Autor: Eduard Punset 13 febrero 2011

Sigo reflexionando sobre el alcance popular de la inminente digitalización de la medicina que he podido vislumbrar en Estados Unidos. La medicina está tan carente de adecuación al mundo moderno como el propio sector educativo.

Mi padre era médico rural de los de antes. La medicina entonces empezaba con pedirle al paciente que sacara la lengua. Era el state of the art. El mismo médico sabía de partos, que aplicaba a los gitanos que deambulaban por el río y a la gente del pueblo a los que el autobús solo llegaba una vez por semana. No había tiempo para ir a dar a luz con un autobús que tardaba tres horas en recorrer 40 kilómetros.

La práctica de la medicina que conocemos es la que habíamos ideado para el mundo antes de la globalización. Es una medicina basada en el tratamiento de las enfermedades. Pero lo que buscamos ahora es una medicina basada en el fomento de la salud y el bienestar. Una medicina sin hilos ni suturas, basada en la continuada vigilancia digital.

Será esa vigilancia digital la responsable de prevenir que la acumulación de la demanda de prestaciones sanitarias colapse el sistema. Las políticas de prevención asumirán el grueso de la responsabilidad sanitaria. Solo en los casos en los que las medidas preventivas hayan demostrado su ineficacia se recurrirá a la prestación sanitaria propiamente dicha.

La lección de anatomía del Doctor Nicolaes Tulp, del pintor holandés Rembrandt van Rijn (imagen: Wikipedia ).

La medicina es un foco de vocaciones innumerables y de puestos de trabajo que difícilmente pueden disminuir a medida que aumenta la esperanza de vida. El cambio que viene consistirá en conseguir que ese foco y esos puestos de trabajo iluminen y ocupen a profesionales empeñados no tanto en luchar contra las enfermedades con las últimas tecnologías como en garantizar la salud y el bienestar.

¿Qué comportamientos de la clase médica y de los pacientes deberán modificarse? El médico deberá saber empatizar con los pacientes; es decir, entender sus sentimientos y no solo los síntomas de su enfermedad. No podrá subestimar la cantidad de información que el paciente necesita; entre otras cosas, para disminuir el porcentaje demasiado elevado de los errores que siguen cometiéndose.

Agrupaciones para la seguridad promovidas por médicos y pacientes en todo el planeta apuntan a un diez por ciento de enfermedades que no son el subproducto de un desarrollo normal de los síntomas detectados en un enfermo. A veces resulta que ni unos ni otros se han lavado las manos. Otras veces ocurren hechos inesperados porque nadie entendió los famosos protocolos que los usuarios estampan con su firma sin haber entendido una sola palabra de lo que firman.

Es inconcebible que los penosos plazos de tiempo que separan un descubrimiento médico o farmacológico de su absorción celular –más de diez años, en muchas ocasiones– continúen arruinando la vida de tanta gente. Deberán simplificarse los procesos burocráticos sin que aumenten los riesgos de daños inexplorados, como los causados por efectos secundarios. Hará falta acelerar, igualmente, el proceso de interacción entre distintas fuentes de conocimiento; recurriendo cada vez más a instituciones multidisciplinares en las que colaboran pacientes, investigadores y clínicos.

Los pacientes tienen también pendiente un proceso de adaptación que siguen aplazando. Es inadmisible que no presten la atención debida al ejercicio físico y al cuidado de la dieta para preservar su salud física y mental. O que no se laven las manos a determinadas horas del día. Si no aceptan algo tan evidente y comprobado como eso, ¿cómo podrán aceptar en el futuro que el tratamiento con células vivas puede ser más necesario que el uso de fármacos?



41 Respuestas to “Hacia una medicina libre de suturas”

  1. Redes para la Ciencia » Hacia una medicina libre de suturas:

    […] Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset […]

  2. Mark Roberts:

    Los problemas de la burocracia no sólo afectan a al medicina. No es por promocionar mi blog, pero creo que incluiré la medicina entre una de esas profesiones libres sumamente importantes …

  3. David v:

    –No parece justo –replicó– prescribir lo que tú dices a hombres íntegros, porque ellos mismos encontrarán fácilmente la mayor parte de las leyes que convenga dictar.
    –Sí, querido amigo –dije yo–, a condición de que los dioses les concedan la conservación de las normas a que antes nos referíamos.
    –Si así no fuese –dijo–, pasarán su vida dictando y rectificando leyes y pensando que van a conseguir lo más perfecto.
    –Con lo cual querrás dar a entender –insinué yo– que esos hombres vivirán lo mismo que los enfermos que no se avienen, por su intemperancia, a dar de lado a un régimen perjudicial.
    –En efecto.
    –Pues sí que va a resultar agradable su vida. Con ese cuidado ningún progreso alcanzan, sino, muy al contrario, la complicación y el empeoramiento de sus enfermedades. Pero, con todo, estarán siempre esperando que les procure salud un medicamento que cualquiera les recomiende.
    –Ciertamente –dijo–, eso les pasa a tales enfermos.
    –¿Pues qué? –proseguí–. ¿No es todavía lo más gracioso que consideren como el peor de sus enemigos a aquel que les dice la verdad y les anuncia que si no dejan de comer y de beber inmoderadamente y de vivir entregados al placer y a sus ocios, ni los medicamentos, ni los cauterios, ni las incisiones, ni los conjuros, ni cosas por el estilo, les servirán de utilidad?
    Platón: La República, IV, iv (425d-426b).

  4. Tweets that mention Blog de Eduard Punset » Hacia una medicina libre de suturas -- Topsy.com:

    […] This post was mentioned on Twitter by María José, Eduard Punset. Eduard Punset said: Las nuevas tecnologías están cambiando el mundo. La medicina no está exenta de estos cambios, que se suman además… http://fb.me/vJhujpea […]

  5. Isabel Sáez:

    Sobre el último párrafo. Me da la sensación de que, una vez más, no se tiene en cuenta que no todas las personas tienen igual capacidad de comprensión. No sólo no es igual sino que existe todo un rango amplísimo. Ni se tiene la misma formación.
    Encima, tema dietas: ¿Cuál es la “buena” dieta? Porque a) cambia según épocas, modas y especialistas; b) no existe esa cosa llamada “buena dieta” a un nivel universal. Hay alimentos considerados sanísimos y personas que no los toleran. Existen problemas como intolerancias alimentarias y lo son a productos perfectamente saludables.
    Es recomendable el consumo diario de vegetales y hortalizas crudos y en cambio personas que no los digieren bien…
    Tema ejercicio: ¿Desconocen que -ahora ya se sabe- en según qué casos y qué enfermedades el ejercicio está contraindicado? Por descontado nadie debe quedarse sentado en una silla o sofá, pero el fitness no es para todo el mundo. Ni tan siquiera dar largos paseos. Como persona que sufro hace muchos años de síndrome de Menière puedo asegurar que los largos paseos me resultan imposibles. Y yo era de las que cogía el sábado y descargaba la tensión de toda la semana realizando caminatas de 3 horas seguidas sin parar. Sin prisas pero sin pausa.
    La información -de enfermedades en las que debe evitarse el ejercicio físico- me viene del Institut Poal de Reumatologia sobre investigaciones llevadas a cabo en todo el mundo, no de la Wiki precisamente.
    Y, sobre todo, vuelvo al principio. No se le puede pedir tanto a una persona cualquiera. De hacerse se excluye una gran parte de la población por problemas culturales, de desarrollo mental (y no quiero decir gente con deficiencias declaradas sino con CIs normales pero bajos, como puede ser un 90%), desarrollo emocional (¿qué tal ciertos trastornos poco o nada empáticos o personas que dentro de cierta normalidad presentan comportamientos autodestructivos, las conductas parasuicidas que muchas veces incluso están bien vistas a nivel social, como son los deportes de alto riesgo?) por edad o por deterioro de salud. Más alguna otra causa que seguro que existe pero se me escapa en este momento.

  6. Alonso Pardo:

    El quehacer médico debe dar un salto cualitativo en la era digital, no solo en el aspecto preventivo sino en el terapútico. Los pacientes necesitan información de buena calidad para tomar sus decisiones junto con sus médicos. Movimientos dentro de la Medicina como la Medicina Basada en la Evidencia y organizaciones que suministran información valorada críticamente como la organización Cochrane están cambiando paulatinamente el quehacer médico y la salud pública. Simplemente para su accionar usan el método científico junto con el “state of art” .

  7. Josefina Maria Blàzquez:

    Todo ésto… que dice el profesor punset pertenece a este sigli xxi. Está predicho y anunciado -que és el tiempo de acuario -el portador en el zodiaco- del agua de la vida. La virtud del hombre resurgirá
    -ganando la partida- de la sinrazón de la mentira y la corrupcion flagrantes; pero seguirá desde el contrapoder atacando y atacando, porque la corrupción del alma, es imposible de eliminar. Los corruptos erán muriendo -para nunca más vivir- . Y así la humanidad -escalón a escagón- persona a persona, irá acercándose -más y más-, a ser cada dia más persona humana.

  8. Raquel:

    “El médico deberá saber empatizar con los pacientes; es decir, entender sus sentimientos y no solo los síntomas de su enfermedad”.
    Me parece una frase importantisima, creo que los médicos que son médicos deberian reflexionar acerca de la profesión que desempeñan, no se prepotentes, ni altivos, no tratarte como si fueras un borrego, explicar las cosas bien, y no ser alarmistas para cubrirse las espaldas.
    Esta descripción anterior es el fiel reflejo de lo que tenemos en la seguridad social de nuestro pais.
    El que no valga para médico que se dedique al parchis, pero que deje de causar dolor innecesario en los pacientes.
    Yo como técnico de prevención, soy bastante delicada con mis clientes incluso para decirles que les falta un cartel de salida de emergencia en una nave- taller, por lo que entiendo que un médico deberia ser igual o más sensible a la hora de evaluar tu caso médico, porque estamos hablando no solo de la salud física del paciente sino también de su SALUD MENTAL, que puede sin duda influir en su salud fisica.
    Asi que pediría un poco de reflexión para esos médicos, que tienen unos puesto fijos en la seguridad social (que pagamos todos de nuestro sueldo), que tienen unos buenos sueldos, horarios estupendos, un convenio laboral que ya nos gustaria a muchos y flexibilidad. No tienen razones para estar cabreados y pagarla con los pacientes, que al fin y al cabo estamos en sus manos.
    Gracias

  9. Raquel M:

    es fácil la adaptación del tratamiento de las celulas vivas para sanar, ya que un enfermo y un médico luchan por lo mismo, ahora falta, que los intereses económicos no afecten en ese futuro.
    Tampoco entiendo a la gente que no cuida su mayor tesoro que es nuestro cuerpo, pienso que un cuerpo cuidado y en equilibrio en el peso, los tratamientos son más eficazes, que los que abusan, a la vista está la salud, quien no quiera verse, es porque no tiene un espejo en su casa, y los que se reconocen, no se quejen y se refugien en argumentos engañosos para justificar, su falta de voluntad.
    Quien quiera estar bien consigo mismo, que no se escude en los demás, que dejen de ser víctimas de un verdugo que ellos mismos se han creado.
    Antes la falta de información conllevaba a esos erorres, pero hoy en día, quien los cometa es porque no piensan en ellos mismos desde el punto de vista del cuerpo-mente-salud, estan mucho mas interesados en saciar su apetito, sus deseos o placeres, sin darse cuenta, sin mirar en un futuro, y que a hoy día algunos desean el alzehimer para terminar, así en su propio egoísmo, buscan su felicidad.
    Pienso que la compatibilidad en las celulas para sanar, deberan haber unas cualidades, y en un cuerpo abandonado no podrán hacer milagros.

  10. Gloria:

    he leído con gran interés y atención “Hacia una medicina libre de suturas”, y una vez leído, me parece que aún estamos lejos de que el paciente “interactue” con la salud y con su médico, no hemos sido educados para “cuidar nuestra salud”, los que hemos hecho deporte nos han visto como gente – peculiar – entendiendo que si haces deporte es un estilo de vida diferente y eso es así…. el hacer deporte conlleva el comer más sano, el beber menos alcohol, el no fumar… Ojalá el concepto cambie radicalmente, y la gente se cuide y haga ek deporte qu le guste -alguno habrá – eso hara que cuidemos nuestra salud física y mental, y el medico nos guiará a como mejorar nuestros hábitos alimenticios y nuestros hábitos sedentarios, y el resultado será “prevenir enfermedades”.

  11. Miguel Angel:

    Probablemente esa sea la visión desde el prisma institucional, e incluso académico, pero la visión del ciudadano es otra. Cada vez más se busca un método que sustituya nuestra voluntad: la máquina o la pastilla que nos haga adelgazar, en lugar de la dieta o el deporte. Comemos mal porque hay un fármaco que nos baja luego el colesterol o que nos resuelve los problemas de estómago.
    Definitivamente hemos perdido la capacidad de sufrimiento, la “paciencia”. Hemos creado un estilo de vida al margen del normal devenir de la naturaleza: al primer estornudo ya exigimos el fármaco que nos cure la gripe… nada de la típica semana de evolución. Con estos mimbres, el cesto lo tiene fácil la industria farmacéutica: más y más fármacos y a unos precios cada vez más elevados.
    Respecto a los “errores” … rios de tinta se han vertido desde los años 50 que sólo han servido para ahogar una realidad que no es rentable: la polifarmacia y la poliintervención están en la base de los errores médicos.

  12. Adrián Egea:

    Como siempre, señor Punset, sus palabras destilan sabiduría… soy médico, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y también en Neurofisiología Clínica (disciplina que sé que le encanta) y estoy por completo de acuerdo con usted. Ahora bien, lo que usted promueve, que es la Medicina basada en un concepto tan antiguo como la “δίαιτα” griega (la “dieta”, entendida no como un régimen de comidas, sino como un estilo de vida) es algo que va en contra de nuestro actual modo de entender la salud y la enfermedad. Si consideramos su premisa (que también es la mía) el papel de la educación es fundamental. pero, para nuestra desgracia, ni usted ni yo somos quienes educamos a las personas… no. Son otros medios los modelos que siguen los ciudadanos. le pongo un ejemplo: la artrosis. Es uno de los principales motivos de consulta (el dolor osteomuscular). Puedo hacer una labor educativa consistente en explicar al paciente que es un problema normal derivado del envejecimiento (es decir, del curso normal de la vida) y que tan solo en determinadas situaciones se puede “arreglar” mediante cirugía… pues bien, luego aparece un señor en cierto canal de TV que afirma: “vaya usted a su reumatólogo para que le dé una solución a su artrosis”… éso no es información, sino lo contrario, y la cosa se me pone difícil… Todo lo que usted sugiere conlleva no ya un nivel cultural en la población, sino un nivel de sentido común que no está de moda.
    Por cierto, en honor a su padre, le diré que “sacar la lengua” da idea del estado de hidratación de un paciente, cosa fundamental… je je
    Un abrazo

  13. Juan:

    Los problemas de la medicina/sanidad actual, aparte de los mencionados en el artículo (que son reales), creo que son muchos y paso a mencionar algunos de los más importantes (desde mi punto de vista, claro, y pensando en un sanidad pública como la española):

    -el aumento de los costes (fármacos + nuevas tecnologías) que es exponencial y quizá algo incontrolado, pero todos queremos el mejor fármaco (el más efectivo y más seguro) y la mejor tecnología (el TC/”scaner” más moderno y más resolutivo). Quién limita esto?, Cómo se limita?, …

    -el envejecimiento de la población: nuestros hospitales están “llenos” de pacientes con 85 o más años, que sobreviven a sus procesos, pero que van de alta con limitaciones físicas y reingresan con facilidad. Habría que tener hospitales de la 3ª edad o centros intermedios, en número adecuado, para atender a este tipo de pacientes (con insuficiencias cardiacas leves/moderadas, descompensaciones respiratorias no graves, …) y dejar los hospitales “clásicos” para patologías agudas graves.

    -sobresaturación de los servicios de Urgencias que atienden a un 80% de patalogías que no precisan ingreso o bien podrían tratarse por su médico de Atención Primaria

    -un modelo de gestión que en general no cuenta con los profesionales implicados

    -admitir todo tipo de prestaciones, algunas muy cuestionadas (ej cambio de sexo, …), que junto con la universalidad, accesibilidad e igualdad están socavando la sanidad pública,

    -y en fin un largo etc, que quedaría por relatar

    Un saludo

  14. Javi Trueta:

    muy interesante. Al final, una medicina tradicional como la china, que tiene miles de años, también incide más en la prevención.

    Tenemos una medicina que más bien proviene de la medicina de guerra. Intervención sobre heridas y traumas, pero sin prevención. Para la intervención la medicina occidental parece la adecuada, y eso son pasos adelante.

    Pero el conocimiento de todo el camino que lleva hasta la aparición de enfermedades -diferentes a la propia casuística de intervención (accidente, traumatismo…)-, es lo que no está desarrollado.

    En la gimnasia pasa lo mismo. Vivimos en un modelo gimnástico prusiano, heredado de los ejércitos, y en cambio la gimnástica oriental (tai chi, artes marciales internas…) provienen de miles de años de experimentación y búsqueda. No son modelos de ejercicio físico que buscan el éxito, el mandato darwiniano, sino la prevención y la salud.

    Un familiar mio estuvo entre los médicos que descubrieron el procedimiento de curación de procesos gangrenosos (empezando dicha investigación en los bombardeos de Barcelona). La medicina quirúrgica de intervención ha dado pasos de gigante en el siglo XX. Pero ahora falta la otra cara: prevención, hábitos de alimentación y ejercicio, y también mentalidad.

    Pero tampoco se puede cargar todo el peso a los ciudadanos. Las instituciones deberían trabajar dichos cambios culturales.

    Personalmente, cada vez me interesa más la dimensión que fenómenos poco estudiados como la respiración o el sonido tienen en la salud. QUizas deberíamos ir a un paradigma de equilibrio psico-soma-neuma (mente, cuerpo, respiración), como el oriental, donde la respiración es parte esencial de la energía vital, que yo creo que occidente bastaría con llamar medicina electro-magnética, para que nos entendamos.

  15. mariajosé:

    Yo soy profesional de enfermería y junto con la profesión médica de atención primaria seguimos intentando enfocar la atención no el los medios diagnósticos y en los supertratamientos, sino en la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud y la rehabilitación o recuperación de la mejor capacidad de autocuidado. Este vuelco a la atención primaria de salud se planteó en Alma Ata en 1978 y seguimos en pañales.
    http://www.paho.org/spanish/dd/pin/alma-ata_declaracion.htm
    Es dificil luchar contra la gran industria farmacéutica y no lo conseguiremos si no creamos ciudadanos informados y cambiamos el concepto de salud, enfermedad, tratamiento y cuidados actual.

  16. José Luis Contreras:

    Me lo envió una amiga española
    Gran reflexión ,gracias

  17. Dr.Jorge de Paula:

    !Excelente tema de reflexión estimado Eduard Punset!, según un artículo de la revista New England Journal of Medicin, del total de los problemas que causan enfermedades a la humanidad, aprox. un 10% solamente podrían estar siendo resueltas a satisfacción con el abordaje médico actual. Aunque la cifras fuera exagerada, y en lugar de un 10% fuera un 50%, estaríamos igual ante cifras escalofriantemente pobres. El sistema falla entonces por varios factores: – Tenemos una medicina totalmente asistencialista y dentro de la parte asistencial se hipertrofia la esfera medicamentosa. Nuestro enfoque médico actual prioriza lo somático y no considera a fondo la esfera socio-cultural-vincular, soslaya la dimensión cognitiva de la persona, no integra la esfera psico-emocional y toma menos en cuenta aún la dimensión trascendental o espiritual. Con este enfoque tan pobre, no extraña esa cifra tan pobre del artículo de NEJM. Hoy sabemos más, muchísimo más sobre hipertensión arterial, obesidad o diabetes, pero cada vez hay más personas con hipertensión arterial, diabetes, obesidad y dislipidemias, y esto de por sí constituye una “gran paradoja”. Cada vez sabemos más, pero cada vez nos va peor, por lo que saber más no garantiza que nos vaya mejor, es por supuesto una condición necesaria, pero no suficiente.
    Tenemos que revertir este enfoque médico que buscando estar cada vez más cerca de la enfermedad, está cada vez más lejos de la persona enferma.
    El sistema médico actual de la manera que va, se dirige en forma inexorable al colapso, es insostenible, así lo ha definido el mismísimo http://www.youtube.com/watch?v=BswBD3ukIgE&feature=player_embeddedProf. Valentín Fuster en esta conferencia,
    y el Presidente Obama lo tiene tan claro, que al comienzo de su gestión convocó al Dr.Fuster para analizar los cambios profundos que pudieran salvar el sistema.
    Totalmente de acuerdo con lo analizado por Punset en cuánto a la cuota parte de responsabilidad de los pacientes y de la sociedad. Debemos ir un escalón aún más allá de la prevención de la enfermedad, y debemos ser constructores de salud. Un cosa es curar una enfermedad y otra cosa aún más profunda es sanar la vida. De estos aspectos podemos reflexionar ampliamente en estos foros con quienes tienen interés de contribuir a generas los cambios de conducta necesarios.
    1) Construir salud es aún más importante que prevenir la enfermedad – Dr. Jorge de Paula
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2011/02/construir-salud-es-aun-mas-importante.html
    2) Corriendo el muro donde comienza la oscuridad
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/07/algun-dia-estare-en-vuestras-manos.html
    3) Problemas de la medicina actual: relación médico-paciente, insatisfacción médica y los límites entre salud y enfermedad
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2010/12/problemas-de-la-medicina-actual-la.html
    4) A donde irá la medicina entre el año 2009 y 2019 – Dr. Valentín fuster

  18. Hacia una medicina libre de suturas:

    […] Hacia una medicina libre de suturas http://www.eduardpunset.es/10461/general/hacia-una-medicina-libr…  por s0phisma hace 2 segundos […]

  19. Federico Canalejo Enrique:

    Socialización de la Medicina.
    El personal sanitario es el peor perdedor de todo el sistema como: trabajador, enfermo o familiar de enfermo y no tenemos ningún derecho, ni privilegio, si nos ponemos enfermos tenemos que ir a la lista de espera como cualquier asegurado. Sueldo escaso no compatible con el esfuerzo que supone conseguir una plaza como empleado de la SS, aparte de la formación: años de carrera intensiva y difícil, examen MIR, años de residencia y luego concurso oposición para conseguir un puesto de trabajo. Las profesiones sanitarias se deberían ejercer privadamente, reservándose el Estado para la asistencia y protección de los más necesitados. Fue un tremendo error, pasar masivamente a la asistencia pública tal como la conocemos hoy. La socialización de las profesiones sanitarias coincidió con un momento, donde la sociedad en este país y otros parecidos al nuestro era muy pobres y carecían de lo más elemental para subsistir, y los Estados para que estos funcionaran y los trabajadores se mantuvieran fuertes y saludables, tuvieron que inventar un sistema sanitario solvente capaz de resolver estas carencias, sobre todo para dar imagen de cara a la sociedad y a los países de nuestro entorno, así fue como se creó el Seguro Obligatorio de Enfermedad y con él, el fin del ejercicio de la medicina privada y liberal, que hasta entonces era la que se ejercía y que todavía se ejerce en muchos países, ricos y con larga tradición democrática. La Sanidad así concebida no se podrá mantener por mucho tiempo, pues es deficitaria y una crisis como la que nos está afectando, demuestra sus carencias y su escasa viabilidad a medio y largo plazo. Muchas veces se ha comentado, que lo mismo se podrían haber socializado, las materias básicas, como él: Pan, la leche, la carne etc. ¿Porqué no?
    Cuando yo tenía 10 o 12 años, en Melilla mi ciudad de origen, había un médico, Don Antonio se llamaba. Tenía un coche marca Simca Aronde, de color verde claro y techo negro. Este médico, además de buen galeno, era una excelente persona, ejercía de médico, las 24 horas de todos los días del año. Siempre que se le llamaba acudía el hombre, por más mal tiempo u hora intempestiva que fuera, a los pobres no les cobraba. Se me quedó grabada una frase que la recordaré para siempre. Muchas veces iba yo con él en el coche, pues ya tenía yo el gusanillo de la medicina. Me dijo, Fede lo peor que le puede pasar al ejercicio de la Medicina, es la socialización del ejercicio de los médicos, es decir que los médicos dejarán de ser médicos y serán funcionarios, así se acabará todo. A mi ya no me pillará, pero a tí y las nuevas generaciones de médicos, os cogerá de pleno. Será el fin de la medicina, como debe ser: libre y humanitaria.

  20. Federico Canalejo Enrique:

    Hoy dia, yo ya estoy jubilado y aquellas profecias se han cumplido en su totalidad. Me siento fracasado por no haber influido en el cumplimiento del ejercicio de la medicina libre y universal.

  21. Federico Canalejo Enrique:

    Yo aún jubilado sigo ejerciendo la medicina y me da un cabreo, cuando me vienen pacientes, con citas dela SS de meses y años para ser atendidos. Jo a esto no hay derecho. Sin hacerme publicidad, yo los atiendo en cuestión de minutos, les diagnostico, les hago las pruebas diagnosticas y les pongo el tratamiento en cuestión de horas. Y yo no soy un Marañón, ni un Ramón y Cajal.

  22. Selene:

    Doctor Don Jorge de Paula:

    Tengo 26 años, soy licenciada, máster subvencionado y estoy en mi cuarta práctica de carrera, esta vez cobro algo, 400 euros. Mi padre murió y mi madre es pensionista, cobrando la pensión mínima. Siempre he sido una persona de débil salud, por lo que constantemente voy al médico por cosas como: faringoamigdalitis, verrugas, infecciónes de orina… etc. ¿Qué haría yo, o tantas personas en mi situación, jóvenes, que cobran sueldos precarios, a los que les cuesta llegar a fin de mes, si encima, no hubiera una sanidad pública (muy buena)? Con el sistema que usted propone habría una sanidad para los más necesitados (convencida estoy que de muy baja calidad), pero, ¿quién podría permitirse el lujo de una sanidad privada hoy en día, y con lo que nos espera a las nuevas generaciones? Si ya el comprarnos una casa será un lujo, lo que nos faltaba para echarnos la soga al cuello es pagar por ponernos enfermos.
    Por favor, no queramos romper con lo único más o menos decente que nos queda del estado de bienestar.

    Y piensen en los jóvenes, no podemos más con todo esto…

  23. elena camara morales:

    Cuanta razón tiene el Sr. Enrique Federico Canalejo.. Visto desde ese lado del prisma dá un poco de miedo. El que los gobiernos adopten unas medidas que a la vista del pueblo son mejoras, pero qué mejoras¡ ¡ ¡ ¡…. Se socializa la medicina para que los trabajadores (abejas obreras) se mantengan fuertes y saludables. Mi pregunta es,,, aceptaríamos lo que nos ofrecen si nos explicaran las verdaderas razones???? Yo creo que no.
    Ah ¡¡ Y otra cosa que me ha venido a la mente relacionado con el espíritu del médico es el libro ” Cuerpos y almas” que leí cuando tenía unos 15 años y que me causó un gran impacto. Será un buen momento para volverlo a leer.

  24. Ezequiel:

    Creo que estudios como nutricionista, dietista o fisioterapeuta pueden ser profesiones muy interesante. Encontré un curso a distancia en un Instituto Estatal de Formación Profesional interesándome por este tema (http://www.santamariadelosangeles.es/fp-distancia.asp).

    También la enseñanza a distancia creo que va a ser muy demandada. Con el auge de la videoconferencia y tutorias offline y, sobre todo, con esta gran biblioteca que es internet donde puedes comprar los libros en formato electrónico. La enseñanza a distancia junto con las TIC también es un campo interesante. Obama, en sus últimas propuestas, daba a las TIC un campo preferente en sus programas de empleo.

    Con relación a la atención médica, en un libro que recomendó el Sr. Punset; “Decisiones Instintivas” explicaba que médicos estado unidenses, con buenos diagnosticos para sus pacientes pero con mala atención personal por falta de tiempo o de empatía, erán más demandados ante los tribunales de justicia, que aquellos, que aún no siendo mejores médicos, incluso equivocándose en diagnósticos, no eran demandados aún a pesar de cometer errores. Esto indica que el factor de atención humano en las consultas es importante; tanto para el médico como para el paciente y, en ocasiones, más que la propia enfermedad.

  25. Federico Canalejo Enrique:

    He ejercido la medicina, durante 40 años, y la sigo ejerciendo. Hasta que mi cuerpo y sobre todo mi mente, aguanten. Leo, escribo, veo documentales, sobre todo. el Universo, la ciencia ficción, los viajes interplanetarios, la existencia de vida en otros mundos. Veo peliculas, sobre todo, veo la serie del Dr. House, muchas veces acierto en sus diagnósticos. Hay que saber que su función principal es la de diagnosticar, casos díficiles. La pelicula 2012 me encantó y Avatar. Leo libros de Medicina, revistas médicas y literatura general poca, no tengo tiempo, aunque a lo largo de mi vida, he leido mucho. Todo lo que caia en mis manos lo devoraba. Por supuesto leí Cuerpos y Almas y tambien Sinuhe el Egipcio.

  26. Federico Canalejo Enrique:

    Se me olvidaba, el último libro que he adquirido, en el Circulo de Lectores es El viaje al poder de la mente de Eduardo Punset.

  27. plasticé:

    Ay querido Eduard!
    Cuanta frustración e impotencia me causa este tema como profesional de la salud.
    Estoy totalmente de acuerdo. El futuro está en la prevención y utilizar las nuevas tecnologías que bien apuntas para mejorar en eficiencia y ahorro de presupuestos.
    Pero estamos tan lejos que hoy por hoy me parece irreal. Estamos aun el menos un escalón por debajo. Soy optimista y luchador como para creerme que yo mismo soy el impulsor de estos cambios de los que hablas. Me parece que los sistemas de salud tan solo están empezando a darse cuenta de que los enfermos son ante todo personas. Ya sabes a lo que me refiero.
    Y esto creo que tiene mas de los tiempos de tu padre que lo que actualmente vivimos como sistema de salud. Es innegable que la medicina basada en la evidencia científica supone un avance estadístico enorme en el tratamiento de enfermedades y secuelas, pero esto por desgracia esta contrapuesto al “State of Art” que practicaba tu papá cuando pedía a sus pacientes que sacaran la lengua, y gracias a su intuición -ademas de su limitado conocimiento- seguro que salvo vidas y alumbró otras nuevas. Quiero decir que en medicina la intuición, la empatía, la confianza en las posibilidades de recuperación del paciente, lo psicológico, una profunda consciencia del mundo que vivimos, de donde venimos y hacia donde vamos es necesaria. Por que eso es lo que saca a los pacientes adelante, al menos en términos de rehabilitación. Y estoy convencido que igualmente en muchas otras especialidades médicas. Eso lo aplica el médico que está vivo y es de la calle, el conocimiento técnico, la filosofía, el arte, la neurociencia, aquel que no le importa tanto su salario a fin de mes… y un largo etcétera.
    ¿Evidencia científica? Primero habrá que saber lo que es eso. En mi puesto de trabajo aun nadie realmente sabe lo que es, por poner un ejemplo.
    Si aun no somos capaces ni de concebir ni lo uno ni lo otro, ¿Cuánto nos queda aun para poder mejorar la eficiencia del sistema (en condiciones)?
    Quizá la medicina basada en la evidencia científica sea la solución menos mala frente a la desidia vital de los profesionales en general.
    Aunque no lo parezca 😉 soy muy optimista, y cada día veo detalles que deslumbran, detalles de cambio que conjugan el “state of art” del que hablas -necesario en mi opinión- con el pensamiento científico y no mágico. El crecimiento debería ser paralelo.
    Gracias por tu increible tarea divulgativa en los últimos 12 ó 15 años, en un periodo tan importante como estos últimos años tecnológicamente brutales. Es una suerte que -al menos tu- tengas la ocasión de alternar con científicos y pensadores y lo cuentes,por que lo que soy yo me aburro muchísimo. En mi trayectoria profesional casi siempre he aprendido mas de lo que no me gustaba y de las prácticas anticuadas y obtusas que de compañeros que me hayan estimulado. Me gusta decir que son los pacientes los que me han enseñado TODO.

    Un abrazo a todos, y en cualquier caso:
    P’ALANTE!

  28. Pep Peragón:

    De acuerdo en todo lo que dices Eduard. Pero me gustaría remarcar lo siguiente:

    ¿MEDICINA PREVENTIVA? ES IMPOSIBLE CON ESTE SISTEMA

    Mahatma Gandhi estaba convencido de que los médicos, en la mayoría de ocasiones, tenían como objetivo en la vida el lucro personal y el prestigio social, anteponiendo estos intereses al verdadero bienestar de sus pacientes. Por eso muy raramente los utilizó. Personalmente confío en la ciencia y por tanto también en la medicina. No obstante Gandhi tenía bastante razón. Si bien existen muchos médicos que lo son por vocación, una gran cantidad de ellos lo son por motivos alejados del altruismo. Esto conlleva múltiples y negativas consecuencias.

    Por otro lado la industria farmacéutica, la sanidad privada, las compañías de seguros relacionadas con la sanidad, etc, se lucran, supuestamente, poniendo remedio a los males y enfermedades de las personas. He aquí el quid de la cuestión. En general su último interés es que la población esté sana y que multitud de enfermedades sean erradicadas para siempre de la faz de la Tierra. Los lobbies que representan a estas industrias relacionadas con la salud, son de los más poderosos que existen, y controlan al poder político. De seguir con este obsoleto sistema y obcecarnos en “sostenerlo”, no tardaremos en observar como aparecen grandes compañías privadas de la salud en aquellos países dónde la sanidad pública es un derecho universal, para desplazarla y substituirla a gran velocidad. Sus lacayos – los políticos – nos venderán el proceso como la única vía posible par salvar el sistema económico mundial. ¿Pero quién quiere salvarlo si no funciona? Sólo los que se lucran, y mucho, de él. Muy pronto, de seguir así, tendremos que pagar por todo. Por tener un hijo, por hacernos una simple revisión, por hacernos un análisis de sangre, por acudir al médico a por unas recetas,… todo lo conseguido en bienestar social se va a esfumar rápidamente con la excusa de la sostenibilidad sistémica.

    La sanidad pública está en peligro en muchos países. Cada día que pasa las personas que controlan el poder económico, y por consiguiente el mundo, se hacen más poderosas aún. La prevención no es su negocio si no todo lo contrario. Con educación nutricional, educación física, educación cívica, educación emocional,… se podrían evitar y prevenir muchas enfermedades. La población estaría más sana y, en consecuencia, el sistema sanitario no colapsaría. ¿Tú que crees?¿Le interesa a la sanidad privada que el sistema público colapse?¿Le interesa a la industria farmacéutica que las enfermedades desaparezcan para siempre con una vacuna, o bien, que las personas se mediquen y vacunen constantemente?¿Los amos de la industria farmacéutica quieren más o menos enfermedades en el mundo?. Creo que las respuestas son evidentes.

    En resumen, el sistema económico-político global no funciona, es insostenible y todo lo que concierne a él, como la sanidad, también lo es. Sólo cambiando el sistema, creando uno completamente nuevo centrado en el bienestar humano, de los seres vivos de la Tierra y en una eco-economía (o bioeconomía), se podrán erradicar enfermedades y prevenir males relacionados con la salud que de hacerlo ahora supondría la destrucción del actual sistema capitalista. La prevención sanitaria y la medicina preventiva, si bien es importantísima para el bienestar social, no es negocio para el actual sistema.

    más info: http://nuevaconscienciacriticadeespecie.blogspot.com/

  29. Pep Peragón:

    Os recomiendo, para aquellos que no la hayais visto todavía, la película “Sicko” de Michael Moore (http://www.youtube.com/watch?v=lFVgLmbW6Tk ) que trata sobre la sanidad en EEUU. Ese es l futuro que nos espera, sin duda… a no ser que cambiemos las cosas… http://nuevaconscienciacriticadeespecie.blogspot.com/

  30. Federico Canalejo Enrique:

    Yo no estoy de acuerdo, con estas últimas propuestas. Yo me vuelvo a mi antiguo concepto del médico de cabecera, que lo era todo para el enfermo. Yo sigo ejerciendo así y soy además de licenciado en medicina, soy doctor en medicina, investigador científico de la SS en el Hospital de Carlos Haya de Málaga, con cuarenta años ejerciendo en hospitales y en mi consulta privada, no estoy rico, pero si inmensamente rico en experiencias profesionales. Yo soy feliz ejerciendo la medicina. Así y no me cambio por nadie. Y sigo diciendo que el fracaso de los médicos, fue la funciorinacación de nuestras verdaderas actitudes respecto a los enfermos. Lo demás son cuentos chinos. Un médico funcionario, solo se dedica a rellenar protocolos y pasa olímpicamente del enfermo. Así, lo ve un médico en consulta, otro lo opera, otro lo ve en planta, otro le da el alta y al final si te vi ni me acuerdo. Las historias clínicas, aún con los medios actuales, se pierden, los análisis, como el médico no tenga interés, se pierden y así sucesivamente. Total que para cualquier prueba diagnóstica, después te vean los anestesistas y si no necesitas más pruebas, que ellos consideren necesarias, pueden pasar, mese o años. Esto no está bien, que la privada y me refiero a las grandes multinacionales consideren al enfermo con un ser garante de beneficios, no es mi concepto, me refiero al médico privado en su consulta, cuya principal misión es resolverle un problema, lo más rápido posible y con un coste razonable. Con lo que ahorra: sufrimiento, tiempo y atención personalizada del enfermo. Además las grandes compañías privadas sanitarias, con el tiempo se masificaran y estaremos en las mismas. No me cansaré de decir que la socialización, como la privatización a gran escala, es mala práctica para la atención personalizada del enfermo.

  31. Federico Canalejo Enrique:

    Funcionarización… Perdón, cometí un gazapo.

  32. Dr.Jorge de Paula:

    Estimada Selene, si Ud. lee detenidamente no he planteado ningún cambio de sistema, por lo que no puedo analizar su cuestionamiento. Simplemente he analizado una realidad que se presenta a nivel mundial y que muy bien a presentado el Dr.Valentín Fuster en su video
    http://www.youtube.com/watch?v=BswBD3ukIgE&feature=player_embedded
    Una realidad de que el sistema de salud tal como está va hacia el colapso es un hecho que no podemos seguir soslayando. Sin duda que tenemos adelantos, y sin duda que tenemos cosas que funcionan bien, y lo que funciona bien no hay que tocarlo, pero hay muchas cosas que funcionan mal, y algunas de ellas las comentamos. Se sabe que los porcentajes de enfermedades psicoemocionales con repercusión a nivel orgánico, u orgánicas con repercusión a nivel psico-emocional, ya superan el 70%, sin embargo en Uruguay la sanidad no le cubre la consulta ni la psicoterapia correspondiente, lo cual hace que el sistema no esté concebido para brindar una atención a satisfacción y eso es solo parte del problema.
    Otro problema al que intenté referirme es el defasaje entre la formación académica y la formación humana de los profesionales de la salud, que no debería estar tan descompasadas como lo están, hipertrofiada la primera y desdeñada la segunda.
    El Dr.Jorge Dietchst de Argentina, ha escrito una carta que es maravillosa y que la había puesto como material de consulta, pero la pego para su más fácil acceso:
    ALGÚN DÍA ESTARÉ EN VUESTRAS MANOS (CARTA A LOS JOVENES QUE NOS CUIDARAN DE VIEJOS)
    http://drgeorgeyr.blogspot.com/2009/07/algun-dia-estare-en-vuestras-manos.html
    Como una manera de abrir el paraguas antes de que llueva, a ustedes, que estudian para ejercer algún día la medicina, o la enfermería, que serán terapistas ocupacionales o psicólogos o asistentes sociales, que, en fin, dedicarán su vida a cuidar de los demás, quiero decirles estas cosas. ¿Porque quiero hacerlo?, porque creo que es bueno, pero también – ah, egoísmo- porque sé que algún día estaré en sus manos.

    Y porque deseo que, además de descubrir en los pacientes un conjunto de órganos y de células funcionando más o menos bien, encuentren en ellos al ser humano que sufre. Quisiera que cuando se acerquen a auscultar un (mi) corazón, recuerden que no es sólo una víscera, un músculo con válvulas y arterias: recuerden que el imaginario colectivo ubicó allí, durante muchos siglos, la residencia, la casa del alma, y que a ella debemos acercarnos con el respeto que merece semejante residencia. No es tarea fácil sacarse de encima varios siglos de formación positivista. Cuando René Laennec inventó el estetoscopio, aumentó la capacidad de percepción, extendió los límites de los sentidos. Pudo escuchar ruidos del cuerpo que antes no se escuchaban. Ese es el sentido de la técnica aplicada a la medicina y las ciencias de la salud. Es el sentido también de la ciencia (y del arte): correr, como dijo el escritor chileno José Donoso, un poco más allá, el muro donde comienza la oscuridad. Ese estetoscopio, (llámese también ecografía, radiología, tomografía, resonancia magnética o lo que en un futuro se invente), agudizó nuestra capacidad de percibir, pero interpuso entre el paciente y el médico, un objeto, un instrumento. Desde entonces el médico no pondría su oreja en la espalda o el pecho del paciente. Comenzaría una distancia que hoy se siente ya como muy larga. No sé si en el futuro esto seguirá así, alargándose esa distancia, o comenzaremos a aproximarnos nuevamente.
    Nos constituímos como personas en nuestra relación con los demás:
    Sólo deseo que lo tengan en cuenta; que nosotros, los que trabajamos con la enfermedad y la salud, como todos los seres humanos, nos constituimos como personas en nuestra relación con los demás.
    Que justamente estas profesiones nuestras, que nos enfrentan cotidianamente con el dolor, el sufrimiento y la muerte, tienen su contracara, esa inmensa felicidad, en darnos la posibilidad de comunicarnos con otros en su parte más sincera y más profunda, de tocarlos, de acariciarles la cara, de tomarles la mano.
    Esa es una gracia que nos fue dada y es la gran riqueza de nuestra tarea. Un médico trata con personas, con seres humanos.
    UN SER HUMANO ES MUCHO MÁS QUE UNA ENFERMEDAD O QUE UN ORGANO ENFERMO:
    Un ser humano es mucho más que una enfermedad o que un órgano enfermo. Un gran médico norteamericano, William C. Williams, fue también uno de los mayores poetas del siglo veinte. Una vez le preguntaron cómo podía él conciliar las dos disciplinas.
    Dijo que, cuando uno escribe, escribe sobre el hombre, que ésa era su sustancia, el sentido de su poesía. Y que cuando ejercía la medicina en su consultorio, ahí enfrente, tan cerca suyo, estaba él.
    Por todo esto creo que uno debe acercarse al conocimiento con humildad.
    La ciencia es una de las formas de acceder a él. Otra de las formas es el arte. Ese muro se corre un poco con la ciencia y un poco con el arte.
    ¿Qué es lo que queda del hombre a través de los siglos?
    Queda, por una parte, su descendencia, quedan sus hijos. Y queda su obra. La ciencia y el arte. La cultura, todo aquello que ha construido. A través de ella conocemos, nos conocemos.
    Ampliamos nuestra mirada, la hacemos más extensa y más profunda.
    Y eso que aprendemos a conocer está todos los días ahí, enfrente nuestro, con su cuerpo y su mente, con su historia y su cultura. Con sus pasiones, sus penas y esperanzas.
    Es esa la sustancia con la que trabajamos, esa maravilla que llamamos ser humano.
    TEKNÉ Y MEDEOS:
    Otro concepto que (en defensa propia y ajena) quiero transmitirles, es el fundacional del término medicina. Medicina viene de “medeor”, que significa cuidar, y el “medeos”, el médico, es el que cuida. El cuidar es mucho más que curar; lo abarca, lo incluye, pero no es sólo eso.
    Si cuidamos curamos, prevenimos, rehabilitamos, acompañamos, consolamos.
    Y aunque muchas veces no podamos curar, cumplimos nuestra función haciendo todo lo que cuidar implica. Nos convertimos en personas que ayudan a cuidar a otras personas.
    Y recuerden también que enfermar es, desde un punto de vista antropológica, perder la capacidad de elaborar proyectos.
    Una de nuestras funciones es ayudar a esa persona a conservar sus proyectos, a que una “enfermedad” no le enferme, no se convierta en el centro de su vida, no le impida en lo posible hacer lo que quiere hacer y ser lo que quiere ser.
    Todos estas ideas forman parte de una lucha muy desigual. Muchas veces me he sentido perdido. Perdido de perder. No obstante conservo la esperanza – por eso esta carta- de que algún día entenderemos los profesionales de la salud, que es muy pobre la mirada sola de la ciencia para conocer y entender el mundo y también, por qué no, para cambiarlo.

  33. amigoplantas:

    ¿Empatía médica dice usted?, amigo mío, eso casi no se lleva ya; claro que, del otro lado, el paciente-tipo tampoco acaba de creerse que el autocuidado (en lo posible) de su propia salud es una responsabilidad suya

  34. francisco:

    Si se me permite, voy a coger la sandía y la voy a partir por la mitad:

    ¿Quiénes son los que hacen medicina?, ¿es la medicina solamente un arte reservado a un colectivo?, ¿no es la medicina la misma vida de las personas? , ¿La medicina trata solamente del tratamiento de las enfermedades?, ¿La medicina no es un todo?, ¿Existe una sola medicina?.

    La división de la medicina, el endiosamiento de los médicos, el endiosamiento de la química, la concepción de la salud-enfermedad, nuestra cultura, todo el acerbo científico colabora en la mentalidad de este estamento, el mundo dividido en cicuenta mil medicinas, los recursos que no parten de acatar el equilibro como el principio primero y ultimo, la manipulación de todo tipo.

    Los hábitos de vida, los estilos de vida, la concepción de la salud-enfermedad, una medicina que entienda la prevención y la promoción como un esfuerzo de la sociedad que tiene que hacer en su día a día.

    Ya no existen los médicos aconfesionales, todos pertenecen a una religión, quizás con pocas excepciones, son servidores y víctimas de un status quo, sus mentes están adoctrinadas, solo cumplen con sus obligaciones, pero no saben hacer verdadera medicina, la que genera una relación de médico a persona, totalmente honesta, tanto con la misma medicina como con las personas que no son médicos.

  35. virginiawoolf:

    Estar enfermo no es otra cosa que no haber podido arrojar de uno mismo los elementos patógenos. Mi hipótesis es que nuestros cuerpos y nuestros espíritus están expuestos a una serie de agresiones permanentes que destruyen poco a poco sus mecanismos inmunitarios. Y desde luego nosotros estamos más expuestos a estas contradicciones, porque en último término dependemos de los otros más. Esto también lo decía Hobbes, en su definición de poder, como señaló Hobbes dependemos de otras personas para satisfacer nuestros deseos, lo que significa que a más deseos más dependencia y, en sentido contrario, más necesidad de ejercer sobre ellas poder. Lo importante no es el poder que tienes, sino el que tu enemigo cree que tienes. Comienza el juego de la astucia y, también, el juego de las persuasiones y de las legitimaciones. Freud observó que en toda cultura el hombre tiene que pagar un precio en inhibición de sus inclinaciones naturales pero aún así, cuando se ha roto el orden de los tabúes, los lazos amorosos o religiosos de un pueblo se rompen también, pues él fundaba la cultura en el concepto de culpa y en la constitución moral del hombre. La historia nos enseña que para protegernos de todos los excesos la solución no es eliminarlo, porque sería inútil. La solución es controlarlo.

  36. lola:

    mi padre ha fallecido, y como me recuerda las cosas que comentas de las anecdotas de los medicos de la medicina rural y esa foto de la presentacion de tu articulo la tenia en su despacho y recuerdo que de muy pequeña me causaba mucha inpresion el verla .todo esto aparte de compartirlo, me lo ha recordado ,a el , a mi niñez ,y tantas cosas. abrazos

  37. sobre la nueva medicina « Estherllull's Blog:

    […] sobre la nueva medicina Dejar un comentario Posted by estherllull en febrero 17, 2011 virginiawoolf: 17 Febrero 2011 a las 6:13 pm […]

  38. Jose Ignacio Zalba:

    es un placer leerte y ver lo preciso que llegas a ser en la exposición de ideas que dichas por ti parecen sencillas pero que requieren de una gran reflexión y madurez en el tema porque significan un cambio de paradigma.
    Trabajo en un Centro Avanzado en Prevención, donde como bien indicas nuestras principales herramientas pasan por el análisis de marcadores biológicos que nos advierten de alteraciones que podrían provocar daño, en este momento hay que hacerle tomar conciencia al paciente de los riesgos que esto implica y de los beneficios de una pronta actuación para llegar a un codiagnóstico en el que el paciente participe y se comprometa en la toma de decisiones, ya que, muchas de las medidas implican cambios del estilo de vida.
    En el caso de que exista enfermedad detectarla lo antes posible con el fin de evitar los efectos secundarios de cualquier tratamiento utilizando técnicas mínimamente invasivas.
    Toda esta filosofía de trabajo se sustenta en la monitorización y control del paciente en función de su riesgo, ya que, este no puede realizar un diagnóstico precoz y cuando detecta cualquier problema es demasiado tarde.
    En mi especialidad a los profesionales en general se les sigue educando para el tratamiento de la enfermedad, lo que evita que desarrollen las nuevas habilidades que necesita el desarrollo de la prevención y la promoción de la salud. También cada día hay un mayor acercamiento tanto de la profesión como de los pacientes a estos modelos para la salud.

  39. María José:

    Los políticos, en su afán de ganar adeptos, ofrecen servicios y servicios a cambio de nada y pagados muy caros por los que cotizamos.
    Todo lo que no hace mucho era normal, ahora está medicalizado: el embarazo, el duelo, la menopausia, la tristeza…la vejez.
    Ya no se tratan enfermedades, sino síntomas. Cada médico trata su síntoma sin tener en cuenta el que ya trató otro. Como consecuencia de ello, los pacientes están polimedicados, o sea, intoxicados y cada vez se sienten peor, demandan más atención y, en consecuencia, más medicamentos o más pruebas complementarias carísimas, nocivas y muchas veces innecesarias. Pero el médico no puede decir que no, en parte porque siempre habrá otro que diga que sí.
    Ya no se puede sufrir porque hay pastillas que evitan el sufrimiento, a cambio de dejarte la mente plana. No sufres, pero tampoco piensas con lo cual no tienes recursos para salir del pozo.
    La sanidad pública, lejos de ser gratis, es carísima. Si los políticos no la cuidan ¿qué puedo hacer yo como médico de atención primaria de un C. de S.? Ya sé, recetar medicamentos genéricos. Vale. Pero ¿quién se encarga de educar a la gente, de explicarle lo que nos cuesta a todos sus abusos en dinero y en paciencia, de decir que hasta aquí hemos llegado, de poner freno a un sistema que no está funcionando? ¿Yo? ¿Para que después llegue el político de turno o, lo que es peor, el médico privado de turno a desacreditarme delante de mi paciente, uno a cambio de votos y el otro de dinero?. Que no se ofenda nadie, que sé bien de lo que hablo.
    Yo soy un médico de atención primaria cualquiera, de los que no sale en la tele ni hace revisiones a la familia real, pero en mi consulta al paciente se le mira a los ojos, se le escucha, se le toca con las manos y, por supuesto, puede echar la lengua siempre que sea necesario.
    Y los políticos y demás, que piensen bien lo que están haciendo, que las pastillas para dormir, no lavan las conciencias.

  40. Federico Canalejo Enrique:

    Una neumonía se cura, con cuatro inyecciones de penicilina, cogida tiempo y no con pastillas de amoxicilina. Yo ejerzo como médico privado y seguramente paso más tiempo con él enfermo, que un médico de la SS de un Centro de Salud. Y no le cobro tan caro. Le resuelvo el problema en menos de media hora. Si llega el caso yo mismo le pongo las inyecciones tanto si es adulto o si es un niño… Así evito complicaciones e ingresos hospitalarios. Esto no es una réplica es solo un comentario. Y conozco a mis enfermos, porque los he seguido, casi toda su vida y algunos desde su nacimiento… A mi siempre me tienen a mano, pues yo como médico antiguo, tengo mi consulta y mi casa en el mismo sitio.

  41. María José:

    No estoy en contra de la medicina privada pero sí de la mala medicina, ya sea privada o pública y de las “no decisiones” por parte de los políticos por miedo a perder votos y de las malas artes por parte de muchos médicos privados, por miedo a perder dinero.
    Cuando voy a hacer mis revisiones ginecológicas, me desplazo a la ciudad de “al lado” a un médico antiguo, que consulta en su casa y que sólo se dedica a la privada, que tiene a sus pacientes desde hace muchos años, que está disponible y que mira a los ojos. Con eso lo digo todo.
    Yo hablaba de otra cosa y usted, don Federico, por fuerza me entendió.

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