Autor: Eduard Punset 11 octubre 2009

Según algunos científicos, hemos sido demasiado tolerantes con las creencias religiosas. Deberíamos haber elevado el tono de nuestras protestas ante los desmanes derivados de la fe mal entendida.

Sin salirse del bando agnóstico caben otras posturas, si se quiere, menos militantes y no menos eficaces. Paradójicamente, ésa era la concepción del propio Darwin, expuesta en una de sus cartas que descubrí en Londres hace apenas unos días. Es asombrosa esa mezcla de defensa radical de la libertad de pensamiento y tolerancia. Dice Charles Darwin en su carta:

«Aunque soy un fuerte defensor de la libertad de pensamiento en todos los ámbitos, soy de la opinión, sin embargo —equivocadamente o no—, que los argumentos esgrimidos directamente contra el cristianismo y la existencia de Dios apenas tienen impacto en la gente; es mejor promover la libertad de pensamiento mediante la iluminación paulatina de la mentalidad popular que se desprende de los adelantos científicos. Es por ello que siempre me he fijado como objetivo evitar escribir sobre la religión limitándome a la ciencia».

Es fascinante constatar hasta qué punto Darwin tuvo excelso cuidado en mantener el rigor de sus planteamientos científicos sin herir a los que no los compartían. En este sentido —y a nivel anecdótico—, no me digan que no era enternecedora la actitud de Emma, la esposa de Darwin, profundamente religiosa, cuando repetía a sus amigos que el mayor de sus pesares era «saber que Charles no podría acompañarla en la otra vida» por culpa de su agnosticismo. Lo que la apesadumbraba a ella era que el Dios todopoderoso no quisiera conciliar el buen carácter con el agnosticismo de su marido. Y lo que a él lo apenaba, con toda probabilidad, era que muchos confundieran la libertad de pensamiento que él predicaba recurriendo a la ciencia con ataques gratuitos a los que no compartían esa convicción.

Emma y Darwin

Emma y Darwin http://darwin-online.org.uk/

No cabe duda de que la relación entre la gente que profesa una religión y los agnósticos está cambiando. ¿En qué sentido? En primer lugar, la irrupción de la ciencia en la cultura popular permite descartar convicciones que parecían antes intocables: hasta Darwin, gran parte de la comunidad científica, y desde luego toda la religiosa, estaba convencida de que la vida del universo había empezado hacía cinco mil años, en lugar de los trece mil millones que, ahora se sabe, transcurrieron desde la explosión del big bang hasta nuestros días; dando amplio tiempo con ello para que la selección natural fuera modulando la evolución de las distintas especies.

En segundo lugar, los continuados agravios e injusticias que siguen sufriendo —a raíz del machismo y maltrato de género, en particular— los colectivos partidarios de impulsar la modernidad en sus propias culturas suscitan solidaridades mucho más profundas y extensas que en el pasado. Yo he visto con mis propios ojos en plena Quinta Avenida de Nueva York, pocos días después del ataque terrorista a las Torres, una pancarta que rezaba «In God we trust» («En Dios confiamos»), mientras en la acera opuesta alguien, enardecido, le gritaba al portaestandarte: «Falk’ you!» («¡Que te den!»).

No es difícil predecir que pronto volveremos a estar inmersos en un debate en torno a la religión, no necesariamente más virulento que antes, pero sí más extendido socialmente y algo más fundamentado. A la ciencia y a los científicos les va a resultar más difícil que en tiempos de Darwin mantener silencio en ese debate, entre otras mil cosas, porque ahora faltan sólo “cuatro días” para que se pueda fabricar vida sintética —bacterias, concretamente— en el laboratorio. La ciencia, en eso Darwin tenía razón, es el mejor estímulo para la libertad de pensamiento. Siempre y cuando sepamos conciliar como él los planteamientos rigurosos con modales atinados.



336 Respuestas to “La Delicadeza de Darwin”

  1. subtomas:

    Las religiones son coladeros con, cada día, menos agujeros. Me da la sensación de estar viendo sus últimos coletazos, debido a que la ciencia tapa esos agujeros. Y lo hace a mayor velocidad, con mayor precisión y con mayor difusión (gracias, Eduard) que nunca antes.

    PD: Me parece que Eduard acaba de ver la de Amenábar.

  2. David v:

    El debate ideológico siempre puede ser peligroso si se radicaliza. Nunca es inocente. La historia es fértil en ejemplos de grandes masacres por ideología. Cristianos, judíos, hugonotes, comunistas, nazis, jihadistas… ¿Quién quiere alimentar una batalla entre ciencia y religión?

    ¿Acaso no sabemos que la ciencia siempre se va a quedar a medio camino?: siempre habrá un paso que le falte hasta el dolor y la muerte. Y en cuanto a la religión, ¿ha de seguir empeñada en interferir sobre lo demostrable, cuando en absoluto es su terreno?

    El fanático de la religión no entiende su religión. El fanático de la ciencia no entiende su ciencia. Ninguna de las dos pretende “explicarlo todo”. Quien pretenda que sí es un “soberano ignorante”.

    Atendamos a Darwin. Escuchemos a Punset. Sigamos su ejemplo, buscando a personas que han descubierto y no nos perdamos su historia. Y tengamos el valor de decir lo que pensamos, y la humildad de que podemos equivocarnos. ¿Por qué tantos empeños en demostrar quién tiene razón? Esforcémonos, sencillamente, en SEGUIR APRENDIENDO.

  3. Jesús V.:

    La ciencia ha hecho que la religión se convierta en todo un insulto a la lógica y la intuición, un sinsentido de creencias irracionales que aún hoy día machaca el seno de nuestra cultura, lejos de adaptarse a los nuevos tiempos. La fe no hace daño si se ve como un conjunto de doctrinas que atañen a la moral, cada cual es libre, y así hemos de respetarlo, para vivir en su propia realidad moral, siempre y cuando esto no afecte a los demás. Pero no hay que confundir las cosas, la fe no va a hacer que la realidad cambie, la existencia no es tal en tanto que nosotros le damos un sentido, sino que hemos de darle un sentido a la existencia para alimentar nuestra propia comprensión, y eso no nos lo va a dar la fe.

  4. Chiquitita:

    Voltaire finalizaba su carta más citada, “Sobre los Presbiterianos”, diciendo que “Si hubiese tan sólo una religión en Inglaterra, habría peligro de tiranía; si hubiese dos, se cortarían las gargantas mutuamente; pero hay treinta, y viven felizmente juntas en paz”. Religiones, o ninguna, o cuantas más mejor…

  5. Antonio del Val:

    Lo debió pasar mal Emma durante buena parte de su vida, al perder la esperanza de que su marido la pudiera acompañar en la otra vida, especialmente, teniendo en cuenta que esto ocurrió hace unos ciento cincuenta años. Un momento histórico en el que el dogmatismo, en este caso religioso, debía tener un peso enorme, en buena parte de las almas que ocupaban los cuerpos -exclusivamente de la especie humana- hacia la mitad del S. XIX.
    Para Emma debía ser una situación rara: lo pasaba mal en esta vida y no le esperaba algo mucho mejor en la siguiente, justo lo contrario de lo habitual.
    Darwin, ya en 1.940 consideraba la religión como un mecanismo de supervivencia, pero dos años antes de la muerte de su hija Annie, mientras su familia acudía al templo Charles Darwin dedicaba su tiempo a dar paseos en soledad. Tras la muerte de su hija, en 1951, afirmó que nunca se había considerado un ateo, y que el término agnóstico “sería una descripción más correcta de mi estado de ánimo”.
    La luz que propagó Darwin hace más de un siglo y medio continúa llegando a las conciencias. ¿Por qué tememos tanto miedo a la libertad de pensamiento, a dejar entrar la luz en nuestra mente? ¿Realmente preferimos pensar que alguien nos protege o/y nos controla?

  6. pau:

    Y es que la verdad termina abriéndose paso por su mismo peso. No hace falta alterar la mente de los hombres para despertarlos; ellos mismos, sin presión, la adaptan a los tiempos.
    Hoy, y sintiéndolo mucho, no puedo mas que llamar la atención, desde este comentario y blog, sobre el propuesto recorte presupuestario a la investigación.
    Cada uno debe hacer lo que quiera, crea, más le convenza o interese con su voto, aunque no está de más saber lo que se espera de él, para lo que servirá y el trato que se le dará.

    Curioso que las actuales religiones pasen por eso y sus iglesias sean los partidos políticos. Aún ha de llegar el día que lo sean la banca y algunas corporaciones; aunque para algunos comiencen a ser clubes de fútbol y marcas de moda.

    Un saludo y perdón por la impertinencia.

  7. Benito:

    Dios da el ser y deja ser.
    No es monopolio de nadie.

  8. Sergio7:

    Totalmente de acuerdo con el, y me quedaria con las ultimas 4 frases, en las que creo que se resume todo y sobre lo que tu has dicho de que en 4 dias se formara vida sintetica…asi que, solo queda esperar, y que la ciencia nos de la libertidad de saber mas y mas.

  9. Mancheguito:

    Que gran satisfacción me ha producido la lectura de los anteriores comentarios. Todos tan sensatos y expuestos tan civilizadamente. Opino que las religiones han llenado un hueco de ignorancia de lo tascendental. El hombre necesitaba creer en algo que mejorara sus penurias y devilidades.Los poderosos religiosos de todos los tiempos han abusado de su alta posición y han abusado del infeliz creyente.Hoy no es así, la ciencia y la cultura les ha frenado en sus desmanes.
    Exorto a los científicos a que sigan en su linea de hacernos mas felices y menos déviles ante las agrsiones de los religiosos que “todo lo saben”.-

  10. Federico:

    Darwin fue un hombre y un científico equilibrado, sin embargo, no quiso ver la existencia de dios, y que la ciencia es en todo caso una ciencia menor.

  11. Chencho:

    No hay contraposición entre ciencia y la fe. La ciencia te lleva a un punto, en el cual, se creerá una nueva incógnita que intentará resolverse mediante la fe. La ciencia podrá crear vida (en forma de bacterias) pero siempre nos preguntaremos como se creó este mundo, quien, porqué, para qué….Mientras mas respuestas mejor. Con la ciencia y con fe. A La Verdad se llega por diversos caminos, nadie puede hacer de su camino, el único camino.

  12. Antonio del Val:

    Totalmente de acuerdo con Mancheguito. A ver si continuamos por ese camino de poner freno a los desmanes de los todopoderoros. Y muy acertada la frase de Voltaire y la conclusión de Chiquita, cuando afirma que: ninguna o cuanto más religiones, mejor. Aprovecho para hacer una rectificación a mi anterior post. Cuando digo 1.940, quiero decir 1.840. Es un error de cien años, en este caso importante, aunque en la historia de la evolución, un parpadeo. Un saludo para todos.

  13. El otro Carlos:

    Opino que Darwin NO era un fanático de la ciencia. Era sincero en su punto de vista y en el reconocimiento de las limitaciones de su teoría, cualidad que lamentablemente y con frecuencia, opino, suele faltar a muchos intelectuales de la actualidad, incluidos una considerable parte del personal docente que prepara y enseña ciencias en las escuelas que hemos sido educados. A preguntas trascendentales, por el simple hecho de plantearse con respeto el pensamiento divergente, Punset nos señala con certeza el precio de tal “atrevimiento”: “Según algunos científicos, hemos sido demasiado tolerantes con las creencias religiosas. Deberíamos haber elevado el tono de nuestras protestas ante los desmanes derivados de la fe mal entendida. ” Sabemos que existen razones que ya se han explicado en otras entradas, de cómo religiones predominantes dogmatizan el tema de que la creación se reduce a unos seis mil años, como señala Punset, cuando la misma Biblia habla de períodos mucho mayores, y no contradice que el universo tenga miles de millones da años. También este libro expone, (casualmente, como intuye Punset,) que tal pensamiento dogmático religioso pronto será eliminado, aunque no precisamente porque el hombre con su inteligencia y tecnología manipule genes y otros orgánulos celulares, lo cual es factible de realizarse no obstante no me atrevería aseverar a que resultara creado, como sugiere Punset para un futuro cercano, vida sin material genético preexistente, aunque se tratase de una bacteria.- A mí personalmente, me ha llamado la atención evaluar las siguientes preguntas:

    ¿Están en armonía entre sí los que apoyan la evolución? ¿Cómo afectan estos hechos lo que yo pienso en cuanto a lo que ellos enseñan?

    La introducción a la edición centenaria de El Origen de las Especies, de Darwin (Londres, 1956), dice: “Como sabemos, hay gran divergencia de opinión entre los biólogos, no solo en cuanto a las causas de la evolución, sino hasta en cuanto al proceso mismo. Esta divergencia existe debido a que la prueba es insatisfactoria y no permite llegar a ninguna conclusión segura. Por lo tanto, es correcto y apropiado llamar la atención del público no científico a los desacuerdos que existen respecto a la evolución” (por W. R. Thompson, entonces director del Instituto de Control Biológico de la Comunidad Británica de Naciones, Ottawa, Canadá).

    “Un siglo después de la muerte de Darwin, todavía no tenemos ni la más ligera idea demostrable, o siquiera plausible, de cómo en realidad tuvo lugar la evolución… y en los últimos años esto ha llevado a una serie extraordinaria de batallas en cuanto a toda la cuestión. [...] Entre los evolucionistas mismos existe un estado de casi guerra abierta, en la que toda clase de secta [evolucionista] insta a que se efectúe alguna nueva modificación.” (C. Booker, escritor del Times de Londres, The Star, Johannesburgo, 20 de abril de 1982, pág. 19.)

    La revista científica Discover dijo: “La evolución [...] no se halla solo bajo ataque por cristianos fundamentalistas, sino que también está siendo cuestionada por científicos de reputación. Entre los paleontólogos, científicos que estudian el registro fósil, aumenta la disensión” (número de octubre de 1980, pág. 88).

    ¿Qué punto de vista tiene el apoyo del registro fósil?

    Darwin reconoció: “Si numerosas especies [...] en realidad han comenzado su existencia de una vez, ese hecho sería mortal para la teoría de la evolución” (The Origin of Species [El origen de las especies], Nueva York, 1902, Parte II, pág. 83).

    ¿Indica la prueba existente que “numerosas especies” llegaran a la existencia al mismo tiempo, o señala a desarrollo gradual, como afirma la enseñanza de la evolución?
    ¿Se han hallado suficientes fósiles como para llegar a una conclusión sólida?

    Porter Kier, científico de la Institución Smithsoniana, dice: “En museos de todo el mundo hay cien millones de fósiles, todos catalogados e identificados.” (revista New Scientist, 15 de enero de 1981, pág. 129).

    A Guide to Earth History (Guía a la historia de la Tierra) añade: “Con la ayuda de los fósiles los paleontólogos pueden darnos ahora un cuadro excelente de la vida de las edades pasadas” (Nueva York, 1956, Richard Carrington, edición Mentor, pág. 48).

    ¿Qué muestra, realmente, el registro fósil?

    El Bulletin del Museo Field de Historia Natural de Chicago señaló: “La teoría de [evolución] de Darwin siempre ha estado estrechamente relacionada con prueba procedente de los fósiles, y probablemente la mayoría de la gente supone que los fósiles suministran una parte muy importante del argumento general que se presenta a favor de las interpretaciones darvinianas de la historia de la vida. Por desgracia, esto no es rigurosamente verdadero. [...] en aquel tiempo, tal como ahora, el registro geológico no presentó una cadena delicadamente graduada de una evolución lenta y progresiva” (enero de 1979, Vol. 50, núm. 1, págs. 22, 23).
    A View of Life (Una vista de la vida) declara: “Comenzando a la base del período cámbrico, y extendiéndose por unos diez millones de años, todos los grupos principales de invertebrados ¿esqueletizados se presentaron por primera vez en el más espectacular aumento de diversidad que haya acontecido sobre nuestro planeta” (California, 1981, Salvador E. Luria, Stephen Jay Gould, Sam Singer, pág. 649).

    El paleontólogo Alfred Romer escribió: “Debajo de esto [el período cámbrico], hay un vasto grosor de sedimentos en los cuales debería esperarse que estuvieran los progenitores de las formas cámbricas. Pero no los hallamos; estos lechos más antiguos están casi desprovistos de indicación de vida, y pudiera decirse que el cuadro general es consecuente, razonablemente, con la idea de una creación especial en el principio de los tiempos cámbricos” (revista Natural History, octubre de 1959, pág. 467).

    El zoólogo Harold Coffin declara: “Si es correcto el concepto de una evolución progresiva desde lo sencillo hasta lo complejo, en el cámbrico se debería encontrar a los antecesores de estas criaturas vivientes totalmente desarrolladas; pero no se han hallado, y los científicos admiten que hay poca probabilidad de que alguna vez se hallen. Sobre la base de los hechos solamente, sobre la base de lo que en realidad se encuentra en la Tierra, la teoría de un súbito acto de creación en el cual fueron establecidas las formas principales de vida encaja mejor” (revista Liberty, septiembre/octubre de 1975, pág. 12).

    Carl Sagan, por estar al tanto de cómo se han presentado estos hechos, en su libro Cosmos, reconoce con candidez: “La prueba fósil pudiera ser consecuente con la idea de un Gran Diseñador” (Nueva York, 1980, pág. 29).

    Un cordial saludo, y por el aumento de la información, aún la divergente, -ya que suele ser necesaria la contradicción para que exista desarrollo; o las preguntas para que existan respuestas-, Con todo respeto,

    El otro Carlos.

  14. Cosmic Cruiser:

    Primero:
    - Decir que Darwin no era biologo.
    Era cura, pastor anglicano.
    Estudio teologia no acabo ninguna otra carrera,
    Segundo :
    -El principal problema es definir que es Dios.
    Si Dios es el principio, lo que dio origen al cosmos,
    a la vida, al universo. Sea esto lo que fuese.
    Entonces Dios existe por que el universo esta aqui y la vida
    esta aqui.
    La ciencia lo llama Bigbang y las religiones escribieron
    bellas metaforas de este Bigbang.
    La vida surgio del lodo primigenio de una reaccion quimica sorprendente
    y las religiones dicen que el hombre fue hecho de barro.
    Todo esta mucho cerca de lo que parece.
    Aprendamos a entender las metaforas de las religiones.
    Entonces entenderemos que Dios si esta en todos los sitios,
    porque Dios es la metafora de la misma existencia.
    Y entenderemos que al morir hemos de permanecer en este universo,
    donde vamos a ir sino, ¿donde iran nuestros atomos y nuestra energia?

  15. yeventer:

    Me encantas, Punset, por hacer temblar los pilares de lo aparentemente objetivo y por lo objetividad con la que tratas los temas. Eres fantástico. Al menos a mí me lo parece, aunque siempre será una opinión subjetiva.

  16. yeventer:

    Y como me he quedado con ganas de decir algo más, ahí va.
    Es muy complicado ser actor y espectador, juez y parte. No deberían de temblar (¿o sí?) las creencias personales, mientras funcionen deben de seguir ahí. Con darse cuenta que lo que uno siente y cree no es la reproducción exacta de ninguna verdad, es suficiente.

  17. Robertob:

    Muy de acuerdo con David y todo lo que se dice al respecto de la frontera de la ciencia y la fé, y la actitud de aprender. Pero Chencho sí que hay contraposición en la frontera, los defensores de la fe suelen ser conservadores al respecto de sus creencias y vaya que si contraponen …
    Un abrazo a todos, robertob

  18. Isaac Llopis:

    En mi opinión, lo cierto es que cada persona es capaz de decidir por sí misma. Como creyente, tengo fe en Dios por encima de todas las cosas. Como ingeniero, creo en las leyes de la física que gobiernan mi universo.

    Ciencia y religión, no lo olvidemos, comenzaron siendo una misma cosa en la Grecia antigua. Conforme el estudio de los hechos y el universo fue disgregándose en diversas ramas, la ciencia (o filosofía) como se llamaba entonces a todo el conocimiento humano, se disgregó en varias ramas diferentes.

    Hoy, la religión no es buena, ni es mala. Como entonces y como la ciencia es simplemente una creencia. Es el fanatismo, el aferrarnos a esa creencia como única y absoluta verdad sin ser valientes para cuestionarla, lo que nos hace dejar de ser humanos y nos convierte en fanáticos.

    El fanatismo (no la religión, ni la ciencia) es lo que provocó la caída de las torres gemelas, lo que provocó innumerables muertes en la Irlanda del IRA, lo que se cobra vidas en el País Vasco, lo que provocó el holocausto Nazi, lo que generó las cruzadas, lo que mató a Hipatia (ver Ágora, de Amenabar) y lo que provocó, provoca y provocará las confrontaciones humanas en todos los sentidos.

    No es la ciencia, ni la religión lo que es irracional. Es el fanatismo, la ignorancia y el aprovechamiento partidista de ambas, lo que transforma a los humanos en seres irracionales.

  19. Nicolás F.A. Burón:

    Muy de acuerdo Eduard. Lo más patético de toda esta oposición entre religión y ciencia es que las mismas religiones han tratado de acomodar la ciencia a sus creencias (y basta ver lo que sucede por ejemplo en mi país -Chile- con el tema de la píldora del día siguiente). Quizás el día de mañana gracias al conocimiento que tenemos seremos capaces de crear un sostén moral mejor que la religión como conocemos hoy.

  20. María (M.):

    Dijo Unamuno en su libro “Mi religión”:
    Y bien, se me dirá, “¿Cuál es tu religión?” Y yo responderé: mi religión es buscar la verdad en la vida y la vida en la verdad, aun a sabiendas de que no he de encontrarlas mientras viva; mi religión es luchar incesante e incansablemente con el misterio..
    Acaso ciencia y religión no dejan de ser herramientas para responder preguntas? Nos han ayudado a evolucionar las dos y el equilibrio entre ambas, siempre será decisión personal. Alejémonos de dogmatismos fanáticos y abramos la mente a todo.
    Mi verdad? ahora mismo estoy agradablemente sorprendida.. con eso me basta :) Gracias a todos

  21. Miguel de Luis:

    El origen del problema bien ha sido, como dice Isaac, que al principio religión, filosofía, ciencia y técnica eran una misma cosa.

    Desgraciadamente el fanático no puede plantearse el enfrentarse a los nuevos descubrimientos, porque tiene *miedo* al fracaso y a tener que reconstruir su vida, además de *desconfianza* a todo lo que le “ataque”. No olvidemos que el llamado “fundamentalismo” islámico (en puridad fundamentalista es un movimiento protestante) es también una reacción a la colonización occidental.

    Por lo demás, como creyente, tengo la sensación, de que muchos no creyentes tienden una visión de la religión como de iceberg. Parece ser que los que más chillan -los fanáticos- se tienden a ver más.

  22. JULUJIGA:

    A medida que tengamos mas conocimiento e información por parte de los científicos y que esta información sea aceptada y contrastada por esta comunidad, inevitablemente seremos mas agnosticos. Dios es lo desconocido, el no saber, el no tener ni encontrar respuestas a las grandes preguntas, el refugio de nuestro desconocimiento, la esperanza de que un día EL nos lo aclarará todo, etc. Pero la aportación de la Ciencia y la Tecnología utilizadas en los descubrimientos y hallazgos que se han hecho, nos han ido aclarando esas preguntas, nos iluminan y con la evolución de nuestra propia mente y de nuestro conocimiento de las cosas y con las respuestas a esas grandes preguntas, cada vez nos sentimos mas liberados de la idea de Dios……porque ya está bien de no hablar con claridad: algunos creen en Dios porque es lo que le han enseñado, otros han podido tener experiencias misticas por ese gran deseo de encontrar a Dios, pero ¿donde tiene lugar esa experiencia? ¿en nuestro propio cerebro? ¿en el corazón? (el físico ó el espiritual que tambien está en nuestro cerebro). El conocimiento de las cosas, cuando tienen una base científica contrastada, nos convence mas que las creencias espirituales de toda la vida. Al menos, a mi me ocurre así. Y, creedme, tengo un largo curriculum en haber dado oportunidades a temas religiosos o espirituales e incluso temas que ahora estan de moda, como la meditación y…..NUNCA ME HE SENTIDO MAS LIBRE QUE AHORA QUE SE UN POCO MAS DE MI Y DEL UNIVERSO EN EL QUE VIVO…….GRACIAS A LA CIENCIA.

  23. Cosmic Cruiser:

    En este video se mezclan ciencia y religion.
    Y la verdad s que me ha puesto los pelos de punta,
    Señor Punset.

    ¿Puede ser cierto lo que dice esta monja?

    http://vimeo.com/6790193

    Escalofriante, si es cierto que no se haga nada al respecto.

  24. María-iris:

    Bigbang para la ciencia.
    La vida nació de un ENCUENTRO. (gravedad-imantación)
    Y todavía no se ha dado vida clara a lo que es la existencia, porque la ciencia y lo espiritual están peleándose siempre en el hombre.
    Son opuestos mientras no se encuentran, porque uno quiere la conquista de terreno (PENETRAR) en la oscuridad del saber y demostrar, siendo sólo posible en la cavidad (ACOGIDA) del no saber, no tener materia y si hueco, que es lo que es la otra parte.
    Está claro que un polo existe porque el otro tambien existe. Cuando se comience a admitir su función como opuesto (al vacío sin datos pero que responde), no será atacado y con ello si tenido en cuenta con respecto a todo lo que demuestra ser ciencia.
    Porque lo tangible y lo intangible está en todo lo que dá vida.
    Habrá que respetar ESE VACIO de vida que estaba ahí primero gracias al cual por roce e intención, el opuesto que busca encuentra para mostrarse él.

    ¿Cual es más importante? el primero y los dos cuando se abrazan.

    No se explicarlo mejor, pero poned buena intención, quizá lo entendais.

  25. El otro Carlos:

    Yo no le llamaría fanatismo replantearse preguntas que muchos pueden pensar que ya están resueltas. Para mí el fanatismo sería precisamente eso, el que resulten evadidos voluntariamente cuestiones clavas que permanecen contra una teoría sumamente especulativa, a las que se había llamado la atención anteriormente. Muy resumido lo que he expuesto arriba, sería:

    ¿Están en armonía entre sí los que apoyan la evolución? ¿Cómo afectan estos hechos lo que yo pienso en cuanto a lo que ellos enseñan?

    La introducción a la edición centenaria de El Origen de las Especies, de Darwin (Londres, 1956), dice: “Como sabemos, hay gran divergencia de opinión entre los biólogos, no solo en cuanto a las causas de la evolución, sino hasta en cuanto al proceso mismo. Esta divergencia existe debido a que la prueba es insatisfactoria y no permite llegar a ninguna conclusión segura. Por lo tanto, es correcto y apropiado llamar la atención del público no científico a los desacuerdos que existen respecto a la evolución” (por W. R. Thompson, entonces director del Instituto de Control Biológico de la Comunidad Británica de Naciones, Ottawa, Canadá).

    “Un siglo después de la muerte de Darwin, todavía no tenemos ni la más ligera idea demostrable, o siquiera plausible, de cómo en realidad tuvo lugar la evolución… y en los últimos años esto ha llevado a una serie extraordinaria de batallas en cuanto a toda la cuestión. [...] Entre los evolucionistas mismos existe un estado de casi guerra abierta, en la que toda clase de secta [evolucionista] insta a que se efectúe alguna nueva modificación.” (C. Booker, escritor del Times de Londres, The Star, Johannesburgo, 20 de abril de 1982, pág. 19.)

    La revista científica Discover dijo: “La evolución [...] no se halla solo bajo ataque por cristianos fundamentalistas, sino que también está siendo cuestionada por científicos de reputación. Entre los paleontólogos, científicos que estudian el registro fósil, aumenta la disensión” (número de octubre de 1980, pág. 88).

    ¿Qué punto de vista tiene el apoyo del registro fósil?

    Darwin reconoció: “Si numerosas especies [...] en realidad han comenzado su existencia de una vez, ese hecho sería mortal para la teoría de la evolución” (The Origin of Species [El origen de las especies], Nueva York, 1902, Parte II, pág. 83).

    El zoólogo Harold Coffin declara: “Si es correcto el concepto de una evolución progresiva desde lo sencillo hasta lo complejo, en el cámbrico se debería encontrar a los antecesores de estas criaturas vivientes totalmente desarrolladas; pero no se han hallado, y los científicos admiten que hay poca probabilidad de que alguna vez se hallen. Sobre la base de los hechos solamente, sobre la base de lo que en realidad se encuentra en la Tierra, la teoría de un súbito acto de creación en el cual fueron establecidas las formas principales de vida encaja mejor” (revista Liberty, septiembre/octubre de 1975, pág. 12).

    Carl Sagan, por estar al tanto de cómo se han presentado estos hechos, en su libro Cosmos, reconoce con candidez: “La prueba fósil pudiera ser consecuente con la idea de un Gran Diseñador” (Nueva York, 1980, pág. 29).

    Esto es solo una cuestión, existen muchas otras más.

    Con el debido respeto al libre albedrío de cada quién, y por la libre determinación de decisiones que cada uno deseemos tomar, pero bien informadas; un saludo cordial, el otro Carlos.

  26. María-iris:

    Desde el caminar de la ciencia se ha conseguido en la Medicina que se implanten organos, manos y parte de la cara; también lograr que fecunde una madre con ayuda externa y que un cuerpo operado pase a ser número diez en imagen bella y muchas cosas más. Pero vamos a los ambulatorios y están llenos de personas de distintas edades esperando operaciones, otros recogiendo tratamientos y los que más me chocan son los mayores de 65 años para arriba, que suelen vivir gracias a las ocho o quince pastillas que les recetan continuamente. ¿Eso es cálidad de vida?.
    Viven con el miedo en el cuerpo a que no funcione la válvula o a que el Sintrón se les olvide.
    Yo me pregunto ¿Es real el avance de la ciencia?.
    Si no hay capacidad para mejorar el funcionamiento del cuerpo desde su propio mecanismo, evitando que su deterioro se muestre, tampoco es tan logrado el remedio, al que todo el mundo no va a tener acceso y además cuesta tanto dinero. ¿No seria mejor centrarse en la propia naturaleza queriendo entenderla y contar con quien sufre enfermedad incluyendo esa parte psicológica que tanto afecta y tanto miedo dá tomarla en serio, u otros caminos?.
    Tener una vacuna para que se curen miles de infectados, no nos lleva al avance de saber por qué la enfermedad siempre se está manifestando.

    Hoy en seguida se REPONEN las cosas con dinero y desde fuera, sacan nuevos medicamentos, nuevos frigorificos, nuevos ordenadores; se huye del arte y la tecnica de desmontar por dentro para ver y saber qué pasa y reparar, dejando como nuevo lo estropeado, porque lo mejor es poder mover nuestra energía limpiamente y con potencia, dado que sólo los conductos obstruidos bloquean.
    Consideran ciencia a lo último, a los mecanismos diferentes. Pero no se han preguntado que pasará con la dependencia del hombre hacia el ordenador ¿tenemos controlado como se curará eso?.
    Si el progreso y el dinero están ahí ¿dónde está el hombre?. Todo debe hacerse cientificamente al servicio de la humanidad para que su vida simplemente funcione.
    La ciencia (por ejemplo los médicos) están siendo usados hoy, como salvadores, los pacientes llevan a misa lo que dicen, con el peligro de perder la confianza en la propia regeneración que se mueve cuando uno conecta con sus propias entrañas y busca conectar con algo mayor, que no pone fecha ni habla de tanta estadistica.

  27. berto:

    Estimado Elotrocarlos

    Introduccion:

    En comentarios anteriores: Hemos puesto el sonido como ejemplo para explicar la diferencia entre lo que se percibe y su resultado. El resultado de la percepción de las onda mecanica es lo que llamamos sonidos, y se produce en el cerebro.

    Explicacion:

    Yo digo, que Dios es una idea fabricada en el cerebro como lo es el sonido.

    Usted dice, que Sin observador perceptible de la onda mecanica, no implica que esta onda no exista. De igual modo hace el simil con la existencia de Dios: que no se perciba Dios no implica que no exista.

    Pero hay un detalle; puede NO existir la onda mecanica. Puede NO existir Dios, y que la percepción si exista. Osea, que haya sonido y haya Dios generado por nuestra “percepcion interna”, si se quiere llamar así.

    Resultado:

    Lo que usted plantea es la explicación “Dualista Cartesiana”: aunque no se perciba, existe. No dice como se percibe a Dios, pero lecturas de Sta. Teresa de Jesus o San Juan de la Cruz pueden dar ejemplos de ello.

    Luego, con su argumentación contradice a la Biblia, exgrimiendo que el “Alma es el Ser en Si mismo” y que “Por tanto, el alma no es algo que se separa en la muerte”, cuando una de las bases de la creencia católica es que después de la muerte el Alma se separa del cuerpo, y usted dice que Alma muere con el cuerpo. Es el Dorma de la resurrección, que en Cristo fue cuerpo y alma lo que resucitó.

    Abordar nuevas interpretaciones con argumentos tan ambiguos es una labor improductiva.

    Hasta ahora conocía poco de la teoria del creador inteligente, pero si estas son las bases que lo sostienen (asi como ocurre con otras teorias religiosas de cualquier religión) no pueden tenerse en cuenta dentro de la ciencia como objeto o causa experimental de un hecho. Con esto no quiero decir que la religión no sea un valor humano, beneficioso para algunos de cualquier forma que la practique, pero que No es una materia cientifica que pueda dar explicación a las manifestaciones físicas, quimicas y humanas. La religión es más que la explicación de las experiencias de las sensaciones psiquicas, que como bien se saben afectan regulando el metabolismo y las funciones del cuerpo de las personas, tanto psiquica como fisicamente.

    Sobre la TE, la proyección que hizo darwing de “donde venimos” es, quizás, las más revolucionaria de cualquier teoria jamás publicada.

    Un afectuoso saludo

  28. berto:

    Donde digo: La religión es más que la explicación de las experiencias de las sensaciones psiquicas

    quiero decir: La religión es úna explicación de la experiencias de las sensaciones y emociones psiquicas

  29. gabi:

    Haré como Darwin y no entro en el tema de religión pero sí que me gustaría comentar si desde un punto de vista científico la expresión ‘violencia de género‘ es correcta.

    Aporto el siguiente informe de la RAE

    http://www.rae.es/rae/gestores/gespub000001.nsf/%28voAnexos%29/archBB81F7452A4355C0C12571F000438E7A/$FILE/Violenciadeg%C3%A9nero.htm

  30. El otro Carlos:

    Nuevamente gracias, Berto, por conocer tu opinión. Por cuanto ya le he explicado, la Biblia no apoya un concepto dualista de separación cuerpo alma, ya que el ser humano en sí, es un alma, resulta indivisible. No soy ni católico ni protestante (aunque respeto todas las posiciones), pero es esto lo que la Biblia enseña al respecto, y cualesquier persona lo puede verificar por sí mismo mediante las citas hechas. Mi propósito al hablar de la actividad cerebral, al producir este, a su vez, actividad mental, simplemente se reconoce, como se ha dicho, que no es posible un abordaje estrictamente materialista o biológico para explicarse todo el fenómeno. Yo lo que quise dar a entender simplemente a modo de ejemplo, es que existe realidad material y espiritual, que esta última no se puede excluir completamente, y que está mejor ejemplificada en el caso del cerebro, pero no en el sentido cartesiano, ni religioso ortodoxo de que estas puedan separarse, sino que están indisolublemente ligado en este sistema, al propio cerebro; si este perece, se extingue la actividad mental, y por ende, la espiritual en el mejor sentido de la palabra. Casualmente, en la siguiente página web, se opina:
    http://www.psiquiatria.com/articulos/psiq_general_y_otras_areas/psicosomatica/38983/
    “Los avances de la neurociencia, de la psiquiatría biológica y de la neuropsicología conducen a la idea extendida de que el dualismo cartesiano (la división entre cerebro y mente) ha sido superado. Sin embargo, a mi modo de ver, esa división sigue siendo útil ante la imposibilidad de reducir los fenómenos del pensamiento a los de la biología. Así que me parece necesaria una revisión de esa dualidad a la vista de los fenómenos con los que nos encontramos en la clínica médica diaria y con los resultados de las investigaciones de las neurociencias.”

    Descartes creía que un alma independiente no material habitaba y encontraba expresión en un cuerpo operado mecánicamente. La realidad del cuerpo no demandaba prueba, la realidad del alma sí. Descartes usó su famoso aforismo como prueba: cogito ergo sum, <>. La comunidad científica, tiene toda razón, para que en el caso humano, quede demostrado lo contrario: existo, luego pienso, con lo que estoy de acuerdo. Espero que note los matices y las diferencia al respecto, que integran mi punto de vista. Vería visos de lógica en lo que pretendía exponer Descartes en cuanto a que sí existe una relación, pero no en el sentido que Descartes exponía sino, en el que está demostrado, el inverso. En el caso humano, si no existe previamente el ser (-y su cerebro-), no podrá existir tampoco el pensar al respecto.

    A su vez, resulta sin dudas apoyado el punto de vista bíblico referido en las citas hechas, como Eclesiastés 9:5, 10: “Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya más salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado… Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol, [o sepultura], el lugar adonde vas.”

    El alma si es mortal: Ezequiel 18:4, 20: “…El alma que peca [y todos pecamos]… ella misma morirá.”

    Los animales también son almas: Lev. 24:17, 18: “En caso de que un hombre golpee mortalmente a cualquier alma [hebreo: ne´phesh] de la humanidad, debe ser muerto sin falta y el que golpee mortalmente el alma [hebreo: ne´phesh] de un animal doméstico debe hacer compensación por ella, alma por alma.” (Nótese que la misma palabra hebrea para alma se aplica tanto a la humanidad como a los animales.)

    No hablamos de interpretaciones, sino que es real tal enseñanza, literalmente. No sería ambigua sino obviamente evidente. Claro que es grande el peso de siglos de distorsión de tal enseñanza bíblica, que tiene su origen en los antiguos caldeos, y en la filosofía griega y fue absorbido por la cristiandad junto a muchas otras enseñanzas paganas. Fíjese en estas citas autorizadas cuando se plantea: ¿Qué origen tiene la creencia de la cristiandad de que existe un alma inmaterial e inmortal?

    “El concepto cristiano de un alma espiritual creada por Dios e infundida en el cuerpo al tiempo de la concepción para hacer al hombre un conjunto viviente es el fruto de un largo desarrollo en la filosofía cristiana. Solo con Orígenes [murió c. 254 E.C.] en Oriente y San Agustín [murió en 430 E.C.] en Occidente quedó establecida el alma como sustancia espiritual y se formó un concepto filosófico sobre su naturaleza. [...] Su doctrina [la de Agustín] [...] debió mucho (incluso algunos defectos) al neoplatonismo.” (New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XIII, págs. 452, 454.)
    “El concepto de la inmortalidad es un producto del pensamiento griego, mientras que la esperanza de una resurrección pertenece al pensamiento judío. [...] Después de las conquistas de Alejandro, el judaísmo fue absorbiendo gradualmente conceptos griegos.” (Dictionnarie Encyclopédique de la Bible, Valence, Francia, 1935, edición preparada por Alexandre Westphal, tomo 2, pág. 557.)
    “La inmortalidad del alma es una idea griega formada en cultos misteriosos antiguos y elaborada por el filósofo Platón.” (Revista Presbyterian Life, 1 de mayo de 1970, pág. 35.)
    “¿Creemos que haya tal cosa como la muerte? [...] ¿No es la separación del alma y el cuerpo? Y el estar muerto es la consumación de esto; cuando el alma existe en sí, y es liberada del cuerpo y el cuerpo es liberado del alma, ¿qué es esto sino la muerte? [...] ¿Y admite el alma la muerte? No. Entonces, ¿es inmortal el alma? Sí.” (“Phaedo” (Fedón) de Platón, secciones 64, 105, según se publicó en Great Books of the Western World [Libros importantes del mundo Occidental], 1952, edición preparada por R. M. Hutchins, tomo 7, págs. 223, 245, 246.)
    “El problema de la inmortalidad como hemos visto ocupó la atención seria de los teólogos babilonios. [...] Ni el pueblo ni los líderes del pensar religioso se encararon jamás a la posibilidad de la aniquilación total de lo que en un tiempo había recibido existencia. La muerte era un pasaje a otra clase de vida.” (The Religion of Babylonia and Assyria [La religión de Babilonia y Asiria], Boston, 1898, M. Jastrow, hijo, pág. 556.)

    Por último, respecto a la teoría de la evolución, (TE); no niego que ha sido revolucionaria, pero cuando se entra en detalles, como los que con el perdón de sus partidarios se ha citado, muchos comprueban su enorme influencia pero con el siguiente matiz:

    En su prólogo a la edición centenaria de la obra de Darwin El origen de las especies, W. R. Thompson también añadió: “Un efecto de larga duración, y lamentable, del éxito del Origen fue la adicción de los biólogos al razonamiento superficial que no puede ser verificado. [...] El éxito del darvinismo fue acompañado por una decadencia en la integridad científica”. Llegó a esta conclusión: “Esta situación, de hombres de ciencia que acuden en defensa de una doctrina que no pueden definir científicamente, y mucho menos demostrar con rigor científico, en un esfuerzo por mantener la honra de ésta ante el público mediante suprimir la crítica y echar a un lado las dificultades, es anormal e indeseable en la ciencia”.

    Saludos cordiales, El otro Carlos.

  31. Elika:

    Como decía Darwin en su carta, que yo desconocía (gracias Sr. Punset por dar a conocer este apunte), deberíamos hablar de ciencia y no de religiones, que es diferente de no hablar de Dios en mi opinión. Para mí la teoria de la evolución se constata cada día mas con los nuevos adelantos en la genética, es innegable que todos los seres vivos estamos relacionados y constituidos por un material genético muy parecido, un chimpance y nosotros nos diferenciamos en poco en nuestro material genético, y p.ej. una levadura (organismo unicelular un poco más desarrollado que las bacterias) se acerca al 75% de nuestro material genético. Como tantas veces nos ha recordado aquí el Dr. De Paula en nuestro desarrollo fetal pasamos por el desarrollo del reptil y del´mamífero hasta diferenciarnos en el humano. No me cabe la menor duda, somos fruto de la evolución. Pero vuelvo a la pregunta que nos proponía Punset hace poco ¿hay vida antes de la muerte?. Yo creo que hay vida, que vivimos, ya que nacemos y morimos. Y resulta que sabemos por conocimiento empírico que el alma y el cuerpo son uno, y que somos polvo de estrellas organizado, que cuando muere se vuelve a desorganizar, y por lo tanto lo que llamamos alma, mejor conciencia, desaparece (no tenemos datos al menos de que perdure, y no parece lo más probable). El asunto es que desde nuesrtra perpectiva, desde nuestra condición humana, como insiste Alberto últimamente podemos llegar hasta donde podemos, es decir, estamos mediatizados por nuestras propias limitaciones, que en muchos casos (igual en todos, yo no lo creo) somos irracionales, pura naturaleza sin conciencia. Pero aun suponiendo que superemos la naturaleza, nuestra biología, y consigamos que nuestra conciencia perdure en otro soporte mucho más estable (no vivo propiamente dicho), la muerte no desaparecera de nuestro horizonte, ya que podrá ocurrir que otra conciencia destruya nuestro soporte o que una hecatombe de la naturaleza la destruya. En definitiva, aunque fuesemos conciencia no viva, también podríamos desparecer, morir como tal. Quiero llegar a la conclusion de que la ciencia nos puede ayudar a vivir mejor, a vivir sin dolor, a entendernos y organizarnos entre nosotros mejor, a escapar de la naturaleza fiera e inhumana como és y poder evitar los terremotos o la caida de un meteorito cuando la estrella sol y nosotros con ella pasamos por el lado peligroso de nuestra galaxia (suele ocurrir cada 66 millones de años creo aproximadamente, así desaparecieron los dinosaurios seguramente). Sabremos todo esto, pero no podremos escapar de nuestra posiblidad de muerte (auqnue menos probable), no solo como especie, sino hablo de la muerte como individuo, que al final es lo que nos preocupa a la mayoría de los humanos y de los seres vivos (salvo esos superorganismos fanáticos, como las hormigas guerreras, que tienen marcado en sus genes la defensa a muerte sin reflexion ni pena por el bien del hormiguero). Así pues, lo que yo quiero manifestar es que cuando vivimos lo único que sabemos es que estamos, porque luego cuando morimos no estamos, pero no tenemos ni idea de si existimos. No podemos concebir a Dios, está claro, de ahí lo acertado de Darwin y el agnosticismo, tampoco hay pruebas de su existencia, eso tambien lo tengo claro, pero…, para mí, humano escéptico (no por naturaleza) y agnóstico por coherencia, si Dios no existe, no existo yo. Y conste que, por supuesto no estoy hablando de ciencia es evidente, pero tampoco de religión (no creo en ninguna verdadera), quizás de filosofía, y ahí yo no puedo quedarme en el puro existencialismo sin trascendencia. Se trata de entenderlo y de entenderme todo, lo intento.

  32. Jose Antonio Cabrera Ramírez:

    Como bien sabemos Darwin lo pasó mal con su teoría de la evolución de las especies y tardo muchos años en publicarla debido a la sociedad y su propia educación teológica.
    Lo importante es que cambio la concepción del ser humano al igual que Copérnico lo hizo con la tierra y no con pocos problemas con la sociedad del momento. Esto es lo que les digo una y mil veces a mis alumnos para que abran sus mentes y vean la importancia de la ciencia.
    Eduard te voy a pedir un gran favor y es que vamos a celebrar el primer congreso de blogers de España el próximo 24 de Octubre en Rociana del Condado (Huelva), en el entorno de Doñana y me gustaría que en la medida de tus posibilidades hicieras en tu blog un anuncio de ello. Si te parece bien puedes verlo en el siguiente blog http://www.villablog.net/.
    Te estaré muy agradecido por ello. Un saludo de un admirador de tú programa redes.

  33. berto:

    Ya como curiosidad, y por aportar algo más fidedigno que mí opiníon, que nos es la opinión de un experto sino de un lector -y después de dos casualidades con el boton de ratón- he encontrado la opinión de un experto.

    http://books.google.es/books?id=ct2mEnu5_WkC&lpg=PP1&ots=zvPDgA3cvu&dq=El%20cerebro%20y%20el%20mito%20del%20yo&pg=PR15#v=onepage&q=&f=false

    No por esto deje usted de insistir, pues traer tema hace que se refuercen las posturas en la posición correcta, acosta de esta malgastada energía, y quizás, la aprensión de perpetuar lo injusto de lo mal aprehendido y su consiguiente afectación para el prójimo. Un Saludo

  34. Elika:

    Rectificación de datos: el genoma de la levadura responde al 35% del humano, no al 75%, la mosca del vinagre al 50%. En cuanto a la zona peligrosa de la galaxia, debido por lo que sabemos al movimiento hacia arriba y hacia abajo sobre el el plano galactico del sol en su viaje alrededor del núcleo de la galaxia, es de cada 35 a 40 millones de años, no cada 66 millones, que sí se acerca a la ultima fecha de la gran extinción de vida en el planeta Tierra (desaparición de los dinosaurios y comienzo de proliferación de los mamíferos). Por otra parte cuando digo “no creo en las religiones verdaderas” quiero decir que “no creo que ninguna religión sea la verdadera”. Y por último, ya van dos veces que se me atraganta al escribir la palabra PERSPECTIVA. Valga como rectificación (no me gustan los datos no rigurosos).

  35. franciscorl:

    Yo pensaba que desde hace bastantes siglos el ámbito de la fe y el de la razón estaban claramente definidos en las sociedades cristianas (lo que llamamos Occidente) lo que, dicho sea de paso, fue precisamente lo que ha permitido el desarrollo de la ciencia y las propias investigaciones del señor Darwin.

    Otra cosa es que nos quiera vender como Razón un grosero materialismo cientifista pero … ese materialismo también debería ser demostrado y no ser asumido a priori ¿no, señor Punset?

  36. María-iris:

    Llevo mucho tiempo observando al ser humano porque me interesa todo lo de la vida. Con mis recursos he descubierto que el pensamiento y el COMPORTAMIENTO influyen directamente en la formación del físico, así como en sus cambios (físicos), producidos por cambios de percepción y de manera de ser cuando varía. Una persona que tenga como meta la armonia, su faz es armónica y si no la tiene y la buca su rostro lo va indicando porque va cambiando. El miedo deja señales que se aprecian en la mirada y en otros rasgos, así como la ambiguedad de hoy, que ha nacido de la falta de concreción vivida y recibida por los medios y ambiente, que no están por la labor de formar y si de impulsar esa libertad de pensamiento que luego es una libertad de comportamiento que no permite caminos trazados aceptando buscar la esencia ni el origen.

    Fabricar la vida sintética desde el laboratoria, será una cosa nueva (que yo todavia no he pensado y por ello no me he posicionado en si será posible o no), pero no mejorará algo que necesita el hombre prioritariamente: vitalizar y hacer fluir su sangre sin problemas y consiguiendo que el corazón ejercite su función para que el sistema funcione que es lo que nos dá calidad de vida. ¿Que tiene que saber el hombre para que no se obstruya y se ensucie su sangre?. Vivir dando y recibiendo afecto, usar la inteligencia emocional bien.
    Plasticidad, flexibilidad, comprensión en el caracter desde la mente, para que no nos enfermemos. Eso dá una vida larga y sana.
    El colesterol el mal de estos tiempos surge porque no vivimos con fluidez hacia la meta y la entrega, porque a veces se lleva mucho peso y muchas dudas que densifican la sangre. Antes cuando no habia dinero solo se comia tocino y cosas del cerdo y no existia esa enfermedad.
    La sangre nos riega y debe ser líquida, que la ciencia se ocupe de verdad para que el hombre la cuide, pero claro todo tiene que ver con la filosofia de vida. Si nos colgamos de lo material se agota porque nada es eterno y si anulamos lo intangible nos mentimos, creamos vacío y con ello perdemos espiritu y fe, cuando es el espacio que sustenta a la materia, y el cuerpo es materia.
    La ciencia no es el mejor estímulo para la libertad del pensamiento, el estímulo mayor está en uno mismo y su capacidad de SER demostrandose.

    No estoy en contra de la ciencia, estoy a favor del saber que incluye: ciencia y Dios. Porque sin ese equilibrio son más los rodeos que los aciertos.
    Está fallando la falta de profundidad imprescindible en quienes llevan la investigación de todo, y eso tiene que ver también con incluir el comportamiento del ser humano y ver la necesidad de equilibrio pensando y moviendose.
    Quien investiga debe permitirse conocerse primero, podría tener su inteligencia al servicio de su miedo. El que todos tenemos en alguna parcela, por ello es necesario trabajar la madurez personal que no tiene nada que ver a veces con la edad.

  37. María-iris:

    En mi escrito último, en uno de los parrafos finales queria decir, que hay que incluir el estudio del comportamiento humano con todo lo que le ocurre.

  38. Joan Josep:

    Felicidades en el día de tu santo, Eduard.

    Barcelona, 13 de Octubre de 2009.

  39. INZITAN:

    Como siempre lo del pensamiento único es una lacra evolutiva que lejos de ir a mejor, parece empeorar con los siglos.

    El querer alinear a otros con las creencias de uno, solo significa una cosa; inseguridad. Vamos… de esos sabes mucho tu. No es lo mismo que se baje del árbol un mono a por caza que lo hagan dos docenas.

  40. Febrer:

    Hola a todos,

    Sr. Punset , en teoria, cuando hay un milagro, la Iglesis lo investiga, y para ser SAnto se tienen que hacer milagros. Hay gente que dice que ha sido curada y lo atestigua. Cómo explicar esto?

    Por otra parte expliquemolo desde otro lado , los exorcismos son exorcismos o son tratamientos psquiatricos??

  41. Acm:

    Las inteligencias que andan desquiciadas con otras por las creencias en Dios no se fundamentan tanto en el bizantino debate de si existe o no, como en la discusión de las enseñanzas, acontecimientos, acciones o efectos protagonizados por la naturaleza de hombres y mujeres que, desde luego, no serían El, o Ella.

    El objetivo fundamental de cada ser humano es conseguir satisfacer sus expectativas de felicidad, para lo que, aunque no siempre, puede elegir entre caminos tan numerosos y distintos como individuos componen la Humanidad, y en ausencia de la cual, de esta felicidad, es fácil morirse, con independencia de la merma o magnificencia personal en cualquier condición o esencia.

    Respecto de la ciencia, de esa parte de ella que objeta y pelea periódicamente contra lo divino, me reafirmo en lo ya dicho en alguna otra ocasión: que venza primero dentro de sus castillos y fronteras a sus sabios rebeldes, los excomulgue o haga renegar, y luego intente convencer al resto del lego mundo que, según ellos, no sabe diferenciar entre la mentira y la verdad.

    Darwin. Admirarlo profundamente no me hace dejar de pensar que se le quedaron bastantes hilos sin atar. Confeccionó faldón, hombreras y mangas, pero fue uno más en olvidar descubrir de dónde procedía el filamento primordial, del que él mismo se valió para su urdimbre general.

    La vida. No vale hacer trampas copiando o utilizando lo que ya hay. Así que, pongámonos en las condiciones en las que no hay, y hágase vida desde allí.

    La firmeza de la tierra y la inquietud del mar se bastan por si solas, pero es al compartirse una a la otra cuando resultan más hermosas, cunas ambas de culturas o civilizaciones deslumbrantes y famosas, en parajes de sus comunes costas.

    Saludos muchos.

  42. anonim@ preocupad@:

    No lo digo de forma radical, lo digo de manera concentrada para no aburrir:
    “dios es la respuesta fácil” (y hay quién se contenta con eso)

    Y por cierto, lo de que “creer” es una necesidad, un impulso interior, es falso.

    Pero también es cierto y es observable en el día a día, que en ciertas personas el hecho de “creer” es favorecedor para ellas y para quienes les rodean, pero también ocurre todo lo contrario.

    Pienso que la “ciencia” responde a muchas preguntas pero aporta muchas otras. La(s) “religión(es)” debería sentarse y replantearse muy seriamente su papel pero muy seriamente (lo que no quiere decir, hacerlo con mal humor).

  43. Frij:

    Perdona Isaac Llopis, pero que la ciencia es una creencia, lo dices tú. Justamente es todo lo contrario, la ciencia se basa en hechos observables, objetivos y cuantificables, etc. Y lo más importante, contrastables. Siento decirte, que lo que sí es una creencia es a lo que vosotros llamáis fe, que no tiene ninguna de las cualidades de una ciencia. Con lo cuál las creencias para las religiones, por favor…
    Maria-Iris, imposible descifrar tu primer jeroglífico… Si no sabes que ha hecho la medicina a favor de nuestra calidad de vida, mírate cualquier gráfico que tenga en cuenta la esperanza de vida a lo largo de la historia-prehistoria, y dime a que crees que se debe la duplicaión de los últimos años…(por poner un ejemplo)
    Lo que me queda claro es que pensaba que visitaba un blog de ciencia, y lo que me encuentro es todo lo contrario. Ya me perdonareis, me voy pronto, no molestaré mucho, pero vuestra pseudociencia llena de magias, energías y rollos objetivos no tiene nada que ver con lo que los científicos llamamos ciencia.
    Si hablamos de ciencia, está claro que tanto religiones cómo otras creencias no son compatibles por mucho que los creyentes queráis acercaros a ella.

  44. María-iris:

    Al morir una persona, al convertirse en polvo su cuerpo y materia, queda libre su hueco, el que iba ocupando mientras caminaba viviendo. En ese hueco queda lo que no se destruye y si se emana, pudo ser bondad, sensibilidad, aspiración, amor, fuerza, vida en lo que se hacía. Evolución que se deja y otros recogen, porque la imagen de quien pudo servir y aportar con su entrega, con su sonrisa, con sus palabras, ayudando o enseñando, alguien lo recogerá y lo copiará y eso es vacío con historia de un alma que se notó, también ocurrirá lo contrario, alguien que se fué y su recuerdo es de alma dormida y con sombras.
    El alma es la vertical de la vida.
    Hemos oido muchas veces cuando se quieren conseguir las cosas: voy a poner el alma, o lo voy hacer en alma y cuerpo, es decir, cuando falta por estar ahogada, las cosas salen a medias o no salen.
    Si conocemos al ser humano nos toparemos con esa parte en los otros, que hay quien hasta que no le pasa algo muy grave no la utiliza, pero que viendo la impotencia y limitación o la soledad en las dificultades, puede despertarsele. Entonces mira hacía donde nunca quiso y uno se rinde a lo intangible.

  45. El otro Carlos:

    (PARTE I de III)

    Estudios pasados y recientes divergentes sobre macroevolución:

    La teoría de la macroevolución se basa en tres hipótesis principales:

    1. Las mutaciones son el origen de las nuevas especies.
    2. La selección natural contribuye a la formación de nuevas especies.
    3. El registro fósil demuestra que hubo cambios macroevolutivos en plantas y animales.

    ¿Hay pruebas contundentes de que la macroevolución sea un hecho?

    ¿Pueden las mutaciones producir nuevas especies?

    Muchas características de las plantas y los animales vienen determinadas por las instrucciones del código genético, los “planos” contenidos en el núcleo de cada célula. Se ha descubierto que las mutaciones (modificaciones aleatorias) del código genético pueden causar alteraciones en la descendencia de plantas y animales. En 1946, el premio Nobel Hermann J. Muller, pionero en el estudio de las mutaciones genéticas, aseguró: “Esta acumulación de cambios poco comunes y casi siempre mínimos es el principal método de mejora artificial de plantas y animales. Pero, más importante aún, es lo que ha dado lugar a la evolución bajo la guía de la selección natural”.

    En realidad, la teoría de la macroevolución parte de la premisa categórica de que las mutaciones pueden producir no solo nuevas especies, sino también familias totalmente nuevas de plantas y animales. ¿Hay forma de demostrar si tal premisa es cierta? Veamos lo que ha revelado la genética tras cien años de investigaciones.

    A finales de la década de 1930, los científicos acogieron con entusiasmo la idea de que si la selección natural producía nuevas especies de plantas a partir de mutaciones aleatorias, el hombre también debía ser capaz de producir nuevas especies, y con mayor eficacia, mediante la selección artificial de mutaciones. “Entre los biólogos en general, y los que se dedican a la genética y a la reproducción de plantas y animales en particular, se desató la euforia”, dijo Wolf-Ekkehard Lönnig, científico del Instituto Max Planck para la Investigación de la Reproducción Vegetal, en Alemania. ¿A qué se debía la euforia?

    Lönnig, quien lleva veintiocho años estudiando las mutaciones genéticas en las plantas, explicó: “Pensaron que había llegado la hora de cambiar radicalmente el método tradicional de reproducir plantas y animales. Creyeron que provocando y seleccionando mutaciones beneficiosas, obtendrían nuevas y mejores variedades”.

    Gracias a generosos aportes económicos, científicos estadounidenses, asiáticos y europeos pusieron en marcha programas de investigación en los que emplearon métodos que prometían acelerar la evolución. Después de más de cuarenta años de intensa labor, ¿qué resultados hubo? “Pese a la gran cantidad de dinero invertido señaló el investigador Peter von Sengbusch, fracasó la mayoría de los intentos de conseguir mediante irradiación variedades de rendimiento cada vez mayor.”

    Lönnig dijo: “En los años ochenta se desvanecieron las esperanzas y la euforia de los científicos, y en los países occidentales se dejó de investigar la reproducción mediante mutaciones como especialidad aparte. Casi todas las variedades mutantes presentaban ¿valores de selección negativos, es decir, morían o eran más débiles que las variedades silvestres”.

    Aun así, tras investigar por cien años las mutaciones en general y por setenta años la reproducción mediante mutaciones en particular, los científicos cuentan con suficientes datos para sacar conclusiones sobre la posibilidad de que las mutaciones den lugar a nuevas especies. Después de examinar las pruebas, Lönnig aseguró: “Las mutaciones no pueden transformar una especie original [de planta o animal] en otra totalmente nueva. Esta afirmación concuerda con los resultados de todos los experimentos y estudios realizados en el campo de las mutaciones durante el siglo XX, así como con las leyes de la probabilidad. Por lo tanto, de la ley de la variación recurrente se deduce que las especies bien definidas genéticamente tienen límites claros que las mutaciones accidentales no pueden eliminar ni traspasar”.

    La revista Science ya había expresado en 1980: “Las especies sí tienen la capacidad de experimentar modificaciones menores en sus características físicas y de otras índoles, pero esto es limitado, y si se trabaja con una perspectiva de más tiempo, este hecho se refleja en una oscilación alrededor de un medio [o promedio]“. (Science, “Evolutionary Theory Under Fire”, por Roger Lewin, 21 de noviembre de 1980, p. 884.) Por tanto, lo que los organismos vivos heredan no es la posibilidad de cambio continuo, sino, más bien 1) estabilidad y 2) alcances limitados de variación.

    (Continúa…)

  46. El otro Carlos:

    Parte II de III (Continuación…)

    Además de Lönnig muchos otros científicos han abordado el tema de lo nocivo de las mutaciones. Entre los evolucionistas se manifiesta amplio acuerdo sobre este punto. Por ejemplo, Carl Sagan declara: “La mayoría de ellas son dañinas o mortíferas”. P. C. Koller declara: “La mayor proporción de las mutaciones son perjudiciales al individuo que lleva el gen mutado. En experimentos se halló que, por cada mutación de éxito o útil, hay muchos miles que son perjudiciales”.

    Entonces, sin contar cualesquiera mutaciones “neutrales”, las dañinas sobrepasan a las que supuestamente son provechosas en la proporción de miles contra una. “Resultados como estos se han de esperar de cambios accidentales que ocurran en cualquier organización complicada”, declara la Encyclopædia Britannica. Por eso se dice que las mutaciones son responsables de centenares de enfermedades cuya base está en los genes.

    Debido a la naturaleza dañina de las mutaciones, la Encyclopedia Americana reconoce lo siguiente: “El hecho de que la mayoría de las mutaciones son dañinas al organismo parece difícil de conciliar con el punto de vista de que la mutación sea la fuente de materia prima para la evolución. Ciertamente los mutantes que se ilustran en los libros de texto de biología son una colección de fenómenos y monstruosidades, y la mutación parece ser un proceso destructivo, más bien que constructivo”. (Encyclopedia Americana, 1977, tomo 10, p. 742.) Cuando mutantes de insectos fueron colocados en competencia con insectos normales, el resultado siempre fue el mismo. Como declaró G. Ledyard Stebbins: “Después de una cantidad mayor o menor de generaciones, los mutantes son eliminados”. No podían competir, porque no eran formas mejoradas, sino degeneradas y en desventaja.

    En su libro The Wellsprings of Life (Las fuentes de la vida), Isaac Asimov, escritor sobre asuntos científicos, confesó: “La mayoría de las mutaciones llevan a peor condición”. No obstante, entonces aseguró: “Sin embargo, al cabo las mutaciones hacen que el curso de la evolución adelante y vaya en ascenso”. Pero ¿es cierto que hacen esto? ¿Habría de considerarse beneficioso cualquier proceso que resultara en daño más de 999 veces de cada 1.000? Si usted quisiera construir una casa, ¿contrataría para ello a un constructor que, por cada trabajo correcto, presentara miles defectuosos? Si el conductor de un automóvil tomara miles de malas decisiones por cada buena decisión al viajar, ¿desearía usted viajar con esa persona? Si un cirujano hiciera miles de movimientos equivocados por cada movimiento acertado al operar, ¿quisiera usted que ese cirujano le hiciera una operación?

    El genetista Dobzhansky dijo en cierta ocasión: “Difícilmente se puede esperar que un accidente un cambio al azar en un mecanismo delicado lo mejore. Rara vez puede suceder que el meter un palillo en la maquinaria del reloj pulsera de uno, o meter un palo en el radiorreceptor de uno, haga que el aparato funcione mejor”. Por eso, pregúntese: ¿Parece razonable que todas las células y los órganos, extremidades y procesos tan sorprendentemente complejos que existen en los organismos vivos fueran construidos por un procedimiento que destruye?

    Analicemos las implicaciones de lo anterior. Si científicos muy preparados no logran producir nuevas especies provocando y seleccionando mutaciones beneficiosas, ¿qué probabilidades hay de que lo consiga un proceso ciego y carente de inteligencia? Si las investigaciones demuestran que las mutaciones no pueden transformar una especie original en otra totalmente distinta, ¿cómo es posible que tuviera lugar la macroevolución?

    ¿Contribuye la selección natural a la formación de nuevas especies?

    Darwin creía que lo que él llamaba selección natural favorecía a las formas de vida más adecuadas para el entorno y que las menos adecuadas acababan desapareciendo. Según los evolucionistas modernos, cuando las especies se esparcían y se aislaban, la selección natural escogía aquellas cuyas mutaciones genéticas las hacían más aptas para su nuevo entorno. El resultado, dicen ellos, fue que los grupos aislados se convirtieron a la larga en especies totalmente nuevas.

    Como se ha mencionado antes, los resultados de las investigaciones son concluyentes: las mutaciones no producen nuevos tipos de plantas y animales. Entonces, ¿en qué se basan los evolucionistas para afirmar que la selección natural genera nuevas especies a partir de mutaciones beneficiosas? Un folleto editado en 1999 por la Academia Nacional de Ciencias, de Estados Unidos, dice: “Un ejemplo muy claro de especiación [formación de una nueva especie] es el de las trece especies de pinzones estudiados por Darwin en las islas Galápagos, ahora conocidos como pinzones de Darwin”.

    (Continúa…)

  47. El otro Carlos:

    Parte III de III (Final…)

    En la década de 1970, un grupo de investigadores dirigidos por Peter y Rosemary Grant se pusieron a estudiar estos pinzones y descubrieron que tras un año de sequía, los de pico algo más grande sobrevivieron con mayor facilidad que los de pico más pequeño. Puesto que el tamaño y la forma del pico son dos de las principales características que distinguen a las trece especies de pinzones, tales hallazgos se consideraron importantes. El mencionado folleto señala: “Los Grant han calculado que si, por término medio, se produce una sequía en las islas cada diez años, al cabo de solo doscientos años podría surgir una nueva especie de pinzón”.

    No obstante, este folleto de la Academia Nacional de Ciencias omite algunos datos significativos que le resultan incómodos. En los años posteriores a la sequía, en la población de pinzones volvieron a predominar los de pico más pequeño. En 1987, Peter Grant y el estudiante de posgrado Lisle Gibbs escribieron en la revista científica Nature que habían comprobado que en esos años “la selección operó en dirección inversa”. Grant publicó en 1991 que “la población, sujeta a la selección natural, oscila en un sentido y en otro” con cada cambio climático. Los investigadores también observaron que algunas de las distintas “especies” de pinzón se cruzaban y tenían descendientes que sobrevivían con mayor facilidad que sus progenitores. Peter y Rosemary Grant llegaron a la conclusión de que si las “especies” seguían cruzándose, después de doscientos años podría darse el caso de que dos se fusionaran en una.

    En 1966, el biólogo evolucionista George Christopher Williams escribió: “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la adaptación”. El teórico de la evolución Jeffrey Schwartz aseguró en 1999 que si las conclusiones de Williams son correctas, la selección natural quizás esté ayudando a las especies a adaptarse a las vicisitudes de su existencia, pero “en ningún caso crea nada nuevo”.

    Lo cierto es que los pinzones de Darwin no se han transformado en “nada nuevo”. Siguen siendo pinzones. Y el hecho de que se puedan cruzar pone en entredicho los criterios que siguen algunos evolucionistas para definir las especies. Todo eso, además, revela que hasta las más prestigiosas academias científicas son parciales a la hora de presentar las pruebas.

    ¿Demuestra el registro fósil que hubo cambios macroevolutivos?

    El folleto antes mencionado deja al lector con la impresión de que los fósiles hasta ahora descubiertos demuestran sobradamente la macroevolución. Dice así: “Se han hallado tantas formas intermedias entre peces y anfibios, entre anfibios y reptiles, entre reptiles y mamíferos, y dentro de la cadena evolutiva de los primates, que en muchos casos es difícil precisar cuándo se produce la transición de una especie a otra”.

    Esta afirmación tan categórica resulta sorprendente. ¿Por qué? En el año 2004, la revista National Geographic en Español dijo que el registro fósil “es como una película sobre la evolución de la cual se han perdido 999 de cada mil cuadros [fotogramas] en el cuarto de edición”. ¿Puede decirse que los “cuadros” que no se han perdido aportan pruebas del proceso de la macroevolución? ¿Qué demuestra realmente el registro fósil? Niles Eldredge, evolucionista acérrimo, admite que dicho registro revela la existencia de períodos largos de tiempo durante los cuales “se acumularon pocos cambios evolutivos, si acaso alguno, en la mayor parte de las especies”.

    Hasta la fecha se han desenterrado y catalogado 200 millones de fósiles grandes y una infinidad de microfósiles. Muchos científicos concuerdan en que este vasto y detallado registro demuestra que todos los grupos principales de animales aparecieron de repente y se mantuvieron casi inalterados, y que numerosas especies desaparecieron de forma igual de súbita. Tras repasar las pruebas del registro fósil, el biólogo Jonathan Wells escribe: “Es obvio que en el nivel de los reinos, los filos y las clases, la descendencia con modificaciones a partir de antepasados comunes no es un hecho comprobado. A juzgar por las pruebas del registro fósil y de los sistemas moleculares, ni siquiera es una teoría bien fundamentada”.
    La evolución: ¿mito o realidad?

    ¿Por qué insisten muchos evolucionistas destacados en que la macroevolución es una realidad?

    Tras criticar algunos argumentos del profesor Dawkins, el influyente evolucionista Richard Lewontin explica así por qué tantos hombres de ciencia no dudan en aceptar teorías contrarias al sentido común: “Tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo”. Una gran cantidad de científicos se niegan a considerar siquiera la posibilidad de que haya un Diseñador inteligente. Como dice Lewontin, “no podemos aceptar la más mínima alusión a lo divino”.

    La revista Scientific American recoge el siguiente comentario del sociólogo Rodney Stark al respecto: “Desde hace doscientos años se viene fomentando la idea de que para dedicarse a la ciencia, uno tiene que mantenerse libre de las ataduras de la religión”. Stark también señala que en las universidades donde se realizan labores de investigación, “la gente religiosa no se atreve a abrir la boca”, y “la antirreligiosa la discrimina”. Según él, “en las escalas superiores [de la comunidad científica] se recompensa a quienes son antirreligiosos”.

    Para aceptar como válida la teoría de la macroevolución, hay que creer que los científicos agnósticos o ateos no dejan que sus convicciones personales influyan en sus interpretaciones de los hallazgos científicos. Hay que creer que las mutaciones y la selección natural dieron lugar a todas las complejas formas de vida existentes, aunque después de estudiar por cien años una infinidad de mutaciones se haya demostrado que estas no han convertido ni una sola especie bien definida en otra totalmente nueva. Hay que creer también que todos los seres vivos evolucionaron de forma gradual a partir de un antepasado común, si bien el registro fósil demuestra claramente que los principales tipos de plantas y animales aparecieron de súbito y no se transformaron en otros tipos, sin importar que hubieran transcurrido períodos larguísimos de tiempo. ¿Le parece, entonces, que la teoría de la evolución se basa en hechos, o que es un mito?

    Un cordial saludo, El otro Carlos.

  48. Dr.Jorge de Paula:

    Mi apreciado Eduard Punset… es muy importante las reglas que hay que establecer para poder intercambiar con altura en este dilema eterno de los seres humanos…CIENCIA Y RELIGIÓN.. porque habrá un punto, invariablemente donde la ciencia no alcanzará a comprobar, y donde solo la fé puede dar “respuestas” a esas grandes interrogantes.
    En ese dilema estamos quienes sabemos que somos fruto de la evolución pero por otra parte sentimos que tanta sabiduría y tanta inteligencia para explicar los maravillosos procesos biológicos, moleculares, inmunológicos o en el campo que nos pongamos a investigar, debería responder a algo, ese algo como lo ha referido Cosmic Cruiser “Si Dios es el principio, lo que dio origen al cosmos, a la vida, al universo, Dios está allí”. Esa metáfora de Dios como la existencia misma es hermoso. El camino por el que transitó Einstein con respecto al concepto de Dios es el que millones de personas que no estamos adheridas a los dogmas religiosos también transitamos o transitaremos. El Dios de Einstein tiene relación con el Dios de Spinoza, creía que la religión en el pasado respondía al miedo y en nuestros días a consideraciones éticas y existenciales. Einstein no creía que necesitemos tener un Dios que nos atiende a cada uno de nosotros todo el tiempo
    La nueva religión cósmica tendrá lugar cuando entendamos que Dios es inmaterial y mira al Universo como un todo y lo sostiene. Es una religión que se eleva por encima de lo personal. No creía que necesitemos tener un Dios que nos atiende a cada uno de nosotros todo el tiempo.
    Así lo ha expresado muy claramente Gerald Holton en “el tercer paraíso de Einstein”.
    Con respecto a la creencia y convición de los religiosos de una vida después de la muerte, de un paraíso, me despiertan el mayor respeto y conmisceración… decía Cyrano de Bergerac: “no se combate sin la esperanza de vencer… es hermoso aunque sea inútil”…
    Hasta donde me ha sido posible comprender, adhiero al concepto del pensador argentino Carlos Gonzalez Pecotche (creador de la LOGOSOFÍA):
    “Dios es la inmensidad, lo eterno; es la Suprema Ciencia de la Sabiduría, que la mente humana puede descubrir en cada uno de los procesos del universo estampados en la naturaleza, procesos exactos, ciencia pura, perfecta, en la que se inspira el hombre para crear “su ciencia”.
    El Pensamiento de Dios se manifiesta en la Creación, dentro de cuyas entrañas palpita el amor que puso en ella y cuyo poder la sostiene.
    Es el suyo un amor que está por encima de todos los amores y se revela en todo lo que existe; un amor que anima la vida en la universalidad de sus manifestaciones, que no muere nunca, que jamás engaña; un amor que surge del fondo mismo de la naturaleza para alentarnos, impulsarnos y conmovernos ante la inmanencia de todo lo que nos es dado contemplar en el Universo.
    Ver: “Donde comienza la vida?.. La armonía del Universo:
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/04/donde-comienza-la-vida-la-armonia-del.html

  49. Toni:

    No creo que Darwin fuera ningún fanático científico. Entendiendo el fanatismo como la defensa pasional e IRRACIONAL de cualquier concepto, religioso, científico o de cualquier otra índole. Y aquí esta la gran diferencia de ciencia vs. religión: la ciencia, por concepto, ya descarta la irracionalidad, mientras que la religión, desafortunadamente, va a menudo ligada a la irracionalidad, con el agravante que en muchas ocasiones quiere que los demás (no creyentes) acaten sus normas, llevándolas al rango de ley si esta en su mano…

  50. berto:

    Estimado ElotroCarlos.

    Ante todo quiero darle la enhorabuena por la árdua tarea y el tesón con el que mantiene su postura en relación con la evolución. La verdad, que si usted y sus bases fuera la tendencia científica más sólida, no tendría ningún inconveniente en aceptarla y estudiarla con interés. En realidad no hay elección ante la comprensión de la posible evidencia, es, pienso, natural en el entendimiento ciertas cosas que al leerlas o verlas se asimilan principalmente con sopresa de entender lo que se está viendo.

    Por ejemplo en el caso de los fósiles. No es que sea un antropólogo y, a modo de broma, puedo decirle que cuando he encontrado huesos cabra al caminar por el campo, he adivinado de que hueso se trataba, simplemente por la similitud con los del cuerpo humano o de otros de otros animales que había por la zona. Sobre las mutaciones, es conocido que la selección de semillas, las prácticas de injerto en vegetales son antiquísimas de selección para mejorar la especie, incluso suponen las primeras formas de clonación vegetal. En los animales también se han utilizado estás técnicas mediante la observación para la mejora de especies de todo tipo, y combinaciones entre la mismas especies para conseguir que fueran animales más productivos o de mejor calidad. La adaptación al medio tiene también mucho que decir en los cambios biológicos de las especies. El ornitorrinco es uno de esos animales extraños que nos pueden deparar alguna sorpresa.

    También es posible otras formas… El conocimiento esta instaurado en las distintas civilizaciones desde hace mucho tiempo, y la capacidad analítica de pesonas de todas las épocas no era muy distinta a la actual. Por ejemplo, la gran biblioteca de conocimiento del Vaticano es algo que debe ser sorprendente. Por eso me sorprende, excepto hoy, que he visto una noticia sobre una exposición de Galileo en el Vaticano, que la Iglésia no tenga nada que decir respecto a la ciencia, y se mantenga al margen sin aportar científicos que seguros los hay. Por eso, en referencia al favorecimiento que usted dice que se hace a los cientificicos evolucionistas, no se escuchan los cientificos, por así llamarlos, Católicos, honorables por hacer uso del pensamiento humano en todas sus facetas.

    De parte de la religión, habla de científicos ateos y agnósticos, y si he entendido bien lo que ha expresado, estos no tienen un carácter religioso o los religiosos son lo contrarió a estas definiciones. En esto tengo que decirle que no, pues pienso que todas las personas tienen su parcela de religiosidad sea cualquier modo que la practiquen, algo que es común a la mayoría de los pueblos de la tierra y que principalmente surge y se desarrolla a causa de esa necesidad humana de sentir inquietud ante todo lo que le rodea. Creo recordar que en cápitulo que entrevisto a Gary Marcus se habló de esa caracterísitca innata de la curiosidad, principalmente para anticipar los peligros o reconocer el terreno, buscar comida, etc. Supongo, que esa curiosidad tambien nos ha llevado a hacernos las típicas preguntas sobre nuestro entorno, y por supuesto, a lo más cercano al humano que son sus pensamiento, sentimiento y las alteraciones fisiológicas que les producían, y ante la falta de datos, crear eso que hemos llamado religión. Por lo tanto la religión, sea para poner los libros ordenados meticulosamente, o encontrarse en momentos de deblidad o de alegrí en un entorno de oración, parte, y creo que coincidirá conmigo, del mismo desarrollo histórico que permanece en nuestra memoria filética desde nuestros orígenes como ser humano.

    Un atento saludo.

  51. berto:

    Hoy mismo he leído en tiempos de maricastaña lo que indica Toni, al cual saludo, La inquisición bajo la intuición tambien condenaba a los suyos, y creo, que la busqueda de lo sagrado debe comprender todas las formas.

  52. zencillo:

    A lo mejor todo depende de los puntos de referencia que tomemos.
    Desde un punto de vista racional podriamos preguntarnos si existen en nuestro Universo (o en el multiverso) cuestiones que nuestro cerebro no esté capacitado para conocer, si pudieramos afirmar que no, estaríamos dando por sentado que es cuestión de tiempo que la ciencia vaya explicando todo lo inexplicado, por ejemplo donde se “esconde” la materia oscura.

    Si por el contrario afirmasemos que si, estariamos dando por sentado que hay cosas que escapan a nuestra razón, pero quizas no a nuestro conocimiento, lo que nos podría llevar a preguntarnos nuevamente si tenemos alguna capacidad fuera de nuestro cerebro que nos permitiera conocer eso que parece escaparse de nuestra ciencia, y en ese momento estaríamos a un paso de la espiritualidad, las religiones ya serían una consecuencia.

    No creo que haya que asustarse de ninguna de las opciones, sin embargo creo que los fanatismos son justo consecuencia de ese miedo o vértigo que a veces nos produce la libertad de pensamiento.

    Creo que el posible fanatismo científico podría ser consecuencia de pensar que todo lo que no sea cognoscible por nuestro cerebro no es demostrable que exista.
    Y por otro lado el fanatismo religioso podría derivar de creer firmemente que hay cosas que están mas allá del conocimiento humano.

    Sin embargo en mi opinión, una cosa es la espiritualidad, no sé, esa sensación de que somos algo mas que un conjunto de atomos conscientes de si mismos con capacidad de procesar información, y otra distinta las religiones. Imaginemos que, ya que no parece haber nada en nosotros que indique que estamos programados para morir, algún dia consigamos mediante la ciencia la inmortalidad, o algo mas plausible como decía el Sr. Punset que seamos capaces de crear vida artificial ¿como quedarían en ese momento las religiones?, no es dificil imaginar un futuro en el que acabasen desapareciendo la mayoria, sin embargo intuyo que esa sensación de espiritualidad que creo todos tenemos seguiría manteniendose.

    Y lo intuyo porque sinceramente podemos pensar que la ciencia pueda ser capaz de explicarlo casi todo desde el instante cero del big-bang en adelante, pero al menos a día de hoy me resulta inimaginable como llegar a conocer a través de la ciencia que ocurría en el instante -1. Se puede aducir que el instante -1 no existe, que el tiempo no existía antes del universo, pero en ese caso tampoco me resulta fácil concebir un “algo” sin tiempo, sobre todo porque mi mente no concibe los cambios si no hay tiempo y por tanto no comprende como se podría cambiar de un instante -1 (sin tiempo) a otro instante 0 cuando se produjo el big-bang.

  53. melis:

    La ciencia en principio esta destinada a finalmente dar explicacion todo lo que nos rodea, sin embargo aun a dia de hoy aun esta muy verde como para responder realmente a cosas relativas a la espiritualidad.

    Por poner un ejemplo, las respuestas cientificas a fenomenos como la ouija son tan peregrinas e inconsistentes (deshechando incluso hechos comprobados), que parecen mas bien un intento de quitarse de enmedio un molesto fenomeno inexplicable que un intento serio de dar una respuesta con base cientifica real.

    Por otro lado, las religiones por el momento estan mas cerca de la verdad en cosas como la espiritualidad que la ciencia. Pero no porque tengan razon las religiones en lo que plantean con sus dogmas, sino porque estan abiertas a la espiritualidad del individuo (cosa que por ahora la ciencia niega de plano) y de hecho el trabajar ese area es el mejor y mas claro beneficio que se puede sacar de una practica religiosa.

    No obstante, las religiones como intento de atisbar conocimientos estan destinadas que su terreno vaya desapareciendo a medida que la ciencia va iluminando con bases solidas la realidad, pues los dogmas en el fondo carecen de una base de credibilidad real y no dejan de ser creerse aquello que alguien dijo sin haberlo comprobado uno mismo (por muy importante, sabio, admirable, popular, antiguo, sagrado o divino que pareciese ser ese alguien que lo dijo). Por lo tanto lo primero que uno ha de estar preparado a asumir respecto a una religion, es que cada dogma tiene un altisimo porcentage de al final no ser mas que palabreria sin valor ni fundamento o simplemente supercherias.

  54. María-iris:

    El enemigo de Dios es creerse que el SABER es DIOS.
    No hay nada que no tenga su opuesto, el opuesto del saber es la inocencia del no conocer, es esa parte del vacío que permite que algo nos penetre.
    Cuando se sabe lo suficiente como para decir: “sé que no sé nada” es que uno ha descubierto la inmensidad y lo infinito de todo, ya sabe mucho, ha develado la esencia de la vida y cómo se mueve esta, se descubre y acepta el ORDEN que lleva medida justa en todo lo que se forma y nace.

    Para saber como funciona la existencia, y querer ayudar a la humanidad cientificamente, no teneis más que mirar cómo funciona el Sol que PENETRA con sus rayos, que llevan luz y calor, a la Luna la cual ACOGE su energía, siendo recipiente que devuelve, siendo espejo que refleja.
    Con los dos, la estrella de luz propia y el sátelite, es posible la vida en la TIERRA; sin la Luna ésto sería un desierto sin vida. Con los dos se alumbra, nunca mejor dicho.

    ¿Y cómo nace un niño? cuando el hombre y la mujer permiten la atracción.
    penetrando y acogiendo, (masculino y femenio).
    Se repite la manera porque hay una manera natural de funcionar
    en el Universo, pero el ser humano desde su mente se resiste por temporadas saliéndose, creyendo o queriendo ser, director o ingeniero de la vida o de su vida. La vida se creó y se crea dejando atraerse los opuestos, y si no es así, es que la fuerza de gravedad nos puede. La exagerada seguridad frena. Están en oposición, despropocionadas o cambiadas las funciones o fuerzas.
    La Luna oscuridad que permite la luz. El Sol calor que se presta.
    Todo funciona con DAR Y RECIBIR.
    El Sol podria ser el Saber, la Luna la inmensidad que lleva el vacío oscuro, donde descansa y se refleja la luz, el ALUMBRAMIENTO de una develación.

    La Ciencia que se mueve sin opuesto es CIEGA, porque lleva encima lo que no le pertenece.

    En Astrología interpretándo una carta astral (sólo como algo curioso os lo expongo), el Sol es el hombre, la Luna la mujer. Si os dais cuenta los dos tienen su función clara. Para dejar de especular sobre esta lucha que se ha generado últimamente entre ambos, habría que mirar al cielo de vez en cuando para comprender muchas cosas. ¡ambos son necesarios, imprescindibles!.

    ¿De dónde sale el semén? del hombre, ¿De donde llega la luz? del Sol.
    ¿Quien pone espacio fértil? la mujer, ¿de donde surge la humedad que dá la noche?, de la Luna.

    Todo se repite, lo que es arriba es abajo.
    No voy de pensamiento único, creo que hay argumentos aunque sencillos que se deben empezar a tener en cuenta.
    Sólo aporto mi experiencia de observación y de lo que sé.

  55. El otro Carlos:

    Muchas gracias, Dr. Jorge de Paula.

    Aún desde la divergencia, logra Ud., en mi opinión, mantener un terreno de reconocimiento a las contradicciones, a los problemas; esos que nos permiten precisamente desarrollarnos, reevaluarnos y según sea el caso, confirmarnos. Muy interesante toda la referencia que hace, y también la página web que cita.

    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/04/donde-comienza-la-vida-la-armonia-del.html

    Veo muy persuasivo lo resumido allí por el astrofísico: TRINH XUAN THUAN en la entrevista que le realizaron. Si me permite, (ya comprobé que la web autoriza compartir esta información), me gustaría citar literalmente sus conclusiones finales:

    …”Los astrofísicos no pueden reproducir en sus laboratorios las condiciones del big bang, pues son condiciones extremas. Necesitarían un acelerador de partículas del tamaño de varios años luz, lo que es imposible.

    En cambio, con sus computadoras y sus ecuaciones se entretienen construyendo modelos de universo, que yo llamo “universos de juguete”, a los que atribuyen constantes físicas diversas. Lo extraordinario es que esos universos de juguete son todos estériles.

    Una pequeña variación en las constantes físicas y ya no estamos aquí conversando. Si aumentamos, por ejemplo, la intensidad de la fuerza de la gravedad: el universo se encoge y las estrellas son diez millones de veces menos masivas que la Luna. consumen su carburante demasiado rápido y ello no permite la evolución hacia la complejidad que conduce a la vida.
    Si, en cambio, reducimos por poco la fuerza de gravedad, las nubes interestelares no pueden comprimirse para dar nacimiento a las estrellas. Y sin estrellas, no hay elementos pesados, ni vida. Consideremos las cargas eléctricas del protón y del electrón. El protón es unas dos mil veces más masivo que el electrón, y sin embargo sus cargas eléctricas son rigurosamente iguales, pero opuestas. Si difiriesen en un millonésimo de millonésimo de millonésimo, los astros, el Sol y la Tierra explotarían.
    Se puede hacer variar cualquier otra constante física, pero el resultado será siempre el mismo: los universos de juguete son estériles y vacíos. Cabe entonces, llegar a la conclusión de que esas constantes han sido reguladas con una precisión vertiginosa para permitir la eclosión de la vida y la aparición de la conciencia.

    Para expresarlo con un imagen, esa precisión es del orden de la que debería poseer un arquero para clavar su flecha en un blanco de 1 cm2 colocado a 15 mil millones de años luz.

    - CUANDO SE HABLA DE REGLAJE, IMAGINAMOS UNA MANO QUE LO REALIZA. ¿NO CABRÍA PENSAR, PARA ESCAPAR A TODO FINALISMO, QUE LA VIDA ES EL RESULTADO DE UNA LARGA SUCESIÓN DE HECHOS FORTUITOS?

    TXT: Si se opta por el azar, estamos obligados a invocar la teoría de los universos paralelos, lo que por otra parte la mecánica cuántica autoriza. En esos universos paralelos habría todas las combinaciones posibles de constantes y de leyes físicas. La mayoría serían estériles, pero nuestro universo tendría, por casualidad, la combinación ganadora, y seríamos algo así como el gordo de lotería, o sea el resultado de un golpe de suerte.
    La ciencia no puede zanjar entre esta noción de azar y la noción de necesidad que el principio antrópico supone. Por mi parte, no como científico sino como creyente, apuesto por la segunda hipótesis: postular una infinidad de universos paralelos todos inaccesibles a la observación, y por consiguiente a la verificación experimental, vulnera la simplicidad y la economía de las leyes naturales.

    Lo que me asombra en el estudio del universo es, por el contrario, su unidad, su íntima armonía, que nos permite, desde nuestro rinconcito en la Tierra, elaborar leyes físicas capaces de explicar fenómenos que se producen a miles de millones de años luz y explicar propiedades de objetos celestes tan lejanos que su luz partió antes de que los átomos de nuestros cuerpo hubiesen sido fabricados.

    Se vuelve a encontrar esta unidad en la física misma, donde se descubren
    vínculos entre fenómenos que a priori no tienen nada en común.
    En el siglo XIX, James Maxwell unificaba la electricidad y el magnetismo.
    En el siglo XX Albert Einstein nos enseñó que el tiempo y el espacio eran una sola y misma cosa.

    Actualmente los físicos procuran demostrar que las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza son sólo una.
    De la armonía del universo se desprende una profunda sensación de belleza, no sólo porque encierra objetos de increíble esplendor, sino también por su simplicidad. Fenómenos tan diversos como la expansión del universo, los movimientos de los planetas, o la forma de un copo de nieve puede explicarse por la sola acción de cuatro fuerzas fundamentales.
    Las teorías que describen el universo deben ser igualmente simples y bellas. Estoy íntimamente convencido de que belleza rima con verdad, y que el sentido estético puede alimentar la intuición y guiar la investigación. Los más notables astrofísicos como Einstein o Dirac eran plenamente conscientes de la belleza de sus teorías.

    Si el reglaje extremadamente preciso del universo no se debe a una sucesión de azares, hay que postular entonces un Principio creador que lo ha regulado en su comienzo. Como dice Voltaire: “El Universo me desconcierta, y no puedo pensar que ese reloj exista, y que no haya un relojero”.” (Fin de la cita.)

    Un cordial saludo, el otro Carlos.

  56. El otro Carlos:

    PD:

    El astrofísico: TRINH XUAN THUAN, citado ahorita, concluyó:

    “Si el reglaje extremadamente preciso del universo no se debe a una sucesión de azares, hay que postular entonces un Principio creador que lo ha regulado en su comienzo. Como dice Voltaire: “El Universo me desconcierta, y no puedo pensar que ese reloj exista, y que no haya un relojero”.

    Creo recordar que este mismo razonamiento, que confronta el azar contra la necesidad de precisión extrema (ambos en aras de explicar la viabilidad, funcionabilidad del universo con sus leyes), también ha sido abordado, ahora, desde el punto de vista de la biología:

    El astrónomo británico sir Fred Hoyle ha invertido décadas en el estudio del universo y la vida que hay en él. En una conferencia que pronunció en el Instituto de Tecnología de California habló del orden de los aminoácidos en las proteínas.

    “El gran problema de la biología dijo Hoyle no es tanto el hecho obvio de que la proteína se compone de una cadena de aminoácidos unidos de cierta manera, sino que el orden preciso de estos dota a la cadena de notables propiedades [...]. Si los aminoácidos se unieran al azar, se darían un gran número de ordenaciones que no tendrían ninguna utilidad para la célula viva. Cuando pensamos que una enzima típica está formada por una cadena de unos doscientos enlaces y que hay veinte posibilidades para cada enlace, es fácil concluir que el número de ordenaciones inútiles es enorme, mayor que el número de átomos de todas las galaxias visibles con los mayores telescopios. Esto en el caso de tan solo una enzima, y hay más de dos mil, que en su mayoría cumplen propósitos muy diferentes. Por tanto, ¿cómo llegó la situación a ser lo que ahora vemos que es?”

    Hoyle añadió: “Más bien que aceptar la probabilidad fantásticamente pequeña de que las fuerzas ciegas de la naturaleza hubieran producido la vida, parece mejor suponer que su origen se deba a un acto intelectual deliberado”.

    Saludos, El otro Carlos.

  57. FERNANDO PLAZA RUIZ:

    Quitemos el poder a los religiosos y quedemonos con las acciones que afectan a la sociedad que les rodea, si las religiones no tuvieran poder que es quien realmente corrompe, y las religiones solo dieran ejemplo de los actos buenos que todas las religiones tienen, como con los anuncios todos dicen cosas buenas de sus marcas pero todas tienen tambien cosas malas y la peor cosa que tienen las religiones es la intencion de manejarnos a todos a su antojo contal de tenernos asustados a sus pies, que religion realmente piensa solo en la paz? cada uno dentro de nosotros mismos sabemos que es lo que esta bien y lo que esta mal, solo deberiamos dejarnos llevar por nuestra conciencia, pero no la enseñada y repetida desde la niñez con la intención de domesticarnos y utilizarnos, sino con la fuerza del hacer el bien por el bien. imaginaros que mañana todos los poderosos de sus respectivas religiones se quedasen desnudos y libres de poder, y las personas fueramos realmente libres sin temores, sin rencores hacia los demas por ser distintos, si unieramos nuestros esfuerzos para hacernos la vida mejor y mas feliz, para que necesitabamos las religiones, solo necesitamos la fe en la humanidad.
    Otro dia me expresare mejor,que seais felices.

  58. GulMelancólico:

    Diferenciar Fe de lo que queramos que sea, es algo muy importante dicho ya antes por divulgadores y científicos. La Ciencia no “deshumaniza” porque la Naturaleza y el Universo no son humanos. La Ciencia es todo eso que descubrimos despues de observar el universo e intentar comprender lo visto, con esa espada de Damocles encima que son los sentidos y nuestro orgullo como especie.
    Personalmente no me gusta la Fe porque nos hace muy comodones y complacientes con todo lo que desconocemos y damos por sentadas cosas que el sentido común, después de toda una vida de aprendizaje, educación y observación, toma por imposibles(o peor todavía, “porque sí”).
    La Fe y la Ciencia se oponen. Y precisamente por ello, porque cada una mira hacia un horizonte, por lo que ninguna de ellas debería, a mi parecer, tratar de desacreditar o refutar a la otra. Esun camino hacia ninguna parte(al menos todavía). Queda mucho por recorrer.

  59. Rosa:

    Hola:

    La ciencia, de los hombres, (la de las mujeres sigue siendo underground) es la demostración de hipótesis, si una hipótesis no se demuestra no vale.
    …Y dios no es una hipótesis? , que en 4 mil años nadie ha demostrado y que se ha impuesto por la fuerza bruta hasta nuestros días?, igual que el virus del sida.

    ¿dios tiene madre ó reniega de la madre?,
    ¿dios no es la fuerza bruta que se nutre de la inocencia y de los inocentes en masa?
    Cuanto más arruinado (a todos los niveles) está una comunidad más religion y más dios.
    Y la virgen que a saber si tuvo una infancia de abusos de todo tipo y para rematar tuvo que presenciar la ejecución de su hijo, para salvaguardar el orgullo paterno. (Eso se cuenta).
    La vida , eso si que se demuestra y tiene todo lo que se necesita para seguir adelante, y no necesita de modificaciones externas (que nunca terminan beneficiando nada más que a unos cuantos a nivel económico ), porque ya se aclimata a lo que venga y tiene soluciones exactas para cualquier desavenencia. Si somos conscientes de nuestras vidas, y hablamos con nuestro cuerpo y le escuchamos somos humanos más sanos que si delegamos nuestra gran labor a terceros, es caro y no funciona, al menos para la mayoría, será que esa minoría realmente se da cuenta a tiempo y cambia su modo de vivir.?
    Y por lo que respecta a Darwin, pienso que tuvo que pelearse, desde arriba, con los grandes poderes del momento. No tuvo que trabajar nunca (aparte de defender sus escritos, ni pasó carencia de ningún tipo.
    Rn cuanto a los eslabones perdidos, quizás un dia permiten excavaciones prohibidas y se encuentren antes de ser destruhidos, cosa que podría pasar si no estamos atentos,
    Ahora ya no hay nilagros…sera que tenemos a las vírgenes en la cola del inem? Ahora el gran milagro es llegar a fin de més, aquí, en otros lugares llegar a la noche
    Ahora bien, si somos libres para algo es para creer , pero mejor con comocimientos, y respeto.

  60. Xenen:

    A estas alturas creo que algo tengo claro. Que el concepto de Dios es difuso, y que no me molesta tanto el que alguien crea en él (¿en cuál de ellos?) como el que se arrogue la potestad absoluta de conocerlo y de decirse su mensajero, actitud que me resulta insoportable, además de incomprensible, pues soy incapaz de ver cómo se puede compatibilizar tanta incongruencia. La ciencia no es fanática, aunque algunos hombres que hacen ciencia lo son. Es condición humana, y lo mismo pasa entre los creyentes.

    El debate aquí planteado resulta curioso, pero comparto el ¿cansancio? con uno de los anteriores post, en el sentido de que esto se desvía bastante de lo que es un blog de ciencia.

    El acercamiento a la idea de Dios, creo, que se debe hacer desde la metafísica, que tendrá sus propios foros al respecto. Quizás lo único que puede resultar interesante de todo esto, es resaltar la idea de la tolerancia con las ideas de los demás (…aunque habría que matizarlo…¿debemos ser tolerantes con las ideas que facilitaron el holocausto, por ejemplo?…).

    El debate “científico” sobre la teoría de la evolución versus diseño inteligente, no es tal. La teoría de la evolución es una teoría científica, con sus pros y contras, con sus lagunas y sus bases sólidas. El “diseño inteligente” no es ciencia, es otra cosa… que no sé bien cómo conceptualizar…. y que sólo puede tener algo que rascar en las lagunas de la teoría científica…es una “teoría de los vacíos” al estilo del Dios de los vacíos. Una vez más, debo reflejar que nos quedan muchas cosas por conocer, que estamos muy lejos todavía, pero que es la ciencia la que, con sus debilidades, nos irá mostrando poco a poco cómo han sido las cosas, o cómo han podido ser. En su misma esencia está el admitir que quizás no todo es cognoscible, pero no por ello nos inventaremos teorías ad hoc para solucionarlo, que no estén basadas en el método.

    Creo que una de las causas de la tendencia del ser humano al pensamiento mágico, es simplemente, que la complejidad de la realidad es tal, que se hace inabarcable a nuestros pequeños cerebros.

    El quid de la cuestión, es darse cuenta, que en muchas ocasiones, es menos ansiógena una respuesta mágica que una duda razonable.

    Saludos.

  61. plasticé:

    ¿Darwin fanático? La propia esencia de en lo que creía, lo que estudió, hace que sea imposible que fuera un fanático, como bien muestran sus cartas. Otra cosa es que levantara la cabeza, porque este pobre hombre en su tiempo, ni por asomo podría imaginar que hoy íbamos estar aquí, así, debatiendo, intentando reafirmarnos mirándonos en el espejo del otro. A pesar de sus sabias y visionarias palabras aquí estamos como los cangrejos, intentando demostrar al otro que está equivocado por que él está en lo cierto. Lo siento, de ninguna manera lo puedo entender. Efecto tan nocivo como la peor de las religiones. La religión es y ha sido siempre vida, basta de revanchismos. Mecachis! Así no avanzamos en el camino de la libertad.
    Visto lo visto si Darwin levantara la cabeza probablemente se convirtiera en un fanático.
    Quizás podriamos ver la vida un poco mas como un juego.

    Saludos de Unateo.

  62. Ángel:

    Saludos, soy un joven periodista con inquietudes, visito el blog a menudo pero no escribo. Gracias al Sr. Eduard Punset y a todos los que hacéis este espacio en Internet.

    El caso…

    Después de ver el REDES de esta semana me hago una pregunta: Y si a los robots seles aplica un estímulo de recompensa?
    Nos ayudaría eso a ver más clara la formación de la “cultura”.
    Ejemplo; cada robot sabe qué autonomía tiene y queda a su elección cada cuento tiempo quiere abastacerse de energía, en un punto de la sala de prácticas.
    Introducir el factor azar como factor, pues creo que el azar se rige por leyes universales que aún no comprendemos, unido al estímulo y la sensación de recompensa.
    Surgen incógnitas interesantes. Un robot, si está a punto agotar su batería y es capaz de aprender de lo que siente y percibe, al recargarla…

    - sentirá felicidad?
    - cómo se manifiesta en su conducta, se vuelve más activo tras la recarga?
    - Aprenderán de forma individual a recargarse con más fecuencia pese a que estarán programados para elegirlo al azar?
    - Habrá uno quiera acaparar toda la energía para él y no se despegue de la zona, como si fuese un caso de adicción, y cómo reaccionarían los demás?
    - y muchas más…

    Lo expongo por si alguien con más conocimientos que yo quiere opinar acerca de ello y me ilustra.

    PD: Yo dentro de 50.000 años los robots son tan inteligentes como nosotros, nosotros aún les sacaremos 50.000 años de evulución

  63. María-iris:

    Al otro Carlos
    Tu escrito del 14-10-09 hora 10.50 am
    me parece de lo má interesante. No sé creo que no estamos tan lejos en la manera de ir queriendo entender el por qué de las cosas, aunque si muy lejos y diferentes en preparación, yo carezco de casi todo, sólo me cubre el interés y la intuición. A veces me pareces el moderador. Y respecto a tu conocimiento he pensado también que seas ALGO QUE RESPONDE (pero sin querer ofender), es que podría ser ¿no?.
    Bueno, gracias por estar e informarnos.

  64. FERNANDO PLAZA RUIZ:

    No dejo de alucinar cada vez que alguien sigue distinguiendo entre Hombre o Mujer, entre Madre y Padre, entre persona de tal sitio u otro. cuando un ser humano se mira hacia dentro, por ejemplo Yo no encuentro ningún motivo para pensar de cualquier forma distinta por tener un simple colgajo llamado pene, mis pensamientos pueden tener tendencias de educación pero nunca mis ideas piden permiso a mi sexualidad por ser Hombre o Mujer, existen diferencias seguro pero como existen diferencia entre dos hombres o entre dos mujeres o entre dos semejantes del mismo pais o raza.
    Por favor dejemos de pensar con los genitales para sentirnos superiores, que no los somos, y pensemos con el yo interno, llamemosle alma o corazón o como quieran llamarles, y empecemos a hacernos la vida mas feliz para todos.
    Un saludo

  65. Acm:

    Me había propuesto no preguntarlo. Pero me han podido, Sr. Punset, las ganas por participárselo:

    ¿Acaso los “cuatro días” de su comentario no podrían ser tan exactos y metafóricos como los “cinco mil años”?

    Gracias y Saludos.

  66. Julián:

    Yo entiendo que las religiones son conductas que la evolución cultural del hombre ha desarrollado para solucionar sus problemas de convivencia. Y que al igual que los avances cientificos de sociedades tecnologicas conviven en el tiempo con tribus atrasadas en sus formas de vida, la religión le sucedo lo mismo, convive con los avances cientificos como remoras de nuestro pasado que con el devenir del tiempo desapareceran, como desaparecieron la religión egipcia, la azteca, etc.

  67. El otro Carlos:

    (PARTE I DE II)

    Aquí se han dicho, con la libertad que lógicamente corresponde a este blog, la cual admiro; expresiones de cualquier manera respetables como:

    “Si hablamos de ciencia, está claro que tanto religiones cómo otras creencias no son compatibles por mucho que los creyentes queráis acercaros a ella.”

    “Lo más patético de toda esta oposición entre religión y ciencia es que las mismas religiones han tratado de acomodar la ciencia a sus creencias…” etc.,…

    Lo cierto es que se nota, en mi opinión, que si bien la crítica suele ser
    beneficiosa, quizá no lo sea tanto si además de ella, no se han propuesto contraargumentos que realmente se puedan sopesar aquí, al menos de forma resumida debido al espacio; respecto, por ejemplo, a hechos referidos: a la intransicionalidad que se observa y reconoce en el registro fósil; el papel protagonista de las mutaciones aleatorias como proceso destructor y no constructor; que “la selección natural está ayudando a las especies , no a crear organismos (y órganos) totalmente nuevos sino a adaptarse a las vicisitudes de su existencia”, que “ese hecho se refleja en una oscilación alrededor de un medio [o promedio]“, que los organismos a medias, (alas a medias, patas a medias, cavidades de corazones y sistemas circulatorios a medias, glándulas mamarias a medias…. y un realmente largo etc.,) no estarían, entre tanto no fueran realmente funcionales, mejores adaptados que sus hipotéticos predecesores…Que las variables probabilísticas sumamente especulativas respecto a la formación por azar de una sola proteína en pro de la vida, superan, con mucho, para hacernos una idea de tal número, a la suma del número de átomos que se le calculan a trillones de universos como el nuestro. (Nuestro universo se le calculan 10 a la 89 átomos, más seis ceros, -al multiplicarse por un millón de universos-, llegamos solo a 10 a la 95 átomos. La probabilidad de enlazar POR AZAR UNA SOLA secuencia de aminoácidos de una proteína para que resulte funcional, de tamaño medio es de una en 10 a la 113. es decir, diez billones de veces el número anterior: 10 a la 95-. Esto es pura matemática elemental), pero bueno, los que sacamos estas cuentas, (aunque también científicos de renombre las sacan), ¿no se les considerará de todos modos por una mayoría, en su derecho, claro está: “puros fanáticos”, “metafísica ajena a la ciencia…”? Como se expresa, y estamos sin dudas de acuerdo, ¿no resulta ser esta la regla (y no la excepción)?

    Algunos -los que opinamos diferentes-, nos hemos acostumbrado a notarlo, pero opino que todos nos perjudicamos si se pretendiera resolver solo con críticas que está bien-, ya no así si resulta conjugada con evasiones o con un silencio que sabemos que muchas veces suele otorgar; más aún, si las cuestiones envueltas fueran de peso.

    El libro Belief in God and Intellectual Honesty (Creencia en Dios y honradez intelectual) dice que la “honradez intelectual” se caracteriza por la “disposición para verificar lo que uno cree que es cierto” y “prestar la suficiente atención a las pruebas que se aportan”.

    Como se ha indicado, ¿nos ocurre que se suele mencionar el nombre de un científico, he inmediatamente, casi subconscientemente lo relacionamos con un esquema preconcebido? Por ejemplo Michael J. Behe, ¿automáticamente: Diseño Inteligente?; ¿frecuentemente y más automático aún: “ni escucharlo”? Cierto, estamos hablando de una regla que, como todas, tiene excepciones.

    Si el estimado lector ha logrado leer hasta aquí, sería mi opinión que se invitara contraponer a modo de resúmenes, como se hace en este blog, opiniones sustanciales específicas, que ayuden a sopesar nuestras decisiones con conocimiento de causa, es decir, aunque usemos un modo crítico, que no resulte este protagonizado a su vez, precisamente mediante evasión de la información discrepante; sobre qué circunstancias se están dando a medida que aumenta la investigación, no solo a nivel de la astronomía, (como se expresara ahorita por el astrofísico: TRINH XUAN THUAN,) sino además de la micro biología y la bioquímica, como lo expresan muchos otros.

    (Continúa en la parte II, y final).

  68. El otro Carlos:

    (…PARTE II Y FINAL, VIENE DE LA ANTERIOR)…He encontrado casualmente una entrevista que se le hizo a este científico (Michael J. Behe), por una revista de amplia distribución, que quisiera transcribir para que se tenga un esbozo de la otra parte en esta cuestión; pues no es menos cierto que la contrapartida a lo siguiente, sabemos que ha tenido más amplia difusión:

    “Entrevista a un bioquímico

    EN 1996, Michael J. Behe actualmente catedrático de Bioquímica en la Universidad de Lehigh (Pensilvania, EE.UU.) publicó su libro La caja negra de Darwin. El reto de la bioquímica a la evolución. El número del 8 de mayo de 1997 de ¡Despertad! hizo referencia a dicho libro en un reportaje titulado “Nuestra existencia, ¿fruto de la casualidad, o del diseño?”. En la década transcurrida desde la publicación de La caja negra de Darwin, los científicos evolucionistas han hecho todo lo posible por rebatir los argumentos de Behe. Lo han acusado de permitir que sus convicciones religiosas el profesor Behe es católico primen sobre su criterio científico. Otros afirman que sus argumentos carecen de rigor. ¡Despertad! lo entrevistó para averiguar por qué sus conclusiones han creado tanta polémica.

    ¡DESPERTAD!: ¿POR QUÉ CREE QUE LOS SERES VIVOS SON UNA PRUEBA DE DISEÑO INTELIGENTE?

    PROFESOR BEHE: Siempre que vemos sistemas complejos que cumplen determinadas funciones, deducimos que hay diseño. Tomemos por caso las máquinas que usamos a diario: la cortadora de césped, el automóvil o incluso otras más simples. Un ejemplo que a mí me gusta citar es el de la ratonera. Concluimos que ha sido diseñada porque vemos que sus distintos componentes están colocados de tal forma que desempeñen la función de atrapar ratones.
    Los últimos avances científicos han revelado cómo funciona la vida en su nivel básico, el molecular. Y para nuestra sorpresa, se ha descubierto la existencia de complejos mecanismos en dicho nivel. Por ejemplo, la célula contiene pequeños “camiones” moleculares que transportan suministros por su interior. También contiene diminutas “señales de tránsito” que les indican a esos “camiones” si deben girar a la izquierda o a la derecha. Algunas células están provistas de un “motor fuera de borda” que las propulsa a través de un medio líquido. En cualquier otro contexto, cuando se observan mecanismos tan complejos, se llega a la conclusión de que han sido diseñados. No hay ninguna otra explicación para tal complejidad, pese a las afirmaciones de los evolucionistas darwinianos. Como la experiencia siempre nos ha demostrado que ese tipo de estructuras revelan diseño, tenemos buenas razones para pensar que los sistemas moleculares también son producto del diseño inteligente.

    ¡DESPERTAD!: EN SU OPINIÓN, ¿POR QUÉ NO ACEPTA LA MAYORÍA DE SUS COLEGAS SUS CONCLUSIONES SOBRE EL DISEÑO INTELIGENTE?

    PROFESOR BEHE: Muchos científicos no están de acuerdo con mis conclusiones porque ven que el concepto de diseño inteligente tiene implicaciones al margen de la ciencia, es decir, que evoca claramente lo sobrenatural, y eso los pone nerviosos. No obstante, a mí me enseñaron que es deber de la ciencia aceptar cualquier conclusión a la que lleven las pruebas. En mi opinión, demuestran muy poco valor quienes rechazan algo a lo que apuntan todas las pruebas por el simple hecho de que las implicaciones filosóficas les resultan incómodas.

    ¡DESPERTAD!: ¿CÓMO RESPONDE USTED A LA AFIRMACIÓN DE QUE EL CONCEPTO DE DISEÑO INTELIGENTE FOMENTA LA IGNORANCIA?

    PROFESOR BEHE: La conclusión de que hay diseño no nace de la ignorancia. No es consecuencia de lo que no sabemos, sino de lo que sí sabemos. Cuando Darwin publicó su libro El origen de las especies hace ciento cincuenta años, el funcionamiento de la vida parecía muy sencillo. Los científicos pensaban que la célula era tan simple que podía haber surgido del fango marino de manera espontánea. Pero desde entonces se ha descubierto que es sumamente compleja, mucho más que la maquinaria de nuestro siglo XXI. Tal complejidad funcional es prueba de diseño intencionado.

    ¡DESPERTAD!: ¿HAY PRUEBAS CIENTÍFICAS DE QUE LA EVOLUCIÓN GENERÓ MEDIANTE SELECCIÓN NATURAL LOS COMPLEJOS MECANISMOS MOLECULARES DE LOS QUE USTED HABLA?

    PROFESOR BEHE: Al examinar la literatura científica descubrimos que nadie ha hecho un intento serio de explicar cómo surgieron mediante los procesos darwinianos tales mecanismos moleculares. No encontramos ningún experimento ni modelo científico detallado. Y eso que en los diez años transcurridos desde la publicación de mi libro, muchas organizaciones científicas como la Academia Nacional de Ciencias y la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia han apremiado a sus miembros para que hagan todo lo posible por refutar la idea de que los seres vivos dan prueba de diseño inteligente.

    ¡DESPERTAD!: ¿CÓMO RESPONDE A QUIENES ALUDEN A LAS CARACTERÍSTICAS SUPUESTAMENTE IMPERFECTAS DE PLANTAS Y ANIMALES PARA PROBAR QUE NO HAY DISEÑO?

    PROFESOR BEHE: El hecho de que desconozcamos por qué un organismo posee cierta característica no significa que esta no cumpla una función importante. Por ejemplo, antes se creía que los llamados órganos vestigiales demostraban que el cuerpo humano y otros organismos no habían sido diseñados. Ese era el caso del apéndice y las amígdalas, que se extirpaban sistemáticamente por ser considerados órganos vestigiales. Pero ya no se cree que lo sean, pues se descubrió que desempeñan una función en el sistema inmunológico.
    Otro asunto que hay que tener en cuenta es que en biología las cosas a veces suceden por azar. Para ilustrarlo: si mi automóvil tiene una abolladura o un neumático desinflado, no deduzco por ello que no ha sido diseñado. De igual modo, el hecho de que en el campo de la biología algunas cosas sucedan por azar no significa que los complejos mecanismos moleculares de la vida hayan surgido por casualidad. Tal argumento no tiene ninguna lógica. (Fin de la cita).

    Quiero aprovechar para agradecer los comentarios a todos los que directa e indirectamente me han referido. María-Iris, soy simplemente, ni más ni menos, una persona más con su propia opinión, Xenen le ruego perdone una vez más mi comportamiento ansiógeno (generador de ansiedad), respecto a la mayoría de los opinantes, francamente no es mi intención. Para muchos que en el buen ejercicio de su derecho bien informado, según explican, no perciben otro entendimiento que el desarrollar la tolerancia para con los demás, les ratifico mi agradecimiento y conformidad al respecto. Por mi parte, garantizo que me sumo al reconocimiento del lamentable y denigrante papel de muchas religiones respecto al holocausto, (mencionado por Xenen), y que lo que se plantea aquí, si bien favoreciera al reconocimiento de un (Dios) Diseñador y Creador Inteligente, para los que sinceramente estiman considerarlo entendido, basado en las enseñanzas genuinas del Cristo mencionado en la Biblia, saben que la violencia no puede ser de ninguna manera una opción, escritos referentes a él dicen que sería el Juez designado a toda la tierra, no se ha delegado tal papel a ningún otro. Quién se lo ha arrogado, ha recogido y recogerá-, lo que siembra al respecto.

    Por el aumento de la información, la mejor base para una libre elección,
    Saludos cordiales, El otro Carlos.

  69. El otro Carlos:

    Fe de erratas: Por error, en el penúltimo párrafo de la primera parte, añadí una “h”, en: “…he inmediatamente…”, cuando esto no debió ocurrir.
    Perdónenme por favor, cualesquier otro error involuntario similar.

    Un saludo, el otro Carlos.

  70. Elika:

    Hay una idea que no puedo resistirme a no expresarla una vez leida la entrada del Dr. De Paula: la naturaleza no es amorosa…, la naturaleza no es sabia, ni es perfecta. Me explico: la naturaleza es una confrontación de fuerzas donde vence la más fuerte o una resultante de ellas; si hablamos de la naturaleza viva, se trata de la subsistencia sin piedad, la vida vive matando, no digo que sea odiando, pero desde luego NO desde la base del amor. La naturaleza no es sabia ni estable, ni por supuesto perfecta, se encuentra siempre en un equilibiro inestable entre sus fuerzas, que además, dependen de una variación mínima, infenitesimal de las condiciones iniciales para cambiar a otro estado en apariencia estable, pero igualmente inestable (teoria del caos). Lo sabio, por tanto, queda claro para mí, no es la naturaleza, sino no desestabilzar a esas fuerzas para que no nos arrastren antes de tiempo, o dicho de otro modo, cuanto más tarde, a nuestro final, o usarlas en nuestro beneficio conociendo lo mejor posible las condiciones y las fuerzas que la rigen, porque ella, de por si, no es consciente y menos misericorde y amorosa. Se podrá decir que el hombre es naturaleza, y es amoroso (ya, claro, no todos ni en todo momento), pero dejando la ironía aparte, yo digo que no será por naturaleza sino porque excepcionalmente o inesperadamente, tiene la posibilidad de intentar escapar de ella, ya sea elevándose espiritualmente (entiéndase mentalmente) por encima de ella, ya sea siendo consciente y entendiendo sus fuerzas ciegas para controlarla. El hombre, quizás algunos animales superiores también lo puedan o pudieron hacer, intenta desligarse de su propia naturaleza, de las fuerzas que lo controlan para sobrevivir. Y esa es la contradicción, p.ej., amar al projimo como a tí mismo, es un principio que va en contra de la naturaleza para subsistir en esta naturaleza; lamentablemente, algunos humanos naturalmente (quizás seguramente todos), exacta y precisamente, bien lo sabemos… ¡que no nos falte la comida!. PRECISA, PERFECTA, EXACTA, RELOJ, AMOR.

    Y en cuanto a la entrada de El otro Carlos, con todo el respeto sincero que me merecen sus cuidadas, respetuosas y afables exposiciones le diría que: ¡Qué fácil es interpretar metafóricamente lo que dice un texto literario escrito hace 2500 años, y a veces traducido a otra lengua antigua, arameo, griego, a la luz de los acontecimientos y conocimientos posteriores!; que el Libro del Génesis afirma que Dios creo el mundo en una semana (6 días y al 7º descanso, de ahí el día de descanso semanal sagrado “shabbat” en la práctica religiosa judía y por ende en la nuestra judeo-cristiana), pues ahí el texto quiso decir que eran jornadas muy largas y se utilizo el termino día en forma de metáfora jornada, quizás de 1000 millones de años, o quizás más (2000) (igualmente lo de que la mujer se construyó de la costilla del hombre o lo que al esclavo hay que castigarlo sin llegar a quitarle la vida, es todo metáfora, o si no… es que hay que entenderlo en su contexto, ¡para qué tenemos los exégetas!). Así pues, no me extraña que de esta forma quizás pensemos que los científicos agnósticos y ateos interpretan los resultados de los experimentos a favor de sus ideas cosmológicas, aunque encontremos en el desarrollo embrionario de los seres vivos superiores (p.ej. nosotros) estadíos donde aparecen vestigios de órganos arcaicos de otras especies por las que pasamos en la evolución y que luego no desarrollamos (p. ej. hendiduras branquiales de los peces en nuestro caso). Sólo los científicos agnósticos y ateos, los científicos creyentes no.

  71. Dr.Jorge de Paula:

    Muchas gracias a El otro Carlos por su mensaje. Es realmente fascinante el intercambio de conocimientos, de impresiones, de conceptos, de ideas, y de pensamientos que se logra realizar en este Blog de Eduard Punset, y quiero volver a felicitarlo por haberlo conseguido.
    Algunas puntualizaciones sobre uno de los puntos que han intercambiado sobre las mutaciones. Uno de los nuevos conocimientos que han surgido en este siglo 21, es algo realmente revolucionario y tiene que ver con la epigenética. Como lo ha referido Fabio Celnikier en su web: http://www.epigenetica.org: “Vivíamos hasta hoy convencidos de que las experiencias multidimensionales que habían acumulado nuestros padres y nuestros abuelos y todos nuestros antecesores en su vida NO SE HEREDABAN, y que tales experiencias se perdían para siempre. Y también durante todo el siglo XX aprendimos y vivimos bajo el convencimiento de que los genes se transmitían INALTERABLES de generación en generación. Guardados celosamente dentro de un núcleo celular inaccesible.
    Este pensamiento de LA INALTERABILIDAD GENETICA MULTIGENERACIONAL y de la imposibilidad de transferencia de cambios entre generaciones cercanas ni se imaginaba. Creíamos que los cambios en la expresión de genes solo serían el resultado de mutaciones genéticas tendientes a preservar a la especie en su evolución. Es decir que se producían solo en el escenario filogenético. Pero no en el ontogenético.Se hablaba de mutaciones pero no de epimutaciones, definidas como alteraciones de las marcas epigenéticas normales que pueden ser transmitidas de padres a hijos. Sin embargo, cada vez hay más informes que corroboran la existencia de dispositivos que admiten el traspaso de caracteres de una generación a las inmediatamente sucesivas. Tanto los hábitos de comportamiento como los riesgos de enfermar de tal o cual enfermedad. Ambos, se sabe hoy, se pueden transmitir por una vía independiente a la genética clásica, una vía alternativa llamada epigenética, una ciencia que está abriendo las puertas hacia una nueva medicina y una nueva ciencia del conocimiento humano.
    Vuelvo a referir a quienes se interesen, la lectura de la conferencia de la Dra.Marianela Castes:
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/06/somos-victimas-de-nuestros-genes-dra.html
    Y del Dr.Fabio Celnikier:
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/09/estar-enfermo-cuesta-dinero-drfabio.html
    Saludos a todos y gracias por cada uno de los aportes en este trascendental tema del ¿de donde venimos?.

    ¿a donde vamos? y del encuentro de un sentido de la vida.
    Y vuelvo a reiterar esa frase de Edmond Rostan:
    No se lucha sin la esperanza de vencer… es hermoso aunque no fuera cierto…

  72. maría-iris:

    Encontrando importante todo lo que se expone en el blog, hoy pensaba en lo que el Sr. Punset escribía en el anterior tema al final:
    “La conciencia es un instrumento refinado que sólo surge a partir de un nivel de sabiduría y capacidad cognitiva determinada”.

    Sigo pensando que el mayor enemigo del hombre es haber permitido que los días hayan ayudado a desintegrar lo que está por origen unido. A no comprender el abrazo entre:

    Oriente-Occidente
    hombre-mujer (hoy enfrentados)
    materia-espiritualidad
    origen-meta
    etcétera, etcétera…

    Conocer por dónde va la ciencia. Comprender y aceptar por donde van los cientificos, no nos hace tener la ciencia, o estar en la ciencia (si no hay conciencia de todo). Ser sabios con la ciencia es otra cosa. Es poner PRESENCIA a la integración de los opuestos de donde surge respuesta a todo. Tan sólo quien puede poner esa ATENCIÓN entenderá quien es Dios, porque no será como señalarlo y seguirlo, o estar en contra; entrará por atracción en las leyes Universales buscando las leyes físicas, y se abrirá su iluminación (que no es cosa sólo de santos) disfrutará de la sabiduria, y desde esa manera si se podrá ayudar mucho a la humanidad develando y protegiéndola.
    Y eso no lo tiene un sacerdote por serlo, ni un católico o protestante; lo puede encontrar quien lo busque de verdad, a través de la ciencia o la vida sencilla. Ciencia y Dios, lo siento, pero van inevitablemente unidos, así que separar es no querer buscar la VERDAD de verdad.

    Creo que urge para el que ama el conocimiento y la investigación, que comience por amar a la vida completa. Tomar postura contra y elegir es poner freno a la herencia de la sorpresa, del misterio de la vida, que deja de ser misterio cuando la ciencia llega allí.

    En el momento de integrar el opuesto, está claro que desaparecen las dudas y la disfunción de la mente.
    Sería como dejar de moverse uno con esa esencía única de no existe, para poner la esecia de voy a INTEGRAR voy a ver, y eso es SABER y querer VER más allá de uno y su lógica.

  73. anonim@ preocupad@:

    La verdad es que sí existe un diseñador. Yo criaba ranas y mariposas y supongo que tod@s sabrán que sufren cambios (metamorfosis). Y sí, sinceramente he de decir que regularmente llamaba a mi puerta un señor barbudo que traía un maletín con zancas y alas, se las atornillaba a los renacuajos y a los gusanos, que sí que sí, que yo lo vi.

    Perdonad tanta ironía, pero ¿tan difícil es que se produzcan cambios en una especie, sin necesidad de un ingeniero?. (ah bueno es que igual antes de nacer los programó así. Puffffffffffff)

  74. Cosmic Cruiser:

    La principal prueba del desarrollo inteligente del ADN es la cantidad de
    información que contiene.
    Las propiedades de la materia no son suficientes para explicar el origen de esta información.
    Nuestra experiencia con sistemas de información intensiva (especialmente códigos y lenguajes)
    indica que tales sistemas siempre proceden de una fuente inteligente, es decir, de agentes mentales o personales, no del azar o de la necesidad material.
    INTELIGENCIA es la unica causa conocida capaz de crear un sistema rico en información, en el que estarían incluidas las regiones codificadas del ADN, las proteínas funcionales y la célula en su conjunto.

    Un diseño inteligente es la causa necesaria de un sistema informativo.
    La conexión entre inteligencia e información es irrefutable.
    Mucha gente insiste en que estos argumentos vienen de la ignorancia,
    que solo tratan llenar lagunas de lo desconocido con ideas misticas.
    Estas ideas no son porque los procesos naturales no puedan explicar el origen de la vida,no se trata de rellenar como sea
    lo desconocido, sino porque los sistemas vivos manifiestan el sello distintivo de sistemas diseñados inteligentemente, es decir, presentan características que en cualquier otro campo de la experiencia
    provocaría el reconocimiento de una causa inteligente.

    Y me gustaria hacer una puntualizacion acerca de la palabra fe.
    Algunos comentarios hablan de ciencia contra fe.
    Fe es seguridad, aseveracion de que algo es cierto.
    Se puede tener fe en la medicina, en la ciencia, en la religion y en cualquier cosa.

  75. FERNANDO PLAZA RUIZ:

    Podemos llenar hojas y folios llenos de palabras de nuestros antepasados pensando que por seguir en el conocimiento de todos, es verdadero y todo tiene que tener un sentido fundado en la física o la lógica inteligencia de un gran diseñador, por lo que todo esta ya realizado y solo nos queda aceptarlo o reafirmarlo como bueno o como discutible, yo quiero ir mas allá de todas esas doctrinas ya sean de filósofos o religiosos, y quisiera que los debates se centraran en las opciones que cada uno puede dar para mejorar nuestro tiempo de vida que es poco, pero no por ese motivo nos tenemos que perder en el que paso y el que dijo tal o cual y cuanto pudo o no estar equivocado, sino sacar de cada uno lo positivo, de lo antiguo o del futuro presente. Quizás este muy equivocado pero desearía oír ideas nuevas, locas o no, pero que nos lleguen a hacer pensar y cambiar algo este mundo que como todos podemos apreciar, aparte de las luces destellantes seguimos estando en la edad de piedra. Humanamente hemos cambiado muy poco, algunos se creen muy inteligentes porque se les dio bien estudiar y tienen una cultura muy diversa, pero que piensan del futuro de todos, que tienen ellos que puedan aportar para el bien común.

    Disculpar por solo dejaros un pensamiento. Ser felices.

  76. Liliana de Tenerife:

    Sr. Punset es un honor recibirlo en Tenerife y un lujo poder escucharlo con su conferencia ¨La felicidad en tiempos de crisis¨. Falta apenas hora y media para conocerlo. Qué placer… gracias

  77. Gema:

    Sr. Punset,
    cuando leí su reportaje me vino a la memoria un artículo que había leído recientemente sobre Darwin, y creo que puede interesarle.
    Se trata de una entrevista al científico Máximo Sadín (http://www.agendaviva.com/revista/articulos/Entrevistas/M-ximo-Sand-n) en el cual habla de la historia de Darwin y también sobre los nuevos descubrimientos relacionados con la evolución de las especies. Temo que lo que cuenta es poco conocido y creo sería muy interesante divulgarlo.

    Un saludo y enhorabuena por su trabajo

  78. berto:

    Es exactamente el mismo discurso de El otro carlos. Incluso aparecen frases casi parecidas, casi calcadas del articulo en sus comentarios, pero no recuerdo que haya nombrado al este autor.

  79. Navidad:

    La religion conceptualmente viene a ser un poco como el mito de Papa Noel/Reyes Magos a los niños, pero en version chunga y tambien para adultos XD

    - El ser bueno, se sustituye por aceptar ser su esclavo y/o seguir un monton de preceptos que curiosamente a veces pueden resultar lo opuesto de ser bueno.

    - El regalo que se te da una vez al año, se sustituye por un regalo que se te dara cuando ya estes muerto.

    - El condicionarte de niño a creer en su existencia un tiempo, se sustituye por hacerlo de forma permanente, indefinida y sin limite de tiempo.

    - El carbon como castigo, se sustituye normalmente por via libre para torturarte, hacerte sufrir o hacerte infeliz.

    En cuanto a economicamente ahi si tiene mas sentido, es curioso que mueven tan desorbitada cantidad de dinero procedente de las donaciones de los demas, que podrian haber acabado no una sino varias veces con el hambre en todo el mundo. Sin embargo su tendencia con el dinero viene a ser tener propiedades (si pueden incluso un pais entero), edificar templos, captar adeptos, vivir del dinero donado en vez de buscarse adicionalmente algun trabajo remunerado para ese fin, etc etc. No obstante, es cierto que alguna parte de ese dinero si se usa para fines sociales, pero es una parte minima minimisima (mucho menor del 1%) si se compara con el grueso de dinero que mueven y poseen.

  80. Sentido Común:

    Eduard, está en tus planes realizar una entrevista a Neil deGrasse Tyson?, me parece un aporte a la discusión de los dilemas cósmicos. ¡Salud y Amor!

  81. Maritoñi:

    ME ha encantado leerlo. Al mismo tiempo me preguntaba si en Oriente, paises como Japón o China ha habido esta pugna entre “Dios” y “Ciencia”. ¿Han ido los avances científicos provocando menos panico que en occidente? ¿Por qué no hace un programa o escribe un libro nuevo de filosofía oriental?

    Abrazos

  82. maría-iris:

    Sólo hay una manera, un camino, pero lo hay, de que a veces ocurran hechos que no tienen nada que ver con el tiempo y el espacio.
    Quizá tenga que ver con esa parte de la física creo llamada cuántica de la que dicen que no se sabe todo.
    No me refiero a visiones, ni a sombras que se sienten, ni a fantasmas.
    Me refiero a que sorprendentemente para una, algo que has querido que ocurra, siempre pensando en mejorar alguna situación, en mi caso hacia otros o entorno, observo señales claras, a las pocas horas, o al día siguiente, de que “ha sido”. Y algunos hechos no son nada sencillos y de repente se dan.
    Tengo siempre la sensación de que hay que ser muy respetuosa explicándo o haciéndolo conocer, porque es algo que podríamos hacer muchos, no siempre todos, pero esas fuerzas hay que saber entenderlas para que no se vuelvan contra la misma persona que las maneja.
    Hacer de eso una profesión no sé si es muy bueno, yo no lo haría, aparte que ese momento, pide un SENTIR muy especial, un DESEO muy límpio y creo que quizá también entregarte a ESA CONFIANZA de que la sincronía te traiga la respuesta. Pero se hace sin pensar tanto, es como un golpe desde dentro.
    Estos hechos no permiten tener ambiguedad, es como si partieran desde una intención clara, y con esencia. Llevan mucha resposablilidad y no todo el mundo mueve sus intenciones desde esas ganas de dejar que las cosas ocurran, porque a veces es como que el cambio también nos puede afectar, si es para un espacio no lejano de uno.

    No me gusta comentar esto, pero cuando hablais de esa Inteligencia Superior con tanta indiferencia me mueve a hacerlo.
    Tenemos que admitir aunque choque, todo lo que ocurre en esta vida; estudiarlo y tratar de integrarlo.

    Es como la fecundidad, esas personas que quieren tener un niño y les cuesta, hay días claves que yo he observado a través de la Astrología en tránsito que pueden ser días de fertilidad segura. Con gente amiga lo he experimentado, sólo comentándoles algo muy sencillo y probando ellos, han podido lograr lo que deseaban. Hay una manera muy natural de volver a entrar en el cirucuito del origen de la vida, para dar vida, si uno lo desea.
    Pero ello es una de las muchas y diferentes cosas que podemos observar si nos detenemos en lo que ya conocemos y que está ahí para develarlo a través de alguien, y que seguramente, en este tema, tendrá que ver algo, con aquellos métodos menos claros y que han perdido valor, al usarlos para lo contrario que era no tener hijos, que era más díficil, por algo que yo también sé. Bueno los astrólogos no se dedican a esto, y quizá ni lo sepan, es mi manera de usar mis recursos.
    Y con estos comentarios no quiero nada, me siento bien desde mi espacio buscando conocer sin prisa; solamente hablo de mi experiencia para que conozcais la otra parte.

  83. pako:

    La impresión es que pasado el tiempo no hemos avanzado nada.

    La verdad, nuestra verdad absoluta, que la fundamentamos en la fé, es algo de lo menos racional que pueda existir, lo contraponemos al que no tiene fé, al ateo o agnostico, a alguien que solo piensa en lo material, cuando el agnostico en su libertad simplemente plantea dudas, no tiene consigo una verdad absoluta.

    La religión guia cual niños, lo que debemos pensar y hacer en una cierta “buena” moral, con su verdad absoluta, durante toda la historia de la humanidad ha sido intransigente, intolerante, intentando imponer un pensamiento único, los problemas de esta humanidad acabaran cuando dejen de existir las religiones, luego estará en la creencia de cada uno la existencia de un Dios, un diseñador, pero nunca asociada a las religiones implantadas.

  84. El otro Carlos:

    PARTE I DE III

    Estimado D. EliKa, nuevamente agradecido de conocer su opinión. (Perdone la extensión de lo siguiente). Por otra parte, pienso que aún tenemos mucho que mejorar, (sobre todo yo), respecto a la forma de comunicarnos. El respeto y la empatía siempre tienen prioridad y a veces el ánimo, la fascinación, y la toma de partido que todos solemos evidenciar acerca de un tema, pueden nublarnos un poco el juicio respecto a la prioridad comentada. Se sabe que rigurosamente hablando, suele ser bueno lograr aislar los hechos de la parte emocional que resulte humanamente expresada; no obstante, tal entusiasmo es difícil de filtrarse, y, por otra parte, hay hasta quienes vemos en ello, si no se cae en extremos; un toque de humanismo, -si se quiere calidez, lo contrario a la indiferencia-, no obstante el grado de objetividad respecto a los hechos que una disposición honrada y sincera sin dudas demandará…

    Quería reiterar la opinión de que, como se ha dicho en otras entradas, la Biblia era razonablemente explícita en el tema de los tiempos, que como expresa simple e indefinidamente Génesis 1:1, con relación a la tierra que ya estaba formada, junto a las estrellas y demás cuerpos celestes literalmente: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”-; de tal indeterminado “principio” para los tales, se sabe que estos tienen miles de millones de años y desde aquí claramente se pasa a continuación a la preparación de esta última para ser habitada. Tras la Biblia comenzar diciendo: “En el principio…” inmediatamente después, ya pasa a mencionar los “días” de acondicionamiento de la Tierra para ser habitada. Así Génesis 2:4, pasa a expresar: “Esta es una historia de los cielos y la tierra en el tiempo en que fueron creados, en el DÍA que Jehová Dios hizo tierra y cielo.” Aquí se engloba a los seis días creativos en un solo “día”. No es una fácil interpretación libre y metafórica, sino que es la propia Biblia la que de forma implícita y explícita, refleja la ILITERALIDAD de esta palabra para este contexto respecto a que no se están hablando de días de 24 horas. Los eruditos además sostienen que la palabra hebrea que se traduce “día” en la Biblia puede significar simplemente “un período largo”. De modo que no hay razón para mantener que los días creativos duraron veinticuatro horas cada uno. Sin dudas, al enseñar lo contrario, los fundamentalistas tergiversan la Biblia. (Véase también 2 Pedro 3:8.)

    Teniendo en cuenta que este libro se comenzó a escribir en 1507 a.E.C, hace 3500 años, cierto es que en el tema de su traducción, usted menciona “¡para qué tenemos los exégetas!”, Wikipedia nos comenta: http://es.wikipedia.org/wiki/

    Exégesis
    “La palabra exégesis significa ¿extraer el significado de un texto dado. La exégesis suele ser contrastada con la eiségesis, que significa ¿insertar las interpretaciones personales en un texto dado. En general, la exégesis presupone un intento de ver el texto objetivamente, mientras que eiségesis implica una visión más subjetiva. La exégesis tradicional requiere lo siguiente: análisis de palabras significativas en el texto, en el marco de la traducción; examen del contexto general histórico y cultural; confirmación de los límites de un pasaje; y finalmente, examen del contexto dentro del texto.” (Fin de la cita).
    Por todo ello, el estudio concienzudo de las escrituras y su contexto, generalmente permite que con la propia Biblia, se explique la Biblia, con un mínimo de interpretaciones externas y aún en el caso bastante puntual que así sea, se harían dentro de las reglas coherentes y con la objetividad que se acaban de definir respecto a la exésgesis.

    Por otra parte, Ud. nos menciona que “…encontr[a]mos en el desarrollo embrionario de los seres vivos superiores (p.ej. nosotros) estadíos donde aparecen vestigios de órganos arcaicos de otras especies por las que pasamos en la evolución y que luego no desarrollamos (p. ej. Hendiduras branquiales de los peces en nuestro caso)…” Cierto que a mí también me lo enseñaron en la escuela como un criterio clásico evolutivo, pero si seguimos investigando en la web se suele citar de un artículo publicado en New Scientist el 16 de octubre de 1999 que dice: “[Haeckel] lo llamó ley biogenética y la idea pasó a conocerse popularmente como recapitulación. De hecho, enseguida se vio que la estricta ley de Haeckel era incorrecta. Por ejemplo, en la primera fase de la gestación el embrión humano no tiene en ningún momento branquias funcionales como las de un pez, ni pasa por los estadios de parecer un reptil adulto o un mono.” ( Ken McNamara, “Embryos and Evolution,” New Scientist, vol. 12416, 16 de Octubre 1999, (negrita añadida))

    Así mismo, también encontramos lo siguiente en Wikipedia:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Ernst_Haeckel
    Ernst Haeckel: “…Haeckel formuló en 1866 la teoría de la recapitulación, hoy desacreditada en su versión literal, ampliando las ideas de su mentor, Johannes Müller. Según esta teoría, el desarrollo de un embrión de cada especie repite el desarrollo evolutivo de esa especie totalmente, de modo que la ontogénesis reproduciría la filogénesis (…) Aunque los biólogos han sabido durante más de un siglo que los (embriones) vertebrados nunca se parecen tanto como Haeckel los dibujó. En algunos casos, Haeckel usó el mismo grabado de madera para imprimir embriones que se suponía que pertenecían a clases diferentes. En otros, retocó sus dibujos para hacer que los embriones se pareciesen más que en la realidad. Los coetáneos de Haeckel lo criticaron en repetidas ocasiones por estas tergiversaciones, y fue objeto de numerosas acusaciones de fraude a lo largo de su vida. En 1997, el embriólogo británico Michael Richardson y un equipo internacional de expertos compararon los dibujos de Haeckel con fotografías de embriones reales de vertebrados, y demostraron de manera concluyente que los dibujos tergiversan la realidad.”
    En esta otra página web, encontré esquemas de tales tergiversaciones. http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html

    No obstante, se sabe que existen muchos puntos comunes comparativamente y a casi todos los niveles, entre todos los seres vivos. Realmente, todos tenemos un mismo soporte (celular), con sus respectivas vitaminas, proteínas… integradas; y excepto los fotosintetizadores, el resto mayoritario, consumimos y reabsorbemos tales mismos alimentos ya elaborados (proteínas, grasas etc.,), por lo que se esperan y las hay-, similitudes en distintos niveles de comparación.

    (Continúa en la Parte II)

  85. El otro Carlos:

    PARTE II (CONTINUACIÓN…)

    Interiorizando aún más, así mismo, ciertos genes homólogos; tienen propiedades organizativas (informativas, codificativas, ) en las fases embriológicas, respecto, por ejemplo, a las conformaciones espaciales, anatómicas-regionales comunes a casi todas las especies en el reino animal, relativo a las formaciones: cabeza, tórax, abdomen, extremidades; a su vez, otro conjunto de genes ahora NO homólogos, muy específicos (ya no a todo el reino animal sino a la especie), y elementos epigenéticos, como bien mencionara el Dr. De Paula, interaccionan y definen la morfología final de las mencionadas regiones respecto a la especie específica de que ahora se trate (que ahora modularán concretamente por ejemplo: tamaño y forma específica de la cabeza de cada especie, características específicas de las extremidades, ya sean de los dedos, o garras, o uñas, para cada una de ellas en particular…etc., etc.)

    La evolución podrá ver en la “invocación”, (por ejemplo, a través de mutaciones artificialmente inducidas); la expresión o inhibición de estos genes, de los que puede quedar expresado, a su vez, un rasgo que incluso aparezca más bien relacionado en una especie (considerada anterior e inferior); e interpretará seguramente que esto sería evidencia de su historia evolutiva previa. Por otra parte, los que perciben y adjudican la supervisión y diseño original de tan complejísimo proceso a un Ser inteligente verá; como tal diseñador, quién es común a todas ellas, pueda con toda razón, a la hora de diseñar la maquinaria genética y epigenética, USAR los mismos o muy parecidos elementos portadores de información de criaturas más simples que ya había elaborado anteriormente, y sobre ellos, elaborar más maquinaria genética y epigenética compleja (en el genotipo), que permitan expresar la conformación o anatomía superior necesaria, respecto al nuevo nivel de complejidad o especificidad que Él esperaba (correspondiente con el diseño de tal nuevo fenotipo). Por esto, se podría razonablemente esperar, que las similitudes de algunos genes y epigenes portadores de información que fueron utilizados en organismos más sencillos, puedan constituir en buena medida, a su vez, un soporte sobre el cual seguir diseñando y edificando, aumentándole complejidad cuantitativa y cualitativa a toda la maquinaria genética, DE AMBOS SEXOS; (para a su vez garantizar la compatibilidad reproductiva); precisamente lo único que haría viable la multiplicación de tal organismo (fenotipo), entendido como superior; y no obstante con similitudes respecto a los demás. (Consideremos que solo una variación de 1% respecto a los humanos, significaría que se han modificado, al menos 300 genes). Esto es precisamente lo que observamos en la naturaleza de la vida, pero desde sus dos enfoques antagónicos. Sin dudas explica de forma razonable, las similitudes, y también las diferencias, genéticas y epigenéticas entre todos los organismos vivos.

    Ilustremos: un mismo arquitecto podrá diseñar infinidad de edificios todos ellos distintos en forma y complejidad, sin embargo usará a su vez, muy seguramente, los mismos o muy similares materiales de construcción, (ladrillos, bloques…), e incluso los mismos elementos estructurales con añadidos o supresiones necesarios respecto al resultado final que tiene proyectado en su mente; como el número de columnas de hormigón estructural, (aplíquese ahora al número de patas que tendrá un animal codificado en sus genes), el número de habitaciones y su constitución interior, dimensional y espacial: cantidad y ubicación de los armarios, etc., (aplíquese a la ubicación y número de ojos de la cabeza de cierta especie, la forma y estructura de estos, etc., etc., también codificado en sus genes.) Lo que si irrefutablemente no pasará de ninguna manera desapercibido en su labor, será su capacidad intelectual y su sobresaliente manera de diseñar, manipular y proyectar toda la información interrelacionada pertinente importante el concepto de información, pues no debiéramos subestimarlo-; que repercutirá directamente en toda su obra, con similitudes y diferencias entre unas y otras, que por ello no le quitarían prestigio, sino le adjudicará un potencial creativo expresado en tal biodiversidad. Espero haberme hecho entender.

    Fijémonos en las similitudes de tales obras: “Hemos recibido la peor humillación de nuestra existencia afirma la revista New Scientist [...]. Nos felicitamos por el trascendental logro de haber secuenciado el genoma humano, pero el genoma mismo nos dice que no somos tan especiales después de todo. Resulta que solo tenemos cinco veces más genes que una bacteria, un tercio más que un gusano y unas dos veces más que una mosca.” La revista agrega que “alrededor del 40% de nuestros genes son parecidos a los de los nematodos, el 60% a los de la mosca de la fruta y el 90% a los de los ratones”, y que los nuevos conocimientos también modifican nuestro concepto de la raza.

    Fijémonos ahora en las implicaciones de las diferencias: un reciente estudio del ADN de chimpancés, orangutanes, monos lanudos y macacos revela que su constitución genética no es tan parecida a la del hombre como creían los científicos. “En el ADN existen grandes diferencias (en absoluto insignificantes) que separan a los antropoides de otros simios, y a todos ellos del ser humano”, indica la revista británica New Scientist. “[Cierto] cromosoma presenta grandes pérdidas de fragmentos e inserciones”, explica Kelly Frazer, de Perlegen Sciences, la empresa californiana que efectuó el análisis. Según la citada revista, se trata de “diferencias abismales entre los simios y nosotros”.

    Así mismo, la excelencia de tales obras se esperaría en los niveles más insospechados: “las aves se erigieron en rivales de chimpancés y delfines por el título del animal más inteligente”, dice The Sunday Times, de Londres. Un grupo de biólogos de la Universidad de Cambridge le hicieron un agujero por un lado a un tubo transparente, lo colocaron horizontalmente con el agujero hacia abajo sobre otro tubo vertical y pusieron alimento cerca del agujero. Tratando de sacar el alimento, los primates lo empujaron hacia el agujero y lo perdieron al caer en el tubo vertical. Pero los pinzones carpinteros usaron una ramita para extraer el alimento sin que se les cayera por el hoyo. Ya antes, en la Universidad de Oxford, ciertos investigadores habían visto a una hembra de cuervo de Nueva Caledonia, llamada Betty, hacer ganchos de alambre y adaptar su forma para realizar tareas específicas, algo que jamás se ha observado en los primates. Tales hallazgos “contradicen la creencia aceptada por años” de que los primates eran los únicos animales capaces de fabricar herramientas, dice The Sunday Times.

    (Continúa en la parte III y final)

  86. El otro Carlos:

    PARTE III (FINAL)

    De aquí suelen surgir dos cuestiones, desde este punto de vista, con la siguiente explicación lógica:

    1- ) ¿Por qué hay similitudes fundamentales en la estructura de los organismos vivos?
    “Dios [...] creó todas las cosas” (Efe. 3:9). Así, pues, todo tiene el mismo Gran Diseñador.
    “Todas las cosas vinieron a existir por medio de él [el Hijo unigénito de Dios, quien llegó a ser Jesucristo cuando estuvo en la Tierra], y sin él ni siquiera una cosa vino a existir” (Juan 1:3). De manera que hubo un solo Obrero Maestro mediante el cual Jehová (o Yahveh), ejecutó sus obras de creación. (Pro. 8:22, 30, 31.)

    2- ) ¿Creó Dios los millones de variedades de organismos que existen en la Tierra hoy?
    El capítulo 1 de Génesis dice sencillamente que Dios creó cada tipo de vida “según su género” (Gén. 1:12, 21, 24, 25). En preparación para el Diluvio global del día de Noé, Dios dio la instrucción de que miembros representativos de cada “género” de animal de la tierra y de criatura volátil fueran introducidos en el Arca (Gén. 7:2, 3, 14). Cada “género” tiene el potencial genético de alcanzar gran variedad. Así, pues, se informa que hay más de 400 diferentes razas de perros y más de 250 razas y variedades de caballos. Todas las variedades de cualquier animal que sean fértiles entre sí son un solo “género” de Génesis. De manera similar, todas las variedades de humanos… orientales, africanos, caucásicos, los que son tan altos como los dinka de más de 2 metros (7 pies) del Sudán y los que son tan pequeños como los pigmeos de poco más de 1 metro (4 pies y 4 pulgadas) vienen del único par original, el primer hombre y la primera mujer, Adán y Eva. (Gén. 1:27, 28; 3:20.)

    (Un detalle interesante, que puede venir de paso a colación respecto a una información que encontré en una Enciclopedia bíblica, sobre la capacidad de tal arca dice: “El que se seleccionaran animales de cada “género” indicaba que existían fronteras o límites bien definidos e inalterables establecidos por el Creador, dentro de los cuales las criaturas eran capaces de reproducirse “según sus géneros”. Algunos especialistas han calculado que los centenares de miles de especies animales existentes hoy se podrían reducir a comparativamente unas pocas familias genéricas o “géneros”, como la equina y la bovina, por mencionar tan solo dos de ellas. Los límites que Dios puso, dentro de los cuales los animales se reproducían según su “género”, eran totalmente infranqueables. Teniendo esto presente, algunos investigadores han afirmado que con que hubiese en el arca tan solo 43 “géneros” de mamíferos, 74 “géneros” de aves y 10 “géneros” de reptiles, se podrían haber producido la variedad de especies conocidas en la actualidad. Otros estiman que tan solo se precisaban 72 “géneros” de cuadrúpedos y menos de 200 “géneros” de aves.”

    “Estos cálculos quizás les parezcan muy restrictivos a algunas personas, en especial porque, según ciertas fuentes, como la obra Historia Natural (edición de Fernando Carrogio, 1985, vol. 2, pág. 8), el número de especies animales se estima en 999.309 y, de acuerdo con esta misma fuente, para otros autores “es superior en mucho al millón [o varios millones]“. Sin embargo, se calcula que alrededor de un 60% o más, de las especies animales clasificadas son insectos. Por otra parte, se estima en 24.000 el grupo correspondiente a los anfibios, reptiles, aves y mamíferos, de los que 10.000 corresponderían a las aves; 9.000, a los reptiles y anfibios muchos de ellos pudieron haber sobrevivido fuera del arca, y tan solo 5.000 serían mamíferos, entre los que se encuentran las ballenas y las marsopas, que también habrían permanecido fuera del arca. Otros eruditos calculan que solo hay unas 290 especies de mamíferos terrestres mayores que la oveja y alrededor de 1.360 son más pequeñas que las ratas. (The Deluge Story in Stone, de B. C. Nelson, 1949, pág. 156; The Flood in the Light of the Bible, Geology, and Archaeology, de A. M. Rehwinkel, 1957, pág. 69.) De modo que, aun basando los cálculos en las cantidades más elevadas, el arca pudo haber acomodado con facilidad a una pareja de todos estos animales.”

    [Respecto a capacidad:] “La proporción entre la longitud y la anchura (6 a 1) es la que se usa en la arquitectura naval moderna. Esto significa que el volumen bruto del arca sería de unos 40.000 m.3. Se calcula que una embarcación semejante tendría un desplazamiento casi igual al del enorme Titanic de este siglo XX, de 269 m. de largo. Ninguna embarcación de tiempos antiguos se aproximó siquiera ligeramente al tamaño colosal de esta arca. Se reforzó su interior añadiéndole dos pisos, con lo que las tres cubiertas sumaban un total de más de 8.900 m.2 de superficie hábil.”)

    Adicionalmente es un hecho que casi todas las culturas y tribus conocidas de la tierra, han tenido o tienen, una leyenda en su propia versión al respecto. La cita continúa:

    “Los egipcios, los griegos, los chinos, los druidas de Bretaña, los polinesios, los esquimales y groenlandeses, los africanos, los hindúes y los indios americanos, todos ellos tienen sus propias leyendas sobre el Diluvio. Estos relatos populares del Diluvio están en armonía con algunos rasgos importantes del registro bíblico: 1) un lugar de refugio para unos pocos sobrevivientes, 2) una destrucción universal por agua para el resto de los seres vivos y 3) la conservación de personas humanas.” La obra The International Standard Bible Encyclopedia (edición de G. Bromiley, 1982, vol. 2, pág. 319) dice a este respecto: “Se han hallado relatos de un Diluvio en casi todas las naciones y tribus del mundo. Aunque más comunes en el continente asiático y sus islas meridionales, así como también en América del Norte, estos relatos se han hallado en todos los continentes. La cantidad de relatos conocidos se cifra en unos doscientos setenta [...]. En conjunto, se toman como prueba de que la humanidad sufrió una destrucción mundial en un gran diluvio, y que luego la raza humana se multiplicó a partir de una sola familia y desde un mismo lugar. Aunque puede que no todas las tradiciones se refieran a un mismo diluvio, parece que una gran parte de ellas coincide. Si bien se ha dicho que muchos de estos relatos se deben a la influencia de los misioneros, la afirmación no se sostiene, pues han sido los antropólogos quienes, sin un particular interés en la vindicación del testimonio bíblico, han recogido la mayoría de estas narraciones, que tienen un alto componente de fantasía y paganismo, resultado obvio de la transmisión oral por largos períodos de tiempo en una sociedad pagana. Además, algunos de esos relatos antiguos los escribieron personas que estaban manifiestamente en contra de la tradición hebreo-cristiana. Puesto que las leyendas diluvianas se hallan generalmente entre personas que solo en los últimos siglos han sabido de la Biblia, sería erróneo afirmar que el relato bíblico influyó en ellas. Por eso, podemos llegar confiadamente a la conclusión de que las leyendas diluvianas confirman la realidad del relato bíblico.” (Fin de la cita)

    Perdone la extensión, mucha información es específica al tema que Ud. abordó, otras son complementarias. Un cordial saludo, gracias por la oportunidad de que se conozca otro punto de vista;

    Saludos cordiales, El otro Carlos.

  87. El otro Carlos:

    Estimado Dr. Jorge de Paula, le agradezco sus comentarios y aclaraciones, todos sin dudas muy interesantes. Próximamente desearía opinar sobre algunos otros detalles al respecto.
    Cosmic Cruiser, estoy en total acuerdo con su opinión;

    Saludos cordiales a ambos,

    El otro Carlos.

  88. vangelisa:

    Pues resulta que el fundador de la teoría del big bang fue Georges Lemaitre un sacerdote católico y científico belga.
    En 1931, propuso la idea que el universo se originó en la explosión de un «átomo primigenio» o «huevo cósmico» o hylem. Dicha explosión ahora se llama el Big Bang.
    Una explosión PERFECTA que origino vida; si la perfección no existe ¿Como es que esa explosión lo fue?

  89. berto:

    Sr. EoCarlos, dice usted “personas humanas” y por definición, todas las personas son humanas. ( http://www.eduardpunset.es/blog/?p=374#comment-59010 )

    Normalmente, lo que es compresible por naturaleza, no necesite tantas palabras

  90. maría-iris:

    Yo entiendo que se ame ese conocimiento tomado de los datos y entiendo también que tiene que ser muy satisfactorio cuando alguien ha tomado e imprimido con placer lo estudiado y aprendido, que pueda disfrutar y apreciar recogiendo de otros, e ir recreandose a su vez de los escritos que alguien expone y son complemento a lo que esa persona sabe. Es como sentir que toca partes de la vida incorporando. Es la manera que se emplea de buscar saber.
    Pero cuando a uno le pasa algo diferente, pero también importante en la percepción, cuando vacía de información y a la vez lejos de la limitación informativa, atreviéndose a ver, puede apreciar la intención tapada que se desconoce, que mueve todo, la verdadera fuente o motivo que la engendra y la dirección exacta hacia donde va. Sin que nadie se lo diga pero que por tener vacío le llega. Uno siente más libertad con ello, es como protección sabiendo algo más, ha descubierto que todo tiene una razón mayor, conoce cómo irán las cosas, aunque esa claridad, a uno, le envuelve de soledad porque tan sólo con el TIEMPO que los demás necesitan puede demostrarse que era así desde antes, y entonces se compartirá.
    El conocimiento hace muy feliz a veces, pero hay que recoger que el desmentir suele estar ligado a alguna NUEVA noticia que aleja la anterior para dar VIDA a criterios nuevos. Me refiero a la ciencia de hoy.

    ¿Por qué necesita el hombre poner ese tiempo y datos que luego no son, si se mueve con la inteligencia? ¿si a la ciencia ligada al saber, se la considera la dueña del movimiento lógico?.
    Pasa porque excluye lo emocional investigando, dando preferencia a la inteligencia activa, la que busca, la que argumenta, dejando a un lado la inteligencia de reposo, la que acoge.
    Si es verdad, que fue un sacerdote quien llego a la teoría del big-bang, tan importante para la Ciencia, es que la mística, lo intangible le sirvió tanto como su Física. (El camino de las emociones y sentimiento es una fuerza inmensa. El Alma es eso, la inteligencia intuitiva, el soplo que mueve la vida, poniendo objetivo).

    Hace mucho tiempo que yo he pensado que el comportamiento del hombre y el comportamiento del universo están ligados.

    El Universo con sus planetas marcan energías de conexión, que pudieran tener que ver con vivencias del hombre, unas veces vividas ya y que de repente nos llevan a develar un nuevo planeta y otras que indican orientación a vivirlas desde los planetas que nos influyen. Por eso es tan importante como se comporta el ser humano y cuan necesario es buscar la ARMONIA en su hacer, de la cual se mantiene el Orbe.
    ¿Por qué no va a ser verdad? ¿Se ha investigado?.
    Todo está entrelazado.

  91. Admirador incondicional:

    Sr. Punset:
    Muchísimas gracias por hacer que los domingos a las 21:00 horas en la 2 logremos ampliar las miras de nuestras mentes. Es usted un gran ejemplo a seguir. Muchas gracias por su sabiduria manifiesta. ¡Ojala el resto de los canales televisivos emitieran progamas como el suyo!

  92. maría-iris:

    El Universo tiene CONCIENCIA, esto es importante saber. Tiene conciencia desde el momento que funciona con un orden, un equilibrio y sincronía.
    Ahí radica su inteligencia mayor funcionando. (Ahí está lleno el vacío, lleno de conciencia).
    El hombre que en algunos casos, no sabe muy bien qué es la conciencia, forma parte de la naturaleza que el Universo integra con posibilidad de equivocarse y de tener libre albedrío, pero obligándole mientras la busca a recoger el resultado de la falta de sincronía con el TODO, interviniendo en muchos momentos o épocas la UNIDAD UNIVERSAL para defenderse de periodos de gran desequilibrio e ir hacía la armonia que llama, cuando el hombre persiste en equivocarse e ir contra la naturaleza de origen con conciencia.
    Pudiendo el hombre, antes, si quiere, por él mismo, elegir la integración con la UNIDAD, pero que para ello exige funcionar con sistema inteligentemente.

    El cerebro contiene y recoge: pensamiento, propósito, voluntad, lógica; emociones sentimiento y alma.
    Lo malo es cuando las partes se enfrentan, cuando surge la oposición entre ellas emergiendo competitibidad.
    Aparece la enfermedad de la mente, la lucha entre los dos hemisferios que obstruye el ejercicio completo entre ambos, no pudiendo entonces, fluir libremente e intercambiar ayuda.
    Ser inteligente es no especular nunca con la propia máquina en deterioro de la misma. Esa máquina es la más exacta y sensitiva de las que están por hacer, se supone que no habrá otra igual. Yo así lo creo.
    Con esa maquina no se juega se usa para PROCESAR INTEGRANDO.
    Unir no se lleva bien con ganar siempre uno, unir significa, coser, enlazar, sumar. Ser inteligente es contar con el efecto que produce todo respecto a los demás y eso es tener CONCIENCIA.
    Por eso a la ciencia hoy, le pide poner conciencia. Y ello llegará cuando el hombre aprenda a saber pensar. SABER PENSAR UNIENDO.

  93. El otro Carlos:

    Gracias Berto, por su sugerencia.

    Me estuve fijando en el texto, y en realidad así era como lo exponía textualmente la obra de la que estaba citando. El detallito está en que seguramente se quiere hacer una distinción entre personas humanas, y personas divinas, (como lo serían, según la Biblia: Jehová Yahvéh-, el Dios Todopoderoso y padre de Jesucristo, quien también es una persona divina, o Dios, aunque no todopoderoso-; por otra parte, el Espíritu Santo no es una persona, sino la fuerza activa de Dios). Casualmente encontré una web que argumenta parecido al respecto:

    http://www.filosofia.org/filomat/df278.htm

    Pues ya comentado el sentido, sin dudas vale la aclaración. Seguramente de todos modos si habré cometido varios errores respecto a una intervención tan larga que no me resultó fácil resumirla más- Atento y agradecido de sus sugerencias, gracias por su opinión,

    El otro Carlos.

  94. El otro Carlos:

    Aclaración, el enlace de Wikipedia respecto a la exégesis (parte I referente a mi intervención), no salió completo y desconozco la razón, de cualquier manera, lo vuelvo a a enviar:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Exégesis

    Saludos…

  95. Elika:

    Estimado El otro Carlos, acepto que todos en algún momento nos llevemos por las emociones y cometamos errores de bulto que hacen insostenible una discusión constructiva. Efectivamente todos somos subjetivos, pero existe una diferencia sustancial entre la Fe en los descubrimientos científicos (como les gusta decir a algunos) o ciencia simplemente, y la Fe en lo que dicen las religiones. Todos los descubrimientos científicos pueden y deben ser superados conforme avanza el conocimiento humano; la ciencia, por principio, no es dogmática, todo es cuestionable y nada es inmutable ni sagrado, aunque sí reconozco, haya dogmas científicos en la práctica , pero que al final, tarde o temprano, acaban cayendo. Así p.ej.: hace 3500 años el hombre vivía entre el cielo (lo que veía cuando miraba arriba) y la tierra (donde yacía), el mundo era plano, aunque se describiera como un círculo (nunca como un esfera) flotando en el agua; sin embargo, unos siglos después (no voy a aventurarme a poner lugar y fecha) el hombre descubrió mediante la observación que la Tierra debería ser redonda, esférica, lo que más tarde se confirmó con el conocimiento empírico (el cielo y la tierra cambiaban de espacio geométrico). Podríamos seguir con otros muchos descubrimientos y explicaciones, como el origen de las plagas de insectos, la fertilidad (la vida) por el agua que riega las tierras, etc., etc., las causas de las enfermedades y de su “mal”, la catalepsia, todos fenómenos naturales que ponían y ponen en evidencia lo que antes se atribuía a la acción de los dioses y espíritus malignos. Por el contrario, lo que dicen las religiones, y en concreto la Biblia para Ud., es inmutable e infalible, y esto es así porque es verdad revelada por Dios, ante la cual, los siervos del Señor, arrodillados, ante Dios nuestro Señor, nada tienen que discutir, más si pensamos que ello no nos hará salvo en el reino de los cielos, en la vida eterna. Ante esa Fe, en la religión y en el Dios de la Biblia, no hay Razón. Hablamos en esferas diferentes aunque se compartan datos y conceptos. Por supuesto, coincido con Ud. en que todos los descubrimientos científicos pueden ser explicados por la existencia de un Dios creador (como alguien dijo antes aquí: es lo más fácil), lo difícil, es creer que todo viene de la Nada; aunque, para mí, las dos opciones son igual de incomprensibles: de la primera no hay ninguna prueba empírica de su existencia (y es bastante extraño que el Pueblo Elegido al que se le revela la verdad divina, y la trascribe a su lengua en sagradas escrituras, no reconozca al Mesias Hijo de Dios), y la segunda no existe por definición.

    En cuanto a la teoría de la evolución, la ciencia avanza, y como tal, no me cabe la menor duda de que será superada, incluso refutada por una nueva teoría más completa a la luz de los experimentos venideros, pero por ahora, y como información sobre las hendiduras branquiales, le sugiero la lectura de la wikipedia sobre los ARCOS BRANQUIALES de los vertebrados (no es muy extensa). Sobre la interpretación de los hechos no me hace falta ninguna explicación más, me ha quedado clara su idea. Agradezco, en cualquier caso, el tono de sus respuestas, y le pido disculpas si en algo he podido ofenderle con las mías, no ha sido mi intención. Un cordial saludo. http://es.wikipedia.org/wiki/Arco_branquial

  96. Alberto:

    Dejemos pues, que sea la ciencia la que ilumine nuestra incertidumbre a pasos cortos pero seguros.

  97. maría-iris:

    Alberto:
    Si la inteligencia moviéndose no es capaz de salirse de la rueda que envuelve a uno; si el impulso está dirigido por lo que se conoce. Si uno desde dentro de la misma, sigue pensando que desde ahí lo puede comprender todo, se niega a poder ampliar la prespectiva que dá apreciar desde fuera el conjunto, donde se ve uno mismo dentro, pero pudiendo salirse, para poner conciencia mayor, la que surge al ver las reacciones con distancia, sintiendose como parte del TODO sin más.
    Si la Ciencia gira sin las tres dimensiones que pide el saber, es decir, si no incluye la profundidad que aporta la conciencia, ira hacia un mecanismo corto, no del todo util y si imcompleto.
    Será remedio SUPERFICIAL del momento, que tendrá más gasto que soluciones.

    Yo desde hoy, INCLUYO EN LA INTELIGENCIA PURA LA CONCIENCIA.
    Sin ella, aparece la limitación para poder llegar.
    Fuera, más allá de lo que uno sabe, es ponerse en oportunidad de engancharse uno a la conciencia de la vida en la historia de todo lo que es y ha sido. No sé, es difícil de explicarlo, pero está claro que la SEGURIDAD teórica, que divide, o separa, aporta más inconvenientes que ventajas.
    El conocimiento ha ido muy lejos, tan lejos como ha ido la ignorancia en algún punto, y creo que ha sido en dejar al hombre sin alma, por no poder explicarle de donde viene y a dónde va. Por haber ayudado ensalzando la lógica, a ahogar sus emociones, sus sentimientos y su fe.

  98. El otro Carlos:

    PARTE I DE III

    Estimado Elika, gracias nuevamente por dejarme conocer su opinión.

    Pese a las discrepancias, yo también estoy de acuerdo con Ud. cuando dice: “En cuanto a la teoría de la evolución, la ciencia avanza, y como tal, no me cabe la menor duda de que será superada, incluso refutada por una nueva teoría más completa a la luz de los experimentos venideros, pero por ahora, y como información sobre las hendiduras branquiales, le sugiero la lectura de la wikipedia sobre los ARCOS BRANQUIALES de los vertebrados (no es muy extensa).” Claro que, en mi opinión, Ud. bien menciona, -”que la teoría de la evolución sea superada e incluso refutada…-”, pero tal cosa no podría suceder si no se le permite ser cuestionada, sino tiene contrapartida, si no se escucha a muchos miles de científicos y profesionales que no la aceptan. Se suele hablar del principio de la falsabilidad. Wikipedia expone: “… Para los falsacionistas el científico es un artista en tanto que debe proponer audazmente una teoría que luego será sometida a rigurosos experimentos y observaciones. El avance en la ciencia está en falsar sucesivas teorías para así, sabiendo lo que no es, poder acercarse cada vez más a lo que es. Las hipótesis que proponen los falsacionistas deben ser falsables. Esto significa que deben ser susceptibles de ser falsadas…”

    Respecto al citado proceso embriológico, que en la referencia que menciona aclara: “Se conoce como arcos branquiales O ARCOS FARÍNGEOS…”, (mayúsculas mías), notamos que mucho depende de la fuente que aborde la cuestión. Si bien en esta fuente, se implica que los arcos branquiales (que como se ha dicho, muchos otros lo llaman arcos faríngeos), cito: “… sólo [son] plenamente funcionales en estado embrionario, como en el caso humano…”, muchas otras fuentes, dicen justamente lo contrario; (que no son hendiduras que han sido ni funcionado en ninguna etapa embriológica humana como branquias, ni tampoco desarrollan tales estructuras, ni algo parecido, en el futuro -tejido pulmonar de intercambio de gases-), y por tanto no deberían aparecer establecidas y enseñadas tales relaciones en ese caso, incongruentes. En la mayoría de las ocasiones que se hablan de branquias en el embrión humano, hasta la teoría sintética moderna de la evolución lo descarta y lo relaciona con fraudes de quien fuera su promotor, ya mencionado arriba: Ernst Haeckel.

    Esta es una de tales citas, pero hay muchísimas más.

    http://books.google.es/books?id=L2fOI5qFzYgC&lpg=PA132&ots=O43mz2vizN&dq=arcos%20branquiales%20o%20arcos%20far%C3%ADngeos%20Haeckel&pg=PA132#v=onepage&q=arcos%20branquiales%20o%20arcos%20far%C3%ADngeos%20Haeckel&f=false

    Por otra parte, como se ha dicho, es de esperar, con todo; que al existir un mismo diseñador, que pueda usar, y de hecho, se ha usado, miles o millones de similitudes a nivel bioquímico, en la conformación de todo tipo de género de vida, (recordemos que compartimos un 90% de los genes con el ratón), no obstante, existen también maquinarias y diseños genéticos y epigenéticos específicos y distintos, que a su vez, no negamos que magistralmente hacen la diferencia entre todos, a la hora de ser expresado el fenotipo de cada género que se trate.

    Y es que la única variante que se le contrapone, sería el diseño inteligente; pues la evolución evoca por definición, desde el inicio de la vida, generación de infinidad de información compleja por la interacción inasistida inteligentemente- del azar y el medio ambiente, ya que de inicio, aún no podemos hablar de selección natural, pues esta solo es posible cuando comienza la reproducción para que existan rasgos que se puedan seleccionar, en la siguiente generación; no obstante la cantidad de contradicciones que este concepto genera, aún después de existir reproducción, en vistas de que, como se ha dicho, las estructuras a medias y disfuncionales, no podrían mientras tanto ser seleccionadas más aptas que las existentes (o inexistentes) en su fenotipo funcional predecesor, como por ejemplo: una glándula mamaria a medias, que en milenios, aún no produjera leche para amamantar-; las implicaciones de estos argumentos quedan plasmados en el registro fósil intransicional que apoya esas y otras conclusiones . Claro que ocurre lo comentado por Behe, (cito): “…que el concepto de diseño inteligente tiene implicaciones al margen de la ciencia, es decir, que evoca claramente lo sobrenatural…”, a lo que solo le añadiría un matiz: sería al “margen de la ciencia”, en el sentido que estaría en los límites de su alcance cognitivo debido a la obvia complejidad que existe en tales niveles de racionalizar el estudio de una obra de ingeniería biotecnológica la cual carece, no obstante, de un “ingeniero” personal, ortodoxamente hablando, pues se partiría de la premisa de no percibirse ni aceptarse-, ninguna otra inteligencia que no fuera la humana. Es decir, no se acepta, sin embargo existe, una obra pre humana extremadamente más compleja que la adjudicable a tal esquema ortodoxo: “diseñador inteligente- solo entendible y aplicable a humano inteligente”.

    (Continúa en la parte II.)

  99. El otro Carlos:

    PARTE II, (Continuación…)

    Las implicaciones filosóficas serían incómodas, pero si los hechos claramente se revelan de esa manera ¿realmente se podrá utilizar el raciocinio para descartarlo si precisamente tenemos que renunciar a tal raciocinio para explicar tal descarte? Estoy seguro que esta pregunta tendría sentido, no porque un diseñador sería lo más fácil, sino porque realmente su omisión en contextos de información, siempre conocemos que confronta el método racional. Son aseveraciones que han estado, y parece que estarán en pie; por simple, es cierto, y; ¿por real, también? Si se me permite enfatizarlo, de esta manera, no se está evadiendo, sino que se está invitando a la falsación:

    “¡DESPERTAD!: ¿HAY PRUEBAS CIENTÍFICAS DE QUE LA EVOLUCIÓN GENERÓ MEDIANTE SELECCIÓN NATURAL LOS COMPLEJOS MECANISMOS MOLECULARES DE LOS QUE USTED HABLA?

    PROFESOR BEHE: Al examinar la literatura científica descubrimos que nadie ha hecho un intento serio de explicar cómo surgieron mediante los procesos darwinianos tales mecanismos moleculares. No encontramos ningún experimento ni modelo científico detallado. Y eso que en los diez años transcurridos desde la publicación de mi libro, muchas organizaciones científicas como la Academia Nacional de Ciencias y la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia han apremiado a sus miembros para que hagan todo lo posible por refutar la idea de que los seres vivos dan prueba de diseño inteligente.”

    Estaría de acuerdo con lo que menciona aquí Cosmic Cruiser: “…INTELIGENCIA es la única causa conocida capaz de crear un sistema rico en información, en el que estarían incluidas las regiones codificadas del ADN, las proteínas funcionales y la célula en su conjunto. Un diseño inteligente es la causa necesaria de un sistema informativo. La conexión entre inteligencia e información es irrefutable…”; y yo añadiría: que todos nosotros, cotidianamente, honestamente y sin excepción alguna, aprobamos y usamos, porque sabemos precisamente que es realmente funcional e irrefutable, esa última conclusión. No es lo más simple; es algo real, utilizable y cotidianamente confirmado, con independencia de las implicaciones filosóficas que se derivan del estudio de cualesquier sistema donde se compruebe que exista información, codificación. Cuánto más de las cantidades ingentes de las que hablamos. Respecto a la contra partida de generarlo por azar, sin supervisión, ¿no rondan objetivamente los niveles del mito? Consideremos esto último, por favor:

    The Intelligent Universe, por Fred Hoyle, 1983, págs. 12-17, expresa que una proteína típica tiene unos cien aminoácidos y contiene muchos miles de átomos. En sus procesos vitales una célula viva usa unas 200.000 proteínas. Dos mil de ellas son enzimas, proteínas especiales sin las cuales la célula no puede sobrevivir. ¿Cuántas probabilidades hay de que estas enzimas se formen al azar en la sopa, si se tuviera la sopa? Una probabilidad contra 10 a la 40.000. Esto es 1 seguido por 40.000 ceros. Si se escribiera esa cifra con todos sus ceros, el número llenaría 14 páginas de un libro. O, puesto de otra manera, la probabilidad es igual a lanzar unos dados y conseguir que el número seis salga 50.000 veces seguidas. Y eso es solo para 2.000 de las 200.000 que se necesitan para una célula viviente. Por eso, para conseguirlas todas, ¡haga que el seis le salga otros 5.000.000 de veces de corrido!

    Al llegar a este punto puede parecernos inútil seguir. Aún continuando, suponiendo que en realidad la sopa nos diera proteínas, ¿qué hay de los nucleótidos? Leslie Orgel, del Instituto Salk de California, ha indicado que los nucleótidos están “entre los principales problemas de la síntesis prebiótica”. (Origins: A Skeptics Guide, pág. 188.) Son necesarios para componer los ácidos nucleicos (ADN, ARN), a lo cual también se llama una tremenda dificultad. De paso, las proteínas no pueden formarse sin la presencia de los ácidos nucleicos, y los ácidos nucleicos no pueden formarse sin la presencia de proteínas. (Evolution: A Theory in Crisis, pág. 238; Origins: A Skeptics Guide, págs. 134, 138.) Es el viejo problema de si fue el huevo o la gallina lo que vino primero, pero en vestidura química.

    Pero pongamos a un lado esa montaña y dejemos que el evolucionista Robert Shapiro, profesor de química en la Universidad de Nueva York y especialista en investigaciones sobre el ADN, muestre qué probabilidad pudiera haber de que los nucleótidos y los ácidos nucleicos se formaran al azar en el ambiente de la Tierra primitiva:

    “Dondequiera que dos aminoácidos se unen, se libera una molécula de agua. Dos moléculas de agua tienen que liberarse cuando se forma un nucleótido por unión de sus componentes, y se libera más agua cuando se combinan nucleótidos para formar ácidos nucleicos. Por desgracia, la formación de agua en un ambiente que está lleno de ella es el equivalente químico de traer arena al Sáhara. No es favorable, y exige que se gaste energía. Procesos como ese no tienen lugar fácilmente por sí mismos. De hecho, las reacciones que ocurren espontáneamente son las contrarias. El agua ataca rápidamente las moléculas biológicas grandes. Separa los nucleótidos unos de otros, quiebra los enlaces de azúcar y fosfato y aparta de los azúcares las bases”.

    (Continúa en la parte III y final.)

  100. El otro Carlos:

    PARTE III, (Final…)

    Un paso final: una membrana. Sin ella la célula no podría existir. Tiene que ser protegida del agua, y esta protección la dan las grasas de la membrana, repelentes del agua. (Origins: A Skeptics Guide, págs. 173, 174.) Pero para formar la membrana se necesita un “aparato sintético proteínico”, y este “aparato sintético proteínico” puede funcionar únicamente si una membrana lo mantiene junto. (Evolution: A Theory in Crisis, págs. 268, 269.) ¡De nuevo el problema del huevo y la gallina!

    Michael Denton, especialista en biología molecular, añade:

    “La biología molecular ha mostrado que hasta los más sencillos de todos los sistemas vivientes en la Tierra hoy, las células bacterianas, son objetos tremendamente complejos. Aunque las células bacterianas más diminutas son increíblemente pequeñas, y pesan menos de 10 a la menos 12 gramos, cada una es en realidad una verdadera fábrica microminiaturizada que contiene miles de piezas exquisitamente diseñadas de intrincada maquinaria molecular, compuesta en total de cien mil millones de átomos, mucho más complicada que cualquier máquina construida por el hombre y absolutamente sin paralelo en el mundo inanimado.”

    “La biología molecular también ha mostrado que el diseño básico del sistema celular es esencialmente el mismo en todos los sistemas vivientes de la Tierra, desde las bacterias hasta los mamíferos. En todos los organismos los papeles que desempeñan el ADN, el ARNm y la proteína son idénticos. El significado del código genético es también virtualmente idéntico en todas las células. El tamaño, la estructura y el diseño de los componentes de la maquinaria sintética proteínica es casi igual en todas las células. En términos de su diseño bioquímico básico, pues, ningún sistema viviente puede ser considerado como primitivo o ancestral respecto a cualquier otro sistema, y no hay ni el más leve indicio empírico de una secuencia evolucionista entre todas las células increíblemente diversas en la Tierra”. (Evolution: A Theory in Crisis, pág. 250.)

    No sorprende, pues, que Harold Morowitz, un físico de la Universidad Yale, haya calculado que las probabilidades de obtener la bacteria viva más sencilla mediante cambios al azar es de 1 sobre 1 seguido por 100.000.000.000 de ceros. “Este número es tan grande dijo Shapiro que para escribirlo en forma convencional necesitaríamos varios centenares de miles de libros en blanco.” Presenta la acusación de que los científicos que han abrazado la evolución química de la vida pasan por alto la evidencia aumentante y “han optado por aceptarla como verdad que no puede ser cuestionada, consagrándola así como mitología”. ( Origins: A Skeptics Guide, págs. 32, 49, 128.)

    Una científica que se especializa en biología celular dice que hace millones de años “una sola célula podía hacer armas, conseguir alimento, digerirlo, librarse de sus desechos, moverse de un lado a otro, construir casas y participar en actividad sexual directa o rara. Estas criaturas todavía existen. Los protistas organismos completos y enteros, pero compuestos de una sola célula que tiene muchos talentos, pero sin tejidos, ni órganos, ni corazón, ni mente realmente tienen todo lo que nosotros tenemos”. Habla de una sola célula que hierve con “los centenares de miles de reacciones químicas simultáneas que son la vida”. ( The Center of Life, por L. L. Larison Cudmore, 1977, págs. 5, 13, 14.)

    Hay un increíble laberinto de tráfico químico dentro de una célula microscópica, ¡y sin embargo nunca hay embotellamiento del tráfico! Obviamente esto exige que haya un Diseñador Magistral de inteligencia suprema. La información codificada en un puntito de ADN que pesa “menos de unos miles de millonésimas de gramo” es suficiente “para dar las especificaciones para un organismo tan complejo como el hombre”. (Evolution: A Theory in Crisis, pág. 334.) Hasta la información contenida en una sola célula “si se escribiera, llenaría mil libros de 600 páginas cada uno”. (National Geographic, septiembre de 1976, pág. 357.)

    Muchísimas gracias, D, Elika, por haber considerado hasta aquí. Admiro sin dudas, sinceramente, su interés y capacidad para dialogar desde la divergencia, hacerlo con respeto, y sin intenciones de herir, lo cual ambos sabemos que puede resultar difícil, no obstante Ud. lo consigue. Cierto que el tema en cuestión estaría bastante finalizado por cuanto revelan resúmenes de las dos vertientes en los que hombres de ciencia seguirán investigando, sabiendo cada uno los hechos y probabilidades de viabilidad a los que se enfrenta.

    Por otra parte, Ud. ha planteado una cuestión muy interesante que, relacionada con todo este tema, si se me permite, trataré de dar cumplida respuesta sobre ella muy próximamente; sin dudas resulta bastante trascendental y envuelve criterios relacionados con miles de millones de humanos: (si me permite, le cito): “… y es bastante extraño que el Pueblo Elegido al que se le revela la verdad divina, y la trascribe a su lengua en sagradas escrituras, no reconozca al Mesías Hijo de Dios…”

    Nuevamente agradecido, saludos cordiales;

    El otro Carlos.

  101. Elika:

    Estimado El otro Carlos, sin animo de polemizar con Ud, porque creo que no es el lugar, ya que este espacio no es de ninguno de los dos. En la interpretación de si las hendiduras branquiales de los vertebrados son o no funcionales, y si son en alguno momento branquias para respirar debajo del agua le adjunto otra cita de la wikipedia donde podrá comprobrar lo que se dice sobre ellas (en este caso un poco más extensa y dispersa).

    http://es.wikipedia.org/wiki/Vertebrata

    Por otra parte, vuelvo a inistirle que abordamos los temas desde planos diferentes, que no están al mismo nivel. La teoria de la evolución puede ser cuestionada por cualquier científico, y exponer sus conclusiones contrarias como las hace por ejemplo el profesor BEHE, y otros muchos, como bien ha quedado reflejado aquí en todos los demás ejemplos de científicos y profesores que nos ha traido. Efectivamente la ciencia busca las debilidades de las teorías que se han formulado y nos han explicado hasta ahora los experimentos o fenómenos observados (falsables por tanto). Por eso cada vez son mas ciertas, o se acercan más a la certeza. Dígame, sin embargo, desde una óptica creyente en el Dios de la Biblia, ¿se puede cuestionar, o ni siquiera plantear, que Dios no existe y sea una invención, propia de las sociedades humanas antiguas, para explicar lo inexplicable, pero que no tenemos ninguna prueba de que exista?. Si me permite le voy a contestar yo mismo, y no creo que me equivoque (Ud. me rectificará en ese caso): NO, porque es cuestión de fé, y no hay que probar nada, solo creer lo que dicen las sagradas escrituras. Evidentemente, no estamos discutiendo con las mismas reglas desde el momento que es imposible que acepte la mínima duda sobre la teoría de la existencia de Dios y la creación, y toda su visión cosmológica se vincule a justificar esa teoria, en su caso cierta sin falsabilidad ya de antemano, para a partir de ahí, basándose en el método científico, se discutan las teorías del conocimiento humano (falsables lógicamente) y con ello dar por prueba de verdad la teoria de la existencia de Dios y la creación, no otra. Pero no es así, sigue siendo una teoria no científica. No deberíamos comparar, mezclar, las teorias científicas con las doctrinas religiosas. En mi opinión. Reciba un cordial saludo.

  102. Pablo Medina:

    Yo, siento decirlo, estoy en total desacuerdo. Como le pasa a todos los que han vivido lo que yo, Nietszche por ejemplo y Darwin aunque no fuese radical, yo nací en un ambiente ultrareligioso, y cada vez tiendo más al ateismo radical.

    Por qué:

    Para empezar, decir que toda idea es digna es una mentira. No todas las ideas son dignas ni válidas. Pienso que no es necesario poner ejemplos de este punto a todos se nos vienen a la cabeza, de todos modos pensad un poco en la ablación.

    Como dejó bien claro el positivismo lógico, los hechos demostrados deben ser positivos, es decir, yo no tengo que demostrar la no existencia de un dios, en todo caso lo que sería necesario demostrar es su existencia. Es ilógico pretender demostrar la no existencia de la famosa “glandula pineal” de Descartes, en todo caso habría que buscar si es real.

    Además de esto, la existencia de un dios creador implica que estamos diseñados de algún modo, y el diseño inteligente todos sabemos que no se sostiene por ningún sitio, nuestro cerebro es una chapuza por poner un ejemplo. La existencia de un dios omnisciente implica que no somos libres en ningún aspecto, que teníamos que existir, que nuestras alegrías y penas estaban preparadas y nuestras desgracias también. La existencia de un dios causa y fin de todo implica que no somos responsables de lo que hacemos, que la responsabilidad es de dios y no nuestra. Y si creemos que existe un dios que no es nada de esto entonces no hace falta que nos preocupemos por él por que él no se preocupa de nosotros.

    Y por último, podríamos decir que para algunas personas es bueno o beneficioso tener algún tipo de creencia sobrenatural, los ayuda a no sentirse sólos o a superar sus penas. Pero sabiendobasan su consuelo en una mentira todo lo demás está mal. Dejan de vivir el presente con la esperanza de vivir un futuro que ni tan siquiera es de este mundo, aceptan todo tipo de ideas irracionales (demonios, fantasmas, ovnis, suerte, destino, teorías conspiratorias), siempre que no vayan contra su fe, mientras les es imposible aceptar las realidades científicas más simples, sobre todo las relacionadas con la psicología y la psicobiología.

    Puedo comprender en parte la estrategia de Darwin en cuanto a los creyentes, pero cada día que se deja pasar se pierden generaciones de personas que mueren, como la esposa de Darwin, en la desesperanza. Cada día que nosotros decimos “ya aprenderán” se crean nuevos fanáticos dispuestos a inmolarse, a maltratar a un homosexual o simplemente a engendrar nuevos fanáticos.

    Las religiones como dogma de fe deben desaparecer de los colegios públicos, el dinero que se da a las distintas confesiones debe acabarse (las religiones que se autofinancien), las obras sociales que hacen las asociaciones religiosas y que no hace nadie más (no todo todo es malo) y por las que reciben dinero, debe hacerlas el estado. Y a fin de cuentas, como creer es algo personal el lugar de las creencias es el propio hogar y ningún otro.

  103. berto:

    Sr. El Otro Carlos, como veo que insiste sobre el tema, le voy a hacer un planteamiento desde el otro lado. Cuestionamos aquí la evolución como lo que dio origen a la vida (vida celular se entiende hace) y su desarrollo a lo largo del tiempo dando lugar a la diversidad natural vegetal y animal.

    Cambiando chip, ya que la religión, en concreto la que usted propone desde una visión de un ser inteligente que diseñó esta diversidad proveniente de lo divino.

    ¿De dónde provienen este pensamiento creacionista tan relacionado con la religión?

  104. Jose Ren:

    Creo que no estamos viendo el enfoque correcto de la discusion…

    La cuestion a mi entender quiza otro sentido ¿porque queremos hacer desaparecer a las religiones? A mi personalmente ni me molesta ni me importa la religion del otro (siempre que ese otro no venga a quemarme, a mermar mis derechos y libertades por ser un hereje a sus ojos claro).

    Y es cierto que las religiones a veces cierran la mente de los que la practican y creen en ella en serio, convirtiendoles en radicales e intolerantes frente a las ideas de los demas y en ocasiones moviendoles a atentar contra sus derechos y libertades.

    Un caso claro, reciente y grave han sido los ataque contra la libertad y los derechos que hizo la iglesia catolica en españa contra los matrimonios civiles de los gays/lesbianas (de la cual, lo unico que lamento de la ley quedaran fuera los matrimonios de mas de 1 conyuje). Contra esa ley se formo un despliegue ideologico feroz sin venir a cuento por parte de la iglesia catolica, y todo porque gays y lesbianas en su modo de entender y vivir su vida no se adecuan al funcionamiento y moral interna catolica.

    No obstante y aunque las religiones se ganan a pulso el odio y/o el rechazo de los que no las profesan o no siguen la misma linea religiosa (o incluso a veces dentro de sus propios creyentes mas abiertos y tolerantes)…. no creo que a lo que haya que tender es a erradicar las religiones, pues seria entrar en el terreno personal de cada uno y se estaria cayendo en el mismo error que en el que caen las propias religiones una y otra vez (erradicar las conviciones de los demas para adaptarlas a la de uno). Lo que hay que hacer es aceptar su existencia, pero a la vez generar un entorno de convivencia y el respeto a la diversidad de creencias o pensamientos, si queremos avanzar hay que alejarse de la radicalidad y tender a formar relaciones humanas mas basadas a la empatia con los demas.

    Por ejemplo, el tema de no dejar utilizar velos es ser tan intolerante como si alguien te impusiera llevarlos, en ambos casos se estaria atentando contra tu libertad personal. Pero por desgracia el problema trasciende mucho mas alla de religioso o no religioso, esta muy calado hondo en el ser humano de obligar al otro a ser como uno quiere que sea… afortunadamente algo hemos avanzado si lo comparamos con nuestro pasado, y al menos parece que en nuestra vida cotidiana nos da menos por esparcir las tripas por el suelo o aplastar el craneo del vecino que no queria ser o hacer lo que el otro le decia o consideraba moralmente correcto…

  105. maría-iris:

    Hay una prueba clara de que Dios existe, y esa prueba es: “cuando damos vida y creamos”.
    Porque sólo conseguimos poner vida cuando el MOVIMIENTO nace del uso sabio, santo, exacto, que mostramos en la proporción, medida y perfección, que dá hacer posibles y disponibles en nosotros lo que se necesita y podemos vivir creando, sin límite siempre que se haga así. Es decir, descubrir lo que el ser humano tiene en potencia, nos lleva a pensar en su capacidad para SER, a pensar en la existencia de una fuente a la que tenemos conexión. Volver al átomo primitivo.
    Con Dios o sin Dios, la vida puede ser:
    Vida en la proporción.
    Mostruos en la desproporción.
    O agujeros negros (llenos de miedo).

    Todo está formado de entrañas con calor o frio. El huevo necesita temperatura, la evolución igual, con el calor se doblega a los cuatro elementos. De ahí venimos y de ellos estamos formados. En la gestación, el niño dentro del vientre, no tiene luz, pero vive conectado al corazón de la madre, al calor, y cuando deja el calor aparece la luz propia, el alumbramiento.
    Oscuridad y calor seria la luz de la Luna en la noche, porque se comporta como ayuda en las tinieblas. Luz y calor en el día es lo que el Sol nos dá.

    ¡Venimos del calor y la luz!. del big bang.
    Pero quizá la luz se haga de la atracción y roce que la oscuridad necesita para seguir siendo oscuridad, porque a ella se la conoce desde su opuesto la luz.
    El principio y el fin están juntos, es decir, todo genera y todo se necesita, en la proporción se hace, se nace, se crea.
    Y eso es lo que siempre hemos llamado Dios, pero al relacionar al MISMO, con personas y hechos no perfectos, con humanos que usaban el nombre de Dios en vano, por no poder discernir bien quien ataca, su IMAGEN se ha desfigurado.
    Pero su IMAGEN está clara en el UNIVERSO para quien lo busque.

  106. Acm:

    Bueno, también yo he conocido a una familia que educó a su hija Lita en el ateismo más profundo, y treinta años después se llama Sor Ángela.

    ¿Por qué? Ni idea.

    Saludos

  107. sílvia palou vicens:

    Soy Sílvia Palou, editora de una revista de educación infantil ( GUix i Aula infantil) y responsable del Programa de infancia y familia del ICE de la UAB.
    Escribo esta nota, con la voluntat de poder contactar con el Dr. Punset. Estamos organizando la X Jornadas estales de eduación infantil, en el ICE de la UAB, sobre el tema de ” AMor y educación” y estabamos interesados en invitar al Dr. Punset a participar en ellas.
    POdrian facilitarnos un canal mas directo para poder comentarle los objectivos y programa de las jornadas?
    Gracias por su disponibilidad
    Atentamente
    Sílvia Palou

  108. El otro Carlos:

    PARTE I DE III

    Hola D. Elika, gracias por su rápida respuesta;

    Opino que al parecer, ha habido un mal entendido. Estoy de acuerdo con Ud. que nuestro ánimo no debe ser polemizar, pues como bien dice: “no es el lugar, ya que este espacio no es de ninguno de los dos”; no obstante, D. Punset generosamente nos da la oportunidad de opinar sobre sus propuestas. El mal entendido, seguramente radicará, cuando Ud. ahora nos comenta algo que incluye a los mamíferos: “…En la interpretación de si las hendiduras branquiales de los vertebrados son o no funcionales”. Como en este subfilo se clasifican todas las especies con vértebras, lo que abarca a todos los hábitats de estas, note por favor, que yo no he dicho que las hendiduras branquiales de algunos de estos vertebrados, como los peces, no sean funcionales, sino que este tema en específico, no aplica, por ejemplo, a los mamíferos ya comentados (aunque estos también son vertebrados).

    El asunto es, que cuando Ud. nos promovió este punto específico, (que está muy bien de su parte porque viene al caso del tema general propuesto por el Sr. Punset;) nos había dicho: “…aunque encontremos en el desarrollo embrionario de los seres vivos superiores (p.ej. nosotros) estadíos donde aparecen vestigios de órganos arcaicos de otras especies por las que pasamos en la evolución y que luego no desarrollamos (p. ej. hendiduras branquiales de los peces en nuestro caso).”; lo que yo le dije fue que lamentablemente eso era lo que nos habían enseñado en la escuela: “que en nuestro caso, aún siendo humanos, cuando pasamos la fase embrionaria, presentábamos las hendiduras branquiales de los peces”, pero esto ya no se acepta como cierto, y mucho menos que funcionaran, pues realmente nunca las presentamos, aunque para Haeckel y otros dibujantes, lo aparentaran. Por eso, hasta la teoría evolucionista sintético-moderna lo ha excluido, y son ellos (los evolucionistas), los que nos confiesan que su promotor original Ernst Haeckel era fraudulento al respecto. Estoy seguro que el redactor del artículo “Vertebrata” está al tanto de esos hechos. No obstante, debemos tener algo claro:

    Me parecería razonable destacar que Wikipedia es una enciclopedia libre muy útil, con muchísima información, casi 100 x 100 fidedigna, no obstante, la misma obra al autodefinirse, nos deja claro cuáles son sus fuentes y sus límites de responsabilidad (cito):
    http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia
    “Wikipedia es un proyecto de la Fundación Wikimedia (una organización sin ánimo de lucro) para construir una enciclopedia libre y políglota. Los más de 13,7 millones de artículos de Wikipedia (3,0 millones en inglés) han sido redactados conjuntamente por voluntarios de todo el mundo, y prácticamente todos pueden ser editados por cualquier persona que pueda acceder a Wikipedia. Iniciada en enero de 2001 por Jimmy Wales y Larry Sanger, es actualmente la mayor y más popular obra de consulta en Internet.” (Fin de la cita)

    Enfatizo: “…han sido redactados conjuntamente por voluntarios de todo el mundo…”, es decir, Ud., yo; y casi cualquier otro, podemos o bien proponer un término nuevo y “definirlo”, editarlo; o también discutir el ya existente, etc., etc., lo cual de ninguna manera deja de ser conveniente, no obstante sabemos que esa virtud también puede llegar a constituir su debilidad. (Principalmente los términos a los que aún no se le presentan contrapartida en el espacio: “discusión”); casualmente, el concepto “vertebrata”, nos dice en la opción “discusión”: “Wikipedia no tiene [aún] una página Discusión sobre «Vertebrata».”; sobre lo cual nos explica, no obstante; que es posible como se ha dicho, promoverla por cualesquiera de nosotros.

    Primero notaríamos el concepto de la cita de wikipedia que Ud. nos menciona: (cito): “Los vertebrados (Vertebrata, “que tiene vértebras”) son un subfilo muy diverso de cordados que comprende a los animales con espina dorsal o columna vertebral compuesta de vértebras. Incluye unas 58.000 especies actuales y muchas fósiles.”

    Es decir, se habla de una GENERALIDAD de 58 000 especies vertebradas (organismos con vértebras), que incluye a TODOS los hábitats: tanto acuático, como anfibios, y también terrestres. Por tanto, todo lo que continúe definiéndose en la explicación, tratará de abarcar estructuras para todos esos hábitats de los vertebrados, ¿cierto? Si tenemos eso presente, que es parte fundamental del contexto, (hay un refrán que ha dicho que no hay palabra mal dicha si no mal comprendida); notemos como puede comprenderse partes de este artículo referente a lo que estábamos hablando, y en vistas a que se están describiendo generalidades comunes a especies de tantos hábitats (acuático, terrestre, o de ambos inclusive). Notemos la necesidad de tener presente los entre corchetes aclaratorios que son míos, para que los párrafos no contradigan lo que se ha confirmado (cito):

    “Durante el desarrollo embrionario, las paredes del cuerpo de [algunos de] los vertebrados desarrollan unos orificios [es decir, para los vertebrados acuáticos como los peces, etc.] o hendiduras branquiales, [O ARCOS FARÍNGEOS, como también lo denomina Wikipedia, por consenso, en función de la especie de embrión vertebrado de la que estemos hablando ya] que dan lugar a las branquias (en los peces) y a diferentes estructuras [en el resto, por ejemplo, los mamíferos]. El esqueleto puede ser óseo, cartilaginoso, y en ocasiones presentar dermoesqueleto, consistente en unas formaciones cutáneas esqueléticas.” (Fin de la cita).

    Estamos seguros que el expositor de Wikipedia, (so pena de contradecir multitud de criterios a fines a este respecto, incluso, criterios evolucionistas modernos), al querer abarcar explicar toda la generalidad que incluye a los vertebrados y sus respectivos múltiples hábitats, intuyó que los lectores deducirían entonces los entre corchetes mencionados. Aunque también estoy de acuerdo que el hecho de haberlos omitido, ha generado confusión, como ha sido su caso, D. Elika; y quién sabe el de cuantos miles más que lo hayan leído y bien, o desconozcan los detalles, o no los relacione, o simplemente se les pase inadvertidos, como quizá pudo haberle ocurrido esta vez a Ud. (Esto es bastante frecuente que ocurra. A mí mismo me ha pasado muchas veces, por lo que no nos resultaría ninguna vergüenza admitirlo).

    Después su cita de Wikipedia nos vuelve a aclarar: “Aparato respiratorio”
    “El aparato respiratorio de los vertebrados es branquial en los animales acuáticos (ciclóstomos, peces y larvas de anfibios), y pulmonar en los terrestres y en parte de los acuáticos.”

    (Continúa en la Parte II)

  109. El otro Carlos:

    PARTE II DE III (Continuación…)

    Por todo ello, la referencia que le mencioné estoy seguro que no nos miente, e incluso está de acuerdo con lo expresado aquí, solo que “vertebrata” es una generalidad, y la referencia que le mencioné, valga la redundancia, especifica que los mamíferos (que también son vertebrados), nunca presentan branquias, siquiera en fase embrionaria, y por extensión, no funciona nada relativo a ellas. (Cito): “Desafortunadamente para Darwin, para Haeckel y para la ley biogenética, resulta que las hendiduras branquiales ni son branquias, ni hendiduras. Estas estructuras reciben ahora la designación de bolsas faríngeas (o pliegues faríngeos), y en los seres humanos nunca se desarrollan en tejido pulmonar, sino en glándulas, en componentes del oído interno, y en otras estructuras.”; (-fin de la cita-, entre otras cosas interesantes que se pueden ampliar, a quienes interese el tema:)

    http://books.google.es/books?id=L2fOI5qFzYgC&lpg=PA132&ots=O43mz2vizN&dq=arcos%20branquiales%20o%20arcos%20far%C3%ADngeos%20Haeckel&pg=PA132#v=onepage&q=arcos%20branquiales%20o%20arcos%20far%C3%ADngeos%20Haeckel&f=false

    Nuevamente espero se haya aclarado el malentendido respecto a esta cuestión específica.

    Respecto al otro punto, no menos interesante, Ud. hace bien en preguntarse: “… desde una óptica creyente en el Dios de la Biblia, ¿se puede cuestionar, o ni siquiera plantear, que Dios no existe y sea una invención, propia de las sociedades humanas antiguas, para explicar lo inexplicable, pero que no tenemos ninguna prueba de que exista?”

    Pues la respuesta es: claro que SÍ se puede. Un mínimo de citas bíblicas literales, dejarían claro que no es obligado creer o aceptar a un Dios Creador. Somos libres, -aunque como siempre, responsables-; de nuestra elección personal, también al respecto. Considere muy brevemente por favor cómo dicho libro ha estimulado a elegir libre y responsablemente:

    (1 Reyes 18:21) “Entonces Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: “¿Hasta cuándo irán cojeando sobre dos opiniones diferentes? Si Jehová es el Dios [verdadero], vayan siguiéndolo; pero si Baal lo es, vayan siguiéndolo a él”. Y el pueblo no dijo una palabra en respuesta a él. ”

    (Josué 24:14-18) “Y ahora teman a Jehová y sírvanle exentos de falta y en verdad, y quiten los dioses a quienes sus antepasados sirvieron al otro lado del Río y en Egipto, y sirvan a Jehová. Ahora, si es malo a sus ojos servir a Jehová, escójanse hoy a quién quieren servir, si a los dioses a quienes sirvieron sus antepasados que estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra están morando. Pero en cuanto a mí y a mi casa, nosotros serviremos a Jehová”. Ante eso, el pueblo respondió y dijo: “Es inconcebible, por nuestra parte, dejar a Jehová para servir a otros dioses. Porque Jehová nuestro Dios es quien nos hizo subir a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos, y quien ejecutó ante nuestros ojos estas grandes señales y quien siguió guardándonos por todo el camino en que anduvimos y entre todos los pueblos por en medio de los cuales pasamos. Y Jehová procedió a expulsar de delante de nosotros a todos los pueblos, aun a los amorreos, que moraban en la tierra. En cuanto a nosotros, también, nosotros serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios”.

    El apóstol Pablo, en Romanos 12:2, dice libre y textualmente: “…que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.”

    Adicionalmente, es de interés que Timoteo conocía los santos escritos porque se los habían enseñado desde la infancia. Su madre y su abuela le habían persuadido, no obligado, a creer las enseñanzas cristianas.
    2 Timoteo 3:14: “…Tú, sin embargo, continúa en las cosas que aprendiste y fuiste persuadido a creer…” (Véase también 2 Timoteo 1:5) Como consecuencia, Timoteo vio la sabiduría de convertirse en un seguidor de Cristo y así tomó la decisión personal de dedicarse como cristiano. Así es, una cuestión de elección personal.

    (Continúa en la Parte III y final)

  110. El otro Carlos:

    PARTE III ( Final)

    Quedaría claro que la Biblia aunque estimule buscar a Dios, en primera instancia expresa que somos libres aunque responsables de creer en lo que nos plazca, lo que incluye, claro está, a una posición atea. Se plantea que habrían dos formas de conocer a Dios: 1-) mediante la Biblia: (conocer su nombre, cualidades, propósitos, etc.); 2 Timoteo 3:16-17: “…Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente [y esté] completamente equipado para toda buena obra.” y 2-) conocerlo mediante las obras creadas, Romanos 1:20:
    “…Porque las [cualidades] invisibles de él se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad, de modo que ellos son inexcusables;” Por eso personas que sinceramente llegan a aceptar a Dios suelen basarse en ambos estudios para fundamentar sus criterios, lo que puede derivar en que resulte cultivada su fe o convencimiento de una realidad aunque no contemple todos los detalles. Hebreos 11:1: “…Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen…”

    Se resumiría en conocer sobre la Biblia y lo que nos propone, e investigar si es cierto que lo existente materialmente es o no, resultado de la obra de un Creador.

    Sobre esto también se invita “comprobarlo por nosotros mismos”, como ya se citó, y tal punto de vista de por sí, deja abierto el criterio de usar la falsabilidad, y los que defienden estos criterios le dicen a la comunidad, incluso a la científica, que propongan criterios que se le contrapongan, claro está, razonablemente, y no tan sumamente improbables, que obviamente se les considere imposibles. Lo que está ocurriendo al parece, es que simplemente cuando los investigadores se topan con hechos reales, ¿de qué forma se le pueden falsear?

    Por ejemplo: Supongamos que encontramos en la arena dibujado un corazón con unas marcas en su interior que implican información, digamos, la conocida frase: “I love you”; pero no vemos de ninguna manera cómo se produjeron tales marcas. Yo siendo científico o investigador, pudiera proponer que las olas del mar, de forma azarosa o aleatoria, arrastraron unas piedritas y dibujaron los elementos descritos. O quizá, incluso el viento. Otros, dirán que no fue así, que eso es sumamente improbable, que alguien inteligente lo elaboró, por cuanto, por sencillo que parezca, -diría mi opositor-, implica información, y se sabe que en todos los casos, sin excepción, la información está asociada a la actividad de alguien inteligente, independientemente de cualesquier otra cualidad difícil o no que se le puede adjudicar al creador del elemento que se cuestiona. (Un ser humano sería fácil, un Ser no humano, e invisible, no lo sería; pero esto no cambiaría la relación básica irrefutable: información-inteligencia).

    Con el Universo y la vida, han aparecido relaciones totalmente equivalentes, pero aún a grados mucho mayores. Como se ha dicho, por ejemplo, respecto a la célula más “simple” y la información que contiene; implicarían miles de páginas de un libro escrito, (en extremo diferente, y millones de veces más compleja que la información contenida en la frase: “I love you”, que habíamos mencionado antes.) Por eso, tratar de hacer falso que alguien inteligente produjo tal información sería millones de veces más increíble que decir que la frase en la arena la construyó el movimiento azaroso de piedras arrastradas por las olas o el viento. Siguiendo con la ilustración, habrá quienes me defiendan de los demás diciendo que se está usando el método más fácil: de que alguien inteligente hizo la frase; que de esa manera se propone una respuesta que no parece resultar falsable, y muchas otras cosas similares.., también habrán agnósticos que no se decantarán por ninguna versión. Pero las obras están ahí: el dibujo con información grabado en la arena; e igualmente la complejísima célula viva con millones de veces más información, rondándonos por todos lados, y hasta integrando a nuestro propio cuerpo.

    La conclusión: un hecho que ya esté probado y comprobado, lógicamente no se podrá falsar, (o con más rigor: será en extremo difícil hacerlo.) No se podrá falsar (o será extremadamente difícil hacerlo: ) que la tierra gira alrededor del Sol; que el agua está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno oxígeno; ni tampoco que la abundancia de información está siempre ligada a una actividad inteligente. Sin embargo la propuesta como tal, de falsar pese a la dificultad, todos esos criterios permanecerá abierta, no obstante según algunos consideren, y con todo respeto, que hacerlo respecto a casos probados, como los recién mencionados, será

    ( -o no-), una pérdida de tiempo, y habrá quién más bien entonces se deleite en descubrir lo fascinante y casi infinitamente intrincado de la obra informativa propiamente dicha.

    Esto sería, a grandes rasgos, estimado D. Elika, como sí pudiera compatibilizarse que una persona estudie y haga ciencia, y a su vez, conviva con el criterio de que un Dios Diseñador Inteligente, no llegue a constituir solo una variante, sino incluso una certeza, como muchas otras certezas quedan establecidas en el terreno físico-material, especialmente las difícilmente falsables. No obstante, el respeto y tolerancia a todos los que no lo entienden así. Sería un craso error erigirnos en jueces respecto a ellas, de hecho el Dios de la Biblia lo prohíbe.

    Un cordial saludo. Espero, aunque seguramente no comparta mis criterios, al menos haberme hecho entender, y tenga un criterio más amplio de quienes optan pensar así.

    Atentamente, el otro Carlos.

  111. Lluis:

    Sr. Punset, accedo a este blog por primera vez, con vocacion y convición de seguir aprendiendo, cosa que le agradezco sinceramente.
    El debate sobre la conveniencia o no de empezar a plantarse colectivamente ante las ideas fantasiosas de las religiones ha llegado al pensamiento de muchos. Personalmente he huido hasta ahora, casi con miedo, del hecho de argumentar ante personas más o menos profundamente religiosas, los conceptos ireales que subyacen en cualquier religión o creencia sobrenatural. Me parecía que dichas creencias estaban tan arraigadas en estas personas, que su misma puesta en duda, generaría un daño emocional no deseado.
    Sin embargo, después de reflexionar sobre opiniones en distinto sentido, y confrontar el avance de lo religioso/irracional en el mundo, me lancé a empezar a poner en duda en mi entorno más cercano la conveniencia de las estructuras sociales (colectivas) y mentales (personales) de cualquier religión.
    El resultado ha sido bueno: en la mayoría de lo casos, las personas abren sus mentes y replantean todos los viejos mitos enseñados desde su infancia. Incluso en los casos en que no es así, el hecho de que alternativas de vida que solo incluyen el más aquí, puedan convivir en el mundo real de las ideas, con consciencias que se niegan a aceptar su fin, nos proporciona a todos una bien merecida sensación de formar parte de un mismo y amplio universo.
    Los conceptos básicos que planteo pueden resumirse así:
    - Naturaleza (omnipotente, omnipresente, creador de todo) y bondad del ser superior o dios
    - Relación de dios con nuestra vida y estructuras sociales que interpretan esa interacción
    - Programación genetica del cerebro humano para con el azar y la incausalidad: necesidad de la religión
    En resumen: en que creo exactamente, (sorprende la confusión que existe en muchas personas) que trascendencia tiene en mi vida esa creencia (aquí las liturgias y crencias morales, ya no permiten tanta dispersión) y porque creo (del miedo hasta la necesidad de transcendir).
    Animo a todos a plantearnos seriamente el debate religioso, y con el tiempo poder liberarnos de nuestros miedos ancestrales, que crearon las religiones, y futuros, con la aceptación del límite temporal de nuestra consciencia.

  112. Elika:

    Estimado El otro Carlos, para terminar por mi parte, dos puntualizaciones: la primera se debe a la presumible confusión por mi parte entre vestigios de órganos arcaicos en el desarrollo embrionario de los vertebrados en general o de nosotros en particular; en ningún momento ha existido esa confusión, en la cita de vertebrados aparecen las hendidura branquiales en el vertebrados terrestres aunque no se desarrollan como branquias propiamente dichas sino en otros tejidos (en aquellos que no sean peces); y a este respecto, como parece que duda de la enciclopedia como fuente de información, le adjunto la referencia de un tratado de medicina actual y de una editorial prestigiosa, “Embriología humana” Edit. Elsever, aunque parezca, no se haya enterado de la para Ud. ya refutada teoría de que las hendiduras branquiales, y arcos branquiales que aparecen en nuestro desarrollo embrionario, NO son vestigios de las branquias de los peces:

    http://books.google.es/books?id=pPVlfvsiHzEC&lpg=PP1&pg=PA200#v=onepage&q=&f=false

    En cuanto a la potestad de decidir libremente qué es lo que queremos creer o no, nadie estaba argumentando lo contrario, en otro caso no habría discusión; yo traería a colación aquí otro refrán español “a buen entendedor pocas palabras bastan”; evidentemente me refería a que una vez tomada la decisión de dar por verdad la existencia del Dios descrito en la Biblia y la creación universal (en una semana iliteral, incluida la costilla de Adan), no hay necesidad de probarlo, ni de probar nada, es cuestión de fé, ya que todo está revelado y es verdad de por sí. El ejercicio, quizás evangélico, ya es falsar las teorias cientificas, porque la Bilbia, de una forma explicita o simbólica, dice todo lo que debemos saber, sólo hay que saber leerlo, y para eso tenemos los exégetas. (A esto me refería cuando decía que no es cuestionable nada de lo que se dice como revelación de Dios, Jehová, últimamente en sus referencias, no es cuestionable su existencia y la creación descrita en el Libro del Génesis, que algunos entenderían, yo entre ellos, muestra la mitología del pueblo hebreo y nada más). Y aunque no me importaría seguir discutiendo con usted, en aras de la mayor información y enriquecimiento de ambos, yo por mi parte, dejo terminada la epístola. Reciba un cordial saludo D. el otro Carlos.

  113. Santi Benítez:

    No seré yo quien le enmiende la plana a Charles Darwin, estaría bueno. Pero no me negará que estamos en medio de tiempos aciagos, en los que la ciencia y el saber se enfrentan a un movimiento reaccionario como no veíamos desde la contrareforma. Y para colmo de males, tal y como hizo la Compañía de Jesús, aprovechando hasta la última gota de nuevas tecnologías para conseguirlo.

    Hay un dicho que es una gran verdad, aquel que no estudia la historia está condenado a repetirla. En este caso, la falta de combatividad para con la ignorancia, la permisividad para con el oscurantismo, que anegó buena parte de la historia de la humanidad – ¿Dónde estaría la humanidad sin esos 1000 años de retraso que nos ha legado el punto final del Mundo Clásico a manos de una religión de Estado instaurada por Constantino?-, está consiguiendo que en un instituto concertado de Madrid se obligue a los estudiantes, en clase de física, a hacer un trabajo sobre cómo la religión complementa a la ciencia, o viceversa; se discute en un colegio de base católica sobre los parabienes del creacionismo frente a la teoría de la Evolución

    ¿Tolerancia? Por supuesto, pero cuando lo que se hace es presionar la mente de jóvenes y niños para convertirse, es hora de decir basta. A no ser que deseemos esperar a que se nos ponga en el brete de elegir entre que libros salvar de la biblioteca para esconderlos bajo el colchón.

    Ôo-~

  114. Cosmic Cruiser:

    La física moderna ha hecho uno de los mayores descubrimientos de la historia, y es éste : que la materia es energía, esa es la mayor contribución de Albert Einstein a la Humanidad : E=mc2 , la materia es energía. La matería sólo parecer ser materia .. no existe nada material, no existe nada que sea sólido. Incluso la sólida roca es energía en movimiento, incluso la sólida roca es energía como lo es el rugiente oceano. Las ondas que surgen en la sólida roca no pueden ser istas porque son muy sutiles, pero la roca respira, late, se agita, está viva.

    Friedrich Nietzsche ha declarado que ese Dios está muerto. Dios no está muerto–al contrario, lo que ha pasado es que la materia está muerta. Se ha descubierto que la materia no existe en absoluto. Esta visión de la materia trae a la física moderna muy cerca del misticismo, muy cerca. Por primera vez el científico y el místico están trabajando muy cercanos, casi de la mano.

    Eddington, uno de los más grandes científicos de esta edad, ha dicho, “Nosotros pensábamos que la materia es una cosa; ahora ya no es así. La materia es más como un pensamiento que como una cosa.”

    La existencia es energía. La ciencia ha descubierto que el observador es energía, el objeto es energía.¡

    Tu cuerpo es energía, tu mente es energía, tu alma es energía. ¿Entonces cual es la diferencia entre estos tres? La diferencia sólo es un ritmo diferente, diferentes longitudes de onda para todos. El cuerpo es denso–energía que funciona de forma densa, de una manera visible.

    La mente es un poco más sutil, pero todavía no demasiado sutil, porque puedes cerrar tus ojos y puedes ver los ensamientos que se mueven; ellos pueden verse. Ellos no son tan visibles como tu cuerpo; tu cuerpo es visible a todos los demás, es públicamente visible. Tus pensamientos son visibles en privado. Nadie más puede ver tus pensamientos; sólo tú puedes verlos–o las personas que han trabajado muy profundamente en ver pensamientos. Pero ordinariamente ellos no son visibles a otros.Y la tercera, la última capa dentro de ti, es la de la conciencia. Ni siquiera es visible para ti. No puede reducirse en un objeto, permanece en el sujeto.

    Si todas estas tres energías funcionan en armonía, estás sano y completo. Si todas estas tres energía no funcionan en armonía harán que estés mal, enfermo; dejas de ser un todo. Y ser completo es ser santo.

    Cuando tu cuerpo, tu mente, tu consciencia, puedan bailar juntos a un ritmo, en una unión, en una armonía profunda–no en conflicto, en absoluto; en cooperación. El momento en que tu cuerpo, mente y consciencia funcionan juntos, te has vuelto la trinidad, y en esa experiencia está Dios.
    Cuando estás tremendamente contento contigo mismo, cuando eres feliz, cuando eres dichoso, cuando eres agradecido, y todas tus energías están bailando al unísono, cuando eres una orquesta con todas tus energías, Dios es. Ese sentimiento de unidad total es lo que Dios es.
    Has de aprender a jugar con estas tres energías para que todas ellas sean convertidos en una orquesta. Entonces Dios es–no es que ve a Dios, no hay nada que ver; Dios es el veedor supremo, está observando. Aprende a fundir tu cuerpo, mente y alma; descubrirás como puedes funcionar como una unidad.

  115. Rocio:

    Lo de creer en dios raya lo patológico

  116. María-Iris:

    Cosmic cruiser:

    Hablanos de Eddington ese Físico de hoy

  117. María-Iris:

    Cosmic Cruiser:
    Se me ha ido sin terminar y sin querer, el parrafo, queria decir que ha sido como aire fresco para mi poder leer tu comentario. La Física y lo intanagible juntos es muy esperanzador.

    ¡Gracias!.

  118. El otro Carlos:

    PARTE I DE III

    Estimado Elika, también yo le daré término a mi parte en este comentario, por cuanto no tendría sentido una exposición indefinida y circular de los respectivos puntos de vistas respecto a este tema específico. Conozca no obstante que mi voluntad es la suya cuando ha dicho que “no me importaría seguir discutiendo con usted, en aras de la mayor información y enriquecimiento de ambos, yo por mi parte, dejo terminada la epístola.”

    Desde mi punto de vista, no puedo negar que considere una pena que se haya mantenido el mal entendido, entre otros, porque yo “no dudo de la enciclopedia como fuente de información”, de hecho la he citado con frecuencia, lo que aclaré fue la salvedad que sus propios creadores nos dicen, de que han delimitado un espacio para cualesquiera de nosotros discuta las imprecisiones debido a la multitud de colaboradores que aportan las definiciones, lo que me parece muy bien; que es distinto a como Ud. al parecer me ha entendido.

    Respecto a la nueva referencia, no dudo de su prestigio, ni el de la editorial. Solo le puedo comentar, que la mayoría de nosotros, y casi seguro estoy que también los autores del tratado de “Embriología humana”, que Ud. nos refiere, respecto a este punto en cuestión, fueron educados, como Ud. y como yo, en nuestras respectivas escuelas, sobre las ideas ahora reconocidamente fraudulentas de Haeckel ya expuestas, que, casualmente ¿difieren en algo, de lo que los autores replantean y relacionan aquí? (cito): “El embrión humano, a cada lado de la faringe se desarrollan cinco condensaciones mesenquimatosas que corresponden a los arcos branquiales 1, 2, 3, 4, y 6, de los peces primitivos.”

    En mi opinión, ¿no sería lamentable que aún se le dé crédito y publicidad a lo que se le ha reconocido por unanimidad de la comunidad científica, como un engaño deliberado, al tratarse de relacionarnos con embriones de peces? Ya le había citado arriba, precisamente de Wikipedia acerca de tal reconocimiento, incluso por parte de los evolucionistas modernos. Allí se aclara:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ernst_Haeckel

    “…En 1997, el embriólogo británico Michael Richardson y un equipo internacional de expertos compararon los dibujos de Haeckel con fotografías de embriones reales de vertebrados, y demostraron de manera concluyente que los dibujos tergiversan la realidad.”

    Con todo, habrán personas incluso actualmente que se mantendrán opinando que no es así, y revivirán sus conceptos; ya sea por la inercia del peso del engaño y su atractivo, o simplemente porque deseen hacerlo; lo cual sin dudas, ¿no es su derecho? De todos modos, los autores, en la referencia que Ud. ahora nos menciona, (¿quizá se habrán dado cuenta de que insinuaron revivir la recapitulación de Haeckel, hoy descartada?), si seguimos leyendo en ese mismo párrafo, aclaran: “Los componentes (…) de los arcos (…), en el hombre, dan lugar a las estructuras de la parte inferior de la cara y el cuello y a derivados del intestino anterior faríngeo. Por tanto, es MEJOR LLAMAR A ESTAS ESTRUCTURAS ARCOS FARÍNGEOS QUE ARCOS BRANQUIALES.” (Fin de la cita; mayúsculas mías.) En lo adelante, la obra referida por Ud., pasa siempre a usar entonces esa expresión recomendada, y no la otra.

    Por comprender que la comunidad médica y científica espera que admitamos tales cambios en nuestras definiciones, -precisa y seguramente para que no quede confusión de que en la embriología humana, estas estructuras no tienen nada que ver con los peces, como formulara Haeckel-, es entonces que se recomienda sustituir los términos. Por mi parte, ¿no recomendaría también yo, tal sustitución de los términos sugeridos y los motivos por los que se hacen? Habrá quien vea bien o revivir su teoría, o mezclar apariencia con hechos, pero en lo adelante, basado en estas informaciones, según lo que entiendo como honestidad para con migo mismo, ¿no promoveré que Haeckel, como señalan Wikipedia y muchos más, pretendía engañarnos en este tema; y que el nombre para las estructuras embrionarias que aplican a peces y se trató de transpolar al humano, referentes a arcos branquiales, no debería usarlo sino señalar su uso impropio, y en vez de esto, como me sugieren precisamente también estos dos autores, usaré: arcos faríngeos; no obstante respetando en todo momento, a los que aún no opinan así? Con todo respeto, mi estimado D. Elika; ¿debería dejar de aclarar cuál sería sinceramente mi opinión final al respecto?

    Con relación a su último comentario, perdone no haya entendido, de inicio, sus perspectivas de respuesta. Ciertamente reconozco que con frecuencia no soy buen entendedor. Le ruego me dispense. Ud. menciona que: “…evidentemente me refería a que una vez tomada la decisión de dar por verdad la existencia del Dios descrito en la Biblia y la creación universal (…), no hay necesidad de probarlo, ni de probar nada, es cuestión de fe, ya que todo está revelado y es verdad de por sí.”

    A este argumento, le respondería con lo ya comentado en la ilustración de mi pasada entrada, referente al corazón dibujado en la arena, con una frase en su interior, pero no vimos quién o qué-, pudo hacerlo, aunque añadiendo lo siguiente, respecto a su autor, ya sea alguien o algo:

    ¿No habrá necesidad de probarlo, ni de probar nada, será cuestión de fe, ya que todo está revelado y es verdad de por sí? Cada quién podrá tener su propia opinión al respecto cuando por ejemplo ve tal dibujo en la arena con una frase portadora de información escrita en su interior, como el conocido “I love You.”

    (Continúa en la Parte II)

  119. El otro Carlos:

    PARTE II DE III (Continuación…)

    Si lo retomamos, yo opino que sí, que si queremos reaccionar con una medida de racionalidad, será necesario probar, en la medida de lo posible los asuntos que están envueltos, ya sea mediante la actuación azarosa y fortuita de elementos sin ninguna supervisión inteligente; o bien, lo contrario; el resultado de actividad consciente e inteligente ya no de algo, sino de alguien que tendría el propósito de usar y hacer funcionar la información en su obra, ya sea la frase dentro del corazón aparecido dibujado en la arena, o de los miles de genes, epigenes, proteínas… etc., interrelacionados homólogamente por códigos informativos. Los criterios respectivos, en tal caso, quedarían descartados o aprobados por su propio peso. Unos opinan que realmente, lo que más fe requerirá será creer por ejemplo, que las posibilidades calculadas científicamente, de formarse, e integrarse por azar los elementos de la más pequeña y simple célula viva, portadora de muchísima información, será, como se ha dicho, de una en diez elevado a la cien mil millones, es decir; un uno, con cien mil millones de ceros detrás. (Para hacernos la idea del número, baste imaginar que la cantidad de ÁTOMOS que se le calculan a todo nuestro universo observable es de “solo” diez a la 89; un uno, con 89 ceros detrás-), no obstante muchos vean, y a pesar de esto, como Ud. nos comenta, “una verdad de por sí”, que no tenemos que estarnos fijando en tales números, “que ya está todo”, o en buena parte, (evolucionistamente) “revelado” ; y de hecho, no se enseñen tales cálculos en las escuelas (¿por temor a qué? Quizá nos preguntemos). Es que todo esto, hasta resultaría un asunto que se pudiera, con la debida inteligencia y tecnología, incluso duplicarse; como suele hacerse en el método y experimentación científica.

    Una persona inteligente, podrá reproducir el dibujo de la arena; una persona con muchísima más inteligencia y medios, ya logra manipular los materiales genéticos, y en un futuro, incluso, quién sabe, hasta elaborar toda la maquinaria y robótica bioquímica, al menos de la célula más simple. Pero,si probamos suprimiendo tales inteligencias, ¿cuánto lograremos? Vuelve a dar una mano a todos, para bien o para mal, la teoría de las probabilidades de ahorita…

    Por otra parte, rebasado el punto ¿prácticamente irrefutable? de las consecuencias de eliminar la inteligencia como causa diseñadora y creadora de sistemas que implican interacciones complejas de información, por ejemplo en la maquinaria bioquímica; (no obstante queda como no, la opción de falsarlo con una propuesta que tiene un pronóstico de éxito calculado de uno, en uno seguido de cien mil millones de ceros, como ya se ha explicado); entonces se pasaría, al tema de si tal inteligencia Creadora, tras diseñar, elaborar y organizar, ahora su “obra maestra”, millones de veces más compleja que la citada bacteria: el ser humano, también inteligente; surge la cuestión de si sería lógico que lo dejara desinformado respecto a Su propósito. Entonces entra el tema de cómo se le habría comunicado estos asuntos precisamente a la humanidad incipiente, y de aquí el libro autodenominado “inspirado por Dios”, el más antiguo también el más distribuido, traducido, e incluso admirado y criticado de toda la historia: la Biblia-. Ya en este punto, con frecuencia se opina como Ud. nos comenta: “…muestra la mitología del pueblo hebreo y nada más.”
    Sin embargo, aquí transcribo, muy brevemente, como lo refiere una obra de consulta, intitulada “Perspicacia para comprender las Escrituras”:

    “Autenticidad. Se ha acometido contra la veracidad de la Biblia desde muchas posiciones, pero ninguno de estos ataques ha logrado socavar ni debilitar su autenticidad en lo más mínimo.

    Historia bíblica. Sir Isaac Newton afirmó en una ocasión: “Encuentro más señas de autenticidad en la Biblia que en cualquier otra historia profana”. (Two Apologies, de R. Watson, Londres, 1820, pág. 57.) Su integridad a la verdad queda demostrada en cualquier aspecto que se someta a prueba. Su historia es exacta y confiable. Por ejemplo, no se puede negar lo que explica sobre la caída de Babilonia ante los medos y los persas (Jer 51:11, 12, 28; Da 5:28) ni lo que dice sobre, por ejemplo, el gobernante babilonio Nabucodonosor (Jer 27:20; Da 1:1); el rey egipcio Sisaq (1Re 14:25; 2Cr 12:2); los gobernantes asirios Tiglat-piléser III y Senaquerib (2Re 15:29; 16:7; 18:13); los emperadores romanos Augusto, Tiberio y Claudio (Lu 2:1; 3:1; Hch 18:2), o los gobernadores romanos Pilato, Félix y Festo (Hch 4:27; 23:26; 24:27), así como tampoco es posible contradecir lo que dice sobre el templo de Ártemis de Éfeso y el Areópago de Atenas (Hch 19:35; 17:19-34). Lo que la Biblia declara sobre estos o cualesquiera otros lugares, personajes o acontecimientos es históricamente exacto en todo detalle. (Véase ARQUEOLOGÍA.)

    Razas y lenguajes. Lo que la Biblia explica sobre las razas y lenguajes de la humanidad también es verídico. Todos los pueblos, sin importar su estatura, cultura, color o idioma, pertenecen a una misma familia humana. No puede probarse que sea falsa la división triple de la familia humana en las razas jafética, camítica y semítica, todas descendientes de Adán y Noé. (Gé 9:18, 19; Hch 17:26.) Sir Henry Rawlinson dice: “Si tuviéramos que guiarnos por la mera intersección de las sendas lingüísticas, e independientemente de cualquier referencia al registro de las Escrituras, aún tendríamos que fijar en las llanuras de Sinar el foco del que irradiaron las diferentes líneas”. (The Historical Evidences of the Truth of the Scripture Records, de G. Rawlinson, 1862, pág. 287; Gé 11:2-9.)

    Enseñanza práctica. Las enseñanzas, doctrinas y ejemplos de la Biblia son sumamente prácticos para el hombre moderno. Los principios justos y las elevadas normas morales de este libro lo distinguen de todos los demás. La Biblia no solo da respuesta a cuestiones importantes, sino que también contiene muchas directrices prácticas que, si se siguieran, contribuirían de modo importante a elevar la salud física y mental de la población de la Tierra. Suministra principios sobre lo propio y lo impropio con relación a tratos comerciales (Mt 7:12; Le 19:35, 36; Pr 20:10; 22:22, 23), laboriosidad (Ef 4:28; Col 3:23; 1Te 4:11, 12; 2Te 3:10-12), conducta moral limpia (Gál 5:19-23; 1Te 4:3-8; Éx 20:14-17; Le 20:10-16), compañías edificantes (1Co 15:33; Heb 10:24, 25; Pr 5:3-11; 13:20) y buenas relaciones familiares (Ef 5:21-33; 6:1-4; Col 3:18-21; Dt 6:4-9; Pr 13:24). En cierta ocasión, el famoso educador William Lyon Phelps dijo: “Creo que el conocimiento de la Biblia sin una carrera universitaria es más valioso que una carrera universitaria sin el conocimiento de la Biblia”. (The New Dictionary of Thoughts, pág. 46.) Con respecto a la Biblia, John Quincy Adams escribió: “De todos los libros del mundo, es el que más contribuye a hacer a los hombres buenos, sabios y felices”. (Letters of John Quincy Adams to His Son, 1849, pág. 9.)

    (Continúa en la Parte III y final)

  120. El otro Carlos:

    PARTE III (Final)

    Exactitud científica. La Biblia tampoco se queda atrás en lo que respecta a exactitud científica. Ya sea cuando relata el orden progresivo de preparación de la Tierra para la habitación humana (Gé 1:1-31), cuando dice que la Tierra es esférica y que cuelga sobre “nada” (Job 26:7; Isa 40:22), al clasificar a la liebre como rumiante (Le 11:6) o al señalar que “el alma de la carne está en la sangre” (Le 17:11-14), la Biblia resulta científicamente exacta.

    Culturas y costumbres. La Biblia tampoco se equivoca en lo que tiene que ver con culturas y costumbres. En cuestiones políticas, siempre utiliza el título debido cuando habla de un determinado gobernante. Por ejemplo, dice que Herodes Agripa y Lisanias eran gobernantes de distrito (tetrarcas); Herodes Agripa (II), rey, y Galión, procónsul. (Lu 3:1; Hch 25:13; 18:12.) En tiempos romanos eran corrientes las marchas triunfales de los ejércitos victoriosos junto con sus cautivos. (2Co 2:14.) En la Biblia se hace referencia a la hospitalidad que se mostraba a los extraños, al estilo de vida oriental, al modo de comprar terrenos, a procedimientos legales relativos a contratos y a la costumbre de los hebreos y otros pueblos de circuncidarse; en todos estos detalles la Biblia es exacta. (Gé 18:1-8; 23:7-18; 17:10-14; Jer 9:25, 26.)

    Franqueza. Los escritores de la Biblia demostraron una franqueza que no se observa en otros escritores de la antigüedad. Desde el mismo principio, Moisés informó con toda sinceridad de sus pecados, así como de los pecados y errores de su pueblo, y lo mismo hicieron los otros escritores hebreos. (Éx 14:11, 12; 32:1-6; Nú 14:1-9; 20:9-12; 27:12-14; Dt 4:21.) Tampoco se encubrieron los pecados de personajes destacados, como David y Salomón, sino que se informaron abiertamente. (2Sa 11:2-27; 1Re 11:1-13.) Jonás habló de su propia desobediencia. (Jon 1:1-3; 4:1.) Otros profetas mostraron asimismo esta misma franqueza. Los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas tuvieron el mismo interés por la información verídica que sus predecesores de las Escrituras Hebreas. Pablo habla de su anterior derrotero de vida pecaminoso. También se hace referencia a la debilidad de Marcos al abandonar la obra misional y se ponen al descubierto los errores que cometió el apóstol Pedro. (Hch 22:19, 20; 15:37-39; Gá 2:11-14.) Esta información franca y abierta permite confiar en la aseveración de la Biblia de que es honrada y veraz.

    Integridad. Los hechos dan testimonio de la integridad de la Biblia. La narrativa bíblica está entretejida de forma inseparable con la historia de la época. Relata los sucesos con honradez, veracidad y de la manera más sencilla. La candorosa sinceridad y fidelidad de sus escritores, su celo ardiente por la verdad y su gran esfuerzo por reproducir los detalles con exactitud es lo que esperaríamos de la Palabra de verdad de Dios. (Jn 17:17.)

    Profecía. Si hay un solo factor que pruebe por sí mismo que la Biblia es la Palabra inspirada de Jehová, ese es la profecía. Hay un sinnúmero de profecías de largo alcance en la Biblia que ya se han cumplido. [Algunas de ellas la vemos cumplirse aún hoy.]

    Conservación. En la actualidad no se sabe de la existencia de ninguno de los escritos originales de la Biblia. Sin embargo, Dios se preocupó de que se hicieran copias de esos escritos originales con el fin de reemplazarlos. Después del exilio babilonio, se produjo una demanda cada vez mayor de copias de las Escrituras debido al crecimiento de muchas comunidades judías fuera de Palestina. Unos especialistas, copistas profesionales, satisficieron esa demanda y trabajaron con gran esmero en aras de la exactitud de sus copias manuscritas. Esdras fue uno de estos hombres, un “copista hábil en la ley de Moisés, que Jehová el Dios de Israel había dado”. (Esd 7:6.)

    Por cientos de años se siguieron haciendo copias manuscritas de las Escrituras Hebreas y, más tarde, de las Escrituras Griegas Cristianas. También se hicieron traducciones de estos Santos Escritos a otros idiomas. Puede decirse que el primer libro de importancia que se tradujo a otro idioma fue las Escrituras Hebreas. En la actualidad se cuentan por miles los manuscritos y versiones de la Biblia. (Véanse MANUSCRITOS DE LA BIBLIA; VERSIONES.)

    La primera Biblia impresa, la Biblia de Gutenberg, salió de la prensa en el año 1456. Hoy la distribución de la Biblia (completa o en parte) ha superado los dos mil millones de ejemplares en más de mil ochocientos idiomas. No obstante, esto no se ha conseguido sin una fuerte oposición procedente de muchos sectores. En realidad, la Biblia ha tenido más enemigos que ningún otro libro. Varios papas y concilios hasta prohibieron su lectura bajo pena de excomunión. Miles de personas perdieron la vida por su amor a la Biblia y miles de ejemplares de este precioso libro fueron pasto de las llamas. Una de las víctimas de la lucha de la Biblia por sobrevivir fue el traductor William Tyndale, quien en una ocasión, mientras discutía con un clérigo, le aseguró: “Si Dios me hace merced de larga vida, haré que el muchacho que guía el arado sepa más de la Escritura que vos”. (Actes and Monuments, de John Foxe, Londres, 1563, pág. 514.) (Fin de la cita.)

    (Un detallito que se quedaba, respecto a la “costilla de Adán”, que Ud. menciona; es que no deberíamos olvidar que, ya no de una costilla, sino de una simple célula, el ser humano es capaz de clonar incluso mamíferos hay quien habla, de hecho que se pueda clonar humanos, lógicamente, sin necesidad de gametos sexuales-. También resulta curioso, respecto al tema de las células madres, para generar órganos y tejidos, que se están desarrollando técnicas para no destruir células madres de embrión humano, sino extraerlas de la médula ósea, de nuestros HUESOS PLANOS, -LO QUE, COMO SE SABE, CURIOSAMENTE INCLUYE A NUESTRAS COSTILLAS- Es solo una simple curiosidad, pero ¿tenemos idea de cómo se le pudiera explicar semejantes temas a personas que vivieron hace varios milenios atrás?)

    Bueno, mi estimado D. Elika, ya este tema, claro está, no es que resulte agotado, ni mucho menos; seguramente se dará por terminado en nuestro caso al respecto. Una ventaja en común si habrá: esperamos ambos haber contribuido a tener un punto de vista más amplio, al menos informativamente, de las proyecciones desde su punto de vista y desde el mío. Permíteme retomar sus palabras y dar ya entonces también “por terminada la epístola”;

    Cordialmente le reenvío mis saludos: El otro Carlos.

  121. zencillo:

    He aprendido mucho leyendo los comentarios, sobre ciencia, sobre historia, sobre la biblia y sobre el cerebro humano y su maravillosa capacidad de visualizar un problema desde innumerables puntos de vista diferentes.

    Añadir únicamente, que en mi opinión (la opinática todavía no es ciencia lo sé, pero los no científicos somos el objeto de la divulgación, al menos uno de ellos ¿no?) la ciencia jamás podrá demostrar la inexistencia o la existencia de Dios, porque como decía en mi anterior comentario, la ciencia como producto del cerebro humano está irremediablemente limitada por el concepto de espacio-tiempo y todo lo que este mas allá escapa de su ámbito de aplicación.

    Creo que a eso se refería Darwin al valorar de escaso el impacto de los argumentos en contra de la existencia de Dios, al igual que no se puede llegar a la fé por la razón (sino no sería fé sería un hecho) tampoco creo que se pueda “quitar” la fé a un creyente mediante la razón.

    Por otro lado es curioso comprobar como de el lado de la religión, por un lado parece tenerse claro lo que burdamente he expuesto más arriba, y cuyo resumen más burdo aún podría ser “las creencias son una cuestión de fé”, sin embargo por otro se afanan en demostrar con argumentos lógicos y pruebas (cuestión de ciencia y no de fé) la existencia de dios, como por ejemplo:

    la complejidad y minuciosidad de nuestro universo es mucho mas probable con un diseño inteligente que por azar.

    ó
    el cumplimiento de las profecías o los milagros son una prueba de la existencia de Dios

    Donde no sólo puede sino debe actuar la ciencia, es justo en este que si es su terreno, demostrando algo tan sencillo como que no hace falta ser Dios para predecir un eclipse o algo tan complejo como que tampoco es necesaria la intervención divina para crear un nuevo ser de una costilla o de una sola célula.

    Desde este punto de vista, y no sé si es lo que quería decir Darwin con sus palabras, es mucho más eficiente y eficaz dedicarse sólo al ámbito de la ciencia. De esta manera la ciencia y religión no se convierten en elementos antagónicos, sino que la ciencia se convierte, creo que para bien de todos, en un elemento purificador de la religión, liberándola de falsos silogismos que ja?as podrán demostrar la existencia de Dios y dejandola pura y libre con la fé como única herramienta.

    Así quienes quieran creer y tengan fé sabrán que en su camino no encontrarán atajos lógicos en los que apoyarse.

    Ahora bien, como comenta el Sr. Punset en el primer párrafo la fé mal entendida es causa de numerosos desmanes, pero ahí disiento en que la ciencia tenga algo que decir, creo que es mas una labor de la sociedad, donde creo debemos todos esforzarnos en nuestro día a día en separar las normas de convivencia civil y los derechos humanos de los preceptos religiosos de cada una de las creencias. En mi opinión la religión debe ser algo intimo y particular , que podemos celebrar con todo la libertad , gozo y alegría que creamos necesarios justo en ese ámbito, en nuestras casas en nuestros templos, etc y que debemos mesurar en un ámbito mas social en el que interactuamos con otras personas, y la medida de esa mesura no es otra que los derechos humanos, nuestras leyes y nuestras normas de convivencia.

    Me parece que la frase “a Dios lo que es de Dios y a Cesar lo que es del Cesar” es un buen resumen

  122. Cosmic Cruiser:

    Maria -Iris te agradezco tus comentarios.
    Estoy seguro de que hay gente que no comprende bien lo que
    escribes, han sido condicionados para no entenderlo.
    Un niño es inteligencia pura, porque aún no está contaminado.
    Un niño es una página en blanco, no hay nada escrito en él.
    Un niño es vacío absoluto, tabla rasa.
    En el se escriben los prejuicios de los padres, los maestros.
    los politicos……..
    Se lanzan sobre el sin piedad desde su nacimiento.

    El estrago que esta sociedad hace con sus niños es enorme, (creyendo que los ayuda) es enorme
    al imponerles normas que sólo reflejan sus limitaciones,
    argumentando la supuesta idea de educarlos.
    Se esta consiguiendo una humanidad incoherente que esta destruyendo
    su propio planeta, su unica casa.

    Aprender a pensar por uno mismo es recuperar el mas preciado tesoro.
    La base para ser autentico.
    Ser uno mismo y no lo que los demas han deseado que seas.

    La humanidad ha vivido creyendo o bien, en la realidad del alma
    y lo ilusorio de la materia o en la realidad de la materia y
    lo ilusorio del alma. La humanidad en el pasado se divide en
    ESPIRITUALISTAS Y MATERIALISTAS.
    Pero nadie se ha preocupado de OBSERVAR LA REALIDAD DEL HOMBRE.
    El es un conjunto de los dos. Ni es solamente espiritual – solamente
    consciencia – ni solamente materia.
    Es una tremenda armonía, entre materia y consciencia.
    O QUIZÁS, MATERIA Y CONSCIENCIA NO SEAN DOS COSAS DIFERENTES,
    sino dos aspectos de una misma realidad: MATERIA ES EL EXTERIOR
    DE LA CONSCIENCIA Y CONSCIENCIA EL INTERIOR DE LA MATERIA.
    Pero no ha existido en el pasado ni un solo filósofo, sabio
    o místico religioso que haya declarado esta unidad.

  123. maría-iris:

    Zencillo:

    Si Un cientifico fuera capaz de aceptar poner los cinco sentidos en el presente de su vida, con lo que conoce y sabe, podría explicarnos mejor que nadie el encuentro con Dios y la fé.
    El espacio y el tiempo quedarían fuera y su percepción sería clara, y tendría vocabulario, cultura y manera para hacerse entender, lo único que cambiaría sería su POSICIÓN frente a cómo se movería él desde ese momento buscando el saber.

    ¡Ójala tuvieramos uno en este blog y se mostrara, porque quizá, seguro, en la vida de hoy lo haya!.

    Y pasando a otro punto que comentas, que es como complemento a lo anterior. Cuando hay fe verdadera, no desaparecen razones que la expliquen, hay razones mayores, que no todo el mundo puede llegar a ellas, pero que sí tienen comprensión. Existen personas que sí pueden entenderlas y el resto lo podrían hacer mañana.
    La fé no hace irracional a nadie, al contrario, la verdadera fe, que no todo el mundo la tiene, es una comprensión que une de tal manera que sin saber se sabe casi todo. Es un espacio más amplio. La bombilla aparece y lo que emite es luz, se pueda explicar o no se pueda explicar el funcionamiento.

    En realidad lo que falta es aprender a permitir que Dios y el Cesar puedan vivir en el mismo espacio de uno dándose la mano. Esa es la gran victoria que le falta a la vida del hombre, amar a su mente, usarla, pero siempre al servicio de lo que genera creación, de esa medida aceptada, respetada y defendida. LA MEDIDA EQUILIBRADA DEL ORBE, no la que el hombre desea, a veces, manejando. Es una entrega con reconocimiento del ORIGEN de la vida.

  124. Rosa:

    Hola
    Hace 3 ó 4 millones de años aparece la especie humana.
    El movimiento de los seres vivos no obedece a ninguna orden ni responde a ninguna forma feométrica, ni es predecible. Los seres vivos se mueven realizando continuamente opciones, según su sabiduría, la sinfonía de la vida es una partitura que nadie ha escrito y que se inventa al tiempo que suena, sin autor, sin director
    …Lo que hoy llamamos educación ó inteligencia emocional es un eufemismo de la sublimación descrita por la sexología científica del siglo pasado. La resignación ya no viene en nombre de unos mandamientos divinos o de la supremacía del alma sobre el cuerpo, sino en nombre del pragmatismo: hay que funcionar en este mundo.
    El principio maquiavélico de la política es el principio de todas las guerras: la justificación de los medios por el fín.
    “El alma es la unidad imaginaria que compensa el cuerpo realmente despiezado”, Jesus Ibañez.
    La sexualidad está confundida con genitálidad.
    La función principal y primaria de la sexualidad no es la reproducción sino la regulación de los sistemas orgánicos.
    John Zerzan veía una conexión entre la ausencia de ritual y la ausencia de roles específicos y de jerarquías.
    El ritual fomenta el concepto de control o dominación y propicia los roles de liderazgo (Hitchcock) y las estructuras políticas centralizadas. El monopolio de las instituciones ceremoniales refuerza claramente el concepto de autoridad y es probablemente la primera forma de autoridad.
    El tánatos, el karma, el pecado original … son en definitiva discursos de culpabilización de la víctima que es el rasgo más universal de las relaciones de dominación.
    El deseo materno tiene una sabiduría orgánica profundamente subversiva y revolucionaria que desvela todas las mentiras y artificios culturales establecidos al respecdo.
    La teoría sintética neodarwinista sigue siendo la explicación oficial a pesar de estar completamente desfasada.
    La confianza presupone reciprocidad. Si el deseo de amar y ser amado es la cualidad básica de la criarura humana, la reciprocidad es la cualidad de la relación social humana.
    A la gente buena se le llama tonta , porque no ha aprendido a desprenderse de sus cualidades innatas propias, y a tomar las armas de la competencia y de la lucha fratricida, porque no tiene inteligencia fratricida.
    La arqueología está desenterrando sociedades anteriotes y demuestra que hubo una civilización en sintonía con la vida, con un modo de interrelación cooperativo ( sin ley divina ni dioses ).
    Lo que se oculta es que dar vida no es un poder, sino un fenómeno de la vida que se mantiene produciendo más de si misma.
    Poder solo hay uno, el que se opone a la vida la misma que trata de regenerarse y de buscar alternativas a pesar de las devastaciones sufridas y de las coerciones físicas y psíquicas….Y así llegamos al resurgimiento de la diosa para no desvelar la auténtica oposición de los dioses( de las representaciones del poder) a la vida misma, que se opone a los dioses masculinos mortíferos, la espiritualidad de una diosa benevolente.
    Y así se mantiene la condición humana oculta y se perpetúa la confusión y la mentira,. La garra del poder y la piel de la criatura confundidas.
    Y este es el mejor disfraz del poder, la máscara de la semántica. Porque la consttrucción de nuestra semántica, al ser parte de la construcción de una cultura de devastación de la vida, camufla los fenómenos biocidas confundiéndolos con los fenómenos de la vida. Por eso ante la falta de conceptos que diferencien los fenómenos del poder,, nuestra percepción se detiene y acaba siendo neutralizada por el orden simbólico del poder.
    Dios es una representación del poder y es sobrenartural, porque no hay nada natural que lo represente.
    Deidificar la imagen de la mujer es una mentira para ocultar la condición humana.
    Lo que sí es compatible es ciencia y vida.
    Salid!

  125. Jorge de Paula:

    Han pasado ya dos semanas de este último regalo de Eduard Punset y pienso que ha sido respetuoso del maravilloso clima de intercambio generado con este artículo, y de que aún se continúan realizando aportes al mismo.
    Hay comentarios realmente precisos, los hay extensos, los hay escuetos, los hay sesgados (lo que no significa que tengan intencionalidad), los hay para todo gusto, pero de cada uno sacamos provecho, aprendemos algo, o podemos hacer una lectura desde otra perspectiva, eso es lo enriquecedor, esa es la magia que ha conseguido Punset en este foro.
    Si bien ha sido uno de los primeros comentarios presentados, he vuelto a él reiteradas veces… es el de David V:
    El debate ideológico siempre puede ser peligroso si se radicaliza. Nunca es inocente. La historia es fértil en ejemplos de grandes masacres por ideología. Cristianos, judíos, hugonotes, comunistas, nazis, jihadistas… ¿Quién quiere alimentar una batalla entre ciencia y religión?

    ¿Acaso no sabemos que la ciencia siempre se va a quedar a medio camino?: siempre habrá un paso que le falte hasta el dolor y la muerte. Y en cuanto a la religión, ¿ha de seguir empeñada en interferir sobre lo demostrable, cuando en absoluto es su terreno?
    El fanático de la religión no entiende su religión. El fanático de la ciencia no entiende su ciencia. Ninguna de las dos pretende “explicarlo todo”. Quien pretenda que sí es un “soberano ignorante”.
    Atendamos a Darwin. Escuchemos a Punset. Sigamos su ejemplo, buscando a personas que han descubierto y no nos perdamos su historia. Y tengamos el valor de decir lo que pensamos, y la humildad de que podemos equivocarnos. ¿Por qué tantos empeños en demostrar quién tiene razón? Esforcémonos, sencillamente, en SEGUIR APRENDIENDO.
    Lo he querido reproducir porque es una reflexión que me ha llegado profundamente, desde la A a la Z.
    Quiero agradecer a Darwin, a Punset, a Mancheguito, a Antonio del Val, a Jesús V, a Elika a quién le quiero saludar respetetuosamente y agradecer su comentario, y para quién he redactado una respuesta que aún no la he concluído. A muchos más que han realizado valiosos aportes, a todos muchas gracias…
    Por último una reflexión: Cuando Carlos Dávila entrevista a Eduard Punset sobre su libro El viaje a la felicidad..le pregunta en un determinado momento:
    Carlos Dávila: Si todo fuera tan fácil, luego vienen las religiones y lo complican:
    Eduard Punset: La religión durante mucho tiempo, lo que dio fue un cierto sosiego, porque realmente era terrible vivir en aquella época, era una esperanza de vida muy corta (cerca de 30 años), te comía una leona o te caías a un abismo muy fácilmente, hambrunas, desastres, invasiones bárbaras, todo inexplicable, hasta la menstruación era inexplicable, el sangrar,
    CD: ¿Y la religión te consolaba?
    EP: Y sí la religión daba cierto sosiego a la gente, le daba cierto consuelo, daba cierta explicación, bueno, lo malo del tema es que a esta época en que la religión sirvió de sosiego, siguió otra época en que sirvió para luchas encarnizadas entre distintas religiones.
    CD: ¿Y ahora seguimos en eso?
    EP: Y ahora desgraciadamente seguimos en eso, pero más bien por culpa del cerebro en gran parte, más que de las propias religiones, porque el cerebro es un órgano muy peculiar, es un órgano que tiende por motivos de sobrevivencia a dividirnos, nos divide en tutsies y en utus, en blancos y negros, en izquierdas-derechas. Y nos pasamos la vida dividiéndonos, y esto es una permanente malignidad, o sea algo que responde a una necesidad básica de pertenencia a algo que llevamos dentro.

    Maravillosa respuesta, pero que alienta una nueva interrogante: con lo que ahora sabemos del Universo en espansión, de la sustancia oscura, de nuestra transitar por ese espacio, de las galaxias caníbales…etc, etc… LA CIENCIA NOS ESTÁ TRAYENDO SOSIEGO… O ESTAREMOS EN IGUALES O PEORES CONDICIONES?… Simplemente lo que ha cambiado son las amenazas, con la gran diferencia que las actuales son GLOBALES, LETALES Y DESINTEGRADORAS DE TODO LO CONOCIDO COMO HISTORIA Y HUMANIDAD.

  126. María-iris:

    Tenemos que ser tan porosos como para comprender las diferencias, pero no se pueden perder los puntos de referencia y mezclarlo todo.
    La música que nos UNE por el placer que aporta, también tiene medida, tiene notas; la belleza del sonido lleva compas, ritmo.
    La tierra tiene el límite del mar, aunque el agua es moldeable; y el mar tiene el límite de la tierra. Asi como ambas tienen el límite de la atmosfera, el firmamento.
    La respuesta orientativa de casi todo la tiene el Universo.
    No podemos cambiar las cosas porque sí. Hasta la fecha, que se conozca, un niño necesita del vientre de su madre para formarse, y tan sólo cuando cumple unas condicciones en medida, peso y forma, puede salvarse con ayuda externa en casos de partos prematuros.
    Una cosa es que la ENERGÍA esté en todo, y que ello nos ponga ORIGEN común, y otra que no seamos capaces de darle distribución, proporción y salida CON VIDA, la que no obstruye ni destruye.
    No tener límites es querer cargarse el ORDEN del COSMOS, que significa orden.

  127. María-iris:

    Cosmic Cruiser:
    Estoy de acuerdo en que la armonia entre cuerpo, mente y consciencia (corazón-alma), es lo que nos hace equilibrados.
    En cuanto a que venimos limpios del todo, no lo sé. En una carta astral que se hace teniendo en cuenta la fecha, hora y ciudad de nacimiento, conocemos unas señales muy especificas de lo que traemos.
    Si, que es cierto, que según como se orienten a favor o en contra de la fluidez del niño mientras crece, podrian pasar en corto tiempo a liberar más que a crear limitaciones y ello depende mucho del entorno cercano; con afecto y seguridad el bebe entraría en una dinamica tranquila y de respuesta sana.
    Hay un miedo muy profundo a algo, con el que todos venimos, siendo el primer trabajo a superar en cuanto tenemos consciencia y yo he podido comprobar en las personas que he seguido de cerca y son bastantes, que muchas veces se desconoce desde uno mismo su existencia, dado que cuesta mucho entrar dentro y aceptarlo, no pudiendo con ello trabajarlo para disminuirlo.
    Así como también hay muchos puntos de facilidad en la expansión hacia cualidades, que de conocerse bien, darian cambios y giros en las personas hacia su realización en metas y deseos. Tendrían más confianza.

    Yo creo que un niño nos trae algo que tenemos que aprender por carencia los adultos o familiares cercanos, y más que nadie los padres.
    Las generaciones nos obligan a vivir experiencias que compensen los límites no tenidos en cuenta antes.

    Un niño hiperactivo nace así porque la inteligencia es grande en él, como fueron todos esos impulsos que la sociedad trasmitió a favor. Y que los padres por su forma de vida recogieron y trasmitieron.
    Hacer muchas cosas, vivir sólo con y de la inteligencia que busca, la que especula, la que se excede en datos, la que no tiene hueco para poder sentir parando el tiempo. Siempre con justiificación para más…nos trae el que luego esos niños pidan a esos padres y profesores que tengan que enseñar al niño a CENTRARSE.

    ¿Por qué busca el niño evasión en el MOVIMIENTO?, porque tener o poner ese punto posicional le agobia, puede ser porque es muy sensible y percibe demasiado, o porque es muy inteligente y comprende lo que no puede asimilar.
    Queremos ser arquitectos e ingenieros de la vida elegiendo como mover el mundo y nos deja la vida hacerlo, pero luego recogemos lo que no hemos pensado. Ello nos dice una vez más, que nuestro cerebro tiene su sistema y que va conectado tanto a lo de fuera como a lo de dentro, de ahí que nos tengamos que ocupar de que no haya engaño percibiendo.
    Vivimos en la tierra, y en tres dimensiones tendriamos que recoger la realidad.

  128. Pedro Garcia:

    En esto de la evolucion han prevalecido las teorias de Darwin por encima de otros cientificos como Lamark.
    Darwin se hizo famoso y Lamark ha sido defenestrado.
    Las teorias sobre la adaptacion de Lamark han sido dadas como falsas y las
    de las mutaciones ciegas de Darwin como verdaderas.
    No se si abra algun biologo siguiendo este debate, si lo hay me gustaria que explicara que si estan descartadas las ideas de adaptación de Lamark,

    ¿ Como es posible que una madre pase a su hijo el VIH o su adiccion a la cocaina o el tabaco?
    ¿No es eso un caso claro de adaptación?
    El hecho de que el feto herede de la madre caracteristicas externas.
    ¿No es adaptacion?

    ¿No tendriamos que celebrar tambien el año de Lamarck?

  129. María-iris:

    El Sr. Punset nos señala la enternecedora actitud de Emma, la esposa de Darwin, comprendiendo a su marido en su agnosticismo y valorando a la vez su buen caracter.
    Seguramente Darwin se unio a ella atrayéndole esa parte que el no podía mostrar, sentir o comprender del todo, esa fe que ella tenía.
    Pero cercanos compartiendo, seguro que salvaron lagunas extendiendo puentes para ambos, ellos si se habian dado la mano en la comprensión admitiendo.
    No rendirse por alguna razón no siempre lleva o busca la distancia, puede ser impotencia mecánica, por no poder dejar de servir al prestigio que dá, en seguidores, estar en el otro lado, en el de lo tangible, donde siempre son más en número los que acompañan. La fé pide desprenderse hasta de lo que uno creía y eso no es fácil.

    Cientifico o sabio, dificil poder elegir, porque sabios hay muy pocos, son muchos más los cientificos. Pero en épocas díficiles al sabio se busca. Él tiene ciencia y fe, lo integra todo.
    Nos faltan campos labrados y nos sobran libros. Volver a la tierra nos piden los tiempos y la crisis. En el origen siempre hay frutos, nunca se deberia dejar de urgar y sembrar. Ella es nuestro apoyo y el cielo nuestra aspiración para no cansarnos. Algún día volveremos al origen y seremos mucho más felices, pero estos años nos habrán servido para conocer la diferencia.

  130. El otro Carlos:

    Estimado zencillo:

    Sin dudas, soy de su opinión de cuánto se aprende de todos en el blog, sinceramente se lo digo. Cuanto nos enriquecen la suma de opiniones. Resulta interesante y muy difundidas las opiniones como las que Ud. nos deja saber, no obstante no menos interesante será para algunos, también la difusión de los contextos respecto a ellas. Ud. opina:

    “Donde no sólo puede sino debe actuar la ciencia, es justo en este que si es su terreno, demostrando algo tan sencillo como que no hace falta ser Dios para predecir un eclipse o algo tan complejo como que tampoco es necesaria la intervención divina para crear un nuevo ser de una costilla o de una sola célula…”

    Si me permite, añadaría el siguiente contexto:

    [...porque existen seres humanos de hecho, muy inteligentes, que ya han aprendido a manipular genes, epigenes y proteínas, -no obstante aún no los crean, solo en un pequeñísimo número de ellos, los elementos más simples; se tiene aún mucha limitación debido precisamente a la complejidad de los procesos e interacciones, incluyendo limitaciones de tiempo, recursos, y sobre todo, DEL STATUS INTELECTUAL ACTUAL -. Entonces, ¿no resultaría evidentemente necesario SIEMPRE, la actuación de un ser inteligente ya no solo para un entendimiento de los procesos, que aún nos resulta sumamente limitado, sino en la construcción (o creación) desde lo inanimado de tales mecanismos funcionales? Pero, cuando aún no existían humanos inteligentes, ¿quién sino, tendría que ser, precisamente, ese ser? ¿o nuestra creencia pasará entonces a omitir algo que nos ha resultado imposible hasta ahora: prescindir de lo que aún no nos pasa ni podía pasarnos- por la mente; de hecho, hoy invertimos miles de millones en MENTES INTELIGENTES, que solo logren no hacer-, sino al menos explicar los mecanismos de la vida? En tal caso, vuelve a venir a colación el comentario del profesor Maciej Giertych, renombrado genetista del Instituto de Dendrología de la Academia Polaca de Ciencias, respondió lo siguiente en una entrevista para un documental:

    "Somos ahora conscientes de la impresionante cantidad de información contenida en los genes. La ciencia no es capaz de explicar cómo puede surgir espontáneamente esta información. Se requiere una inteligencia; no puede producirse mediante sucesos fortuitos. La mezcla de letras no produce palabras." Y añadió: "Por ejemplo, el complejísimo sistema replicativo del ADN, el ARN y las proteínas en la célula debe haber sido perfecto desde el mismo principio. De no haber sido así, no existirían organismos vivos. La única explicación lógica es que esta inmensa cantidad de información proceda de una inteligencia". (Fin de la cita).

    La ciencia es realmente muy útil, sin dudas, pero como todos comentamos aquí, ya no lo será si mantiene prejuicios. Nos preguntamos ¿y acaso es realmente anticientífico comprobar y admitir que la abundancia de información interrelacionada en cualesquier sistema que estudiemos, (lingüístico, aritmético, informático, ... y también en el más complejo, el GENÉTICO Y EPIGENÉTICO;) siempre va precedida de la actividad de una mente inteligente. Pero cuando no se lo podemos adjudicar a humanos, porque tal actividad inteligente (-por ejemplo: la vida unicelular y su sistema “informático“ preceden a su propia existencia, ¿entonces cambiamos las relaciones y los conceptos, entre información e inteligencia a los cuales la realidad diaria no nos ha permitido renunciar?

    Sin dudas, es completamente cierto, que está generalizada la siguiente opinión:

    "...la ciencia se convierte, creo que para bien de todos, en un elemento purificador de la religión, liberándola de falsos silogismos que jamás podrán demostrar la existencia de Dios y dejándola pura y libre con la fe como única herramienta. Así quienes quieran creer y tengan fe sabrán que en su camino no encontrarán atajos lógicos en los que apoyarse."

    ¿se podrá contextualizar distinto?

    [ ¿Es falso silogismo, no es un atajo lógico, comprobar que no solo para el estudio y manipulación de genes, epigens y proteínas, sino aún más: su construcción e interacción, se necesita, -so pena de probabilidades precisamente prohibitivas-, no mucha, sino muchísima inteligencia, aunque tales obras resultaran presente considerablemente antes, en el tiempo que NO existían humanos MUY inteligentes a los cuales adjudicárselo ?]
    Ud. nos comenta como conclusión, un interesante dilema: cómo se separarían religión y razones científicas:
    “”Me parece que la frase “a Dios lo que es de Dios y a Cesar lo que es del Cesar” es un buen resumen.””

    Como quizá sepamos, esta frase y su contexto, relaciona que la religión que practique el verdadero cristianismo, se mantendría muy al margen de la política y los conflictos armados de los gobiernos humanos (o Césares), y que no se sucumbirá a violar leyes divinas porque resulten impuestas las humanas. De aquí, por ejemplo, ni siquiera se prepararían para la guerra, aún, bajo amenazas de cárcel, porque estarán entre los que, “…hayan batido sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas…”; (conocida cita bíblica de Isaías 2:4, la cual se halla inscrita en el muro de la plaza de la ONU). Por otra parte, sí añadiría que se pueden defender con respeto, los criterios, no solo mediante la fe, sino además por razones, lo que pudiera incluir razonamientos científicos que ya estuviesen comprobado, (como las relaciones entre información e inteligencia:)

    (Filipenses 4:5) “…Llegue a ser conocido de todos los hombres lo razonables que son ustedes.”

    (1 Pedro 3:13-15) “…En verdad, ¿quién es el hombre que les hará daño a ustedes si se hacen celosos por lo que es bueno? Pero hasta si sufrieran por causa de la justicia, son felices. Sin embargo, no teman lo que para ellos es objeto de temor, ni vayan a agitarse. Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.”

    Le envío saludos cordiales, muchas gracias por sus comentarios,

    El otro Carlos.

  131. El otro Carlos:

    PARTE I DE II

    Estimado Dr. Jorge de Paula; le había prometido algunos comentarios sobre mi opinión acerca de la epigenética, los cuáles, respecto a sus referencias en el blog, sin dudas resultaron muy interesantes. Perdone la tardanza al respecto. Es indiscutible que no solo el material genético referente al ADN transmite la información transgeneracional.

    Allí se nos exponen afirmaciones interesantes cito: “A menos que el genoma humano contenga un lote de genes que sean opacos a la computadora está claro que no ganamos nuestra mayor complejidad que los gusanos y las plantas con el uso de más genes. La comprensión que nos proporciona la complejidad de nuestro enorme repertorio conductual, la capacidad de producir acciones conscientes la remarcable coordinación física y las alteraciones ante respuestas extremas del ambiente, siguen siendo un reto para el futuro.”

    No caben dudas que, uno de los principales retos del nuevo campo, sería, en mi opinión, primeramente señalar LOS LÍMITES de las interacciones epigenéticas. Por una parte se nos comenta el aspecto potencialmente más amplio, citado anteriormente: “…que no ganamos nuestra mayor complejidad que los gusanos y las plantas con el uso de más genes.”; y por otra, lo que ya Ud., nos refería basado en criterios de esta misma fuente:

    “Sin embargo, cada vez hay más informes que corroboran la existencia de dispositivos que admiten el traspaso de caracteres de una generación a las inmediatamente sucesivas. Tanto los hábitos de comportamiento como los riesgos de enfermar de tal o cual enfermedad. Ambos, se sabe hoy, se pueden transmitir por una vía independiente a la genética clásica, una vía alternativa llamada epigenética, una ciencia que está abriendo las puertas hacia una nueva medicina y una nueva ciencia del conocimiento humano.”

    Entonces, por una parte tendríamos: los hechos relativos a la influencia de la epigenética hasta ahora descubiertas y demostradas en un terreno aparentemente pequeño, limitado, circunscrito, como bien Ud. nos menciona, a las causas relativas por ejemplo, a varias enfermedades con componentes hereditarios; y por el otro, el vacío que esta nueva ciencia puede llenar, (ahora el aspecto “grande”, casi ilimitado y potencialmente prometedor de estos estudios, no obstante los conocimientos incipientes al respecto,) para explicar la aparente paradoja de las relativamente ligeras diferencias entre el ADN de un gusano y el nuestro, no obstante las mayúsculas diferencias evidenciadas en las respectivas expresiones fenotípicas de ambos.

    Opino que comprenderse las amplitudes y a su vez los límites de la epigenética, tomará su protagonismo y utilidad principal, por medio de revelar como este mecanismo es sumado a los demás mecanismos conocidos, para lograr el nexo flexible que la célula y por extensión el organismo, requiere con el entorno, con márgenes de variabilidad que expliquen los resultados de cuanto sede y no obstante se mantiene, una célula u organismo, respecto a su ambiente, mostrando una dinámica respuesta con variación, sobre todo en los puntos de interacción a nivel de membrana exterior, pero con todo oscilante en un punto medio a largo plazo respecto a la integridad total de la célula u organismo en cuestión, en cuanto la interacción aún trascienda a la funda proteica cromosómica, elemento adyacente también heredable . (Como se comprobó en estudios realizados con variedades de pinzones, que ya mencionamos, respecto al grado de variabilidad y no obstante estabilidad, que a su vez se sabe mostraron; conclusiones coherentes a su vez, con las que nos han quedado reflejadas también en el registro fósil en general.)

    Lo principal de todo este largo e importante estudio, en mi opinión, será que se podrá aclarar el otro casi 50% del total del lenguaje bioquímico celular, que resultará ahora completado por el sistema hepigenético: ambiente- proteína-modulación del ADN; que interacciona a su vez, con la expresión del otro lenguaje clásico genético más conocido (ADN-ARN-PROTEÍNA), cerrándose el círculo con márgenes de flexibilidad recayentes con mayor precisión y fuerza, precisamente en el segmento de tales mecanismos epigenéticos y que no obstante cooperan con el objetivo común, como se ha dicho, de la integridad, y la relativa estabilidad como necesidad o prioridad organizativa del medio interno celular, respecto al externo. Sería (diría yo), como el colchón entramado flexible y transmisible, que amortigua, adapta y vincula lo externo con lo interno para que resulte elaborada una respuesta conjunta pro integridad que no obstante en un ambiente extremo, puede superar la capacidad de reacción y adaptabilidad con los consiguientes daños, muchas veces transmisibles a generaciones posteriores, no obstante con frecuencia también corregible según el medio favorable (o no) por ejemplo, vinculado al estilo de vida apropiado (o no), que rodeen la célula o al organismo, según sea el nivel que se considera.

    (Continúa en la parte II, y final)

  132. El otro Carlos:

    (PARTE II y Final:)

    A mi modesto entender, en resumen, se está entonces comenzando a descubrir un nuevo “dialecto” o mejor, quizá hasta un nuevo “lenguaje”-, que tiene su propia semántica: ambiente-proteína-modulación del ADN; a la vez que se vincula, amplía e interacciona con el clásico y ya descrito “lenguaje” ahora entre ADN, ARN, y proteína, que; sumados ambos, puede revelar los nexos más completos que cerrarían el ciclo de retroalimentación-modulación, de toda la actividad externa-interna de la bioquímica celular, como unidad estructural- funcional de todos los organismos vivos. Mecanismos que por una parte bien pueden reafirmar el hecho de la estabilidad organizativa de la célula y por extensión del organismo durante milenios, de replicaciones consecutivas; y no obstante delimitar los márgenes de VARIACIONES que a estos niveles, ciertamente TAMBIÉN se establecen. Probablemente todo esto esté de acuerdo con la referencia cuando expresa:

    “Es cuando llega la señal del ambiente cuando la proteína cambia de estructura y este momento eso genera un trabajo biológico. Es decir que el concepto que estoy tratando de introducir es que si hay proteínas pero no hay señal del ambiente, no hay movimiento ni comportamiento.”

    Así resultan ciertas las implicaciones, que respecto al propio sistema genético, el epigenético protagoniza las interacciones con el entorno, por lo que resultará más susceptible de verse afectado por este, y podrá así mismo, en virtud de ello, influir y moldearnos factores como la personalidad, y hasta nuestro sistema somático, e incluso transferir predisposiciones a nuestros descendientes al respecto. Así por ejemplo, un aumento continuado, en el medio exterior celular, de hormonas vinculadas al estrés, puede lograr afectar las proteínas interactivas del sistema epigenético, no solo a nivel de membrana, sino a nivel de la envoltura o funda proteica de los cromosomas, -componentes heredables-, que por tanto podrá provocar a su vez, predisposición a variantes psíquicas como la irritabilidad, la depresión, etc., a nuestros descendientes; e incluso somáticas expresadas quizá ahora en hipertensión arterial, obesidad, diabetes, etc. Desde luego, lo opuesto también es cierto, que ambientes beneficiosos favorecerán a su vez, una expresión y transmisión generacional, psicosomática también favorables. Este sería un utilísimo camino para comprender relaciones entre epigenética y salud. Seguramente conformará el contexto más prometedor respecto al cual Ud. bien nos enfatiza como las experiencias ambientales de todo tipo, no solo tienen repercusión en los individuos sino en sus descendientes: “Vivíamos hasta hoy convencidos de que las experiencias multidimensionales que habían acumulado nuestros padres y nuestros abuelos y todos nuestros antecesores en su vida NO SE HEREDABAN, y que tales experiencias se perdían para siempre.” (Cuando de hecho, y como se ha comentado, no es estrictamente así. Es muy cierto que se heredan los vínculos genéticos y los epigenéticos, lo que incluyen epimutaciones, nuevamente, y muy frecuentemente dañinas y transmisibles, respecto a las marcas epigenéticas normales.) Tal como Ud. ya nos ha comentado:
    “…Se hablaba de mutaciones pero no de epimutaciones, definidas como alteraciones de las marcas epigenéticas normales que pueden ser transmitidas de padres a hijos…”

    Cierto, cada vez se demuestra que un mayor estudio aumentará nuestros descubrimientos fascinantes acerca de la complejidad de las interacciones genéticas y epigenéticas, y el grado en que magistralmente se van revelando, más mecanismos de “lenguaje”, y más relaciones de organización en la minúscula pero extremadamente versátil célula viva. Es emocionante investigar, conocer y desvelar tales prodigios de la existencia:
    “Estamos volviendo a la biología más íntima y más elemental. Esto le da una nueva lectura a la bioquímica y a la biología.2

    Nuevamente agradecido de que nos haya expresado su opinión, cordialmente le saludo,

    El otro Carlos.

    PD: Estoy muy de acuerdo con la mayoría de las referencias de David V. Sin embargo en mi opinión, noto alguna dificultad en relacionar estos dos criterios que él mencionó. Primero: “Y tengamos el valor de decir lo que pensamos, y la humildad de que podemos equivocarnos.”, y segundo: “¿Por qué tantos empeños en demostrar quién tiene razón? Esforcémonos, sencillamente, en SEGUIR APRENDIENDO.”(Fin de la cita).

    En mi opinión, no los contrastaría sino los integraría con los nexos que ya él mismo nos da, del valor, la humildad [y el respeto], no precisamente porque no sea bueno demostrar quién tenga o no razón (la misma justicia es una cualidad que no puede prescindir de esa relación), claro está, hacerlo en todo momento con la humildad y profundo respeto que más nos permita utilizar nuestra imperfecto amor por los demás, cualidad que no obstante es la que más debiera predominar. No se debe sacrificar el amor y la compasión, en aras de la eficacia, pero es amor, también que se me corrija, que se me censure si lo necesito, y será humildad de mi parte entenderlo y colaborar. El asunto no sería “ganar conversaciones”; mucho menos, atacarse a la persona, sino atacarse el problema o la disyuntiva que tengamos ante nuestros ojos, de ir resolviendo y delimitando lo que es, de lo que no es; en la medida de nuestras posibilidades, con las cualidades que ya David nos mencionara. Espero quizá, me haya hecho entender. Perdone, por favor, la extensión;

    Saludos cordiales, nuevamente…

  133. Rosa:

    Hola Eduard:
    Haciendo un poco de matemática básica veo que en este facebook participan 48.493, más el resto de participantes seríamos unos cuantos más, con posibilidad de crecer, Si cada uno de nosotros aportáramos un mínimo de un euro por més, esto haría una suma interesante para llevar a cabo proyectos y estudios científicos, desde el pueblo, para no depender tanto de corporaciones adineradas, y paralelamente a estas.
    Yo creo que es viable, y me atrae mucho la idea de participar activamente en pro de la vida, la felicidad universal.
    Salud y un abrazo.

  134. María-iris:

    Pedro:
    Lo que expones se ha estado dando, repetir situaciones, ver como los hijos a veces viven las mismas experiencias, tanto buenas como menos agradables. Pero hay una razón mayor que quizá la Fisica todavia no ha decidido hacerla preferente y válida, que es que el PENSAMIENTO en el hombre, es como el Sol cuando con los rayos te está durante muchos días, muchas horas, o quizá años, dando en un mismo punto del cuerpo, te cambia el tono de la piel, te puede quemar, porque es energia directa a un punto con insistencia. Dependerá del agua, del aire, de todo el ambiente atmosférico que ese cuerpo reciba, para hacer de su piel una protección dura o una herida.
    Que algo nos haya marcado en la vida antes, como puede ser haber tenido una dependencia, o un hijo a los quince años, o un accidente, en algunos padres o personas (todo son ejemplos), queda sellado y con ello en pensamiento permanente de que pueda pasar a los hijos y ocurre que muchas veces se cumple, pero no venimos hasta ese punto marcados al nacer, es el poder que estamos ejerciendo a una situación futura lo que puede atraerla, es una imagen que se está alimentando desde las entrañas y desde ahí se envía un poder muy fuerte. La energía se trasforma y todo depende del movimiento que le demos. Si de lo que nos ocurre aprendemos los padres y nos posicionamos alcanzando madurez, que no es lo mismo que imprimir sólo lo negativo de la situación guardándola, cambia totalmente nuestra posición frente al futuro, la esperanza de lo mejor no queda ahogada y somos capaces de dejar ya de proyectar para los hijos, que por ósmosis siguen enlazados, que se merecen la posibilidad de lo que lleva alegrías y frutos merecidos. Ocuparnos y desear que vivan y descubran, que aporten lo mejor de ellos en las relaciones, puede ser un empuje de lo más amoroso y positivo, pero enseñándoles a respetarse, a integrarse para reforzar su equilibrio, de ahí que nosotros tengamos que mejorar en seguridad y acierto.
    El presente siempre nos dá la libertad para cambiarlo todo. La inclinación que traemos, podemos dirigirla a la dirección que elegimos hoy.
    Como dice Cosmic-Cruiser lo mejor sería que nuestros hijos pudieran venir a pintar ellos en ese papel blanco poniendo su inocencia, pero eso sólo se conseguirá cuando el mundo gire movido hacia una vida sin especulación y eso mientras haya libre albedrío es muy dificil.
    El Paraiso Terrenal lo hemos perdido al enfrentarse el hombre a su propia naturaleza, la de la UNIDAD, observando, disfrutando, no destruyendo y si viviendo en ella.
    La Ciencia es ambiciosa, tiene retos, comquistas, la ciencia quizá sea verdad que forma parte de la separación, pero eso ocurre porque no ha sabido ir hacia el abrazo que la llevaría a mantener, conservar y cavar en la tierra. La ciencia sería muy util si se comportara como un arbol, entrando con profundas raices, que sustenten con su savia la ALTURA de la copa del árbol.
    Yo sobre este tema creo haber compartido ya todo lo que pienso.

  135. Silveri Garrell:

    Estoy convencido que estamos viviendo el final del Darwinismo, no han podido demostrarlo en nada. Darwin, he leído que ni siquiera era un científico profesional, era un aficionado que se podía permitir escribir e investigar gratis por ser heredero de una fortuna, un rico que trabajaba para distraerse. Está a punto de aparecer en tiempo máximo dentro de un año el libro de los creacionistas traducido al Español EVOLUTION HANDBOOK. Un libro de 900 páginas que refuta el Darwinismo, de forma científica y sin nada de religión. Dicen los creacionistas que la aparición de este libro será recibida como una “bomba” en la sociedad científica actual. Gogleando EVOLUTION HANDBOOK se puede traducir con el Google el libro que ya lo tienen colgado en la Red en inglés.

  136. La Delicadeza de Darwin « Menos humos & más sexo:

    [...] VIAJES (1) La Delicadeza de Darwin 25 Octubre 2009, 8:18 pm Archivado en: 1 La Delicadeza de Darwin [...]

  137. pep:

    Hace muchos años cuando trabajaba “para” publicidad y propaganda (y a a ello me dedico desde entonces) ya se sabía que los únicos “productos” que no necesitaban de nosotros eran los buenos productos, de estos no hay campañas, por eso lejos de irritarme cada vez que veo o escucho algún anuncio “religioso” se me dibuja una enoooOOrme sonrisa.

  138. Perdiz:

    Personalmente creo que Darwin hizo muy bien en no atacar a las religiones, ya que si le dices a alguien que basa su vida en falsedades, o que no debe rezar, te conviertes en fanático tambien.

    Yo soy profundamente ateo, sin embargo tengo una religión, y es el respeto a las creencias de los demás. Las ideas se pueden discutir tranquilamente si hay voluntad de dialogo, sin embargo el que se cree con todas las respuestas jamás escuchará la opinión de los demás. Y además suele ser gente, que por alguna razón, siempre nos quiere salvar…

    Ultimamente veo mucha gente que quiere imponer su opinión a la de los demás en temas que tratan decisiones personales, sobre todo estos dias con el aborto (aunque siempre hay algo rondandoles la cabeza), y yo solo digo que si los curas no quieren abortar me parece perfecto, pero si alguien quiere abortar, sus motivos tendrá… yo no obligo a nadie a fumar marihuana, a pesar de que crea que a unos cuantos les vendría bien.

  139. Perdiz:

    Pedro Garcia, tu duda de ¿Como es posible que una madre pase a su hijo el VIH o su adiccion a la cocaina o el tabaco?
    por lo poco que se de biología supongo que será a traves de la sangre que comparten madre y feto, ya que el VIH, y muchas sustancias del tabaco y la cocaina viajan por la sangre, así que mas que adaptación sería contaminación

    En cuanto a lo de Lamark, algunas de sus teorias son falsas y tu mismo lo puedes comprobar, cortate un brazo y mira a ver si los hijos que hagas salen sin brazo. En todo caso las mutaciones serán ciegas, pero la seleccion natural no.

    Aun así Lamark fue un gran científico, voto por hacerle un dia, una semana, o un año, y mientras podríamos coger jirafas y estirarles el cuello con grúas.

  140. berto:

    El estudio, que se publica en el último número de la revista Origins of life and evolution of biospheres, demuestra que Darwin tuvo una idea avanzada del origen de las primeras especies, y una preocupación por el problema. “Es rotundamente falso pensar que invocaba una intervención divina; también está perfectamente documentado que la mención al “Creador” en El origen de las especies fue un añadido de cara a la galería que luego lamentó haber hecho”, manifiesta Peretó.

    http://www.plataformasinc.es/index.php/Noticias/Charles-Darwin-si-tuvo-una-idea-avanzada-sobre-el-origen-de-la-vida

    Nota:

    El creacionismo, es un intento más de adaptación del dogma cristiano a la ciencia. La verdadera religión, esa que proviene de los pueblos antiguos sin cultura, prelógicos, que creaban dioses y elementos sobrenaturales… ya no tienen cabida en la actualidad. Lo que en la actualidad permanece es el remanente sentimental y sensorial heredado de estos pueblos, que personas sin conocimientos concretos sobre el origen de las religiones todavía atribuyen a la esfera de lo inexplicable. Por otro lado, la iglesia podría demostra su humildad que la tiene, y estudiar y aceptar la realidad tal y como la ofrece la ciencia que es quien la estudia.

  141. El otro Carlos:

    La evolución no es un hecho

    Las encuestas revelan que muchos estadounidenses creen que los primeros seres humanos fueron creados directamente por Dios, no que evolucionaron a partir de formas de vida primitivas. Pero, ¿por qué presentan tantos maestros de Ciencias de Estados Unidos la evolución fruto de la casualidad ciega como un hecho? En parte se debe a que “los fundamentalistas darwinianos [...] controlan el Departamento de Ciencias de muchas universidades”, dice Phillip E. Johnson, profesor de Derecho de la Universidad de California en Berkeley.

    Johnson señala: “En algunos casos, a los profesores de Biología se les ha prohibido indicar a los estudiantes que existe razón alguna para dudar de la alegación de que procesos materiales ciegos fueron capaces de crear las maravillas de la biología”.

    Murphy ODean, científico e ingeniero, comenta: “Más bien que descartar una teoría que no se atiene a los hechos, la ¿ciencia evolutiva ha optado por aceptar como dogma de fe que ¿la evolución tiene que ser verdad””. Hace caso omiso de la falta de pruebas y de las pruebas contrarias, u ofrece explicaciones poco convincentes para desestimarlas.

    ¿Por qué? Michael Behe, biólogo molecular, dice en Darwins Black Box (La caja negra de Darwin): “Muchas personas, incluso muchos científicos renombrados, simplemente no quieren que haya nada más allá de la naturaleza. No quieren que un ser sobrenatural influya en la naturaleza”. Pero la ciencia auténtica no hace caso omiso de las pruebas contrarias a fin de fomentar las ideas personales. Y también hay que decir que no todos los científicos creen en la evolución.

    La revista brasileña Veja preguntó a Carlo Rubbia, premio Nobel de Física: “¿Cree usted en Dios?”. Si bien no admitió creer en un Dios personal, reconoció: “Cuanto más se observa la naturaleza, más consciente se es de que todas las cosas evidencian gran organización. Se trata de una inteligencia tan elevada que, con tan solo observar los fenómenos naturales, he llegado a la conclusión de que existe un Creador”.

  142. maría-iris:

    Más que insistir quiero no olvidar las pistas que siempre hay.
    Vivimos cambios en las distintas estaciones: primavera, verano, otoño e invierno.
    Los cuatro elementos influyen en la EVOLUCIÓN de la vida.
    El agua, la tierra, el aire y el fuego, toman parte en la esencia de todo.
    Pero en el hombre y su EVOLUCIÓN influyen poderosamente también, su pensamiento y su comportamiento.
    Niñez, juventud, adulto y vejez.
    La energía nunca muere se transforma.
    Vida-muerte, sin bloqueo, es vida nueva sin muerte, uno se desprende de capas sin más.
    El cuerpo se deteriora al resistirnos al cambio, cuando ponemos resistencia a lo nuevo.

    ¿Si la energía no muere y el cuerpo y la mente son energía, por qué no dejamos estar a la mente limpia, preparada a lo que aparezca? quizá vayamos con ello alargando la vida. ¡Quien sabe lo que se podría vivir!.
    No es muy dificil pensar que la vida del hombre comenzó cuando todo se unió en un PUNTO donde esa medida dió lugar a:
    ASPIRAR: superación paulatina atrayendo el aire formando los pulmones.
    ESPIRAR: animación, infundir espíritu, producir, echar, dejar.

    Elasticidad desarrollando ese movimiento de la energía.

    El PUNTO, sería el milagro de la vida, que no es milagro, es medida necesaria, pero que pide tanta perfección que de ello nace la palabra creación, Dios, e infinito porque ese orden y manera dió vida y siempre creará cuando se encuentre en el Universo en proporción adecuada.
    No ponernos en contra del comportamiento de la energía primera, es formar parte de la vida y de la EVOLUCIÓN.

  143. El otro Carlos:

    PD: María-Iris, he notado las mayúsculas en su opinión. Estoy de acuerdo con Ud. que la palabra EVOLUCIÓN, abarca todo proceso de cambio, que incluyen muchos de los que UD. bien nos menciona, como: Niñez, juventud, adulto y vejez. Sin embargo, cuando se ha mencionado el término aquí, es el teorizado respecto a la evolución biológica u orgánica, (específicamente, la macroevolución.)

    Evolución orgánica es el nombre que se da a la teoría que afirma que el primer organismo vivo se desarrolló de materia inanimada. Entonces, al reproducirse
    se dice se transformó en diferentes clases de organismos vivos, y al fin produjo todas las formas de vida vegetal y vida animal que han existido hasta ahora en la Tierra. Se dice que todo esto se logró sin la intervención de un Creador Inteligente exterior, que diseñara, tanto las complejas estructuras químicas a nivel celular y biomolecular, o a nivel de las complejas macroestructuras bien diferenciadas de órganos y sistemas de órganos funcionales que los respectivos macro organismos, según su nivel de complejidad, revelan. No obstante todas las opiniones son iguales de respetables, por una parte se afirma, en resumen, que toda la variedad y complejidad se originó sin asistencia inteligente exterior, (aplicase a la teoría de la evolución, propiamente dicha, -que como su nombre lo indica, y multitud de científicos de las más diversas concepciones admiten, es una teoría, no un hecho); y por otra parte, que resultó necesaria una mente organizadora para producir tales niveles de orden e información, remotamente comparables con la maquinaria humana actual más avanzada.

    En otras palabras, María-Iris, fuera de ese contexto, la palabra EVOLUCIÓN, en las otras acepciones que Ud. menciona, no suele causar controversia.

    Saludos cordiales, El otro Carlos.

  144. berto:

    Querido El otro carlos,

    Simplemente, porque entiendo que la ciencia no niega la existencia de Dios, igual no niega otras teorías como la teoria de cuerdas aún no cumpliendo esta las premisas para que sea una teoría cientifica. Tampoco niega que halla más de cuatro dimensiones (tomando el tiempo como una dimensión), ni la posibilidad de otros tantos universos como en el que estamos.

    Lo que ocurre con la creencia en Dios y su origen, incluyendo todo lo que a propiciado el desarrollo de la religión en todas culturas, es que cientificamente esto se ha estudiado, y todo indica que es un elemento humano que tiene su origen en ritos y creencias ancestrales. Y que estas creencias están estrechamente relacionadas con los sentimiento y las percepción sensorial interna que todos podemos notar: Los sueños, los pensamientos contradictorios, la atracción hacia lo natural, el ensimismamiento de la profundida del univeso en noche clara, el sosiego de una musica apacible…, se ha relacionado durante muchos milenios con elementos sobrenaturales que al igual que ocurre con otras ficciones, han predominados estas por tener una base neurológica de acción sobre el cuerpo y la mente más profunda y, más ejercitada que otras ficciones. Ha sido tan relevante y tan duraderas estas prácticas que han moldeado ciertos núcleos en el cerebro que ha llegado a formar parte del ser humano.

    Pero tambien hay que decir que estos ritos que antes estaban presentes en cada momento y en cada pensamiento, se han ido dejando por razonamientos lógicos. Un paso en la evolución. Y esto a inhibido esos constructos que hemos heredado de nuestros ancestros. Se ha demostrado, igual que cualquier ejercicio mental continuo, que se crean redes neurales que hacen crecer determinadas areas del cerebro potenciando este tipo de actividad, por lo tanto, no es de extrañar que lo religiosos practicantes crean en la verdad de sus rituales ya que para ellos es un activo positivo. De mismo modo, un mátematico o músico, con el ejercicio mental tambien potencia determinada areas pero menos relacionadas con los sentimientos. Bueno, en el caso de los músicos habria que matizarlo, pues el lenguaje de la música esta muy relacionado con los sentimientos, tomando a los sentimientos como el resultado del estimulo emocional de la sensibilidad interna.

    Concluyendo, Dios y la religión es objeto de estudio cientifico, pero no es ciencia ni pertenece a este ambito.

  145. El otro Carlos:

    (PARTE I DE II)

    Estimado Berto:

    Estoy de acuerdo en mucho de lo que Ud. dice, pero con algunos matices y contextualizando.

    Note, por favor; Ud. opina:

    “Simplemente, porque entiendo que la ciencia no niega la existencia de Dios, igual no niega otras teorías como la teoria de cuerdas aún no cumpliendo esta las premisas para que sea una teoría cientifica. Tampoco niega que halla más de cuatro dimensiones (tomando el tiempo como una dimensión), ni la posibilidad de otros tantos universos como en el que estamos.”

    Comparto, sin dudas, “que la ciencia no niega la existencia de Dios”, sin embargo, muchos científicos a título personal y en sus obras, lo hacen, lo cual es su derecho; no obstante, debido al peso de algunas autoridades, suele confundirse entonces: opinión científica con ciencia, y es frecuente tomarse sus criterios en este aspecto, no como su opinión personal, sino como ciencia probada, lo cual está lejos de la verdad; y a eso es precisamente a lo que hemos estado llamando la atención. Como Ud. bien dice: “la ciencia [propiamente dicho], no niega la existencia de Dios.”

    Así mismo, mantengo acuerdo, por paradójico que parezca, con casi toda su afirmación subsiguiente. La excepción a esto, solo estaría en no generalizar, para esto, por favor, note los corchetes que son míos, al continuar Ud. con su opinión:

    “Lo que ocurre con la creencia en Dios y su origen, [en términos generales], incluyendo [casi] todo lo que ha propiciado el desarrollo de la religión en todas culturas, es que científicamente esto se ha estudiado, y todo [casi siempre] indica que es un elemento humano que tiene su origen en ritos y creencias ancestrales. Y que estas creencias [de las que hablamos]están estrechamente relacionadas con los sentimiento y las percepción sensorial interna que todos podemos notar: Los sueños, los pensamientos contradictorios, la atracción hacia lo natural, el ensimismamiento de la profundidad del universo en noche clara, el sosiego de una musica apacible…, se ha relacionado durante muchos milenios con elementos sobrenaturales que al igual que ocurre con otras ficciones, han predominados estas por tener una base neurológica de acción sobre el cuerpo y la mente más profunda y, más ejercitada que otras ficciones [por el estilo]. Ha sido [en buena medida], tan relevante y tan duraderas estas prácticas que han moldeado ciertos núcleos en el cerebro que ha llegado a formar parte del ser humano.”

    (Ud. continúa; -recordando que los entre corchetes son míos, a los efectos de delimitar la generalización-,…)

    “Pero tambien hay que decir que estos ritos que antes estaban presentes en cada momento y en cada pensamiento, se han ido dejando por razonamientos lógicos. Un paso en la evolución [de la historia humana]. Y esto ha inhibido esos constructos que hemos heredado de nuestros ancestros [de civilizaciones anteriores]. Se ha demostrado, igual que cualquier ejercicio mental continuo, que se crean redes neurales que hacen crecer determinadas areas del cerebro potenciando este tipo de actividad, por lo tanto, no es de extrañar que lo religiosos practicantes [ritualistas], crean en la verdad de sus rituales ya que para ellos es un activo positivo. De mismo modo, un matemático o músico, con el ejercicio mental tambien potencia determinada areas pero menos relacionadas con los sentimientos. Bueno, en el caso de los músicos habria que matizarlo, pues el lenguaje de la música esta muy relacionado con los sentimientos, tomando a los sentimientos como el resultado del estimulo emocional de la sensibilidad interna.” [Por otra parte, -aclarando mediante este entre corchetes-, una minoría, precisamente el resto exceptuado de lo que se ha generalizado arriba, diferente por ejemplo, a lo que aplicaría claramente a la mitología griega, africana, inca, maya...etc., está expresada, según eruditos que estudian el tema, en la HISTORIA del pueblo hebreo real, desde sus orígenes patriarcales, su crecimiento demográfico para el tiempo de su esclavitud en Egipto, su éxodo desde allí, su vagar por el desierto y la ocupación de las tierras contra naciones demostradas por la arqueología extremadamente degradadas, que acostumbraban quemar vivos a sus infantes..., la asimilación de muchos de los Israelitas pese a prohibiciones expresas y constantes, de aquellas crueles culturas degradas; la consiguiente destrucción de Jerusalén en el 607 a.EC:, por los Babilonios, sus 70 años de cautiverio y posterior liberación por los medos y los persas; la espera desde tiempos patriarcales, de un Mesías prometido, que liberaría desde un inicio a la humanidad, expresada luego, ya para el siglo I, en la historia de Jesucristo, recogida en el nuevo testamento...; en fin, a muy groso modo, el resumen de una historia, -no precisamente de un mito-, que frecuentemente arqueólogos e historiadores, valga la redundancia, suelen usualmente confirmar. Esto sería el aspecto histórico literario, en general, de la excepción a la generalización que se estaba haciendo ahorita; y por el otro, el enfoque científico desde Newton, hasta hoy, de muchísimos pensadores, que no creen precisamente en ritos tribuales, y mitos relacionados, (como los comentados, con el debido respeto, en el contexto general, por ejemplo, de la teología-mitológica griega, hindú, africana, de la América precolombina... etc.), sino que simplemente RELACIONAN ahora, sumado al valor histórico literario de la Biblia, un hecho sencillo de que el extremo orden y precisión que se constatan a todos los niveles de observación ya sea en las constantes físicas universales, en la tabla periódica desvelada por el químico Mendeleiev, en el complejísimo sistema replicativo genético, y el modulativo epigenético, ambos inclusive, portadores de inmensa información interrelacionada, ven muchos de ellos, un orden que no es posible atribuírselo a fuerzas naturales sin asistencia inteligente; ni siquiera cuando esta adopta la persuasiva forma de "selección natural", pues antes de la reproducción simplemente no funciona, y después de esta eliminaría precisamente rasgos a medias, pues serían también, en el mejor de los casos, a media funcionales, como los hipotéticamente teorizados, que entonces ya no serían más aptos, por lo que favorecería la permanencia e integridad de los organismos, que ya aparecen bien adaptados, con muy pocos cambios, si acaso alguno, durante milenios, como a su vez se corrobora por unanimidad, en el registro fósil. Estos intelectuales, y millones que comparten esos criterios, no están de acuerdo con los rituales expresados -en la generalización que Ud. ha mencionado-, y no obstante, consideran la relación: información-inteligencia, que, por otra parte si es abordable incluso, científicamente.] “.”

    (Continúa en la parte II…)

  146. El otro Carlos:

    PARTE II, (Continuación…)

    Ud. finaliza:

    “Concluyendo, Dios y la religión es objeto de estudio cientifico, pero no es ciencia ni pertenece a este ámbito.” (Fin de la cita).

    No obstante, no menos interesante, la definición de Wikipedia para ciencia (extracto inicial):
    http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia

    “La ciencia (del latín scientia ‘conocimiento‘) es el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.”

    “Es el conocimiento sistematizado, elaborado mediante observaciones, razonamientos y pruebas metódicamente organizadas. La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos objetivos y accesibles a varios observadores, además de estar basada en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.” (Fin de la cita).

    En todo este contexto: El relacionar y establecer como ley científica, que la abundancia de información, en cualesquier sistema codificado de datos portadores de información, ya sea relativo al lenguaje articulado oral, escrito, aritmético, etc.; el de los códigos de programación, utilizados en ingeniería informática; o el más complejo e importante de todos, el de los códigos y mecanismos genéticos y epigenéticos, del cual depende inevitablemente la vida; necesitan proporcionalmente según aumenten en complejidad-, de una causa inteligente que le dé origen.

    A esta afirmación, como ya se ha dicho, se le puede aplicar el método científico, respecto a la relación INSEPARABLE entre información como efecto, y a la inteligencia, como causa. Así podemos reproducir y experimentar cuanto queramos, está abierta a la falsación de que su existencia se puede lograr sin causas inteligentes, y como también se señala en Wikipedia, en el punto 7 respecto al teorizar científico: Es susceptible de “Comparación universal: constante contrastación de hipótesis con la realidad.”

    Gracias Berto por su información y su ayuda a enriquecer este tema promovido por D. Punset.

    Quizá me haya hecho entender, con afecto le saludo nuevamente,

    El otro Carlos.

  147. maría-iris:

    Si los cientificos investigando hayaran el principio y fin de todas las cosas, se encontrarian con el reflejo de Dios.
    De inmediato se verian posicionados en la integración de los opuestos, y entonces les interesaría más la ESENCIA que la cantidad del saber. ¡Se les terminaría el alimento emocional de su vocación!.
    Su presente ya no buscaria ir más allá, les pediría más, estar aquí ahora y en lo esencial admitiéndolo. La acción sabia, cuántica, sería su mayor dominio.
    Asi que, no es que Dios no exista, es que si existiera para todos porque todos lo reconocieran, la Ciencia quizá no fuera necesaria. Las leyes Universales respetadas serian nuestra seguridad y el orden del Universo nuestra protección.

  148. Silveri Garrell:

    Tanto en Ciencia como en Religión se usa la “fe”. Por poner un ejemplo, si me hablan de la distancia existente de la Tierra a la Luna que son 385.000 kilómetros, yo tengo “fe” en los científicos que lo afirman y me lo creo, y en cuanto a que haya sido experimentado y probado es cierto pero no por parte mía sino por los científicos con sus aparatos. Pasamos a la Religión: —Si me hablan de un Dios que ha escrito La Biblia inspirando a sus profetas y que guarda un castigo eterno a los malos y un premio eterno a los buenos, yo me lo creo, y en cuanto a que haya sido comprobado y experimentado no ha sido por mi sinó por los profetas que han escrito La Bíblia, éllos afirman que han “experimentado” (evidenciado) a Dios, ejemplo de Moises que se metió en una grieta y vió a Dios por la espalda. Por lo que vemos tanto Ciencia como Religión se basan en la “fe” de sus adeptos en muchas cuestiones en que el vulgo no puede experimentar por falta de material en Ciencia y por falta de carisma espiritual en Religión.

  149. María-iris:

    Roger Penrose decía en una entrevista: Si queremos avanzar, debemos empezar por dar sentido a la mecánica cuántica.
    Al mismo tiempo comentaba que para él, el espacio-tiempo tiene que tener cuatro dimensiones (tres espaciales y el tiempo).
    Y yo me pregunto…si quitamos el tiempo ¿no desaparecerán también las dimensiones y nos encontramos con eso de que ¿”esto puede estar aquí y alli al mismo tiempo”?, porque el tiempo da paso al momento presente sin interferencias y si con infinitud de posibilidades.

    ¿Cómo desaparecen las dimensiones?… ¿podría ser con un impulso hacia dentro desde uno, que se enganche al centro de todo?.
    Punto potencial que se alimenta del movimiento generando vida, energía espontanea y natural que parte del encuentro de los cuatro elementos, que nacen del fuego o calor y que en dos polos producen, crean. Primero desde la propia integración y luego dirigida hacia fuera.
    ¿No frena la mente al impulso por temor al descontrol personal?.
    Desconocer y no poder saber todo, no hace desde la mente nacer al temor y al freno y poner medidas cautelares a lo que podría ser algo natural y existente como capacidad, sólo demostrable cientificamente el día que la ciencia recoja experiencias y quiera explicarlo?.
    Se están adelantando a los Fisicos grupos de personas del mundo del pensamiento. Al final un día, la humanidad demostrará una nueva manera de vivir, y es una pena que no llegue desde el apoyo también de quienes han metido tanta horas buscando.

  150. berto:

    Joe Dauben:

    Bueno, mira el Sol, podríamos decir: ahí está el Sol, ¿a qué distancia se encuentra? Enprincipio podríamos medirla o encontrar maneras de hacerlo, cogiendo un polo, un polo comoéste, y ver la distancia a la que quedan las sombras que proyecta el Sol. Mediríamos ladistancia…

    Eduard Punset:

    Lo intentamos…

    Joe Dauben:Bueno, Eduardo, vamos a hacer un pequeño experimento, si quieres ver a qué distancia seencuentra el Sol, coges un palo como éste, mides la distancia aquí, bueno es la misma que estalínea, usamos la trigonometría y podemos calcular a qué distancia se encuentra el Sol. Sóloutilizando estos simples cálculos…

    Eduard Punset:Así es como se utilizaban las matemáticas hace miles de años…

    Joe Dauben:Con triángulos muy simples. Lo encontramos en los antiguos griegos también. Es algo quenos rodea y cuando pensamos en ello veremos que se produce de forma muy natural, essimplemente una aplicación muy sencilla con resultados muy profundos.

    Eduard Punset:Hemos hablado de los números, de que se utilizaron para medir la tierra, para medir laastronomía, ¿cuáles serían, Joe, los grandes pasos hacia adelante de esta ciencia? Quierodecir, ¿cuándo empezamos a reflexionar sobre cosas tan extrañas como el infinito, porejemplo?

    Joe Dauben:Ah, uno de mis temas preferidos, el infinito.

    Eduard Punset:Ah, sí?

    Maria Iris: tu primer comentario esta en la línea del “Demonio de Laplace”. ¿Puedes explicarme este?

    Teniendo una base, la fe desaparece para dar lugar a la explicación basada en el conocimiento.

  151. zencillo:

    Estimado el otro Carlos:

    La teoría del Diseño inteligente es defendible y argumentable, y creo que Vd lo hace además prolija, apasionada y acertadamente, sin embargo también es perfectamente rebatible.

    Como sería cuestión casi de un foro monográfico sobre el tema, para el cual seguro que habría mejores participantes que yo, casi mejor me permito dejar este enlace de wikipedia, para que a quien interese pueda contrastar las diferentes posturas:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_inteligente

    La ciencia en mi opinión jamás podrá demostrar que la existencia de un Diseñador inteligente no sea condición suficiente para la creación de nuestro Universo, pero si debe esforzarse en demostrar si es o no condición necesaria.

    Dicho de otro modo, que la existencia de un Diseñador inteligente sea suficiente para explicar la creación de un Universo como el nuestro y en especial la vida, no necesariamente debe implicar que la existencia de un Universo complejo como el nuestro con vida implique la existencia de un Diseñador Inteligente.

    Como dice el artículo de wikipedia en la “Crítica de un Universo bien afinado” quizás con la corroboración de la teoría de los multiversos, podría d e m o s t r a r s e que otras alternativas al Diseño Inteligente son posibles. En ese caso no significaría que la Teoría del Diseño Inteligente no fuera plausible, sino que compartiría ese honor con otras, y por tanto no sería necesariamente necesaria , valga la redundancia.

    En mi opinión, en una mente racional, pueden compartir probabilidad ambas teorías sin causar ningún trauma a nadie. Y al final la fé es la que hará decantarse a los creyentes por una , la falta de fé si Vd quiere hará decantarse a otros por otra y los mas taranbanas como yo las mezclarán buscando su propia explicación.

    Por si interesa yo c r e o que la teoría de los multiversos no tardará en demostrarse y eso añadirá la posibilidad de que la existencia de Universos que alberguen vida tenga probabilidad 1 . Esto podría explicar la vida sin la necesidad de un Diseñador Inteligente, pero no quien creó, que creó o como surgieron todos estos Universos, y como soy de la opinión que mas atrás del instante cero, es incognoscible para nuestro cerebro y por tanto para la ciencia, pues me cabe perfectamente cualquier creencia que se pueda tener.

    Un cordial saludo

  152. María-iris:

    Berto:
    Que lleguemos a saber el por qué de las cosas es importante.
    Que la ciencia nos muestre la naturaleza reaccionando es interesante.
    Pero aunque tuviesemos el mapa y la explicación de todo, mientras en nosotros pueda darse el libre albedrío, siempre habrá problemas.

    ¿Por qué?, pues porque todo el mundo no es capaz de moverse en el mismo NIVEL DE CONCIENCIA, en el que pensando en el beneficio de todos y todo, nos pueda llevar a mover, aceptar, encontrar, tomar como media, esas reglas necesarias.

    Sería como por encima del tiempo, de la inclinación de caracter, de la cantidad de inteligencia, tener como denominador común: el amor.

    Pero al no usar esa energía todo el mundo, las oposiciones son frecuentes, las resistencias luchas, el camino lento y lo que podría ser vida es desintegración.

    No se trata ya de Religión y Ciencia se trata de algo mucho más vital, es conseguir el PUNTO Y EL ALIMENTO que nos lleve viviendo a poder ser y hacer, a disfrutar de las cosas que el Universo contiene, usando, cuidando y dando frutos.

    Y ese nivel compartido, sólo se conseguirá, impulsando y llevando al hombre a buscar el EQUILIBRIO en él primero y desde él después con las cosas y las personas.

  153. María-iris:

    Al otro Carlos:
    Hay una mecánica que armoniza todo lo creado. El hombre es una pieza del inmenso engranaje, que no está solo, puesto que es resultado de la interacción de todo lo creado. Está muy bien como diferencias aclarando el tema de la evolución, aunque yo ya te entendía en el conjunto, pero das conocimiento fundamental situandonos mejor.
    Son también marcadamente importantes los cuatro elementos interviniendo.

    Mi intención mayor era sumar a lo que vosotros sabeis, mi interés por la consciencia. Ese paso que hoy es importante para la ciencia.
    Nada más. Ahora tengo una idea más clara de lo que mueve a la gente que ama el saber.

  154. Manue:

    Temo ser excesivamente extenso, aun tratando de ser sintético, al responder a planteamientos complejos. Y el riesgo de aparecer tajante, algo realmente contrario a la realidad.
    Felicitaciones al Sr. Punset. Y demás gente debatidora.
    Quisiera deshacer algunos equívocos: 1) la evolución es un hecho, además de 2) una teoría. La abundancia del registro fósil es tan enorme que nos basta para conocer cuándo aparecen (aproximadamente) los organismos procariotas (bacterias y arqueas) y eucariotas, cuándo los pluricelulares, cuándo las plantas y cuándo los cordados (que algún interviniente confunde con los vertebrados). Cuándo aparecen los esqueletos cartilaginosos (en peces), los óseos (ídem), los huevos (ídem), los huevos con cáscara, las mandíbulas, etc. Me refiero a los primeros organismos dotados de ellos, de los que aparecen descendientes que se diversifican en desigual y azarosa medida: hay una primera especie, de la que surgen otras similares (o hijas, inicialmente una especie hermana, cuya evolución genético-adaptativa nadie podría predecir), la mayoría de las cuales se extinguen, alguna de las cuales tienen éxito reproductivo, alguna de las cuales apenas variará a lo largo del tiempo, en tanto otras sufrirán enormes cambios acumulativos, etc.).
    Todos los alumnos pueden estudiar el hecho evolutivo. Y sus pruebas, por supuesto, parten del 1) registro fósil (estratigrafía, historia natural, especiación), que podría ser incoherente y hallar seres humanos hace 500 millones de años, junto a algún árbol y algún reptil primitivo. Pero no lo hace: todo es coherente, aunque la complejidad estalle en el precámbrico tardío, en un lapso de entre 5 y 10 millones de años (hace 570), que al científico le parece escaso, pero que al religioso debiera parecerle una eternidad. Pero hay más pruebas: 2) taxonómicas (no sólo la historia natural y de especiación), sino 3) anatómicas: existen estructuras homólogas frente a las análogas, que han de considerar los cladistas para establecer parentescos, divisiones primarias y secundarias, desde los dedos hasta el pelo, o los huesos de los oídos de los mamíferos (antiguos componentes mandibulares reptilianos, al resto de huesos y dientes, etc.). Hay órganos homólogos y vestigiales cuyo origen no se explica desde una postura mítica, por cierto que tampoco estos órganos se presentan de un modo incoherente con la historia, después de todo, Haeckel no estaba tan errado, si bien la ontogenia no recapitula con exactitud la filogenia (por cierto, que cualquier libro mítico se queda bien lejos de explicar nada con una coherencia aproximada a la que puede extraerse de los sucesos hoy conocidos. En esto la biblia, sencillamente, hace el ridículo. No me extraña que sus defensores quieran luchar en el otro campo, pues la ciencia es autocrítica y perfectible: se acerca a una verdad progresiva, sin temer que haya que destruir afirmaciones previas para construir cualquier realidad digna de ese nombre). Además de las pruebas 4) embriológicas (estructuras y desarrollo embrionarios. Ontogénesis y filogénesis) están las 5) biogeográficas (las especies evolucionan en sus medios y continentes o islas concretos y dan lugar a variedades coherentes con sus precursores, con la deriva continental, con la aparición de nuevos mundos y formación de cordilleras o encuentros continentales), de modo que existe una coherencia total (racional, lógica, histórico-geográfica, temporal, etc.). Pero las pruebas definitivas no son las anteriores, sino las que siguen: las 6) bioquímicas (proteínas idénticas, apenas mutadas en uno o dos aminoácidos entre especies próximas, como los citocromos o la hemoglobina), y la 7) biología molecular (genes: ADN, ADN autosómico, ADN del cromoma Y). Compartimos no sólo todo nuestro desarrollo embriológico esencial con los chimpancés, sino un 98,5 % de nuestros genes. Desde Homo ergaster (hace 1,8 millones de años) nuestra especie no ha variado tanto en sus aspectos biológicos esenciales (madurez sexual, longevidad, etc.).
    Uno comprende su dificultad: podemos poner la pelota en el otro lado y decir que la ciencia aún tiene algo que explicar (en otro tiempo era la evolución de algún desconocido precursor que habría dado lugar a la especie humana o a otra, fueren los elefantes, los caballos o la ballena, todo lo cual está ampliamente documentado a día de hoy). Y, sin embargo, al parecer debe existir un ser inteligentísimo, poderosísimo y complejísimo que dio lugar a todo lo existente después de concebirlo al detalle. Este ser sería eterno y al parecer no hay que explicar su surgimiento “de pronto” y en toda su complejidad, y debería ser compatible con la ciencia dejar de esforzarse por conocer la realidad de las leyes que rigen el devenir del mundo físico y del biológico y pasar a decir que existe una entidad que lo produce todo, incluidas las enfermedades, la lluvia, las estrellas, la epilepsia (que volvería a denominarse endemoniamiento, como creían los autores bíblicos cinco siglos después de Hipócrates, que “se la robó a los dioses”). La Tierra volvería a ser un disco plano (para otros autores, un cuadrilátero, con “cuatro esquinas”), con un abismo por la que caerían sus aguas, y estaría sujeta sobre “cuatro columnas”, construida sobre una piedra angular. Sobre ella existiría una bóveda celeste que se ajustaría sobre sus cuatro lados. Dicha bóveda admitiría niveles para que las estrellas giren a nuestro alrededor y los planetas, el sol y la luna puedan moverse según sus itinerarios particulares. Llegado el último día, las estrellas caerían sobre la Tierra “como los higos verdes de una higuera sacudida por un viento fuerte…”
    Bien. Espero que Carlos el segundo se felicite de que exista la ciencia y considere que la biblia, además de un penoso libro moral (que aconseja lapidar a adúlteros, homosexuales, descreídos, etc.; y no duda en animar a una guerra destructiva que exige el exterminio completo de las poblaciones conquistadas y sus ganados, excepto las jóvenes que han de violar los soldados, entre otras lindezas), una obra humana de cierto valor histórico y literario (ahí están los salmos, el Eclesiastés, deutero-Isaías, y un etc. en el que cabe parte de la obra atribuida a Pablo y a algún escritor griego que, copiando antecedentes egipcios y sumero-acadio-babilonios), pero en modo alguno infalible. No sólo el relato es humano, pues cuenta varias fuentes históricas, todas ellas humanas, como han terminado reconociendo los propios líderes católicos. Por ejemplo, cuento un ejemplar editado en 1989 (Ediciones Paulinas) que cuenta con la aprobación de la Conferencia Episcopal Española (11 de febrero de 1988) en la que, en su introducción al Pentateuco, se dice que “Más que de un autor, hay que hablar de varios recopiladores, autores y redactores de un largo proceso de formación (…). Baste decir que se suele distinguir un proceso oral, que se remonta al menos hasta la época patriarcal, y otro escrito, que se extiende fundamentalmente entre los ss. X y V a.C. (…). Dicha biblia contiene un último apartado denominado “Sinopsis cronológica” en el que no tiene problemas en incluir nada de la historia conocida (por ejemplo, final de la Edad de la Piedra y comienzo de las que le siguen, comienzos de la escritura, etc.) e incluye lo que se cree saber de la propia composición bíblica (asumiendo un conocimiento perfectible, derivado de la investigación y sujeto a estudio, debate y mejora, esto es, un camino que podría ser suicida en lo referente a los hábitos religiosos, frecuentemente tendentes al dogmatismo inamovible, a la cerrazón doctrinal y, a la postre, al fanatismo): año 945 AEC, primera redacción escrita de la “tradición Yavista” (Y); año 840 AEC, primera parte escrita de la “tradición Elohísta” (E) en el reino del norte; 690 AEC, probable fusión de las tradiciones Yavista y Elohísta (Yehovista = JE); 561 AEC, primeras redacciones de la tradición Sacerdotal (P); 445 AEC, redacción final del Pentateuco. Lo mismo cabe hallar buscando los orígenes y evoluciones del resto de textos bíblicos: Deuteronomio, Salmos, los diversos Isaías, etc. Parece que, después de todo, la existencia de exégetas extraeclesiásticos ha dado sus frutos… Aunque todo esto podía leerse algún tiempo antes, leyendo directamente la obra de algunos investigadores serios que han terminado por ser asumida como más probable que la versión idílica previa: Dios le dio a Moisés el Génesis ya acabado, por lo que éste representa su palabra. Que resulta ser contradictoria: las tradiciones reflejan punto de vista irreconciliables, pero son presentados en su integridad como explicitaciones mutuas. Así, el hombre es creado dos veces, dios a veces habla en plural, se pasea por su jardín, etc. Otra versión lo presenta como más altivo y severo. O menos humanizado. En la tradición S Dios carece de cuerpo y su concepción se considera derivada de los mitos tebanos. En la tradición J, Dios es una especie de hombre inmortal que habla y disfruta de un paseo (y trata de impedir que el hombre se haga como “uno de nosotros”). En el Génesis se narran dos creaciones del mundo diferentes. Y al redactarse la Torá, los autores utilizaron otras tradiciones precedentes, sobre todo egipcias y mesopotámicas. Como hay que incluir dos tradiciones, Dios crea la luz dos veces (Gen 1,4-5 y Gen 1,14-19), como hace con el hombre y la mujer (Gen 1,26-27 y Gen 2,7 y 2,18).
    La teoría de la evolución se ocupa de tres materias diferentes.
    1) El hecho de la evolución
    - Las especies vivientes cambian a través del tiempo y están emparentadas entre sí, debido a que descienden de antepasados comunes
    2) La historia de la evolución
    - Las relaciones particulares de parentesco entre organismos, y cuándo se separaron entre sí los linajes que llevan a las especies vivientes.
    3) Las causas de la evolución de los organismos.
    - Aquí todas las teorías vigentes son evolutivas (no pueden contradecir los hechos), pero junto al neodarwinismo, principal teoría vigente, están el equilibrio puntuado de Gould y Eldredge, y otras teorías próximas que dan más importancia a los genes (como Dawkins y Wilson: “la gallina es un invento del huevo para poner más huevos”) o a la selección sexual, o a factores catastróficos (extinciones masivas que marcan los cambios de las eras observadas). Y están los neutralistas, partidarios de un cambio lento y regular. Desde luego, ninguno de ellos espera que en tres ni cuarenta siglos se logre un cambio que implique el surgimiento de una nueva especie. Aunque el hombre ha conseguido unos pocos de ellos… Y hay ciertas moscas que se dividen en especies con una frecuencia sorprendente. Ahora recuerdo esa afirmación de que el 99,9% de las mutaciones son neutras o perjudiciales. Y, sin embargo, todo el cambio que permite mejoras adaptativas depende del porcentaje restante y del enorme tiempo y la multitud de escenarios disponibles.
    En resumen: la evolución es un hecho. Y cualquier teoría que lo explique ha de poder falsarse. Como conjunto demostrativo, ha de contar con pruebas en su favor que hagan de él un todo coherente y sujeto a posible contradicción.

    ¿Y qué hallamos? Ausencia de contradicciones o fallos (presencia de mamíferos a destiempo o fuera de su localización coherente). Así:
    - Paleontología: Variabilidad coherente con situación estratigráfica e historia biológica previa:
    - Los diseños básicos sufren modificación gradual y pueden expandirse:
    - Las especies de un género están más emparentados entre sí que los géneros de una familia, orden, clase, phylum…
    - Las estructuras que aparecen se mantienen en los grupos descendientes (huevos, huesos, ojos, mandíbula, pelo, dedos, embrión).
    - Y guardan una relación con:
    - Diseños previos, aislamiento reproductivo, presión ambiental y selección genética.
    - Paleontología, gradualidad de registros, coherencia paleogeográfica.
    - Existencia de períodos de extinción y de irradiación de variedades a partir de diseños básicos.
    - Posibilidad de reconstrucción de historias biológicas de especies actuales y extintas.
    - Así que, como hecho: no existe (aunque podrían haber aparecido muchas) ninguna prueba que lo contradiga: cada vez disponemos de un registro fósil más perfecto, pero no aparecen incoherencias genéticas, proteínicas, biogeográficas, ni paleontológicas.
    - Hay teorías científicas alternativas, pero todas son evolutivas y la mayoría darwinianas (selección ambiental transmitida por individuos de una población a partir de una variedad previa). Cada nuevo descubrimiento confirma el hecho evolutivo. Podría no hacerlo. Podrían aparecer algas eucariotas antes que bacterias, o esqueletos acabados a la vez que los precursores más primitivos de los artrópodos. Podrían no haber diseños básicos extintos… (¿Qué necesidad tendría dios alguno de crear millones de especies que se extinguirán mucho antes de que aparezca su especie favorita y suma; qué necesidad de que pasen muchos millones de años de vida simple antes de dar lugar a una vida más compleja, cuando pudo crearlo todo a la vez o en seis días reales; qué necesidad de proveernos de órganos vestigiales como la cola y esas hendiduras que los médicos seguimos llamando “branquiales”; o como el pelo del embrión de ballenas y delfines; o tantos otros ejemplos posibles, como genes inactivados pero potencialmente expresivos como los que, raras veces, dan lugar a gallinas con dientes o caballos con varios dedos?)
    - Aunque es muy legítimo preguntarse si esos mismos hallazgos que confirman la evolución como hecho, refrendan o refutan la evolución como teoría. Centrémonos en la neodarwiniana que, lejos de ser anticientífico cuestionar, como si se tratara de un dogma religioso, los científicos atacan una y otra vez (¿qué otra cosa es una alternativa científica? ¿Qué hizo el propio Darwin al presentar una por una cuantas dificultades tenía que afrontar su teoría, por entonces elaborada con un registro fósil mucho menor, sin posibilidad de estudios genéticos ni comparación de proteínas, sin conocer la enorme edad de nuestro planeta…? Y sin embargo Darwin hizo una exhaustiva recopilación de dificultades a responder, con una honestidad ejemplar, tanta que facilita el trabajo de sus oponentes de entonces). Parece ser que el diseñador de todo lo vivo y lo existente no requiere una explicación histórica, ni material, “ni antrópica”. Existe, es necesario que exista, es lógica su inclusión. Y existió siempre, es la única cosa existente que no requiere demostración, ni origen ni cambio. Aunque no sabemos qué es… Al Sr Carlos no parece importarle que sea un simple estallido inicial, sólo que eso, los demás lo sabemos, no sería dios… No sería un individuo, un ser inteligente, un poder capaz de razonar y prever una serie de sucesos necesarios que habrían de abocar a resultado alguno… A diferencia de este ser propuesto a modo de hada, centauro o dragón ajeno al espacio y al tiempo (lo que lleva a estar de acuerdo a cierto filósofo materialista que afirma estar de acuerdo en que, en efecto, “existe fuera del espacio y del tiempo: es decir, en ningún lugar ni en ningún momento”)…
    - El origen evolutivo de los organismos es hoy una conclusión científica establecida con un grado de certeza comparable a otros conceptos científicos ciertos, como la redondez de la tierra, la composición molecular de la materia o el movimiento de los planetas. Este grado de certeza que va más allá de toda duda razonable, es lo que señalan los biólogos cuando afirman que la evolución es un hecho.
    - En cambio, no son científicos los fundamentos basados en ideas sin apoyo en datos observables y contrastables: en la tradición, la autoridad, la revelación; en la transmisión de creencias no basadas en evidencias; en la imposición de credos desde el poder o por el miedo; en la sensación o convicción interna de algo. Podemos necesitar ese algo y explicar que, según nuestro parecer, es algo posible (aunque fuere remotamente) pero una algo necesario, demostrado o indagable en un sentido científico. No cae la cerrazón de la parte del científico que no halla relación entre un suceso y la intervención de un espíritu. Existe la posibilidad de hallar asociaciones de causa-efecto, incluidas las azarosas y contingentes o probabilísticas, la relaciones lógicas. Por ejemplo, los científicos no hallan ciencia en la astrología, la demonología ni la teología. Podemos hablar de hombres lobos en un inmenso tratado de licantropía, pero no es más científico que otro que nos hable de gnomos o centauros. Claro que caben hace historias de tradiciones interesantes acerca de mitos, cuentos y religiones. Y cuando nos metemos en la historia real y concreta, hay que enfocar el fenómeno religioso como algo real, que ha causado otras influencias (y sido influido por otros fenómenos o factores). Y que no debe ser impuesto como dogma que sirva de pretexto represor o perseguidor- de cualquier afirmación, dogmática o no, que la contradiga.
    - Para terminar, vayamos a esos seis días que al parecer alguien propuso que podrían ser mil años y ahora queda algún defensor al que no le importaría pensar que los días podrían representar miles de millones de años. Hay que optar por una de las dos creaciones bíblicas, ya que son incompatibles. Hay problemas ya que, los autores bíblicos no sólo desconocen que la Tierra sea esférica y que el espacio exterior es inmenso, que sólo la Luna gira a nuestro alrededor, no así el sol ni estrella o planeta alguno, sino que no existen “aguas de arriba” encerradas en compuertas del cielo, y que pasaron muchos años sin vida alguna…
    - Pero creo que el Sr Carlos juega con los tiempos, no sé si por interés religioso o por ignorancia: no cabe ninguna creación en siete períodos (más o menos equivalentes, se entiende) de tiempo. Podrían ser 4.000 períodos, pero tampoco serían equivalentes. De hecho la creación aún no ha acabado. Y lleva produciéndose 13.000 millones de años. El último ser vivo sigue gestándose, como las estrellas y galaxias; entretanto, han desaparecido (sido destruidas) miles de ellas con sus respectivos mundos. Dios no ha podido iniciar su descanso y, sin embargo, parte de su obra ha desaparecido, en tanto su materia sigue expandiéndose y su energía degradándose. Si nos paramos a considerar únicamente la vida conocida, toda ella terrenal, resulta que pasan más de 10.000 millones de años sin vida alguna. Un día muy largo. Pero pongámonos de parte de un observador del período (ya histórico) en que se gestaron las tradiciones que iban a configurar la Biblia. Olvidemos los 9.000 anteriores al surgimiento de la Tierra y pongamos el almanaque a 1 de enero (que en realidad sería el 20 de septiembre) y asumamos que Dios crea la Tierra el uno de enero (que convertiríamos en lunes en lugar del viernes, en el símil semanal). Estamos a 31 de diciembre. Y Dios no ha comenzado su descanso ¿o paramos en el hombre y lleva 25 minutos de descanso anual (27 segundos de su productiva semana)? ¡Tampoco sería un día! No hay que desestimar las proporciones: cuando estoy yendo a la cocina de mi casa, no estoy yendo hacia Moscú. No puedo decir que el domingo fui a Moscú si apenas llegué a ponerme un café, y que luego fui a Londres cuando marché doce Km hasta mi trabajo. No sería un séptimo día esos 27 segundos. A esa proporción, Jesús habría “venido” hace un cuarto de segundo…
    - Pongamos la cosa en sus justas proporciones, pues. Origen de la Tierra: -4.600 millones de años (1 de enero). [4.600 millones de años = 365 días. (1 día = 12,6 millones de años)]. Primeras rocas: -3.900 millones de años (24-II). Primeras Moneras (bacterias y cianobacterias): – 3.800? millones de años (2 de marzo), -3.500 millones de años (27 de marzo, fecha probada, en tanto la anterior se basa en pruebas indirectas que algunos consideran sólo probables); – 2.700 MA (31-V) Fotosíntesis oxigénica (máx O2: 2.300-1.700 MA); Protoctistas: – 2.100 millones de años: algas unicelulares (19-VI), que algunos autores clasificaban en otro reino (el vegetal); – 850 millones de años (23-X): protoctistas heterótrofos. Vayamos a lo que los autores bíblicos podrían conceptualizar: los animales aparecen hace 700 millones de años (06-XI). Los gusanos aparecen en un momento anterior, pero alcanzan su máxima diversidad en el precámbrico, hace 530 MA (19 de diciembre). Plantas y hongos lo hacen hace 500 millones de años (22 -XI). Carlos alude a la explosión cámbrica de la vida, que se produce (desde precursores bacterianos y eucariotas, esencialmente protoctistas, claro está) hace 543-530 millones de años (19 y 20-XI). Ese mismo día, hace 540 MA existen conchas arrolladas en espiral (caracolas) y multitud de animales de todos los tamaños y diseños (543-535): artrópodos (trilobites): patas + “todoterreno”. Bivalvos. Se encuentran en las denominadas faunas de Chenjiang y Burgess Shale. También surgen los esqueletos de quitina: insectos y arácnidos; quitina + sales minerales (cangrejos y trilobites). Realmente Dios se puso a trabajar en serio ese domingo que le tocaba descansar (estamos en el último día o último séptimo han transcurrido 6/7- de la creación terrenal, y en el último 4% de la universal). Y ahora, en pleno 20 de noviembre (o domingo de descanso) surgen los cordados (530 MA), animales provistos de notocorda, cordón neural y hendidura faríngea (por cierto que son todos marinos, y respiran oxígeno disuelto en el agua, aunque se hable de “hendiduras faríngeas”). Aunque no son vertebrados, Pikaia más bien parece una especie de babosa con notocorda… Sigue la creación, porque estamos muy lejos de nosotros. El 22 de noviembre (el domingo avanza, parece ser que todo lo hizo dios precisamente ese último día que se dice que se dedicó a trabajar porque estaba cansado de lo hecho anteriormente, siendo lo cierto que todo el universo seguía “creciendo” y transformándose, y aún sigue haciéndolo…) aparecen los huesos (hace 505 MA, en el Ordovídico). Hace 450 MA (final Ordovídico: 25-XI): lo hacen las mandíbulas (peces gnastostomados), con lo que mejora la depredación, los músculos, el sistema nervioso, los sentidos, el comportamiento complejo, la inteligencia. Llega la época de los grandes predadores. Hace 450 millones de años (25-XI) hay peces modernos. Hace 370 MA (4-XII) aparecen los animales terrestres. Hace 300 MA (8-XII) lo hacen los huevos con cáscara. Hace 280 millones de años (8-XII) surgen los primeros reptiles. Hace 200 millones de años (15-XII) aparecen los primeros mamíferos y hace 150 millones de años (19-XII) las primeras aves. Hace 70 millones de años (26-XII) aparecen las primeras flores y ese mismo día, pasada ya la navidad (o entrando en las dos últimas horas y media de la noche del domingo), desaparecen los dinosaurios, plesiosarios y ammonites (hace 65 millones de años). A partir de esa hora (o en esos últimos 5 días) Dios se pone a trabajar como loco en nuestro provecho y hace que irradien los mamíferos. Aparecen los primates (hace 55 millones de años), el mismo 26-XII. Aunque su apariencia se aleja demasiado de la nuestra. El 29 de diciembre (hace unos 30 millones de años) aparecen los primeros simios catarrinos, con nuestra fórmula dentaria y tabique nasal, además de dotados de cola atrófica o no prensil. Precursores no sólo nuestros, sino del mandril, el gibón y el gorila. Hace 24 millones de años (amanecer del 30 de diciembre): aparecen los Hominoideos, nuestra familia, dotada de braquiación (o capacidad de suspenderse de las ramas). De este grupo surgirán los monos antropomorfos y nuestros precursores netamente humanos. De este grupo es el procónsul (precursores de gibón, chimpancé, gorila y australophitecus). Hace 14 millones de años (final 30 de diciembre) vive el último precursor común (keniapitecino) de homínidos, pánidos (chimpancé y gorila) y póngidos (orangután). Los homínidos desarrollarán la bipedestación. Hace unos 5-7 millones de años (31 diciembre, 12-15 h) vive el antepasado común de hombre y chimpancé (driopitecino), se considera que Ardipithecus ramidus está ya en nuestra línea (algunos autores lo habían propuesto como último precursor común, pero el debate parece resolverse a favor de precursor directamente australopitecino). De modo que hace 4,5 millones de años (31 diciembre, 15:30 h), surge el primer homino conocido (línea humana): Ardipithecus ramidus. Se hallaba Dios en sus últimos 7 minutos de semana creadora cuando aparece Australopithecus anamensis, hace 4 millones de años (31-XII, 16:40 h). Sin apenas respirar, hace 3,6 millones de años (17:20 h) crea a Australopithecus afarensis, un antepasado común del Género Homo, que coexiste con Australopithecus africanus y Paranthropus (antes denominado A. robustus), que sigue una línea vegetariana y masticadora que prima la musculatura sobre el desarrollo de la bóveda craneana y su contenido, a diferencia de los carnívoros y cazadores precisado de coordinación, desarrollo material y social, y lenguaje. Hace 2,5 millones de años (19:20 h) aparece el género Homo (primer “hombre”). De modo que Dios creó al hombre cuando faltaban 4 minutos de ese domingo en que se decía que descansó. Aunque no creo que los autores bíblicos entendieran por ese hombre a su Adán. Hace 2 millones de años (20:45 h), vive Homo habilis, del que surge el H. ergaster/erectus (1,8 mill, 20:40h), que ya sería más propiamente humano, aunque no, desde luego, a criterio de los autores bíblicos. Hace 800.000 años (22:30 h) aparece Homo antecessor (ß Juan Luis Arsuaga, Ignacio Martínez). Hace 500.000 años (23:05 h): Homo heidelbergensis (preneanderthal). Hace < 200.000 años (23,35 h) aparece en África el H. sapiens arcaico (cromagnon primitivo), que coloniza todos los continentes. Coincide con H. erectus, H. floresiensis y H. Neandertalensis en Asia (con el último, también en Europa). Hace menos de 150.000 años (23:40 h.), surge Homo neanderthalensis y existe hasta hace sólo 23.000 años (incluso menos en España), extinguiéndose a las 23 h, 57 min 40 seg (últimos dos segundos y medio del último día de la semana).
    - Admiro del Sr Carlos el otro su deportividad y educación al tratar de los temas, además de su paciencia. A diferencia de otros debatientes, tiene entereza y parece honesto. Aunque hallo que una honestidad más profunda y completa no desprecia cuanto vaya en contra de su tesis. Puede admitirse que desconocemos cómo la evolución química dio con una primera molécula autorreplicante, mucho más compleja que un aminoácido (los aminoácidos abundan por todas partes, viéndose nubes negras de ellos incluso en el espacio interestelar). Pero eso no le da ningún punto de ventaja a un ser completo y acabado mucho más complejo que la molécula a explicar. Como no se la da postular que había un primer científico, imposible de hallar dado el tiempo pasado, jugando con la sopa de caldo hasta engarzar las bases implicadas en los monosacáridos correspondientes…
    - Un abrazo a todos y felicidades por su blog, Sr. Punset.
    Manue

  155. El otro Carlos:

    PARTE I DE III

    Estimado Zencillo;

    Le estoy muy agradecido sobre sus comentarios. Quizá coincida con Ud. que este tema si bien puede ser aún muchísimo más extenso, lo elemental de cada parte ha quedado expuesto, y el raciocinio de cada uno de nosotros optará por una variante, u otra, e incluso una mezcla de las dos. Respecto a la referencia de Wikipedia, siendo cierto que resulta la opinión más generalizada, también sería obvio que para muchos, su enfoque resulta crítico casi en su totalidad, puesto que de forma explícita asegura que su contrapartida tiene la última palabra en cada planteamiento del argumento, lo cual no pocos lo tomarían como evidencias de parcialidad. Por otra parte, con un poco de perspicacia, ¿pudiera notarse realmente que parte sería la que más exagera en argumentos como el siguiente? (por citar solo uno, respecto a la mencionada cita de Wikipedia:)

    “Algunos críticos sugieren también que muchos de los parámetros que definen nuestro universo no son mutuamente independientes, como abusivamente se presenta, y que los cálculos matemáticos muestran que la emergencia de un universo similar al nuestro, en cuanto a las oportunidades de producir sistemas complejos y formas de vida, es en realidad bastante probable.”

    No obstante sopesemos realmente la viabilidad de un universo con constantes distintas a la nuestra y cuan ancho o puntual sería ese margen, primeramente se pudiera añadir un extracto de lo que bien nos mencionara el Dr. Jorge de Paula en una de sus referencia, lo cual comento en
    http://www.eduardpunset.es/blog/?p=374#comment-58982
    y comprobemos que estas opiniones no son excepcionales en el mundo científico…

    CONTINUANDO CON OTROS DETALLES, Las cuatro fuerzas fundamentales ejercen su influencia tanto en la inmensidad del cosmos como en el mundo infinitesimal de las estructuras atómicas. Puede decirse que afectan a todo lo que vemos a nuestro alrededor.
    Los elementos fundamentales para la vida, (particularmente el carbono, el oxígeno y el hierro) no podrían existir si las cuatro fuerzas que operan en el universo no tuvieran la intensidad justa. Aún sin detallar ahora una de ellas, tan importante como las demás: la gravedad, otra sin dudas es la fuerza electromagnética. Si esta fuera mucho más débil, los electrones no se mantendrían alrededor del núcleo del átomo. “¿Sería esto grave?”, quizá nos preguntemos. Sin duda, porque los átomos no podrían combinarse para formar moléculas. Por el contrario, si esta fuerza fuera mucho más intensa, el núcleo atómico atraería hacia sí a los electrones. No podría producirse ninguna reacción química entre los átomos, lo que haría imposible la vida. Incluso desde este punto de vista, está claro que nuestra existencia depende de la intensidad justa de la fuerza electromagnética.

    Y lo mismo es cierto a escala cósmica: una pequeña variación de la fuerza electromagnética afectaría al Sol, alterando la luz que llega a la Tierra y haciendo difícil o imposible la fotosíntesis. También podría privar al agua de sus singulares propiedades, esenciales para la vida. De modo que, de nuevo, la intensidad justa de la fuerza electromagnética es determinante para la vida.

    Igualmente fundamental es la intensidad de la fuerza electromagnética con relación a las otras tres fuerzas. Por ejemplo, algunos físicos calculan que esta es 10.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 (10 a la 40) de veces más fuerte que la gravedad. Añadir un cero más a este número pudiera parecer un cambio pequeño (10 a la 41). Pero en ese caso la gravedad sería proporcionalmente más débil, y el doctor Reinhard Breuer explica lo que esto supondría: “Con menos gravedad las estrellas serían menores, y la presión de la gravedad en su interior no elevaría la temperatura lo suficiente como para provocar las reacciones de fusión nuclear: el Sol no brillaría”. Puede imaginarse las consecuencias para la vida en la Tierra.

    ¿Y si la gravedad fuera proporcionalmente más fuerte porque dicho número tuviera solo 39 ceros (10 a la 39)? “Con tan solo esta pequeña modificación continúa Breuer una estrella como el Sol vería acortada sustancialmente su vida.” Según otras opiniones, la precisión de la intensidad de estas fuerzas es aún mayor.

    Dos cualidades sobresalientes del Sol y otras estrellas son, sin duda, su eficiencia y estabilidad a largo plazo. A modo de ilustración: sabemos que es preciso ajustar la mezcla de carburante y aire para que el motor de un automóvil funcione debidamente; los ingenieros diseñan complejos sistemas mecánicos y electrónicos para optimizar su rendimiento. Si así es en el caso de un simple motor, ¿qué no será en el de las eficientes estrellas “nucleares” como el Sol? Las fuerzas claves implicadas están ajustadas con gran precisión, optimizadas para la vida. ¿Fue casualidad tal exactitud? A Job, un hombre de la antigüedad, se le preguntó: “¿Dictas tú las leyes de los cielos o estableces su influjo sobre la tierra?” (Job 38:33, Franquesa-Solé). Ningún ser humano lo ha hecho. Por tanto, ¿a qué puede atribuirse esa precisión?

    Dos fuerzas nucleares

    La estructura del universo implica mucho más que únicamente la intensidad justa de la gravedad y la fuerza electromagnética. Nuestra vida depende también de otras dos fuerzas físicas.
    Estas dos fuerzas funcionan en el núcleo de los átomos, y son claros indicativos de reflexión previa. Piense en la fuerza nuclear fuerte (interacción fuerte), que mantiene unidos a los protones y neutrones en el núcleo del átomo. Esta fuerza de unión permite la formación de diversos elementos, ligeros (como el helio y el oxígeno) y pesados (como el oro y el plomo). Se piensa que si fuera solo un 2% más débil, solo existiría el hidrógeno. Por el contrario, si fuera un poco más intensa, únicamente existirían elementos pesados, pero no el hidrógeno. ¿Afectaría este hecho a nuestra vida? Pues bien, si no hubiera hidrógeno en el universo, el Sol no tendría el combustible que necesita para irradiar su vital energía. Y, por supuesto, no tendríamos ni agua ni alimento, pues el hidrógeno es un ingrediente esencial de ambos.

    (Continúa…)

  156. El otro Carlos:

    PARTE II, DE III

    La cuarta fuerza en cuestión, llamada la fuerza nuclear débil (interacción débil), controla la desintegración radiactiva. Influye asimismo en la actividad termonuclear del Sol. ¿Se puede hablar también de la intensidad justa de esta fuerza? Freeman Dyson, matemático y físico, explica: “La débil interacción es millones de veces más débil que la fuerza nuclear. Es precisamente lo bastante débil para que el hidrógeno en el Sol se consuma a un ritmo lento y constante. Si la interacción débil fuese mucho más fuerte o mucho más débil, todas las formas de vida que dependen de las estrellas similares al Sol también se encontrarían en dificultades”. En efecto, este ritmo preciso de combustión del hidrógeno calienta nuestra Tierra pero no la abrasa y nos mantiene vivos.

    Además, los científicos creen que la fuerza débil desempeña un papel en las explosiones de las supernovas, que constituyen el mecanismo de producción y distribución de la mayoría de los elementos. “Si estas fuerzas nucleares fueran de algún modo ligeramente diferentes, las estrellas no podrían producir los elementos de los que usted y yo estamos hechos”, explica el físico John Polkinghorne.

    Podría decirse más, pero probablemente sea suficiente. La intensidad de estas cuatro fuerzas fundamentales está sorprendentemente bien ajustada. “Parece que en todo lo que nos rodea vemos pruebas de que la naturaleza lo hizo exactamente como debía hacerse”, escribió el profesor Paul Davies. En efecto, la intensidad justa de las fuerzas fundamentales ha hecho posible la existencia y funcionamiento del Sol, de nuestro agradable planeta con el agua que sustenta la vida, de la atmósfera, esencial para la vida, y de una gran cantidad de valiosos elementos químicos que se hallan en la Tierra. ¿Por qué es tan precisa la intensidad de estas fuerzas, y a qué puede atribuirse?.

    Características ideales de la Tierra:

    Nuestra existencia requiere precisión también en otros órdenes. Piense en las medidas de la Tierra y su posición con respecto al resto del sistema solar. El libro bíblico de Job contiene unas preguntas que ponen de relieve nuestras limitaciones: “¿Dónde te hallabas tú cuando yo fundé la tierra? [...] ¿Quién fijó sus medidas, si acaso lo sabes?” (Job 38:4, 5). Estas preguntas exigen, como nunca antes, una respuesta. ¿Por qué? Debido a las sorprendentes características de la Tierra que hoy conocemos, como las relativas a su tamaño y posición en el sistema solar.

    No se ha encontrado ningún planeta como la Tierra en ninguna parte del universo. Es verdad que, según algunos científicos, hay pruebas indirectas de que ciertas estrellas tienen objetos en su órbita cientos de veces mayores que la Tierra. Sin embargo, nuestro planeta tiene el tamaño justo para hacer posible nuestra existencia. ¿En qué sentido? Si la Tierra fuera ligeramente mayor, tendría más gravedad y el hidrógeno, un gas ligero, se acumularía al no poder escapar de la gravedad terrestre, de modo que la atmósfera sería inhóspita para la vida. Por otra parte, si la Tierra fuera ligeramente menor, el indispensable oxígeno se escaparía y el agua se evaporaría de la superficie del planeta. En cualquier caso, la vida sería inviable.

    La Tierra también está a la distancia idónea del Sol, un factor esencial para la vida. El astrónomo John Barrow y el matemático Frank Tipler estudiaron “la proporción entre el radio de la Tierra y la distancia al Sol”. Llegaron a la conclusión de que la vida humana no existiría “si la proporción fuera ligeramente diferente de la que es”. El profesor David L. Block observa: “Los cálculos muestran que si la Tierra estuviera situada solo un 5% más cerca del Sol, se hubiera producido un acusado efecto invernadero hace unos cuatro mil millones de años. Por otra parte, si la Tierra estuviera solo un 1% más lejos del Sol, hubiera ocurrido una desmedida glaciación hace unos dos mil millones de años” (Our Universe: Accident or Design?).
    A esta precisión podemos añadir el hecho de que la Tierra gira sobre su eje una vez al día, la velocidad adecuada para conseguir una temperatura moderada. La rotación de Venus toma doscientos cuarenta y tres días. Piense en lo que sucedería si la rotación terrestre tomara tanto tiempo. No podríamos aguantar las temperaturas extremas que ocasionaría la larga duración de los días y las noches.

    Otro factor fundamental es la trayectoria de la Tierra alrededor del Sol. Los cometas describen una trayectoria muy elíptica. Afortunadamente, no es así en el caso de la Tierra. Su órbita es casi circular. De nuevo, este hecho impide que se produzcan temperaturas extremas inviables para la vida.
    Tampoco debemos pasar por alto la ubicación del sistema solar. Si estuviera más cerca del centro de la Vía Láctea, el efecto gravitatorio de las estrellas cercanas distorsionaría la órbita de la Tierra. Por el contrario, si estuviera situado en el borde de nuestra galaxia, no se divisaría prácticamente ninguna estrella en el firmamento nocturno. La luz de las estrellas no es esencial para la vida, pero ¿no confieren gran belleza al cielo nocturno? Y, según los conceptos actuales del universo, los científicos han calculado que en el borde de la Vía Láctea no hubiera habido los suficientes elementos químicos para formar un sistema solar como el nuestro.

    Por todo esto, estimado Zencillo, la hipótesis de los multiversos, que en cierta ocasión se analizó aquí, recuerdo que Xenen hizo buenos aportes a este blog al respecto, si bien constituye una salida aparentemente elegante al problema del azar, algunos la consideran, precisamente por ello, evasiva-, puesto que nuestro universo sería uno más del montón, y precisamente el ganador o más exitoso, teniendo en cuenta los márgenes de precisión respecto a las posibilidades de desarrollo que se le han calculado. Sin embargo, como bien opina Ud. está de todos modos el problema de que no podemos evadir esta cuestión fundamental: “Si en algún momento del pasado el universo se hallaba circunscrito en una singularidad de tamaño infinitamente pequeño, tenemos que preguntarnos qué había antes y qué había fuera del Universo. [...] Tenemos que enfrentarnos al problema de un Principio” (sir Bernard Lovell). Lo cual claramente sería aplicable aún a cualesquier Universos hipotéticos, la inmensa mayoría, de hecho, el 99,9 por ciento inviables a largo plazo respecto a idoneidad para la vida. Y de aquí, resulta AÑADIDA otra dificultad al “ente creador” del azar, como por ejemplo las condiciones que exhibe nuestro planeta Tierra, es que aún después de llegar a esta gran “eventualidad” de nuestro universo ganador, sin dudas uno de los pocos con viabilidad, se le suma otra tarea mucho mayor, ganar una segunda lotería consecutiva: la de construir la primera bacteria, o célula viva en toda su complejidad, de la que existe testimonio fósil, según se plantea desde hace 3000 millones de años, cuando la tierra con agua líquida no tendría más de otros mil millones de años de juventud. Estar consciente de eso, no pudiera dejar de opinar que resultaría una pena que Wikipedia no hable de lo prohibitivo de los siguientes números:

    (Continúa…)

  157. El otro Carlos:

    PARTE III, Final:

    Los evolucionistas confiesan que la probabilidad de que los átomos y las moléculas apropiadas se juntaran debidamente para formar tan solo una molécula proteínica sencilla es de 1 en 10 a la 113, es decir, 1 seguido de 113 ceros. Como se sabe, ¡Ese número es mayor que la cantidad total de átomos que se calculan para todo el universo! Los matemáticos consideran que cualquier suceso que tenga una probabilidad de ocurrir de menos de 1 en 10 a la 50 nunca sucede. Pero para la vida se necesita mucho más que simplemente una molécula de proteína, pues algunas de estas sirven de materiales estructurales, y otras sirven de enzimas. Las últimas aceleran las reacciones químicas que se necesitan en la célula. Sin tal ayuda, la célula moriría. Para la actividad de la célula no se necesitan solo unas cuantas proteínas que sirvan de enzimas, sino 2.000 de ellas. ¿Qué probabilidades hay de obtener todas estas al azar? ¡Solo la probabilidad de uno sobre 10 a la 40.000! “Una probabilidad pequeña hasta lo absurdamente extremo asegura Hoyle que no se puede contemplar aunque todo el universo consistiera en sopa orgánica.” Añade: “A no ser que uno se deje dominar por el prejuicio, sea debido a creencias sociales o debido a educación científica, de modo que acepte la convicción de que la vida se originó [espontáneamente] en la Tierra, este simple cálculo desestima tal idea completamente”

    Después de secuenciarse los aminoácidos de una proteína, esta tendrá que dársele un doblado para que resulte funcional. Tal doblado de la proteína es importante. En 1996, varios científicos de todo el mundo “equipados con los mejores programas informáticos, compitieron entre ellos para resolver uno de los problemas más complejos de la biología: cómo se dobla una sola proteína, compuesta de una larga fila de aminoácidos, en la forma intrincada que determina el papel que desempeñará en la vida. [...] El resultado, dicho sencillamente, fue: las computadoras perdieron y las proteínas ganaron. [...] Los científicos calculan que si una proteína de tamaño medio, compuesta de 100 aminoácidos, tuviera que resolver el problema del doblado ensayando todas las posibilidades, tardaría 10 a la 27 (mil billones de billones) años” (The New York Times).
    Si nuestro Universo tiene unos 15 mil millones, o 1,5 x 10 a la 9; equivaldría a la edad de nuestro universo, multiplicado, casi, por 10 a la 18, o un trillón de veces la duración de nuestro universo. Recordemos un detalle importante, aun suponiendo la hipótesis bastante difícil de demostrarse respecto al multiverso, (debido a que escaparía de nuestras dimensiones físicas tangibles, o del alcance de nuestra observación espacial), y el nuestro de hecho fuese uno más del montón, se AÑADE el tema de la complejidad de la vida circunscrito, no a universos paralelos que puedan o no existir, sino respecto a nuestro propio universo espacial temporal finito, que ahora desde un enfoque biológico, y basado en causas azarosas o inasistidas, tanto en términos espaciales (una sopa orgánica universal no nos alcanzaría para una sola proteína, y en términos temporales: se necesitaría la edad de un trillón de universos como el nuestro para doblar una sola de estas ensayando todas las posibilidades para ello.) En otras palabras, pudimos tener un éxito sobresaliente por ser un universo muy adecuado entre tantos, pero adicionalmente crece nuestro éxito CONSECUTIVO (“suerte”), porque ha diseñado DESPUÉS DE ESTO, una proteína funcional entre tantísimas malas variantes no funcionales-, (tanto en sentido espacial como temporal).

    No sorprendería porqué, según refiere: Evolution From Space (Evolución desde el espacio), Hoyle y Wickramasinghe, se dan por vencidos, y dicen: “Estas cuestiones son demasiado complejas para fijarles números”. Añaden: “No hay modo [...] cómo podamos sencillamente arreglárnoslas con una sopa orgánica más abundante y mejor, como nosotros mismos esperábamos que fuera posible un año o dos atrás. Los números que ya hemos calculado y señalado son esencialmente tan imposibles de afrontar para una sopa universal como para una terrestre.” (Esto, sin entrar en detalles respecto a la cuestión de quién vino primero: La proteína o el ADN, como lo referente a la gallina y el huevo).

    De aquí, para que se acepte como hecho científico, el comienzo espontáneo de la vida debe ser establecido por el método científico. Este se ha descrito de la siguiente manera: Observe lo que sucede; fundándose en esas observaciones, formule una teoría en cuanto a lo que pueda ser la realidad; someta a prueba la teoría mediante observaciones adicionales y por experimentos; y vigile para ver si las predicciones fundadas en la teoría se cumplen.
    En un intento por aplicar el método científico, no ha sido posible observar la generación espontánea de la vida. No hay prueba de que esté sucediendo ahora, y, por supuesto, no había presente ningún observador humano cuando los evolucionistas dicen que estaba sucediendo. Ninguna teoría relacionada con ella ha sido verificada por la observación. Los experimentos hechos en los laboratorios no han podido repetirla. Las predicciones fundadas en la teoría no se han cumplido. Ante tal incapacidad respecto a aplicar el método científico, ¿sería ciencia honrada el elevar tal teoría al nivel del hecho, de la realidad?

    Por otra parte, hay amplia prueba en apoyo de la conclusión de que la generación espontánea de la vida desde materia inanimada no es posible. “Basta con contemplar la magnitud de esta tarea reconoce el profesor Wald, de la Universidad de Harvard para admitir que la generación espontánea de un organismo vivo es imposible.” Pero ¿qué cree en realidad este proponente de la evolución? Él responde: “Sin embargo, aquí estamos… como resultado creo de la generación espontánea”. ¿Suena eso como ciencia objetiva?
    El biólogo británico Joseph Henry Woodger caracterizó tal razonamiento como “simple dogmatismo… asegurar que lo que uno quiere creer en realidad sucedió”. ¿Cómo sucede que científicos hayan aceptado en su propia mente esta manifiesta violación del método científico? El bien conocido evolucionista Loren Eiseley confesó: “Después de haber regañado al teólogo por confiar en mito y milagro, la ciencia se halló en la posición no envidiable de tener que crear una mitología propia: a saber, la suposición de que lo que tras de mucho esfuerzo no pudo ser probado que estuviera aconteciendo hoy, había, en realidad, tenido lugar en el pasado primitivo”.
    Si se considera la prueba, la teoría de una generación espontánea de la vida parece encajar mejor en el terreno de la ciencia ficción que en el terreno del hecho científico. Visto lo anterior reconocido por una variedad de partidarios científicos al respecto, aparentemente muchos apoyadores de esta teoría han abandonado el método científico en estos asuntos para creer, según ellos mismos, en lo que desean creer. A pesar de las arrolladoras probabilidades contra el que la vida se originara al azar, resultaría obvio que predomina un dogmatismo terco en vez de la cautela que normalmente caracteriza al método científico.

    Como Ud. bien dice, y como dijo el astrónomo Robert Jastrow: “Los científicos no tienen prueba de que la vida no haya sido el resultado de un acto de creación” Cierto que está la cuestión que Ud. menciona: “La ciencia en mi opinión jamás podrá demostrar que la existencia de un Diseñador inteligente no sea condición suficiente para la creación de nuestro Universo, pero si debe esforzarse en demostrar si es o no condición necesaria.” Para muchos, confrontar los hechos y datos que se han mencionado, les da precisamente una media razonable de tal necesidad, o del grado de imposibilidad que se impone al prescindir de ella.

    Finalmente, encontré dos referencias en internet al respecto, que también pudieran resultar interesante. La primera la conocía, un video de Youtube (en 7 partes breves); la segunda, la encontré hoy casualmente; se las dejo a quien pudiera interesar, para que tengamos una idea más ampliada de la envergadura de las cuestiones suscitadas:
    http://www.youtube.com/watch?v=gs0j9seylGg
    http://www.ciencia-alternativa.org/Maquinas%20Moleculares.pdf
    Si me permite, quisiera concluir reiterándole agradecimiento, que aún desde la divergencia, comparto con Ud. varios puntos comunes, no obstante, como siempre, la libertad de creer o concebir lo que deseemos cada uno de nosotros. Perdone la extensión. Quizá este tema ya se diera por concluido, pues lo elemental de ambas partes, opino, ¿no estaría ya dicho?

    Aprovecho la ocasión para expresarle nuevamente saludos sinceros,

    El otro Carlos.

  158. El otro Carlos:

    PARTE I

    Estimado Manue, resulta interesante todo lo que Ud. ha señalado. Como resulta obvio, su postura es opuesta a la mía, lo cual, claro está, son nuestros derechos. Sin dudas es Ud. una persona sincera, hubo un tiempo que yo pensaba casi igual que Ud., pero fui informándome de otras variantes, y desde mi punto de vista, me quedé con las que más me persuadieron. Por otra parte, Ud. aborda muchas cuestiones con relación a la biblia, relato de la creación, cronología, etc., que ya he abordado en otras entradas, por lo que quedaría al respecto lo que ya está comentado, respecto a lo que Ud. nos comenta ahora. Una información que me he esforzado por transcribirle, que aborda este tema, específicamente ahora, el de los fósiles; me gustaría se conocieran aquí algunos detalles (poco ortodoxos) respecto a la divulgación del mismo, transcribo:

    “Lo que sí dice el registro fósil:

    LOS fósiles son los restos de formas de vida antiguas conservados en la corteza de la Tierra. Estos pueden ser esqueletos o partes de esqueletos, como huesos, dientes o caparazones. Un fósil puede ser también algún rastro de la actividad de lo que en un tiempo estuvo vivo, como una impresión dejada en algún material, o huellas. Hay muchos fósiles que no contienen ya su materia original; más bien, están compuestos de depósitos minerales que se infiltraron en los organismos y adoptaron su forma.

    ¿Por qué son importantes para la evolución los fósiles? El genetista G. L. Stebbins señaló una razón importante: “Ningún biólogo ha visto en realidad el origen por evolución de alguno de los grandes grupos de organismos”1. Así, hoy día no se ve que los organismos vivos que se hallan en la Tierra estén evolucionando para llegar a ser otros organismos. En vez de eso, todos están completos en su forma y se distinguen de los demás tipos. Como señaló el genetista Theodosius Dobzhansky: “El mundo viviente no es un solo despliegue [...] conectado por series ininterrumpidas de formas intermedias”2. Y Charles Darwin admitió que “la distinción característica de las formas específicas [de vida], y el hecho de que no estén conectadas discerniblemente entre sí por innumerables eslabones de transición, es una dificultad muy obvia”3.
    Así, las variedades discretas o distintas de formas vivas de hoy no ofrecen apoyo a la teoría de la evolución. Por eso se hizo tan importante el registro fósil. Se creía que por lo menos los fósiles suministrarían la confirmación que la teoría de la evolución necesitaba.

    Qué buscar

    Si la evolución fuera realidad, la evidencia fósil de seguro revelaría un cambio gradual desde un tipo o género de vida hasta otro. Y eso tendría que ser así sin importar qué variación de la teoría evolucionista se aceptara. Hasta científicos que creen en los cambios de índole más rápida que se asocian con la teoría del “equilibrio puntuado” reconocen que todavía habría de suponerse que estos cambios tuvieran lugar durante muchos miles de años. De modo que no es razonable creer que no habría ninguna necesidad en absoluto de fósiles eslabonadores.

    Además, si la evolución estuviera fundada en la realidad, se esperaría que el registro fósil revelara los comienzos de nuevas estructuras en los organismos vivos. Debería haber por lo menos algunos fósiles en los que estuvieran en desarrollo brazos, piernas, alas, ojos y otros huesos y órganos. Por ejemplo, debería haber aletas de peces que estuvieran transformándose en patas de anfibio con pies y dedos, y branquias que estuvieran transformándose en pulmones. Debería haber reptiles con extremidades delanteras que estuvieran transformándose en alas de aves, extremidades posteriores que estuvieran pasando a ser patas con garras, escamas que estuvieran convirtiéndose en plumas, y bocas que estuvieran llegando a ser picos córneos.
    Sobre esto, la revista científica británica New Scientist dice de la teoría: “Predice que un registro fósil completo consistiría en linajes de organismos que continuamente mostraran cambio gradual durante largos espacios de tiempo”4. Como aseguró Darwin mismo: “La cantidad de variedades intermedias, que han existido anteriormente, [tiene que] ser verdaderamente enorme”5.

    Por otra parte, si el relato de la creación que se da en Génesis es factual, entonces el registro fósil no mostraría que un tipo de vida estuviera transformándose en otro. Reflejaría la declaración de Génesis de que cada diferente tipo de organismo vivo se reproduciría sólo “según su género” (Génesis 1:11, 12, 21, 24, 25). Además, si los organismos vivos llegaron a existir por un acto de creación, no habría huesos ni órganos parciales, no terminados, en el registro fósil. Todos los fósiles estarían completos y serían altamente complejos, como sucede en el caso de los organismos vivos que existen hoy.

    Además, si los organismos vivos fueron creados, hubiera de esperarse que hubieran aparecido de súbito en el registro fósil, sin conexión con lo que hubiera existido antes de ellos. Y si se descubriera que esto fuera así, entonces, ¿qué? Darwin admitió francamente: “Si numerosas especies [...] en realidad han comenzado su existencia de una vez, ese hecho sería mortal para la teoría de la evolución”6.

    ¿Está completo el registro?

    Continúa…

  159. El otro Carlos:

    PARTE II

    Sin embargo, ¿se halla el registro fósil lo suficientemente completo como para que se dé prueba aceptable de si es la creación o la evolución lo que tiene apoyo? Hace más de un siglo, Darwin no pensaba así. ¿Qué había de “malo” en el registro fósil en su tiempo? No contenía los eslabones de transición que se requerían para sostener su teoría. Esta situación lo impulsó a decir: “Entonces, ¿por qué no están llenos de esos eslabones intermedios toda formación geológica y todo estrato? Ciertamente la geología no revela ninguna cadena orgánica finamente graduada como esa; y esta, quizás, sea la más obvia y seria objeción que se puede presentar contra la teoría”7.

    En el tiempo de Darwin el registro fósil desilusionó a Darwin de otra manera. Explicó él: “La manera abrupta como grupos enteros de especies aparecen súbitamente en ciertas formaciones ha sido presentada por varios paleontólogos [...] como una objeción mortífera a la creencia en la transmutación de las especies”. Añadió: “Hay otra dificultad, relacionada con esta, que es mucho más seria. Aludo a la manera como especies que pertenecen a varias de las principales divisiones del reino animal aparecen de súbito en las rocas fosilíferas más bajas que se conocen. [...] En la actualidad el caso tiene que permanecer inexplicable, y verdaderamente se puede presentar como argumento válido contra los puntos de vista [evolucionistas] que aquí se expresan”8.

    Darwin intentó explicar estos enormes problemas mediante un ataque contra el registro fósil. Dijo: “Considero el registro geológico como una historia del mundo que no ha sido registrada a perfección, [...] imperfecta hasta un grado extremo”9. Él y otros supusieron que, a medida que el tiempo pasara, de seguro se hallarían los eslabones fósiles que faltaban.

    Ahora, después de más de un siglo de extenso cavar, se han desenterrado grandes cantidades de fósiles. ¿Es todavía tan ¿imperfecto como antes el registro? El libro Processes of Organic Evolution (Procesos de la evolución orgánica) comenta: “Ahora el registro de las formas de vida pasadas es extenso, y constantemente aumenta en riqueza a medida que los paleontólogos hallan, describen y comparan nuevos fósiles”10. Y el científico Porter Kier, de la Institución Smithsoniana, añade: “En museos de todo el mundo hay cien millones de fósiles, todos catalogados e identificados”11. Por tanto, A Guide to Earth History (Guía a la historia de la Tierra) declara: “Con la ayuda de los fósiles los paleontólogos pueden darnos ahora un cuadro excelente de la vida de las edades pasadas”12.

    Después de todo este tiempo, y de haberse ensamblado millones de fósiles, ¿qué dice el registro ahora? El evolucionista Steven Stanley declara que estos fósiles “revelan cosas nuevas y sorprendentes acerca de nuestros orígenes biológicos”13. El libro A View of Life (Una vista de la vida), escrito por tres evolucionistas, añade: “El registro fósil está lleno de tendencias que los paleontólogos no han podido explicar”14. ¿Qué es esto que ha sido tan ¿sorprendente para estos científicos evolucionistas, y que ellos ¿no pueden explicar?

    Lo que ha confundido a estos científicos es el hecho de que la gran cantidad de prueba fósil que ahora está disponible revela precisamente lo mismo que revelaba en los días de Darwin: Las clases fundamentales de organismos vivos aparecieron de súbito y no cambiaron en grado apreciable durante largos espacios de tiempo. Nunca se han hallado eslabones de transición entre una de las clases principales de organismos vivos y otra. Por eso, lo que el registro fósil dice es precisamente lo opuesto de lo que se esperaba.
    El botanista sueco Heribert Nilsson describe la situación de este modo, después de 40 años de llevar a cabo sus propias investigaciones: “No es posible siquiera hacer una caricatura de una evolución mediante los hechos paleobiológicos. El material fósil ahora está tan completo que [...] la falta de series de transición no puede ser explicada como cosa que se deba a escasez de material. Las deficiencias son reales, y nunca serán llenadas”15.
    La vida aparece de repente

    Miremos más de cerca la prueba. En su libro Red Giants and White Dwarfs (Gigantes rojas y enanas blancas), Robert Jastrow declara: “En alguna ocasión en los primeros mil millones de años, la vida apareció en la superficie de la Tierra. Lentamente, según indica el registro fósil, los organismos vivos fueron ascendiendo desde formas simples hasta formas más avanzadas”. De esta descripción, uno esperaría que el registro fósil hubiera verificado una evolución lenta desde las primeras formas de vida “simples” hasta las complejas. Sin embargo, el mismo libro dice: “Los críticos primeros mil millones de años, durante los cuales la vida empezó, son páginas en blanco en la historia de la Tierra”16.

    Además, ¿pueden verdaderamente ser descritos como “simples” los primeros tipos de vida? “Al retroceder en el tiempo hasta la edad de las rocas más antiguas dice Evolution From Space (Evolución desde el espacio), los residuos fósiles de antiguas formas de vida que se han descubierto en las rocas no revelan un principio simple. Aunque decidamos pensar que las bacterias fósiles y las algas y los microhongos fósiles son simples en comparación con un perro o un caballo, la norma de información permanece enormemente alta. La mayor parte de la complejidad bioquímica de la vida ya estaba presente al tiempo de la formación de las más antiguas rocas de la superficie de la Tierra”17.

    Desde este principio, ¿puede hallarse prueba alguna que verifique que los organismos de una sola célula evolucionaran hasta formar los de muchas células, o pluricelulares? “El registro fósil no contiene vestigio alguno de estas etapas preliminares en el desarrollo de los organismos pluricelulares”, dice Jastrow18. En vez de que eso sea cierto, él declara: “El registro de las rocas contiene muy poco, aparte de bacterias y plantas unicelulares, hasta que, hace aproximadamente mil millones de años, después de unos tres mil millones de años de progreso invisible, aconteció un suceso de gran trascendencia. Aparecieron en la Tierra las primeras criaturas compuestas de muchas células”19.

    Continúa…

  160. El otro Carlos:

    PARTE III

    Así, al comienzo de lo que se llama el período cámbrico, el registro fósil presenta un dramático e inexplicado cambio. En este tiempo aparece tan súbitamente una gran variedad de criaturas marinas plenamente desarrolladas, complejas, muchas con fuertes caparazones, que suele hacerse referencia a este tiempo como el de una “explosión” de organismos vivos. A View of Life (Una vista de la vida) lo describe así: “Comenzando a la base del período cámbrico, y extendiéndose por unos diez millones de años, todos los grupos principales de invertebrados ¿esqueletizados se presentaron por primera vez en el más espectacular aumento de diversidad que haya acontecido sobre nuestro planeta”. Aparecieron caracoles, esponjas, estrellamares, animales parecidos a langostas llamados trilobites, y muchas otras criaturas marinas complejas. Es interesante el hecho de que el mismo libro señala lo siguiente: “De hecho, algunos trilobites extintos desarrollaron ojos más complejos y eficaces de los que posee cualquier artrópodo viviente”20.

    ¿Hay eslabones fósiles entre este estallido de formas de vida y lo que lo precedió? En el tiempo de Darwin no existían tales eslabones. Él confesó: “A la pregunta de por qué no hallamos abundantes depósitos fosilíferos que pertenezcan a estos supuestos períodos más tempranos anteriores al sistema cámbrico, no puedo dar respuesta satisfactoria”21. Hoy día, ¿ha cambiado esta situación? El paleontólogo Alfred S. Romer notó la declaración de Darwin acerca de “la manera abrupta como grupos enteros de especies aparecen súbitamente” y escribió: “Debajo de esto [el período cámbrico], hay un vasto grosor de sedimentos en los cuales debería esperarse que estuvieran los progenitores de las formas cámbricas. Pero no los hallamos; estos lechos más antiguos están casi desprovistos de indicación de vida, y pudiera decirse que el cuadro general es consecuente, razonablemente, con la idea de una creación especial en el principio de los tiempos cámbricos. ¿A la pregunta de por qué no hallamos abundantes depósitos fosilíferos que pertenezcan a estos supuestos períodos más tempranos anteriores al sistema cámbrico dijo Darwin, no puedo dar respuesta satisfactoria. Tampoco podemos hacer eso nosotros hoy”, dijo Romer22.
    A
    lgunos afirman que las rocas precámbricas fueron demasiado alteradas por el calor y la presión para retener eslabones fósiles, o que no se depositaron rocas en mares de poca profundidad de modo que se retuvieran fósiles. “Ninguno de estos argumentos ha quedado en pie”, dicen los evolucionistas Salvador E. Luria, Stephen Jay Gould y Sam Singer. Añaden: “Los geólogos han descubierto muchos sedimentos precámbricos sin alteración, y éstos no contienen fósiles de organismos complejos”23.

    Estos hechos hicieron que el bioquímico D. B. Gower comentara, como se relató en el periódico Times, de Kent, Inglaterra: “El relato de la creación que se halla en Génesis y la teoría de la evolución no podían ser conciliados. Una de estas cosas tenía que ser correcta y la otra estar equivocada. La historia de los fósiles concordaba con el relato de Génesis. En las rocas más antiguas no encontramos una serie de fósiles que abarcara los cambios graduales desde las criaturas más primitivas hasta formas desarrolladas; más bien, en las rocas más antiguas aparecían de súbito especies desarrolladas. Entre cada especie había ausencia total de fósiles intermedios”24.

    El zoólogo Harold Coffin llegó a esta conclusión: “Si es correcto el concepto de una evolución progresiva desde lo sencillo hasta lo complejo, en el cámbrico se debería encontrar a los antecesores de estas criaturas vivientes totalmente desarrolladas; pero no se han hallado, y los científicos admiten que hay poca probabilidad de que alguna vez se hallen. Sobre la base de los hechos solamente, sobre la base de lo que en realidad se encuentra en la tierra, la teoría de un súbito acto de creación en el cual fueron establecidas las formas principales de vida encaja mejor”25.

    Siguen las apariciones súbitas, poco cambio

    En las capas que se hallan encima de aquella “explosión” de vida del cámbrico, el testimonio del registro fósil sigue siendo, vez tras vez, el mismo: De súbito aparecen nuevas clases de animales y nuevos géneros de plantas, sin conexión con lo que hubo antes de ellos. Y una vez que aparecen en el escenario, continúan con poco cambio. The New Evolutionary Timetable (El nuevo horario evolutivo) declara: “El registro ahora revela que las especies sobreviven típicamente por cien mil generaciones, o hasta un millón o más, sin evolucionar mucho. [...] Después de sus orígenes, la mayoría de las especies experimentan poca evolución antes de extinguirse”26.

    Por ejemplo, los insectos aparecieron en el registro fósil de manera súbita y en gran cantidad, sin antepasados evolutivos. Y no han cambiado mucho hasta este mismo día. En cuanto al hallazgo de una mosca fósil de la cual se dijo que tenía “cuarenta millones de años de edad”, el Dr. George Poinar, Jr., dijo: “La anatomía interna de estas criaturas es sorprendentemente similar a lo que se halla en las moscas hoy día. Las alas y las patas y la cabeza, y hasta las células internas, tienen apariencia muy moderna”27. Y un informe en el periódico The Globe and Mail, de Toronto, Canadá, comentó: “En cuarenta millones de años de luchar por ascender evolutivamente, no han logrado casi ningún progreso discernible”28.

    Un cuadro similar existe en cuanto a las plantas. En las rocas se hallan hojas fósiles de muchos árboles y arbustos que difieren muy poco de las hojas de los mismos tipos de plantas de hoy: roble, nogal, pacana, la uva, la magnolia, la palmera y muchas otras plantas. El mismo patrón siguen los géneros de la vida animal. Los antepasados de los que viven hoy aparecen en el registro fósil súbitamente, con gran parecido a sus formas correspondientes de hoy. Hay muchas variaciones, pero es fácil identificar a todas estas formas como el mismo grupo o “género”. La revista Discover señala uno de esos ejemplos: “El cangrejo bayoneta [...] ha existido en la Tierra casi sin cambio alguno por doscientos millones de años”29. Las formas que se extinguieron también siguieron el mismo patrón. Por ejemplo, los dinosaurios aparecen de repente en el registro fósil, sin eslabones con antecesores que los precedieran. Se multiplicaron en gran manera, y entonces se extinguieron.

    Sobre este punto, el Bulletin (Boletín) del Museo Field de Historia Natural, de Chicago, E.U.A., declara: “En la secuencia, las especies aparecen muy de súbito, muestran poco o ningún cambio durante su existencia en el registro, y entonces, abruptamente, salen del registro. Y no siempre está claro de hecho, rara vez está claro el que los descendientes en realidad estuvieran mejor adaptados que sus predecesores. En otras palabras, es difícil hallar mejora biológica”30.

    Continúa…

  161. El otro Carlos:

    PARTE IV

    Ningún rasgo de transición

    Otra dificultad para la evolución es el hecho de que en ningún lugar en el registro fósil se hallan huesos u órganos parcialmente formados que pudieran considerarse el principio de un nuevo rasgo. Por ejemplo, hay fósiles de varios tipos de criaturas aladas… aves, murciélagos, pterodáctilos extintos. Según la teoría evolucionista, estos tendrían que haber evolucionado de antecesores de transición. Pero no se ha hallado ninguna de esas formas de transición. No hay indicio alguno de ellas. ¿Hay fósiles de jirafas cuyos cuellos tengan dos terceras o tres cuartas partes de la longitud que tienen ahora? ¿Hay fósiles de aves que estén evolucionando un pico de la quijada de un reptil? ¿Hay indicación fósil alguna de peces que estén desarrollando una pelvis de anfibio, o de aletas de pez que estén convirtiéndose en las patas, pies y dedos de los anfibios? La realidad es que la búsqueda de tales rasgos en desarrollo en el registro fósil ha resultado infructífera.

    Una revista científica, New Scientist, señaló que la evolución “predice que un registro fósil completo consistiría en linajes de organismos que mostraran cambio gradual continuamente durante largos espacios de tiempo”. Pero admitió lo siguiente: “Lamentablemente, el registro fósil no presenta esto que se esperaba, pues rara vez están conectadas unas con otras las especies individuales de fósiles mediante formas intermedias conocidas. [...] las especies fósiles conocidas en realidad dan la apariencia de no evolucionar ni siquiera durante millones de años”31. Y el genetista Stebbins escribe: “No se conocen formas de transición entre ningunos de los grandes filos de animales o plantas”. Habla acerca de “las grandes lagunas que existen entre muchas grandes categorías de organismos”32. “De hecho reconoce The New Evolutionary Timetable (El nuevo horario evolutivo), el registro fósil no documenta convincentemente ni siquiera una transición de una especie a otra. Además, las especies duraron por espacios de tiempo asombrosamente largos”33.

    Esto concuerda con el extenso estudio efectuado por la Sociedad Geológica de Londres y la Asociación Paleontológica de Inglaterra. John N. Moore, profesor de ciencias naturales, informó lo siguiente acerca de los resultados: “Unos 120 científicos, todos especialistas, prepararon 30 capítulos en una obra monumental de más de 800 páginas para presentar el registro fósil de plantas y animales dividido en aproximadamente 2.500 grupos. [...] ¡Se muestra que cada gran grupo de formas o clases de plantas y animales tiene una historia separada y distinta de todos los demás grandes grupos de formas o clases! Grupos de plantas y de animales aparecen súbitamente en el registro fósil. [...] Ballenas, murciélagos, caballos, primates, elefantes, liebres, ardillas, y así por el estilo, todas estas formas son tan distintas al aparecer por primera vez como lo son ahora. No hay ningún vestigio de un antecesor común, ni mucho menos de un eslabón con algún reptil, el supuesto progenitor”. Moore añadió: “Muy probablemente no se han hallado formas de transición en el registro fósil porque no existen en absoluto formas de transición en etapa fósil. Muy probablemente nunca han ocurrido transiciones entre las clases animales y/o transiciones entre las clases de vida vegetal”34.

    Como se ve, lo que era cierto en el tiempo de Darwin es igualmente cierto hoy día. Lo que indica el registro fósil todavía está en la condición que describió el zoólogo DArcy Thompson unos años atrás en su libro On Growth and Form (Sobre el crecimiento y la forma): “La evolución darvinista no nos ha enseñado cómo las aves descienden de los reptiles, los mamíferos de cuadrúpedos anteriores, los cuadrúpedos de los peces, ni los vertebrados de la rama invertebrada. [...] buscar piedras de paso a través de las lagunas que hay entre ellos es buscar en vano, para siempre”35.

    ¿Qué hay del caballo?

    Sin embargo, con frecuencia se ha dicho que por lo menos el caballo es un ejemplo clásico de evolución que se halla en el registro fósil. Como declara The World Book Encyclopedia: “Los caballos están entre los ejemplos mejor documentados del desarrollo evolutivo”36. Las ilustraciones de esto comienzan con un animal pequeñito y terminan con el caballo de gran tamaño de hoy día. Pero ¿realmente tiene esto el apoyo de la prueba fósil?

    La Encyclopædia Britannica comenta: “La evolución del caballo nunca fue en línea recta”37. En otras palabras, en ningún lugar muestra la prueba fósil un desarrollo gradual desde el animal pequeño hasta el caballo de gran tamaño. El evolucionista Hitching dice lo siguiente acerca de este principal modelo evolutivo: “Pintado antes como sencillo y directo, ahora es tan complicado que el aceptar una versión en lugar de otra es más bien asunto de fe que de selección racional. Eohípo, supuestamente el caballo más primitivo, y del cual los expertos decían que se había extinguido mucho tiempo atrás, y al cual conocíamos solo mediante fósiles, puede en realidad estar vivo y pasándola bien y no ser siquiera un caballo… sino un tímido animal del tamaño de una zorra, llamado un damán, que anda corriendo por la maleza africana”38.

    El colocar al pequeño eohípo como antepasado del caballo va más allá de lo imaginable, especialmente en vista de lo que dice The New Evolutionary Timetable (El nuevo horario evolutivo): “Se supuso por todas partes que [eohípo] se había transformado lentamente, pero con persistencia, en un animal más plenamente equino”. Pero ¿apoyan esta suposición los hechos reales? “La especie fósil de [eohípo] muestra poca indicación de modificación evolutiva”, contesta el libro. De modo que admite, en cuanto al registro fósil, lo siguiente: “No documenta la historia completa de la familia del caballo”39.
    Por eso, algunos científicos dicen ahora que el pequeño eohípo nunca fue un tipo de caballo ni un antecesor de uno. Y cada tipo de fósil colocado en la línea del caballo mostró notable estabilidad, de modo que no hay formas de transición entre ese tipo y otros de los cuales se pensó que eran antepasados evolutivos. Tampoco debe ser sorprendente el que haya fósiles de caballos de diferentes tamaños y formas. Aun hoy día los caballos varían desde los pequeños ponis hasta los grandes caballos de tiro. Todas son variedades dentro de la familia del caballo.

    Lo que realmente dice el registro fósil

    Cuando dejamos que el registro fósil hable, su testimonio no va orientado hacia la evolución. En vez de eso, el testimonio del registro fósil va orientado hacia la creación. Muestra que muchos diferentes tipos o géneros de organismos vivos aparecieron de súbito. Aunque hubo gran variedad dentro de cada género, estos no tuvieron eslabones con antepasados evolutivos que hubieran existido antes de ellos. Tampoco tuvieron eslabones evolutivos que los conectaran con tipos diferentes de organismos vivos que vinieron después de ellos. Diversas clases de organismos vivos existieron con poco cambio por largos espacios de tiempo antes que algunas de ellas se extinguieran, mientras que otras sobreviven hasta nuestro día.

    “El concepto de la evolución no puede ser considerado como explicación científica sólida para la presencia de las diversas formas de vida”, es la conclusión a que llega el evolucionista Edmund Samuel en su libro Order: In Life (Orden: en la vida). ¿Por qué no? Él añade: “Ningún análisis cuidadoso de la distribución biogeográfica ni del registro fósil puede apoyar directamente la evolución”40.

    Continúa…

  162. El otro Carlos:

    PARTE VI (Final)

    De esto claramente se desprende que el investigador imparcial sería llevado a la conclusión de que los fósiles no apoyan la teoría de la evolución. Por otra parte, la prueba fósil sí da sólido peso a los argumentos a favor de la creación. Como declaró el zoólogo Coffin: “Para los científicos seglares, los fósiles, pruebas de la vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición de la ciencia. Si esta historia fósil no concuerda con la teoría evolucionista y hemos visto que no lo hace, ¿qué enseña? Nos dice que las plantas y los animales fueron creados en sus formas básicas. Los datos básicos del registro fósil apoyan la creación, no la evolución”41. El astrónomo Carl Sagan reconoció cándidamente lo siguiente en su libro Cosmos: “La prueba fósil pudiera ser consecuente con la idea de un Gran Diseñador”42.

    REFERENCIAS:
    1. Processes of Organic Evolution, por G. Ledyard Stebbins, 1971, p. 1.
    2. Genetics and the Origin of Species, por Theodosius Dobzhansky, 1951, p. 4.
    3. The Origin of Species, por Charles Darwin, edición de 1902, segunda parte, p. 54.
    4. New Scientist, reseña por Tom Kemp del libro The New Evolutionary Timetable, por Steven M. Stanley, 4 de febrero de 1982, p. 320.
    5. The Origin of Species, segunda parte, p. 55.
    6. Ibíd., p. 83.
    7. Ibíd., p. 55.
    8. Ibíd., pp. 83, 88, 91, 92.
    9. Ibíd., pp. 94, 296.
    10. Processes of Organic Evolution, p. 136.
    11. New Scientist, 15 de enero de 1981, p. 129.
    12. A Guide to Earth History, por Richard Carrington, 1956, p. 48.
    13. The New Evolutionary Timetable, por Steven M. Stanley, 1981, p. 6.
    14. A View of Life, por Salvador E. Luria, Stephen Jay Gould, Sam Singer, 1981, p. 642.
    15. Synthetische Artbildung (El origen sintético de las especies), por Heribert Nilsson, 1953, p. 1212.
    16. Red Giants and White Dwarfs, por Robert Jastrow, 1979, p. 97.
    17. Evolution From Space, por Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, 1981, p. 8.
    18. Red Giants and White Dwarfs, p. 249.
    19. The Enchanted Loom: Mind in the Universe, por Robert Jastrow, 1981, p. 23.
    20. A View of Life, pp. 638, 649.
    21. The Origin of Species, segunda parte, p. 90.
    22. Natural History, “Darwin and the Fossil Record”, por Alfred S. Romer, octubre de 1959, pp. 466, 467.
    23. A View of Life, p. 651.
    24. Times de Kent, Inglaterra, “Scientist Rejects Evolution”, 11 de diciembre de 1975, p. 4.
    25. Liberty, “Evolution or Creation?”, por Harold G. Coffin, septiembre/octubre de 1975, p. 12.
    26. The New Evolutionary Timetable, p. xv.
    27. The New York Times, “Prehistoric Gnat”, 3 de octubre de 1982, primera sección, p. 49.
    28. The Globe and Mail, Toronto, “Thats Life”, 5 de octubre de 1982, p. 6.
    29. Discover, “The Tortoise or the Hare?”, por James Gorman, octubre de 1980, p. 89.

    30. Field Museum of Natural History Bulletin, Chicago, “Conflicts Between Darwin and Paleontology”, por David M. Raup, enero de 1979, p. 23.
    31. New Scientist, 4 de febrero de 1982, p. 320.
    32. Processes of Organic Evolution, p. 147.
    33. The New Evolutionary Timetable, p. 95.
    34. Should Evolution Be Taught?, por John N. Moore, 1970, pp. 9, 14, 24; New Scientist, “Letters”, 15 de septiembre de 1983, p. 798.
    35. On Growth and Form, por DArcy Thompson, 1959, tomo II, pp. 1093, 1094.
    36. The World Book Encyclopedia, 1982, tomo 6, p. 333.
    37. Encyclopædia Britannica, 1976, Macropædia, tomo 7, p. 13.
    38. The Neck of the Giraffe, por Francis Hitching, 1982, p. 31.
    39. The New Evolutionary Timetable, pp. 4, 96.
    40. Order: In Life, por Edmund Samuel, 1972, p. 120.
    41. Liberty, septiembre/octubre de 1975, p. 14.
    42. Cosmos, por Carl Sagan, 1980, p. 29.

    Saludo cordial, aún desde la discrepancia, no obstante por el aumento de la información;

    El otro Carlos.

  163. FFDíaz:

    Ser o no ser, bien o mal, infinito o finito. Nuestra cultura está llena de dualismos que nos sirven de marco de referencia para tratar de controlar nuestra ignorancia. Dios o ateímo no es más que otro dualismo que contrapone dos actitudes frente a la incapacidad de comprender la esencia y origen del escenario universal.

    Hoy por hoy me parece que lo único sensato es admitir que esta complejísima estructura llamada universo, que en última instancia parece información autointeractiva y evolutiva, si ha sido creada por un ente ajeno a ella, este no es más que un elemento de una entidad que lo engloba y de la que es parte indisoluble. Es decir, creador y creado sólo son dos perspectivas de una uníca entidad.

    Gracias

  164. berto:

    Estimado El otro carlos

    Es sorprendente como concluye toda su alegación diciendo que la pruebas fósiles no apoyan la evolución, en cambio si al creador. Ya me sorprendió cuando dijo también, que dada la complejidad el cerebro, este tambien se debía a un diseño inteligente.

    Este tipo de afirmaciones categóricas, aunque se apoyen en datos, no son en realidad análisis sobre el asunto, sino reseñas “ad hoc”.

    Le voy a recomendar de nuevo a Rodolfo Llinás, por ser un neurocientifico que ha estudiado el origen y desarrollo del sistema nervioso y el cerebro como consecuencia evolutiva, a partir de algo sorprendente por su sencillez aparente: el movimiento o la motricidad animal.

    Según dice el libro, tenemos Cerebro y Sistema Nervioso porque los primeros organísmos multicelulares necesitaban desplazarse de una forma intencionalmente controlada, para conseguir alimento o bien ponerse a salvo, y esto fue “aprendido” mediante ensayo y error.

    Las plantas, no tienen cerebro, puesto que no necesitan desplazarse para conseguir el alimento, aunque tambien son organismos multicelulares. Su alimento, como se sabe, lo consiguen de la tierra y del sol.

    Son algunas afirmaciones que están analizadas detalladamente en un frágmento del libro que he podido conseguir de google book en el link.

    http://download306.mediafire.com/v1fn0wendbhg/vs2nxbaioxn/El+Cerebro+y+el+mito+del+yo+%28+-161+%29.pdf

    Tambien le recomiendo la entrevista que hizo Eduard Punset a Rodolfo Llínás que es muy interesante.

    http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/prg233/frcontenido.htm

    Un saludo y que disfruten

  165. El otro Carlos:

    Esta es la Parte III, (A y B), de mi comentario a “Zemcillo”, que por alguna razón, no apareció editado, por lo que veo necesario reenviarlo:

    [PARTE III (A) (Continuación..., viene de la Parte II, a: “Zencillo”)]

    …Los evolucionistas confiesan que la probabilidad de que los átomos y las moléculas apropiadas se juntaran debidamente para formar tan solo una molécula proteínica sencilla es de 1 en 10 a la 113, es decir, 1 seguido de 113 ceros. Como se sabe, ¡Ese número es mayor que la cantidad total de átomos que se calculan para todo el universo! Los matemáticos consideran que cualquier suceso que tenga una probabilidad de ocurrir de menos de 1 en 10 a la 50 nunca sucede. Pero para la vida se necesita mucho más que simplemente una molécula de proteína, pues algunas de estas sirven de materiales estructurales, y otras sirven de enzimas. Las últimas aceleran las reacciones químicas que se necesitan en la célula. Sin tal ayuda, la célula moriría. Para la actividad de la célula no se necesitan solo unas cuantas proteínas que sirvan de enzimas, sino 2.000 de ellas. ¿Qué probabilidades hay de obtener todas estas al azar? ¡Solo la probabilidad de uno sobre 10 a la 40.000! “Una probabilidad pequeña hasta lo absurdamente extremo asegura Hoyle que no se puede contemplar aunque todo el universo consistiera en sopa orgánica.” Añade: “A no ser que uno se deje dominar por el prejuicio, sea debido a creencias sociales o debido a educación científica, de modo que acepte la convicción de que la vida se originó [espontáneamente] en la Tierra, este simple cálculo desestima tal idea completamente”

    Después de secuenciarse los aminoácidos de una proteína, esta tendrá que dársele un doblado para que resulte funcional. Tal doblado de la proteína es importante. En 1996, varios científicos de todo el mundo “equipados con los mejores programas informáticos, compitieron entre ellos para resolver uno de los problemas más complejos de la biología: cómo se dobla una sola proteína, compuesta de una larga fila de aminoácidos, en la forma intrincada que determina el papel que desempeñará en la vida. [...] El resultado, dicho sencillamente, fue: las computadoras perdieron y las proteínas ganaron. [...] Los científicos calculan que si una proteína de tamaño medio, compuesta de 100 aminoácidos, tuviera que resolver el problema del doblado ensayando todas las posibilidades, tardaría 10 a la 27 (mil billones de billones) años” (The New York Times).

    Si nuestro Universo tiene unos 15 mil millones, o 1,5 x 10 a la 9; equivaldría a la edad de nuestro universo, multiplicado, casi, por 10 a la 18, o un trillón de veces la duración de nuestro universo. Recordemos un detalle importante, aun suponiendo la hipótesis bastante difícil de demostrarse respecto al multiverso, (debido a que escaparía de nuestras dimensiones físicas tangibles, o del alcance de nuestra observación espacial), y el nuestro de hecho fuese uno más del montón, se AÑADE el tema de la complejidad de la vida circunscrito, no a universos paralelos que puedan o no existir, sino respecto a nuestro propio universo espacial temporal finito, que ahora desde un enfoque biológico, y basado en causas azarosas o inasistidas, tanto en términos espaciales (una sopa orgánica universal no nos alcanzaría para una sola proteína), y en términos temporales: se necesitaría la edad de un trillón de universos como el nuestro para doblar una sola de estas ensayando todas las posibilidades para ello. En otras palabras, pudimos tener un éxito sobresaliente por ser un universo muy adecuado entre tantos, pero adicionalmente crece nuestro éxito (“suerte”), porque ha diseñado DESPUÉS DE ESTO, una proteína funcional entre tantísimas malas variantes no funcionales-, (tanto en sentido espacial como temporal).

    No sorprendería porqué, según refiere: Evolution From Space (Evolución desde el espacio), Hoyle y Wickramasinghe, se dan por vencidos, y dicen: “Estas cuestiones son demasiado complejas para fijarles números”. Añaden: “No hay modo [...] cómo podamos sencillamente arreglárnoslas con una sopa orgánica más abundante y mejor, como nosotros mismos esperábamos que fuera posible un año o dos atrás. Los números que ya hemos calculado y señalado son esencialmente tan imposibles de afrontar para una sopa universal como para una terrestre.” (Esto, sin entrar en detalles respecto a la cuestión de quién vino primero: La proteína o el ADN, como lo referente a la gallina y el huevo).
    De aquí, para se acepte como hecho científico, el comienzo espontáneo de la vida debe ser establecido por el método científico. Este se ha descrito de la siguiente manera: Observe lo que sucede; fundándose en esas observaciones, formule una teoría en cuanto a lo que pueda ser la realidad; someta a prueba la teoría mediante observaciones adicionales y por experimentos; y vigile para ver si las predicciones fundadas en la teoría se cumplen.

    En un intento por aplicar el método científico, no ha sido posible observar la generación espontánea de la vida. No hay prueba de que esté sucediendo ahora, y, por supuesto, no había presente ningún observador humano cuando los evolucionistas dicen que estaba sucediendo. Ninguna teoría relacionada con ella ha sido verificada por la observación. Los experimentos hechos en los laboratorios no han podido repetirla. Las predicciones fundadas en la teoría no se han cumplido. Ante tal incapacidad respecto a aplicar el método científico, ¿sería ciencia honrada el elevar tal teoría al nivel del hecho, de la realidad?
    Por otra parte, hay amplia prueba en apoyo de la conclusión de que la generación espontánea de la vida desde materia inanimada no es posible. “Basta con contemplar la magnitud de esta tarea reconoce el profesor Wald, de la Universidad de Harvard para admitir que la generación espontánea de un organismo vivo es imposible.” Pero ¿qué cree en realidad este proponente de la evolución? Él responde: “Sin embargo, aquí estamos… como resultado creo de la generación espontánea”. ¿Suena eso como ciencia objetiva?

    [Continúa Parte final III (B) y final]

  166. El otro Carlos:

    PARTE III (B), (Final)

    El biólogo británico Joseph Henry Woodger caracterizó tal razonamiento como “simple dogmatismo… asegurar que lo que uno quiere creer en realidad sucedió”. ¿Cómo sucede que científicos hayan aceptado en su propia mente esta manifiesta violación del método científico? El bien conocido evolucionista Loren Eiseley confesó: “Después de haber regañado al teólogo por confiar en mito y milagro, la ciencia se halló en la posición no envidiable de tener que crear una mitología propia: a saber, la suposición de que lo que tras de mucho esfuerzo no pudo ser probado que estuviera aconteciendo hoy, había, en realidad, tenido lugar en el pasado primitivo”.

    Si se considera la prueba, la teoría de una generación espontánea de la vida parece encajar mejor en el terreno de la ciencia ficción que en el terreno del hecho científico. Visto lo anterior reconocido por una variedad de partidarios científicos al respecto, aparentemente muchos apoyadores de esta teoría han abandonado el método científico en estos asuntos para creer lo que desean creer. A pesar de las arrolladoras probabilidades contra el que la vida se originara al azar, resultaría obvio que predomina un dogmatismo terco en vez de la cautela que normalmente caracteriza al método científico.

    Como Ud. bien dice, y como dijo el astrónomo Robert Jastrow: “Los científicos no tienen prueba de que la vida no haya sido el resultado de un acto de creación” Cierto que está la cuestión que Ud. menciona: “La ciencia en mi opinión jamás podrá demostrar que la existencia de un Diseñador inteligente no sea condición suficiente para la creación de nuestro Universo, pero si debe esforzarse en demostrar si es o no condición necesaria.” Para muchos, confrontar los hechos y datos que se han mencionado, les da precisamente una media razonable de tal necesidad, o del grado de imposibilidad que se impone al prescindir de ella. Finalmente, encontré dos referencias en internet al respecto, que también pudieran resultar interesante. La primera la conocía, un video de Youtube (en 7 partes breves); la segunda, la encontré hoy casualmente; se las dejo a quien pudiera interesar, para que tengamos una idea más ampliada de la envergadura de las cuestiones suscitadas:

    http://www.youtube.com/watch?v=gs0j9seylGg

    http://www.ciencia-alternativa.org/Maquinas%20Moleculares.pdf

    Si me permite, quisiera concluir reiterándole agradecimiento, que aún desde la divergencia, comparto con Ud. varios puntos comunes, no obstante, como siempre, lo mejor para todos: responsablemente libres de creer o concebir lo que deseemos cada uno de nosotros. Perdone la extensión. Quizá este tema ya se diera por concluido, pues lo elemental de ambas partes, opino, ya estaría dicho.

    Aprovecho la ocasión para expresarle saludos sinceros, El otro Carlos.

  167. Hitbodedut:

    “… hemos sido demasiado tolerantes con las creencias religiosas. Deberíamos haber elevado el tono de nuestras protestas ante los desmanes derivados de la fe mal entendida.”
    Pregunta tonta: ¿Qué significa “fe mal entendida”…?
    Si el autor de esta entrada (que aunque muchos crean que es el Sr. Punset, apuesto 20 a 1 que no) hubiera leído “La fe del ateo” (Gustavo Bueno, al que seguro no ha entrevistado nunca) sabría algo de matemática (y algo de geometria):
    1.- La tolerancia de la tolerancia = tolerancia (+ * + = +)
    2.- La tolerancia de la intolerancia = intolerancia (+ * – = -)
    3.- La intolerancia de la intolerancia = tolerancia (- * – = +)
    4.- La intolerancia de la tolerancia = intolerancia (- * + = -)
    Por tanto, decir que se es demasiado tolerante con las creencias religiosas, significa que hay que ser tolerante con el Islam (que ni se imagina lo que es), pero intolerante con los “progresistas de toda la vida”, que se ocupan de ser costaleros con “macarenas” sevillanas u otros fetiches (los japos llevan penes y no es lo mismo), porque la defensa del “burka” es propio de seres tolerantes.
    Pero quizás esto sólo lo lea el “negro” que se ocupa de este asunto; dado que todos saben ya lo que es un “negro” y, por tanto, carece de todo sentido crítico… con independencia del color de su piel (irrelevante en todo caso).
    Ignorar los asuntos religiosos, que atraviesan todas las categorías, es querer ignorar el conocimiento de la realidad existente (que es lo que toca e interesa predicar…)

  168. Elika:

    Cordados y vertebrados, pero ¿quién los ha confundido, incluso mencionado? .

    “Antes de decirle a alguien: “Te equivocas …”, habría que pensárselo dos veces.” Eduard Punset (Blog. 26.10.2009. “Hacen falta cinco cumplidos para resarcir un insulto”).

    Ni interviniente ni debatiente (RAE:la palabra no está en el diccionario), zencillamente (de “zencillo”, con el cual me reflejo casi 100% en su último comentario, y gracias por traernos la cita de wikipedia sobre D.I., prácticamente recoge todas las posturas aquí expuestas y sus principales argumentos), un participante.

  169. berto:

    Estimado El otro carlos

    Es sorprendente como concluye toda su alegación diciendo que la pruebas fósiles no apoyan la evolución, en cambio si al creador. Ya me sorprendió cuando dijo también, que dada la complejidad el cerebro, este tambien se debía a un diseño inteligente.

    Este tipo de afirmaciones categóricas, aunque se apoyen en datos, no son en realidad análisis sobre el asunto, sino reseñas “ad hoc”.

    Le voy a recomendar de nuevo a Rodolfo Llinás, por ser un neurocientifico que ha estudiado el origen y desarrollo del sistema nervioso y el cerebro como consecuencia evolutiva, a partir de algo sorprendente por su sencillez aparente: el movimiento o la motricidad animal.

    Según dice el libro, tenemos Cerebro y Sistema Nervioso porque los primeros organísmos multicelulares necesitaban desplazarse de una forma intencionalmente controlada, para conseguir alimento o bien ponerse a salvo, y esto fue “aprendido” mediante ensayo y error.

    Las plantas, no tienen cerebro, puesto que no necesitan desplazarse para conseguir el alimento, aunque tambien son organismos multicelulares. Su alimento, como se sabe, lo consiguen de la tierra y del sol.

    Son algunas afirmaciones que están analizadas detalladamente en el libro “el cerebro y el mito del yo” que como sabe se encuentra disponible parcialmente en google book.

    Tambien le recomiendo la entrevista que hizo Eduard Punset a Rodolfo Llínás que es muy interesante.

    http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/prg233/frcontenido.htm

    Un saludo y que disfruten

  170. Miguel Cabrera:

    Realmente entramos en una fase de cambio de conciencia, el boom de la información a hecho que las personas nos encontremos en un mundo cada vez mas globalizado, para seguir interactuando humanamente de una manera mas selecta y poder trasmitir a las próximas generaciones la verdadera realidad de nuestras emociones.
    Gracias Eduardo, de todo “cerebro” por tus aportaciones maravillosas que hacen que nuestros entornos sean cada vez mas ricos.

  171. María-iris:

    Estomado Sr. Punset:
    Me sorprendió oir en una de sus últimas entrevistas como nos decía:
    el cerebro no está para buscar ninguna VERDAD, está para sobrevivir y poder saber adaptarnos.
    Bien, eso es parte de su ejercicio, pero sería no conocer la naturaleza del ser humano, si dejaramos de lado no descubrir o develar la mayor verdad:
    “El hombre necesita, por encima de todo, usar la BALANZA que mide, la que le mantendrá en su equilibrio”.
    Con ello, y comenzando por ser nobles con la realidad, desde el cerebro hay que entrar en aceptar el orden que alimenta la CONSCIENCIA necesaria para evitar la disfunción, incluyendo reglas y leyes universales imprescindibles para movernos sanamente.

    Alguien también agregó que el ORDEN habia dado estrés estos últimos años a un porcenta alto de personas.
    Desde la Astrología se sabe que todos los nacidos en 1979-1980 (algunos pueden haberlo superado) vienen ya con miedo a poner orden hacia una finalidad, por ello necesitan horizontes abiertos sin compromiso claro y van tirando con ello. Están sufriendo y mucho porque nadie conoce lo que les pasa, ni siquiera ellos. Al contrario de lo que les ofrece la sociedad, necesitan que les ayuden a quitar los temores o a vivir con ellos sin tener que atacar al ORDEN que la vida lleva. Orden justo, responsabilidad necesaria, que no entienden y les deprime. (Quizá por haber tenido que escuchar tantas veces y haber hecho creible como meta estar libres de todo compromiso, mentira llegada de las últimas modas con inclinación a falta de formación en valores).

    ¿No es extraño que hoy una vez terminados los estudios universitarios, muchos quieren seguir en Doctorados y sumar y sumar conocimientos?, no lo hacen por vocación todos, es el TEMOR a la concreción que pide posición, lo que les hace tomar ese camino sin fin cercano.
    ¡Observar en vuestro entorno cuantos chicos y chicas de esa edad han asentado bases!. Son trabajadores, saben mucho, pero usan muchas justificaciones para no tener nada fijo y cambiar muy amenudo de trabajo.

    No es el tema pero era la única manera de poderle hacer llegar algo que es muy importante hoy, saber qué está pasando y cuales son las verdaderas causas.
    Esto nos toca curar, retrocediendo se salvan o equilibran los excesos.
    Quizá no crea Vd. que la Astrología sirve, pero Saturno ha entrado en Libra y para nosotros, los que la seguimos, es indicación de que la autoridad de la balanza se impone. Ello nos va a demostrar por distintas razones lo necesario de cambiar la forma de actuar y a la vez de pensar.

    Un saludo y gracias por todo.

  172. Manue:

    Hola, de nuevo, Sr El otro Carlos. He seguido su argumentación, que resumo del siguiente modo:
    1) El Principio Antrópico, en sus dos vertientes “planetaria” y “cósmica”, sería una prueba convincente de la existencia de Dios, entendiendo por éste a una entidad personal e inteligente creadora de cuanto existe.
    2) No hay eslabones intermedios en el registro fósil. 2 a) Las especies aparecen ya hechas y acabadas. No varían hacia otras nuevas, ni surgen gradualmente de otras precursoras. No hay, pues, nada que apoye una evolución gradual, por el contrario, todo el registro apunta a una creación súbita. 2b) No existe un solo caso de especie actual cuyos ancestros se hallen bien documentados (lo que es válido para especies como la ballena, el caballo, comom para grandes grupos, como los reptiles o aun reinos, como las plantas). Hay muchas variedades actuales, todas ellas inmutables (salvo variaciones menores, siempre intraespecíficas) y acabadas.
    3) No hay pruebas de evolución hacia la célula eucariota. Ni hacia la pluricelularidad.
    4) Todo apoya no sólo a un acto creador en varias etapas (dos esenciales: la vida bacteriana y algas unicelulares en un primer tiempo; la vida pluricelular en un segundo en el Precámbrico) acorde con el modo claramente explicitado en el Génesis, que al contrario que la evolución- no ha sido falseado (aunque podría serlo).
    5) Para refrendar lo dicho, se ofrece una amplia variedad de textos y autores que, no obstante ser casi todos ellos “evolucionistas”, reconocen que no hay base para tal enfoque. El movimiento creacionista, que contaría con un número significativo de científicos, se estaría encargando de desvelar la incoherencia de los que militarían la fracción evolucionista, mayoritaria, cuando de entre sus frases cabe extraerlas de frustración con su militancia empecinada, cuando no claramente creacionistas. Y se entresacan varias frases de dichos autores, convenientemente acortadas y descontextualizadas, pero aportando notas bibliográficas que permiten seguir lo que se afirma, para demostrar tal incoherencia en los más destacados “evolucionistas”…
    Bien, vayamos por partes
    1) El tema ha sido eficazmente tratado por diversos científicos: Asimov, Sagan, Hawking y, especialmente, Dawkins. Le aconsejo la lectura de “El espejismo de Dios”, de este último autor, que lo trata extensamente (espero que no tenga Ud. miedo de leerlo, la búsqueda es sana y ha de ser abierta y múltiple para merecer tal nombre), respondiendo de paso a cuantas objeciones se han intentado poner a la evolución como hecho y al mecanismo darwiniano como propuesta explicativa. Quienquiera que se plantee en algún planeta remoto cómo ha sido posible la vida, la vida eucariota y pluricelular, y la vida inteligente en dicho planeta, ya se halla en él, aunque sólo existiera un único planeta habitado entre billones. (Es probable que existan billones de ellos, es improbable que exista la vida eucariota en muchos de ellos. En fin, desconocemos cuán probable es el producto de varias probabilidades cuyos denominadores son desconocidos, pero los científicos más “realistas” llegan, sin datos suficientes, a la siguiente conclusión: . “Sólo podríamos estar discutiendo la respuesta en un tipo de universo que es capaz de producirnos.” Por su parte, el teísta se felicita de que exista una dificultad para la existencia fortuita de un universo capaz de sustentar la vida: existen seis botones que Dios habría sintonizado cuidadosamente en su “valor Goldilock”, lo que hace necesaria la existencia de un organizador inicial. Nótese que estamos hablando sólo de un primer motor aristótelico, no del Dios de Moisés como “un ser de carácter terrible: cruel, vengativo, caprichoso e injusto”, al decir de Thomas Jefferson. “Aun así, la respuesta teísta es profundamente insatisfactoria, porque deja inexplicada la existencia de Dios. Un Dios capaz de calcular los valores Goldilock para los seis números debería ser tan improbable como la finamente sintonizada combinación de los propios números, y eso es sumamente improbable.” (R. Dawkins, Op. Cit., pág. 157-158). Postular a Dios es obligarse a explicar algo más complejo que la existencia del mundo y de la vida. Un organismo complejo de existencia eterna o, al menos, súbita, increada (o seguimos postulando entes precreadores) y de origen no evolutivo.
    2) Claro que hay abundantísimos eslabones intermedios. Claro que la cosa ha mejorado desde Darwin, que ya conocía algunos. Hablar de “eslabones perdidos”, imaginando características exactamente intermedias y muy estables en el tiempo es un prejuicio que hace mucho tiempo se ha superado. Ahora bien, eslabones intermedios los hay a patadas. ¿Ejemplos? I ¿Qué es Archaeopteryx? Podemos debatir si es un ave o reptil, pues tiene dientes y plumas. Las aves evolucionaron en el Jurásico (ayer mismo, muchos millones de años después de hacerlo los mamíferos) a partir de los dinosaurios terópodos. En realidad, los therópodos (gracias a su ramal vivo, representado por las aves) pueden clasificarse como el único grupo de dinosaurios vivos. Por cierto que II) los dinosaurios tuvieron tiempo de evolucionar en diversas especies en dos grupos básicos, Ornithischia y Saurischia, que se ramificaron y vieron extinguirse y surgir a numerosas especies nuevas del gurpo. (Por cierto, que nada hay en el enfoque neodarwiniano, ni menos, en el equilibrio puntuado, que prediga que una especie debe desaparecer pronto o hacerlo cuando dé lugar a otras especies derivadas de ella, por citar un típico error propio del desconocimiento de tales propuestas). Sobre el origen de los reptiles (Devónico, hace 310 millones de años, a partir de los anfibios Antracosaurios del Carbonífero Superior, hace 325 millones de años), de los dinosaurios (surgidos de los Arcosaurios, hace 234 millones de años, en especial entre los diápsidos ornitosuquidos, en el Triásico Medio), los mamíferos (desde los reptiles sinápsidos hoy extintos- a finales del Cretácico, dando su gran irradiación en el Triásico Medio, en especial desde hace 70 millones de años y, en mayor medida, tras la desaparición de los dinosaurios. Las características mamiferianas desarrolladas por el grupo las puedes consultar en http://www.asturnatura.com/articulos/fosiles/reptiles.php- y son especialmente evidentes en el grupo terápsido Cynodontia, aparecido en el Pérmico Superior). III) Las ballenas fueron, en efecto, el gran arma arrojadiza de los creacionistas. Por desgracia para ellos, a) han aparecido cuantos eslabones intermedios hacían falta; b) todos ellos son consecuentes con sus precursores… ¿Interesa la historia de la ballena? El linaje de los cetáceos se inicia desde un pequeño artiodáctilo de hace 48 millones de años, el Indohyus (semejante al actual hiemosco o «ciervo-ratón africano»), aunque bien adaptado a la marcha terrestre y a refugiarse en medios acuáticos, donde da lugar a especies transicionales cada vez más adaptadas al medio acuático. ¿Las pruebas? El fósil de ballena más antiguo (hasta 2007) es Pakicetus attocki (Eoceno temprano, hace unos 53 millones de años), aparecido en Pakistán, como Rodhocetus balochistanesis y Artiocetus clavis (47 millones de años), próximo a Indohyus (que vivía hace 45 millones de años en Cachemira), Ambulocetus (un mamífero anfibio de 3 m de longitud). Rodhocetus es, un extinto género de Protocetus que conservaba miembros posteriores que le permitían moverse aún por tierra. Hay otros más cercanos: Basilosaurus y Dorudon (38 millones de años), muy anteriores a Cethoterium. Efectivamente, hace unos 35 millones de años los ancestros marinos de los actuales cetáceos perdieron definitivamente sus patas las cuales por convergencia evolutiva se transformaron en aletas o quedaron como pequeños y atrofiados huesos vestigiales. Lo curioso de estos hallazgos no es sólo que ha ayudado a completar la línea evolutiva de los cetáceos, sino que ha esclarecido la PROGRESIVA deriva nasal hasta su posición actual (Pakicetus tenía el aberturas nasales en el extremo del hocico, en especies posteriores como el Rodhocetus, se aprecia una clara deriva de dichas aberturas hacia la parte superior del cráneo), y la reducción extrema de su pelvis (los actuales cetáceos la mantienen como órgano vestigial cuya existencia debieran explicar los promotores de la intervención divina, tanto como el pelo del cetáceo embrión) y desaparición (progresiva, a lo largo de millones de años: Basilosauros las mantiene muy reducidas) de extremidades, además de su adaptación encefálica para detectar ecosonidos. Cabe añadir que, cuando hay alguna duda, sirven los análisis múltiples: estratigrafía, radiodatación bioquímica y ADN. IV) No hay que insistir más en esto, pero quisiera corregir lo dicho para Eohypus. El registro conocido comienza con Hyracotherium, del tamaño de un perro, con varios dedos en cada pata y dentición para ramonear, que aparece hace 50 millones de años, y finaliza con Equus, el caballo actual, mucho más grande, con solo un dedo por pata y condentadura apropiada para pastar. Entre uno y otro, hay muchas variedades (irradiación) y extinciones hasta casi acabar con la especie, que se extingue en Norteamérica, su lugar de aparición, y prevalece en las estepas de Asia Central. Irónicamente, el que quede una especie “caballo” no es un éxito evolutivo, sino la constatación de una casi extinción de grupo del que se salva un representante moderno (aunque muy emparentado con las cebras y el asno, en particular con una de las tres variedades de aquella). De modo que el caballo es una especie que va creciendo a lo largo del Eoceno, Oligoceno, Mioceno y Plioceno hasta llegar al Cuaternario. Hyracotherium no da da lugar a Equus y punto, están por medio variedades extintas como: Pachynolophus, Propanalaeotherium, Paleotherium (cada uno de los cuales condujo al siguiente hasta acabar en una línea sin descendencia: extinta), Epihippus (nuevo callejón sin salida), todos ellos en pleno Eoceno. Orohippus, en cambio, fue un descendiente de Hyracoterium que tuvo éxito reproductivo, dando lugar, en el Oligoceno, a Mesohippus, y éste a Miohippus, del que salen todas las líneas conocidas, casi todas ellas dando lugar a especies hoy extintas (aunque probablemente duraran más que la nuestra, ¿quién puede hablar de éxito con tal cortedad de miras?): Anchiterium (Mioceno, sin descendencia), Archaeohippus (ídem), Hypohippus, del que salen Megahippus y Archeohippus, de nuevo todos extintos en pleno Mioceno. Por suerte, una línea de Miohippus tiene éxito: Parahippus, que da lugar a Merychippus del que, de nuevo, salen cinco variedades de las que sólo sobrevive una: las extintas son Callippus y Nannippus, de la que surge Neohipparium que da lugar a Hipparium, que se extingue sin dar lugar a nuevas variedades. Y la afortunada, las Pliohippus, que da lugar a Equus y a Hippidion y restantes géneros próximos. ¿No parece suficiente esta documentación? Puedes sondear tranquilamente qué se conoce del resto, y hacerlo sabiendo que no está peor documentado el árbol evolutivo de los humanos… VI) Hablar de las aves es todavía más prolijo: las especies implicadas, la mayoría extintas son demasiadas, por lo que el lector fatigado debiera pasarse al siguiente apartado (después de todo, el otro Carlos, tu dios bíblico sólo se refería a haber creado de una sola vez las actuales “aves que vuelan sobre la tierra”). Pues bien, las aves evolucionaron de los dinosaurios therópodos, específicamente …son miembros del grupo Maniraptora, que incluye los dromaeosaurios y oviraptóridos, entre otros. Descubrimientos recientes en el nordeste de China (Provincia Liaoning), demuestran que muchos pequeños dinosaurios therópodos tenían plumas. Sin salir de wikipedia (desde el año 2000), “nuevos datos fósiles y moleculares proveen una imagen de creciente claridad sobre la evolución de los órdenes de aves modernas, y sus relaciones. Por ejemplo las Charadriiformes parecen constituir aun linaje antiguo y diferenciado, mientras las Mirandornithes y Cypselomorphae son apoyadas por una riqueza de evidencias anatómicas y moleculares. Nuestra comprensión de las interrelaciones de los niveles de taxones más bajos también continúa incrementándose, particularmente en el masivamente diverso orden Passeriformes (aves de percha). Hacia junio de 2008, fue publicado el estudio de genética de aves más amplio que rechaza varias relaciones hipotéticas, y va a necesitarse probablemente una reconstrucción completa del árbol filogenético de las aves. Confuciusornis es otra ave temprana; vivió en el Cretácico Temprano. Ambos podrían ser antecedidos por Protoavis texensis, aunque la naturaleza fragmentaria de este fósil deja abierta considerable duda de que sea un ancestro de aves. Otras aves mesozoicas incluyen las Enantiornithes, Yanornis, Ichthyornis, Gansus, y las Hesperornithiformes, un grupo de buceadoras sin alas parecidas a colimbos y somormujos. El dromaeosaurio recientemente (2002) descubierto Cryptovolans (el que puede ser un Microrraptor) era capaz de vuelo potente, poseía quilla en el esternón y tenía costillas con procesos uncinados. De hecho, Cryptovolans constituye una mejor ave que Archaeopteryx que carece de algunas de estas características de aves modernas. Debido a esto, algunos paleontólogos han sugerido que los dromaeosaurios son realmente aves basales cuyos miembros más grandes son no voladores secundarios, es decir que los dromaeosaurios evolucionaron de aves y no a la inversa. La evidencia para esta teoría no es concluyente, pero las excavaciones continúan para desenterrar fósiles (especialmente en China) de los extraños dromaeosaurios emplumados. De cualquier forma, hay bastante certidumbre de que el vuelo usando alas emplumadas existió en therópodos del Jurásico Medio y que fue “intentado” en varios linajes y variantes por los del Cretácico Medio, como en Confuciusornis que tenía algunos caracteres peculiares. Por ejemplo, su vestigio de cola era inadecuada para timonear, y la forma de las alas parecía algo especializada aunque el esqueleto del brazo era aún “dinosauriano”. Aunque los dinosaurios ornithischianos (con caderas de ave) tienen la misma estructura de la cadera que las aves, las aves se originaron realmente de los dinosaurios saurischianos (con caderas de lagartos) si la teoría del origen de los dinosaurios es correcta. Ellos llegaron a su condición de estructura de cadera independientemente. De hecho, la estructura de cadera similar a aves fue desarrollada en una tercera ocasión en un grupo peculiar de therópodos, los Therizinosauridae”. (Ver wikipedia)
    3) En efecto, la célula Eucariota tarda mucho en llegar. Lo consideraba un argumento a favor de la evolución y en contra de la creación: surge el día de descanso de Dios, la biblia desconoce cualquier célula no eucariota, claro está, sólo habla de animales que habría surgido entre el 5º y el 6º día, pero la célula eucariota (y, por supuesto, los animales y las plantas aludidos) habría surgido con el 7º bastante avanzado. Claro que hay propuestas que cabe sondear (imagino tu sonrisa: todo esto ocurrió hace muchos millones de años y no ha vuelto a ocurrir. Hubo una primera célula eucariota y luego un par de ramificaciones importantes). Por ejemplo, Lynn Margulis propone un procariota ancestral del que derivarían las actuales bacterias y arqueas, y también a su debido tiempo, y con considerable retraso, en especial si pensamos en Dios- las células eucariotas, las cuales incluyen, invariablemente, mitocondrias o mitocondrias y cloroplastos. ¿En qué consisten? En nuestras centrales energéticas y en las de las plantas, pero también en bacterias apenas modificadas: mantienen su estructura básica de procariota (su propio tamaño, su propio ADN, y sus propios ribosomas, todos ellos claramente diferentes de las células eucariotas). En fin, podríamos preferir que nuestro conocimiento se detenga, proponer que las aguas de arriba caen cuando Dios abre las compuertas, que Dios nos manda demonios causantes de locura y de pecados, que interviene a cada momento o se paseaba por el jardín primitivo de Eden. O podríamos atender a propuestas que casen con lo observado: como la de Lynn Margulis, que “entre sus numerosos trabajos en el campo del evolucionismo destaca, por describir un importante hito en la evolución, su teoría sobre la aparición de las células eucariotas como consecuencia de la incorporación simbiótica de diversas células procariotas (endosimbiosis seriada).También, la posible aceptación de su propuesta según la cual la simbiogénesis es la principal fuente de la novedad biológica”. Sobre el origen de la pluricelularidad, la cosa está mucho más documentada a todos los niveles. No me extenderé: de nuevo, en efecto, aunque la pluricelularidad procariota es frecuentísima (como sabemos los profes de microbiología), la eucariota, capaz de un desarrollo extensivo en tejidos diferenciados, tarda mucho en aparecer (ver de nuevo el calendario que propuse), lo que dista de ser un argumento procreación. Más bien, algunos científicos arguyen que muchos planetas pueden haberse quedado sin desarrollar otra vida que la procariota. Sin embargo, en el nuestro cabe contemplar lo sucedido, ya que existen multitud de protistas eucariotas, tanto fotosintéticos como heterótrofos. Y existen una enorme variedad de pluricelulares apenas diferenciados como las esponjas, los pólipos y celentéros. En algunas variedades de esponja, pueden separarse sus células en unidades discretas, pasándolas por un tamiz, aunque luego pasan a ocupar su correspondiente lugar a nivel de capa (externa o interna). ¿Ofrece esto algún argumento a favor de un Dios o más bien aporta gradualidad esperable para cualquier científico familiarizado con las leyes de la evolución?
    4) ¿Hay algo que apoye un acto creador en varias etapas? Cabe esperar y suponer- que el registro fósil es bastante pobre en estratos anteriores al surgimiento de dientes, huesos y conchas, de modo que escenarios ricos en vida invertebrada como Burges Shale o Chenjiang no abundan. Con todo, las bacterias, que Ud. mismo presenta adecuadamente como células vitales cuya aparición es lo suficientemente compleja como para requerir una explicación no azarosa (como la propuesta por Darwin: cambio acumulativo y selección de modelos exitosos en sentido reproductivo) aparecen, en varias modalidades, hace al menos 3.500 millones de años (aunque, a efectos cósmicos esta fecha representa el penúltimo día -esto es el sexto-, a afectos “terrenales” habría ocurrido en pleno martes) y la fotosíntesis bacteriana dio su máximo fruto hace 2.700 millones de años (aún sexto día cósmico, pero finalizando el tercero planetario, casi media vida terrena), aún faltarían tres momentos esenciales tras el surgimiento de la vida bacteriana: el de las llamadas algas unicelulares (protistas según la moderna clasificación, en todo caso eucariotas, aunque Ud. las considere plantas acuáticas), que surgen hace 2.100 millones de años (fin del tercer día planetario, fin del sexto de la semana cósmica), el de la vida pluricelular hace 700 millones de años (tras los protistas heterótrofos), ya a finales del 6º día terreno o bien entrado el 7º día cósmico y, en fin el resto, inteligencia incluida, todo ello muy dentro del último día de descanso divino. Podríamos añadir el surgimiento de nuestra propia especie, pero es redundar más: ocurre en los últimos minutos de la creación. Dios no tiene tiempo de descansar un día. Uno comprende que los autores bíblicos no podrían atisbar una perspectiva de tiempo tan enorme; ni el inmenso tamaño del universo; ni el lugar de la Tierra como mota insignificante en el espacio; ni la carencia de un centro. Los autores primitivos pensaban en una Tierra plana que servía de soporte a los cielos y reposaba sobre columnas. No podían conocer los seres microscópicos ni el vértigo del espacio y el tiempo implicados. No podían hablar de millones de años sino de días. Y copiaban en todo momento mitos anteriores, sumerobabilonios y egipcios. Si alguien le hubiera dicho que sus días eran miles de millones de años, ni siquiera lo habrían comprendido: no podrían ni haber entendido la cifra. Incluso en tiempos de Darwin se creía que la Tierra era mucho más joven (incluso Kelvin le daba un máximo de un millón de años, después de calcular el grado de enfriamiento, desconociendo el efecto calentador de la radioactividad). De modo que, de hecho hubo varias explosiones e incluso faunas fallidas (como la plana de Ediacara), como lo ha sido un buen número de phyla, hoy extinguidos (¿fallos de Dios?). Nos interesa la explosión del Precámbrico, momento en el que surgen muchos de los phyla conocidos. Aunque, contra lo que Ud. dice, no había ningún insecto propiamente dicho. Sí artrópodos, como trilobites, pero no insectos terrestres. Falta aún mucho para ese momento crucial de conquista animal de la Tierra (hace 370 millones de años). Entonces sí que hay insectos primitivos, aunque no todos y no idénticos a los actuales. Aún falta mucho para que siquiera existan flores que polinizar: más de 300 años adicionales. De modo que, si Ud. creía que el Precámbrico era el verdadero momento de la Creación, cosa difícil de creer, cuando nada presupone que haya de aparecer el hombre 540 millones de años más tarde, ha menospreciado demasiado todo lo anterior y la necesidad de nuevas extinciones masivas que abrieran el campo diversificador de los mamíferos. Y esta es buena parte del “quid”: aunque los mamíferos aparecen muy poco después que los dinosaurios, a partir de reptiles bastante básicos desarrollan, en diversas etapas, homeotermia, glándulas mamarias y pelo; y que las aves son más modernas, homeotérmicas y dotadas de plumas y alas, se requiere la extinción de los grupo de dinosarios, plesiosaurios y pterosaurios para que el planeta conozca la irradiación mamífera, que incluye la de cada orden conocido: insectívoros, carnívoros, primates, lagomorfos, roedores, etc. ¿De verdad casa esto con una creación súbita? Nos hallamos en los últimos 70 millones de años de un total de 13.000 ó de 4.500, como Ud. prefiera. Pero, si viniéramos desde Moscú, estamos demasiado cerca de Madrid como para que alguien pueda felicitarnos por la hazaña… En otras palabras, Dios ha trabajado tan despacito que resulta aún más innecesaria su inclusión para explicar el surgimiento del Orden Primates que para explicar el de las bacterias o el de los organismos pluricelulares. Tal vez el paso primordial sea el surgimiento de la primera protobacteria, seguido del del primer organismo eucariota unicelular. Pero Ud. debería considerar que el verdadero gran paso es el alma humana propia de Adán. ¿De qué Homo, por favor? ¿De Homo sapiens, cuya capacidad encefálica no es superior a la de Homo neanderthalensis? ¿De Homo ergaster que ya lo tiene todo bien encaminado hace 1,8 millones de años? ¿De qué precursor, tal vez Homo afarensis? Recordemos su gran momento creador: el Cámbrico queda ya demasiado lejos, los animales surgieron hace más de 700 millones de años, dura ya demasiado (muchos millones de años) ese “día” creador tan lento como cansino hasta para un dios (hace entre 540 y 530 millones de años). En fin, 3.500, 2.100, 700, 570, 370, 70, 2 millones de años… ¿no le parecen demasiados para una creación tan instantánea que, además ha terminado siendo demasiado gradual y cada año conocemos nuevos detalles que siempre incrementan la coherencia del modelo, sin demolerlo nunca? ¿Por qué no hombres junto a dinosaurios, conejos solitarios en orillas pobladas de invertebrados, aunque ya hubiesen desarrollado concha? (Por cierto, ahora recuerdo que he olvidado contarle un hallazgo antiguo: los peces evolucionaron al revés de cómo Ud. imagina: los más primitivos no tenían vejigas natatorias de las que habrían de surgir pulmones. Ocurrió justo al revés, por más antiintuitivo que esto sea: las vejigas natatorias se desarrollaron a partir de pulmones. Puede profundizar en ello en Stephan Jay Gould: “Ocho cerditos”, Ed. Crítica, Barcelona, 1993 ©, 1994. Trad. De Oriol Canals. Colección Drakontos. Pág 104).
    5) Para refrendar lo dicho, Ud. ofrece una amplia variedad de textos y autores que, no obstante ser casi todos ellos “evolucionistas”, reconocen que no hay base para tal enfoque. El movimiento creacionista, que contaría con un número significativo de científicos, se estaría encargando de desvelar la incoherencia de los que militarían la fracción evolucionista, mayoritaria, cuando de entre sus frases cabe extraerlas de frustración con su militancia empecinada, cuando no claramente creacionistas. Y se entresacan varias frases de dichos autores, convenientemente acortadas y descontextualizadas, pero aportando notas bibliográficas que permiten seguir lo que se afirma, para demostrar tal incoherencia en los más destacados “evolucionistas”, como si fueran tontos y expresaran abiertamente no disponer de evidencias y asumir que la explicación adecuada es creacionista. Me he tomado la molestia de comprobar que ninguno de los autores que he leído detenidamente a lo largo de tantos años peca de semejante candidez. Debiera Ud. decir lo que dice, por ejemplo, Carl Sagan es Cosmos. Por cierto que Carl Sagan, Richard Dawkins, Stephen Jay Gould, etc., se han molestado en criticar ese abuso típicamente creacionista de citarlos a medias para decir lo contrario de lo que dicen en sus obras y artículos. Sagan sigue: “pero esa idea es algo desconcertante. Cada planta y cada animal está construido de un modo exquisito: ¿no debería haber sido capaz el Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada? Los restos fósiles presuponen un proceso de tanteo, una incapacidad de anticipar el futuro, lo cual no concuerda con un Diseñador eficiente… Realmente es harto inmoral tergiversar lo que dicen distintos científicos, seleccionando párrafos ad hoc entre miles de páginas y cortando y descontextualizando donde nos parezca para hacerles decir lo que uno quiera, pero ese es precisamente el proceder de los libros creacionistas en el que se leen siempre las mismas citas, aunque hayan motivado las respectivas quejas de los aludidos. (¿Le parecería ético que seleccionara lo que me pareciera de su centenar de páginas en este blog, cortando donde conviniera a mi interés, a fin de presentarlo como un evolucionista vergonzante? ¿O que, basándome en debates teológicos, citara cortes de frases de diversos obispos y teólogos de renombre a fin de demostrar que ni ellos mismos saben en qué Dios creen, por lo que no creen en un mismo Dios personal. Y sin embargo, esto sería más ético, porque al no haber prueba alguna de entidad alguna digna de tal nombre, sería bastante cierto que su enfoque ha variado según el tiempo y las sectas, corrientes y personas implicados). Le aseguro que los biólogos son evolucionistas en un 99%, que es más de lo que esperaría al decir sobre el porcentaje de cristianos (e incluso sus obispos, en una votación secreta) que es creyente. Es más, debería saber que, aunque en EEUU es creyente más del 90% de su población, la cifra baja entre los científicos de élite (Academia Nacional de Ciencias) hasta el 7% (porcentaje de ellos que cree en un dios personal creador del universo), y es menor entre los biólogos; aún es menor entre la élite británica (sólo un 3,3 % de los miembros de la Royal Society estaban de acuerdo con la frase de que “existe un Dios personal”, lo que suponía elegir el nº 1 de la escala; por el contrario, un 78,8 % estaban totalmente en desacuerdo, eligiendo el nº 1 de la escala correspondiente). Incluso considerando “creyentes” a quienes eligieron el 6 y el 7, y “no creyentes” a quienes eligieron el 1 ó el 2, se obtiene un masivo 213 no creyentes contra 12 creyentes. Como ve, no se contradicen tanto los científicos ni son tan ingenuos como Ud. consideraba. Aunque no se sondeaba si eran evolucionistas, sólo si eran creyentes o no. Existe un único sitio web que nombra a los científicos cristianos que han ganado un Nobel, pero sólo nombra a seis de entre un total de varios cientos y “al menos uno de ellos, hasta donde yo sé, es un no creyente que asiste a la iglesia por razones puramente sociales.” (Richard Dawkins Op. Cit, págs. 112-115). Claro que a los creyentes les va mejor: al contrario de lo que Ud. insinúa, la fundación Templeton les da pagos millonarios por afirmaciones que apoyen la fe en Dios, aunque sea siquiera un poco. Pero “entre los científicos británicos contemporáneos se presentan siempre los mismos tres nombres (…): Peacocke, Stannard y Polkinghorne”, con los que se corresponden algunos paradigmas norteamericanos como Francis Collins, que, no obstante, “destacan por su extrañeza y son objeto del divertido desconcierto de sus colegas de la comunidad académica.” (R. Dawkins, op. Cit., pág. 111)
    Bien, como le decía, no sólo está el hecho evolutivo, sino su prueba. Desde que existe el análisis bioquímico pudo mejorarse el hallazgo de expresiones proteínicas de mutaciones (aminoácidos cambiados), y desde que existe el análisis de ADN incluso una máquina puede señalar separaciones porcentuales y grados de parentesco. El chimpancé está a 1,5% de distancia. Nuestro precursor común driopitecino vivió hace unos 6 millones de años (la familia Hominoidea había surgido mucho antes, aunque en los últimos 20 millones de años, en pleno Mioceno. Todavía hace 14 millones vivía un precursor común entre el que daría lugar a la rama de los orangutanes y el de nuestra rama y la de los chimpancés, todavía junto a la de los gorilas). Desde Ardipithecus todo está mucho más claro: la diversificación es entre Australopitecinos y Paranthropus (todos ellos extinguidos), de un australophitecus, probablemente el afarensis, aunque hay otras variedades casi indistinguibles, surge el primer Homo (próximo a H. habilis), hace 2,5 millones de años. Más tarde aparecen Homo rudolphensis, Homo ergaster-erectus (1,8 millones de años), Homo antecesor (09 millones de años), del que derivan dos ramales, por un lado Homo heidelbergensis (hace 0,5 millones de años), precursor de Homo neanderthalensis, y Homo rodhesiensis, por el mismo tiempo, precursor de Homo sapiens. Se da la circunstancia de que la Eva mitocondrial (última mujer de cuya dotación genética procede toda la variedad de miembros analizados de la especie) de H. neanderthalensis es ligeramente más reciente que la nuestra (110.000 frente a 145.000 años, aproximadamente, pues el rango -por acortar- es de 50.000 años).
    Repitamos que los hallazgos son siempre coherentes con lo conocido y esperable: siempre acordes con la evolución darwiniana (o sus elaboraciones neodarwinianas o de equilibrio puntuado, todos ellos enfoques evolutivos y primos hermanos). Y recordemos que podría alguna vez no serlo… Por cierto, que el que cada nuevo hallazgo fósil refrende el hecho evolutivo en general y las afirmaciones darwinianas básicas en particular no es algo obligado. La alternativa, si es que el creacionismo fuera una teoría científica que diera predicciones a falsar, en cambio, quedaría bastante debilitada, si es que alguna vez, desde Darwin, tuvo fuerza. ¿Por cierto, qué diría esa alternativa? En alguna ocasión le podía haber dado a Dios por crear conejos en un mundo sin precursores, por ejemplo, una creación de todo a la vez: hombres, peces de todos los tipos, incluyendo óseos y mandibulados junto a batracios y césped. ¿No es eso lo que creían los autores del Génesis? Si les hubieras hablado de millones de años de por medio entre diversos actos creativos, todos ellos largos para una mente no preparada, te habrían tomado por loco. Y, sin embargo, la creación no es que dure millones, es que dura 13.000 millones de años. Y no ha parado: sigue. Pero insisto: al menos todas las formas de dinosaurio podrían haber surgido de golpe, sin precursores reptilianos ni anfibios; o haber hecho aparecer anfibios sin precursores acuáticos, después de todo, ¿qué necesidad había de dejar pasar tanto tiempo entre una y otra explosiones de vida? Recuerda el Génesis: son 7 los días, se supone que los autores se referían a días reales; se supone que los seguidores de la literalidad bíblica entiende períodos cortísimos; se supone que la Tierra tiene unos 4.000 años de antigüedad. Ahora bien, si cada día dura unos 2.000 millones de años, si la vida bacteriana surge el 6º día y Dios descansó el 7º (que ya habría pasado), resulta que es precisamente el 7º (y no el 5º) cuando Dios crea no sólo a los seres pluricelulares, sino a todos los eucariotas y organismos pluricelulares, a todos phyla animales, a las plantas y, por supuesto, ya muy acabado el día, a la Clase mamíferos, al Orden Primates, a la Familia Hominidae y al género Homo.
    6) En este punto se echa de menos cualquier refutación de cuanto dije citando los defectos propios de la biblia (de su época y lugar de aparición, ya que serían menos perdonables en esa misma época, de ser un libro griego, por ejemplo)… Sin ir más lejos, la Tierra es plana. ¿Hay que pedirle que conozca el orden exacto de aparición de las especies? ¿Qué las aves no surgen antes que los animales que se arrastran por la Tierra? ¿Qué la mujer no surge de una costilla del hombre? Uno tiene la sensación de que no ha leído los libros que cita, pues se habría hecho una idea clara del hecho evolutivo y sus reglas generales. En cambio, mi sensación es que cita demasiadas obras con toda la descontextualización y desconocimientos propios de esos libros creacionistas que repiten las mismas consignas sin importar el tiempo que pase ni las veces que se hayan visto refutadas. Recuerdo haber leído todos esos mismos argumentos, que no eran tan inocentes en tiempos de William Paley (siglo XVIII), el del relojero, o Philip Henry Gosse (siglo XIX), el autor de Omphalos, en un libro de los testigos de Jehová. Y luego, varias veces más en diversos autores y hasta en la web, sin importar las veces que las afirmaciones queden en ridículo una y otra vez. Por mi parte, me he leído la obra completa de Stephen Jay Gould (unos 10 tomos que recopilan artículos de divulgación científica), casi toda la de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez, además de buena parte de la obra de Isaac Asimov y algún que otro libro adicional de Robert Shapiro, Karl von Frish, Francisco José Ayala, Bill Bryson, Marvin Harris, Lynn Margulis y Carl Sagan. Y le aseguro que basta cualquier libro de estos autores que trate sobre el tema para hacerse una idea bastante clara. Suficiente para explicarse por qué no hace falta (aunque Ud. se limitara a reproducir consignas de libros religiosos) superior a la del Génesis. Por cierto, que el uso del adjetivo “evolucionista” tras la palabra “biólogo” o “científico” me llama la atención, tanto como si dijera obispo “creyente”, o militar poseedor de un uniforme. Ya que la evolución, como decía, es, además de una postura científica que alberga varias teorías, un hecho. Que admitirá diversas explicaciones más o menos válidas. Estimo más fácil hallar científicos no newtonianos (a pesar de la “ley” de la gravedad) que científicos no evolucionistas (que me he molestado en citar, en lo que atañe a la actualidad: ya sé que en el siglo XVIII un científico no era evolucionista, y que la evolución tuvo grandes detractores en el siglo XIX, ninguno de los cuales ha terminado triunfando, en este particular caso de apostar por una alternativa no darwiniana. Incluso defender el lamarquismo, por más que sea una actitud evolucionista, resulta erróneo, a la luz de las pruebas). Bien. Recordemos la profundidad de su alternativa: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”.
    Antes de comenzar Dios su creación, existían las aguas (de nuestro planeta, se supone) y las tinieblas, además del “abismo”. No hay que pensar en términos modernos: los autores bíblicos se imaginaban una Tierra plana, al principio cubierta por el agua, de cuyo fondo va a surgir una bóveda y, entre medio, varios cielos. Sobre la bóveda estarán las aguas de arriba (de lluvia), y los cielos contendrán diversas capas de lumbreras: estrellas, sol, luna y planetas. Todo a nuestro alrededor. Todo muy pequeñito, con la excepción del sol, que no es reconocido como estrella, sino como una gran lumbrera, señora del día. La Tierra es una superficie plana anclada sobre cuatro columnas. Las aguas caen al abismo inferior. Las columnas están construidas por Dios (con su piedra angular y todo), en el centro de las aguas de abajo Dios hizo emerger tierra firme. Y va creando los animales según un orden curioso que nada tiene que ver con el real.
    Día 1º: Dios crea la luz, separándola de las tinieblas, y dando lugar a que existan los días y las noches. Y fue la tarde y la mañana un día.
    2º día: Hace emerger los Cielos y separa las aguas de abajo de las aguas de arriba.
    Día 3º: Dios junta las aguas de debajo de los cielos en un lugar, descubriendo lo seco, es decir la Tierra, y reuniendo las aguas en mares. Ese mismo día Dios produce hierba verde, hierba que da semilla y todos los árboles.
    4º día: Dios crea las estrellas, el Sol y la Luna. “…para separar el día de la noche y servir de señales para las estaciones, para días y años”, y “para alumbrar sobre la tierra”. La lumbrera mayor “para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas… “para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.”
    5º Día: Dios crea los peces y las aves. Los seres vivientes de las aguas, las aves que vuelan sobre la tierra, los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve en las aguas.
    Día 6º: Dios crea las bestias, las serpientes y todos los animales que se arrastran sobre de la tierra según su especie, incluyendo el ganado. Y ese mismo día crea Dios al hombre. Lo hace “a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” para que señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Lo creó a su imagen, varón y hembra.
    7º Día: Dios descansa.
    Y yo también
    Manue

  173. Webs, noticias, curiosidades, artículos… » El blog de DROBLO:

    [...] La Delicadeza de Darwin [...]

  174. Manue:

    Hola, de nuevo, Sr El otro Carlos. He seguido su argumentación, que resumo del siguiente modo:
    1) El Principio Antrópico, en sus dos vertientes “planetaria” y “cósmica”, sería una prueba convincente de la existencia de Dios, entendiendo por éste a una entidad personal e inteligente creadora de cuanto existe.
    2) No hay eslabones intermedios en el registro fósil. 2 a) Las especies aparecen ya hechas y acabadas. No varían hacia otras nuevas, ni surgen gradualmente de otras precursoras. No hay, pues, nada que apoye una evolución gradual, por el contrario, todo el registro apunta a una creación súbita. 2b) No existe un solo caso de especie actual cuyos ancestros se hallen bien documentados (lo que es válido para especies como la ballena, el caballo, comom para grandes grupos, como los reptiles o aun reinos, como las plantas). Hay muchas variedades actuales, todas ellas inmutables (salvo variaciones menores, siempre intraespecíficas) y acabadas.
    3) No hay pruebas de evolución hacia la célula eucariota. Ni hacia la pluricelularidad.
    4) Todo apoya no sólo a un acto creador en varias etapas (dos esenciales: la vida bacteriana y algas unicelulares en un primer tiempo; la vida pluricelular en un segundo en el Precámbrico) acorde con el modo claramente explicitado en el Génesis, que al contrario que la evolución- no ha sido falseado (aunque podría serlo).
    5) Para refrendar lo dicho, se ofrece una amplia variedad de textos y autores que, no obstante ser casi todos ellos “evolucionistas”, reconocen que no hay base para tal enfoque. El movimiento creacionista, que contaría con un número significativo de científicos, se estaría encargando de desvelar la incoherencia de los que militaran en la facción evolucionista, mayoritaria, a pesar de su confesión de incoherencia, pues se entresacan varias frases de autores que reconocerían no haber base para una teoría no creacionista…
    Bien, vayamos por partes
    1) El tema ha sido eficazmente tratado por diversos científicos: Asimov, Sagan, Hawking y, especialmente, Dawkins. Le aconsejo la lectura de “El espejismo de Dios”, de este último autor, que lo trata extensamente (espero que no tenga Ud. miedo de leerlo, la búsqueda es sana y ha de ser abierta y múltiple para merecer tal nombre), respondiendo de paso a cuantas objeciones se han intentado poner a la evolución como hecho y al mecanismo darwiniano como propuesta explicativa. Quienquiera que se plantee en algún planeta remoto cómo ha sido posible la vida, la vida eucariota y pluricelular, y la vida inteligente en dicho planeta, ya se halla en él, aunque sólo existiera un único planeta habitado entre billones. (Es probable que existan billones de ellos, es improbable que exista la vida eucariota en muchos de ellos. En fin, desconocemos cuán probable es el producto de varias probabilidades cuyos denominadores son desconocidos, pero los científicos más “realistas” llegan, sin datos suficientes, a la siguiente conclusión: . “Sólo podríamos estar discutiendo la respuesta en un tipo de universo que es capaz de producirnos.” Por su parte, el teísta se felicita de que exista una dificultad para la existencia fortuita de un universo capaz de sustentar la vida: existen seis botones que Dios habría sintonizado cuidadosamente en su “valor Goldilock”, lo que hace necesaria la existencia de un organizador inicial. Nótese que estamos hablando sólo de un primer motor aristótelico, no del Dios de Moisés como “un ser de carácter terrible: cruel, vengativo, caprichoso e injusto”, al decir de Thomas Jefferson. “Aun así, la respuesta teísta es profundamente insatisfactoria, porque deja inexplicada la existencia de Dios. Un Dios capaz de calcular los valores Goldilock para los seis números debería ser tan improbable como la finamente sintonizada combinación de los propios números, y eso es sumamente improbable.” (R. Dawkins, Op. Cit., pág. 157-158). Postular a Dios es obligarse a explicar algo más complejo que la existencia del mundo y de la vida. Un organismo complejo de existencia eterna o, al menos, súbita, increada (o seguimos postulando entes precreadores) y de origen no evolutivo.
    2) Claro que hay abundantísimos eslabones intermedios. Y es un hecho que la cosa ha mejorado desde Darwin, que ya conocía algunos. Se hallan con frecuencia especies y taxones mayores de transición. Claro que son, en general fósiles, no porque deban de serlo especialmente, sino porque las especies se extinguen: se estiman extintas el 99% de las que alguna vez existieron. (Aprovecho para esclarecer que nada hay en el enfoque neodarwiniano, ni menos, en el equilibrio puntuado, que prediga que una especie debe desaparecer pronto o hacerlo en cuanto dé lugar a otras especies derivadas de ella, por citar un típico error propio del desconocimiento de la propuesta darwiniana.) Eslabones intermedios los hay a patadas. ¿Ejemplos? I) Archaeopteryx. Podemos debatir si es un ave o reptil, pues tiene dientes, garras y plumas. Las aves evolucionaron en el Jurásico (ayer mismo, muchos millones de años después de hacerlo los mamíferos) a partir de los dinosaurios terópodos. En realidad, los therópodos (gracias a su ramal vivo, representado por las aves) pueden clasificarse como el único grupo de dinosaurios vivos. II) Los propios dinosaurios, antes de quedar tan diezmados, tuvieron tiempo de evolucionar, y lo hicieron en diversas especies en dos grupos básicos, Ornithischia y Saurischia, que se ramificaron y vieron extinguirse y surgir a numerosas especies nuevas de su taxón (de nuevo, nada cabe predecirse, salvo la evolución misma). ¿Qué diría un creacionista, por ejemplo, acerca del origen de los reptiles (Devónico, hace 310 millones de años, a partir de los anfibios Antracosaurios del Carbonífero Superior, hace 325 millones de años), de los dinosaurios (surgidos de los Arcosaurios, hace 234 millones de años, en especial entre los diápsidos ornitosuquidos, en el Triásico Medio), de los mamíferos (desde los reptiles sinápsidos hoy extintos- a finales del Cretácico, dando su gran irradiación en el Triásico Medio, en especial desde hace 70 millones de años y, en mayor medida, tras la desaparición de los dinosaurios? Puede informarse sobre el origen de los mamíferos, y la amplia verosimilitud de las modificaciones halladas en estos reptiles que desarrollaron características crecientemente mamiferianas en http://www.asturnatura.com/articulos/fosiles/reptiles.php. Dichas características son especialmente evidentes en el grupo terápsido Cynodontia, aparecido en el Pérmico Superior). III) Las ballenas fueron, en efecto, un habitual arma arrojadiza de los creacionistas. Por desgracia para ellos, a) han aparecido cuantos eslabones intermedios hacían falta; b) todos ellos son consecuentes con sus precursores… ¿Interesa la historia de la ballena? El linaje de los cetáceos se inicia en pequeños artiodáctilos de hace 53 millones de años, habituados a las orillas de ríos y mares, donde da lugar a especies transicionales cada vez más adaptadas al medio acuático. ¿Las pruebas fósiles? Abundan y, lo más importante, son gradudales. El fósil de ballena más antiguo (hasta 2007) es Pakicetus attocki (Eoceno temprano, hace unos 53 millones de años), aparecido en Pakistán, como Ambulocetus (“ballena que camina” de hace 50 millones de años, cuyo fósil se descubrió en 1992), es un mamífero anfibio de 3 m de longitud, como Rodhocetus balochistanesis y Artiocetus clavis (47 millones de años), próximo a Indohyus (que vivía hace 45 millones de años en Cachemira). Rodhocetus conservaba miembros posteriores que le permitían moverse aún por tierra. Hay otros más cercanos en el tiempo: Basilosaurus y Dorudon (38 millones de años), muy anteriores a Cethoterium. Efectivamente, hace unos 35 millones de años los ancestros marinos de los actuales cetáceos perdieron definitivamente sus patas las cuales por convergencia evolutiva se transformaron en aletas o quedaron como pequeños y atrofiados huesos vestigiales. Los recientes hallazgos no es sólo han ayudado a completar la línea evolutiva de los cetáceos, sino que nos han esclarecido la PROGRESIVA deriva nasal hasta su posición actual (Pakicetus tenía el aberturas nasales en el extremo del hocico, en especies posteriores como el Rodhocetus, se aprecia una clara deriva de dichas aberturas hacia la parte superior del cráneo), y la reducción extrema de su pelvis (los actuales cetáceos la mantienen como órgano vestigial cuya existencia debieran explicar los promotores de la intervención divina, tanto como el pelo del cetáceo embrión) y la desaparición (progresiva, a lo largo de millones de años: Basilosauros las mantiene, aunque muy reducidas) de extremidades, al tiempo que el desarrollo del meloncillo, adaptación encefálica para detectar ecosonidos. Cabe añadir que, cuando hay alguna duda, sirven los análisis múltiples: estratigrafía, radiodatación bioquímica y ADN. IV) El caballo, que según Ud. carece de historia evolutiva verosímilmente reconstruible, pues Eohypus podría corresponderse con otra especie viva. Al afirmar esto, podría pretenderse no sólo sembrar dudas sobre la “finura” de los estudios paleontológicos, sino defender que la reconstrucción del árbol evolutivo se hace desde un único ejemplar que podría ser falso, en otras palabras, que el registro es parco en extremo para refrendar el árbol filogenético de una especie actual. En modo alguno es el caso, ya que el registro conocido cuenta con muy diversas especies cuya progresividad (especiación en el tiempo) puede seguirse sin excesiva dificultad. El árbol comienza con Hyracotherium, del tamaño de un perro, con varios dedos en cada pata y dentición para ramonear, que aparece hace 50 millones de años, y finaliza con Equus, el caballo actual, mucho más grande, con solo un dedo por pata y dentadura apropiada para pastar. Entre uno y otro, existen variedades (irradiación) y extinciones hasta casi acabar con la especie, que se extingue en Norteamérica, su lugar de aparición, y prevalece en las estepas de Asia Central. Irónicamente, el que quede una especie “caballo” no es un éxito evolutivo, sino la constatación de una casi extinción (fracaso) de todo un grupo del que se salva un representante moderno (aunque muy emparentado con las cebras y el asno, en particular con una de las tres variedades de aquella). De modo que el caballo es una especie que va creciendo a lo largo del Eoceno, Oligoceno, Mioceno y Plioceno hasta llegar al Cuaternario. Hyracotherium no da da lugar a Equus y punto, están por medio variedades extintas como: Pachynolophus, de la que surgió Propanalaeotherium, antecesora de Paleotherium que acaba sin descendencia (extinta), Epihippus (nuevo callejón sin salida), todos ellos en pleno Eoceno. Orohippus, en cambio, fue un descendiente de Hyracoterium que tuvo éxito reproductivo, dando lugar, en el Oligoceno, a Mesohippus, y éste a Miohippus, del que salen varias líneas de descendientes, casi todas ellas correspondientes a especies hoy extintas (aunque probablemente duraran más e lo que dure “Homo”, ¿quién puede hablar de éxito con tal cortedad de miras?): Anchiterium (Mioceno, sin descendencia), Archaeohippus (ídem), Hypohippus, del que salen Megahippus y Archeohippus, de nuevo todos extintos en pleno Mioceno. Por suerte, una línea de Miohippus tiene éxito: Parahippus, que da lugar a Merychippus del que, de nuevo, salen cinco variedades de las que sólo sobrevive una: las extintas son Callippus y Nannippus, de la que surge Neohipparium que da lugar a Hipparium, que se extingue sin dar lugar a nuevas variedades. Y la afortunada, las Pliohippus, que da lugar a Equus y a Hippidion y restantes géneros próximos. ¿No parece suficiente esta documentación? Puede sondear Ud. tranquilamente qué se conoce del resto, y hacerlo sabiendo que no está peor documentado el árbol evolutivo de los humanos… VI) Hablar de las aves es todavía más prolijo: las especies implicadas, la mayoría extintas son demasiadas, por lo que el lector fatigado debiera pasarse al siguiente apartado (después de todo, el otro Carlos, tu dios bíblico sólo se refería a haber creado de una sola vez las actuales “aves que vuelan sobre la tierra”). Pues bien, las aves evolucionaron de los dinosaurios therópodos, específicamente …son miembros del grupo Maniraptora, que incluye los dromaeosaurios y oviraptóridos, entre otros. Descubrimientos recientes en el nordeste de China (Provincia Liaoning), demuestran que muchos pequeños dinosaurios therópodos tenían plumas. Sin salir de wikipedia (desde el año 2000), “nuevos datos fósiles y moleculares proveen una imagen de creciente claridad sobre la evolución de los órdenes de aves modernas, y sus relaciones”. Aves tempranas fueron: Confuciusornis, del Cretácico Temprano, género antecedido por Protoavis texensis, aunque la naturaleza fragmentaria de este fósil deja abierta considerable duda de que sea un ancestro de aves; otras aves mesozoicas incluyen las Enantiornithes, Yanornis, Ichthyornis, Gansus, y las Hesperornithiformes, un grupo de buceadoras sin alas parecidas a colimbos y somormujos. El dromaeosaurio recientemente (2002) descubierto Cryptovolans (el que puede ser un Microrraptor) era capaz de vuelo potente, poseía quilla en el esternón y tenía costillas con procesos uncinados. De hecho, Cryptovolans constituye una mejor ave que Archaeopteryx, pues ésta carece de algunas de estas características de aves modernas… Hay, en fin, bastante certidumbre de que el vuelo usando alas emplumadas existió en therópodos del Jurásico Medio y fue “intentado” en varios linajes y variantes por los del Cretácico Medio, como Confuciusornis cuya cola vestigial era inadecuada para timonear, y sus alas han comenzado a especializarse, aunque el esqueleto del brazo era aún “dinosauriano”. Aunque los dinosaurios ornithischianos (con caderas de ave) tienen la misma estructura de la cadera que las aves, las aves se originaron realmente de los dinosaurios saurischianos (con caderas de lagarto). Los ornithischianos habrían desarrollado independientemente su estructura de cadera. De hecho, “la estructura de cadera similar a aves fue desarrollada en una tercera ocasión en un grupo peculiar de therópodos, los Therizinosauridae”. (Ver wikipedia)
    3) En efecto, la célula Eucariota tarda mucho en llegar. Lo consideraba un argumento a favor de la evolución y en contra de la creación: surge el día de descanso de Dios, la biblia desconoce cualquier célula no eucariota, claro está, sólo habla de animales que habría surgido entre el 5º y el 6º día, pero la célula eucariota (y, por supuesto, los animales y las plantas aludidos) habría surgido con el 7º bastante avanzado. Claro que hay propuestas que cabe sondear (imagino tu sonrisa: todo esto ocurrió hace muchos millones de años y no ha vuelto a ocurrir. Hubo una primera célula eucariota y luego un par de ramificaciones importantes). Por ejemplo, Lynn Margulis propone un procariota ancestral del que derivarían las actuales bacterias y arqueas, y también a su debido tiempo, y con considerable retraso, en especial si pensamos en Dios- las células eucariotas, las cuales incluyen, invariablemente, mitocondrias o mitocondrias y cloroplastos. ¿En qué consisten? En nuestras centrales energéticas y en las de las plantas, pero también en bacterias apenas modificadas: mantienen su estructura básica de procariota (su propio tamaño, su propio ADN, y sus propios ribosomas, todos ellos claramente diferentes de las células eucariotas). En fin, podríamos preferir que nuestro conocimiento se detenga, proponer que las aguas de arriba caen cuando Dios abre las compuertas, que Dios nos manda demonios causantes de locura y de pecados, que interviene a cada momento o se paseaba por el jardín primitivo de Eden. O podríamos atender a propuestas que casen con lo observado: como la de Lynn Margulis, que “entre sus numerosos trabajos en el campo del evolucionismo destaca, por describir un importante hito en la evolución, su teoría sobre la aparición de las células eucariotas como consecuencia de la incorporación simbiótica de diversas células procariotas (endosimbiosis seriada).También, la posible aceptación de su propuesta según la cual la simbiogénesis es la principal fuente de la novedad biológica”. Sobre el origen de la pluricelularidad, la cosa está mucho más documentada a todos los niveles. No me extenderé: de nuevo, en efecto, aunque la pluricelularidad procariota es frecuentísima (como sabemos los profes de microbiología), la eucariota, capaz de un desarrollo extensivo en tejidos diferenciados, tarda mucho en aparecer (ver de nuevo el calendario que propuse), lo que dista de ser un argumento procreación. Más bien, algunos científicos arguyen que muchos planetas pueden haberse quedado sin desarrollar otra vida que la procariota. Sin embargo, en el nuestro cabe contemplar lo sucedido, ya que existen multitud de protistas eucariotas, tanto fotosintéticos como heterótrofos. Y existen una enorme variedad de pluricelulares apenas diferenciados como las esponjas, los pólipos y celentéros. En algunas variedades de esponja, pueden separarse sus células en unidades discretas, pasándolas por un tamiz, aunque luego pasan a ocupar su correspondiente lugar a nivel de capa (externa o interna). ¿Ofrece esto algún argumento a favor de un Dios o más bien aporta gradualidad esperable para cualquier científico familiarizado con las leyes de la evolución?
    4) ¿Hay algo que apoye un acto creador en varias etapas? Cabe esperar y suponer- que el registro fósil es bastante pobre en estratos anteriores al surgimiento de dientes, huesos y conchas, de modo que escenarios ricos en vida invertebrada como Burges Shale o Chenjiang no abundan. Repasemos el distanciamiento de esas etapas y la duración de los días creadores con sus descansos intermedios. Ud. presenta, adecuadamente, a las bacterias como células vitales cuya aparición es lo suficientemente compleja como para requerir una explicación no azarosa (como la propuesta por Darwin: cambio acumulativo y selección de modelos exitosos en sentido reproductivo). La célula procariota aparece, en varias modalidades, hace al menos 3.500 millones de años (aunque, a efectos cósmicos esta fecha representa el penúltimo día -esto es el sexto-, a afectos “terrenales” habría ocurrido en pleno martes) y la fotosíntesis bacteriana da niveles de oxigenación atmosférica próximos a los actuales hace 2.700 millones de años (aún sexto día cósmico, pero finalizando el tercero planetario, casi media vida terrena). Aún nos faltarían tres momentos esenciales de creación tras el surgimiento de la vida bacteriana. A saber, el de las llamadas algas unicelulares (protistas según la moderna clasificación, en todo caso eucariotas, incluso si, como hace Ud., se consideran plantas acuáticas), que surgen hace 2.100 millones de años (fin del tercer día planetario, fin del sexto de la semana cósmica), el de la vida pluricelular hace 700 millones de años (tras los protistas heterótrofos), ya a finales del 6º día terreno o bien entrado el 7º día cósmico; y, en fin el resto, inteligencia incluida, todo ello muy dentro del último día de descanso divino. Podríamos añadir el surgimiento de nuestra propia especie, pero es redundar más: ocurre en los últimos minutos de la creación, por lo que Dios, que ha trabajado muy lentamente, no tiene tiempo de descansar un día. Uno comprende que los autores bíblicos no podrían atisbar una perspectiva de tiempo tan enorme; ni el inmenso tamaño del universo; ni el lugar de la Tierra como mota insignificante en el espacio; ni la carencia de “un centro” en éste. Los autores primitivos pensaban en una Tierra plana que servía de soporte a los cielos y reposaba sobre columnas. No podían conocer los seres microscópicos ni el vértigo del espacio y el tiempo implicados. A diferencia de los estudiosos griegos de unos siglos más tarde, o de los romanos, no sabían nada de fósiles ni de variación en el tiempo. Faltaba mucho para la ciencia decimonónica que pudo darnos un Darwin y un Wallace. Ni siquiera podían imaginar una creación a lo largo de millones de años. Dios Todopoderoso lo hizo todo en muy pocos días: seis. Los autores del Génesis copiaban a partir mitos precedentes, en especial sumerobabilonios y egipcios. Si alguien le hubiera dicho que sus días tendrían que haber durado miles de millones de años, ni siquiera podrían haber entendido tal cifra. Incluso en tiempos de Darwin se creía que la Tierra era mucho más joven (incluso Kelvin le daba un máximo de un millón de años, después de calcular el grado de enfriamiento, desconociendo el efecto calentador de la radioactividad). De modo que, de hecho hubo varias explosiones e incluso faunas fallidas (como la plana de Ediacara), como lo ha sido un buen número de phyla, hoy extinguidos (¿fallos de Dios?). Nos interesa la explosión del Precámbrico, momento en el que surgen muchos de los phyla conocidos. Aunque, contra lo que Ud. dice, no había ningún insecto propiamente dicho. Sí artrópodos, como trilobites, pero no insectos terrestres. Falta aún mucho para ese momento crucial de conquista animal de la Tierra (hace 370 millones de años). Entonces sí que hay insectos primitivos, aunque no todos y no idénticos a los actuales. Aún falta mucho para que siquiera existan flores que polinizar: más de 300 años adicionales. De modo que, si Ud. creía que el Precámbrico era el verdadero momento de la Creación, cosa difícil de creer, cuando nada presupone que haya de aparecer el hombre 540 millones de años más tarde, ha menospreciado demasiado todo lo anterior y la necesidad de nuevas extinciones masivas que abrieran el campo diversificador de los mamíferos. Y esta es buena parte del “quid”: aunque los mamíferos aparecen muy poco después que los dinosaurios, a partir de reptiles bastante básicos desarrollan, en diversas etapas, homeotermia, glándulas mamarias y pelo; y que las aves son más modernas, homeotérmicas y dotadas de plumas y alas, se requiere la extinción de los grupo de dinosarios, plesiosaurios y pterosaurios para que el planeta conozca la irradiación mamífera, que incluye la de cada orden conocido: insectívoros, carnívoros, primates, lagomorfos, roedores, quirópteros, etc. ¿De verdad casa esto con una creación súbita? Nos hallamos en los últimos 70 millones de años de un total de 13.000 ó de 4.500, como Ud. prefiera. Por utilizar un símil de espacio, en lugar del habitual de tiempo, si viniéramos a Madrid desde Moscú, habríamos aparecido demasiado cerca para tener noción de tan largo viaje, incluso aunque nos remontemos a los mamíferos: de los 3442 Km de distancia, sólo quedarían 18 cuando comienza la gran irradiación mamífera, hace esos 70 MA; aun de sustituir la historia cósmica por la terrena, seguiríamos estando a sólo 53 Km del destino madrileño, más próximos que Guadalajara… En otras palabras, Dios ha trabajado tan despacito que resulta aún más innecesaria su inclusión para explicar el surgimiento del Orden Primates que para explicar el de las bacterias o el de los organismos pluricelulares. Tal vez sean pasos primordiales el surgimiento de la primera protobacteria, seguido del del primer organismo eucariota unicelular. Pero Ud. debería considerar que el verdadero gran paso es el surgimiento de una inteligencia abstracta; o del alma humana propia de Adán. ¿De qué Homo, por favor? ¿De Homo sapiens, cuya capacidad encefálica no es superior a la de Homo neanderthalensis? ¿De Homo ergaster que ya lo tiene todo bien encaminado hace 1,8 millones de años? ¿De qué precursor, tal vez Homo afarensis? Recordemos su gran momento creador: el Cámbrico queda ya demasiado lejos, los animales surgieron hace más de 700 millones de años, dura ya demasiado (muchos millones de años) ese “día” creador tan lento como cansino hasta para un dios (hace entre 540 y 530 millones de años). En fin, 3.500, 2.100, 700, 570, 370, 70, 2 millones de años… ¿no le parecen demasiados para una creación tan instantánea que, además ha terminado siendo demasiado gradual y cada año conocemos nuevos detalles que siempre incrementan la coherencia del modelo, sin demolerlo nunca? ¿Por qué no hombres junto a dinosaurios, conejos solitarios en orillas pobladas de invertebrados, aunque ya hubiesen desarrollado concha? (Por cierto, ahora recuerdo que he olvidado corregirle un error habitual. Se trata de un hallazgo antiguo: los peces evolucionaron al revés de cómo Ud. imagina. Los más primitivos no tenían vejigas natatorias de las que habrían de surgir pulmones. Ocurrió justo al revés, por más antiintuitivo que esto sea: las vejigas natatorias se desarrollaron a partir de pulmones. Puede profundizar en ello en Stephan Jay Gould: “Ocho cerditos”, Ed. Crítica, Barcelona, 1993 ©, 1994. Trad. De Oriol Canals. Colección Drakontos. Pág 104).
    5) Para refrendar lo dicho, Ud. ofrece una amplia variedad de textos y autores que, no obstante ser casi todos ellos “evolucionistas” (dando a entender, de paso, que hay un número apreciable de biólogos que no lo son), reconocen que no hay base para tal enfoque. El movimiento creacionista, que contaría con un número significativo de científicos, se estaría desvelando la incoherencia de los que militarían en la facción evolucionista, mayoritaria, consiguiendo entresacar síntomas de contradicción y frustración causadas por su militancia empecinada en el bando erróneo. Las frases serían incluso claramente creacionistas. Se muestran varias frases de diversos autores, convenientemente acortadas y descontextualizadas, pero aportando notas bibliográficas que permiten seguir lo que se afirma, para demostrar la incoherencia de los más destacados “evolucionistas”, como si fueran tontos y expresaran abiertamente no disponer de evidencias y asumir que la explicación adecuada es creacionista. Me he tomado la molestia de comprobar que ninguno de los autores que he leído detenidamente a lo largo de tantos años peca de semejante candidez. Por cierto que Carl Sagan, Richard Dawkins, Stephen Jay Gould, etc., se han molestado en criticar ese abuso típicamente creacionista de citarlos a medias para decir lo contrario de lo que dicen en sus obras y artículos. En lugar de cortar lo que dice, por ejemplo, Carl Sagan es Cosmos, para hacerle decir justo lo contrario de lo que afirma, debería Ud. citarlo hasta el final del argumento o no hacerlo en absoluto. Sagan dice: “La prueba fósil pudiera ser consecuente con la idea de un Gran Diseñador”, pero, lejos de esa supuesta “candidez”, sigue la frase: “…pero esa idea es algo desconcertante. Cada planta y cada animal está construido de un modo exquisito: ¿no debería haber sido capaz el Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada? Los restos fósiles presuponen un proceso de tanteo, una incapacidad de anticipar el futuro, lo cual no concuerda con un Diseñador eficiente…” Realmente es harto inmoral tergiversar lo que dicen distintos científicos, seleccionando párrafos “ad hoc” entre miles de páginas y cortando y descontextualizando donde nos parezca para hacerles decir lo que uno quiera, pero ese es precisamente el proceder de los libros creacionistas en el que se leen siempre las mismas citas, aunque hayan motivado las respectivas quejas de los aludidos. (¿Le parecería ético que seleccionara lo que me pareciera de su centenar de páginas en este blog, cortando donde conviniera a mi interés, a fin de presentarlo como un evolucionista vergonzante? ¿O que, basándome en debates teológicos, citara cortes de frases de diversos obispos y teólogos de renombre a fin de demostrar que ni ellos mismos saben en qué Dios creen, por lo que no creen en un mismo Dios personal. Y sin embargo, esto sería más ético, porque al no haber prueba alguna de entidad alguna digna de tal nombre, sería bastante cierto que su enfoque ha variado según el tiempo y las sectas, corrientes y personas implicados). Le aseguro que los biólogos son evolucionistas en un 99%, que es más de lo que esperaría al decir sobre el porcentaje de cristianos (e incluso sus obispos, en una votación secreta) que es creyente. Es más, debería saber que, aunque en EEUU es creyente más del 90% de su población, la cifra baja entre los científicos de élite (Academia Nacional de Ciencias) hasta el 7% (porcentaje de ellos que cree en un dios personal creador del universo), y es menor entre los biólogos; aún es menor entre la élite británica (sólo un 3,3 % de los miembros de la Royal Society estaban de acuerdo con la frase de que “existe un Dios personal”, lo que suponía elegir el nº 1 de la escala; por el contrario, un 78,8 % estaban totalmente en desacuerdo, eligiendo el nº 1 de la escala correspondiente). Incluso considerando “creyentes” a quienes eligieron el 6 y el 7, y “no creyentes” a quienes eligieron el 1 ó el 2, se obtiene un masivo 213 no creyentes contra 12 creyentes. Como ve, no se contradicen tanto los científicos ni son tan ingenuos como Ud. consideraba. Aunque no se sondeaba si eran evolucionistas, sólo si eran creyentes o no. Existe un único sitio web que nombra a los científicos cristianos que han ganado un Nobel, pero sólo nombra a seis de entre un total de varios cientos y “al menos uno de ellos, hasta donde yo sé, es un no creyente que asiste a la iglesia por razones puramente sociales.” (Richard Dawkins Op. Cit, págs. 112-115). Claro que a los creyentes les va mejor: al contrario de lo que Ud. insinúa, la fundación Templeton les da pagos millonarios por afirmaciones que apoyen la fe en Dios, aunque sea siquiera un poco. Pero “entre los científicos británicos contemporáneos se presentan siempre los mismos tres nombres (…): Peacocke, Stannard y Polkinghorne”, con los que se corresponden algunos paradigmas norteamericanos como Francis Collins, que, no obstante, “destacan por su extrañeza y son objeto del divertido desconcierto de sus colegas de la comunidad académica.” (R. Dawkins, op. Cit., pág. 111)
    Bien, como le decía, no sólo está el hecho evolutivo, sino su prueba. Desde que existe el análisis bioquímico pudo mejorarse el hallazgo de expresiones proteínicas de mutaciones (aminoácidos cambiados), y desde que existe el análisis de ADN incluso una máquina puede señalar separaciones porcentuales y grados de parentesco. El chimpancé está a 1,5% de distancia. Nuestro precursor común driopitecino vivió hace unos 6 millones de años (la familia Hominoidea había surgido mucho antes, aunque en los últimos 20 millones de años, en pleno Mioceno. Todavía hace 14 millones vivía un precursor común entre el que daría lugar a la rama de los orangutanes y el de nuestra rama y la de los chimpancés, todavía junto a la de los gorilas). Desde Ardipithecus todo está mucho más claro: la diversificación es entre Australopitecinos y Paranthropus (todos ellos extinguidos), de un australophitecus, probablemente el afarensis, aunque hay otras variedades casi indistinguibles, surge el primer Homo (próximo a H. habilis), hace 2,5 millones de años. Más tarde aparecen Homo rudolphensis, Homo ergaster-erectus (1,8 millones de años), Homo antecesor (09 millones de años), del que derivan dos ramales, por un lado Homo heidelbergensis (hace 0,5 millones de años), precursor de Homo neanderthalensis, y Homo rodhesiensis, por el mismo tiempo, precursor de Homo sapiens. Se da la circunstancia de que la Eva mitocondrial (última mujer de cuya dotación genética procede toda la variedad de miembros analizados de la especie) de H. neanderthalensis es ligeramente más reciente que la nuestra (110.000 frente a 145.000 años, aproximadamente, pues el rango -por acortar- es de 50.000 años).
    Repitamos que los hallazgos son siempre coherentes con lo conocido y esperable: siempre acordes con la evolución darwiniana (o sus elaboraciones neodarwinianas o de equilibrio puntuado, todos ellos enfoques evolutivos y primos hermanos). Y recordemos que podría alguna vez no serlo… Por cierto, que el que cada nuevo hallazgo fósil refrende el hecho evolutivo en general y las afirmaciones darwinianas básicas en particular no es algo obligado. La alternativa, si es que el creacionismo fuera una teoría científica que diera predicciones a falsar, en cambio, quedaría bastante debilitada, si es que alguna vez, desde Darwin, tuvo fuerza. ¿Por cierto, qué diría esa alternativa? En alguna ocasión le podía haber dado a Dios por crear conejos en un mundo sin precursores, por ejemplo, una creación de todo a la vez: hombres, peces de todos los tipos, incluyendo óseos y mandibulados junto a batracios y césped. ¿No es eso lo que creían los autores del Génesis? Si les hubieras hablado de millones de años de por medio entre diversos actos creativos, todos ellos largos para una mente no preparada, te habrían tomado por loco. Y, sin embargo, la creación no es que dure millones, es que dura 13.000 millones de años. Y no ha parado: sigue. Pero insisto: al menos todas las formas de dinosaurio podrían haber surgido de golpe, sin precursores reptilianos ni anfibios; o haber hecho aparecer anfibios sin precursores acuáticos, después de todo, ¿qué necesidad había de dejar pasar tanto tiempo entre una y otra explosiones de vida? Recuerda el Génesis: son 7 los días, se supone que los autores se referían a días reales; se supone que los seguidores de la literalidad bíblica entiende períodos cortísimos; se supone que la Tierra tiene unos 4.000 años de antigüedad. Ahora bien, si cada día dura unos 2.000 millones de años, si la vida bacteriana surge el 6º día y Dios descansó el 7º (que ya habría pasado), resulta que es precisamente el 7º (y no el 5º) cuando Dios crea no sólo a los seres pluricelulares, sino a todos los eucariotas y organismos pluricelulares, a todos phyla animales, a las plantas y, por supuesto, ya muy acabado el día, a la Clase mamíferos, al Orden Primates, a la Familia Hominidae y al género Homo.
    6) En este punto se echa de menos cualquier refutación de cuanto dije citando los defectos propios de la biblia (de su época y lugar de aparición, ya que serían menos perdonables en esa misma época, de ser un libro griego, por ejemplo)… Sin ir más lejos, la Tierra es plana. ¿Hay que pedirle que conozca el orden exacto de aparición de las especies? ¿Qué las aves no surgen antes que los animales que se arrastran por la Tierra? ¿Qué la mujer no surge de una costilla del hombre? Uno tiene la sensación de que no ha leído los libros que cita, pues se habría hecho una idea clara del hecho evolutivo y sus reglas generales. En cambio, mi sensación es que cita demasiadas obras con toda la descontextualización y desconocimientos propios de esos libros creacionistas que repiten las mismas consignas sin importar el tiempo que pase ni las veces que se hayan visto refutadas. Recuerdo haber leído todos esos mismos argumentos, que no eran tan inocentes en tiempos de William Paley (siglo XVIII), el del relojero, o Philip Henry Gosse (siglo XIX), el autor de Omphalos, en un libro de los testigos de Jehová. Y luego, varias veces más en diversos autores y hasta en la web, sin importar las veces que las afirmaciones queden en ridículo una y otra vez. Por mi parte, me he leído la obra completa de Stephen Jay Gould (unos 10 tomos que recopilan artículos de divulgación científica), casi toda la de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez, además de buena parte de la obra de Isaac Asimov y algún que otro libro adicional de Robert Shapiro, Karl von Frish, Francisco José Ayala, Bill Bryson, Marvin Harris, Lynn Margulis y Carl Sagan. Y le aseguro que basta cualquier libro de estos autores que trate sobre el tema para hacerse una idea bastante clara. Suficiente para explicarse por qué no hace falta (aunque Ud. se limitara a reproducir consignas de libros religiosos) superior a la del Génesis. Por cierto, que el uso del adjetivo “evolucionista” tras la palabra “biólogo” o “científico” me llama la atención, tanto como si dijera obispo “creyente”, o militar poseedor de un uniforme. Ya que la evolución, como decía, es, además de una postura científica que alberga varias teorías, un hecho. Que admitirá diversas explicaciones más o menos válidas. Estimo más fácil hallar científicos no newtonianos (a pesar de la “ley” de la gravedad) que científicos no evolucionistas (que me he molestado en citar, en lo que atañe a la actualidad: ya sé que en el siglo XVIII un científico no era evolucionista, y que la evolución tuvo grandes detractores en el siglo XIX, ninguno de los cuales ha terminado triunfando, en este particular caso de apostar por una alternativa no darwiniana. Incluso defender el lamarquismo, por más que sea una actitud evolucionista, resulta erróneo, a la luz de las pruebas). Bien. Recordemos la profundidad de su alternativa: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”.
    Antes de comenzar Dios su creación, existían las aguas (de nuestro planeta, se supone) y las tinieblas, además del “abismo”. No hay que pensar en términos modernos: los autores bíblicos se imaginaban una Tierra plana, al principio cubierta por el agua, de cuyo fondo va a surgir una bóveda y, entre medio, varios cielos. Sobre la bóveda estarán las aguas de arriba (de lluvia), y los cielos contendrán diversas capas de lumbreras: estrellas, sol, luna y planetas. Todo a nuestro alrededor. Todo muy pequeñito, con la excepción del sol, que no es reconocido como estrella, sino como una gran lumbrera, señora del día. La Tierra es una superficie plana anclada sobre cuatro columnas. Las aguas caen al abismo inferior. Las columnas están construidas por Dios (con su piedra angular y todo), en el centro de las aguas de abajo Dios hizo emerger tierra firme. Y va creando los animales según un orden curioso que nada tiene que ver con el real.
    Día 1º: Dios crea la luz, separándola de las tinieblas, y dando lugar a que existan los días y las noches. Y fue la tarde y la mañana un día.
    2º día: Hace emerger los Cielos y separa las aguas de abajo de las aguas de arriba.
    Día 3º: Dios junta las aguas de debajo de los cielos en un lugar, descubriendo lo seco, es decir la Tierra, y reuniendo las aguas en mares. Ese mismo día Dios produce hierba verde, hierba que da semilla y todos los árboles.
    4º día: Dios crea las estrellas, el Sol y la Luna. “…para separar el día de la noche y servir de señales para las estaciones, para días y años”, y “para alumbrar sobre la tierra”. La lumbrera mayor “para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas… “para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.”
    5º Día: Dios crea los peces y las aves. Los seres vivientes de las aguas, las aves que vuelan sobre la tierra, los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve en las aguas.
    Día 6º: Dios crea las bestias, las serpientes y todos los animales que se arrastran sobre de la tierra según su especie, incluyendo el ganado. Y ese mismo día crea Dios al hombre. Lo hace “a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” para que señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Lo creó a su imagen, varón y hembra.
    7º Día: Dios descansa.
    Y yo también
    Manue

  175. El otro Carlos:

    (Parte I de III)

    Estimado Berto, Ud. ha opinado:

    “Es sorprendente como concluye toda su alegación diciendo que la pruebas fósiles no apoyan la evolución, en cambio si al creador. Ya me sorprendió cuando dijo también, que dada la complejidad el cerebro, este tambien se debía a un diseño inteligente. Este tipo de afirmaciones categóricas, aunque se apoyen en datos, no son en realidad análisis sobre el asunto, sino reseñas “ad hoc”.””
    Permítame remitir a la definición:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ad_hoc :

    “Una hipótesis ad hoc es una hipótesis concreta creada expresamente, generalmente para explicar un hecho que contradice una teoría. Algunas hipótesis no son suficientes por sí solas y requieren que se las ponga en conjunción con otras, que tienen un carácter instrumental o auxiliar, y a las que se denomina hipótesis auxiliares. Estas hipótesis cumplen el papel de premisas adicionales, y se supone que deben cumplir dos requisitos que son: ser falsables; ser contrastadas con anterioridad o con independencia de las hipótesis fundamentales. De no cumplirse estos requisitos, se dirá que se trata de una hipótesis ad hoc. O en otras palabras, es un enunciado irrefutable destinado a “blindar” a la hipótesis principal para salvarla de la falsación.”” (Fin de la cita).

    Opino, no solo por criterio propio, sino en el de no pocos científicos, como los que ya se han mencionado aquí; pero reenfocando con una necesaria inversión: que es cierto, por decirlo de algún modo, la “teoría de diseño inteligente”, implica cuestiones filosóficas vinculadas a un Creador -o diseñador-, inteligente. Se sabe que este criterio viene desde lo antiguo, mucho antes de proponerse su contrapartida: la generación de todas las variantes de vida, sin causas inteligentes, o macroevolución. Pero la evocación de elementos que estén por encima de, o sobre la-, naturaleza material, y por tanto se encuentre en los márgenes o incluso fuera de la accesibilidad del status científico actual, ortodoxamente se considerará inaceptable, anticientífico por una mayoría. Entonces nace una teoría para “resolver” esa “contradicción”, para eliminar esa necesidad de inteligencia en la hípercomplejidad de la vida, sin parangón aún con los logros del diseño ingenieril humano: la teoría macroevolutiva. Recordemos que: “Una hipótesis “ad hoc” es una hipótesis concreta creada expresamente, generalmente para explicar un hecho que contradice una teoría.” Lo que se proponga (en este caso, macroevolución), recordemos también: “…se supone que deben cumplir dos requisitos que son: ser falsables; ser contrastadas con anterioridad o con independencia de las hipótesis fundamentales.”

    De no cumplirse estos requisitos, se dirá que se trata de una hipótesis ad hoc. O en otras palabras, “es un enunciado irrefutable destinado a “blindar” a la hipótesis principal para salvarla de la falsación.””
    Recordando que la “hipótesis principal”, es: que no se puede aceptar la intervención de una causa inteligente porque nos separamos de una causa considerada “natural” aunque tengamos que recurrir a un imposible azar para ello;

    ¿Pudiera la teoría macroevolutiva encuadrarse en “un enunciado irrefutable destinado a “blindar” tal hipótesis principal para salvarla de la falsación.””?

    Tendría que responderse otras preguntas, basada en los requisitos envueltos:

    ¿Se tolera la falsabilidad respecto a la teoría macroevolutiva o ¡hay!, de quien solo se atreviese a cuestionarla en público?

    ¿Tolera “ser contrastada con anterioridad” (es decir, con los hechos que están revelando al desenterrarse el registro fósil), o se recurre a cualesquier queja a veces denigrantes-, sin proponer ningún contraargumento a los hechos objetivos que se van desvelando? De no ser así, de no tolerar ser contrastada, ¿no se coinvertiría precisamente en “un enunciado irrefutable destinado a “blindar” a la hipótesis principal [de excluir el diseño inteligente], para salvarla de la falsación”” o una reseña “ad hoc”, como Ud. nos comenta? Contra los hechos objetivos ¿debiera estar sola la queja, sin el contraste con contraargumentos iguales o mejores en objetividad? Ya habíamos comentado (y hay muchos más y más recientes, que por espacio no citamos: )

    New Scientist, señaló que la evolución “predice que un registro fósil completo consistiría en linajes de organismos que mostraran cambio gradual continuamente durante largos espacios de tiempo”. Pero admitió lo siguiente: “Lamentablemente, el registro fósil no presenta esto que se esperaba, pues rara vez están conectadas unas con otras las especies individuales de fósiles mediante formas intermedias conocidas. [...] las especies fósiles conocidas en realidad dan la apariencia de no evolucionar ni siquiera durante millones de años”31. Y el genetista Stebbins escribe: “No se conocen formas de transición entre ningunos de los grandes filos de animales o plantas”. Habla acerca de “las grandes lagunas que existen entre muchas grandes categorías de organismos”32. “De hecho reconoce The New Evolutionary Timetable (El nuevo horario evolutivo), el registro fósil no documenta convincentemente ni siquiera una transición de una especie a otra. Además, las especies duraron por espacios de tiempo asombrosamente largos”33.

    (Continúa…)

  176. El otro Carlos:

    Parte II de III, Continuación…

    “Unos 120 científicos, todos especialistas, prepararon 30 capítulos en una obra monumental de más de 800 páginas para presentar el registro fósil de plantas y animales dividido en aproximadamente 2.500 grupos. [...] ¡Se muestra que cada gran grupo de formas o clases de plantas y animales tiene una historia separada y distinta de todos los demás grandes grupos de formas o clases! Grupos de plantas y de animales aparecen súbitamente en el registro fósil. [...] Ballenas, murciélagos, caballos, primates, elefantes, liebres, ardillas, y así por el estilo, todas estas formas son tan distintas al aparecer por primera vez como lo son ahora. No hay ningún vestigio de un antecesor común, ni mucho menos de un eslabón con algún reptil, el supuesto progenitor”. Moore añadió: “Muy probablemente no se han hallado formas de transición en el registro fósil porque no existen en absoluto formas de transición en etapa fósil. Muy probablemente nunca han ocurrido transiciones entre las clases animales y/o transiciones entre las clases de vida vegetal”34.

    Como declaró el zoólogo Coffin: “Para los científicos seglares, los fósiles, pruebas de la vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición de la ciencia. Si esta historia fósil no concuerda con la teoría evolucionista y hemos visto que no lo hace, ¿qué enseña? Nos dice que las plantas y los animales fueron creados en sus formas básicas. Los datos básicos del registro fósil apoyan la creación, no la evolución”41.

    Entonces, “ad hoc”, ¿no es sostener la teoría principal de excluir a toda costa la intervención de un diseño inteligente, mediante otra teoría que no admite ser falsada ni contrastada, aunque los hechos hablen por sí solos en su contra, en uno de los temas que precisamente más razón presume: el registro fósil?

    Respecto al resto, estoy completamente de acuerdo con Ud. El sistema nervioso, (o el cerebro, según sea el caso,) es necesario a los “organismos multicelulares que necesitaban desplazarse de una forma intencionalmente controlada, para conseguir alimento o bien ponerse a salvo”, PERO tal como la selección natural puede explicar la supervivencia del más apto, más no de donde vinieron, ese hecho explica la utilidad de tal sistema respecto a una necesidad, pero no explica cómo surge por primera vez, paso a paso manteniendo funcionalidad para que sea seleccionado, ni tampoco como surgiría de golpe tanta complejidad y especificidad.

    Ya comentamos que en 1966, el biólogo evolucionista George Christopher Williams escribió: “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la adaptación”. El teórico de la evolución Jeffrey Schwartz aseguró en 1999 que si las conclusiones de Williams son correctas, la selección natural quizás esté ayudando a las especies a adaptarse a las vicisitudes de su existencia, pero “en ningún caso crea nada nuevo”.

    Es conocido que para explicar, YA NO como SUBSISTE Y PERMANECE un mecanismo útil sin dudas, como el sistema nervioso, sino como aparece funcional y por primera vez, tendrá que recurrirse a estudios de bioquímica. Una pregunta: ¿Analizó ciertamente lo que se está descubriendo a nivel biomolecular respecto a la complejidad irreducible en esta referencia que anteriormente cité:?

    http://www.ciencia-alternativa.org/Maquinas%20Moleculares.pdf

    A mí, lejos de pensar que se me pretende engañar con ella, veo los razonamientos muy sólidos y persuasivos. Vuelve a recurrir entonces la cuestión:

    ¿Es la evolución entonces la opción intelectual?

    Desde su principio, dice el libro Milestones of History, la teoría de la evolución “atrajo a mucha gente porque parecía más científica que la teoría de creaciones especiales”.

    Por otra parte, las declaraciones dogmáticas de algunos evolucionistas pueden ser intimidatorias. Por ejemplo, el científico H. S. Shelton afirma que el concepto de una creación especial es “demasiado simple para [merecer] un análisis serio”. El biólogo Richard Dawkins afirma de modo terminante: “Si alguien le dice que no cree en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente”. Del mismo modo, el profesor René Dubos dice: “La mayoría de las personas cultas aceptan ahora como un hecho que todo lo que hay en el cosmos desde los cuerpos celestes hasta los seres humanos se ha desarrollado y sigue desarrollándose mediante procesos evolutivos”.

    (Continúa, parte III y final…)

  177. El otro Carlos:

    Parte III, (Final),

    Estas declaraciones parecen indicar que cualquier persona medianamente inteligente debe aceptar la evolución sin vacilar. Al fin y al cabo, de este modo muestra que no es “estúpida”, sino ¿culta. No obstante, hay hombres y mujeres muy cultos que no defienden la teoría de la evolución. “Hallé a muchos científicos con dudas personales escribe Francis Hitching en su libro The Neck of the Giraffe (El cuello de la jirafa) y a unos cuantos que se atrevieron a decir que la teoría evolucionista darviniana no es en modo alguno una teoría genuinamente científica.”

    Chandra Wickramasinghe, científico británico de gran renombre, adopta una posición similar. “No hay ninguna prueba de ninguno de los principios básicos de la evolución darviniana dice. Fue una fuerza social que conquistó el mundo en 1860, y creo que ha sido desastroso para la ciencia desde entonces.”

    T. H. Janabi investigó los argumentos que presentan los evolucionistas. “Vi que la situación era muy diferente de lo que se nos hace creer dice. Las pruebas son demasiado escasas y demasiado fragmentarias para sustentar una teoría tan compleja como la del origen de la vida.”

    Por lo tanto, a quienes cuestionan la teoría de la evolución no se les debe tildar sencillamente de ¿ignorantes, estúpidos o dementes. Con respecto a las opiniones contrarias a la evolución, incluso un evolucionista incondicional como George Gaylord Simpson tuvo que admitir: “Sería ciertamente un error rechazar estos puntos de vista con una sonrisa o mofarse de ellos. Sus defensores eran (y son) investigadores profundos e inteligentes”.

    Hay quien piensa que la creencia en la evolución se fundamenta en los hechos, mientras que la creencia en la creación se basa en la fe. Es cierto que ningún hombre ha visto a Dios. (Juan 1:18; compárese con 2 Corintios 5:7.) Sin embargo, la teoría de la evolución no tiene ninguna ventaja a este respecto, pues se basa en sucesos que ningún ser humano ha presenciado y que no se han podido reproducir.

    Por ejemplo, los científicos nunca han observado mutaciones ni siquiera provechosas que produzcan nuevas formas de vida; no obstante, están seguros de que las nuevas especies llegaron a existir precisamente de ese modo. No han presenciado la generación espontánea de la vida; sin embargo, insisten en que así se originó la vida.

    Debido a esta carencia de pruebas, T. H. Janabi llama a la teoría de la evolución “una simple ¿fe”. El físico Fred Hoyle la denomina “el Evangelio según Darwin”. El doctor Evan Shute es aún más claro. “Sospecho que el creacionista tiene menos misterios que aclarar que el evolucionista convencido”, dice.

    Otros expertos están de acuerdo. “Cuando contemplo la naturaleza del hombre admite el astrónomo Robert Jastrow, la aparición de este ser extraordinario a partir de sustancias químicas disueltas en una charca de aguas templadas parece tan milagrosa como el relato bíblico de su origen.”

    Gracias nuevamente por sus comentarios, si estos son críticos, es bien recibido, sobre todo, cuanto más objetivos y concretos resulten (es decir, lo contrapuesto a la vacuidad o generalidad). Saludos cordiales, agradecido sinceramente de su información,

    El otro Carlos.

  178. berto:

    Si, como ha dicho manue, usted a utilizado información “recortes” que le han interesado y expuesto en su alegación, incluso, utilizando a cientificos evolucionistas que dudo que en este momento pudieran decir publicamente ante una audiencia de expertos que el creacionismo es una teoría científica. Además, ahí le he dejado tres capítulos de un libro, y si lo lee, verá que dice “la ciencia tiene más al analisis que a estudio sitemático de los pruebas o hechos”. No se puede eludir que porque no exista una prueba esta no se pueda deducir con certeza. Un Saludo, Luego le leeré

  179. berto:

    Un momento: ¿sabe ustéd porque tenemos los sentidos donde los tenemos, y no en otros sitios?.

  180. María-iris:

    Hoy se desea y se respeta mucho las opiniones diferentes, sin embargo me doy cuenta, que la opinión DIVIDE y muy pocas veces UNE.
    En el hacer, sin embargo, si hay más fusión.
    Opinando la meta es saber, en el hacer la meta es lograr.
    Si la meta opinando fuera lograr, el saber buscaria lo esencial para unir, no iria a desmontar.
    Lo anterior me dice que hay mucho más placer en el espacio de nadie.

  181. Elika:

    Gracias Manue. Muchas gracias, por tu magistral lección y por el tiempo invertido en ella. ¡La echaba en falta! Mil gracias.

  182. Manue:

    He intentado enviar un comentario nuevo y no puedo hacerlo. El que me hayan salido dos repetidos se debió a que me era imposible ver el primero de ellos y modifiqué algunas cosas antes de reenviarlo. Aun siéndome imposible su corrección a tiempo, pido disculpas.
    Manue

  183. Manue:

    Sí, Berto: El Otro Carlos repite frases fáciles de hallar. Yo le aconsejaría que leyera cualquier libro completo de cualquiera de los autores que cita. Le aconsejaría que leyera “La vida maravillosa”, de Stephen Jay Gould, una maravilla; o “La especie elegida”, de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez, o, ya que estamos, la Guía de la Biblia, o “La mente errabunda”, ambos de de Isaac Asimov. En lugar de eso, él parece preferir desconocer el origen histórico e humano de la Biblia (que ya le cité incluso reconocido por fuentes católicas) y decir que la Biblia no se equivoca en bada de cuanto cuenta, sea historia natural, historia antigua o incluso prejuicios sectarios contra confesiones, pueblos y naciones (sí, cuando leí sus comentarios al respecto, dejé de considerar que lo que decía podía tomarse en serio)… Para curarse de ese mal, le aconsejo que lea a Asimov especialmente. Para conocer la evolución, vale cualquier buen libro, y los dos primeros lo son.
    Veamos al primero de los autores que cita El otro Carlos para comprender cómo ese hombre difícilmente iba a desconfiar de una teoría que ha contribuido a sintetizar y mejorar. Y luego observemos las páginas sectarias que repiten palabra por palabra la frase del otro Carlos:
    Wikipedia. En 1931 Stebbins se doctoró en botánica por la Universidad de Harvard. De allí se trasladó a la Universidad de California (Berkeley), donde su trabajo con E. B. Babcock sobre la evolución de las plantas y su colaboración con un grupo de biólogos evolutivos (“Bay Area Biosystematists”) le condujeron a desarrollar una síntesis comprehensiva de la evolución de las plantas que incorporaba la genética.
    Su publicación más importante fue Variation and Evolution in Plants(1950), donde se combina la genética y la teoría de la selección natural para describir la especiación de las plantas. Esta obra es considerada una de las principales publicaciones de las que constituyeron el núcleo de la Síntesis Moderna. Su impacto en botánica fue equiparable al del Dobzhansky en genética de poblaciones. En el campo de la botánica, Stebbins investigó también el papel de la hibridación y de la poliploidía en la evolución vegetal.
    Stebbins fue muy activo en numerosas organizaciones dedicadas a la difusión de la teoría evolutiva y de la ciencia en general. Fue elegido miembro de la Academia Nacional de la Ciencia, premiado con la Medalla Nacional de la Ciencia y trabajó en los programas educativos relacionados con la enseñanza de la evolución en los institutos de secundaria de California.
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    3. Evolución – LA BIBLIA EVOLUTIVA – Evolucionismo
    El genetista Stebbins; escribe: “No se conocen formas de transición entre ninguno de los grandes filos de animales o plantas… las grandes lagunas que …
    http://www.yeshwah.com/Biblia_Evolutiva.php – En caché – Similares
    4. Jápeto de Saturno: la Luna Pintada | Imagen astronomía diaria …
    9 Ago 2009 … Y el genetista Stebbins escribe: “No se conocen formas de transición entre ningunos de los grandes filos de animales o plantas”. …
    observatorio.info/…/japeto-de-saturno-la-luna-pintada/ – En caché – Similares
    5. Paleolítico
    Los cambios climáticos suponen grandes cambios en plantas y animales, …. restos de Homo sapiens con formas físicas que podrían ser el punto de partida en la transición … ya que no es posible cazar ninguno de estos grandes animales sin mucho coraje, … Se conocen unas 200 sepulturas. De ellas se observa que los …
    html.rincondelvago.com/paleolitico_1.html – En caché – Similares
    6. Liberal – Evolucion vs. creacionismo
    Y el genetista Stebbins escribe: “No se conocen formas de transición entre ningunos de los grandes filos de animales o plantas”. …
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    7. ¿Creó Dios los millones de variedades de organismos que existen en …
    El genetista Stebbins escribe: “No se conocen formas de transición entre ningunos de los grandes filos de animales o plantas”. Habla acerca de “las grandes …
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    8. EL ATLAS DE LA CREACION – Harun Yahya
    Ninguno de esos restos indica alguna transición entre especies vivientes, ….. Los filos se determinan en base al número y a la variedad de órganos y …. Algunos elementos, como el carbón, se forman con los restos de plantas y/o animales. … qué no encontramos en todas partes innumerables formas de transición? …
    http://www.harunyahya.es/libros/…/el…/el_atlas_02.php – En caché – Similares
    9. Plantas y animales – Fundación Federico Engels
    En ese momento había muy poco, por no decir ninguno, oxígeno molecular en la … Esto se conoce como el código genético. Los ácidos nucleicos no se pueden …. La explosión de nuevas formas de vida en los océanos fue paralela a la … vez nueve filos (la unidad básica de diferenciación en el reino animal) de …
    http://www.engels.org/libr/razon/raz_3_11b.htm – En caché – Similares
    10. 2009 Agosto 01 « Paulo Arieu Theologies Web
    1 Ago 2009 … Hay una escasez tan grande de formas de transición que cada afirmación … no se conoce un solo ejemplo válido de transición filética (gradual) de un género a otro”. … los principales filos animales se deben a mutaciones acumuladas ….

    Bien… dominan las páginas de supuesta “teología”, aunque la cita era supuestamente de un científico y biológica. ¿Cómo es que no vemos ni una sola vez la frase, dicha por el propio autor o por su supuesto núcleo científico?

    El segundo citado es un tal Coffin que no aparece en la web (lo hace un cantante de ese nombre, pero ningún biólogo). Lo llamativo es que el citado autor habla en contra de los biólogos “seglares” (ojo al dato: hay que ser confesional para no merecer su crítica). Aunque no hallé nada sobre él, no ocurre lo mismo con la frase del Otro Carlos, repetida una y otra vez por la web. De hecho, me ha sido imposible hallar ninguna referencia a Coffin ni a la frase que se cita que no sea religiosa-sectaria-creacionista:
    1. Evolución – LA BIBLIA EVOLUTIVA – Evolucionismo
    Darwin quedó desconcertado por el registro fósil porque no presentaba la …. vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición de la ciencia. … La revista Science, añade: “La principal prueba científica es un …
    http://www.yeshwah.com/Biblia_Evolutiva.php – En caché – Similares
    2. Creacionismo vs evolucion – Página 18 – psicofxp.com
    10 entradas – 4 autores – Última entrada: 6 Ene
    “Para los Científicos seglares, los fósiles, pruebas de la vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el …
    http://www.psicofxp.com/…/859431-creacionismo-vs-evolucion-18.html – En caché – Similares
    3. ¿En que se basan algunos religiosos para decir que la evolución es …
    … vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición …
    ar.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares
    4. Liberal – Evolucion vs. creacionismo
    … vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición …
    http://www.liberal.cl/foros/…/evolucion-vs-creacionismo/ – En caché – Similares
    5. Darwin ríe; nosotros evolucionamos – Retiario, por Pepe Cervera …
    … vida del pasado, constituyen el último y final tribunal de apelaciones, porque el registro fósil es la única historia auténtica de la vida a disposición …
    blogs.20minutos.es/retiario/post/2006/03/10/…/2 – En caché – Similares
    6. LAS SAGRADAS ESCRITURAS: ¿Habrá algún día un mundo sin guerra? Folleto
    18 Sep 2009 … LOS FÓSILES: Se ha llamado a la prueba fósil ‘el tribunal supremo de apelaciones‘, porque es la única historia auténtica de la vida de que …
    burgaraescrituras.blogspot.com/…/habra-algun-dia-un-mundo-sin-guerra.html -

  184. Manue:

    ¿Y bien, qué ocurre con las otras frases entresacadas, invariablemente desde obras creacionistas, sin molestarse jamás en tomar un libro de primera mano y comprobar si es verdad que no hay un cúmulo de pruebas sobre el hecho evolutivo y un buen número de teorías científicas, todas ellas posteriores a Darwin; y una única religiosa, constantemente repetitiva, pase lo que pase, se logre explicar lo que se logre, aparezcan los fósiles y sus secuenciaciones. Como si fuera mejor no ver, no analizar, no leer, no estudiar, y creerse lo que se escribió hace dos mil quinientos años desde un pueblo que, aunque recogieron los mejores mitos de su entorno, se vieron rápidamente sobrepasado por sus vecinos en conocimiento científico. Un pueblo que creía que la Tierra era plana, tenía unos miles de años, fue hecha en 6 días y, en breve, vería como las estrellas se precipitarían sobre ella…
    Dice el otro Carlos: George Christopher Williams escribió: “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la adaptación”. Y dice la web:
    1. Más de la mitad de los adultos quiere que el ‘creacionismo‘ se …
    Y si ay cosas que se dicen en la biblia que no tienen explicación cientifica …. Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación … Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la adaptación. …. El cambio evolutivo (hecho también conocido como Teoría de la evolución) se …
    meneame.net/…/mas-mitad-adultos-quiere-creacionismo-ensene-escuelas – Similares
    1. ¿La evolución es igual a adaptación? – Yahoo! México Respuestas
    9 Jul 2008 … lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la …
    mx.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares
    2. La inestabilidad en el ritmo de la complejidad biológica …
    6 Mar 2007 … Azazel: Efectivamente el tema de la selección natural es un ….. En 1966, el biólogo evolucionista George Christopher Williams escribió: “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la …
    mx.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares
    3. Blog de Eduard Punset » Blog Archive » ¿Fue Darwin un fanático de …
    … “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad …
    http://www.eduardpunset.es/blog/?p=374 – En caché – Similares
    4. Existen evidencias CIENTÍFICAS que refuten la teoría de la …
    10 Feb 2007 … selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad de la adaptación”. …
    ar.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares
    5. ¿En que se basan algunos religiosos para decir que la evolución es …
    … “Es lamentable que la teoría de la selección natural surgiera como explicación del cambio evolutivo. Resulta mucho más útil para explicar la continuidad …
    ar.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares

    Y, por fin uno científico:
    6. [PDF]
    Apuntes 29.qxp
    Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat
    Es lamentable, en cambio, la increíble …… la teoría de la evolución resulta a veces abstracta para el gran público, …… los problemas que se abordó fue la falta de continuidad …. evolutiva por selección natural, este libro no trata en …. consigue explicar “ni la adaptación ni la diversificación …
    http://www.darwin2009.csic.es/upload/…/Apuntes_30_marzo_2009.pdf – Similares
    de A CARTAS – Artículos relacionados – Las 21 versiones
    7. Teología versus biología

  185. Manue:

    Y, sobre la frase de Dawkins seleccionada, podemos leer por quiénes lo ha sido. ¿Son, entre miles de frases sabias, estas las frases de Dawkins que merecen eco? ¿No aparece en páginas de ciencia tal frase, sólo en páginas sectarias o religiosas?
    1. - EnPolvo Estelar » Blog Archive » Religiosos ignorantes (pleonasmo)
    Es absolutamente correcto decir que, si conoces alguien que proclame no creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente (o rara, …
    http://www.polvoestelar.com.mx/…/religiosos-ignorantes-pleonasmo/ – En caché – Similares
    1. Polvo Estelar » Frases
    Es absolutamente correcto decir que, si conoces alguien que proclame no creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente (o [...] …
    http://www.polvoestelar.com.mx/category/frases/ – En caché – Similares
    2. Versión imprimible – “Prueba” que No Prueba
    La ley de la racionalidad indica que una persona debería aceptar … que reclama no creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente (o …
    http://www.apologeticspress.org/espanol/articulos/…/3718 – En caché – Similares
    3. Apologetics Press – Toda la Gente Inteligente
    Aunque cualquier persona que alguna vez haya lidiado con la lógica … que clama no creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpido, o demente (o …
    http://www.apologeticspress.org/espanol/articulos/676 – En caché – Similares

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    4. La evolución ??????????‘ – Yahoo! Respuestas
    1 Abr 2008 … Hoy hay quien cree que la vida pudo gestarse en la espuma del océano. … en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente”. …
    es.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares

    ¿para todas las personas q crean q el hombre viene del mono …? – 29 Dic 2008
    ¿pregunta para ateos 2 ????!!!!!!!!!!!?? – 1 Dic 2008
    ¿Si los Simpson creen en la evolucion eso los hace ateos?? – 14 Dic 2006
    ¿Tiene en realidad argumentos reales un ateo?? – 12 Sep 2006
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    5. Argumentos Científicos contra la Evolución
    Con lo anterior se afirma que, no es que la Evolución diga que el ser humano …. no creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida y demente”. …
    http://www.scribd.com/…/Argumentos-Cientificos-contra-la-Evolucion – En caché – Similares
    6. Dawkins y Krauss: el Molesto y el Galante de la enseñanza de la …
    26 Jun 2007 … Dawins y Krauss, dos formas de defender la evolución … no cree en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o está loca (o simplemente es malvada, … intolerante, cerrado de mente, y desmedido despotricador. …
    http://www.maikelnai.es/…/dawkins-y-krauss-el-molesto-y-el-galante-de-la-ensenanza-de-la-evolucion/ – En caché – Similares
    7. ¿de verdad esta probada la teoría de la devolución? – Yahoo …
    30 Oct 2008 … de Oxford) que firma de modo terminante: “Si alguien le dice que no cree en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o demente” …
    mx.answers.yahoo.com/question/index?qid… – En caché – Similares
    8. 16/06/2009 – 21:24:53 jjajajaja mas encima no tiene ninguna …
    mono son todos ustedes los que son de mente cerrada, solo creen en si mismo, … Rodolfo: parece que eres una persona ilustrada; seguramente has leído las … con esa estupida creencia de que desendimos del mono , veo que la evolucion aun no … de la evoluciónm del hombre. el unico chanta eres tu pobre ignorante. …
    http://www.lanacion.cl/coment/…/20090519190232.html – En caché – Similares

    Y, finalmente, la de Hoyle:
    1. Todos monos – Retiario, por Pepe Cervera – Blogs 20minutos
    El físico F. Hoyle la denomina “el Evangelio según Darwin”. El doctor E. Shute es aún más claro. “Sospecho que el creacionista tiene menos misterios que …
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    2. La evolución ??????????‘ – Yahoo! Respuestas
    1 Abr 2008 … El físico Fred Hoyle la denomina “el Evangelio según Darwin”. El doctor Evan Shute es aún más claro. “Sospecho que el creacionista tiene …
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    3. HierroMuerto: La evolucion no es ciencia, sino una expresion de fe …
    El físico Fred Hoyle la denomina “el >> > Evangelio según Darwin”. >> La ignorancia o el interés por defender sus propias supersticiones (o el …
    groups.google.com/group/es.ciencia/…/e12fc095ebede23f?fwc… – Similares
    Un abrazo a todos/as
    Manue

  186. El otro Carlos:

    Estimado Berto, por el tono de su escrito, al parecer le he herido su sensibilidad, le ruego por favor, me perdone por ello, sinceramente no fue mi intención. Respecto a las citas, le puedo asegurar que todas están bien documentadas, lo cual de ninguna manera significa que muchos de ellos estén de acuerdo con la variante de Diseño Inteligente, no obstante, lo que se muestra es el grado de admisión en público de las cuestiones y hechos que ellos mismos abordan; nada más. Por citar de solo uno de ellos, por favor, corrobórelo textualmente, que han dicho aún más de lo que he mencionado, por ejemplo, en:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Fred_Hoyle

    (Cito: ) “… En su obra ha dejado escritas declaraciones como las que siguen:
    “No sé cuánto tiempo pasará antes que los astrónomos en general reconozcan que no puede haber llegado a existir aquí sobre la Tierra por procesos naturales el arreglo combinatorio de ni siquiera uno de entre los muchos miles de biopolímeros de los que depende la vida.” [...] “Promueven la idea de que dentro de la naturaleza, más allá de la física normal, hay una ley oculta que ejecuta milagros (con tal que los milagros ayuden a la biología) . . . La noción de que no solo los biopolímeros sino también el programa que funciona en una célula viviente podían llegar a existir por casualidad en una sopa orgánica primordial aquí sobre la Tierra evidentemente es un disparate de primer grado.” New Scientist 1982

    “Una interpretación juiciosa de los hechos nos induce a pensar que un superintelecto ha intervenido en la física, la química y la biología, y que en la naturaleza no hay fuerzas ciegas dignas de mención. Las cifras obtenidas a partir de los hechos me parecen tan rotundas que convierten esta conclusión en casi incuestionable”.

    “Más bien que aceptar la probabilidad fantásticamente pequeña de que las fuerzas ciegas de la naturaleza hubieran producido la vida, parece mejor suponer que su origen se deba a un acto intelectual deliberado”.

    “Los científicos ortodoxos se muestran más preocupados por evitar un retorno a los excesos religiosos del pasado que por mirar cara a cara la verdad, [y esta preocupación] ha dominado el pensamiento científico a lo largo del siglo pasado”. El Universo inteligente Pág. 9-“ (Fin de la cita).

    Por último, si pudiera dejar el enlace a los tres capítulos que ha mencionado, se lo agradecería. Nuevamente disculpe en lo que le haya ofendido, atentamente,

    El otro Carlos.

  187. La Delicadeza de Darwin:

    [...] La Delicadeza de Darwin [...]

  188. Manue:

    Entender un tema en profundidad es comprender su inserción en nuestra propia existencia, y extender sus implicaciones a otros temas. Los grandes científicos, y en especial los buenos divulgadores, pueden simplificar lo complejo de modo que cualquiera la entienda y explicitar con exquisito detalle las grandes verdades inherentes a su tema de estudio e implicaciones de interés general o restringido.
    Es lo opuesto de quien presume de entender de algo y se limita a repetir lo dicho por otras personas (peor si se hace sin siquiera comprobar su veracidad…). Autores que pueden tener un interés genuino en el tema, o actuar desde una posición ignorante o cerril (fanática). Claro que puede ser, no lo dudo, “bueno” el interés del autor y sus mediadores en la red (que le hacen de efecto multiplicador); al menos serlo desde sus particulares pretensiones o entendimiento subjetivo. Por ejemplo, algunos “santos” no han tenido empacho en mentir para obtener la “adecuada” fe de otros, o bien conductas favorables a sus más “altos” fines; alguna gente de fe no ha dudado en hacer trucos baratos para mejor servir a Dios, o en relatar “inventar- un pasado heroico inexistente. Sin ir más lejos, tres autores escribieron en diferentes siglos los capítulos de Isaías (siendo el segundo de ellos el que lo hizo entre los capítulos 40 y 50). Lo que significa que preferían no aparecer como autores, con tal de que sus palabras, no así su nombre, esto es, su obra, no su identidad, pasara a la posteridad teniendo influencia moral. Sin descartar alguna situación en que firmar pudiera ser arriesgado, cabe entender que lo importante para ellos no era tanto el reconocimiento individual que el tener eco social siendo, de este modo, más leídos y seguidos. No muy distante de este noble fin de halla Eusebio de Césarea, “el gran falsificador”, que inventó buena parte de lo que es el cristianismo y su supuesto pasado o historia; o algunos inquisidores o predicadores, promotores, más o menos fanáticos, de las cruzadas; o de hallazgos expuestos como milagrosos, cuando no del relato de los milagros mismos. Claro que a veces el interés no es tan claramente desinteresado, por decirlo suavemente. El caso es hoy entendemos que incluso el promover la (propia) fe, debe hacerse desde una actitud honesta, no valiendo falsificar lo dicho por otras personas. En ocasiones, rozamos el ridículo… No ya porque promover nuestra propia modalidad de fe en una deidad, o nuestra credulidad o profesión de fe más o menos imbuida de mitos o dogma, carece, en general, de mérito moral alguno. Sino porque los adoctrinados frecuentemente no toman otra cosa que esa dogmática fría, cuyo efecto no es, precisamente, liberador ni promotor de buenas obras. La fe en sí misma no resulta tener el valor moral ni la repercusión bondadosa que a veces se le ha atribuido. Más bien ha contribuido a causar grandes estragos.
    En mis intervenciones he aludido, aprovechando que conozco lo difícil que es hacerse a la idea de temas que nos son difíciles de aprehender, como los que tratan de enormes o diminutos tamaños, largas o microscópicas distancias o dilatadísimos períodos de tiempo (alejados de nuestra duración vital y percepción histórica), en poner símiles que nos resulten más llevadores e inteligibles. Por ejemplo, si viniéramos desde Moscú (big-ban, Km 0) a Madrid (Km 3.442), los mamíferos irradian hace 70 millones de años (a 3.424 Km, cuando faltan menos de 18 Km), y el hombre aparece, en su modalidad más primitiva, hace 2,5 MA. (a menos de 1 km, concretamente a 0,637 Km de la meta cósmica o divina). Eso mismo, he tratado de presentarlo en el marco de un calendario común, concentrando todos los grandes momentos creadores en un solo año. Desde una perspectiva tan cercana, los resultados han sido los expuestos, que habrían sido más llamativos de haber optado por un año cósmico (comienzo en el big-ban) en lugar de terrenal (comienzo hace 4.500 MA). Los mamíferos irradian en la última semana terrenal o últimos dos días y pico de la universal. El hombre lo hace en la noche del 31 de diciembre, con las uvas ya a punto de ser ingeridas. En fin, es importante esclarecer el problema de las proporciones para centrar el tema y hablar de lo mismo. Ahora bien, ¿podría acercarse un hombre de otra época a este conocimiento moderno? No hace tanto que sabemos que existen otros sistemas solares, otras galaxias, ni su número y tamaño enorme. Hace cuatro siglos se contaban (a simple vista y con buena agudeza y condiciones excepcionales de visibilidad atmosférica) unas 4.500 estrellas, y aun con telescopios, sólo unos pocos privilegiados de hace un siglo, comenzaban a experimentar el vértigo que ahora queda al alcance del común de los mortales. En la actualidad sabemos que hay centenares de millones de galaxias, formadas por (un valor medio de) centenares de millones de ellas. Las distancias implicadas nos parecen aún más infinitas que los miles de millones de años que llevan separándose unas de otras desde el primer estallido.
    Reparemos en otras grandezas, esta vez personales. Todos hemos contemplado a personas excepcionales en lo suyo: a artistas, a pintores, poetas, compositores de primera, músicos virtuosos, bailarines impresionantes, etc., cuyo dominio técnico se acompaña de muestras de naturalidad, gracia y sensación de facilidad (ausencia de esfuerzo, disfrute). Hay también maestros en otras áreas, terapeutas, investigadores, científicos de primera línea, de élite, cuyo conocimiento es ingente y nos desborda. Buscadores de exquisitas dotes, comunicadores, tan raros entre el resto de su grupo como un gimnasta olímpico de primera. En fin, algo de esto ocurre con los científicos de élite, unos centenares a nivel mundial, entre los que sería extrañísimo hallar a alguien que ignore hechos básicos. Es por ello que, a pesar del debate ardiente propio del buscador de verdades (y de prestigio, para qué nos vamos a engañar con idealizaciones: los estímulos humanos están uniformemente distribuidos, incluidos los de naturaleza vana, como la envidia y la competitividad, o el afán de lucro y reconocimiento), sería excepcional que a alguno le diera por negar el hecho evolutivo. Aunque hay algún cinco científico que lo hace, su número, a pesar de lo bien pagados que están, por instituciones como la Templeton, dispuestas a obsequiar grandemente a quien se defina simplemente creyente en Dios, no pasa de la decena. Aunque sería un número llamativo, si habláramos de una decena de científicos de primera línea. En su lugar, la propaganda creacionista se ve obligada a recurrir a citas de científicos y divulgadores realmente notables, aunque cometiendo la tropelía de hacerles aparecer como reconocedores de que no hay base real para su opción, que sería una especie de profesión de fe sin fundamento. Con ese fin, se cogen sus palabras y se cortan a mitad de la frase, como se hizo en el caso que denuncié (a saber, Carlos, el Otro decía que Carl Sagan reconocía, con ”candidez” que “La prueba fósil pudiera ser consecuente con la idea de un Gran Diseñador”. Pero se ocultaba el resto de la frase, ni siquiera se advertía que la frase estaba cortada, pues Dawkins la continúa del siguiente modo: “…pero esa idea es algo desconcertante. Cada planta y cada animal está construido de un modo exquisito: ¿no debería haber sido capaz el Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada? Los restos fósiles presuponen un proceso de tanteo, una incapacidad de anticipar el futuro, lo cual no concuerda con un Diseñador eficiente…”. Cosmos. Nueva York, 1980, pág. 29”). Algo que han denunciado repetidamente otros autores como Dawkins y Gould, entre otros muchos. La cosa es realmente ridícula, como decir que un fontanero no sabe lo que es un grifo y en cambio que cualquier ajedrecista sería capaz de arreglar grandes averías de sanitarios mejor que el más profesional de los fontaneros. En la práctica, se trata de presentar en contra de su ejercicio a autores que han dedicado su vida al estudio de que lo que definen como uno de los grandes (o a veces “el mayor”) descubrimientos de la humanidad, autores que calculan la diversificación genética y los períodos de tiempo requeridos mejor que un albañil el número de ladrillos que precisan para levantar una habitación. El estudio a fondo de un simple hueso de un animal extinto de estatus intermedio entre ave y reptil, o entre reptil y mamífero, implica un estudio de variables muy detalladas y complejas, a nivel de estructuras difíciles de catalogar en uno u otro escalón, como se nos presentan una vez establecida la divergencia. Mientras tanto, a diferencia del divulgador, el autor de panfletos creacionistas repite la misma cantinela, siglo tras siglo, de que no existen árboles filogenéticos ni medianamente acabados, ni formas intermedias, ni convergencias hacia el pasado. Y añaden las supuestas frases “de confesión” frustrada de investigadores de primera línea que una vez y otra se esfuerzan en esclarecer que no están poniendo en duda el hecho evolutivo (esto es, la evolución como hecho: la sucesión de estratos con formas diversificadas, la aparición de estructuras a lo largo del tiempo, la existencia de una primera vez para estructuras que luego cambian de lugar o utilidad, el surgimiento de especies diferenciadas según una lógica de la vida que ya conocen y orientan lo esperable, pero que podría verse falsada, en lugar de confirmada) sino algunas consideraciones de alguna teoría (incluso la darwiniana), como han hecho Dawkins, Gould-Eldredge (sin que por ello se hayan visto tildados de nada indigno, contra lo que esperarían que ocurriera quiénes afirman que el neodarwinismo es “un dogma”). Claro que hay afirmaciones fidedignas al original, como cuando se dice que numerosas especies aparecen y apenas varían a lo largo del tiempo, aunque se oculte la otra parte de lo que dice Gould, a saber, que también hallamos períodos concentrados de enorme cambio y diversificación: períodos de extinción masiva y (diversos, esto es importante) períodos de irradiación y diversificación de formas de vida, con la estabilidad específica como norma. Lo que hace que Eldredge y Gould propongan un árbol con más ramas extintas, con una ramificación más brusca y con más paralelismos en sus ramas. Me pregunto si por ello dejan de ser evolucionistas o se han alejado un tanto de la propuesta darwiniana para presentar otra más coherente con el registro fósil. Desde luego, ellos, que son de primera línea, se consideran evolucionistas y sus lectores aprendemos de ellos acerca de muchos pormenores e implicaciones evolutivas… ¿Vale más el acotamiento de lo que prefiera el predicador de turno que lo que ellos mismos digan? Cada vez que el otro Carlos hace cita totalmente increíble, quiero decir que cualquier persona con un poco de idea sabe que es falsa y, aun así, se siente impelido a ver quien ha tenido el atrevimiento de decir algo semejante y desde qué tipo de conocimiento (o desconocimiento), pincho en mi ordenador la frase (basta con reintroducirla en el google), con la vana esperanza de encontrar a ambos autores: al genuino (de alta gama) y al predicador, cuando de esto se trata. Me llama la atención que una y otra vez aparecen repetidas las mismas frases, falsas o descontextualizadas en diversos lugares invariablemente tendenciosos y creacionistas (webs que se autodefinen como cristianas, creacionistas, teológicas, etc.). Cada frase aparece repetida, de este modo, decenas de veces y a lo largo de varias páginas. Sin embargo, aún llama más la atención que no haya, en general, ni rastro de las propias palabras del autor genuino. Para expresarlo con un ejemplo, es como si alguien pusiera “en un lugar de la Mancha” porque ha leído que alguien critica a un tal Cervantes que habría sido citado en varios foros manchegos por haber dicho tales palabras en alguna ocasión y sólo halláramos su repetición secundaria en centenares de foros manchegos, pero nunca una cita del libro de Cervantes en cuestión, ni las palabras de este autor, ni alguna cita no militante y tendenciosa (en este caso, todas a favor por ser de un “manchófilo; en el que nos trae a colación, por el contrario, invariablemente antievolucionistas, en su mayoría en el sentido de desconocer por completo el hecho evolutivo y los descubrimientos que fundamentan las diferentes teorías explicativas). Por otro lado, hablan sobre el tema personas que no tienen ni idea. Como si alguien que no supiera qué es una llave de paso no sólo se las diera de fontanero, sino que escribiera acerca de un buen tratado de fontanería tratando de corregir al experto.
    El refugio común es la tergiversación mil veces repetida o el del literalismo bíblico, entendido como asunto no falsable (el literalismo pasa a serlo cuando defiende cosas concretas: la creación hace 4.000 años, o la aparición súbita de todos los seres vivos, la negación del cambio a lo largo del tiempo, de aparición de especies o phyla muchos millones de años después del big-bang o de la solidificación de la corteza terrestre, etc. Más coherente sería aun negar que la Tierra sea esférica, como hasta hace muy poco defendía una secta inglesa, o que las estrellas tengan un tamaño bastante mayor que el de nuestro planeta…). Esto es, cuando la religión se mete a fondo en el terreno de la ciencia, sus afirmaciones han de ser falsables. En tanto no lo haga, cualquier dogma equivale a ese cucharón invisible que podría orbitar a muchos miles de años alrededor de nuestro planeta, y cuya inexistencia no podría ser demostrada. Claro que la evolución es falsable: podrían aparecer fósiles incongruentes con sus antecesores (no exactamente una primera célula eucariota tras varios miles de millones de años de dominio procariota, ni un primer organismo pluricelular después de otros varios centenares de millones, ni una diversificación de especies a partir de un tronco claramente establecido), como huesos de avestruz entre células procariotas aisladas, u hombres entre bivalvos, sin otro resto de vertebrado (por cierto, que la segunda versión de creación del Génesis “la primera no cita a Adán, sí la segunda- en el capítulo 2, en los vs.7 y 28- el hombre aparece antes que los animales, cuando sólo había cielo y tierra; incluso en la primera, las aves, además de los peces, anteceden a los animales terrestres).
    Pero vayamos con lo que defienden los autores creacionistas. Apelan, en palabras de Dawkins, al “Dios de los vacíos” (los asuntos inexplicables que los creacionistas aprovechan para apelar a Dios que cada vez tiene menos espacios que rellenar, a medida que se explican los fenómenos naturales “desde la lluvia al vulcanismo- y las enfermedades hereditarias o psiquiátricas), soslayando que Dios es en sí la mayor de las dificultades a explicar. Algo cuyo origen y naturaleza ha de explicarse, además de justificarse, porque deviene más improbable que cualquier explicación o profesión de desconocimiento honrado. Es preferible no saber que existe un centro de la sed a proponer alegremente que un espíritu interno de tu cuerpo te avisa de que te estás deshidratando y, como consecuencia te entran ganas de beber. Es más honesto decir que desconocemos la causa del cáncer de próstata o de ciertos casos de esquizofrenia (que, sin duda, iremos conociendo cada vez mejor), que abandonar toda investigación o relajarse diciendo que se trata de un mal explicable mediante el recurso a Dios.
    Bien. Se han citado a científicos de primera línea, a veces incorrectamente, para defender lo contrario de lo que estos defienden, incluso en las propias frases extraídas, cuyo “acortador” -y descontextualizador- tenía que ser necesariamente consciente de su ejercicio manipulador. Se han hecho citas correctas a medias, como las referidas a lo que se observa realmente, largos períodos con escaso o ningún cambio, sin incluir la otra parte: escasos períodos, distanciados entre sí, de inmensa variación e irradiación de nuevas formas de vida a partir de precursores más o menos conocidos. Y se han hecho cita de un par de científicos que serían creacionistas (yo añadí otros cuatro, los tres británicos y el norteamericano que señalaba Dawkins). El otro Carlos citó a dos científicos creacionistas, uno de los cuales habla en contra de los científicos “seglares”, como uno podría hablar en contra de las bailadores de academia o los poetas universitarios. Pero el otro es más conocido, se trata de Micahel Behe. No es que sea un científico de élite, pero aparece mucho en los medios creacionistas, siendo un punto clave de referencia y un buen debatidor. (Contra lo que suele pensarse, para ganar un debate hace falta una buena estrategia y entereza ante las cámaras y el público: se trata de habilidad dialéctica y de arte gesticulador, de control de tiempos, tonos y mando sobre el tema a debatir; todo ello muy acorde con habilidades reales que pueden hacer que pierda un científico de primera línea, poco interesado en ganar una lucha emocional ante un público más atento a apariencias de seguridad y exhibición de destrezas personales que a afirmaciones refinadas, precavidas y serenas). Michael Behe es célebre, además de por ser creacionista, por proponer (en 1996) no el concepto (que es más antiguo) pero sí la frase “complejidad irreducible”, lo que Dawkins (en “El espejismo de Dios”) considera trataba de capturar vacíos en estructuras complejas, cuyas partes no serían funcionales sin formar parte de un todo, como los los ojos o las alas”, en especial, si su aparición no puede demostrarse como reaprovechamiento de estructuras preexistentes y funcionales a un nivel que podría reconvertirse sin implicar demasiado cambio (esto es, mutación a mutación, todas ellas previamente seleccionadas como ventajosas). Tras varios encontronazos en lo relativo a las alas y los ojos, Behe encontró en “el motor flagelar bacteriano”, “un prodigio de la naturaleza”, en palabras del propio Dawkins, “el único ejemplo conocido, exceptuando la tecnología humana, de eje de rotación libre”, “un diminuto fueraborda”, el mejor ejemplo de estructura irreductiblemente compleja. Jugaba con mucho a favor, pues la funcionalidad del flagelo de Escherichia coli es un hallazgo reciente y realmente sorprendente. A lo que, tras su proclama, o sentencia “sin justificación, explicación o ampliación”, añade Behe que “la literatura biológica especializada ha ignorado el problema”. Continúa Dawkins: “la falsedad de esta alegación fue masiva y (para Behe) embarazosamente documentada en el tribunal del juez John E. Jones, de Penssylvania, en 2005, donde Behe declaró como testigo experto en nombre de un grupo de creacionistas que había intentado imponer el creacionismo del “diseño inteligente” en el currículo científico de una escuela pública local…” “La clave para demostrar la complejidad irreducible era mostrar que ninguna de las partes podrían ser útiles por sí mismas. Todas necesitan estar bien colocadas antes de que ninguna de ellas pueda hacer algo destacable (la analogía favorita de Behe es un cepo para ratones). De hecho, los biólogos moleculares no tienen dificultad alguna para encontrar partes funcionales fuera del todo, tanto para el motor flagelar como para otros ejemplos alegados por Behe de complejidad irreducible. ” En realidad, existía un precursor estructural bien documentado y sin relación con el movimiento (el sistema secretor tipo tres, SSTT), sino con la inyección de sustancias tóxicas a un organismo huésped (parasitado). A escala bacteriana, la sustancia líquida a inyectar a través del SSTT parece una estructura sólida. Cada molécula es propulsada individualmente como pequeños paquetes. El propio dispensador está formado por un número pequeño de proteínas, de complejidad similar a las moléculas que se van a dispensar por él. En fin, las moléculas proteínicas del SSTT son muy similares a los componentes del motor flagelar. “Para los evolucionistas está claro que los componentes del SSTT se apropiaron de una nueva, aunque no completamente inconexa, función cuando evolucionó el motor flagelar. Dado que el SSTT remolca moléculas a través de sí mismo, no resulta raro que utilice una rudimentaria versión del principio usado para el motor flagelar, que remolca las moléculas del eje en círculos. Evidentemente, los componentes críticos del motor flagelar ya estaban colocados en su lugar y funcionando antes de evolucionar a ese motor.” Dawkins opone el amplio trabajo de investigación implicado en cada descubrimiento molecular con el papelón de Behe que parodia con la frase: “si no comprenden cómo funciona algo, no se preocupen: simplemente, ríndanse y digan que Dios lo hizo… ¿No comprenden cómo reside la memoria en el cerebro? ¡Excelente! ¿Es la fotosíntesis un proceso desconcertantemente complejo? ¡Maravilloso! Por favor, no sigan trabajando sobre ese problema. Simplemente, ríndanse y apelen a Dios.” Behe había afirmado (en 1996) que el sistema inmunológico era otro ejemplo de complejidad irreducible, por lo que también fue interrogado por el juez Jones acerca de su afirmación de que “la ciencia nunca encontraría una explicación evolutiva para el sistema inmunológico”. “Se le presentaron al respecto 58 publicaciones revisadas por colegas suyos, además de 9 libros y varios capítulos de textos de inmunología sobre la evolución del sistema inmunológico; sin embargo, insiste en que eso no es todavía suficiente evidencia de la evolución, y que no era “lo suficientemente buena”. Behe, en el interrogatorio de Eric Rothschild, abogado jefe de los demandantes, fue forzado a admitir que no había leído la mayoría de esas 58 publicaciones de sus colegas. Nada sorprendente, ya que la inmunología es un tema muy complicado. Menos perdonable es el hecho de que Behe descartó esa investigación por “infructuosa”. Ciertamente, es infructuosa si tu intención es hacer propaganda entre crédulos profanos y políticos, en vez de descubrir verdades importantes sobre el mundo real.” Como dijo Coyne, “si la ciencia nos demuestra algo es que no vamos a ningún sitio etiquetando nuestra ignorancia con la palabra “Dios””. Rothschild concluyó que “afortunadamente, hay científicos que buscan respuestas al sistema inmunológico… Sus esfuerzos nos ayudan a combatir y curar condiciones médicas muy serias. Por el contrario, el profesor Behe y todo el movimiento pro diseño inteligente no están haciendo nada por el avance científico o por el conocimiento médico y están diciendo, a las generaciones científicas futuras, que no se preocupen por ello.” (Dawkins Op. Cit., págs. 142-147).
    Manue

  189. berto:

    Sr. El otro carlos, No le quiero poner en la texitura de este juego de contestar una simple pregunta, pero esta, por su simpleza, encierra una gran verdad y al mismo tiempo una linea de estudio evidente. La respuesta exacta y que he recogido de la recomendación anterior es: por la dirección en la que los organismos se mueven.

    Los sentidos y igual que otras partes de los organismos vivos no están dispuestos capricosamente, (como se podrían en una máquina o un motor complejo. Creo recordar, que se han puesto como ejemplo comparandolo con el “mecanismo” de la biologia humana) sino que se han dispuesto sobre el natural desde sus primero estadios de vida, y este orden no se ha alterado significativamente en general en los seres vivos, sino que han seguido unas pautas siempre en función de este hecho, el movimiento. Por lo tanto, extraer conclusiones, elementos concretos para refutar una idea general tan evidente, es muy dificil si está sirve para justificar manipulaciones intermedias en la evolución.

  190. Acm:

    Reflexionando sobre la explosión y la radiación que fueron al principio, y creyendo yo que de ellas al final resultó lo que vemos y lo que no vemos, he decidido no convencerme jamás de lo que puede o no puede ser, y a cambio leeré con más asiduidad y atención a quienes cuenten historias increíbles, fantásticas o de ficción.

    Saludos muchos.

  191. Manue:

    Fred Hoyle defendía, como hacen todos los científicos sin excepción hasta donde yo sé (jamás leí a ninguno que sustente otra cosa), que es improbable que algo tan complejo como una célua acabada (o un reloj, o el quijote, o el Boeing 747, por poner otros ejemplos traídos al debate) surja por azar. Hoyle (que no tengo evidencias de que acabara por convertirse en un científico creacionista; y si tal hubiese sido su convicción secreta, no sería sino uno de ese 5% de científicos de alto nivel que cree en un Dios personal “o de ese algo menos que lo propondría como diseñador, y haríamos bien en considerar no menos fundadas las conclusiones del otro 95% que no considera plausible dicha convicción) dijo que “la probabilidad de que la vida se haya originado en la Tierra (él la propone sembrada desde el exterior) no es mayor que la posibilidad de que un huracán, girando sobre un desguace, tuviera la suerte de ensamblar un Boeing 747. Otros han tomado prestada la metáfora para referirse a la evolución posterior de seres vivos complejos, donde tiene una plausibilidad espuria. Las posibilidades de ensamblaje de un caballo, escarabajo o avestruz completamente funcionales gracias a la mezcla de sus partes independientes entran en el terreno del 77. En pocas palabras, este es el argumento favorito de los creacionistas, un argumento que solo puede generarse por alguien que no entienda lo más básico acerca de la selección natural: alguien que piensa que selección natural es teoría de probabilidades, mientras que “en el sentido relevante de probabilidad- es justo lo contrario.” (R. Dawkins: “El espejismo de Dios”, pág. 124), Ed. Espasa. Madrid, 2007). En efecto, frente a la hipótesis del azar ciego, que no explica nada, están las teorías explicativas del hecho evolutivo. O el azar o la evolución (que, además del término al uso para explicar lo sucedido en nuestra historia natural, es un conjunto de teorías explicativas del citado hecho: una expresión de la ley de cambio posible y acumulativo a través de la selección de las variedades favorables al ambiente). Hoyle no se ha hecho creacionista. Más bien defiende una siembra espacial “interplanetaria o cósmica- de la vida. Los aminoácidos (la molécula proteica básica, de la que existen unas 20 variedades en las células vivas de nuestro planeta) no parecen ser tal difíciles de conformar azarosamente, ya que se han observado multitud de inmensas nubes de muchos km, muy ricas en ellos. Nubes, me refiero, que vagan por el espacio interestelar. Pero que su síntesis sea factible no es extensible a moléculas más complejas como los aminoácidos ni, menos a las células. Por ello se propone una evolución química (muchos trillones de moléculas reaccionando en muchos km de orillas sometidas a radiaciación y energía estelar, en muchos miles de millones de planetas, etc.) previa a una evolución biológica. Y se propone que a todo lo que se dio lugar originalmente fue a una molécula capaz de replicarse a sí misma: no una doble hélice de ADN, que probablemente apareció después del ARN y, tal vez, éste lo hiciera de alguna proteína autorreplicante. El caso es que no lo sabemos aún, aunque andamos más cerca de entenderlo. Así fue con el resto de fenómenos antes inexplicables, como la transmisión genética de instrucciones codificadas en una única célula, instrucciones capaces de ordenar y organizar cuerpos como el humano, la formación de neuronas, la especialización celular, la síntesis de hemoglobina, la expresión del color del pelo, la aparición de unos ojos y un corazón, y unos pulmones en un pequeño cuerpo en crecimiento desde una primera célula… Por el contrario, el creacionista cree que hay una explicación más simple: Dios. Entonces sí que la hacen buena, porque si hay algo realmente improbable cuya complejidad requiere una explicación evolutiva es ese ser perfecto que no viene de otro anterior. ¿Es esto más asumible como probable que una simple evolución precelular, por tanteo hasta dar en estructuras capaces de reproducirse, como los cristales, pero estructuras que podamos llamar vivas porque transformen la energía y transmitan una molécula susceptible de variación? Centenares de experimentos han demostrado que una mejora adaptativa (que en modo alguno tiene nada que ver con un “perfeccionamiento” entendido en abstracto, sin relación con el ambiente al que haya de adaptarse el organismo portador) en la descendencia de un 1% significa una sustitución de variedades previas sin la mejora. En cambio Dios surge de golpe, ya hecho y perfecto. O ni siquiera surge: ya estaba …flotando sobre las aguas (se supone que de nuestro planeta plano, o sobre las que éste a su vez flotaba, entre las tinieblas, por un tiempo infinito hasta que toma la decisión de ir creando la vida a lo largo de más de 10.000 años, y tomándose más de 3.000 años adicionales hasta que todo vaya “tan solo” que su propio ser perfecto termine siendo innecesario para un 95% de los científicos de élite que entienden a fondo del problema… Como dice Dawkins: “No importa lo increíblemente improbable que sea la entidad que queremos explicar invocando a un diseñador, el propio diseñador tiene que ser al menos tan improbable. Dios es el Boeing 747 definitivo.” (Dawkins, Op. cit., págs. 124-125). Hoyle parece ser un genio de la física, además de un brillante cosmólogo, y debería haber recibido el premio nobel por sus trabajos, aunque en modo alguno destaca en biología. No sólo creyó que Archaeopteryx era un fraude, sino que “parece comprender mal la selección natural a nivel intelectual. (Op. cit., pág. 129)” “El diseño no es la única alternativa a la casualidad. La selección natural (de las mutaciones favorables) es una alternativa mejor. Efectivamente, el diseño no es una alternativa real para todo, porque origina un problema mayor que el que resuelve: ¿quién diseñó al diseñador?” (Op. cit., pág. 133). Aunque he estado buscando alguna evidencia de que Hoyle hubiera podido defender, sólo he hallado genialidades físicas y astrofísicas junto a alguna hipótesis biológica y, ya en sus últimos tiempos, su adhesión a la panespermia, la teoría que defiende que la vida ha sido sembrada desde el espacio extraterrestre (lo que tampoco resuelve su primer origen, sólo propone sus ulteriores resiembras). Se trata de una mera hipótesis. Aunque no se trata de creacionismo. ¿No es así? Por si fuera necesario, aclarar más, te adjunto lo que puedes leer en wikipedia al respecto: “El mayor inconveniente de esta teoría es que no resuelve el problema inicial de cómo surgió la vida, sino que se limita a mover la responsabilidad del origen a otro lugar. Otra objeción a la panspermia es que las bacterias no sobrevivirían a las altísimas temperaturas y las fuerzas involucradas en un impacto contra la Tierra, aunque no se ha llegado aún a posiciones concluyentes en este punto (ni a favor ni en contra), pues se conocen algunas especies de bacterias extremófilas capaces de soportar condiciones de radiación, temperatura y presión extremas que hacen pensar que la vida pudiera adquirir formas insospechadamente resistentes. El análisis del meteorito ALH84001, generalmente considerado como originado en el planeta Marte, sugiere que contiene estructuras que podrían haber sido causadas por formas de vida microscópica. Esta es hasta la fecha la única indicación de vida extraterrestre y aún es muy controvertida. Por otro lado, existe el meteorito Murchison, que contiene uracilo y xantina, dos precursores de las moléculas que configuran el ARN y el ADN.”
    Manue

  192. Cristina Hinojosa:

    Cuando observo que muchos conflictos actuales, como por ejemplo, el problema Israel-Palestina, la guerra de Afganistan, el conflicto de Sudan, etc. son por origen y causas religiosas, pienso que, aunque en Europa seamos más agnósticos, tolerantes y tengamos un pensamiento liberal, aún falta mucho para que la creencia religiosa desaparezca del planeta y podamos vivir, según mi opinión, un poco más tranquilo. saludos. Cristina

  193. El otro Carlos:

    PARTE I

    Estimados Berto y Manuel;

    Aún desde la divergencia, aprecio que me den a conocer su opinión. En definitiva son formas que tenemos todos de ejercitar nuestro libre albedrío. Con relación a las citas, solo reitero que todas sin excepción, se pueden comparar en sus referencias y en sus contextos. Muchos evolucionistas suelen admitir las incoherencias de la teoría pese a reafirmar de todos modos, que desean seguir apoyando la teoría en general. Es sin dudas también su derecho. El hecho de que se repitan las citas en internet, es una prueba más de que pueden consultarse las referencias y comprobarse su origen. De ninguna manera son falsas como acusa el Señor Manuel, y además son contextualizadas y se invita a corroborar. Cada uno quiso decir lo que es obvio que quiso decir. Aunque se mencione por ejemplo a Carl Sagan, Don Manuel, me gustaría completarle la cita que Ud. mencionó: “La evidencia fósil podría ser consistente con la idea de un Gran Diseñador; quizás algunas especies quedan destruidas cuando el Diseñador está descontento con ellas e intenta nuevos experimentos con diseños mejorados. Pero esta idea es algo desconcertante. Cada planta y cada animal está construido de un modo exquisito; ¿no debería haber sido capaz un Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada? Los restos fósiles presuponen un proceso de tanteo, una incapacidad de anticipar el futuro, lo cual no concuerda con un gran diseñador eficiente aunque sí con Diseñador de un temperamento más distante e indirecto.”

    En definitiva, es obvio que Carl Sagan, pese a mantener su postura evolucionista, cosa que nunca se ha negado, está al tanto de la realidad de un registro fósil intransicional y es obvio que aún deseándolo, no sacrificará su prestigio por mentir y decir lo contrario, es decir: que “la evidencia fósil [no] podría ser consistente con la idea de un Gran Diseñador…”, lo mismo admitió Darwin, si lo hemos leído, respecto a tal intransicionalidad, y ya se mencionó la página de su obra. Ud. y muchos más opinarán que ellos no quisieron admitir esto, pero millones más opinarán que si lo admitieron respecto al registro fósil, y la mayoría de los científicos de hecho admiten tal deficiencia respecto al punto de vista evolutivo, desde los días de Darwin hasta hoy, entre ellos, Sagan.

    Manuel comenta: “Claro que hay afirmaciones fidedignas al original, como cuando se dice que numerosas especies aparecen y apenas varían a lo largo del tiempo, aunque se oculte la otra parte de lo que dice Gould, a saber, que también hallamos períodos concentrados de enorme cambio y diversificación: períodos de extinción masiva y (diversos, esto es importante) períodos de irradiación y diversificación de formas de vida, con la estabilidad específica como norma.” Ud. mismo lo dice, “el enorme cambio” “es la diversificación de formas de vida,CON LA ESTABILIDAD ESPECÍFICA COMO NORMA.” Niles Eldredge sí confesó: “El patrón que se nos dijo que halláramos durante los últimos 120 años no existe”. (The Enterprise, 14 de noviembre de 1980, p. E9.) En The New Evolutionary Timetable (El nuevo horario evolucionista), Steven Stanley habló sobre “el fracaso general del registro en cuanto a desplegar transiciones graduales entre los grupos principales, de uno a otro”. Dijo: “El registro fósil conocido no concuerda, ni ha concordado jamás, con [una evolución lenta]” (The New Evolutionary Timetable, por Steven M. Stanley, 1981, pp. 71, 77.) Es precisamente lo que le estaba comentando, y lo que personalidades como Sagan y otros, admitieron. Los hechos del registro fósil revelan precisamente, diversidad súbita y la estabilidad como norma; (por algo, no yo si no TODOS, le llaman “la explosión del cámbrico”), habrá personas que lo malinterpretará; en las escuelas donde nos educan, y educan a nuestros hijos, se seguirá omitiendo, pero otras sin dudas verán que más claro, ni el agua, y que se está hablando, no de lo que no se sabe, sino de lo que sí se sabe, de tal registro fósil, y no se podrá acallar esa verdad por más que se pretendiese ocultar.

    Para completar el tema de los fósiles, le transcribo otra parte de la obra que le mencioné en otra entrada al respecto, con sus referencia que le invito corroborar, y no son pocas ni descontextualizadas, como Ud. había mencionado, sino muchas y en contexto:

    “Lagunas enormes… ¿las puede salvar la evolución?…
    LOS fósiles dan evidencia tangible de las variedades de formas de vida que existieron mucho antes de la llegada del hombre. Pero no han presentado el apoyo que se esperaba para el punto de vista evolucionista de cómo empezó la vida, o cómo, después, empezaron nuevos tipos de vida. Comentando sobre la falta de fósiles de transición que salven las lagunas biológicas, o vacíos entre las formas de vida, Francis Hitching dice: “Lo curioso es que hay cierta consecuencia en cuanto a las lagunas relacionadas con los fósiles: los fósiles faltan en todos los lugares importantes”1.

    Los lugares importantes a que él se refiere son las lagunas que existen entre las grandes divisiones de la vida animal. Un ejemplo de esto es que se piensa que los peces evolucionaron de los invertebrados, criaturas que no tienen espinazo. “Los peces irrumpen en el registro fósil ”dice Hitching”, sin que sea patente desde dónde: misteriosamente, súbitamente, plenamente formados”2. El zoólogo N. J. Berrill comenta sobre su propia explicación evolucionista de cómo se presentaron los peces, y dice: “En cierto sentido este relato es ciencia ficción”3.

    (Continúa…)

  194. El otro Carlos:

    PARTE II (Continuación…)

    La teoría evolucionista supone que los peces se convirtieron en anfibios, algunos anfibios se transformaron en reptiles, de los reptiles vinieron tanto los mamíferos como las aves, y con el tiempo algunos mamíferos llegaron a ser hombres. En referencias anteriores se ha mostrado que el registro fósil no apoya estas alegaciones. En lo que sigue, se concentrará atención en la magnitud de los supuestos pasos de transición. A medida que sigamos leyendo, consideremos cuánta probabilidad hay de que tales cambios sucedieran espontáneamente, al azar, sin dirección.

    La laguna entre el pez y el anfibio

    El espinazo era lo que distinguía a los peces de los invertebrados. Este espinazo tendría que experimentar grandes modificaciones para que el pez llegara a ser anfibio, es decir, una criatura que pudiera vivir tanto en el agua como en la tierra. Tenía que añadirse una pelvis, pero no se conocen peces fósiles que muestren cómo se desarrolló la pelvis de los anfibios. En algunos anfibios, tales como las ranas y los sapos, todo el espinazo tendría que haber cambiado hasta no ser reconocible. Además, los huesos craneales son diferentes. Adicionalmente, para la formación de los anfibios la evolución exige que las aletas de los peces lleguen a ser extremidades articuladas en que hubiera muñecas y dedos de pies, junto con grandes alteraciones en los músculos y los nervios. Las branquias tendrían que convertirse en pulmones. En los peces, la sangre es bombeada por un corazón de dos cámaras, pero en los anfibios por un corazón de tres cámaras.

    Para salvar la laguna que existe entre el pez y el anfibio, el sentido del oído tendría que haber experimentado un cambio radical. En general, los peces reciben el sonido a través de sus cuerpos, pero la mayoría de los sapos y las ranas tienen tímpano. Las lenguas también tendrían que experimentar transformación. Ningún pez tiene una lengua que se pueda extender, pero anfibios como los sapos sí tienen esa clase de lengua. Además, los ojos de los anfibios pueden parpadear, puesto que tienen una membrana que hacen pasar sobre los ojos para mantenerlos limpios.

    Se han hecho grandes esfuerzos por conectar a los anfibios con algún antecesor entre los peces, pero no se ha tenido éxito en esto. Un candidato favorito había sido el pez pulmonado, puesto que, además de branquias, tiene una vejiga natatoria que se puede usar para respirar cuando el pez está temporalmente fuera del agua. Dice el libro The Fishes (Los peces): “Es tentador pensar que pudieran tener alguna conexión directa con los anfibios que condujeron a los vertebrados que viven en tierra. Pero no la tienen; son un grupo enteramente separado”4. David Attenborough elimina, a este respecto, tanto el pez pulmonado como el celacanto “porque los huesos de sus cráneos son tan diferentes de los de los primeros anfibios fósiles que una forma no puede haberse derivado de la otra”5.

    La laguna entre el anfibio y el reptil

    El tratar de establecer un puente que salvara la laguna que existe entre el anfibio y el reptil saca a luz otros problemas serios. Uno extremadamente difícil es el del origen del huevo con cascarón. Las criaturas anteriores a los reptiles ponían sus huevos blandos y semejantes a jalea en el agua, donde los huevos eran fertilizados externamente. Los reptiles viven en tierra y colocan sus huevos en tierra, pero, con todo, los embriones en desarrollo dentro de ellos tienen que estar en un ambiente acuoso. El huevo con cascarón era la respuesta. Pero esto también exigía un cambio de gran magnitud en el proceso de fertilización: Exigía fertilización interna, antes que el huevo fuera rodeado por un cascarón. El lograr esto envolvía nuevos órganos sexuales, nuevos procedimientos de cópula y nuevos instintos… todo lo cual constituye una enorme laguna entre el anfibio y el reptil.
    El encerrar el huevo en un cascarón hacía necesarios otros cambios notables para que fuera posible el desarrollo de un reptil y, finalmente, su liberación desde el cascarón. Por ejemplo, dentro del cascarón se necesitan varias membranas y sacos, tales como el amnios. Esta membrana retiene el fluido en el cual crece el embrión. La obra The Reptiles (Los reptiles) describe otra membrana llamada el alantoides: “El alantoides recibe y almacena los desperdicios embriónicos, al servir a manera de vejiga. También tiene vasos sanguíneos que recogen el oxígeno que pasa a través del cascarón y lo conducen al embrión”6.

    La evolución no ha dado cuenta de otras complejas diferencias implicadas. Los embriones que se hallan en los huevos de los peces y de los anfibios expelen al agua que los rodea sus desperdicios en forma de urea, una sustancia soluble. Pero urea dentro de los huevos con cascarón de los reptiles mataría a los embriones. Por eso, en el huevo con cascarón se efectúa un gran cambio químico: Los desperdicios ”ácido úrico insoluble” se almacenan dentro de la membrana alantoides. Consideremos esto también: La yema del huevo es alimento para el embrión reptil en desarrollo, algo que le permite desarrollarse a plenitud antes de salir del cascarón… a diferencia de los anfibios, que no salen del huevo en la forma adulta. Y para salir del cascarón, el embrión se distingue por tener un “diente” que le es útil para salir de su prisión.

    Se necesita mucho más que esto para salvar la laguna que existe entre el anfibio y el reptil, pero estos ejemplos muestran lo imposible que es que el azar sin dirección dé cuenta de todos los muchos y complejos cambios que se necesitan para salvar esa amplia laguna. No sorprende el que el evolucionista Archie Carr se lamentara de este modo: “Uno de los rasgos frustráneos del registro fósil relacionado con la historia de los vertebrados es lo poco que muestra acerca de la evolución de los reptiles durante sus mismos primeros días, cuando se estaba desarrollando el huevo con cascarón”7.

    (Continúa…)

  195. El otro Carlos:

    PARTE III (Continuación…)
    La laguna entre reptil y ave

    Los reptiles son animales de sangre fría, lo que quiere decir que su temperatura interna aumenta o disminuye según la temperatura del exterior. Las aves, por otra parte, son de sangre caliente; sus cuerpos mantienen una temperatura interna relativamente constante, prescindiendo de lo que sea la temperatura en el exterior. Para resolver el rompecabezas de cómo se derivaron aves de sangre caliente de reptiles de sangre fría, algunos evolucionistas ahora dicen que algunos de los dinosaurios (que eran reptiles) eran de sangre caliente. Pero el punto de vista general todavía concuerda con esta declaración de Robert Jastrow: “Los dinosaurios, como todos los reptiles, eran animales de sangre fría”8.

    Lecomte du Noüy, el evolucionista francés, dijo lo siguiente acerca de creer que las aves ”de sangre caliente” vinieron de los reptiles, que son de sangre fría: “Esto sobresale hoy como uno de los mayores rompecabezas de la evolución”. También confesó que las aves tienen “todas las características insatisfactorias de la creación absoluta”9… insatisfactorias, es decir, para la teoría de la evolución.

    Aunque es cierto que tanto los reptiles como las aves ponen huevos, solo las aves tienen que incubar los de ellas. Están diseñadas para ello. Muchas aves tienen una zona de empollar en su pecho, un área que no tiene plumas y que contiene una red de vasos sanguíneos, para suministrar calor para los huevos. Algunas aves no tienen una zona para empollar, pero se arrancan las plumas que tienen en el pecho. Además, para que las aves incubaran los huevos se requeriría que la evolución les suministrara nuevos instintos ”para construir el nido, para empollar los huevos y para alimentar la cría” comportamientos muy altruistas que implicarían habilidad, trabajo duro y exposición deliberada al peligro. Todo esto representa un gran vacío entre los reptiles y las aves. Pero hay mucho más.

    Las plumas son características singulares de las aves. Se supone que, simplemente por casualidad, las escamas de los reptiles se desarrollaron en estas sorprendentes estructuras. Del cañón de una pluma salen filas de barbas. Cada barba tiene muchas bárbulas, y cada bárbula tiene centenares de barbicelas y ganchitos. Después de un examen microscópico de una pluma de paloma, se reveló que esta tenía “varios centenares de miles de bárbulas y millones de barbicelas y ganchitos”10. Estos ganchos mantienen juntas todas las partes de una pluma para hacer superficies planas. Nada efectúa mejor labor que la pluma como plano sustentador, y pocas sustancias la igualan como aislador. Un pájaro que tenga el tamaño de un cisne tiene unas 25.000 plumas.

    Si las barbas de estas plumas llegan a separarse, el ave las peina con el pico. El pico aplica presión a medida que las barbas pasan por él, y los ganchos de las bárbulas se unen como los dientes de una cremallera. La mayoría de las aves tienen a la base de la cola una glándula que produce aceite, y de esta sacan aceite para mantener en buena condición cada pluma. Algunos pájaros no tienen una glándula de aceite, sino plumas especiales que se desgastan en la punta y producen un polvo fino semejante a talco para mantener en buena condición las plumas. Y por lo general las plumas son mudadas una vez al año.

    Ahora que sabemos todo esto acerca de la pluma, consideremos este sorprendente esfuerzo para explicar su desarrollo: “¿Cómo evolucionó esta maravilla estructural? No se necesita mucha imaginación para visualizar la pluma como una escama modificada, básicamente como la de un reptil… una escama alargada adherida sin gran firmeza, cuyas orillas externas se desgastaron y se extendieron hasta que evolucionó en la altamente compleja estructura que es hoy”11. Pero ¿cree usted que tal explicación es verdaderamente científica, o más parece ciencia ficción?
    Consideremos, además, el diseño del ave para volar. Los huesos de un pájaro son delgados y huecos, a diferencia de los huesos sólidos del reptil. Sin embargo, se requiere fortaleza para el vuelo, de modo que dentro de los huesos del ave hay estructuras de refuerzo, como las costillas dentro de las alas de un avión. Este diseño de los huesos cumple con otro propósito: Ayuda a explicar otra maravilla exclusiva de las aves… su sistema respiratorio.

    Alas musculares que batan por horas o hasta días en el vuelo generan mucho calor, y sin embargo, sin glándulas segregadoras de sudor que lo refresquen, el pájaro resuelve este problema… tiene un “motor” refrigerado por aire. Un sistema de bolsas de aire llega a casi toda parte importante del cuerpo, hasta dentro de los huesos huecos, y se alivia el problema del calor corporal mediante esta circulación interna del aire. Además, debido a estas bolsas de aire, los pájaros extraen el oxígeno del aire con mucho mayor eficacia que cualquier otro vertebrado. ¿Cómo se efectúa esto?

    En los reptiles y los mamíferos los pulmones inhalan y exhalan aire, como fuelles que se llenaran y se vaciaran en alternación. Pero en las aves hay un fluir constante de aire fresco que pasa por los pulmones, tanto durante el inhalar como durante el exhalar. Expresado sencillamente, el sistema funciona de este modo: Cuando el ave inhala, el aire va a ciertas bolsas de aire; estas sirven de fuelles para empujar el aire a los pulmones. Desde los pulmones el aire pasa a otras bolsas de aire, y estas, con el tiempo, lo expelen. Esto significa que hay una corriente de aire fresco pasando constantemente a través de los pulmones en una sola dirección, muy parecido a como el agua fluye a través de una esponja. La sangre que se halla en los capilares de los pulmones fluye en la dirección opuesta. Es este fluir del aire y la sangre, cada uno contra el otro, lo que hace que el sistema respiratorio del ave sea excepcional. Debido a él, las aves pueden respirar el aire enrarecido de las grandes altitudes, y volar a una altura de más de 6.100 metros (20.000 pies) día tras día en su migración por distancias de miles de kilómetros.

    (Continúa…)

  196. El otro Carlos:

    PARTE IV (Penúltima…)

    Otros rasgos ensanchan la laguna que existe entre ave y reptil. La vista es uno de esos rasgos. Desde las águilas hasta las currucas, hay ojos como telescopios y ojos como lupas. Las aves tienen en sus ojos más células sensorias que cualquier otro tipo de organismo vivo. Además, los pies de las aves son diferentes. Cuando se posan para descansar, unos tendones cierran automáticamente los dedos alrededor de la rama. Y tienen solo cuatro dedos en vez de los cinco del reptil. Además, no tienen cuerdas vocales, sino que tienen una siringe desde la cual salen canciones melodiosas como las del ruiseñor y el sinsonte. Considere, también, que los reptiles tienen un corazón de tres cámaras; el corazón del ave tiene cuatro cámaras. Los picos también distinguen a los pájaros de los reptiles. Picos que sirven de cascanueces, picos que actúan como filtros para sacar alimento de agua lodosa, picos que abren agujeros en los árboles, picos de piquituerto que sacan piñones de los pinos… parece interminable la variedad. Sin embargo, del pico, cuyo diseño es tan especializado, ¡se dice que evolucionó al azar de la nariz de un reptil! ¿Le parece creíble tal explicación?

    Hubo un tiempo en que los evolucionistas creían que arqueópteris (Archaeopteryx), que significa “ala antigua” o “ave antigua”, era un eslabón entre el reptil y el ave. Pero ahora hay muchos que no creen eso. Los restos fosilizados de arqueópteris revelan plumas perfectamente formadas sobre alas de diseño aerodinámico que hacían posible el vuelo. Los huesos de sus alas y de sus piernas eran delgados y huecos. Sus supuestos rasgos de reptil se hallan en aves de hoy. Y no antecede a las aves, porque se han hallado fósiles de otros pájaros en rocas del mismo período que arqueópteris12.

    La laguna entre reptil y mamífero

    Diferencias de gran importancia dejan un amplio vacío entre reptiles y mamíferos. El mismo nombre “mamífero” señala a una gran diferencia: la existencia de glándulas mamarias que dan leche para la cría, que nace como fetos bien desarrollados. Theodosius Dobzhansky sugirió que estas glándulas que dan leche “quizás sean glándulas sudoríparas modificadas”13. Pero los reptiles ni siquiera tienen glándulas sudoríparas, o que segreguen sudor. Además, de las glándulas sudoríparas salen productos de desecho, no alimento. Y a diferencia de los hijuelos de los reptiles, la cría de los mamíferos tiene tanto los instintos como los músculos necesarios para mamar la leche de su madre.

    En los mamíferos existen otros rasgos que no se hallan en los reptiles. Entre los mamíferos las madres tienen placentas altamente complejas para la nutrición y el desarrollo de su cría no nacida. Los reptiles no tienen tal cosa. No hay diafragma en los reptiles, pero los mamíferos tienen un diafragma que separa el tórax, o cavidad del pecho, del abdomen o vientre. El órgano de Corti se encuentra en los oídos de los mamíferos, pero no se halla en los oídos de los reptiles. Este complejo y diminuto órgano tiene veinte mil bastoncillos y treinta mil terminaciones nerviosas. Los mamíferos mantienen una temperatura corporal constante, mientras que los reptiles no.

    También sucede que los mamíferos tienen tres huesos en sus oídos, mientras que los reptiles tienen uno solo. ¿De dónde vinieron los dos huesos “extras”? La teoría evolucionista intenta explicar esto del siguiente modo: Los reptiles tienen por lo menos cuatro huesos en la quijada inferior, mientras que los mamíferos tienen uno solo; por eso, cuando los reptiles se convirtieron en mamíferos, supuestamente hubo un reajuste de huesos; algunos de la quijada inferior del reptil se movieron al oído medio del mamífero para componer los tres huesos que hay allí, y, mientras hacían eso, dejaron uno solo para la quijada inferior del mamífero. Sin embargo, el problema, en esta línea de razonamiento, es que no hay ninguna evidencia fósil que la apoye. Es simplemente conjetura ilusoria.

    He aquí otro problema que tiene que ver con los huesos: Las piernas de los reptiles están colocadas a los lados del cuerpo, de modo que el vientre queda sobre el suelo o muy cerca de éste. Pero en los mamíferos las piernas están debajo del cuerpo y lo elevan del suelo. En cuanto a esta diferencia, Dobzhansky comentó: “Este cambio, aunque parezca menor, ha necesitado extensas alteraciones del esqueleto y de la musculatura”. Entonces reconoció otra diferencia grande entre los reptiles y los mamíferos: “Los mamíferos han elaborado en gran manera sus dientes. En vez de los dientes sencillos como clavijas del reptil, hay una gran variedad de dientes mamíferos adaptados para punzar, agarrar, atravesar, cortar, golpear o moler el alimento”14.

    Un punto final: Cuando el anfibio supuestamente evolucionó para formar un reptil, se notó que los desechos eliminados habían cambiado de urea a ácido úrico. Pero cuando el reptil se hizo mamífero, el proceso fue al revés. Los mamíferos regresaron a la costumbre del anfibio y eliminaron los desechos como urea. En efecto, la evolución retrocedió… algo que, teóricamente, no se supone que haga.

    (Continúa…)

  197. El otro Carlos:

    PARTE V y Final…

    La más grande laguna de todas

    Físicamente, el hombre encaja en la definición general de un mamífero. Sin embargo, un evolucionista declaró: “No pudiera cometerse un error más trágico que el de considerar al hombre como ‘simplemente un animal’. El hombre es singular; difiere de todos los demás animales en muchas propiedades, tales como el habla, la tradición, la cultura y un período enormemente largo de desarrollo y de cuidado por sus padres”15.

    Lo que separa al hombre de toda otra criatura en la Tierra es su cerebro. ¡La información que se almacena en unos cien mil millones de neuronas del cerebro humano llenaría aproximadamente veinte millones de volúmenes! La facultad del pensamiento abstracto y del habla separa al hombre de todo animal, y el que el hombre pueda registrar conocimiento que se acumula es una de las características más notables del hombre. El uso de este conocimiento le ha permitido sobrepasar a todos los demás géneros de criaturas vivas en la Tierra… hasta el punto de haber podido ir a la Luna y regresar. Verdaderamente, como dijo cierto científico, el cerebro del hombre “es diferente e inconmensurablemente más complicado que toda otra cosa en el universo conocido”16.

    Otro rasgo que hace de la laguna que existe entre el hombre y el animal la mayor de todas es el de los valores morales y espirituales del hombre, que se derivan de tales cualidades como el amor, la justicia, la sabiduría, el poder, la misericordia. A esto se alude en Génesis cuando se dice que el hombre está hecho ‘a la imagen y semejanza de Dios’. Y la laguna que existe entre el hombre y el animal es el abismo más grande de todos. (Génesis 1:26.)

    Como se ve, existen vastas diferencias entre las grandes divisiones de la vida. Las separan muchas nuevas estructuras, instintos programados y cualidades. ¿Es razonable pensar que estas cosas pudieran haberse originado mediante acontecimientos aleatorios, sin dirección? Como hemos visto, la prueba fósil no apoya tal punto de vista. No se pueden hallar los fósiles que salven las lagunas. Como dicen Hoyle y Wickramasinghe: “Las formas intermedias faltan en el registro fósil. Ahora vemos por qué… esencialmente porque no había formas intermedias”17. Para las personas cuyos oídos están abiertos para oír, el registro fósil está diciendo: “Creación especial”. (Fin de la cita).

    En una próxima ocasión, por razones de espacio, pudiéramos acceder respecto algunos datos, relacionados a lo que realmente eran los hombres monos, para complementar una de las mayores lagunas precisamente entre el hombre y el simio.

    Pese a las discrepancias, les respeto sus criterios y saludo sinceramente; simplemente el esfuerzo es por un aumento de la información, base de las mejores decisiones. Atentamente, El otro Carlos.

    REFERENCIAS A CORROBORAR:
    1. The Neck of the Giraffe, por Francis Hitching, 1982, p. 19.
    2. Ibíd., p. 20.
    3. The Origin of Vertebrates, por N. J. Berrill, 1955, p. 10.
     4. The Fishes, por F. D. Ommanney, 1964, p. 65.
    5. Life on Earth, por David Attenborough, 1979, p. 137.
    6. The Reptiles, por Archie Carr, 1963, p. 36.
    7. Ibíd., p. 37.
     8. Red Giants and White Dwarfs, por Robert Jastrow, 1979, p. 253.
    9. Human Destiny, por Lecomte du Noüy, 1947, p. 72.
    10. The Birds, por Roger Tory Peterson, 1963, p. 34.
    11. Ibíd.
    12. The Neck of the Giraffe, pp. 34, 35; Science, “Feathers of Archaeopteryx: Asymmetric Vanes Indicate Aerodynamic Function”, por Alan Feduccia y Harrison B. Tordoff, 9 de marzo de 1979, pp. 1021, 1022.
    13. Evolution, Genetics, and Man, por Theodosius Dobzhansky, 1955, p. 293.
    14. Ibíd., p. 295.
    15. Populations, Species, and Evolution, por Ernst Mayr, 1970, p. 375.
    16. The Brain: The Last Frontier, por Richard M. Restak, 1979, p. 162.
    17. Evolution From Space, por Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, 1981, p. 111.

  198. Darwin y la libertad de pensamiento « La Ciencia y sus Demonios:

    [...] y la libertad de pensamiento By Manuel Leo en el blog de Eduardo Punset unas reflexiones sobre ciencia, religión y la libertad de pensamiento. Me ha parecido interesante, [...]

  199. Manue:

    Sr. El otro Carlos:
    Deja Ud. casi todo sin responder acerca de su teoría alternativa, que ya le digo, no llega a ser una teoría, pues ignora los datos, deforma su presentación y presupone que generan problemas a algún científico actual que no puede sino reconocerlos, lloriqueando por haber apostado por un caballo tan insatisfactorio. Le aconsejo que se asome a los autores y divulgadores originales, en lugar de leer a autores sectarios tan sumamente desconocedores de lo más básico, y aun de las afirmaciones que habrían de rebatir, a menudo atacando donde no hay nada que atacar, como ocurre cuando citan a medias; o cuando suponen que el ánimo del científico es contrario a la verdad o a los datos, o a la lógica –o verdad transitoria- a la que aquellos llevan. Como si tuvieran mayores prejuicios que quienes quisieran utilizarlos para sus fines, en este caso sí interesados y prejuiciosos, por cuanto se ven obligados a desestimar u ocultar el inmenso bloque de hallazgos, aun los más palmarios y significativos, que señalan justo hacia donde sus divulgadores esclarecen que señalan, lejos de imaginar cualquier alternativa mítica, como ocurre ya con casi todo cuanto pueda ser objeto de estudio en biología. De ahí el último recurso al “Dios de los vacíos” que denunciaba Dawkins y del que me hice eco. Un Dios tal no explica nada cuando se ve rodeado de hechos explicados. Antes fue la ballena, luego el caballo, las aves, el ojo, ahora los reptiles. Como si no pudiera hallar Ud. mismo, leyendo en fuentes directas, las evidencias que le he ido presentando. Hay autores por docenas: Sagan, Jay Gould, Dawkins, Arsuaga, Martínez, Ayala, Asimov, Shapiro, von Frish, Mayr, Attemborough… Hoy me cita a los dos últimos, como antes los otros, como si Ud. alguna vez los hubiera leído sin entenderlos (cosa que sería harto difícil pues son amenos y claros) pero con la atrevida pretensión contraria: que son ellos, los científicos que han dedicado su vida a conocer, relacionar, estudiar, explicar y proponer mejores explicaciones, los que no han entendido su trabajo, y demuestran frustración en sus palabras, entresacadas, manipuladas, acortadas, descontextualizadas con fines de demostrar que ellos mismos sufren su apuesta por el caballo perdedor. Luego analizaremos, una vez más, la alternativa. Ahora es el momento de recalcar cierta incoherencia. Cuando Ud. me cita a alguien, yo lo busco, tanto si habla a favor de la evolución como en contra. Hallo una y otra vez a gente de muy alto nivel a favor, gente que no se contradice, que se expresa con claridad. Y una y otra vez, del otro lado, a gente que defiende incansable una premisa bíblica mil veces rebatidas, gente que cuesta hallar traducida al castellano, que a menudo demuestra desconocer incluso cómo podría falsarse una teoría que quisieran rebatir, que ni siquiera parecen entender qué afirman Attenborough, Sagan o Gould. Ni que la evolución no dejaría de existir porque algún lagarto pierda sus extremidades o algún pez pulmonado pase a tener vejiga natatoria (ya le dije que esta evolución es al revés de como su autor lo imagina: está equivocado) o algún reptil o mamífero vuelva al mar o permanezca invariable decenas de millones de años. En su lugar, deberían buscar las inconsecuencias fósiles que cabe esperar de la creación: todo a la vez, mamíferos, insectos, bacterias, dinosaurios, aves y bivalvos. O siguiendo lo dicho en el Génesis, si tal es su libro de cabecera, al que volveremos, ya que si el Génesis explica algo mejor que la mejor teoría científica, ciertamente debería ser en sí una teoría científica. Su relato debiera ser concretado y ser investigado a fondo buscando en qué falla. Si el Génesis no se correspondiera con un auténtico disparate desde lo que hoy sabemos, como lo constituye su ignorancia de que la Tierra es esférica, debería ser tomado como mito a indagar. Pero se queda aun por detrás de algún mito hindú… Y eso que copia tradiciones egipcias, mesopotámicas y persas, y las modifica aún cuando varios griegos, entre ellos Aristóteles e Hiparco, defienden una tierra esférica. Me lo imagino buscando en la biblia una alusión a una tierra esférica: hágalo. Asimov retó a que alguien le dijera un solo pasaje que expusiera con claridad que la Tierra es esférica; sus más avispados oponentes eran judíos o literalistas bíblicos. Pero no hallaron la mención esperada entre decenas de citas contrarias: son infinidad los pasajes que se refieren a una Tierra plana, bien cuadrangular, bien circular, pero siempre plana; a veces sujeta por columnas, otras no… El Génesis, no obstante recoger los mitos de las civilizaciones vecinas, más antiguas e importantes que la representada por el “pueblo elegido”, cuenta una serie de fuentes que ya le indiqué reconocidas en la Biblia católica (Ediciones Paulinas 1999, con el “nihil obstat” del año anterior). Eruditos como Julius Wellhausen (1844-1918) no tenían la menor duda, aunque sí sobre si la elaboración final en un único texto era obra de un único autor o de más. Fuente Yahvista (J), monárquica, y partidaria de un dios antropomófico que da paseos por el jardín y habla de tú a tú con los hombres, aparecida sobre el siglo X a. C. (bajo el reinado de Salomón); fuente E (Elohista), afín a los profetas (que formarán lo que Asimov llama el “partido profético”, que dominará esa versión de historia tergiversada que Ud. considera indiscutible, pero que se esfuerza en dejar en mejor lugar a reyes fracasados “del partido”, o sumisos al mismo, que a otros exitosos que le hicieron frente), de origen politeísta y de visión más pesimista o minusvaloradora de los hombres (siglo IX a.C.); fuente JE (fusión primera, hacia el año 700 a.C.). Añadidos de la fuente sacerdotal (S), que debió tomar forma durante el exilio babilónico del pueblo judío (siglo IV a.C.). Y una última fuente, la D o deuteronomista, que comenzaría con la historia de Moisés y defendería un Dios puro y espiritual, aunque amorfo y distante con los hombres, que considera que Israel es una nación pura y sagrada; también del siglo VI a. C. Ahora viene lo bueno: en el primer capítulo se cita la creación tradicional en seis días (con varias contradicciones internas: la luz se crea el primer día, y hay día y noche, pero el Sol no se crea, junto a la luna y demás “lumbreras”, hasta el cuarto día; curiosamente, el firmamento separa a las aguas que hay debajo de las “de arriba”, de las que hay “sobre él”, y se crea en el día segundo; luego, en el tercero Dios hizo emerger tierra entre las aguas inferiores (esta es la tierra bíblica, no el planeta, que se supone que es todo el suelo del cosmos, como se supone que llueve desde arriba del firmamento) y ese mismo día crea la vida vegetal terrestre, cosa que también sabemos tardó bastante en llegar y fue posterior a la aparición de los animales acuáticos, y cierta y obligadamente, después de haber surgido el Sol, que crea el cuarto día. El quinto día, Dios crea los peces y las aves, sin que haya vida animal terrestre por el momento. Hágame el favor de decirme que si un evolucionista le sale con que las aves surgen a la vez que los peces y antes que los animales terrestres Ud. le daría la razón porque concuerda con lo dicho en el Génesis. Y si le dice que hay plantas antes de que haya Sol, también, porque había “otra fuente de luz”. El sexto día Dios crea a los animales terrestres y al hombre, cuyo nombre no da en esta primera versión de la Creación en que Dios ha de ver que lo que va haciendo “es bueno”. Pero luego viene la segunda versión, más disparatada aún, la de la otra fuente primitiva: ahora sí que aparece Adán, aunque no a la vez que Eva. “Cuando el señor hizo el cielo, no había todavía arbusto alguno del campo sobre la tierra, ni había germinado hierba alguna”. No obstante, Dios hace al hombre, antes que cualquier otra cosa viva, “del polvo de la tierra”, insuflándole su aliento. Luego, plantó su jardín en Edén y lo llenó de árboles frutales, prohibiéndole comer del Árbol de la Ciencia, el Bien y del Mal, y, más tarde, le sacó a Eva de una costilla, tras hacerle caer en un profundo sueño… Yo entiendo que a Ud. la historia le guste… Aunque ¿no le parece que es un poco más exigente con la ciencia, en la que no profundiza nada porque prefiere leer los comentarios superficiales de gente creyente, que con el relato bíblico? También en temas bíblicos e históricos puede leer a Asimov. Por cierto, “Hacia el año 2.800 a.C. el Tigris y el Éufrates se desbordaron. Los ríos se desbordan de vez en cuando, y las poblaciones ribereñas tienen que aprender a convivir con ello, pero esta vez el desastre fue terrible. A juzgar por el sedimento depositado, que fue encontrado y descrito por Leonard Wooley, la inundación debió de cubrir prácticamente toda Sumeria hasta una altura de unos ocho metros. Miles de sumerios murieron y los daños en las propiedades debieron de ser inmensos. A Sumeria le costó mucho tiempo recuperarse y durante ese tiempo Egipto tomó la delantera indiscutible en la rivalidad entre las dos civilizaciones. A los sumerios que vivieron la inundación, les debió de parecer (dados sus limitados conocimientos geográficos) que el mundo entero se había inundado y que el diluvio era universal. Surgieron leyendas relacionadas con la inundación todavía más exageradas. La que mejor conocemos es la versión que implica a Noé y que se encuentra en el libro del Génesis.” (I. Asimov y F. White: “El paso de los milenios”, Ediciones B, 1994).
    ¿Sigue buscando alguna alusión a una Tierra esférica? ¿Alguna de las posibles falsaciones de la evolución? ¿Se imagina por qué no ocurre ni una cosa ni otra? ¿Y, de paso, por qué no entran ese tipo de propuestas divinizantes en la ciencia? No se trata de un prejuicio científico contra el misterio: por el contrario, el misterio atrae al indagador que busca la verdad. Hay propuestas realmente atrevidas que podrían verificarse. De hecho, cada vez que un grupo creacionista hace una afirmación falsable (que pueda comprobarse en lo que afirma, que ha de poder ser sometido a prueba en lo que pudiera tener de erróneo, como sucede con toda afirmación digna de ser denominada “científica”, dixit Popper), es respondido. Si tiene razón en algún hallazgo, es oído (¿es que nunca lo hay? ¿Es que no son científicos? ¿Nunca son investigadores? ¿Nunca estudiosos serios?); lo es incluso si realiza una afirmación gratuita. Claro que a veces es la misma de siempre, mil veces respondida. Los grandes atrevimientos pueden tener respuestas rápidas y azorantes. Se ha afirmado que las especies surgieron de golpe, todas a la vez y hace muy pocos miles de años (unos 6.000); que el registro fósil carece de cualquier progresión gradual; que nunca conoceríamos como evolucionó tal o cual otro grupo hasta dar en otro o en una especie concreta; que se han hallado huellas humanas junto a dinosaurios. Y todo ha sido respondido: lo que era manifiestamente falso, como lo de las huellas o la edad de la Tierra, ha sido desvelado como tal… Los desafíos acerca de que no podría explicarse nunca cómo evolucionaron el ojo, o el flagelo de E. coli, o los mamíferos o las aves a partir de los reptiles, o los anfibios a partir de los peces, o cual es la historia pasada del grupo que dio lugar a los actuales elefantes, el caballo, o las ballenas, siempre acaban viéndose colmados. La historia natural es cada vez mejor conocida, de modo que le aseguro de que, si la evolución fuera una ocurrencia sin relación con los hechos, el número de evidencias en contra habría comenzado a surgir hace mucho. Esto es, si en lugar de irse rellenando continuamente huecos y confirmando el hecho evolutivo (el surgimiento, radiación, extinción y radiación de nueva variedad de vida a partir de los supervivientes), algo dejara de cuadrar con lo que se observa, y cada vez mejor, tenga Ud. la certeza de que cada vez más científicos expresarían con toda claridad que no hay ninguna teoría satisfactoria. Es posible que Ud. entonces creyera que podría decir triunfalmente que ha triunfado en algún sentido. Pero si uno entiende que quisiera proponer alguna teoría alternativa, la necesidad de Dios como propuesta a falsar, su trabajo distaría de haber comenzado: hay que decir algo de Dios. Y no vale un simple recurso repetitivo tipo “existió siempre”, o “es una persona que se encuentra fuera del tiempo y que fue poquito a poquito y muy lentamente creándolo todo”. Le digo que, aunque la historia natural conocida, que hoy se designa con el término “evolución” (bastante inadecuado en sí, como se ha denunciado a menudo, porque hay quien lo entiende como desarrollo previsible, avance o perfeccionamiento, incluso provisto de un movimiento direccional propio, todo ello en bastante discordancia con la realidad observada en general y con las propuestas darwiniana y del equilibrio puntuado en particular) requiriera una explicación distinta, precisara una nueva teoría, ésta debería ser mejor y explicar más. Y más satisfactoriamente. Ahora vuelva a asomarse al conjunto y compruebe por dónde van los tiros. Cuanto ha hablado de “explosiones” de variedad como las del Precámbrico tardío y primeros millones de años del Cámbrico, no ha dicho, en realidad nada contra la historia conocida ni teoría alguna que la explicite (salvo quizá, contra lo que decenas de veces he leído que defendían los grupos creacionistas. Mi padre, por ejemplo, creía que la vida había surgido en esos seis días o “espacios de tiempo”, aunque él nunca pensó en muchos años, ya que Dios Todopoderoso lo podría haber hecho todo en un solo segundo y en bastante menos). Cuando reconoce la existencia de cambios llamativos (aunque específicos) en unos centenares o miles de años, se acerca más de lo que cree a Darwin. Las especies, desde luego, requieren más tiempo. Pero piense en términos de millones de años, y aun de decenas de millones… Cuando reconoce que se producen extinciones masivas (como las de finales del Pérmico o el Cretáceo, entre otras varias), no dice nada nuevo que vaya contra lo que los propios científicos han descubierto y nos cuentan (si algún científico fuera inconsecuente con lo hallado, sería por ser “poco” científico, ¿no es así? ¿No se les acusa a los creacionistas de esto, además de malentender o malinterpretar una y otra vez lo ocurrido o dicho, y de tergiversar la realidad o citar inconsecuentemente a los mejores autores, o bien forzar su interpretación hasta extremos risibles?). Mas, por algún motivo, tiene resistencia a reconocer que esos grupos extintos vieron una amplia evolución durante millones de años. Y, aún más claramente, que se han producido nuevas irradiaciones, como la última protagonizada por mamíferos y aves, entre otros grupos menos citados, de diversas variedades de seres vivos.
    Entre los hallazgos científicos de primer orden se encuentran los astronómicos (Copérnico, Galileo y Kepler) que en su tiempo fueron muy combatidos por la Iglesia, ya que la imagen de la Tierra, aun cuando se había demostrado que era esférica, debía ser “central”. Se decía que la Biblia tenía exactamente esa visión. Y que Dios había elevado al ser humano de dueño de todo lo existente. Otra ciencia que se desarrolló enormemente, fue la física. Recuerdo mi libro de escolástica optando por Newton (el primer gran desarrollador de casi toda la ciencia moderna) frente a Einstein, cuyo universo era “antiintuitivo”. El universo de Newton parecía más familiar y ofrecía una explicación buena de lo cercano, aunque luego se vio que no tan buena para lo enorme. Einstein aunaba en una única ecuación la energía y la materia, lo que hubiera parecido un disparate… E hizo lo propio al considerar un continuo el espacio y el tiempo. Y al postular que no había ningún lugar privilegiado para la observación: todo se halla en movimiento relativo, y no existe otra cosa, ni ningún “centro” (quieto o no) del universo al que asomarse ni desde el que observar. En particular, para las grandes velocidades y distancias, las “teorías” de Einstein nos ofrece mejores medidas e intrigantes implicaciones que las previsiones de Newton. En el mundo de lo inmenso, Einstein tenía una mejor teoría, que se ha puesto a prueba frente a la de Newton. Por su parte, en el mundo de lo muy pequeño, domina la cuántica, aún menos sujeta a nuestra “lógica”. El universo genial de Newton parece funcionar mejor en el espacio y dimensiones que nos son familiares. A pesar de que falta mucho por aunar (las cuatro fuerzas por Ud. mencionadas) y comprender, las teorías de Copérnico, Einstein y Darwin, que han contribuido a alejarnos del centro del universo, en los sentidos físico y psicológico: ya no estamos en el centro. No fuimos creados de una vez. No existe una bóveda celeste, ni una serie de esferas girando: no giran los cielos ni las estrellas a nuestro alrededor. Ni podrían caer, dado su enorme tamaño, al final de los tiempos…
    Cuando lo encuentro, Sr el otro Carlos, buscando a la desesperada una fuente que cite a algún científico en busca de una muestra de frustración, resulta que a menudo he leído lo que dice el científico en cuestión. Tengo varios de los libros que Ud. cita en mi casa, aunque Ud., sin ir más lejos hoy, da una cita en inglés que, aunque la presenta traducida, no se corresponde ni de lejos con la página que cita de la obra que poseo (en castellano). Es costoso buscarla y no la he hallado después de revisar un centenar de páginas. Sé la respuesta de la ciencia. Sé, porque lo recuerdo, qué decía el autor. Sé además, al revés que quien lo cita (que entiende bastante peor el asunto del que quiere hablar que yo mismo), que el divulgador es un autor (David Attenborough) plenamente conocedor de la evolución y sus implicaciones en profundidad. He leído suficientes libros de Gould, Dawkins, Sagan (cuyo hijo sigue los pasos de su padre, y su madre Lynn Margulis, publicando libros de primera) como para recordar su ánimo cuando hace determinados comentarios. En cambio, su predicador busca fragmentos que cree (él solo y quienes no tienen suficiente idea) que tal o cual cita refleja frustración o demuestra pérdida de fe en la teoría (que además confunde con el “hecho” –con la historia natural- en sí) del autor.
    Concretemos, que me enrollo. Dice Ud.:
    “Muchos evolucionistas suelen admitir las incoherencias de la teoría pese a reafirmar de todos modos, que desean seguir apoyando la teoría en general.” Al parecer, los científicos, a diferencia de los amantes de mitos religiosos en general y de la literalidad bíblica en particular, “desean” apoyar algo, aunque sea incoherente con los hechos observados. Para ilustrarlo, sigue con Sagan (cita de “Cosmos”), repitiendo la frase que yo mismo le corregí al presentarla completa, a fin de que pudiera entenderse que decía justo lo contrario de lo acortado (perdona que insista en que malévolamente) por el predicador de turno. Creo que la pretensión del autor es clara, por lo demás, ¿no nota Ud. que es clara su pretensión cierta ironía en el final de la frase? “…¿no debería haber sido capaz un Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada? Los restos fósiles presuponen un proceso de tanteo, una incapacidad de anticipar el futuro, lo cual no concuerda con un gran diseñador eficiente aunque sí con Diseñador de un temperamento más distante e indirecto.” Tal vez Ud. crea que Sagan, lejos de criticar la falta de evidencia de creación súbita y completa, quiera admitir seriamente que, aunque no un buen dios perfecto, podría existir una especie de dios chapucero, que proceda por tanteo, con errores varios que acaban en extinción antes de dar con el ser que desea crear, o que, al menos, parece actuar con esa desgana y falta de dedicación propias de ciertas variedades de dioses propuestos en otros lugares.
    Luego, vuelve a hablar de Stephen Jay Gould y Niles Eldredge. Se trata de los elaboradores de la teoría del equilibrio puntuado. Si Ud. o aquél a quien lea tiene una ligera idea de la propuesta de ambos autores (de los que el primero es un divulgador excepcional, que le invito de nuevo a leer, siendo ambos científicos enormes y serios), debería saber que ninguno de ellos estarían “confesando” frustración al decir que: “El patrón que se nos dijo que halláramos durante los últimos 120 años no existe”. Ni iría en otro sentido Steven Stanley al hablar sobre “el fracaso general del registro en cuanto a desplegar transiciones graduales entre los grupos principales, de uno a otro”. Dijo: “El registro fósil conocido no concuerda, ni ha concordado jamás, con [una evolución lenta]”. ¿De verdad no sabe lo que están defendiendo estos autores? Ya se lo dije anteriormente: una evolución más rápida, seguida de momentos estables, y compatible con todo lo observado, sin contradicción alguna. Incluyendo las épocas de rápida diversificación en tiempo récord. Gould bromeaba al describir que la historia de la vida se parece, a grandes rasgos, a la vida de un soldado: interminables jornadas de aburrimiento, interrumpida por breves momentos de terror. Para añadir que no sería una buena descripción, que buena parte de lo importante sucede en la acumulación de pequeñas variaciones sin importancia que, sin que pueda predecirse cómo ni cuándo, pueden ser cruciales en momentos críticos. En esos momentos hay diezmación, vacíos a nivel de ecosistemas y grupos completos, y reocupación en tiempo récord. El árbol de la vida propuesto por Gould tiene una diversificación bastante más brusca (ritmo evolutivo mayor, no menor) que el propuesto por el propio Darwin (por lo que ahí tiene ud., en efecto, una nueva teoría científica, aunque no contradiga el hecho, si que considera al registro fósil todo lo perfecto o representativo que pudiera ser, a pesar de su representación a menudo escasa). De modo que no es que “lo admitan” de un modo vergonzante o apurado: es que, tras observar cierta inconsecuencia de los registros con lo que cabe esperar hallar, han modificado la teoría, y han realizado su propia propuesta. Que es aquella que están comentando cuando defienden lo que ellos hallan: de modo que están comentando, lejos de sentirse apenados o apurados, justo lo que explica su teoría, y no lo que vendría a contradecirla. Claro que, para ellos, y no tengo problema en considerar que es muy probable que tengan razón, y que, como consideran, hayan perfeccionado la teoría de Darwin (o cambiado por otra, ya que nos comentan que en muchos sentidos su propuesta deja de ser “darwiniana”, ya que Darwin consideraba un cambio muy lento y continuado –ya es hora que hablemos de lo mismo, distinguiendo entre una teoría científica explicativa, perfectible y falsable, y un hecho largamente observado y apoyado en observaciones crecientemente reforzadas). También Dawkins resulta, en otro sentido, un evolucionista “ultragenético” (son los genes los que luchan por su supervivencia, “utilizando” en su propio provecho a los seres vivos que los portan para reproducirse. Un punto de vista realmente absurdo para Gould). Bien, Carlos, una vez visto qué defienden… ¿hay algo que decir a favor del creacionismo, apoyándose en estos autores? Por lo demás, es un auténtico disparate que alguien diga que se oculta a los estudiantes algo relativo a la belleza de la vida o a la realidad misma observada: ”en las escuelas donde nos educan, y educan a nuestros hijos, se seguirá omitiendo”… ¿alguna cosa? ¿La explosión del Cámbrico se oculta? ¿Algún científico podría estar interesado en desinformar? Más bien ocurría lo contrario: ese tipo de realidades, incluso el proponer que la Tierra pudiera contar más de unos cuantos miles de años era embarazoso para los grupos religiosos, y en particular los ultradefensores bíblicos. Porque una creación por esos largos períodos de tiempo… Y con esa progresión tan coherente con lo esperado de las explicaciones “evolutivas” del proceso… casan mal con cualquier argumento escrito en pro de un creador eficaz, como decía Sagan. Piensa en los tiempos implicados, antes de remirar el Génesis… 13.000 millones de años big bang), 4.500 MA (Tierra), 3.500 MA (bacterias), 2.100 MA (algas unicelulares), 850 MA (protozoos o protistas heterótrofos), 700 MA (animales), 590 MA (vendozoos: fauna pluricelular extinta), 550 MA (animales “modernos” de simetría radial: esponjas, medusas, corales, anémonas de mar y otros cnidarios, premoluscos, equinodermos. Y gran diversificación de un gran todoterreno: los gusanos…) 453-535 MA (explosión cámbrica: aparición de artrópodos, bivalvos y primeros miembros del phylum cordados –faunas de Burgess Shale y Chenjiang), 505 MA (peces óseos), 500 MA (plantas terrestres y hongos), 405 MA (peces mandibulados), 370 MA (animales terrestres), 300 MA (huevos con cáscara), 280 MA (reptiles), 200 MA (mamíferos); 150 MA (aves); 70 MA (plantas con flor); 65 MA (extinción finicretácea; tras ella: diversificación de mamíferos y aves); 55 MA (primates); 30 MA (simios catarrinos); 24 MA (Hominoideos); 14 MA (precursores de homínidos y pánidos); 7-6 MA último precursor común hombre-chimpancé; 4,5 MA (Ardipithecus); 4 MA (Australopithecus, que se diversifican en varias especies); 3,6 MA (Australopithecus anamensis, considerado precursor del género Homo, aunque también de otras ramas de Australopithecus que desembocan en los Paranthropus), 2,5 MA (género Homo); 2 MA (Homo habilis); 1,8 MA (Homo ergaster); 0,8 MA (Homo antecesor); 0,5 MA (Homo heidelbergensis, que da lugar hace 0,35 MA a Homo neanderthalensis); 0,27 MA Homo sapiensa arcaico; 0,035 MA queda un único Homo: nosotros. Aprovecho para preguntarle si ese gran momento de la creación de una especie cuyo cerebro es tan inexplicable ocurre exactamente en nuestra especie. Entiéndase, no estoy discutiendo ni la exclusividad funcional ni la maravilla que es nuestro cerebro, no he de atacar en modo alguno lo que representa en polivalencia y desarrollado adaptativo, sino que carezca de infinidad de antecedentes, de ligeras variaciones. De grupos humanos que se relacionan, cazan, se coordinan, comienzan a usar el lenguaje, se socializan, etc… ¿De verdad esperó Dios tanto? Por si lo ignoraba, en realidad el cerebro de Homo neanderthalensis no era menor, sino mayor, que el de Homo sapiens. Realmente… ¿Adán fue creado como único hombre? No es lo que hallamos. Su hipótesis se ha visto falsada por la realidad.
    El resto de sus propuestas, es, de nuevo, un intento desesperado de hallar un hueco inexplicado, en la vana suposición de que tal hueco juegue a favor del “dios de los vacíos”. Le repito que ninguna falta de explicación de algo milita en favor de semejante propuesta: dios tendría que explicarse positivamente, hacerse necesario como alternativa. No basta con que no se encuentre algo por ahora, o no haya ninguna explicación satisfactoria: dios no explica más de lo que obliga a explicar, incrementa la dificultad del problema, no es una explicación mejor, ni es algo necesario. Hemos aprendido que llenar con espíritus los huecos de las enfermedades no explicadas, de los meteoros como la lluvia y las tormentas, de la vida, del cosmos, etc., no difiere de poner toda la esperanza en que cuanto nos quede por conocer sea una prueba de algo que no haya de ser puesto a prueba, que no sea ni siquiera más comprensible que la propuesta explicativa anterior. Mendeleyev propuso un sistema periódico al que le faltaban muchos elementos. Algunos de ellos tardaron mucho en descubrirse. Pero la propuesta científica era elegantísima, hasta el punto de que podía predecirse qué elementos, por fugaces, escasos o poco localizables que fueren, habrían de existir. Se trata de una previsión que fue reforzando la teoría: los huecos se fueron completando. Claro que no se trata de historia natural, sino de elementos que siguen un continuo, electrón a electrón. La vida opera de un modo menos evidente, como lo hace nuestro desarrollo o envejecimiento. Hay saltos en la historia, pero no pueden predecirse como los elementos de la tabla. Y, sin embargo, el símil no es malo. Si, como la posición central de la Tierra en el universo o la evolución, el sistema de Mendeleyev hubiera sido un gran problema (en realidad, podría haberlo sido, pues los elementos químicos complejos nacen de grandes estrellas que mueren, y precisan muchos miles de millones de millones de años para formarse), me imagino a los creacionistas, en un papel muy parecido al actual, negando el hecho evolutivo: pero seguro que en el grupo 5 b no acaba apareciendo el elemento que falta: ahí está Dios haciéndose necesario…
    Hay, Carlos, una ingente cantidad de evidencias de que hay un comienzo lento, ciertos momentos de cambio acelerado y radiación de vida, otros de extinción, y nuevos momentos de diversificación, etc. No hay dirección, sólo leyes de fondos y posibilidades de adaptación a partir de variedades. Todo es contingente, puede ocurrir o no, pero una vez que ocurre, condiciona el futuro un tanto: se hace camino al andar. Le invité a leer en los lugares donde se divulgan (al alcance del entendimiento de cualquiera), qué es lo que se ha hallado, qué es lo que se afirma, de qué modo podría ser falsado el hecho evolutivo y sus teorías fundamentales, esto es, el todo coherente que los científicos han ido elaborando para explicar tanto los vericuetos más inverosímiles como las contradicciones aparentes más precisadas de entendimiento y explicación. Y una y otra vez Ud. decide leer en páginas creacionistas que poco o nada entienden, que se divierten tratando de negar la realidad, pero que no podrían engañar a nadie que entienda del tema. No es que los científicos se empeñen en no entender, es todo lo contrario: observan y analizan antes de hallar una reconstrucción del qué hubo de suceder. Se aferraron históricamente a la necesidad de una metaexplicación divina, ¿lo ignoraba Ud.? Lea a Gould, por favor, es una maravilla. No es irrespetuoso en modo alguno con las creencias religiosas. Incluso es el promotor del MANOS (magisterio no solapados) y ha dedicado largas horas a comprender qué motiva nuestros prejuicios históricos. Además, escribe amigablemente, con mucho sentido del humor. Podría Ud. dejar de malinterpretarlo y hallarle la coherencia que tiene un científico de altísimo nivel, a diferencia de personas científicamente más mediocres. Los científicos creyentes eran habituales; como lo fueron los que se negaron, con esos argumentos que ya sólo valen para las sectas y poco más, porque se han visto desacreditados, porque no responden a la verdad que se encuentra repetidamente, porque, en biología, Dios dejó de explicar nada importante. Hace un par de siglos era corriente hallar numerosos científicos de primera línea que seguían siendo creyentes, pero hoy apenas llegan al 5% -3,3 % en Gran Bretaña, 7% en EEUU. Le aseguro que no lo hacen siendo inconsecuentes ni por obstinación.
    Le invito a que busque por Ud. mismo leyendo a los autores que quisiera criticar desde lo dicho por otros que acortan y tergiversan sus palabras y alcance. No es que lo diga yo: es que lo han denunciado ellos. ¿Quiere Ud. saber cómo evolucionaron los peces? Ya le di un ejemplo de dónde asomarse, pero ha de hacerlo con amplitud de miras, porque los peces no surgen como grupo ya extendido y ultimado, como le gustaría a su hipótesis predilecta. No lo hacen quisiera surgiendo de pronto y pasando a generar patas. Los peces son más diversos (asombrosamente dispares en su diseño básico) “que los animales terrestres, e incluyen linajes que se escindieron cien millones de años antes de que cualquier vertebrado terrestre hiciera su aparición. Consideremos a las lampreas, desprovistas de mandíbulas, a los tiburones, carentes de huesos (y también de pulmones y de vejiga natatoria), y a los extraños celacantos; no limitemos nuestra imagen de pez a la típica criatura que cuelga de un anzuelo…” (Gould: “Ocho cerditos”). Yo habría añadido al caballito de mar. Gould sigue explicando que los peces óseos “superiores” tienen vejiga natatoria en lugar de pulmones (y recordando que los tiburones han perdido ambas cosas), pero dibuja un árbol bien elocuente que, contra lo que creía el propio Darwin (y curiosamente sigue desconociendo su “fuente”, siendo algo ya tan viejo que a Gould le encantaba enseñárselo a sus alumnos porque era realmente curioso y antiintuitivo: hicieron falta muchas evidencias para admitirlo, pero hace mucho que esas evidencias son incontestables), pone a los pulmones como antecesores de la vejiga natatoria (y que pierden los antecesores de los tiburones pero no los de los anfibios) que desarrollan los peces teleósteos (“avanzados” como peces, pero no por ello antecesores de los anfibios). En estos peces, la vejiga natatoria realiza al menos 4 funciones importantes (flotación, función respiratoria subsidiaria, órgano sensitivo y producción de sonido), por lo que mejora los primitivos pulmones. Éstos, sin embargo, se conservan en un tercer grupo de peces que sigue, a este respecto, el diseño primitivo (Gould, Op. cit., capítulo 7: “Lleno de aire caliente”). Sobre el cómo evolucionan los oídos de los mamíferos a partir de la mandíbula reptiliana (y no sólo eso, también los huesos, etc.) puede ver el capítulo anterior del mismo libro (6: “Llenarse los oídos de mandíbulas”). Si Ud. cree que se trata de conjeturas en plan creacionista, algo que se le ocurre a alguien mientras se fuma un puro en el salón o ve una película, haga el favor de ir leyendo el cúmulo de evidencias. Puede incluso recurrir a otras decenas de libros. O a la wikipedia. Es realmente increíble que hable de lo que no ha leído salvo por la mención indirecta de un charlatán que además utiliza a gente muy entendida para decir lo que él quisiera que dijeran y nunca dicen, o lo hacen en sentido inverso. El tema no es qué pez se propuso en alguna ocasión por alguien como antecesor, sino que no valía cualquiera, que no fue admitida cualquier propuesta, que no “coló” porque era inconsecuente con el hallazgo fósil y la diversidad de estructuras implicadas y modificaciones necesarias. De nuevo, cuando la cosa no es convincente, predomina la discrepancia. En cambio, cuando la propuesta es admisible hasta para el más reacio, puedes buscar en cualquier lugar (salvo uno sectario, interesado en no reconocer la evidencia u omitirla) la historia cada vez mejor reconstruida. No he querido decir que sea infalible (después de todo la Tierra no es una esfera perfecta: no sólo está achatada por los polos unos Km, sino que un polo tiene un achatamiento algo mayor que el otro: a esto se llama perfeccionar un conocimiento. Lo contrario es decir que a lo mejor mañana se descubre que es plana, por lo que existe conocimiento objetivo alguno).
    No quisiera dejar pasar su afirmación (o la de “se han hecho grandes esfuerzos por conectar a los anfibios con algún antecesor entre los peces, pero no se ha tenido éxito en esto”. Y llama a David Attenborough en su apoyo, como si al eliminar a dos posibilidades que no valen, que no les valen a los científicos, como Ud. dice, “porque los huesos de sus cráneos son tan diferentes de los de los primeros anfibios fósiles que una forma no puede haberse derivado de la otra”, no fuera lo correcto añadir que sí que se ha hallado una línea más que válida de antecesores poco discutidos. Al hablar de la laguna entre el anfibio y el reptil hecho de menos algo que la delimite, porque en realidad tal laguna está bastante rellena de datos fiables y convincentes. Y llega Ud. (o su autor creacionista) al límite cuando, a propósito de los oídos de los mamíferos, sentencia: ¿De dónde vinieron los dos huesos “extras”? La teoría evolucionista intenta explicar esto del siguiente modo: Los reptiles tienen por lo menos cuatro huesos en la quijada inferior, mientras que los mamíferos tienen uno solo; por eso, cuando los reptiles se convirtieron en mamíferos, supuestamente hubo un reajuste de huesos; algunos de la quijada inferior del reptil se movieron al oído medio del mamífero para componer los tres huesos que hay allí, y, mientras hacían eso, dejaron uno solo para la quijada inferior del mamífero. Sin embargo, el problema, en esta línea de razonamiento, es que no hay ninguna evidencia fósil que la apoye. Es simplemente conjetura ilusoria.” Y se queda tan pancho, sin siquiera comprobar si los científicos pudieran ser, al unísono así de imbéciles. Lea el capítulo citado de Gould. Allí puede conocer cómo fue “el origen de los huesos auditivos en los primeros vertebrados terrestres”. Y saber que, por ejemplo “Las mandíbulas y los arcos branquiales representan dos especializaciones independientes engendradas por el mismo sistema de desarrollo embrionario… No hay duda de que los soportes branquiales y las mandíbulas son estructuras homólogas (es decir, estructuras con el mismo origen evolutivo que representan al “mismo” órgano bajo distintas formas, como brazos y piernas o dedos de las manos y dedos de los pies). Las pruebas de tal homología son múltiples y abrumadoras” (y las cita de tres tipos, sumando a las embrionarias, las estructuras y su articulación, y los músculos implicados, que son reconocibles como homólogos). Luego pasa a preguntarse cómo pudo suceder algo tan “inconcebible” (Gould no es ningún crédulo que quiera venderle la moto: reconoce lo difícil que es intuir algunos vericuetos del hecho evolutivo: parecería que esos huesos han de implicar transformaciones serias que afectan a otras estructuras cuyo cambio simultáneo no cabría esperar, por no ser fácilmente concebible que las varias modificaciones precisadas pudieran converger por separado hacia un conjunto funcional mejorado). Pues no le voy a contar todo el capítulo, ni el otro ni el otro. Pero de eso van, precisamente, los buenos libros de evolución. Resulta que los fósiles de los primeros tetrápodos conocidos (Ichthyostega y Acathostega, de hace 360 millones de años) tienen estribos, pero son huesos robustos (que también compartieron los antecesores directos de los mamíferos), no especializados en la audición, sino adaptados a varias funcionalidades, incluyendo una auditiva imperfecta, sin dejar de mantener la de unión mandibular. En un capítulo posterior, detalla el origen de los huesos mamiferianos. Y de reconocer mejores candidatos que Archaeopteryx como antecesor directo de las aves. Aunque Archaeopteryx es un ave-reptil, con huesos, dientes y garras intermedios, hay mejores aves intermedias que ya le cité (por cierto, Ud. afirma que Archaeopteryx volaba, y eso sí que está bastante discutido, con mayoría a favor del no, por el momento). Que algunos dinosaurios tenían sangre caliente no es una propuesta gratuita, sino que está basada en datos, incluidos los de densidades relativa de poblaciones, cuidado de crías, etc. Las aves surgen con sangre caliente, y no son sino dinosaurios supervivientes (no sé qué tenía de extraño que mantuvieran tantas otras características de dinosaurios: fueron ellos los que inventaron las alas, las plumas y el pico; que también apareció en las tortugas y, más tarde, en el ornitorrinco). Todo rezuma desconocimiento… Decir que de un precursor animal del tipo Pikaia (540 millones de años atrás), hasta hace poco primer cordado conocido, en pleno cámbrico, surge el nuestro phylum, no significa que Pikaia haya de ser, sin lugar a dudas nuestro ancestro directo. Podría ser una ligera variación de otra modalidad previa, un callejón sin salida del que no surgirían los peces, sino otros animales. De todos modos, también pudo serlo. Se han hallado otros protocordados (no vaya a pensar en un pez dotado de espinazo, como gusta decir, sino en un animal aún invertebrado, con una discreta notocorda, una especie de babosa con músculos dispuestos simétricamente, hacia ambos lados en zigzag. Los propios de nuestro phylum.
    Uno tiene la vaga esperanza de que en lo sucesivo sea Ud. más cuidadoso que sus fuentes. Y evite decir cosas como las vistas. O afirmaciones alegres del tipo: “La evolución no ha dado cuenta de otras complejas diferencias implicadas”. “Estos ejemplos muestran lo imposible que es que el azar sin dirección dé cuenta de todos los muchos y complejos cambios que se necesitan para salvar esa amplia laguna”. “El punto de vista general todavía concuerda con esta declaración de Robert Jastrow: “Los dinosaurios, como todos los reptiles, eran animales de sangre fría”. ”Para que las aves incubaran los huevos se requeriría que la evolución les suministrara nuevos instintos (…) comportamientos muy altruistas que implicarían habilidad, trabajo duro y exposición deliberada al peligro. Todo esto representa un gran vacío entre los reptiles y las aves. Pero hay mucho más. Las plumas son características singulares de las aves. Se supone que, simplemente por casualidad, las escamas de los reptiles se desarrollaron en estas sorprendentes estructuras.” Todo lo dicho demuestra bastante ignorancia de lo que cualquiera que busque puede hallar. Los huesos de un pájaro son delgados y huecos, a diferencia de los huesos sólidos del reptil. La vista es uno de esos rasgos. Desde las águilas hasta las currucas, hay ojos como telescopios y ojos como lupas. (…) Las aves tienen en sus ojos más células sensorias que cualquier otro tipo de organismo vivo. Además, los pies de las aves son diferentes. (…) Y tienen solo cuatro dedos en vez de los cinco del reptil. Los picos también distinguen a los pájaros de los reptiles (…) Sin embargo, del pico, cuyo diseño es tan especializado, ¡se dice que evolucionó al azar de la nariz de un reptil! ¿Le parece creíble tal explicación?” “Hubo un tiempo en que los evolucionistas creían que Archaeopteryx (…) era un eslabón entre el reptil y el ave. Pero ahora hay muchos que no creen eso. Los restos fosilizados de arqueópterix revelan plumas perfectamente formadas sobre alas de diseño aerodinámico que hacían posible el vuelo. Los huesos de sus alas y de sus piernas eran delgados y huecos. Sus supuestos rasgos de reptil se hallan en aves de hoy. Y no antecede a las aves, porque se han hallado fósiles de otros pájaros en rocas del mismo período que arqueopteryx.
    “A diferencia de los hijuelos de los reptiles, la cría de los mamíferos tiene tanto los instintos como los músculos necesarios para mamar la leche de su madre.” “Un punto final: Cuando el anfibio supuestamente evolucionó para formar un reptil, se notó que los desechos eliminados habían cambiado de urea a ácido úrico. Pero cuando el reptil se hizo mamífero, el proceso fue al revés. Los mamíferos regresaron a la costumbre del anfibio y eliminaron los desechos como urea. En efecto, la evolución retrocedió… algo que, teóricamente, no se supone que haga.” “La más grande laguna de todas. Físicamente, el hombre encaja en la definición general de un mamífero. (…) Lo que separa al hombre de toda otra criatura en la Tierra es su cerebro. “la laguna que existe entre el hombre y el animal es el abismo más grande de todos.” (…) “…acontecimientos aleatorios, sin dirección? Como hemos visto, la prueba fósil no apoya tal punto de vista. No se pueden hallar los fósiles que salven las lagunas. “
    La realidad, Carlos, es justamente la contraria, en todos estos casos. Salvo en algo que sólo dice Ud. y su mentor, no yo: la evolución no es una construcción azarosa en el sentido de una fuerza ciega y aleatoria: es justo lo contrario. Dawkins lo ilustró muy bien en “El relojero ciego”. Su lectura desharía de una sola vez su equívoco. No es factible que tires muchas veces las letras de El Quijote con sus respectivos espacios y aparezca por casualidad el libro hecho. Pero ¿Y si hubiera algo que “seleccionara” los puntos exitosos? Por ejemplo que aquellas letras cuyo lugar fuera el correcto, quedaran fijadas en su lugar y dejaran de entrar en la siguiente rifa. La cosa cambiaba enormemente. Algo parecido hacía a los dibujos abstractos capaces de ir adquiriendo un significado, según fueran o no seleccionados de un modo acorde con otros modelos. Sagan. Existe un cangrejo que no se consume en Japón por tener, en su caparazón, una cara de Samurai. Tal vez lo hizo Dios o hubo una leyenda que circuló por la zona tras cierta tragedia guerrera y marina (una familia imperial candidata al trono decidió suicidarse ahogándose). Se corrió la voz de que se habían convertido en cangrejos y fueron desestimados para el consumo cuantos cangrejos pudieran tener, en su caparazón, apariencia humana. Bastaron unos pocos centenares de años para que existiera esa milagrosa variedad de cangrejo.
    Los peces. ¿Sabías que los hay “de sangre caliente”. Lee a Attenborough (Planeta viviente, libro que citabas. Mi versión es de la Biblioteca Científica Salvat. Barcelona, 1987). En la pág. 218 puedes leer que el pez vela, de alto metabolismo y velocidad, son capaces de mantener su temperatura hasta 12º C sobre la de las aguas por las que nadan. Podrías, dos páginas más adelante, hablar de las cantidades de especies abisales (más de 1000) que poseen luz propia, gracias a la luminiscencia química de bacterias. Sólo por sus huesos, sabemos que la tuátera, un reptil que vive sin apenas variación desde hace 200 millones de años, está más emparentado con los dinosaurios que con los reptiles modernos. En la pág. 173 habla de los saltarines del fango, que son peces que andan sobre sus aletas anteriores, reforzadas internamente por estructuras óseas que han desarrollado una articulación, y no sólo se alimentan fuera del agua, sino que se cortejan allí. Aunque la especie que vive más próxima al mar, no cuida de sus hijos, la de la zona intermedia ofrece a una descendencia mayor protección, cavándoles un hoyo en el centro del territorio amurallado, y construyendo un terraplén circular en torno a su entrada. La especie que habita en el nivel superior excava unos hoyos más hondos, de hasta un metro de profundidad, por lo que siempre contienen agua, y así los jóvenes están más protegidos durante las primeras fases de su vida. Aunque precisan el agua, pueden respirar oxígeno a través de la piel, como hacen las ranas.
    Otra página: “Los peces, al igual que otros muchos grupos de animales tienen estrategias alternativas de procreación. Algunos no se preocupan en absoluto por los huevos (…), por el contrario, otros sólo ponen unos cien huevos, pero invierten gran parte del tiempo y energía en cuidar de la descendencia.” (pág. 148-9). “La mayor protección que un animal puede ofrecer a su descendencia es permitir que los huevos eclosionen en el interior de su cuerpo y permanezcan en él hasta que hayan pasado los primeros estadios de su desarrollo, en el que son más desvalidos y vulnerables. Esta técnica es empleada por todos los mamíferos, excepto los marsupiales (…) pero muchos peces ya empleaban una técnica similar, mucho antes de que los mamíferos existieran. En el mar, los tiburones y rayas aún se reproducen de esta manera…” (pág. 152). http://www.amazings.com/ciencia/noticias/170709d.html
    Bueno, Carlos, haz el favor de buscar por ti mismo datos adicionales y respuestas objetivas, no simple prédica de que algo no ocurre porque quien habla no tiene ni idea. El siguiente párrafo está tomado de internet, siendo sus autores unos tales Nery Gouts y Fernando Salomone que, obviamente, se limitan a resumir lo que tú puedes hallar mejorado en la propia wikipedia: los anfibios son el reflejo de un gran paso evolutivo de los vertebrados para conquistar el medio terrestre. Derivan de los peces ripidistios, como lo muestran los restos evidenciales pertenecientes a los géneros fósiles Osteolepis y Gyroptychius; y dieron lugar a los primeros reptiles. Por ello se los considera intermediarios entre ambos grupos. Si bien son animales básicamente terrestres, siguen ligados al agua por sus mecanismos de reproducción y desarrollo, para así poder completar eficazmente su ciclo de vida. Pero, se observa en éstos una tendencia a independizarse del medio acuático, evidenciada por la evolución morfológica en el miembro quiridio (extremidades), las cinturas pélvica y pectoral como caracteres relevantes. El origen de la clase Amphibia se da en el Devónico (Era Paleozoica) hace aproximadamente 350 millones de años, con una gran diversidad durante los períodos siguientes, Carbonífero y Pérmico (fines de la Era Paleozoica), incluyendo los antepasados de los anfibios vivientes y la radiación que dará origen más tarde a los reptiles; y por tanto, a los otros grupos de vertebrado tetrápodos (aves y mamíferos).
    Más interesante es la siguiente cita: Genética: Distintos Genes Provocando los Mismos Cambios Básicos en Peces (17 de Julio de 2009). “Una nueva investigación demuestra que cuando dos especies de pez espinoso evolucionaron y perdieron sus pelvis y su armadura corporal, los cambios fueron causados por genes diferentes en cada especie. Eso ha sorprendido a los investigadores, quienes esperaban que los mismos genes controlaran los mismos cambios en estos dos peces tan relacionados evolutivamente entre sí. Los biólogos sabían que en muchos casos de evolución, el mismo gen ha sido usado una y otra vez, incluso en especies diferentes, para conducir a estructuras anatómicas básicamente idénticas. Lo que Mike Shapiro (Universidad de Utah) y su equipo han comprobado ahora es que genes diferentes también pueden tener efectos similares. Los resultados de este estudio aportan nuevos y esclarecedores datos sobre cómo la evolución produce diversidad en la naturaleza, y sobre la evolución de la pérdida de extremidades, no sólo la pérdida de la pelvis y otras partes en ciertos peces espinosos.”
    Ahora volvamos al tema de las probabilidades. Acerquémonos al infinito…
    El vértigo del infinito.
    Las cosas imposibles siguen siendo imposibles aunque multipliquemos por mil billones sus oportunidades. A diferencia de ellas, las cosas improbables pasan a ser primero probables y luego prácticamente necesarias si incrementamos esas probabilidades, sin que importe tanto su improbabilidad teórica como la cifra de oportunidades. Por ejemplo, es muy improbable que usted obtenga tres ases seguidos al tirar un dado y, aún bastante menos que obtenga tres plenos de cinco ases seguidos. Pero si le digo que tira el cubilete sobre la mesa diez mil millones de veces, entonces la probabilidad se hace enorme. Por poner un ejemplo más sencillo, si tira Ud. cien veces el cubilete del parchís, lo raro es que no le salga alguno de los seis números (todos ellos deben salirle una media de dieciséis veces); y aún sería más raro que no le salieran si lo tira mil veces.
    El infinito tiene esa propiedad de volver sumamente probable lo más improbable, que desde nuestra mente provinciana asimilamos con “imposible”. En este sentido es sumamente improbable, esto es, estimamos “imposible”, que una molécula compleja se forme por azar. Deberíamos disponer de infinitas oportunidades: a veces más de 10 elevado a la 10.000. Realmente imposible.
    En cierta ocasión te propuse considerar muchas sopas cósmicas: caldos interestelares de aminoácidos en redes de muchos Km. Billones de planetas con agua. Muchos billones de Km de orillas, muchas sometidas al calor de sus soles, a radiación cósmica… durante muchos años… ¿Cuántos años? Imagínate tu propuesta de un tiempo infinito antes del ahora. Es inconcebible, ¿verdad? Pero ¿no era Dios infinito? Si dispones de un tiempo infinito, ni siquiera precisarías de un corrector antiazar como la selección que opera el mecanismo evolutivo. Después de tirar las letras de el Quijote, no importan los trillones de años que pasaran… ¡Aparecería necesariamente! Y no una vez, sino miles. Aunque cada mil años sólo dejaras caer una sola letra, aparecería miles de veces el Quijote acabado; se armaría el Boeing 747; aparecerían (y desaparecerían) muchos universos hasta que alguno tuviera los seis números que exige el principio antrópico… Con infinitas tiradas tenemos un truco. Solemos decir que el tiempo tuvo un principio, antes de esos momentos, de los que sólo podemos conjeturar (averiguar) el después de la primera microfracción de segundo, el tiempo no existía: hubo un infinito “no tiempo” previo al tiempo. En ese infinito imposible de comprender, sucedió el universo como si del cero, tras un tiempo infinito, pudieran aparecer un más 1 y un menos 1 del que reemergieran fracciones de componentes fraccionarios… Realmente, se me ocurrió esta misma noche. Con tiempo infinito, no hay problemas probabilísiticos. Suele decirse que el infinito es algo que no existe sino como conjetura, pero entonces ¿no tiene ese Dios familiar ni una sola posibilidad de existir? Con un tiempo infinito, podemos llegar a ver cualquier universo, salvo un dios infinitamente preexistente. Ver evolucionar formas complejas. Pero no hallarlas previamente al tiempo. Es una contradicción que no obstante te permite mirar e ir entendiendo. En realidad, dios podría esperarte dentro de ti. Nuestro cerebro es realmente mágico. Y existen mil motivos para vivir sin miedo. Dios debería ser eso: liberación y libertad, energía y encuentro.
    Un abrazo, Carlos
    Manue

  200. El otro Carlos:

    Otros muchos eruditos evalúan la envergadura de las cuestiones envueltas que nos ayuda a dilucidar porqué intelectuales reconocidos, de todos modos se persuaden en replantearse y aceptar a una supervisión inteligente:

    Razones por las que creen en Dios algunos científicos

    Aunque la ciencia no cesa de aclarar enigmas sobre el cosmos y las criaturas de nuestro entorno, tanto los investigadores como la gente común siguen afrontando cuestiones tan trascendentales como las siguientes: ¿Qué origen tuvo el universo, y qué hubo antes de él? ¿Por qué parece que fue preparado para albergar seres vivos? ¿Cómo surgió la vida en la Tierra?
    La ciencia ortodoxa aún no ha contestado satisfactoriamente estos interrogantes, y hay quienes dudan que lo haga algún día. Por ello, muchos se sienten obligados a revaluar sus opiniones y creencias. Examinemos tres misterios que han llevado a algunos entendidos a reflexionar sobre la existencia de un Creador.

    ¿Surgió por casualidad un universo bien regulado?

    El primer gran interrogante tiene que ver con lo bien regulado que está el cosmos. En efecto, ¿por qué está regido por leyes físicas de carácter inmutable y constantes naturales que resultan ideales para la Tierra y la vida que alberga?

    Antes que nada, ¿qué se quiere decir con “bien regulado”? Tomemos por caso la intensidad de las fuerzas físicas fundamentales: el electromagnetismo, la gravedad, la interacción nuclear fuerte y la interacción nuclear débil. Las cuatro actúan sobre todos los objetos del universo y están ajustadas y equilibradas con tanta precisión, que el menor cambio acabaría con la vida existente.
    A muchas mentes pensantes no les satisface la explicación de que tal exactitud sea pura coincidencia. El físico John Polkinghorne, que trabajó en la Universidad de Cambridge, llegó a esta conclusión: “Al comprender que las leyes de la naturaleza deben estar ajustadas con extraordinaria precisión para que exista el mundo visible, surge con fuerza en nuestro interior la idea de que este no se originó por casualidad, sino con una finalidad”.

    El físico australiano Paul Davies suscribe la misma opinión: “No cabe duda de que muchos científicos se oponen temperamentalmente [...]. Desdeñan la idea de que pueda existir un Dios, o inclusive un sustrato o principio creativo impersonal [...]. Personalmente, no comparto su desdén. [...] No puedo creer que nuestra existencia en el universo sea un mero capricho del destino, [...] un destello fortuito en el gran drama cósmico”.

    El reto de la complejidad

    El segundo interrogante científico lo plantea la inmensa complejidad del mundo que nos rodea. Es de sentido común: cuanto más complicado es algo, menos probable es que haya surgido por casualidad. Veamos un ejemplo.
    Para que se forme una molécula de ADN, unidad esencial de la vida, tienen que sucederse con precisión múltiples reacciones químicas. Hace tres decenios, el doctor Frank Salisbury, de la Universidad del Estado de Utah (EE.UU.), calculó que la aparición espontánea de una molécula básica de ADN contaba con unas posibilidades tan ínfimas que cabía calificarla de imposibilidad matemática.
    La complejidad resulta aún más obvia cuando los seres vivos poseen órganos compuestos que serían inútiles de no existir otros órganos igualmente especializados. Sirva de botón de muestra la facultad de la reproducción.
    Según las teorías evolucionistas, los organismos fueron reproduciéndose al tiempo que se hacían más intrincados. Pero en algún punto, la hembra de ciertas especies tuvo que haber desarrollado células reproductivas que requerían la fertilización por parte de las células complementarias del macho. Además, a fin de transmitir a su descendencia el número debido de cromosomas, las células reproductivas de ambos padres pasan por la meiosis, singular proceso que les reduce a la mitad el número usual de cromosomas. De este modo, no se produce un exceso cromosómico en la descendencia.
    Ahora bien, este proceso tuvo que haberse dado en otras especies. Entonces, ¿de qué manera se las arregló cada “primera madre” para reproducirse con un “primer padre” plenamente desarrollado? ¿Cómo consiguieron de golpe reducir a la mitad el número de cromosomas en sus células reproductoras respectivas a fin de tener descendientes sanos con las características de los dos? Además, si estos medios genéticos surgieron poco a poco, hubo un momento en que su formación fue parcial. En tales circunstancias, ¿cómo pudo haber sobrevivido cada macho y cada hembra?

    ¿Cuántas probabilidades hay de que la interdependencia reproductiva sea fruto del azar? Si el cálculo se limita a una sola especie, el resultado es inconmensurablemente bajo, pero si se aplica a todas, la cifra ya desafía toda lógica. ¿Logran explicar tal complejidad las hipótesis evolucionistas? ¿Cómo es posible que una serie de accidentes, sucesos aleatorios sin finalidad alguna, hayan dado origen a sistemas interrelacionados de forma tan compleja? Los seres vivos presentan un sinnúmero de características que indican previsión y planificación, lo que a su vez implica la existencia de un Planificador inteligente.
    Muchos especialistas han llegado a esa conclusión. Por ejemplo, el matemático William A. Dembski escribió que el “diseño inteligente” que se manifiesta en determinados “aspectos observables del mundo natural [...] solo puede explicarse adecuadamente recurriendo a causas inteligentes”. Michael Behe, bioquímico molecular, resume así la situación: “Es posible ser buen católico y creer en el darwinismo. Sin embargo, a consecuencia de la bioquímica, es cada vez más difícil ser un científico serio y aceptar dicha hipótesis”.

    La irregularidad del registro fósil

    El tercer misterio que desconcierta a algunos científicos se deriva del registro fósil. Si, como dicen, la evolución duró millones de años, deberíamos encontrar un sinfín de eslabones, u organismos de transición, que unan entre sí a las principales categorías de seres vivos. Pero en la multitud de fósiles descubiertos desde los días de Darwin no hallamos dichas formas intermedias. Más que perdidos, los eslabones son inexistentes.
    Por estas razones, un número apreciable de científicos ha concluido que las pruebas aducidas a favor de la evolución son muy débiles y contradictorias. El ingeniero aeroespacial Luther D. Sutherland hizo este comentario en su libro Darwin’s Enigma: “Los testimonios científicos indican que cada vez que apareció en la Tierra una forma de vida básicamente distinta —desde seres unicelulares, como los protozoos, hasta el propio hombre— estaba completa, con organismos y estructuras del todo funcionales. De ello se deduce de forma ineludible que hubo cierta inteligencia preexistente antes del inicio de la vida en nuestro planeta”.
    Por otro lado, el orden de aparición de los seres vivos en el registro fósil corresponde al que presenta la Biblia en el libro de Génesis. Donald E. Chittick, físico químico doctorado por la Universidad del Estado de Oregón, señala: “Un examen directo del registro paleontológico nos conduce a la conclusión de que los animales se reproducen según su género, como indica Génesis. No pasan de una especie a otra. Los hechos, tanto hoy como en tiempos de Darwin, concuerdan con la crónica de Génesis sobre la creación directa. Los animales y las plantas aún se reproducen según su género. Tan fuerte es el conflicto entre paleontología (el estudio de los fósiles) y darwinismo, que algunos científicos empiezan a creer que nunca aparecerán las formas intermedias”.

    Se enfrentan a los hechos

    Todo lo anterior es una muestra mínima del cúmulo de preguntas que quedan sin respuesta si se desestiman las pruebas de que existe un Creador. Algunos científicos comprenden que rechazar a Dios no es una senda fundada en hechos demostrados y lógica cuidadosa, sino en conjeturas aventuradas.
    Tras una vida coronada de éxitos en sus investigaciones y labores en el campo de la astronomía, Allan Sandage dijo: “Fueron mis conocimientos científicos los que me llevaron a concluir que el mundo presenta complicaciones mucho mayores que las que logra esclarecer la ciencia. Solo puedo entender el misterio de la existencia recurriendo al elemento sobrenatural”.

  201. diossolohayuno:

    Des del dia, que le oí hablar me dí cuenta de que el señor Punset es un gran sabio del que se puede aprender mucho, y sentí una gran admiración por el, pero un día viendo el programa de Buenafuente, usted hizo un comentario sobre la poligamia (la poliginia), y dijo que los que la practican son violentos y ponen bombas, referiendose a los musulmanes, como musulmán le digo que ese comentario fue inadecuado,decepcionante y sin ninguna base científica.
    A pesar de que el derecho occidental no reconoce la poligamia sino como un conjunto de matrimonios monógamos que poseen un cónyuge en común, la existencia de los matrimonios polígamos es aceptada de modo común en otras ciencias sociales, como la musulmana, donde el derecho establece que el matrimonio polígamo sólo puede existir a condición de la aceptación de las co-esposas de un varón.
    La poliginia fue permetida desde tiempos ancestrales en todas la religiones (catolicismo,mormonismo,judaismo,hinduismo,la etnia nahuatl,aborígenes norteamericanos…….).
    Puede usted opinar libremente sobre la poliginia, el poliamor, el matrimonio grupal…..Pero no tache a los polígamos de violentos y terroristas.
    Le ruego que rectifique lo dicho o que me convenza demostrandolo científicamente.
    Por ultimo le digo que el superávit de la testosterona si que produce un comportamiento más agresivo en los hombres.
    Ruego publicar el comentario.

  202. Manue:

    Hola, Carlos. Imagino que Ud. responde una y otra vez lo mismo, sea porque no tiene voluntad de leer cuanto tiene en contra, sea porque no ha tenido ocasión o tiempo de hacerlo.
    Cuando dice que los científicos, en general, y los hombres en particular, tienen algunos asuntos sin explicar, dice una verdad como un templo (valga el símil). Cuando alude a las “razones por las que creen en Dios algunos científicos” la cosa es muy distinta, ya que sólo creen en tal entidad un 3,3 % de los científicos británicos de élite y un 7% de los norteamericanos del mismo nivel. Lo que resumí en un 5%. Imagínese qué puede hacer que el restante 95% se haya vuelto ateo o fuertemente agnóstico, pese a vivir en una sociedad bastante más creyente que su núcleo privilegiado en conocimiento exhaustivo, y rodeados de familiares creyentes (más del 90% en el caso norteamericano).
    En otras palabras, una cosa es carecer de explicación para ciertas cuestiones, y otra muy diferente que ello sea una baza a favor de lo que Ud. tenga en mente, sin necesidad de plantear de qué modo solucionaría en algún grado (o porcentaje) el enigma a resolver. No lo hace en modo alguno, sino todo lo contrario, para 19 de cada 20 científicos. Cierto que hay gente de la calle que cree en la astrología, los talismanes, los brujos, la visita frecuente de seres extraterrestres, los curanderos, la telepatía o una inmensa variedad de espíritus y dioses interventores, ya cuidadores, ya castigadores, pero los científicos son más reacios a creer en ángeles de la guarda que facilitan aparcamientos o cambios en la tendencia de las bolsas a favor de alguien que les rece. Los científicos, en suma, son más fiables como dominadores de las estadísticas implicadas al hablar de causalidades versus azar, y agentes plausibles como interventores.
    De modo que, Carlos, son ciertos todos sus enigmas. Pero ninguno de ellos es una baza a favor de Dios para ese 95% de científicos. Le falta decir algo: cuando ese alto porcentaje de científicos se topa con alguno que, no obstante, crea en los milagros, la resurrección de alguien, JC como Dios, etc., se sonríen, como si ello indicara (o tuviera muchas posibilidades de relacionarse con) no haber entendido lo esencial de los grandes hallazgos científicos. O denotara una mentalidad “mágica”, amiga del oscurantismo o precisada de apoyo místico. Se trata de algo muy humano, pero que debe dejarse de lado si se quiere llegar a alguna meta productiva en la investigación científica. Si alguien quiere creer en hadas, duendes o fantasmas, puede hacerlo, pero que no los incluya en su investigación hasta que no halle otra respuesta mejor: no puede partir de un prejuicio que incrementa la dificultad del problema planteado en lugar de ayudar a resolverlo. Dios no es anticientífico, cuando se propone como hipótesis nula, pero ha de ser concreta y falsable (rebatible). Debe incluir predicciones a comprobar y que puedan ser rebatidas. Cuando la paleontología recoge datos, no los destruye si van contra cualquier supuesto. De su acumulación surge una “historia natural” concreta y no otras. Resulta que hay evolución, ya se explique de un modo u otro. Fue falsado el de Lamarck y corregido el de Darwin. Hoy hablamos de neoevolucionismo y de equilibrio puntuado, entre otras propuestas. Pero el hecho evolutivo en sí se ha visto continuamente reforzado. Aunque, si fuera una propuesta falsa, debería haberse evidenciado como tal hace muchísimo tiempo. No tendríamos millones de fósiles reforzando esa misma historia natural. En cualquier caso, las evidencias acumuladas de los estudios paleontológico y estratigráfico, embriológico, biogeográfico, y, más recientemente, el de las proteínas y los genes implicados, deberían conducir a conclusiones discordantes. Y no sólo no lo hace, sino que todos ellos nos permiten conocer cada vez mejor la historia de la vida y las leyes de su diversificación, diezmación (extinciones masivas) y nuevas diversificaciones a partir (siempre) de los modelos supervivientes. Por el contrario, las predicciones creacionistas son falsas. Lo es la creación súbita de todo cuanto existe, con independencia de su complejidad; lo es la creación en pocos días de años, etc. Es falso incluso el orden de aparición que relata el Génesis, cualquiera que sea el relato del génesis que Ud. prefiera de los dos existentes: ni las aves surgen antes que los animales terrestres, ni el hombre surge antes que la mujer, ni el sol aparece después que las plantas terrestres, ni éstas lo hacen antes que los animales marinos, ni después que el hombre. Ni la tierra es plana…
    De modo que, admitiendo cuanto desconocemos, Dios no es una respuesta muy asumible. Porque incrementa la dificultad del problema a responder, ya que un Dios personal y diseñador resulta bastante más complejo aún que una molécula química autorreproductora o que una bacteria. Y con esto debiera bastar para exigir un buen cúmulo de evidencias a favor de la hipótesis “Dios”. Aunque la gente de la calle cree en muchas cosas indemostrables, el hecho es que a medida que crece su conocimiento científico, va dejando de creer en cuanto sea sumamente improbable o vaya contra las pruebas estadísticas. El caso es que Dios es una de esas víctimas míticas para 19 de cada 20 científicos.
    Hay dioses impersonales, pero son insatisfactorios para cualquier creyente occidental. No le rezaría Ud., seguramente, a una ley ciega, ni a un ente que en modo alguno atendiera a nada de lo creado… Y ya cuesta imaginarse un ser eterno que “ame” en el sentido biológico, psicológico, familiar o sexual que nosotros –un alto porcentaje de los humanos, no afectos de sociopatía– damos a ese término.
    Si Ud. quiere postular algo que escape a las leyes conocidas o al proceso que resumimos con el mejorable término “evolución”, sea un par de bogavantes, una serie de elefantes superpuestos o una tetera china, por poner ejemplos que aparecen en ciertas obras explicitadoras, debe fundamentarlo excelsamente. Y no lo hace para más de un 95% de la gente que conoce a fondo los procesos implicados. ¿No es hora de un poco de humildad en lugar de acusar a tanta gente –sabiendo mucho menos que ellos- de inconsecuencia interesada?
    Por lo demás, la ciencia no cesa de aclarar enigmas sobre el cosmos y las criaturas de nuestro entorno. Las enfermedades espirituales están cada vez más claras. Claro que hay temas a esclarecer. La ciencia es un camino de esclarecimiento creciente que plantea nuevos enigmas cada vez que resuelve alguno. Pero vamos conociendo cada vez mejor los hechos y sus leyes causales, aunque a veces sean probabilísticas, no determinantes.
    Créame, sobre el origen del universo y de la vida, la ciencia actual –aun desconociendo muchos detalles- saben más vez que los diversos autores del génesis y otros libros míticos. No tiene nada por qué haber sido “preparado para” albergar seres vivos. Hay billones de planetas. Si sólo hubiera uno con vida inteligente y social que llegara a plantearse cuestiones filosóficas, es en ese mismo, y no en otro, en el que serían planteadas. Tampoco juega un ápice a favor de Dios el desconocimiento de cómo surgió la vida en la Tierra. Existen varias hipótesis no comprobadas. Pero al menos son plausibles: simplifican el problema, y tienen en cuenta los datos conocidos. Dios, no. El paradigma mismo de la creación súbita se ha visto reemplazado por el de la evolución gradual, que es lo que se observa una y otra vez (aunque se discuta el ritmo. Y explicar a Dios es bastante más difícil, como ser complejo y acabado que es, que explicar una protobacteria, que tal vez (aunque no se ha comprobado, pero se estima bastante posible) sea una forma de vida que exista en millones de planetas. ¿Tiene dificultades para entender esto? Un 95% de científicos no. De modo que aunque la ciencia desconozca la solución de interrogantes básicos, ello no supone un ápice de éxito para la hipótesis que Ud. tenga en mente, que podría ser perfectamente la de un simio inteligente que juega a ver –y se divierte viendo- cómo los seres vivos sufren al ser colocados en un mundo limitado cuyos recursos se agotan una y otra vez, sin lograr alimentar satisfactoriamente a sus descendientes. Que se regulan por hambre. Se extinguen por cataclismos. Los mamíferos se expanden hace un porcentaje ridículo de años cósmicos o planetarios, no digamos ya los primates, los homínidos o nuestro propio (Homo) y especie.
    Sus tres misterios están poco satisfactoriamente resueltos por la ciencia. Pero los religiosos distan de acercarse a su resolución. Los mitos son incuestionables, por supuesto, como las ficciones literarias. Si le digo que me abdujo un extraterrestre y contemplé una Tierra en forma de donut y estoy comentando un sueño o expresando una visión creativa, no tiene significación científica. A este nivel, podemos hablar de aves antecesoras de animales terrestres o plantas sin sol u hombres sin plantas. O de que hubo día y noche terrestres antes de que existiera el sol. A nivel científico todo esto es un disparate que no merece mayor atención, como decir que nuestro planeta es plano y es arrastrado por un par de bogavantes gigantes que juegan entre sí.
    Vuelvo a recalcarle que las diversas teorías que tratan de explicar el hecho evolutivo no apelan al azar como factor esencial. Existe el de la selección natural (ambiental) sobre la materia prima. Lo que dista de ser un argumento a favor de la deidad: ¿explica mejor ese azar el surgimiento de un ser tan improbable o increíblemente complejo como ese Dios creador? Peor aún si Ud. quiere empeñarse en una entidad que afina las 6 (son más de 4 las variables) constantes universales implicadas: cuanto más complejo es ese ser, más difícil explicarlo, en especial si no recurre a una evolución previa (si propusiera un extraterrestre inteligentísimo, éste habría debido formarse de algún modo, y ese modo, por lo que sabemos, habría de partir de lo más simple y ser evolutivo)…
    Eso es así aunque Paul Davies no pueda creer que “nuestra existencia en el universo sea un mero capricho del destino, [...] un destello fortuito en el gran drama cósmico”. Como usted dice: “Es de sentido común: cuanto más complicado es algo, menos probable es que haya surgido por casualidad.” Lo que vale para todo, Dios incluido. Y con muchísimo más motivo (improbabilidad) que una molécula de ADN hecha y derecha (cuya eficacia habría sido competitivamente seleccionada a partir de precursores menos exitosos, ¿qué otra cosa entendemos por evolución química?).
    La reproducción sexual es un invento protoctista que los gusanos perfeccionan. La mayoría de los hongos no tienen problema en reproducirse de los dos modos, sexual o asexual. Algunos parásitos son hermafroditas… Le aseguro que puede ud. conocer las formas más primitivas y simples de sexualidad en especies que las mantienen. A veces la diferencia de sexo significa un cromosoma de más o de menos. Las bacterias se transmiten partes de ADN incluso entre especies diferentes. Todo esto es muy interesante… Ahora bien, ¿Hay algo de esto que requiera, se explique mejor, se haga más simple o explicable… un ser eterno, todopoderoso y asexuado que vaya introduciendo lentísimamente variaciones que no lo requerirían? ¿Un ser inexplicable y complejísimo cuya existencia sea aún más inexplicable, y sin embargo, por algún acuerdo tácito entre los humanos que lo propusieron, no precise explicación ni justificación alguna?
    Michael Behe hace bastante que dejó de ser un “científico serio”, como puedes releer en lo ya visto. Hubo de reconocer su ignorancia ante un tribunal, después de postular, por puro desconocimiento de un enorme número de publicaciones, que ni el sistema inmunitario ni el flagelo de coli podían ser evolutivamente explicados por constituir elementos de complejidad irreductible, como los que ahora Ud. quisiera proponer. Realmente hizo el ridículo. Pero es llamativo que, por el interés particular que fuere, tuviera el valor de sentenciar imposibilidad de respuesta explicativa para temas que habían sido exhaustivamente explicados, pero que él no considerara pertinente leer.
    Y, una vez más, el registro fósil es crecientemente completo y coherente. Lejos de ser “irregular”. Como Ud. mismo ha venido defendiendo al citar a varios autores, primero existen los organismos procariotas, durante más de 2.000 millones de años, luego los eucariotas unicelulares, luego los animales invertebrados, luego aparecen estructuras más complejas, etc. Y hay decenas de ejemplos de organismos de transición. Parece que el dogma se encastilla y se hace inmune a los datos: no hay cisnes negros. Luego aparecen… pero no importa, podemos seguir diciendo que no los hay: da igual que los haya o no, éste es mi dogma y de aquí no me apeo.
    De modo que hay multitud de formas intermedias, estudie Ud. lo que desee: está a su disposición. Mire acerca de los cetáceos, los dinosaurios, las aves o los homínidos. Todos ellos están bastante bien explicados desde sus organismos precursores. Claro que la fuente no debe ser religiosa ni interesada en negar: léalos a todos y compatibilice los datos y las afirmaciones que pudieran explicarlos. Y compruebe por Ud. mismo las mentiras patentes, y las afirmaciones que no se sustentan en esos datos…
    Manue

  203. maría-iris:

    ¿Deja rastro el gusano de seda cuando se hace mariposa?.
    En el hombre la metamorfosis de niño a adulto hay veces que se hace con naturalidad sin resistirse, pero si uno se niega hay rastro (quiero referirme a las dos posibilidades).

    Me da la sensación que pueden ser distintas las maneras que la naturaleza usa para que se dé el PROCESO de la evolución de la especie. Lo principal es que se hace siempre con proceso. Que el cambio es empujado por un impulso, producido por el calor, luz, atracción, imantación.
    Sería como si la fuerza de gravedad que da seguridad en lo que se es, con la forma, o con la capacidad del momento, fuera arrastrada por su contraria, la elevación, perdiendo por alguna razón peso y ganando al medio.
    Al morir, mientras dura el cuerpo, el cuerpo sigue pesando y pesa más, la fuerza de gravedad se queda por un tiempo, es decir la vida depende mucho más de la fuerza que se va, que es la contraria.
    Entonces el alma no está en el cerebro, quizá el cerebro es alimentado por el alma….
    Creo que lo que desconocemos o rechazamos es mucho más importante para el hombre de lo que piensa.

  204. Naná:

    Creo que el debate entre ciencia y fé es estéril porque ambos conceptos están instalados en necesidades distintas del ser humano.
    Ambos buscan dar respuesta a las preguntas que nos hacemos, y
    la ciencia lo hace desde el raciocinio y a través del método ciéntifico, que exige que cualquier premisa sea demostrada y que supere el filtro de la comunidad ciéntifica, que está ahí para buscarle pegas a la teoría.
    Lo que ocurre es que este proceso, precisamente por su rigurosidad, es lento, y la impaciencia del ser humano por conocer la causa-efecto de todo es lo que propicia la fé. No solo en la religión tratando de explicar la causa del mundo y dando alas a la esperanza de una vida tras la muerte, también en cualquier experiencia empírica o en cualquier teoría facilona que le parezca coherente.
    De modo que la necesidad de creer, la fé, ya sea en dioses, en la inmortalidad del alma, en la astrología o en que llueve más los fines de semana, procede de la necesidad emocional de saberlo todo y saberlo ya, y si no está demostrado nos lo inventamos, porque esta incerteza pone muy nervioso y da mucha inseguridad. Y lo curioso es que la fé, a veces, funciona…véase si no el método placebo…si crees firmemente en que algo te curará, tal vez te cure.
    Peronalmente, soy escéptica y mi mente no acepta explicaciones con fisuras, por consoladoras que sean. Hay muchas cosas que no sé y que no creo que llegue a saber porque a la ciencia no le dará tiempo a explicarlas antes de que me muera (es una de las razones por las que me da rabia no ser eterna), pero de ahí a caer en la tentación de acortar el camino por los atajos de la fé, hay todo un trecho…el de estar dispuesto a hacerse trampas a sí mismo, probablemente sin saberlo.
    Quien no pueda vivir con dudas (y sospecho que es una gran mayoría de la gente), que crea, si eso le hace más soportable la existencia.
    Los demás tendremos que esperar a que la ciencia nos proporcione explicaciones más consistentes.
    Probablemente la fé sea muy reconfortante, pero aleja de la verdad.

  205. maría-iris:

    Naná, para tener fe lo primero que hay que hacer es permitirse salir de la lógica personal y pasar a una experiencia nueva, donde uno no dice: pienso, luego existo; éxiste y deja de pensar con limitación, va más allá de la identificación de uno mismo con el pensamiento. Cuando eres consciente de que estás pensando demasiado, esa conciencia no forma parte del pensar, es una dimensión diferente de conciencia.
    Si se sabe que a veces la fe funciona, que da respuestas, es que hay una manera de estar que mueve leyes desconocidas, que se podrán explicar no negándolas por no tocarlas y verlas, sino yendo a experimentarlas dejando estructuras conocidas, lo que aporta dejar de pensar en pruebas e ir a buscarlas en uno.

  206. Naná:

    María Iris, si es que tener fé no es lo difícil, y dejar de pensar, más fácil todavía. Ambos son los caminos más cortos para explicarse el mundo y se aplican desde que el Homo Sapiens pisó la Tierra, si no desde antes. Lo difícil es aplicar el rigor de la ciencia a nuestras conclusiones, más que nada para asegurarnos de que no nos conformamos con explicaciones simples, por evidentes que parezcan.
    Y fiarnos de nosotros mismos y de nuestras propias percepciones también suele conducirnos, con bastante frecuencia, al error.
    De manera que, por mi parte, así se me aparezca la Virgen de Lourdes tan real que hasta pueda tocarla, antes que creer en ella pensaré que tal vez se trate de un tumor cerebral. Desde luego, es menos emocionante, pero mucho más probable y tal vez el neurólogo me salve la vida.
    La duda permanente es inquietante, pero es la única manera fiable de llegar a algunas verdades. Y si luego la verdad no es tan bonita como las múltiples explicaciones esotéricas de las cosas, eso sí que ya no es culpa mía. Al menos, es más efectiva.

  207. El otro Carlos:

    PARTE I DE VI

    Estimado Manuel,

    Resulta evidente que también Ud. es una persona perseverante, lo cual, desde cierta perspectiva, estará de acuerdo al menos en esto conmigo, es una virtud mientras se mantienen las buenas intenciones.
    Agradezco sin dudas su información, que como notará, pese a lo discordante, revelan las variadas vertientes que pueden tener concepciones sobre la realidad o la aproximación a esta. Como preámbulo, solo quisiera comenzar opinando que pese a las cuestiones que Ud. suscita suelen ser sin dudas interesantes, por su contenido y versatilidad resulta difícil intentar dilucidarlas de la mejor manera aquí donde la economía de los argumentos resulta fundamental. Una pequeña observación inicial, si me permite, respecto a la minoría de científicos sobresalientes que creen en la existencia de Dios. De ninguna manera niego ese hecho, sino que se hace para llamarnos a la atención, de que un número de ellos aún minoritario, deciden decantarse sinceramente por esa concepción y no obstante a esto no se le reconoce por la generalidad, como un resultado de incompetencia intelectual, lo que hace que se les considere su criterios y sus razones tan respetables como las de los demás. También estará de acuerdo conmigo, que no pocos logros de la ciencia comenzaron no por el protagonismo de una mayoría sino por el singular “brote” de unos pocos que despuntaron, (pienso en Newton, Galileo, Einstein,…etc.), si me hago entender; una mayoría no tendría necesariamente que hegemonizarse como última palabra. Cuando Ud. opina: “Claro que la fuente no debe ser religiosa ni interesada en negar: léalos a todos y compatibilice los datos y las afirmaciones que pudieran explicarlos.” ¿sería obvia discriminación establecer como única opinión admisible a científicos de concepción atea?; no obstante si se da cuenta, muchas de las citas que he mencionado, están hechas precisamente por evolucionista y ATEOS. Ud. ha mencionado con frecuencia observaciones a su juicio, incoherentes desde el punto de vista bíblico, desearía comentarle algunos detalles a modo de ampliar la información, que no han pasado desapercibidos a muchos estudiosos del tema, que he tratado de resumir al máximo aquí:

    Comenzando desde el mismo primer versículo de la Biblia, se declara: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra”. (Génesis 1:1.) Por estudios que han hecho, los científicos han teorizado que el universo material que nos rodea e integramos, sí tuvo comienzo. No ha existido desde siempre. El astrónomo Robert Jastrow, agnóstico en asuntos religiosos, escribió: “Los detalles difieren, pero los elementos esenciales en el relato astronómico y el relato bíblico de Génesis son iguales: la cadena de sucesos que condujo a la aparición del hombre empezó rápida y súbitamente en un momento específico, en un relampagueo de luz y energía”.

    La verdad es que, aunque muchos científicos creen que el universo tuvo principio, no aceptan la declaración de que “Dios creó”. No obstante, algunos ahora admiten que es difícil pasar por alto la prueba de que hay alguna clase de inteligencia tras todo. Freeman Dyson, profesor de física, comenta: “Mientras más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, más prueba hallo de que de alguna manera el universo sabía que veníamos”.
    Dyson pasa a reconocer lo siguiente: “Como científico, adiestrado en los hábitos del pensamiento y el lenguaje del siglo XX más bien que del XVIII, no afirmo que la arquitectura del universo pruebe la existencia de Dios. Solo afirmo que la arquitectura del universo es consecuente con la hipótesis de que un elemento mental desempeña un papel esencial en su funcionamiento”. Su comentario ciertamente revela la actitud escéptica de hoy día. Pero si se pone a un lado ese escepticismo, se nota que hay una extraordinaria armonía entre la ciencia moderna y la declaración bíblica de que “en el principio Dios creó los cielos y la tierra”. (Génesis 1:1.)
    Siendo el caso que la generalidad de los científicos concuerdan en que el universo tuvo principio. La mayor parte también está de acuerdo en que antes de este principio, tuvo que existir algo real. Algunos hablan de una energía sempiterna. Otros postulan un caos primigenio como la condición preexistente; o también un vacío que no obstante ya contenía leyes y constantes físico-matemáticas para la génesis de una singularidad. Sin importar como se le denomine, la mayoría presupone la existencia de algo que no tuvo principio y que se remonta infinitamente en el tiempo. De modo que la cuestión queda reducida a si presuponemos que era algo eterno o alguien eterno. Una vez analizado lo que la ciencia ha descubierto sobre el origen y la naturaleza del universo y la vida que hay en él, muchos se han preguntado: ¿cuál de estas opciones parece más razonable?

    Adicionalmente se suele confirmar la armonía de la Biblia con varios hechos científicos, pese a no ser un tratado de ciencias. La Biblia dice en Job 26:7 que Dios está “colgando la tierra sobre nada”. La ciencia afirma que la Tierra permanece en su órbita en el espacio principalmente debido a la interacción de la gravedad y la fuerza centrífuga. Estas fuerzas, naturalmente, son invisibles. Por lo tanto, la Tierra, al igual que otros cuerpos celestes, está suspendida en el espacio como si colgara de la nada. Hablando desde el punto de vista de Dios, el profeta Isaías escribiría bajo inspiración: “Hay Uno que mora por encima del círculo de la tierra, los moradores de la cual son como saltamontes”. (Isa 40:22.) En la antigüedad, la mayoría de la gente creía que la Tierra era plana. Aunque ya en el siglo VI a.E.C. el filósofo griego Pitágoras formuló la teoría de que el planeta debía de ser una esfera, el profeta Isaías había declarado dos siglos antes con extraordinaria claridad y certidumbre lo ya dicho: “Hay Uno que mora por encima del círculo de la tierra” (Isaías 40:22). La palabra hebrea jugh, que se traduce aquí “círculo”, también se puede verter “esfera”. Es de interés que únicamente un objeto esférico se ve como un círculo desde cualquier ángulo. De modo que el profeta Isaías se adelantó muchísimo a su época cuando escribió esa declaración, exacta desde el punto de vista científico y exenta de la influencia de los mitos antiguos.

    (Continúa…)

  208. El otro Carlos:

    PARTE II (Continuación…)

    También los escritores de la Biblia a menudo hablan desde el punto de vista del observador que está sobre la Tierra o desde su posición geográfica particular, como nosotros solemos hacer hoy día. Por ejemplo, la Biblia menciona “la salida del sol”. (Nú 2:3; 34:15; BJ.) En el pasado algunos se valieron de expresiones como esta para desacreditar la validez científica de la Biblia, alegando que los hebreos creían que la Tierra era el centro de todo lo que existía, y que el Sol giraba alrededor de ella. Pero en ningún lugar expresaron los escritores de la Biblia tal creencia. Estos críticos pasan por alto el que ellos mismos emplean expresiones idénticas y que estas aparecen en sus calendarios. Es común oír decir: “el Sol sale” o “el Sol se ha puesto”, y se usa asimismo la expresión “el recorrido del Sol”. La Biblia también habla de “la extremidad de la tierra” (Sl 46:9), “los cabos de la tierra” (Sl 22:27), “las cuatro extremidades de la tierra” (Isa 11:12), “los cuatro ángulos de la tierra” y “los cuatro vientos de la tierra” (Rev 7:1). Estas expresiones no pueden utilizarse para demostrar que los hebreos entendían que la Tierra era cuadrada. El número cuatro a menudo se usa para denotar lo que es completo, así como los cuatro puntos cardinales cubren toda la Tierra, y a veces empleamos las expresiones “hasta los cabos de la Tierra”, “todos los rincones de la Tierra” y “a los cuatro vientos” en el sentido de abarcar todo el planeta. (Compárese con Eze 1:15-17; Lu 13:29.)

    ¿Puede confiarse en un relato antiguo de la creación?

    “¿Quién sabe y quién puede decir de dónde todo esto procede y cómo sucedió la creación?” Hallamos estas palabras en el poema “El himno de la creación”, compuesto en sánscrito hace más de tres mil años, y que forma parte del Rig-Veda, un libro sagrado hindú. El poeta dudaba de que ni siquiera los muchos dioses hindúes supieran “cómo sucedió la creación”, pues “los mismos dioses son posteriores a la creación”.
    Escritos babilónicos y egipcios exponen mitos similares sobre el nacimiento de sus dioses en un universo preexistente. Sin embargo, el hecho es que ninguno de estos mitos explica la procedencia del universo. Analicemos, por tanto, un relato diferente sobre la creación. Esta narración particular, que se encuentra en la Biblia, empieza con las palabras mencionadas: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).

    Moisés escribió esta declaración sencilla y elocuente hace unos tres mil quinientos años. El versículo centra la atención en un Creador, Dios, que trasciende el universo material porque le dio origen y, por consiguiente, existía con anterioridad. El mismo libro enseña que “Dios es un Espíritu”, lo que significa que existe de manera invisible a nuestros ojos (Juan 4:24). Esta explicación es quizá más concebible hoy, pues los científicos han descubierto la existencia en el espacio de potentísimas estrellas de neutrones y agujeros negros, objetos invisibles que pueden detectarse por los efectos que producen.

    Es significativo que la Biblia diga: “Hay cuerpos celestes, y cuerpos terrestres; mas la gloria de los cuerpos celestes es de una clase, y la de los cuerpos terrestres es de una clase diferente” (1 Corintios 15:40, 44). Estas palabras no se refieren a la materia cósmica invisible que los astrónomos estudian. Los “cuerpos celestes” mencionados son cuerpos espirituales inteligentes. Pero, ¿quiénes, además del Creador, poseería cuerpos espirituales?
    Según la Biblia, la creación no empezó con el ámbito físico. Este antiguo relato dice que primero se creó a otra persona espiritual, el Hijo primogénito (Jesús, antes de venir como humano y ser transferida su vida a la matriz de una mujer). Él fue “el primogénito de toda la creación”, o “el principio de la creación por Dios” (Colosenses 1:15; Revelación [Apocalipsis] 3:14). Esta primera creación fue exclusiva.
    El Hijo primogénito fue la única creación que Dios produjo directamente, y se le dotó de gran sabiduría. De hecho, un escritor posterior, un rey conocido por su propia sabiduría, llamó a este Hijo el “obrero maestro”, mediante quien se hicieron todas las demás obras creativas (Proverbios 8:22, 30; véase también Hebreos 1:1, 2). Pablo, el maestro del siglo primero antes mencionado, dijo de él: “Por medio de él todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles” (Colosenses 1:16; compárese con Juan 1:1-3).
    ¿Cuáles fueron las cosas invisibles en los cielos a las que el Creador dio la existencia por medio de este Hijo? Aunque los astrónomos hablan de miles de millones de estrellas y agujeros negros invisibles, la Biblia hace referencia con estas palabras a cientos de millones de criaturas con cuerpos espirituales. Pero ¿por qué crear tales seres inteligentes invisibles?, cabe preguntarse.

    Tal como el estudio del universo contesta algunas preguntas acerca de su Causa, el estudio de la Biblia nos provee información importante sobre su Autor. Por ejemplo, la Biblia nos dice que él es el “Dios feliz”, cuyas intenciones y acciones son reflejo de su amor (1 Timoteo 1:11; 1 Juan 4:8). Podemos concluir lógicamente, por tanto, que Dios optó por tener la compañía de otros seres espirituales inteligentes que también pudiesen disfrutar de la vida. Cada uno de ellos tendría una ocupación gratificante que contribuiría al beneficio de los demás y al cumplimiento del propósito del Creador.

    Nada indica que estas criaturas espirituales debían obedecer a Dios como autómatas. Por el contrario, se las facultó con inteligencia y libre albedrío. El relato bíblico indica que Dios propugna la libertad de pensamiento y la libertad de acción, sabiendo que tales libertades no supondrán ninguna amenaza permanente para la paz y la armonía del universo. Pablo escribió: “… donde está el espíritu de Dios, hay libertad” (2 Corintios 3:17).

    (Continúa…)

  209. El otro Carlos:

    PARTE III (Continuación…)

    Ahora bien, ¿Qué son las cosas visibles en los cielos que Dios creó mediante su Hijo primogénito? Entre ellas están el Sol y los demás miles de millones de estrellas y objetos materiales que componen el universo. ¿Nos da la Biblia alguna idea de cómo produjo Dios todo ello de la nada? Examinemos lo que dice la Biblia a la luz de la ciencia moderna.
    En el siglo XVIII, el químico Antoine-Laurent de Lavoisier estudió el peso de la materia. Observó que después de una reacción química, el peso del producto igualaba el peso total de los componentes originales. Si se quema papel en oxígeno, pongamos por caso, la ceniza y los gases resultantes pesan lo mismo que el papel y el oxígeno originales. Lavoisier formuló la “ley de la conservación de la materia”. En 1910, The Encyclopædia Britannica expuso: “La materia no se crea ni se destruye”. Esta afirmación parecía razonable, al menos en aquel tiempo.
    Sin embargo, la explosión de una bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945 puso de manifiesto un error en la ley de Lavoisier. En esa explosión de una masa supercrítica de uranio se formaron diferentes tipos de materia, pero su masa total era menor que la del uranio original. ¿A qué se debió? A que parte de la masa de uranio se convirtió en una espantosa explosión de energía.

    Otro problema de la ley de Lavoisier sobre la conservación de la materia se planteó en 1952 con la detonación de un artefacto termonuclear (la bomba de hidrógeno). En aquella explosión, los átomos de hidrógeno se combinaron para formar helio. Pero la masa del helio resultante era menor que la del hidrógeno original. Una parte de la masa de hidrógeno se convirtió en energía, provocando una explosión mucho más devastadora que la de la bomba de Hiroshima.
    Como demostraron estas explosiones, una mínima cantidad de materia puede convertirse en una enorme manifestación de energía. Esta relación entre la materia y la energía explica la potencia del Sol, que hace posible nuestra vida y bienestar. ¿Cuál es la equivalencia? Pues bien, unos cuarenta años antes, en 1905, Einstein había predicho una equivalencia entre la materia y la energía. Su ecuación E=mc2 es muy conocida. Una vez que Einstein formuló la relación, los científicos pudieron explicar por qué ha brillado el Sol por miles de millones de años. En el interior del Sol se producen continuas reacciones termonucleares. De este modo, el Sol convierte cada segundo unos 564 millones de toneladas de hidrógeno en 560 millones de toneladas de helio, lo que significa que unos cuatro millones de toneladas de materia se transforman en energía solar, una pequeña parte de la cual llega a la Tierra y sostiene la vida.
    Pero hay que decir que el proceso inverso también es posible. “La energía se convierte en materia cuando las partículas subatómicas chocan a altas velocidades y crean partículas nuevas y más pesadas”, explica The World Book Encyclopedia. Los científicos logran esta reacción a una escala limitada, usando enormes máquinas llamadas aceleradores de partículas, en las cuales las partículas subatómicas chocan a grandes velocidades creando materia. “Estamos repitiendo uno de los milagros del universo: transformar energía en materia”, explica el doctor en Física Carlo Rubbia, ganador del premio Nobel.

    Pero ¿qué tiene que ver este hecho con el relato bíblico de la creación? Pues bien, aunque la Biblia no es un libro de texto científico, se ha demostrado que está al día y que concuerda con hechos científicos. Este libro apunta de principio a fin a Aquel que creó toda la materia del universo, el Científico por excelencia (Nehemías 9:6; Hechos 4:24; Revelación 4:11). Asimismo, hace una clara referencia a la relación que existe entre la energía y la materia.
    Por ejemplo, la Biblia invita a sus lectores a hacerse la siguiente reflexión: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas [las estrellas] aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, ninguna de ellas falta” (Isaías 40:26). De modo que la Biblia dice que una enorme fuente de energía dinámica, (referida al Creador), fue la causa de la existencia del universo, lo cual concuerda totalmente con la ciencia y tecnología modernas. Solo por esta razón, el relato bíblico de la creación merece un profundo respeto.

    Después de crear en el cielo las cosas invisibles y las visibles, el Creador y su Hijo primogénito se centraron en la Tierra. ¿De dónde vino esta? Dios pudo producir directamente los diferentes elementos químicos que componen nuestro planeta transformando ilimitada energía dinámica en materia, proceso factible según la física actual. O como muchos científicos creen, la Tierra pudo formarse de materia procedente de la explosión de una supernova. Y no puede negarse la posibilidad de una combinación de varios medios, los ya mencionados y otros que los científicos aún no han descubierto. Sea como fuere, el Creador sería Fuente dinámica de los componentes de la Tierra, entre ellos todos los minerales esenciales para la vida.
    Es evidente que la formación de la Tierra supuso mucho más que reunir todos los materiales en la debida proporción. Su tamaño, rotación y distancia del Sol, así como la inclinación de su eje y la forma casi circular de su órbita debían ser también las precisas, exactamente las que son. El Creador también influyendo con precisión sobre varios parámetros, puso en funcionamiento ciclos naturales que hicieron a nuestro planeta idóneo para mantener múltiples formas de vida. El ser humano tiene muchas razones para maravillarse. Ahora bien, imaginémonos la reacción de los hijos celestiales de Dios cuando presenciaron la creación de la Tierra y de la vida que hay en ella. Un libro de la Biblia dice que “gozosamente clamaron a una” y “empezaron a gritar en aplauso” (Job 38:4, 7).

    (Continúa…)

  210. El otro Carlos:

    PARTE IV

    Cómo debe entenderse el capítulo 1 de Génesis

    El primer capítulo de la Biblia contiene una explicación parcial del proceso fundamental que Dios siguió para PREPARAR la Tierra (que ya constaba desde “el principio” indeterminado –de miles de millones de años atrás-, concordante con Gén. 1:1), como hogar del hombre. El capítulo no da todos los detalles; al leerlo no debe desconcertarnos que se omitan datos que los lectores de tiempos antiguos no hubieran comprendido de todos modos. Por ejemplo, al escribir ese capítulo, Moisés no habló de la función de las algas y bacterias microscópicas. El hombre observó estas formas de vida por primera vez después de la invención del microscopio en el siglo XVI. Tampoco habló Moisés de los dinosaurios, cuya existencia se conoció en el siglo XIX al producirse el hallazgo de unos fósiles. En cambio, Moisés utilizó por inspiración palabras que la gente de su día pudiera entender, pero que a la vez fueran exactas en todo lo que decían sobre la creación de la Tierra.
    Al leer el capítulo 1 de Génesis, a partir del versículo 3, observamos una distribución en seis “días” creativos. Hay quien dice que estos eran días literales de veinticuatro horas, dando a entender que todo el universo y la vida en la Tierra se crearon en menos de una semana. Sin embargo, puede verse fácilmente que la Biblia no enseña tal cosa. El libro de Génesis se escribió en hebreo. En este idioma la palabra “día” se refiere a un espacio de tiempo que puede ser tanto un período extenso como un día literal de veinticuatro horas. En el mismo Génesis se habla de los seis “días” en conjunto como un período de MAYOR duración, el ‘día en el que Jehová hizo tierra y cielo’ (Génesis 2:4; compárese con 2 Pedro 3:8). La realidad es que la Biblia muestra que los “días” de la creación son edades que abarcan miles de años.

    Puede llegarse a esa conclusión por lo que la Biblia dice sobre el séptimo “día”. El relato de cada uno de los primeros seis “días” termina con las palabras “y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana”. Pero no concluye así el séptimo “día”. Es más, en el siglo primero de la era común, después de unos cuatro mil años de historia, la Biblia habla del séptimo “día” de descanso como todavía en curso (Hebreos 4:4-6). De modo que el séptimo “día” es un período que se extiende por miles de años, y lógicamente podemos concluir lo mismo acerca de los primeros seis “días”.

    Los “días” primero y cuarto

    Parece ser que la Tierra ya estaba en órbita alrededor del Sol y era un globo cubierto de agua antes de que empezaran los seis “días”, o períodos, de obras creativas especiales. “Había oscuridad sobre la superficie de la profundidad acuosa” (Génesis 1:2). En aquel tiempo primitivo algo, quizá una mezcla de vapor de agua, otros gases y polvo volcánico, debió impedir que la luz del Sol llegara hasta la superficie de la Tierra. La Biblia explica el primer período de la creación de esta manera: “Dios procedió a decir: ‘Haya luz’; y gradualmente llegó a existir la luz”, es decir, llegó a la superficie terrestre (Génesis 1:3, traducción de J. W. Watts).
    La expresión “gradualmente llegó a” refleja con exactitud un estado del verbo hebreo que denota una acción progresiva que tarda un tiempo en completarse. Todo el que lea el primer capítulo de Génesis en hebreo puede hallar unas cuarenta veces esta forma, la cual es un factor clave para la comprensión de dicho capítulo. Lo que Dios empezó en la tarde figurativa de un período creativo se hizo progresivamente claro o evidente en la mañana de ese “día”. (Los hebreos contaban el día de puesta de sol a puesta de sol.) Por otra parte, lo que se empezaba en un período no tenía que estar completamente terminado antes de comenzar el siguiente período. A modo de ejemplo: la luz empezó a aparecer gradualmente en el primer “día”, pero no fue hasta el cuarto período creativo cuando el Sol, la Luna y las estrellas pudieron distinguirse con claridad (Génesis 1:14-19).

    Los “días” segundo y tercero

    Antes de hacer aparecer la tierra seca en el tercer “día” de la creación, el Creador elevó parte de las aguas. De este modo la Tierra se vio rodeada por un dosel de vapor de agua. (El Creador pudo haber empleado procesos naturales para elevar estas aguas y mantenerlas en esa posición, hasta que se precipitaron sobre la Tierra en el tiempo de Noé (Génesis 1:6-8; 2 Pedro 2:5; 3:5, 6). Este suceso histórico dejó una huella indeleble en los supervivientes humanos y sus descendientes, como han constatado los antropólogos al hallar reflejado el relato del Diluvio en diferentes culturas de TODA la Tierra.) El relato antiguo no dice —y no tiene por qué decirlo— cómo tuvo lugar esta elevación, sino que se centra en la expansión que se formó entre las aguas superiores y las superficiales, a la que llama “cielos”. Aún hoy en día se usa este término con referencia a la atmósfera por donde vuelan los pájaros y los aviones. Al debido tiempo, Dios conformó los cielos atmosféricos de una mezcla de gases esenciales para la vida, pudiendo usar medios naturales para ello, como veremos más adelante.

    (Continúa…)

  211. El otro Carlos:

    PARTE V

    Durante el transcurso de los “días” creativos las aguas superficiales bajaron y apareció la tierra seca. Posiblemente Dios se valió de las fuerzas geológicas que todavía mueven hoy las placas de la Tierra para hacer ascender las plataformas oceánicas y formar los continentes. Así pudo haberse producido la tierra seca y las profundas cuencas oceánicas, de cuyo relieve los oceanógrafos han trazado mapas que estudian con gran interés, además de la perspicacia que se manifiesta en la Biblia sobre la historia de las montañas. Esto es lo que dice un libro de texto sobre geología: “Desde el precámbrico hasta el presente, el proceso perpetuo de edificar y destruir montañas ha continuado. [...] No solo sucede que algunas montañas han surgido del fondo de mares que ya no existen, sino que muchas veces han sido sumergidas mucho tiempo después de haberse formado, y de nuevo han vuelto a elevarse”. Compare esto con el lenguaje poético del salmista: “Con una profundidad acuosa precisamente como una prenda de vestir la cubriste [a la Tierra]. Las aguas estaban situadas por encima de las montañas mismas. [...] montañas procedieron a ascender, llanuras-valles procedieron a descender [...] al lugar que tú has fundado para ellas”. (Salmo 104:6, 8.)Cuando se formó el suelo seco, tuvo lugar otro asombroso suceso. Leemos: “Pasó Dios a decir: ‘Haga brotar la tierra hierba, vegetación que dé semilla, árboles frutales que lleven fruto según sus géneros, cuya semilla esté en él, sobre la tierra’. Y llegó a ser así” (Génesis 1:11).

    Como se sabe, la compleja fotosíntesis es fundamental para la vegetación. Las células de las plantas verdes poseen en su interior uno o varios orgánulos llamados cloroplastos, que son receptores de la energía luminosa. “Estas fábricas microscópicas —explica el libro Planet Earth— producen azúcares y almidones [...]. Ninguna fábrica concebida por el hombre es más eficiente que un cloroplasto, ni sus productos tienen tanta demanda.”
    Y así es, pues los animales dependen de los cloroplastos para su supervivencia. Además, sin vegetación verde, la atmósfera tendría un exceso de anhídrido carbónico y moriríamos por el calor y la falta de oxígeno. Algunos especialistas dan explicaciones asombrosas del desarrollo de la vida dependiente de la fotosíntesis. Por ejemplo, dicen que cuando los organismos unicelulares del agua empezaron a quedarse sin alimento, “unas cuantas células pioneras por fin hallaron una solución: la fotosíntesis”. Pero ¿sucedió realmente así? La fotosíntesis es tan compleja que los científicos aún están intentando descubrir sus secretos. ¿Cree usted que la vida fotosintética, con capacidad de reproducción, apareció inexplicable y espontáneamente? ¿O le parece más razonable creer que fue el resultado de una creación inteligente, con propósito, como explica Génesis?

    Es posible que la aparición de nuevas variedades de flora no terminara en el tercer “día” de la creación. Puede que prosiguiera hasta el sexto “día”, cuando el Creador “plantó un jardín en Edén” e “hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de uno y bueno para alimento” (Génesis 2:8, 9). Y, como se ha mencionado, la atmósfera de la Tierra debió aclararse en el cuarto “día”, de modo que llegaría más luz del Sol y de otros cuerpos celestes a la Tierra.
    Los “días” quinto y sexto
    En el quinto “día” creativo, el Creador procedió a poblar los océanos y los cielos atmosféricos con una nueva forma de vida, “almas vivientes”, diferente de la vegetación. Es de interés que los biólogos hablan del reino vegetal y del reino animal, y dividen a estos en subclasificaciones. La palabra hebrea que se traduce por “alma” significa “respirador”, y la Biblia dice que las “almas vivientes” tienen sangre. Por lo tanto, podemos concluir que en el quinto período creativo empezaron a aparecer las criaturas con sistema respiratorio y circulatorio, los “respiradores” que poblarían los mares y los cielos (Génesis 1:20; 9:3, 4).
    En el “día” sexto Dios dirigió de nuevo su atención a la tierra seca. Creó animales ‘domésticos’ y ‘salvajes’, designaciones estas que tenían sentido cuando Moisés escribió el relato (Génesis 1:24). De modo que fue en el sexto período creativo cuando se creó a los mamíferos terrestres. ¿Y qué decir del ser humano?

    El antiguo relato histórico muestra que con el tiempo el Creador tuvo a bien producir un ser vivo verdaderamente único en la Tierra. Dijo a su Hijo celestial: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:26). De este modo el hombre reflejaría la imagen espiritual de su Hacedor, manifestaría sus cualidades y podría adquirir una gran profusión de conocimientos, lo que le permitiría actuar con una inteligencia muy superior a la de los animales. También, a diferencia de estos, el hombre fue creado con la capacidad de obrar según su propio libre albedrío, y no principalmente por instinto.

    En los últimos años, los científicos han profundizado sus conocimientos de la genética humana. Al comparar el material genético del ser humano de diferentes partes de la Tierra, han podido comprobar que la humanidad posee un antepasado común. Todo ser humano que ha vivido en el planeta, incluidos nosotros, ha recibido su ADN de la misma fuente. En 1988, la revista Newsweek presentó esos hallazgos en un artículo titulado “La búsqueda de Adán y Eva”. Esos estudios se basaron en un tipo de ADN mitocondrial, material genético que se transmite solo por medio de la madre. Otros informes publicados en 1995 sobre investigaciones del ADN masculino señalan a la misma conclusión: que “hubo un ‘Adán’ ancestral, cuyo material genético en el cromosoma [Y] es común a todos los hombres que viven hoy en la Tierra”, según lo expresó la revista Time. Esto ilustra que la historia que encontramos en Génesis, inspirada por Aquel que la protagonizó, es perfectamente creíble, también, desde este punto de vista.
    (Continúa…)

  212. El otro Carlos:

    PARTE VI (final)

    La creación física alcanzó su clímax cuando Dios juntó algunos elementos de la Tierra para formar a su primer hijo humano, a quien dio el nombre de Adán (Lucas 3:38). El relato histórico nos dice que el Creador del planeta y la vida que hay en él colocó al hombre que había hecho en un jardín “para que lo cultivara y lo cuidara” (Génesis 2:15). Es posible que en aquel tiempo el Creador aún estuviera produciendo nuevos géneros de animales. La Biblia dice: “Dios estaba formando del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos, y empezó a traerlas al hombre para ver lo que llamaría a cada una; y lo que el hombre la llamaba, a cada alma viviente, ese era su nombre” (Génesis 2:19). La Biblia no da a entender de ningún modo que el primer hombre, Adán, fuera una simple figura mitológica. Por el contrario, fue un personaje real, un ser humano que pensaba y sentía, y que podía realizarse en aquel hogar paradisíaco. Todos los días aprendía algo más de la obra, las cualidades y la personalidad de su Creador.
    Al cabo de un tiempo no especificado, Dios creó a la primera mujer y se la dio a Adán como esposa. Además, Dios amplió el propósito de la vida de la pareja con esta significativa misión: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:27, 28). Nada puede cambiar el propósito declarado del Creador, a saber, que toda la Tierra se convierta en un paraíso lleno de seres humanos felices que vivan en paz unos con otros y con los animales.

    El universo material, incluido nuestro planeta y la vida que hay en él, constituiría un claro testimonio de la sabiduría divina. Así pues, es obvio que Dios podía prever la posibilidad de que, con el tiempo, algunos seres humanos optaran por actuar con rebeldía e independencia de Aquel que los había creado y les había dado la vida, lo cual obstaculizaría el gran proyecto de producir un paraíso mundial. El relato dice que Dios puso a Adán y Eva una prueba sencilla que les recordaría la necesidad de ser obedientes. La desobediencia, dijo Dios, resultaría en la pérdida de la vida que les había otorgado. Fue amoroso de su parte advertir a nuestros primeros padres de tal proceder erróneo, que afectaría a la felicidad de toda la especie humana (Génesis 2:16, 17).
    Para el fin del sexto “día”, el Creador había efectuado todo lo necesario para cumplir su propósito. Podía pronunciar “muy bueno” todo lo que había hecho (Génesis 1:31). En este momento la Biblia introduce otro importante período de tiempo al decir que Dios “procedió a descansar en el día séptimo de toda su obra que había hecho” (Génesis 2:2). Como el Creador “no se cansa ni se fatiga”, ¿por qué se dice que descansó? (Isaías 40:28.) Esta expresión denota que cesó de realizar creaciones físicas; descansa, asimismo, sabiendo que nada, ni siquiera la rebelión en el cielo o en la Tierra, puede frustrar el cumplimiento de su magnífico propósito. Dios bendijo con confianza el séptimo “día”, por lo que sus criaturas inteligentes leales —seres humanos y seres espirituales invisibles— pueden tener la certeza de que para el fin del séptimo “día”, la paz y la felicidad reinarán en todo el universo.

    ¿Podemos confiar en el relato de Génesis?

    Pero, ¿podemos creer en el relato de la creación y las perspectivas que comporta? Como hemos visto, la investigación genética moderna está llegando a la conclusión que la Biblia había expuesto con mucho tiempo de anterioridad. Además, algunos científicos han reparado en el orden de los sucesos del relato de Génesis. Por ejemplo, el conocido geólogo Wallace Pratt comentó: “Si se me pidiera que, como geólogo, explicara brevemente nuestras ideas modernas del origen de la Tierra y el desarrollo de la vida en ella a un pueblo sencillo y pastoril como las tribus a las cuales se dirigió el libro de Génesis, difícilmente podría hacerlo mejor que siguiendo bastante de cerca gran parte del lenguaje del primer capítulo de Génesis”. También observó que el orden en el que Génesis presenta el origen de los mares y la aparición de la tierra seca, así como la formación de la vida marina, de las aves y de los mamíferos, es fundamentalmente la secuencia de las principales divisiones del tiempo geológico.

    Piense ahora: ¿Cómo supo Moisés el orden debido hace miles de años si su fuente de información no fue el mismo Creador?
    “Por la fe sabemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible ha tenido origen de lo invisible.” (Hebreos 11:3, Nuevo Testamento, Editorial Mensajero.) Hay quienes, en su derecho, no están dispuestos a aceptarlo y prefieren creer en el azar o en algún proceso ciego prescindible de causas inteligentes, que supuestamente dio origen al universo y a la vida. Pero, como hemos visto, hay muchas y diferentes razones por las cuales muchos creen que el universo y la vida terrestre, incluida la nuestra, se originan de una Primera Causa inteligente, un Creador, Dios.

    La Biblia dice con claridad que “la fe no es posesión de todos” (2 Tesalonicenses 3:2). Sin embargo, la fe no es credulidad; tiene un fundamento. Aún con las lógicas limitaciones de espacio de este blog, pudiera corroborarse que existen razones válidas y convincentes por las que es posible confiar en la Biblia y en el Magnífico Creador, que se interesa por nosotros personalmente. Una multitud así lo considera, incluyendo a unos cuantos intelectuales que precisamente, y no obstante reconociéndosele elevadas credenciales intelectuales frente a una mayoría de detractores, que también las tienen, equivalencias que entonces desplazan lo trascendental hacia el plano personal de la forma que cada cual interpreta y evalúa hechos e información que se va haciendo disponible.

    Saludos cordiales, disculpe la extensión, el otro Carlos.

  213. Rosa:

    Tal vez las religiones hayan durado y sigan durando tanto por razones parecidas a las de los medicamentos de “efecto placebo”( comprobados cientificamente) … una medicación que te da la confianza y esperanza de sentirte mejor.

  214. Acm:

    Pues yo creo en los universos espejos y en los paralelos, en el multiverso, en los viajes por el tiempo, en la singularidad del agujero negro, en las cuerdas y sus bailoteos, en los estados superpuestos y en el entrelazamiento, y en cualquier cosa que siga sorprendiendo y azuzando a la inteligencia del conocimiento, razón por la que, también creo, que la fe debe ser un don genético contra la ignorancia y el aburrimiento.

    Saludos muchos.

  215. Manue:

    María-Iris y Nana: Yo distinguiría entre fe religiosa usual (credulidad en una serie de digmas), que es de lo que hablamos cuando tratamos el tema religión “versus” ciencia (esto es, dogma, frente a hallazgos: datos, análisis, teorías, pruebas, falsabilidad, etc.) y la experiencia interior. No tengo nada en contra de la religión cuando cumple su papel de promover rutas de encuentro interior, de “dar sentido”, claro que ese papel liberador está cada vez más siendo asumido por la filosofía y las ciencias humanas modernas… Pero existen experiencias internas muy dignas de vivirse: autoencuentro, pérdida de miedos, amor… Claro que esto no tiene nada de anticientífico, incluso libera de cerrazones mentales como las que típicamente hallamos en el dogmático que tiene que limitar sus capacidades de búsqueda, o aun agarrarse a un clavo ardiendo para “salvarse” en cierto sentido que a mí me parece una huída empobrecedora que ningún dios digno de ese nombre podría aprobar…

  216. María-iris:

    Naná, tener fe no es decir creo. Tener fe pide dejar de identificarte con el yo y vivir más el SER. Es más difícil de lo que parece. Cuando se toca o se vive, cambia el comportamiento y la percepción, cambian las preguntas y se dejan las dudas. Aparece una capacidad de comprensión que de normal se escapa en la mayoria.
    Podría ser como cuando alguien no ha querido subir la montaña porque está a gusto en el valle, la prespectiva no es la misma. La altura da más amplitud de campo. Ir más allá es expansión. El horizonte se abre.
    Y habiendo explicaciones serias, de quien veve la fe, no llegan o no se muestran o no se tienen en cuenta o no se estudian, porque quien las debe valorar, en este caso es la ciencia, y cuando mira no ve, ni comprende, porque su POSICIÓN no es la adecuada, está en el valle. Ocurre que cuando se desmarca alguno atreviendose a subir con riesgo y dejando lo conocido, entonces siempre hay un acercamiento a nuevas develaciones o encuentro con la aceptación de esa inteligencia ordenada y superior, pero se suelen quedar solos con la oposición de las dudas de otros. Es una experiencia personal que cuesta aceptar cuando no se ha vivido.
    Con fe, uno respeta la ciencia, confia en su utilidad, pero sabe de su limitación. El rigor que hoy muestra, mañana puede ser motivo de vuelta por haber descubierto que no era así el tema.
    No es bueno hacer de la ciencia dios.
    Muchas veces no se tiene fe, porque la fe que traemos en potencia como posibilidad e inclinación en el hombre, está dirigida hacia otros terrenos erroneamente.
    Se endiosa al cuerpo, hay no cabe Dios.
    Al dinero, al trabajo, a la libertad, al poder, al conocimiento, etcetera, etcetera.
    Cuando nos cuesta creer, habría que pensar en dónde hemos puesto nuestra mayor seguridad. Esa parte nos está robando la capacidad de ver más allá.
    Creo que ya hemos dicho casi todo sobre la fe en el blog, nos falta dar permiso a la voluntad para despegar, regular la ley de la gravedad (materialidad, seguridad) con la ley de la imantación (aspiración mayor), en ese paso dejamos de controlar para confiar en la protección del Universo, gozando a su vez de la atracción de todas sus posibilidades.
    Se manifiestan leyes que siempre estuvieron ahí, pero solo se entienden con claridad y se gozan cuando uno se acerca.

  217. María-iris:

    Al otro carlos:
    De momento sólo he leido las tres pimeras partes y de verdad que debo decirte que tienes mucho mérito. He disfrutado con la información más que otras veces. Seguiré leyendo.
    En este momento me viene la certeza de que el universo se sostiene de vida. El átomo buscando la unidad es parte del principio y al mismo tiempo finalidad.
    El Sol con su energía nos da vida y quizá nosotros y la naturaleza al recoger su energía generamos en él más energía. Todo es redondo de ida y vuelta.
    ¡gracias!.

  218. María-iris:

    Al otro carlos:
    De momento sólo he leido las tres pimeras partes y de verdad que debo decirte que tienes mucho mérito.
    En este momento me viene casi la certeza de que el universo se sostiene de VIDA.
    El átomo buscando la unidad, es la energía del principio y finalidad del Universo (lo femenino y maculino da lugar a crear).
    El Sol con su calor y luz nos da vida y quizá nosotros al recoger su energía GENEREMOS en él más energía, así como todo lo que se nutre de él. Todo es un engranaje en redondo, de ida y vuelta, hacia dentro y hacia fuera.
    Los cuatro elementos son básicos.

  219. Manue:

    Apreciado Carlos:
    Puede ser que Ud. necesite tener fe, aunque todo estuviera en su contra: tiene pleno derecho. A lo que no tiene pleno derecho es a juzgar a los científicos y despacharlos sin siquiera molestarse en leer y entender lo que dicen. Cada cual nace donde lo hace y recibe las presiones correspondientes a su lugar, momento, familia y vecinos. No tiene ningún mérito siga el camino que siga. Al menos mientras no encuentre “su” camino. Y nada nos permite pensar que es “suyo” cuando coincide con el de su entorno, cuando si naces en Marruecos eres musulmán o si naces en un país católico, eres católico. No menos extremo es el caso de quien cae en una secta que le prohíbe leer ciertos libros por peligrosos. Peor si se trata de libros científicos. Pero al menos, el acólito haría bien en no criticar –ni, menos, condenar- lo que no lee…
    Es cierto que “un número minoritario de científicos (en torno a un 5%) decide decantarse por una concepción creyente. Piensa bien en el número, 1 de cada 20 en sociedades más de 10 veces más crédulas que la comunidad científica. Considera la proporción: ¿cuánta gente de la que vota a un partido de derechas crees que se considera de izquierdas, y viceversa? El número es realmente ridículo. Has imaginado que son respetados por ello… No lo son: todo lo contrario. Cuando ocupan un puesto relevante suscitan risas (si quieres, te digo palabras más textuales, porque es tarde) e incluso vergüenza. ¿Sabes por qué? Alguna vez has usado (desconociendo por completo el contexto y hasta el libro) que algún científico de primera línea reconocía “cándidamente” (palabra elegida porque se supone que refutaba de algún modo su teoría, cuando el autor que entresacaba sus palabras resulta que obraba sin candidez alguna, pues las distorsionaba –esto es, mentía- conscientemente). Bien, resulta que un científico que cree a pies juntillas una serie de mitos sin base alguna es mirado como alguien realmente “especial” (algo más que simplemente crédulo) por sus compañeros. Cuando se les pregunta por tal profesión de fe, estos sonríen embarazosamente… Puedes imaginar que es porque demuestra “no entender” algo esencial que –pese a que creer sea una opción personal incontestable- va contra el sano escepticismo básico y la sujeción a pruebas objetivas y sentido común y analítico propios de quien conoce una serie de datos y la extensión del método científico. De quien está familiarizado con pruebas y mitos literarios o históricamente construidos… De modo que no, no se consideran sus criterios, los de esa exigua minoría, tan “respetables” como los demás (los del 95%). Porque además existen “motivos psicológicos” para creer… O explicaciones carenciales que explican ciertos autoengaños, que diría alguien más cruel, ya que no hemos apelado a conocimiento del fondo u experiencias interiores, sino sólo a dogmas y credulidad, más o menos mítica o supersticiosa…

    Cuando digo que Ud. debe asomarse a fuentes científicas, no le indico que mire muy a fondo que el autor sea ateo, sino todo lo contrario: que lea lo que dicen, sin seleccionar libros sectarios. Que para criticar a alguien, quien quiera que sea, lea a ese alguien. Porque los interesados en deformar, seleccionan y descontextualizan para que parezca que ese alguien se contradice. Y, aunque han seleccionado y acortado frases, he demostrado que no lo hace… El proceder es tan zafio que puede imitarse. Propóngame que le demuestre que Japón ganó la 2ª guerra mundial (cierto autor de los citados ha considerado que ese es exactamente el papel del creacionista, por lo que se limita a hallar discordancias entre biólogos postuladores de teorías alternativas, ocultando que todas ellas son evolucionistas, y hasta qué defienden y sobre qué discuten), o que Satán fue el creador del mundo, que Ud. mismo es evolucionista o que este papa o el anterior son comunistas… Basta entresacar y descontextualizar palabras o frases sueltas. El mismo Jesús, si le parece, puede aparecer como un verdadero HP… El caso es que tal ejercicio debiera parecerle inmoral e inadecuado, aunque su misión sea la contraria: cambiar palabras y ciencia “para mayor gloria de Dios…”
    Secundariamente, sólo esclarecerle: no he negado nunca que el universo tenga un comienzo. ¿Alguna religión propone otra cosa? Todas hablan de creación. La ciencia se ha ocupado de los primeros tres minutos del universo… Ahora bien, los elementos esenciales difieren del todo: el hombre no apareció, desde luego, “rápidamente”.
    Y si Ud. quiere reducir la cuestión a presuponer que hay algo eterno (el universo) o alguien eterno (dios), la cosa queda claramente de la parte que incluya menos elementos innecesarios (y añadidos improbables), que diría el creyente tardomedieval Occam.
    En efecto, para decir, como el autor de Job, que la Tierra “cuelga” “sobre nada” hay que ser muy comprensivo con el momento histórico en que escribe… ¿verdad? ¿O aún le vale la frase a Ud.? Cuando apela a las fuerzas físicas, Ud. comienza a hallar, no lo dudo, alguna palabra de sobra en Job, ¿no es así?
    Deuteroisaías, en efecto, habla del círculo de la Tierra. Se trata de uno de los mayores poetas bíblicos, dos siglos posterior al profeta Isaías (el 1º) y otros tantos anterior al 3º. Se había formado en Persia y tenía conocimientos de alto nivel para la zona. Y, sin embargo, habla del círculo, como ya le decía, una de las dos figuras planas que le mencioné. “El círculo de la Tierra” es un artículo de Asimov que le aconsejo. Habla de ese mismo pasaje y de esa concepción de Tierra plana y bóveda celeste que vengo repitiéndole. El libro que incluye el artículo se titula “El secreto del Universo” y lleva el nº 7 de la colección Biblioteca Científica Salvat. Claro que muchos griegos habían llegado a la conclusión de que la Tierra era una esfera. Pero hablamos de la Biblia. No es mucho en su defensa alegar que tal vez simples hombres como Pitágoras, Aristarco o Aristóteles sepan más que Dios…
    Resulta que Asimov, aunque no lo sea, tiene antecesores judíos, y lo eran quienes lo contradecían. Pero ninguno pudo hallar un solo versículo hablando de Tierra esférica. Sólo a Moisés García (revista ¡Despertad!, de los Testigos de Jehová) se le ha ocurrido decir tamaña mentira… No, la traducción no vale. Claro que una esfera se ve como un círculo desde cualquier ángulo… Era una de las tres razones de Aristóteles para proponer en el 350 a.C. que la Tierra era esférica: porque los eclipses lunares (Tierra interpuesta) dan siempre una imagen circular, y la única posibilidad de que siempre fuera así es que la Tierra fuera una esfera (un círculo desde cualquier ángulo), que es justamente lo que no sabían esos otros autores. ¿Crees que se lo hubieran callado o mantenido tan en secreto?
    Le guste a Ud. o no, que ya veo que no, lo cierto es que “los hebreos creían que la Tierra era el centro de todo lo que existía, y que el Sol giraba alrededor de ella.” Y también es poco cuestionable que cada vez que un autor habla de “la extremidad de la tierra” (Sl 46:9), “los cabos de la tierra” (Sl 22:27), “las cuatro extremidades de la tierra” (Nú 2:3; 34:15; BJ.), Isa 11:12), “los cuatro ángulos de la tierra”, etc., está entendiendo exactamente que es plana y tiene límites.
    Ya conocía ese argumento de que aún hablamos de la “salida del sol”. La verdad es que la cosa es más seria que un juego de palabras conceptuales: han muerto gente por defender que es la Tierra la que gira alrededor del Sol…
    Conozco ese “¿Quién sabe y quién puede decir de dónde todo esto procede y cómo sucedió la creación?” del Rig-Veda, y me sorprendió esa continuación de que “ni siquiera los dioses saben cómo sucedió, pues ellos mismos son posteriores a la creación”. Realmente, una maravilla. Se la leí a principio de curso a mis alumnos. ¿No es eso lo que pienso yo mismo?
    Si esos mitos no explican la procedencia del universo… Y el Génesis nos dice que Dios se movía sobre las aguas… faltándole crear los cielos (esa bóveda) y hacer emerger la Tierra de las aguas (increadas), que hubo de separar en fracción de arriba y fracción de abajo… Luego crear al hombre, en dos versiones, en una de ellas antes que a las plantas o los animales, en la otra, las aves preceden a los animales terrestres, en aquella la mujer sale de una costilla ya muchos días (o millones de años?) después; en la otra el Sol es creado varios días después de que haya luz, y mañana y tarde…
    En realidad, ya deberías saberlo, no es Moisés quien escribió esta declaración. Todas las historias son posteriores a él, están fechadas y se trata de dos tradiciones originales, obtenidas a partir de otras precursoras, unidas en el siglo VIII a.C., complementadas por un documento S y un compilador D, ambos en el siglo VI a.C. Uno de esos dioses es espiritual, los otros no: son antropomórficos, e incluso Elohim (fuente E) debe traducirse como “los dioses”, y habla a menudo en plural. “No vaya a ser que coma también del árbol de la inmortalidad y (el hombre) se convierta en uno como nosotros”. Quizá te guste un dios menos primitivo, pero Yahvéh pasea por el jardín, ve que lo que ha hecho es bueno, se enfurece, es celoso, ordena matanzas y que no se salve ni una persona (mujeres jóvenes a ser violadas, aparte), ni animal, de la ciudad conquistada, etc. Eran otros tiempos, Carlos. No porque ahora los soldados sean mejores, sino porque nadie publicaría un libro heroico con esas atrocidades…
    Está muy bien que razones, ¡oh, Carlos!, que, puesto que hay cosas y hasta estrellas invisibles a nuestros ojos, un dios invisible ha de existir necesariamente… Eso es pensar sin prejuicios, sí señor.
    ¿Estás seguro de que “la gloria de los cuerpos celestes es de una clase, y la de los cuerpos terrestres es de una clase diferente”? ¿Y de que Pablo se refiere como “cuerpos celestes” a “cuerpos espirituales inteligentes”?
    Confundir los evangelios (ultimados en pleno siglo IV d.C., y entresacados entre cerca de un centenar de textos similares) con lo que decía la Biblia ya es demasiado… La referencia a “obrero maestro” viene a decir que fue Jesús el Dios creador del mundo? Creo que voy a tener que ofrecerte una nueva decena de textos esclarecedores de cómo se construye el mito de Jesús, sus diversos precursores, el Cristo cósmico en el que creía Pablo, etc.
    Aprovecho para recordarte que has dicho que “la Biblia hace referencia (…) a cientos de millones de criaturas con cuerpos espirituales.” Valga el número…
    Y para recordarte la diferencia entre las cartas de Pablo, de las que sólo quedan una minoría sin descartar como tales, Timoteo es una de las descartadas, una falsificación, pues, bastante posterior a Pablo.
    Y ya que hablamos de criaturas espirituales que han de obedecer a Dios pero no como autómatas, sino “con inteligencia y libre albedrío”, dotadas así por un Dios que vive a la vez en todos los tiempos y conoce de antemano el resultado de ese libre albedrío y su interacción con factores que desencadenan esa respuesta que ya conoce con exactitud antes de crear al ser en cuestión que ya ha condenado… ¿por qué no nos ocupamos de esa tetera china que Bertrand Russell dijo que probablemente orbitara alrededor de nuestro planeta, siendo invisible, etc.? “
    Cierto que la Biblia no es un libro de texto científico, aunque a Ud. le guste pensar, contra toda evidencia, que “está al día”. Cambie, pues, su idea del mundo y acomódela tranquilamente a ella. Pero no quiera que otros la tomen objetivamente en serio…
    Por cierto: Pablo, Nehemías, Moisés, Ezequías, Jeremías, Daniel, Mateo… ¿Cualquiera le vale? ¿Son todos infalibles en mayor medida que, pongamos por caso, el propio Russell?
    Luego una palabrería para señalar que Dios puede frenar, reconvertir energía en materia o a la inversa… Pero si todo eso sobra: si Dios existe, puede decir: ¡sea! Y en un segundo se habría formado todo según su voluntad. No hace falta coger cuerdas, ni hidrógeno, ni partir de electrones, ni esperar a que tengan lugar billones de reacciones nucleares, ni a que aparezca cuanto conocemos, ni a esperar pacientemente todo el proceso evolutivo de que venimos hablando…
    Voltaire llama argumentos panglosianos a algunos de los que sigue Ud. en su argumentación: verdaderamente el Dr Panglos hacía bien en celebrar que Dios nos creara con dos piernas, para que podamos llevar pantalones…
    Moisés no habló, en efecto de miles de millones de años, ni de algas microscópicas, ni de dinosaurios… pero, al parecer, no hay que demostrar en modo alguno que Moisés tenía perfecto conocimiento de ello…
    La gente de su tiempo no habría podido entender que los días eran muchíiiisimo más de seis. O que había vida tan pequeñita que no se veía. Pero no hemos de dudar que Moisés lo sabía todo… ¿También hay que invitarte a que te acerques a las mejores reproducciones literarias del personaje mítico? No era tan ideal, ni siquiera –a tenor de lo detallado en el texto bíblico- tan “humano”.
    “El libro de Génesis se escribió en hebreo. En este idioma la palabra “día” se refiere a un espacio de tiempo que puede ser tanto un período extenso como un día literal de veinticuatro horas.” (…) “los “días” de la creación son edades que abarcan miles de años.” Pues se sigue quedando muchos miles de veces corto el Génesis… Es como ir de Madrid a París y quedarse en las afueras, sin salir de la villa… Se trata de un error de cálculo, ¿no es así, Carlos? Yo creo más bien en desconocimiento clásico. Y me parece comprensible y respetable, ¿quién va a exigir más de un libro que recoge tradiciones de ese tiempo y pueblo?
    La creación sigue. El hombre lleva menos de tres minutos, ¿por qué sabes que ha acabado el sexto día y ha comenzado el séptimo? El universo sigue desplegándose, las nebulosas agitándose, nuevas estrellas naciendo, muchos mundos han desparecido antes de que el nuestro viera la luz… El error es completo, de conceptos que hoy son –pero no lo eran entonces- básicos.
    Otro error es considerar que la Tierra existía desde el principio, en lugar de aparecer con unos 9.000 años de retraso tras ese principio. La luz debía llegar, hace 4.000 millones de años pero, de todas formas ¿quién habría para verlo? Por lo demás hay una explicación mejor para esa luz. Existe un texto egipcio en el que la luz de dios llega (e inunda el mundo) antes de que se forme el sol, el mismo 4º día bíblico… Y existen textos precursores de cada mito bíblico…
    ¿Estás seguro, Carlos de que no existía fotosíntesis antes de que las cianobacterias se introdujeran endosimbióticamente como cloroplastos? ¿De que la vida animal requería la existencia de plantas terrestres, etc.? Todo esto es falso. Incluso aunque se desprenda del Génesis, como otras cosas (no había arbusto ni hierba alguna cuando el hombre apareció…). Tampoco hizo falta la vegetación para evitar “un exceso de exceso de anhídrido carbónico”, ni moriríamos por el calor. El 21 % se consiguió sólo con las cianobacterias y tardías microalgas. Tampoco habríamos aparecido, con toda probabilidad, si no desaparecen los dinosaurios… Toda la expansión mamífera, primates incluidos depende de ese albur.
    Aunque desconociera, Carlos, el árbol precursor concreto del chirimoyo, ése no pasaría a ser el gran argumento a favor de Dios. Parece que tiene algún problema en seguir mi razonamiento y el de ese 95% de científicos acerca de la enorme mayor imposibilidad que tiene la existencia de un dios tal, sin precursor alguno, sobre la de cualquier célula o estructura celular, que después de todo, en este caso es bacteriana… Hay ejemplos equivalentes: la hemoglobina, la cadena de citocromos, las mitocondrias que la albergan, los ribosomas…
    Has vuelto a decir que las aves precedieron a los mamíferos terrestres… ¿Tan indiferentes te son los hechos, la inmensa cantidad de evidencias en contrario, ante un libro de creación humana por múltiples y antiguas manos?
    ¿Habla el Génesis de un Hijo celestial de Dios? No es muy moral inventarse semejante cosa para que todo cuadre con los propios prejuicios… Sin embargo, se exige más de otros… En el caso que refieres, son los Elohim (dioses) quienes hablan en plural “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:26).
    Claro que los científicos han comprobado que la humanidad posee un antepasado común… Y cada grupo animal lo posee. Y cada forma de vida… Ya te mencioné la “Eva mitocondrial” (última precursora común, aunque no primera, por estudio mitocondrial, de las variedades humanas existentes); por cierto que la Eva mitocondrial neandertal es posterior a la sapiens… Una de mis alumnas consideraba una burla antirreligiosa el nombre dado por los científicos a esa precursora, con cierta probabilidad relativamente tardía, de la especie. Al Adán (último hombre del que derivan las diversas variedades genéticas hoy encontrables relativas al cromosoma Y), le ocurre otro tanto. Son más bien refutaciones, como se dará Ud. cuenta cuando reflexione no ya en el estudio, sino en dónde aparece y si alguien lo contestan o por el contrario reafirma su posición evolucionista.
    Y bien, no hace falta que me repitas la historia de Adán y Eva, su “desobediencia” maldita, el pecado original y nuestras penas. Es una historia ya conocida. No estoy, sin embargo de acuerdo que dios fuera “amoroso” precisamente por “advertir a nuestros primeros padres de tal proceder erróneo, que afectaría a la felicidad de toda la especie humana (Génesis 2:16, 17).” De hecho, la versión bíblica original no muestra tanto una ira por algún pecado como el miedo a que el hombre coma del otro árbol: del de la vida eterna, ya que comió del de la inteligencia, el entendimiento, el bien y el mal. Si quieres una lectura realmente inteligente, está en Eric Fromm: “Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea.”
    Carlos: “la investigación genética moderna” NO “está llegando a la conclusión que la Biblia había expuesto con mucho tiempo de anterioridad.” TAMPOCO los científicos “han reparado en (que sea correcto) el orden de los sucesos del relato de Génesis.” ¿No estoy denunciando una y otra vez lo contrario? Es demasiado evidente que los autores del Génesis fallan (comprensiblemente) en ello. Y se equivoca el científico que diga que “la formación de la vida marina, de las aves y de los mamíferos, es fundamentalmente la secuencia de las principales divisiones del tiempo geológico.”
    Hay quienes, en su derecho (menos mal, porque antes nos mataban), no están dispuestos a aceptarlo y prefieren creer en el azar…” ¿Alguien ha propuesto el azar como fuerza creadora o la selección natural de las formas aptas? La adaptación no es tan ciega: la materia prima tiende a diversificarse, la selección, a concentrarla. Debe entender que fuerza ciega sería la que habría dado origen a un dios que no fuera creación mental humana…
    Por lo demás esa “primera causa inteligente de Aristóteles” no parece ser sino física. No se refiere a un dios personal que tenga atributo alguno ni del que se pueda decir nada que sea amoroso, cuidadoso, justo, etc. De modo que el deísta es odiado por el teísta, que “nunca podría rezar a un dios así.”
    Con mi sincero saludo,
    Hasta otra, Carlos
    Manue

  220. Manue:

    María-iris. No tengo casi nada que objetar a tu enfoque. Cuando hablamos de “lo importante”, el tema es la felicidad. Los instrumentos son secundarios frente a la disposición anímica, a la actitud abierta y de búsqueda. Al encuentro interior.
    Podríamos tratar de hablar de salud, de necesidades básicas satisfechas, etc. Pero, fuere cual fuere la situación de partida, cabe el crecimiento. Y este depende de la actitud, de ser consciente del camino, de irse abriendo posibilidades, de ir aumentando la perspectiva, liberándose de ataduras, abandonando prejuicios y rigidez, hallando y depurando, a medida que nos vamos encontrando y alejándonos de supuestos que no eran lo que (ni como) parecían. La moral rígida se va, y también lo hace cualquier concepción dogmática. La sabiduría es esa actitud ideal que debiera tener todo hombre y mujer. Saber oír, entender, analizar, expresar. En realidad, se trata de un camino interior que se disfruta ya, antes de que llegue a ningún destino acabado: pararse es anquilosarse.
    Ahora mi única “pega”. El camino liberador es también antidogmático, te hace cada vez menos dependiente de convenciones sociales, profesiones de obediencia, credulidad fácil y dependencia de mitos o visiones compartidas. Nuestras convicciones son secundarias, salvo en lo que tienen de dinámicas y apertura: de capacitación creciente…
    Si eso es vivir el Ser, lo comparto por completo. Si ahí entra alguna concepción dogmatizada de Dios, ya no. Esa actitud sabia es totalmente compatible con el desarrollo del conocimiento exterior e interior por caminos alternativos: observación, análisis, intuición, comprobación, refutación o mejora… Mi discrepancia es muy secundaria. El dinero puede ser una ayuda que te permite vivir con menos dependencia y más libertad externa, o un factor esclavizador, un supuesto erróneo de felicidad, un embeleco que te engaña y arrastra a vivir una vida no tuya, mecánica, aburrida, triste, enajenante, esclava… Pero el problema no estaba en el dinero en sí. Ni el camino salvador es necesariamente el mito o el dogma. No tiene por qué ser religioso… O puede serlo, si resulta que tu religión es esa vivencia interior liberadora que eleva y abre perspectivas al tiempo que multiplica tu ser, que se despliega, independiza y crece… Si lo hace contra el dogma, yo entiendo que la experiencia no es religiosa. Por otro lado, la ciencia ya se ocupa de nuestros sentimientos y experiencias menos objetivables, con éxito creciente, de modo que este tipo de experiencias interiores tal vez pueden, y ya se está intentando, ser conocida y analizadas en lo posible. No ocurre lo mismo con las divinidades al uso. A no ser que se hagan afirmaciones susceptibles de comprobación, esto es, refutables. Cuando se trata de deidades represoras y anticientíficas (no ese dios amigo que quiere que lo encuentres, sino… ya sabes) que, en particular, se entrometen en nuestro conocimiento básico y cierra mentalidades abiertas hasta negarle la crítica y la multiplicidad de observaciones y estudio…, lo mejor es sustituirlas por otras mejores, o, simplemente, por la verdad exterior que estimes cierta (no refutada a tu entender). Aunque este era el aspecto secundario: tú has definido muy bien lo importante. Aunque en este tipo de fe en ti misma tal vez dios no sea sino una muleta que un buen día se te haga innecesaria. Aunque no sea así, aunque sea “la realidad” a hallar, tu camino, en apariencia de encuentro y no dogmático, me parece el adecuado, ya que además debe hacerte cada vez más feliz, darte autoestima y alejarte el sufrimiento o sensación de frustración vital que aparece cuando se necesita ese “algo” más que se encuentra en tu nuestro interior y triunfa sobre las banalidades que atarean a tanta gente de la que te rodea viviendo vidas tristes y monótonas en una burbuja de cristal con naftalina. En pos del dinero y de sentirse triunfante yendo con su mercedes al fúmbo.
    Un abrazo a ambas María-iris, y a Nána, cuyas palabras las estimo compatibles con las tuyas y las mías.
    Manue

  221. El otro Carlos:

    Sr. Manuel, tiene todo su derecho tal como todos, a divulgar sus ideas y opiniones, aún más del celo que lo haciera el propio Dawkins, como Ud. nos refirió; uno de sus exponentes preferidos. Wikipedia nos dice de él “…De los «buenos científicos que son religiosos sinceramente», Dawkins nombra a Arthur Peacocke, Russell Stannard, John Polkinghorne, y Francis Collins, pero dice que «sigo desconcertado [...] por su creencia en los detalles de la religión cristiana»”; y Ud. nos deja bien claro que va mucho más allá de las consideraciones de él.

    Quienes hemos leído alguna de sus obras, ya conocemos ese temperamento y esa forma, a mi juicio, de que resulten distorcionados y descontextualizados cuanto argumento se exponga por falsar la centenaria teoría. Los hechos poco a poco se irán imponiendo pese a ese freno del 95 por ciento que menciona y personas que estudien con imparcialidad ambas opiniones, comprobarán hacia donde están llegando cada camino del saber.
    Ud. por ejemplo ha opinado que existen cientos de elementos de transición fósil. Lo cierto es que por mucho que Ud. o miles como Ud. desearan que el registro muestre algo diferente, los hechos están ahí, y la opinión científica respecto al dogma evolutivo, se está dejando saber, no existen tales transiciones. Ud. estará enseñando en su escuela o universidad su opinión, pero en otra parte del mundo se estará llamando la atención a los hechos libres de tales dogmas. Que hasta la teoría de cambios puntuados se ideó para tratar de explicar esas deficiencias respecto a lo intransicional del registro, respecto a un cambio gradual, es un hecho, aunque Ud. se empeñe en enseñar lo contrario, o disfrazarlo de complementario. Por otra parte, dicha teoría a saltos, se sabe que peor logra explicar entonces la formación de órganos y estructuras en extremo complejas mediante golpes de suerte como ocurriera en la pura ciencia ficción, con mutantes que también se sabe, no constituirían fuente de construcción sino destrucción. Respecto a sus comentarios –es mi simple opinión-, tengo que ser sincero que no pude encontrar uno que no estuviese torcido y descontextualizado, no porque no tolere la crítica, sino por la carga de sarcasmos intencionado que no le fue posible contener, pese a decirnos que es profesor y a tal nivel esperemos un mínimo de educación formal y capacidad de dialogar evasora de la ofensa y de la arrogancia, no obstante nos quedemos asombrados de su competencia deslumbrante al respecto. Puedo recordar que de más joven tuve algunos profesores (¿dictadores?) de la enseñanza, y no pude evitar recordarlos cuando leía. Realmente perdone mi franqueza, pues está claro que sería mejor que un cumplido con hipocresía, ciertamente ya Ud. nos había prevenido del “riesgo de aparecer tajante” ¿cierto?

    Algo si tengo aprehendido, en lo adelante, seguiré tratando de mantener intercambio con personas que sea evidente que no tengan esta limitación, respecto a la capacidad de mantener una conversación donde no obstante la discrepancia, prime ante todo el respeto. No me resulta sostenible dialogar donde lo emocional (ya sea por discriminación, menoscabo, odio, desprecio, u otro sentimiento parecido), prime sobre lo racional y la búsqueda sincera y flexible de la verdad. No obstante también estaría al tanto –y lo he estado-, de cualesquier cambio comportamiento que permita reanudar diálogos. De todos modos el blog es amplio, y no es simplemente para dialogar entre dos personas, sino también exponer a una generalidad de ellas.

    Personas con alguna educación suelen percibir cuando las emociones dañinas, como la repulsión o la burla, están primando sobre la razón, al punto de opacar estas por el peso de la intolerancia que todos sabemos que se relaciona con el pensar y actuar dogmático, por más que se pretendiera invertir los términos.
    Respecto a las citas bíblicas, he quedado asombrado no del desconocimiento –que sería otra cosa-, sino del grado en que el ser humano puede ser capaz de torcer traducciones y establecer interpretaciones personales, ajenas y con oídos sordos a toda otra evidencia razonable. Sé que Ud. ha opinado eso mismo respecto a mí, pero tanto Ud. como yo, sabemos que el lector sincero sabrá de cualquier forma que la verdad siempre se abrirá paso a través de la mentira, y sabrán distinguir cuando existen tirria y resentimiento que corroe e impone y cuando se exprese amor que persuade con lógica y razones. A la corta o a la larga, todo se va conociendo, no importará aún, quien acostumbrase a sonreír con bufa, mientras mientiese con cálculos, no obstante conozca hechos. Casualmente ahora recuerdo a El hombre de Piltdown, descubierto en 1912, fue “el engaño científico más notorio del siglo”, según The Times, de Londres. Se desenmascaró en 1953, después de demostrar las pruebas científicas que, lejos de ser un eslabón perdido de una supuesta cadena evolutiva humana, el cráneo pertenecía a un hombre moderno y la mandíbula inferior a un orangután. ¿Quién perpetró tan ingenioso engaño?

    Por años, las sospechas recayeron en Charles Dawson, abogado y geólogo aficionado que había descubierto los restos. Se creía que también estaban involucrados sir Arthur Keith, evolucionista apasionado y antiguo presidente del Colegio Real de Cirujanos, sir Arthur Conan Doyle, autor británico, y Teilhard de Chardin, sacerdote francés. Sin embargo, al no haber pruebas definitivas, se acabó atribuyendo la responsabilidad a Dawson.
    Ya se ha identificado al verdadero culpable: Martin A. C. Hinton, antiguo conservador de zoología del Museo de Historia Natural de Londres, fallecido en 1961. Hace nueve años se descubrió en el museo un baúl de lona que había sido propiedad de Hinton. Contenía dientes de elefante, trozos de un hipopótamo fosilizado y otros huesos que se han examinado rigurosamente. Se halló que todos habían sido teñidos de hierro y manganeso en las mismas proporciones que los huesos Piltdown. Pero el factor determinante fue el hallazgo de cromo en los dientes, utilizado también en el teñido.

    Al exponer los hechos, el profesor Brian Gardiner, del King’s College, de Londres, dijo: “Hinton tenía la reputación de bromista [...] Algunas cartas muestran su motivación”. Gardiner dijo en conclusión: “Estoy cien por cien seguro de que él fue el responsable”. Existen indicios de que Hinton buscaba vengarse de Arthur Smith Woodward, su superior, de quien no había recibido el reconocimiento o el dinero que, en su opinión, merecía. Engañó eficazmente a Woodward, quien, hasta su muerte, cinco años antes de que se pusiera al descubierto la falsificación, siguió convencido de la autenticidad del hombre de Piltdown. La única pregunta que aún queda en pie es: ¿Por qué, una vez que Woodward había aceptado públicamente el cráneo falsificado, no reconoció Hinton que todo había sido un engaño? Según parece, al ver la acogida inmediata que tuvo el hombre de Piltdown en el mundo científico, Hinton llegó a la conclusión de que no le quedaba más remedio que mantener oculta la mentira.

    Como consecuencia de que hombres tan ilustres aceptaran el cráneo de Piltdown, también se embaucó al público. Los museos de todo el mundo expusieron copias y fotografías del cráneo, mientras los libros y periódicos esparcían rápidamente la noticia. Los resultados negativos de la broma de Hinton son incalculables. Es muy apropiado el comentario de la Biblia: “Como un loco que arroja al azar teas y flechas mortíferas, así es el hombre que engaña a su prójimo y después le dice: ‘¡No era más que una broma!’”. (Proverbios 26:18, 19, Levoratti Trusso.)

  222. María-iris:

    Manue:
    La fe está para todos, pero la verdadera fe no la tenemos todos y no me refiero al camino, al proceso, o a los dogmas que las personas puedan necesitar.
    La conciencia que es una conexión consciente con la Inteligencia Universal nos acerca a la fe cuando respondemos con presencia integrando. Entonces el pensamiento se convierte en el servidor de la conciencia.
    No hay una secuencia clara de pasos lógicos, puede llegar el rebelde antes que el santo. De repente se puede crear un espacio despertando, pero ello trae responsabilidad, abriéndose uno a la conciencia emergente y sintiendo claro EL PROPOSITO PRIMARIO DE LA VIDA.
    Pensar deja de ser una actividad autónoma. A veces el nuevo estado de conciencia fluye gradualmente hacia una trasformación.
    Por supuesto que el comportamiento y la visión pide ser antidogmático; cuando hay sabiduria hay medida en el uso de nuestras capacidades y también hay mucha humildad dado que uno conoce sus limitaciones personales. La humildad contrariamente de lo que se cree aparece cuando tenemos mucha seguridad de quienes somos y nos aceptamos, entonces se va el orgullo y nace un buen hacer.
    Al despertar ya no podemos dar marcha atrás, es como si hubiesemos descubierto donde está el tesoro, aunque nos detenga el ego de vez en cuando, no se deja ya de mirar en esa dirección, se han tocado las ventajas: una posición frente a la frustración, la libertad, o al miedo, muy diferente. Hay un espíritu personal más fuerte, el amor y la fortaleza van juntos, se enfrentan de manera nueva, distinta, al sufrimiento que siempre lo habrá en la vida, porque compartimos con otros que llevan su ritmo y quizá sean queridos para nosotros. La felicidad no es permanente pero si puede ser una felicidad con mucha esperanza de que las cosas puedan cambiar y aunque intervenga el tiempo, lo bueno es el resultado, que todo termine para bien de esa historia o asunto. Con fe los frutos llegan.
    Para mi la fe no es una muleta, es una manera de vivir donde entra ser constructiva y si puedo prefiero dar vida a las cosas, ello no supone ir de buena y martir, no, unas veces hay que ser buena y generosa y otras valiente y justa, ello te da pocos amigos, pero adquieres una gran paz interior. Para mi es como una comprensión amplia donde todos podemos verdaderamente vivir la infinitud y el abrazo, vengamos de donde vengamos si somos capaces de estar y ser RESPUESTA a la vida sin mentira, sin engaño.

    Con los pies en la tierra y la mirada en el cielo, aparece la fe con sentido, ahí hay compromiso con el orbe: RESPETARLO.

  223. Manue:

    Estimado Carlos:
    Ud. cita a Dawkins esta vez correctamente: «Sigo desconcertado [...] por su creencia en los detalles de la religión cristiana»”, y su frase tiene una continuación que no debiera perderse, en relación con ciertos dogmas en los que puede llegar a creerse.
    ¿De dónde saca Ud. que los hechos contradicen el hecho evolutivo? Sólo en los dos últimos decenios ha quedado claro el árbol de los cetáceos hasta dar en las modernas ballenas, ha aparecido Ardipithecus. Se han reorganizado el árbol de los homínidos, con Paranthropus (que deja de ser considerado un Australopithecus); se han hecho secuencias completa de ADN de varias especies, entre ellas la nuestra, pudiendo datarse con bastante verosimilitud nuestra divergencia reciente del antecesor común del chimpancé. Y en todo este tiempo, riquísimo en hallazgos de dinosaurios, aves primitivas extintas, nuevas faunas completas del Precámbrico tardío -2 yacimientos en China- la totalidad de los fósiles es secuencial. No en el sentido de gradualidad pasito a pasito con todos los miniescalones rellenos, que es sólo lo que predice una de las teorías evolutivas, sino del hecho evolutivo en sí, tal como sintetizaríamos lo concibe, sea el neodarwinismo, sea el equilibrio puntuado o el dictamen de genes egoístas: lo que no cabe negar es ese hecho evolutivo que contradice una creación súbita: 1) el largo período en que sólo hay moneras; 2) la aparición de células eucariotas, durante varios centenares de años, sólo algas; 3) la aparición de eucariotas heterótrofos; 4) la aparición ulterior de organismos pluricelulares o animales; 5) la aparición ulterior de seres con mandíbulas, cartílagos, huesos, etc., 6) la conquista de la Tierra, 7) la aparición desde los reptiles de otros pioneros (hoy extintos) de grupos como los mamíferos y las aves; 8) la muy reciente expansión mamífera, dentro de la que se halla el ramal que finaliza en el hombre y en los representantes actuales más próximos (extintos, de nuevo, ya que el chimpancé es el más próximo y no se trata de ningún antecesor, sino de un “primo”). ¿No ve Ud. que cada uno de estos momentos podría ser distinto: haber ocurrido todo a la vez o mucho más deprisa, de modo que no pudiera explicarse a partir de procesos naturales que siguen actuando (aunque tan lentamente que dos siglos sólo nos permiten una selección artificial aun intraespecífica en lo referente a los animales superiores, si bien incipientemente interespecífica a nivel de algunos insectos)? Una teoría que resiste cada vez mejor la evidencia (la fósil por supuesto, pero aún más llamativas han sido las bioquímicas: proteínas, dientes, órganos vestigiales, cromosomas, genes y bases nitrogenadas implicadas) y en la que el paso del tiempo tiene el efecto de ayudar a completar, registro tras registro día a día, de modo que el conjunto “se mejora”, contra lo que esperaban los creacionistas, contra viento y marea, está bastante sana. Y, por cierto, que no puede ser un dogma, a diferencia del que Ud. sustenta, que parece ser inmune a toda evidencia en contrario, y no depender de ninguna a favor… Ni siquiera los fallos del Génesis cuentan para Ud. ¿Y habla de dogma evolutivo? No ha leído a ningún autor no dogmático, a simples divulgadores científicos no sectarios y le basta la lectura sesgada de unos pocos para sentenciar una y otra vez. ¿Qué es un escritor sectario? Aquél que parte de prejuicios que luego no abandona ni aunque todo vaya en su contra. El que selecciona las fuentes que valen y las que no según criterios interesados ad hoc. El que niega la evidencia cuando se le pone en contra y oculta cuanto falla del propio texto sacro pero se lanza a la yugular de cualquier posible cuestión sin esclarecer, surgida en el seno de un debate entre expertos. Cuestiones a menudo secundarias de las que, en su delirio, el dogmático quisiera hacer depender no ya una teoría explicativa, sino el hecho en sí. El inmenso cúmulo de datos que nos hablan de evolución, entendiendo por tal sólo la aparición histórica y gradual en el tiempo (o por oleadas sucesivas) de las diversas formas de vida y sus estructuras anatómicas y funcionales. Leer libros religiosos –seleccionando de entre ellos los más sectarios- para informarse sobre ciencia no es un buen camino. Como habrá visto, he leído sobre su tema, a sus mismos autores y revistas, y no he hallado color. No debe Ud. leer astronomía en textos radicales islámicos, aunque el autor haya leído algo sobre el tema: entiende menos que los científicos expertos sobre él. ¿Qué le ocurre al mejor de sus divulgadores religiosos? Que cuando se ve ante un tribunal debe reconocer que hablaba sin saber del asunto ante un sinfín de textos que no le importó no leerse para opinar que no decían nada o no podían existir (pues existiría mucha evidencia a favor de lo que quisiera negar y niega), sin molestarse en comprobarlo en realidad por sí mismo. De modo que publicó sentenciando en contra, sin siquiera asomarse a ver si podría estar equivocado… ¿Y es esa la única evidencia que Ud. no se molesta en contrastar? Dejemos hable quien entienda, ¿no le parece? Es lo que yo trato de hacer en mis citas (por cierto, sólo científicas: no sesgadas; las hay de Asimov, de Harris, de Gould, de Arsuaga, de Dawkins, de Attemborough… y debería haberlas de Cavalli-Sforza. Lamentablemente, sus autores No son científicos. Y de hecho han sido acusados en sentencia firme de intentar introducir su religión en las clases de ciencia, por lo que perdido los juicios más relevantes.
    ¿Entiende a qué se debe llamar dogma? A lo que va contra la evidencia, a lo que sólo puede acudir a la “tradición” (es lo que se creía), la autoridad (quien lo dice es importante, manda y puede castigar o imponer su propio credo) o la “revelación” (profetas hubo que tuvieron privilegio de hablar con una deidad que les transmitió la verdad). Al militante de cualquier secta (o grupo religioso extremo) que no puede permitirse ver lo que sucede con tranquilidad antes de darle una explicación apresurada (sin importar lo improbable, enrevesada o manifistamente falsa que sea para cualquier otra persona) pero siempre favorable a sus prejuicios inamovibles. Ahí es donde se desinfla cualquier evidencia, cualquier pretensión de diálogo fructífero, cualquier posibilidad de crecer… Ni una sola vez le he negado lo que me ha parecido cierto, bien razonado o plausible. Cierto que tampoco me he callado sus intentos de fraude a la verdad o a la razón (como decir que el Génesis propone un Hijo de Dios –toda una herejía para sus autores o lectores judíos- preexistente al universo, entre otras muchas barbaridades).
    Volviendo a Darwin, sus fallos puntuales se denuncian sin problema; su teoría ha sido corregida varias veces (el neodarwinismo incorpora genética y mutaciones aleatorias que son seleccionadas fenotípica y ambientalmente); existen teorías alternativas como la del equilibrio puntuado. Y ya vimos de qué modo el Génesis se ha visto “corregido” por la evidencia de una Tierra esférica, la presencia de formas de vida ignoradas, la inmesa larga historia del universo, de la Tierra, de la vida. También hemos podido reconstruir sus etapas de redacción, sus diversas fuentes, sus momentos clave: su propia evolución. Claro que corregir lo que dice es reconocer sus errores. Sólo la ciencia, no la religión, cambia su relato para hacerlo acorde a la evidencia acumulada. No es el científico quien defiende una verdad inamovible. Su teoría, la de Darwin, puede caer algún día. Pero le apuesto a que no lo hará la evolución como hecho. Aunque pudiera hacerlo teóricamente: bastaría un solo hallazgo fósil que lo contradiga fehacientemente.
    Yo no enseño “mi opinión”, sino todas las opiniones científicas. Y no tengo problema en responder a quien me plantee lo que Ud. Por ejemplo, en microbiología hay conceptos difíciles de asumir, y alguna vez he visto a algún alumno dando pisotones en el suelo cuando se le ha caído un poco de caldo de cultivo, queriendo matar a las bacterias de ese modo… Claro que era “la opinión” del alumno en cuestión. Espero sepa distinguir entre las opiniones de quienes conocen a fondo un tema y la de quien no.
    Carlos: hay que leer antes de sentenciar barbaridades como la inexistencia de formas intermedias o la aparición súbita de órganos acabados que carecen de explicación plausible. Lee primero, por favor. Ya te transcribí acerca de aquél autor de tus favoritos (Behe) al que se dio la opción de poner un ejemplo de órgano complejo irreductible. Y fracasó doblemente, con el flagelo bacteriano y con el sistema inmunitario: hizo el ridículo a todas luces ante un tribunal para el que iba bien apoyado, refrendado y preparado. Y era el inventor de la frase “complejidad irreductible”…
    Quiero preguntarle, Carlos ¿en qué sentido y ocasión le he perdido a Ud. el respeto? Cierto que he incluido referencias irónicas ¿qué otra cosa puedo hacer si alguien recurre al Génesis o defiende la necesidad de Dios de amplios períodos de tiempo y de materiales preexistentes; o dice que Jesucristo aparece en el Génesis o que existen miles de millones de espíritus, o que la ciencia habla del Adán bíblico…? Le pido disculpas, si ha sentido que me reía de Ud., pues en realidad lo hacía de esas ideas… Savater nos dice, y estoy de acuerdo, en que las personas son respetables, por el contrario, no cualquier idea lo es. Le pido de nuevo disculpas y le aseguro que lo emocional no es tan malo, no hay odio alguno por mi parte, ni nunca jamás, hipocresía: hay, como Ud. quisiera decir que hace por su parte, ánimo “racional y la búsqueda sincera y flexible de la verdad”, además de ánimo dialogante. Por lo demás, sus descalificaciones de falta de educación, intolerancia, dogmatismo, odio obcecado, etc., no se quedan muy al margen…
    Y dice Ud., para mi asombro: “Respecto a las citas bíblicas, he quedado asombrado no del desconocimiento –que sería otra cosa-, sino del grado en que el ser humano puede ser capaz de torcer traducciones y establecer interpretaciones personales, ajenas y con oídos sordos a toda otra evidencia razonable.”
    Un saludo, Carlos. Espero haber retomado el buen camino…
    Manue

  224. El otro Carlos:

    Todo lo elemental está dicho, por tanto, tiempo al tiempo. Este será el que dará razones. Saludos cordiales a todos los participantes, el otro Carlos.

  225. El otro Carlos:

    PARTE I DE VII

    Este tema se había quedado pendiente, como siempre, bien con detractores o bien con reconocedores de lo que se ha extractado:

    Los “hombres-monos”… ¿qué eran?

    Durante muchos años ha habido informes de que se han encontrado los restos fósiles de humanos parecidos a simios o monos. La literatura científica abunda en los conceptos artísticos de tales criaturas. ¿Son estas las transiciones evolutivas entre las bestias y el hombre? ¿Son unos “hombres-monos” nuestros antecesores? Los científicos evolucionistas afirman que sí. Por eso, con frecuencia leemos expresiones como este título de un artículo de una revista científica: “Cómo se convirtió en hombre el antropoide”. ( Science 81, “How Ape Became Man”, por Donald C. Johanson y Maitland A. Edey, abril de 1981, p. 45.)

    Es verdad que algunos evolucionistas no creen que sea correcto llamar “antropoides” o “monos” a estos antecesores teóricos del hombre. Con todo, otros evolucionistas no son tan exigentes de precisión. ( Lucy: The Beginnings of Humankind, por Donald C. Johanson y Maitland A. Edey, 1981, p. 31.) Stephen Jay Gould dice: “La gente [...] evolucionó de antepasados simiescos”. ( Boston Magazine, “Stephen Jay Gould: Defending Darwin”, por Carl Oglesby, febrero de 1981, p. 52.) Y George Gaylord Simpson declaró: “El antepasado común ciertamente sería llamado antropoide o mono en el habla popular por cualquier persona que lo viera. Puesto que los términos antropoide y mono son términos definidos por el uso popular, los antepasados del hombre fueron antropoides o monos”. ( Lucy, p. 27.)

    ¿Por qué es tan importante el registro fósil en el esfuerzo por documentar la existencia de antecesores simiescos o parecidos a monos para la humanidad? Porque en el mundo viviente de hoy no hay nada que apoye tal idea. Como se mostró en otra entrada, hay una enorme laguna entre los humanos y todo animal existente hoy, incluso la familia de los monos antropomorfos, o antropoides. Por eso, puesto que el mundo viviente no suministra un eslabón entre el hombre y el antropoide, se esperaba que el registro fósil lo hiciera.
    Desde el punto de vista de la evolución, la obvia laguna que existe entre el hombre y el antropoide hoy es extraña. La teoría evolucionista sostiene que, a medida que los animales progresaron en la escala de la evolución, se hicieron más capaces de sobrevivir. Entonces, ¿por qué está todavía en existencia la familia “inferior” de los antropoides, pero no hay ningún representante de las presuntas formas intermedias, que supuestamente habrían de ser más adelantadas en el proceso evolutivo? Hoy vemos chimpancés, gorilas y orangutanes, pero no vemos “hombres-monos”. ¿Parece probable que cada uno de los más recientes y supuestamente más adelantados “eslabones” entre las criaturas simiescas y el hombre moderno hubieran de haberse extinguido, pero no los antropoides, que serían inferiores?

    ¿Cuánta prueba fósil?

    A juzgar por los relatos que se dan en la literatura científica, en las exhibiciones de los museos y en la televisión, parecería que de seguro debería haber abundante prueba de que los humanos hubieran evolucionado desde criaturas semejantes a monos. ¿Es realmente cierto eso? Por ejemplo, ¿qué prueba fósil había de esto en el tiempo de Darwin? ¿Fue prueba de esa índole lo que lo estimuló a formular su teoría?

    La publicación The Bulletin of the Atomic Scientists (El boletín de los científicos atómicos) nos informa: “Las primeras teorías de la evolución humana son en realidad muy extrañas, si se examinan con detenimiento. David Pilbeam ha descrito las primeras teorías como ‘infósiles’. Es decir, se trataba de teorías sobre la evolución humana de las cuales uno pensaría que requerirían alguna prueba fósil, pero en realidad había o tan pocos fósiles que no ejercían influencia alguna en la teoría, o ningún fósil en absoluto. De modo que lo único que había entre los supuestos parientes más cercanos al hombre y los primeros fósiles humanos era la imaginación de unos científicos del siglo XIX”. Esta publicación científica muestra por qué: “La gente quería creer en la evolución, la evolución humana, y esto afectó el resultado de su obra”. ( The Bulletin of the Atomic Scientists, “Fifty Years of Studies on Human Evolution”, por Sherwood Washburn, mayo de 1982, pp. 37, 41.)

    (Continúa…)

  226. El otro Carlos:

    PARTE II

    Después de más de un siglo de búsqueda, ¿cuánta prueba fósil hay de los “hombres-monos”? Richard Leakey declaró: “Los que trabajan en este campo tienen tan poca prueba sobre la cual basar sus conclusiones que frecuentemente se les hace necesario cambiar de conclusiones”. ( Spectator, The University of Iowa, abril de 1973, p. 4.) La revista New Scientist comentó: “A juzgar por la cantidad de prueba sobre la cual se funda, el estudio del hombre fósil difícilmente merece ser más que una subdisciplina de la paleontología o de la antropología. [...] tan atormentadoramente incompleta es la colección, y tan fragmentarios y tan poco convincentes suelen ser los especímenes mismos”. ( New Scientist, “Whatever Happened to Zinjanthropus?”, por John Reader, 26 de marzo de 1981, p. 802.)

    De manera similar, el libro Origins (Orígenes) confiesa lo siguiente: “A medida que adelantamos por la senda de la evolución hacia los humanos el paso se hace claramente incierto, debido, de nuevo, a la poca prueba fósil”. (Origins, por Richard E. Leakey y Roger Lewin, 1977, p. 55.) La revista Science añade: “La principal prueba científica es un conjunto de huesos lastimosamente pequeño del cual construir la historia evolutiva del hombre. Cierto antropólogo ha comparado esa tarea con la de reconstruir el argumento de Guerra y Paz con 13 páginas seleccionadas al azar”. (Science, “The Politics of Paleoanthropology”, por Constance Holden, 14 de agosto de 1981, p. 737.)
    Precisamente, ¿cuán escaso es el registro fósil en cuanto a los “hombres-monos”? Note lo siguiente. La revista Newsweek: “‘Todos los fósiles se pudieran colocar encima de un solo escritorio’, dijo Elwyn Simons, de la Universidad Duke”. ( Newsweek, “Bones and Prima Donnas”, por Peter Gwynne, John Carey y Lea Donosky, 16 de febrero de 1981, p. 77.) El periódico The New York Times: “Los restos fósiles conocidos de los antepasados del hombre cabrían sobre una mesa de billar. Eso constituye una pobre plataforma desde la cual tratar de penetrar la niebla de los últimos millones de años”. ( The New York Times, “How Old Is Man?”, por Nicholas Wade, 4 de octubre de 1982, p. A18.) La revista Science Digest: “El hecho sorprendente es que toda la prueba física que tenemos para la evolución humana todavía se puede colocar, con lugar de sobra, ¡dentro de un solo ataúd! [...] Por ejemplo, los antropoides modernos dan la impresión de haber aparecido sin fuente alguna. No tienen ayer, no tienen registro fósil. Y el origen verdadero de los humanos modernos —de seres erguidos, desnudos, hacedores de instrumentos, de cerebro grande— es, si vamos a ser honrados con nosotros mismos, un asunto tan misterioso como ese”. ( Science Digest, “The Water People”, por Lyall Watson, mayo de 1982, p. 44.)
    Los humanos de tipo moderno, con capacidad para razonar, trazar planes, inventar, edificar sobre el conocimiento ya adquirido y usar lenguajes complejos, aparecen de súbito en el registro fósil. Gould, en su libro The Mismeasure of Man (El hombre mal medido), señala: “No tenemos prueba de cambio biológico en el tamaño ni en la estructura del cerebro desde la aparición de Homo sapiens en el registro fósil hace unos cincuenta mil años”. ( The Mismeasure of Man, por Stephen Jay Gould, 1981, p. 324.) Así, pues, el libro The Universe Within (El universo interno) pregunta: “¿Qué hizo que la evolución [...] produjera, como de la noche a la mañana, a la humanidad moderna con su cerebro altamente especial?”. ( The Universe Within, por Morton Hunt, 1982, p. 45.) La evolución no puede contestar. Pero ¿pudiera hallarse la respuesta en la creación de una criatura muy compleja y diferente?

    ¿Dónde están los “eslabones”?

    Sin embargo, ¿no han hallado los científicos los “eslabones” necesarios entre los animales simiescos y el hombre? No según la prueba existente. La revista Science Digest habla de “la falta de un eslabón perdido que explique la aparición relativamente súbita del hombre moderno”. (Science Digest, “Miracle Mutations”, por John Gliedman, febrero de 1982, p. 91.) La revista Newsweek declaró: “El eslabón perdido entre el hombre y los antropoides [...] es simplemente el más atractivo de toda una jerarquía de criaturas fantasmas. En el registro fósil, los eslabones perdidos son la regla”. ( Newsweek, “Is Man a Subtle Accident?”, por Jerry Adler y John Carey, 3 de noviembre de 1980, p. 95.)

    (Continúa…)

  227. El otro Carlos:

    PARTE III

    Porque no hay eslabones, de una cantidad mínima de pruebas hay que fabricar “criaturas fantasmas” y presentarlas como si en realidad hubieran existido. Eso explica por qué pudiera ocurrir la siguiente contradicción, según el informe de una revista científica: “Los humanos evolucionaron en pasos graduales desde sus antepasados simiescos, y no, como afirman algunos científicos, en saltos repentinos de una forma a otra. [...] Pero, según informes, otros antropólogos, trabajando con más o menos la misma información, han llegado a una conclusión exactamente opuesta a esa”. ( Science 81, “Human Evolution: Smooth or Jumpy?”, septiembre de 1981, p. 7.)

    Por esto podemos entender mejor la declaración que hizo el respetado anatomista Solly Zuckerman, quien escribió en la publicación Journal of the Royal College of Surgeons of Edinburgh (Revista del Real Colegio de Cirujanos de Edimburgo): “La búsqueda del proverbial ‘eslabón perdido’ de la evolución del hombre, ese santo grial de una secta de anatomistas y biólogos que jamás desaparece, permite que el razonamiento superficial y el mito florezcan hoy tan felizmente como lo hacían 50 años atrás, y más”. ( Journal of the Royal College of Surgeons of Edinburgh, “Myths and Methods in Anatomy”, por Solly Zuckerman, enero de 1966, p. 90.) Señaló que, con demasiada frecuencia, se pasaban por alto los hechos y, en vez de darles apoyo, se apoyaba lo que era popular por el momento, a pesar de la prueba que lo contradecía.
    El “árbol genealógico” del hombre

    Como resultado de esto, el “árbol genealógico” que suele dibujarse según la supuesta evolución del hombre desde los animales inferiores cambia constantemente. Por ejemplo, Richard Leakey declaró que un descubrimiento fósil muy reciente “deja en ruinas la noción de que todos los fósiles primitivos pueden ser puestos en una secuencia ordenada de cambio evolutivo”. ( National Geographic, “Skull 1470”, por Richard E. Leakey, junio de 1973, p. 819.) Y un informe periodístico acerca de ese descubrimiento declaró: “Cuanto libro de antropología hay, cuanto artículo de la evolución del hombre, sí, y todo dibujo del árbol genealógico del hombre, tendrán que ser descartados. Parece que están equivocados”. (The Boston Globe, “He’s Shaking Mankind’s Family Tree”, por Joel N. Shurkin, 4 de diciembre de 1973, p. 1.)
    El árbol genealógico teórico de la evolución humana está lleno de “eslabones” rechazados que habían recibido aceptación. Un artículo de fondo del periódico The New York Times señaló que la ciencia evolucionista “tiene tanto lugar para la conjetura que las teorías de cómo llegó a existir el hombre tienden a decir más acerca del autor de ellas que de su tema. [...] Muchas veces parece que el descubridor de un nuevo cráneo dibuja de nuevo el árbol genealógico del hombre, y al hacerlo pone su descubrimiento en la línea central que conduce al hombre, y los cráneos de todos los demás en líneas secundarias que no conducen a ningún lugar”. (The New York Times, 4 de octubre de 1982, p. A18.)

    En una reseña del libro The Myths of Human Evolution (Los mitos de la evolución humana), escrito por los evolucionistas Niles Eldredge y Ian Tattersall, la revista Discover declaró que los autores eliminaron todo árbol genealógico evolucionista. ¿Por qué? Después de señalar que “solo se puede adivinar cuáles son los eslabones que componen el conjunto de antepasados de la especie humana”, esta publicación declaró: “Eldredge y Tattersall insisten en que el hombre busca en vano a sus antepasados. [...] Si la prueba estuviera allí, afirman, ‘se pudiera esperar con confianza que a medida que se hallaran más fósiles homínidos la historia de la evolución humana se hiciera más clara. Mientras que, si algo ha pasado, es lo contrario de eso’”.

    La revista Discover llegó a esta conclusión: “La especie humana, y todas las especies, seguirán siendo en cierto sentido huérfanas, pues la identidad de sus padres está perdida en el pasado”. ( Discover, reseña por James Gorman del libro The Myths of Human Evolution, por Niles Eldredge y Ian Tattersall, enero de 1983, pp. 83, 84.) Quizás “perdida” desde el punto de vista de la teoría evolucionista. Pero ¿no ha “hallado” la alternativa de Génesis a nuestros padres como realmente son en el registro fósil… plenamente humanos, tal como lo somos nosotros?
    El registro fósil revela un origen distinto, separado, para los monos antropoides y para los humanos. Por eso la prueba fósil de la conexión del hombre con las bestias simiescas no existe. En realidad los eslabones nunca han estado allí.

    (Continúa…)

  228. El otro Carlos:

    PARTE IV

    ¿Qué apariencia tenían?

    Sin embargo, si los antecesores del hombre no eran parecidos a monos, ¿por qué hay tantos dibujos y reproducciones de “hombres-monos” en las publicaciones científicas y en museos de todo el mundo? ¿En qué se basan estos? El libro The Biology of Race (La biología de la raza) responde: “Para completar los detalles de la carne y el pelo de tales reconstrucciones hay que recurrir a la imaginación”. Añade: “El color de la piel; el color, la forma y la distribución del pelo; la forma de los rasgos; y el aspecto de la cara… de estas características no sabemos absolutamente nada respecto a cualesquiera hombres prehistóricos”. ( The Biology of Race, por James C. King, 1971, pp. 135, 151.)
    La revista Science Digest también comentó: “La vasta mayoría de las concepciones artísticas se fundan más en la imaginación que en la prueba. [...] Los artistas tienen que crear algo que se encuentre entre un antropoide y un ser humano; mientras más antiguo se diga que es el espécimen, más parecido a mono lo hacen”. ( Science Digest, “Anthro Art”, abril de 1981, p. 41.) Donald Johanson, buscador de fósiles, reconoció: “Nadie puede estar seguro de precisamente qué apariencia presentaba cualquier homínido extinto”. ( Lucy, p. 286.)
    De hecho, la revista New Scientist informó que no hay “suficiente prueba del material fósil para sacar de los campos de la fantasía nuestro teorizar”. ( New Scientist, reseña del libro Not From the Apes: Man’s Origins and Evolution, por Bjórn Kurtén, 3 de agosto de 1972, p. 259.) Por eso, los dibujos e ilustraciones de “hombres-monos” son, como admitió cierto evolucionista, “en la mayoría de los respectos, pura ficción [...] total invención”. ( The Neck of the Giraffe, por Francis Hitching, 1982, p. 224.) En armonía con eso, en Man, God and Magic (El hombre, Dios y la magia) Ivar Lissner hizo este comentario: “Tal como lentamente estamos aprendiendo que los hombres primitivos no son necesariamente salvajes, así tenemos que aprender a darnos cuenta de que los hombres primitivos del período Glacial no eran ni bestias brutas ni semiantropoides ni cretinos. De ahí la inefable estupidez de todos los intentos por reconstruir al hombre de Neandertal o hasta al hombre de Pekín”. ( Man, God and Magic, por Ivar Lissner, 1961, p. 304.)

    En su deseo de hallar prueba de la existencia de “hombres-monos”, algunos científicos han caído en los lazos del engaño directo; por ejemplo, el relacionado con el hombre de Piltdown, en 1912. Por 40 años este fue aceptado como genuino por la mayoría de la comunidad evolucionista. Finalmente, en 1953 se descubrió el engaño cuando las técnicas modernas revelaron que huesos humanos y de antropoides habían sido combinados y tratados artificialmente para que representaran gran edad. En otro caso, en la prensa se presentó el dibujo de un “eslabón perdido” semejante a un antropoide. Pero más tarde se reconoció que la “prueba” consistía en solamente un diente que pertenecía a una forma extinta de cerdo. (Missing Links, por John Reader, 1981, pp. 109, 110; Hen’s Teeth and Horse’s Toes, por Stephen Jay Gould, 1983, pp. 201-226.)

    ¿Qué eran?

    Si las reconstrucciones de los “hombres-monos” no son válidas, entonces, ¿qué eran esas criaturas antiguas cuyos huesos fósiles han sido hallados? Uno de estos mamíferos de gran antigüedad de los cuales se alega que están en la línea del hombre es un animalito parecido a roedor del cual se dice que vivió unos setenta millones de años atrás. En su libro Lucy: The Beginnings of Humankind (Lucy: Los principios de la humanidad), Donald Johanson y Maitland Edey escribieron: “Eran cuadrúpedos insectívoros de aproximadamente el tamaño y la forma de las ardillas”. ( Lucy, p. 315.) Richard Leakey llamó a este mamífero un “primate parecido a rata”. ( Origins, p. 40.) Pero ¿hay prueba sólida alguna de que estos animalitos hayan sido los antecesores de los humanos? No; en vez de eso, solo hay el razonamiento superficial de los que quisieran que así fuera. Ninguna etapa de transición las ha conectado alguna vez con nada excepto con lo que esas formas eran: mamíferos pequeños semejantes a roedores.

    (Continúa…)

  229. El otro Carlos:

    PARTE V

    Después en la lista que por lo general se acepta, con una laguna admitida de unos cuarenta millones de años, hay fósiles que se hallaron en Egipto y que fueron llamados egiptopiteco (Aegyptopithecus… simio egipcio). Se dice que esta criatura vivió unos treinta millones de años atrás. Revistas, periódicos y libros han presentado ilustraciones de esta criaturita, con titulares como estos: “Criatura parecida a mono fue nuestro antepasado” (revista Time). ( Time, “Just a Nasty Little Thing”, 18 de febrero de 1980, p. 58.) “Primate africano parecido a mono llamado antepasado común del hombre y de los antropoides” (periódico The New York Times). ( The New York Times, “Monkeylike African Primate Called Common Ancestor of Man and Apes”, por Bayard Webster, 7 de febrero de 1980, p. A14; “Fossils Bolster a Theory on Man’s Earliest Ancestor”, por Bayard Webster, 1 de enero de 1984, primera sección, p. 16.) “Egiptopiteco es un antepasado que compartimos con los antropoides vivos” (obra Origins [Orígenes] p. 52.) Pero ¿dónde están los eslabones entre esta criatura y el roedor que vino antes de ella? ¿Dónde están los eslabones a lo que se coloca después de ella en el alineamiento evolutivo? No se ha hallado ninguno.

    La subida y caída de los “hombres-monos”

    Después de otra laguna también reconocida como grande en el registro fósil, se había presentado otra criatura fósil como el primer simio parecido a un humano. Se dijo que había vivido unos catorce millones de años atrás, y fue llamado ramapiteco (Ramapithecus… el simio de Rama [Rama era un príncipe mítico de la India]). Hace aproximadamente medio siglo se hallaron fósiles de este animal en la India. De estos fósiles se construyó una criatura parecida a un antropoide, erguida, plantada sobre dos extremidades. De esta criatura, Origins (Orígenes) declaró: “Hasta donde se puede decir al momento, es el primer representante de la familia humana”. ( p. 56.)

    ¿Qué prueba fósil había para llegar a tal conclusión? La misma publicación dijo: “La prueba en cuanto a ramapiteco es considerable… aunque en términos absolutos sigue siendo atormentadoramente pequeña: fragmentos de la quijada superior y la inferior, más un conjunto de dientes”. ( Origins, p. 67.) ¿Cree usted que esto era “prueba” lo suficientemente “considerable” como para reconstruir a un “hombre-mono” erguido que fuera antecesor de los humanos? Sin embargo, los artistas dibujaron a esta criatura mayormente hipotética como un “hombre-mono”, y dibujos de esta criatura se generalizaron en la literatura evolucionista… ¡todo sobre la base de fragmentos de quijadas y unos dientes! Con todo, como informó el periódico The New York Times, por décadas ramapiteco “se mantuvo, con toda la seguridad que pudiera tener, en la base del árbol evolutivo humano”. ( The New York Times, “Time to Revise the Family Tree?”, 14 de febrero de 1982, p. E7.)
    Sin embargo, ya eso no es así. Fósiles recientes y más completos revelaron que ramapiteco tenía estrecho parecido a la familia actual de los antropoides. Debido a eso, la revista New Scientist declara ahora: “Ramapiteco no pudo haber sido el primer miembro de la línea humana”. (New Scientist, “Jive Talking”, por John Gribbin, 24 de junio de 1982, p. 873.) Esta nueva información evocó la siguiente pregunta en la revista Natural History: “¿Cómo se metió ramapiteco, [...] reconstruido únicamente de unos dientes y quijadas —sin pelvis, huesos de extremidades ni cráneo conocidos— en esta procesión en marcha hacia el hombre?”. ( Natural History, “False Start of the Human Parade”, por Adrienne L. Zihlman y Jerold M. Lowenstein, agosto/septiembre de 1979, p. 86.) Es obvio que tiene que haber intervenido mucha ilusión en tal esfuerzo para hacer que la prueba dijera lo que no dice.

    Hay otra laguna de enormes proporciones entre esa criatura y la siguiente que había sido puesta en la lista como antepasado de tipo “hombre-mono”. A esta última se llama australopiteco (Australopithecus… simio del sur). Fósiles de este se encontraron originalmente en el sur de África en los años veinte de este siglo. Tenía un cráneo pequeño como de antropoide y una quijada pesada, y lo representaron caminando sobre dos extremidades, encorvado, cubierto de pelo y con apariencia de antropoide. Se decía que había vivido unos tres o cuatro millones de años atrás. Con el tiempo llegó a ser aceptado por casi todos los evolucionistas como el antepasado del hombre.

    (Continúa…)

  230. El otro Carlos:

    PARTE VI

    Por ejemplo, el libro The Social Contract (El contrato social) señaló: “Con una o dos excepciones, todos los investigadores competentes en este campo concuerdan ahora en que los australopitecinos [...] son verdaderos antecesores del hombre”. ( The Social Contract, por Robert Ardrey, 1970, p. 299.) El periódico The New York Times declaró: “Fue australopiteco [...] el que con el tiempo evolucionó hasta Homo sapiens, o el hombre moderno”. ( The New York Times, “Bone Traces Man Back 5 Million Years”, por Robert Reinhold, 19 de febrero de 1971, p. 1.) Y en Man, Time, and Fossils (El hombre, el tiempo y los fósiles) Ruth Moore dijo: “Toda la prueba indicaba que los hombres al fin habían encontrado a sus antecesores primitivos, que por mucho tiempo les habían sido desconocidos”. Declaró ella con énfasis: “La prueba era arrolladora [...] al fin se había encontrado el eslabón perdido”. ( Man, Time, and Fossils, por Ruth Moore, 1961, pp. 5, 6, 316.)

    Pero cuando en realidad la prueba para algo es débil, o no existente, o se basa en puro engaño, tarde o temprano lo que se afirma queda en nada. Así ha sucedido en el caso de muchos ejemplos pasados de presuntos “hombres-monos”.

    Así ha sucedido, también, con australopiteco. La investigación creciente ha revelado que su cráneo “difería del de los humanos de más maneras que solamente su menor capacidad cerebral”. ( The New Evolutionary Timetable, por Steven M. Stanley, 1981, p. 142.) El anatomista Zuckerman escribió: “El cráneo australopitecino, al compararse con el cráneo humano y el cráneo símico [de antropoide], parece arrolladoramente símico… no humano. La proposición contraria pudiera igualarse a una afirmación de que lo negro es blanco”. (Journal of the Royal College of Surgeons of Edinburgh, enero de 1966, p. 93.) También dijo: “Nuestros descubrimientos dejan poca duda respecto a que [...] australopiteco no se parece a Homo sapiens, sino a los monos y antropoides vivientes”. ( Beyond the Ivory Tower, por Solly Zuckerman, 1970, p. 90.) Donald Johanson también dijo: “Los australopitecinos [...] no eran hombres”. ( Lucy, p. 38.) Richard Leakey también llamó “poco probable el que nuestros antecesores directos sean descendientes evolutivos de los australopitecinos”. (Origins, p. 86.)
    Si hoy hubiera de hallarse vivos a algunos australopitecinos, serían puestos en los jardines zoológicos con los demás antropoides. Nadie los llamaría “hombres-monos”. Lo mismo es cierto de otros “primos” fósiles semejantes, como un tipo de australopitecino más pequeño llamado “Lucy”. De este espécimen Robert Jastrow dice: “Este cerebro no era grande en tamaño absoluto; tenía la tercera parte del tamaño de un cerebro humano”. ( The Enchanted Loom: Mind in the Universe, por Robert Jastrow, 1981, p. 114.) Es obvio que este australopitecino era también sencillamente un “antropoide”. De hecho, la revista New Scientist dijo que “Lucy” tenía un cráneo “muy parecido al de un chimpancé”. ( New Scientist, “Trees Have Made Man Upright”, por Jeremy Cherfas, 20 de enero de 1983, p. 172.)

    Otro tipo fósil recibe el nombre de Homo erectus… hombre erguido. El tamaño y la forma de su cerebro sí caen dentro del alcance de las medidas inferiores del cerebro del hombre moderno. Además, la Encyclopædia Britannica declaró que “los huesos de las extremidades descubiertos hasta ahora no se han podido distinguir de los de H[omo] sapiens”. (Encyclopædia Britannica, 1976, Macropædia, tomo 8, p. 1032.) Sin embargo, no está claro si era humano o no. Si lo era, entonces era simplemente una rama de la familia humana, y desapareció.

    La familia humana

    El hombre de Neandertal (llamado así por el distrito de Neander, en Alemania, donde se halló el primer fósil) era indudablemente humano. Al principio se le pintó encorvado, con apariencia de estúpido, peludo y simiesco. Ahora se sabe que esta reconstrucción equivocada se basó en un esqueleto fósil que había sido malamente deformado por una enfermedad. Desde entonces se han hallado muchos fósiles de Neandertal, y estos confirman que no difería mucho de los humanos modernos. En su libro Ice (Hielo), Fred Hoyle declaró: “No hay prueba de que el hombre de Neandertal fuera de manera alguna inferior a nosotros”. (Ice, por Fred Hoyle, 1981, p. 35.) El resultado ha sido que dibujos recientes de los neandertaloides han adquirido una apariencia más moderna.

    Otro tipo fósil que frecuentemente se menciona en la literatura científica es el del hombre de Cro-Magnon, o Cromañón. Fue llamado así por el lugar, en el sur de Francia, donde sus huesos fueron originalmente desenterrados. Estos especímenes “eran casi tan indistinguibles de los de hoy que hasta los más escépticos tuvieron que admitir que eran humanos”, dice el libro Lucy. (Lucy, p. 29.)

    (Continúa…)

  231. El otro Carlos:

    PARTE VII (Final)

    Así, pues, hay clara indicación de que no existe fundamento para creer en “hombres-monos”. En vez de eso, los humanos tienen todas las señales de haber sido creados… separados y distintos de todo animal. Los humanos se reproducen solamente según su propio género. Hacen eso hoy, y siempre han hecho eso en el pasado. Cualesquiera criaturas simiescas que vivieran en el pasado eran precisamente eso —antropoides, o monos— no humanos. Y los fósiles de humanos antiguos que difieren ligeramente de los humanos de hoy simplemente demuestran variedad dentro de la familia humana, tal como hoy tenemos muchas variedades que viven lado a lado. Hay humanos de dos metros (siete pies) de estatura y hay pigmeos, con una variedad de tamaños y formas de esqueletos. Pero todas estas variedades pertenecen al mismo tipo o “género” humano, no a un “género” animal.

    ¿Qué se dice de las fechas?

    La cronología bíblica indica que desde la creación de los humanos han pasado unos seis mil años. Entonces, ¿por qué lee uno con frecuencia acerca de espacios de tiempo mucho mayores desde que aparecieron fósiles de tipo reconocidamente humano?

    Antes de llegar a la conclusión de que la cronología bíblica esté equivocada, considere el hecho de que los métodos de fechar mediante la radiactividad han llegado a estar bajo vigorosa crítica por algunos científicos. Una publicación científica dio informe de estudios que muestran que “las fechas determinadas por degeneración radiactiva pueden estar equivocadas… no solo por unos cuantos años, sino por órdenes de magnitud”. Dijo: “Es posible que el hombre, en vez de haber estado en la Tierra por 3.600.000 años, haya estado en existencia por solo unos cuantos miles”. ( Popular Science, “How Old Is It?”, por Robert Gannon, noviembre de 1979, p. 81.)

    Tome, por ejemplo, el “reloj” de radiocarbono. Este método de fechar por radiocarbono fue desarrollado durante un espacio de dos décadas por científicos de todas partes del mundo. Recibió amplia aclamación por suministrar fechas exactas de artefactos provenientes de la historia antigua del hombre. Pero entonces hubo en Uppsala, Suecia, una conferencia de los peritos del mundo, entre ellos radioquímicos, arqueólogos y geólogos, para comparar sus apuntes. El informe de su conferencia mostró que las suposiciones fundamentales sobre las cuales se habían basado las medidas habían resultado poco seguras a mayor o menor grado. Por ejemplo, se halló que la proporción de formación de carbono radiactivo en la atmósfera no ha sido consecuente en el pasado, y que este método no es confiable para fechar objetos que sean de aproximadamente 2.000 años antes de la era común, o de tiempo anterior a ese. (Seattle Post-Intelligencer, “Radiocarbon Dating Wrong”, 18 de enero de 1976, p. C8).

    Tenga presente que la prueba verdaderamente confiable de la actividad del hombre en la Tierra no se da en millones de años, sino en miles. Por ejemplo, en The Fate of the Earth (El destino de la Tierra) leemos: “Solo seis o siete mil años atrás [...] surgió la civilización, y nos permitió edificar un mundo humano”. (The Fate of the Earth, por Jonathan Schell, 1982, p. 181.) The Last Two Million Years (Los últimos dos millones de años) declara: “En el Viejo Mundo, la mayoría de los pasos críticos en la revolución agrícola se dieron entre 10.000 y 5.000 años antes de Cristo.” También dice: “Solo durante los últimos 5.000 años ha dejado el hombre registros escritos”. (The Last Two Million Years, por The Reader’s Digest Association, 1974, pp. 9, 29.) El hecho de que el registro fósil muestra que el hombre moderno apareció de súbito en la Tierra, y de que, como se admite, los registros históricos confiables son recientes, armoniza con la cronología bíblica de la vida humana en la Tierra.

    A este respecto, note lo que declaró en la revista Science W. F. Libby, físico nuclear y ganador del premio Nobel, uno de los pioneros en fechar mediante radiocarbono: “La investigación en el desarrollo de la técnica de fechar consistió en dos etapas… determinar la fecha de muestras de las épocas histórica y prehistórica, respectivamente. Arnold [un colaborador] y yo recibimos nuestra primera sacudida cuando los que nos aconsejaban nos informaron que la historia se remontaba únicamente hasta 5.000 años atrás. [...] Uno lee declaraciones que dicen que tal y tal sociedad o lugar arqueológico es de 20.000 años atrás. Aprendimos, algo abruptamente, que estas cifras, estas edades antiguas, no se conocen con exactitud”. ( Science, “Radiocarbon Dating”, por W. F. Libby, 3 de marzo de 1961, p. 624).

    En una reseña de un libro sobre la evolución, el autor inglés Malcolm Muggeridge comentó acerca de la falta de prueba para la evolución. Señaló que, de todos modos, florecía el razonamiento superficial y sin riendas. Entonces dijo: “En comparación con eso, el relato de Génesis parece suficientemente serio, y por lo menos tiene el mérito de estar relacionado válidamente con lo que conocemos acerca de los seres humanos y su comportamiento”. Dijo que las alegaciones sin base de millones de años para la evolución del hombre “y saltos desenfrenados de cráneo a cráneo, no pueden menos que impresionar como pura fantasía al que no haya sido cautivado por el mito [evolucionista]”. Muggeridge llegó a esta conclusión: “De seguro la posteridad quedará asombrada, y espero que en gran medida entretenida, por el hecho de que tal teorizar descuidado y no convincente hubiera cautivado con tanta facilidad mentes del siglo XX, y hubiera sido aplicado tan amplia e imprudentemente”. ( Esquire, reseña por Malcolm Muggeridge del libro The Ascent of Man, por Jacob Bronowski, julio de 1974, p. 53.)

    Saludos cordiales, EOC.

  232. maría-iris:

    Manu, Carlos, vuestro desencuentro también ha servido, nos habeis dado más información.
    La ciencia como todos los campos también tiene intereses creados, ajenos a vuestra opinión, pero que se dan desde que se convirtió en terreno tomado por la industria no siendo ya exclusivo de las potencias o paises. Yo protegería más al investigador, como se hacia antes, que habia pocos pero dejaron la piel en sus laboratorios y espacios de trabajo, querian llegar, eran conquistadores del Universo.
    Cuando entra el dinero por medio como interés mayor, ya todo son dudas, porque prolifera seguramente la intención dirigida aunque no la conozcamos, enfrentando los conceptos y trabajos, en lugar de investigar en cooperación mayor.
    Pero bueno, el conocimiento documentado y estudiado nos lo habeis trasmitido en parte. Este blog se alimenta de eso y el que más arriesga se expone, pero a la vez es valiente.
    Saludos.

  233. Jo. Carlos Auci García:

    Yo opino sencillamente, que en función del campo y disciplina que estemos tratando hemos de ser capaces de distinguir y quedarnos con lo que es beneficioso para nosotros y criticar y rechazar únicamente aquello que no lo es, en la religión no todo es malo, pero no hay que embriagarse, depende del uso que se le de (puede llegar a ser autodestructiva) y por otro lado, la ciencia no diré que toda no es buena, pero su mal uso también es perjudicial (porque también puede llegar a ser autodestructiva), entonces es un problema de pensamiento a la hora de abordar un tema. Quiero decir, ni la ciencia tiene problemas para avanzar (salvo los políticos/económicos) ni la religión tiene problemas para avanzar (salvo los políticos/económicos). Habrir la mente y analizar cada tema de forma objetiva y sin prejuicios es lo que nos puede aportar la diferencia entre el defecto y el exceso de esta delgada línea roja.
    Un debate así, nos está preenfrentando entre nosotros con falsas morales. La búsqueda del bienestar personal y por tanto social, es la única prioridad de toda disciplina.
    Gracias.

  234. mmc:

    Como decían en Cuba: No os pedimos que creais, os pedimos que leais.

  235. maría-iris:

    Al otro Carlos y a Manue:
    Lo que yo voy a escribir puede ser una tonteria, pero yo que no sé Física ni Biología, a esos niveles, me paro a pensar basandome en lo que conozco, que es la Astrología y con ella sólo quiero saber si quizá se pudiera empezar a pensar en lo que sigue:
    En Astrología los signos de Aire, son: Géminis, Libra y Acuario y sus planetas correspondientes: Mercurio, Venus y Urano.
    Esta información la expongo porque tiene que ver con lo que voy a decir.
    El hombre se diferencia de los animales por LA MENTE.
    Bien, pues en Astrologia, en una carta astral, centramos y relacionamos todo lo referente al pensamiento y la mente con los signos del elemento AIRE. De ahí sabemos, según esté aspectado todo, si esa persona viene con mucha o menos capacidad hacia el uso de la inteligencia y el pensar y cómo va a mover su cerebro y si está compensada esa energía con los otros elementos de los que nos servimos también.
    En la Biblia se habla del SOPLO de Dios al barro, cuando dice: y se hizo el hombre. (coincide también el tema aire).
    Sabiendo que todo tiene composición de los cuatro elementos: Fuego, Tierra, Aire y Agua. Que en la evolución siempre intervienen, podriamos empezar a imaginar que quizá se fue todo encontrando.
    La tierra mezclada con el agua fundamenta, aparece el barro (Biblia).
    En Astrología son elementos FEMENINOS la tierra y el agua.
    El fuego y el Aire son en Astrología elementos MASCULINOS, ya tenemos los dos polos para hacer vida, pero habria que pensar que el aire no aparece hasta que el fuego (calor-frio intervienen).

    En Astrología el fuego impulsado por el aire hace que nazcan ideas.

    Ahora el tema sería, atreviéndonos a relacionarlo todo y a tomarlo como posibilidad de que el aire fuera importante, ¿por qué no intervino el Aire en los animales?, ¿Nacieron ellos antes que ese elemento se formara?. Los peces respiran en el agua.
    Yo solo dejo cosas sueltas, para que vosotros que sabeis más quizá podais hacer fluir sumando otros datos y llegando quizá a hilar.

    Al morir se nos vá el respirar (aire)…

    En fin, aunque os parezca atrevido, creo que la respuesta del origen de la vida podría encontrarse a través de la Astrologia, analizándola sin prejuicios. Viene a ser el mapa con datos de la influencia que tiene la energia del Universo en el hombre, quizá sea la única manera de acortar la distancia entre el hombre y el Orbe, pudiendo comprender mejor todo.
    Develar el proceso completo de la vida, con origen y destino.

    Me gustaria saber algo de lo que pensais al respecto.

    Aunque creo que habría que contar con más datos.

  236. maría-iris:

    Una cosa más, yo relaciono el átomo con esa energía primera , inteligencia Superior Universal que se va manifestando y haciendose mayor en el encuentro de la unidad con todo. Es decir, lo de la Biblia para mi hay que saberlo interpretar.
    No dejo de lado nada, yo creo que hay que contar con todo, pero saber qué quiere decir.

  237. Manue:

    Carlos, de verdad, creo que Ud. lee una sola fuente y que esa fuente desconoce mucho, yo diría que casi todo lo esencial. Voy a intentar ser didáctico, aunque lo suyo es que Ud. tratara de ver por sí mismo los datos reales y su modo de ordenarlos. Asomarse a los datos reales, mirar sin prejuicios los sucesos que reflejan, ver las teorías explicativas y elegir la que más le convenza. Ud. cree que hace esto en similar medida que yo mismo o que cualquier persona imparcial, pero no es así. Cuando le digo que indague por Ud. mismo, le digo sin filtros de fuentes siempre interesadas en darle trocitos de verdad (y ocultarle grandes evidencias) por motivos de preferencia personal o prejuicio doctrinal. Cuando digo libremente, me refiero sin cortapisas, porque si Ud. hubiera leído a Gould, sabría de sobra lo que dice exactamente, porque se explica muy bien, y si hubiera leído a Attenborough, que es esencialmente un excelente divulgador totalmente honesto, como Sagan, Asimov, Ayala, Frish, Arsuaga o los propios Gould y Dawkins, le aseguro que diría conmigo: “no hay color”. Verá, el problema no es que su religión no sea un derecho suyo, claro que lo es, el problema es que estamos hablando de ciencia y, si yo tuviera el prejuicio de decirle continuamente que los científicos se equivocan porque toda la verdad está ya dicha en el Quijote, por ejemplo, o en algún libro de Aristóteles y que realmente sobra cuanto se investigue o lo que diga nadie porque realmente sólo aquello fue y sigue siendo la única verdad, Ud. haría bien en tratar de resumirme algo de lo que me estoy perdiendo y la conveniencia de no hablar sin saber. ¿De verdad cree que soy yo el arrogante y no Ud.?
    Vamos a su argumentación. Permítame seleccionar seis puntos, acordes con su última (y repetida) argumentación:
    1) Hipótesis de creación divina (religiosas). ¿Qué nos cuentan sus relatos?
    2) Hechos. Lo que hallamos. La historia de la vida que encontramos, cada vez con más detalle. Conclusión: hay un pasado evolutivo.
    3) Teorías evolutivas frente a hipótesis creacionista. Predicciones y hechos.
    4) Historia concreta de la evolución del hombre. Sus puntos flacos.
    5) Medios de datación.
    6) El problema de Dios como explicación última.

    1. Hipótesis de creación divina (religiosas). ¿Qué nos cuentan sus relatos?
    Bien. Dios o los dioses deciden crear el universo (que se estima bastante reducido y a menudo reciente), en general partiendo de elementos preexistentes, y decide(n) crear el planeta Tierra (a menudo en su centro) y colocar en ellas todos los seres vivos que vemos actualmente.
    Es cierto que hay una versión hindú elegantísima en la que se habla de que hay períodos de creación extensísimos que coinciden con la respiración de Brahma. Algún investigador ha creído ver en esta fuente una visión precursora de la teoría del Bing Bounce (Universo Oscilante: sucesivos universos surgidos de respectivos Bing Ban y Bing Cruch). El Bing Ban (Gran Explosión) hace que el universo se origine en un momento crítico en el que aparece la energía y las partículas elementales constitutivas de la materia, un momento acaecido hace unos 13.500 millones de años, los mismos que el universo lleva expandiéndose. Salvo que se llegue a una posición de equilibro exacta (universo estacionario), hoy prácticamente descartada, tenemos la teoría alternativa del Bing Cruch (Gran Colapso, o Gran Implosión). Una cuarta teoría propone un tercer tipo de final: la expansión continuada del universo (Big Rip o Big Freeze), que es la actualmente avalada por la NASA.
    Como ves, hay cosas que no se saben. Aquél investigador quiso traducir aquél vastísimo espacio de tiempo que tardaba Brahma en respirar una y otra vez (espiración = universo expandiéndose, inspiración = universo contrayéndose) en unos 70.000 millones de años… Ahora bien, aunque exista esa tradición, créeme que sólo la ciencia, que aquí anda bastante poco unánime (los científicos se muestran discordantes): una teoría sobre el origen se hace dominante, pero dos sobre el final aún se consideran vigentes. Algo menos el Bing Bounce, que parece ir contra el 2º principio de la termodinámica (salvo que el fin del universo incluyera una inversión del tiempo y una reversión completa de la energía hasta su cuantía total inicial) y se considera una teoría obsoleta por una mayoría de científicos. Como Ud. señala, las cosas que no se saben, se irán sabiendo cada vez mejor, sin que en este caso parezca existir tanto conflicto como en el que motiva nuestra (espero que amigable o educada) discusión. Entre tanto, ¿hay alguna explicación más seria?
    El Génesis, ya sabemos, 1) nos cuenta dos creaciones diferentes (fuentes E y J) bastante incompatibles; 2) una de ella habla de una creación en seis días. Ya sé que quisieras alargar esos días, pero ya sería demasiado que fueran mil años… Y tendrían que durar más de dos mil millones de años. Con todo, toda la creación que nos interesa, habría tenido lugar en los dos últimos días. 3) La fuente que nos habla de seis días considera que antes de la creación existían “las aguas” (además de las tinieblas), que lo ocupaban todo. 4) Dios crea “la luz” en el día primero, pero aún no el Sol, que no creará hasta el 4º día. 5) Volviendo a las aguas, Dios tiene que separarlas en “aguas de arriba” y “aguas de abajo” para crear el firmamento, al que llama “cielo”, que quedará (desde el final del día 2º) entre las aguas de arriba y las de abajo. 6) Dejando de lado las misteriosas “aguas de arriba”, las “aguas de abajo” distan de entenderse como los mares que cubren un planeta (esférico) que se va a llamar “Tierra”. En su lugar, los mares cubren el plano del que Dios va a hacer emerger “lo seco”, a lo que llama “tierra” (el día 3º). 7) Ese mismo día hace Dios brotar hierba verde, hierbas con semilla y árboles con fruto. 8) Luego, ya el día 4º, Dios crea el Sol, la Luna y las estrellas. 9) “Y los puso en el firmamento para alumbrar la tierra”. 10) En el día 5º, Dios crea los peces y las aves aladas. 11) Más tarde, en el día 6º, Dios crea los animales terrestres, los “reptiles” y las “bestias” y los “ganados”. 12) Ese mismo día Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre…” los animales. Lo creó a imagen suya, varón y hembra. 13) El 7º día Dios descansa y bendice la obra que hizo. 14) En el otro relato, la segunda versión de la creación del hombre, el hombre se llama Adán, y aparece mucho antes que la mujer, y antes aún que las plantas… “Cuando el señor hizo el cielo, no había todavía arbusto alguno del campo sobre la tierra, ni había germinado hierba alguna”. En ese mismo momento y estado de cosas, Dios hace al hombre, antes que cualquier otra cosa viva, “del polvo de la tierra”, insuflándole su aliento. Luego, plantó su jardín en Edén y lo llenó de árboles frutales…”.
    Creo que basta con el relato dicho, ya criticado en otros lugares. Cada número preside, al menos, un error grotesco, bien un disparate a la luz de lo que hoy sabemos (aunque el relato es bello como mito, o cuento, y para su época estaba muy bien…), bien algo que, simplemente, sabemos que no sucedió así, o no en ese orden. Parece que, desde nuestro cosmos inmenso, desde nuestra motita de polvo que orbita alrededor de una pequeña estrella que se halla en las afueras de una galaxia entre cientos de miles de millones de otras similares, quisiéramos que un grupo de hombres que copian de otras tradiciones hace cerca de tres mil años, den con algo más aproximado a la verdad. No es de esperar… La tierra, que es la tierra emergida de las aguas, no un planeta, está en el centro de los mares, todos ellos sobre un plano, en cuyas esquinas está el abismo. Bajo el suelo está el fuego (del inframundo o infierno), sobre el perímetro del mundo se eleva “el cielo”, en el que por la noche se ven puntitos brillantes que son las estrellas. Todavía en el siglo I en el nuevo testamento, aunque los griegos conocen mucho de las distancias implicadas (al menos entre la Tierra, como planeta, y el Sol y la Luna) y del tamaño y forma de la Tierra, nos habla de esas estrellas que se precipitarán sobre la tierra, al final de los tiempos, como los higos verdes de una higuera…
    Carlos, no voy a hablarte más de esto. Tú verás si quieres poner este relato concreto por encima de lo que sabemos tras mucho investigar. A mí me parece poco serio. Puedes preguntarme qué disparate (no perdonable en ciencia) reside en cualquiera de esos puntos. Ahora imagina 1) que el Génesis dijera algo por completo diferente (¿habría que creerlo igualmente?); 2) que Darwin nos hubiera dado ese relato exacto: ¿crees que sería un científico relevante y modélico? ¿Habría llegado a ser renombrado? Ser científico no es dejar de equivocarse, sino mantener una actitud abierta, indagadora, observadora, acumulando datos pacientemente y elaborando una teoría a publicitar y a comprobar animosamente, sin obstruir el debate crítico ni el ánimo refutador, pero la refutación científica se hace a través de pruebas sólidas, que requieren hallazgos, datos y, en tanto sea posible, experimentos.
    2. Hechos. Lo que hallamos. La historia de la vida que encontramos, cada vez con más detalle. Conclusión: hay un pasado evolutivo.
    Ahora pasemos a “lo que hay”. Pudiera ser que halláramos justo lo que relataba el Génesis: mares sobre el cielo, (relato 1); hombre aparecido antes que plantas y cualquier (otro) animal; o al menos antes que la mujer, que es creada a partir de una costilla (relato 2); plantas terrestres antes que el Sol y que los animales marinos (relato 1), la propia Tierra es creada mucho antes de que aparezca el Sol, las aves antes que los reptiles y los mamíferos…
    Pues no. Hace falta perspectiva para ver qué sucede en realidad. (Una perspectiva que tienen los científicos pero, llamativamente, no el autor o autores creacionistas de sus textos de cabecera.) Los hechos a grandes rasgos son poco cuestionables (y no me negará que el Génesis habla “a grandes rasgos”). No hay vestigios de organismos eucariotas durante 1.500 MMA (millones de años), y cuando los hay, se trata de algas unicelulares (clasificadas como protistas por Margulis y Swartz) que, junto a las bacterias, dominan los mares otros 1.200 MMA (cuando nuestro planeta está llegando a la mitad de su tiempo hasta el presente). La tierra sigue sin más formas de vida todo ese tiempo hasta que hace 850 MA aparecen los protistas heterótrofos y, “poco” (150 MA) después, los primeros animales. No se trata de animales complejos, sino esponjas, pólipos y otros cnidarios. Poco después (otros 100 MA) surgen los gusanos y 100 MA la vida sufre una expansión (finiprecámbrica, hace entre 570 y 535 MA) de la que surgen los phyla (o diseños) básicos que van a irse diversificando, dando mucha descendencia, o bien apenas sobreviviendo sin dar casi ninguna, o, con frecuencia, extinguiéndose del todo después de algún período más o menos exitoso y más o menos largo. Lo curioso, lo que interesa es lo que pasa en ese último 15% de vida planetaria. Bueno, más bien, bastante menos tiempo. Nos interesan los últimos 60 MA (menos del 1,5% del tiempo de existencia de la Tierra).
    3. Teorías evolutivas frente a hipótesis creacionista. Predicciones y hechos.
    Lo que quiero resaltar es el hecho evolutivo. Podríamos preferir otra palabra. Pero sucedió así: no es que sucediera coherentemente con la teoría de Darwin. Es que Darwin se limitó a proponer sólo un mecanismo explicativo, que ha resultado decisivo y genial, pese a sus fallos (considerados “menores” por la comunidad científica, como los de Newton), a la hora de explicar lo sucedido. Es que las teorías explicativas deben surgir, y se proponen de hecho, para explicar los hallazgos, los hechos reales. Por eso, se considera que el creacionista confunde en su ataque al darwinismo, la parte incuestionable con la teoría concreta a atacar (y hoy todas son evolucionistas porque los datos indican lo que indican). Cuando hablo de datos o hechos, me refiero, por supuesto, a los hallazgos de toda índole, fósiles incluidos, a los que volveremos, pero no sólo: es esencial el conocimiento estratigráfico, tener una clara visión de los tiempos implicados, de la gradualidad con que precursores materiales lógicos desembocan en sucesores biológicos igualmente explicables, de las pruebas de relación estructural y, en especial, genética… Y la teoría darwiniana, al tiempo que nos cuenta cómo ocurrió, nos indica –o “predice”- qué hemos de esperar encontrar en nuestra indagación futura: qué nos aparecerá y qué no, en el registro y cuantas indagaciones alternativas (genéticas, biogeográficas, etc.) emprendamos. Esto es, se torna una teoría falsable que hoy por hoy tiene adversarias (aunque también evolutivas, por lo que a Ud. le parecen “más de lo mismo”). Pues bien, desde entonces no hay ni una sola secuencia errónea: un primate junto a algas unicelulares; una estrella de mar entre bacterias sin algas; un dinosaurio junto a seres humanos. No ha aparecido ningún hallazgo chocante con esa aparición gradual y lenta de nuevas formas de vida y estructuras. Los peces tardan en inventar primero los cartílagos y luego los huesos, que mantienen los reptiles, los primeros anfibios son muy similares a sus peces precursores (es que debieras asomarte a ver sus esqueletos y reconstrucciones), y también los primeros reptiles; como los primeros mamíferos son todos reptilianos, y las primeras aves son todas ellas intermedias.
    En su lugar, el creacionista, que ha suscrito un modelo incompatible con los hechos, quisiera hallar otras evidencias contradictorias, y fracasa en el ataque porque opta por desconocer la perspectiva implicada, su ataque posible afecta a pequeños detalles en discusión: a la teoría, no al hecho (o cúmulo de hallazgos). El creacionista predijo: “creación reciente y súbita, en pocos días y hace unos miles de años”, y se encuentra todo lo contrario, y cada vez con mayor avalancha de datos y con una secuencia crecientemente establecida, pormenorizada y reforzada. Entonces quisiera centrarse en que “no hay” explicación para alguna de las secuencias: no existen… aves, mamíferos, ballenas, primates u hombres de transición, pero resulta que aparecen todos ellos. En su arrinconamiento, quisiera decir, “no está del todo bien explicado el origen de…” la hemoglobina, o del ojo, o de los huesos, pero resulta que todos ellos sólo obtienen una explicación válida desde lo que se halla, estudia y analiza (como debe procederse en ciencia, antes de comenzar apelando a Dios para dejar de estudiar los datos). De hecho, los datos y “eslabones intermedios” son tantos que, de entre tres o cuatro candidatas a “primera ave” primitiva, desconocemos cuál de ellas es aún reptil o ya es ave, se discute incluso cuál de ellas llega a volar… Se trata de un debate menor, menos discordante que otros, que le preocupan menos, dentro del campo de la física, o de la medicina (que ha sido corregida recientemente en algunas de sus previsiones o dictámenes más establecidos, como la causa del ulcus o el carácter beneficioso o perjudicial de algunas grasas).
    Ahora bien, ¿cuál es su propuesta? ¿Cuál su esperanza? Primero fue negar la progresión: las actuales aves existían desde un principio, porque todo fue “creado” de una vez, según su género” y en su forma definitiva. No hay nada de eso. No lo fue el hombre. Ni los mamíferos. Ni los peces. Claro que todos ellos tienen un principio, pero no es cosa de uno o de tres días, sino de muchísimos millones de años: pasan miles de millones de años, unos 13 mil millones desde el Bing Ban, cerca de 4.000 millones desde el origen de la Tierra. Y pasan muchos millones de años adicionales entre unos y otros. Si los Protocordados surgen hace 540 MA, y los peces óseos aparecen hace 500 MA, los artrópodos lo hacen 470 MA atrás, los peces “modernos” hace 450 MA y los animales terrestres, hace 370 MA… Pero faltan bastantes MA para los mamíferos y aún más para que exista un animal al que podamos llamar “ave primitiva”. Aún, claro está, no hay ratones, ni, menos murciélagos o ballenas. Cuando éstas aparecen, han de cambiar a lo largo de millones de años: hoy podemos seguir el rastro de cómo cambia su oído y conducto respirador. ¿No es una maravilla? Disponemos de fósiles que los creacionistas predijeron que no aparecerían nunca. Son bastantes, y todos secuenciales: coherentes. Hay precursores y descendientes coherentes, y éstos han de estar, siempre y todos ellos, adaptados al medio, al ambiente en el que han prosperado, y conservan vestigios anatómicos (embriológicos o posnatales) que serían inexplicables si desconsideramos su secuencia de origen.
    Una vez que el creacionista ve fallida su predicción, podría reconocer su derrota y aceptar que todo es coherente con un modelo alternativo que, después de todo, responde a lo que se halla, una y otra vez, completando un cuadro coherente. Pues no. A veces niega los datos, a veces se refugia en que un determinado árbol aún no tiene precursor demostrado o que cierto grupo de primates ha hallado una secuencia mejor aún que la previa, aunque esta fuera bastante buena o aceptable hasta entonces.
    Es el momento de recordar qué modelo se espera de un acto creador… Pues lo que dice el Génesis, precisamente: una creación súbita de formas acabadas, todas las que se conocen actualmente, todo generado en una única semana, las plantas el mismo día que la Tierra firme, los peces a la vez que las aves, el hombre más o menos a la vez (día antes, día después) que las plantas. Aunque siguiera existiendo el desconocimiento de que la hierba y los árboles precisan de la existencia del Sol, y que éste no se forma posteriormente a la Tierra, ni las plantas terrestres antes que los animales del mar, ni el hombre antes que las plantas terrestres (en el otro relato), ni., en especial, las plantas antes que el Sol… Definitivamente, no, Carlos. La creación puede ser entrañable como historia ficticia, pero no concuerda con la verdadera.
    Claro que las teorías científicas (que son todas evolutivas en la actualidad, pues evolutivos son los hechos que han de explicar) pugnan por dar respuestas mejores de lo sucedido. Los investigadores multiplican sus datos y observaciones y hallan pequeñas discordancias que requieren una mejor explicación: una teoría mejorada. Para Gould la del equilibrio puntuado lo es. Para otros, lo es el neodarwinismo. Sólo quien no entienda nada o quiera engañar a terceros puede aprovechar tal discusión entre científicos de primera línea para decir que están cuestionando el hecho evolutivo en sí, y no su reconstrucción concreta a la luz diferencial de nuevos modelos que estiman, sin excepción, perfeccionados (o no los propondrían) y perfectibles (o no serían científicos).
    – Por poner un ejemplo, ilustrativo, imaginemos a alguien que milite en un grupo ideológico que haya defendido en el pasado que la Tierra era plana. En su momento no era ningún disparate, pero el cúmulo de datos lo hace insostenible ya a principios del siglo XVI, cuando se da la primera vuelta al mundo (Aristóteles señaló tres tipos de evidencia a mediados del siglo IV AEC). Ahora bien, hasta entonces, podía defenderse la hipótesis de que la Tierra era plana. ¿Por qué duró tanto esa propuesta? Leamos a Asimov: todo depende de que los errores son relativos y la ciencia los va corrigiendo poco a poco. La Tierra era “casi plana”: se trata de una esfera tan enorme que su curvatura es de apenas 0,000078 Km por Km. Pero tampoco es una esfera perfecta… Está achatada por los polos, luego no es una esfera perfecta, sino un esferoide ¿cómo es que no lo hemos sabido hasta el presente? Porque esa diferencia menor de curvatura es imperceptible salvo con mediciones muy sofisticadas: la diferencia de diámetros es de menos de 1/3 de un 1% de su valor. Esto es, la corrección para pasar de una esfera a un esferoide achatado es mucho menor que la precisada para pasar de una tierra plana a una esférica: “la superficie de una esfera perfecta del tamaño de la Tierra tendría una curvatura es de 0,000126 por milla en todas partes (menos de 20 cm por milla), pero en la superficie de la esfera achatada terrestre, la curvatura oscila entre 20,24 y 20,38 cm por milla.” Pero aún queda otra corrección que sólo tiene medio siglo: el achatamiento no es idéntico en ambos polos, el nivel del mar de uno de ellos está ligeramente más cerca del centro que el del otro. Eso quiere decir que la Tierra una ligera forma de pera. Pero si la diferencia entre diámetros bipolar (corto) y ecuatorial (largo) era de 44 Km (ese menos de 1/3%, que significa 0,0034 Km por Km de curvatura), el abombamiento que el satélite Vanguard I descubrió en 1958 (que daban un radio ligeramente mayor al sur que al norte del Ecuador, haciendo que el nivel del mar esté ligeramente más próximo al centro de la Tierra en el Polo Sur que en el Polo Norte) se mide en metros, no ya en Km. Y las correcciones de curvatura que han debido hacerse son del orden de millonésimas de cm por Km…
    – Asimov resume algo que nos vale para entender cómo avanza el conocimiento científico, animándonos a distinguir con visión amplia y relativa: “Mi amigo el especialista en literatura inglesa, que habita un Universo mental de correctos e incorrectos absolutos, puede creer que, como todas las teorías están equivocadas, puede que ahora se crea que la Tierra es esférica y que el siglo que viene se crea que es cúbica, al siguiente que es un icosaedro hueco, y al otro que tiene forma de «donut».
    – Lo que ocurre en realidad es que una vez que los científicos dan con una buena teoría, se dedican a mejorarla y ampliarla con un grado cada vez mayor de sutileza a medida que van disponiendo de mejores instrumentos de medición. Más que ser incorrectas; las teorías están incompletas.
    4. Historia concreta de la evolución del hombre. Sus puntos flacos.
    La historia se repite: existe un primer mamífero reptiliano (hace unos 200 MA) pero no hay nada parecido a un primate. Incluso 100 MA más tarde de la aparición de los primeros mamíferos, dominan los dinosaurios. Los mamíferos que van a dar origen a los primates están representados por ciertos pequeños roedores que se esconden entre grietas y oquedades, siendo presa común de dinosaurios. Hace unos 150 MA algunos dinosaurios dan lugar a una rama con plumas, de la que sobreviven las aves modernas, que han perdido las garras y los dientes. Tras la extinción de los dinosaurios todos los demás grupos tienen su oportunidad. Hay mamíferos y aves enormemente exitosos. Pero se extrañaría mucho si decide asomarse a ver cómo eran aquellos mamíferos: poco o nada parecidos a los que Ud. conoce, y eso que la Tierra ha cumplido el 99% de su tiempo hasta el presente. En los últimos 50 MA surgen los grupos que le son familiares, pero la mayoría de ellos eran bastante diferentes aunque Ud. decida asomarse tan recientemente como hace sólo 15 MA.
    Según el cuadro que daba Ud., Carlos, parecería que había monos de diverso tipo, ya con su figuración actual, y hombres que aparecerán muchísimo más tarde, representando una diferencia marcada con los primates preexistentes, sin ningún antecesor realmente digno de ser reconocido como tal. Y que lo hacen hace unos pocos miles de años y con su configuración moderna: más o menos la actual. La falta de visión amplia del proceso, de perspectiva en suma, es llamativa. Todo vuelve a ser secuencial, Carlos. No hay nada que refrende tan anhelado e inexplicable salto súbito. Primero hay una especie de musaraña (el Purgatorius ceratops) de la que, por supuesto, tenemos restos fósiles. A esos niveles de parentesco tan alejado, aquí está el detalle, pueden haber correcciones sobre cuál fue “el primer primate”. Como en el caso de conocer qué tipo de esfera es la Tierra, la teoría es perfectible a estos niveles de concreción, no así, por ahora, ha de verse corregido “el hecho” evolutivo en sí, por el contrario, se ve refrendado una y otra vez. Hablamos de un roedor de hace 65 MA, no hay gorilas ni chimpancés. En ese tiempo existen diversos animales precursores de otros grupos, pero nada que ver con sus formas acabadas: no existen jirafas, ni cebras, ni hipopótamos, ni monos, ni elefantes, ni leones, ni osos polares ni de los otros… Aunque se extinguen casi todas las ramas del grupo de los plesiadapiformes, surge plesiadapsis. Hay discusiones de índole “menor” (no válidas para atacar al hecho ni para presumir una alternativa no secuencial): no todos los investigadores están de acuerdo en que plesiadapsis sea ya de un primate, pues se trata de un eslabón intermedio (de esos que no deberían existir, según los creacionistas). Esto es, una mayoría de estudiosos considera decisivo el que aún los miembros de su grupo carezcan de pulgar oponible. Permíteme que te copie de la wikipedia (es más cómodo que copiar palabra a palabra de una decena de libros de casa que vienen a decir lo mismo o menos actualizado, con todo, de este mismo año hay novedades que ya te incluiré): “Los verdaderos primates o euprimates aparecen en el registro fósil en el Eoceno, estando bien representados en Eurasia y Norteamérica. Estos primates primitivos se clasifican en dos familias, la de los omomíidos (Omomyidae) y la de los adapiformes (Adapideae). Los adápidos se parecen a los lémures y loris, pero no se puede afirmar que sean sus antepasados. En el Eoceno la distribución de los primates era más amplia que la actual; por ej., el adapiforme Notharctus habitaba Norteamérica hace 50 millones de años. Hace 42 millones de años vivió Eosimias centennicus el cual ya pertenece al grupo de los catarrinos, grupo al que pertenecen los monos, los grandes simios y el hombre.”
    “Hace 40 millones de años vivió el Bahinia pondaungensis que pesaba sólo unos 400 gramos y vivía entre los árboles. El diseño de sus dientes fosilizados sugiere que se alimentaba principalmente de insectos diminutos. Los investigadores creen que este primate pertenecía a la familia de los tarseros. Los tarseros durante el Eoceno habitaron Europa, África y Norteamérica.“
    Interrumpo en este punto a la wiki porque este mismo año (2009) ha aparecido un primate de aquél período: Ganlea megacanina, de hace 38 millones de años, hallado en Myanmar, otro espécimen válido como antecesor común a todos los simios, incluido el hombre. (¿Qué significa “válido” a este nivel de detalle? Coherente con ser –ya él mismo, ya un espécimen muy emparentado con él- dicho antecesor, pues, a este nivel de precisión, no podemos confirmar de modo incuestionable si esta especie concreta constituye el precursor directo de otras estrechamente emparentadas con ella, o representa una especialización secundaria cuyos descendientes se extinguen –uno de esos frecuentes “callejones sin salida” que abundan en la historia de la vida.)
    “Los paleontólogos cuentan (en el Oligoceno) con un registro fósil más rico, especialmente por los restos de El Fayum, en Egipto. Aquí se han encontrado restos de primates relacionados con los tarseros tal como Afrotarsius chatrathi. Este yacimiento también cuenta con restos de simios de entre 30 y 37 millones de años. De estos el más importante es Aegyptopithecus zuexis, ya que se considera como uno de los catarrinos más antiguos. De igual manera el Apidium es otro fósil oligocénico que se relaciona con los platirrinos de América del Sur por tener una fórmula dental similar a la de muchos de estos. El poblamiento de América del Sur por parte de los primates se considera un fenómeno de vicarianza. En el Oligoceno América del Sur era una isla no muy alejada de África. Es probable que balsas con vegetación y algunos primates dispersaran el grupo de un continente a otro utilizando islas volcánicas como facilitadoras del paso. Las paleo-corrientes marinas del Oligoceno habrían facilitado la colonización primate del Nuevo mundo. De una manera similar se pobló Madagascar con los antepasados de los lemures.”
    El caso es que, Carlos, los monos del viejo y del nuevo mundo evolucionaron aparte y sólo en el viejo un ramal de un grupo con poco futuro dio en evolucionar hacia nuestra estirpe… Pero falta mucho aún: casi 25 millones de años.
    En el continente americano el fósil más antiguo es Branisella boliviana con cerca de 27 millones de antigüedad. Ya el Mioceno Suramericano se encuentran los géneros Chilecebus, Dolichocebus, Lagonimico Tremacebus, Cebupithecia, entre otros.
    No parece ser tan escasísimo, después de todo el registro. Ahora atención:
    Durante el Mioceno se originó en África el grupo de los hominoideos, superfamilia a la que pertenece el hombre y los grandes simios. El Proconsul vivió antes de la separación del linaje de los gibones. Posteriores a éste encontramos al Afropithecus, el Kenyapithecus y el Moropithecus, este último considerado como el simio más antiguo con un diseño corporal más parecido a los antropomorfos vivientes.
    Hace 17 millones de años los hominoideos pasan de África a todo el Viejo mundo. En Europa vivió el Dryopithecus, el Ourunapithecus, y el Ankarapithecus, el Sivapithecus en Pakistán, y el Lufengpithecus en China. Estos simios fósiles se clasifican como homínidos de la subfamilia en la que está clasificado el orangután (Ponginae).
    La diversidad de los ponginos en el Mioceno se debió al clima más benigno que extendió las superficies boscosas por toda Eurasia, sustentando a l