigote, es real. Si desgusto el último plato de moda y es un tanto soso para mí, es real. Por último, si escucho a dos personas hablar en plan kinki, no podría afirmar si son garrulos o no, pero de lo que estaría seguro es que no son dos premios Nóbel de filología.
    Ahora bien, cuando entra la visión en juego, prejuzgamos todo. Para no ser hipócrita, pondré mi caso personal: soy una persona tiene una cicatriz en medio de la cabeza, y automáticamente a la gente le salta el prejucio: “pobre tipo, debe haber quedado medio lelo con semejante palo en la ruta” (a saber si fue un accidente, y a saber si quedé lelo, según estudios clínicos mis facultades psicomotoras, de lenguaje y de análisis racional están intactas).
    En fin, naturalmente es molesto que la gente tenga prejucios, pero el que vive prejuzgando, puede tener alguna serie de temores internos que los refleja en el ataque a los demás. Un clásico: el tema sesuah (dirían los kinkis). Ves un tipo de 1,90 con razgos faciales tipo “waperas Hollywoodiense” que viene caminando, mientras vas con tu chica de la mano. Ipso facto, sueltas el dardo envenenado: “uy uy uy…que pinta de tragasable tiene éste…” ¿No será que tu chica miró al waperas y a saber (jeje) que cosas se le habrán pasado por la cabeza? Es decir, todos prejuzgamos, lo que no tenemos, es la valentía de decir el por qué real. Y no es una tendencia: es el acto reflejo de la hipocresía. Un caso interesantísimo de quienes no prejuzgan, son los “afectados” (según la ciencia clínica) del síndrome de Asperger ¿Por qué? Porque son incapaces de detectar la hipocresía o el doble sentido para hacer daño. Pueden parecer pedantes o que “hieren” la sensibilidad de la otra persona, pues yo diría que a según quién, no le conviene encontrarse con una persona Asperger. En fin, dejad de mirarme la cicatrihhh oooñe que no soy un estraterrehtreh!

  43. MAE:

    Me ha gustado mucho leer todas vuestras
    opiniones a cerca de prejuzgar.
    Efectivamente yo creo que es algo que nos
    vino dado con y para la evolucion.
    Ahora bien, difiero en el hecho de que pre_
    juzgar sea algo que esté mal.
    Me explico:
    Si nos ha servido durante tanto tiempo y
    aun nos sigue sirviendo, como biologicamente
    lo hace el estres. A la conclusion que llego
    es q lo malo de prejuzgar no es el hecho de
    hacerlo, sino el mantener ese prejuicio.
    Es mi opinion.
    Gracias a todos.

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